Diseño de una propuesta de intervención pastoral para la transformación y acompañamiento de los jóvenes de la Parroquia María Inmaculada de Marsella Risaralda
Viviana Patricia Fernández Castañeda
Directores:
Mg. Gloria Rocío Gallego Pérez Dra. Ana Sofía Gaviria Cano
Universidad Católica de Pereira
Facultad de Ciencias Humanas, Sociales y de la Educación Licenciatura en Educación Religiosa
Informe trabajo de grado Pereira
CONTENIDO
RESUMEN ...7
INTRODUCCIÓN ... 9
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 11
1.1. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA ... 11
1.2. ANTECEDENTES ... 14 1.3. JUSTIFICACIÓN ... 25 1.4. OBJETIVOS ... 27 1.4.1. General ... 27 1.4.2. Objetivos específicos ... 27 2. REFERENTE TEÓRICO ... 29 2.1. La Pastoral ... 29
2.2. Elementos constitutivos de la Pastoral ... 34
2.3. Pastoral Juvenil ... 37 2.4. Pastoral transformadora ... 42 2.5. El acompañamiento ... 44 3. METODOLOGÍA ... 50 3.1. Tipo de investigación ... 50 3.2. Diseño de investigación ... 50 3.3. Participantes ... 51
3.4. Técnicas e instrumentos de recolección de información ... 52
3.5. Procedimiento ... 55
3.6. Cronograma ... 57
4. RESULTADOS ... 58
4.1. Necesidades espirituales pastorales de los jóvenes de la parroquia María Inmaculada de Marsella. ... 59
4.2. Percepciones de los jóvenes sobre las actividades pastorales de la parroquia la Inmaculada de Marsella. ... 69
4.3. Construcción de la propuesta pastoral de transformación y acompañamiento, en la que participaron los jóvenes. ... 70
5. DISCUSIÓN ... 82
6. PROPUESTA PASTORAL TRANSFORMADORA PARA LOS JÓVENES DE LA PARROQUIA LA INMACULADA DE MARSELLA ... 92
7. CONCLUSIONES ... 104
8. REFERENCIAS ... 106
LISTA DE TABLAS
Tabla 1. Jerarquización de temas ... 66
Tabla 2. Taller 1. ... 93
Tabla 3. Taller 2. ... 94
Tabla 4. Tabla 3. ... 95
Tabla 5. Taller 4. ... 96
LISTA DE FIGURAS
Figura 1.Grupo de jóvenes que participaron en la investigación. ... 58
Figura 2. Jóvenes trabajando en el análisis de problemas. ... 59
Figura 3. jóvenes identificando las causas del problema. ... 61
Figura 4. jóvenes identificando las consecuencias del problema (1). ... 62
Figura 5. jóvenes identificando las consecuencias del problema (2) ... 63
Figura 6. Árbol terminado con las causas y las consecuencias del problema ... 64
Figura 7. Ejercicio de sensibilización. ... 68
Figura 8. Jóvenes construyendo las estrategias (1) ... 71
Figura 9. jóvenes construyendo las estrategias. (2)... 72
Figura 10. Jóvenes construyendo las estrategias (3) ... 73
Figura 11. jóvenes construyendo las estrategias (4)... 74
Figura 12. Exposición de temas (imagen 1) ... 75
ÇFigura 13. Exposición de temas (imagen 2) ... 76
Figura 14. Exposición de temas. (Imagen 3) ... 77
Figura 15. Exposición de temas: (imagen 4) ... 78
Figura 16. Exposición de temas: (imagen 5) ... 79
Figura 17. Tarjeta de Invitación a construir juntos la fe. ... 80
Figura 18. Presentación final de los trabajos. ... 81
LISTA DE ANEXOS
RESUMEN
Este trabajo de investigación surge de la realidad que viven los jóvenes confirmados de la Parroquia la Inmaculada de Marsella, ante su apatía por las actividades religiosas que esta realiza. Por tanto, se da respuesta a la pregunta ¿Cuáles son las razones de la apatía de los jóvenes, frente a la participación de las actividades religiosas de la Parroquia la Inmaculada de Marsella?
Por medio de talleres y con la participación de los jóvenes, se diagnostican las necesidades espirituales y pastorales que estos tienen y se conocen sus percepciones frente a las
actividades pastorales de la parroquia. Con la información obtenida se logra construir una estrategia Pastoral, para contribuir a la transformación de la situación religiosa que viven los jóvenes.
ABSTRACT
This research work arises from the reality that live the confirmed young people of the parish the Immaculate of Marseille, before their apathy by the religious activities that this realizes.
Therefore, an answer is given to the question: ¿What are the reasons for the apathy of the young people, as opposed to the participation of the religious activities of the parish of the Inmaculada in Marsella?
Through workshops and with the participation of the young people, the spiritual and pastoral needs are diagnosed that these have and are known their perceptions regarding the pastoral activities of the parish. With the information obtained, it is possible to build a transformative pastoral strategy to contribute to the change of this situation that the young people live.
INTRODUCCIÓN
La Iglesia que no deja de preocuparse por la juventud del mundo, siempre ha manifestado la necesidad de guiar y acompañar a los jóvenes, reconoce la importancia de que ellos descubran su valor en medio de la sociedad porque precisamente son los jóvenes quienes deben asumir los valores evangélicos para que sean ellos en un futuro, quienes puedan contribuir a la construcción del reino de Dios de generación en generación. Por eso Juan Pablo II en su catequesis “La Iglesia de los Jóvenes”, durante la Audiencia General del 31 de agosto de 1994, manifiesta lo siguiente:
Hoy es más necesario que nunca ayudar a los jóvenes a conocer todo lo hermoso y prometedor que hay en ellos. Hay que orientar sus cualidades y su capacidad creativa hacia el objetivo más elevado que puede atraerlos y entusiasmarlos: el bien de la
sociedad, la solidaridad para con todos sus hermanos, la difusión del ideal evangélico de vida y de compromiso concreto en bien del prójimo y la participación en los esfuerzos de la Iglesia por favorecer la construcción de un mundo mejor. (N. 4)
Llegar a los jóvenes con el mensaje evangélico es un desafío muy grande, sobre todo porque el mundo de hoy atraviesa por una situación de indiferencia religiosa que lleva a muchos hombres a vivir sin Dios, lo cual hace que se pierda el sentido trascendente de la existencia humana y de los valores fundamentales del respeto a la vida y a la familia.
Esta realidad que vive el mundo, se refleja de una manera significativa en los jóvenes de la Parroquia la Inmaculada de Marsella Risaralda, que se muestran apáticos frente a la
participación en las actividades religiosas que realiza la parroquia, especialmente los jóvenes que ya han sido confirmados y que no vuelven a participar de nada de lo que realiza la Iglesia y
tampoco de la vida sacramental que es el medio que proporciona el crecimiento de la vida espiritual, la comunión con Dios y con toda la Iglesia.
Por eso, esta investigación se interroga sobre las razones de la apatía de los jóvenes, frente a la participación de las actividades religiosas de la Parroquia la Inmaculada de Marsella. Para esto se toma como población a 10 jóvenes de 16 años de edad, que pertenecen a la
parroquia, son confirmados y viven esta realidad de apatía frente a las actividades religiosas.
Para alcanzar los objetivos propuestos se utiliza un diseño de Investigación Acción Participativa (IAP) que permite que los jóvenes participen activamente en 6 talleres, en los cuales se realiza colaborativamente el diagnóstico del problema, la elaboración del plan y su aplicación que está enfocado a la transformación.
1.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
1.1. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA
El presente trabajo se realiza en el municipio de Marsella, que se encuentra ubicado en el departamento de Risaralda (Colombia) y el cual, cuenta en la actualidad con 23. 500 habitantes.
Marsella se ha caracterizado por ser el municipio verde de Risaralda precisamente por el verdor de su naturaleza y por su contribución a la preservación de la rica flora de la región y el equilibrio ecológico. Así también, se ha convertido en un centro turístico por ser muy atractivo para visitar; su plaza principal tiene una especial atención por su patrimonio arquitectónico, el templo parroquial, la casa de la cultura, el cementerio, el jardín botánico, son de digna
admiración de propios y visitantes, lo que ha llevado a Marsella a ser patrimonio del paisaje cultural cafetero y a ser locación de producciones de televisión como “Doña Bella” del Canal RCN y “Las hermanitas Calle” del canal Caracol.
Sin embargo, en las últimas décadas este municipio ha venido presentando debilidades a nivel económico, ya que, siendo la caficultura la primera fuente económica del municipio, las entidades gubernamentales y las instituciones cafeteras no han dado el apoyo suficiente para seguir impulsando una caficultura sostenible, lo cual, ha originado que muchos campesinos emigren a la ciudad dejando abandonado el campo. A demás, Marsella ha sido una zona que ha sido influenciada por el narcotráfico, situación que ha proporcionado problemas sociales
Según la secretaría de planeación de Marsella, del total de la población de esta localidad 7.078 son jóvenes que oscilan entre los 13 y los 25 años de edad, Estos jóvenes pertenecen a las diferentes familias que conforman la parte urbana y rural del municipio, familias que viven desde dos situaciones: la buena estabilidad económica y la pobreza.
La población juvenil de esta municipalidad, es afectada por la realidad que vive Marsella antes mencionada, ya que problemas como el microtráfico, drogadicción, delincuencia,
prostitución y suicidio, han impedido el desarrollo integral de muchos jóvenes, lo que ha
generado una gran preocupación en toda la comunidad, así como la necesidad de brindar apoyo y especial atención a los jóvenes.
Por eso, desde la administración municipal se ha venido prestando un servicio
importante, primero que todo a nivel educativo, ya que todos los niños y jóvenes tienen acceso a la educación, contando con 2 colegios y 5 escuelas en la zona urbana y 1 colegio y 33 escuelas en la zona rural, existiendo así una cobertura total. A nivel de aprovechamiento del tiempo libre y el sano esparcimiento, se ofrecen diferentes actividades para los jóvenes como bazares
deportivos y recreativos. Igualmente brinda procesos de formación de diferentes deportes como futbol, baloncesto y ciclismo.
De la misma manera, la administración municipal a través de la Casa de la Cultura proporciona procesos de formación para los niños y jóvenes, como la escuela musical, la orquesta infantil y la banda sinfónica juvenil, escuela de ajedrez , pin-pon de mesa, danza y teatro, que son procesos que han sido reconocidos a nivel regional, nacional e internacional.
Desde la familia también se evidencia un aporte importante que busca el bienestar de los jóvenes, pues muchos padres de familia, ofrecen a sus hijos un hogar bien conformado,
sembrando en ellos los valores fundamentales para que puedan crecer y vivir en comunidad, y a pesar de la crisis económica que atraviesa el municipio, se esfuerzan por darles estudio y una buena educación, para que puedan salir adelante.
La Parroquia María Inmaculada, igualmente se ha preocupado por los jóvenes y ha realizado una labor importante en la comunidad de Marsella desde sus diferentes ministerios como: liturgia, pastoral social, pastoral de la salud, ministerio de evangelización para adultos y el ministerio de catequesis que se encarga de preparar a los niños que van a recibir el sacramento de la eucaristía y a los jóvenes para recibir el sacramento de la confirmación, proporcionándoles la iniciación en la vida cristiana.
Aunque, cada año se preparan de 150 a 180 jóvenes, durante siete meses para recibir el sacramento de la confirmación, se evidencia una realidad en ellos, y es su apatía frente a la participación en las actividades religiosas que realiza la parroquia, ya que después de recibir este sacramento, los jóvenes no vuelven a asistir a dichas actividades, y por eso se ha
evidenciado su ausencia en la parroquia.
Esta realidad religiosa de los jóvenes de la parroquia la Inmaculada, se presenta como un gran desafío frente a la vivencia de la fe, los sacramentos, y la comunión con toda la Iglesia. De ahí, la importancia de buscar las causas que han originado esta situación, para poder llegar a la raíz del problema y así construir una propuesta de intervención pastoral para los jóvenes de esta parroquia, que pueda contribuir a la transformación de esta realidad que viven de apatía por las actividades religiosas.
¿Cuáles son las razones de la apatía de los jóvenes, frente a la participación de las actividades religiosas de la Parroquia la Inmaculada de Marsella?
1.2. ANTECEDENTES
Las investigaciones que se presentan a continuación hacen un aporte importante para el presente trabajo:
1.2.1. Rendón, Julián (2016) en su trabajo investigativo: La pastoral juvenil en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Altagracia, se interrogó sobre los retos que enfrenta la Pastoral Juvenil para promover un proceso de vida comunitaria desde la fe con los jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen del corregimiento de Altagracia de Pereira, Risaralda (Colombia).
Utilizó un estudio cualitativo, mediante un análisis descriptivo donde se contemplaron tres momentos: la exploración de la realidad y las necesidades de los jóvenes, el análisis de los datos obtenidos y la realización de una propuesta pastoral de acompañamiento permanente para los jóvenes. Para esto, implementó las técnicas de la encuesta mixta y la entrevista semiestructurada y participaron 31 jóvenes del grupo J.U.S.A.V: “Jóvenes Unidos por el Ser y Amigos de la Vida”, 1 sacerdote y 1 diácono.
Los resultados expresaron en el primer momento que la mayoría de los
compartir con ellos y algunos manifiestan que la Parroquia no los incluye en sus actividades pastorales. Además, se demuestra que algunos jóvenes están
sumergidos en la prostitución, la drogadicción y en la venta de sustancias psicoactivas.
Para el segundo momento, se evidenció que la Parroquia está realizando un trabajo desde la Pastoral Catequética y está apoyando el grupo juvenil pero aún falta realizar un trabajo de acompañamiento permanente con los jóvenes del corregimiento.
En el tercer momento se evidenció que se elaboró una propuesta de acompañamiento permanente para los jóvenes, donde participa la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Alta Gracia, las Instituciones Educativas y las familias de este Corregimiento.
Este trabajo hace un aporte importante a la presente investigación, ya que logró identificar que las familias y los sacerdotes no motivan a los jóvenes a participar de las actividades religiosas. Así como resalta la necesidad del
acompañamiento permanente hacia los jóvenes, lo cual no puede ser ignorado en cualquier intervención pastoral que se pretenda hacer con los jóvenes. El
acompañamiento es presentado como una debilidad que hay que fortalecer en toda propuesta pastoral juvenil.
1.2.2. El trabajo de investigación:La pastoral juvenil en la formación espiritual de los jóvenes, vinculados a los movimientos juveniles de la diócesis de Pereira, fue
realizado por Rendón, Claudia (2012) y se preguntó sobre cómo incide la
Pastoral Juvenil en la formación espiritual de los jóvenes vinculados a los movimientos juveniles de la Diócesis de Pereira Risaralda (Colombia). En los municipios de Pereira y Dos quebradas.
La metodología que utilizó fue desde una investigación cualitativa, descriptiva – explicativa, con un diseño etnográfico, contemplando dos momentos en los cuales aplicó la observación participante, la entrevista
semiestructurada y la encuesta. En este estudio participaron 24 jóvenes líderes afines al proceso de Pastoral Juvenil que oscilan entre los 17 y 30 años de edad.
Los resultados expresaron en el primer momento que las líneas de acción empleadas por La Pastoral Juvenil de la Diócesis de Pereira han producido un impacto positivo, ya que abarcan no solo la formación de los jóvenes
pertenecientes a los movimientos juveniles, sino la articulación de la pastoral a los demás procesos diocesanos, lo que permite trabajar en consonancia con la
Diócesis de Pereira en los diferentes procesos de evangelización en el transcurso del año litúrgico.
En un segundo momento expresaron que el proceso de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Pereira ha producido en los jóvenes tanto del Equipo Base de la
Pastoral como en los pertenecientes a los movimientos juveniles, un impacto positivo en sus prácticas religiosas, que conllevan a un crecimiento espiritual que se evidencia en el sentido de pertenencia, tanto a su movimiento juvenil como al proceso diocesano de pastoral y su compromiso con la evangelización y
promoción juvenil.
A nivel del crecimiento espiritual de los movimientos vinculados al Equipo Base de Pastoral se evidenció un avance en el proceso de maduración de la fe que se manifiesta en la conformación de dicho equipo con un espíritu renovado en sus prácticas y expresiones religiosas a ejemplo de una comunidad cristiana, que permite profundizar en los elementos que conforman una sólida formación en los criterios del Evangelio.
Sin embargo se evidenció la necesidad del visiteo permanente a los grupos juveniles, tener más acompañamiento en las actividades de formación de cada grupo en particular, nombrar representantes de nuevos grupos que aún no lo tienen líder, para vincularse al proceso y por último crear estrategias de nivelación en cuanto al conocimiento de las líneas de acción, para los líderes de los grupos juveniles que van ingresando al proceso.
Esta investigación le da un gran aporte a este trabajo, ya que expresa el impacto positivo que produce la pastoral en los jóvenes en cuanto a la
pertenencia por la Iglesia y la evangelización. De la misma manera hace un aporte importante en cuanto al tema de la necesidad de acompañamiento permanente hacia los jóvenes.
1.2.3. La experiencia cristiana de los jóvenes de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, Bolívar valle en el 2011, es el trabajo investigativo realizado por Ramírez, Leonardo (2011), en el cual. se preguntó ¿cómo caracterizar la
experiencia cristiana de los jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la Tulia, Bolívar Valle en el 2011?
Utilizó una investigación cualitativa que contempló dos momentos, en los cuales aplicó un estudio etnográfico a través de la observación participante y el diario de campo, como también una encuesta. En este estudio participaron 32 jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.
Los resultados expresaron en el primer momento que los jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la Tulia, tienen sed de Dios, viven la alegría de la juventud sin perder su identidad, viven con entusiasmo el espíritu de la fe y la manifiestan con la oración, la frecuencia de los sacramentos y su participación activa en los grupos juveniles de la Iglesia.
En un segundo momento los resultados expresaron que brindar a los jóvenes la escucha y la confianza, facilita de una manera importante el hablarles
de Dios. Se evidenció también que hace falta acompañar más a los jóvenes; conocerlos, escucharlos y brindarles mucho afecto y cariño, para ayudarlos de una manera más comprometida en su formación y maduración de la fe.
Esta investigación es importante para el presente trabajo, ya que encuentra que los jóvenes tienen sed de Dios y viven su espiritualidad desde una amistad con Él. Así mismo, ha encontrado la importancia de que los jóvenes participen en grupos juveniles parroquiales, pues influyen enormemente en su sentido de
pertenencia por la Iglesia, así como en la vivencia de la oración, de los
sacramentos y en la participación de las actividades parroquiales. También hace un aporte importante, teniendo en cuenta que en el acompañamiento es esencial el brindar la escucha, la confianza, para poder hablarles de Dios, conocerlos, y darles mucho afecto. De la misma manera se debe trabajar fuertemente en la formación en la fe.
1.2.4. Quintero, José (2013) en su trabajo investigativo: La experiencia de Dios en los jóvenes a la luz de la vivencia en el movimiento Remar en Colombia. Se hizo la pregunta de ¿cómo se caracteriza la experiencia de Dios en los jóvenes, a la luz de la experiencia vivida por algunos de ellos que hacen parte del proceso Remar en la Pastoral Juvenil Marista en Bogotá (Colombia) y de los aportes de la teología pastoral, desde el método trascendental y los planteamientos de Lónergan?
Utilizó el método trascendental de Lónergan, planteado desde el
experimentar, entender, juzgar y decidir para identificar aquello que caracteriza una experiencia de Dios: oración, contemplación, lenguaje religioso, símbolos y expresiones. Esta investigación contempló tres momentos: el acercamiento a la realidad juvenil del proceso Remar, la Profundización y el planteamiento de los hallazgos analizados desde la reflexión teológica y la proposición de algunas líneas pastorales y recomendaciones para la Pastoral Marista como para la
Pastoral Nacional. Se aplicó la observación, la experiencia y la entrevista. En este estudio participaron 20 jóvenes del movimiento Remar como referentes para el acercamiento a esta realidad juvenil.
Los resultados expresaron en un primer momento que existe una concepción y relación con Dios como amigo, haciendo evidente una de las características y objetivo del proceso Remar, en el cual se busca que los jóvenes vivan una experiencia de Dios desde la relación con Jesús como amigo, es decir, una experiencia de Dios desde la cercanía y la confianza, así el misterio de Dios se hace real y próximo para estos jóvenes.
En el segundo momento se realizó un ejercicio de análisis crítico y se consideró necesario resaltar que aunque son muchas las luces y las cualidades del proceso del movimiento Remar, planteadas en el documento y evidenciadas en las realidades de algunos jóvenes remeros, confrontadas con los planteamientos de la Pastoral Juvenil Colombiana y los documentos teológicos; hoy siguen existiendo
retos y desafíos para el trabajo pastoral en este movimiento como parte de la Pastoral Juvenil Nacional.
En el tercer momento se invitó para que se pueda vivir en la unidad enriquecido por la diversidad y ello hay que reflejarlo y enseñarlo con el
testimonio. Las pastorales deben caminar juntas y enriquecerse, reconociéndose como instrumentos del creador y poniendo al servicio de la Iglesia y en la Iglesia los dones que han recibido.
El aporte que esta investigación le hace a este trabajo es que, encuentra en los jóvenes que llevan una relación de amistad con Dios lo que lo hace un Dios cercano y fiel. También hace un aporte desde el testimonio que se debe dar como miembros de la Iglesia, desde el servicio y el amor. Ratifica la importancia de un trabajo conjunto pastoral para los jóvenes.
1.2.5. Propuesta de acompañamiento espiritual para los jóvenes de 12 a 16 años del Colegio Técnico don Bosco, es un trabajo investigativo realizado por Carmen
Simba (Quito, 2011)en el cual se preguntó si ¿tendrá apertura a la fe, al mensaje
cristiano que como institución le ofrecen a los jóvenes del colegio Técnico Don Bosco de Quito?
La metodología se realizó desde una investigación cualitativa y un diseño etnográfico. Se contemplaron tres momentos en los cuales se aplicaron la
observación no participante y la encuesta, el análisis FODA del acompañamiento espiritual del colegio y la entrevista. En este estudio participaron 216 jóvenes estudiantes de 12 a 16 años y 5 docentes.
Los resultados expresan en el primer momento que los jóvenes del Colegio Técnico Don Bosco, demostraron su inconformidad con referencia al
acompañamiento de parte de la pastoral de la institución, están en desacuerdo con el enfoque pastoral, hay desmotivación para participar en las diferentes
actividades religiosas, no les gusta asistir a los grupos de asociacionismo, manifestaron que faltan temas para la maduración vocacional y falta guía espiritual.
En un segundo momento los resultados expresaron que la institución cuenta con un Proyecto Educativo Pastoral, donde se promueve el asociacionismo juvenil, se cuenta con docentes capacitados en sus áreas específicas y cuenta con un equipo de trabajo pastoral. La institución ha logrado ganar reconocimiento y confianza de parte de las autoridades para desarrollar todo trabajo pastoral.
Por otro lado la institución no contrata suficiente personal capacitado en la pastoral y que en lugar de motivar al asociacionismo los obliga a asignar puntajes a algo que debería ser voluntario, se observa la apatía de los estudiantes para ser protagonistas del acompañamiento. Y por último la institución presenta una amenaza ya que se puede notar que algunos padres de familia rehúyen las
responsabilidades que tienen con sus hijos en la formación y las vuelcan a la institución.
En un tercer momento los resultados expresaron que los integrantes del área pastoral coinciden en que el factor tiempo no les permite realizar un adecuado acompañamiento a los jóvenes que tanto necesitan de una guía espiritual, pues solo pueden atender a un grupo reducido sin mayor éxito. Los jóvenes no valoran y no se interesan por recibir el mensaje, no les interesa el asociacionismo sino más bien el involucrarse en actividades perjudiciales fuera del colegio, por tanto, la asistencia a los grupos se ha vuelto obligatoria y por conseguir una calificación en su gran mayoría.
Este trabajo investigativo hace un aporte importante al presente trabajo ya que ha encontrado y planteado, que el acompañamiento es fundamental para que los jóvenes se sientan guiados espiritualmente. También se puede encontrar a la familia, que no se preocupa por la formación de sus hijos y delegan la
responsabilidad a otras instituciones.
1.2.6. ¿Cuál debe ser el perfil del coordinador diocesano de la Pastoral Juvenil en la actual estructura de la Diócesis de Los Altos de Quetzaltenango? Es la pregunta
que se planteó María Cocinero(Guatemala, 2012) en su trabajo investigativo:
Esta investigación fue realizada desde un enfoque de tipo cualitativo y la técnica utilizada fue la encuesta, donde se preguntó sobre el conocimiento que tenían sobre el plan Pastoral Juvenil de la diócesis de Altos. En este estudio participaron 30 jóvenes representantes de los grupos juveniles.
Los resultados expresaron que los jóvenes tienen claro que la Pastoral Juvenil es su espacio en la Iglesia. Que la capacidad de acompañar, escuchar y motivar deben ser características especiales del coordinador de un grupo juvenil. Se requiere de una persona íntegra, definida y auténtica.
También Es importante la coherencia de vida del coordinador ya que esto afecta en el proceso de formación de los jóvenes. Lo que más esperan los jóvenes de su coordinador es la autenticidad de sus valores humanos y cristianos
evangélicos. Las acciones que debe realizar el coordinador son talleres de formación y crecimiento personal, que visiten las parroquias y que estén al tanto de la realidad social. Por último, los jóvenes consideran que es indispensable la elaboración de un documento sobre el perfil del coordinador de la Pastoral Juvenil y que estos deben realizar retiros de crecimiento personal, como deben estar en una constante conversión y que esté consciente de su misión.
Esta investigación es importante para este trabajo, ya que pudo elaborar un perfil del coordinador de la Pastoral Juvenil, a partir de lo expresado por los jóvenes el coordinador debe tener un perfil integral y calificado; debe ser
acompañante, auténtico servidor, disponible, con capacidad de entrega, responsable, que tenga consciencia crítica y coherencia de vida, responsable, alegre, con un gran espíritu de perdón y reconciliación, conocedor de la realidad social y de la realidad de los jóvenes, con vocación de acompañante, es decir, a ejemplo de Jesús de Nazaret
1.3. JUSTIFICACIÓN
La religiosidad en las sociedades actuales ha ido disminuyendo, debido a las diferentes transformaciones socioculturales que ha ido sufriendo el mundo, esta situación de
irreligiosidad ha provocado que la influencia de lo trascendente en la vida cotidiana de los hombres disminuya, de tal manera que las sociedades actuales llegan a confiar más en la ciencia y en la tecnología para explicar y manejar al hombre y al mundo, olvidándose y dejando a un lado a Dios.
En el ámbito juvenil, que es influenciado evidentemente por este fenómeno de irreligiosidad, se ha generado que muchos jóvenes quieran ocultar sus sentimientos religiosos o incluso se avergüencen de ellos, esto conlleva a que no participen activamente de actividades religiosas, como también a que escojan lo que les gusta de la religión o de las religiones y hagan su propia doctrina de creencias y su propia normativa moral.
Sin embargo, la indiferencia hacia la realidad religiosa en el ser humano y la importancia del cultivo de esta dimensión, puede producir en el joven el vacío trascendental y existencial y arrástralo a buscar la plenitud de su vida por diversas vías, y donde muchos se pueden equivocar eligiendo el de las drogas, alcohol, prostitución, suicidio, etc.
La Iglesia como heredera y portadora de la misión de Cristo, ofrece al hombre una respuesta a su existencia y a su verdadera condición humana, ya que “Cristo, muerto y resucitado por todos, ofrece al hombre por su Espíritu, luz y fuerzas que le permitan responder a su altísima vocación” (GE. 10), de aquí, la importancia de participar de una manera activa dentro de la Iglesia desde una vida oracional y cultual, considerando: dentro de lo cultual, lo litúrgico; dentro de lo litúrgico, lo sacramental; y dentro de lo sacramental la cumbre y eje que es la Eucaristía, centro de la vida cristiana.
En la parroquia María Inmaculada del municipio de Marsella, se vive esta realidad de indiferencia religiosa en los jóvenes que ya han sido confirmados y que no vuelven a participar de las actividades religiosas que realiza la Iglesia, algo que les ha impedido su compromiso necesario dentro de la Iglesia y su adhesión a Cristo para ser partícipes de la construcción de la sociedad desde el anuncio del evangelio, la solidaridad y el amor que produce la comunión con los otros.
Por eso, el interés de este trabajo investigativo se basa en la búsqueda de las causas que han llevado a la apatía de los jóvenes por las actividades religiosas de la parroquia la Inmaculada. Lo que permitirá profundizar en las necesidades espirituales que tienen los jóvenes, así como conocer sus percepciones sobre las actividades pastorales que realiza la parroquia, contribuyendo así a que esta pueda conocer la realidad religiosa de sus jóvenes y sus necesidades pastorales.
Además, con la elaboración de la propuesta pastoral que será el producto final de este trabajo, se puede dar inicio a la conformación de la Pastoral Juvenil en la parroquia,
para acompañar a los jóvenes y contribuir al cambio de la situación de apatía frente a las actividades religiosas.
La novedad de este estudio es que se realiza desde un diseño metodológico de investigación – acción participativa, en el cual, los jóvenes implicados en el problema planteado, no son espectadores del proceso de investigación sino, que son actores copartícipes tanto del diagnóstico del problema en búsqueda de las razones de su apatía frente a la participación, como en la elaboración del plan con las estrategias para dar solución al problema, así como en la aplicación del mismo, volviéndose multiplicadores de la experiencia.
1.4. OBJETIVOS
1.4.1.
General
Diseñar una propuesta de intervención pastoral de transformación y acompañamiento para los jóvenes de la parroquia María Inmaculada de Marsella Risaralda.
1.4.2.
Objetivos específicos
Realizar un diagnóstico de las necesidades espirituales pastorales que tienen los jóvenes
de la parroquia María Inmaculada de Marsella.
Conocer las percepciones que tienen los jóvenes sobre las actividades pastorales de la
Construir una estrategia de pastoral de transformación y acompañamiento, en la que
2.
REFERENTE TEÓRICO
2.1. La Pastoral
La Pastoral de la Iglesia es la continuación de la acción de Cristo en el mundo, es la misión de servir a los hombres para que puedan conocer a Dios y sean transformados en la Persona de Jesucristo. Esta acción pastoral es realizada mediante la actividad litúrgica, profética y de servicio que realiza la Iglesia con los hombres, acompañándolos
constantemente en su peregrinar en este mundo para que no pierdan el horizonte de la existencia que tiene su plenitud en Jesucristo.
Esta misión de la Iglesia nace en la revelación de Dios a los hombres, ya que ha querido intervenir paulatinamente en la vida del ser humano para ayudarlo a enfrentar la situación del mal y para restablecer su relación de amistad con él. Su primera
intervención la realiza con la revelación a los primeros padres de la fe: Abraham, Jacob, Moisés, quienes son presentados en el Antiguo Testamento como pastores, porque se dedicaban a cuidar rebaños de ovejas y de ganado (Gn 12, 16; 20, 12; 30, 31-43; Ex 3, 1).
Pero la acción pastoral de Dios empieza a tener un sentido mucho más profundo con Moisés, quien es elegido para guiar al pueblo de Israel y con quien Dios pacta una alianza de amor y fidelidad para llevarlos a la libertad de la esclavitud impuesta por Egipto (Ex 3, 7-10).
La figura de “pastor” que se enmarca en el Antiguo Testamento, es una
prefiguración de la persona de Jesús, quien es la revelación definitiva y la acción pastoral magna de Dios, pues “Quiso Dios en su bondad y sabiduría revelarse a sí mismo y dar a
conocer el misterio de su voluntad” (Ef 1, 9) “mediante el cual los hombres, por medio de Cristo verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo, y se hacen partícipes de la naturaleza divina” (Ef 2, 18). El Nuevo Testamento presenta a Jesús como el nuevo “Pastor” que cuida y guía a los hombres hacia Dios.
Por eso Juan en su evangelio se refiere a Jesús como el “Buen Pastor que cuida de sus ovejas con bondad y fidelidad y es capaz de dar la vida por cada una de ellas” (Jn 10, 11-15), Pablo en su carta a los Hebreos lo llama el “gran Pastor de las ovejas” (Heb. 13, 20), Pedro en su primera carta le dice “el Pastor a quien vuelven sus ovejas descarriadas y el príncipe de los pastores” (1 Pe. 2, 25; 5, 1- 4), y Mateo lo llama “el pastor que a su segunda venida separará a los justos de los impíos como las ovejas de los cabritos” (Mt. 25, 32).
Así, los autores bíblicos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento anuncian y resaltan la vocación de Jesús y su misión pastoral. Jesús es el nuevo y único Pastor, teniendo en cuenta que “la verdad profunda a cerca de Dios y de la
salvación humana se manifiesta por la revelación de Cristo” (DV. 2). De esta manera Dios entra a “pastorear” a su pueblo personalmente, concretizando su figura de único y
verdadero Pastor, a quien deben seguir los hombres, en la Persona de Cristo Jesús.
Porque Dios no quiere que los hombres se pierdan, al contrario su voluntad es que todos se salven, dando a conocer su designio de misericordia, amor y salvación, como dice el Catecismo de la Iglesia: “al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas” (CEC. 52).
Por consiguiente, Dios se da a conocer al ser humano para salvarlo y liberarlo del pecado que le esclaviza y no deja descubrir su verdadera vocación y dignidad. Es aquí donde la Pastoral tiene sus raíces profundas, en la revelación de Dios, que mediante un proceso de manifestaciones a través de la historia de la humanidad, finalmente se ha dado a conocer en Jesucristo como el “Buen Pastor” que viene a salvar a los hombres.
La Pastoral, es ahora la misión de la Iglesia para la construcción del Reino de Dios en el mundo, ofreciendo a los hombres la ayuda y acompañamiento para encontrarse con Dios y poder descubrir la realidad de su vocación y su dignidad de ser humano, como criatura hecha a imagen de Dios, por esta razón es “la misión religiosa y sumamente humana de la Iglesia que ayuda a los hombres a dar respuesta a sus interrogantes trascendentales y a descubrir su vocación integral” (GS. 11).
Esta vocación integral solo la podrá encontrar el hombre en su comunicación con Dios, donde halla su dignidad humana, que sólo ha sido restaurada por Cristo con su muerte y resurrección, porque:
Cristo es el hombre perfecto que asumió la naturaleza humana; por lo mismo también en nosotros ha sido elevada la dignidad sin igual… Sufriendo por nosotros, no
solamente dio ejemplo para que sigamos sus huellas sino que abrió un camino que, si nosotros lo seguimos, nos permite descubrir el nuevo sentido de la vida y de la muerte que han quedado santificados. (GS. 22)
Así, la Iglesia en su acción Pastoral, proporciona al hombre una inteligencia y un sentido más profundo de la vida y de todas las dimensiones que lo constituyen: corporal, espiritual, social, laboral, familiar, cultural, económica, política. Pero la vocación del
hombre siendo tan rica y diversa al mismo tiempo es una sola, porque tiene como
finalidad la comunión con Dios, lo cual está asociado a vivir en comunión con los demás.
Por consiguiente, la Pastoral lleva al hombre a vivir en comunidad, algo que no es sencillo si no se descubre el valor de los otros. Por eso las relaciones y la convivencia entre los hombres debe estar mediada por el amor de los unos por los otro, teniendo en cuenta que “Dios es amor, el amor es al mismo tiempo la ley fundamental de la perfección humana y de la transformación del mundo” (GS. 38).
De aquí la importancia del servicio, de la entrega de sí mismos a los demás, lo que contribuye a la promoción del bien común, el respeto a la persona humana, la igualdad y la justicia social, donde los derechos fundamentales no son violentados y no hay
discriminación social, cultural, de sexo , raza, color, condición social, lengua o religión. De esta manera los hombres encuentran el sentido de la verdadera libertad viviendo en
comunidad.
La Pastoral, desde su dimensión comunitaria se relaciona estrechamente con la solidaridad, la responsabilidad y con la participación, siendo mutua la ayuda entre los hombres se va descubriendo su vocación extraordinaria. Teniendo en cuenta que el mismo Cristo, Verbo encarnado ha sido partícipe de la solidaridad humana al entregar su vida para la salvación de todos.
La Pastoral de la Iglesia también se interesa por la promoción del progreso cultural, ya que “solo la persona humana, y exclusivamente por la cultura, es decir, por el cultivo de los valores y de los bienes naturales, puede alcanzar su verdadera y plena humanidad” (GS. 53). La Pastoral debe entrar en medio de las culturas, y contribuir a que estas se desarrollen
de modo que construya la persona humana y ayude a los hombres. Esto puede realizarse mientras haya conciencia de fidelidad a la propia tradición cristiana pero que también al mismo tiempo haya conciencia de que la misión es universal y puede entrar en comunión con otras culturas, así “la Iglesia al cumplir su propio deber, impulsa y contribuye a la civilización humana, y con su acción, incluso litúrgica, educa al hombre en la libertad interior” (GS. 58)
La Pastoral se concibe como la función de la Iglesia en el mundo que permea todos los ámbitos de la vida del ser humano con el anuncio del Evangelio, pero al mismo tiempo se basa en la respuesta del hombre hacia Dios, dándose así una relación de ayuda
recíproca. Por eso la Iglesia como discípula y misionera no deja de exhortar continuamente a todos sus hijos, que comprometidos con su vocación de una manera integral, procure que el signo de Cristo brille cada vez con más claridad en todo el mundo.
Considerando lo que enseña la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano:
El llamado a ser discípulos – misioneros exige una decisión clara por Jesús y su Evangelio, coherencia entre la fe y la vida, Encarnación de los valores del Reino, inserción en la comunidad y ser signo de contradicción y novedad en el mundo que promueve el consumismo y desfigura los valores que dignifican al ser humano. En un mundo que se cierra al Dios del amor, ¡la Iglesia es una comunidad de amor, no del mundo sino en el mundo y para el mundo! (DA 2)
La Pastoral ayuda a los hombres a descubrir su vocación en cualquier ámbito o actividad que desarrolle, pues está llamado a ser discípulo y misionero de Cristo, lo cual
exige una vida nueva que refleje los valores del Reino y que impulse al servicio a los demás, abriendo caminos y llevando la esperanza a todos, especialmente a los que más sufren.
2.2. Elementos constitutivos de la Pastoral
Como misión fundamental de la Iglesia la Pastoral, debe ser preparada y planeada de una manera responsable y cuidadosa, de tal manera que pueda tener buenos resultados y no llegue a desvirtuar el verdadero sentido del mensaje cristiano. Por esa razón, en el momento de emprender un trabajo Pastoral se deben tener en cuenta los elementos que la constituyen: el anuncio del Evangelio, el cambio de la vida y la recepción de los
sacramentos.
El Anuncio del Evangelio: es el primer elemento que constituye a la Pastoral. De acuerdo con el papa Francisco “la Iglesia debe cumplir su destino providencial, la
Evangelización, como predicación alegre, paciente y progresiva de la muerte y resurrección salvífica de Jesucristo, debe ser vuestra prioridad absoluta” (EG. 110), pues sin este elemento la Pastoral estaría muerta, no sería auténtica, sin la proclamación de que Jesucristo es el Señor.
Por eso el objetivo fundamental de toda acción Pastoral es dar a conocer a Dios, a Jesús que quiere salvar a todos los que desean escucharlo y seguirlo, de otra manera la Iglesia no puede desarrollar una auténtica acción Pastoral, pues con el anuncio del evangelio se realiza el proyecto del amor de Dios, para que los hombres puedan sentirse acogidos, amados, perdonados y alentados a vivir según la vida buena del Evangelio.
El segundo elemento constitutivo de la Pastoral es el cambio en la vida de los hombres. Y por eso la Iglesia debe saber discernir las diferentes situaciones y cambios que se van presentando en la vida de los hombres, ya que en este aspecto está implicado el desarrollo progresivo de la acción Pastoral y ésta no puede ser ciega frente a los cambios culturales, sino que al contrario debe estar continuamente confrontando estas situaciones de la historia de la humanidad con los valores del Evangelio, de esta manera, la Constitución Pastoral Gaudium et Spes señala que:
Es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de los tiempos e
interpretarlos a la luz del Evangelio; solo así podrá responder, en la forma que cuadre a cada generación, a los perennes interrogantes humanos sobre el sentido de la vida presente y futura y sobre la mutua relación entre una y otra” (GS, 4).
En este elemento del cambio de la vida de los hombres, juega un papel muy
importante el diálogo, ya que permite que el mensaje del Evangelio pueda encarnarse en las
culturas nuevas.
De la misma manera como la Palabra de Dios en Jesús se encarnó en el mundo para poder llevar el mensaje de la salvación a todos los hombres, así también la Iglesia debe en su acción Pastoral encarnar el Evangelio en las culturas propias de cada generación, para que el mensaje de Cristo y su misión puedan entrar en un contacto de diálogo con el mundo y todos los hombres.
Ramos (1995) dice que “la Pastoral se entiende como la palabra dirigida al mundo que actualiza la Palabra hecha carne para nuestra salvación” (p. 115). Es importante
llegar por medio del diálogo a una inculturación del Evangelio. Pues, La Pastoral de la Iglesia no puede imponer el mensaje evangélico sin conocer las culturas y sin respetar los valores auténticos de estas, lo que siempre debe buscar, es la comunión de todos los hombres.
La Pastoral está constituida por un tercer elemento que es la vida sacramental. Teniendo en cuenta que Borobio (2012) afirmó que “los sacramentos tienen su fundamento en Cristo, en su vida, sus palabras y sus signos, su misión y su misterio” (p. 111). Por eso la acción pastoral no puede prescindir de la vida sacramental porque de esta manera no puede acercar a los hombres a una verdadera comunión con Cristo. Pues los Sacramentos de la Iglesia: Bautismo, Eucaristía, Confirmación, Reconciliación, Unción de los Enfermos, Matrimonio y Orden Sacerdotal, están introducidos y tienen su origen en el mensaje
Evangélico.
Por esta razón el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que:
Los Sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres, a la edificación del Cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios; pero, en cuanto signos, también tienen un fin pedagógico. No sólo suponen la fe, sino que, a la vez, la alimentan, la robustecen y la expresan por medio de palabras y cosas; por esto se llaman sacramentos de la fe. Confieren ciertamente la gracia, pero también su celebración prepara
perfectamente a los fieles para recibir con fruto la misma gracia, rendir el culto a Dios y practicar la caridad. (CEC 1123)
De ahí que, la vida sacramental es indispensable en la Pastoral porque lleva a los hombres a relacionarse más íntimamente con Dios, haciéndolos cada vez más santos.
Además es por medio de los sacramentos que actúa el Espíritu de Cristo para la edificación de su Iglesia.
2.3. Pastoral Juvenil
Una de las ramas de la Pastoral es la Pastoral Juvenil, que tiene un recorrido importante y que la Iglesia ha reconocido como pertinente ante los cambios del mundo que de alguna manera han afectado a los jóvenes.
Por eso, en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Medellín (1968), Pablo VI invita a la Iglesia latinoamericana a hacer un discernimiento sobre el tema de los jóvenes, que no esperan principios doctrinales sino apoyo moral, además esperan cualidades como la autenticidad, la sinceridad y la aceptación de lo diferente. De esta manera, es como la Iglesia quiere empezar a tener una actitud de diálogo con la juventud latinoamericana.
A raíz de esto, en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Medellín (1968), se propone que:
Se elabore una pedagogía orgánica de juventud, que estimule una formación humana y cristiana, una auténtica formación de la personalidad, llevándola a la libertad, al
desarrollo integral, el diálogo sincero y permanente…estimulando la acción de los jóvenes en la transformación de las estructuras. (DM 14)
Luego en la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla (1979), la Iglesia manifiesta su confianza en los jóvenes, como su esperanza y está
consciente de que la Pastoral juvenil debe ser un verdadero proceso de educación en la fe, cuyo fundamento sea Jesucristo. Presenta la importancia de la preparación y la celebración consciente del sacramento de la Confirmación, para que los jóvenes crezcan en una
espiritualidad auténtica y apostólica.
Por tanto, en el documento de Puebla se afirma que:
Una Pastoral de juventud debe tener en cuenta la realidad social de los jóvenes, que atienda a la profundización y crecimiento de la fe para la comunión con Dios y con los hombres, oriente la opción vocacional de los jóvenes, les brinde elementos para convertirse en factores de cambio, y les ofrezca canales eficaces para la participación activa en la Iglesia y en la transformación de la sociedad. (DP 1187)
Así mismo, en la IV Conferencia General del Episcopado de América Latina, Santo Domingo (1992), la Iglesia es consciente de que los jóvenes católicos piden a los pastores acompañamiento espiritual y apoyo en sus actividades, pero que necesitan sobre todo, de líneas pastorales claras que contribuyan a una Pastoral orgánica, con acompañamiento, apoyo real y diálogo, presentando de modo atrayente y además accesible, las propuestas evangélicas a través de la creación de grupos juveniles.
Así lo manifiesta el documento de Santo Domingo:
La acción Pastoral Juvenil debe: responder a las necesidades de maduración afectiva de acompañamiento; capacitar para que los evangelizados conozcan y respondan
críticamente a los impactos culturales y sociales; dinamizar una espiritualidad del seguimiento de Jesús, propiciando un encuentro entre fe y vida, la promoción de la justicia y la generación de una nueva cultura de vida; asumir las nuevas formas
celebrativas de la fe, propias de la cultura de los jóvenes; anunciar que el Dios de la vida ama a los jóvenes; abrirles espacios de participación en la Iglesia a través de una
pedagogía experiencial, promoviendo el protagonismo por medio del método ver-juzgar-actuar-revisar-celebrar. (DSD 115-120)
En la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, Aparecida (2007), ya la Iglesia revitaliza su dimensión misionera y asume una tarea de salir hacia el pueblo, tal como lo hacía Jesús, y los jóvenes siguen siendo prioridad para la Iglesia, lo cual manifiesta el documento “Los jóvenes y los adolescentes constituyen la gran mayoría de la población de América Latina y el Caribe y representan enorme potencial para el presente y el futuro de la Iglesia y de nuestros pueblos” (DA 443)
De igual forma Aparecida, afirma que la familia es muy importante en la vida de los jóvenes, por eso no se puede pensar en Pastoral Juvenil sin pensar en la familia. Fundada en el sacramento del Matrimonio, la familia es uno de los tesoros más grandes de América y de la Humanidad. Se invita, entonces a que la Pastoral vuelva la mirada sobre la familia como educadora en la fe y de los valores humanos y cívicos.
Teniendo en cuenta que “Es tarea de los padres hacer de su familia el primer lugar de iniciación cristiana de sus niños, dándoles un sentido trascendente a sus vidas y
acompañándolos en la elaboración de un proyecto de vida como los discípulos misioneros” (DA 302), en este sentido se hace impensable una acción evangelizadora de la juventud sin
la interacción con la familia, sea porque esta forma al joven o porque el joven ayude a evangelizar a la familia.
Además de tener en cuenta a la familia en la acción evangelizadora con los jóvenes, el documento de Aparecida propone que en la Pastoral Juvenil también se deben apreciar los procesos formativos, donde la Iglesia debe tener presente cinco aspectos importantes:
El encuentro con Jesucristo. Que se ha de propiciar siempre con el joven, y se debe renovar con el testimonio personal, el anuncio del Kerigma y la acción misionera de la comunidad.
La conversión. Que por la acción del Espíritu, ayuda al joven a ser amigo de Jesús e ir tras Él, cambiando su forma de pensar y de vivir, realizando una transformación.
Discipulado. Donde se lleva al joven a una maduración constantemente en el
conocimiento de Jesús como Maestro, profundizando en el misterio de su persona, de su ejemplo y de su doctrina.
La comunión. Como fruto del proceso anterior debe surgir en el joven la comunión con la familia, la parroquia, la participación en la vida de la Iglesia y en el encuentro con los hermanos, viviendo fraternalmente y solidariamente con los demás.
La misión. Que lleva al joven a la alegría de anunciar a Jesucristo a los otros, de servir y de construir el Reino de Dios según su vocación.
Por consiguiente, la Pastoral Juvenil debe estar enfocada hacia cuatro dimensiones: la humano-comunitaria; para que se puedan formar en los jóvenes, personalidades
equilibradas, sólidas y libres, solidarias y participativas. La dimensión espiritual; que estimule a los jóvenes a vivir la santidad y dar testimonio de ella, dentro de la comunión e intimidad con Dios. La dimensión intelectual; que puede orientar a los jóvenes en el amor y la búsqueda de la verdad y del bien, a fin de que sepa dar razón de su fe y de su esperanza siguiendo el diálogo entre la fe y la cultura. La dimensión pastoral y misionera; que
fortalece en los jóvenes la vivencia de la caridad pastoral, dentro de la misión y la inculturación, a partir del encuentro con los otros.
Hay algo que no debe olvidarse en la acción Pastoral Juvenil, y es que esta siempre debe tener como punto de partida la realidad del joven y su contexto, para que el anuncio de Jesús y de su Evangelio pueda ser de verdad una buena noticia transformadora. Al mismo tiempo, se bebe tener como punto de llegada el mismo que tiene la misión de Jesús y toda la acción evangelizadora, la construcción del Reino de Dios, que es también la construcción de la sociedad.
Por eso el CELAM-SEJ (2005) en su documento Civilización del Amor, Tarea y esperanza, aclara que:
La Pastoral Juvenil es la acción organizada de la Iglesia para acompañar a los jóvenes a descubrir, seguir y comprometerse con Jesucristo y su mensaje para que,
transformados en hombres nuevos, e integrando su fe y su vida, se conviertan en protagonistas de la construcción de la Civilización del Amor. (p. 176)
La Civilización del amor como construcción del Reino de Dios, es una invitación a vivir los valores evangélicos en todos los ámbitos de la vida de los hombres, es un optar
de la juventud por el Sí a la comunión, participación, verdad, justicia, libertad, paz y amor en medio de la sociedad.
De acuerdo con CELAM-SEJ (2013) en su documento Civilización del Amor, proyecto y misión:
Civilización del amor es un rechazo a todo lo que oprime al hombre, al egoísmo, a la injusticia, a la violencia, a los desvíos morales; es recrear la cultura de los principios y valores evangélicos en la sociedad, más aun es hacer germinar nuevamente los principios y valores humanos en el mundo. (241)
La Pastoral Juvenil, es un gran aporte que la Iglesia hace a la construcción de la sociedad, ya que, libera, acompaña, concientiza, estimula a la conciencia crítica y el
discernimiento cristiano, de tal manera que edifica en el amor a los jóvenes, un amor que lo puede transformar todo.
2.4. Pastoral transformadora
La palabra transformación según el Diccionario de la RAE, significa “dar forma o aspecto a algo o alguien”. Esto proporciona una definición básica de la definición de la
transformación como un tipo de cambio. Pero en el ámbito pastoral, este cambio no debe ser solo externo, debe ser un cambio desde dentro del joven y por eso el ejercicio pastoral no puede limitarse solamente al anuncio de Cristo, sino que también debe proporcionar los medios para que el joven pueda transformar su realidad personal y por ende ir logrando la transformación en Cristo.
Pagola (1991) afirma que:
Para evangelizar no basta con hablar, es necesaria la acción transformadora que busque abrir caminos al reinado de Dios, la Iglesia debe llevar la Buena Noticia a todos los ambientes de la humanidad, y con su influjo, transformar desde dentro y renovar a la misma humanidad. (p. 60)
Se puede decir entonces, que la Pastoral transformadora es la que concretiza la acción, es decir que impide que la reflexión quede en lo abstracto, buscando llegar a las raíces del problema, haciendo participar a otros, no quedando reducida a la esfera de lo personal, sino que busca incidir también en la realidad social, pues como lo manifiesta Pagola:
La acción pastoral requiere de un esfuerzo por ir transformando las costumbres, las corrientes de opinión, los ambientes, las estructuras sociales, la cultura, etc. Hacia la creación de una sociedad más acorde con el evangelio de Jesucristo. Esta Pastoral exige ser una pastoral de gestos y no de palabras, una pastoral que lleve a gestos proféticos, acciones de solidaridad con los marginados, tomas de posición contra injusticias concretas y colaboración en iniciativas humanizadoras. (1991, p. 61)
Pero la transformación de la que se está hablando en el campo pastoral solo puede ser posible desde los métodos que se utilicen para pastorear, pues muchas veces las
metodologías aplicadas en los ejercicios pastorales se limitan a dar contenidos y no permiten que el mensaje trascienda en la vida del joven, por lo que no puede haber un cambio
La pastoral transformadora requiere de una pedagogía que ayude a concientizar al joven de la realidad que vive, es decir, a introducirse en ella, porque como dice Freire (1974) “la no participación y la no ingerencia de la realidad, debe sustituirse por la participación crítica. Solo así le sería posible a la persona transformarse, capaz de optar y decidir por medio de la participación crítica. (p. 120)
Por lo tanto, es muy importante que la acción pastoral juvenil ayude a la toma de conciencia, en la cual el joven no se considere espectador del proceso, sino que pueda ser protagonista en su propia formación como cristiano, siendo crítico e integrándose en su propia realidad religiosa. Esta concientización y compromiso con la realidad solo puede lograrse mediante un método que sea activo, dialogal y participante.
2.5. El acompañamiento
La Pastoral no puede prescindir del acompañamiento que nace en el acontecimiento del amor de Dios hacia los hombres. Este acompañamiento que es necesario ante la realidad de fragilidad e inconclusión del ser humano y que lleva al descubrimiento de lo “bello” que hay en su interior, donde se encuentra con su realidad infinita y se desvela su identidad verdadera en todo su esplendor, que habita en lo más profundo de su ser.
Por esta razón, la Iglesia continúa este acompañamiento como madre y maestra en medio del mundo. Por tanto, el acompañamiento es un servicio que ejerce la
también pedagógica, proporcionando el encuentro con las otras personas en el interior de sus vidas, motivando el camino de la madurez espiritual, del compromiso y la solidaridad.
En Jesús, la Iglesia encuentra la figura del Buen Pastor, que siendo el Verbo de Dios se ha encarnado y vivido entre los hombres para liberarlos y salvarlos mediante un
acompañamiento permanente. De esta manera Jesús muestra a sus pastores como deben acompañar a toda la Iglesia, asumiendo la realidad de que todos son caminantes que comparten sus vidas en búsqueda de la paz y la felicidad.
Breemen (1996) en este sentido expresa que “el acompañamiento es una ayuda que un hombre ofrece a otro para que crezca en su fe y sea él mismo en la realización de la voluntad de Dios” (P. 361). Así hay una ayuda mutua entre todos los creyentes, lo que muestra su presencia en medio del mundo. De esta manera el acompañamiento tiene un carácter de “ayuda mutua” entre los hombres.
El acompañamiento permite que se le de gran importancia a la persona y por eso es de personalización. De tal manera que asimila su formación en la fe y puede ajustarla a su ritmo de vida particular, la cual está marcada por multitud de factores: personales,
familiares, sociológicos y culturales. Aquí se tiene en cuenta en la persona la subjetividad personal y su realidad, para que se abra y realice, en cada momento al “Más” de Dios para
ella. A esto se refiere el Papa Francisco cuando dice que “El acompañamiento debe llevar
más y más a Dios, en quien podemos alcanzar la verdadera libertad” (EG, 170).
Por consiguiente, el acompañamiento es el lugar de la “gracia”, es el lugar de hacer el camino juntos, en la solidaridad y en la verdad que se revela en las experiencias de vida, es la construcción de los amigos, las amigas y de la confianza de los unos con los otros.
CELAM-SEJ (2013) en su documento Civilización del amor Proyecto y Misión, presenta algunas habilidades que se deben desarrollar durante el acompañamiento espiritual en la acción pastoral:
- La capacidad de escucha
- La capacidad de entrar en el mundo de la otra persona.
- La capacidad de contener y aceptar el contenido emocional.
- La capacidad de creer en sus propias convicciones.
- La capacidad de ser paciente y saber esperar.
- La capacidad de planear. (N. 657)
Así pues el acompañamiento es una tarea de toda la Iglesia y tiene un verdadero sentido si tiene presente el nivel personal, pastoral, el seguimiento a Jesús y el cultivo de la espiritualidad cristiana.
De la misma manera el Papa Francisco afirma que “el auténtico acompañamiento siempre se inicia y se lleva adelante en el ámbito del servicio a la misión evangelizadora” (EG 173). Todo acompañamiento debe tener como objetivo, el transmitir a Cristo y por esta razón el acompañamiento espiritual debe ser realizado por personas que tengan la experiencia de la transformación en Cristo.
El acompañante de la Pastoral Juvenil debe ser un propiciador de la
transformación de los jóvenes, y esto solo puede darse si despierta en ellos la conciencia de que son protagonistas y constructores de su propia realidad. Por eso el que acompaña debe entenderse como una persona llamada por Dios a ejercer un ministerio al servicio de los jóvenes, y como enviado por la Iglesia.
CELAM-SEJ (2013) propone cinco aspectos que no pueden faltar en la identidad
del acompañante, “el acompañanterequiere identidad teológico-pastoral, espiritual,
psicológica, pedagógica y social” (N. 286).
El acompañante como bautizado debe ejercer el triple ministerio: profético, sacerdotal y real, el cual ha sido renovado con el sacramento de la confirmación, debe ser una persona de fe, y que manifieste la vivencia de la espiritualidad, lo cual le hace vivir su rol desde el amor a Dios, a él y a los jóvenes. También el que acompaña, debe tener la experiencia de un proceso de maduración, de tal manera que puede mirar el camino de los jóvenes con otra perspectiva, esto lo lleva a asumir con madurez un rol de escucha, apertura, acompañamiento y encarnación en la cultura.
El que acompaña, debe ser un educador que actúa de acuerdo a la pedagogía misma de Dios y tiene como modelo a Jesucristo, proponiendo una pedagogía de acompañamiento y no de impositor. También tiene que ser una persona encarnada en la realidad social y con un profundo sentido de pertenencia a ella porque desde aquí plasma su rol de actor en la transformación de la sociedad.
El acompañante debe tener una actitud de diálogo con el entorno, siendo más realista y crítico de acuerdo a la justicia y la verdad para que se pueda mover en la sociedad, debe tener claridad sobre las características generales del mundo juvenil, así como lo que, por su momento les tocaría vivir. Esto es necesario ya que podrá ver de qué modo se puede
desarrollar el acompañamiento a partir de lo que vive el joven, respetándolo en su totalidad, y eso implica el no pretender que viva o desee lo que aún no le corresponde.
El acompañamiento espiritual no es posible si no se realiza desde una mirada cristiana, que es un universo en el cual el cristiano tiene plena coherencia existencial y teologal, que es fruto de un largo recorrido en el que la experiencia teologal, va transformándolo todo, también la mirada humana. (p. 368)
Esta clave es fundamental porque la mirada cristiana se distancia del “tradicionalismo” que intenta mantener lo propio, lo que se conoce y lo que ha sido siempre así, rechazando el mundo que le rodea y donde no se tiene en cuenta el entorno socio cultural ni la experiencia vital del joven.
La mirada cristiana en el acompañante, se va haciendo precisa en medio de la sociedad plural y diferente, se presenta como un modo de vivir nuevo, que es más vida. Porque concibe lo cristiano no como un conjunto de ideas o normas que transmitir al joven, sino como un espacio vital que es fuente de vida y que transmite vida a los que le rodean.
El que acompaña es consciente de que al igual que el joven, hace parte del mismo proceso de transformación, es decir, que también debe ser transformado en sus diversas dimensiones, lo cual implica una formación integral que se da gradual y permanente con la persona del joven, para que este, también vaya configurando su ser y su quehacer.
Alonso (2008) dice que “los que acompañan son presencias que, sin violentar la soledad del joven, la llenan y, sin distraerle de sí mismo, le ofrecen ocasiones de escuchar la llamada de su ser” (p. 39). Esto significa que el acompañamiento debe estar en función a lo que propone Jesús: acercarse al joven para acompañarlo, callar y escucharlo para luego discernir, intervenir en el momento oportuno, entrar en diálogo y ponerse a su nivel,
dialogar propositivamente, de tal manera que se vaya anunciando todo el designio de Dios, dejar en libertad sin imponer el Evangelio, permanecer siempre disponible y sensible a sus necesidades y estar siempre ahí para acompañar y conducir hacia Dios.
El acompañamiento espiritual es un deseo de muchos jóvenes. Se requiere de acompañantes que sean testigos y a la vez maestros de la experiencia de Jesús. Esto es lo que reclama el mundo juvenil: modelos visibles que encarnen los valores, modelos de vida de los que aprender a seguir a Jesús.
3.
METODOLOGÍA
3.1. Tipo de investigación
Este trabajo se realiza desde un enfoque cualitativo, teniendo en cuenta que “este tipo de investigación utiliza recolección de datos sin medición numérica para descubrir o afinar preguntas de investigación en el proceso de interpretación” (Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P., 2002, p. 7).
En esta investigación tiene gran importancia la subjetividad, porque la información que se obtiene es desde las perspectivas y puntos de vista de los participantes, desde sus vivencias tal como son sentidas y experimentadas, así poder reconocer sus tendencias personales.
3.2. Diseño de investigación
El diseño de investigación que se utiliza para realizar este trabajo es el de Investigación- Acción Participativa, ya que este diseño permite involucrar a todos los miembros del grupo como actores centrales en todo el proceso de estudio, el investigador es un guía y dinamizador del trabajo.
Sandín (citada en Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P. 2002) propone que la Investigación-Acción Participativa pretende esencialmente, “propiciar el cambio social, transformar la realidad y que las personas tomen conciencia de su papel en ese proceso de transformación” (p. 509).
En este sentido, el presente trabajo busca la transformación de la realidad religiosa de los jóvenes de la Parroquia María Inmaculada de Marsella, en la medida que pretende despertar en todos los participantes una conciencia crítica ante la forma como han vivido su experiencia religiosa.
El estudio se enmarca en este diseño, ya que cuenta con las siguientes características según Sandín (2003, citada en Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P. 2002, p. 510).
Parte de problemas prácticos y vinculados con un ambiente o entorno (La baja
participación de los jóvenes en las actividades religiosas).
Debe envolver la transformación y mejorar la realidad (búsqueda de las razones de su
apatía frente a la participación).
Implica total colaboración de los participantes en la detección de necesidades y en la
implementación de los resultados del estudio (elaboración del diagnóstico y elaboración del plan de trabajo.
3.3. Participantes
Las personas que participan en esta investigación son 10 jóvenes que pertenecen al área urbana del municipio de Marsella. Estos jóvenes tienen 16 años de edad, ya han recibido el sacramento de la confirmación y estudian en los colegios Instituto Estrada e Instituto Agrícola
Criterios de inclusión de los participantes:
Jóvenes de 16 años
Que ya han recibido el sacramento de la Confirmación
Pertenecientes a la comunidad de la parroquia María Inmaculada de Marsella.
3.4. Técnicas e instrumentos de recolección de información
Las técnicas utilizadas para realizar esta investigación son las siguientes: análisis de problemas, diagramas causa-efecto y jerarquización de temas.
Primer momento: Diagnóstico.
Técnicas utilizadas:análisis de problemas y diagramas causa-efecto.
Análisis de problemas: esta técnica permite identificar con los mismos jóvenes, las principales situaciones que han llevado a su apatía por la participación en las actividades religiosas de la Parroquia la Inmaculada de Marsella, utilizando el instrumento de historias de jóvenes, para dar respuesta al primer objetivo propuesto.
Diagramas causa- efecto: esta técnica permite hacer una inmersión en el problema planteado, identificando las causas y los efectos del mismo por medio de un árbol de problemas, que facilita la recolección de los datos sobre las necesidades pastorales y espirituales de los jóvenes, así como las percepciones