La exclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo en las relaciones Cuba-Estados Unidos, una actualización necesaria.

12 

Loading.... (view fulltext now)

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Texto completo

(1)

1

La exclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo en

las relaciones Cuba-Estados Unidos, una actualización necesaria

Autora: Indira Herrera Yera

Licenciada en Relaciones Internacionales.

Síntesis

A partir de la decisión por los gobiernos de Cuba y Estados Unidos de América de trabajar para el restablecimiento de relaciones diplomáticas, la exclusión de Cuba en la lista unilateral de países patrocinadores del terrorismo es una de las medidas a revisar. Desde 1982, esta medida injusta ha sido uno de los temas de confrontación en el marco de las relaciones Cuba-Estados Unidos. Sobre todo a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando los efectos económicos, políticos y militares de esta designación se agravaron, como consecuencia del viraje unilateralista de la administración de George W. Bush. En los últimos años se ha construido un consenso en diversos círculos en Estados Unidos y en el exterior, sobre la necesidad de eliminar a nuestro país de la lista unilateral que dicta quiénes son las naciones promotoras del terrorismo, a partir del agotamiento de los argumentos esgrimidos por el Departamento de Estado, del ejemplo de Cuba en la lucha contra el terrorismo y del descrédito de la propia lista. Por la importancia y actualidad del tema, en el presente artículo se reseña las forma en que puede Cuba salir de esta lista negra.

Palabras claves: lista de países patrocinadores del terrorismo, lista negra, relaciones Cuba-Estados Unidos, lucha contra el terrorismo, 11 de septiembre de 2001.

(2)

2

Abstract

Since the decision by the Cuba´s and USA´s governments on working for the reestablishment of diplomatic relations, the exclusion of Cuba out of the list of states sponsors of terrorism is one of the measures to review. The unilateral inclusion of Cuba in the state sponsors of terrorism list has been one of the themes of confrontation under the Cuba-United States relations since 1982. Since the attacks on September 11, 2001, the economic, political and military effects of this unjust designation were reinforced because of the George W. Bush's administration unilateralist turn.

In recent years, a consensus has been crafted in several circles in the United States and abroad, in reference to the need of removing our country as a state sponsor of terrorism, due to the exhaustion of the arguments made by the US State Department, the example of Cuba in the fight against terrorism and the discredit of the list itself. The article is an approach about the implications of keeping Cuba on the state sponsors of terrorism list for bilateral relations.

Keywords: state sponsor of terrorism list, blacklist, Cuba-US relations, war on terrorism, September 11, 2001.

(3)

3

La exclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo en

las relaciones Cuba-Estados Unidos, una actualización necesaria1

Por Indira Herrera Yera

La insostenible e injusta designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo internacional2 parece que ha tocado a su fin. Desde 1982, Cuba ha estado ininterrumpidamente en esta categoría, creada a partir de la Ley de Administración de Exportaciones de 19793.

El surgimiento de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo se enmarca dentro de la Doctrina Reagan, la cual impulsó el activismo contrarrevolucionario a escala global, en el contexto de la confrontación Este-Oeste. Según Noam Chomsky en su artículo International Terrorism: Image and Reality el terrorismo fue una herramienta de política exterior para enfrentar la supuesta amenaza a las “democracias del mundo”, que provenía de las fuerzas de izquierda.

Los anuncios del 17 de diciembre y las regulaciones publicadas el 15 de enero de 2015 parecen indicar la voluntad del gobierno estadounidense de retirar a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, donde nunca debió estar, y que

1

Este artículo es resultado de una investigación más amplia, como parte de la tesis de licenciatura de Relaciones Internacionales de la autora.

2

Aunque la denominación de terrorista había sido utilizada recurrentemente por EUA para desacreditar a los movimientos revolucionarios, no es hasta 1982 cuando el Departamento de Estado acudió al mecanismo de publicar la lista de países patrocinadores del terrorismo, con el fin de sancionar y aislar políticamente a aquellos que supuestamente brindaban “apoyo repetido a actos de terrorismo internacional”.

3

Las leyes federales que establecen la presentación de un informe anual por el Departamento de Estado al Congreso sobre la situación del terrorismo internacional y la designación de los países que supuestamente lo auspician son: la Ley de Administración de Exportaciones de 1979 en su sección 6 (j), la Ley de Asistencia al Exterior de 1961 en su sección 620A y la Ley de Control de Exportación de Armas de 1968 en su sección 40, estas dos últimas según fueron enmendadas posteriormente.

(4)

4 también ha demostrado, como el bloqueo4, ser falaz e inoperante para el objetivo estratégico de Estados Unidos de América (EUA) contra nuestro país.

Durante más de tres décadas, Cuba ha sufrido las implicaciones que trae consigo la designación unilateral de EUA. Mientras el cuestionamiento a nivel hemisférico y mundial de la designación de nuestro país como terrorista ha crecido en los últimos años5, el mecanismo unilateral se ha llenado de descrédito y los argumentos esgrimidos por el Departamento de Estado de EUA simplemente han desaparecido6.

Además de la demonización en la arena internacional7, en el caso de Cuba la inclusión en la lista anual de naciones promotoras del terrorismo implica un condicionamiento al diálogo, pues EUA ha preconizado desde hace mucho tiempo que no puede negociar con terroristas. Asimismo, sirve de justificación a los partidarios de la línea dura en el Congreso Federal estadounidense, para entorpecer las iniciativas de flexibilización de la política hostil de EUA hacia Cuba8.

4 El 17 de diciembre de 2014, el presidente Barack Obama dijo: “Los Estados Unidos hoy están

cambiando sus relaciones con el pueblo de Cuba y realizando los cambios más significativos en nuestra política en más de 50 años. Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses.”

5

Importantes medios de prensa como Los Angeles Times, The Boston Globe y The New York Times han publicado artículos donde se demanda la retirada de Cuba en la lista negra. También, tanques pensantes como la Institución Brookings, el Instituto Lexington y la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), han incorporado la retirada de nuestro país en la lista a sus recomendaciones, como uno de los primeros pasos que debería tomar el gobierno estadounidense para iniciar un cambio en las relaciones entre ambas naciones.

6

Los argumentos utilizados para incluir a Cuba en esta lista han variado según el momento político. En el periodo comprendido entre 1982-1991, las razones se centraron en el apoyo a los movimientos revolucionarios, sobre todo de América Latina. En los años 1991-2001, las acusaciones se concentraron, entre otras, en el refugio a miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Basque Fatherland and Liberty (ETA), y también a fugitivos de la ley estadounidense. Después del S-11, la mayoría de los argumentos fueron renovados, sincronizados con el discurso agresivo característico de la guerra contra el terrorismo.

7

El punto más álgido de la demonización contra los países catalogados como terroristas fue luego del 11 de septiembre de 2001, cuando esta naciones (en ese momento Irak, Libia, Irán, Siria Sudán, Corea del Norte y Cuba) devinieron objeto de diversas represalias, así como potenciales blancos de una intervención militar (Irak fue intervenido en 2003, y Libia en 2011), a partir del uso del concepto de guerra preventiva.

8

En los últimos años, algunos de los proyectos de ley con carácter anticubano han estado dirigidos a extender la extraterritorialidad del bloqueo económico, financiero y comercial, así como a minar el apoyo de los países de la región. En este sentido, se destacan durante el periodo 2001-2012, las

(5)

5 Las implicaciones no se limitan al ámbito político-diplomático, sino que también están acompañadas de un sistema de sanciones que ha sido considerado como el más amplio del mundo.9

En sentido general, el régimen jurídico aplicable a los países designados comprende diversas sanciones, entre las que se destacan las prohibiciones a las ventas de bienes y tecnologías, restricciones a la asistencia financiera proveniente de instituciones financieras internacionales, la excepción de inmunidad de los Estados designados ante las demandas de nacionales estadounidenses10, entre otras. A continuación, se reseñan algunas de las principales leyes federales que regulan las sanciones contra los países designados.

En primer lugar, la Ley de Administración de Exportaciones de 1979 en su sección 6 (j)11 restringe los beneficios comerciales, la ayuda exterior y el apoyo de las instituciones financieras internacionales a los países designados.

Por su parte, la Ley de Control de Exportación de Armas de 196812 en su sección 40 prohíbe las transacciones por el gobierno estadounidense e incapacita a las personas para realizarlas hacia las naciones designadas en la lista negra. Junto a la Ley de Asistencia al Exterior de 1961 en su sección 620A13, prohíbe también la

iniciativas introducidas por representantes del lobby anticubano que proponían que el Departamento de Defensa no contratara bienes o servicios de personas o empresas que tuvieran negocios con los países supuestamente promotores del terrorismo, lo cual afectaba a varias entidades. Asimismo, se intentó establecer sanciones a los países “cómplices” de los promotores del terrorismo, pues se autorizaba al Presidente de EUA a imponerles medidas coercitivas. 9

Esta valoración queda recogida en la entrevista realizada al ex subsecretario de Estado Stuart Eizenstat, publicada en Perspectivas Económicas(4).

10

Las demandas judiciales contra el Estado cubano están respaldadas en las leyes federales estadounidenses siguientes: la Ley de Inmunidades de Soberanía Extranjera de 1976, la Ley de Antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva de 1996, la Ley Ómnibus de Asignaciones Suplementarias y Emergencias Consolidadas de 1998, la Ley de Protección a las Víctimas del Tráfico y la Violencia de 2000 y la Ley del Seguro contra el Riesgo de Terrorismo de 2002.

11

50 USC App 2405(j) 12

22 USC Sec. 2780 13

(6)

6 exportación o transferencia de cualquier tipo de munición, y el otorgamiento de créditos, garantías u otra asistencia financiera14.

Además, la Ley de Inmunidades de Soberanía Extranjera de 197615, que ha sido enmendada por varias legislaciones, norma la excepción de inmunidad que tienen los Estados promotores del terrorismo ante las acusaciones realizadas por nacionales estadounidenses por hechos ocurridos en sus propios territorios o terceros países, relacionados con “actos de tortura, ejecución extrajudicial, sabotaje aéreo, toma de rehenes, o apoyo material”. A esta normativa se une la Ley de Protección a las Víctimas del Tráfico y la Violencia de 2000, conocida como Ley de Justicia para las Víctimas del Terrorismo, cuya sección 200216 le permitió al gobierno de EUA la confiscación de los fondos cubanos congelados para satisfacer a los demandantes por supuestas acciones terroristas cometidas por nuestro país.

Mientras, en la Ley de Antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva de 1996 (AEDPA), en su sección 32117 se prohíbe el apoyo de ciudadanos estadounidenses a organizaciones terroristas y la realización de transacciones financieras por agencias gubernamentales y corporaciones con los gobiernos sancionados. La Ley prohíbe también la ayuda exterior estadounidense a todo país que ofrezca ayuda o “equipo militar letal” a un país que figure en la lista de promotores del terrorismo. Asimismo, extiende a marcos multilaterales las sanciones al requerir que los representantes estadounidenses en las instituciones financieras internacionales se opongan a los préstamos dirigidos a los gobiernos satanizados de manera unilateral.

14

En la ley quedan establecidas las sanciones a las personas que violen voluntariamente lo estipulado, estas son un multa por no más de un millón de dólares estadounidenses (USD) y no más de 10 años de privación de libertad, o ambas.

15

28 USC Sec. 1605 16

22 USC Sec. 7101 17

(7)

7 Para implementar la sección 321 de la AEDPA, la OFAC18 promulgó unas regulaciones llamadas Terrorism List Governments Sanctions (31 CFR part 596), donde se prohíben las transacciones financieras en dólares estadounidenses a los países designados. Estas son las disposiciones por las que las autoridades estadounidenses se sirven para multar a empresas y bancos que realizan transacciones con Cuba. Uno de los mejores ejemplos es la multa multimillonaria impuesta al banco francés BNP Paribas en 2014 y al Commerzbank alemán, apenas un día antes de los anuncios del 17 de diciembre.

Como se ha podido apreciar muchas de estas medidas endurecen la aplicación del bloqueo económico, financiero y comercial. La retirada de Cuba de la lista negra flexibilizaría los efectos del asedio más largo de la historia contra un pueblo.

¿Quién toma la decisión y cómo?

Cuba no sería el primer Estado que es retirado de la lista de naciones acusadas de patrocinar actos terroristas. Después del 11 de septiembre, el primero en ser eliminado de la lista negra fue Irak, tras la intervención militar en 2003. Luego, en 2006, el Departamento de Estado resolvió excluir a Libia, como resultado de la decisión del gobierno libio “de renunciar al terrorismo y abandonar los programas de armas de destrucción masiva” (WMD, por sus siglas en inglés). La lógica utilizada por el Departamento de Estados está en los mismos cimientos del mecanismo: en los propósitos políticos que persigue.

El último país que fue retirado de la lista negra fue Corea del Norte, en 2008 “de acuerdo con los criterios sentados en la Ley de EUA”, que incluye “una certificación de que el Gobierno de Corea del Norte no ha proporcionado ningún apoyo al terrorismo internacional durante un periodo de 6 meses y la disposición por el gobierno de que no apoyará actos de terrorismo internacional en el futuro”, según el Reporte de Países sobre Terrorismo (Country Report on Terrorism) de ese año. Esta decisión respondió al interés de la administración de Bush de

18

El Department of the Treasury’s Office of Foreign Assets Control (OFAC) es la oficina responsable de implementar las sanciones con respecto de los activos de las organizaciones internacionales terroristas y los países designados como promotores del terrorismo.

(8)

8 implementar un acuerdo nuclear con Corea del Norte19, y fue anunciada el 28 de junio de 2008, cuando se informó que el presidente Bush había enviado una notificación al Congreso con su interés de retirar a Corea del Norte de la lista. Luego de 45 días, Corea del Norte estaba formalmente fuera del mecanismo espurio.

La decisión de retirar a Cuba de la lista puede ser tomada por el Presidente. Esto podría beneficiar a la administración estadounidense, pues proporcionaría cierta credibilidad a un instrumento que carece de ello al quitar a un país que nadie reconoce como terrorista.

Las mismas tres leyes federales que establecieron que el Secretario de Estado debía determinar los países que auspician actos de terrorismo, regularon que esa designación solo puede ser eliminada si el Presidente certifica antes, mediante un informe al Congreso, que:

a. “ha habido un cambio fundamental en el liderazgo y las políticas del gobierno del país en cuestión”;

b. “que el nuevo gobierno no apoya actos de terrorismo internacional”; y

c. “que ese gobierno ha ofrecido garantías de que no apoyará actos de terrorismo internacional en el futuro.”

En caso de que no haya habido cambios en el gobierno de un país determinado, y el Presidente intente excluirlo de la lista, entonces el máximo ejecutivo debe remitir un informe al Congreso por lo menos 45 días antes de la fecha propuesta para retirar al país del listado certificando que:

a. “el gobierno en cuestión no ha ofrecido ningún apoyo al terrorismo internacional durante los últimos seis meses”; y

b. “que dicho gobierno ha dado garantías de que no apoyará al terrorismo internacional en el futuro.”

19

Para mayor información, acudir al reporte del Congressional Research Service (RL30613), llamado “North Korea: Back on the Terrorism List?”.

(9)

9 El papel del Congreso Federal sobre la decisión del Presidente es mucho más complejo y por su importancia debe ser precisado. La sección 6 (j) de la Ley de Administración de Exportaciones de 1979 y la 620A de la Ley de Asistencia al Exterior de 1961 no procuran un procedimiento para que el Congreso obstaculice la decisión del Presidente de excluir a un país de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Por su parte, en la sección 40 de la Ley de Control de Exportación de Armas de 1968 sí se prevé un procedimiento específico. Según la ley, el Congreso puede considerar una resolución conjunta, dentro de los 45 días posteriores a la decisión del Presidente.20

El Presidente también puede proponer al Congreso una suspensión temporal a la limitación de la asistencia y el comercio con “naciones terroristas”, por razones humanitarias o de acuerdo a los intereses de seguridad nacional de EUA. Para ello debe siempre comunicar su intención sobre el país en cuestión al Speaker de la Cámara de Representantes, al Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. Esa consulta debe realizarse al menos 15 días antes de que la suspensión surta efecto.

Conclusiones

La exclusión de Cuba de la lista de Estados promotores del terrorismo anunciada por el presidente Obama es uno de los primeros pasos a tomar en el proceso de “normalización” de las relaciones entre Cuba y EUA.

El camino no sería difícil pues el agotamiento de las justificaciones es visible incluso en los propios informes anuales elaborados por el Departamento de Estado, donde desde 1987 se afirma que no existen evidencias de que Cuba patrocine actos terroristas21. En estos documentos también se reconoce que Cuba

20

Un trabajo del Congressional Reserach Service (RL32251), del analista Mark Sullivan, Cuba and the State Sponsors of Terrorism List, abunda en la forma que puede salir Cuba de la espuria lista. 21

El ex Asesor Especial del presidente Bill Clinton sobre Cuba, Richard Nuccio, afirmó: “Francamente, yo no conozco a nadie dentro o fuera del gobierno que cree en privado que Cuba

(10)

10 ha ratificado las doce convenciones internacionales contra el terrorismo y ha ofrecido a EUA la firma de un acuerdo bilateral en la lucha contra el terrorismo.22 El papel desempeñado por Cuba como sede de las conversaciones de paz entre las FARC-EP y el gobierno colombiano fue reconocido por primera vez en el informe anual del Departamento de Estado correspondiente a 2013 y demuestra una vez más el carácter injusto de la lista.

Estratégicamente, EUA logra con la exclusión de Cuba de este instrumento, allanar el camino de las negociaciones iniciadas el 21 de enero de 2015 y dirigidas al proceso de restablecimiento de relaciones bilaterales, entendiendo la retirada de la lista como uno de los primeros pasos; la aprobación de las naciones de la región que demandan un cambio en la política estadounidense hacia Cuba y que han exigido en numerosas ocasiones el fin de la inclusión de Cuba en la lista; y la eliminación de una de las principales críticas a la objetividad de este mecanismo que va a continuar respondiendo a los intereses de EUA.

El significado y el peso económico y político que tiene para Cuba estar incluida en la lista de países promotores del terrorismo, unido al reconocimiento de que EUA no tiene autoridad moral para establecerse en juez de esta problemática, particularmente en el caso de nuestra nación, donde el terrorismo ha sido un componente básico de su política, hace que uno de los primeros pasos para el restablecimiento de las relaciones bilaterales sea la retirada de Cuba en la lista, donde injustamente hemos estado por más de 30 años.

pertenece a la lista de terroristas. Las personas que lo defienden saben que es un cálculo político. Mantiene una cierta parte de los votantes en la Florida feliz, y no cuesta nada”.

22

En la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores, del 30 de mayo de 2013 se afirmó que desde el año 2002, el Gobierno de Cuba propuso al de EUA, la adopción de un acuerdo bilateral para enfrentar el terrorismo, oferta que fue reiterada en las conversaciones sostenidas entre el 21 y 22 de enero de 2015.

(11)

11

Bibliografía

Bender, B. (21 de febrero de 2013). Talk grows of taking Cuba off terror list Kerry reviewing policy that could pave way for renewed relations. Recuperado el 15 de marzo de 2013, de http://bostonglobe.com/news/nation/2013/02/21/cuba-label-

terrorist-state-longer-justified-some-officials-say/CmVFXsVC4M1R1WbHE8lb0H/story.html

Castro Ruz, F. (22 de septiembre de 2001). Cuba está contra el terrorismo y está contra la guerra. Recuperado el 20 de diciembre de 2012, de

http://old.cubahora.cu/index.php?tpl=dossiers/discursos/share-tpls/ver-not.tpl.html&newsid_obj_id=1014571

Castro, F. (11 de septiembre de 2001). Ninguno de los actuales problemas del mundo se puede resolver por la fuerza. Recuperado el 5 de mayo de 2013, de http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/09/11/fidel-castro-hace-11-anos-ninguno-de-los-actuales-problemas-del-mundo-se-puede-resolver-por-la-fuerza/

Chomsky, N. (2001). El terror como política exterior de Estados Unidos (Cuarta ed.). Buenos Aires: Libros del Zorzal.

Chomsky, N. (1989). La Cultura del Terrorismo. Barcelona: Ediciones B.

Landau, A. K., & Smith, W. S. (noviembre de 2002). Cuba on the terrorist list: In defense of the nation or domestic political calculation? Recuperado el 10 de

septiembre de 2012, de

http://www.ciponline.org/images/uploads/publications/CubaontheTerroristList.pdf Landau, A. K., & Smith, W. S. (6 de noviembre de 2001). Keeping things in perspective: Cuba and the question of international terrorism. Recuperado el 10 de

septiembre de 2012, de

http://www.ciponline.org/cuba/main/keepingthingsinperspective.html

Latin America Working Group. (7 de febrero de 2013). You Can Help Get Cuba Off the Terrorist List. Recuperado el 4 de junio de 2013, de http://www.lawg.org/action-center/78/1139

(12)

12 Ministerio de Relaciones Exteriores. (2 de mayo de 2003). Cuba no tiene nada que ocultar, ni nada de qué avergonzarse. Recuperado el 21 de mayo de 2013, de http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/especial/esp47.htm

Ministerio de Relaciones Exteriores. (30 de mayo de 2013). Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores. Granma , pág. 1.

Servicio Cultural e Informativo de Estados Unidos. (1997). Entrevista con el subsecretario de Estado Stuart Eizenstat. Perspectivas Económicas (4), 4-7.

Smith, W., Muse, R., Alzugaray, C., Stephens, S., & Lopez Levy, A. (1º de diciembre de 2011). A Call for Cuba's Removal from the List of State Sponsors of Terrorism. Recuperado el 3 de diciembre de 2012, de http://www.lawg.org/storage/documents/Cuba/lawg_cip_dec_2011.pdf

Sullivan, M. (13 de mayo de 2005). Cuba and the State Sponsors of Terrorism List. Recuperado el septiembre de 2012, de Congressional Research: http://www.fas.org/sgp/crs/terror/RL32251.pdf

Sitios web consultados:

 United States Department of State: http://www.state.gov/  Library of Congress: http://thomas.loc.gov/

Figure

Actualización...