ción superior para fomentar el desarrollo hu-mano y social?
Abordaremos cada una de estas cuestiones para las regiones clasificadas como África Sub-sahariana, Estados Árabes, Asia y el Pacífico, Europa, América del Norte (EE. UU. y Canadá) y América Latina y el Caribe. Excepto en el apartado de estadística, nuestra visión general refleja, como norma, el punto de vista del autor, en algunos casos, casi literalmente. Sin em-bargo, hemos construido elementos comunes con nuestras aportaciones. Recomendamos en-carecidamente al lector que lea detenidamente los artículos originales de los autores, para acce-der a toda su riqueza y todos sus matices. En una breve síntesis como ésta, sólo aparecen algunos puntos relevantes, pero no la imagen ilustradora que da el artículo completo escrito por su autor. Obviamente, los países de cada una de estas regiones varían significativamente en cuanto a su situación en cada uno de estos campos. Los autores se han visto obligados a realizar genera-lizaciones para una mayor simplicidad y para es-tablecer comparaciones interregionales. Las va-riaciones no se producen sólo en los contextos geopolítico y socioeconómico, sino que se dan mucho más en el tamaño de las poblaciones, sus situaciones en cuanto al desarrollo humano de acuerdo con la definición del Programa de Na-ciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y tam-bién en el tamaño de sus sectores de educación superior. A continuación, damos la magnitud de las variaciones intrarregionales correspondien-tes al año 2004 de las estadísticas de la UNESCO (población y matriculación)1 y del
PNUD (índice de desarrollo humano)2para que
el lector pueda hacerse una idea de la naturaleza y el alcance de estas variaciones.
En los 45 países del África Subsahariana, la población total variaba de 80.000 habitantes en Seychelles a 129 millones en Nigeria; en los 20 países de los Estados Árabes, variaba de 716.000 habitantes en Bahrein a 73 millones en Egipto; en los muy diversos 51 países de Asia y el Pacífico, variaba de un escaso millar de habi-tantes en Niue y Tokelau, respectivamente, hasta 1.308 millones en China; en los 44 países euro-peos (incluido Israel) variaba de los 28.000 ha-bitantes de San Marino a los 144 millones de Rusia; en los dos países de América del Norte, variaba de los 32 millones de habitantes de Ca-nadá a los 295 millones de EE.UU., y, en los 41 Nuestro informe ha estudiado en su Parte I
te-mas globales seleccionados acerca del rol de la educación superior para el desarrollo humano y social. Este trabajo es una síntesis de las pers-pectivas regionales -África Subsahariana, Esta-dos Árabes, Asia y el Pacífico, Europa, América del Norte y América Latina y el Caribe- acerca del rol de la educación superior para el de-sarrollo humano y social basado en la contribu-ción de los autores en cinco áreas claves: una de ellas es el estado de la educacion superior en cada región desde la celebración de la Conferen-cia Mundial sobre Educación Superior (CMES, 1998); y otra de las cuatro áreas clave se refiere a los posibles roles futuros, estrategias y accio-nes de la educación superior para promover el desarrollo humano y social.
INTRODUCCIÓN
El rol de las instituciones de educación superior ha ido cambiando a lo largo del tiempo, desde la conservación y la transmisión de formas de co-nocimiento culturalmente respetadas, pasando por la producción de recursos humanos especia-lizados, hasta su rol más reciente como agentes de la transformación social a través del desarro-llo humano y social. Aunque este rol había exis-tido en el pasado, ha recibido nuevo énfasis en el mundo actual, que da una gran importancia a la amigabilidad del mercado y el bienestar material. En la primera parte, el presente informe analiza una selección de aspectos globales del rol de la educación superior en el desarrollo humano y so-cial. La presente visión general intenta sintetizar las perspectivas regionales sobre el papel de la educación superior para el desarrollo humano y social basadas en la contribución de los autores en los cuatro campos siguientes.
•
¿Cuál ha sido la situación de la educación su-perior en la región desde la CMES celebrada en 1998?•
¿Cuál ha sido el impacto de los desafíos polí-ticos, sociales, económicos y tecnológicos de la globalización respecto al desarrollo hu-mano y social de la región?•
¿Cuál podría ser la contribución de la educa-ción superior al desarrollo humano y social de la región?•
¿Cuáles podrían ser el futuro rol, las futuras estrategias y las futuras acciones de laeduca-II.1
VISIÓN GENERAL DE
LAS PERCEPCIONES
REGIONALES SOBRE
EL ROL DE LA
EDUCACIÓN
SUPERIOR PARA
EL DESARROLLO
HUMANO Y SOCIAL
Bikas C. Sanyal y
Francisco López Segrera
países de América Latina y el Caribe, variaba de los 4.000 habitantes de Montserrat a los 184 millones de Brasil.
El índice de desarrollo humano varía del 0,311 de Níger (el más bajo del mundo, en el puesto 177 de la clasifica-ción) hasta el 0,842 de Seychelles (en el puesto 47), en el África Subsahariana; del 0,492 de Yemen (puesto 150) hasta el 0,859 de Bahrein (puesto 39), en los Estados Ára-bes; del 0,527 de Nepal (puesto 138) hasta el 0,957 de Aus-tralia (puesto 3), en Asia y el Pacífico; desde el 0,694 de Moldova (puesto 114) hasta el 0,965 de Noruega (puesto 1), en Europa; desde el 0,950 de Canadá (puesto 6) hasta el 0,948 de EE. UU. (puesto 8), en América del Norte y desde el 0,482 de Haití (puesto 154) hasta el 0,879 de Bar-bados (puesto 31), en América Latina y la zona del Caribe. El número de matriculados varía desde los 1.500 de Gambia hasta los 633.000 de Sudáfrica, en el África Sub-sahariana; desde los 1.100 de Djibuti hasta los 2,5 millones de Egipto, en los Estados Árabes; desde los 500 de Palau hasta los 19,4 millones de China, en Asia y el Pacífico; desde los 300 de Andorra hasta los 8,6 millones de Rusia, en Europa; desde los 1,3 millones hasta los 16,9 millones de EE. UU., en la zona de América del Norte, y de los 700 de Belice (sólo 10 en las Islas Turcos y Caicos) hasta los 4 millones de Brasil, en América Latina y el Caribe.
¿CUÁL HA SIDO LA SITUACIÓN DE LA EDUCACIÓN
SUPERIOR EN LA REGIÓN DESDE LA CONFERENCIA
MUNDIAL SOBRE EDUCACIÓN SUPERIOR CELEBRADA
EN 1998?
Una de las recomendaciones de la CMES fue ampliar el ac-ceso. Esto se ha materializado a distintos niveles en las di-ferentes regiones. El desarrollo de la educación superior es el elemento más importante para el desarrollo humano y social. Su distribución entre la población masculina y fe-menina ofrece un importante aspecto social del desarrollo. Empezamos nuestro análisis a partir de estos dos aspectos.
La matriculación mundial ha aumentado de los 92 millo-nes en 1999, con 44,2 millomillo-nes de mujeres, hasta los 132 millones en 2004, con 65,3 millones de mujeres3. La tasa
de participación mundial en la educación superior, medida por la tasa bruta de matrícula (TBM, matrícula total divida por la población total en el grupo de edad relevante), ha au-mentado del 18 al 24 % durante el período de 1999-2004, con un aumento del índice de paridad de género (IPG = TBM femenina/TBM masculina) desde el 0,97 hasta el 1,03, con el que las mujeres superaron a los hombres en participación.
Puede observarse que la educación superior en el ámbito mundial ha alcanzado una etapa «de masas» (TBM supe-rior al 15 %) con un 24 %, mientras que en el África Sub-sahariana y en el oeste asiático sigue siendo elitista (TBM inferior al 15 %) con una escasa tasa de participación del 5 y del 11 %, respectivamente. En América del Norte y Eu-ropa, ha alcanzado una etapa universal, con un TBM supe-rior al 50 %, mientras que en los Estados Árabes, el este asiático y el Pacífico, y América Latina y el Caribe la edu-cación superior está en la etapa «de masas», con un TBM del 21, el 23 y el 28 %, respectivamente.
Con respecto a la paridad de género, se observa una con-siderable mejora en el ámbito mundial, donde la población femenina ha superado a la masculina. Las mujeres están más favorecidas en Islandia, con un índice de paridad de género del 1,78, seguida por la subregión caribeña, con un 1,70. Por regiones, están más favorecidas en América del Norte y Europa occidental juntas, donde el índice es el más elevado, del 1,32, seguidas por la subregión del Pacífico (1,27), Europa central y oriental (1,25), América Latina (1,16) y Asia Central (1,05). En todas las demás regiones domina la población masculina. En el África Subsahariana las mujeres están menos favorecidas, con un índice del 0,62, por debajo del sur y el suroeste asiático, con un 0,70. Entre todas las regiones, los Estados Árabes han
conse-TABLA II.1.1
Media regional de matrícula, TBM e IPG (1999 y 2004)
Región
1999 2004 1999 2004 1999 2004
Matrícula
GER Total GPI
Total Mujeres Total Mujeres
Estados Árabes 5.165.102 2.146.236 ** 6.519.997 3.104.275 ** 19 21 0.74 ** 0.94 ** Europa central y oriental 12.960.439 ** 6.930.388 ** 18.517.288 10.137.470 39 ** 54 1.18 ** 1.24 Asia central 1.278.741 ** 609.876 ** 1.883.736 956.126 19 ** 25 0.91 ** 1.04 Este asiático y el Pacífico 22.809.230 9.493.132 ** 39.397.161 17.882.449 14 23 0.74 ** 0.88 América Latina
y el Caribe 10.662.525 5.619.533 14.869.644 7.973.367 21 29 1.12 1.17 América del Norte
y Europa Occidental 28.240.250 15.304.602 32.951.513 18.359.176 61 70 1.23 1.31
Sudoeste asiático ... ... 15.390.226 6.091.718 ... 10 ... 0.7
África Subsahariana 2.133.275 858.935 ** 3.338.427 1.271.189 4 5 0.67 ** 0.62 (**) Estimación del UIS
(…) Datos no disponibles.
guido una importante mejora con un aumento del valor del índice de 0,74 a 0,95.
Asimismo, en las regiones se han producido otras ten-dencias que se comentan a continuación.
En la región subsahariana, se ha puesto en marcha un gran número de iniciativas para revitalizar la educación superior. El programa de 200 millones de dólares estadounidenses, Alianza para la Educación Superior en África, lanzado en el 2000; el proyecto de colaboración de 5.000 millones de dó-lares a 10 años llamado Renovación de la Universidad Afri-cana, lanzado en el 2005; un programa de 7 millones de dó-lares a cuatro años, llamado Iniciativa de Movilización de la Capacidad Regional financiado por el Reino Unido, y el Programa Central de la Asociación de Universidades Africa-nas, de 20,4 millones de dólares a 4 años, lanzado en 2005, por mencionar sólo unos pocos, están movilizando a colabo-radores para el desarrollo en África para originar reformas en la educación superior y fomentar el desarrollo humano y social en la región. Sin embargo, el deterioro de las infraes-tructuras, la fuga de cerebrosy el elevado número de pues-tos de trabajo universitarios vacantes se encuentran entre los principales factores que obstaculizan el desarrollo de la edu-cación superior en esta región.
En la región árabe, aunque el acceso se ha ampliado, como se ha comentado anteriormente, la evolución tras la CMES se caracteriza por un reducido gasto público en la educación superior y pone el énfasis en el mecanismo de mercado, el deterioro de la calidad, la desigualdad de géne-ros en los puestos docentes y la proliferación de proveedo-res diversificados, y da menos importancia a la investiga-ción y la innovainvestiga-ción. De hecho, se teme que si el actual estado de las cosas se prolonga, el desarrollo humano y so-cial se verá inhibido.
La CMES ha experimentado los cambios siguientes en Asia y el Pacífico, además de la cuestión del acceso ante-riormente mencionada: una transición polarizada de la edu-cación superior de «élite» a la «de masas», el surgimiento de la educación superior privada, la corporativización, la movilidad transfronteriza, la creciente inquietud por la igualdad social y aspectos más generales del desarrollo hu-mano.
Europa ha mostrado inquietud por muchas de las cues-tiones de la Conferencia CMES trabajando conjuntamente con diversas organizaciones e iniciativas internacionales, como la Unión Europea (UE), el Consejo de Europa y, so-bre todo, el proceso de Bolonia. Los mecanismos del pro-ceso de Bolonia proporcionan un modelo para la colabora-ción y para el desarrollo de una comunidad de práctica.
El cambio en la percepción política de las universidades es el hecho más notable de la educación superior europea en la década posterior a la CMES, de acuerdo con el autor. A comienzos de los años noventa, los gobiernos nacionales consideraban que las universidades eran difíciles de gestio-nar y de financiar y, al parecer, quedaban muy rezagadas respecto a las universidades estadounidenses y japonesas. Con todo, diez años después de la CMES, las universidades han alcanzado un nivel inusual y excepcional de
importan-cia política en el ámbito europeo y nacional. De acuerdo con el autor, «forman parte de la experiencia normal para aproximadamente la mitad de la población europea en la edad convencional del estudiante, con las complejidades de financiación y gobernanza que esto implica en el ámbito na-cional. La UE y muchos gobiernos nacionales las identifi-can claramente como una parte crítica de la solución a los desafíos económicos a los que se enfrenta Europa en con-junto, a medida que la actividad rentable está cada vez más ligada a la riqueza que la explotación del conocimiento puede generar a escala global. Todas las organizaciones y, en especial, el Consejo de Europa, miran hacia ellas para hacer avanzar la democracia (Corbett, 2008).»
Aunque Europa está más cerca que muchos países des-arrollados de los objetivos sociales e igualitarios de la CMES, es necesario un vínculo más explícito entre el pro-ceso de Bolonia y los objetivos de la Conferencia Mundial sobre Educación Superior.
En América del Norte, como respuesta a las recomenda-ciones de la CMES, se han dado directrices claras en apoyo de una perspectiva humanista de la educación superior, donde las dimensiones ecológica, cultural y ética del des-arrollo humano y social han recibido la misma importancia que las económicas. La ampliación del acceso para estu-diantes desfavorecidos y no tradicionales, como los aborí-genes, las personas con discapacidades y los grupos mino-ritarios, los programas ofrecidos en lenguas minoritarias, el énfasis en los programas de educación continuada y para adultos y la investigación interdisciplinar que combina las ciencias sociales con las naturales y la ciencia con la inge-niería facilitan el cumplimiento de los objetivos de la Con-ferencia Mundial sobre Educación Superior. El uso de las TIC en las instituciones de educación superior promueve la transparencia y la rendición de cuentas, así como las activi-dades sociales fuera del campus, al mismo tiempo que hace que la educación sea accesible para los «inaccesibles».
En América Latina y el Caribe, la consecuencia más im-portante de la Conferencia Mundial sobre la Educación Su-perior ha sido el ofrecimiento –empezando a partir de lo que se expresó en la Conferencia Regional de América La-tina y el Caribe (1996) y en el Plan de Acción, así como en la Conferencia Mundial sobre Educación Superior- de un marco teórico consensuado para transformar la educación superior de la región. En un nivel más elevado, esto impli-caba una visión general compartida sobre cómo llevar a cabo los procesos de transformación de las instituciones de educación superior de carácter público –e, incluso, pri-vado– a través de la evaluación institucional, con el obje-tivo de mejorar los sistemas financieros y de gestión, así como la igualdad de acceso como prioridad clave. Pero, además, implicaba mucho más: que la universidad debía ser un agente clave en la transformación social constru-yendo alternativas viables en medio de la complejidad y la incertidumbre de la crisis de paradigmas y alternativas. De acuerdo con el autor de la perspectiva regional de América Latina y el Caribe, la cooperación internacional y la cons-trucción de redes han sido una de las mayores aportaciones
de la Conferencia Mundial sobre Educación Superior a la región, así como la innovación y la internacionalización de la educación superior. IESALC-UNESCO ha tenido un pa-pel destacado en este sentido. El autor señala como des-afíos de la educación superior el rápido aumento de la pri-vatización, la falta de acceso para los más pobres y la baja TBM –a pesar de su mejora- en comparación con los paí-ses desarrollados (Didriksson, 2008).
¿QUÉ IMPACTO HAN TENIDO LOS DESAFÍOS
POLÍTICOS, SOCIALES, ECONÓMICOS Y TECNOLÓGICOS
DE LA GLOBALIZACIÓN EN EL DESARROLLO HUMANO
Y SOCIAL DE LA REGIÓN?
En el África Subsahariana, el autor ofrece una panorámica de los efectos de la globalización argumentando que, aun-que la globalización ha mejorado el crecimiento y el des-arrollo en muchos países en vías de desdes-arrollo, existe la le-gítima inquietud de que los países más pobres del África Subsahariana no se han beneficiado de estos procesos.
»En la actualidad hay un acuerdo en todo el mundo respecto a que el desarrollo global sostenible no puede existir si el África Subsahariana sigue subdesarrollada, que la región debe recibir ayuda y que la educación superior puede desempeñar un papel importante en la mejora de la situación» (Mohamedbhai, 2008).
En la región de los Estados Árabes, de acuerdo con el autor, «la economía árabe en proceso de globalización ca-rece de muchas de las características de una economía que pueda desarrollar, fomentar y recompensar la productivi-dad elevada, la investigación científica y la innovación. Además, las economías árabes no han cumplido las expec-tativas de una tasa de crecimiento elevada y sostenible» (Zaytoun, 2008).
En cuanto a la globalización, en la región de Asia y el Pacífico existe el dilema de cómo hacer que los valores y la educación moral tengan dos finalidades complementarias de modernización y conservación de la identidad y la cul-tura nacionales. La reducción de la pobreza y el creci-miento económico han ido acompañados de la creciente desigualdad, el creciente consumismo por la degradación ambiental y el gran éxito económico han ido acompañados de una mayor competencia por los recursos y conflictos potenciales que afectan al desarrollo humano y social.
El autor del artículo sobre la región europea considera que la globalización es un tema muy controvertido en toda Europa. El conflicto se alimenta de las incertidumbres ge-neradas por la globalización –la interdependencia de las economías de todo el mundo, impulsada por la liberaliza-ción de las economías de mercado y los rápidamente decre-cientes costes de transporte y comunicación– y las ambi-güedades respecto a dónde residen la causa y el efecto. «El argumento en favor de la globalización es que Europa –y el mundo– se ha enriquecido durante este período; el bien-estar humano, definido a grandes rasgos, ha sido fomen-tado desde finales de los años ochenta y el número de per-sonas que se encuentra en la pobreza ha disminuido. Sin
embargo, los oponentes a la globalización han tenido un impacto político considerable en los últimos años y un apoyo público generalizado. En Europa, se culpa a la glo-balización de la desaparición de los puestos de trabajo in-dustriales tradicionales, de la aparición de nuevas deman-das del consumidor a medida que las sociedades de éxito se enriquecen, de la necesidad de una sociedad más educada para mantener la expansión de una economía como ésta, quizá a expensas de otras necesidades educativas, y de la aparición de disparidades geográficas y relacionadas con la renta» (Corbett, 2008).
En América del Norte se percibe que la globalización ha cambiado la cultura comunicativa. Se ha recomendado a las instituciones que se adapten a las exigencias de la eco-nomía basada en el conocimiento para sobrevivir en el mundo globalizado. La globalización lleva a «la fluidez vi-talicia» entre la escuela y el trabajo. Las instituciones de educación superior están en la mejor situación para aprove-char esto. Sin embargo, en el contexto norteamericano, la educación superior también se enfrenta a desafíos debido a la globalización. Éstos incluyen un mayor énfasis en los valores económicos de la educación, prioridad a la empresa y la industria, «corporativismo» y «capitalismo acadé-mico», lo que no se percibe que esté en armonía con el des-arrollo humano y social (Hall y Dragne, 2008).
De acuerdo con los datos y los análisis del autor, la glo-balización ha tenido un efecto muy negativo en América Latina y el Caribe. La globalización ha beneficiado a algu-nos países de la región, pero ha impuesto nuevas asimetrías que, en lugar de estimular el desarrollo de capacidades lo-cales en el campo de la creación y la difusión del conoci-miento y de ampliar las posibilidades de desarrollo con la igualdad, los ha bloqueado, fortaleciendo la privatización, la desigualdad y el retraso en la educación superior y la in-vestigación científica. El impacto de la globalización no ha implicado una reforma positiva, sino más bien la deforma-ción y la alteradeforma-ción de las universidades.
Podemos observar marcadas diferencias en la percep-ción del impacto de la globalizapercep-ción en las distintas regio-nes. Los países industrializados del norte y el oeste obser-van un impacto más o menos positivo de la globalización. El África Subsahariana, los Estados Árabes y América La-tina y el Caribe observan predominantemente un impacto negativo de la globalización, mientras que la región de Asia y el Pacífico observan resultados variados, de acuerdo con las subregiones y los países.
¿CUÁL PODRÍA SER LA CONTRIBUCIÓN DE LA
EDUCACIÓN SUPERIOR AL DESARROLLO HUMANO
Y SOCIAL?
En el África Subsahariana la contribución más importante de la educación superior al desarrollo humano y social se-ría la creación de capital humano, seguida del desarrollo de capacidad para hacer frente a la globalización, abordar cuestiones de género, cumplir los objetivos del programa
Educación para todos y los objetivos de desarrollo para el milenio, proporcionar los recursos humanos especializados necesarios, especialmente profesorado, afrontar el desafío del VIH y el sida a través de medios relevantes, incluir pro-gramas de alcance social y reducir la pobreza a través de programas de desarrollo rural.
En los Estados Árabes, la educación superior contribui-ría al desarrollo humano y social fomentando la educación no universitaria relevante, la educación abierta y la educa-ción a distancia, centrándose en las cuestiones relacionadas con la calidad de la educación superior, poniendo el énfasis en la investigación y la creación de conocimiento, centrán-dose en mejores condiciones laborales del profesorado para controlar la fuga de cerebros, diseñando estrategias de edu-cación superior orientadas al empleo y regulando a los nue-vos proveedores de educación superior.
En Asia y el Pacífico, los desafíos a los que se enfrenta la educación superior son la idea de la educación superior como bien público, mecanismo operativo inadecuado para responder al cambiante entorno externo, debido a la falta de autonomía institucional y a la falta de interacción entre las instituciones y el comercio y la industria y de la conta-minada cultura académica y universitaria. Para que la edu-cación superior contribuya al desarrollo humano y social, de acuerdo con el autor, es necesario tomar medidas de transformación en esos campos.
En Europa, la contribución de la educación superior al desarrollo humano y social se observa a través del cumpli-miento de las nuevas exigencias que la globalización im-pone a la educación superior. La educación superior tiene muchas de las claves que supondrán la diferencia entre una respuesta activa y una respuesta pasiva a los desafíos y los países europeos presentan niveles elevados de educación superior. Sin embargo, para que la educación superior con-tribuya al desarrollo humano y social es necesario, de acuerdo con el autor, prestar atención «a las incertidumbres y las opciones relacionadas con el conocimiento en un con-texto en el que las universidades son cada vez más cons-cientes de la globalización, del conocimiento ejemplificado por la movilidad de los estudiantes, del conocimiento en cuanto a producción y del conocimiento legitimado por un modelo universal».
Una de las importantes contribuciones de la educación superior europea al desarrollo humano y social consiste en el creciente debate universitario en torno a cuestiones como la dimensión social de la educación superior euro-pea, la naturaleza del «bien público» y el papel internacio-nal de las universidades europeas. Y, además, cómo pueden contribuir las universidades a la solidaridad norte-sur, al desarrollo sostenible, al cambio climático y a las priorida-des de priorida-desarrollo personal. Sin embargo, este debate se ex-tendería a todas las universidades europeas, teniendo tam-bién en cuenta, en las estrategias de reforma, las múltiples funciones de las universidades, funciones a la vez repro-ductivas –de la élite y del conocimiento– y de agentes de transformación.
En América del Norte, la educación superior contribuye al desarrollo humano y social a través de la participación cívica (involucrar a la comunidad llevando actividades fuera del campus, mejorando el nivel cultural cívico y fo-mentando el valor de la participación en la comunidad en-tre los estudiantes, el profesorado y el personal, apoyando iniciativas de investigación basadas en la comunidad y en-laces con grupos de la comunidad y fomentando oportuni-dades para la transferencia de conocimiento y de tecnolo-gías), la reforma curricular, el multiculturalismo, el mayor acceso a la educación continuada, la internacionalización y, finalmente, al abordar la cuestión del calentamiento global mediante la implementación de planes para acciones espe-cíficas.
El multiculturalismo y el fomento de la diversidad son una importante contribución norteamericana al desarrollo humano y social a través de la educación superior. La di-versidad se ha planteado en las instituciones postsecunda-rias, prestando atención a la exclusión, la discriminación, las desigualdades y el acoso. Las exigencias, las presiones y las expectativas de normativas que se originan en su mundo externo han llevado a las instituciones de educación superior a entrar en acción para proporcionar respuestas or-ganizativas a la diversidad.
La mayor contribución que podría hacer la educación superior al desarrollo humano y social en América Latina y el Caribe implicaría que las diversas formas de educación y de educación superior, la ciencia y la tecnología, se evalua-ran por su capacidad de mejorar la distribución de los in-gresos y la erradicación de la pobreza.
La región se caracteriza por la indiferencia hacia los ob-jetivos de desarrollo del milenio, el estancamiento, la po-breza y la desigualdad crecientes y por no cumplir las ca-racterísticas propias de la sociedad del conocimiento. Esta crisis de transición podría superarse construyendo un esce-nario alternativo en el que los gobiernos y las instituciones considerasen que la educación superior es un bien público y un instrumento estratégico para acabar con la pobreza y la desigualdad.
¿CUÁLES PODRÍAN SER LOS FUTUROS ROLES, LAS
FUTURAS ESTRATEGIAS Y LAS FUTURAS ACCIONES DE
LA EDUCACIÓN SUPERIOR PARA FOMENTAR EL
DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL?
ÁFRICA SUBSAHARIANA
En el África Subsahariana, el futuro rol, las futuras estrate-gias y las futuras acciones que los gobiernos y las institu-ciones considerarían como opinstitu-ciones –para fomentar el des-arrollo humano y social–, de acuerdo con el autor del artículo, son los siguientes:
La educación superior podría reformarse con la garantía de la calidad como fuerza impulsora, tanto en el nivel de sistema como en el nivel institucional, poniendo el énfasis en una tasa de participación más elevada, con programas multidisciplinares que incorporen elementos para el
desa-rrollo humano y social, con métodos docentes participati-vos y basados en problemas, y el desarrollo de habilidades analíticas y del pensamiento crítico e independiente que fo-menta el trabajo en equipo.
•
La educación superior ha de intentar contribuir cumplir los objetivos de desarrollo del milenio.•
La educación superior tendría que resistirse a la comer-cialización y la indiferenciación. La educación superior privada y transfronteriza sería bien recibida y regulada.•
El estado diferenciaría a las instituciones del paíscapa-ces y adecuadas para llevar a cabo investigaciones, mientras que se daría prioridad a la investigación en ciencia y tecnología. Las universidades podrían poner el énfasis en la investigación para el desarrollo. También se daría énfasis a la investigación fundamental en campos relevantes seleccionados.
•
La educación superior africana debería poner más énfa-sis en la participación en la comunidad.•
La educación superior africana debería ser relevante tanto para la comunidad local como para la sociedad glo-bal. El servicio a la comunidad tendría el mismo recono-cimiento que la enseñanza y la investigación, involu-crando a los estudiantes y al personal en los problemas de desarrollo de las zonas rurales con la valoración de la riqueza del conocimiento aborigen.•
Los recursos se agruparían y se crearían relaciones de colaboración con instituciones y a través de instituciones en los ámbitos nacional, regional e internacional, involu-crando a los académicos de la diáspora africana.•
El gobierno tendría la principal responsabilidad, pero lasinstituciones pueden, y deberían, ayudar desempeñando el futuro papel del sector con eficacia, funcionando de-mocráticamente, fomentando la transparencia y la justi-cia, y estableciendo los mecanismos adecuados para el diálogo y para resolver conflictos y diferencias.
•
El futuro papel de la educación superior para alcanzar eldesarrollo humano y social en África debería ser el de con-seguir que las instituciones trabajaran en un entorno pací-fico y democrático, con transparencia y con una rendición de cuentas sin conflictos, interferencias políticas y persecu-ciones y en un entorno que favoreciera el aprendizaje.
ESTADOS ÁRABES
En los Estados Árabes, el futuro rol, las futuras estrategias y las futuras acciones que llevarían a la educación superior a fomentar el desarrollo humano y social, de acuerdo con el autor, serían los siguientes:
•
La educación superior se centraría en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo del milenio.•
La educación superior fomentaría actividades de investi-gación.•
La educación superior tendría que actualizar los planes de estudios y la pedagogía.•
La educación superior tendría que disfrutar de autono-mía y libertad académica y fomentar la responsabilidad social.•
La educación superior desarrollaría investigaciones diri-gidas a mejorar los niveles educativos, la graduación de profesores cualificados y socialmente comprometidos, el diseño curricular adecuado, la evaluación periódica del proceso educativo y el desarrollo del personal.•
La educación superior generaría voluntad política para abordar problemas locales, desarrollar cooperación intra-rregional, dar énfasis al progreso industrial para crear una demanda efectiva de I+D, reconocer el conoci-miento tradicional, realizar investigaciones sobre la for-mulación de políticas públicas acertadas, implementar estrategias y procedimientos de evaluación para el des-arrollo humano y social, y desarrollar alianzas estratégi-cas entre grupos de interés de la investigación.•
La educación superior fomentaría la integración de algu-nas disciplialgu-nas seleccionadas y la creación de nuevas disciplinas, la introducción del aprendizaje activo y par-ticipativo, y un equilibrio adecuado entre educación «ge-neral» y «profesional» para facilitar el desarrollo de la persona completa.•
La educación superior garantizaría al profesorado, a los es-tudiantes y al público el derecho a la información y cone-xión a Internet, facultando a la comunidad académica para resistir las presiones y los intereses extranjeros y permi-tiéndole identificar una visión y unos objetivos unificados.•
La educación superior diseñaría e implementaría una es-trategia orientada al empleo, que puede combinar habili-dades emprendedoras con habilihabili-dades para el desarrollo humano y social.•
La educación superior contribuiría a superar la desigual-dad en sus diferentes formas y a fomentar la igualdesigual-dad de oportunidades en toda la sociedad, a través de la capaci-tación de las mujeres, la promoción de los derechos hu-manos, la ampliación del acceso a una educación supe-rior de calidad, el conocimiento y la información, la regulación de la privatización y la comercialización de la educación superior, el control de la «monocultura» y del dominio de lenguas extranjeras, el equilibrio entre las motivaciones financieras y las motivaciones de desarro-llo humano y social y, por último, pero no menos impor-tante, la gestión del fenómeno de la globalización para que sea una ventaja para el país.ASIA Y EL PACÍFICO
En Asia y el Pacífico el futuro rol, las futuras estrategias y las futuras acciones que llevarán a la educación superior a fomentar el desarrollo humano y social, de acuerdo con el autor, serán los siguientes:
•
La educación superior sería la constructora de la «cultura de la paz» y la principal protagonista del «diálogo de ci-vilizaciones».•
La educación superior entrenaría a los futuros líderes y educadores de la conciencia política del público.•
La educación superior puede proporcionar soluciones alos problemas a los que se enfrenta el desarrollo hu-mano, social y ambiental.
•
La educación superior redefiniría su papel y se reposi-cionaría a través de un análisis racional del principio de costes compartidos, restituyendo su cuota del presu-puesto nacional, equilibrando su papel económico con la función de desarrollo humano y social, alertando a las principales agencias de financiación y donación sobre los efectos negativos de ignorar a la educación superior y promulgar nuevas legislaciones o revisando las leyes actuales para garantizar la autonomía institucional y otros requisitos para desempeñar su nueva función de desarrollo humano y social.•
Las instituciones de educación superior tendrían que re-ajustar su visión, su misión y «el cuidado y la protección de la unicidad» teniendo presente su ventaja compara-tiva, debido a la ubicación, el contexto o las tradiciones históricas y culturales, y su compromiso respecto al des-arrollo humano y social.•
Las instituciones de educación superior pasarían por un proceso de reingeniería para la adopción de uno o más modelos de aprendizaje del futuro, como el «modelo único», el «modelo abierto y a distancia», el «modelo doble» y el «modelo mixto» de universidad y el modelo de la universidad emprendedora.•
Las instituciones de educación superior llevarían a acabo la renovación y el desarrollo del currículo para satisfacer las necesidades de desarrollo humano y social.•
Las instituciones de educación superior crearían la volun-tad política y el marco institucional, y movilizarían recur-sos para desarrollar la capacidad de investigación en los países para el desarrollo económico, humano y social.•
Las instituciones de educación superior de la regiónfo-mentarían la cooperación internacional trabajando espe-cialmente con organizaciones y agencias internacionales y regionales, y establecerían acuerdos de cooperación bi-lateral con instituciones extranjeras para desempeñar el papel que se han asignado a sí mismas, como se ha des-crito anteriormente.
EUROPA
En Europa el futuro rol, las futuras estrategias y las futuras acciones que pueden llevar a la educación superior a favo-recer el desarrollo humano y social, de acuerdo con el au-tor, son los siguientes:
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Los derechos de las personas para elegir verdaderamente entre varios tipos de educación superior se ampliarían enormemente.•
En el campo de la educación superior europea habría muchos signos de práctica común, como los sistemas na-cionales de calificaciones compatibles, el uso común de los créditos, tanto para su transferencia como para su acumulación, etc.•
Las universidades europeas tendrán un papel importante en la escena internacional, debido a sus valores democrá-ticos y de derechos humanos intrínsecos, y a su tradición humanista, tan importante para el desarrollo humano y social.•
Las cuestiones como la dimensión social de la educación superior, la naturaleza del bien públicoy el papel inter-nacional de las universidades serían prioritarias.•
Las universidades europeas contribuirán a la solidaridadnorte-sur, al desarrollo sostenible, al cambio climático y al desarrollo personal de los ciudadanos.
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El Consejo de Europa que establecería redes con miem-bros de la Carta Magna y de Bolonia fomentaría y acele-raría la implementación de estrategias de educación su-perior para contribuir al desarrollo humano y social.•
Una nueva estrategia internacionalreuniría a losgobier-nos, los académicos, los estudiantes y otros grupos de in-terés para explorar e identificar estrategias de educación superior accesibles, incluyendo la internacionalización para un mundo más sostenible que pudiera apoyar el des-arrollo humano y social. Las estrategias de internaciona-lización no sólo se determinarían en términos europeos, sino que también incluirían el desarrollo de la capacidad de países en vías de desarrollo, en campos como el pro-ceso de democratización, la gestión de la educación su-perior transfronteriza, las finanzas y los aspectos de gé-nero y de la fuga de cerebros.
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La estrategia de implementación debería ser colaborativa y no venir impuesta desde arriba. El objetivo de la polí-tica no sería el de armonizar sistemas, sino el de desarro-llar una comunidad de práctica.•
Finalmente, las universidades se dedicarían a sus tareas tradicionales de enseñanza e investigación, combinandola concienciación y la acumulación de conocimientoen apoyo del desarrollo humano y social.
AMÉRICA DEL NORTE
En América del Norte, el futuro rol, las futuras estrategias y las futuras acciones que pueden llevar a la educación su-perior a fomentar el desarrollo humano y social se perciben de modo diferente de EE.UU. a Canadá en varios aspectos. Sin embargo, en una síntesis de este tipo, intentaremos mostrar analogías, más que diferencias. Para tener una idea de estas últimas es necesario acudir al artículo del autor.
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Las instituciones públicas de educación superiorten-drían que afrontar el desafío de los pobres, los negros, los hispanos, los nativos americanos y otros grupos so-cialmente desfavorecidos en las comunidades donde se encuentran, para ofrecer un acceso más amplio y el apoyo necesario.
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La educación superior también tendrá que afrontar los desafíos del cambio climático, el compromiso cívico, la armonía global, la inclusión y la reducción de la violen-cia en las vidas de las personas, elementos muy útiles para el desarrollo humano y social.•
Ya se ha expresado inquietud sobre el papel crucial de la educación superior en la mejora de la cohesión y la clusión social, dando prioridad a grupos minoritarios, in-cluyendo a los pueblos aborígenes.•
Las universidades deberían ampliar sus iniciativas externas para desarrollar una cultura de investigación y ciencia.•
Las universidades deberían fomentar la solidaridad inter-nacional a través de becas de posgrado.•
La educación superior debería incorporar un «lenguaje firme» sobre el compromiso cívico en los planes estraté-gicos de todas las instituciones y crear oficinas, progra-mas o centros de compromiso cívico o comunitario de ámbito universitario, y cátedras de estudios dedicados a la comunidad y plazas para becados de la comunidad en residencia.•
La educación superior crearía grupos de trabajo naciona-les e institucionanaciona-les sobre las consecuencias de acreditar, poseer y promover programas dedicados a la comunidad.•
La educación superior crearía o consolidaría redesnacio-nales de prácticas dedicadas a la comunidad.
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La educación superior apoyaría la creación de bases de datos de código abierto sobre el conocimiento relevante.•
La educación superior fomentaría la revitalización y la recuperación de lenguas relevantes en peligro de desapa-rición.•
La educación superior promovería la internacionaliza-ción a través de reformas curriculares orientadas a la in-clusión de una verdadera base global de conocimiento y a la vinculación de las instituciones del sur con la idea del desarrollo mutuo.AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
En América Latina y el Caribe el futuro rol, las futuras es-trategias y las futuras acciones que los gobiernos y las ins-tituciones podrían considerar como opciones para favore-cer el desarrollo humano y social, de acuerdo con el autor, son los siguientes:
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Las instituciones de educación superior deberían asumir su responsabilidad social en el fomento de la democrati-zación y de una mayor participación de la sociedad civil y recomendar políticas que beneficien a toda la sociedad.•
La educación superior debería poner el énfasis en la ne-cesidad de políticas nacionales, regionales y locales que articulen diferentes niveles de educación.•
La educación superior debería recomendar e implemen-tar políticas para eviimplemen-tar y eliminar las desigualdades existentes en cuanto al género, el color, el origen étnico y la clase social.•
La educación superior podría ampliar y diversificar la oferta institucional y los planes de estudios, ofreciendo un conocimiento socialmente relevante. Esta acción ayu-daría a incluir a la juventud marginada y a la población adulta que anteriormente quedaba excluida del acceso a la educación superior.•
La educación superior debería recomendar políticas para fomentar la inversión en la investigación tecnológica y científica y considerar que la ciencia y la tecnología se-rían componentes estratégicos de la sociedad del conoci-miento.•
Las universidades reforzarían, actualizarían e introduci-rían capacidades de investigación de acuerdo con las ne-cesidades sociales.•
Las instituciones de educación superior podrían reco-mendar políticas para evitar la migración masiva de la población activa y, principalmente, la fuga de cerebros.•
La educación superior tendría predominantementecarác-ter público, sería gratuita y tendría una alta relevancia (pertinencia) y responsabilidad social.
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La educación superior podría ser objeto de políticas esta-tales con una visión prospectiva y tener como objetivo la construcción de una sociedad del conocimiento en igual-dad.•
El conocimiento producido y transferido desde las uni-versidades se orientaría a erradicar la pobreza y la igualdad, a reducir las diferencias entre los países des-arrollados y los países menos desdes-arrollados y a reforzar la competitividad y la productividad de la región de América Latina y el Caribe para fomentar la cooperación regional e internacional.•
La educación superior promovería la diversificación de las fuentes de financiación.•
La educación superior fomentaría su propia democrati-zación para dar acceso a aquellos que la merecen y que hasta ahora habían quedado excluidos.•
La educación superior llevaría a cabo un proceso de re-forma y de cambio para conseguir un espacio común de desarrollo humano y social, de construcción de igualdad y ciudadanía, así como de desarrollo científico y tecno-lógico.CONCLUSIONES
Antes hemos comentado que, respecto a los roles que la educación superior desempeñaba en el pasado para el des-arrollo humano y social, las experiencias difieren entre las regiones.
1. En cuanto a la situación de la educación superior desde la CMES, podemos ver que ésta ha tenido menos im-pacto en Europa, América del Norte y los países des-arrollados de Asia, y más impacto en el resto de las re-giones. Esto podría explicarse por el hecho de que muchas de las recomendaciones de la CMES ya se ha-bían cumplido en los países desarrollados.
2. Las diferencias entre regiones han sido más significati-vas en el campo del impacto de la globalización. En los países desarrollados de Europa y América del Norte las tendencias de la globalización se perciben de una ma-nera muy optimista. Por otra parte, en las regiones que albergan a países menos desarrollados –África Subsaha-riana, Estados Árabes, América Latina y el Caribe- en-contramos una visión más bien preocupante de los pro-blemas y los desafíos que plantea la globalización, mientras que la región de Asia y el Pacífico tiene una vi-sión ecléctica en cuanto al impacto de la globalización respecto al desarrollo humano y social.
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En el África Subsahariana, aunque la globalización ha mejorado el crecimiento y el desarrollo en algunos países, existe la percepción general de que ladiferen-cia de renta respecto a los países desarrollados ha au-mentado y la globalización ha planteado desafíos como la creciente pobreza y la fuga de cerebros en al-gunos países.
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En los Estados Árabes, la globalización ha tenido im-pacto en el desarrollo humano y social, causando una dualidad en el mundo del trabajo en muchos países. Los enclaves de alta productividad y tecnológica-mente avanzados coexisten con un sector poco productivo, tecnológicamente tradicional. Existe la percepción de que la globalización puede crear pro-blemas en cuestiones como la igualdad, la financia-ción y el desarrollo económico, social y humano. También están en juego los desafíos que la globaliza-ción plantea a la soberanía nacional y regional.•
En Asia los desafíos de la globalización al desarrollohumano y social incluyen «las economías que crecen rápidamente, el ritmo acelerado de la globalización económica, la transición hacia una sociedad del cono-cimiento, y la desconfianza, la tensión y el potencial de conflicto debidos a la competencia por los merca-dos, los recursos y las influencias entre y dentro de las naciones de la región, lo que tiene graves conse-cuencias en el desarrollo humano y social y en el pa-pel de la educación superior en campañas de alfabeti-zación, reducción de la pobreza, protección ambiental y desarrollo sostenible» (Wang, 2008).
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La percepción de la globalización en Europa, de acuerdo con el autor del artículo regional, es que Eu-ropa –y el mundo– se ha enriquecido durante este pe-ríodo. El bienestar humano, definido a grandes ras-gos, ha sido fomentado desde finales de los años ochenta y ha disminuido el número de personas que se encuentran en la pobreza. Sin embargo, en Europa, se critica a la globalización por la eliminación de puestos de trabajo industriales tradicionales, el conmismo, el elitismo en la educación y la educación su-perior, y la aparición de disparidades que afectan al acceso a la educación y a la educación superior.•
La investigación desarrollada en EE. UU. y Canadásugiere que la globalización se enfrenta a importantes desafíos:
– La formación suele valorarse e impartirse teniendo en mente finalidades económicas («economi-cismo»).
– La educación es más sensible a las necesidades de la empresa y la industria («el nuevo profesiona-lismo»).
– En un entorno más competitivo, las instituciones de educación superior tienden a emular el compor-tamiento de la corporación (»corporativismo»). – Con la disminución de la financiación estatal, las
universidades pueden buscar y preferir contratos de investigación que les procuren ingresos consi-derables (»capitalismo académico») (Hall y Dragne, 2008).
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En América Latina y el Caribe, la globalización ha impuesto nuevas asimetrías y condiciones que, en lu-gar de promover y beneficiar el desarrollo de las ca-pacidades locales de creación y difusión del conoci-miento y de la educación superior, llevan al estancamiento en muchos aspectos. Sin embargo, en algunos países e instituciones, se han desarrollado la innovación y la excelencia en varios campos. 3. La educación superior puede desempeñar un rol clavepara el desarrollo humano y social en las distintas regio-nes del mundo, de acuerdo con sus peculiaridades, así como en el ámbito mundial, contribuyendo a la solución de problemas no resueltos, como la pobreza, el abuso y la falta de respeto por los derechos humanos, la mejora de la democracia, la resolución de conflictos, la pacifica-ción y el mantenimiento de la paz, la protecpacifica-ción ambien-tal y la preservación y el desarrollo de los valores huma-nos. Las universidades y las instituciones de educación superior tienen la posibilidad de estudiar todos estos complejos problemas y ayudar a configurar nuevas solu-ciones para ellos. Las institusolu-ciones de educación supe-rior deben desarrollar una visión prospectiva de los esce-narios y las soluciones alternativas a problemas permanentes, así como la voluntad política y la capaci-dad de proyectarse hacia un futuro incierto trabajando en colaboración con redes globales en el ámbito mundial.
Veamos ahora cómo contribuye la educación superior
al desarrollo humano y social en el ámbito regional. Las
principales inquietudes y contribuciones en el África Subsahariana, los Estados Árabes y América Latina y el Caribe se centran en las cuestiones siguientes: la crea-ción de capital humano, el desarrollo de capacidades, los objetivos de desarrollo del milenio, las cuestiones de género, la mejora de la calidad y la actualización de la educación superior, el fomento de la financiación estatal de la educación superior, las mejores condiciones labo-rales del profesorado y la ayuda para abordar –especial-mente en África– el desafío del VIH y el sida.
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En Asia hay fuertes críticas respecto a la visión de que sólo puede alcanzarse el desarrollo humano y social a través de la educación superior como bien público. La educación superior contribuye en campañas de alfabeti-zación, reducción de la pobreza, protección ambiental y desarrollo sostenible, así como al fomento de las tenden-cias de la sociedad del conocimiento.•
En Europa se están desarrollando importantes contribu-ciones en torno a las cuestiones siguientes: la dimensión social de la educación superior como bien público, y cómo pueden contribuir las universidades a la democra-cia, los derechos humanos, la solidaridad norte-sur, el desarrollo sostenible, el cambio climático y las priorida-des de priorida-desarrollo personal.•
En América del Norte, las principales inquietudes se centran en torno a cuestiones como la movilidad de los estudiantes, el compromiso cívico, la reforma curricular, la diversidad y el multiculturalismo.•
En América Latina y el Caribe, además de lo que he-mos dicho anteriormente respecto a algunas caracte-rísticas comunes al África Subsahariana y los Estados Árabes, las contribuciones de la educación superior al desarrollo humano y social se producen principal-mente en su función de mejorar la distribución de la renta y la erradicación de la pobreza.4. Respecto al rol futuro de la educación superior para el desarrollo humano y social, la principal exigencia del África Subsahariana, los Estados Árabes y América La-tina y el Caribe es que la educación superior debería dar respuestas y recomendar políticas para alcanzar un des-arrollo humano sostenible en igualdad. En Asia, a pesar de las diferencias en las subregiones, las prioridades re-lativas al futuro rol de la educación superior son las si-guientes: proporcionar soluciones a problemas de des-arrollo y fomentar la autonomía institucional. En Europa y América del Norte, las instituciones de educa-ción superior tendrán un rolprotagonista en el fomento de la democracia y los valores de los derechos humanos a través de la cooperación internacional y de la elabora-ción de respuestas adecuadas a la creciente diversidad, así como al multiculturalismo.
En cuanto a las futuras estrategias y acciones, todas las regiones coinciden de manera unánime en el diseño de vías y medios para hacer que la educación superior se oriente hacia un equilibrio entre el desarrollo econó-mico, por una parte, y el desarrollo humano y social, por otra. Existe un acuerdo universal entre los autores respecto a que sin desarrollo humano y social no puede haber desarrollo sostenible en el mundo. Las estrategias globales –además de las concretas de las regiones que ya hemos resumido- que recomiendan los autores de los artículos regionales, y consensuadas entre ellos, para fo-mentar el desarrollo humano y social a través de la edu-cación superior son, entre otras, las siguientes:
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desarrollar una educación superior igualitariamenteac-cesible, basada en los méritos;
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reforzar su función crítica, fomentar la libertad y la auto-nomía académicas;•
desarrollar sistemas de educación superior adaptados a las necesidades de la sociedad; promover la contribuciónde la educación superior a todo el sistema educativo; di-versificar los modelos de educación superior;
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desarrollar investigaciones orientadas al desarrollo sos-tenible;•
alcanzar la igualdad en la cuestión de los géneros; fo-mentar la condición de servicio público y de bien pú-blico de la educación superior –aunque se considera que la educación superior privada podría tener un papel posi-tivo–;•
desarrollar la internacionalización de la educación supe-rior como herramienta importante para reforzar la coope-ración internacional, y mantener la paz, así como la ar-monía global.Los capítulos siguientes ofrecen los detalles de las pers-pectivas de las regiones percibidos y experimentados por los autores.
NOTAS
1 Instituto de Estadística de la UNESCO.
2 PNUD (2006) The Human Development Report, 2006, Tabla
1, PNUD, Nueva York.
3 Ver las tablas estadísticas de este volumen.
REFERENCIAS
Corbett, Anne (2008). «El rol de la educación superior para el desarrollo humano y social en Europa». (En este volumen) Didriksson, Axel (2008). «El rol de la educación superior para el
desarrollo humano y social en América Latina y el Caribe». (en este volumen).
Hall, Budd L. y Dragne, Cornelia (2008). «La rol de la educa-ción superior para el desarrollo humano y social en Estados Unidos y Canadá». (en este volumen).
Mohamedbhai, Goolam (2008). «El papel de la educación supe-rior en el desarrollo humano y social en el África Subsaha-riana». (en este volumen).
Wang, Yibing (2008). «Educación superior para el desarrollo hu-mano y social en Asia y el Pacífico: nuevos desafíos y roles cambiantes». (en este volumen).
Zaytoun, Mohaya (2008). «El rol de la educación superior en el desarrollo humano y social en los Estados Árabes». (en este volumen).