Invitatorio. - Señor, ábreme los labios. - Y mi boca proclamará tu alabanza. Antífona del Salmo Invitatorio

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Texto completo

(1)

LAUDES

(SALTERIO)

(2)

Invitatorio

- Señor, ábreme los labios.

- Y mi boca proclamará tu alabanza. Antífona del Salmo Invitatorio

Tiempo de Adviento

(hasta el 16 de diciembre inclusive)

Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.

(desde el 17 al 23 de diciembre)

El Señor está cerca, venid, adorémosle.

(día 24 de diciembre)

Hoy sabréis que viene el Señor, y mañana contemplaréis su gloria.

Tiempo de Navidad

(hasta Epifanía exclusive)

A Cristo, que por nosotros ha nacido, venid, adorémosle.

(desde el día de Epifanía hasta el Bautismo del Señor exclusive)

A Cristo que se nos ha manifestado, venid, adorémosle.

Tiempo de Cuaresma y Semana Santa

Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y por nosotros murió.

Tiempo de Pascua

(hasta la Ascensión exclusive)

Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

(desde la Ascensión hasta Pentecostés exclusive)

Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que nos prometió el Espíritu Santo. Aleluya.

Tiempo ordinario

Domingo I y III: Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la

Roca que nos salva. Aleluya. +

Lunes I y III: Entremos a la presencia del Señor, dándole gracias. Martes I y III: Venid, adoremos al Señor, Dios soberano.

Miércoles I y III: Adoremos al Señor, creador nuestro.

Jueves I y III: Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro

Dios.

Viernes I y III: Dad gracias al Señor, porque es eterna su

misericordia.

Sábado I y III: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid,

adorémosle.

Domingo II y IV: Pueblo del Señor, rebaño que él guía, venid,

adorémosle. Aleluya.

Lunes II y IV: Aclamemos al Señor con cantos.

Martes II y IV: Venid, adoremos al Señor, Dios grande.

Miércoles II y IV: Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor

con alegría.

(3)

Viernes II y IV: El Señor es bueno, bendecid su nombre.

Sábado II y IV: Escuchemos la voz del Señor, para que entremos

en su descanso.

Salmo 94

Invitación a la alabanza divina

Animaos los unos a los otros, día tras día, mientras dure este “hoy”. (Hb 3,13)

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva; + entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses:

tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos. Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. Ojalá escuchéis hoy su voz:

“No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras. Durante cuarenta años

aquella generación me asqueó, y dije: ‘Es un pueblo de corazón extraviado, que no reconoce mi camino;

por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso.’”

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

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ÍNDICE DIARIO

Invitatorio.- página 002

SEMANA I

Domingo I.- página 005

Lunes I.- página 017

Martes I.- página 027

Miércoles I.- página 037

Jueves I.- página 046

Viernes I.- página 055

Sábado I.- página 066

SEMANA II

Domingo II.- página 075

Lunes II.- página 087

Martes II.- página 097

Miércoles II.- página 107

Jueves II.- página 117

Viernes II.- página 127

Sábado II.- página 137

SEMANA III

Domingo III.- página 147

Lunes III.- página 157

Martes III.- página 165

Miércoles III.- página 173

Jueves III.- página 182

Viernes III.- página 190

Sábado III.- página 199

SEMANA IV

Domingo IV.- página 208

Lunes IV.- página 217

Martes IV.- página 226

Miércoles IV.- página 235

Jueves IV.- página 244

Viernes IV.- página 252

Sábado IV.- página 261

Sábado Santo.- página 270

HIMNOS.- página 275

SOLEMNIDADES.- página 292

(5)

SEMANA I

DOMINGO I

- Dios mío, ven en mi auxilio.

- Señor, date prisa en socorrerme.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Tiempo ordinario y pascual:

Es domingo; una luz nueva resucita la mañana

con su mirada inocente, llena de gozo y de gracia. Es domingo; la alegría del mensaje de la Pascua es la noticia que llega

siempre y que nunca se gasta. Es domingo; la pureza

no sólo la tierra baña,

que ha penetrado en la vida por las ventanas del alma. Es domingo; la presencia de Cristo llena la casa: la Iglesia, misterio y fiesta, por él y en él convocada. Es domingo; “éste es el día

que hizo el Señor”, es la Pascua, día de la creación

(6)

Es domingo; de su hoguera brilla toda la semana

y vence oscuras tinieblas en jornadas de esperanza. Es domingo; un canto nuevo toda la tierra le canta

al Padre, al Hijo, al Espíritu, único Dios que nos salva. Amén.

SALMODIA

La salmodia de este Domingo I es la utilizada en todas las festividades del calendario.

Antífona 1

Domingo I de Adviento: Aquel día, los montes destilarán dulzura y

las colinas manarán leche y miel. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: “¿A quién habéis visto,

pastores? Hablad, contádnoslo. ¿Quién se ha aparecido en la tierra?” “Hemos visto al recién nacido y a los coros de ángeles alabando al Señor.” Aleluya.

Domingo I de Cuaresma: Toda mi vida te bendeciré, Señor, y alzaré

las manos invocándote.

Domingo V de Cuaresma: Tú, Señor, fuiste mi auxilio.

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Cristo ha

resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado con su sangre. Aleluya.

Domingo V de Pascua: El que tenga sed, que venga a beber de

balde el agua viva. Aleluya.

Tiempo ordinario: Por ti madrugo, Dios mío, para contemplar tu

fuerza y tu gloria. Aleluya.

Salmo 62, 2-9

El alma sedienta de Dios

Madruga por Dios todo el que rechaza las obras de las tinieblas.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti;

mi carne tiene ansia de ti,

(7)

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!

Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré

y alzaré las manos invocándote.

Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio,

y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti,

y tu diestra me sostiene.

Domingo I de Adviento: Aquel día, los montes destilarán dulzura y

las colinas manarán leche y miel. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: “¿A quién habéis visto,

pastores? Hablad, contádnoslo. ¿Quién se ha aparecido en la tierra?” “Hemos visto al recién nacido y a los coros de ángeles alabando al Señor.” Aleluya.

Domingo I de Cuaresma: Toda mi vida te bendeciré, Señor, y alzaré

las manos invocándote.

Domingo V de Cuaresma: Tú, Señor, fuiste mi auxilio.

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Cristo ha

resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado con su sangre. Aleluya.

Domingo V de Pascua: El que tenga sed, que venga a beber de

balde el agua viva. Aleluya.

Tiempo ordinario: Por ti madrugo, Dios mío, para contemplar tu

fuerza y tu gloria. Aleluya.

Antífona 2

Domingo I de Adviento: Los montes y las colinas aclamarán en

presencia del Señor, y los árboles de los bosques aplaudirán, porque viene el Señor y reinará eternamente. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: El ángel dijo a los pastores: “Os

anuncio una gran alegría: hoy os ha nacido el Salvador del mundo.” Aleluya.

(8)

Domingo V de Cuaresma: Líbranos con tu poder maravilloso y

sálvanos del poder de la muerte.

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Ha resucitado del

sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya.

Domingo V de Pascua: Rendid homenaje al Señor, que hizo el

cielo, la tierra, el mar y los manantiales. Aleluya.

Tiempo ordinario: En medio de las llamas, los tres jóvenes,

unánimes, cantaban: “Bendito sea el Señor.” Aleluya. Cántico: Dn 3,57-88.56

Toda la creación alabe al Señor

Alabad al Señor, sus siervos todos. (Ap 19,5)

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos. Ángeles del Señor, bendecid al Señor;

cielos bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor; ejércitos del Señor, bendecid al Señor. Sol y luna, bendecid al Señor;

astros del cielo, bendecid al Señor. Lluvia y rocío, bendecid al Señor;

vientos todos, bendecid al Señor. Fuego y calor, bendecid al Señor;

fríos y heladas, bendecid al Señor. Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;

témpanos y hielos, bendecid al Señor. Escarchas y nieves, bendecid al Señor;

noche y día, bendecid al Señor. Luz y tinieblas, bendecid al Señor;

(9)

Bendiga la tierra al Señor,

ensálcelo con himnos por los siglos. Montes y cumbres, bendecid al Señor;

cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. Manantiales, bendecid al Señor;

mares y ríos, bendecid al Señor; Cetáceos y peces, bendecid al Señor;

aves del cielo, bendecid al Señor. Fieras y ganados, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos. Hijos de los hombres, bendecid al Señor;

bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor. Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;

santos y humildes de corazón, bendecid al Señor. Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,

alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

Al final de este cántico no se dice el Gloria al Padre.

Domingo I de Adviento: Los montes y las colinas aclamarán en

presencia del Señor, y los árboles de los bosques aplaudirán, porque viene el Señor y reinará eternamente. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: El ángel dijo a los pastores: “Os

anuncio una gran alegría: hoy os ha nacido el Salvador del mundo.” Aleluya.

Domingo I de Cuaresma: Cantad y ensalzad a Dios por los siglos. Domingo V de Cuaresma: Líbranos con tu poder maravilloso y

(10)

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Ha resucitado del

sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya.

Domingo V de Pascua: Rendid homenaje al Señor, que hizo el

cielo, la tierra, el mar y los manantiales. Aleluya.

Tiempo ordinario: En medio de las llamas, los tres jóvenes,

unánimes, cantaban: “Bendito sea el Señor.” Aleluya. Antífona 3

Domingo I de Adviento: Vendrá el gran profeta y renovará a

Jerusalén. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: Hoy nos ha nacido un niño que

se llamará Dios fuerte. Aleluya.

Domingo I de Cuaresma: El Señor ama a su pueblo y adorna con la

victoria a los humildes.

Domingo V de Cuaresma: Ha llegado la hora de que sea glorificado

el Hijo del hombre.

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Aleluya. Ha

resucitado el Señor, tal como lo había anunciado. Aleluya.

Domingo V de Pascua: Los fieles festejan la gloria del Señor.

Aleluya.

Tiempo ordinario: Que los hijos de Sión se alegren por su Rey.

Aleluya.

Salmo 149

Alegría de los santos

Los hijos de la Iglesia, nuevo pueblo de Dios, se alegran por su Rey, Cristo, el Señor. (Hesiquio)

Cantad al Señor un cántico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sión por su Rey. Alabad su nombre con danzas,

cantadle con tambores y cítaras; porque el Señor ama a su pueblo

y adorna con la victoria a los humildes. Que los fieles festejen su gloria

y canten jubilosos en filas: con vítores a Dios en la boca

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para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes con argollas, a los nobles con esposas de hierro. Ejecutar la sentencia dictada

es un honor para todos sus fieles.

Domingo I de Adviento: Vendrá el gran profeta y renovará a

Jerusalén. Aleluya.

Natividad del Señor hasta su octava: Hoy nos ha nacido un niño que

se llamará Dios fuerte. Aleluya.

Domingo I de Cuaresma: El Señor ama a su pueblo y adorna con la

victoria a los humildes.

Domingo V de Cuaresma: Ha llegado la hora de que sea glorificado

el Hijo del hombre.

Domingo de Resurrección hasta la octava de Pascua: Aleluya. Ha

resucitado el Señor, tal como lo había anunciado. Aleluya.

Domingo V de Pascua: Los fieles festejan la gloria del Señor.

Aleluya.

Tiempo ordinario: Que los hijos de Sión se alegren por su Rey.

Aleluya.

LECTURA BREVE

Domingo I de Adviento: Ya es hora de despertarnos del sueño, por

que ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. (Rm 13,11b-12)

Responsorio breve

- Cristo, Hijo de Dios vivo, *Ten piedad de nosotros.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

- Tú que has de venir al mundo, *Ten piedad de nosotros.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

Antífona para el Benedictus

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María; no temas, concebirás en tu vientre al Hijo de Dios. Aleluya.

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Natividad del Señor y 29 de diciembre: En distintas ocasiones y de

muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. (Hb 1,1-2)

Responsorio breve

- El Señor ha revelado, *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

- Su salvación. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

Antífona para el Benedictus Natividad del Señor

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Aleluya.

29 de diciembre

Los pastores se decían unos a otros: “Vamos derechos a Belén, a ver eso que ha pasado y que nos ha comunicado el Señor.”

***

Domingo I de Cuaresma: Hoy es un día consagrado a nuestro Dios:

No hagáis duelo ni lloréis; pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza. (Cf. Ne 8,9a.10)

Responsorio breve

- Cristo, Hijo de Dios vivo, *Ten piedad de nosotros.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

- Tú que fuiste triturado por nuestros crímenes, *Ten piedad de nosotros.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

Antífona para el Benedictus

Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo; y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

***

Domingo V de Cuaresma: Éstas son las festividades del Señor, las

asambleas litúrgicas que convocaréis a su debido tiempo. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes ázimos,

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dedicada al Señor. Comeréis panes ázimos durante siete días. El primer día, os reuniréis en asamblea litúrgica, y no haréis trabajo alguno. (Lv 23,4-7)

Responsorio breve

- Cristo, Hijo de Dios vivo, *Ten piedad de nosotros.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

- Tú que fuiste triturado por nuestros crímenes, *Ten piedad de nosotros.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

Antífona para el Benedictus

Ciclo A: Lázaro, nuestro amigo, está dormido; voy a despertarlo. Ciclo B: Haré con vosotros una alianza nueva: yo seré vuestro

Dios, y vosotros seréis mi pueblo.

Ciclo C: No penséis en lo antiguo: mirad que realizo algo nuevo.

***

Domingo de Resurrección y Domingo V de Pascua: Dios resucitó a Jesús

al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados. (Hch 10,40-43)

Antífona, que sustituye al responsorio breve, para el Domingo de Resurrección

Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Aleluya.

Responsorio breve para el Domingo V de Pascua

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. *Aleluya, aleluya.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. Aleluya, aleluya.

- Tú que has resucitado de entre los muertos. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. Aleluya, aleluya.

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Antífona para el Benedictus Domingo de Resurrección

Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Aleluya.

Domingo V de Pascua

Ciclo A: Jesús dijo: “Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.”

Aleluya.

Ciclo B: “El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto

abundante”, dice el Señor. Aleluya.

Ciclo C: La señal por la que conocerán que sois discípulos míos

será que o s amáis unos a otros. Aleluya. ***

Tiempo ordinario: ¡La victoria es de nuestro Dios, que está

sentado en el trono, y del Cordero! La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén. (Ap 7,10.12)

RESPONSORIO BREVE

- Cristo, Hijo de Dios vivo, *Ten piedad de nosotros.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.

- Tú que estás sentado a la derecha del Padre, *Ten piedad de nosotros.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros. CÁNTICO EVANGÉLICO

Antífona para el Benedictus según el ciclo dominical.

Benedictus, Lc 1,68-79

El Mesías y su precursor

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian;

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza

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Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona para el Benedictus según el ciclo dominical.

PRECES

Tiempo ordinario:

Glorifiquemos al Señor Jesús, luz que alumbra a todo hombre y Sol de justicia que no conoce ocaso, y digámosle:

¡Oh Señor, vida y salvación nuestra!

Creador del universo, al darte gracias por el nuevo día que ahora empieza,

- te pedimos que el recuerdo de tu santa resurrección sea nuestro gozo durante este domingo.

Que tu Espíritu Santo nos enseñe a cumplir tu voluntad,

- y que tu sabiduría dirija hoy nuestras acciones.

Que, al celebrar la eucaristía de este domingo, tu palabra nos llene de gozo,

- y la participación en tu banquete haga crecer nuestra esperanza.

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Que sepamos contemplar las maravillas que tu generosidad nos concede,

- y vivamos durante todo el día en acción de gracias. Oración dominical

Digamos ahora, todos juntos, la oración que nos enseñó el mismo Señor:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre:

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración conclusiva

Domingo I de Adviento: Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al

comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor...

Natividad del Señor: Concede, Señor todopoderoso, a los que

vivimos inmersos en la luz de tu Palabra hecha carne, que resplandezca en nuestras obras la fe que hace brillar en nuestro espíritu. Por nuestro Señor...

29 de diciembre: Dios todopoderoso, a quien nadie ha visto

nunca, tú que has disipado las tinieblas del mundo con la venida de Cristo, la luz verdadera, míranos complacido, para que podamos cantar dignamente la gloria del nacimiento de tu Hijo. Él, que vive y reina...

Domingo I de Cuaresma: Al celebrar un año más la santa

Cuaresma, concédenos, Dios todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en plenitud. Por nuestro Señor...

(17)

Domingo V de Cuaresma: Te rogamos, Señor Dios nuestro, que tu

gracia nos ayude, para que vivamos siempre de aquel mismo amor que movió a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo. Por nuestro Señor...

Domingo de Resurrección: Señor Dios, que en este día nos has

abierto las puertas de la vida por medio de tu Hijo, vencedor de la muerte, concede a los que celebramos la solemnidad de la resurrección de Jesucristo, ser renovados por tu Espíritu, para resucitar en el reino de la luz y de la vida. Por nuestro Señor...

Domingo V de Pascua: Señor, tú que te has dignado redimirnos y

has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor...

Tiempo ordinario: La propia según el ciclo dominical. Conclusión de la oración:

Si se dirige al Padre: Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que

vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Si se dirige al Padre, pero al fin se menciona al Hijo: Él, que vive y

reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Si se dirige al Hijo: Tú que vives y reinas con el Padre en la

unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

? Amén.

LUNES I

- Dios mío, ven en mi auxilio. (...) HIMNO

Tiempo ordinario:

Mis ojos, mis pobres ojos que acaban de despertar los hiciste para ver,

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Haz que sepa adivinar entre las sombras la luz, que nunca me ciegue el mal ni olvide que existes tú. Que cuando llegue el dolor, que yo sé que llegará, no se me enturbie el amor, ni se me nuble la paz. Sostén ahora mi fe,

pues, cuando llegue a tu hogar, con mis ojos te veré

y mi llanto cesará. Amén. SALMODIA

Lunes dentro de la octava de Pascua o Navidad: Salmodia del domingo de Resurrección o de la Natividad del Señor (Domingo I).

Antífona 1

Fuera del tiempo pascual: A ti te suplico, Señor; por la mañana

escucharás mi voz.

Tiempo pascual: Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya.

Salmo 5, 2 -10.12-13

Oración de la mañana de un justo perseguido

Se alegrarán eternamente los que acogieron al Verbo en su interior. El Verbo habita en ellos.

Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos,

haz caso de mis gritos de auxilio, Rey mío y Dios mío.

A ti te suplico, Señor;

por la mañana escucharás mi voz, por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando.

Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped,

(19)

Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos;

al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor.

Pero yo, por tu gran bondad, entraré en tu casa,

me postraré ante tu templo santo con toda reverencia.

Señor, guíame con tu justicia, porque tengo enemigos; alláname tu camino.

En su boca no hay sinceridad, su corazón es perverso;

su garganta es un sepulcro abierto, mientras halagan con la lengua. Que se alegren los que se acogen a ti,

con júbilo eterno;

protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre.

Porque tú, Señor, bendices al justo, y como un escudo lo rodea tu favor.

Fuera del tiempo pascual: A ti te suplico, Señor; por la mañana

escucharás mi voz.

Tiempo pascual: Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya.

Antífona 2

Fuera del tiempo pascual: Alabamos, Dios nuestro, tu nombre

glorioso.

Tiempo pascual: Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tú

eres rey y soberano de todo. Aleluya.

Cántico, 1Cro 29,10-13

Sólo a Dios honor y gloria

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. (Ef 1,3)

(20)

Bendito eres, Señor,

Dios de nuestro padre Israel, por los siglos de los siglos.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor, la majestad,

porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra, tú eres rey y soberano de todo.

De ti viene la riqueza y la gloria, tú eres Señor del universo,

en tu mano está el poder y la fuerza, tú engrandeces y confortas a todos. Por eso, Dios nuestro,

nosotros te damos gracias, alabando tu nombre glorioso.

Fuera del tiempo pascual: Alabamos, Dios nuestro, tu nombre

glorioso.

Tiempo pascual: Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tú

eres rey y soberano de todo. Aleluya. Antífona 3

Fuera del tiempo pascual: Postraos ante el Señor en el atrio

sagrado.

Tiempo pascual: El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya.

Salmo 28

Manifestación de Dios en la tempestad

Vino una voz del cielo que decía: “Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto” (Mt 3,17)

Hijos de Dios, aclamad al Señor,

aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado. La voz del Señor sobre las aguas,

el Dios de la gloria ha tronado,

(21)

La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica,

la voz del Señor descuaja los cedros, el Señor descuaja los cedros del Líbano. Hace brincar al Líbano como a un novillo,

al Sarión como a una cría de búfalo. La voz del Señor lanza llamas de fuego,

la voz del Señor sacude el desierto, el Señor sacude el desierto de Cadés. La voz del Señor retuerce los robles,

el Señor descorteza las selvas.

En su templo un grito unánime: “¡Gloria!” El Señor se sienta por encima del aguacero,

el Señor se sienta como rey eterno. El Señor da fuerza a su pueblo,

el Señor bendice a su pueblo con la paz.

Fuera del tiempo pascual: Postraos ante el Señor en el atrio

sagrado.

Tiempo pascual: El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya.

LECTURA BREVE

Lunes I de Adviento: Venid, subamos al monte del Señor, a la casa

del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor. (Is 2,3)

Responsorio breve

- Sobre ti, Jerusalén, *Amanecerá el Señor.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

- Su gloria aparecerá sobre ti. *Amanecerá el Señor.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

Antífona para el Benedictus

Levanta tu mirada, Jerusalén, y contempla el poder de tu Rey: mira, tu Salvador viene a librarte de tus cadenas.

(22)

30 de diciembre y 7 de enero antes de Epifanía: Un niño nos ha nacido,

un hijo se nos ha dado: lleva a hombros el principado, y es su nombre: Maravilla de Consejero, Dios guerrero, Padre perpetuo, Príncipe de la paz. (Is 9,5)

Responsorio breve

- El Señor ha revelado, *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

- Su salvación. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

Antífona para el Benedictus 30 de diciembre

Al nacer el Señor, los ángeles cantaban, diciendo: “La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.”

7 de enero antes de Epifanía

De éste dice la Escritura: “Cristo ha nacido en Israel, y su reino no tendrá fin.”

***

Lunes I de Cuaresma: Ya habéis visto cómo os he llevado sobre

alas de águila y os he traído a mí. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Ex 19,4-6a)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Él me librará de la red del cazador.

Antífona para el Benedictus

Venid, vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

***

Lunes V de Cuaresma: Yo, como cordero manso, llevado al

matadero, no sabía los planes homicidas que c ontra mí planeaban: “Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra vital, que su nombre no se pronuncie más.” Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón;

(23)

veré mi venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa. (Jr 11,19-20)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Él me librará de la red del c azador.

Antífona para el Benedictus

“El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”, dice el Señor.

***

Lunes dentro de la octava de Pascua: La palabra está cerca de ti: la

tienes en los labios y en el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. (Rm 10,8b-10)

Antífona que sustituye al responsorio breve

Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Aleluya.

Antífona para el Benedictus

Id aprisa a decir a los discípulos: “Ha resucitado el Señor.” Aleluya.

***

Lunes V de Pascua: La palabra está cerca de ti: la tienes en los

labios y en el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. (Rm 10,8b-10)

Responsorio breve

- El Señor ha resucitado del sepulcro. *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

- El que por nosotros colgó del madero. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

(24)

Antífona para el Benedictus

Al que me ama, lo amará mi Padre, y lo amaré yo y me mostraré a él. Aleluya.

***

Tiempo ordinario: El que no trabaja, que no coma. Porque nos

hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan. Por vuestra parte, hermanos, no os canséis de hacer el bien. (2Ts 3,10b-13)

RESPONSORIO BREVE

- Bendito sea el Señor *Ahora y por siempre.

- Bendito sea el Señor ahora y por siempre.

- El único que hace maravillas. *Ahora y por siempre.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Bendito sea el Señor ahora y por siempre. CÁNTICO EVANGÉLICO

Antífona: Bendito sea el Señor, Dios nuestro.

Benedictus, Lc 1,68-79

El Mesías y su precursor

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian;

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza

y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia,

(25)

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor

a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona: Bendito sea el Señor, Dios nuestro.

PRECES

Tiempo ordinario:

Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu Santo, y acudamos a él, diciendo:

Concédenos, Señor, tu Espíritu.

Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia,

- para que, llegados a la noche, con gozo y limpios de pecado, podamos alabarte nuevamente.

Que baje hoy a nosotros tu bondad

- y haga prósperas las obras de nuestras manos. Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz,

- para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.

Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones

- y enriquécelos con toda clase de bienes del cuerpo y del alma.

(26)

Terminemos nuestra oración con la plegaria que nos enseñó el Señor: Padre nuestro...

Oración

Lunes I de Adviento: Concédenos, Señor Dios nuestro,

permanecer alertas a la venida de tu Hijo, para que cuando llegue y llame a la puerta nos encuentre velando en oración y cantando su alabanza. Por nuestro Señor...

30 de diciembre: Dios todopoderoso, por este nuevo nacimiento

de tu Hijo en nuestra carne, líbranos del yugo con que nos domina la antigua servidumbre del pecado. Por nuestro Señor...

7 de enero antes de Epifanía: Dios todopoderoso y eterno, tú que

has querido manifestarte con nueva claridad en el nacimiento de tu Hijo Jesucristo, concédenos, te rogamos, que así como él comparte con nosotros, naciendo de la Virgen, la condición humana, nosotros consigamos en su reino participar un día de la gloria de su divinidad. Por nuestro Señor...

Lunes I de Cuaresma: Conviértenos a ti, Dios Salvador nuestro;

ilumínanos con la luz de tu palabra, para que la celebración de esta Cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos. Por nuestro Señor...

Lunes V de Cuaresma: Señor Dios nuestro, cuyo amor sin medida

nos enriquece con toda bendición, haz que, abandonando la corrupción del hombre viejo, nos preparemos, como hombres nuevos, a tomar parte de la gloria de tu reino. Por nuestro Señor...

Lunes dentro de la octava de Pascua: Señor Dios, que por medio del

bautismo haces crecer a tu Iglesia, dándole siempre nuevos hijos, concede a cuantos han renacido en la fuente bautismal vivir siempre de acuerdo con la fe que profesaron. Por nuestro Señor...

Lunes V de Pascua: Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles

en un mismo deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones estén firmes en la verdadera alegría. Por nuestro Señor...

Tiempo ordinario: Señor, que tu gracia inspire, sostenga y

acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo...

(27)

MARTES I

- Dios mío, ven en mi auxilio. (...) HIMNO

Tiempo ordinario:

En esta luz del nuevo día que me concedes, oh Señor, dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor. Dichoso yo, si al fin del día un odio menos llevo en mí, si una luz más mis pasos guía y si un error más yo extinguí. Que cada tumbo en el sendero me vaya haciendo conocer cada pedrusco traicionero que mi ojo ruin no supo ver. Que ame a los seres este día, que a todo trance ame la luz, que ame mi gozo y mi agonía,

que ame el amor y ame la cruz. Amén. SALMODIA

Martes dentro de la octava de Pascua o Navidad: Salmodia del domingo de Resurrección o de la Natividad del Señor (Domingo I).

Antífona 1

Fuera del tiempo pascual: El hombre de manos inocentes y puro

corazón subirá al monte del Señor.

Tiempo pascual: El que bajó es el mismo que subió por encima

de todos los cielos. Aleluya.

Salmo 23

Entrada solemne de Dios en su templo

Las puertas del cielo se abren ante Cristo que, como hombre, sube al cielo. (San Ireneo)

(28)

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos.

--- ¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? --- El hombre de manos inocentes

y puro corazón,

que no confía en los ídolos

ni jura contra el prójimo en falso. Ése recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación. --- Éste es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob. ¡Portones!, alzad los dinteles,

que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria.

--- ¿Quién es ese Rey de la gloria? - El Señor, héroe valeroso;

el Señor, héroe de la guerra. ¡Portones!, alzad los dinteles,

que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria.

--- ¿Quién es ese Rey de la gloria? - El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria.

Fuera del tiempo pascual: El hombre de manos inocentes y puro

corazón subirá al monte del Señor.

Tiempo pascual: El que bajó es el mismo que subió por encima

de todos los cielos. Aleluya.

Antífona 2

Fuera del tiempo pascual: Ensalzad con vuestras obras al Rey de

(29)

Tiempo pascual: Ensalzad al Rey del cielo y alegraos de su

grandeza. Aleluya.

Cántico, Tb13,1-10a

Dios castiga y salva

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para ser esperanza viva. (1P 1,3)

Bendito sea Dios, que vive eternamente, y cuyo reino dura por los siglos:

él azota y se compadece,

hunde hasta el abismo y saca de él, y no hay quien escape de su mano. Dadle gracias, israelitas, ante los gentiles,

porque él nos dispersó entre ellos. Proclamad allí su grandeza,

ensalzadlo ante todos los vivientes: que él es nuestro Dios y Señor, nuestro padre por todos los siglos. Él nos azota por nuestros delitos,

pero se compadecerá de nuevo,

y os congregará de entre las naciones por donde estáis dispersados.

Si volvéis a él de todo corazón y con toda el alma,

siendo sinceros con él, él volverá a vosotros y no os ocultará su rostro. Veréis lo que hará con vosotros,

le daréis gracias a boca llena, bendeciréis al Señor de la justicia y ensalzaréis al rey de los siglos. Yo le doy gracias en mi cautiverio,

anuncio su grandeza y su poder a un pueblo pecador.

Convertíos, pecadores,

obrad rectamente en su presencia: quizá os mostrará benevolencia y tendrá compasión.

(30)

Ensalzaré a mi Dios, al rey del cielo, y me alegraré de su grandeza. Que todos alaben al Señor y le den gracias en Jerusalén.

Fuera del tiempo pascual: Ensalzad con vuestras obras al Rey de

los siglos.

Tiempo pascual: Ensalzad al Rey del cielo y alegraos de su

grandeza. Aleluya.

Antífona 3

Fuera del tiempo pascual: El Señor merece la alabanza de los

buenos.

Tiempo pascual: La misericordia del Señor llena la tierra. Aleluya.

Salmo 32

Himno al poder y a la providencia de Dios

Por medio de la Palabra se hizo todo. (Jn 1,3)

Aclamad, justos, al Señor,

que merece la alabanza de los buenos. Dad gracias al Señor con la cítara,

tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; cantadle un cántico nuevo,

acompañando los vítores con bordones: que la palabra del Señor es sincera,

y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. La palabra del Señor hizo el cielo;

el aliento de su boca, sus ejércitos; encierra en un odre las aguas marinas, mete en un depósito el océano.

Tema al Señor la tierra entera,

tiemblen ante él los habitantes del orbe: porque él lo dijo, y existió,

(31)

El Señor deshace los planes de las naciones, frustra los proyectos de los pueblos;

pero el plan del Señor subsiste por siempre, los proyectos de su corazón, de edad en edad. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,

el pueblo que él se escogió como heredad. El Señor mira desde el cielo,

se fija en todos los hombres; desde su morada observa

a todos los habitantes de la tierra: él modeló cada corazón,

y comprende todas sus acciones. No vence el rey por su gran ejército,

no escapa el soldado por su mucha fuerza, nada valen sus caballos para la victoria, ni por su gran ejército se salva.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. Nosotros aguardamos al Señor:

él es nuestro auxilio y escudo; con él se alegra nuestro corazón, en su santo nombre confiamos.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Fuera del tiempo pascual: El Señor merece la alabanza de los

buenos.

(32)

LECTURA BREVE

Martes I de Adviento: No se apartará de Judá el cetro, ni el bastón

de mando de entre sus rodillas, hasta que venga aquel a quien está reservado, y le rindan homenaje los pueblos. (Gn 49,19)

Responsorio breve

- Sobre ti, Jerusalén, *Amanecerá el Señor.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

- Su gloria aparecerá sobre ti. *Amanecerá el Señor.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

Antífona para el Benedictus

Brotará un renuevo del tronco de Jesé y la gloria del Señor llenará toda la tierra; y todos verán la salvación de Dios.

***

31 de diciembre: Aquél día, el vástago del Señor será joya y

gloria, fruto del país, honor y ornamento para los supervivientes de Israel. A los que queden en Sión, a los restantes en Jerusalén, los llamarán santos: los inscritos en Jerusalén entre los vivos.(Is 4,2-3)

Responsorio breve

- El Señor ha revelado, *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

- Su salvación. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

Antífona para el Benedictus

En torno al ángel apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.” Aleluya.

***

Martes I de Cuaresma: Convertíos a mí de todo corazón con

ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas. (Jl 2,12-13)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

(33)

Antífona para el Benedictus

Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos. ***

Martes V de Cuaresma: Derramaré sobre la dinastía de David y

sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de clemencia. Me mirarán a mí, a quien traspasaron, harán llanto como llanto por el hijo único, y llorarán como se llora al primogénito. Aquel día será grande el luto de Jerusalén. (Za 12,10-11a)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Él me librará de la red del cazador.

Antífona para el Benedictus

“Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que yo soy”, dice el Señor.

***

Martes dentro de la octava de Pascua: Dios resucitó a Jesús de entre

los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. Nosotros os anunciamos que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: “Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.” (Hch 13,30-33)

Antífona que sustituye al responsorio breve

Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Aleluya.

Antífona para el Benedictus

Jesús le dice: “¡María!” Ella se vuelve y le dice: “¡Rabboni!” Jesús le dice: “Suéltame, que todavía no he subido al Padre.” Aleluya.

***

Martes V de Pascua: Dios resucitó a Jesús de entre los muertos.

Durante muchos días, se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. Nosotros os anunciamos que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: “Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.” (Hch 13,30-33)

(34)

Responsorio breve

- El Señor ha resucitado del sepulcro. *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

- El que por nosotros colgó del madero. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha resucitado del sepulcro. Ale luya, aleluya.

Antífona para el Benedictus

La paz os dejo, aleluya, mi paz os doy. Aleluya. ***

Tiempo ordinario: Ya es hora de despertaros del sueño. La noche

está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. (Rm 13,11b.12-13a)

RESPONSORIO BREVE

- Dios mío, peña mía, *Refugio mío, Dios mío.

- Dios mío, peña mía, refugio mío, Dios mío.

- Mi alcázar, mi libertador. *Refugio mío, Dios mío.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Dios mío, peña mía, refugio mío, Dios mío. CÁNTICO EVANGÉLICO

Antífona: El Señor nos suscitó una fuerza de salvación, según lo

había predicho por boca de sus profetas. Benedictus, Lc 1,68-79

El Mesías y su precursor

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian;

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza

(35)

Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona: El Señor nos suscitó una fuerza de salvación, según lo

había predicho por boca de sus profetas.

PRECES

Tiempo ordinario:

Ya que hemos sido llamados a participar de una vocación celestial, bendigamos por ello a Jesús, el sumo sacerdote de la fe que profesamos, y supliquémosle, diciendo:

Señor, nuestro Dios y nuestro Salvador.

Rey todopoderoso, que por el bautismo has hecho de nosotros un sacerdocio real,

- haz que nuestra vida sea un continuo sacrificio de alabanza.

Ayúdanos, Señor, a guardar tus mandatos,

- para que, por la fuerza del Espíritu Santo, nosotros permanezcamos en ti, y tú en nosotros,

(36)

Danos tu sabiduría eterna,

- para que nos asista en nuestros trabajos.

Concédenos ser la alegría de cuantos nos rodean

- y fuente de esperanza para los decaídos.

Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la oración que Cristo nos enseñó: Padre nuestro...

Oración

Martes I de Adviento: Señor y Dios nuestro, acoge favorablemente

nuestras súplicas y ayúdanos con tu amor en nuestro desvalimiento; que la presencia de tu Hijo, ya cercano, nos renueve y nos libre de volver a caer en la antigua servidumbre del pecado. Por nuestro Señor...

31 de diciembre: Dios todopoderoso y eterno, que has establecido

el principio y la plenitud de toda religión en el nacimiento de tu Hijo Jesucristo, te suplicamos nos concedas la gracia de ser contados entre los miembros vivos de su Cuerpo, porque sólo en él radica la salvación del mundo. Por nuestro Señor...

Martes I de Cuaresma: Señor, mira con amor a tu familia y, a los

que moderan su cuerpo con la penitencia, aviva en su espíritu el deseo de poseerte. Por nuestro Señor...

Martes V de Cuaresma: Concédenos, Señor, perseverar en el fiel

cumplimiento de tu santa voluntad, para que, en nuestros días, crezca en santidad y en número el pueblo dedicado a tu servicio. Por nuestro Señor...

Martes dentro de la octava de Pascua: Tú, Señor, que nos has

salvado por el misterio pascual, continúa favoreciendo con dones celestes a tu pueblo, para que alcance la libertad verdadera y pueda gozar de la alegría del cielo, que ya ha empezado a gustar en la tierra. Por nuestro Señor...

Martes V de Pascua: Señor, tú que en la resurrección de

Jesucristo nos has engendrado de nuevo para que renaciéramos a una vida eterna, fortifica la fe de tu pueblo y afianza su esperanza, a fin de que nunca dudemos que llegará a realizarse lo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor...

Tiempo ordinario: Escucha, Señor, nuestras súplicas matinales y,

con la luz de tu misericordia, alumbra la oscuridad de nuestro corazón: que los que hemos sido iluminados por tu claridad no andemos nunca tras las obras de las tinieblas. Por nuestro Señor Jesucristo...

(37)

MIÉRCOLES I

- Dios mío, ven en mi auxilio. (...) HIMNO

Tiempo ordinario:

Buenos días, Señor, a ti el primero encuentra la mirada

del corazón, apenas nace el día: tú eres la luz y el sol de mi jornada. Buenos días, Señor, contigo quiero

andar por la vereda:

tú, mi camino, mi verdad, mi vida; tú, la esperanza firme que me queda. Buenos días, Señor, a ti te busco,

levanto a ti las manos

y el corazón, al despertar la aurora:

quiero encontrarte siempre en mis hermanos. Buenos días, Señor resucitado,

que traes la alegría

al corazón que va por tus caminos, ¡vencedor de tu muerte y de la mía! Gloria al Padre de todos, gloria al Hijo,

y al Espíritu Santo;

como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos te alabe nuestro canto. Amén.

SALMODIA

Miércoles dentro de la octava de Pascua o Navidad: Salmodia del domingo de Resurrección o de la Natividad del Señor (Domingo I).

Antífona 1

Fuera del tiempo pascual: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz. Tiempo pascual: En ti, Señor, está la fuente viva. Aleluya.

(38)

Salmo 35

Depravación del malvado y bondad de Dios

El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Jn 8,12)

El malvado escucha en su interior un oráculo del pecado:

“No tengo miedo a Dios, ni en su presencia.”

Porque se hace la ilusión de que su culpa no será descubierta ni aborrecida.

Las palabras de su boca son maldad y traición, renuncia a ser sensato y a obrar bien;

acostado medita el crimen, se obstina en el mal camino, no rechaza la maldad.

Señor, tu misericordia llega al cielo, tu fidelidad hasta las nubes;

tu justicia hasta las altas cordilleras,

tus sentencias son como el océano inmenso. Tú socorres a hombres y animales;

¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!, los humanos se acogen a la sombra de tus alas; se nutren de lo sabroso de tu casa,

les das a beber del torrente de tus delicias, porque en ti está la fuente viva,

y tu luz nos hace ver la luz.

Prolonga tu misericordia con los que te reconocen, tu justicia con los rectos de corazón;

que no me pisotee el pie del soberbio,

que no me eche fuera la mano del malvado. Han fracasado los malhechores;

derribados no se pueden levantar.

Fuera del tiempo pascual: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz. Tiempo pascual: En ti, Señor, está la fuente viva. Aleluya.

(39)

Antífona 2

Fuera del tiempo pascual: Señor, tú eres grande, tu fuerza es

invencible.

Tiempo pascual: Enviaste tu Espíritu, Señor, y existió la creación.

Aleluya.

Cántico, Jdt 16,12a.13-15

Dios, creador del mundo y protector de su pueblo

Entonaron un cántico nuevo. (Ap 5,9)

¡Alabad a mi Dios con tambores,

elevad cantos al Señor con cítaras,

ofrecedle los acordes de un salmo de alabanza, ensalzad e invocad su nombre!

Porque el Señor es un Dios quebrantador de guerras, su nombre es el Señor.

Cantaré a mi Dios un cántico nuevo: Señor, tú eres grande y glorioso, admirable en tu fuerza, invencible. Que te sirva toda la creación,

porque tú lo mandaste, y existió; enviaste tu aliento, y la construiste, nada puede resistir a tu voz.

Sacudirán las olas los cimientos de los montes,

las peñas en tu presencia se derretirán como cera, pero tú serás propicio a tus fieles.

Fuera del tiempo pascual: Señor, tú eres grande, tu fuerza es

invencible.

Tiempo pascual: Enviaste tu Espíritu, Señor, y existió la creación.

Aleluya.

Antífona 3

Fuera del tiempo pascual: Aclamad a Dios con gritos de júbilo.

Tiempo pascual: Dios es el rey del mundo: tocad con maestría.

(40)

Salmo 46

El Señor es rey de todas las cos as

Está sentado a la derecha del Padre, y su reino no tendrá fin.

Pueblos todos, batid palmas,

aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor es sublime y terrible, emperador de toda la tierra.

Él nos somete los pueblos y nos sojuzga las naciones;

él nos escogió por heredad suya: gloria de Jacob, su amado.

Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas: tocad para Dios, tocad,

tocad para nuestro Rey, tocad. Porque Dios es el rey del mundo:

tocad con maestría.

Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. Los príncipes de los gentiles se reúnen con el pueblo del Dios de Abrahán;

porque de Dios son los grandes de la tierra, y él es excelso.

Fuera del tiempo pascual: Aclamad a Dios con gritos de júbilo.

Tiempo pascual: Dios es el rey del mundo: tocad con maestría.

Aleluya.

LECTURA BREVE

Miércoles I de Adviento: Mirad: la Virgen está encinta y dará a luz

un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel (que significa “Dios-con-nosotros”). Comerá requesón con miel, hasta que aprenda a rechazar el mal y a escoger el bien. (Is 7,14b-15)

(41)

Responsorio breve

- Sobre ti, Jerusalén, *Amanecerá el Señor.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

- Su gloria aparecerá sobre ti. *Amanecerá el Señor.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

Antífona para el Benedictus

Viene detrás de mí el que puede más que yo, y yo no merezco ni llevarle las sandalias.

***

2 de enero: Te he constituido alianza del pueblo, para restaurar

el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: “Salid”, a los que están en tinieblas: “Venid a la luz.” (Is 49,8-9a)

Responsorio breve

- El Señor ha revelado, *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

- Su salvación. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.

Antífona para el Benedictus

Yacía en el pesebre y resplandecía en el cielo; venía a nosotros y permanecía en el Padre.

***

Miércoles I de Cuaresma: El Señor, tu Dios te eligió para que

fueras, entre todos los pueblos de la tierra, el pueblo de su propiedad. Por puro amor vuestro, por mantener el juramento que había hecho a vuestros padres, os sacó de Egipto con mano fuerte y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. Así sabrás que el Señor, tu Dios, es Dios: el Dios fiel que mantiene su alianza y su favor con los que lo aman y guardan sus preceptos, por mil generaciones. (Dt 7,6.8-9)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

(42)

Antífona para el Benedictus

Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás.

***

Miércoles V de Cuaresma: El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni

me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. (Is 50,5-7)

Responsorio breve

- Él me librará *De la red del cazador.

- Él me librará de la red del cazador.

- Me cubrirá con sus plumas. *De la red del cazador.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Él me librará de la red del cazador.

Antífona para el Benedictus

“Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos –dice el Señor–; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

***

Miércoles dentro de la octava de Pascua: Si hemos muerto con Cristo,

creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. (Rm 6,8-11)

Antífona que sustituye al responsorio breve

Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Aleluya.

Antífona para el Benedictus

Jesús, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura. Aleluya.

***

Miércoles V de Pascua: Si hemos muerto con Cristo, creemos que

también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo

(43)

vosotros consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. (Rm 6,8-11)

Responsorio breve

- El Señor ha resucitado del sepulcro. *Aleluya, aleluya.

- El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

- El que por nosotros colgó del madero. *Aleluya, aleluya.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

Antífona para el Benedictus

Yo soy la verdadera vid, aleluya; vosotros, mis sarmientos. Aleluya.

***

Tiempo ordinario: No hagas a otro lo que a ti no te agrada. Da tu

pan al hambriento y tu ropa al desnudo. Pide consejo al sensato y no desprecies un consejo útil. Bendice al Señor Dios en todo momento, y pídele que allane tus caminos y que te dé éxito en tus empresas y proyectos. (Tb 4,16-17.19-20)

RESPONSORIO BREVE

- Inclina, Señor, *Mi corazón a tus preceptos.

- Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.

- Dame vida con tu palabra. *Mi corazón a tus preceptos.

- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

- Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Antífona: Ten misericordia de nosotros, Señor, y recuerda tu

santa alianza.

Benedictus, Lc 1,68-79

El Mesías y su precursor

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

(44)

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los q ue nos odian;

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza

y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona: Ten misericordia de nosotros, Señor, y recuerda tu

santa alianza. PRECES

Tiempo ordinario:

Demos gracias a Cristo con alabanzas continuas, porque no se desdeña de llamar hermanos a los que santifica con su gracia. Por tanto, supliquémosle:

Santifica a tus hermanos, Señor.

Concédenos, Señor, que con el corazón puro consagremos el principio de este día en honor de tu resurrección,

- y que santifiquemos el día entero con trabajos que sean de tu agrado.

(45)

Tú que, para que aumente nuestra alegría y se afiance nuestra salvación, nos das este nuevo día, signo de tu amor,

- renuévanos hoy y siempre para gloria de tu nombre.

Haz que sepamos descubrirte a ti en todos nuestros hermanos,

- sobre todo en los que sufren y en los pobres.

Haz que durante este día estemos en paz con todo el mundo,

- y a nadie devolvamos mal por mal.

Tal como nos enseñó el Señor, terminemos nuestra oración, diciendo: Padre nuestro...

Oración

Miércoles I de Adviento: Señor y Dios nuestro, prepara nuestros

corazones con la fuerza de tu Espíritu, para que cuando llegue Jesucristo, tu Hijo, nos encuentre dignos de sentarnos a su mesa y él mismo nos sirva en el festín eterno. Por nuestro Señor...

2 de enero: Concede, Señor, a tu pueblo perseverancia y

firmeza en la fe, y a cuantos confiesan que tu Hijo, Dios de gloria eterna como tú, nació de Madre Virgen con cuerpo como el nuestro, líbralos de los males de esta vida y ayúdales a alcanzar las alegrías eternas. Por nuestro Señor...

Miércoles I de Cuaresma: Señor, mira complacido a tu pueblo que

desea entregarse a ti con una vida santa; y a los que dominan su cuerpo con la penitencia transfórmales interiormente mediante el fruto de la buenas obras. Por nuestro Señor...

Miércoles V de Cuaresma: Ilumina, Señor, el corazón de tus fieles,

purificados por las penitencias de Cuaresma, y tú, que nos infundes el piadoso deseo de servirte, escucha paternalmente nuestras súplicas. Por nuestro Señor...

Miércoles dentro de la octava de Pascua: Oh Dios, que todos los años

nos alegras con la solemnidad de la resurrección del Señor, concédenos, a través de la celebración de estas fiestas, llegar un día a la alegría eterna. Por nuestro Señor...

Miércoles V de Pascua: Oh Dios, que amas la inocencia y la

devuelves a quienes la han perdido, atrae hacia ti el corazón de tus fieles, para que siempre vivan a la luz de tu verdad los que han sido librados de las tinieblas del error. Por nuestro Señor...

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