Exploración y conservación de la piangua: Anadara Tuberculosa (Sowerby, 1833) y Anadara Similis (c.b adams, 1852), en san ándres de tumaco
Texto completo
(2) AGRADECIMIENTOS. A la Asociación de Concheras de Nariño (ASCONAR) por abrirme sus puertas y brindarme la orientación necesaria durante el proceso de investigación. A la señora Carmen Julia Palacios por su disponibilidad y por su sabiduría en lo pertinente a la actividad de la extracción de la piangua. A los piangueros del barrio El Morrito, quienes con gran disposición, alegría, sonrisas y compañía, me enseñaron cuál es el significado de la extracción en su diario vivir. A la señora Santa Isadora Compas Valverde, a su esposo Luis Ángel Valencia y a sus hijos Cirilo y Johan por invitarme a una jornada de concheo, por dejarme internar en el manglar y por ayudarme a salir del barro que llegaba hasta las rodillas. A la familia Bolaños en Tumaco por abrirme las puertas de su hogar y por acompañarme en la mejor experiencia que he tenido en mi primera visita al Litoral Pacífico. A los funcionarios de INCODER, CORDEAGROPAS y RECOMPAS por facilitarme información y por explicarme las características de la actividad en la región. A Jaime Arocha por la dirección de este trabajo y por compartir conmigo las ganas de trabajar por la gente del Pacífico y las comunidades afrodescendientes. A Emilio Realpe por su gran paciencia, y su compañía en este proceso. A los amigos que me apoyaron y fueron partícipes en la realización de éste trabajo, por sus consejos, por sus deseos de éxito y por mantenerme con la fuerza necesaria para culminar éste objetivo. Y por supuesto a mi familia que me brindó alegría, fuerza y paciencia; a la fe que depositaron en mí y a todos estos años en los que han brindado amor y apoyo para la culminación de mis objetivos..
(3) TABLA DE CONTENIDO. 1. INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………...1 2. OBJETIVOS…………………………………………………………………………3 2.1. Objetivo general…………………………………………………………………..3 2.2. Objetivos específicos…………………………………………………………….3 3. JUSTIFICACIÓN……………………………………………………………………3 4. ANTECEDENTES…………………………………………………………………..4 5. ASPECTOS GEOGRÁFICOS Y POBLACIONALES…………………………..6 6. ASPECTOS BIOLÓGICOS………………………………………………………10 6.1. Antecedentes y Estudios Taxonómicos………………………………………10 6.2 CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA ESPECÍFICA DE Anadara tub erculosa (SOWERBY, 1833)............................................................................................19 6.2.1. Características………………………………………………………………...19 6.2.2. Distribución…………………………………………………………………….22 6.2.3. Ecología………………………………………………………………………..23 6.2.4. Estado de amenaza…………………………………………………………..23 6.2.5. Estrategias de conservación………………………………………………...23 6.2.6. La actividad de pianguar (concheo)……………………………………….24 6.3. Factores ecológicos del ecosistema de manglar……………………………25 7. ASPECTOS SOCIO-CULTURALES……………………………………………29 7.1. El concheo……………………………………………………………………….31 7.2. Organizaciones creadas para la extracción de la piangua…………………34 7.3. Las mujeres concheras de Tumaco…………………………………………..35 8. ASPECTOS SOCIO-ECONÓMICOS…………………………………………..37 8.1. Comunidades negras, Invisibilidad y el concheo……………………………39 8.2. Comercialización y mercadeo…………………………………………………42 9. ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO SOSTENIBLE DEL RECURSO………44 10. CONCLUSIONES……………………………………………………………….47 11. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………….50.
(4) LISTA DE FIGURAS. Figura 1. Clave para identificar los subgéneros de Anadara. (Fuente: Rodríguez, 1985). Figura 2. Clave para las seis especies del subgénero Anadara. (Fuente: Rodríguez, 1985). Figura 3. Esquema del ciclo de vida de Anadara tub erculosa (Fuente: Borda & Cruz 2004c en Lamus, 2006). Figura 4. Consideraciones generales de los bivalvos (Fuente: Mosquera, 2006)..
(5) “(…) llego con las manos que me duelen y vea me chorrean agua y sangre…hasta llora uno sus lágrimas. Y así uno al otro día vuelve otra vez, porque uno vive de esto”. – añadiría Odilia- “ esa mantención de la casa ya me tiene bien atropellada, porque lo que yo hago, no me alcanza…ni para los tres golpecitos de comida. Si yo no llego con mis conchitas, mis hijos no comen…Y mi marido enfermo que ya no puede trabajar, ahora me toca más duro…hasta prestar plata para llevarlo al médico (…)” (Machado, 1996)..
(6) 1. INTRODUCCIÓN La captura de la piangua (Anadara tuberculosa y Anadara similis) se caracteriza por ser una actividad netamente artesanal, desarrollada por la mayoría de las comunidades de la Costa Pacífica colombiana que tienen acceso al manglar y que dependen de esta actividad como único medio de sustento en las zonas costeras y ribereñas de la región (Portilla, et al., 1997). La recolección es en su mayoría una actividad realizada por las mujeres, las cuales reciben el nombre de concheras por la actividad a la cual se dedican, esto es, recolectar pianguas entre las raíces del manglar. En la actualidad se han sumado gran cantidad de hombres, jóvenes y niños ante la falta de empleo y alternativas productivas en la zona. Para ello deben esperar a que la marea esté baja y luego recorrer, con los pies sumergidos en el barro, las áreas de manglar para escarbar con sus manos entre las raíces de los mangles y hallar las conchas, en una actividad que dura entre cuatro y seis horas. Cuando la marea comienza a subir nuevamente e inunda las áreas del manglar, la labor diaria de la concheras concluye (González, 2004).. La explotación de la piangua se inició como actividad de autoconsumo en la década de los año 70, entre 1970 y 1979 se presentó el comercio dirigido a la exportación principalmente al vecino país del Ecuador (Leal,1998). Para la década del año 80 hubo un apogeo en la producción y el recurso al parecer comenzó a sufrir los estragos de la sobreexplotación por el gran comercio que presentaba. El comercio de piangua se ha acentuado presionando aún más las poblaciones existentes en la zona; debido a su importancia económica y su demanda en los mercados locales, este recurso ha sido objeto de atención en Colombia. Existen pocas investigaciones sobre el tema en el Pacífico colombiano, algunas tratan sobre aspectos biológicos del género Anadara, otras tocan aspectos económicos y ecológicos del mismo género (Portilla, et al., 1997). En Colombia se han encontrado 11 especies de la familia Arcidae, de las cuales principalmente tres, Anadara tub erculosa, Anadara similis, conocidas localmente como “Piangua Hembra” y “Piangua Macho” respectivamente, y Anadara grandis conocida como “Sangara”, son consumidas por los habitantes de la Costa Pacífica colombiana (Borda, et al., 1997). Debido al creciente interés sobre éste molusco, se pretende mediante una revisión bibliográfica extensiva evaluar el grado de explotación de este importante recurso, en lo relativo a la extracción, y aspectos comerciales básicos que permitan formular las estrategias preliminares de la ordenación de la extracción de la piangua y su conservación.. 1.
(7) Con miras a obtener dicha información, es necesario comentar que durante el período comprendido entre el 13 de Junio y el 19 de Junio del año 2007, realicé una salida para recolectar referencias bibliográficas y para conocer la actividad de la recolección descrita anteriormente. Durante la estadía, se logró hacer contacto con diferentes instituciones que facilitaron diferente tipo de información sobre la explotación de la piangua y sobre la conservación de dicho recurso en la Costa Pacífica colombiana. INCODER, RECOMPAS Y CORDEAGROPAS, fueron las instituciones que finalmente visité y en los cuales expuse mis intenciones para que al final muy amablemente me facilitaran información. De igual manera se pudo establecer un contacto con la señora Carmen Julia Palacios, líder y representante legal de ASCONAR (Asociación de Concheras de Nariño), que es un centro de acopio para los recolectores de la piangua y que dentro de sus objetivos se encuentra fomentar la cultura de la piangua dentro de la comunidad, preservar el recurso y tratar de crear planes de conservación en la región asesorados por diferentes organizaciones e instituciones, pero la verdad es que la población carece de apoyo local y departamental para el desarrollo de dichos planes de recuperación. Es evidente que la comunidad piangüera no posee muchos elementos que dado el caso de tenerlos, la actividad de conchar sería más enriquecedora para la población y así, se lograría adquirir una verdadera cultura sobre la piangua con miras a que el Estado prestara mayor atención sobre dicha población y con miras a entregar más apoyo a una comunidad en su mayoría afrodescendiente marginada y dejada en el olvido.. Teniendo en cuenta que las dos especies tienen una baja tasa de crecimiento y densidades muy bajas lo que las hace no aptas para la maricultura, su persistencia depende de la conservación de las poblaciones naturales y de la preservación de su hábitat (Franco, 1995).. . 2.
(8) 2. OBJ ETIVOS 2.1. Objetivo general Evaluar el grado de explotación del recurso piangua con énfasis en las especies de importancia económica (Anadara tub erculosa, Anadara similis), en lo relativo a la extracción, comercialización y aspectos socio-culturales que permitan el mejoramiento en las estrategias referentes al proceso de su conservación. 2.2. Objetivos específicos •. • • •. Describir los estudios previos en la identificación taxonómica de las especies de la familia Arcidae en especial aquellas pertenecientes al género Anadara, de importancia económica en el Litoral Pacífico colombiano. Establecer las relaciones del recurso piangua con su medio ambiente y en especial con la actividad extractiva realizada por las comunidades del Litoral Pacífico. Evaluar particularmente el caso ASCON AR e identificar los sistemas de organización que activan las comunidades piangüeras para la recolección de éste recurso. Plantear estrategias que permitan la utilización adecuada de la piangua como recurso natural y fijar pautas para mejorar su explotación.. 3. JUSTIFICACIÓN La piangua (A. tub erculosa) es un recurso importante a nivel alimenticio, económico y comercial para los habitantes del Pacífico, constituyéndose en la especie más explotada del litoral (Squires et al., 1975; Borrero 1982; Cruz 1984; Stern-Pirlot 2004 en Lamus, 2006). Sin embargo la disponibilidad del recurso ha disminuido, lo cual se ha visto reflejado en las capturas realizadas (Candelo et al., 2002; Portilla 2005 en Lamus, 2006). Según las categorías de la UICN esta especie se encuentra en estado de amenaza vulnerable (VU), lo que indica que enfrenta un moderado riesgo o deterioro poblacional a mediano plazo si no se toman medidas para una explotación adecuada (Lamus, 2006). Existen pocas investigaciones sobre el tema en el Pacífico colombiano, algunas tratan sobre aspectos biológicos del género Anadara (Squires et al., 1975; Borrero, 1982; Naranjo, 1982; Herrán, 1983; Bolívar, 1984; Rengifo, 1985, Montenegro, 1995 y Borda, 1.996), otras tocan aspectos económicos y ecológicos del mismo género (Betancourth y Cantera, 1978; Contreras y Cantera, 1978; Rodríguez, 1985; Prahl et al., 1990). Se observa un interés creciente en las comunidades de los municipios de la costa de Nariño por conocer y tratar de evaluar la actividad que se ha convertido en fuente de ingreso para un número importante de familias (Borda et al., 1996).. 3.
(9) Un uso adecuado del recurso piangua necesariamente requiere un conocimiento previo de su estado en el sitio que se pretende implementar algún tipo de manejo; el conocimiento tanto de las características de la población como de las causas de su estado, proporciona herramientas claves para logar su conservación (Franco, 1996 en Lamus, 2006). Es importante contar con unas reglas de manejo justas y eficientes para la asignación de unidades de recursos, evitando su sobreexplotación y posible extinción. Según esto, vale la pena identificar las reglas o instituciones que regulan el manejo del recurso piangua y su influencia sobre éste (Lamus, 2006). . Por otra parte, las ciencias sociales destacan hoy, en el contexto de los planes de desarrollo y los procesos de planificación, la importancia del territorio y los recursos percibidos por los actores sociales (Vargas 1999 en Lamus, 2006). De esta forma, así como la percepción del territorio por parte de la comunidad es importante para la planificación y ordenamiento del territorio, de igual forma la percepción de los recursos es substancial para la planeación de estrategias de conservación y manejo sostenible de estos (Lamus, 2006).. 4. ANTECEDENTES La Acuicultura de forma controlada se ha realizado desde hace mucho tiempo para determinadas especies, pues los moluscos y mariscos en general se pueden producir en criaderos de donde se entregan al consumo. En Colombia se están haciendo los estudios tendientes a encontrar las especies con probabilidad de ser cultivadas. Dentro de estos estudios está el de ampliar los conocimientos sobre la Biología de la piangua Anadara tub erculosa, con miras a poder suministrar ayuda a la comunidad de pescadores artesanales, para un mejor aprovechamiento de éste recurso, siendo éste uno de los más consumidos debido a la facilidad de obtenerlo, y a su escaso valor comercial (Rengifo,1985). Con el nombre de piangua se conocen los bivalvos Anadara tuberculosa (Sowerby,1833) y Anadara similis (Adams, 1852) que se encuentran en la zona de manglares de la costa Occidental de Colombia y gozan de un gran interés comercial. Existe también la Anadara grandis (Broderip y Sowerby, 1829), llamada “sangara” que pertenece como las otras dos a la familia Arcidae, pero dentro de la zona de manglar no comparte estrechamente el mismo hábitat con ellas (Contreras y Cantera, 1978 en Rengifo, 1985).. 4.
(10) La familia tiene una distribución circuntropical, las especies que incluyen son comunes a zonas arenosas y fangosas, frecuentemente asociada a la vegetación de manglar (Pathansali, 1964; Chanley, 1966; Squires; et al., 1975 en Rengifo, 1985). Varias especies son de especial interés por constituir un recurso alimenticio y económico de importancia. Igual que en ostras, la apariencia, sabor y gordura son algunos de los factores que determinan la calidad de las pianguas. Nascimento y Andrade (1980 en Rengifo, 1985) indicaron que la calidad puede ser expresada como Índice de Condición, el cual es la proporción de carne en volúmen y peso en la cavidad intervalvar (Quayle, 1969; Walne 1970 en Rengifo, 1985). . El Índice de Condición fue evaluado por Cruz (1980 en Rengifo, 1985) en Costa Rica para Anadara tub erculosa y sólo se encontró en la literatura la observación de Squires; et al., (1972 en Rengifo, 1985) que en Colombia no existe relación entre madurez sexual y peso fresco de ésta especie. En ostras se ha determinado que la robustez o gordura podría deberse a la cantidad de glucógeno, a la madurez sexual o a una combinación de ambas (Quayle, 1969 en Rengifo, 1985). . La extracción, cultivo y comercialización de especies del género Anadara son practicados tradicionalmente en la mayoría de países del sudeste asiático. Su extensión es importante en Malasia, Tailandia, Japón, Corea y China. Las principales especies que cultivan son A.granosa, A. subcrenata y A. b roughtonii. Su consumo también es importante en India, Indonesia, Vietnam y países de África occidental (Borrero, 1982 en Lamus, 2006). En la costa del Pacífico de Centro y Sur América las tres especies más explotadas son Anadara tuberculosa, A. similis y A. grandis, de las cuales la primera es la más abundante (Herrán,1983).. Artunduaga y Mora (1974 en Rengifo, 1985) calcularon la captura de piangua en 100 toneladas por año, Betancourt y Cantera (1978) hicieron los estudios Bromatológicos a corto plazo, concluyendo que presenta gran contenido proteínico. Squires, et al., (1975) estudiaron aspectos generales de ella colocándola como el molusco de mayor consumo en la Costa Pacífica colombiana. El Doctor Quayle (1980 en Rengifo, 1985) anota dos métodos esenciales para determinar crecimiento: uno mediante frecuencias de longitud de muestras representativas al azar y el otro el de marcar cada individuo para ser reconocido cada vez que sea medido posteriormente.. 5.
(11) El crecimiento de Anadara tub erculosa ha sido descrito por Squires, et al., (1975) de una forma no muy precisa, mientras que para otras especies de la familia Arcidae ya se han hecho mayores estudios de crecimiento. En Colombia en particular, Contreras y Cantera (1978) señalaron el interés económico que presentan las especies de Anadara distribuidas en la zona del manglar; basado en el estudio realizado sobre la estructura de las poblaciones comercialmente explotadas (Squires, et al., 1975 en Rengifo, 1985).. 5. ASPECTOS GEOGRÁFICOS Y POBLACIONALES 2 La cuenca del Pacífico colombiano tiene unos 80.000 Km de superficie, y se ubica en la región occidental de Colombia, siendo sus coordenadas geográficas extremas las siguientes: en el norte la hoya del río Juradó (7°28’N) y en el sur la hoya del río Guaítara, afluente del río Patía (0°14’N); al Oriente el nacimiento del río San Juan (75°51’W) y en el Occidente la desembocadura del río Mira en Cabo Manglares(79°02’W). La cuenca limita al Norte con la hoya del río Atrato, en un tramo de 408 Km (divorcio de aguas de la Serranía del Baudó), al Oriente con la gran cuenca del Magdalena-Cauca (divorcio de aguas de la Cordillera Occidental) en un tramo de unos 232 Km; al Sur, limita con la República del Ecuador en un tramo de 168 Km y al Occidente con el Océano Pacífico en una longitud de 1.300 Km y de unos 30 Km con la República de Panamá ( Prahl, et al., 1990 en Figueroa, 2000).. En el Departamento de Nariño, la franja de planicie marina es de 422 Km de longitud y comprende desde la desembocadura del río Mataje en límites con el Ecuador, 01°28’00”N y 78°50’W hasta la bocana del río Guapi al extremo norte del Departamento (límite departamental ente Nariño y Cauca) con 02°38’N y 77°58’W ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Los límites geográficos de la región son: Norte: Frontera con Panamá 07°27’N Sur: Frontera con Ecuador 01°27’ Oeste: Cabo Manglares 79°03’W La Ensenada de Tumaco se encuentra localizada entre Punta Cascajal en la Isla del Gallo 1°48’ de latitud norte y 78°42’ de longitud oeste, y la Isla de Bocagrande a 1°49’ latitud norte y 78°30’ longitud oeste. Se caracteriza por ser una región fango-arenosa en la cual desembocan los ríos Mira, Chajal, Chilbi, Mexicano, además de varios esteros ciegos, comportándose como estuario. Con una longitud de aproximadamente 27 Km y una profundidad promedio de 5m, a excepción del 6.
(12) canal de navegación que alcanza profundidades de hasta 20m presenta cambios de marea cada seis horas quedando al descubierto durante los niveles mínimos, extensos playones que dificultan la navegación especialmente en la zona norte ( Calero, et al., 1997 en Figueroa, 2000). Según el Censo Nacional de Población, Nariño contaba en 1973 con 809.178 habitantes y representaba el 3.9% de la población total del país. En 1981 su población se estimó en 1’046.921 o sea el 3.6% del total nacional. Y en 1993, la población del Departamento ascendió a 1’274.708 habitantes. Concentrados en su mayor parte en la áreas rurales, en un número de 728.168 habitantes y 546.540 en las cabeceras municipales. De acuerdo con las proyecciones realizadas para 2 1981, el departamento de Nariño tenía una densidad de 31.3 habitantes por Km . El Departamento cuenta en la actualidad con 64 municipios, 214 inspecciones de Policía y 174 Corregimientos (IGAC,1985;DANE,1993 en Figueroa, 2000). El Municipio de San Andrés de Tumaco según información del censo poblacional de 1993, cuenta con una población de 108.371 habitantes, de los cuales un 34.2% corresponde al sector rural y un 65.8% al urbano ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Los registros históricos de población demuestran que paulatinamente se ha ido perdiendo el equilibrio entre el campo y la ciudad, concentrándose cada vez más la población en ésta última. La población rural, presenta tasas negativas de crecimiento que se evidencian en la diferencia de población registrada en los dos últimos censos ( pasó de 48.620 habitantes en 1985 a 37.110 en 1993) ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Posee una infraestructura de servicios, comercial e industrial que la convierten en el polo de atracción de los habitantes costeros. Por su carácter de puerto marítimo, brinda las condiciones para el intercambio de mercancías a nivel nacional e internacional. Aquí se establecieron multitud de empresas industriales dedicadas a la explotación pesquera, camaronera, maderera, de palma africana y palmito. Todas ellas con capital foráneo, utilizan la mano de obra no calificada de los nativos en labores secundarias ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Generalmente la Costa Pacífica esta conformada de población afrocolombiana, que habita en su mayoría en caseríos dispersos construidos longitudinalmente siguiendo la línea de la costa a las márgenes de los ríos. El litoral del Pacífico también tiene una población indígena donde están las comunidades EperaraSiapidara, Embera, Waunana, Cuna y Awa-Kwaiquer las cuales habitan las riberas de los ríos en dirección hacia las bocanas o las partes altas de los mismos. La población mestiza se encuentra en mínimas proporciones, habita los centros urbanos, desarrollando diferentes actividades económicas como la explotación de recursos madereros y su transformación, la minería, el comercio y el turismo (Sánchez-Páez, et al., 1997 en Figueroa, 2000).. 7.
(13) Hoy por hoy, los descendientes de los africanos sometidos a la esclavitud subsisten aún en condiciones ambientales difíciles. Poblaron las márgenes de los ríos y continuaron en la práctica de la agricultura cultivando diferentes alimentos. Estos productos como el arroz, coco, banano, maíz, ente otros se intercambian en otros poblados cercanos o en los puertos y garantizan el abastecimiento de víveres o elementos no producidos en el lugar. Igualmente permiten el establecimiento de circuitos de relaciones comerciales o sociales fortalecidos mediante lazos de amistad, familiaridad, solidaridad o compadrazgo (SánchezPáez, et al., 1997 en Figueroa, 2000). El servicio de salud es deficiente ya que en la Ensenada de Tumaco solo existen 7 puestos de atención de salud y 22 en toda la zona rural. Las enfermedades que mas afectan a las comunidades son las respiratorias, virales, epidémicas, oftálmicas, paludismo, tifo y del aparato digestivo, para el tratamiento de las misas se acude a los métodos tradicionales basados en plantas medicinales, cuyas fórmulas se han heredado ancestralmente ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). En cuanto a la educación existe una población escolar entre 5 y 17 años de 58.956 individuos, que en relación a la población total del municipio equivale a un 54.1%. De esta población 42.383, 71.9% es atendida por los establecimientos oficiales y no oficiales, dejando un déficit de cobertura del 28.1%. El promedio atendido se encuentra por debajo del promedio nacional que es del 85%( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Para las personas que se dedican a las actividades de la explotación del manglar, leñateros, carboneros y concheras (sobre todo los que están organizados), los tiempos actuales requieren de mejor preparación y hacen el esfuerzo para que sus hijos estudien ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Existe una marcada diferenciación de labores por sexos. El papel desempeñado por la mujer va mas allá de la preparación de alimentos, lavado de ropa y crianza de los hijos, ella es parte fundamental en la actividades de sustento familiar pues dedica parte de su jornada a conchar, ya que es una de las principales fuentes de comercio con Ecuador, apoyar la actividad de producción de carbón y a la comercialización de estos productos. En cuanto al hombre, sus actividades principales son las de explotación forestal del mangle para leña, producción de carbón, taninos, vara o pilotes, pesca y captura de cangrejos ( Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Según Minotta (1997 en Figueroa, 2000), existen unas precarias condiciones de saneamiento, carecen del servicio de acueducto. El agua, en la mayoría de los casos no es para consumo doméstico por su alto contenido de sal. Tanto las basuras como los desechos humanos tienen un inadecuado manejo. En la mayoría de las comunidades y sectores urbanos las basuras y las aguas servidas van a depositarse al mar o a las corrientes de los ríos, sin ningún tipo de tratamiento. Las insuficiencias mencionadas anteriormente acarrean otros daños como la contaminación de la aguas que perjudica el nivel de salubridad de las comunidades que de ellas se abastecen, la destrucción del hábitat natural de especies vegetales y animales marinos, fluviales y del manglar. 8.
(14) La caracterización del manglar nariñense en aspectos como geomorfología, meteorología, oceanografía, delimitación, flora y fauna permiten explicar la importancia del manglar para el manejo apropiado de los recursos costeros, dentro de los futuros planes de desarrollo de la cuenca del Pacífico colombiano. Las condiciones climáticas de la zona configuran una relación especial, frente al manejo que sus pobladores negros e indígenas hacen del medio, de las alternativas de trabajo que posee, de los ritmos y maneras propias de afrontar los cambios en los épocas de lluvias o de mareas (Figueroa, 2000). La ensenada de Tumaco hace parte de la baja costa aluvial del litoral Pacífico, franja que se extiende 640 kilómetros hacia el sur, desde el Cabo Corrientes hasta la provincia de Esmeraldas en el Ecuador y que presenta: (1) adyacente a la orilla del mar, un cordón de bajos de barro y aguas pandas; (2) playas de arena interrumpidas por caletas de reflujo, estuarios y vastos bajos de lodo; (3) una zona de manglares, cuyo ancho por lo general es de 2,5 a 5 kilómetros; (4) a espaldas de los manglares de agua salobre, una faja cenagosa de agua dulce, cuyo nivel cambia con las mareas. Detrás de las ciénagas de reflujo, sobre tierras un poco más altas, la selva húmeda ecuatorial que cubre prácticamente la totalidad de las tierras bajas del Pacífico (West 1957:52,53 en Arocha, 1991). Este escenario figura entre los más húmedos del mundo. Recibe un promedio de 4.000 mm de lluvia anual, aunque llueve todo el año, ocurren períodos más secos en los meses de febrero, marzo, septiembre, octubre y noviembre. Su temperatura registra fluctuaciones de menos de un grado, con una media de 28°C (Ibíd., págs. 22-39 en Arocha, 1991). No obstante lo escaso en sabanas, es abundante en ese barro arcilloso, tan característico de los suelos ácidos y poco fértiles del trópico húmedo. Ese hábitat de árboles enormes y manglares agresivos es, además, inhóspito para bueyes, caballos y mulas. Con pocas máquinas y menos animales de tiro, sus pobladores explotan la energía de sus propios cuerpos para transformar su entorno y dar origen a ese sistema económico basado en la polifonía (Arocha, 1991).. 9.
(15) 6. ASPECTOS BIOLÓGICOS 6.1 ANTECEDENTES Y ESTUDIOS TAXONÓMICOS. El éxito de la Acuicultura depende fundamentalmente del conocimiento biológico de las especies y de los factores ambientales del área. Se considera que Latinoamérica dispone de muchas especies de moluscos (especialmente bivalvos) susceptibles de ser cultivadas y con varias de ellas se han iniciado las prácticas de cultivo, pero sin obtenerse aún los resultados esperados debido principalmente a la falta de información biológica (Rodríguez, 1985). . Al revisar la literatura de autores del área, se observa una carencia casi total de investigación taxonómica. La mayoría de las publicaciones se reducen a una lista de sinonimias acumuladas, acompañadas a veces de una descripción de la especie, tomada de un autor anterior. La sinonimia acumulada, corresponde al estudio efectuado por especialistas que trabajan con material depositado en los diferentes museos europeos o de Estados Unidos (Rodríguez, 1985). Quienes estudian las especies de importancia económica generalmente no son atraídos por problemas taxonómicos y los pocos especialistas latinoamericanos no pueden dedicarse solo a estas especies. La falta de atracción por la taxonomía trae como consecuencia que no se pueden superar las dificultades que se presentan en este aspecto. El grado de complejidad en el tratamiento taxonómico puede ser mayor si los individuos deben ser identificados como semilla y juveniles, y como en éste caso, en donde se reportan cerca de 10 especies de Arcidae y solo 4 de interés económico (Rodríguez, 1985). Estas cuatro especies Anadara (Anadara) tuberculosa, A.(A.) similis, A. (G.) grandis y A. (L.) multicostata y otras de la familia viven relacionadas al ecosistema de manglar-estero como adultos y como velígeres o larvas planctónicas que pueden movilizarse por las bahías desde los esteros, produciendo mezclas de semilla que dificultan la captura masiva de las especies que pueden interesar (Rodríguez, 1985). Dadas las condiciones ecológicas particulares y la dificultad impuesta por la naturaleza de especies consideradas es necesario para el personal involucrado en el manejo de las especies de importancia, una guía que considere además de los caracteres de la concha, también de las partes blandas y del hábitat que permita la identificación de las especies de una manera rápida y sencilla (Rodríguez, 1985). Rodríguez (1985), en su trabajo, hace una descripción de aquellos estudios taxonómicos que han sido de gran importancia en la identificación de las especies de la familia Arcidae.. 10.
(16) En el desarrollo de su trabajo se describe lo siguiente: La familia Arcidae ha sido objeto de especial atención en el tratamiento taxonómico de sus especies desde comienzos del siglo pasado. Menciona los trabajos de Lamark (1835) basados en músculos aductores; Tryon (1844) combinando la forma de los sifones y los músculos aductores; Neumayr (1884), Dall (1889,1895 y 1913), Bernard (1896) y Grobben (1894) utilizando la charnela; Fleming (1828) y Woodward (1851) con la ausencia o presencia de sifones; Fischer (1887), Pelseneer (1892), Rice (1898) y Ridewood (1903) usando la estructura de las branquias. Sin embargo solo hasta Douville (1912) podemos ver un trabajo que considera un ordenamiento filogenético. No obstante, las clasificaciones de Dall y Pelsenner fueron las más utilizadas por los paleontólogos americanos durante el primer cuarto de este siglo. De éstas, la de Pelsenner fue adoptada por la mayoría de los zoólogos. . En 1935 aparece el magnífico trabajo de Reinhart en el cual las características más importantes en la diferenciación de géneros y subgéneros son la disposición de la charnela y sus dientes, el carácter del área ligamental, la escultura externa, la apertura byssal, crenulaciones sobre el margen interior de la concha, la forma general, el carácter de equi o inequivalvia, la posición de los picos y la dirección en que apuntan y la presencia o ausencia de pestañas levantadas bordeando la huella de los abductores. Para el mismo autor las características específicas incluyen la totalidad de los caracteres de la concha. Los más importantes son: la forma, la charnela y el ligamento, el número de costillas y su ornamentación, la forma de las huellas musculares y denticulaciones sobre el interior del margen de la concha. Así se subdivide la familia en tres subfamilias Arcinae, Anadarinae y Noetiinae y para acomodar las especies del género Anadara se proponen seis subgéneros (Anadara, Larkinia, Senilia, Argina, Cunearca y Scapharca). . En 1961 se publica el trabajo de Olsson, sobre los moluscos del Pacífico Este Tropical, Pelecypodos Panámicos. En él se conservan las tres familias propuestas por Reinhart en 1935, pero para ubicar las especies del género Anadara se proponen 11 subgéneros (Anadara, Diluvarca, Rasia, Senilia, Larkinia, Grandiarca, Cunearca, Scapharca, Sectiarca, Caloosarca y Esmerarca). El trabajo más reciente e importante a pesar de ser una obra general sobre los moluscos del Pacífico Tropical Americano es el de Keen (1971). En él se retiene dentro de la familia Arcidae las subfamilias Arcinae y Anadarinae, pero Noetiinae pasa a una familia distinta: Noetiidae. Para Anadara se conservan solo siete subgéneros de los propuestos por Olsson (Grandiarca, Anadara, Rasia, Cunearca, Larkinia, Esmerarca y Scapharca). 11.
(17) Actualmente se acepta subdividir a la familia ARCIDAE en tres subfamilias. ARCINAE o las verdaderas arcas, de naturaleza sésil-pivotante, viviendo bajo rocas, agrupadas en grietas y hendiduras, con las conchas atadas al sustrato por un byssus que pasa a través de una apertura. Esta puede ser amplia o estrecha y estar ubicada entre los márgenes ventrales de las valvas. AN ADARIN AE con especies de hábitos más libres, sin un byssus funcional o muy corto en el caso de que exista. Los bordes de las valvas pueden o no, mostrar pequeñas aperturas y por lo demás cierran herméticamente. La charnela Arcoide es taxodonta, compuestas de muchos dientes pequeños y arreglados en una serie más o menos continua. El ligamento es externo, pegado a un área cardinal que puede ser amplia o estrecha y usualmente de forma triangular. La mayoría de las especies son marinas, pero muchas son estuarinas y vi ven habitualmente penetrando en sustratos fangosos blandos de los manglares y en situaciones similares en las bocanas de ríos que dan al mar. Las especies de aguas salobres tienen un periostracum grueso para protegerse de medios ácidos. STRIARCIN AE con un género monoespecífico Arcopsis solida (Sowerby, 1833) pegada a rocas intermareales. La subfamilia ANADARIN AE, Reinhart 1935, tiene tres géneros en el Pacífico Tropical Americano : Anadara Gray, 1847. Bathyarca Kobelt, 1891 y Lunarca Gray, 1842. •. Anadara es el género más importante, en él se encuentran las especies de importancia económica y es el más diverso con 20 especies distribuídas en siete subgéneros, tres de ellos monoespecíficos.. I. Subgénero Anadara, s.s. Anadara (Anadara) adamsi Olsson, 1961. concinna (Sowerby, 1833)* mazatlanica (Hertleing & Strong, 1943)* obesa (Sowerby, 1833)* similis(C.B Adams, 1852)* tuberculosa (Sowerby, 1833)*. 12.
(18) II. Subgénero Cunearca Dall, 1898. Anadara (Cunearca) aequatorialis (Orbigny, 1846)* bifrons (Carpenter, 1857)* esmeralda (Pilsbry & Lowe, 1941) nu x (Sowerby, 1833) perlabiata (Grant & Gale, 1931)* III. Subgénero Esmerarca Olsson, 1961 Anadara (Esmerarca) reinharti (Lowe, 1935) IV. Subgénero Grandiarca Olsson, 1961 Anadara grandis (Broderip & Sowerby, 1829)* V. Subgénero Larkinia Reinhart, 1935 Anadara (Larkinia) multicostata (Sowerby, 1833)* VI. Subgénero Rasia Gray, 1857 Anadara (Rasia) emarginata (Sowerby, 1833) formosa (Sowerby, 1833)* VII. Subgénero Scapharca Gray, 1847 Anadara (Scapharca) biangulata (Sowerby, 1833) cepoides (Reeve,1844) h yphalopilema Campbell, 1962 labiosa (Sowerby, 1833).*. El género Bathyarca solamente tiene una especie de concha delgada y suave con costillas radiales finas. Las especies de éste género están confinadas a aguas profundas. Bathyarca nucleator Dall, 1980.. El género Lunarca en cambio tiene una especie, que en los estadios juveniles y como larva puede poner problemas a la identificación de Anadaras de importancia económica. Género Lunarca Gray, 1842. Lunarca brevifrons. (Sowerby, 1833).*. *Especies reportadas en la Costa Pacífica Colombiana. Especies de la Familia Arcidae, Subfamilia Anadarinae, Género Anadara reportadas en la Costa Pacífica Colombiana.. 13.
(19) SUBGÉNERO (AN ADAR A), s.s. Anadara (Anadara) concinna (Sowerby, 1833). -Sinónimos: Arca cumingiana. Nyst, 1843. -Descripción: Concha alargada, con 29-30 costillas bien diferenciadas en el sector anterior, algunas de éstas aparecen divididas longitudinalmente por un surco central que les da un aspecto de doble costilla. El periostracum es fibroso y en ejemplares frescos cerdozo entre los surcos intercostales. En la zona anterior de la concha es más grueso y recubre la parte más externa de las costillas. -Lugar de colección: Mulatos, Departamento de Nariño. -Distribución: Desde la Bahía de San Luis Gonzaga, hasta Ecuador (dragado de profundidades de 9 a 90 m).. Anadara (Anadara) obesa (Sowerby, 1833). -Descripción: Concha de contorno redondeado y globosa, con numerosas costillas (39 a 44). Los especimenes recién colectados tienen un periostracum cerdozo entre las costillas. Es poco común. -Lugar de colección: Bahía Iscuandé en arrastre de camaroneros entre 3 y 6 brazas. -Distribución: Desde Cabo San Lucas en Baja California hasta Negritos en el Perú (dragado entre 22 a 122m).. Anadara (Anadara) similis. (C.B. Adams, 1852). -Nombre común: “Piangua”, “machito”. -Descripción: Concha de forma ovoide, especialmente en ejemplares grandes. Se diferencia rápidamente de A. tuberculosa, con quien comparte su hábitat entre las raíces de mangle rojo Rhizophora mangle, porque es más pequeña, menos globosa y más clara. La concha está cubierta por un periostracum delgado olivacafé que se va perdiendo con el crecimiento del animal, dejando desnuda el área de los umbos. Tiene aproximadamente 40 costillas filudas. El pie es de color zapote rojizo. La concha en la zona de los umbos, por la cara interna es de color zapote pálido. 14.
(20) -Lugar de colección: Bahía de Málaga, Bahía de Buenaventura, Ensenada de Tumaco y Ensenada de Guapi. -Distribución: Desde Corinto en Nicaragua hasta Guayaquil en Ecuador. Keen (1971) dice que en su mayoría se encuentra fuera de la costa en profundidades hasta de 24 m. Anadara (Anadara) tuberculosa (Sowerby, 1833). -Nombre común: “Piangua”. -Descripción: Más grande y oscura que Anadara similis, los márgenes dorsales son angulados. Tiene nódulos de los que toma su nombre, especialmente marcados en la zona anterior y acomodados en hileras concéntricas. En ejemplares juveniles este carácter es menos conspicuo. El periostracum es grueso y oscuro, recubre casi toda la concha dejando descubierta una pequeña porción de los umbos. Entre las costillas es fibroso y se acomoda a manera de cerdas que sobresalen por la parte posterior, es muy notable en animales jóvenes. El pie es de color amarillo. Los ejemplares jóvenes son aplanados dorso-ventralmente, pero a medida que el animal crece se hace más globoso. Es común en los manglares, sin embargo su distribución dentro del manglar no es homogénea. Alcanza su más alta densidad entre las raíces del mangle rojo Rhizophora mangle, en fondos fangosos, ricos en materia orgánica. Poblaciones de baja densidad se pueden encontrar fuera de este ecotono, por ejemplo entre los pneumatóforos del mangle negro Avicennia germinans donde el suelo es más compacto y con más alto porcentaje de materiales fibrosos. Nunca se ha reportado en fondos arenosos o de conchas y roca. -Lugar de colección: Bahía de Málaga, Bahía de Buenaventura, Ensenada de Guapi, Mulatos y Ensenada de Tumaco. -Distribución: Desde Lago de las Ballenas en Baja California a través de Baja California hasta el sur en Tumbez, Perú.. SUBGÉNERO (GRANDIARCA) Olsson, 1961. ( Monoespecífico). Anadara (Anadara) grandis (Broderip & Sowerby, 1829) Sinónimos: Arca cuadrilatera (Sowerby , 1833). -Nombre común: “Sangara” 15.
(21) Es el más grande de todos los Arcidos de la Provincia Panámica. Posee concha blanca y gruesa con un periostracum delgado y suave muy bien adherido de color café oscuro a negro y que entre las costillas aparece en forma de finas lamelas. Los especimenes jóvenes parecen más oscuros porque el periostracum deja solo descubierta una zona pequeña en los umbos. Tiene alrededor de 26 costillas gruesas y bien marcadas. Los jóvenes pueden diferenciarse fácilmente de A. multicostata (la especie más semejante) porque son más largos, tienen menos costillas y éstas son más marcadas, sus picos son más bajos y menos recurvados y la concha es menos alta. El área ligamental también es más larga. Las poblaciones pueden alcanzar su más alta densidad en estuarios pero a diferencia de A. tuberculosa y A. similis vi ve preferencialmente en zonas desprovistas de vegetación en suelos arenofangosos desde blandos a duros. Sin embargo es posible encontrar ejemplares de tallas pequeñas y medianas entre la vegetación de manglar a donde llegan como semilla en busca de sustratos de fijación para posteriormente migrar como juveniles hacia las barras arenosas que se forman en la bocana de los ríos o de estuarios. Es una especie común. -Lugares de colección: Bahía de Málaga, Bahía de Buenaventura, Ensenada de Guapi, Mulatos y Ensenada de Tumaco. -Distribución: Desde Bahía Magdalena en Baja California hasta Tumbez en el Perú. SUBGÉNERO (LARKINIA) Reinhart, 1935. (Monoespecífico). Anadara (Larkinia) multicostata (Sowerby, 1833). Como semilla o juvenil esta especie solo puede confundirse con A. tuberculosa, sin embargo A. multicostata tiene más costillas y éstas son más aplanadas. La concha es más delgada y ligeramente inequivalva. Esta última característica es más apreciable en juveniles (La valva izquierda se superpone a la derecha). La concha es blanca, cubierta por un periostracum café fibroso entre las costillas. El tamaño medio de ésta especie es también mucho menor que en A. grandis. Los umbos son más altos y recurvados y la base de la charnela es más delgada. El ligamento es más estrecho. Las colecciones de especimenes se hacen en barras arenosas en mareas bajas extremas. Es una especie no muy común. -Lugares de colección: Bahía de Málaga, Bahía de Buenaventura, Ensenada de Guapi. 16.
(22) -Distribución: Fuera de la Costa desde Baja California a través del Golfo de California hasta Panamá y en las islas Galápagos.. 17.
(23) FIGURA 1. CLAVE PARA IDENTIFICAR LOS SUBGÉNEROS DE Anadara . GRAM, 1847. ANADARA Equivalvas. Pesadas, pocas costillas. Inequivalvas. Menos pesadas, más costillas. (Grandiarca) grandis *. Ligamento estrecho más largo que ancho. Ligamento más triangular ancho que largo. (Esmerarca) reinharti Margen posterior sinuado. *Especies reportadas en la Costa Pacífica Colombiana.. (Rasia) emarginata formosa*. Margen posterior no sinuado. (Anadara) adamsi concinna* mazatlanica obesa* similis* tuberculosa*. 18. Escultura de una valva diferente a la de la otra. Escultura igual en las dos valvas. (Cunearca) equatorialis* bifrons* esmeralda nux perlabiata*. Dientes de la charnela totalmente paralelos. (Scapharca) biangulata cepoides hyphalopilema. Dientes de la charnela convergentes en los extremos y divergentes en el centro. (Larkinia) multicostata*.
(24) FIGURA 2. CLAV E PARA LAS SEIS ESPECIES DEL SUBGÉNERO Anadara.. Bajo número de costillas (30). Surcos entre las costillas, en la zona anterior aparecen con un canal central.. Concha pequeña 23mm. A. adamsi restringida a Panamá.. Alto número de costillas (39-40). Número mediano de costillas (33-37). * A. concinna. Costillas con nódulos. * A. tuberculosa. Costillas sin nódulos, márgen anterior angulado. A. mazatlanica. Alargada y obovada. Redondeada y globosa. * A. obesa * A. similis. *Especies reportadas en la Costa Pacífica Colombiana.. 6.2 CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA ESPECÍFICA DE Anadara tuberculosa (SOWERBY, 1833) Clase: PELICIPODA Subclase: PTERIOMORPHIA Orden: ARCOID A Superfamilia: ARCACEA Familia: ARCIDAE Género: Anadara Anadara tub erculosa (SOWERBY, 1833) 6.2.1.Características: La concha de A. tuberculosa es ovalada, bastante sólida, generalmente convexa, con inclinación umbodal posterior alargada, tiene valvas iguales y umbos anchos y prominentes. Tiene una longitud de 30 a 72mm, un ancho de 27 a 50mm y una altura de 22 a 47mm. Su concha blanca se encuentra cubierta de un periostracum café a negro. Presenta de 33 a 37 costillas más o menos largas, redondeadas, encerradas y separadas por surcos interespaciados linealmente y con nodos o tubérculos a lo largo de su cima. Los ejemplares juveniles son aplanados dorsoventralmente y los adultos son globosos y angulados en sus márgenes (Ardila, 1989 en Lamus, 2006). Tiene nódulos, de los que recibe su nombre,. 19.
(25) especialmente marcados en la zona anterior y acomodados en hileras concéntricas y el pie es de color amarillo (Rodríguez, 1985). Al igual que otros miembros de la subfamilia ANAD ARINAE carece de sifones bien desarrollados por lo que se alimenta mediante corrientes inhalantes y exhalantes de agua que es filtrada. A. tuberculosa presenta sexos separados y no exhibe dimorfismo sexual relacionado con la longitud y el peso (Naranjo 1982; Cruz & Palacios 1983 en Lamus, 2006). Como estrategia para el éxito reproductivo su población presenta mayor número de hembras que de machos, así como mayor número de individuos maduros que intermedios e inmaduros. Según el estudio de Herrán (1983) por cada macho en estado intermedio hay cuatro hembras en igual estado, y para cada macho en estado de madurez hay 18 hembras en el mismo estado (18:1) (Lamus,2006). Sin embargo Cruz (1984) encontró una proporción de 1:1, aún cuando en algunos meses el porcentaje de hembras fue notoriamente mayor, Portilla & Arizala (1997 en Lamus, 2006) encontraron una relación de 8: 1 y Portilla (2005 en Lamus, 2006) halló una proporción de 4:1. El ciclo de vida de esta especie tiene una fase planctónica (suspendida en el agua), cuando se encuentra en estado larvario, otra bentónica (adherida), como postlarva y juvenil, y posteriormente se libera para vivir enterrada en el sustrato. Los adultos expelen los productos sexuales al mar donde se da la fertilización, a las dos horas se inicia la división celular y a las seis horas se desarrollan cilios y se presentan movimientos en la columna de agua. Este estadío es conocido como larva trocófora, tiene una talla de 0.08mm y tiene una duración de un día. Posteriormente pasa a larva veliger de chamela recta, la cual presenta una talla de 0.108mm y dura entre 7 y 10 días. Luego sigue la fase de larva con umbo, cuya talla es de 0.16mm y presenta una duración de 3 a 5 días. La última fase es la de larva pediveliger, cuya talla es de 0.272mm y permanecen en la columna de agua entre 13 y 15 días (Lamus, 2006). La larva pediveliger inicia su asentamiento en las áreas de manglar, con ayuda de las corrientes y de los cambios de marea, donde pasa a postlarva, la cual presenta una talla de 5.5mm y una duración entre 4 y 11 días. Los juveniles pasan un periodo considerable de su vida temprana adheridos al sustrato de fijación inicial y posteriormente se entierran en el fango para ocupar zonas mesolitorales de manglar, donde se encuentran los adultos. Los juveniles presentan tallas entre 16 y 30mm, y la duración de esta fase se calcula en 6 meses. Cuando llegan a la talla de la primera reproducción se consideran adultos, con una duración de 4 años en la pesquería (ver revisión del tema en Borrero 1982; ver discusión del tema en Borda & Cruz 2004c en Lamus, 2006).. 20.
(26) Figura 3. Esquema del ciclo de vida de Anadara tuberculosa (Fuente: Borda & Cruz 2004c, en Lamus,2006). Esta especie tiene una baja tasa de crecimiento, según Naranjo (1982, en Lamus, 2006) de 0.96mm al mes y según Squires (1975) y Rodríguez (1985) de 1mm mensual con algunos meses sin incremento. A partir de diferentes estudios se ha encontrado una variación en la talla mínima de madurez de esta especie: 30mm (Naranjo 1982), 39mm (Herrán 1983) y 35mm (Portilla 2005 en Lamus, 2005); y la talla media de madurez: 48mm (Portilla & Arizala 1997 en Lamus, 2006) y 44mm (Borda & Cruz 2004c; Portilla 2005 en Lamus, 2006). Según Herrán (1983) la actividad gonadal y épocas de madurez sexual ocurren independientemente de las variaciones de salinidad y temperatura, sin embargo Cruz (1984 en Lamus, 2006) encontró que los picos de desove coinciden con altas salinidades y temperaturas. De acuerdo con las características de las especies tropicales, las cuales no presentan épocas de reproducción, la actividad gonádica de A. tuberculosa se lleva a cabo durante todo el año, sin embargo algunos autores han encontrado algunos picos de madurez. Según Herrán (1983) se presentan tres picos máximos en Febrero-Abril, Julio-Septiembre y Diciembre.. 21.
(27) Según Borda & Cruz (2004c en Lamus, 2006) la época principal de reproducción es en los meses de Noviembre y Febrero. Portilla (1995 en Lamus, 2006) halló Julio, Noviembre y Abril como los picos de madurez más representativos. Borrero (1982 en Lamus, 2006) por medio de colectores de estopa de coco, encontró mayor abundancia de juveniles en Mayo-Junio, Septiembre y Noviembre, cuyos picos de abundancia de larvas coinciden con épocas de baja salinidad y mayor intensidad de lluvias. Borda & Cruz (2004c en Lamus, 2006) encontró que la abundancia mensual de los juveniles muestra un patrón muy variable, con períodos de máximos reclutamientos en Mayo, Agosto y Diciembre.. Figura 4. Consideraciones generales de los bivalvos (Fuente: Mosquera, 2006). 6.2.2. Distribución: A nivel mundial esta especie se distribuye por la costa del Pacífico, desde el Lago de las Ballenas, en Baja California, hasta Tumbez, en Perú (Ardila, 1989 en 22.
(28) Lamus, 2006). En su área de distribución se identifica con los siguientes nombres comunes: piangua (Costa Rica), piangua hembra o piangua (Colombia), pata de mula o almeja de sangre (México), curil o concha negra (El Salvador), concha negra (Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú), concha prieta o negra (Ecuador) y chucheca o concha prieta (Panamá) (Borda & Cruz 2004b en Lamus,2006). En Colombia se presenta desde la Ensenada de Utría a la Ensenada de Tumaco (Ardila, 1989 en Lamus, 2006), y es muy colectada principalmente en Bahía Málaga, Bahía de Buenaventura, Ensenada de Guapi, Mulatos y Ensenada de Tumaco (Rodríguez ,1985). 6.2.3. Ecología: Habita en ecosistemas de manglar, en gran porcentaje en la zona mesolitoral (38,46%) e infralitoral (30,77%), en relación con las raíces del mangle, enterrada y muy rara vez semienterrada o expuesta. También puede encontrarse asociada a estructuras como troncos o ramas enterradas (Contreras 1985 en Lamus, 2006). Su distribución no es homogénea, alcanza su más alta densidad entre las raíces del mangle rojo (Rhizophora mangle), en sustratos areno-fangosos y fangosos ricos en materia orgánica (Ardila 1989; Contreras 1985; Herrán 1983; Rodríguez 1985 en Lamus, 2006). Algunas poblaciones menores se presentan entre los pneumatóforos del mangle negro (Avicennia germinans) donde el suelo es más compacto y con más porcentaje de materiales fibrosos (Baqueiro 1980; Rodríguez 1985 en Lamus, 2006). Parece que se fijan a las raíces del mangle por la secreción de un pequeño byssus fibroso, de común ocurrencia en las especies de la familia ARCIDAE (Contreras, 1985 en Lamus,2006). Se ha encontrado a A. tub erculosa asociada a otras especies de bivalvos como A. similis, A.grandis, Protothaca asperrima y Mytella guyanensis, y varias especies de ermitaños y cangrejos violinistas (Stern-Pirlot,2004, en Lamus). Algunos de los principales depredadores de la piangua son los gasterópodos como Thais kiosquiformis y Cymatium amictoideum, y además presenta alta mortalidad por aves de pantano, peces y cangrejos (Naranjo 1982; Borda 2004a en Lamus, 2006). Se ha establecido que este bivalvo no presenta movilidad ni agresividad interespecífica (Naranjo, 1982 en Lamus, 2006).. 6.2.4. Estado de amenaza: Según las categorías de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), A. tub erculosa es una especie en estado de amenaza vulnerable (VU) ya que la evidencia disponible indica que enfrenta un moderado riesgo o deterioro poblacional a mediano plazo, es decir, que no se encuentra en peligro inminente de extinción en un futuro cercano, pero podría llegar a estarlo de continuar la reducción de sus poblaciones naturales y el deterioro de su hábitat (Resolución 0584 de Junio 26 de 2002 del Ministerio del Medio Ambiente; Ardila et al., 2002; INVEMAR 2003 en Lamus, 2006).. 23.
(29) 6.2.5. Estrategias de conservación: Cada país ha ideado ciertas regulaciones entorno al manejo de esta especie. En Costa Rica actualmente se exige una licencia de pesca y una longitud de captura mínima legal de 47mm, establecidas por el Instituto Costarricense de la Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) (Stern-Pirlot, 2004 en Lamus); en El Salvador la Ley de Pesca fijó la talla mínima comercial en 45mm (Borda & Cruz 2004b en Lamus, 2006); en Perú la talla mínima de extracción es de 45mm (Lamus, 2006); en Ecuador se prohíbe la captura y comercialización menor a 45mm (Lamus, 2006); y en Colombia se estableció la talla mínima de captura en 50mm (Lamus, 2006). En Ecuador adicionalmente el Consejo Nacional de Desarrollo Pesquero ha establecido una veda para la captura, transporte, posesión, procesamiento y comercialización interna y externa de las especies A. tuberculosa y A. similis, durante el 15 de febrero hasta el 31 de marzo de cada año (Lamus, 2006). 6.2.6. La actividad de pianguar (concheo): De las especies de bivalvos extraídos en el Pacífico americano Anadara tuberculosa es la más abundante (Herrán,1983), lo cual sumado a su disponibilidad durante todo el año, hacen de ésta un recurso importante a nivel alimenticio, económico y comercial para los habitantes de la zona, constituyéndose en la especie de manglar más explotada del litoral (Squires et al.,1975; Borrero 1982; Cruz 1984; Stern-Pirlot 2004 en Lamus, 2006). Y a juzgar por los remanentes arqueológicos esta especie fue una de las más importantes fuentes alimenticias del Pacífico en el pasado también. En el Pacífico colombiano A. tuberculosa es la base de una pesquería artesanal de subsistencia, desarrollada más que todo por mujeres y niños de las comunidades ubicadas en la costa de los departamentos de Nariño, Cauca, Valle y Chocó (Borda & Cruz 2003; Portilla 2005 en Lamus, 2006). Sin embargo la falta de oportunidades y la gran demanda por parte del Ecuador, ha ocasionado que la labor de recolección antes realizada tradicionalmente por las mujeres y niños, ahora sea también realizada por los hombres de la comunidad (Franco, 1996 en Lamus, 2006). La recolección de piangua o piangueo se hace durante todo el año, se hace de forma manual y se comercializa en unidades de cientos de conchas. La captura se hace explorando con la mano el suelo a una profundidad de 10 a 20cm (Contreras 1985 en Lamus, 2006). Los piangueros se movilizan en potrillos (canoas) a los manglares donde realizan faenas de 4 a 5 horas por día (Ardila 1989 en Lamus, 2006). Sin embargo el tiempo de duración de una faena puede variar y está relacionado con la oscilación mareal (Contreras,1985 en Lamus,2006). En épocas de puja las capturas aumentan debido a que grandes extensiones de playas y manglares quedan descubiertas en las horas de marea baja (Ardila 1989; Borda & Cruz 2004b en Lamus, 2006), mientras que en época de quiebra el acceso a los 24.
(30) lugares de mayor pesca se dificulta y las áreas se vuelven bastante estrechas, disminuyendo las capturas en más de un 50% (Ardila,1989 en Lamus, 2006). El comercio de moluscos en general en la costa Pacífica colombiana se ha dado principalmente a nivel local, pero durante los últimos años la demanda del Ecuador por la piangua ha llevado a una explotación más intensa en la región, aumentando su comercio y su valor económico (Ardila,1989 en Lamus, 2006).. 6.3. Factores ecológicos del ecosistema de manglar Con el nombre de manglar se conoce a ciertas asociaciones vegetales costeras de los trópicos y subtrópicos que tienen determinadas características comunes, a pesar de pertenecer a diferentes grupos taxonómicos. Estas características comunes son: 1). Una marcada tolerancia al agua salada y salobre, sin ser plantas halófilas obligadas. 2). Diferentes adaptaciones para ocupar sustratos inestables. 3). Adaptaciones para intercambiar gases en sustratos anaeróbicos (sin oxígeno). 4). Embriones capaces de flotar, que se dispersan transportados por el agua (Prahl, et al., 1990 ). Para poder vivir en medios expuestos a aguas salinas, los manglares han desarrollado tres importantes estrategias: 1) Toleran altas concentraciones de sal en la savia. 2) Realizan secreción activa de sales a nivel de las raíces y hojas. 3)Pueden remover sales por acumulación en hojas viejas, antes de que éstas se desprendan. Muchos de estos manglares combinan estas tres estrategias (Prahl, et al., 1990 ). Los manglares son plantas halófitas que conforman una comunidad vegetal siendo tolerante a la sal, ocupan sustratos inestables, ácidos y pobres en oxígeno, con embriones capaces de flotar y que se desarrollan de manera preferente en zonas estuarinas tropicales. Es un sistema abierto que utiliza nutrientes traídos por las aguas continentales y marinas para transformarlos mediante la actividad fotosintética en materia orgánica, siendo un componente importante de la trama trófica, dándole la característica de ecosistema de alta productividad ( Prahl, et al., 1990 ). Los manglares están directamente relacionados con lugares y sitios tropicales y subtropicales. En el litoral Pacífico de Colombia el bosque de manglar se presenta como una franja paralela a la línea costanera la que en algunas partes penetra hacia el continente, 20 Km. Aproximadamente con influencia de las mareas. Dicha franja parte desde la frontera con el Ecuador y se extiende de sur a norte hasta Cabo Corrientes, donde se sucede en forma de manchas, hasta llegar con los limites a Panamá ( Yanine,1991 en Figueroa, 2000).. 25.
(31) Los manglares al ser una comunidad forestal, están condicionados fundamentalmente a factores edáficos, como composición, textura, estructura, aireación, riqueza superficial o subterránea del agua mineral y movimientos hidrográficos. Este tipo de vegetación se localiza en zonas costeras y playas fangosas abrigadas y sujetas a inundaciones periódicas del agua de mar durante el tiempo de marea, y alcanza una anchura variable entre unos pocos metros hasta 20 metros y es capaz de ocupar sustratos inestables, ácidos y pobres en oxígeno (Hoyos y Rozo, 1973 en Figueroa, 2000).. Por ser asociaciones vegetales costeras de los trópicos y subtrópicos con una formación arbustiva - árboles de halófitas facultativas que reúne cerca de 12 familias y mas de 50 especies-, pueden crecer en diferentes sustratos, donde su óptimo desarrollo se logra en suelos de sedimentos arcillosos o limosos y con alto contenido orgánico (Araújo y Polanía, 1985 en Figueroa, 2000). La explotación del manglar viene desde muchas generaciones atrás y por eso las comunidades que habitan en su zona de influencia, aprendieron su oficio de manera ancestral y sin otra posibilidad continuaron su labor. Lo hacen principalmente cuando es para consumo doméstico. La explotación de manglar para leña y carbón son las actividades que mas impacto negativo han generado en dicho ecosistema, pues de una parte ha dejado grandes áreas sin cobertura vegetal y por otro lado, al ser una tala selectiva esta privando al bosque de los mejores especimenes para su reproducción (Minotta, 1997 en Figueroa, 2000). Uno de los más importantes y quizás más numeroso grupo de carboneros y leñateros es el de los habitantes de los barrios Unión Victoria, Obrero y Porvenir en el puerto de Tumaco-Nariño. Pertenecen a la etnia negra renacientes africanos asentados a las áreas de manglar desde finales del siglo XIX. “ La organización que se denomina Asociación de Carboneros de Leñateros ASOCARLET surge en 1989 como resultado de una lucha sostenida por las familias negras desplazadas de sus sitios de trabajo tradicional, por algunos de los industriales de la camaronicultura, que nos veían como un obstáculo a sus pretensiones de expansión industrial” (Guevara-Mancera, et al ., 1998 en Figueroa, 2000). La existencia de un gremio de carboneros y leñateros que utilizan el mangle en sus faenas y comercian con él , es propiciada por la inexistencia de soluciones energéticas en la región y el incremento de actividades comerciales que recurren a estos productos como una alternativa económica para la transformación de sus productos. Se integran, en éste aspecto, los consumos domésticos y los comerciales e industriales (Sánchez-Páez, et al.,1997 en Figueroa, 2000). . Las principales comunidades de carboneros y de leñateros residen en los barrios Unión Victoria, El Porvenir, Obrero. Son 50 asociados de los 2 primeros barrios 26.
(32) mencionados antes, desarrollan experiencias productivas y alternativas alrededor del cultivo de camarón en cautiverio con el apoyo institucional del INPA, la alcaldía, y, en 1998 del proyecto Manglares de Colombia. En el barrio Viento Libre el grupo de mujeres en acción, también desarrolla una experiencia similar (Guevara-Mancera, et al., 1998 en Figueroa, 2000).. En cuanto a la ecología del manglar de sistema abierto, éste exporta e importa energía, materias orgánicas y nutrientes. Ofrece condiciones optimas microclimáticas para muchos organismos de la biota marina y estuarina. Se relacionan con otros sistemas: deltas, bahías, entre otros (Rodríguez, et al., 1993 en Figueroa, 2000). Con los estuarios, los manglares no solo aportan nutrientes sino que ofrecen condiciones específicas para supervivencia de organismos. En el ecosistema se combinan muchos factores: oferta de biomasa biodegradable, liberación de nutrientes, substratos de almacenamiento, retención, resuspensión y bombeo mareal determinándolo como uno de los ecosistemas mas productivos del mundo y base fundamental de una compleja red alimentaria (Prahl, 1984 en Figueroa, 2000). La disponibilidad de alimento hace que estos ambientes litorales sean aprovechados por una gran cantidad de organismos. Algunos de estos son residentes permanentes que pasan toda su vida en el estuario mientras que otro componente esta constituido por organismos de origen marino que entran al estuario en sus etapas juveniles y usan estas áreas como criaderos. Las áreas estuarinas son así mismo utilizadas ocasionalmente por organismos predominantemente dulceacuícolas o estrictamente marinos (Prahl, 1984 en Figueroa, 2000). La proporción de cada uno de estos componentes en un área estuarina cambia durante el año según varía la salinidad. Durante la temporada de mayor pluviosidad puede aumentar el componente dulceacuícola mientras que durante los periodos de sequía, cuando se restablecen altas salinidades, aumentan las incursiones de elementos marinos. El componente estuarino, en cambio, se encuentra durante todo el año (Prahl, 1984 en Figueroa, 2000). Por tensor (stressor) se define cualquier evento, condición o situación que cause un incremento en los gastos de mantenimiento de un sistema. La pérdida de energía ocasionada por la operación del tensor se define como tensión (stress) (Lugo, et al., 1978 en Figueroa, 2000).. Según Odum (1972 en Figueroa, 2000), la magnitud de cualquier tensión es cuantificable por los cambios que causa en los flujos de energía, por la eliminación 27.
(33) de flujos o por el aumento en el costo energético de reparar o rehabilitar el sistema. En cualquier caso, los tensores provocan una simplificación en la estructura y reducción en la diversidad (al eliminarse las especies más sensitivas). En otras palabras, el tensor opera de forma que puede ocasionar una regresión del ecosistema hacia etapas similares a las etapas sucesionales previas. La magnitud del tensor dicta el grado de la regresión (Lugo, et al., 1978 en Figueroa, 2000). Uno de los tensores más fuertes han sido los derrames de petróleo y derivados. Ha habido una reducción en calidad y cantidad de productos del mar aprovechables para consumo humano. El deterioro de la calidad debida a la contaminación por hidrocarburos se manifiesta cuando la acumulación llega a niveles causantes de sabor y olor en los productos del mar convirtiéndolos en no aptos para el consumo (Marrugo, et al., 1996 en Figueroa, 2000). Según Univalle (1976, en Figueroa, 2000) tan pronto el petróleo es descargado al mar se reparte rápidamente formando una capa homogénea y gruesa. Simultáneamente se realiza la evaporación de algunos compuestos más livianos, de tal forma que el petróleo remanente se convierte en compuestos menos volátiles más viscosos. Dependiendo del tipo de petróleo y de las condiciones hidrodinámicas del mar en ese momento, se presenta el fenómeno de emulsificación. Al principio, otros efectos, tales como disolución, reacciones químicas y reacciones biológicas, se suceden en una pequeña proporción pero a medida que se extiende la capa de petróleo, estos efectos pueden aumentar. Los cambios subsecuentes dependerán de la proporción de petróleo convertido en emulsión de agua en petróleo y en emulsión de petróleo en agua. En emulsión de agua en petróleo las reacciones químicas y biológicas, es probable que sean lentas, debido a que el área superficial del petróleo expuesta al ataque es pequeña. Cuando esta emulsión alcanza la playa, el agua se evapora dejando manchas de compuesto viscoso sobre la arena. Emulsiones de petróleo en agua se pueden formar debido a la presencia de emulsificantes naturales. La radiación solar incide sobre la película de hidrocarburo lo cual hace posible que se sucedan reacciones fotoquímicas. El petróleo puede sufrir degradación química como resultado del ataque de bacterias o puede ser ingerido por organismos filtradores presentes en el plancton, o puede adherirse a las algas marinas u otras formas de vida y así se distribuye más ampliamente. El petróleo crudo y otros combustibles pesados difieren de muchas sustancias que contaminan el medio acuático, principalmente porque los hidrocarburos son altamente insolubles o forman una película sobre la superficie, o se adhieren a las playas causando daños a grandes distancias del punto de descarga. El crudo recién descargado al mar es altamente tóxico, pero a medida que se evaporan los compuestos volátiles y empieza la transformación física, química y biológica, su efecto tóxico disminuye en el agua pero aumenta en el aire. Los efectos dañinos 28.
Documento similar
This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)
Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en
que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el
6 Para la pervivencia de la tradición clásica y la mitología en la poesía machadiana, véase: Lasso de la Vega, José, “El mito clásico en la literatura española
“merluza Argopecten purpuratus”, “concha de abanico”, Anadara tuberculosa “concha negra”, Aulacomya atra “choro”. Esta obra ha sido publicado bajo la licencia
d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que
De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la
Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de