SERIE DEL CARIBE HISTORIA DE LA CONFEDERACIÓN. Tony Piña Cámpora

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SERIE DEL CARIBE

HISTORIA DE LA

CONFEDERACIÓN

Tony Piña Cámpora

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ORÍGENES

A través de la historia de la humanidad ha ocurrido con alta frecuencia que una serie de acontecimientos se hilvanan entre sí para provocar el surgimiento de uno que se establece como institución. Algo así sucedió para que surgiera la Confederación de Béisbol del Caribe y con ella el evento que se conoce como Serie del Caribe.

En la segunda mitad de los años cuarenta el mundo vivía el final de la segunda guerra mundial y con la derrota de los regímenes totalitarios se produce una apertura generalizada a la que el béisbol profesional como deporte y manifestación social no se sustrajo. En México Jorge Pasquel, importante hombre de negocios ligado íntimamente al béisbol como fundador y dueño de los Azules de Veracruz desde 1940, decidió usar sus recursos y su influencia para elevar la calidad de la liga de México a un nivel que le permitiera competir con los circuitos mayores de Estados Unidos. Su desafío a estos surgió cuando en 1946 le ofreció contratos de montos de salario más elevados que los que se pagaban entonces a una serie de jugadores estelares de grandes ligas que ante la tentadora oferta abandonaron sus equipos para jugar en México. En esa época regía en las ligas mayores la cláusula de reserva, ordenamiento que le daba derechos de exclusividad sobre los contratos de los jugadores a los equipos que originalmente los firmaban el cual era respetado por estos. Esa norma regía entre las 16 franquicias que componían las ligas mayores, pero no abarcaba los límites fuera de los Estados Unidos.

Este acontecimiento, que conmocionó profundamente el béisbol profesional, ocurría el mismo año que en Venezuela y Panamá se iniciaba el béisbol profesional dentro del marco de un circuito organizado con esos fines, mientras en Cuba existían ya las condiciones para sustentar unos torneos invernales que gracias a la calidad de los jugadores que participaban, donde los prejuicios raciales no limitaban la participación de los mejores atletas, tenían muy poco que envidiar a las ligas mayores norteamericanas. En esa nación se organizaban torneos profesionales desde finales del siglo XIX y la actividad había crecido a la par con la sólida economía que se había desarrollado en ella. Algo similar ocurría en Puerto Rico, la liga en esa otra isla del Caribe se había iniciado oficialmente en 1938 como semiprofesional, pero para 1946 ya había desarrollado un espectáculo de evidente calidad gracias a las condiciones que allí imperaban en el orden económico y político por la influencia que ejercía Estados Unidos en el territorio desde que tomó posesión de este al final del siglo XIX luego de triunfar sobre España en el conflicto que se conoce como Guerra Hispanoamericana.

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Aunque la liga que funcionaba en México donde Pasquel mantenía su dominio estaba muy alejada a las que operaban en el Caribe, el plan de elevar la calidad del béisbol mexicano importando recursos humanos del extranjero, que más que plan fue una aventura con ribetes de temeridad, se reflejó en estas, cuando la liga mexicana inició rápidamente un proceso de deterioro, básicamente por la falta de parques adecuados para recibir los volúmenes de fanáticos necesarios para hacer rentable la operación, en una época en que la televisión como medio de comunicación masiva estaba en pañales. Esto influyó hondamente en los resultados que posteriormente se produjeron en el Caribe. Ya en 1948 Pasquel y los que lo imitaron en México tuvieron necesariamente que reajustar los salarios que pagaban, decisión que provocó el intento de retorno de los jugadores que habían abandonado las ligas mayores a sus equipos originales. No obstante esos jugadores, algunos como el caso del puertorriqueño Luis Rodríguez Olmo oriundo del Caribe, estaban suspendidos por las Grandes Ligas debido a su deserción con la exigencia de que que esa suspensión abarcara los circuitos invernales. Esto incitó un conflicto que afectó las hasta entonces extraoficiales pero cordiales relaciones que existían entre ellos. A la situación se agregó el ingrediente que ya en 1946 los Dodgers de Brooklyn, por iniciativa de Branch Rickey, habían iniciado el proceso de integrar a jugadores de raza diferente a la blanca en las ligas mayores cuando contrataron al afroamericano Jackie Robinson y lo asignaron a su equipo sucursal en Montreal. Para las ligas del Caribe y México significaba que todos esos atletas no blancos que utilizaban en sus torneos, los cuales eran fundamentales para darle el nivel de excelencia que tenía el espectáculo que presentaban, iban a ser controlados también por las organizaciones de Estados Unidos que contaban con los vastos recursos económicos que por razones de mercado carecían los hispanos.

Branch Rickey y Jackie Robinson en 1946 en Montreal, Canada.

Existiendo la posibilidad que la liga de Cuba aceptara en su seno a los inelegibles, pero al mismo tiempo la eventualidad de que las futuras estrellas, incluyendo las que surgieran de sus países, recibieran restricciones para que jugaran con ellos, el día 10 de julio de 1947 se firmó un convenio entre el circuito cubano y la Asociación Nacional de Ligas Menores (National Association of Professional Baseball Leagues) que presidía George Trautman y representaba el béisbol profesional norteamericano. Ante esa realidad y asumiendo la visión más allá del horizonte que presentó la liga cubana, líder del béisbol del área, inmediatamente siguieron su ejemplo los demás circuitos y de esa manera se crearon las bases para que se estructurara la Confederación del Caribe, matriz que dio vida a la Serie del Caribe. Rafael Inclán, presidente de la liga cubana, fue seleccionado para asimismo presidir la naciente institución y Emilio E.

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Huyke, notable escritor puertorriqueño como Secretario Ejecutivo. Se debe indicar que fue básica la influencia y la capacidad de Trautman para que se llegara a esa conclusión el cual buscaba que la cantera que representaban esos circuitos caribeños como generadora de atletas valiosos se organizaran sobre bases firmes donde se respetaran las reglas que permitieran una convivencia sana en pos de un desarrollo sostenible.

George Trautman lanza la primera bola en la inauguración de la primera Serie del Caribe efectuada en La Habana el 20 de febrero de 1949.

La idea de la celebración de la Serie del Caribe, fue presentada en enero de 1948 en Miami al seno de la Confederación por los venezolanos Óscar Prieto y Pablo Morales, publicistas ligados al béisbol profesional de esa nación y en esos momentos involucrados íntimamente con el equipo Cervecería Caracas, franquicia que luego adquirirían convirtiéndola en Leones de Caracas. En agosto de ese año, en otra reunión efectuada en La Habana se aprobó definitivamente el evento, su formato y el marco que lo debería regir. La idea del certamen anidó en la mente de Prieto y Morales, luego de ser testigos del éxito de la Serie Interamericana de 1946 efectuada en Caracas con la participación de conjuntos de Estados Unidos, Cuba, la propia Venezuela y México.

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Oscar “El Negro” Prieto.

La institución del organismo y el evento provocó un impacto que abarcó más allá de la organización de estos, pues hasta ese momento una de las situaciones que mayormente impedía un mejor desarrollo del béisbol en el área era la feroz competencia que existía entre los circuitos por el servicio de los mejores jugadores. Las reglas, si se acordaban, no se respetaban y los acuerdos eran desconocidos sin pudor. Con la creación de la Confederación como organismo regulador y el respeto que reflejaba Trautman desde su posición, ayudaron a armonizar los intereses en pos del bien común. De una crisis surgió una solución.

CAPÍTULO I

EL DESARROLLO

La Serie del Caribe es el único evento de béisbol que reúne a cuatro equipos campeones en sus circuitos para definir un campeón entre ellos. Por eso con justicia se denomina al ganador del torneo como un “Campeón de Campeones”.

El formato para realizar el torneo se basó en un calendario en que cada uno de los cuatro equipos juega seis partidos, dos contra cada rival en un todos contra todos que debido a la brevedad le da un dinamismo extraordinario. Hasta el 2013 ese fue el sistema empleado

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para definir el vencedor el cual fue redefinido ese año cuando se incorporó la modalidad de precisarlo en un juego extra entre los equipos que finalizan con las dos mejores marcas.

La primera serie se efectuó en 1949 en la ciudad de La Habana. Obtuvieron el triunfo los cubanos representados por los Alacranes de Almendares y dirigidos por Fermín Guerra que ganaron sin perder un partido. El primer equipo campeón estuvo compuesto de la siguiente manera:

JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE Gilberto Valdivia c .389 .611 5 18 5 7 11 2 1 0 4 Chuck Connors 1b .450 .600 6 20 4 9 12 3* 0 0 5 Gramny Hamner 2b .190 .238 6 21 4 4 5 1 0 0 2 Héctor Rodríguez 3b .458 .750* 6 24 4 11* 18* 2 1 1 9 Avelino Cañizares ss .167 .167 6 24 5 4 4 0 0 0 2 Al Gionfrido lf .533* .667 5 15 8* 8 10 2 0 0 3 Sam Jethroe cf .320 .640 6 25 6 8 16 2 3* 0 5 Monte Irvin rf .388 .833 6 18 6 7 15 0 1 2* 11*

FERMÍN GUERRA, DIRIGENTE DE LOS ALACRANES DE ALMENDARES DE CUBA, PRIMER EQUIPO EN GANAR UNA SERIE DEL CARIBE.

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G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Conrado Marrero 1 0 1.00 1 1 1 0 0 9.00 1 1 4 3 5 Vicente López 0 0 2.70 1 1 0 0 0 6.67 2 2 4 0 3 Agapito Mayor 3* 0 3.60 3* 1 0 0 1* 10.00 4 4 11 2 9 Octavio Rubert 0 0 1.80 2 0 0 0 1* 5.00 1 1 5 2 2 René -Tatá- Solís 1 0 3.00 1 1 1 0 0 9.00 3 3 8 1 5 Eddie Wright 1 0 0.00* 1 1 1 0 0 9.00 0 0 8 0 3 Morris Martin 0 0 6.75 1 1 0 0 0 5.33 4 4 7 2 9

Al año siguiente y efectuándose el certamen por primera ocasión en Puerto Rico, ocurrió una sorpresa, el equipo Yankees de Carta Vieja, representante de Panamá, considerado por los expertos un grupo débil, obtuvo la corona cuando logró llegar empatado con Puerto Rico con marca 4-2 al finalizar el calendario obligando a un juego extra para determinar el campeón. En este partido los panameños atacaron al abridor boricua Dan Bankhead con seis anotaciones en el cuarto episodio tomando una ventaja que no perdieron finalizando con victoria nueve a tres apoyados en un hermético trabajo monticular del veterano relevista Chester Brewer y un batazo de triple mérito con las bases llenas del jardinero central Dick Burgett. De esa manera y destruyendo todos los vaticinios, el trofeo de campeón de campeones ese año fue a Panamá que fueron dirigidos por Wayne Blackburn quien al mismo tiempo jugaba esporádicamente en los jardines.

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Chester Brewer, había cumplido 43 años cuando fue pieza clave de Panamá como relevo en su triunfo de 1950.

EQUIPO YANKEES DE CARTA VIEJA DE PANAMÁ. CAMPEONES DE 1950.

JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE Roy Easterwood c .250 .375 4 8 5 2 3 1 0 0 0 Stan Andrews c .083 .083 4 12 1 1 1 0 0 0 1 Bob Reid 1b .167 .167 7 30 3 5 5 0 0 0 2 Spook Jacobs 2b .120 .160 7 25 3 3 4 1 0 0 2 Joe Tuminelli 3b .240 .480 7 25 2 6 12 0 0 2* 7 Al Leap ss .391 .391 7 23 5 9 9 0 0 0 2 Dale Lynch lf .231 .250 7 28 3 6 7 1 0 0 1 Dick Burgett cf .407 .518 7 27 4 11* 14 1 1 0 8* Thad Cieslak rf .304 .435 7 23 2 7 10 1 1 0 3

Joe Tummineli, tercera base del equipo Carta Vieja de Panamá, Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe de 1950.

LANZADORES:

G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Pat Scantlebury* 0 1 1.69 2 1 1 0 0 10.67 4 2 13 1 9

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Chester Brewer 2* 0 2.57 2 0 0 0 0 7.00 2 2 4 3 1 John Fitzgerald 0 0 6.75 2 2 0 0 0 8.00 7 6 8 10 4 Tony Jacobs 1 0 2.25 3 1 1 0 0 12.00 3 3 8 10 9 Jean Pierre Roy 1 1 4.40 2 2 1 0 0 14.33 10 7 12 6 6 Pete Woije 1 0 2.00 1 1 1 0 0 9.00 2 2 7 9 7

Siguiendo el orden establecido en 1951 la serie se efectuó en Caracas y allí los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico obtuvieron la primera corona para ese país. Consecuentemente Panamá montó el evento en 1952 logrando Cuba su segunda corona representados por los Leones de La Habana.

En ese torneo ocurrió un hecho que a pesar de ser muy apreciado nadie imaginaba que trascendería por tanto tiempo dentro de un marco de exclusividad. Thomas Fine, un veterano lanzador derecho que trabajaba para el equipo Leones de La Habana de Cuba, en el primer juego de la segunda fecha mantuvo durante todo el trayecto sin hits ni carreras al equipo Cervecería Caracas de Venezuela, ponchando a cuatro y otorgando tres bases por bolas. Visto desde la perspectiva moderna la hazaña de Fine necesitó de mucha ayuda de sus compañeros pues solo hizo cuatro outs por la vía de los strikes y de hecho alcanzó 88 puntos en la regla que mide el dominio del lanzador en un juego, pero ha sido la única vez que en estos certámenes se ha logrado una proeza de esa naturaleza.

Thomas Fine, autor del único juego sin hits ni carreras en una Serie del Caribe.

Uno de los momentos más apreciados de esa época ocurrió cuando los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico presentaron en 1955 un equipo compuesto por una serie de jugadores poseedores de habilidades extraordinarias que eventualmente los conducirían a escalar posiciones estelares a los más altos niveles. Se conocieron como “El Escuadrón del Pánico”,

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su mentor fue Pedrín Zorrilla y su dirigente Herman Franks. Ganaron el evento con marca de cinco triunfos y una derrota y colocaron en el terreno el siguiente equipo:

JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE Harry Chiti c 0.333 0.467 4 15 --- 5 7 2 0 0 --- Valmy Thomas c 0.286 0.286 2 7 0 2 2 0 0 0 0 George Crowe* 1b 0.200 0.350 6 20 3 4 8 2 1 0 3 Ronnie Samford 2b 0.087 0.174 6 23 1 2 4 0 1 0 2 Buster Clarkson 3b 0.375 0.375 5 16 2 6 6 0 0 0 1 Don Zimmer ss 0.385 0.769 6 26 6 10 20 1 0 3* 4 Bob Thurman lf 0.318 0.318 6 22 1 7 7 0 0 0 3 Willie Mays cf 0.440 0.840* 6 25 6 11* 21* 0 2 2 8* Roberto Clemente rf 0.269 0.577 6 26 7 7 15 1 2 1 3

Los principales toleteros que componían “El Escuadrón del Pánico”, de izquierda a derecha Willie Mays, Roberto Clemente, Buster Clarkson, Bob Thurman y George Crowe. Mays y Clemente son miembros del Salón de la Fama de Cooperstown.

LANZADORES:

G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Rubén Gómez 1 0 4.05 2 2 1 0 0 13.1 7 6 7 5 9 Sam Jones 1 0 0.82 1 1 1 0 0 11.0 2 1 3 6 9 Bill Greason 2* 0 2.00 2 2 2* 0 0 18.0* 4 4 9 6 4

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Garabato Sackie 1 1 5.40 2 1 0 0 0 10.0 7 6 11 3 3

Willie Mays, jardinero central de los Cangrejero de Santurce en 1955.

Las series se siguieron efectuando en el orden establecido mientras acontecimientos políticos que eventualmente influirían profundamente en ellas se desarrollaban unos tras otros. La región del Caribe, convulsionada por acontecimientos históricos como fue el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela y la legítima ascensión al poder de Rómulo Betancourt en 1958, la victoria de Fidel Castro en Cuba en 1959 y el posterior

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intento de derribar a Rafael Trujillo en República Dominicana ese mismo año a través de una invasión militar que se originó en Cuba, mantenían toda la región convulsionada. No obstante, ninguno de esos sucesos impidió que se siguieran efectuando los torneos invernales en los países que componían la Confederación del Caribe y en consecuencia las Series del Caribe como estaba previsto. Fue en 1961 que ocurrió la estocada mortal que suspendió el evento cuando el gobierno revolucionario cubano, que había acogido el comunismo como doctrina política a aplicar en el país, decidió eliminar el béisbol profesional en la isla y por ende la ausencia de ellos en estos eventos. Sus representantes habían ganado los últimos cinco certámenes y eran la máxima atracción del espectáculo, su ausencia era imposible de reemplazar.

Hasta ese momento se habían efectuado doce series entre 1949 y 1960. Es un periodo que se conoce como “La Primera Etapa”. En total Cuba obtuvo siete títulos de campeón, Puerto Rico ganó cuatro veces y Panamá una vez. Notables actuaciones en ese lapso fueron la de Willard Brown que impuso una marca de cuatro jonrones en el evento de 1953, el inicialista cubano Chiquitín Cabrera acumuló un promedio de bateo de .619 en

Chiquitín Cabrera, inicialista cubano, posee la marca de más alto promedio de bateo en una Serie del Caribe, .619 en 1951.

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1951, además de las actuaciones ofensivas que acumularon en diversas ocasiones Camaleón García por Venezuela, Héctor López y Joe Tuminelli por Panamá, Brown, Bob Thurman, Víctor Pellot, Luis Rodríguez Olmo con Borinquen, Héctor Rodríguez, Edmundo Amorós y Pedro Formental con Cuba. En materia de pitcheo la figura del cubano Camilo Pascual fue dominante con una labor combinada que se acercó a la perfección, además de Orlando Peña y Pedro Ramos, Rubén Gómez, Tite Arroyo y Terín Pizarro por Puerto Rico, este último alcanzando la cúspide cuando en 1958 blanqueó a Panamá ponchando a 17 rivales para lograr el máximo dominio de un lanzallamas en un juego de estos certámenes. Los venezolanos Carrao Bracho y Emilio Cueche y los panameños Humberto Robinson y Pat Scatlenbury completan los más distinguidos lanzadores de esa etapa.

Camilo Pascual

Los jugadores más destacados durante ese periodo se pueden conocer con mayor propiedad en los siguientes cuadros donde se muestran los líderes de por vida en los renglones ofensivos y de pitcheo en esa primera etapa:

BATEADORES

LANZADORES

PROMEDIO BATEO AVG VB HITS PCL EL

Bob Thurman* .381 63 24 Bill Ayers 1.55 29.0

Wilmer Fields .375 56 21 Conrado Marrero 1.59 28.1

Héctor Rodríguez .357 84 30 Camilo Pascual 1.89 52.1

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Willard Brown .343 67 23 Roberto Vargas* 2.01 44.2 Edmundo Amorós* .338 80 27 Warner -Babe- Birrer 2.09 38.2

Roberto Clemente .327 49 16 Sam Jones 2.25 28.0

Ángel Scull .306 49 15 Tite- Arroyo* 2.30 31.1

Luis Rodríguez Olmo .303 76 23 Carrao Bracho 2.78 74.1

Joe Tuminelli .298 84 25

ENTRADAS

LANZADAS EL PCL

SLUGGING SLG VB TB Carrao Bracho 74.1 2.78

Wilmer Fields .679 56 38 Rubén Gómez 74.1 3.15

Willard Brown .627 67 42 Pantalones Santiago 63.1 3.13

Roberto Clemente .592 49 29 Humberto Robinson 57.1 4.24

Bob Thurman* .587 63 37 Emilio Cueche 56.1 3.83

Héctor Rodríguez .583 84 49 Camilo Pascual 52.1 1.89

Pedro Formental* .567 60 34 Pedro Ramos 48.1 2.98

Ángel Scull .490 49 24 Pat Scantlebury * 46.1 4.47

Luis Rodríguez Olmo .487 76 37 Roberto Vargas* 44.2 2.01

Héctor López SF .486 105 51 Alberto Osorio 40.2 4.87

Elías Osorio .484 62 30

WHIP EL

HITS CONECTADOS HITS AVG Camilo Pascual 0.80 52.1

Víctor Pellot Power 50 .292 Orlando Peña 0.87 27.2

Luis -Camaleón- García 43 .269 Babe Birrer 0.93 38.2

Héctor López 31 .295 Conrado Marrero 0.99 28.1

Alfonso Carrasquel 30 .214 Bill Ayers 1.03 29.0

Héctor Rodríguez 30 .357 Sam Jones 1.04 28.0

Edmundo Amorós* 27 .338 Pedro Ramos 1.06 48.1

Luis -Canena- Márquez 26 .211 Carrao Bracho 1.08 74.1

Joe Tuminelli 25 .298 Tite Arroyo* 1.09 31.1

Bob Thurman* 24 .381

SO/9EL EL

JONRONES Terín Pizarro* 13.06 31.0

Lou Limmer 5 Camilo Pascual 7.22 52.1

Willard Brown 5 Orlando Peña 7.16 27.2

Héctor López 5 Pedro Ramos 7.07 48.1

Wilmer Fields 4 Sam Jones 6.11 28.0

Luis -Camaleón- García 4

Elías Osorio 4 SO/BB EL

Luis Rodríguez Olmo 4 Babe Birrer 5.0 38.2

Alfonso Carrasquel 3 Camilo Pascual 4.2 52.1

Orlando Peña 3.7 27.2

CARRERAS

EMPUJADAS Pedro Ramos 3.5 48.1

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Héctor López 22

Víctor Pellot Power 20 GANADOS Y PERDIDOS

Edmundo Amorós* 19 Camilo Pascual 6-0

Willard Brown 19 Rubén Gómez .6-2

Héctor Rodríguez 16 Carrao Bracho .6-4

Wilmer Fields 15 Pedro Ramos .5-1

Thurman, Bob* 15

PONCHES

PROPINADOS K EL PCT

BASES ROBADAS Terín Pizarro* 45 31.0 13.06

Solly Drake 5 Rubén Gómez 45 74.1 5.45

Luis -Camaleón- García 4 Camilo Pascual 42 52.1 7.22

Héctor López 4

Las más importantes marcas para un evento establecidas en esa primera etapa fueron las siguientes:

OFENSIVA:

AÑO PROMEDIOS DE BATEO EQ. AVG. 1951 Lorenzo Cabrera* Cuba 0.619 1953 Pedro Formental* Cuba 0.560

1949 Al Gionfrido Cuba 0.533

1958 Bob Wilson Ven 0.500

AÑO SLUGGING EQ. SLG.

1953 Willard Brown PR 1.042

1956 Lou Limmer* PR 0.850

1950 Héctor Rodríguez Cuba 0.842

1955 Willie Mays PR 0.840

AÑO CARRERAS ANOTADAS EQ. CA

1956 Chico Fernández Cuba 10

1957 Solly Drake Cuba 9

1960 Lee Tate Pan 8

1953 Willard Brown PR 8

1949 Al Gionfrido Cuba 8

AÑO HITS CONECTADOS EQ. HITS

1953 Pedro Formental* Cuba 14 1951 Lorenzo Cabrera* Cuba 13

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1958 Bob Wilson Ven 12

AÑO BASES ALCANZADAS EQ. TBA

1953 Willard Brown PR 25

1960 Héctor López Pan 21

1960 Félix Torres PR 21

1955 Willie Mays PR 21

1951 Luis Rodríguez Olmo PR 20

AÑO HITS DOBLES EQ. H2

1954 Ángel Scull Cuba 5

1953 Milton Nielsen Ven 5

1958 Víctor Pellot PR 4

1958 Valmy Thomas PR 4

1952 Edmundo Amorós* Cuba 4

AÑO HITS TRIPLES EQ. H3

1949 Sam Jethroe# PR 3

1953 Pedro Formental* Cuba 3

1955 Pablo García Ven 3

AÑO JONRONES EQ. HR

1953 Willard Brown PR 4

1951 Luis Rodríguez Olmo PR 3

1956 Don Zimmer PR 3

1956 Lou Limmer* PR 3

1956 Elías Osorio Pan 3

1960 Héctor López Pan 3

1960 Félix Torres PR 3

1960 Tommy Davis PR 3

AÑO EMPUJADAS EQ. CE

1953 Willard Brown PR 13

1960 Stan Palys Pan 12

1949 Monte Irvin Cuba 11

1951 René González Ven 11

1956 Bob Boyd* Cuba 11

1959 Norman Cash* Ven 11

AÑO BASES ROBADAS EQ. BR

1949 Sam Bankhead Pan 4

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1959 Tony Taylor Cuba 3

LANZADORES:

AÑO

PROMEDIO DE CARRERAS

LIMPIAS EQ EL PCL

1954 Víctor Stryzka Pan 18.0 0.00

1958 Jerry Nelson PR 18.0 0.00

1959 Art Fowler Cuba 11.0 0.00

AÑO PROMEDIO DE SOX9EL EQ EL SO PCT.

1958 Terín Pizarro PR 16.2 29 15.66

1954 Joe Hatten Cuba 11.2 16 12.34

1957 Pete Wojey PR 12.0 15 11.25

1955 Humberto Robinson Pan 10.1 12 10.45

AÑO WHIP EL WHIP

1958 Bob Shaw Cuba 16.0 0.50

1952 Thomas Fine Cuba 18.0 0.61

1950 Bob Hooper Cuba 18.0 0.61

1959 Orlando Peña Cuba 17.2 0.62

AÑO ENTRADAS LANZADAS EL

1959 Babe Birrer Ven 21.2

1953 Pat Scantlebury* Pan 19.0

1952 Bill Ayers Cuba 19.0

CAPÍTULO II

RECESO OBLIGADO

La situación que emergió con la salida de Cuba del escenario caribeño del béisbol profesional provocó una crisis. El único circuito que podía presentar figuras atractivas en esos momentos era Puerto Rico, Venezuela no tenía aún entre su material humano la cantidad necesaria de jugadores de impacto y Panamá se mantenía participando dignamente pero con bajo perfil. Después de su triunfo de 1950 tuvieron marca de 22-38 en los siguientes eventos lo cual los descartaba como una opción valedera para mantener atrayente el espectáculo. La

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nación que enseñaba capacidad de producción de excelentes atletas era República Dominicana. Su liga afiliada al béisbol organizado había comenzado a operar en 1955 y en un lapso de cinco años había organizado torneos en los que participaron importantes prospectos norteamericanos y se desarrollaron atletas nativos con evidentes habilidades para competir en los máximos niveles. El problema surgía por la situación política que imperaba en esa nación. En 1960 el gobierno dominicano había sido sancionado por la Organización de Estados Americanos, OEA, al comprobase su participación en un atentado contra la vida del presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt y eso obligó a que el torneo de ese año fuese organizado con jugadores locales exclusivamente. De ninguna manera se podía contar que pudieran sustituir a Cuba en la continuidad de la Serie del Caribe. En los siguientes dos años no se pudieron organizar los torneos en esa nación aún cuando comenzaban a emerger en las ligas mayores jugadores dominicanos de evidente calidad como eran los casos de Felipe Alou, Juan Marichal y Julián Javier lo cual demostraba el avance que tenía el béisbol en esa colectividad a pesar de la explosiva situación política que se vivía en ella.

La grave realidad del momento no atemorizó a los directivos de Puerto Rico, Venezuela y Panamá los cuales decidieron reinventar el evento con un torneo que bautizaron como Serie Interamericana. El nuevo sistema tendría la misma rotación que la Serie del Caribe sin Cuba, con la diferencia que el país anfitrión se presentaría con dos equipos para completar cuatro. La primera serie de este tipo se efectuó en 1961 en Venezuela donde Valencia y Rapiños representaron esa nación, Carta Blanca fue por Panamá y los Senadores de San Juan por Puerto Rico. Ganaron los de Valencia con el cubano Rodolfo Fernández como su mentor en un juego extra contra sus coterráneos pues finalizaron empatados gracias a una blanqueada lograda por Bob Gibson contra los Senadores. Al año siguiente el evento se mudó a Puerto Rico donde los Indios de Mayagüez y los Cangrejeros de Santurce representaron a Borinquen, los Leones de Caracas a Venezuela y el cuarto conjunto lo compusieron jugadores de los circuitos de Panamá y Nicaragua en un esfuerzo de reforzar su calidad. Ganó el equipo de Santurce En 1963 en Panamá se efectuó la tercera y última edición de estos certámenes. En esa ocasión estuvieron de nuevo los Indios de Mayagüez de Puerto Rico y el Valencia de Venezuela, por Panamá fue el equipo Chiriqui Bocas, representante de esa provincia en el torneo local y Nicaragua, integrada definitivamente se presentó con el Boer. Al final ganaron los panameños en un juego extra contra los nicaragüenses pues llegaron igualados al final. Estuvieron dirigidos por Winston Brown que además era su lanzador estelar al lograr marca de 7-0 y PCL de 1.64 en sesenta episodios en

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su torneo. Una nota relevante de esa serie fue la hazaña lograda por el puertorriqueño Terín Pizarro en el juego inaugural cuando dejó sin hits ni carreras al grupo venezolano terminando el marcador cinco a cero.

El zurdo Terín Pizarrro lanzó para Puerto Rico un juego sin hits ni carreras contra Venezuela en la tercera Serie Interamericana

Los resultados económicos de la Serie Interamericana fueron negativos. No se logró conseguir el suficiente respaldo de los auspiciadores y del público. Evidentemente la ausencia de Cuba pesaba mucho. En 1964 en Nicaragua se realizó una serie bajo un esquema de “invitación” participando Cinco Estrellas y Oriente por ese país, Marlboro por Panamá y los Senadores de Puerto Rico. Venezuela no participó porque habían acordado un esquema diferente con la reanimada liga dominicana. Ganaron los primeros dirigidos por el cubano Wilfredo Calviño apoyados en el pitcheo de Evelio Hernández y la ofensiva de Rigoberto Mena, una verdadera hazaña pues superaron el potente equipo que formaron los puertorriqueños donde sobresalían nombres como los de Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Terín Pizarro, José Pagán, Tite Arroyo y Palillo Santiago. Se hizo costumbre que uno de los equipos del país anfitrión obtuviera el título. Con esa experiencia se cerró ese intento de efectuar un torneo similar a la Serie del Caribe con la participación de cuatro equipos. La ausencia de Venezuela, la falta de Cuba y la no participación de República Dominicana significaba que el único país que presentaba jugadores de alto nivel era Puerto Rico.

En 1963 se reanudaron los campeonatos en la República Dominicana y con ellos se implementó un sistema de incluir en su calendario y en el de la liga de Venezuela, juegos

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interligas cuyos resultados se computaban como válidos para cada torneo. Entonces ambas ligas estaban compuestas por cuatro franquicias. Al final de los torneos los campeones y sub campeones efectuaban una serie para proclamar un nuevo campeón. La modalidad favoreció mucho el béisbol en Venezuela que se encontraba en una fase difícil, aunque no tanto a los dominicanos. Así, en esa campaña de 1963-64 como en 1964-65 se jugó en esos dos circuitos aplicando ese esquema, pero ya en 1965-66 no se pudo hacer. La razón principal fue la guerra civil que estalló en Dominicana en el mes de abril, además de que el circuito venezolano se amplió a seis equipos. En el primer evento efectuado en Santo Domingo y Santiago finalizaron empatados los Industriales de Valencia de Venezuela y los Tigres del Licey dominicanos con marca de 4-2. Águilas Cibaeñas, subcampeones locales lograron 3-3 y los campeones de Venezuela, Leones de Caracas con 1-5. En el segundo y final participaron por Quisqueya las Águilas Cibaeñas, campeones y los Leones del Escogido y por Venezuela estuvieron los Tiburones de La Guaira que ganaron la corona y nueva vez los Leones de Caracas esta vez como sub campeones. El resultado final tuvo poca lucidez, los dos equipos dominicanos terminaron con marca de 4-2, los Leones venezolanos 3-3 y los Tiburones 1-5.

En 1965, además de la Serie Interligas entre Venezuela y Dominicana, se efectuó otra entre dos equipos de estrellas de Puerto Rico y Dominicana jugándose en Santo Domingo y Santiago. Fue un corto evento pactado a un máximo de tres partidos organizado por los mismos jugadores. Roberto Clemente creó y dirigió el equipo boricua, mientras los dominicanos eran encabezados por Felipe Alou. Los quisqueyanos ganaron los dos partidos verificados.

A partir de 1966 y hasta 1970 no se efectuaron eventos importantes en el Caribe luego de finalizados los torneos de los circuitos.

CAPÍTULO III

EL RENACER

En 1967 fue electo presidente de la liga de Puerto Rico el abogado Rodrigo Otero Suro, un veterano del béisbol que había acompañado a Pedrín Zorrilla en los años cuarenta y cincuenta estructurando los equipos de los Cangrejeros de Santurce que alcanzaron grandes hazañas tanto en los torneos locales como en los eventos internacionales. Con excelentes relaciones en los Estados Unidos las cuales se profundizaron cuando eligieron en 1969 a

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Bowie Kuhn Comisionado de Grandes Ligas, personaje con el que había cultivado una amistad al compartir la profesión, desde que inició su mandato en Borinquen se empecinó en revivir la Serie del Caribe y la Confederación como ente aglutinante de los circuitos caribeños. La situación de entonces en el béisbol del área había evolucionado para bien. Puerto Rico seguía produciendo grandes figuras que escalaban las ligas mayores y era entonces la principal plaza hispanoamericana y tanto ellos como Venezuela recibieron la inyección que representó la participación de una gran cantidad de jugadores cubanos que debido a la ausencia del profesionalismo en su país de origen por el sistema de gobierno implantado por la revolución castrista, habían decidido emigrar a lugares donde podían explotar sus habilidades recibiendo una justa recompensa. Esto fortaleció los espectáculos que esos circuitos presentaban, sobre todo en el caso de Venezuela que no había desarrollado aún un volumen considerable de jugadores de liga mayor. El otro circuito tomado en cuenta para ser parte de la nueva Confederación fue el dominicano. Después de los sucesos ocurridos en 1965 que incluyeron una ocupación militar de los Estado Unidos acompañados luego por otros países del área, el país se había ido organizando y desde 1966 se estaban efectuando consistentemente los torneos concluyendo con un legítimo campeón. A eso se agregaba que una serie de jugadores oriundos de ese país sacudían las grandes ligas con fabulosas hazañas. Aunque Panamá mantenía vigente su liga y se efectuaban los campeonatos, estos, contrario a lo que ocurría en los demás países, estaban en franco deterioro y su calidad no ofrecía garantías de que podrían competir al nivel que exigían las circunstancias. De hecho en 1972 finalizó la era de ese tipo de béisbol en Panamá.

Bowie Kuhn, Comisionado de Grandes Ligas entre 1969 y 1984. El béisbol hispano tuvo en él un aliado.

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El plan de Otero Suro se concretó durante la temporada de 1969-70 cuando se constituyó de nuevo la Confederación del Caribe con los tres mencionados circuitos como miembros. Se acordó realizar el evento en Caracas con tres equipos, al igual que en el esquema anterior cada liga iba a ser representada por el club que resultara campeón. Recibió una variación el calendario para amortiguar el inconveniente que representaba un torneo con un número impar de participantes, confeccionándose de ocho juegos por equipo, donde cada día, un equipo se enfrentaba a los dos restantes en doble jornada, hasta completar un total de doce juegos entre tres conjuntos. El que obtuviera la mejor marca era el campeón.

Se estableció que el nuevo organismo era una extensión del anterior. En consecuencia se tomó en cuenta la historia escrita entre 1949 y 1960 como parámetro y las marcas implantadas, tanto individuales como colectivas, eran una meta a superar. Esa decisión afectó de alguna manera a muchos jugadores. Unos que estaban en plenitud de facultades cuando se interrumpieron los eventos, no pudieron seguir aumentando sus totales numéricos y otros que coincidió su comienzo con el decenio perdido no pudiendo participar en los torneos.

El éxito de la idea se evidenció en la inauguración. En el primer partido actuaron los visitantes Leones de Ponce de Puerto Rico y Tigres del Licey de Dominicana que ganaron los boricuas cuatro a dos y el estadio Universitario de la capital venezolana recibió una considerable cantidad de fanáticos. Pero para el segundo choque donde debutaban los locales, Navegantes de Magallanes, una de las enseñas más populares de esa nación, se apiñaron en el estadio Universitario de Caracas más de 25,000 espectadores para verlos ganarle a Ponce tres a una con un formidable trabajo de Orlando Peña desde el montículo que trabajó en las nueve entradas.

El inusual calendario se siguió aplicando rigurosamente tomando los Navegantes el control del torneo mientras los debutantes dominicanos, dirigidos por Manuel Mota que además defendía el bosque central, se derrumbaban. En la tercera fecha se completó la primera mitad del programa y en ella Venezuela tuvo su primer doble compromiso, le ganó el primero a Dominicana con un formidable trabajo del lanzador Jay Ricthie que solo aceptó un hit, con esa derrota los perdedores eran descartados al caer a 0-4. En el segundo juego los Leones puertorriqueños lograron aplicarle el primer fracaso al Magallanes empatando con ellos en la primera posición con 3-1. Al otro día se comenzó a definir el panorama cuando Puerto Rico no pudo salir airoso en su segundo doble compromiso del torneo, en el primero los quisqueyanos salvaron la honra al ganarles dos a una con trabajo de un hit de Reggie

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Cleveland y en el segundo Aurelio Monteagudo de Magallanes realizó una de las labores más dominantes de un lanzador en la historia del certamen cuando blanqueó a sus rivales ponceños ponchando a doce. Al día siguiente Venezuela aseguró un empate al derrotar a Dominicana y el día diez se coronaron campeones por primera vez al vencer cuatro a tres en once entradas a Borinquen en su primer compromiso del día.

El primer equipo venezolano en ganar una Serie del Caribe, la edición de 1970 de los Navegantes de Magallanes dirigidos por el cubano Carlos “Patato” Pascual, estuvo compuesto de la siguiente manera:

JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE Ray Fosse c .391 0.565* 7 23 4 9 13 2 1 0 2 Gonzalo Márquez* 1b .478* 0.478 5 23 4 11 11 0 0 0 0 Gustavo Gil 2b .387 0.452 8 31 4 12* 14 2 0 0 7* Dámaso Blanco 3b .172 0.207 8 29 5 5 6 1 0 0 5 Jesús Aristimuño ss .207 0.207 8 29 0 6 6 0 0 0 3 Armando Ortiz lf .154 0.385 7 13 2 2 5 0 0 1 3 César Tovar cf .345 0.345 7 29 5 10 10 0 0 0 1 Jim Holt rf .233 0.233 7 30 4 7 7 0 0 0 2 Greg Sims of .294 0.412 5 17 5 5 7 2 0 0 2

Gonzalo Márquez, inicialista de los Navegantes de Magallanes en 1970 y Jugador más Valioso de la Serie del Caribe de ese año.

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LANZADORES: G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Aurelio Monteagudo 2* 0 0.00 3 1 1 1 0 13.2 0 0 10 3 17* Orlando Peña 2* 0 0.00* 2 2 2 0 0 18.0* 4 4 17 2 13 Larry Jaster 1 0 3.86 2 2 1 0 0 16.1 7 7 15 1 7 Gregorio Machado 1 0 3.00 1 1 0 0 0 6.0 2 2 3 1 1 Gilberto Marcano 0 0 0.00 1 0 0 0 1 3.0 0 0 1 0 1 Jay Ritchie 1 0 0.00 1 1 1 1 0 9.0 0 0 1 0 9 Mike Hendlud 0 0 6.00 1 1 0 0 0 6.0 4 4 8 1 2 Don Eddy 0 1 5.39 1 0 0 0 0 1.2 1 1 4 1 1

Aurelio Monteagudo, lanzador cubano que fue pieza angular del triunfo de los Navegantes de Magallanes en la serie de 1970.

DEBUT DE MÉXICO.

El necesario cuarto miembro que completara la Confederación del Caribe y evitara distorsiones en el desarrollo de la Serie del Caribe se encontró en México. Desde el año 1945 en los estados de Sonora y Sinaloa ubicados en la zona del noroeste bañada por el océano Pacifico, operaba un circuito que ese año de 1970 efectuaba su decimotercer torneo, todos completados con éxito y con un historial caracterizado por la consistencia y la organización. Era un socio que ofrecía agregar valores al organismo. Al inicio la liga era conocida como de la Costa del Pacífico, luego cambió su nombre en 1958 a Liga Invernal de Sonora hasta 1965, en la que jugaban solo cuatro equipos. En ese 1965 cambió a Liga invernal de Sonora-Sinaloa y en 1970 adoptó el nombre actual de Liga Méxicana del Pacífico por expresa petición de la Confederación del Caribe. El dinamismo de Otero Suro encontró eco en esa región donde

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presidía la entidad Horacio López Díaz desde 1962, con un breve receso en esas funciones en la campaña de 1967-68. Siendo ponderados todos los requisitos entre las partes, México entraría a ser una pieza de la Confederación a partir de la serie de 1971 que se efectuaría en San Juan de Puerto Rico. Se concertó que sería en 1974 cuando el nuevo miembro fuera anfitrión del evento, luego de completarse el ciclo con Santo Domingo al año siguiente y volviera a Venezuela en 1973. La voluntad de López Díaz fue un factor de importancia para que se concretara la afiliación de la liga mexicana al organismo, quien insistió con vehemencia para esa incorporación salvando los obstáculos que surgieron durante las negociaciones.

Les tocó a los Naranjeros de Hermosillo ser los primeros representantes mexicanos en el certamen de campeones al obtener la corona de su circuito por cuarta ocasión bajo el nombre de Naranjeros, pero la ciudad había disfrutado del cetro en otras tres ocasiones entre 1947 y 1958 teniendo el equipo otro nombre.

El evento de 1971, efectuado en el flamante estadio Hiram Birthom de San Juan, Puerto Rico, tiene dos sucesos importantes que le dan un lugar especial en la historia. El señalado –primera vez que México participaba- y que fue el escenario en que un equipo dominicano lograba la corona de campeón por ocasión inicial. Después de la decepcionante actuación de los quisqueyanos en Venezuela en el año anterior, en Puerto Rico tuvieron un rebote espectacular. No solo obtuvieron el triunfo final sino que lo alcanzaron sin perder un partido.

Los Tigres del Licey repitieron obteniendo el título en Santo Domingo y otra vez llegaban a la Serie del Caribe con Manuel Mota como su dirigente y jardinero central. Al concluir los tres primeros partidos los dominicanos habían obtenido triunfos contra todos sus rivales, incluyendo una blanqueada lograda por Chris Zachary contra México en la segunda fecha. En el tercer partido necesitaron que el veterano Chichí Olivo relevara en el octavo episodio para sofocar una rebelión de los Cangrejeros de Santurce y en el primer juego un jonrón del receptor Federico Velásquez con un corredor en base en el octavo episodio había volteado el marcador contra los Tiburones de La Guaira que llegaron a ese capítulo arriba por una carrera. La segunda fase comenzó entonces con los dominicanos arriba con tres victorias sin derrotas siendo perseguidos por Venezuela que tenía 2-1. Se enfrentaron esos dos equipos a la primera hora de esa cuarta fecha llegando el juego al octavo episodio empatado a una carrera en un duelo de pitcheo con Milcíades Olivo que lanzaba por los azules dominicanos y

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Larry Gura por Venezuela. En la segunda parte de la señalada entrada los bates quisqueyanos fabricaron tres anotaciones donde se distinguió un batazo de triple mérito de Mota. En el noveno Olivo sacó los dos primeros outs, pero el tercero no pudo completarse por error del campo corto Rafael Robles, siguiendo Enzo Hernández en el orden ofensivo con un incogible. En esa situación releva Pedro Borbón que no puede dominar los dos siguientes bateadores aceptando una anotación para acercar a los venezolanos dos a cuatro en el marcador. En ese contexto el dirigente Mota apela de nuevo en el veterano Chichí Olivo que domina al peligroso Chico Cárdenas con globo al jardín derecho. Así Dominicana aseguró un empate. En la segunda hora ocurrió la sorpresa cuando los Naranjeros le dan a México su primera victoria en un juego de Serie del Caribe al derrotar siete a cinco a los Cangrejeros de Puerto Rico, sepultando definitivamente las aspiraciones boricuas al título. El histórico triunfo mexicano estuvo lleno de emoción. El dirigente Maury Wills realizó cambios en su alineación abriendo con el estelar lanzador Vicente Romo. Irrespetado por la artillería puertorriqueña hizo explosión en el cuarto episodio al ponerse el marcador cuatro a una destacándose un cuadrangular con dos en base del lanzador de Puerto Rico, el veterano Terín Pizarro, ampliándose en el siguiente al anotar otra vez contra el relevo. No obstante, a partir del sexto Manuel Lugo detuvo el ataque boricua y los bates aztecas despertaron en ese capítulo anotando cuatro veces para empatar el marcador a cinco. Sobresale en esa entrada un cuadrangular de Celerino Sánchez, el primero conectado por un mexicano en estos eventos. Es el mismo Sánchez que extiende su rol de héroe cuando en el noveno episodio le conecta a otro veterano puertorriqueño, Rubén Gómez, un batazo de dos bases que remolca las dos anotaciones que son decisivas terminando el duelo siete a cinco al sacar Gary Ross el cero en la segunda parte del noveno.

Las conclusiones del día anterior permitieron que en la quinta fecha, el día diez de febrero, se iniciara con unos dominicanos cómodamente dominando la primera posición con marca de 4-0, Venezuela en 2-2 y México y Puerto Rico con 1-3. Ese día los dominicanos celebraron en grande al derrotar a México ocho a seis y coronarse campeones. El juego tuvo alternativas, los Naranjeros tomaron la delantera contra el lanzador Reggie Cleveland dos a cero en el segundo episodio, en el quinto Licey los superó colocándose tres a dos, pero en la segunda parte de esa entrada volvieron los mexicanos a irse arriba al anotar dos veces, pero sus rivales ripostaron con cuatro anotaciones en el sexto tomando una ventaja que no perdieron más terminando el marcador ocho a seis a su favor. Un relevo de cuatro episodios

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de Pedro Borbón y un hit remolcador de dos del emergente Elvio Jiménez en el quinto fueron los elementos claves de ese importante triunfo que les dio su primera corona.

Aún con todo definido y como ha sido costumbre, se cumplió el calendario al día siguiente donde México derrotó a Venezuela siete a dos y Dominicana a Puerto Rico seis a cuatro para preservar el invicto. Fue notorio en ese último juego el tercer relevo de Chichí Olivo donde impuso una marca al salvar por tercera vez la victoria de su equipo al cerrar el juego con las carreras del empate en base dominando a bateadores del calibre de Reggie Jackson, Elrod Hendricks y Javier Andino.

Federico “Chichí” Olivo

Al final, la tabla de posiciones enseñó la siguiente composición, única vez que un equipo gana dejando a los demás con marca perdedora con ese tipo de calendario:

Pais Equipo Manager JG JP

RD Licey Manuel Mota 6 0

Ven La Guaira Graciano Ravelo 2 4

Mx Hermosillo Maury Wills 2 4

PR Santurce Frank Robinson 2 4

La composición y actuación del primer equipo de México que participó en una Serie del Caribe fue el siguiente:

JUGADORES DE TODOS LOS DIAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE BR Francisco Estrada c .250 .333 4 12 2 3 4 1 0 0 2 0 Sergio Robles c .250 .450 6 20 1 5 9 0 2* 0 5 1 Héctor Espino 1b .348 .348 5 23 3 8 8 0 0 0 0 0 Zoilo Versalles 2b .292 .583 6 27 4 7 14 1 0 2 3 0 Celerino Sánchez 3b .407 .778 6 27 7 11* 21* 1 0 3* 9* 0 Tim Johnson ss .118 .118 6 17 2 2 2 0 0 0 1 0

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Bobby Darwin lf .167 .167 5 18 1 3 3 0 0 0 1 0 Ángel Macías cf .250 .250 6 16 2 4 4 0 0 0 1 0 Paul Johnson rf .083 .083 4 12 0 1 1 0 0 0 1 0

LANZADORES:

G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Eduardo Acosta López 0 0 0.00 1 0 0 0 0 1.0 0 0 0 0 0

Maximino León 0 1 4.27 1 1 0 0 0 6.1 3 3 7 2 5 Vicente Romo 0 0 9.00 1 1 0 0 0 4.0 4 4 5 0 0 Manuel Lugo 1 0 1.93 3 1 0 0 0 4.2 1 1 5 3 0 Alfredo Ortiz* 0 1 5.84 2 2 0 0 0 12.1 9 8 14 8 3 José Peña 0 1 5.63 1 1 0 0 0 8.0 5 5 9 3 2 Gary Ross 0 1 2.25 2 0 0 0 1 4.0 1 1 2 3 2

Jerry Ray Williams 1 0 1.59 3 1 1 0 0 11.1 4 2 8 5 6

El equipo de los Tigres del Licey dominicano que obtuvo la corona de campeón de la Serie del Caribe por primera vez para la nación Dominicana fue el siguiente:

JUGADORES DE TODOS LOS DIAS:

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Federico Velásquez c .273 0.454 6 22 4 6 10 1 0 1 3 0 Jim Beauchamp 1b .409 0.409 6 22 1 9 9 0 0 0 5 0 Teodoro Martínez 2b .364 0.364 5 22 7 8 8 0 0 0 1 0 Carmen Fanzone 3b .333 0.375 6 24 2 8 9 1 0 0 3 0 Rafael Robles ss .286 0.428 6 21 3 6 9 0 0 1 3 0 César Gerónimo* lf .100 0.100 5 20 4 2 2 0 0 0 0 0 Manuel Mota cf .579* 0.842* 5 19 5 11* 16 1 2* 0 4 0 Leron Lee* rf .238 0.286 6 21 3 5 6 1 0 0 3 0

Manuel Mota, manager ganador y Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe de 1971

LANZADORES: G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Pedro Borbón 1 0 2.84 3* 0 0 0 1 6.1 2 2 7 2 7 Reggie Cleveland 1 0 7.20 2 2 0 0 0 10.0 8 8 14 6 8 Chichí Olivo 0 0 0.00 3 0 0 0 3* 2.1 0 0 1 0 5 Chris Zachary 2* 0 0.64* 2 2 1 1 0 14.0 1 1 8 3 12 Milcíades Olivo 1 0 1.04 2 1 0 0 1 8.2 2 1 9 0 1 Harry Parker 1 0 4.27 1 1 0 0 0 6.1 4 3 6 5 5 Don Shaw* 0 0 0.00 2 0 0 0 1 2.2 0 0 3 0 2 Virgilio Barrientos 0 0 6.00 1 0 0 0 0 3.0 3 2 1 1 4

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CONSOLIDACIÓN

El éxito de los dos señalados primeros eventos provocó el surgimiento de un horizonte amplio y positivo para la Serie del Caribe en su segunda versión.

En 1972 Dominicana superó las expectativas con el montaje realizado por primera vez en una serie donde los Leones de Ponce dirigidos por Frank Verdi se coronaron campeones para darles a Puerto Rico su primer título de la segunda etapa. Los locales estuvieron representados por primera vez por las Águilas Cibaeñas cuyo mentor era Osvaldo Virgil, que lograron destronar al Licey, pero el debut del grupo quisqueyano en su tierra fue decepcionante. Enfrentados en la segunda hora de la fecha inaugural contra los Algodoneros de Guasave, dirigidos por un inmortal del béisbol mexicano de antaño, Vinicio García, estos le propinaron una paliza de diez a cero donde se distinguió el dominio que el lanzador zurdo nacido en Suecia Thor Skogan ejerció. Solo le conectaron cinco hits.

Así como los Leones puertorriqueños iban ganando partidos las Águilas locales perdían y cuando finalizó la primera ronda estos no habían ganado ningún juego y los boricuas estaban invictos. La amenaza para ellos eran los Tigres de Aragua que tenían en sus filas un jugador del calibre de Rod Carew que además era su manager. Habían perdido su primer compromiso casualmente frente a Ponce, pero ganaron los dos siguientes. En el primer choque del cuarto día de juego repitieron Venezuela frente a Puerto Rico y ahí comenzó a definirse el torneo cuando los Leones desataron una ofensiva que los llevó al triunfo trece a una distinguiéndose cuadrangulares de Don Baylor, con las bases llenas y de Cirilo Cruz con dos corredores en circulación. En el segundo juego los dominicanos se sacudieron y con Secundino Almonte en la loma blanquearon a los mexicanos, logrando este de esa manera el primer juego de nueve ceros para un quisqueyano en ese escenario. Borinquen se coronó campeón al día siguiente con victoria sobre México una por cero donde se lució Gary Niebauer, siendo ese el quinto partido en que hubo blanqueada cumpliéndose el vaticinio de lo difícil que en ese torneo iba a ser para la ofensiva el estadio Quisqueya de Santo Domingo. En todo el certamen solo cuatro hombres pudieron volar las verjas de ese parque, Rusty Torres, Adrian Garrett, Baylor y Cruz, de ellos tres pertenecían a los campeones. Finalmente Borinquen perdió el invicto en la fecha final de manos de los dominicanos que lograron tres triunfos luego de sus primeras tres derrotas quedando empatados con Venezuela mientras México perdía cinco en fila luego de su aplastante victoria el día de apertura.

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El equipo de Puerto Rico, Leones de Ponce, que obtuvo la primera corona para ese país en la segunda etapa de la Serie del Caribe fue el siguiente:

JUGADORES DE TODOS LOS DIAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE BR Pat Corrales c .158 .210 5 19 1 3 4 1 0 0 0 0 Carlos May* 1b .440* .545 6 22 6* 10* 12 2* 0 0 2 0 Santos Alomar# 2b .200 .280 6 25 6* 5 7 0 1 0 1 3* Max Oliveras 3b .400 .400 4 15 1 6 7 1 0 0 0 1 Jacinto Hernández ss .182 .227 6 22 6* 4 5 1 0 0 0 0 Bernie Carbo lf .428 .571 2 7 2 3 4 1 0 0 1 0 Don Baylor lf .364 .591* 6 22 --- 8 13* 2 0 1 6* ---- Cirilo Cruz of .571 1.143 3 7 3 4 8 1 0 1 4 0 José Luis Ortiz cf .250 .333 4 12 0 3 4 1 0 0 2 0 Rusty Torres# rf .077 .308 5 13 2 1 4 0 0 1 1 0

Carlos May, Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe de 1972

LANZADORES: G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Chris Zachary 0 0 1.13 1 1 0 0 0 8.0 1 1 6 4 1 Rich Hinton 0 0 3.38 1 1 0 0 0 5.1 3 2 4 0 4 Gary Jones 2 0 0.00 2 0 0 0 0 3.0 0 0 3 1 1 Jim Magnunson 1 0 0.00 1 1 1 0 0 9.0 1 0 7 1 1 Gary Neibauer 1 0 0.00 2 1 1 0 1 10.0 0 0 3 1 4

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Daryl Patterson 1 0 0.00 1 1 1 1 0 9.0 0 0 8 0 3 Bonifacio Aponte 0 0 6.75 1 1 0 0 0 2.2 2 2 2 5 1

La serie volvió a Venezuela en 1973 donde los campeones Leones de Caracas organizaron un equipo formidable con la clara determinación de reeditar la hazaña que en 1970 habían logrado sus eternos rivales, los Navegantes de Magallanes, de conquistar la corona en el lar nativo. Realmente el equipo que colocaron en el terreno estaba compuesto principalmente por figuras establecidas en liga mayor como el campo corto Dagoberto Campaneris, los jardineros César Tovar, Vitico Davalillo y Bobby Darwin, además de las estrellas emergentes Manny Trillo defendiendo la antesala y Joe Ferguson que iba en ruta a establecerse como receptor de los Dodgers. En la primera fase los Leones venezolanos no defraudaron a su fanaticada, ganaron sus tres compromisos, dos por la vía de la blanqueada y sobre todo en el tercero donde se lució Diego Seguí contra la poderosa maquinaria de Puerto Rico ponchando a 15 rivales. La gran sorpresa ocurrió cuando a segunda hora de la cuarta fecha, luego que los dominicanos habían derrotado a los boricuas nueve a dos, los hasta entonces supuestamente débiles mexicanos que no habían podido ganar hasta ese momento, se le atravesaron a Venezuela ganándoles cinco a tres en un partido donde se lució Vicente Romo completando siete dominantes episodios. De esa manera empataron dominicanos y venezolanos con marca de 3-1 y ambos se enfrentaban en su siguiente compromiso. Los dirigentes, Osvaldo Virgil del Caracas y Tom LaSorda por los Tigres del Licey confiaron en sus lanzadores estelares para el desafío clave del evento. El primero con Milton Wilcox que había blanqueado a México en la fecha inaugural y el segundo iba con Pedro Borbón que la ruta completa como lo hizo en el primer día de faena cuando le ganaron a Puerto Rico ocho a dos. Wilcox solo estuvo dos entradas en la loma, en el segundo episodio los bates quisqueyanos le anotaron cuatro veces y en el tercero continuaron el ataque contra Reggie Cleveland y aunque los venezolanos reaccionaron a partir del cuarto, al final el balance indicaba victoria de República Dominicana nueve a cinco. Aún con esa situación la fecha final llegó con esperanzas para Venezuela, después de todo Dominicana lo que había hecho fue asegurar un empate, una combinación de derrota de ellos frente a México y triunfo de los locales contra Puerto Rico provocaría ese empate. Las esperanzas venezolanas se esfumaron cuando los dominicanos azotaron al lanzador Al Hrabosky con cinco anotaciones en el segundo episodio camino a la victoria ocho a dos que les dio su segunda corona en cuatro series. Para rematar, en la segunda hora Puerto Rico apabulló a Venezuela ocho a cero que apeló por tercera vez al brazo de Wilcox.

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DEBUT DE MÉXICO COMO SEDE

En 1974 el evento se trasladaba a México, por primera vez se efectuaría en esa nación y también por ocasión inicial se jugaría en una región que no estaba bañada por aguas del mar Caribe. La ciudad escogida como sede fue la de Hermosillo, capital del estado de Sonora. Lamentablemente el acontecimiento se manchó cuando un conflicto entre la Asociación de Peloteros de Venezuela y los equipos se enfrascaron en una disputa que culminó en una huelga de jugadores la cual provocó la suspensión de la parte final del torneo en ese país y en consecuencia la ausencia de un campeón que representara a Venezuela en la serie. Esto provocó que por primera vez se implantara una norma a la que luego se ha apelado por circunstancias similares y es que en ausencia de uno de los miembros por causa mayor, este es sustituido por el equipo sub campeón de la liga sede. En el circuito invernal mexicano habían ganado los Venados de Mazatlán y en adición a ellos y los Criollos de Caguas puertorriqueños y Tigres del Licey dominicanos se colocaron los sub campeones Yaquis de Obregón. Paradójicamente los Yaquis jugaron mejor béisbol que los Venados y fueron los que ofrecieron pelea al extremo que al efectuarse los primeros ocho compromisos estaban empatados con Puerto Rico con 3-1 mientras los dominicanos y Mazatlán estaban en 1-3 prácticamente sin posibilidades. En el primer juego del quinto día los boricuas lograron victoria cuatro a una contra los subcampeones aztecas para despejar el camino logrando la corona al día siguiente vía Dominicana a quienes también derrotó viniendo de atrás ayudados por cuatro errores con anotación de tres a dos. Ya coronados campeones, los Criollos cumplieron efectuando el compromiso final frente a los Venados y esta vez estos lograron una apretada victoria una cero con blanqueada para el prospecto Eleno Cuen.

Luego de pasar con éxito la prueba mexicana la Serie del Caribe tomó una ruta de estabilidad bajo un adecuado modelo económico. Cada año se rotaba la sede y fue emergiendo una saludable rivalidad entre Puerto Rico y República Dominicana que sustituía la de Cuba y aquellos de la primera etapa. Con excepción de 1976 cuando sorpresivamente los Naranjeros de Hermosillo de México le dieron a esa nación su primera corona y en 1979 cuando los venezolanos lograron su segunda, Quisqueya y Borinquen se repartieron el máximo galardón en el resto del decenio. En 1975 los Vaqueros de Bayamón con un súper equipo revalidaron el título obtenido por Caguas en México, en 1977 Licey ganó por tercera vez, segunda invicto, en un evento donde hizo explosión Ricardo Carty disparando cinco cuadrangulares, en 1978 les tocó a los Indios de Mayagüez y en 1980 volvieron los Tigres dominicanos a obtener la corona. Después de esa serie tanto Puerto Rico como Dominicana

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tenían cuatro cetros, Venezuela dos y México uno en la segunda etapa. En el evento de 1980 se destacó individualmente el trabajo que realizó Dennis Lewallyn, lanzador derecho del grupo dominicano que lanzó la única blanqueada de entradas extras de la historia cuando les ganaron a Puerto Rico una a cero en diez capítulos. El norteamericano aceptó cinco hits en todo el trayecto ponchó un bateador y concedió un boleto teniendo de receptor a Mike Scioscia. Evidentemente recibió un efectivo respaldo de la defensa de sus compañeros.

Pedro Borbón y Ricardo Carty, dos pilares dominicanos en las series de los años setenta. Carty estableció marca de cinco cuadrangulares en el evento de 1977 en Venezuela.

Dado el impacto causado por el triunfo de México en 1976, considerado hasta ese momento como un grupo sin posibilidades de triunfo, es legítimo consignar algunos detalles que condujeron a esos resultados. Esa victoria demostró una vez más que en el béisbol fruto de su naturaleza y peculiaridad, no existen rivales débiles.

El evento de ese año se efectuó por segunda ocasión en República Dominicana. En una época en la que aún la asistencia a los estadios era fundamental para la salud económica de este, el circuito dominicano decidió ofrecer sedes alternas agregando a Santiago y su popular estadio Cibao al Quisqueya de Santo Domingo. Fue esa la primera ocasión que en una Serie del Caribe se utilizaron bases diferentes.

La inauguración del certamen se efectuó en Santo Domingo. Otra vez les tocó a las Águilas Cibaeñas representar a Dominicana localmente, los Naranjeros de Hermosillo representaron a México por tercera vez y segunda consecutiva, mientras Tigres de Aragua y Vaqueros de Bayamón lo hacían por Venezuela y Puerto Rico respectivamente. En la primera ronda los venezolanos derrotaron a los puertorriqueños y los anfitriones cibaeños a los mexicanos cuatro a tres en diez entradas gracias al descontrol del lanzador azteca Francisco Barrios. Trasladados al estadio Cibao de Santiago de los Caballeros para el segundo día de

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acción, los mexicanos comenzaron a enseñar sus garras cuando en el primer partido vencieron al poderoso Puerto Rico cuatro a tres en once episodios y en el segundo en un duelo de batazos ganaron los Tigres venezolanos a las Águilas dominicanas diez a nueve en otro juego extendido a entradas extras. En la tercera fecha, otra vez en Santo Domingo, México le quitó el invicto a Venezuela y empataron en la primera posición mientras Puerto Rico le asestaba una segunda derrota a Dominicana y al mismo tiempo obtenía su primera victoria. Volviendo el evento a Santiago, los aficionados que presenciaron el primer choque entre Puerto Rico y Venezuela fueron testigos de la segunda blanqueada en estos eventos del zurdo boricua Terín Pizarro cuando ponchó a ocho rivales convirtiéndose de esa manera en el único lanzador con un resultado de ese tipo en las dos etapas del certamen. El marcador finalizó dos a cero. En el segundo juego del día México evidenció que su objetivo de obtener la corona era genuino, Rich Hinton dominó los bates dominicanos y aunque Nino Espinosa fue un rival digno, el juego llegó al sexto episodio sin anotaciones. En esa entrada los cañones aztecas atacaron destacándose un batazo de doble mérito de Bump Wills que remolcó las últimas dos de las tres carreras logradas. El juego finalizó cuatro a cero y el siguiente día amaneció con México, por primera vez en la historia, encabezando la tabla de posiciones del torneo. En las siguientes dos fechas el avance de los mexicanos continuó arrolladoramente, derrotaron a Puerto Rico siete a tres para descartarlos y Venezuela vencía a Dominicana cinco a tres para a asimismo eliminarlos. Llegó entonces la fecha final arropada en gran dramatismo. En el primer partido del día, lunes 9 de febrero de 1976, a efectuarse en el estadio Cibao, los Naranjeros y los Tigres disputarían el título. Los primeros con marca de 4-1 y los segundos con 3-2, una victoria de estos empatarían la contienda y se necesitaría un juego extra para determinar el campeón. El dirigente azteca Cananea Reyes confió en el veterano zurdo George Brunet, tenía cuarenta años de edad en ese momento y tres días de descanso, mientras Osvaldo Virgil mentor de Aragua se inclinó por Bill Campbell que había sido explotado por los dominicanos en la misma fecha que Brunet trabajó contra Puerto Rico. En los primeros seis capítulos el juego estuvo cerrado, el séptimo se inició con México como visitante ganando dos a una cuando su ofensiva se encendió y un hit con las bases llenas de Jerry Hairston que remolcó dos anotaciones explotó a Campbell que cedió el montículo a Manuel Sarmiento siendo recibido por Héctor Espino con cohete que remolcó la tercera. Al final el marcador se puso seis a uno, como concluyó, logrando México destrozar todos los vaticinios convirtiendo a la afición del pueblo del Santiago dominicano en testigo de un hecho sin precedentes al ganar la corona de campeón de campeones. Brunet, usando sus

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habilidades obtenidas por su prolongada experiencia caminó la ruta completa silenciando la artillería venezolana.

Héctor Espino, Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe de 1976

La edición de los Naranjeros de Hermosillo mexicanos campeones de 1976 fue la siguiente: JUGADORES DE TODOS LOS DÍAS:

Nombre Pos Ave. Slg. JJ VB CA H TB H2 H3 HR CE BR Sergio Robles c 0.333 0.375 6 24 4 8 9 1 0 0 3 0 Héctor Espino 1b 0.321 0.536 6 28* 4 9 15* 3* 0 1 7* 0 Elliot -Bump- Wills 2b 0.385 0.577* 6 26 6 10* 15* 3* 1 0 3 0 Celerino Sánchez 3b 0.250 0.500 6 24 4 6 12 3* 0 1 5 0 Eddie León ss 0.167 0.250 6 24 1 4 6 2 0 0 1 0 Jerry Hairston lf 0.269 0.308 6 26 3 7 8 1 0 0 5 0 Arnoldo De Hoyos cf 0.333 0.333 6 24 8 8 8 0 0 0 2 0 Chester Lemon rf 0.208 0.250 6 24 3 5 6 1 0 0 2 0 Rich León bd 0.188 0.250 6 15 2 3 4 1 0 0 3 0

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George Brunet

LANZADORES:

G P PCL JJ JI JC BL. JS IL C CL HP BB SO Eduardo Acosta López 1 0 1.17 2 1 0 0 0 7.2 1 1 7 2 2 George Brunet* 1 0 1.96 2 2 1 0 0 18.1* 4 4 18 3 12 Vicente Romo 1 0 3.00 2 1 0 0 0 6.0 5 2 10 2 3 Francisco Barrios 0 1 0.00 1 0 0 0 0 2.0 1 0 6 3 2 Doug Capilla 0 0 5.69 2 0 0 0 0 6.1 4 4 7 4 4 Chuck Gibbon 0 0 3.38 1 1 0 0 0 5.1 3 2 5 2 0 Rich Hinton 1 0 0.00* 1 1 1 1 0 9.0 0 0 7 2 0 Tony Komadina* 1 0 2.25 1 0 0 0 0 4.0 1 1

CAPÍTULO IV

CRISIS

Acontecimientos tan lejanos como el derrocamiento el Sha de Irán en 1979 y la guerra de esa nación con Irak en 1980 influyeron marcadamente en la situación económica de América Latina y en consecuencia de los circuitos que componen la Confederación del Caribe y del evento que es la Serie del Caribe. Secuela de esa realidad hizo que los precios del petróleo se dispararan hacia un alza que llegó a niveles históricos provocando el colapso del modelo que sustentaba la economía hispanoamericana haciendo que la deuda externa de la región se cuadriplicara. Como es natural la combinación de estos elementos generaron una

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