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Capítulo 12. A vueltas con el sol

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C

APÍTULO

12

A vueltas con el sol

1. “AL ALBA, MOMENTO DE LAS LARGUEZAS DIVINAS”

En un vaso ritual de Sidón, donde aparece representado en una de sus caras un edi-ficio turriforme con pirámide o cipo de grandes dimensiones en el contexto de un ritual funerario seguramente regio, aparece un sol alado que toca su cúspide en el momento en que dos sacerdotes realizan los ritos que preceden a la divinización del personaje que se muestra en la escena siguiente. Semejante asociación la tenemos también representada en una estela púnica de Kef ben Fredji, donde se ve el monu-mento en contacto con un astro y un creciente lunar. El caso es que precisamente el sol alado del amanecer es el que permite el traslado del alma que se ha apostado sobre la cúspide del monumento, imaginada a veces como el gallo que vemos representado en el vértice de los monumentos pintados en los hauanetstunecinos y en el friso de la diosa alada de PM, por ser un ave de marcado simbolismo solar que despierta a los dioses al alba, que reclama así su atención. Una concepción que debe mucho a la ela-boración egipcia que veía en el benu, la garza real, el pájaro que encarnaba el baen el momento de su partida al Más Allá, un ave identificada como Fénix, el ave solar851.

Es principalmente en las alas de la aurora sobre las que el alma se desplazará hacia el ocaso, hacia los confines del mar852:

Si me remonto con las alas de la aurora, / si me instalo en los confines del mar, / tam-bién allí tu mano me conduce, / tamtam-bién allí me alcanza tu diestra.

La razón de tal interés por el alba es que al amanecer es cuando se conceden “las larguezas divinas”, es el mejor momento para que el alma solicite la resurrección, por la predisposición favorable de los dioses. Yahweh socorre a la ciudad divina al des-puntar el alba en Salmos46. 6, también es cuando escucha la voz del fiel y cuando éste recibe instrucciones853. También por la mañana temprano el fiel da gritos de

exul-tación por la bondad divina, pues ha sido su refugio en “el día de la angustia”854. En

fin, es el momento en el que las almas son más fácilmente aceptadas855. También

qui-zás por el símil que se establece entre el despertar y la resurrección, cuestión que se

Gerión Anejos ISBN: 84-95215-99-3

851Bonnet 1971: 595-596.

852Salmos 139. 9-10; Véase Van der Woude 1978, I: 1141-1143; Si estos confines del mar son compara-bles a los que corresponden a la concepción griega, se refieren al lugar donde confluyen el mar Mediterrá-neo y el Océano.

8535. 4.

85459. 17; Ficker 1985, II: col. 983-989. Podríamos recordar el dicho “A quien madruga, Dios le ayuda”. 85557. 4 y 8: Mande desde el cielo a salvarme, confunda al que me acosa, envíe Dios su amor y su verdad.

(...) (8) A punto está mi corazón (¿), oh Dios. mi corazón está a punto; voy a cantar, a tañer, ¡gloria mía, des-pierta!, despertad, arpa y cítara!, ¡a la aurora despertaré!

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aprecia bien en otros pasajes856. Por tal motivo tanto la deidad solar como

Sˇh.r, la “Estrella de la mañana”, tienen importancia en el mundo semita occidental, desde tiempos de Ugarit857. Todavía en época púnica algunas personas portan nombres

com-puestos con la deidad astral, como ‘Bd Sˇh.roSˇh.r‘l858. Y la flor de loto, que aparece un

poco por todas partes en los relieves, pues se identifica en el de la “diosa alada”, el “Dendróforo” y el “Ser pisciforme”, también es coadyuvante en el significado de Nueva Vida al amanecer, en cuanto que se abre al despuntar el día y se cierra al ocul-tarse el sol859.

Pero si el amanecer es el momento en que el alma recibe más facilidades para obtener una Nueva Vida, existe su contrapunto, la noche, el momento de la aniquila-ción de los que van a ser extinguidos860. Según Isaías su exterminio se produce en la

noche y antes del amanecer ya han dejado de existir861. También puede ser muy

explí-cito Salmos143. 3-4 y 8:

Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi næfæ´sˇ contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. (4) Ya se apaga el aliento en mi, mi corazón por dentro enmudece. ...(8) Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que ha de seguir mi næfæ´sˇ, pues estoy pen-diente de ti.862

2. EL SOL, GUÍA HACIA EL MÁS ALLÁ

Desde la tradición ugarítica la diosa solar tiene mucho que ver con el último viaje. Sˇapasˇ, al dar la vuelta diariamente, conoce el Inframundo, así, la diosa da instruccio-nes a Baal en las praderas de los confiinstruccio-nes, próximas a la morada de los muertos, sobre la vestimenta que debe llevar ante Mot, la cual ha de ser blanca, el gesto de asustado

856Salmos17. 15 y enIsaías 26. 19: “¡Vivirán tus muertos, / tus cadáveres se alzarán, / despertarán

jubilo-sos / los que habitan en el polvo!” (Trad. Alonso Schökel 1968: 131). Aunque se refiere seguramente a un futu-ro de resurrección colectiva, se enfatiza el despertar, tan relacionado con el alba. Un culto en relación con el astro matutino tenía lugar en el templo de Jerusalén, como se documenta enEzequiel 8. 16 en época inmedia-tamente anterior a la pérdida de la independencia (Hartman 1985, II: 1249): “De espaldas al santuario de Yah-weh y de cara a Oriente, se postraban en dirección a Oriente hacia el Sol. ... Mira como se llevan el ramo a la nariz.” El ritual tenía lugar naturalmente al principio de la mañana, el momento en que conectan las actuacio-nes de la divinidad y el ascenso de las almas.

857La pareja de este último es Sˇlm“estrella de la tarde”. En el AT, aparte de designar al crepúsculo matutino como tal fenómeno, tiene una cierta personificación en Job38. 12, donde Dios señala su lugar a Sˇáh.ar para que

cogiendo la tierra por un extremo sacuda a los malvados (Hartmann 1985, II: 1243). 858CISI 287. 2-3; CIS4435. 5.

859Cfr. Belén, Escacena 2002: 174. El tema aparece representado en el sarcófago de Ahirám de Biblos, flo-res abiertas alternando con floflo-res cerradas, igual que en algunos cilindros-sellos de Ugarit y en los vasos del santuario de Carmona y en algunos frisos de monumentos tunecinos aún en época helenística.

860Salmos 30. 6: Un instante dura su ira, su favor toda una vida; por la tarde pernoctan las lágrimas, por

la mañana gritos de júbilo(«exultación», rnn,arny). 861Isaías 17. 14.

862También puede ser, aunque es poco frecuente, el momento de la justicia divina.Salmos 101. 7-8: “No

mora-rá en mi casa (btde Yahweh)quien cometa engaños; el mentiroso no persiste delante de mis ojos.Cada mañana voy a aniquilar a todos los malvados del país, a extirpar de la ciudad de Yahvé a todos los malhechores.”

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que debe mostrar y los presentes de ganado que debe ofrecer al dios de la Muerte863.

Después Sˇapasˇ puede, como “lámpara de los dioses”, iluminar a Anat que tras la des-aparición de Baal le busca infructuosamente en la tierra. El fracaso obliga a una bús-queda en la residencia infernal de Mot que Anat solicita que haga Sˇapasˇ864.Su papel

es comparable al del dios sol en el mito hitita de Telepinu, enviado también a buscar al dios desaparecido865y ofrece cierta semejanza con la labor de Helios en el mito de

Démeter y Koré866. En la OdiseaHelios amenaza con permanecer allí, pues está

eno-jado ante el sacrificio de sus reses realizado por los hambrientos compañeros de Uli-ses: “Si el daño en justicia no pagan que han hecho matando mis reses, en el Hades me iré a sumergir a alumbrar a los muertos”867. En ello vemos que el Sol homérico

tiene la misma capacidad de visitar el Inframundo que la “luminaria de los dioses” ugarítica. También restos de la concepción cananea de un hundimiento subterráneo del sol868 aparece en la Odisea: “ni en donde el ocaso, por donde a enterrarse va el sol

que ilumina a los hombres...”, y en el Himno a Hermespues el sol puede hundirse bajo tierra en el Océano, con sus caballos y su carro869. En el ciclo de Baal el lugar de

ingre-so ingre-son los montes situados en los extremos que limitan la tierra, donde sus heraldos, con las precisas indicaciones del dios, pueden descender al abismo donde habita Mot, la muerte870. Por esa frecuentación y conocimiento de ese ámbito ultraterrenal, en una

lista de ofrendas a dioses y reyes divinizados de marcado carácter ctónico, la deidad solar es llamadaSˇpsˇ pgr, por su relación con los difuntos y el Más Allá871.

Esta visión permanece entre los fenicios, para quienes en el Oeste, en el ocaso, se encuentra la “puerta del sol”, mb’ sˇ msˇ872. Por ello el sol alado es un motivo

recurren-te en la iconografía religiosa fenicio-púnica, tan común en los frisos volados, arquitra-bes, cipos y estelas, culminando habitualmente estructuras sacras y escenas de dioses, en las que se pone de manifiesto la estrecha relación de Sˇ amasˇ con Occidente y, conec-tado precisamente con ello, un sustancial significado ctónico, como se aprecia prece-dentemente en Ugarit para Sˇapasˇ.

Por lo tanto no es de extrañar que algunas localidades fenicias del Extremo Occi-dente tuvieran una particular relación con la deidad solar. Ello aparece subrayado por

863KTU1.5 III y IV. A continuación se describe un banquete, seguramente en el palacio de El, en el que éste reclama la participación del ausente Baal.

864Para lo cual la diosa se dirige a su encuentro: “Marchó la Virgen Anat; así, puso entonces cara hacia la

Luminaria de los dioses, Sˇapasˇ. Alzó su voz y exclamó: ...” (KTU1.6 IV 6-9).

865Unas construcciones en las que se ha apreciado ya su marcado significado estacional (Caquot, Sznycer, Herdner 1974: 233-4 n 1).

866Himno homérico a Deméter25-27 y 66-81. Precisamente el rapto de Koré por Plutón tiene lugar en los prados de Nysa (65), ámbito de la Etiopía extrema localizado tanto en Oriente como en Occidente, frecuen-tado por los dioses y especialmente por Zeus y donde deja a Dionysos al cuidado de sus nodrizas. Texto que parece confirmar la proximidad espacial entre el ámbito confinal etiópico de carácter solar y el acceso al Inframundo.

867Zeus, preocupado, tomará venganza contra los tripulantes del navío de Ulises (Odisea12. 381-389). 868De Moor, 1971: 170-171; Olmo Lete 1981: 220; 122 n 29; Id. 1998: 309.

869Odisea10. 191-192; Himno homérico a Hermes68-69; Ballabriga 1986: 109-110. 870KTU1.4 VIII 1-7.

871«Difuntos/cadáveres» (KTU1.102: 12; Olmo Lete 1992: 46). En el banquete que celebra el triunfo de Baal sobre Mot se invita a Sˇapasˇ, que es la que dirige/somete a los rephaim, a los divinales (KTU1.6 VI 43-53).

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unas series monetales que llevan la leyenda MQM SˇMSˇ y donde es constante la repre-sentación del disco solar, las cuales se han atribuido generalmente a Lixus873. El

nom-bre significa literalmente “Lugar del Sol”, un topónimo inexistente en otra parte. Tam-bién las monedas de Malaca hacen referencia a Sˇamasˇ, por ello recientemente se ha apreciado en las representaciones solares en las monedas de tradición púnica hispanas y norteafricanas la existencia de una común concepción mítico-religiosa de ambas costas del Estrecho como espacio liminar relacionado con sˇmsˇ874.

Quizás en un fresco de Kef el-Blida, a 10 km al sudoeste de Henchir Zaga en la comarca costera de los montes Mogog875, tengamos una representación de carácter

psicopompo en la que el sol tiene un papel de guía. En él aparece representado un navío de popa levantada y vela medio enrollada; Siete guerreros con casco puntiagu-do, lanza y pequeño escudo redondo se presentan por la banda de estribor876. Delante

de ellos y sobre la proa de la nave se encuentra un personaje con potente musculatu-ra pectomusculatu-ral y larga cabellemusculatu-ra, tiene en la mano derecha un hacha bipenne y en la izquierda un escudo con escotadura. Se trata seguramente de una divinidad, pues el hacha bipennepertenece en exclusiva al ámbito divino, por lo que se ha considerado que es una deidad psicopompa y protectora de los muertos877. Una extraña figura

volante se extiende delante de la nave, es muy posible que represente en realidad a

s

ˇ msˇ, pues aunque su cuerpo es de humano tiene un tocado erizado que podría repre-sentar los rayos solares878. A este respecto quizás debamos aceptar todavía buena parte

de la hipótesis de J. Ferron879que veía en el guerrero con hacha a Baal Hammón y al

personaje volante a la deidad solar que en su recorrido nocturno desciende al mundo de los muertos y toma en su barco las almas destinadas a permanecer con los dioses en los cielos880. Puede ser significativo a este propósito que la pintura hallada en la

cámara parece representar la nave que está a punto de partir pues sobre el lado de estri-bor parece figurarse apoyada la escala por la que el difunto o los difuntos subirán a la embarcación (fig. 77)881.

873Mazard 1955: 189 y 192-194, nº 643-647.

874López Castro y Mora Serrano 2002: 188; López Pardo, e.p. 875Señalado por Camps 1960: 103-105; Bisi 1966: 85-112.

876Bisi 1966: 107. Los identifica como los Kabirim, lo que obligaría, en principio, a reconocer al personaje del hacha bipennecomo Esˇmún.

877Fantar 1970: 26-27. A propósito de la figura con hacha bipenney escudo en la proa de la nave, tan arcai-ca, se puede señalar que todavía era conocida en épocas más recientes en la región de Cartago, como nos mues-tra un anillo con una deidad con este tipo de arma atacando a un león. Igual que en Cerdeña donde algunos sellos incorporan esta iconografía divina.

878L.A. Ruiz Cabrero supone que representa un gallo-guía y la figura humana en la proa del barco con hacha

bipenney escudo sería el dueño de la tumba, que considera un régulo indígena. Si por el contrario cabe la posi-bilidad de que fuera una representación del alma humana, de ahí su iconografía semihumana, la propuesta como guía del gallo es difícil pues nos es desconocida tanto esta función como una iconografía en la que presente un aspecto humanizado.

879Ferron 1968: 54.

880En este caso cabría traer a colación la preparación de Baal para entrar en la morada de Mot: “Pero tú coge

tus nubes, tu viento, tu borrasca, tu lluvia, contigo a tus siete mancebos, a tus ocho jabatos/jenízaros (h ˘nzrk)... y

desciende a la morada de reclusión de la “tierra”, cuéntate entre los que bajan a la “tierra”.” (KTU1.5 V 9-16). 881Creemos que algunas de las representaciones pictóricas o grabadas en el interior de tumbas norteafricanas se hacían para que sirvieran de información para el difunto, en este caso para explicarle lo que debía hacer.

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3. ¿UNA ORIENTACIÓN SOLAR EN PM?

El friso de la diosa celeste de Pozo Moro que despliega sus inmensas alas se encon-traba en la cara oeste, frente a la cual se hallaba el acceso al deambulatorio en torno al edi-ficio. Se orientan ambos, friso y acceso, hacia el Este por donde despuntan los rayos del sol, es justamente por donde el individuo que se acerca –en cuerpo o en espíritu– puede unir la imagen de la diosa con los primeros destellos sobre la cúspide de la pirámide. A este respecto es claro que presenta una orientación dirigida al E-SE, coincidente con gran precisión con la salida del sol en el solsticio de invierno, un dato que contribuye a afian-zar la conexión de la “torre de las almas” y el recorrido solar y que se repite con cierta insistencia en el mundo fenicio-púnico y orientalizante. Se ha constatado que se siguió una orientación precisa dependiente del circuito solar al construir tumbas y otros espacios sacros de connotaciones ctónicas, así sucede con el edificio de Cancho Roano y con el altar de Coria del Río, ambos orientados hacia el sol naciente en el solsticio de verano882.

Figura 77. Calco de la pintura parietal de la tumba de Kef el Blida (Túnez), Fantar 1970.

882Maluquer de Motes 1981: 41; Almagro Gorbea 1996: 70; En el de Coria J.L. Escacena (2000: 178) ha visto además una relación con el culto de Baal. En el santuario del Cigarralejo (Murcia), el eje del templo se orientó hacia la salida de la luna llena en el lunasticio mayor norte que por la especial orografía del lugar se produce en la dirección diametralmente contraria a la puesta del sol en el solsticio de invierno (Belmonte, Hoskin 2002: 105-6).

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También presenta esta misma orientación las estancias cultuales del complejo del Carambolo883.

Los hipogeos púnicos de Cerdeña muestran también una alineación de carácter solar, con picos de concentración asociados al solsticio de verano y al solsticio de invierno884. La necrópolis de Menzel Temine, en un promontorio rocoso en la región

del Cabo Bon (Túnez), ofrece un histograma de declinación astronómica a partir de los datos combinados de orientación e inclinación de las escaleras de acceso con dos picos, uno en los equinocios y otro en la declinación del sol en el solsticio de invier-no. Esta estructura de doble pico la encuentran también Belmonte y Hoskin en otras necrópolis púnicas como la de Villaricos, donde el histograma de orientaciones mues-tra una clara preferencia por la salida del sol en el solsticio de invierno como en PM y un segundo máximo en el equinocio, por lo que se podría pensar que este patrón es típico de la colonización fenicia885.

Así pues, la orientación solar parece algo importante en la concepción escatológi-ca fenicio-púniescatológi-ca y orientalizante y eso lo sabían algunos de sus contemporáneos, pues en un escolio a Tucídides se señala que las antiguas sepulturas fenicias en las islas griegas se diferenciaban por la posición de los difuntos, intencionadamente colo-cados hacia occidente886.

4. LOS CABALLOS DEL SOL

También del monumento de Pozo Moro parece provenir una pequeña cabeza quizá de caballo, exenta, que posiblemente se encontraba junto con otras tres en las esqui-nas de la base de la pirámide, esquiesqui-nas que aparecen recortadas en ángulo probable-mente para encajar algún tipo de figura o acrótera (fig. 78). En esa posición aparecen representados prótomos de caballos en dos monumentos turriformes dibujados en el hanout H2/84 de la necrópolis de Yébel Zabouj, en la región de Mogods (fig. 79)887.

La poco definida pieza de PM podría ser un precedente de las representaciones de este tipo de los monumentos norteafricanos posteriores como los antes mencionados y como los de Dougga, donde cuatro bajorrelieves representan cuadrigas en las cuatro caras del último cubo, a las que hay que sumar los cuatro pedestales con jinetes a caba-llo de la cubierta en forma de pirámide de este monumento.

Evidentemente, la imagen del carro tiene mucho que ver con el ardiente sol alado que traslada las almas o que sirve de apoyo o guía en el viaje al Más Allá. El carro del sol no fue un tema exclusivamente griego, a pesar de su enorme éxito en las concep-ciones mito-geográficas jonias. Delante del templo de Yahweh se encontraban hasta la

883Rodríguez Azogue, Fernández Flores 2005, II: 870-871. 884Belmonte, Hoskin 2002: 191.

885Belmonte, Hoskin 2002: 336-339. La necrópolis de Útica, s. VIIIa.C., ofrece la costumbre de tumbas orientadas a la salida del sol en los meses otoñales e invernales (solsticio de invierno), pero no muestra estruc-tura de doble pico.

886Schol. in Thuc. 1. 8. 1, citado por Ribichini 2004: 74 n 94.

887Longerstay 1993: 17-51; En el monumento de la pared izquierda del hanoutlos prótomos de los équidos fueron trazados con un mayor naturalismo, incluso la perspectiva del dibujo deja adivinar un tercer prótomo que correspondería a uno de los otros dos de la fachada opuesta (Prados 2005 a: 345-346, figs. 188, 189 y 190).

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Figura 78. Prótomo de posible équido de PM , foto D.A.I. Madrid, R-12-83-1.

Figura 79. Turriforme pintado en el hanoutH2/84 de Djebel Zabouj (Túnez) (áreas no pintadas aclaradas digitalmente), Longerstay 1995.

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segunda mitad del s. VIIa.C. el carro o los carros del Sol/Sˇamasˇ y los caballos corres-pondientes donados por los reyes de Judah888. El/los carro(s) de Sˇamasˇ fue retirado del

acceso al templo de Jerusalén y quemado durante la reforma religiosa de Josías (640-609 a.C.), cuando el rey ordenó quitar del santuario de Yahweh los objetos de culto para Baal, para Asˇerah y todo el ejército del cielo889. Todo un conjunto de elementos

de tradición cananea, algunos de los cuales ya hemos revisado en páginas atrás, y otros como el tema del carro celeste ni siquiera tuvo que ser de introducción reciente en el culto hebreo. Recuérdese que el propio Baal, en la tradición ugarítica conducía un carro celeste, así era llamado frecuentemente rkb ‘rpt, Auriga de las nubes890. Por su

parte en la expresión del Salterio “que hace de las nubes su carro” muestra la noción de que Yahweh dirige un vehículo por el cielo891. Por su parte Ezequiel nos ofrece la

descripción del “carro de Yahweh” como un carro resplandeciente, propio de una divi-nidad de la “Tormenta” como Baal892.

Pero quizás el dato más sobresaliente en el AT que nos recuerda la función como transporte psicopompo del “carro de fuego” es el que se refiere al tránsito del profeta Elías, pues así se designa al medio que éste utiliza para su último viaje, invisible para todos menos para Eliseo, gracias a lo cual recibe los atributos proféticos de su maestro893.

En la Península Ibérica encontraríamos vestigios de esta concepción psicopompa en una joya del tesoro de Serradilla (Cáceres) que conserva aún rasgos orientalizan-tes. En ella aparece figurado un carro esquemático cuyo tiro está compuesto o bien por dos aves o sendos prótomos de caballo, carro en el que viaja una cabeza colocada de perfil y bajo el cual aparece un astro, sugiriendo el simbolismo solar del transporte894.

888Se trataba de cuatro caballos blancos:

sisê pis.u¯ti...itti, narkabti us.s.u«White horses ... went out with the chariot» (Ebeling 1953: 20-21).

889Se ha supuesto que era un culto solar de origen asirio transferido a Judah. Pero se podría hablar también de estímulos arameos y cananeos, a este respecto se puede recordar la referencia al dios Rkb’l junto a Hadad, Sˇamasˇ y otras deidades en la inscripción de Panamuwa (KAI214. Véase: Hartmann 1985, II: col. 1249).

890KTU1.2 IV 8 y passim(Olmo Lete, Sanmartín 1996/2000: 389-390). Según textos hititas, Tesˇub, el dios de la “Tormenta” mitanio, equiparable a Baal, la diosa Isˇtart y otras divinidades combaten al dragón Ullikumi montados sobre carros.

891Una imagen muy cercana a la designación de Baal como rkb ‘rpt, “auriga de las nubes” en los textos uga-ríticos.Salmos104. 3. Opinión de Schmidt 1961: 84-89 y Loretz 2002: 521-526; Por otra parte, los sustantivos

rækeb y mærka¯ba¯se traducen casi siempre en La Septuagintapor a{rma(Kicker 1985: 983).

892Ezequiel1. 4-28. En Salmos 29. 5 y 9 tenemos la caracterización de Yahweh como dios de la “Tormenta”, señor del rayo con el que desgaja los cedros, retuerce las encinas (Kloos, 1986).

8932Reyes2. 9-12. Ante el deseo de Eliseo de recibir el espíritu profético de Elías, éste le responde: “si tu

me ves mientras sea arrancado de junto a ti, ello te llegará.” Eliseo pudo ver como un carro de fuego y caba-llos de fuego se colocaron entre él y Elías, y este subió al cielo en el torbellino.

Referencias

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