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El crecimiento de la ciudad y la construcción de la ciudadanía

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Academic year: 2020

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(1)El Crecimiento de la Ciudad y la Construcción de la Ciudadanía. Monografía para optar el titulo de Politólogo. Felipe A. Hoyos Núñez. Director: Lariza Pizano Lector: Fabio Zambrano. UNIVERSIDAD DE LOS ANDES FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DEPARTAMENTO DE CIENCIA POLÍTICA Bogotá D.C. 2005.

(2) Índice 1. Introducción 2. Definiciones 2.1. Ciudad latinoaméricana 2.2. ¿Q ué es una urbanización? 2.3. ¿Q ué es un barrio pirata? 2.4. ¿Q uién es un urbanizador pirata? 2.5. ¿Q ue es ciudadanía? 2.6. Los nuevos derechos de ciudadanía 3. Algunos rasgos importantes del desarrollo urbano de Bogotá en el siglo XX 4. Barrios ilegales 4.1. ¿Cómo opera el negocio informal de tierras? 5. Presentación del caso 5.1. Localidad de Usme 5.1.1. C aracterísticas físicas de la localidad No. 5: Usme 5.2. ¿Q uien fue el urbanizador pirata que lo urbanizó? 5.3. Barrio Puerta al Llano 5.3.1. H istoria de Puerta al Llano 5.4. Infraestructura de servicios públicos 5.4.1. Servicio de agua 5.4.2. Servicio de energía eléctrica 5.4.3. Servicio de transporte público 5.4.3.1. Infraestructura vial. 2.

(3) 5.4.3.2. Empresas y rutas que prestan el servicio de transporte público al barrio 5.4.4. Salud y educación 5.4.4.1.Salud 5.4.4.2.Educación 5.5. Proceso de Legalización 5.5.1. ¿Q ué Problemas trajo la legalización? 5.5.2. ¿Q ué se debería hacer? ¿C óm o solucionar esos problemas? 5.6. ¿Cuál era la relación con los partidos políticos?. C omentarios Finales. Bibliografía. Anexos Anexo No. 1: Entre vista en la localidad de Usme. Realizada al Edil de la localidad de Usme, señor Jorge Villamil, al Presidente de la Junta de Acción C omunal del barrio, el señor José Celis, y a la Delegada de la Acción de Juntas, la señora Maria Es peranza Dávila. Anexo No. 2: Plano de la localidad de Usme. Anexo No. 3: Plano del D.A.P.D. del barrio Puerta al Llano. Anexo 4: Ubicación del barrio Puerta al Llano en la localidad de Usm e. Anexo No. 5: Fotos del barrio. 3.

(4) El Crecim iento de la Ciudad y la C onstrucción de la Ciudadanía.. El cr ecim iento de Bo gotá a lo largo de su historia pareciera no responder a una planeación, el crecim iento de Bogotá m as bien, parece respon der a intereses inform ales y ávidos de plan eación. Basado en este ar gum ento nace el interrogante prin cipal de esta investigación ¿C óm o hacer que los barrios de origen ilegal y sus habitantes se incorporen a la ciudad form al y/o legal? El objetivo de esta investigación es Ex plicar el proceso de formación y desarrollo de un barrio ilegal y relacionarlo con el proceso de crecimiento de la ciudad desde orígenes ilegales. El barrio seleccionado es Puerta al Llano, un barrio de la lo calidad de Usme.. 1. Introducción. Cualquier ciudad alr ededor del m un do siem pre se va a ver afectada por el cómo controlar su tam año, ya sea en población o en área física. Las ciudades colombianas no son la excep ción, in cluyendo a Bogotá.. El crecim iento de las ciudades siem pre ha tenido las dos caras de la moneda: “la legal y la ilegal”. Para el caso colom biano, el crecimiento ur bano ilegal se da por varias razones, dentro de las cuales se puede identificar la falta de capacidad del Estado para ofrecer so lucion es de vivien da y suelos ur banizables. Este factor se mira cada vez más como un problema de difícil solución. Hoy en día, según el Conp es 3305, Colom bia presenta un déficit de viv ien da de 91 m il unidades an uales (Conp es, 2004, 5).. 4.

(5) Otro motivo con el se explica el cr ecimiento ilegal de la ciudad es el flujo de m igraciones internas dentro del territorio nacional, que tiende a reubicarse en las periferias de las ciudades principales; m uchas de estas migraciones son origin adas por el problema de la violencia, lo cual tam bién im plica falta de oportunidades económ icas. Otra causa es la simple dinámica del crecimiento demográf ico de la ciudad; y, finalm ente, la conformación de nuevos ho gar es. Hay much as otras razones que explican el cr ecim iento de la ciudad, y por ende, las autoridades encar gadas de planear y controlar el crecimiento ur bano se encuentran siempre en f unción de dar solución a la insaciable demanda que representa la carencia de suelos ur banizables que permitan la construcción de viv ien da. Esta demanda sur ge de una gran po blación que busca ser parte de una ciudad; es decir, de person as que quier en acceder a su condición de ciudadano s.. Pero el objetivo central de esta investigación no es buscar las razones por las cuales existen estos cr ecim ientos en las grandes ciudades, sino más bien ver cómo las ciudades, específicamente Bo gotá, por el m otivo que sea, crecen y no siem pre de m anera legal y p lanificada. Gener ando unos n uevos pobladores que tam bién r eclaman ser ciudadano s. Tom ando como caso particular el caso del barrio Puerta al Llano.. Los barrio s ilegales o piratas, con toda la pro blem ática que los caracteriza, con stituyen un gran desaf ió para la mayoría de las ciudades latinoamerican as, especialmente, las m ega ciudades de gr an población, com o lo es Bogotá.. La irregularidad genera. m ercado s de lotes parcelado s que no respon den a los p atrones de mercados form ales; su. 5.

(6) funcionamiento obedece a otras reglas y requieren políticas y gestiones diferentes, que aparentem ente el Estado no ha podido solucionar.. Para el caso específico de Bo gotá existen un a serie de entidades que se encar gan de planificar y controlar el cr ecim iento de la ciudad, tanto de manera legal com o ilegal. Estas entidades son el Departamento Adm inistrativo de Plantación Distrital, Catastro 1. Distrital, Caja de Vivien da Popular , el Ministerio de Am biente, Viv ien da y Desarrollo Territorial, entre otros.. 2. Definiciones Es pertinente dejar en claro una ser ie de térm inos que p ermitirán darle más contexto a esta investigación.. 2.1. Cuidad Latinoamericana.. El primer term ino que nos va permitir familiar izarnos con el contexto de esta investigación es “ciudad latinoamericana”.. “la ciudad de hoy en Latinoam érica, es resultado de un proceso vertigino so de crecimiento que aglomera pobladores a cuyo paso surge una estructura desor denada, fr ágil y en la mayoría de veces, hostil con los escenario s ur banos existentes. El resultado es, una ciudad dif ícil de definir en teoría y en práctica, caracterizada por ser suma de partes 1. La CAJA DE LA VIVIEND A POPULA R fu e creada en 1942, con la finalidad de urbani zar terrenos , construir viviendas para las familias de bajos ingresos y otorgar créditos hipotecarios en condiciones blandas a los co mp radores d e las mis mas . Adicional mente estab a facultad a para desarrollar p rogramas de rehabilitación d e barrios, renovación urbana, p roducción de materiales y desarrollo de investigaciones en la materia. http://www.cvp.gov.co/quienes_ant eced entes .asp#1. 6.

(7) contrapuestas un a al lado de la otra a lo largo del tiempo, diferentes en forma. funcionamiento. y. significado. para. sus. habitantes.”. ( Salazar.2004.5). Bo gotá es perfectamente el ejemplo de una ciudad latinoamericana, la cual, se ha desarrollado de m anera autónom a, y básicamente ajena a un lineamiento de planeación. Al menos así se p uede p ercibir, en lo o currido en el siglo XX.. 2.2. ¿Q ué es una urbanización? El término urbanización es de or igen español y data del siglo XIX. Básicam ente signif ica a “adecuar, subdividir un terreno br uto en ‘lotes’, y dotarlo de infraestructura vial, serv icio s p úblicos, área para serv icio s comunales y áreas ver des, par a construcción de edificaciones y de conform idad con las norm as vigentes”2. Aunque la defin ición anterior es m uy precisa, se queda corta en alguno s puntos que se po dr ían mirar no tanto desde el punto de vista ar quitectónico, sino más bien ser abor dados por las ciencias sociales. Por eso, la com plementam os con la siguiente definición del I GAC que le da un sentido so cial a la entrada del ciudadano que h abita un espacio determ inado:. Se denomina n úcleo urbano a la agrup ación de den sidad h umana importante, sedentaria, de ocupación distinta a la agrícola, con vida económ ica propia, ubicada en un espacio con struido de expr esión arquitectónica. sin gular,. compuesto. de. células. fam iliares. y. funcionales, distribuidas en agr upacion es estratificadas, asociadas para dar adecuada resp uesta solidaria, cotidiana y perm anente, a las necesidades esenciales de sup erviven cia y desarrollo, exigidas por la mism a índole so cial y natural de sus interro gantes, y en donde cada. 2. J. Gó mez Z., d elito. Esp acio urbano , Univ ersidad Piloto e Colo mbia. Bogotá.. 7.

(8) unidad con struida aporta esp ecíf icamente a la com unidad, par a 3. perpetuar la resp uesta al o bjeto de su asociación . ¿Pero qué dice la ley? Ahor a m irem os el Plan de Ordenam iento Territorial (P O T) de Bo gotá: Se entien de por predio s ur banizables aquellos p ertenecientes al suelo urbano o de expansión, que no han adelantado un proceso de urban ización y que pueden ser desarro llados ur banísticamente dentro del m arco de la normal extensión de r edes, según pro gramación de las entidades responsables de su prestación. El desarrollo urbanístico se adelanta m ediante el proceso de ur banización, consistente en el conjunto de actuacion es tendientes a dotar un predio ur ban izable de las infr aestruct uras y dotaciones que lo hagan apto para el proceso de desarro llo por construcción, así como la cesión al Distrito Capital del espacio público gen erado dentro de dicho proceso (Plan de 4. orden am iento territorial, 2000) .. Lo común en estas tres def iniciones fue la ausencia del término ilegal o informal, es decir, en n in guna de estas tres definiciones se abor dó la problemática de la ilegalidad.. El nombre que regular y colo quialmente reciben estas urbanizacion es, por lo gen eral ubicadas en la p eriferia y que pr esentan algún rasgo de ilegalidad o de inform alidad, son “Barrios Piratas”.. 2.3 ¿Q ué es un barrio pirata?. 3. Instituto Geográfico “ Agustín Codazzi”, IGA C. Hugo Alejand ro Sán chez V., Dora Inés Pinto S., Alejandro Arce D., Jorg e En rique Gó mez S., subdirección de G eografía del IGAC. Bogotá. 1998 4 Decreto 619 d e 2000, Plan d e Orden ami ento Territorial de Bogotá. Art. 350. 8.

(9) El barrio p irata es un barrio no legalizado y subnormal, pues carece de r econocimiento oficial por parte de las autoridades distritales y está desprovisto de to dos o de casi to dos los servicios p úblico s; adem ás, es de ordinario un barrio con pro blemas jurídico s en cuanto a la tenencia de la tierra, por que el título de propiedad que exhiben sus habitantes es gener alm ente im perfecto. La carencia de servicios público s y la falta de reconocimiento oficial asemeja el barrio pirata al de invasión, pero se distingue radicalm ente de éste, porque en los barr ios piratas ha existido una transacción contractual entre los com pradores de lotes y un ur banizador (o dueño del terreno), quien de or dinario posee algún título, quizás precario, de propiedad sobre el m ism o (Losada, 1976, 11).. 2.4 ¿Q uién es un Urbanizador pirata? “Com o es conocido, en Colom bia el mecanismo predominante de ur ban ización «f uera de la ley», en lugar de inv asiones o tom as de tierra, han sido los loteos por parte de urbanizadores que adquier en gran des zonas de terreno a precio s rurales para ven der los sin servicios ni nin gún tipo de infr aestruct uras ( de m anera que la denom inación misma de ur ban izador es un contrasentido), ante la in difer encia, o impotencia, cuan do no com plicidad abierta de las administracion es públicas”. (Maldon ado, 2004.19). Un ur banizador pirata es una persona que vio com o hacer nego cio com pran do gran des terrenos rurales a las af ueras de lo s límites de la ciudad, y posteriorm ente lo s ven dió desprovisto de cualquier tipo de servicios público s, y sin nin gun a clase de escritura a personas con la necesidad de con seguir un techo para poder ubicar se con su fam ilia. Más adelante, en el capitulo ¿cómo opera el negocio info rmal de tierra s? Y en ¿Quién. 9.

(10) fue el urbanizador pirata que urbanizo? Se explicara otras características relacionada con las personas y el fun cionam iento de esta actividad ilícita.. 2.5 ¿Q ue es Ciudadanía?. Según el diccionar io de la Real Academ ia Española ciudadanía es “la Calidad y derecho de un ciudadano ”. O también puede ser el “Con junto de lo s ciudadano s de un cuidad o nación.” Es decir de alguna m anera el término de ciudadanía implica un territorio habitado por personas con sentido de pertenecía sobr e el.. Pero más allá de del concepto de ciudadanía puro, ex isten una serie de términos y de antecedentes que son los que han ido creando el term ino de ciudadanía, que in clusive, hoy en día par ece inconcluso, y a verem os por que.. El ser, o reclam ar ser, ciudadano ha sido, a lo lar go de la historia, uno de esos componentes que han impulsado al ser h umano a la revo lución. Gr andes revo luciones como lo son la Francesa o la Americana se han librado en nombre de lo s derecho s del hombre o en nombre de los ciudadanos, sujetos activos e iguales en derechos. La revolución American a se originó com o un a reclamación de ciudadanía, y la francesa declaro los derechos del hom bre, e inclusive presento a lo s franceses com o “citoyen s”.. 10.

(11) Estos son so lo dos ejem plos de lo que movim iento cívico s gen erado s en ambientes de revolución contra las conservador as in stituciones han logrado a favor de la conformación y legitimidad de los ciudadanos.. Hoy en día, las diferen cias entre las in stituciones so ciales so br e todo las políticas y la sociedad, es decir, las per sonas comunes no han podido llegar al con senso de que es ciudadan ía; el ur banista Jor di Borja plantea que los ciudadano s necesitam os redefinir cuales son n uestros deber es y derechos com o ciudadanos.. 2.6 Los nuevos derechos de ciudadanía Los ciudadanos no solo son aquello s que gozan de un reconocim iento del Estado. Los nuevo s teóricos sobr e ciudad y ciudadan ía hablan de un n uevo tipo de derechos que definitivamente involucran el entorno físico de la ciudad, que a su vez, condiciona el ejercicio de ciudadanía.. Derecho al lugar: la gente tiene derecho a mantener su r esidencia en el lugar don de tien e sus r elaciones sociales, en sus entornos signif icantes. O a tener otro de su libre elección. Derecho al espacio público y a la monum entalidad: es el complem ento necesario del anterior. Hay que dotar los lugares de signif icado y de calidad urbana. Derecho a la identidad colectiva dentro de la ciudad: la organ ización interna del espacio ur bano debe facilitar la cohesión sociocultural de las comunidades (barriales, de grupos de edad, étnicas, etc.).. 11.

(12) Derecho a la belleza, al lujo del espacio p úblico, a la visibilidad de cada zona de la ciudad. Cada parte de la ciudad debe tener su atractivo par a los otros. Derecho a la movilidad y a la accesibilidad: hay que tender a igualar las condiciones de acceso a las centralidades y la movilidad desde cada zona de la ciudad metropolitana. Derecho a la centralidad: todas las áreas de la ciudad metropolitana deben poseer lugares con valor de centralidad y poder acceder con igual facilidad a los centros ur bano s o metropolitanos. Derecho a la ciudad: es la sum a de lo s derecho s anteriores, es decir el der echo de ejercer el conjunto de libertades urbanas. La oferta ur bana glo bal debe ser accesible, conocida y con posibilidad de ser usada por todos los que viven en la región metropolitana. Derecho al acceso y al uso de las tecnologías de información y comunicación: Las adm inistraciones p úblicas no sólo deben proteger y gar antizar este derecho sino también utilizar las TIC par a democratizar realm ente al acceso de to dos a lo s servicios de interés general. Derecho a la ciudad com o refugio: La ciudad debe asum ir ár eas de refugio para aquello s que por razones legales, culturales o per sonales necesiten durante un tiempo protegerse de las institucion es, en tanto que éstas no son capaces de protegerlos. Por otra parte estas áreas-r efugio s forman parte de la oferta ur bana como aventura transgresora. Derecho a la protección por parte del gobierno de proximidad ante las instituciones políticas superiores y las organizaciones y em presas prestadoras de servicios: El go bierno local debe act uar de def ensor de oficio de lo s ciudadanos en tanto que. personas som etidas a otras. jur isdicciones y también en tanto que usuarios y consumidores.. 12.

(13) Derecho a la justicia local y a la seguridad: Hoy la justicia es inaccesible para la m ayoría de ciudadanos (por su co ste, lentitud, etc.). La seguridad es vista prin cipalmente en términos de r epresión y se plantean políticas de seguridad so bre todo cuan do la «in seguridad» afecta a sectores m edio s y altos y a agentes y representantes de las instituciones. La justicia local, de base m unicipal y la seguridad como actuación concertada entre la institución local y la sociedad civil organ izada es hoy una demanda inaplazable de las mayorías ciudadanas, en la medida que p uede asegurar un a prevención m ás eficaz y si es preciso una reacción sancion adora m ás r ápida. Derecho a la ilegalidad: Paradójicam ente tanto los colectivos sociales como, a veces, las instituciones locales deberían asum ir el coste de prom over iniciativas ilegales o alegales par a conv ertir un a demanda no reconocida en un derecho legal (por ejem plo, para o btener la reversión de uso de esp acio p úblico congelado por una in stitución estatal). Derecho a la innovación política: Los gobiernos lo cales y region ales deben recoger las demandas sociales p ara innovar en cuanto a sistemas electorales, m ecanismos de participación, instrum entos de planeamiento y de gestión, etc. (por ejemplo, el planeam iento estratégico es una innovación po lítica aun no reco gida por el derecho público). Derecho al empleo y al salario ciudadano: El ám bito ur bano-regional debe gar antizar un rol social que proporcione in gresos monetarios es decir rem un erado s al conjunto de la población activa. Además de las iniciativas. gen eradoras. de empleo. (por ejemplo,. servicios. de. proximidad, ecología ur bana, etc.), es en este ám bito que se pueden experimentar y gestionar algunas formas de «salar io ciudadano». Derecho a la calidad del m edioam biente: Como derecho a una calidad de vida integral y com o derecho a preservar para las generaciones futur as. Este derecho incluy e el uso de los recurso s nat urales y ener gético s, el patrimonio histórico-cultural y la protección frente a las. 13.

(14) agr esiones a la calidad del entorno (contaminaciones, congestiones, suciedad, fealdad, etc.). Derecho a la diferencia, a la intimidad y a la elección de los vínculos personales: Nadie p uede sufrir discrim inación según sus creencias, sus hábitos cult urales o sus orientaciones sex uales, siempre que se respeten los derechos básicos de las per sonas con las que se relacione. Todo tipo de vínculo per sonal libr emente consentido (por ejemplo, parejas homosexuales) m erece igual protección. No hay un m odelo de vida personal o familiar que tenga der echo a más protección que otro. Derecho de todos los residentes en una ciudad a tener el mismo status político-jurídico de ciudadano: Y por lo tanto igualdad de der echos y r esponsabilidades. La ciudadanía debe distinguirse de la nacionalidad (que en el m arco de la glo balización y de las uniones políticas supr aestatales debe per der su actual carácter absoluto es decir la facultad de proporcionar un estatuto difer enciado). Es la relación con un territorio -con un entorno so cial- lo que debe determinar el estatuto legal. Derecho a que lo s representantes directos de los ciudadano s tanto institucionales. (go bierno. local. y/o. regional). como. sociales. (organ izaciones profesionales, económ icas, sin dicales, territoriales, etc.) participen o accedan a las conf erencias y or gan ism os internacion ales que tratan cuestiones que las af ectan directamente. Derecho de los ciudadanos a igual movilidad y acceso a la información sim ilar a la que poseen los capitales privados y las instituciones públicas. Derecho a acceder a todo tipo de información em anada de los organismos público s y de las em presas de serv icio s de interés general. Derecho a la m ovilidad física com pleta en lo s espacio s políticos y económicos en los que se encuentran inm erso s. Derecho al uso social de las actuales tecnolo gías de información y com unicación, especialm ente en las relaciones con las Administraciones p úblicas (por ejemplo, ventanilla única).. 14.

(15) Derecho de los gobiernos locales y region ales y de las organizaciones, ciudades a constituir redes y asociacion es que actúen y sean r econocidas a escala internacional. Derecho a desarrollar una identidad co lectiva com o com unidad de ám bito regional- urbano y a con quistar la cota de auto go bierno que ésta m ism a comunidad determine librem ente, con la sola condición de que no excluya a nin gún habitante del territorio de ninguno de los derecho s de los ciudadano s del m ism o. (Bor ja, No.10. 1999 – 2000). Pretender que la totalidad de lo s nuevo s derechos de la ciudadanía se cumplan en una ciudad como Bo gotá p uede llegar a ser algo complicado, ahora preten der que estos derechos cobijen a to das las person as que h abitan en la inform alidad, puede llegar a ser algo utópico, al menos en el corto plazo. Com o se dem ostrara más adelante, lo s habitantes de estas zonas donde han ex istido problemas de legalidad o de informalidad presentan ante todo una unanimidad en cuanto al sentido escaso de pertenencia y de identidad so br e el sitio que habitan resp ecto a la ciudad a la cual le reclaman un estatus. Es decir, por lo general los habitantes de los barrios ilegales y/o recién legalizados no se sienten parte de la ciudad formal.. 3. Algunos rasgos importantes del Desarrollo Urbano de Bogotá en el Siglo XX.. La ciudad de Bogotá llegó al siglo XX siendo básicamente una ciudad pequeña, representación de lo que era Colom bia p ara la época, “en Colombia, a dif erencia de otros países del continente, no h ubo corrientes migratorias de or igen europeo notables a finales de siglo XIX n i principios del siguiente [ …]. A fin ales del siglo XI X, el producto interno br uto (PI B) de n uestro país solamente sup eraba a los de Hon duras y. 15.

(16) Haití” ( León Pico y Ro dríguez, Pizarro. 2005. Pág. 99). La po blación de Bo gotá no llegaba los 100.000 habitantes (cuadro 1) y apenas se empezaban a ver las consecuencias de la p uesta en m archa del sistema de tran sporte público colectivo. “Ningún evento registrado o infraestructura in stalada dur ante los tres prim eros siglos desp ués de la f undación alcanzó un impacto tan gran de com o el generado por el Tranvía. Éste se convirtió en una especie de motor que im pulsó la expan sión ur bana hacia el norte. Así, la ciudad p udo def initivam ente salir de esa m uralla que, por muchos siglo s, le habían impuesto” (Montezum a, 2000, 42). Cuadro 1 5. Respecto al tema de crecimiento ur bano, las primeras 5 décadas del siglo XX representaron un cr ecim iento signif icativo tanto en po blación com o en área. Lo s barrios entrarían a r emplazar la un idad esen cial urbana, compuesta por solares y manzanas. Poco a poco, la ciudad iba dejan do el m o delo co lonial y sus barrios nacían con una nuev a identidad. Sin embar go, es pertinente dejar en claro que este proceso no fue prioridad de nin gún gobierno: Bogotá seguía sien do una ciudad con rasgo s de ruralización, más que de ur banización; muestra de ello es la pr ecariedad que se presentaba en la prestación de servicio s públicos. Si bien la ciudad in corporó el serv icio. 5. Mus eo d e Desarrollo Urbano. Bogotá CD . Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Alcaldía Mayo r de Bogota. 1999. 16.

(17) de alumbrado p úblico, acueducto domiciliario, redes de desagüe, etc., la ciudad, especialm ente la central demostró que no tenía la capacidad de soportar este tipo de infraestructuras, de lo que se deduce que lo s en car gado s de administrar en ese m om ento no tenían la intención de recibir los cam bios que significaban “la mo dernidad”.. A grandes r asgo s, Bo gotá no tuvo proceso de industrialización en sus 5 prim eras décadas, y esto influyó en que la ciudad emprendiera su urbanización de manera tar día, sumado a la ausencia de políticas que regularan estos temas.. Sea com o fuere, la ciudad estaba crecien do, y y a en la década de lo s 40 lo s lím ites formales de Bo gotá no soportaban la dem anda de terreno. Esto hizo que la ciudad se empezara a extender prin cipalmente so bre los ejes de los princip ales cam inos y carreteras que comunicaban a Bogotá con el resto del p aís (la carr etera central del norte, el cam ino a occidente, la salida al or iente y el cam ino a Ubaque por Usm e). El r esultado de este proceso “no se dio desde la ciudad com pacta exp andiéndose en anillos sucesivo s, sino que f ue el de una ciudad dislocada, que fue dejan do vacío s en su proceso expansivo y cuy a articulación f ue determinada por el eje norte - sur, de lo cual r esulta la ciudad lineal” (Zambrano, 2004,69).. 6. 6. Fuente: Museo de Des arrollo Urbano . Bogotá CD. Instituto Distrital de Cultura y Tu rismo . Alcaldía Mayo r de Bogota. Plano de Bogotá 1913 con Chapinero. 1999. 17.

(18) Como con secuencia de la satur ación de suelo urbanizable, se exp idió en 1954 el decreto legislativo 3640 el cual incorpora mun icip ios vecino s al Distrito Especial de Bo gotá. Con esto la ciudad pasó de tener 2700 h ectáreas en 1951, lo cual representaba una densidad de 264,9 habitantes por hectárea, a 8040 hectáreas, y una den sidad de 141,7 habitantes por hectárea en el año de 1958 ( Cortés Días, 2003, 2).. Una característica im portante de Bo gotá es que es una ciudad cuya po blación ha cr ecido considerablemente en lo s últim os cincuenta años. “Si en 1951 el censo nos an unciaba que en Bo gotá habitaban 715. 250 person as y en 1999 se proyectaba un a población de 6.322.700 habitantes, eso significa que cerca del 90% de la actual ciudad tiene m enos de m edio siglo ( cuadro 2) ” (Zambr ano, 2004) 7. Esto podr ía significar que el Estado previó este fenómeno y que por con siguiente, realizó las políticas necesarias par a m antener controlado y planear una ciudad en don de se p udiera garantizar el artículo 51 de la 8. Constitución Política de Co lom bia . Pero, caso contrario, el cr ecimiento de la po blación, que implica el cr ecimiento físico de la ciudad, se ha realizado casi en ausencia de un Estado que regule, analice y planifique el tam año, la forma y la calidad de vida de sus ciudades y sus ciudadanos. Cuadro 2. 7. Zambrano Fabio, HISTORIA DE LA LO CALIDAD DE TUNJUEL ITO El Poblamiento d el Valle Medio del Río Tunjuelo. Alcaldía Lo cal d e Tunjuelito. Bogotá. 2004. 8 Art. 51. Todos los colo mbi anos tien en derecho a un a vivienda digna. El Estado fij ará las condiciones neces arias para h acer efectivo este derecho y promoverá planes de vivienda de interés social, sistemas adecu ados d e fin anciación a largo plazo y formas asociativas de ejecu ción de estos p rogramas.. 18.

(19) “La relación entre el crecim iento poblacion al y el área que ocupa tiene ritmos dif erenciado s. Si entre 1900 y 1930 la po blación se multiplicó por tres, el área ur bana creció ocho v eces. En cam bio, entre 1938 y 1999 la población se multiplicó por 19, m ientras que el área creció doce veces” (Saldarriaga, 2000, 87) Las gr aficas y las im ágenes lo demuestran: 9. 9. En los planos de Bogot á, las áreas so mbread as en neg ro indican el creci miento de la ciudad. Museo de Desarrollo Urb ano. Bogot á CD. Instituto Distrital de Cultura y Turis mo. Alcaldía Mayor de Bogota. 1999.. 19.

(20) Bo gotá 1970.. Bo gotá 1980.. Bo gotá 1990.. 20.

(21) Entonces no s estam os enfr entando, por un lado, a la necesidad de suelos urbanizables que otorguen de m anera planeada la solución a ese espectacular cr ecim iento de la ciudad. Y por el otro, a la ausencia de “gobiernos m unicipales eficaces y pro- activos, go biernos armados de políticas e instr umentos de planificación que les perm itan en carar de maner a creativa y ef icaz no sólo la presión demo gráfica y la cr eciente dem anda de vivien da, infr aestructura, suelo s y servicios público s, sino también el ya evidente 10. deterioro am biental” .. Como consecuen cia de los anteriores factores se p uede justificar el proceder ilegal de una inmensa cantidad se per sonas anón imas, que, casi sin posibilidades, se v ieron en la necesidad de acceder, de la manera que fuer a, a una solución de v ivien da.. 4. Barrios Ilegales. Los asentamientos precarios constituy en la m anif estación f ísica y espacial de la pobr eza y la desigualdad en un p aís mayoritariamente urbano. El crecim iento natural de las ciudades, el influjo migratorio de las zonas r urales, la ausencia de alternativas económicas para la población, así com o la ineficacia de las adm inistraciones y políticas, entre otros factores, gener aron una dinámica de crecimiento urbano informal e incompleto en las ciudades colom bianas ( Caicedo, 2002).. 10. Claudio Acioly Jr. Razón d e los proyectos de regularización d e los asentamientos in formales: desde el mejorami ento de los asentamientos h asta l a integración . Institute for Housing and Urban D evelopment Studies - IHS. 21.

(22) “Desde la década de los sesenta, la ocupación del espacio ur bano de la ciudad, principalmente en las áreas p erifér icas, se h a caracterizado por el loteo ilegal, la falta de servicios públicos, el desarrollo progresivo por autocon strucción, dificultades par a la accesibilidad y la conex ión con lo s circuitos ur bano s, car encia de espacio p úblico y equipamiento comunitario; def iciencias en la calidad de las viviendas y adicion alm ente la falta de titularidad predial”.. 11. La urban ización informal trae con sigo consecuencias económicas, sociales y ambientales que no sólo afectan a la población de ingreso s bajos, sino acarrean perjuicios para la sociedad en conjunto. Entre éstos se pueden mencionar el deterioro de la calidad de vida, deficiencias en servicio s p úblicos, vialidad y equipamientos, obstrucción de o bras p úblicas, precar iedad de títulos, ev asión fiscal y co stos extra al presup uesto público ( Alcaldía Mayor de Bo gotá, 2002,57).. Adem ás de estos factores, tam bién es necesar io tener en cuenta el impacto ambiental que producen los asentamientos ilegales, ya que por lo general, se ubican en partes cercan as a f uentes de agua o zonas de reserva forestal. Fuer a del daño que ocasionan al m edio am biente, por lo gener al, estos asentam ientos se ven en condiciones muy delicadas en épo ca de invierno.. Como se viene justificando, la ciudad carece de espacio físico y de políticas que generen soluciones v iables a la pro blem ática de su crecim iento y de la involucración de nuevo s h abitantes a ella en con dición de ciudadano s. En esta instancia, no existe norma,. 11. Caja de Viviend a Popular. Programa de titulación predial. http://www.cvp.gov.co/programas_ptp.asp. 22.

(23) no existe medio am biente, no existe Estado, sólo existe necesidad, y en térm inos de costo beneficio, la solución a una v ivienda, sin im portar las incomo didades, la falta de servicios, la irregularidad del proceso de titulación, y dem ás factores irregular es, quedan en un segun do plano, como más adelante se demostrará. Todo lo anterior es la realidad de miles de per sonas que carecen de techo y ven de manera distorsionada el problema: en vez de ver la gravedad del asunto, lo ven como una solución.. “Son las con diciones económicas las que llevan a un poblador ur bano destechado a aceptar las condicion es ilegales del ur banizador, quien no se sentía com o un pirata sino adelantan do una gestión filantrópica, hacien do bien a los desposeído s” (Zambrano, 2004, 100).. La pr ueba m ás clara de la falta de una política efectiva que com bata y dé soluciones a la problemática de las vivien das inform ales es el increm ento regular de este tipo de vivien das en la ciudad. El siguiente cuadro lo dem uestra: .. Bogotá. Urbanización C landestina 1960 -1991 Periodo. Crecimiento Ilegal H/año. Participación en el Creciemiento Total de la C. 18.10%. 1960-1966. 84. 1966-1972. 90. 26.90%. 1972-1977 1984-1986. 97 121. 31.80% 34.60%. 1986-1991 12. 127. 41.70%. 12. Fu ente: Luís Carlos Ji ménez. Citado por: Alberto Sald arri aga, Bogotá Siglo XX. Urbanis mo, Arquitectura y vida Urbana. Bogot á Al caldía Mayor de Bogotá. D.C. 2000. 23.

(24) Colom bia, como ya se h abía m encionado, presenta hoy en día un déf icit de viv ienda de 91.500 hogares y como nos muestran lo s siguientes cuadros, Bo gotá presenta un déficit de 21.134 ho gares. Fuera de eso, según estadísticas del año 2000 de la Caja de Vivienda Popular, en lo s estratos 1,2 y 3 existen 124,462 pr edio s sin titilación. Es decir, una vez m ás estamos ante una de las pr uebas que dem uestran la realidad de la escasez de suelo ur ban izable que, de alguna manera, justifica la existencia de lo s barrio s de or igen ilegal.. SITUACIÓN. No. BARRIOS. No. PREDIOS. CENSADOS. 1369. 564 35 2. TITULADOS. 673. 439 89 0. SIN TITULOS. 590. 124 46 2. SIN INF ORM ACIÓN. 106. 0. 13. 4.1. ¿Cómo opera el negocio informal de tierras? 13. Caja de Viviend a Popular. Programa de titulación predial. Estadísticas diagnostico d e los estratos 1 ,2 y 3. http://www.cvp.gov.co/programas_ptp.asp. 24.

(25) Ante la necesidad de vivien da acompañada de diversas variables como la pobreza, el desplazam iento, la ignoran cia, la falta de oportunidades, el tamaño no planeado de una familia, el sueño de tener casa propia, el ur ban izador p irata ve la mejor oportunidad para realizar su negocio: ven der lotes sin servicios y sin autorización legal.. Por extraño que parezca, los más desprotegido s de toda la sociedad son vistos por m uchos com o los más in dicado s para o btener de ellos dinero y así acum ular riqueza. Es decir, par a alguno s, los pobres son un gran negocio.. ¿Cóm o pasa esto? El sentido de propiedad privada no es excluyente, básicam ente es una condición h umana. Guiado s por este fuerte sentimiento, miles de personas buscan, depen dien do de sus cap acidades f inancieras, dón de con struir su ho gar. A mucho s de ellos les toca ubicarse donde prácticam ente no hay ciudad, en la “perif eria”, ahí donde pareciera no haber lógica para construir nada, y a sea un hum edal, o una montaña empinada, o al lado de un barr anco. Pero la casualidad más gr ande es que justam ente ahí exista alguien m ás oportun ista que está esperan do de brazos abiertos conseguir clientes para po der v en derles lotes, que tradicionalmente miden 6 m etros de fr ente por 12 m etros de fon do. Este per sonaje es el que se conoce como urbanizador pirata.. Esta clase de lotes en form a de rectángulo, carecen de cualquier r egularidad, pueden presentar inclinaciones de 50 grados o más,. las vías de acceso se limitan a ser. peatonales (en sus inicios), im posibilitando el acceso motorizado. Desp ués de unos m eses, el paisaje puede perf ectamente pasar de ser un a m ontaña verde a lucir com o un m ontón de casas mal con struidas, una encima de otra, com o si alguien h ubiera aco stado. 25.

(26) un edificio so br e la montaña. Claro está que no todas las ur banizacion es tienen estas características, “tam bién lo s hay p lano s”, como diría el ur banizador. En ese caso, el terreno será un h um edal o las orillas de un río. Son esas ur banizacion es las que cada invierno sufr en intensam ente las consecuen cias de la lluvia. En este caso toca secar los lotes a p unta de escom bros. Pero en cualquiera de lo s casos en que se desarrollen este tipo de ur ban izaciones el impacto am biental es demasiado agr esivo, dejando consecuencias irrecuperables para la nat uraleza y la bio diver sidad.. Pero, ¿Cóm o una fam ilia que se encuentra por debajo de cualquier n ivel de estratificación p uede conseguir recur so s para po der costear los gastos de com prar un lote baldío y con seguir los materiales par a auto construirlos? Es erróneo pensar que el tipo de personas que acceden a este tipo de so lución de vivienda no tienen nada, p uede que su difícil posición lo s ponga en situaciones de aguantar ham bre o in cluso de delincuencia, pero lo m ás seguro es que todos los m iem bro s de una familia de estas características, incluido menores de edad, trabajen en lo que sea —trabajo callejero ilegal, por lo general—. Es así como, con el trabajo de todos, al cabo de un tiempo empiezan a hacerse de cosas, por ejem plo electro dom éstico s, así sea pagado a cuotas. De esta manera, se empieza a construir de un capital que m ás adelante servirá como parte de p ago, ya que el “urban izador filántropo de gran cor azón” seguro recibir á los activos por un lote. Este ur banizador seguro tiene ya establecido un mercado en donde puede negociar la plata y lo s bienes que está recibiendo, de lo contrario no los r ecibiría.. Una vez superada la etapa de conseguir el lote, la familia endeudada se dispone a la construcción con ay uda de todo s los m iem bro s de la familia, que seguros son vario s. Se. 26.

(27) empieza el proceso de buscar materiales, p edazos de lata, m adera, p untillas, hasta inodoros (así no existan cañerías para el desagüe). Una vez reunido s lo s m ateriales suficientes se em pieza a lev antar de manera pro gresiv a el esp acio habitacional.. De ahí en adelante, los habitantes del n uevo ho gar em piezan una nueva vida: ya no más arrien do s en lugares in deseado s, el n uevo terreno es su f eudo y el de cualquier ex destechado.. Pero lo m ás com plicado está apenas por venir : “el acceso a los serv icio s p úblicos”. La primera necesidad por satisfacer está relacion ada con el agua. Tradicionalm ente, estos asentamientos se establecen cerca de f uentes de agua (ríos, lagun as, fincas con sistemas de riego, plantas de tratamiento). Claro está que también existen pobladores que esperan que el agua le caiga del cielo y solucionan esta carencia a punta de lluvia o, en compañía de otros vecinos, cav an un pozo profun do de don de esper an sacar el líquido. Bo gotá tiene gran cantidad de pozo s subterrán eos, pero el m étodo más com ún de adquisición de agua es por medio de la creación de redes clandestinas, construidas con m angueras que llegan a algun a fuente de agua priv ada. Muchas veces, para po der conseguir agua de este modo, se necesitaran bombas que impulsen el líquido a su destino final. Pero en el poco común caso de que no se consiga agua por nin guno de los m étodos anteriormente exp uestos, siem pre existirá alguien que v ea ahí el n egocio y se dedique a comercializarla.. Ahora el siguiente inconveniente por solucionar el de la luz. En primera instancia se usan medio s tradicion ales como velas, sin importar el gran peligro que éstas. 27.

(28) representan, ya que p ueden ocasionar un in cen dio en cualquier m om ento, debido al alto contenido de material sensible a la combustión con el que son elaboradas este tipo de vivien das. Con el tiempo será po sible ro bar energía eléctrica de cualquier transform ador aledaño.. Las cosas em piezan a com plicarse cada vez más. Ahora el asunto tom a dimensiones colectivas, se necesita de un alcantarillado que permita que las aguas residuales salgan. Este sí que es un problema de dif ícil solución, por eso, es com ún que se empiece por crear pozos sépticos, mientras se espera que algún día alguien les constr uya una red de alcantarillado.. Son inn umerables lo s problem as y las carencias que una urbanización de este tipo presentan. Pero lo m ás cr uel es que el urbanizador, con el previo conocimiento de todas estas lim itantes, hace su negocio, sin importar las con secuencias. Lo paradójico es que por suger encia del m ism o ur banizador, los habitantes empiezan a act uar com o sociedad, basta con reunirlos un día y proponerles la creación de una junta de acción com unal y, como todas las f amilias que han caído en su negocio comparten las m ism as necesidades, la idea es recibida de buen agrado.. Lo interesante es que de ahora en adelante sur ge una especie de so ciedad civ il que reúne gente que demanda lo m ism o “ser ciudadanos”. De ah í en adelante, empieza a darse uno de lo s resultados f unestos de este tipo de urbanizaciones. Este grupo de p ersonas empezará a exigir le a las autoridades form ales de la ciudad una solución a sus necesidades, y el directo respon sable, el que or gan izo este fenóm eno, ya no quier e saber. 28.

(29) nada del asunto. Es decir, el ur banizador, que es el que por ló gica debería dar solución a las necesidades que tienen los habitantes, supo en caminar el asunto par a que él no se viera implicado en las responsabilidades. Ahora las entidades distritales son las que deben dar solución, al menos de carácter cuantitativo, a esta población que, seguramente, más adelante dejará de ser una po blación excluida para pasar a ser una “población incluida”. En otras p alabras, un a po blación que accederá a su “ciudadanía”.. La forma com o se ex ige ante las autoridades distritales lo s servicios que al m unicipio no le correspon de gen erar, pero que va a term inar prestan do, p ueden ser desde cartas respet uosas al alcalde de turno hasta m anif estaciones de intencion es pacificas, pero con resultado s a veces violentos. Esta situación da pie para que nuevo s conflictos se presenten.. Es m uy posible que ahora otro oportunista, ya no un nego ciante, sino un burócrata, vea en esta población desprotegida un sinn úmero de posibilidades de agran dar su caudal de votos, que seguram ente en un fut uro ser án representativos para contin uar sus aspir acion es políticas.. Es así como se da inicio a un trian gulo v icio so de ur ban izador es piratas, destech ados pobres y político s. La evidencia más contundente de este trian gulo es que es común ver a los urbanizador es piratas p articipando directamente en política, e incluso sien do, ellos m ism os, los político s.. 5. Presentación del caso.. 29.

(30) El caso seleccion ado es el barrio Puerta al Llano, un barrio ubicado en la p arte sur de la ciudad de Bo gotá. Pertenece a la localidad No. 5 “localidad de Usme” más exactamente a la Unidad de Plantación Zonal (UPZ) No. 59 Alfon so López o com una Alfon so López. Los estratos 1 y 2 son lo que predom inan en el barrio aunque el m ayoritario es 1. El barrio se conform o como barr io ilegal en 1985 con una po blación no m ayor a 20 familias. Por medio de la r esolución 420/02 de oct ubre de 1998 logró su legalización, lo cual im plica que a partir de esa fecha es que hace parte form al de la ciudad.. La razón por la cual se seleccionó el barrio Puerta al Llano como caso de estudio es precisam ente por que cum ple con las principales características presentadas en la primera parte de esta investigación. Sus or ígenes ilegales, la form a como sus po bladores accedieron a un a solución de vivien da, su posterior desarrollo como comunidad que se une para dem an dar ante el Estado la consecución de uno o varios bienes com unes entre ellos el estatus de “ciudadano s”, su proceso de legalización, y otras particularidades m ás,. hacen que el caso cumpla con las características típicas de esta clase de. asentamientos inform ales.. Desp ués de aproxim adamente 13 años este barrio que no era parte in cluida de la ciudad, por m edio de un a resolución lo gró o btener su carácter de legalidad o bligando a cam biar las dimensiones tanto físicas como cultur ales de la cuidad. Lo anterior im plica que la ciudad de Bogotá a partir de 1998 creció, pero los or ígenes de esa expan sión se encuentran dentro de un marco ilegal.. 30.

(31) 5.1. Localidad de Usme.. Historia y antecedentes del proceso de urbanización14. La fecha de f un dación de Usm e data de 1650, y su nom bre origin al es San Pedro de Usme, por varios siglo s Usme a sido un centro da actividad agríco la y sus productos tradicionalmente han tenido como fin proveer de alimentos a la capital. El nombr e de Usme se “deriva del vocablo Ch ibcha, Usm ina, m ujer ligada a lo s romances de los Caciques de la época”.. Usme se convirtió en municipio en el año de 1911, lo s problem as entre colono s y arren datario s de las tierras fueron una de las principales características del n aciente m unicipio. 14. Información tomada d e: Lo calidad de Us me. Dep artamento Ad ministrativo de Planeación Distrital, Subdirección d e Exp ansión y Ordenamiento Regional. Al caldía Mayor de Bogotá. Bogota. 31.

(32) Pero es solo a p artir de la década de lo s sesentas del siglo XX cuan do em pezó un proceso destacable y considerable de poblamiento en esta parte ya incluida desde 1954 por m edio del decreto legislativo 3640 a la ciudad. Lo s prim eros po blam ientos que surguierón en Usme se originan en el proceso de oferta de terrenos de antiguas gran des hacien das que poco a po co se f ueron par celan do. Estos brotes de urbanismo se dieron en hacien das como Santa Libr ada y Gr an Yom asa, que justamente se encontraban en cercan ía a la carretera que comunicaba al Casco ur bano de Bo gotá con Usme. La explotación de m inas y lo s sectores de extracción de m ateriales pétreo s, tam bién im pulsaron el. po balm iento de Usm e, generan do barr ios como Los Molinos, El. Danubio, o la Fiscala. Por lo general esta clase de asentam ientos urbanos que sur gen alrededor de la actividad de la explotación se caracterizan por ser barrio s de origen informal y con características ur banas m uy com plejas.. Usme como ya se había mencionado en 1954 es an exada al Distrito Especial de Bo gota, y por medio del Acuerdo 26 de 1972 y el acuer do 2 de 1992 se crea la Alcaldía Menor y se constituye como la Lo calidad No. 5 del Distrito Capital resp ectivam ente. Usme redefinió sus lím ites en el Acuer do 5 de 1993. Su Junta Adm inistrador a Lo cal esta conformada por n ueve Ediles. Respecto a la geo gr afía física de la lo calidad, Usm e, esta ubicada principalmente so bre terreno m ontañoso en donde se encuentran piso s térm icos que van desde el frió hasta el páram o en la parte alta de sus cerro s. Por la parte occidental de la localidad. se. encuentra el río Tunjuelito. Usme cuenta con gran riqueza en cuerpo s de agua, en esta localidad se encuentran los ríos: Cur ubital, Chisacá, Lecho so o Mugro so. Tam bién se encuentran las quebr adas: El Destino, Guan da, Leñadero, Santa Helena, Yomasa, Santa. 32.

(33) Librada y la Ch iguaza. Adicionalmente tam bién. se encuentra con las siguientes. lagunas: Bocagrande, El Alar y Laguna Lar ga.. La Localidad de Usme esta div idida en dos zonas claram ente definidas un a es la zona ur ban a y la otra la r ural la cual a su veces esta sub - dividida en 15 ver edas: Chisacá, Unión, Mar garitas, An des, Hato, Arrayan es, Curubital, Destino, Olarte, Agualinda, Chiguaza, Corinto, Requilin a, Uval y Soches.. Cuan do existieron las grandes haciendas en esta zona entre los siglo s XVIII y XIX, una población campesina se in staló en ellas p ara trabajar y así pagar el derecho a viv ir en ellas. A partir de la década de lo s treintas del siglo XX empezó a deteriorar se la relación hacendado - campesino, y f ueron precisam ente lo s m ism os cam pesinos los que se convirtieron en “propietario” de las tierras, las cuales más tar de se par celaron y se comercializaron en térm inos, básicamente, de informalidad.. 15. 5.1.1. Características físicas de la localidad No. 5: Usm e.. Limites: Al Norte: Al Sur: Al O riente:. Población: Localidades de San Cristóbal y Rafael Uribe Ur ibe Localidad de Sum apaz Estrato: Municipio Chipaque. de. Ubaque. y H ogares:. Año 2000: 244.270 Hab. Año 2010: 323.571 Hab. 1 y 2 (m ayoritario) 55.629 Unidades. 15. : Localidad d e Us me. Dep artamento Ad ministrativo de Planeación Distrital, Subdirección de E xp ansión y Orden ami ento Region al. Alcaldía Mayor de Bogot á. Bogot a. 33.

(34) Al O ccidente:. Localidades de Tunjuelito y Viviendas: Ciudad Bolív ar. 39.935 Unidades. 16. 5.2. ¿Q uien fue el urbanizador pirata que lo urbanizo?. Quien ur ban izo gran parte de la lo calidad de Usm e específicamente la comuna Alfonso López f ue el señor Alfredo Luís Guerrero Estrada, un past uso que so lo o btuvo dos años de escuela pr imaria. Su form ación estuvo más bien ligada a que emprendió una serie de viajes hacia el Ecuador, y posteriorm ente al Per ú donde apren dió a realizar div ersas actividades. A la edad de 21 año s se em bar có par a la Ch ina y su regreso a Colom bia ya conocía térm inos como trabajo com unitario, autogestión com unitaria o acción com unal. Guerrero Estrada se instaló en el sur de Bo gotá en don de alcanzo a ser alcalde m enor de San Cristóbal.. Desp ués de vario s año s de líder com un al y de su f ugaz paso por la política bajo la bandera del partido liberal, empezó a incursionar en el negocio de las tierras, precisamente es en 1979 cuan do realizó su prim er trabajo, en esa ocasión. creo la. Cooperativa Pop ular de Viv ien da del Sur - oriente de Bo gotá y afilio a 7000 p ersonas, cada f am ilia aporto $5000 peso s, reun ió $35.000.000 de peso s, ofreció entregar lotes de 72 m etros con servicios incluidos m eno s teléfono. En 1981 desp ués de adquir ir un lote de 400 fanegadas y div idirlo, entrego 7000 lotes. El proyecto fue exitoso. El nombre de este barrio es Diana Tur bay.. 16. Información tomada d e: O rlando Muño z Neira. Urbani zadores Pirat as. Ediciones Doctrina y L ey Ltda. Bogotá. 2004.. 34.

(35) Basado en lo s r esultado s o btenido s, cada v ez se f ue teniendo m ás confian za, y de esa m anera se arriesgó a ur ban izar gran des lotes en la localidad de Usme. Guerr ero Estrada nunca se preocupó por gestionar licencias de constr ucción ni mucho menos por conseguir servicios p úblicos. De lo que si parece que se ocupó fue de incursionar en política, en 1988 llego al consejo con el m ovimiento “Techo y Pan”, sin abandonar sus nego cios. Fuera de eso in stalo una fábrica de ladr illos en la localidad de Usm e en donde también ven día m ateriales de constr ucción. En su carrera política alcazo a llegar hasta la Cámara de Representantes en el año de 1990. La base social de su m ovimiento político eran los mism os clientes de su negocio, aquellos a los que n unca les había dado nin gún papel legal que com probar a que ellos eran los dueños de la tierra en la cual ello s habían construido su vivien da, Guerrero Estrada n unca entregó ninguna escritura, lo único que entregaba a cam bio era recibos de venta de materiales así el podía justificar la consecución r ecursos económico s con la que se fin anciaba sus campañas políticas.. Al cabo de algunos años estos h abitantes in dignado s que siem pre est uvieron r eclamando las escrituras de los lotes que habitaban, decidieron acudir ante la Caja de Vivienda Popular p ara darle solución a sus reclam os. Este hecho dejo m al parado a Guerrero Estrada en la localidad, y por con siguiente perdió el apoyo con que contaba par a su carrera po lítica.. En la com una Alfonso Lóp ez, su principal fortín, Guerrero Estrada urbanizó de manera ilegal todos los barrios a excepción de el trian gulo, Portal de Oriente, Portal de la Vega, Nuevo Portal, Portal II, el Refugio, el Divino y la Orquídea.. Fueron m uch as las veces que se intento sancionarlo, pero solo durante el segundo m andato de Antanas Mock us f ue que se lo gro parar m ás de 15 años de actividad ilegal.. 35.

(36) Ahora la Caja de Vivien da Pop ular tiene en sus m ano s la tarea de escrit urar y legalizar los predios que este urbanizador pirata nego cio.. Hoy en día, ya un poco enferm os a causa de una atentado que sufrió por defen der a su espo sa cuan do ella era concejal, Guerrero sigue vivien do en la localidad, y aun que todavía es considerado com o una p erson a respetada su liderazgo político se ha p erdido.. “Si, y la razón para que el no se vaya es que le gusta ay udar a la gente, es una p ersona que esta pendiente de ay udar a la gente. Nosotros lo respetam os, de pronto no lo apoyam os políticamente. El puede ser el ur banizador pir ata pero es la base f un dam ental del barrio Alfon so Lóp ez.. Pero para la gente pobr e y hum ilde de este sector el. solo hecho que señor guerrero les haya vendido un pedazo de tierra sin ur ban ism o, sin diseño, sin planos sin nada de eso, para ellos eso se constituyo en una ayuda. El no mira el co lor, la raza, ni siquiera el dinero, m uchos lotes lo s regalo, y los que no pueden pagar les regala la deuda y se la deben. Todo el m un do sabe que el es ur banizador pirata pero nadie se lo p ueden com probar, el tipo tiene po der y relacion es. Por ejemplo en los recibos de las personas que compraron el lote, no sale la venta del lote sino venta de materiales. ” (Jorge Villam il). 5.3. Barrio Puerta al Llano. El barrio Puerta al Llano comparte una h istoria com ún con una ser ie de barr ios de la Localidad de Usme, esp ecíf icam ente lo s pertenecientes a la comuna Alfonso Lóp ez.. 5.3.1. Historia de Puerta al Llano. 36.

(37) Información tom ada por medio de entrevistas entre los m eses de octubr e y noviem bre de 2004, al Edil de la Localidad de Usme señor Jor ge Villam il, al presidente de la Junta de Acción Com unal del barrio, el señor José Celis, y a la delegada de la Acción de Juntas, la señora Maria Esperan za Dávila. El señor Celis inició hablan do de la importancia de la com unidad en el barrio. En pr imer lugar, af irmó que en Puerta al Llano no se hacía n ada sin el consentimiento previo de la colectividad. Por ejemplo, al r especto Celis comento: “Si algo falla, no es culp a de la Junta de Acción Com unal, sino de toda la com unidad”.. El barrio El Triangulo fue el prim er barr io que se origino en esta parte de la ciudad, desp ués de una invern ada muy gr an de que hubo a principio s de la década de los ochentas, un a f undación “Form ular Proyecto” gestionó y con siguió recurso s necesario para poder comprar un lote en la localidad de Usm e para ubicar a un a serie de fam ilias que se habían visto afectadas por la f uerte invernada. “las m ism as familias hicieron un censo de las fam ilias m as afectadas y las mismas familias hicieron su comité y ellos m ism os se v inieron a construir ahí, duraron dos año s constr uyendo.” (Jor ge Villamil) Para ese entonces, el barr io no contaba con nin gún servicio p úblico y tocaba cam inar un kilóm etro para poder tomar transporte p úblico, no había ni siquier a un camino para poder acceder al barrio. Este f ue el prim er barrio que se asentó en esta parte de la localidad, solo hasta 1989 – 1990 es que se em pezó a po blar el resto de la com una Alfon so López.. 37.

(38) El barrio Puerta al Llano se creo en 1985, con un a po blación de 20 familias (la mayoría proveniente de otras regiones del país), que com pró su lote al “ur banizador” Alfredo Guerrero Estrada.. Como es característico en esta clase de asentamientos, un a de las pr imeras actividades que se lo gro realizar como com unidad fue la de form ar la junta de acción com unal con el fin de po der organ izar se para po der conocer sus m ayores necesidades, y par a po der ser m ás a la hor a de dem an dar ante el Estado.. Muchas p ersonas pertenecientes a la comunidad se un ieron con el fin de ser escuch ados por las autoridades com petentes, y formaron un movim iento cívico, este movimiento fue cr eado en marzo de 1993, y en jun io del mismo año hicieron la prim era m ovilización que fue un paro cívico, este f ue el pr imer paso par a que las autoridades de la ciudad formal, sin ser responsabilidad de ellas, empezaran a m irar hacia esta parte de la ciudad que todavía no er a parte incluida. En ese entonces, la administración de Jaime Castro em pezó a mirar hacia esos lugares que nacían con un a problemática muy fuerte. Y según se describe en la entrevista, los r esultado s de ese p aro cívico f ueron positivos por que consiguieron la am pliación de la av enida Car acas desde la artiller ía hasta la parte alta de la localidad, además también con siguieron que le ubicar an un núm ero limitado de teléfono s mensajeros lo s cuales se ubicaban estratégicam ente en los barr ios. La ubicación dentro de cada barrio de este teléfono depen día de la importancia del inmueble en don de se iba a instalar, por ejem plo un sitio ideal par a ubicar el teléfono era en una p anader ía o en algún tipo de inm ueble de fácil acceso para el resto de los habitantes del barrio.. 38.

(39) Las actividades del movien do siguieron, entre 1993 y 1998 realizaron 6 paro s, in clusive una ves lo graron que el Alcalde Jaime Castro visitara la lo calidad y por con siguiente se interesar a más por lo s problemas de la localidad.. Un ejemplo del proceso de po blam iento del barrio P uerta al Llano es el de una fam ilia habitante del barrio, quien contó cóm o había sido su llegada al barrio. Su caso se presentó cuan do alguno de sus antiguos v ecino s en el centro de Bogotá, le prop uso comprar un terreno par a “ur banizar” en el barrio El Porvenir. A pesar de haberlo rechazado, en principio por que consideraba que estaba en un sitio m uy alto y sería muy frió, term inó, irónicam ente, comprando, por 50.000 pesos, un terreno en Puerta al Llano, que se encontraba aun m ás arriba de El Porvenir y era más frió.. 5.4. Infraestructura de Servicios Públicos. En 1998 llegó el señor José Celis a trabajar com o presidente de la Junta de Acción Comunal. En ese momento faltaba la ampliación y terminación de las vías, la legalización del barr io, el acceso a: el acueducto, la ener gía eléctrica y la term inación del co legio. Por lo general, el acceso que se tenía a todo s servicios era ilegal. Por ejemplo, el agua (que siempre es el pr incip al f actor que determina dónde localizar se) la tomaban de m anera ilegal de fin cas aledañas al sector.. 5.4.1. Servicio de Agua.. 39.

(40) Según Celis, el barrio organizó en sus inicios, un fondo comun al par a comprar unas m angueras, que se ubicaron ilegalm ente en la quebr ada de una f inca contigua. Aun que se tuvo éxito trayen do agua al barr io por un tiempo, al enterar se el dueño de la f inca del sistem a que se habían in geniado sus vecino s, man dó a cortar las mangueras inmediatamente. Así, fracaso el primer intento del barr io de con seguir agua. Otra forma de con seguir agua f ue accedien do directam ente a una tubería que lleva el agua desde la parte alta de la r epresa de la Regadera hasta Vitelm a, el agua va cruda y allá en Vitelma se trata. “Esa tubería que era de la empresa del acueducto, la gente que se fue ubican do poco a poco en toda esa parte fue buscan do el tubo que era un tubo con cuatro niveles de 26 pulgadas de diám etro: Concreto, m alla, Concr eto y adentro una lam ina inoxidable. Entonces la gente em pezó a perforarle las capas y a soldarle un a lámina y a sacar el agua con m angueras, ese t ubo esta lleno de perforaciones y sigue lleno, lo que pasa es que ya no se sale el agua.”( Jor ge Villam il). Algunos pobladores que no tuv ieron acceso a la tubería del acueducto y tuvieron que continuar yen do al río m ás cercano o esper an do las visitas semanales del carro-tan que, para con seguir agua par a cocinar, bañ arse, lav ar la rop a, etc.. A la empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, esta so lución le representaba m uchas pér didas y de alguna manera em pezó un proceso par cial de legalización y construyo un as redes con un a tuber ía que pasaba por las calles principales p ara que de ahí se pusieran uno s registros de p aso y sacar tubos más pequeños que llegaban a las casas. Con esta m edida se lo gro controlar y medir la cantidad de agua que cada vivienda consumía, y tam bién se lo gro garantizar el acceso a toda la com un idad, ya que con el anterior sistema, el autorregulado por la m ism a comunidad, muchas viv ien das no tenia. 40.

(41) acceso al agua por que la decisión de quien si o quien no tenia derecho al serv icio estaba en mano de los m iem bro de la junta de acción com unal de cada barr io.. 5.4.2. Servicio de Energía Eléctrica.. La en ergía eléctrica, de igual m anera, era tomada ilegalm ente de barr ios cercanos que sí contaban con el servicio. Pero lo p aradójico es que la empresa de En er gía de Bo gotá cobr aba una factura básica que llegaba a cada vivien da, el que no pagara se le acum ulaba, y fuera de eso si no pagaba se le subía, la em presa de Ener gía iba acum ulan do las deudas y después de legalizar el servicio cobro lo que le debían.. La empresa de Ener gía poco a poco fue in stalando unos transformadores que ellos m ism os llam aban de frontera. “estos permitían hacer un control de cuantas per sonas estaban co lgadas de ese tran sformador, cada vez que aumentaba la población mas personas se colgaban de ese y transformador y se iba la luz, entonces venia la empresa y decía que necesitaban otro transform ador, p ero eso no era así no m as eso era a punta de movilización y de lucha, sin embar go ese serv icio seguía sien do inform al.”( Jor ge Villamil). 5.4.3. Servicio de Transporte Público. El acceso al transporte, inicialm ente sólo se hacía a p ie, f ue m ejoran do en la medida en que habitantes del barr io con busetas o cualquier tipo de automotor particular pr estaban el serv icio, también de manera ilegal. Es importante puntualizar en que el estado de las calles, aun hoy en día, es deficiente, y esto ha dificultado que las empresas legales de. 41.

(42) servicio p úblico transiten por todo s lo s barrio s de la localidad, los alimentadores de Transmilenio llegan hasta cierto punto, en donde las con diciones de la m alla vial se los perm iten.. 5.4.3.1. INFRAESTRUC TURA VIAL. Aunque la vía prin cipal del barrio está pavimentada y se encuentra en buenas condicion es, las vías auxiliares y de acceso de la zona se encuentran en m uy mal estado. La población del barrio se enfrenta diar iam ente con la necesidad de transportarse hacia Bo gotá, a sus sitios usuales de trabajo, pero la baja presencia de buses, con fr ecuencia les im pide hacerlo.. La cer canía con Transm ilenio ha sido un gran alivio para P uerta al Llano, aun que sus habitantes deman dan que el sistem a llegue hasta su barrio o lo más cerca posible. Por esto, el presidente de la junta, el señor Celis, ya se ha reun ido con Transmilenio más de 10 veces, según sus relatos, buscan do que los alim entadores lleguen hasta el barrio. Sin embar go, aún no h a tenido éx ito, ya que Transm ilen io se reh úsa a p erm itirlo por el estado tan precario de algun as de sus vías. De manera m uy m olesta, el presidente de la junta decía: “Es que a Transm ilenio le preocupa más cuidar sus buses que br indar el servicio que r ealmente la po blación necesita”. (Jo se Celis). 5.4.3.2. Empresas y rutas que prestan el servicio de transporte público al barrio. 42.

(43) El barrio Puerta al Llano actualm ente cuenta con las siguientes r utas de servicio de transporte público:. Rut Nueva a Co dificación P64P97-P64 1 583P98-583 2 583P98-583 1 674P97-674 2 674P97-674 1 237R71-237 2 237- R71-237 1 652R91-652 1 E42P97-E42 1 E42P97-E42 2 P64P97-P64 2 330P94-330 2 330P94-330 1. Empresa. Reso lución. Denominació n. COOP. MULT. DE L OS TRAB. 840 DE 4 DE PUENTE GRANDE – EL TRANSPANAMERICANO S Y AS OCIADOS AGOSTO DE 2004 UVAL LTDA TRANSPORTES URBANOS S AMPER 837 de 05 de CIUDADELA EL RECREO MENDOZA BU SES BL ANCOS S. A. agosto de 2004 (BOSA) - UVAL (USME) TRANSPORTES URBANOS S AMPER 837 de 05 de CIUDADELA EL RECREO MENDOZA BU SES BL ANCOS S. A. agosto de 2004 (BOSA) - UVAL (USME) 1174 del 4 de SOCIEDA D UNIVERS AL AUTOMOTORA EL UVAL SE GUNDO diciembre de DE TRANSPORTES, S.A. SECTOR - FLORIDA 2003 1174 del 4 de SOCIEDA D UNIVERS AL AUTOMOTORA EL UVAL SE GUNDO diciembre de DE TRANSPORTES, S.A. SECTOR - FLORIDA 2003 COMPAÑIA METROPOLITAN A DE 536 DEL 15 DE AEROPUERTO EL TRANSPORTES S.A. JUNIO DE 2004 DORADO - EL UVA L COMPAÑIA METROPOLITAN A DE 536 DEL 15 DE AEROPUERTO EL TRANSPORTES S.A. JUNIO DE 2004 DORADO - EL UVA L 1170 del 4 de SOCIEDA D UNIVERS AL AUTOMOTORA EL UVAL II SECTOR diciembre de DE TRANSPORTES, S.A. CENTRO 2003 COMPAÑIA METROPOLITAN A DE 538 DEL 15 DE EL UV AL PUENTE TRANSPORTES S.A. JUNIO DE 2004 GRANDE COMPAÑIA METROPOLITAN A DE 538 DEL 15 DE EL UV AL PUENTE TRANSPORTES S.A. JUNIO DE 2004 GRANDE COOP. MULT. DE L OS TRAB. 840 DE 4 DE PUENTE GRANDE – EL TRANSPANAMERICANO S Y AS OCIADOS AGOSTO DE 2004 UVAL LTDA 561 de 29 de PUERTA AL LLANO - EL FLOTA USAQUEN S.A. octubre de 2003 MIRADOR 561 de 29 de PUERTA AL LLANO - EL FLOTA USAQUEN S.A. octubre de 2003 MIRADOR. La inform ación sum inistrada es pro ducto de lo s inventarios realizados por la STT y es referencial. 5.4.4. Salud y Educación. La clasificación socioeconómica del barrio com prende lo s estratos 1 y 2. Princip alm ente el estrato es determ inado por el tamaño de la casa. Varias de las viviendas del barrio son casas pref abricadas.. 43.

(44) 5.4.4.1. Salud. Según la Secretaria Distrital de Salud, la localidad de Usme cuenta con 126.363 afiliados al r égimen subsidiado de salud. La mayoría de lo s habitantes de Puerta al Llano por pertenecer al estrato en que se en cuentran están in scr itos en el SI SBEN. 17. Todos ellos p ueden hacer uso de 12 centros de atención de la red adscr ita. con la que. cuenta la localidad, ninguno de ellos esta ubicado en P uerta al Llano.. - Centro de Atención Médica Inmediata – CAMI Usm e - Centro de Atención Médica Inmediata – CAMI Santa Librada - Unidad Prim aria de Atención – UPA Santa Marta - Unidad Prim aria de Atención – UPA Yom asa - Unidad Prim aria de Atención – UPA San Juan Bautista - Unidad Prim aria de Atención – UPA La Reforma - Unidad Prim aria de Atención – UPA Betania - Unidad Prim aria de Atención – UPA La Marichuela - Unidad Básica de Atención – UBA Lorenzo Alcantúz - Unidad Básica de Atención – UBA La Flora - Unidad Básica de Atención – UBA El Destino - Unidad Básica de Atención – UBA La Un ión 4.4.4.2. Educación Según la Secretaria de Educación de Bogota en la localidad de Usme hay. una. Población en Edad Escolar (PEE) de 71.713 niños y jóven es; y cuentan con 47 establecimiento educativos oficiales. Uno de ellos esta ubicado en P uerta al Llano (I.E.D.I. “Puerta al Llano”) en el que se realizan permanentem ente tres jornadas. escolares. A éste asisten buena parte de lo s niños y jóven es del sector. Sin embar go, sus salon es no dan abasto y algunos de los cur sos han tenido que tom ar com o cede principal para sus clases, la casa com unal del barr io.. 17. Secretaría de Salud d e Bogotá, Boletín de Estadísticas , Al caldía Mayor de Bogotá. Bogota 2003. 44.

(45) A pesar de la cercan ía y calidad de las in stalaciones del colegio, con frecuen cia, los niños son asignados con cupos en colegios de barr ios aledaño s. En algunos de lo s casos, deben hacer uso del tran sporte público a diar io para asistir a clases, incurrien do en un costo que, en la mayoría de los caso s, con sideran sign ificativo; a tal p unto que, en casos puntuales, se con stituye en la justificación de la deserción.. En 1992 se empezó a con struir el colegio de P uerta al Llano. La misma com unidad inició su constr ucción pero, debido a la falta de recursos, la o br a se det uvo por un tiempo hasta que finalm ente fue terminada por el distrito.. 5.5. Proceso de Legalización.. En 1990 em pezó el proceso de legalización del barr io. Sin em bar go, ésta no ocurrió hasta el 2 de octubr e de 1998 cuan do, desp ués de m ucho s debates en el con sejo, cuando Enrique Peñalosa f ue alcalde legalizo casi todos los barrios ilegales de Usme, legalizo cerca de 100 barrios. Esto produjo que se llevara a cabo la tan anhelada escrituración de m uchos de lo s lotes. Aún hoy en día la legalización sigue sien do par cial, ya que excluye. 45.

Referencias

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