• No se han encontrado resultados

Autonomía personal y salud infantil.pdf

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Autonomía personal y salud infantil.pdf"

Copied!
187
0
0

Texto completo

(1)

ÍNDICE

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 1: EDUCACIÓN PARA LA SALUD 5

1. CONCEPTOS BÁSICOS 6

2. EL PAPEL DE LA ESCUELA 9

2.1. INTRODUCCIÓN 9

2.2. EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN EL CICLO DE 0 A 3 AÑOS 13 2.3. EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN EL CICLO DE 3 A 6 AÑOS 14

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 2: CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE 0 A 6 AÑOS 18

1. INTRODUCCIÓN 20

2. CRECIMIENTO Y DESARROLLO 20

2.1. ETAPAS DEL DESARROLLO 21

3. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO 22

3.1. EL RECIÉN NACIDO 23

4. PARÁMETROS PARA EL SEGUIMIENTO DEL CRECIMIENTO 26

4.1. EL PESO 26

4.2. LA TALLA 26

4.3. CRECIMIENTO DE LA CABEZA, EL TRONCO Y LAS EXTREMIDADES 29

4.4. DESARROLLO DE LA DENTICIÓN 30

4.5. DESARROLLO DE MÚSCULOS Y HUESOS 30

4.6. LA PIEL, EL PELO Y LAS UÑAS 30

5. DESARROLLO DE LAS FUNCIONES ORGÁNICAS 31

5.1. EL APARATO DIGESTIVO 31 5.2. EL APARATO URINARIO 31 5.3. EL APARATO RESPIRATORIO 32 5.4. EL APARATO CIRCULATORIO 32 5.5. EL APARATO GENITAL 32 5.6. EL SISTEMA NEUROMUSCULAR 32 5.7. REGULACIÓN DE LA TEMPERATURA 34

5.8. RITMOS DEL SUEÑO Y VIGILIA 34

5.9. DESARROLLO DE LOS SENTIDOS 34

AUTOEVALUACIÓN Nº1 37

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 3: LA ALIMENTACIÓN. NECESIDADES BÁSICAS 40

1. LA ALIMENTACIÓN. REQUERIMIENTOS ENERGÉTICOS 42

1.1. CONCEPTOS Y PRINCIPIOS NUTRICIONALES 42

2. NUTRIENTES 44

3. RECOMENDACIONES Y NECESIDADES NUTRICIONALES 46

4. ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA 48

5. LA ALIMENTACIÓN EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA 48

5.1. ALIMENTACIÓN DURANTE LA LACTANCIA 48

(2)

6. LA ALIMENTACIÓN EN EL NIÑO 52

6.1. NECESIDADES DE ENERGÍA 53

6.2. NECESIDADES DE PROTEÍNAS 53

6.3. NECESIDADES DE LÍQUIDOS 53

6.4. NECESIDADES DE GLÚCIDOS O HIDRATOS DE CARBONO 53

6.5. NECESIDADES DE LÍPIDOS 54

6.6. NECESIDADES DE VITAMINAS Y MINERALES 54

7. ELABORACIÓN DE MENÚS 54

7.1. MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS 58

8. DIFICULTADES Y ALTERACIONES EN LA ALIMENTACIÓN 59

AUTOEVALUACIÓN Nº 2 66

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 4: NECESIDADES DE ACTIVIDAD–DESCANSO 69

1. INTRODUCCIÓN 71

2. EL SUEÑO 71

2.1. EL SUEÑO LENTO 71

2.2. EL SUEÑO REM 72

3. NECESIDADES Y RITMOS DEL SUEÑO 72

3.1. EL DESCANSO 74

3.2. EL DORMIR Y EL DESPERTAR 74

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 5: LA HIGIENE 81

1. DEFINICIÓN Y TIPOLOGÍA 83

2. HIGIENE DEL RECIÉN NACIDO Y DEL LACTANTE 84

2.1. LA HIGIENE CORPORAL 84

2.2. HIGIENE BUCAL 87

2.3. EL VESTIDO 88

3. HIGIENE EN LA PRIMERA INFANCIA 89

3.1. HIGIENE CORPORAL 89

3.2. HIGIENE BUCAL 91

3.3. EL VESTIDO 92

4. EVOLUCIÓN DE LA HIGIENE Y EL VESTIDO 92

5. HIGIENE DEL MEDIO 93

5.1. LA VIVIENDA, LA ESCUELA Y OTROS ESPACIOS 93

6. CREACIÓN DE HÁBITOS DE HIGIENE Y LIMPIEZA 95

6.1. CONTROL DE ESFÍNTERES 96

7. ALTERACIONES Y TRASTORNOS RELACIONADOS CON LA HIGIENE 99

AUTOEVALUACIÓN Nº3 104

UNIDAD DIDÁCTICA Nº6: HÁBITOS DE AUTONOMÍA PERSONAL Y SOCIAL 107

1. DESARROLLO EVOLUTIVO 109

(3)

2. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DESARROLLO 112

2.1. TEORÍAS SOBRE EL PROCESO DE APRENDIZAJE 113

3. MADURACIÓN PSICOSOCIAL 115

4. LOS HÁBITOS 116

5. DESARROLLO DE HÁBITOS 117

5.1. HÁBITOS SOBRE NECESIDADES FISIOLÓGICAS 118

5.2. OTROS HÁBITOS IMPORTANTES 129

AUTOEVALUACIÓN Nº4 135

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 7: ENFERMEDADES Y

ACCIDENTES INFANTILES MÁS FRECUENTES 139

1. ENFERMEDADES TRANSMISIBLES 141

1.1. AGENTES CAUSALES Y MECANISMOS 141

1.2. MEDIDAS DE PREVENCIÓN 143

1.3. ENFERMEDADES TRANSMISIBLES EN LA ESCUELA INFANTIL 145

1.4. CLÍNICA DE LAS ENFERMEDADES TRANSMISIBLES 146

2. ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES 152 2.1. ENFERMEDADES MÁS FRECUENTES 153 3. ACCIDENTES INFANTILES 155 3.1. EL LACTANTE 155 3.2. EL NIÑO DE 6 A 24 MESES 158 3.3. EL PREESCOLAR 160

3.4. MEDIDAS GENERALES DE PREVENCIÓN 160

3.5. EPIDEMIOLOGÍA DE LOS ACCIDENTES 161

3.6. PRINCIPALES ACCIDENTES EN LOS NIÑOS 162

4. PREVENCIÓN DE ACCIDENTES EN LOS NIÑOS 164

4.1. NORMAS DE PREVENCIÓN 164

4.2. LABOR EDUCATIVA 167

AUTOEVALUACIÓN Nº 5 171

SOLUCIÓN A LAS AUTOEVALUACIONES 175

EXAMEN DEL BLOQUE TEMÁTICO Nº2 178

(4)
(5)

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 1: EDUCACIÓN PARA LA SALUD

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Asimilar los conceptos básicos sobre educación para la salud.

 Comprender la función y actuaciones de la escuela en materia de educación para la salud.  Conocer los objetivos y orientaciones didácticas para la educación en las etapas de 0 a 3 años

y de 3 a 6 años.

CONTENIDOS ESPECÍFICOS

 Descripción de los factores que intervienen en el proceso salud–enfermedad.  Conocer las funciones y actividades de la escuela en la educación para la salud.

 Enumeración y descripción básica de los aspectos más importantes en la educación de los niños de 0 a 6 años.

(6)

RESUMEN

La educación para la salud, desde el punto de vista de la escuela, supone un conjunto de enseñanzas e interrelaciones entre los niños, los educadores, la familia y las instituciones sanitarias, de ahí que sea obligado conocer las funciones y actividades de cada una de estas entidades.

Lógicamente, la escuela constituye un entorno principal en este sentido. La escuela infantil debe estructurar su currículo considerando las necesidades educativas de los niños y las áreas a desarrollar.

La relación entre escuela y familia debe ser activa y coordinada, ya que la formación que recibe el niño, en una y otra entidad, es claramente complementaria.

La educación infantil se divide en dos ciclos: de 0 a 3 años y de 3 a 6 años. En cada una de estas etapas, los objetivos de aprendizaje son distintos, si bien en la segunda etapa se debería consolidar el nivel alcanzado en la primera.

(7)

1. CONCEPTOS BÁSICOS

La infancia es una etapa en la vida de las personas en la que se interiorizan los valores y las normas, se adquieren las habilidades y se van conformando las actitudes y los comportamientos.

Dada su importancia, la Educación para la Salud exige una adecuada formación de los profesores para poder incluirla y desarrollarla en los currículos escolares. La escuela infantil debe integrar este aspecto en el quehacer diario, especialmente con niños de 0 a 6 años.

El educador infantil se convierte en un elemento clave en la formación del niño, especialmente en lo que se refiere a la enseñanza de hábitos saludables destinados a cubrir necesidades básicas (alimentación, higiene, descanso, etc.), sociales, de salud, etc.

Salud y enfermedad son dos conceptos relacionados, y a la vez excluyentes, que dependen del momento histórico, de las culturas de las distintas poblaciones, de las condiciones de vida y de las ideas dominantes en cada época.

Los principales criterios para definir el concepto de "salud" pueden ser:

Objetivos. Según un criterio objetivo, una persona sana es aquélla que no presenta ninguna alteración en su estructura anatómica y cuyas constantes vitales y actividades orgánicas son consideradas normales (dentro de los límites de la normalidad).

Subjetivos. Hacen referencia al sentimiento de estar sano. Autopercepción del estado de salud (sensación de la validez, sentirse igual que los demás, poder elegir la forma de vida, no depender de terceras personas, etc.).

Socioculturales: generalmente, las personas más pobres suelen resignarse ante determinadas enfermedades; posiblemente como consecuencia de tener una base de conocimientos poco sólida o, simplemente, debido a experiencias culturalmente aceptadas. Cualquier comportamiento anormal es considerado como patológico; estar integrado socialmente, en ocasiones, puede significar estar sano.

En 1946 la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su Carta Fundacional, definió la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o invalidez.

Atendiendo a esta definición, en el concepto "salud" se incluye por primera vez el estado global, los aspectos psicológicos de las personas, etc.

La mayoría de los autores ha relacionado el concepto "salud" a la idea de equilibrio entre la persona y sus condiciones medioambientales.

En la actualidad, la salud se entiende como un estado de bienestar "multidimensional" que debe ser cultivado y protegido desde la infancia.

(8)

El Dr. Jordi Gol definió la salud como:

"Una forma de vivir cada vez más autónoma, más solidaria y más alegre".

De esta manera, cuando se habla de "una forma de vivir más autónoma" se trata de comprenderse a sí mismo, de tener una visión global de la persona y una dosis elevada de autoestima. Ser el protagonista consciente y activo del propio desarrollo es ser partícipe y, por tanto, comprenderse a sí mismo.

Tener una buena salud está estrechamente relacionado con la comunidad en la cual se vive, en el entorno y los factores que determinan la salud como, por ejemplo, la herencia, el sistema sanitario, el medio que nos rodea y los estilos de vida. En este sentido, disfrutar de una buena salud estaría también relacionado con una forma de vivir saludable, es decir, la calidad de vida que deseamos y podemos tener.

Por otra parte, el hecho de tener vitalidad, optimismo para saber enfrentarse a las dificultades y a los problemas, una actitud de búsqueda del punto positivo de las cosas, de autoaceptación y un saber crítico respecto a lo que nos "impone" nuestra cultura del consumo. Aprender a vivir con nuestras limitaciones, con las enfermedades que aparezcan, representa sacar lo mejor de la vida, y esto se ha de educar para disfrutado al máximo, para tener salud.

Hay una serie de factores que influyen en el desarrollo de los niños, factores presentes en su vida y en la escuela, y que ofrecen a aquellos que ejercen de cuidadores y educadores la forma de poder incidir en ellos de forma positiva, de manera que, trabajando y educando en unos buenos hábitos de autonomía los puedan ir incorporando activamente a lo largo de su infancia.

Los factores que intervienen en el proceso salud–enfermedad son:

Factores biológicos individuales. Vienen determinados por la información genética transmitida de padres a hijos. Desde esta perspectiva, cada persona reaccionará de forma diferente ante los factores externos.

Factores medioambientales:

I. Factores biofísicos. Conjunto de circunstancias físicas, químicas y orgánicas externas al individuo:

Factores físicos: clima, agua, radiaciones, ruidos, etc.

Factores químicos: pesticidas, contaminación, etc.

Factores biológicos: bacterias, virus, hongos, polen, etc.

II. Factores sociales. Conjunto de condiciones y hechos sociales, externos al individuo, determinados por los modos y relaciones de producción:

Situación económica: ingresos, condiciones de vivienda, prestigio, etc.

Cultura: tradiciones y costumbres, política, creencias religiosas, etc.

Familia: tipo de familia, divorcio, cambios en la estructura familiar, etc.

(9)

III. El estilo de vida hace referencia al conjunto de hábitos y costumbres que pueden variar por el proceso de socialización en el que todos nos vemos inmersos.

Aunque existen otros muchos, los hábitos relacionados con la dieta, el ejercicio, el alcohol y el tabaco son, frecuentemente, el origen de las principales enfermedades mortales de la sociedad actual.

IV. El sistema sanitario. En materia de salud y esperanza de vida, los avances en la nutrición, la higiene y el saneamiento ambiental, la vivienda y las condiciones de trabajo han sido más importantes que la propia asistencia médica.

El principal objetivo de la Educación para la Salud es FOMENTAR LOS COMPORTAMIENTOS SANOS.

Según el modelo educativo, da extrema importancia a la comunicación unidireccional, donde sólo hay uno que sabe (el educador), frente a otro que no sabe (el educando) y que debe ser educado.

El modelo social considera que las injusticias sociales y económicas son la principal causa de enfermedad (el contexto social limita las opciones de los individuos).

Dicho esto, el educador, además de enseñar y explicar cuáles son los comportamientos o condiciones que son beneficiosas para la salud y establecer programas educativos para modificar determinados comportamientos, también debe ayudar a las personas a afrontar aquellos factores perjudiciales en los lugares donde viven y a buscar aquellas condiciones que promuevan la salud.

En todo caso, resulta de vital importancia la participación de las personas, su propia autovaloración y responsabilidad frente a los problemas, así como su resolución. Esto sería la internalización de la salud como valor que sirva de guía para el correcto comportamiento de las persona. Para dicha internalización la edad ideal es la infancia, de ahí la importancia de la escuela y de los educadores infantiles.

2. EL PAPEL DE LA ESCUELA

2.1. INTRODUCCIÓN

En este contexto, la escuela tiene obligación de incorporar en el currículo la educación para la salud y, por tanto, transmitir a los niños los conocimientos e información básica sobre salud, haciendo especial hincapié en la adquisición de hábitos y estilos de vida saludables.

Obviamente, cada centro escolar tiene una cultura propia que queda patente en sus normas de disciplina, en las actitudes de los distintos educadores/as y en la organización y funcionamiento del Centro. Posiblemente, lo más importante sea la interrelación personal los alumnos y los profesores. Aspecto que tiene especial importancia en la educación para la salud y, evidentemente, para el desarrollo social y afectivo de las personas y del grupo. Se ha de tener en cuenta que, en educación para la salud, las experiencias de aprendizaje son tanto o más importantes que los contenidos.

(10)

Con relación a la autoestima de los niños, la forma de enseñar y de relacionarse de los educadores es el factor más importante.

En materia de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud, cualquier escuela debería:

Programar un currículo que especifique:

I. La secuencia y temporización de las actividades de enseñanza–aprendizaje. II. Los procedimientos didácticos.

III. La forma de evaluación de los resultados.

Saber cuáles son los conocimientos, actitudes y necesidades de los alumnos.

Implicar a los alumnos en la participación de actividades para promocionar la salud.

Determinar y establecer un programa educativo formal de Educación para la Salud que

se adapte a la realidad y necesidades de los alumnos y, por qué no, a las características socioculturales del donde se ubica la escuela.

La educación para la salud debe abarcar TRES ÁREAS:

Comunicación y relaciones humanas:

Debe tenerse en cuenta todas las formas de comunicación. El proceso educativo depende, en gran parte, de cómo se gestionan las relaciones humanas (habilidades sociales, emociones, etc.).

Identidad y autonomía personal. Los educadores deben inculcar en los niños un alto grado de responsabilidad de su propia salud (pautas de higiene personal, información sobre el consumo de drogas, dieta sana, descanso, etc.). y de su autonomía.

Medio físico y social. Fomentar las relaciones del niño fuera de la familia es una acción verdaderamente importante. El entorno físico donde se ubica la escuela es, sin duda, un aspecto a trabajar.

Retomando el aspecto de la autoestima del niño, será necesario:

Aceptar al niño tal como es.

Ser cariñoso.

Hacer que se sienta útil.

(11)

Nunca lo avergonzaremos, ni en privado ni en público. Nunca le diremos cosas como, por ejemplo, "eres muy malo" o "lo has hecho muy mal".

Exigirle aquello que creemos que puede realizar.

Reforzarle positivamente cuando haga bien las cosas o cuando se esfuerce para hacerlas, aunque al final no lo consiga.

Hacer que sea responsable de pequeñas tareas.

En educación para la salud, el entorno físico también es un factor importante. En este sentido, se debe:

Crear un ambiente sano y seguro:

I. Evitando la transmisión de enfermedades. II. Previniendo accidentes.

Tener en cuenta la trascendencia "oculta" de algunos factores medioambientales: la iluminación y decoración de las aulas, el mobiliario, el estado de los lavabos, etc.

El lavabo es un entorno de gran importancia para el desarrollo de hábitos higiénicos: uso de los elementos de limpieza, aprender a lavarse, etc.

2.1.1. La escuela infantil y la familia

La escuela debe potenciar las relaciones entre ella y la familia, como dos estamentos básicos en la educación del niño.

La familia es el primer contexto de socialización de los niños. No hay que olvidar que en el contexto de la familia es donde el niño realiza sus primeros aprendizajes, sus primeras relaciones emocionales y sus primeros hábitos sociales y culturales.

Los educadores tiene la obligación de colaborar con los padres del niño, haciéndoles entender que sus actitudes y comportamientos son especialmente trascendentes para la educación de sus hijos; además, los primeros valores y creencias del niño y un determinado estilo de vida saludable nacen de las enseñanzas de los padres. En la práctica, se debe explicar a los padres cuál es el proyecto de educación para la salud del centro escolar.

En Educación para la Salud, algunos comportamientos del niño se pueden explicar si se conocen las circunstancias ambientales que le rodean. Así, el educador infantil podrá tenerlas en cuenta para saber cómo relacionarse con ellos, podrá buscar soluciones en colaboración con los padres, etc.

La relación entre la familia y la escuela puede conseguirse mediante:

(12)

Reuniones periódicas y generales entre padres y educadores.

Reunión puntual con la familia de cada alumno (cuestiones particulares).

Elaboración de encuestas sobre los hábitos de salud de los niños o sobre la opinión de los programas de educación para la salud.

Propuestas de participación directa en actividades de la escuela (contar cuentos relacionados con la salud, etc.).

Cauces oficiales: consejo escolar, AMPA, consejo de salud, etc. 2.1.2. La escuela y los servicios de salud

El trabajo en equipo (Equipo de Atención Primaria y Claustro de Profesores) es la base de la colaboración con los servicios de salud.

Un Plan de Coordinación entre ambos debería pasar por las siguientes fases:

Intercambio de información con su coordinador médico, con el responsable de enfermería o con el trabajador social.

Determinación de los intereses comunes sobre la base de la promoción de la salud en los niños de la zona cubierta por ambos centros.

Especificación de las funciones que desempeñará cada institución:

I. El Equipo de Atención Primaria cuenta con el Diagnóstico de Salud de la zona. II. El equipo docente dispone de datos sobre recursos e instalaciones, entorno

ambiental, relaciones internas, problemas, necesidades y demandas de los niños y sus familias, etc.

Formación del equipo de trabajo conjunto, que trabajará sobre posibles dificultades, como, por ejemplo:

I. Determinación y especificación de un lenguaje común. II. Diferencias conceptuales.

III. Sobrecarga de trabajo. IV. Resistencias personales.

V. Poca capacidad para trabajar en equipo y para desarrollar proyectos innovadores.

VI. Falta de apoyo de las respectivas Administraciones.

VII. Determinación de prioridades y objetivos comunes, atendiendo a la opinión de padres y alumnos.

VIII. Determinación de una metodología de trabajo (los educadores aportarán sus conocimientos pedagógicos).

(13)

IX. Determinación y especificación de actividades a realizar. X. Evaluación conjunta del proceso y de los resultados.

Los profesionales educadores deben ser conscientes de que, frecuentemente, el paso de casa a la escuela resulta algo traumático para los niños, de ahí que se recomiende personalizar la atención para cada niño en particular (especialmente en la etapa de 0 a 3 años). En este sentido, los padres deberían explicar a los educadores cuáles son los hábitos de su hijo.

2.2. EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN EL CICLO DE 0 A 3 AÑOS

En Educación Infantil, y especialmente en el ciclo de 0 a 3 años, los aspectos relacionales inciden directamente en el desarrollo psicológico del niño. Por tanto, la escuela debe conformar un ambiente dirigido a crear seguridad y afecto al niño/a; ambiente que le ayude en su autoestima y en su confianza con relación a la satisfacción de sus necesidades inmediatas (higiene, alimentación, juego, etc.).

En esta etapa, los objetivos primordiales son los siguientes:

El niño/a debe poder identificar y comunicar sus necesidades básicas (salud, bienestar, juego, relación con los demás, etc.).

El niño/a debería resolver algunas de sus necesidades, aunque sea mínimamente.

El niño/a debe conocer y controlar, poco a poco, su cuerpo y ser consciente de sus

capacidades y limitaciones para, así, poder ser más autónomo en sus actuaciones (habilidades perceptivo–motrices). Para ello, necesita:

I. Determinados estímulos, como, por ejemplo, caricias, verse en el espejo o ver a los demás niños, etc. Progresivamente, adquirirá habilidades manuales que le permitirán utilizar diversos objetos. Además, deben participar en las actividades diarias (baño, vestido, comida, etc.).

El niño/a debería poder construir una sensación de individualidad que esté determinada por una identidad corporal y psicológica (un nombre, un sexo, etc.).

El niño/a, paulatinamente, debe coordinar su comportamiento en el juego.

El niño/a debe alcanzar, progresivamente, una autonomía y confianza en sus propias capacidades. Para esto, es necesaria la implicación de un sentimiento de competencia y autoestima.

El niño/a debe aceptar el afecto de los demás.

El niño/a debe poder expresar sus sentimientos de cariño, de forma afectuosa y equilibrada.

(14)

Directamente relacionado con las áreas curriculares, para el descubrimiento del medio físico y social, es necesario estimular al niño/a para que explore el entorno que le rodea y para que conozca otros grupos distintos a la familia (progresará en la construcción de su propia identidad y autonomía).

Por otra parte, se les debe enseñar a mantener limpia, en la medida de sus posibilidades, la escuela y demás componentes de su entorno (respeto por las plantas, los animales, etc.).

En cuanto a la comunicación y representación, se deben potenciar actividades para el desarrollo de la capacidad de expresión corporal, plástica y musical.

En esta etapa, el educador debe identificar las necesidades básicas del niño, no olvidando que son tan importantes las necesidades biológicas (comida, aseo, etc.), como las necesidades psicológicas (juego, caricias, etc.).

Como concepto didáctico, es muy importante facilitar al niño unas referencias temporales para organizar su actividad y sus relaciones (ganar autonomía). Esto se consigue mediante secuencias repetidas en las actividades del día a día, es decir, lo que se conoce como rutinas (en la comida, la higiene, el sueño, el juego, etc.).

2.3. EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN EL CICLO DE 3 A 6 AÑOS

Esta etapa se fundamenta, básicamente, en el avance de los objetivos programados en el ciclo anterior, una vez se ha afianzado lo ya alcanzado, lógicamente. Posiblemente lo más representativo en esta edad es el nivel de autonomía que alcanza el niño.

En esta etapa, los niños deben alcanzar los siguientes objetivos:

Progresar y ampliar el conocimiento y control de su propio cuerpo, formándose una imagen positiva de sí mismo, valorando su identidad sexual, sus capacidades y limitaciones de acción y expresión, y adquiriendo hábitos básicos de salud y bienestar.

Explorar el entorno que le rodea, mostrando una actitud de curiosidad y, a la vez, de cuidado; identificando las características y propiedades de los elementos que conforman dicho entorno.

Ampliar su autonomía de actuación en actividades cotidianas. Aumentar la seguridad afectiva y emocional, desarrollando sus capacidades de iniciativa y confianza en sí mismo. Pedir ayuda cuando sea necesario.

Establecer vínculos de relación con sus amigos y con los adultos, siempre respondiendo a los sentimientos de afecto, respeto por la diversidad y manteniendo actitudes de ayuda y colaboración.

Directamente relacionado con las áreas curriculares, para el desarrollo de la identidad y autonomía personal se atenderá a la actitud postural del niño y se incluirán aspectos de socialización.

(15)

En la construcción de la propia identidad intervienen factores como, por ejemplo, la imagen positiva de uno mismo y los sentimientos de autoeficacia, autoestima y autoconfianza. En esta línea, se debe evitar los comportamientos temerosos e inseguros, así como los prepotentes y/o despóticos.

En materia de descubrimiento del medio físico y social, cabe decir que, a esta edad, el niño ha adquirido una mayor independencia motora que le permite ampliar su medio y extender sus relaciones (personales, de objetos, de lugares, etc.).

Hay que destacar que, entre los 3 y los 6 años, el contacto y las experiencias compartidas con los demás niños facilitan y potencian el aprendizaje (confrontación de puntos de vista, ejecución de estrategias conjuntas, respeto, ayuda mutua, etc.).

En el desarrollo de la comunicación y representación, el lenguaje es la base de la educación para la salud, ya que ejerce como elemento regulador de la conducta del niño.

Mediante la expresión corporal, el niño muestra su estado de ánimo, sus miedos, etc. El educador debe utilizar esta circunstancia para conocer los problemas del niño e intentar solucionarlos o ayudarle a que los solucione.

Como orientación didáctica, para que el niño progrese en el conocimiento de sí mismo, son actuaciones importantísimas el contacto físico con los demás, las actividades compartidas, los juegos en grupo con normas y los ejercicios que inciden sobre el tono, la postura, el movimiento, etc.

Para el conocimiento del propio cuerpo, se recomiendan actividades de observación y exploración sensorial.

En materia de alimentación, es conveniente insistir en la conveniencia de una dieta equilibrada, el control de la cantidad de comida a ingerir (especialmente de aquellos alimentos nocivos o poco saludables), entre otros aspectos.

(16)

ESQUEMA DE ESTUDIO

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 1

Educación para la salud

El proceso salud–enfermedad. Factores:

Individuales (genética).

Medioambientales: biofísicos, sociales, estilos de vida, sistema sanitario. El papel de la escuela:

Áreas:

I. Comunicación y relaciones humanas. II. Identidad y autonomía personal. III. Medio físico y social.

Relación con la familia:

I. Envío de información, reuniones periódicas, II. encuestas, vías oficiales, etc.

Relación con los servicios de salud:

I. Intercambio de información, intereses comunes, II. equipo de trabajo conjunto, metodología, evaluación...

Ciclo de 0 a 3 años:

El niño debería:

Identificar sus necesidades básicas y resolver algunas; conocer y controlar su cuerpo en la medida de lo posible; conocer sus posibilidades y limitaciones; coordinar su comportamiento en el juego; y dejarse querer por los demás y expresar su cariño.

Se debe estimular al niño en la exploración de su entorno físico y social. También se potenciarán las actividades para el desarrollo de la comunicación y la representación.

Ciclo 3 a 6 años:

(17)

Básicamente, progresar en las capacidades alcanzadas en la etapa anterior, afianzar su autonomía y, a la vez, aumentar la relación con los niños de su edad y con los adultos.

Se deberá atender a: la actitud postural, la autoestima y autoconfianza, el lenguaje y el mantenimiento de una dieta equilibrada.

(18)

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 2: CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE 0 A 6 AÑOS

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Saber cuál es la diferencia entre los conceptos de "crecimiento", "desarrollo" y "maduración".  Conocer las distintas etapas del desarrollo y los factores que más influyen en el crecimiento y

el desarrollo.

 Conocer las principales características anatómicas del recién nacido.

 Saber cuáles son los parámetros que determinan el grado de crecimiento anatómico y orgánico.

CONTENIDOS ESPECÍFICOS

 Definición de los conceptos de "crecimiento", "desarrollo" y "maduración".

 Clasificación y descripción de los factores que influyen en el crecimiento y desarrollo, así como de los parámetros para el seguimiento del crecimiento.

(19)

RESUMEN

El crecimiento hace referencia a las modificaciones corporales de las personas, desde que nacen hasta la completa maduración física.

Por su parte, el desarrollo se refiere a la maduración de funciones del organismo (motoras, psíquicas, sociales, etc.).

Partiendo de estas dos definiciones, conviene saber que existen distintos tipos de factores influyentes: endógenos, exógenos, medioambientales, psicológicos y sociológicos.

Al nacer, el niño presenta unas determinadas características físicas que, con el tiempo, sufren modificaciones que tienden a la maduración definitiva. Para realizar un correcto seguimiento de este crecimiento, existen determinados parámetros que el Técnico en Educación Infantil debe conocer.

(20)

1. INTRODUCCIÓN

A la hora de tratar el desarrollo y el crecimiento es importante y necesario diferenciar varios conceptos:

El término "crecimiento" hace referencia al ámbito biológico y depende, por un lado, de la herencia y el código genético y, por otro, de factores ambientales. En general, todas las personas seguimos la misma línea de crecimiento, aunque no todos lo hagan de la misma manera, en el mismo momento y con la misma intensidad, ya que hay distintas circunstancias que proporcionan sentido particular al crecimiento.

El término "desarrollo" se refiere a aspectos más cualitativos, si bien están basados directamente con el crecimiento físico. Ambos conceptos deben entenderse unidos.

La "maduración" supone la aparición de cambios morfológicos y de conductas determinadas por aspectos y factores biológicos que no requieren ningún aprendizaje. La maduración es un componente "necesario" aunque no es el único.

2. CRECIMIENTO Y DESARROLLO

El crecimiento es un proceso cuantitativo que comporta cambios en las dimensiones corporales (talla, peso, perímetros, espesor, etc.), para un nivel concreto y siempre relacionado con la edad.

Las principales características del crecimiento son las siguientes:

Desde la concepción, es un proceso continuo.

No es constante ni uniforme.

Es más significativo durante la vida prenatal; continúa rápidamente en la lactancia y la primera infancia; luego se reduce para volver a aumentar en la pubertad.

Obviamente, el proceso de crecimiento se detiene definitivamente cuando se alcanza la talla máxima.

Los niveles de crecimiento varían de una etapa a otra de la vida y en cada estructura anatómica.

Podemos decir que el desarrollo viene determinado por la secuencia de maduración de las funciones del organismo; como tales funciones entendemos, por ejemplo, el desarrollo motor, el desarrollo psíquico, el desarrollo sexual, el desarrollo social, etc.

En Puericultura, por "desarrollo infantil" se entiende el proceso por el que maduran funcionalmente los distintos aparatos y sistemas orgánicos. El desarrollo es un proceso de cambio cualitativo.

(21)

2.1. ETAPAS DEL DESARROLLO

La clasificación de las etapas se realiza sobre edades aproximadas. Atendiendo al grado de madurez física, emocional, intelectual y social del niño, distinguiremos entre las siguientes:

Período prenatal. Es uno de los períodos donde el desarrollo es más acelerado. Fases: I. Fase embrionaria: desde la concepción hasta las 8 semanas de gestación. II. Fase fetal: desde las 8 semanas de gestación hasta el nacimiento.

Período de lactancia. Desde el nacimiento hasta los 12–18 meses. Fases: I. Neonatal: desde el nacimiento hasta los 28 días.

II. Lactancia: desde el primer mes hasta el primer año.

Infancia temprana. Importante desarrollo físico y de personalidad. Desde 1 año hasta los 6 años. Fases:

I. Inicio de la infancia temprana: desde 1 año a los 3 años. II. Preescolar: desde los 3 años a los 6 años.

Infancia media: cambios constantes en el desarrollo físico, mental y social; importante desarrollo de las habilidades. Desde los 6 años a los 11 ó 12.

Infancia tardía. Desde los 11 ó 12 años hasta los 18 años. Fases: I. Pubertad: desde los 11 ó 12 años hasta los 13 ó 14. II. Adolescencia: desde los 13 ó 14 años hasta los 18.

En el crecimiento y el desarrollo existen características definidas y previsibles que son continuas, ordenadas y progresivas, universales y básicas en todos los seres humanos. Los niños se arrastran antes de gatear, gatean antes de ponerse en pie, etc.

Ambos procesos reflejan el desarrollo físico y la maduración de las funciones neuromusculares.

No obstante, hay períodos de tiempo en los que el organismo interactúa con un medio dado de forma específica. Ej.: la maduración del Sistema Nervioso Central está influenciada por estímulos externos, el tipo de alimentación, etc.

Leyes del desarrollo:

Ley céfalo–caudal: el desarrollo se va sucediendo en un avance desde la cabeza a la "cola" o los pies. Ej.: los órganos de la cabeza se desarrollan antes que los de los pies.

Ley próximo–distal: regula el desarrollo en la dirección de lo más cercano a lo más distante. Ej.: el desarrollo de los hombros es anterior al de la muñeca.

(22)

Ley de lo general a lo específico: desarrollo a partir de operaciones simples hacia actividades y funciones más complejas. Por ejemplo, los movimientos musculares burdos se dan antes que el control muscular fino.

3. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO

Estos factores se clasifican en:

Factores endógenos:

I. Factores ligados al sexo. En los varones, el crecimiento siempre es más rápido; si bien las mujeres los superan en el período inicial de la pubertad. Sin embargo, en las mujeres la maduración es más rápida, sin tener .en cuenta la edad.

II. Influencia genética. Aunque sólo en parte, la herencia influye en la talla definitiva y en el ritmo de maduración en la infancia. Puede demostrarse observando la correlación entre las tallas de los padres y las de sus hijos. En todo caso, no es una regla fija.

Factores neuroendocrinos. Se trata de los procesos metabólicos que se producen mediante la acción de las hormonas (sustancias producidas por determinadas glándulas, que cumplen funciones concretas en el crecimiento del cuerpo); ejemplos: hipófisis, suprarrenales, tiroides y paratiroides, glándulas sexuales, etc.

Las hormonas que más influyen en el crecimiento y desarrollo son:

I. La hormona del crecimiento (somatotropina), secretada por el lóbulo anterior de la hipófisis. Actúa fundamentalmente sobre el crecimiento lineal.

II. Las hormonas tiroideas (tiroxina y triyodotironina), secretadas por el tiroides. Son necesarias para el crecimiento normal del cuerpo (huesos, dientes y encéfalo).

El clásico "estirón" de la adolescencia está provocado por los andrógenos secretados por la corteza suprarrenal.

También se pueden citar otras que también inciden en el crecimiento y el desarrollo, como, por ejemplo, la insulina, la cortisona, la hormona paratiroidea y las hormonas sexuales (testosterona y estrógenos).

Factores exógenos:

I. La alimentación. Es uno de los factores más influyentes. Determinadas carencias precoces en la alimentación suelen comportar déficits importantes en la talla y en el peso, reducción del perímetro craneal y retraso en la maduración

(23)

ósea. Si esta circunstancia se produce en períodos críticos del crecimiento y durante bastante tiempo, dichas alteraciones pueden ser irreversibles.

II. Condiciones geográficas y climáticas. Según algunos estudios, los niños que viven en las regiones templadas del hemisferio norte crecen más en primavera y engordan más al final del verano.

El crecimiento intrauterino se retarda en zonas ubicadas a una altura superior a 1.500 metros; con lo que la población suele ser de menor estatura.

Factores medioambientales. Su acción depende de la intensidad, duración y edad del niño sobre el que actúan. Los niños son más sensibles a su influencia durante los períodos en los que el ritmo de crecimiento y desarrollo es más rápido.

Influencia de las enfermedades. Generalmente, el niño que padece algún proceso infeccioso suele adelgazarse debido a la falta del aporte alimentario (falta de apetito, vómitos. etc.); si estos procesos son frecuentes o de larga duración pueden provocar un retraso en el crecimiento.

Las enfermedades agudas y crónicas dificultan el crecimiento.

Factores socioeconómicos. Es posible que el nivel socioeconómico tenga implicaciones en el desarrollo. Hay algún estudio que apunta a que los niños de familias de alto poder adquisitivo son más altos que los de clase baja (formas de alimentación).

Factores psicológicos. Muchos estudios demuestran que las carencias afectivas son causa de retardos y alteraciones en el crecimiento infantil, especialmente hasta los 12 meses.

Si la relación entre la madre y el niño no es buena (privación oculta) o existe algún problema en el hogar, es posible que el niño presente un retraso en el crecimiento. La causa podría ser algún tipo de desequilibrio endocrino derivado de un problema psicológico.

3.1. EL RECIÉN NACIDO

En el recién nacido (hasta el día 28), el cambio más importante es la transición de la circulación fetal o placentaria a la respiración independiente:

Al nacer, el oxígeno (O2) placentario se suprime, el dióxido de carbono (CO2) queda acumulado en la sangre y el bebé sufre un enfriamiento. La respuesta inmediata a estos sucesos es la primera aspiración de aire, el llanto y la primera expulsión de dióxido de carbono.

Con relación a los cambios circulatorios, éstos se producen como consecuencia de los cambios de presión del corazón y de los grandes vasos sanguíneos.

(24)

3.1.1. Evaluación inicial

La evaluación inicial está basada en el Test de Apgar:

El Test de Apgar debe realizarse dentro del primer minuto del nacimiento y, posteriormente, a los 5 minutos.

Este test está basado en la observación y/o medición de los siguientes valores, que se puntúan con 0, 1 ó 2 (de 0 a 3, dificultad grave; de 4 a 6, dificultad moderada y de 7 a 10 dificultad para la vida extrauterina).

I. Color de la piel. II. Frecuencia cardíaca. III. Esfuerzo respiratorio. IV. Tono muscular. V. Irritabilidad refleja.

3.1.2. El cuerpo

La cabeza del recién nacido supone la cuarta parte de su cuerpo. Los huesos del cráneo se encuentran separados por bandas de un tejido conjuntivo (suturas). En los puntos de unión de las suturas se encuentran las fontanelas (la fontanela anterior, romboide, se cierra hacia los 18 meses; la posterior, triangular, se cierra a los 2 años aproximadamente).

El cuello es grueso y corto y, generalmente, está bordeado por una serie de pliegues dérmicos. En cualquier caso, debería presentar "reflejo tónico–cervical".

La nariz, generalmente achatada, es permeable y secreta moco acuoso y blanquecino. Es frecuente que el recién nacido estornude.

Generalmente, los ojos del recién nacido están cerrados y edematosos. El color predominante es el gris. Presentan reflejo pupilar frente a la luz y reflejo corneal al tacto.

Con relación a la boca, el paladar presenta un arco alto, que, en la línea media aparecen unos pequeños quistes blanquecinos (perlas de Epstein). Si se le coloca un chupete, se debe desencadenar el "reflejo de succión" y, si se frotan los labios o la mejilla, se desencadena el "reflejo de búsqueda de alimento".

El pabellón del oído es cartilaginoso (flexible). Para medir la capacidad auditiva se debe provocar, varias veces seguidas, un ruido intenso: si el recién nacido lo oye, reacciona con el "reflejo de sobresalto o parpadeo".

El tórax es prácticamente circular; las costillas muy flexibles. En cuanto a la respiración, mantiene una frecuencia de 30 a 60 respiraciones por minuto (bastante irregular) y es especialmente abdominal. En los primeros días de nacimiento aparece la tos. La frecuencia cardíaca se sitúa entre los 120 y los 160

(25)

El abdomen es de forma cilíndrica. El cordón umbilical debe ser húmedo y de color blanco–azulado. Después de pinzarlo comienza a secarse y va cambiando de color a parduzco–amarillento y, posteriormente a verdoso, hasta que se cae definitivamente.

Con relación a los órganos genitales, en los niños, el meato urinario externo está totalmente recubierto por el prepucio, el escroto es relativamente grande y contiene los testículos. En las niñas aparecen labios menores y el clítoris hipertrofiados. El himen suele ser visible.

A diferencia del adulto, la columna vertebral no presenta curvas. El ano es permeable.

Observar la siguiente tabla donde se describen las puntuaciones del Test de Apgar:

Puntuación

Signos 0 1 2

Frecuencia cardíaca No hay Menos de 100 latidos

por minuto 100 latidos por minuto

Respiración No hay Irregular y lenta Correcta con llanto

Color de piel Azul o pálido Extremidades azuladas

y cuerpo rosado Rosado por completo

Tono muscular Flaccidez Mínima flexión de los

miembros Movimientos activos Respuesta al paso de

sonda nasal No hay respuesta Mueca Estornudo o tos

Tabla 1. Test de Apgar.

Valoración física

Valoración del aspecto general:

I. Postura en flexión.

II. Cabeza flexionada sobre el tórax.

III. Brazos flexionados sobre el codo y descansando sobre el pecho.

IV. Piernas flexionadas sobre las rodillas y caderas flexionadas sobre el abdomen.

Medidas generales: I. Peso: 2.700–4 kg.

II. Perímetro cefálico: 30–35,5 cm. III. Perímetro torácico: 30,5–33 cm.

(26)

4. PARÁMETROS PARA EL SEGUIMIENTO DEL CRECIMIENTO

4.1. EL PESO

El peso es el indicador más conocido. Es tan cambiante, que los valores sólo hacen referencia al momento de la pesada. En el momento del nacimiento, el peso medio suele ser de 3.300 g para los niños, y de 3.200 g para las niñas.

En los 3 ó 4 primeros días, se produce una pérdida fisiológica de peso (máximo 10%). Dicha pérdida se repone durante la semana siguiente y es debida a la expulsión del meconio acompañada de un reajuste del metabolismo.

Con relación a la pesada, hay que saber que mientras el bebé no tenga más de 20 meses, deberá ser pesado en báscula para lactantes (detecta mejor las pequeñas variaciones).

Durante los primeros días y semanas la frecuencia de las pesadas será diaria y, posteriormente, semanal.

A partir de los 6 meses bastará con pesar al bebé una vez al mes.

A partir de los dos años, cada 6 ó 12 meses.

En la escuela infantil es bastante importante, y así se recomienda, saber cuál es el peso del niño al comienzo y al final del curso. Si estas mediciones fueran significativas respecto a los límites de la normalidad (por defecto o por exceso), se deberá poner en conocimiento de los padres para que el niño sea valorado por su pediatra.

No estaría de más confeccionar una gráfica con el conjunto de datos obtenidos (perfil por edades).

4.2. LA TALLA

La talla es uno de los indicadores más importantes para realizar un correcto seguimiento del desarrollo infantil. En el nacimiento, la talla media es de 50 cm para los niños y 49 cm para las niñas. Mediciones dentro de la normalidad serán las que se encuentren entre 47 y 53 cm.

Pautas de medición:

Hasta los 2 años se mide la longitud, con un tallímetro horizontal, colocando al niño acostado.

A partir de los 2 años se mide la altura de pie: el niño se posicionará de pie con los talones, la espalda y la nuca apoyados en el plano vertical del tallímetro.

A continuación, se reproducen las gráficas de talla y peso específicas para cada sexo, para, así, valorar la situación antropométrica del niño y su relación con los de su misma edad.

(27)

NIÑOS TALLA PESO Longitud Talla media (en cm) Variaciones habituales (en cm) – + Peso medio (en kg) Variaciones habituales (en kg) - + Nacimiento 1 mes 2 meses 3 meses 4 meses 5 meses 6 meses 7 meses 8 meses 9 meses 10 meses 11 meses 12 meses 15 meses 18 meses 21 meses 50,2 54 57 60,4 63 65 66,7 68,2 70 71,1 72,4 74 75,1 78,2 81,3 84 46,7 50,2 54,6 56,4 58,7 60,6 62,8 64 65,5 66,7 68 69,2 70,4 73,6 76,4 78,6 53,8 57,6 61,1 64,4 66,8 68,9 70,7 72,5 74 75,5 77,1 78,5 79,6 83,3 86,4 89,6 3,5 4,4 5,4 6,2 7 7,6 8 8,5 8,9 9,3 9,6 9,9 10,6 10,9 11,5 12,6 2,7 3,6 4,2 5,1 5,7 6,1 6,5 6,9 7,2 7,5 7,8 8 8,2 8,9 9,5 9,9 4,5 5,7 6,8 7,7 8,6 9,2 9,7 10,5 11,0 11,4 11,8 12,1 12,5 13,2 14 14,7 Altura 2 años 2,5 años 3 años 3,5 años 4 años 4,5 años 5 años 5,5 años 6 años 86,7 91,1 95,2 98,2 102,5 105,7 108,7 111,8 114,1 81,2 85,4 88,8 91,6 95,3 98,1 101,2 103,5 105,8 92,1 96,8 101,5 105,8 109,7 113,9 117,2 120,1 124,4 12,7 13,8 14,8 15,8 17 17,9 18,7 19,9 20,9 10,3 11 12 12,7 13,7 14,4 14,6 15,3 15,9 15,5 16,9 18,3 20 21,1 22,2 23 26 27,5

(28)

NIÑAS TALLA PESO Longitud Talla media (en cm) Variaciones habituales (en cm) – + Peso medio (en kg) Variaciones habituales (en kg) - + Nacimiento 1 mes 2 meses 3 meses 4 meses 5 meses 6 meses 7 meses 8 meses 9 meses 10 meses 11 meses 12 meses 15 meses 18 meses 21 meses 49,1 53,1 56,5 58,9 62 63,9 65,3 67 68,1 69,4 71 72,1 73,3 77 79,8 83 45,6 49,5 52,9 55,7 58 59,8 61,6 63 64,1 65,4 66,5 67,8 68,9 72,6 75,1 77,3 52,4 57 60 62,2 65,5 67,5 68,8 71 72,6 73,4 75,3 76,9 77,8 82 84,7 88,2 3,3 4,3 5 5,7 6,2 7 7,4 8 8,2 8,6 8,9 9,1 9,6 10,2 10,9 11,3 2,6 3,2 4,1 4,8 5,1 5,7 6,1 6,4 6,7 6,8 7,1 7,5 7,7 8,1 8,7 9,2 4,2 5,2 6,1 6,9 7,8 8,5 9,1 9,8 10,2 10,8 11,1 11,6 11,9 12,8 13,6 14,1 Altura 2 años 2,5 años 3 años 3,5 años 4 años 4,5 años 5 años 5,5 años 6 años 85,4 89,7 94,1 97,8 101,5 105 108,9 111 114 80,1 84,1 88 91,2 94,4 97,8 99,3 102,8 105,6 90,7 95,4 100,2 104,5 108,7 112,3 115,8 119,2 122,4 12,1 13,3 14,5 15,5 16,7 17,7 18,4 19,6 20,7 9,7 10,5 11,3 11,9 12,8 13,6 14 14,9 15,3 15,1 16,7 18,5 20,2 21,8 23 24,2 25,8 28

Tabla 2. Tablas de talla y peso de niñas.

En ocasiones se dan retrasos en el crecimiento sin una causa aparente. Como posibles causas, se debe tener en cuenta las siguientes:

Problemas de la madre durante el embarazo: insuficiencia placentaria, SIDA, rubéola, drogadicción, tabaquismo, alcoholismo, fármacos, etc.

Complicaciones en el parto (problemas de oxigenación del niño).

Peso y longitud del niño/a al nacer (como antecedente).

Calidad y cantidad de la alimentación que recibe el niño.

(29)

Enfermedades anteriores, especialmente las que cursaron con vómitos frecuentes, diarreas o fiebre, etc.

Tratamientos recibidos.

Historia psicológica y social del entorno familiar (posibles carencias afectivas, disfunciones familiares, etc.).

4.3. CRECIMIENTO DE LA CABEZA, EL TRONCO Y LAS EXTREMIDADES

No todas las partes del cuerpo crecen a un mismo ritmo. En la cabeza se distinguen dos ritmos de crecimiento, uno correspondiente al cráneo y otro a la cara.

El indicador que controla el crecimiento craneal es el perímetro craneal:

En el nacimiento: niños 35 cm; niñas 34,5 cm.

A los 3 meses: niños 40 cm; niñas 39,5 cm.

1 año: niños 47 cm; niñas 46 cm.

3 años: niños 50 cm; niñas 49 cm.

6 años: niños 51,5 cm; niñas 50 cm.

Las suturas y las fontanelas, antes mencionadas, son las que permiten el crecimiento del cráneo.

La cara crece continuamente hasta los 20 años de edad, si bien de forma más lenta que el cráneo, como consecuencia del lento crecimiento de los maxilares, de los senos nasales y de la implantación de las piezas dentarias.

Poco a poco, la columna vertebral va adoptando las curvaturas definitivas del adulto.

Hasta que no llega a la pubertad, la pelvis no acaba de formarse.

El recién nacido tiene un perímetro torácico menor que el perímetro craneal. Incremento del perímetro torácico por edad:

En el nacimiento: niños 32,5 cm; niñas 32 cm.

3 meses: niños 40,5 cm; niñas 39,5 cm.

1 años: niños 47,5 cm; niñas 47 cm.

3 años: niños 52 cm; niñas 51 cm.

(30)

6 años: niños 57 cm; niñas 55 cm.

Con relación a las extremidades, los brazos son 4 veces más cortos que los del adulto y las piernas 5 veces. Los pies son extremadamente flexibles hasta los dos años y, alcanzada esta edad, el arco plantar adopta su forma definitiva.

4.4. DESARROLLO DE LA DENTICIÓN

Generalmente, los primeros dientes de leche "temporales" aparecen entre los 6 y los 9 meses de edad, si bien hay casos más precoces y también casos más tardíos.

Aunque el orden de aparición puede variar, por norma general los primeros dientes son los incisivos centrales inferiores; al cabo de 4–5 semanas comienzan a salir los incisivos centrales superiores. Los incisivos laterales del maxilar superior salen transcurridas 2–3 semanas.

4.5. DESARROLLO DE MÚSCULOS Y HUESOS

En la primera infancia la masa muscular ocupa una quinta parte del peso total del cuerpo. El proceso de crecimiento dura hasta la edad adulta.

Los pequeños músculos del ojo y de las vías respiratorias son, en un principio, los más desarrollados

En general, los huesos surgen como consecuencia de la mineralización y endurecimiento del tejido cartilaginoso y tiene lugar durante la vida fetal e infancia hasta la adolescencia. Este proceso comienza en los denominados centros de osificación, existiendo en cada hueso dos, aunque a veces puede haber más. Con el paso del tiempo, dichos puntos contactan entre sí y se fusionan.

4.6. LA PIEL, EL PELO Y LAS UÑAS

Con el nacimiento, la piel está cubierta por una capa sebácea blanquecina, que ha protegido la piel durante el embarazo, evitando así que el líquido amniótico la arrugue.

En algunas zonas del cuerpo, la piel tiene un color violáceo como consecuencia del choque térmico de la temperatura exterior. Pronto aparecerá un color rosado debido al alto contenido en glóbulos rojos y hemoglobina propio de la edad.

En el momento del nacimiento, las uñas suelen estar bien desarrolladas y son largas.

El vello que presenta el recién nacido, generalmente en la espalda y en los hombros, se denomina “lanugo"; transcurridos pocos días irá cayendo. En la primera infancia, el ritmo de crecimiento del pelo es muy lento.

(31)

5. DESARROLLO DE LAS FUNCIONES ORGÁNICAS

5.1. EL APARATO DIGESTIVO

El recién nacido ya segrega saliva en pequeñas cantidades, que aumenta entre los 3–4 meses. En un día completo, el lactante puede segregar entre 50 cm3 y 150 cm3 de saliva. La persona adulta puede llegar a segregar un litro diario.

Con el paso del tiempo, la mucina da paso a la ptialina, que es una sustancia que facilita la digestión de los hidratos de carbono.

Al nacer, la capacidad del estómago oscila entre los 30 cm3 y 90 cm3. Al año de edad, 350 cm3 y, a los 6 años, de unos 600 cm3.

Con relación al tiempo de evacuación, al ir variando los alimentos que ingiere (harinas, frutas, verduras o carne y pescado), el tiempo de evacuación va aumentando ligeramente de 1,5 a 4 horas.

Par que los alimentos puedan ser conducidos de la boca al esófago y de ahí al estómago, es necesario que se produzcan determinados actos reflejos. El acto de succión se complementa con otro de deglución; proceso que se coordina con actos de respiración nasal.

Cuando el niño tiene medio año de edad, ya es capaz de retener, con la lengua, cierta cantidad de líquidos o alimento para enviarlos hacia la faringe. Entre la succión y la deglución hay un corto período de retención.

Para poder mantener la comida en la boca durante un cierto tiempo, son necesarios los movimientos reflejos mandíbulo–linguales, que se producen entre los 18 y 30 meses.

El intestino contiene meconio (es la primera deposición). Es pegajoso y de color negruzco; en realidad son secreciones intestinales y otros productos ingeridos con el líquido amniótico.

Cuando el niño empieza a tomar leche de la madre, las deposiciones son de color amarillento. Si se alimenta con leche artificial, las deposiciones son más sólidas, con grumos blancos y peor olor.

Durante los 6 primeros meses se producen 5 ó 6 deposiciones diarias.

5.2. EL APARATO URINARIO

El riñón completa su desarrollo definitivo a los 2 años de edad, si bien en el nacimiento ya está prácticamente desarrollado.

Dentro del primer día se produce la primera expulsión de orina (12–24 horas); durante los primeros dos meses la frecuencia de micción diaria ascenderá a 15–20 para, progresivamente, descender con el paso del tiempo.

(32)

5.3. EL APARATO RESPIRATORIO

La única diferencia importante con respecto al aparato respiratorio del adulto es la frecuencia respiratoria por minuto, que es mayor en los primeros años (se pasa de 40 a 50 respiraciones por minuto en el recién nacido a 20 a los 10 años).

El cerebro del recién nacido puede soportar 7 minutos sin respirar, mientras que en el adulto este tiempo es de 3 minutos.

5.4. EL APARATO CIRCULATORIO

Con la edad, la frecuencia cardíaca disminuye progresivamente. En el momento del nacimiento es de 140 respiraciones por minuto, a los 5 años es de 100 y, en el adulto, se reduce a 70 latidos por minuto.

En el recién nacido, el número de glóbulos blancos (leucocitos) es de 14.000 por mm3, a los 6 meses 10.000 y al año 6.000–8.000.

5.5. EL APARATO GENITAL

Anatómicamente, los órganos genitales están poco desarrollados. Su maduración se produce en la pubertad.

5.6. EL SISTEMA NEUROMUSCULAR

La posición de sentado no es posible hasta los 6 meses (definitiva a los 8 meses), cuando el niño ya soporta el peso de su cabeza.

La posición erecta (de pie) se logra a partir de los 8–10 meses de edad (con ayuda del adulto). A partir del año ya podrá ponerse de pie solo (rodillas flexionadas, piernas separadas y marcada curvatura dorsal).

La postura inicial del niño es tumbado o decúbito lateral, de lado y ventral. La posición de decúbito lateral la adopta sobre todo cuando duerme, flexionando los brazos y las piernas contra su cuerpo (posición fetal). Cuando está despierto, se coloca boca arriba. Los primeros intentos por sentarse se producen a los 5–6 meses.

Con relación al desarrollo de los movimientos corporales que permiten que el niño pueda desplazarse, debe decirse que no es hasta los 8–10 meses cuando el niño inicia el arrastre y el gateo.

Cuando tiene un año, el niño ya puede ponerse de pie y caminar mínimamente, apoyándose en la pared o en algún mueble. A partir del año y medio, el equilibrio es mucho mayor y, a partir de los tres años, • les resulta más fácil saltar, correr o subir y bajar escalones.

El desarrollo motor, paso a paso, sería el siguiente:

(33)

1 mes: eleva la barbilla.

2 meses: eleva el tórax.

3 meses: intenta coger objetos.

4 meses: con ayuda, ya puede sentarse.

5 meses: ya coge objetos.

6 meses: coge objetos oscilantes.

7 meses: ya se sienta solo.

8 meses: con ayuda, se sienta solo.

9 meses: se aguanta apoyado.

10 meses: ya gatea.

11 meses: con ayuda, anda.

12 meses: se mantiene de pie, si se puede agarrar a algún soporte (mueble, etc.).

13 meses: sube por las escaleras.

14 meses: se aguanta de pie solo.

15 meses: ya anda.

MADURACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS DE APRENSIÓN DE LAS MANOS

Estimulándole la palma de la mano, podemos observar que flexiona todos los dedos menos el pulgar.

A los 3 meses, si le damos un objeto, lo coge durante algunos segundos y luego se le cae.

A los 7–8 meses, el niño empieza a utilizar el pulgar (intercambia objetos de una mano a otra).

(34)

5.7. REGULACIÓN DE LA TEMPERATURA

En condiciones normales, la temperatura corporal siempre se mantiene constante (37ºC). La temperatura debe tomarse siempre en la misma zona del cuerpo (axila, ingle, bajo la lengua, recto, etc.).

5.8. RITMOS DEL SUEÑO Y VIGILIA

La duración de los períodos de sueño es distinta en cada persona. El recién nacido duerme la mayor parte del día.

A los 4 meses, descansa 16 horas al día aproximadamente (intervalos de 4–6 horas).

Con 1 año, suele dormir 14 horas aproximadamente. A los 4 años, 12 horas.

El ritmo del sueño y vigilia:

A las tres semanas de vida: puede permanecer despierto hasta 2 horas seguidas.

A los 2–3 meses: por la noche alarga los períodos de sueño (alcanzando las 8–10

horas continuas).

Al año: suele dormir 12 horas por la noche y 2 horas de siesta.

A los 5–6 años: ya no suele dormir durante el día.

5.9. DESARROLLO DE LOS SENTIDOS

El recién nacido tiene una vista bastante aceptable, aunque la fijación de la mirada es muy desigual. A los 3 meses ya sigue el movimiento de la mano o de cualquier objeto. A los 12 meses, el ojo ya está completamente capacitado para ver de forma correcta.

Por el contario, al nacer, el sentido del olfato no está muy desarrollado. A los 4–5 años se alcanza una madurez más que aceptable.

Al nacer, el sentido del gusto sí está desarrollado (especialmente para sabores dulces y ácidos).

El sentido del tacto está especialmente desarrollado en el momento de nacer.

Con relación al sentido del oído, al nacer, el niño ya es capaz de responder positivamente a los estímulos sonoros próximos (distingue claramente la voz de su madre, a quien sigue con la mirada a partir del segundo o tercer mes).

(35)
(36)

ESQUEMA DE ESTUDIO

UNIDAD DIDÁCTICA Nº 2

Crecimiento y desarrollo:

Etapas de desarrollo:

Prenatal, de lactancia, infancia temprana, infancia media e infancia tardía.

Leyes del desarrollo: "de lo general a lo específico", céfalo–caudal y próximo–distal.

Factores: endógenos, neuroendocrinos, exógenos, medioambientales, enfermedades,

socioeconómicos y psicológicos.

Parámetros de seguimiento:

Peso.

Talla.

Crecimiento de la cabeza, el tronco y las extremidades; desarrollo de la dentición, de los huesos y los músculos; desarrollo de la piel, las uñas y el pelo.

Desarrollo de funciones orgánicas: aparato digestivo, aparato urinario, aparato respiratorio, aparato circulatorio, aparato genital, sistema neuromuscular, etc.

Regulación de la temperatura.

Sueño y vigilia.

(37)

AUTOEVALUACIÓN Nº1 UNIDADES DIDÁCTICAS Nº1 y 2

1. Con relación a los factores que intervienen en el proceso de salud–enfermedad, el divorcio se considera un factor medioambiental.

Verdadero

Falso

2. Para potenciar la autoestima del niño, entre otras acciones, deberemos exigirle que haga cosas que no se corresponden con su edad y capacidades; así, si lo consigue, sentirá mucha confianza en sí mismo.

Verdadero

Falso

3. En la escuela, para facilitar la labor del educador, los padres no deben dar a conocer los hábitos de sus hijos; es preferible que el propio educador sea quien los descubra.

Verdadero

Falso

4. Dentro del período infantil, la etapa que supone un avance más importante en cuanto a la autonomía del niño es la etapa de 0 a 3 años.

Verdadero

Falso

5. Un niño de 2 años debería saber comunicar que quiere jugar.

Verdadero

Falso

6. El estado de ánimo puede darse a conocer mediante la expresión corporal.

Verdadero

Falso

7. No es necesario proponer una dieta equilibrada al niño hasta que tenga, aproximadamente, 10 años. Entre los 0 y los 6 años de edad lo primordial es que crezca correctamente.

Verdadero

Falso

8. El proceso de desarrollo atiende a aspectos cualitativos.

(38)

Falso

9. Dentro de las etapas de desarrollo en el niño, aquélla que va desde el nacimiento hasta los 28 días se conoce como fase neonatal.

Verdadero

Falso

10. La infancia tardía es la etapa comprendida entre los 6 y los 11–12 años.

Verdadero

Falso

11. Las hormonas tiroideas influyen especialmente en el crecimiento de los huesos.

Verdadero

Falso

12. Sufrir una enfermedad infecciosa en ningún caso puede comportar un retardo en el crecimiento.

Verdadero

Falso

13. El Test de Apgar es específico para detectar problemas psicológicos en el recién nacido.

Verdadero

Falso

14. La medida media del perímetro cefálico de un recién nacido es de 30–35,5 cm.

Verdadero

Falso

15. En los recién nacidos, el perímetro torácico siempre es algo mayor en las niñas.

Verdadero

Falso

16. La segregación de saliva no se produce hasta los 5 meses.

Verdadero

Falso

17. Como valor medio, un niño de 5 años tiene una frecuencia cardíaca de 70 latidos por minuto.

(39)

Falso

18. El niño no intenta sentarse hasta alcanzar los 5–6 meses de edad.

Verdadero

Falso

19. Como media, un niño de 1 año suele dormir 14 horas.

Verdadero

Falso

20. En el recién nacido, el olfato está completamente desarrollado.

Verdadero

(40)

UNIDAD DIDÁCTICA Nº3: LA ALIMENTACIÓN. NECESIDADES BÁSICAS

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Comprender y diferenciar los conceptos de "alimentación" y "nutrición".

Conocer los conceptos elementales en nutrición, así como la clasificación de los nutrientes y las recomendaciones nutricionales.

Conocer la evolución de la alimentación infantil: particularidades y necesidades nutricionales en función de la edad.

Adquirir conocimientos básicos sobre elaboración de menús y manipulación de alimentos.

Conocer las principales dificultades y alteraciones en la alimentación. Actuación de los padres y educadores.

CONTENIDOS ESPECÍFICOS

Grupos de alimentos.

Descripción de los principales conceptos de nutrición.

Clasificación y características de los distintos nutrientes. Recomendaciones nutricionales.

Definición de "dieta equilibrada".

Descripción de la evolución de la alimentación infantil. Características y requerimientos por grupos de edad.

Pautas básicas para la elaboración de menús y para la manipulación de alimentos.

Descripción de los trastornos y dificultades en la alimentación del niño.

(41)

RESUMEN

El correcto desarrollo físico del ser humano depende de su alimentación y del aporte necesario de nutrientes. Para mantenernos vivos, realizar actividades, etc., necesitamos energía. En consecuencia, una de las funciones básicas de la alimentación es la oxidación de los distintos nutrientes para aportar dicha energía.

En los niños, la alimentación es especialmente importante ya que están en época de pleno desarrollo; de ahí que debamos conocer las necesidades de cada nutriente en cada grupo de edad, así como los aspectos básicos sobre manipulación de alimentos y confección de menús básicos.

También es importante conocer las principales alteraciones y dificultades en la alimentación infantil para, así, poder actuar en consecuencia y adaptar nuestras conductas para intentar detectar y resolver tales situaciones.

Referencias

Documento similar

La determinación molecular es esencial para continuar optimizando el abordaje del cáncer de pulmón, por lo que es necesaria su inclusión en la cartera de servicios del Sistema

1) La Dedicatoria a la dama culta, doña Escolástica Polyanthea de Calepino, señora de Trilingüe y Babilonia. 2) El Prólogo al lector de lenguaje culto: apenado por el avan- ce de

6 José Carlos Rovira, en su estudio Léxico y creación poética en Miguel Hernández, expone lo que para él simboliza la figura del rayo: “El poeta es rayo que no cesa,

Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): "El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades".. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre

(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

La siguiente y última ampliación en la Sala de Millones fue a finales de los años sesenta cuando Carlos III habilitó la sexta plaza para las ciudades con voto en Cortes de

Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de