Reconocimiento jurídico y social del trabajo penoso

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(1)UNIVERSIDAD CASTILLA DE LA-MANCHA. TESIS DOCTORAL. RECONOCIMIENTO JURÍDICO Y SOCIAL DEL TRABAJO PENOSO. Autora: Anelise Haase de Miranda Director: Francisco José Trillo Párraga. FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES CIUDAD REAL 2015.

(2)    . TESIS DOCTORAL. RECONOCIMIENTO JURÍDICO Y SOCIAL DEL TRABAJO PENOSO Autora: Anelise Haase de Miranda Director: Don Francisco José Trillo Párraga. Firma del Tribunal Calificador: Firma Presidente: _______________________________ Vocal:____________________________________ Vocal: ____________________________________ Vocal:_____________________________________ Secretario:_________________________________. Calificación:. Ciudad Real, ____ de ___________ de 2015..

(3)     AGRADECIMIENTOS - Francisco José Trillo Párraga, por la dirección de la tesis, por todo el apoyo, motivación y ayuda; - Antonio Baylos Grau, por la coordinación del curso de doctorado, espacio de reflexión y de mayor aproximación entre jueces de Brasil, teoría y práctica; - Joaquín Aparicio Tovar, María José Romero Rodenas, Milena Bogoni, Jesus Rentero, Luis Collado, Profesores de la UCLM y Encarna Tarancón, abogada, por la acogida en Albacete, el apoyo y todo cariño; - Bethânia Assy, Profesora de PUC-Rio y UERJ, por las clases de Honneth y a Pablo Olivas, Profesor de la UCLM, por la ayuda con la investigación empírica. A los dos, por el apoyo, tiempo y dedicación voluntarios; - Paulo Marcelo Serrano y Thereza Nahas, compañeros del doctorado, por la ayuda, incentivo y amistad; - Universidad Castilla de la Mancha (UCLM) y Biblioteca Macanaz, donde fue posible hacer la investigación, Profesores, funcionarios y Vicenta Aluje; - Claudomiro, Loni Ana, Guisela, Haila, Klaus, Max, Wagner, familias Miranda, Haase e Lobato, por todo amor; - Tribunal Regional do Trabalho do Rio de Janeiro (TRT 1): Presidente Maria das Graças Viegas Paranhos, Vice-presidente Ana Maria Soares de Moraes, Corregedora Edith Correa Tourinho, Vice-corregedor José Nascimento Araújo; Desembargadores, Juízes e servidores, pelo apoio e incentivo; - Juízes e Desembargadores do Trabalho do Rio, de Recife e de Belém que participaram da investigacão empírica, pela atenção e opiniões; - Sebastião Geraldo de Oliveira, Desembargador do TRT 3, Alexandre Couce de Menezes, Juiz Titular da 68 VT, Roberto Norris, Desembargador do TRT 1 e Francisco Pinheiro, Diretor da CAEP (TRT-1) – pelas entrevistas, conversas e ideas sobre trabalho penoso; - Rodrigo Reis, assistente e servidores da 82 VT, 68 VT e da CAEP, pela dedicação e todo apoio; - Yussef Ayen y Natalia Matoque, por las revisiones del español; - Marly, Laura, Valquíria, Elisângela, Marisa, Bruna, Aline Muller, Aline Pâmela, Maud, Edney, Juliana, Adriana, Alessandra, Carla, Meise, Tatiana, Fábio e Giselle, pela amizade; - Bienvenido Jávega Gil, por todo.  .

(4)    . “Antes de julgar minha vida, calce meus sapatos..., viva minhas tristezas…” Clarice Lispector. “O fato é que há povos alegres e povos tristes. Num mesmo país, em alternâncias de luz e sombra, se sucedem. dois. estados. de. espírito.. Camponeses. sorridentes e felizes de Andaluzia, ao lado da raça dura e sombria das Astúrias… No Brasil, o véu da tristeza se estende por todo o país, em todas as latitudes, apesar do esplendor da Natureza…” Paulo Prado (Retrato do Brasil: ensaio sobre a tristeza brasileira). “El derecho es un proceso social de tratamiento de la desilusión y de aprendizaje de las expectativas que pueden ser satisfechas.” (F. García Selgas y F. Serra Gímenez, citados por Antonio Baylos Grau, en Derecho del Trabajo: modelo para armar).

(5)    . ÍNDICE INTRODUCCIÓN CAPÍTULO 1.. 8 PREMISA TEÓRICA: LA LUCHA POR EL RECONOCIMIENTO. 1.1.. La lucha. 17 17. 1.1.1. Lucha como conflicto: conceptos sociológico, laboral y jurídico. 18. 1.2.. 24. Por el reconocimiento. 1.2.1. Reconocimiento como concepto filosófico. 25. 1.2.2. Modelo inicial de reconocimiento en Hegel. 28. 1.2.3. Socialización y formación de la identidad. 32. 1.3.. 36. Esferas de reconocimiento y autorreferencias prácticas. 1.3.1. Amor (afecto emocional) y autoconfianza. 36. 1.3.2. Derecho y autorrespeto. 38. 1.3.3. Apreciación social y autoestima. 41. 1.4.. 45. Menosprecio en las esferas de reconocimiento. 1.4.1. Formas de menosprecio: violencia, desposesión de derechos e indignidad. 46. 1.4.2. Resistencia al menosprecio moral: luchas sociales. 48. 1.5.. Eticidad: concepto de vida buena. 49. 1.6.. Justicia social: redistribución y reconocimiento. 50. 1.7.. Espacios de encuentro del reconocimiento jurídico y social. 54. CAPÍTULO 2.. TRABAJO: VALOR SOCIAL Y FORMAS DE RECONOCIMIENTO JURÍDICO. 56. 2.1.. Trabajo: conceptos, transformaciones y valor social. 56. 2.2.. Formas de reconocimiento jurídico-social del trabajo. 63. 2.3.. Trabajo por cuenta ajena o subordinado. 65. 2.3.1 Marco internacional y europeo de regulación laboral. 2.4.. 67. 2.3.1.1. Documentos internacionales, OIT y el trabajo decente. 67. 2.3.1.2. Informes e impactos en el derecho del trabajo. 71. 2.3.1.3. El desmantelamiento del Estado de bienestar. 80. Reconocimiento de sujetos y relaciones laborales especiales 84. 2.4.1. Trabajo de la mujer, menores, aprendiz y joven. 84. 2.4.2. Trabajo doméstico, doméstico infantil-juvenil y trabajo rural. 95.

(6)     2.5.. Condiciones y tipos de actividades laborales. 102. 2.5.1. Trabajo extraordinario, nocturno y a turnos. 102. 2.5.2. Trabajo insalubre, peligroso o tóxico. 106. 2.6.. Formas de contratación: temporal, por tiempo parcial, y a distancia. 109. 2.7.. Trabajo a ser erradicado: forzoso, esclavo o degradante. 114. 2.8.. Trabajo autónomo: ¿reconocimiento inadecuado?. 116. 2.8.1. Especificidad del modelo español: el Estatuto del Trabajo Autónomo (LETA). 120. 2.8.1.1. Trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE). 122. 2.8.1.2. (Des)laborización y aplicación. 128. 2.8.1.3. Desarrollo de la autonomía y el trabajo autónomo verdadero 2.9.. Combate a la huida y devenir de la regulación laboral. CAPÍTULO 3.. 141. TRABAJO PENOSO: RECONOCIMIENTO JURÍDICO Y SOCIAL. 3.1.. 132. Trabajo penoso: conceptos y clasificaciones. 146 146. 3.1.1. Trabajo penoso en sentido estricto y amplio. 148. 3.1.2. Trabajo penoso inherente a la actividad o sobrevenido. 150. 3.1.3. Trabajo penoso por trato degradante y por violencia laboral. 153. 3.2.. 157. Algunas causas del trabajo penoso. 3.2.1. Trabajo infantil, trabajo forzoso y desigualdades sociales. 159. 3.3.. 163. Modelos de regulación del trabajo penoso. 3.3.1. El trabajo penoso en Brasil 3.3.1.1.. Leyes, previsión constitucional, negociaciones colectivas y proyectos de ley. 3.3.1.2.. 165 164. Investigación empírica: conceptos y criterios de definición del trabajo penoso. 3.3.1.2.1.. Población, muestra, instrumento y procedimiento de investigación. 3.3.1.2.2.. 177 178. Resultados, discusiones y observaciones de campo. 3.3.2. Modelo de regulación del trabajo penoso en España. 182 193.

(7)     3.3.3. Contrastes entre los modelos de regulación 3.4.. brasileño y español. 198. Propuestas de modelo de regulación del trabajo penoso. 202. 3.4.1. Condiciones de tiempo de trabajo y salario 3.4.1.1. 3.4.1.2.. 203. Reducción de la jornada y ampliación de descansos. 203. Complemento de penosidad. 210. 3.4.2. Desde la seguridad y salud en el trabajo. 217. 3.4.3. Desde la Seguridad Social. 222. 3.5.. 233. Trabajo digno, reconocimiento y subjetividad. CONCLUSIONES. 236. BIBLIOGRAFÍA. 252. ANEXO I. 274. ANEXO II. 277.

(8) 8   INTRODUCCIÓN En la obra Trabajadores, el fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, expone 350 fotos de actividades que él mismo ha calificado de «trabajo duro y penoso1». Se trata de una categoría ya olvidada o, al menos, se aborda de forma insuficiente en el derecho laboral. Este desequilibrio cuantitativo existente entre lo que el artista retrató como actividades en condiciones de penosidad, el respectivo tratamiento teórico2 , la praxis y las legislaciones jurídico-laborales, hace que nos planteemos las razones de esta ausencia o insuficiencia de reconocimiento jurídico y social del trabajo penoso y cuáles son los criterios para definirlo. Sin embargo, ¿no es una cuestión social y jurídica la cual, hasta día de hoy, se ha infravalorado, e incluso, menospreciado? La Constitución brasileña de 1988, establece en el capítulo. II,. artículo 7, inciso. XXIII,. la. remuneración adicional de las actividades penosas, insalubres o peligrosas, en forma de ley como uno de los derechos de los trabajadores urbanos y rurales, que insten a la mejoría de su condición social. Por lo que, en general, la doctrina y los juzgados laborales de Brasil, consideran que, para la aplicación del pertinente dispositivo legal, por lo que respecta al suplemento de penosidad, así como para las condiciones insalubres y peligrosas, es necesaria una ley específica que lo regule. Con respecto a estas últimas actividades, existen definiciones legales3 y normas, en diversos países. Sin embargo, según la Constitución brasileña de 1988, el suplemento de penosidad aparece listado bajo el capítulo de los derechos sociales, siendo ésta, una cláusula pétrea (art. 60,. IV),. es decir, no.                                                                                                                 1. SALGADO, Sebastião. Trabalhadores. Companhia das Letras, São Paulo, 2009, p. 8. En Brasil, existen dos libros que abordan en profundidad el tema del trabajo penoso: uno de 2 En Brasil, existen dos libros que abordan en profundidad el tema del trabajo penoso: uno de ellos, perteneciente al ámbito jurídico, titulado A proteção ao trabalho penoso, escrito por Christiani Marques y, el otro libro, se titula Do trabalho penoso à dignidade no trabalho – O intinerário de canavieiros no enfoque da psicologia do trabalho, escrito por José Agnaldo Gomes, ambos publicados en 2007 e 2012, respectivamente. Se pueden encontrar numerosos artículos publicados en Internet que abordan más cuestiones como la no regulación del complemento salarial de penosidad, previsto en la Constitución brasileña de 1988. 3  ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO. Jubilación anticipada por trabajos de naturaleza penosa, tóxica, peligrosa o insalubre. Un estudio comparado, 2014. Disponible en <http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---americas/---ro-lima/---srosantiago/documents/publication/wcms_244747.pdf> Accedido el 25/07/2015.   2.

(9) 9   se puede suprimir, así como el principio de no regresión de los derechos sociales. De este modo, aunque no se haya realizado una protección integral del trabajo penoso, el complemento de penosidad constituye un derecho social-laboral, con un estatus de garantía constitucional en la legislación brasileña. Desde l1998, numerosos diputados en Brasil, han presentado más de 200 proyectos de ley4 para intentar regular dicha situación, de los cuales, 6 están en periodo de tramitación. El objetivo de la presente investigación, no es estudiar la necesidad o no de una ley para dar efectividad al contenido de la norma constitucional que establece el suplemento de penosidad, ya que, existen diversos estudios relacionados con este tema. Distintamente, se trata de reflexionar sobre la necesidad o no de una retribución por la realización de actividades penosas, como, por ejemplo, los salarios bajos, así como el principio de prevención de riesgos laborales. Pero, ¿cuáles son los criterios jurídicos adecuados para a definir qué es un trabajo penoso en la actualidad y cuáles son los modelos de regulación más apropiados? El trabajo penoso se trata de una realidad de la que no puede negarse su existencia 5, necesitando de un reconocimiento adecuado, por lo que cabe ser nombrado, definido y protegido. Así. pues,. tendremos. como. premisa,. abordar. el. tema. del. reconocimiento según la teoría de Axel Honneth, pues es quien, a nuestro ver, la presenta de una manera más sistemática6 y completa. ¿Será posible reconocer qué es un trabajo penoso a pesar de la no existencia, en gran parte de los países, de criterios o definición jurídica al respecto? El reconocimiento, como concepto filosófico, trata de demostrar que solo es posible admitir la existencia de una realidad reconociéndola, lo que, en                                                                                                                 4  En el sitio web de la Cámara de diputados de Brasil. <Disponible en http://www.camara.leg.br/sileg/default.asp>, hay por lo menos 6 proyectos de ley en tramitación (de los años de 2001, 2002, 2006, 2008, 2011 y 2012, según prioridad) que se refieren a condiciones penosas de trabajo con un total de 219 indicaciones (proyectos archivados o no), deduciéndose que, desde 1988, se propusieron y archivaron, respecto al tema, más de 200 proyectos de ley. 5 PRIOSTE, Suzana. “Dignidade Humana e o Trabalho Penoso”. Revista do Tribunal Regional do Trabalho da 15ª Região, n.º 33, 2008. Disponible en <http://bdjur.stj.jus.br/xmlui/bitstream/handle/2011/37833/dignidade_humana_trabalho_penos o.pdf?sequence=1>. 6  ASSY, Bethânia y FERES JÚNIOR, João. “Reconhecimento”. En: BARRETO, Vicente Paulo (coord.). Dicionário de filosofia do direito, Renovar, São Leopoldo- Unisinos – Rio de Janeiro, 2006. p. 706 y 707.  .

(10) 10   términos normativos, consistiría en poder atribuirle valores positivos y hacer que el sujeto-trabajador, que ejerciera un trabajo penoso, tenga más conciencia de sus cualidades y, capacidades, y pueda valorarse a sí mismo y los otros, a saber, su compañeros de trabajo, los que están en su entorno afectivo y social. En la primera parte, analizaremos la teoría del reconocimiento de Honneth desde la concepción original de Hegel hasta la explicación de los patrones de reconocimiento, como el amor (o afecto emocional), el derecho y la solidaridad. Enfatizaremos, en especial, sobre los dos últimos, con la necesidad de desarrollo de la autoconfianza, del autorrespeto y de la autoestima, esenciales para el desarrollo moral del individuo y de la sociedad, así como formas de desprecio, como la violación de la integridad física, desposesión de derechos, las ofensas y la humillación. La eticidad, como concepto de vida buena y la redistribución como reconocimiento, se utilizarán, con el fin de establecer una teoría de la justicia social, como forma de autorealización y progreso moral. Los estudios de la teoría del reconocimiento de Honneth tienen, como obra inicial y principal, el libro La lucha por el reconocimiento - por una gramática moral de los conflictos sociales, el cual tomaremos como base del primer capítulo. Sin embargo, cabe aclarar que, dada la complejidad de esta teoría, se produjeron diversos estudios posteriores del mismo autor, proporcionando otros elementos que ayudaran a la comprensión de esta teoría reflejando, de una manera más directa, ejemplos en el trabajo como categoría sociológica. En este sentido, temas como el autoreconocimiento, es decir, la relación con uno mismo, podría poner en cuestión al trabajador, o incluso, la reificación de las dimensiones objetivas, subjetivas e intersubjetivas, teniendo en cuenta, el olvido del reconocimiento como «núcleo de todos los procesos de reificación7». Es objeto de estudio, el trabajador poder valorarse por sí mismo de manera positiva y, también, por los demás, ya que se viene impactado por las formas de ser de los trabajos y de los trabajadores en la actual sociedad capitalista. El trabajo, como categoría sociológica y con                                                                                                                 7  HONNETH, Axel. Reificación, un estudio en la teoría del reconocimiento. Katz, Madrid, 2007. p.94.  .

(11) 11   contenido social, se está viendo afectado. De ahí, la necesidad de reafirmarlo en el contexto de crisis del Estado social y derechos laborales. En la segunda parte, analizaremos el trabajo como categoría en el que el valor social es la causa y la consecuencia, enfatizando, de esta manera, en los conceptos y transformaciones entre las relaciones laborales. Exponemos cómo, con el tiempo, se fueron reconociendo diferentes formas de trabajo, desde la categoría central del derecho laboral, el trabajo por cuenta ajena. Así, se amplió la protección y el reconocimiento del trabajo de los niños, mujeres; trabajos domésticos, domésticos-infantil juvenil, rurales; trabajos forzosos, a distancia, extraordinarios, nocturnos, insalubres y peligrosos. La regulación jurídica se fue extendiendo, también, hacia formas de contratación que, al principio, resultaban atípicas como, por ejemplo, el contrato temporal y por tiempo parcial. Posteriormente, estudiaremos la modalidad del trabajo autónomo, destacando la innovación del modelo español con la Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo (LETA), en especial cuanto a la figura del Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE), como forma de regulación específica y cuestionando el tipo de reconocimiento e implicaciones en el derecho laboral Los Caminos del reconocimiento8 en el derecho laboral apuntan a la ampliación de esta rama, ya sea mediante el reconocimiento de más derechos laborales, o con una flexibilización o desregulación que nos aleja de esta ampliación y que tiene sus límites, como se ve en tema de la jornada laboral. El trabajo autónomo, aunque haya sido objeto de regulación con un estatuto propio, podría significar una deslaboralización en cuanto a figura del Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE). Por otro lado, cabe plantearse como se podría desarrollar una autonomía y trabajo autónomo verdadero. El combate a la huida del derecho laboral debe seguir reflexionando sobre el devenir de la regulación y protección laboral, con fines de refuerzo y ampliación, analizando hasta donde podemos llegar y hacia qué tipo de modelos de trabajo y colectivos se pueden regular.                                                                                                                 8.  . RICOEUR, Paul. Caminos del reconocimiento. Trotta, Madrid, 2005..

(12) 12   Por último, trataremos, en especial, de más una otra forma de trabajo, el trabajo penoso, el cual no tiene reconocimiento jurídico satisfactorio en el plano. internacional.. La. Constitución. brasileña. de. 1988. establece,. expresamente, un complemento para las actividades penosas, sin que, a día de hoy, se haya regulado este derecho. El Estatuto de los Trabajadores y en otras legislaciones españolas y brasileñas también lo mencionan, pero todavía, sin definirlo. Más que el estudio de un complemento de penosidad o de su ausencia de regulación, se amplía el tema para el estudio del trabajo penoso de una manera más extensa y desde otras perspectivas, no solo de las económicas. Analizaremos qué es el trabajo penoso, según las leyes que lo utilizan de forma secundaria o indirecta, en especial, las de seguridad social (jubilación anticipada), proyectos de ley como los mencionados en las doctrinas y convenios colectivos según los modelos de regulación en Brasil y España, cuyos contrastes tendrán como comparación los recientes cambios de las legislaciones de la seguridad social y laboral de Francia. Se propondrán criterios de definición y un modelo de regulación, desde el punto de vista del tiempo de trabajo, la remuneración, la salud y la seguridad en el trabajo y la seguridad social, teniendo en cuenta los fines de prevención de riesgos laborales. Destacaremos la privación o insuficiencia de reconocimiento de derechos para este colectivo, la degradación social del trabajador, la cual dificulta el libre desarrollo de la personalidad, la dignidad y el reconocimiento necesario para la formación de una subjetividad positiva en los trabajadores. La cuestión de las condiciones penosas de trabajo, en el caso de los países colonizados9 que tuvieron como base de la economía, la explotación de la mano de obra esclava, como Brasil, nos remite a características como la enajenación, intensificación del trabajo10 y la vulnerabilidad social, que han existido durante mucho tiempo y que, aún hoy, persisten dentro del modo de producción capitalista. El encubrimiento de un tratamiento jurídico más                                                                                                                 9. VIEIRA WANDELLI, Leonardo. O Direito Humano fundamental ao trabalho – Fundamentação e Exigibilidade. LTr, São Paulo, 2012. p. 181. 10 ANTUNES, Ricardo. “As formas de alienação e de estranhamento no capitalismo contemporáneo”. En: ALVES, G. Vizzaccaro-amaral, A. L; MOTA, D. P. (orgs.) Trabalho e estranhamento: saúde e precarização do homem-que-trabalha. LTr, São Paulo, 2012, p. 19..

(13) 13   amplio, directo y explícito de las penosas condiciones de trabajo nos hacen reflexionar en cuanto a las causas del trabajo penoso, desde la perspectiva de los países periféricos y de los más desarrollados, como la desigualdad social o la discriminación. El trabajo infantil y forzoso, en especial, en los países menos desarrollados es parte de un círculo vicioso, que puede llevar a un trabajo penoso. A modo de ilustración, la obra del artista arriba citada, empieza con fotografías de trabajadores en cañaverales. Se trata justo de una de las primeras actividades económicas que se implantaron en el Brasil colonial. Allí, la historiadora Elsa Gonçalves Avancini11, ha descrito la fabricación del azúcar como un «dulce infierno: dulce, el azúcar; infierno, la actividad y las condiciones de calor del trabajo de los negros12». No resulta ninguna novedad saber que estas condiciones infernales ya existían cuando los barcos transportaban esclavos negros africanos, como así lo describía es su poema O Navio Negreiro, Castro Alves, poeta del siglo XIX,. el cual nos remite, una vez más, a la obra ya mencionada de Sebastião. Salgado cuando compara a los trabajadores azucareros de Brasil y a los de Cuba, destacando la diferencia de tratamiento que reciben en sus países y, por ende, como se sienten. “El guerrero cubano es un héroe en el trabajo, orgulloso de su guerra. Es bien tratado por el estado-patrón. En Brasil, es diferente. En Cuba, el trabajo en los cañaverales solo lo hacen hombres fuertes, enormes guerreros. En Brasil, además de los hombres, también hay mujeres, ancianos y niños. Hay una diferencia de vida entre estos dos mundos enfrentándose a la misma batalla. Guerreros orgullosos contra guerreros derrotados13”. Esto sucede porque el derecho laboral, desde un principio, ha regulado el trabajo por cuenta ajena del hombre industrial. Más adelante, fue                                                                                                                 11. GONÇALVES AVANCINI, Elsa. Doce Inferno: açúcar, guerra e escravidão no Brasil holandês (1580- 1654). Atual Editora, São Paulo, 1991, p. 42. 12 Traducción libre de: «doce inferno: doce, o açucar; o inferno, a atividade de refino e as condições escaldantes de trabalho dos negros». 13 Traducción libre de: «o guerreiro cubano é um herói no trabalho, orgulhoso de sua guerra. É bem tratado pelo Estado-patrão. No Brasil, é diferente. Em Cuba, o trabalho nos canaviais é feito apenas por homens fortes, guerreiros imensos. No Brasil, além dos homens, há também mulheres, velhos, crianças. Há uma vida de diferença entre esses dois mundos de uma mesma batalha. Guerreiros orgulhosos, guerreiros derrotados.» SALGADO, Sebastião. Trabalhadores. Companhia das Letras, São Paulo, 2009..

(14) 14   necesario ampliar la protección a otros trabajadores: mujeres, niños, mayores de edad, esclavos, etc.; relaciones laborales especiales: rurales, domésticas y. condiciones. laborales. específicas:. insalubres,. peligrosas,. trabajo. extraordinario, nocturno, y, aquellas pertenecientes al trabajo penoso, que, por sus particularidades, exigen un mayor reconocimiento jurídico y social. Este cambio de patrón genérico de reconocimiento con respecto a la relación laboral con otros más particulares, se puede abordar según la cuestión de un mayor o menor reconocimiento por razones históricas, patriarcales, de género y de desigualdades sociales, ya que , como expone David Sánchez Rubio 14 «ser blanco, europeo u occidental; ser varón, heterosexual; o ser empresario, banquero, juez o un trabajador calificado puede causar un mayor estado de reconocimiento (…) frente a aquellos que no forman parte de estos grupos y que, por razones raciales, sexuales y de clase, son infravalorizados y tratados como si fueran objetos y no sujetos15». Por otro lado, también alega que, «ser negro, indígena, inmigrante, ilegal, mujer, gay o personal de mantenimiento, secretario o secretaria, o agricultor, produce una predisposición relacionada con la sobredeterminación o menor reconocimiento frente a quien está dentro de los esquemas raciales, sexuales y clasicistas predominantes16». El trabajo, en cuanto valor y categoría de reconocimiento, es amplio y diverso. Nuevos conceptos, mecanismos jurídicos-sociales y modelos legales de protección siguen y seguirán siendo creados y desarrollados, como, por ejemplo, del trabajo a distancia, autónomo, doméstico etc. En cuanto al trabajo penoso, se puede pensar en formas adecuadas de conceptualización y de regulación legislativa por negociación colectiva y aquellas que atribuyan valores más positivos, de acuerdo con la dignidad social y los deberes de cuidado y respeto, para que contribuyan a la construcción de identidades y                                                                                                                 14. SÁNCHEZ RUBIO, David. Prefacio En: VIEIRA WANDELLI, Leonardo. O Direito Humano fundamental ao trabalho – Fundamentação e Exigibilidade. LTr, São Paulo, 2012, pp. 18-19. 15 Traducción libre de: «Ser branco e europeu ou occidental; ser homem varão e heterossexual; ou ser empresário, banqueiro, juiz ou trabalhador qualificado pode provocar um estado de maior reconhecimento (…) em frente daqueles que não formam parte desses grupos e que, por razoes raciais, sexuais, e de classe, são infravalorizados e tratados como se fossem objetos e não sujeitos.» 16 Traducción libre de: «Ser negro ou indígena, imigrante illegal, mulher ou gay, ou trabalhador manual, secretario ou secretaria, ou agricultor, produz uma predisposiçao relacional de sobredeterminaçao ou menor reconhecimento em frente de quem está dentro dos esquemas raciais, sexuais e classistas predominantes.».

(15) 15   subjetividades más favorables para estos trabajadores, con mejorías como las condiciones de vida de forma material y simbólica, remuneratoria y compensatoria. Desde el punto de vista del tiempo de trabajo, si se añadieran muchas condiciones de trabajo como el trabajo extraordinário, nocturno, a turnos la jornada laboral no sufriría ningún cambio en cuanto a la reducción en las últimas décadas. Desde el punto de vista de la remuneración, aunque haya sido criticado, el suplemento de penosidad, puede ser una forma de reconocimiento jurídico y social, en especial, considerando la realidad de los bajos salarios, los cuales, pueden suponer un criterio de caracterización del trabajo penoso. Es cierto que, de acuerdo con la legislación española, se puede intentar eliminar o reducir la penosidad en el trabajo, según la prevención de riesgos laborales. Sin embargo, es posible que puedan permanecer las condiciones de penosidad si éstas se regulan. Empezando por la seguridad social, ampliando su ámbito de materias teniendo en cuenta que, cada vez más aspectos psíquicos, mentales y consecuentes enfermedades son reconocidas, como debidos a factores relacionados con la naturaleza laboral. Se pueden garantizar una jubilación anticipada para todos aquellos trabajadores que hayan ejercido trabajos penosos según conceptos, criterios o factores de penosidad, como los modelos españoles ya existentes. Una conceptualización del trabajo penoso relacionada con la protección integral de la salud y la seguridad social, considerando como se presenta en la lógica capitalista, es que, dicho trabajo resulta la «degradación de la persona humana17», una característica estructural del sistema. De modo señalado, David Sánchez Rubio18 propone una «consideración diversa, no reducida al mundo del capitalismo, que es la expresión de los modos de producción y de vida que van más allá del capitalismo19».                                                                                                                 17. ALVES, Giovanni. “Produção do capital e a degradação da pessoa humana – notas críticas sobre a barbárie social e a precarizaçao do Homem-que-trabalha”. En: ALVES, G. Vizzaccaro-amaral, A. L; MOTA, D. P. (orgs.) Trabalho e estranhamento: saúde e precarizaçao do homem-que-trabalha. LTr, São Paulo 2012, p.19. 18 SÁNCHEZ RUBIO, David. Prefacio. En: VIEIRA WANDELLI, Leonardo. O Direito Humano fundamental ao trabalho – Fundamentação e Exigibilidade. LTr, São Paulo, 2012, 2012, p. 37. 19 Traducción libre de: «Consideração plural, não reduzida ao mundo do capitalismo, que é expressão de modos de produção e de vida que vão para além do capitalismo»..

(16) 16   Cuestionamos las formas de trabajo desarrolladas en el sistema capitalista, como el trabajo penoso, con objeto de proponer modos de regulación que buscan el reequilibrio permanente que debe asegurar el derecho laboral, fortaleciendo los mecanismos jurídicos existentes y ampliando otros. Para ello, es necesario dar una mayor visibilidad social y reconocimiento jurídico a las verdaderas condiciones de penosidad de un número más amplio de trabajos y condiciones laborales con el fin de combatir y prevenir el trabajo penoso. El recuerdo y la defensa del reconocimiento buscan combatir los trabajos penosos, retirándolos del olvido, invisibilidad social y el ocultamiento, que, en última instancia, llevan a la cosificación del trabajo, del propio trabajador y de las relaciones laborales y entre los trabajadores. Para humanizar el trabajo hay que reconocer sus verdaderas condiciones y relaciones laborales, para según esta realidad, poder proponer y poner en práctica las posibles formas de acción, modos de comportamientos20 y así la construcción permanente hacia un trabajo digno..                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               20  HONNETH, Axel. Crítica del agravio moral – Patologías de la sociedad contemporánea. Fondo de Cultura económica, Buenos Aires, 2009..

(17) 17  . Capítulo 1. Premisa teórica: la lucha por el reconocimiento 1.1. La lucha   El intento constante de pacificación y mediación de conflictos laborales en la práctica judicial ha dado lugar a una mayor valoración de los esfuerzos de los jueces en la búsqueda de solución de conflictos mediante técnicas de conciliación21 de litigios. Sin embargo, la función de la lucha sigue siendo esencial, tanto en el origen, como medio o en el proceso de reconocimiento y concretización del derecho, sobre todo, en el del trabajo. Es necesario destacar brevemente, la lucha22 inherente a la historia y vida de los conflictos socio-laborales y jurídicos. Este tema ha sido ampliamente tratado en estudios de un sinfín de autores. Por ejemplo, Axel Honneth pone de relieve las reflexiones acerca de la lucha, palabra que antecede el reconocimiento, el en título de su obra La lucha por reconocimiento – por una gramática moral de los conflictos sociales. Según Honneth23, «la recepción de mis libros se da efectivamente la tendencia. a. desatender. las. reflexiones. teóricas. sobre. una. nueva. determinación de lucha social», destacando que esta dimensión se trataría de una rehabilitación de la teoría sociológica del conflicto y de la la dimensión moral de los conflictos sociales..                                                                                                                 21. El poder judicial brasileño incentiva cada vez más la conciliación o mediación. En este sentido, por ejemplo, se pueden encontrar las resoluciones nº 125/2010 y 50/2014 del Consejo Nacional de Justicia (CNJ) de Brasil. En la primera: «la conciliación y mediación son herramientas específicas de pacificación social, solución y prevención de litigios…» y en la segunda, «recomienda a los tribunales laborales (y otros) a realizar estudios y acciones con fines de dar continuidad al movimiento permanente de conciliación». Disponible en: <http://www.cnj.jus.br/programas-e-acoes/conciliacao-mediacao/legislacao> Accedido el 19/05/2015 22 A título de ejemplo, La lucha es el título de una de las escenas de la película Pan y rosas (Ken Loach) que retrata el movimiento Justice for Janitors, que se originó en Estados Unidos con el objeto de combatir los bajos salarios y la falta de seguro de salud de los limpiadores y reivindicar respeto y dignidad. En una escena de la película, una trabajadora, haciendo referencia a sus empleadores, dice: «les damos de comer, les limpiamos, dejamos todo listo, les criamos a sus hijos, y ellos siguen sin vernos», se poniendo en cuestión la vulnerabilidad y invisibilidad en el trabajo. 23 HONNETH, Axel. La sociedad del desprecio. Editorial Trotta, Madrid, 2011, p. 40..

(18) 18   Los conflictos son exigencias necesarias del progreso. Así, Herrara Flores24 ha defendido los derechos, sobre todo, los derechos humanos, no como «algo dado y construido de una vez por todas en 1789 o en 1848», sino que se trata de procesos, dinámicas y «luchas históricas resultado de resistencias contra la violencia de las diferentes manifestaciones del poder». En esa línea de pensamiento, vemos como a lo largo de la historia, muchos han sido los esfuerzos y quiebras, o al menos tentativas, impulsadas por colectivos «marginados de las ventajas del sistema», como por ejemplo, marxistas, trabajadores, esclavos25, abolicionistas26, negros (quilombolas27, antirracistas), feministas, latinos, indígenas, «sin tierra», inmigrantes y otros. Construyeron, así, «nuevos procesos y nuevos espacios de lucha». De esta forma, analizaremos de forma conjunta los conceptos sociológico, laboral y jurídico-laboral de lucha y conflicto, considerando la práctica cotidiana de los juzgados sociales, cuando esos aspectos suelen presentarse de forma entrelazada o mezclada, o uno subyace al otro 28 ; aunque sea evidente que no todo conflicto o lucha laboral sea jurídica29. 1.1.1. Lucha como conflicto: conceptos sociológico, laboral y jurídico Las relaciones laborales, como toda interacción cotidiana y con intereses contrapuestos, se presentan en los juzgados sociales de Brasil, en especial, en razón de conflictos de diversos niveles, más o menos complejos,                                                                                                                 24. HERRERA FLORES, Joaquín. Los derechos humanos en el contexto de la globalización: tres precisiones conceptuales. Disponible en: < http://www.ces.uc.pt/direitoXXI/comunic/HerreraFlores.pdf>. Accedido el 02/08/2015. 25 HERRERA FLORES, Joaquín. Los derechos humanos como productos culturales – crítica del humanismo abstracto. Catarata, Madrid, 2005, pp. 250-251. 26 Como los que, en Brasil, defendían y luchaban contra el fin del régimen de esclavitud, es decir, a favor de la abolición de la esclavitud. 27 Quilombola es el nombre dado a los esclavos que conseguían huir, estableciéndose en espacios y locales de refugio y resistencia negra. La Constitución brasileña de 1988 aseguró a los quilombolas la propiedad de sus tierras. 28 En muchas ocasiones, el trabajo del juez consiste en buscar o percibir cuál es el conflicto o los conflictos que subyace(n) a la relación jurídica llevada a juicio, para intentar llegar a una solución judicial a través de la conciliación, por ejemplo. 29 «No todos los conflictos laborales son jurídicos, que versen sobre la interpretación o la aplicación de una norma preexistente, ni la jurisdicción es en todos los casos el cauce más operativo para la exigencia de la norma de trabajo». MARTÍN VALVERDE, Antonio. “Estudio preliminar – la formación del Derecho del Trabajo en España“ En: MARTÍN VALVERDE, Antonio. La legislación social en la historia de España: de la Revolución Liberal a 1936. Madrid, Publicaciones del Congreso de los Diputados, 1987, p. XXXI..

(19) 19   tales como accidentes y enfermedades laborales, sindicales, huelgas, despidos, daños morales y materiales, incumplimiento de condiciones laborales (jornada, pausa, pago correcto de salarios, seguridad e higiene laboral), etc. La externalización de esas divergencias, junto con la búsqueda de soluciones judiciales30 de forma individual o colectiva, son movimientos que remiten a formas de convivencia más participativas y pueden ayudar a un mayor ejercicio de relaciones de ciudadanía31, conocimiento y efectividad de derechos. En ese contexto, una de las formas de tener en cuenta la lucha, referida en el título de la obra estudiada, es como un tipo de conflicto desde las perspectivas sociológica, laboral (individual y colectiva) y jurídica. En cuanto a la perspectiva sociológica, Honneth destaca la palabra lucha, que antecede y condiciona el medio por el cual se busca el reconocimiento32. Los términos lucha y conflicto33 están presentes en diversos estudios del citado filósofo y se explican en su gramática moral34 utilizados a la vez como sinónimos y presupuestos del reconocimiento. Por ejemplo, el autor35 expone que «tiene que ocurrir un conflicto o lucha en esa experiencia del reconocerse en el otro», de modo que el «saber respecto de su reconocimiento en el otro, se adquiere solamente de forma conflictiva». En lo que concierne al trabajo industrial, históricamente la palabra lucha se asocia a la lucha de clases, que se han expresado en diversas                                                                                                                 30. Solo el hecho de ir al juzgado, en muchos casos, ya deja al trabajador menos insatisfecho, en el sentido que está buscando sus derechos. Según Honneth «…el derecho de manifestarse, que por consiguiente puede transformarse en una pretensión de satisfacerse». HONNETH, Axel. La lucha por el reconocimiento – por una gramática moral de los conflictos sociales. Crítica (Grijalbo Mondadori), Barcelona, 1997, p. 67. 31 «Hegel imputa a los conflictos sociales una especie de potencial de aprendizaje práctico moral» Ibídem, p. 36. 32 «un movimiento de reconocimiento mediatizado por la lucha». Ibídem, p. 85. 33 Como ejemplo: «conflictos sociales estructurales, práctico-morales, normativoprácticos, de las clases capitalistas, de lucha de clase, socialmente reprimidos, normativos ligados a la estructura de clases». HONNETH, Axel. La sociedad del desprecio. Editorial Trotta, Madrid, 2011, pp. 55-72. 34 « […] las confrontaciones y las luchas sociales se entienden mejor si se toma también en consideración la gramática moral que se articula en el trasfondo». HONNETH, Axel. Reconocimiento y menosprecio – sobre la fundamentación normativa de una teoría social. Katz Editores, Buenos Aires , 2010 p. 48. 35 Traducción libre de «há de ocorrer um conflito ou uma luta nessa experiencia do reconhecer-se-no-outro […] saber sobre seu reconhecimento pelo outro, a ser adquirido somente de maneira conflituosa» HONNETH, Axel. Luta por reconhecimento – a gramática moral dos conflitos sociais. ED 32, São Paulo, 2003, p. 63 y 64..

(20) 20   formas y, en especial, las huelgas, muchas de ellas reprimidas con violencia. Para Baylos36, «a esta perspectiva clasista se acompaña la constatación de un conflicto permanente, abierto y total —la lucha de clases […]» De hecho, las luchas de clase, como intereses antagónicos, existen antes del surgimiento del derecho del trabajo — fruto 37 de ellas —, considerando toda la historia del trabajo desde la explotación de mano de obra esclava en la antigüedad hasta la relación capital-trabajo. En el tema laboral, Baylos 38 destaca, «la praxis de lucha que se manifiestan en las relaciones industriales y, más general, en la sociedad». Históricamente 39 , el concepto de lucha se asocia a batallas, formas de conflicto sangrientas o violentas 40 . El propio Kojève 41 destaca que «la existencia humana, histórica, consciente de sí misma, solamente es posible, así pues, allí donde hay o —al menos— donde hubo, luchas sangrientas, guerras por prestigio». Sin embargo, además de los conflictos humanos más extremos, existen también las pequeñas luchas cotidianas que tienen que ver con la necesidad permanente de superación y «progreso moral». Son también las conquistas, grandes y pequeñas, que pueden obtener los trabajadores mediante la negociación colectiva42.                                                                                                                 36. BAYLOS GRAU, Antonio. Derecho del trabajo: modelo para armar. Editorial Trotta. Madrid, 1991, p. 49. 37 «[…] no es posible desconocer que el factor determinante de la aparición del Derecho del trabajo es, sin ninguna sombra de duda, el Movimiento obrero, a cuya acción amenazadora responde el poder público con medidas de reacción; medidas “tuitivas” unas veces, y represivas otras». MONTOYA MELGAR, Alfredo. Derecho del trabajo. 7ª ed. Madrid, 1986, p. 31. 38 BAYLOS GRAU, Antonio. Derecho del trabajo: modelo para armar. Editorial Trotta. Madrid, 1991, p. 50. 39 «La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases» MARX, Karl y ENGELS, Friedrich. Manifiesto Comunista, Akal, Madrid, 1997, p. 21. 40 Ricoeur, menciona, por ejemplo, el «carácter dramático» y aún intenta «emparejar la idea de lucha por el reconocimiento con lo que llama… de estados de paz» o «búsqueda de experiencias de reconocimiento de carácter pacífico». RICOEUR, Paul. Caminos del reconocimiento. Editorial Trotta, 2005. Madrid, p. 48, 227 y 195. 41 KOJÈVE, Alexandre. Introducción a la lectura de Hegel. Editorial Trotta, 2013, Madrid, p. 214. 42 Honneth problematiza la tesis de la lucha de clases institucionalizada o paralizada que tiene como idea básica que «el intervencionismo estatal de la época del capitalismo tardío diseca, por así decirlo, los intereses políticos-prácticos de los asalariados, mediante compensaciones materiales y la inclusión institucional de la política salarial de los sindicatos» HONNETH, Axel. La sociedad del desprecio. Editorial Trotta, Madrid, 2011, p. 68. (En lo que tampoco estamos del todo de.

(21) 21   En este sentido, Eleonora Piromali aclara que «la lucha por el reconocimiento no debe entenderse, en consecuencia, como conflictos basados únicamente en la contraposición de fuerza, sino sobre todo de argumentación»43. Se podría añadir que hay formas pacíficas de solución de conflictos o medios de construir la solución de forma consensual. Así, los conflictos pueden definirse y expresarse de modo más sencillo: al tener una visión más positiva de ellos, se llega a la conclusión de que son necesarios para la evolución. Honneth ve en el conflicto o en la lucha una doble perspectiva de evolución, social e individual, ya que el conflicto representa un «mecanismo de colectivización social» y «atribuye a la lucha también la significación de un medio de “individualización”»44. En. los. obligatoriamente. conflictos la. laborales,. desmoralización. ganar de. o. las. perder. no. reivindicaciones. significa de. los. trabajadores (que pueden tener carácter individual o colectivo), al contrario de lo que puede ocurrir con la lucha manifestada en las huelgas. Eso siempre y cuando los intereses sociales que subyacen a la lucha, una vez permanentes, prosigan y no se agoten en la mera externalización. Como ejemplo de la forma positiva o negativa de la lucha, cuando a Honneth se le pregunta en una entrevista sobre la opinión de Paul Ricoeur respecto al tema de la lucha, Honneth dice que « [la] lucha como siendo una fuerza productiva grandiosa en nuestro mundo humano y de vida»45 , así como tiene una «concepción más productiva, positiva de lucha, de luchas pequeñas, del día a día y no en las grandes luchas»46. A modo de ilustración, esta situación aparece en la película Dos días, una noche, en la que una trabajadora tiene que intentar convencer a sus                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             acuerdo, ya que las negociones colectivas en regla se renuevan, pudiendo traer nuevas demandas. Lo difícil es alcanzar las inmateriales.) 43 Traducción libre de «Le lotte per il riconoscimento non sono da intendersi, di conseguenza, como conflitti basati unicamente sulla contrapposizione di forze, ma anche e soprattuto di argomentazioni». PIROMALLI, Eleonora. Giustizia sociale come riconoscimento. Mimesis Edizioni, Milano, p. 119 44 HONNETH, Axel. La lucha por el reconocimiento – por una gramática moral de los conflictos sociales. Crítica (Grijalbo Mondadori), Barcelona, 1997, pp. 41-42. 45 Traducción libre de « [...] I take struggle as being an enormously productive force in our human life-world. (…) I have a productive, positive understanding of struggle (…)». MARCELO, Gonçalo. Recognition and critical theory today: an interview with Axel Honneth. Disponible en: http://psc.sagepub.com/content/early/2013/01/16/0191453712470361.full.pdf+html. Accedido el 05/05/2015. 46 Ibídem..

(22) 22   compañeros de trabajo para que no voten por su despido. Pero, para que ella no se quede sin trabajo, ellos dejarán de ganar un complemento salarial al fin del mes. Así, se pone el interés individual económico en oposición al derecho y necesidad al trabajo del otro. Al acudir a cada compañero, exponer su situación y defenderse 47 contra lo que la empresa estaba haciendo, la trabajadora provoca que sus compañeros tengan que mirar al otro como un ser también de derechos y necesidades que limitan los suyos. Se observa una gran variedad de reacciones, desde la solidaridad de los que la apoyarán y votaran para que no pierda el empleo; el sentimiento de humillación de ella, al parecerle que tendrá que mendigar a los otros; hasta el desprecio, en los compañeros que no han querido ni escucharla ni verla. Al final, ella pierde su trabajo, pero siente que sale más fortalecida por la lucha. Ha podido expresar sus necesidades y hacerse visible a los compañeros y a sí misma, lo que ya le ha generado cambios, ya que la trabajadora tenía dificultad para comunicarse. No son suficientes para sobrevivir, pero son otras formas de ver la cuestión. La lucha que antecede e integra el reconocimiento, por ende, puede presentarse de forma positiva, para fines, si no de solución, al menos de evolución. Se exige un «saber de sí»48, una identificación compartida y no aislada, es decir, con el otro y a través del otro, de la cual forma parte y es esencial en la lucha49. En tiempos en los que el paro y la precarización del trabajo se han generalizado y aumentan los casos de acoso o violencia moral en el trabajo, ¿cómo puede el derecho del trabajo proponer mejoras a las condiciones laborales, desde las más antiguas, como bajos salarios y exceso de jornada, a las reivindicaciones de reconocimiento, valorización y visibilidad social del trabajo y del trabajador?                                                                                                                 47. «Solo el hecho de que el otro defienda sus derechos individuales, pero no el modo de hacerlo, hace que los dos sujetos reconozcan su compañero de interacción como una persona moralmente vulnerable (…) en ese sentido la experiencia social de la vulnerabilidad moral». Traducción libre de «Somente o fato de que o outro defenda seus direitos individuais, mas não o modo de fazê-lo, faz com que os dois sujeitos reconheçam em seu defrontante a pessoa moralmente vulnerável (...); nesse sentido, é a experiência social da vulnerabilidade moral». HONNETH, Axel. Luta por reconhecimento – a gramática moral dos conflitos sociais. ED 32, São Paulo, 2003, p. 94. 48 HONNETH, Axel. La lucha por el reconocimiento – por una gramática moral de los conflictos sociales. Crítica (Grijalbo Mondadori), Barcelona, 1997, p. 63. 49 « […] una lucha en la que el sujeto atacado involucra al otro, para demostrarle, con la incondicionalidad de su voluntad, al mismo tiempo, la dignidad al reconocimiento de su persona» Ibídem..

(23) 23   Uno de los retos del derecho del trabajo en lo que concierne al ambiente laboral son la calidad de las relaciones sociolaborales cotidianas no solo desde el punto de vista estrictamente económico y del ambiente laboral físico, sino teniendo en cuenta la integridad física, mental y psíquica del trabajador. La lucha también debe ser permanente, pues las necesidades siguen ampliándose. Además, en numerosas ocasiones, el trabajador lucha por el derecho, para que, al menos, pueda ser visto y reconocido. Este es otro enfoque de la lucha, en la que se concibe como un conflicto jurídico en el cual el acceso a la justicia como una de las formas de ejercicio de ciudadanía es el medio para alcanzarla. En ese sentido, una vez más, se recurre al lado positivo de lucha como una parte integrante50” y condición de la idea de derecho, como defiende Ihering, en su obra La lucha por el derecho. Una de las situaciones corrientes en los juzgados sociales de Brasil son las causas de pequeño valor, por ejemplo. En esa línea de argumentación, Ihering plantea la cuestión « ¿Por qué luchar?, ¿no será mejor ceder?», esto es, ¿vale la pena ir a los juzgados por un valor económico que en principio y para muchos, pueda no parecer expresivo? Aparte de que el valor sea relativo, ya que para unos puede ser poco o para otros mucho, más que el lado material, es la existencia moral que está en juego, la conciencia del derecho y el sentimiento jurídico despertado. Algunos empleadores suelen no cumplir con las leyes laborales hasta que llegue una decisión judicial determinando que lo hagan. A partir de ahí, la coacción judicial y los medios ejecutivos para concretar la decisión tienen mayor efectividad. También se suele decir que hay un exceso de litigiosidad o, como explica Ihering, «la manía de litigar, el puro amor al embrollo». Este es un tema polémico, ya que por una parte el número de procesos judiciales es muy alto y sigue aumentando, pero por otro, el incumplimiento de derechos laborales es aún mayor..                                                                                                                 50. VON IHERING, Rodolfo. La lucha por el derecho. Editorial Comares, Granada, 2008, p. 31..

(24) 24   En los juzgados, la lucha es también procedimental ante los ritos procesuales. Sin embargo, para juzgar bien un proceso, se debe tener en cuenta los conflictos que subyacen, el significado social del acceso a la justicia y considerarlo como «deber del ciudadano consigo mismo y para con toda la sociedad51» de manera que la propia legislación jurídico se preserve. Además de la industrialización y todos los efectos del capitalismo, también es posible pensar en otras luchas y conflictos económicos que no excluyan formas diferentes de mirar y tratar esos conflictos, como un movimiento de reconocimiento que pueda «mediatizarse por la lucha». Así, profundizaremos en el concepto de reconocimiento .. 1.2. Por el reconocimiento   ¿Qué es el reconocimiento? ¿Para qué sirve? ¿Es posible tener «conciencia de sí y de sí para el otro» sin ninguna forma de reconocimiento? ¿Qué mecanismos intersubjetivos, psíquicos, afectivos, jurídicos y sociales pueden lograr el reconocimiento recíproco? ¿Cuáles son sus implicaciones para la formación moral del individuo y de una sociedad más desarrollada? ¿Existe un derecho al reconocimiento? Es evidente que, la obra analizada hace referencia a una lucha que se trata de una lucha por el reconocimiento. No es casualidad que el tema del reconocimiento haya adquirido mayor proyección en las últimas décadas, con cuestionamientos tales como si las «luchas por distribución» no deberían ser hoy, luchas por el reconocimiento52. Una interpretación posible es ver ese cambio de orientación normativa no de forma negativa, esto es, como desilusión política con el Estado de bienestar social, sino como «efecto del enriquecimiento de la sensibilidad moral»53, según la cual, «el reconocimiento de la dignidad de las personas o de grupos constituye una parte esencial de nuestra concepción de justicia».                                                                                                                 51. Ibídem, p. 56 y 57. FRASER, Nancy y HONNETH, Axel. ¿Redistribución o reconocimiento? Un debate político filosófico. Morata-Paideia, Madrid, 2006. 53 Traducción libre de «L´effet d´un enrichissement de la sensibilité moral” y “la reconnaissance de la dignité des personnes o de groupes constitue la parte essentielle de notre conception de la justice». HONNETH, Axel. “Reconnaissance et reproduction sociale”. 52.

(25) 25   A continuación, abordaremos el concepto filosófico de reconocimiento para poder demostrar cómo Hegel elaboró, originalmente, la doctrina de la lucha por el reconocimiento. Después, analizaremos la relación entre reconocimiento y socialización para fines de formación de la identidad y posibilitar así la ampliación de los derechos. 1.2.1. Reconocimiento como concepto filosófico Bethania Assy 54 define el concepto filosófico de reconocimiento como «honrar a alguien por su valor» y «la atribución de un valor positivo a esa persona, parecido a lo que entendemos por respeto». Por su parte, Honneth describe que, para designar tal relación de reciprocidad —conocerse en el otro— «Hegel emplea por vez primera el concepto de reconocimiento; en la relación amorosa (…)55» y que «la formación de la identidad del sujeto debe estar ligada con la experiencia de un reconocimiento intersubjetivo». En esa línea, el concepto de reconocimiento puede tener como función explicitar, interpretar o normativizar56. En la sociedad actual, en la que estamos rodeados de recursos tecnológicos que nos hacen sentir que, aparentemente, no estamos solos, es un desafío buscar en la práctica un concepto de reconocimiento más cercano a la realidad y que muestre la reciprocidad en acción y un modo de comportamiento57. Reconocer es poder, querer ver y valorar positivamente al otro con respeto. Gracias al reconocimiento, convertimos a los otros en seres generales, miembros de la sociedad, pero también, individuos singulares, aceptándolos con sus particularidades y distinciones. Supone externalizar lo                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             En: PAYET, Jean-Paul y BATTEGAY, Alain. La reconnaissance à l´épreuve. Explorations socio-antropologiques. Septentrion, 2008, France, p. 46. 54 Traducción libre de «honrar alguém por seu valor… atribuição de um valor positivo a essa pessoa, algo próximo do que entendemos por respeito». ASSY, Bethânia y FERES JÚNIOR, João. “Reconhecimento”. En: BARRETO, Vicente Paulo (coord.). Dicionário de Filosofia do Direito. Renovar, São Leopoldo: Unisinos – Rio de Janeiro, 2006, p. 705. 55 HONNETH, Axel. La lucha por el reconocimiento – por una gramática moral de los conflictos sociales. Crítica (Grijalbo Mondadori), Barcelona, 1997, p. 52. 56 WEINSTOCK, Daniel M. “Trois concepts de reconnaissance”. En: PAYET, Jean-Paul y BATTEGAY, Alain. La reconnaissance à l´épreuve. Explorations socio-anthropologiques. Septentrion, 2008, France, p. 59. 57 HONNETH, Axel. “El reconocimiento como ideología.” Revista Isegoría, n.º. 35 juliodiciembre 2006.  .

(26) 26   que se percibe internamente para valorar lo positivo y reconocer en los otros, lo que también está en nosotros, en acto o potencia. Para. Honneth. 58. ,. «[…]. en. un. proceso. que. se. entiende. cronológicamente, el reconocimiento debe preceder al conocimiento». En un primer momento, puede parecer ilógico pensar en el reconocimiento como antecedente al conocimiento, pero lo que no se reconoce termina a menudo por no conocerse o no conocerse lo suficiente de forma verdadera y significativa. Así, «nuestros esfuerzos por conocer necesariamente deben fallar o perder su sentido cuando se pierde de vista el hecho de este reconocimiento previo59». Reconocer implica poder y querer ver desde la perspectiva del otro, ponerse en su piel. Significa tener en cuenta y respetar la existencia del otro como un ser libre y autónomo que puede contraponerse a sus intereses y deseos. Tanto el reconocimiento como el propio conocimiento crecen cuantas más referencias podamos tener. En esa línea, a respecto del reconocimiento, Honneth60 argumenta que «es tanto más adecuado o preciso, cuantas más perspectivas sobre un objeto de la percepción logramos aprehender». A partir del reconocimiento, una vez admitido y expresado, se puede valorar positivamente lo reconocido y darle la oportunidad de verlo a través de la mirada del otro. Así, es posible estar en el mundo de forma individualizada y, a la vez, socializar en horizontes más amplios, más allá de la esfera estrictamente familiar. Según Guéguen y Malochet61, esto ocurre porque «en efecto, no hay reconocimiento absoluto o en sí mismo: el concepto de reconocimiento es fundamentalmente relacional». Y como hay otro ser, también con deseos y necesidades propias de reconocimiento, el que interactúa con él tiene que autolimitarse para poder valorarlo. Para Hegel 62 , «la explicitación y análisis del concepto de esta                                                                                                                 58. HONNETH, Axel. Reificación – un estudio en la Teoría del reconocimiento. Katz, Madrid, 2007, p. 71. 59 Ibídem, p. 72. 60 Ibídem, p. 71. 61 Traducción libre de «Il résulte en effet qu´il n´y a pas de reconnaissance absolue ou en soi: le concept de reconnaissance est fondamentalement relationnel». GUÉGUEN, Haud y GUILLAUME, Malochet. Les théories de la reconnaissance. La Découverte, Paris, 2014, p. 47. 62 FRIEDRICH HEGEL, Georg W. Fenomenología del espíritu. Editorial Gredos, Madrid, 2010, p. 238..

(27) 27   unidad espiritual en su duplicación nos presenta el movimiento de reconocer». El «reconocimiento unilateral» no puede considerarse como reconocimiento en los términos tratados porque desemboca en una relación desigual, o, como la que Hegel ha tratado, en «dominación y servidumbre» entre esclavo y amo. De esta forma, el primero reconoce al segundo, pero el amo, como explica Kojève 63 », «no reconoce, a su vez, la realidad y la dignidad humana del esclavo. La duplicación del movimiento de reconocer reside en que, el amo, a su vez, tampoco es reconocido por un hombre libre que tenga «valor para él». Kojève. 64. ha señalado que, «solamente puede satisfacerle el. reconocimiento por parte de quien él reconoce como digno de reconocerle», que no es otro que el esclavo, a quien el amo considera un mero objeto. Sin embargo, antes de dominar, el amo quería ser «un hombre reconocido por otro hombre». Honneth 65 explica el termo hegeliano de reconocimiento como «la limitación del deseo egocéntrico de cada uno en provecho del otro». En la misma línea, Louis Carré 66 considera que «el concepto hegeliano de reconocimiento consiste en una experiencia en el curso de la cual las conciencias humanas aprenden a limitarse en provecho del otro y de manera recíproca sus pretensiones inicialmente unilaterales de libertad individual». Para este último autor, es posible hablar de un «derecho al reconocimiento». Las luchas por un reconocimiento recíproco pueden sucederse en la esfera jurídica y del Estado, además de las relaciones emocionales-afectivas, como veremos más adelante. En relación a esto, debemos destacar la gran revolución que supuso la concepción originaria del reconocimiento de Hegel. 1.2.2. Modelo inicial de reconocimiento en Hegel                                                                                                                 63. KOJÈVE, Alexandre. Introducción a la lectura de Hegel. Editorial Trotta, Madrid, 2013, p. 66. 64 Ibídem, p. 66. 65 HONNETH. Axel. Ce que social veut dire. I. Le déchirement du social. Gallimard. Paris, 2013, p. 107. 66 CARRÉ, Louis. Le droit de la reconnaissance. Le bien commun, Paris, 2013, p. 36. Traducción libre de «le concept hégélien de reconnaissance consiste en une expérience au cours de laquelle des consciences humaines apprennent à limiter au profit d´autrui et de manière réciproque leurs prétensions d´abord unilaterales à la liberté individuelle»..

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