Esfera pública digital periférica: Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter
99
0
0
Texto completo
(2) Agradecimiento. En este último trabajo en la Universidad, quisiera agradecer a mi familia por el constante apoyo. Además de agradecerle el apoyo incondicional a mi polola Kim. Por último y no menos importante, a mi profesora guía Ximena Orchard que con sus comentarios y dedicación ha ayudado a poner fin a este trabajo..
(3) 2. Índice 1.0 Introducción 1.1 Pregunta de investigación y objetivos 2.0 Enfoque para abordar la esfera pública digital. 5 10 12. 2.1 Antecedentes: Contextualización de la esfera pública digital en Chile. 12. 2.2 Movimientos sociales y participación política digital en Chile. 17. 2.3 La segunda gran experiencia digital chilena acerca de lo público. 19. 2.4 Revisión y reflexiones teóricas acerca de la esfera pública. 21. 2.4.1 Mirar desde la complejidad la esfera pública. 21. 2.4.2 Discusiones teóricas de la idea de esfera pública digital. 22. 2.4.3 La constelación de las esferas públicas digitales. 26. 2.4.4 Esfera pública digital: Inclusiones y Exclusiones. 29. 2.4.5 Habitus político digital. 33. 3.0 Marco Metodológico. 37. 3.1.1 Tipo de metodología. 37. 3.1.2 Unidad de Análisis. 37. 3.1.3 Procedimiento de recolección de datos cualitativos. 40. 3.1.4 Proceso de análisis de datos. 42. 4.0 - Resultado e interpretación de datos. 44. 4.1.1 Tipo de actores que componen la esfera pública digital. 45. 4.2.0 Habitus político periférico digital. 50. 4.2.1 Clase objetivas de los actores periféricos. 50. 4.2.2 Predisposición de los actores periféricos digitales. 53. 4.2.3 El saber usar la red social por actores periféricos. 57. 4.3.1 Dinámicas comunicativas de la inclusión y exclusión. 60. 5.0 Conclusión. 66. 7.0 Anexos. 77.
(4) 3. Resumen. La presente tesis corresponde a un estudio de caso de tipo cualitativo, descriptivo - exploratorio, que investiga cuáles son las características de la esfera pública periférica digital que se constituye a través de los mensajes publicados por los actores digitales en el microblogging1 de la Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter. Por esfera pública digital se entenderá aquel escenario en las sociedades modernas, en el cual la participación política se realiza mediante el diálogo con el fin de examinar los asuntos públicos por medio de la red social Twitter. Los objetivos de esta investigación son: identificar a los actores que se articulan en relación con el microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile, describiendo las características de estos. Luego se usó la noción de habitus como perspectiva analítica para describir a los actores periféricos que se articulan en este espacio digital. Para lograr ello, se propuso en términos teóricos y metodológicos construir un concepto que se denominó como habitus político digital, el cual se conceptualizó como un conjunto de dispositivos estructurantes y estructurados orientados a discutir los asuntos públicos tendientes a expresar opiniones en contra del poder asentado en las redes sociales digitales. Y, por último, se identificó las dinámicas comunicativas de la inclusión y exclusión que se produce entre estos actores que componen la esfera pública digital. El procedimiento metodológico consistió en revisar, seleccionar y extraer los mensajes publicados dentro del microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter, además de la información descrita de aquellos perfiles que publicaron en este microblog para su posterior análisis. Se concluye que la esfera pública periférica digital se conforma por actores que se encuentran en condiciones de existencia homogéneas con un conjunto de propiedades comunes, tales como: ser mujer, feministas, activista político, con una tendencia política de izquierda, con un nivel educacional superior y que comparten 1. El microblogging es un servicio que le permite a los usuarios publicar mensajes cortos de texto normalmente de 140 caracteres de extensión (De Haro, 2010).
(5) 4. experiencias de violencia de género. Esto define un conjunto de acercamientos entre los actores periféricos que permiten ser aprehendidos como una clase objetiva en el sentido de Bourdieu, que a su vez define su marco de acción estratégica crítica contra el poder y las estructuras hegemónicas. Además, se señala que en las dinámicas comunicativas entre los actores se producen tres tipos de relaciones: exclusión en la inclusión, autoexclusión en la comunicación sin posibilidad de producir entendimiento y la inclusión real -formal que favorece el entendimiento. Por último, se señala que los actores periféricos digitales pretenden generar, mediante la comunicación y coordinación en la red social Twitter, una incidencia sobre las temáticas de género para que estas sean consideradas como asuntos públicos de las políticas públicas, ganando cierta centralidad su discurso como movimiento Ni Una Menos..
(6) 5. 1.0 Introducción Desde los inicios de la modernidad, el concepto de la esfera pública se ha constituido como una noción clave para pensar la participación política desde la sociedad civil (Gracia, 2015). Su definición y características han sido abordadas de distintas maneras; Kant entendía que el uso público de la razón ocurría en el ámbito entero del mundo de lectores (Kant, 1994).. Siguiendo este concepto, es Habermas. quien desarrolla una teoría de la esfera pública más elaborada. Su propuesta plantea que la esfera pública es aquél campo de la vida social en el que se puede formar algo así como opinión pública. Todos los ciudadanos tienen – en lo fundamental, libre acceso a él. Una parte de la esfera de lo público se constituye en cada discusión de particularidades que se reúnen en público (Habermas, 1986). Habermas enfatiza que si algo es público está abierto a todos. La tarea de la esfera pública es que la sociedad se pueda implicar en el debate público político crítico. (Fuchs, 2014). Desde hace más de una década, se está hablando que algunas sociedades se encuentran en la era de la información (Castells, 1996), de la conectividad a través de soportes tecnológicos, internet y redes sociales que permiten la interacción rápida y simultánea de personas y/o grupos distanciados temporal y espacialmente. El acceso a estas tecnologías se ha expandido rápidamente y se ha expresado en un aumento en la cantidad de usuarios de internet en Chile y en el mundo en general2. En este nuevo contexto, se ha incorporado un nuevo espacio para la discusión acerca de las cuestiones públicas de la sociedad. Bajo esta idea, se está observando un proceso de transformación estructural que ha tenido como agente de cambio las tecnologías digitales, que introducen posibilidades inéditas para la acción social a escala global (García, 2015). El desarrollo tecnológico, específicamente internet, conlleva a plantear y revisar de una forma distinta los procesos de enseñanza y aprendizaje, la generación y transmisión del conocimiento, la dimensión de lo público y lo privado, las relaciones personales, la gestión del Estado, el comercio, la cultura, la propiedad intelectual, la construcción de ciudadanía y la participación política (Ricaurte, 2010). Siguiendo la 2. Según los datos de International Telecommunications Union (ITU), Chile año 2013, en base a la Encuesta Nacional de Accesos y Usos de Internet (Intelis de la Universidad de Chile)..
(7) 6. lógica habermasiana, el espacio que concierne a los temas políticos y lo público en las redes sociales digitales se ha denominado esfera pública digital. Las posibilidades políticas que abre este nuevo espacio de interacción social han sido abordadas por algunos autores de una manera optimista, ya que plantean que en las redes sociales digitales se produce un nuevo espacio para la participación política que favorece el desarrollo de la democracia (Dahlgren,2005; Savigny,2002; Zuim,2009; Paiva, 2013; y Castells, 2014). Mientras que, por otro lado, hay autores que visualizan de una manera pesimista la emergencia y desarrollo de las redes sociales digitales, puesto que advierten las relaciones asimétricas y los problemas que persisten en relación con la participación política digital y que limitan el desarrollo de la democracia (O’Donnel,2001; Papacharissi, 2002; Steiner, 2005). Existen múltiples esferas públicas, la central y las periféricas. La primera tiende al consenso, vale decir, a consentir el poder asentado, mientras que la segunda son las esferas públicas periféricas que se componen de distintos colectivos y comunidades de la sociedad civil, ofreciendo incentivos a la participación, contrarrestando las exclusiones provocadas en la central (Fraser ,1993). En este sentido, trasladando estas distinciones al espacio digital, Sampedro y Resina (2010), señalan que internet ha dado lugar a la proliferación de las esferas públicas periféricas y la interconexión entre ellas, así como la influencia de las Esferas públicas periféricas en la esfera pública central. Las democracias experimentan transformaciones a la vez que evolucionan sus bases en distintos ámbitos, y el carácter de la participación forma parte de estos cambios (Dahlgren, 2012). La política, en el sentido de debate sobre temas públicamente visibles, puede, en comienzo, surgir o aparecer en cualquier momento y en cualquier parte del ámbito social (Mouffe, 2005). De esta forma, la participación se ha transformado, o más bien dicho, se ha expandido a nuevos espacios como lo es en las redes sociales digitales. En esta línea, las revisiones y discusiones teóricas que han abordado la participación política en las redes sociales digitales aún no logran hacerse cargo completamente de la complejidad que exige observar la realidad de las sociedades actuales. En consecuencia, apegarse a una concepción clásica de la esfera pública puede limitarnos a concebir las nuevas formas que adquiere lo público o bien.
(8) 7. hacernos abordar estas nuevas formas con prejuicio (Thomson, 2011 en Anselmino, Reviglio y Diviani 2016). El nuevo ambiente comunicativo resultante de los medios digitales suscita múltiples oportunidades y peligros, numerosas esperanzas e incertidumbres, algo desafía a la reflexión y propone nuevos temas para el debate acerca de la capacidad transformadora de la democracia por parte de los medios digitales (Fuchs, 2014, en Casero- Ripollés y Gutierrez-Rubí, 2014). En este sentido, un concepto que podría ayudar a reducir la incertidumbre para comprender los elementos que están relacionado dentro de la complejidad de la esfera pública digital es la noción de habitus de Bourdieu.. El habitus es el sistema de disposiciones. duraderas y transferibles (que funcionan) como principios generadores y organizadores de prácticas y representaciones que puedan estar objetivamente adaptadas a su fin sin suponer la búsqueda consciente de fines y el dominio expreso de las operaciones necesarias para alcanzarlo (Bourdieu, 1991). En otras palabras, las expectativas subjetivas, opiniones u formas de apreciación y/o argumentación se ajustan a las condiciones objetivas de vida. Este concepto desafía a la reflexión, ya que requiere ser trasladado a la arena digital como herramienta conceptual útil y pertinente para ayudar a caracterizar la esfera pública digital. En Chile, se han desarrollado investigaciones de algunos casos sobre las redes sociales digitales en relación a determinados asuntos públicos , tales como: La revolución pingüina del 2006 que da cuenta cómo las redes sociales digitales se constituyeron como un facilitador para la coordinación y unificación del discurso estudiantil (Valderrama, 2013; Millaleo, 2011; y Torres y Costa, 2012), el movimiento social del 2011, donde los jóvenes, a través de Facebook y Twitter, entre otros, discutían asuntos públicos de su interés llegando a una gran cantidad de contactos sobre la temática de la educación y el medio ambiente (Scherman, Arriagada y Valenzuela, 2011; Cardenas, 2016), o casos más específicos como el movimientos de protesta en internet “ Yo no presto el voto” en Facebook que buscó describir la cultura del movimiento de protesta #YoNOPrestoelVOTO en Facebook (Campos, 2015). Ahora bien, en el último tiempo han surgido nuevos casos asociados a movimientos sociales que también permiten ser aprehendidos como expresiones democráticas en las redes sociales digitales, uno de ellos es el caso de Ni Una Menos Chile, que a través de la.
(9) 8. coordinadora con mismo nombre busca reivindicar derechos de la mujer y acabar con la violencia hacia estas mismas. En este marco, el movimiento que se consigna bajo la frase Ni Una Menos, que en el año 2016 ocupó parte importante de las conversaciones y también de la agenda pública de nuestro país sobre la violencia hacia la mujer (Hevia, 2017). El caso Ni Una Menos Chile se distingue de otras expresiones democráticas ocurridas en Chile, por tanto, se deriva y conecta con otros movimientos internacionales, que tienen por objetivo abordar la misma causa. Es decir, a pesar de que es un movimiento localizado, también adquiere cierta transnacionalización de sus causas e interacciones expandiéndose a través de distintos medios, dentro de ellos, las redes sociales digitales, teniendo como un hito expansivo la marcha convocada mediante Twitter el 19 de octubre del 2016 en Santiago de Chile y Buenos Aires de Argentina, agregándose 30 ciudades de países como México, Bolivia, El salvador y Perú. Las posibilidades de exponer y/o visibilizar las condiciones de violencia y dominación hacia la mujer, a través de la exposición de argumentos y opiniones en las redes sociales digitales permiten construir un espacio dialógico donde se incorpora un nuevo actor y temática dentro de la esfera pública digital que requiere ser revisada e interrogada bajo la mirada de ciertos lineamientos conceptuales que permitan describir las relaciones y actores involucrados en este espacio digital. El movimiento Ni Una Menos es un colectivo que emergió en Argentina, conformado por periodistas, artistas y activistas que desde el 2014 participaban de encuentros con maratones de lecturas, proyecciones y performances contra el femicidio. En el 2015 sus actividades comenzaron a tener relevancia por numerosos casos que tomaron gran protagonismo. Es así como se gestó “Ni Una Menos: La marcha” a través de Twitter y luego en la mayoría de las redes sociales y distintos medios de comunicación (López y Fernández, 2015). Esta temática no solo cobró importancia en Argentina, sino que también en Chile. El año 2016 fue un año en que el tema de la violencia contra la mujer adquirió relevancia en el país. Los casos de Nabila.
(10) 9. Rifo y el empalamiento de una joven de 16 año en Argentina, hicieron que el movimiento de mujeres se amplificara bajo la consigna “Ni Una Menos” (Hevia, 2017). Twitter es una de las redes sociales más utilizadas en Chile. Esta ha transformado la forma de relacionarse comunicacionalmente, introduciendo nuevas posibilidades de diálogo a través de los microbloggings y la cultura snack, es decir, una cultura de lo breve, una forma de consumir información “a bocados”, con contenidos en 140 caracteres que conjugan síntesis, instantaneidad, cobertura, participación e interacción (Domizi y Roma, 2011). En este nuevo contexto digital, se construyen nuevas formas de interacción que planean e invitan a reflexionar y estudiar acerca del contexto dialógico, como también revisar los conceptos que permiten observar la realidad digital en el marco de las posibilidades de la red social Twitter en relación con el microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos. como actor que articula a otros. actores dentro de la esfera pública digital. En otras palabras, las categorías de análisis sociohistóricas de observación de la esfera pública, en su sentido habermasiano y sus posteriores revisiones dan luces de ciertos ordenamientos teóricos valiosos y relevantes para abordar este espacio, pero que son insuficiente para caracterizar la esfera pública digital que se constituye a través de microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile, por lo tanto, esta tesis toma a la Coordinadora Ni Una Menos Chile, y en particular su presencia en Twitter caracterizar este tipo de esfera pública digital..
(11) 10. 1.1 Pregunta de investigación y objetivos. Pregunta de investigación:. ¿Cuáles son las características de la esfera pública periférica digital que se constituye a través de los mensajes publicados por los actores digitales en el microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter?. Objetivos específicos: Las democracias experimentan cambios, por tanto, las esferas públicas también experimentarían transformaciones que los harían distinguibles de otros espacios comunicativos públicos. En esta línea, la esfera pública digital tendría determinadas características en relación con las expectativas, problemas y necesidades de determinados actores de la sociedad, como es el caso de Ni Una Menos, que, como actor, entra a intentar instalar sus temáticas como asuntos públicos a discutir. En este sentido, surge el primer objetivo específico: Identificar a los actores que se articulan en relación con el microblogging de la Coordinadora Ni una Menos Chile en Twitter. Desde la perspectiva de Bourdieu, lo que explica la forma de pensar, sentir, actuar y hablar está relacionado con el principio generador de las prácticas, es decir, el habitus. En este sentido, los argumentos, opiniones y la participación política en el espacio digital de los actores que se articulan mediante el microblogging de la Coordinadora Ni una Menos Chile, guardarían relación con este concepto. En consecuencia, surge el segundo objetivo específico: Usar la noción de habitus como perspectiva analítica para describir a los actores digitales periféricos que se articulan en el microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter..
(12) 11. Las esferas públicas son espacios que están conformados por individuos destinadas a discutir los asuntos de la sociedad. Sin embargo, estos espacios operan incluyendo o excluyendo a los individuos a través de distintas dinámicas comunicativas. Bajo este contexto surge el tercer objetivo específico: Identificar las dinámicas comunicativas de la inclusión y exclusión que se producen entre los actores que se articulan a través del microblogging de la Coordinadora Ni una Menos Chile en Twitter..
(13) 12. 2.0 Enfoque para abordar la esfera pública digital 2.1 Antecedentes: Contextualización de la esfera pública digital en Chile Hasta hace unos años atrás, los mass media eran los principales medios que tenía la población Chilena para informarse (televisión, radio, diarios), a los cuales les tenían una amplia confianza. Sin embargo, la confianza a medida que pasaban los años ha tendido a decrecer considerablemente. Esto se puede identificar en un estudio realizado por el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales UDP, en donde se expone la evolución de la confianza que tienen las personas en los medios de comunicación, tanto en la televisión, diarios y radios.. Gráfico N° 1. Fuente: Encuesta Nacional UDP 2008- 20143.. 3. Diferencias estadísticamente significativas entre las mediciones de 2013 2014..
(14) 13. En el gráfico de la Evolución de la confianza: Medios de comunicación, se puede identificar que los medios de comunicación tradicionales (televisión, diarios y radios), la confianza que las personas tienen hacia estos ha decrecido significativamente en los últimos años. Además, es importante señalar que, dentro de estos medios para el 2014, la televisión es el medio al que se le tiene menor confianza con un 14, 1 %, a diferencia de los diarios con un 23,7 % y las radios con un 40,7 %. Cabe destacar que la confianza en los medios de comunicación tiene una bajada significativa en el 2011, que coincide con el contexto de movilizaciones ciudadanas en el país. En paralelo y a la inversa de lo que sucedió con los Mass Media, la cantidad de usuarios que comenzaban a utilizar internet en Chile y en el Mundo en general tendió a acrecentarse significativamente a medida que pasaban los años.. Gráfico N° 2. Fuente: International Telecommunications Union (ITU), Chile año 2013 según la Encuesta Nacional de Accesos y Usos de Internet (Intelis de la Universidad de Chile).
(15) 14. La evolución de la cantidad de usuarios de internet en el caso de Chile ha aumentado considerablemente desde el 2001 al 2014, llegando a alcanzar un 70 %. Cabe agregar que para el 2014, Chile está un 8 % debajo de los países desarrollados. Esto da cuenta que las prácticas de los chilenos y chilenas se está orientando en la utilización de medios virtuales. Este incremento de usuarios de internet en Chile se explica por variadas razones, en un contexto nacional, rural y urbano.. Gráfico N° 3. Fuente: Sexta Encuesta Nacional de Accesos, Usos y Usuarios de Internet. SUBTEL (2015).. En Chile, las razones de la utilización se tienden a centrar principalmente en tres aspectos, a saber, la información, la comunicación y la recreación. Cabe señalar que no hay diferencias significativas entre la población urbana y la población rural, dando en la totalidad de la población nacional un 81 % en la información, un 93 % comunicación y un 55 % en recreación. En otras palabras, al considerar las dos primeras razones señaladas, se puede apuntar que se está configurando un espacio.
(16) 15. digital que podría tener cabida la discusión de asuntos públicos dentro de la red social digital. Ahora bien, el ingreso de internet en Chile presenta diferencias significativas según el sector de procedencia.. Gráfico N° 4. Fuente: Sexta Encuesta Nacional de Accesos, Usos y Usuarios de Internet. SUBTEL (2015).. A pesar de que los hogares a un nivel nacional declaran tener acceso propio a internet de un 67 %, esto difiere significativamente entre los hogares urbanos que tienen un acceso de un 70 %, mientras que la población rural tiene un 42 %. Por lo tanto, la posibilidad de recibir información es desequilibrada entre las distintas zonas y quintiles, dando cuenta que las personas tienen distintas oportunidades para obtener información y comunicarse. En otras palabras, la posibilidad de establecer un espacio dialógico digital donde accedan todos/as está en proceso de apertura, presentando brechas digitales, es decir, espacios donde algunos acceden y otros no acceden a la utilización de internet. Esta idea se desarrollará en mayor profundidad más adelante. Ahora bien, las redes sociales en internet en ciertos aspectos de utilización de los usuarios han permitido que se puedan discutir, plantear o comentar dentro de ellas cuestiones de orden público..
(17) 16. Gráfico N° 5. Fuente: Periodismo UDP - Feedback. (2011).. En el gráfico se puede identificar que un 44% de la población entre 18 y 29 años ha expresado su opinión con respecto a algún tema de interés público en redes sociales y un 27 % lo ha hecho por correo electrónico y blog. Esto difiere de la población mayor de 30 años, pues un 17 % ha expresado su opinión en redes sociales y un 10 % lo ha hecho por medio de su correo electrónico y blog. Por tanto, son los jóvenes los que presentan mayor utilización de estos medios para expresar su opinión. Además, estas plataformas virtuales constituyen el espacio para que las personas puedan manifestar su opinión en un medio que es distinto al presencial o tradicional. En otras palabras, se puede señalar que hay un espacio digital donde se discuten los asuntos públicos, pero también presentan brechas digitales de tipo generacionales. En esta línea, el gobierno de Chile se ha propuesto una agenda digital a alcanzar para el 2020 en base a determinados objetivos: pleno respeto de los derechos de las personas relacionados con internet y las tecnologías de la información y la comunicación; alcanzar la conectividad universal: acceso de todas las personas a redes de alta velocidad y de calidad; apoyar la utilización y desarrollo de tecnologías de información y comunicación para mejorar de manera substancial la calidad de vida de.
(18) 17. todas las personas; contribuir al desarrollo y masificación de la economía digital; poner las tecnologías al servicio de la calidad de la educación; impulsar y sostener el desarrollo de las políticas públicas para el desarrollo digital, a través de una instancia multisectorial que aborde los alcances y el impacto que tienen las tecnologías en los distintos ámbitos de la sociedad chilena. Estos objetivos propuestos, dan cuenta de que el desarrollo digital es una cuestión importante para el país, pero también da cuenta de la existencia de brechas digitales en Chile que limitan el desarrollo de la democracia en un aspecto digital, por lo tanto, la esfera pública digital.. 2.2 Movimientos sociales y participación política digital en Chile. Desde el año 2006, en Chile se pueden identificar ciertas acciones e interacciones que podrían ser denominadas participación política a través de las redes sociales y que representan la idea de esfera pública digital. En este. período se comenzaron a configurar las primeras movilizaciones. estudiantiles que tenían por objeto: resolver la gratuidad del pase escolar sin restricciones de viajes durante todo el año; la gratuidad de la Prueba de Selección Universitaria (PSU); Supresión de la jornada escolar completa; de raciones alimenticias para a totalidad de estudiantes de liceos y escuelas públicas, prácticas profesionales remuneradas para los establecimientos técnicos, la derogación del Decreto Supremo 524/1990 que regulaba la conformación de los Centros de Alumnos, la desmunicipalización de la educación y la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE). Dentro de este contexto de demandas, las tecnologías de la información fueron un facilitador importante para construir la arquitectura de la Revolución Pingüina , donde las principales plataformas de interacción digital fueron a través de MSN Messenger, emails- Fotolog, weblogs, telefonía móvil. Esto facilitó la comunicación interna entre.
(19) 18. estudiantes de distintos puntos del país con mayor velocidad (Millaleo, 2011). Es decir, las tecnologías de la información y comunicación se constituyen como un eje central para la Revolución Pingüina (Ramos y Gerte, 2008).. De hecho, “el uso de las TIC. permitió a la comunidad estudiantil construir un contramedio donde se identificaban como. sujetos. estudiantes. movilizados. alineados. bajo. una. misma. lógica. comunicacional, que acercaba colegios y regiones geográficas, posibilitando una extensión de sus redes previas. (Valderrama, 2013, p.133). Por lo tanto, se puede decir que estos espacios facilitados por las TIC se constituyen como un lugar donde los jóvenes estudiantes chilenos pueden acceder a manifestar sus intereses. Ahora bien, en este momento histórico el espacio digital se caracterizó como un tipo de “…contraesfera pública virtual, el movimiento pingüino puede con justicia ser caracterizado como incipiente, fragmentario y efímero. En cualquier caso, su mayor virtud fue su impacto nacional, logrando conmover rápidamente a la opinión pública hegemónica y mostrando el poder de Internet para evitar los bloqueos del sistema de medios masivos” (Millaleo, 2011.p. 97).. En otras. palabras, este tipo de esfera pública digital presentó un discurso de tipo unificador con una tendencia a la comunicación direccional desde sus dirigentes, puesto que en la dimensión discursiva fue donde menos relevancia tuvo el uso de la tecnología para el movimiento de los pingüinos. (Millaleo, 2011), es decir, se buscaba desarrollar una identidad y una causa común en el movimiento estudiantil más que una interacción de opiniones (Torres y Costa, 2012). En síntesis, se puede señalar que las TIC jugaron un rol importante dentro de la coordinación y formación del movimiento estudiantil constituyéndose una especie de espera publica digital de corte juvenil estudiantil, pero con limitaciones en lo comunicativo entre sus participantes, puesto que cumplía una función de visibilizar las acciones como movimiento que generar un espacio genuino de deliberación..
(20) 19. 2.3 La segunda gran experiencia digital chilena acerca de lo público. Un segundo gran espacio de participación política se produjo en el año 2011. Este fue un año de revoluciones y rebeliones en muchas partes del mundo: La primavera Árabe, Los indignados españoles y los participantes de Occupy Street en Estados Unidos o en el caso de Chile, los estudiantes marchando por la calidad en la educación, los ambientalistas por la construcción de centrales energéticas en la Patagonia y otras zonas protegidas, y los habitantes de Aysén por el centralismo político y económico (Scherman, Arriagada y Valenzuela,2011). Así, el 2011 debería haberse llamado el año de las esferas públicas (Fuchs, 2014). En Chile, durante el 2011 se registró una importante participación de la ciudadanía, en especial de los jóvenes, en asuntos de interés público. El principal escenario de participación fueron las calles de las ciudades de Chile con el fin de generar cambios al sistema educacional. Luego de las conversaciones interpersonales, las redes sociales tuvieron un papel importante en la forma de participación juvenil para involucrarse en las discusiones contra el proyecto de Hidro Aysén.. (Scherman,. Arriagada y Valenzuela, 2011). Luego en el año 2011 con la facilitación de la comunicación a través de las redes sociales digitales, específicamente Facebook y Twitter, los jóvenes principalmente utilizaban estos medios para discutir determinados asuntos públicos de su interés, facilitando el acceso a un gran número de contactos, permitiendo también alcanzar una masa crítica casi al instante (Scherman, Arriagada y Valenzuela,2011). La encuesta Feedback UDP 2011 determinó la existencia de una correlación entre frecuencia de uso de redes sociales y la participación juvenil en manifestaciones callejeras (Valenzuela, Arriagada y Sherman, 2012; Valenzuela, 2011). A partir de los antecedentes del desarrollo de la red social desde el 2006 al 2016 en Chile, se pueden señalar dos cosas: En primer lugar, los/as estudiantes tuvieron una.
(21) 20. interacción comunicativa orientada a producir y difundir sus propios discursos. En segundo lugar, las plataformas y dispositivos no reemplazaron a otras formas de acción colectivas, sino que las incorporaron, sintetizaron y expandieron al visibilizar el conflicto educativo (Cardenas, 2016). En otras palabras, hay un proceso de aprendizaje, principalmente,. en. los. jóvenes. acerca. de. las. estrategias. sociopolíticas. comunicacionales que permiten producir y difundir sus propios discursos que se suman a la acción colectiva presencial.. Es decir, hay un mayor dinamismo y. multidireccionalidad de los discursos, pero con unos objetivos comunes..
(22) 21. 2.4 Revisión y reflexiones teóricas acerca de la esfera pública 2.4.1 Mirar desde la complejidad la esfera pública. Para aproximarnos a la construcción de un enfoque de la esfera pública digital, o más bien, de las esferas públicas digitales (como se verá más adelante) es relevante destacar la posición que se utilizará para abordar este fenómeno, a saber, el observar desde la complejidad. La esfera pública no es un fenómeno simple, más bien es complejo de comprender. Observar desde la complejidad la esfera pública supone que por muchas categorías, descripciones u alcances que se realicen, nunca podremos abarcar todos los aspectos o dimensiones que guardan relación con este fenómeno, ya que eso implica reducción y simplicidad. Mirar desde la complejidad no significa que podamos agotar la complejidad del concepto de esfera pública digital, sino que, se traduce en una postura epistemológica que advierte la imposibilidad de enlazar todos los elementos. Esto implica el desafío de pensar complejamente como metodología de acción cotidiana, cualesquiera sea el campo en el que desempeñemos nuestro quehacer (Morín, 1990). En este caso, la esfera pública digital. El pensamiento complejo aspira al conocimiento multidimensional. Pero sabe, desde el comienzo, que el pensamiento complejo es imposible: uno de los axiomas de la complejidad es la imposibilidad, incluso teórica, de una omnisciencia (…) pero implica también, por principio el reconocimiento de los lazos entre las entidades que nuestro pensamiento debe necesariamente distinguir, pero no aislar entre sí. (Morín, 1990). En este sentido, abordaremos la esfera pública a través de la revisión de reflexiones teóricas, conceptos y datos empíricos que nos permitan alcanzar los objetivos propuestos en esta tesis..
(23) 22. 2.4.2 Discusiones teóricas de la idea de esfera pública digital. Los espacios de discusión acerca de lo público no se reducen a un único modelo ideal y a-histórico de deliberación. La esfera pública no se puede comprender como una ley positivista de aplicación universal. No existe una teoría general de la esfera pública que se corresponda con distintas dimensiones temporales y espaciales. Más bien, la esfera pública es un proceso de constitución de la deliberación situada históricamente y en un constante cambio. En toda sociedad se pueden llegar a constituir sus propias esferas públicas, aunque las formas en las que se establezcan varían en sus recursos (espacios y/o medios para la deliberación) y los componentes que le dan forma (el tipo de personas que entra en la discusión y argumentación de lo público). Es Nancy Fraser quién señala que es mejor la idea de plantear que existen múltiples esferas públicas. En otras palabras, no existe una realidad para la deliberación, sino que, existen múltiples realidades para la deliberación, es decir, múltiples esferas públicas. Esto, básicamente, implica que no existe y no es preferible una esfera pública unificada, sino que es preferible una pluridad de públicos competidores, puesto que hay una esfera pública oficial que es el sitio institucional primordial para la construcción del consenso que define el nuevo modo hegemónico de dominación (Fraser, 1993). En esta línea, los planteamientos de Chantal Mouffe son relevantes para comprender las formas que adquiere la participación política. La idea del modelo de confrontación agonístico que “…establece una relación nosotros/ellos en las partes en conflicto cuando se admite que no existe una solución racional para su conflicto, se perciben como pertenecientes a la misma asociación política. Dicho de otra forma, “un adversario es un enemigo legítimo, un enemigo con quien tenemos en común una adhesión compartida con los principios ético-políticos de la democracia (Mouffe, p. 16 2003). Por lo tanto, el desafío de la democracia radical tiene su fundamento principal en el hecho “de que la defensa y la radicalización del proyecto democrático exige reconocer <lo político> en su dimensión antagónica y abandonar la ilusión de un mundo reconciliado en el cual el poder, la soberanía y la hegemonía fueron superados (Mouffe, p. 15, 2009). La idea de Habermas (1997), de que los límites de la política se sitúan en el consenso universalista centrado en la esfera del derecho y que deben alcanzar en.
(24) 23. forma abstracta a la sociedad como un todo, con argumentos que deben ser construidos consensualmente en pro de la compatibilidad de los principios morales de justicia y solidaridad universal, así como los principios éticos y políticos, según Mouffe, (1996) se constituyen como limitaciones para reconocer lo político, ya que también debe permitir que el conflicto se exprese. Un tipo de esfera pública que se ha estado construyendo en el mundo en general es de corte digital, el cual es un espacio para la deliberación que requiere como condición necesaria de posibilidad un soporte y un avance tecnológico, lo cual ha tomado forma a través de distintas redes sociales. Las redes sociales se han constituido como el espacio donde la idea de esfera pública digital puede ser representada y aprehendida como un tipo específico de participación política. Estos son espacios que posibilitan la interacción, la organización social y la comunicación. Dicho de otra forma, son elementos de precondición para la existencia de la idea de esfera pública digital. A partir del surgimiento de este espacio, se constituyó la Teoría de las Redes Sociales (TRS). Según Perez y Aguilar (2012), el término Redes Sociales ha sido construido socialmente al menos desde dos dimensiones: 1) Como categoría de análisis socio-relacional y 2) Para referirse a un conjunto de herramientas informáticas en línea que permiten la administración de contactos. Además, señalan que la noción de redes sociales ha sido definida de distintas maneras, dando cuenta de que existen distintas visiones, posturas, planteamientos acerca de las posibles acciones o características que se puedan constituir en estos espacios digitales. Desde el lado más optimista, Zuim (2009), plantea que las redes sociales en internet actúan como espacios de colaboración que incluyen una estructura capaz de apoyar y promover la mediación entre los ciudadanos y las acciones políticas y expresión de los modos identitarios de subjetividad. Es decir, a través de las redes sociales digitales existe la posibilidad de establecer vínculos de tipo horizontal, o sea entre los ciudadanos y de tipo vertical, es decir, relaciones dialógicas entre los ciudadanos y las instituciones públicas..
(25) 24. Para Paiva (2013), las redes sociales han permitido la confrontación del monopolio de la comunicación y por las corporaciones económicas, a través de la creación de estrategias sociocomunicacionales. En esta línea, también Savigny (2002) afirma que en las redes sociales no hay control de las elites. En otras palabras, las redes sociales digitales posibilitan la emergencia de nuevas voces en las discusiones de los asuntos públicos, generando la posibilidad de contrapesar fuerzas o discursos hegemónicos y parcializados. Siguiendo esta línea, López (2007) en sus planteamientos infiere que las redes sociales son una especie de panacea, pues afirma que ahora son los mismos usuarios los que crean los temas a discutir, pues existe una horizontalidad absoluta y una democratización de los saberes. En otros términos, se puede inferir que las redes sociales digitales generan la posibilidad de construir y transmitir determinados contenidos para que sean socializados en la red digital. Para Dahlgren (2012) un atributo importante de la red es su capacidad para facilitar la comunicación horizontal o cívica. Además, agrega que el entorno web proporciona un amplio potencial cívico, ya que hace disponible una gran variedad de formas de participación, lo que denomina prácticas cívicas. Las herramientas son cada vez más eficaces, más económicas, y más fáciles de utilizar; el acceso y la colaboración van en aumento y se está evolucionando desde consumidores de medios de comunicación a productores de muchos medios de comunicación. También agrega, que existen posibilidades participativas impresionantes y sin precedentes históricos. Junto con lo anterior, Dahlgren (2005) señala que en este espacio la esfera pública adquiere una enorme heterogeneidad comunicativa, aunque pueda generar fragmentación. En este sentido, el autor plantea que las redes digitales son un gran posibilitador o facilitador de la participación política al facilitar la circulación de múltiples discursos y no un solo discurso. Ahora bien, para Castells (2014), gran parte de las actividades de internet ocurre en las redes sociales con distintos tipos de fines, donde uno de ellos el de los activismos sociopolíticos. Dicho de otra manera, las redes sociales digitales posibilitan distintos tipos de actividades o temáticas, donde la discusión de los asuntos públicos es una de ellas y no la única..
(26) 25. Desde el lado más pesimista respecto a la noción de esfera pública digital Papacharissi (2002) señala las tecnologías on line hacen que la participación en la esfera política sea más conveniente, pero no lo garantiza. Los debates políticos en línea son limitados a los que tienen acceso a las computadoras e Internet. Quienes tienen el acceso a Internet no necesariamente persiguen una discusión política, y discusiones en línea son dominadas con frecuencia por algunos. Además, Internet tiene la posibilidad de ampliar la esfera pública, al menos en términos de información disponible para los ciudadanos, pero no todos son capaces de formar parte de este espacio. El acceso a más información no necesariamente crea ciudadanos más informados, o con lleva a una mayor actividad política, aunque el acceso a la información es una herramienta útil. Para Galston (2003) las redes sociales digitales e internet tienen el riesgo de que terminen por ser un conjunto de islas de comunicación política e, incluso, «ciberguetos». Según, O’Donnel (2001) y. Steiner (2005) en la red también se dan. espacios que excluyen a los sectores contrarios a los valores dominantes. En este sentido, se puede inferir que por lo menos hay dos espacios que se producen en las redes sociales digitales. Mencionado los planteamientos de los distintos autores, al revisar los planteamientos de los autores más optimista con los pesimistas con respecto a la noción de las redes sociales digitales, se puede reflexionar y derivar que lo que señalan ellos son marcos de posibilidad de acción y/o restricción que pueden operar en las redes sociales digitales. En términos concretos y precisos, las redes sociales digitales se constituyen como una estructura de comunicación que posibilita o facilita, pero que no garantiza el diálogo horizontal, es decir, entre ciudadanos digitales y el diálogo vertical, es decir, entre ciudadanos digitales y las instituciones políticas. A su vez, también permite la confrontación del monopolio de la comunicación y las corporaciones económicas, facilitando la emergencia de nuevas voces que contrapesan las fuerzas de los discursos hegemónicos parcializados adquiriendo una gran heterogeneidad comunicativa, generando fragmentación discursiva. En cuanto a las temáticas dialogadas en estos espacios, una de ellas se refiere a los asuntos públicos y donde.
(27) 26. algunos acceden a ella, es decir, formando algunos como ciudadanos informados, constituyendo brechas digitales entre sus participantes y exclusiones de valores antagónicos a los hegemónicos, dado que es un espacio que también facilita el ingreso del discurso de las elites y grupos económicos, políticos oficiales.. 2.4.3 La constelación de las esferas públicas digitales. Dentro de la constitución de la sociedad moderna, los análisis teóricos que han abordado la esfera pública permiten distinguir a los menos tres áreas o espacios donde se ha desarrollado. La primera área de la esfera pública es de tipo presencial, es decir, la interacción comunicativa se producía y/o produce en el cara a cara, en la copresencialidad: Por ejemplo: la esfera pública burguesa. La segunda área de la esfera pública de los medios de comunicación masiva (EPMCM) caracterizada por ser no presencial, de tipo unidireccional desde los media, lo que también ha sido abordado para el caso chileno4. Por último, se encontrarían las esferas públicas digitales, que como hemos señalado, se han caracterizado por desarrollarse en una espacio digital – no presencial, y ofreciendo posibilidades de comunicación de carácter multidireccional entre sus públicos u actores. Por antonomasia, la esfera pública es el espacio deliberación, es decir, su característica central, según Fraser, siguiendo a Habermas, es la de designar un escenario en las sociedades modernas en el cual la participación política se realiza por medio del diálogo. Es el espacio en el cual los ciudadanos piensan y examinan sus asuntos comunes y por lo tanto es un escenario institucionalizado de interacción discursiva. Según Fraser, existen múltiples esferas públicas: La central y las periféricas. La primera tiende al consenso: a consentir el poder asentado. La segunda son las esferas 4. “La televisión en Chile se ha convertido en el principal medio de información y expresión de la deliberación pública y representación social, y ha transformado las condiciones bajo las cuales las personas participan de lo que puede ser llamado esfera pública. (Cordero y Martin,p. 9 2006). No se revisará profundamente esta categoría, ya que nos centraremos en la esfera pública digital..
(28) 27. públicas periféricas se componen de distintos colectivos y comunidades de la sociedad civil. Ofrecen incentivos a la participación, contrarrestando las exclusiones provocadas en la central. Para Fraser, han existido espacios donde los públicos con distintos tipos de recursos o competencia, específicamente los que carecen de estos, se han expresado acerca de determinados temas públicos y han sido callados e invalidados. La distinción que propone Fraser está orientada o busca describir las esferas públicas presenciales, no se refiere precisamente a la esfera pública analógica ni digital. A partir de la revisión y reflexión anterior se podría establecer un símil con las distinciones que propone Fraser de esfera pública (oficial y periférica), pero ahora en un espacio digital. De hecho, para Sampedro y Resina (2010), internet ha dado lugar a la proliferación de las esferas públicas periféricas la interconexión entre ellas, así como la influencia de las Esferas públicas periféricas en la esfera pública central. “Las esferas públicas periféricas no sólo se han multiplicado en número, sino que han ganado en centralidad y en capacidad para elaborar sus propios mensajes y hacerlos públicos, interactuando continuamente entre ellas e incluso con el poder, que pierde opacidad” (García, 2006, p. 241) En este sentido, se puede llegar a plantear que, en el espacio digital, por lo menos hay dos tipos de esferas públicas digitales, la central y las periféricas con un grado de influencia de las segundas sobre la primera.. Tipologías de espacios de desarrollo de la esfera pública digital ESFERA. ESFERAS. PÚBLICAS. PÚBLICA. PERIFÉRICAS. OFICIAL. DIGITALES. ESFERAS PÚBLICA. ESFERAS PÚBLICAS PERIFÉRICAS. OFICIAL – DIGITAL. - DIGITALES. Fuente: Elaboración propia (2018).
(29) 28. Explicación de la tipología:. i.. Esfera pública digital – oficial: Esto se refiere que hay un espacio digital que también tiende a consentir al poder asentado a través de las redes sociales.. ii.. Esferas públicas periféricas digitales: Esta categoría también se desprende del análisis de Fraser, pero también en un espacio digital. Es decir, es un espacio de discusión que tiende a dirigirse contra el poder asentado.. Cabe agregar que las distinciones que se proponen aquí son abstracciones teóricas que permiten ordenar o darle un sentido a posibles características que se puedan desarrollar en el mundo dialógico digital..
(30) 29. 2.4.4 Esfera pública digital: Inclusiones y Exclusiones. Para entrar a esclarecer las relaciones de inclusión y exclusión que se pueden establecer dentro del espacio digital, y con ello, en la esfera pública digital, primero hay que señalar qué se entiende por la noción de exclusión social. La exclusión social tiene un aspecto multidimensional y multifactorial, un aspecto estructural y un aspecto de procesos. Lo primero, se refiere a que sus causas y manifestaciones se expresan como fenómeno poliédrico, formado por una interrelación de cúmulo de circunstancias desfavorables, a menudo fuertemente relacionadas. Lo segundo se refiere básicamente, a estar dentro o fuera del sistema social o ámbito en el que se ejercen los diversos ámbitos de la ciudadanía. Lo tercero quiere decir que afecta de modo cambiante a personas y colectivos y no a grupos determinados (Jiménez, 2008; Rodríguez Roca, 2004 en Ortoll, 2008). Siguiendo la línea de múltiples esferas públicas, cada una de ellas requiere de determinadas condiciones para su existencia, es decir, cada espacio para la deliberación se desarrolla en un determinado contexto. Por ejemplo, la esfera pública burguesa europea tenía como espacio para su realización, principalmente, los salones y las casas de café, espacios que enfatizaban su pretensión de ser abierta y accesible a todos, como señala Habermas, es decir, había un lugar que era propicio o que permitía la deliberación entre sus participantes sobre algún tema en cuestión, permitiendo constituir un tipo específico de esfera pública. Habermas expone dos límites inmanentes de la esfera pública burguesa: -. La limitación de la libertad de diálogo y opinión pública: si los individuos no tienen educación formal y recursos materiales disponibles, esto puede plantear límites para la participación en la esfera pública.. -. Limitación de libertad de asociación y reunión: grandes organizaciones políticas y económicas disfrutan de un oligopolio de formación de uniones y asociaciones. relevantes. relevantes. (Fuchs, 2014). publicitariamente. efectivas. y. políticamente.
(31) 30. Sin embargo, según Fraser la historia revisionista ha dado cuenta que la pretensión de plena accesibilidad del público burgués nunca se realizó en la práctica. Estos espacios no participaban todos, sino que más bien, sus participantes eran incluidos o excluidos dependiendo del tipo de capital o recursos que poseyeran, a saber, determinados recursos monetarios, de roce social o cualquier otro tipo. En otras palabras, la esfera pública no es sinónimo de acceso universal a la deliberación. Por otro lado, la nueva esfera pública digital opera bajo un soporte tecnológico a través de internet, que es un medio que redefine los criterios de acceso o la posibilidad de dialogar.. Según Millaleo (2011) internet y las tecnologías de la información. incrementan la información disponible; reduce los costos para aquellos que no tienen acceso a los medios masivos; ofrece un mayor alcance de la discusión y el debate público; internet apoyó la transnacionalización de la esfera pública; y, por último, internet ofrece a la posibilidad de recurrir a mecanismo de consulta y voto electrónico ciudadano. En otras palabras, internet genera las condiciones de posibilidad para construir una esfera pública digital. Sin embargo, una cosa es producir la posibilidad y otra es que efectivamente sea así. En consecuencia, internet y los recursos tecnológicos en general no llegan a una sociedad a una tabla rasa, sino que las personas que participan o no participan dentro de ellas, vienen con una trayectoria histórica, con determinados recursos distribuidos de una manera determinada. Por lo tanto, la definición de internet y el desarrollo de las tecnologías de la información solo muestran lo que podría facilitar, pero lo cierto es que existe una realidad situada, donde algunos tienen acceso a ella. El argumento central de esto tiene que ver con una distinción entre el espacio que facilita la constitución de una esfera pública en tanto espacio de precondición y la manera en que los participantes dan forma al espacio deliberativo. A pesar de que Fraser no trata la idea de esfera pública digital, señala que la cuestión del acceso abierto no puede reducirse totalmente a la presencia o ausencia de exclusiones formales, puesto que hay que observar también el proceso de la.
(32) 31. interacción discursiva dentro de los escenarios público formalmente incluyente (Fraser, 1993). En otros términos, se podría señalar que existen las dos caras de la exclusión, por un lado, una de exclusión con respecto a la incorporación de los agentes al espacio de discusión y, por otro lado, una exclusión referida a las competencias de argumentación y entendimiento basadas en el conocimiento y aprendizaje socio cultural-educativo de los participantes en discusión. La esfera pública digital, al ser un espacio no-presencial para la incorporación al espacio de deliberación, la exclusión operaria de una forma distinta a la presencial, pues en una primera instancia, las personas deberían tener por lo menos la posibilidad de tener acceso a alguna plataforma tecnológica e internet. Esto es lo que se ha denominado brecha digital, es decir, aquellos que tienen y no tienen acceso a las nuevas tecnologías, ya sea un ordenador e internet (Cepal, 2002, en Ortoll, 2015). Esto describe, básicamente, una primera forma de relación de inclusión/exclusión dentro del espacio digital. En una segunda instancia, las personas entrarían en una lógica de la exclusión fundada en las condiciones de su posición social en la estructura social, la cual se expresa dentro de los espacios de discusión en las redes sociales. Siguiendo esta línea de delimitación, es Bourdieu quien señala que, al ser internet un constructo social humano que organiza la vida social, también reproduce y crea nuevas asimetrías, por lo tanto, las lógicas deliberativas entrarían en una lógica de exclusión/inclusión que operarían basalmente a través de capitales. A veces, los grupos subordinados no pueden encontrar voz correcta o las palabras para expresar su pensamiento y cuando lo hacen, descubren que no son escuchados. Son silenciados, incitados a mantener sus necesidades y se les escucha decir “sí” cuando lo que han dicho ha sido “no” (Fraser, 1993). Por lo tanto, para conocer el tipo de calidad de la esfera pública es necesario conocer las desigualdades que existen en un determinado contexto social, político, cultural y económico dentro de estos espacios incluyentes y excluyentes a la vez. A esto, Mascareño y Carvajal (2015) lo denominan inclusión en la exclusión: se está incluido, pero de modo estratificado y estigmatizado, es decir, con exclusión de acceso estructural y semántico a niveles distintos. Inclusión en la exclusión.
(33) 32. implica una condición de inclusión, pero en una posición de subordinación en comparación con otras categorías sociales. Internet refleja y al tiempo cuestiona el modelo dominante de gestación y representación de la opinión pública. La esfera pública digital reproduce los sesgos de la esfera pública convencional que, construida aún con los medios de comunicación y de representación política tradicionales, ocupa una posición central respecto a la gestión del poder (Sampedro y Resina de la Fuente, 2010). Ahora bien, los soportes tecnológicos e internet facilitan la entrada de actores para la discusión de lo público, pero esta no opera en el vacío, sino que presentan restricciones al igual que la esfera pública a secas, es decir, los criterios de selección e incorporación de los actores. Para hablar de inclusión digital hay que tener en cuenta diversos factores referentes a los siguientes aspectos (Waschuaer, 2002, en Ortoll, 2015): Recursos físicos; recursos digitales; recursos humanos; recursos sociales y comunitarios. Es decir, también operan en base a la distinción basada en un tipo de capital económico, cultural y social en el sentido de Bourdieu. Es decir, es un tipo de esfera pública en donde sus miembros cumplen con ciertos criterios que podrían denominarse la selección de los sujetos que pueden hablar (Foucault, 1992)..
(34) 33. 2.4.5 Habitus político digital. En esta tesis se utilizará la noción de habitus como perspectiva analítica para caracterizar a los actores periféricos digitales, por lo tanto, se requiere definir claramente este concepto como también algunos subconceptos relevantes. Según la revisión realizada por Rodrigo (2016), el habitus ha tenido una gran difusión y prestigio en la teoría social. No obstante, este se encuentra en una etapa emergente como instrumento metodológico, pues los trabajos empíricos aún son escasos.. En. consideración de lo anterior, en la presente tesis se propone definir ciertos conceptos que permitan observar el objeto de estudio. La noción de habitus se define como un sistema de disposiciones duraderas y transferibles (que funcionan) como principios generadores y organizadores de prácticas y representaciones que puedan estar objetivamente adaptadas a su fin sin suponer la búsqueda consciente de fines y el dominio expreso de las operaciones necesarias para alcanzarlo (Bourdieu, 1991). La idea de habitus que propone el sociólogo francés, está orientado al espacio presencial, pero no al espacio digital, por lo tanto, abordar este concepto implica aterrizarlo en una nueva arena de juego donde pueda ofrecer una mayor riqueza conceptual para comprender la naturaleza de la esfera pública digital. En esta línea, Casilla y Ramírez (2016) han definido el concepto de habitus digital como: el conjunto de capacidades, saberes, prácticas y estructuras del comportamiento en el entorno virtual, constituyendo un tipo de sentido práctico; cobrando sentido la noción de alfabetización, dotando a la población de los conceptos, métodos y de prácticas que le permitan apropiarse de las TIC, en este caso, del uso de Twitter como plataforma comunicacional (Ortoll, 2015). En este sentido, se propone asociar la noción de habitus con la de alfabetización digital, ya que nos proporciona una aplicabilidad analítica. Esto se ha conceptualizado en esta tesis como el saber usar la red social virtual. Ahora bien, esta definición continúa siendo insuficiente para caracterizar aquellos actores políticos digitales que publican mensajes dentro del microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos Chile en Twitter, puesto que falta el componente político en esta conceptualización. Por lo tanto, se propone utilizar la siguiente definición de.
(35) 34. habitus político: son un conjunto de disposiciones subjetivas que los agentes utilizan para relacionarse, ya sea de forma crítica, adaptativa o regresiva, con el orden social y al conjunto de experiencias objetivas que las han generado. Esto lo definiremos como la predisposición política del actor político digital. A partir de los planteamientos anteriores, se puede establecer que el habitus político digital podría ser descrito a grandes rasgos como, las opiniones y creencias, actitudes y posiciones políticas acerca de cuestiones públicas en espacio digital. Ahora bien, el concepto de habitus político digital puede ser dividido, al menos, en dos tipos específicos: el político periférico digital y el político oficial digital. A continuación, se propone una definición de los tipos de habitus:. Esfera pública y habitus digital Habitus. Habitus político digital. Otros tipos de habitus digitales. Tipos de esfera pública digital. Especificación de habitus digital. Definición provisoria. Esfera pública digital oficial. Habitus político digital oficial. Dispositivo estructurante y estructurados, orientados a discutir los asuntos públicos tendiente a expresar opiniones que consienten el poder asentado en las redes sociales digitales. Esfera pública digital periférica. Habitus político digital periférico. Dispositivos estructurantes y estructurados orientados a discutir los asuntos públicos tendientes a expresar opiniones en contra del poder asentados en las redes sociales digitales.. Otros tipos de espacios. Habitus no político digital. Dispositivos estructurantes y estructurados orientados a publicar opiniones y/o comentarios acerca de temas no públicos.. Fuente: Elaboración propia (2018).. Lo interesante de estas clasificaciones es que hay actores con distintos tipos de habitus que nos permiten distinguir a un grupo que interactúan dentro de la red social con determinadas características y orientaciones. Cabe señalar que estas.
(36) 35. construcciones conceptuales, básicamente, pretenden ordenar el espectro de posibilidades que se pueden constituir en el espacio digital. Ahora bien, la conceptualización del habitus guarda relación con otros conceptos que son importantes de mencionar para entender y explicar cómo opera este. Las personas o grupos que utilizan las redes sociales e internet presentan en sus biografías ciertas características que les hacen atribuible determinadas prácticas que desarrollan en sus vidas en base a los recursos o capitales y trayectorias de vida que estos dispongan, los que a su vez generan ciertas expectativas e ideas con respecto a ciertos asuntos públicos. Según Bourdieu, estas experiencias dentro de la estructura social se denomina clase objetiva o clase probable: Conjunto de agentes que se encuentran situados en unas condiciones de existencia homogénea que imponen unos condicionamientos homogéneos y producen un sistema de disposiciones homogéneas, apropiadas para engendrar unas prácticas semejantes, y que poseen un conjunto de propiedades comunes, propiedades objetivadas, a veces garantizada jurídicamente (como la posesión de bienes o de poderes) o incorporadas, como los habitus de clase (y en particular, los sistemas de esquemas clasificadores). (Bourdieu, 1979, en Gutierrez, 2011).. Al situarse los agentes (actores digitales) en condiciones de existencia homogéneas, las opiniones serán semejantes, en tanto compartan un conjunto de propiedades comunes y propiedades objetivadas. Es importante mencionar la noción de campo ya que esta se refiere a un espacio específico en donde suceden una serie de interacciones basadas en relaciones objetivas que pueden ser de alianza o conflicto, de concurrencia o de cooperación entre posiciones diferentes, socialmente definidas e instituidas, independientes de la existencia física de los agentes que la ocupan.” (Moreno y Ramírez 2003). Según Bourdieu, un campo es un sistema de posiciones sociales que se definen unas en relación con otras. Esto define acercamientos y distancias sociales. Ello quiere decir que no se puede juntar a cualquiera con cualquiera, puesto que no pueden ignorar diferencias objetivas fundamentales.
(37) 36. (Bourdieu, en Gutiérrez, 2011). Estos se relacionan estrechamente con los capitales. Para Bourdieu, el capital no solo corresponde a bienes materiales o dinero, sino que también existen otros tipos de capitales como: capital cultural, capital social y capital político. El capital cultural puede encontrarse bajo tres formas: estado objetivado, es decir, a objetos con propiedades que ejercen por su sola posesión un efecto en los agentes; en estado incorporado, es decir, al trabajo realizado sobre el cuerpo, que se observa en hábitos, esquemas de percepción y gusto; y, el estado institucionalizado; que se refiere a los certificados o documentos que otorgan reconocimiento al agente. El capital social lo define como el conjunto de los recursos actuales o potenciales vinculados a una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadas de intercambio e Inter conocimiento. En otras palabras, es la pertenencia de un o unos agentes a un grupo social determinados. El capital económico, se refiere a las condiciones materiales de existencia, el cual no se refiere solamente a las posesiones de los bienes de producción, sino que comprende las diferencias sociales expresadas en el consumo de los individuos o grupos sociales. Por último, se encuentra el capital político, es decir, la dotación de poder que los agentes tienen. (Carvajal, 2014). En el espacio digital a través de las redes sociales, el habitus, la clase objetiva o probable, el campo y los capitales no dejan de existir, sino que estos son trasladados a los espacios digitales configurando espacios dialógicos, en donde se expresan estos mismos. En otras palabras, todo participante en las redes sociales pertenece a alguna clase objetiva, donde se manifiesta una disposición que favorece o limita el entendimiento, releva o no releva determinados temas o se acerca o aleja a determinadas ideas, pues estas operan en base a un mundo intersubjetivo, es decir, hay un mundo que les es cercano de comprender en lo dialógico, ya que los actores sociales producen y reproducen su vida cotidiana a través de acciones con significación, debido a que esas acciones son compartidas con otros y a que aquello que tiene sentido para un individuo también lo tiene para sus semejantes (Schütz, 1974)..
(38) 37. 3.0 Marco Metodológico 3.1.1 Tipo de metodología La presente tesis se basará en la metodología de estudio caso de carácter cualitativo de tipo exploratorio y descriptivo. Este será un estudio de caso, dado que estos suelen considerarse como instancias de un fenómeno, es decir, un dato que describe el proceso de la vida entera de una entidad en sus diversas interrelaciones dentro de su escenario cultural – ya sea que esa unidad sea una persona, familia, un grupo social, una institución social, una comunidad o nación. (Young en Arzaluz en Diaz 2011). Un estudio de caso contemporáneo implica una estrategia de investigación encaminada a comprender las dinámicas presentes en contextos singulares (Eisenhardt, 1989 en Martinez, 2006). Dentro de este marco metodológico se podrá responder la pregunta de investigación a través distintas técnicas y formas de recopilación de información. Utilizar esta metodología es pertinente dado que permite dar respuesta a cómo y por qué ocurren los fenómenos; es adecuado para investigar temas en que las teorías existentes son inadecuadas; permite abordar el fenómeno desde múltiples perspectivas; y permite obtener un conocimiento amplio y profundo (Chetty, 1996 en Martinez, 2006). Es de tipo cualitativo dado que se indaga en los mensajes que realizan los distintos actores dentro del microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos en Twitter, incluyendo los mensajes de esta misma, como también la información que publican los actores dentro de sus propios microblogging.. 3.1.2 Unidad de Análisis La unidad de análisis de este proyecto de investigación es el microblogging de Twitter de la Coordinadora Ni Una Menos Chile como actor que articula interacciones de otros actores. Los microblogging revisados a partir de los mensajes publicados en el microblogging de la Coordinadora Ni Una Menos chile está conformado por los siguientes usuarios de Twitter:.
Documento similar