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ALGUNOS ELEMENTOS DE ANÁLISIS EN LA NUEVA GEOPOLITICA DEL MEDIO ORIENTE

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NUEVA GEOPOLITICA DEL MEDIO ORIENTE

DORIS MUSALEM*

INTRODUCCIÓN

El fin de la Guerra Fría, la invasión de Kuwait por Saddam Hussein y la subsecuente guerra del Golfo Pérsico y el inicio de las negociaciones de paz entre árabes e israelíes han afectado profun-damente la percepción de la naturaleza y futuro del panarabismo, así mismo como la dirección política del mundo árabe como una entidad geográfica.

En este ensayo se realiza un análisis de la política de Estados Unidos en la región, los obstáculos a los que se enfrentó para lograr imponer la "pax americana" frente al resurgimiento del panarabismo y finalmente se hacen algunas reflexiones sobre la alianza entre Turquía e Israel, considerada por muchos como la nueva estrategia norteamericana en el Medio Oriente a fin de imponer su hegemonía.

DESARROLLO

La derrota de la Unión Soviética en la Guerra Fría, dejó sin apoyo a sus aliados, a Iraq y Siria, quien por décadas representó la vanguardia del panarabismo y por el contrario con más libertad de acción a aquellos estados que habían sido aliados de Estados Unidos en la región , funda-mentalmente Israel.

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La derrota de Iraq en la guerra del Golfo en 1991, debilitó ad pana-rabismo que está dividido en moderados y radicales. Resultado de todo esto es que la década de los noventa empezaba como algunos analistas la han llamado la década norteamericana-israelí en el Medio Oriente. Significaba para Estados Unidos el reforzamiento de la supremacía norteamericana a nivel global y en particular en el mundo árabe. Por primera vez a partir de la segunda guerra mundial la región del Golfo Arabe-Pérsico se encuentra bajo control directo de Estados Unidos.1 La estrategia norteamericana en la posguerra fría en el mundo árabe se basa en dos pilares fundamentales: 1.- la política de doble contención hacia Irán e Iraq2 que consiste en minar su capacidad militar basán-dose en el principio de que los dos representan por su orientación nacionalista y anti-occidental (especialmente anti-norteamericana) una amenaza a los intereses de Estados Unidos en la región y, 2.- lograr la paz entre árabes e israelíes, especialmente alcanzar una solución al conflicto palestino-israelí.

La política de doble contención de Iraq e Irán parecía ser exito-sa, al primero bombardeándolo sistemáticamente desde hace ocho añosa y al segundo por medio de un boycott económico.4

1 Actualmente hay 3,500 soldados en el Golfo Arabe-Pérsico. Véase Scott Peterson. "Other Voices" mayo-junio, 1998 p. 14, supplement to the Washington

Report On Middle East Affans.

2 La política de doble contención fue definida en mayo de 1993 por Martín

Indyk, asesor especial de W. Clinton , para los asuntos de Medio Oriente y Asia Meridional de la siguiente manera: "La fuerza de los Estados Unidos y de sus

alia-dos en la región, Arabia Saudita, Turquía, Israel, Egipto y el Consejo de

Coo-peración del Golfo (además de Arabia Saudita, Omán, Kuwait , Behrein, Emiratos

Arabes Unidos y Qatar), nos permite detener tanto a Irán como a Iraq, ya no

nece-sitamos del uno para oponerlo al otro".

3 El 15 de enero de 1991 Estados Unidos y su coalición anti-iraquí que inclu-yó a 37 países inclusive árabes (Egipto y Siria entre ellos) inició el bombardeo

contra Iraq en agosto de 1990, como consecuencia de la invasión de Kuwait por las fuerzas iraquíes de Saddam Hussein.

4 La ley estadounidense llamada d'Amato Kennedy, que fue aprobada el 5 de

agosto de 1996 , prohibe la inversión extranjera superior a los 40 millones de

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Para Estados Unidos esta estrategia establecía el principio de que no permitiría a ningún país confrontar la hegemonía nortea-mericana y amenazar sus intereses.

Por su parte Israel iniciaba la década de los noventa con una posi-ción más ventajosa que nunca. Una guerra árabe-israelí ya no era una opción plausible para los líderes panárabes radicales después de la derrota militar de Iraq. Por otro lado, Israel iniciaba un proceso de paz con los palestinos el cual fue concebido en términos israelíes dejando de lado las reivindicaciones palestinas de autodeterminación y negando su derecho a crear su propio Estado. El proceso de paz fue más bien una estrategia, no para encontrar una solución justa al pro-blema palestino, sino para lograr la aceptación de Israel por parte del mundo árabe y de este modo poner fin a la inestabilidad que existe en la región desde su creación en 1948. Para aquellas naciones árabes que se oponían a Israel, el proceso de paz significaba un instrumento para revertir décadas militares humillantes y al mismo tiempo daba aparentemente poder a los más débiles en el conflicto, es decir, la par-te árabe especialmenpar-te la palestina.

E¡ proceso de paz que promovió negociaciones directas entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (oLP), es una nueva estrategia israelí-norteamericana, que tiene como objeti-vo lograr la normalización de Israel con el mundo árabe a fin de ais-lar a los palestinos debilitando así su capacidad de negociación, lo que finalmente conduciría a la eliminación de la causa palestina.5

Dicha estrategia que se concretizó con la firma de los acuerdos de paz entre Israel y la OLP en septiembre de 1993, conocidos como los acuerdos de Oslo tenían éxito.6 Fue sorprendente el reconocimiento

5 Tradicionalmente la estrategia para eliminar la causa palestina había sido

lograr acuerdos bilaterales con los países árabes como fue el caso de los acuerdos

de Campo David entre Egipto e Israel, quienes firmaron la paz en 1979. Estos acuerdos que ignoraron los derechos nacionales de los palestinos fracasaron y en consecuencia la resistencia palestina continuó especialmente por la vía política y diplomática.

6 Para un análisis de los acuerdos de Oslo vease Musalem, Doris. "Los acuer-dos de paz entre Israel y la oi,P en el marco del Nuevo Orden Mundial" en

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internacional que obtuvo Israel por el solo hecho de firmar la paz con la OLP.7 A medida que había avances en el proceso de paz, los países árabes empezaron a romper el hielo que existía desde la creación del estado de Israel en 1948. Los líderes árabes iniciaron aperturas secretas, después públicas hacia Israel. El boycott fue disminuyendo hasta lograr su supresión definitivas permitiendo que billones de dólares entraran en la economía de Israel.

Yitzhak Rabin, el entonces primer ministro de Israel hizo una visita oficial sin precedente al rey de Marruecos y al sultán de Omán. Inclusive funcionarios saudíes estrecharon manos en públi-co públi-con Rabin y Shimon Peres en la Casa Blanca. Pero lo más signi-ficativo fue el acuerdo de paz que Jordania firmaba con Israel en octubre de 1994, ya que estos acuerdos representaban un nuevo gol-pe a la desagregación del antiguo campo árabe y al mismo tiempo el paso suplementario más importante desde los acuerdos de Campo David en la re-inserción de Israel en el mundo árabe!.

Sin embargo, el acercamiento árabe con Israel no significó un cambio radical en el problema palestino, ya que la ocupación militar israelí de Palestina continuó y la política de colonización de Cisjordania especialmente de la parte oriental de Jerusalen, conti-núa incrementándose día con día y al mismo tiempo persiste la nega-ciación del derecho del retorno a Palestina de los cuatro millones de refugiados palestinos, todo esto en franca violación de las innumera-bles resoluciones de Naciones Unidas.9

7 El Vaticano estableció relaciones diplomáticas con Israel en 1994.

8 Cuando se creó el estado de Israel en 1948, los países árabes no reconocie-ron su existencia por considerarlo ilegítimo e iniciareconocie-ron un Boycott económico y diplomático contra Israel.

9 Entre ellas: la resolución 181 del 29 de noviembre de 1947 que contempla la creación en Palestina de 2 estados, uno árabe y otro judío; la resolución. 242 de noviembre de 1967 que exige el retiro israelí de los territorios ocupados en la gue-rra de 1967: Gaza, Cisjordania incluida Jerusalén Este en Palestina, el Golán en Siria, y la península del Sinaí en Egipto. Este último fue devuelto a Egipto como resultado de los acuerdos de Campo David en 1981. La resolución 194 de Diciembre de 1948 que reconoce el derecho de los refugiados palestinos -quienes fueron expul-sados de su patria en la guerra de 1948, cuando fue creado el estado de Israel- a regresar a Palestina o a su compensación.

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Pero a mediados de los noventa, la "pax americana" que se que-ría imponer en la región, que consistía como ya se señaló en la polí-tica dual de contención de Irán e Iraq y la paz entre árabes e israelíes y con ello la imposición de una supremacía israelí-nortea-mericana, empezaba a tambalearse.

Estados Unidos en el contexto de su política de agresión contra Iraq, ya no tiene el mismo apoyo del resto de los países del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Esto se vió en la crisis de Iraq en el invierno de 1998 cuando Francia, Rusia y China se opusieron al uso de la fuerza; en diciembre de 1998 el apoyo para los ataques aéreos de Estados Unidos y Gran Bretaña contra Saddam Hussein, fue también limitado y ampliamente criticado y lo más sorprendente es que ningún gobierno árabe incluyendo a Kuwait, apoyó la acción. Arabia Saudita se negó a que los Estados Unidos utilizaran su territorio como base de ataque. De este modo Iraq lograba poner fin al aislamiento en el que se encontraba y logró minar la coalición norteamericana.10 A este hecho contribuyó la ausencia de una estrategia coherente en Iraq por parte de Washing-ton; y después de siete años de sanciones, empezó a surgir un con-senso entre muchos europeos y árabes que la verdadera víctima era el pueblo iraquí.

En Irán, la política de contención ha sido un fracaso; los países europeos se resisten a mantener el embargo económico impuesto a la república islámica lo mismo que los árabes, quienes han inicia-do un acercamiento con Irán, explotaninicia-do éste último los senti-mientos anti-norteamericanos en la región, por el apoyo que Estados Unidos presta a Israel en las negociaciones palestino-israelíes. Al mismo tiempo, Irán refuerza su cooperación comercial con naciones independientes de Asia Central; pero sobretodo el fracaso más significativo de la política de contención de este país por parte de Washington es el rearme de Irán, especialmente en el desarrollo exitoso de misiles de mediano alcance.

De la misma manera, el retroceso de Estados Unidos en el Golfo, también lo sufre Israel en el conflicto árabe-israelí. El estancamiento

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del proceso de paz palestino-israelí especialmente por la política agresiva de Israel de colonización, ha llevado a revertir el proceso de normalización de Israel con los países árabes, Marruecos, Túnez e inclusive Egipto y Jordania. Este último detuvo su proceso de implementación de nuevos acuerdos con Israel y se acercó a Arabia Saudita como alternativa de fuente de ayuda en caso de que Jordania decidiera suspender la normalización con Israel. Por su parte en el caso de Egipto, éste amenazó que congelaría sus rela-ciones con Israel. Al mismo tiempo, la violación de los acuerdos de Oslo por parte de Israel, disuadió a los países aliados de Estados Unidos, tales como Egipto y Arabia Saudita, de no profundizar sus lazos con la potencia hegemónica ni de incrementar sus relaciones con Tel Aviv. Todo esto como resultado del consenso de apoyo a la causa palestina.

La Liga Arabe, expresión política del panarabismo recomendó a sus miembros en marzo de 1997 congelar el proceso de normaliza-ción con Israel y ordenó reestablecer el boycott en contra de éste, el cual se había suspendido hacía tres años. La resolución de la Liga Arabe, fue aprobada por unanimidad y es de carácter obligatorio. Por otro lado, la reunión de Doha en Qatar sobre el desarrollo eco-nómico del Medio Oriente, en noviembre de 1997, patrocinada por Estados Unidos, fue boycoteada por la mayoría de los gobiernos árabes en protesta por la participación de Israel y por el estanca-miento del proceso de paz con los palestinos. En contraste, un mes más tarde la Octava Conferencia Islámica en la que el anfitrión fue Irán pidió disminuir las sanciones a Iraq, el fin del embargo a Iran y la suspensión de la normalización con Israel.

Al mismo tiempo, el estancamiento del proceso de paz entre Palestina e Israel conducente a una solución justa del problema palestino ha alentada discusiones inter-árabes del más alto nivel, desde mediados de 1998, sobre la ventaja de realizar una conferen-cia árabe internacional.

Estados Unidos quien siempre se ha opuesto a la realización de una nueva cumbre árabe o internacional pidió a los estados árabes que le dieran tiempo para lograr la aceptación israelí de la pro-puesta norteamericana sobre una nueva retirada militar israelí de

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Cisjordania antes de que tomaran la decisión de sostener una cum-bre.11 Esta presión árabe sobre el patrocinador de los acuerdos, dio como resultado la firma de los acuerdos de Wye Plantation entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina el 23 de octubre de 1998.12 Se puede decir entonces que por una parte la posición crítica de los países árabes y su acercamiento mutuo como respuesta a la persis-tente negación por parte de Israel de reconocer los derechos de los palestinos , y por la otra, el apoyo sistemático de Estados Unidos a este último , es reflejo de que la aquiescencia árabe frente a Israel tiene sus límites y también sus efectos (Acuerdos de Wye Planta-tion ). El resurgimiento árabe constituiría citando a Hungtinton un intento o (¿ principio?) de una cooperación anti-hegemónica frente a la supremacía israelí-norteamericana en el mundo árabe . 13 En efecto en alguna medida la ideología panárabe sigue vigente y a pesar de la división que provocó la guerra del Golfo, entre los países árabes, en una perspectiva de los aspectos de la seguridad árabe más permanen-te, la dimensión colectiva de la seguridad árabe, seguirá existiendo más allá del concepto de seguridad del estado.

Se ha visto históricamente que debido al alto grado de intercone-xión y permeabilidad entre los países árabes, el sentido de seguridad colectiva es muy fuerte y crece si se da un equilibrio militar y político en favor de los no árabes . Esto ha quedado demostrado a lo largo del conflicto palestino -israelí y en años más recientes en la guerra del Golfo entre Irán e Iraq (1980-1988).14

11 Journal of Palestine Studies, autumm 1998, p. 126

12 Los acuerdos de Wye Plantation se firmaron el 23 de octubre de 1998, entre el exprimer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el presidente de la OLP Yasser Arafat, estipulando una retirada militar de Israel de un 13 % de territorio palesti-no de Cisjordania . El texto íntegro de los acuerdos de Wye Plantation, se encuen-tran en : el Journal of Palestine Studies, winter 1999 , núm. 110 pp. 135-146.

13 Hungtinton , P. Samuel , "La Superpotencia Solitaria". en Este País, mayo de 1999.

14 Arabia Saudita por ejemplo que pertenece al bloque de países "moderados" se alió a Iraq de tendencia "radical" en contra de Irán , un país no árabe. Para un análisis completo sobre la guerra Irán -Iraq, veáse Zidane Zeraoui y Doris Musalem , Irán-Iraq, guerra, política y sociedad, Nueva Imagen , México, 1981.

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Esto es lo que esta ocurriendo ahora en el período de la posgue-rra fría con la creciente cooperación a partir de 1996 entre Israel y Turquía, promovida por Estados Unidos.

Esta cooperación ha levantado protestas en el mundo árabe ya que es considerada como árabe, al mismo tiempo que anti-siria, pero sobre todo anti-palestina.

Turquía a pesar de tener una religión en común con los árabes, el Islam, existe una distancia psicológica entre ambos debido al pasado imperial de Turquía quien dominó durante 400 años, hasta la primera guerra mundial al mundo árabe. Desde tiempos de Kamal Ataturk considerado el fundador de la Turquía moderna secular, ésta ha mirado más hacia Europa que al mundo árabe-musulmán. Históricamente, los turcos han tenido mejores relaciones con los judíos que con los árabes.15 Turquía además fue el primer país musulmán que reconoció al estado de Israel en 1949, e incluso cuan-do Turquía, en la década de los sesenta y setenta, períocuan-do en el que su política pro-árabe alcanzó su máximo nivel nunca rompió com-pletamente sus relaciones con el estado de Israel. Por su parte Turquía no ha sido bien aceptada por el mundo árabe no sólo por su pasado imperial de dominio, sino por su política hacia Israel.

De esta manera un eje israelí-turco a través de la alianza polí-tico-militar representa ventajas adicionales para Israel en su con-frontación con Siria y Líbano con quienes está en estado de guerra permanente debido a la ocupación militar israelí de una parte del territorio de estos dos países.16

Turquía quien fue una de las grandes ganadoras de la guerra del Golfo de 1991, estuvo en peligro de perder su importancia estratégica entre el Este y el Oeste en el contexto de la contención del comunis-mo. La guerra del Golfo le dio a Turquía un nuevo papel estratégico a expensas del mundó árabe, donde aspira a retomar sus intencio-nes hegemónicas; su alianza con Israel puede constituir un apoyo

15 Los judíos que fueron expulsados por España en 1492, encontraron refugio y tolerancia en el Imperio Turco-Otomano.

16 Las alturas del Golán en Siria desde 1967 y una franja del sur del Líbano de 800 kilómetros cuadrados desde 1985.

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importante para lograr este objetivo. La alianza entre Israel y Turquía significaría un cambio en el equilibrio de poder regional a favor de los dos países pro-occidentales en el área ya que aumenta-ría su poder de disuasión de cada uno de ellos en contra de sus enemigos, Turquía tiene la fuerza militar más importante en el área y la segunda más poderosa de la oTAN, por su parte Israel es el más avanzado tecnológicamente y también es una potencia mili-tar. Para Siria esta alianza es una amenaza por el temor de enfrentarse a dos frentes de guerra, uno turco y el otro israelí.

Pero el aspecto más beneficioso en esta alianza de Israel con un país islámico es que musulmanes y judíos pueden ser amigos; este mensaje adquiere una especial significación en el contexto del con-flicto con los palestinos sobre Jerusalén Oriental. Este reconoci-miento a la soberanía palestina sobre la Ciudad Santa es apoyado unánimemente por todo el mundo musulmán.

Israel a cambio apoya a Turquía en su lucha contra la guerrilla kurda. Esta alianza con Israel ha hecho posible la ocupación de una zona el norte de Iraq por 8,000 soldados turcos, creando una zona de seguridad en su lucha contra los kurdos. Por otro lado, el supuesto apoyo sirio a éstos últimos ha deteriorado en años recien-tes las relaciones de Turquía y Siria.

Pero el conflicto mayor con Siria e Iraq, es por los recursos acuí-feros. Turquía controla el agua que literalmente es un factor de sobrevivencia para el mundo árabe y la base de cualquier programa de seguridad alimentaria. La alianza con Israel le da un mayor mar-gen de negociación en su disputa por el agua del río Eúfrates que Turquía controla en su mayor parte. De este modo, esta alianza y con el declive militar de Iraq, Turquía está en posición más ventajo-sa para ejercer presión a fin de obtener concesiones políticas en Siria e Iraq. Pero lo más importante es que su relación con Israel refuerza su orientación secular en Europa y su alejamiento del mundo musulmán y esto podría facilitarle la entrada como miembro de la Unión Europea, aunque esto por ahora parece muy poco probable. Por el contrario lo que ya ha dado beneficios concretos a Turquía en su alianza con Israel es el apoyo que el lobby judío en Estados Unidos ha dado al gobierno turco en la obtención de armamento

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norteamericano que había sido bloqueado por el Congreso por razones de violación de los derechos humanos.

Esta alianza estratégica entre Israel y Turquía empieza a produ-cir cambios en el mapa político de la región como ha sido el acerca-miento que en años recientes ha habido entre Irán e Iraq, Arabia Saudita e Irán y Siria e Iraq; haciendo eco de estos nuevos reacomodos políticos y académicos en Iraq, opinan que la mejor política de Iraq en el futuro sería una distensión entre Irán, Iraq y Siria a fin de confron-tar la nueva alianza turca-israelí.

Sin embargo, la mayor amenaza a esta alianza procede de Turquía misma: de la opinión pública turca quien en su gran mayoría se opone a esta cooperación con Israel. A pesar del proce-so de secularización que ha experimentado Turquía, la proce-sociedad turca es fundamentalmente religiosa y tradicional y ve en este acercamiento a Israel como una agresión al resto del mundo musulmán, por lo demás la mayoría de los turcos simpatizan con la causa palestina y no sienten ninguna afinidad con Israel. De este modo, la permanencia de esta alianza dependerá de la corre-lación de fuerzas políticas internas en Turquía entre los religiosos y seculares, y por el otro, del grado de presión que el mundo árabe en su conjunto ejerza sobre Turquía, lo que dependerá a su vez de su capacidad política para reforzar la posición panárabe frente a alianzas que percibe como potencialmente hostiles.

CONCLUSIONES

La alianza entre Israel y Turquía debe considerarse como una nue-va estrategia geopolítica de Estados Unidos en el mundo árabe como respuesta, por un lado al fracaso de su estrategia de doble conten-ción de Irán e Iraq, y por el otro, y sobre todo, por la incapacidad de lograr la paz entre árabes e israelíes y la inserción de Israel en el mundo árabe. De este modo se puede concluir que perdió peso la estrategia política regional de acuerdos bilaterales, como fueron los acuerdos de Campo David en el pasado y hoy los acuerdos de Oslo que pretendieron constituir una vez más, acuerdos bilaterales entre

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Israel y los países árabes como Jordania y con ello tratar de solu-cionar el problema palestino desde la perspectiva israelí. En efec-to, el actual proceso de paz pretende sacar la cuestión palestina del marco de las resoluciones de Naciones Unidas, único recordatorio de la legitimidad de la causa palestina.

Frente al fracaso de la diplomacia norteamericana en dar una solución justa al problema palestino se observa que hay una resis-tencia creciente de los árabes al manejo de las negociaciones ára-bes-israelíes por parte de Estados Unidos.

De este modo, no hay ningún elemento objetivo que permita vislumbrar un escenario de paz en la región, al contrario de lo que la propaganda israelí-norteamericana quiere hacer creer a la opi-nión pública mundial. 17

17 Para un análisis de los antecedentes del conflicto palestino -israelí, vease

Sierra, M. de Lourdes : "El problema palestino", en Relaciones Internacionales, cm

Referencias

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