http://orcid.org/0000-0002-5559-8244
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Esta investigación, tan llena de otras voces y discursos, de diálogos virtuales y posibles, es el trabajo más solitario que he hecho en mi vida. Pero en este proceso, que ha durado cuatro años, también ha habido diálogos y encuentros. Por ellos, quiero agradecer:
A Jose María López Medina por sus ánimos y consejos, a Rosario Caballero por su apertura y generosidad, a Carlos Verdaguer y Isabela Velázquez por escucharme e invitarme a comer, a Victoria Quintero por el interés continuo, a Carlos García Vázquez por su critica rápida, a Manuel Jimenez por leerse un borrador muy inicial, a Fernando Valladares por su aclaración sobre la arquitectura de los árboles, a Luis Tejedor por su apoyo y generosidad intelectual, a Stephen Kendall por mostrarme referencias, y a Juan Francisco Fuentes por su orientación sobre la historia conceptual. A Zaida Muxí y Carlos Rosa, mis co-director@s, por dejarme hacer.
A Darío por nuestros grandes debates...que sigan, a Lilian por ayudarme con el alemán, a Kike por la sesión crítica, y a Jaime por sus consejos sobre el índice que no tuve en cuenta. Esta va por su tesis nonata.
A mi madre y a mi padre por los cuidados y hacerme reír en todo momento (además de leerse la tesis entera y ayudarme con las comas). Por ser unos cracks, los míos.
Índice
1. Introducción: Open Everything!
... 91.1. Objetivos de la investigación... 12
1.2. Objeto de estudio: el ideal de apertura en la Arquitectura...13
1.3. Antecedentes y relevancia de la investigación...22
1.4. Metodología: la historia de los conceptos... 25
1.4.1. Análisis sincrónico: la apertura en distintos ámbitos de conocimiento...27
1.4.2. Análisis diacrónico: la apertura en momentos históricos diferentes... 32
1.4.3. Contexto y herramientas de investigación... 34
1.5. Marco temporal: del hábitat material al hábitat digital (1915-2015)...37
2. Antecedentes: La apertura formal y la ruptura de los marcos
...472.1. La apertura de la forma: estilo, técnica y política... 48
2.1.1. La forma abierta en la era del estilo: Heinrich Wölfflin...49
2.1.2. La forma abierta en la era técnica: Helmuth Plessner y Walter Benjamin... 52
2.2. La apertura de la casa a la ciudad... 58
2.2.1. La liberación del espacio abierto y la clausura del ego romántico...60
2.2.2. La Arquitectura abierta, entre el arte y la revolución... 63
2.2.3. La construcción abierta y el tiempo del habitante... 66
2.2.4. Espacio, luz, socialismo y edificación abierta... 71
2.2.5. La ciudad abierta de clausura y la ciudad dispersa...74
2.3. Síntesis: Apertura, estilo e ideología... 79
2.3.1. La sociedad abierta de Bergson... 84
3. Apertura estructuralista: del cambio al (des)control sobre la forma
...873.1. Apertura, cambio y evolución. Estructuras democratizadoras...96
3.1.1. La ciudad como sistema abierto... 98
3.1.2. Apertura vs clausura en la forma urbana... 104
3.2. La obra abierta y la estética abierta... 107
3.2.1. La apertura de segundo grado en la obra de arte... 107
3.2.2. Estética abierta vs estética cerrada...114
3.3. La forma abierta: la incorporación del habitante... 117
3.3.1. La forma abierta de Oskar y Zofia hansen... 118
3.3.2. El equilibrio de las estructuras abiertas de Hertzberger... 125
3.4. Síntesis: la crisis de la forma de la profesión... 129
3.4.1. La crisis del conocimiento experto: ¿apertura profesional?... 132
4.1. Lo abierto en el entorno pre-existente: de lo vernáculo a la apropiación...145
4.1.1. El diseño de finalidad abierta en la Arquitectura vernácula... 146
4.1.2. La apertura en la ciudad premoderna: la innovación distribuida...153
4.1.3. La apropiación en la ciudad moderna. Lefebvre y Boudon... 163
4.2. Lo abierto en el entorno en proceso: anarquismo, pobreza y mercado...172
4.2.1. La autogestión en lo informal: ajuste holgado y autonomía... 173
4.2.2. Non-plan: ¿liberación o neoliberalismo?... 178
4.3. Síntesis: Arquitectura, organización social e ideologías... 180
5. La apertura cibernética: control, información y autonomía
...1855.1. El ordenador como nuevo agente inteligente... 188
5.1.1. El edificio cibernético: laboratorios espaciales y analogías computacionales...189
5.1.2. El sistema de alojamiento inteligente. Control e información... 197
5.1.3. El entorno cibernético: inteligente y con capacidad de respuesta... 205
5.1.4. Los límites de la automatización: riesgos cibernéticos...210
5.2. El ordenador como herramienta: manuales e información... 216
5.2.1. La ética hacker y la tecnología con capacidad de respuesta...218
5.2.2. La Arquitectura: instrucciones de creación... 221
5.3. Apertura y abstracción: todo es arquitectura... 228
5.3.1. La segunda abstracción de la Arquitectura... 231
5.4. Síntesis: apertura conceptual y cierre profesional... 240
6. La apertura estandarizada: interfaces y estándares abiertos
...2476.1. Prefabricación abierta, estandarización y sistemas cerrados... 249
6.1.1. Sistemas abiertos y distribución del control: El SAR y John Habraken...252
6.1.2. La desagregación del edificio... 255
6.2. Open architecture: control distribuido en el entorno computacional...260
6.2.1. La ideología de los sistemas abiertos en el origen del hábitat digital... 263
6.2.2. La arquitectura abierta computacional: pragmatismo e idealismo...265
6.2.3. Arquitectura abierta y software libre... 268
6.3. Open Building: el cambio y la Arquitectura abierta del entorno material...273
6.3.1. Orígenes: Holanda 1984... 274
6.3.2. Consolidación: la red internacional CIB W104...279
6.3.3. Las capas de la edificación... 282
6.4. Síntesis. Construcción y mercado... 288
6.4.1. La ética Hacker y el comunismo digital... 290
7. La apertura digital. Analogías de ida y vuelta
... 2957.1. La arquitectura abierta del hábitat digital... 300
7.1.1. La nueva Open House. La modernidad ubicua... 302
7.1.3. Las nuevas prácticas abiertas. El Open Source Software... 315
7.1.4. La catedral, el monasterio y el bazar: analogías de ida y vuelta... 321
7.2. La apertura del código en el hábitat material... 325
7.2.1. Analogías abiertas, encuentros tecnológicos e interfaces colectivas...327
7.2.2. Blueprints. El código informacional de la vivienda... 332
7.2.3. Diseño abierto, fabricación digital y plataformas... 345
7.2.4. La manualización de la Arquitectura. El acceso a las herramientas (digitales)...350
7.2.5. La ciudad abierta: Urbanismo Open Source y P2P ¿La ciudad entre pares?...357
7.3. Síntesis: la apertura más acá de la analogía... 364
8. Conclusiones: La evolución del ideal de apertura del siglo XX al XXI
..3738.1. Hacia una Arquitectura abierta. Del hábitat material al hábitat digital...380
8.1.1. De la forma a la organización y a la información... 380
8.1.2. Las clausuras previas... 383
8.1.3. La práctica arquitectónica entre lo individual y lo colectivo... 385
8.1.4. Autoría y apertura profesional... 387
8.1.5. Lo fijo/variable y lo inacabado... 388
8.1.6. La segunda abstracción de la Arquitectura: analogías de ida y vuelta...390
8.2. La evolución de las especies, los conceptos de apertura... 393
8.2.1. Forma abierta, estética abierta y obra abierta... 394
8.2.2. La ciudad abierta, el hábitat abierto y la casa abierta... 396
8.2.3. El diseño abierto, la construcción abierta y la Arquitectura abierta... 399
8.3. Lo inacabado y la clausura necesaria... 402
1. Introducción:
Open Everything!
Los arquitectos de la era digital del siglo XXI proclaman que la apertura es su valor fundacional. (Russell, 2014, p. i)
Lo abierto se ha convertido en la última década en un imperativo cultural. A medio camino entre el signo de los tiempos y el nuevo término de moda, la idea de apertura se ha extendido desde el software libre y de código abierto hacia todos aquellos ámbitos en los que las tecnologías de la información y comunicación digitales juegan un papel importante, lo que significa cada vez más hacia todos los ámbitos. La apertura se describe como el valor fundacional del nuevo entorno digital: Internet. Abrir el código fuente se ha convertido en la metáfora dominante para compartir y hacer accesibles el conocimiento y la información, y así, intentar aumentar el carácter democrático de todos los procesos a través de las nuevas tecnologías. La consolidación de este imperativo cultural, con sus asociaciones políticas y valores morales, es paralela a la revitalización del debate sobre la participación y la democratización en el marco de la sociedad de la información a comienzos del siglo XXI. El auge de las nociones de ciencia abierta, conocimiento abierto, educación abierta o gobierno abierto entre otras, refleja cómo nos encontramos en un mundo que aparentemente se puede hacer más democrático a través de las nuevas tecnologías. Las narrativas de apertura persiguen la posibilidad de un entorno donde el control sobre el mismo esté distribuido de manera más igualitaria entre sus habitantes. La otra cara de este proceso, como ha sugerido Evgeny Morozov (2013, párr. 4-7) es que “la ‘apertura’ se ha convertido en un término vago peligroso, con mucho
sexappeal pero apenas contenido analítico […] para muchas instituciones la ‘apertura’ se ha convertido en el nuevo ‘verde’”.
La cita inicial podría ser una declaración de intenciones en la Arquitectura, si no fuera porque realmente no se refiere a los arquitectos del hábitat material, sino a los del hábitat digital1, los programadores e ingenieros informáticos y de sistemas. En el ámbito
tradicional de la Arquitectura2, tras años de ensimismamiento formalista desde los 80 en
una profesión vuelta sobre sí misma, y centrada en los excesos en los 90 de la globalización neoliberal de la Arquitectura de autor, las crisis económicas que se han venido sucediendo desde finales de los 90 han puesto de manifiesto la profunda crisis de valores en la profesión arquitectónica. Como indicaba a finales de los 90 la socióloga Magali Sarfatti Larson (1995, p. 4) “en las sociedades capitalistas, la arquitectura surgió como una profesión que posee dimensiones artísticas, técnicas y sociales. El énfasis puesto en cada una ha variado en distintos momentos y lugares”.
Desde comienzos del siglo XXI se están produciendo intentos de reorientación social de la práctica profesional por nuevas generaciones de jóvenes arquitectos y arquitectas. Intentos que se apoyan en mayor o menor medida en el supuesto papel democratizador de las nuevas tecnologías digitales y en sus prácticas asociadas. La Arquitectura busca de nuevo romper sus límites disciplinares, superar la inercia excesiva de la autoría individual en el imaginario profesional, y recuperar la involucración y el compromiso político con los problemas de la sociedad actual. Esta búsqueda se ha desarrollado en parte influenciada precisamente por los “arquitectos” y la “arquitectura abierta” del hábitat digital.
Desde el año 2000, la apertura asociada al libre acceso al código fuente del software se ha extendido metafóricamente hacia los discursos de prácticas tradicionalmente materiales como el diseño y la Arquitectura. El uso de nuevos términos metafóricos como
Open Source Architecture (Ratti et al., 2011),Open Source Urbanism (Sassen, 2011),P2P Urbanism (Salingaros y Mena-Quintero, 2010), Wikihouse (Parvin, 2013), (Dribin, 2002), reflejan este fenómeno. Las actuales tendencias sobre el diseño abierto, apoyadas en la fabricación digital, junto a nuevos términos como arquitectura de código abierto, reflejan una supuesta renovación de las prácticas arquitectónicas hacia procesos más abiertos y horizontales. Estas tendencias revitalizan los enfoques e ideas participativas de los 60-70, que vuelven a cobrar importancia ante la crisis actual de valores en la Arquitectura. Ante el auge de la apertura digital, se nos presentan preguntas importantes desde el ámbito de la práctica arquitectónica: ¿cómo se están traduciendo los conceptos y prácticas del software libre y de código abierto a la práctica arquitectónica?¿surgen estos nuevos conceptos en el entorno material para describir nuevas prácticas o para imaginar nuevas posibilidades?¿son realmente nuevos conceptos, términos de moda, o nuevas encarnaciones de viejas ideas en el marco de las nuevas tecnologías?
En el ámbito del debate político, Nathaniel Tkacz (2012, p. 403) ha criticado cómo “de manera algo irónica, una vez que algo se etiqueta como abierto, parece que no es necesaria ninguna descripción más. La apertura es la respuesta a todo y es en lo que todos estamos de acuerdo”. La utilidad del ideal de apertura en la Arquitectura para reorientar la práctica hacia la recuperación de su vocación social es indudable, pero al mismo tiempo se corre el riesgo de dejarse llevar por las tendencias mediáticas y el determinismo tecnológico predominante en la actualidad. Sin dejar de lado el potencial transformador y creativo de los nuevos conceptos, es necesario un enfoque crítico ante el papel mediático que ha adquirido el concepto de apertura, si realmente queremos
se consolida como una nueva dimensión del hábitat social a finales de los 90.
reflexionar sobre su dimensión política. Recientemente se ha publicado un libro escrito de manera colaborativa3 (Ratti y Claudel, 2014) que propone la noción de arquitectura de
código abierto (Open Source architecture) como el nuevo paradigma en la Arquitectura del siglo XXI. En el mismo, John Habraken planteaba la siguiente cuestión clave:
¿Qué es lo diferente ahora de cualquier momento en el pasado? Tras todos los esfuerzos frustrados para involucrar a los usuarios en el proceso de diseño a lo largo del siglo XX, ¿qué es lo que hará esto [el nuevo paradigma deOpen Source Architecture] sustancialmente diferente? “que la revolución digital puede y jugará un papel no lo dudo, pero ¿cómo puede una red creativa de diseño y producción impulsada por la revolución digital conectar con la realidad de la vida del entorno construido y su desarrollo?”. (John N. Habraken en Ratti y Claudel, 2014, p. 115)
La pregunta de Habraken nos lleva a una de las cuestiones ineludibles que debemos pensar en la actualidad: cómo se relaciona la capacidad de acción en el entorno físico con la capacidad de acción en el entorno digital, en un momento histórico de imbricación de
los mismos4. Estas nuevas metáforas de apertura surgen mientras desde el movimiento
Open Building se usan conceptos comoopen architecture odesign for openness en el último congreso del 2015, mientras Herman Herztberger (2013a) revisa sus ideas sobre lasopen structures, en los mismos años cuando se recuperan las ideas de Oskar Hansen (2014) sobre laopen form o Richard Sennet (2013) habla de nuevo de la noción deOpen city.
Esta tesis doctoral surgió hace ya cuatro años como un intento de analizar la influencia que las prácticas digitales abiertas del software estaban ejerciendo sobre la Arquitectura, para comprender el modo en que lo abierto se estaba aplicando desde el año 2000 en el discurso arquitectónico para articular los intentos de democratizar la Arquitectura y el diseño. Pero cuanto más profundizaba en el problema, más parecía claro que el objetivo y la necesidad eran de mayor envergadura. Ese objetivo inicial formaba parte de una cuestión mayor y más necesaria: una historia que contara la evolución del ideal de apertura en la Arquitectura, historia que no había sido investigada ni narrada todavía. Una historia que, para los arquitectos y arquitectas formados en la época narcisista de la Arquitectura (Tzonis, 2008), como yo, en los años 90, presenta grandes lagunas. Ante el resurgir de la vocación social en la Arquitectura a comienzos del siglo XXI, el sociólogo norteamericano Robert Gutman, que jugó un papel importante en los años 60 para acercar las ciencias sociales a la Arquitectura, reivindicaba un acercamiento necesario y fundamental:
Los jóvenes que son innovadores y radicales a menudo se ven reforzados por la consciencia de que forman parte de una noble tradición histórica, que otros antes que ellos han peleado las mismas batallas, quizás por razones similares. Es una ventaja para los movimientos, arquitectónicos o de cualquier tipo, apoyarse sobre los hombros de sus antepasados. (Gutman, 2001, p. 16)
3 Junto a Carlo Ratti y Mathew Claudel participaron: Ricky Burdett, Keller Easterling, Giuliano de Empoli, Joseph Grima, John Habraken, Alex Haw, Hans Ulrich Obrist, Alastair Parvin, Ethel Baraona Pohl y Tamar Shafrir. El libro es el desarrollo posterior del manifiesto inicial que se publicó en la revista DOMUS (Ratti et al., 2011)
Creo que es posible colaborar en la respuesta a la pregunta de Habraken no únicamente desde la proyección hacia el futuro mediante un manifiesto, sino también desde la profundización en el conocimiento del pasado. ¿Qué significa y ha significado la apertura en la Arquitectura? ¿Existe una tradición previa del ideal de apertura en la Arquitectura? Y si es así, ¿cuál es la relación de estos nuevos planteamientos con esa tradición?¿Cuándo se convierte la apertura en un ideal arquitectónico asociado a la democratización?.
Para comprender el ideal de apertura en la actualidad, para poder pensar de manera rigurosa la práctica arquitectónica en la actualidad bajo este supuesto nuevo paradigma de apertura digital, tenemos que comprender cómo se ha desarrollado históricamente el ideal de apertura en la Arquitectura, cómo ha evolucionado su uso hasta nuestros días, cómo hemos llegado hasta aquí. Esta historia, cuyos antecedentes se sitúan en las vanguardias, comienza a partir de la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. Esta historia es la que nos permite entender la interrelación del hábitat digital con el material y cómo el ideal de apertura ha jugado un papel central en la arquitectura de ambos. Es más, como muestra esta investigación, los debates sobre lo abierto, sobre lo fijo y lo variable, sobre la distribución del control en el diseño del entorno, surgen en el entorno material en los 60-70, de ahí se desplazan y recontextualizan en el entorno digital en los 80-90, para volver de nuevo al debate en la Arquitectura del entorno material a comienzos del siglo XXI. La apertura y la clausura –lo abierto y lo cerrado– han articulado el debate sobre la distribución del control en el hábitat en los últimos 100 años. Podríamos plantear que desde el punto de vista de la Arquitectura, el ideal de apertura en la actualidad va mucho más allá de las metáforas delopen source.La forma que toma el ideal de apertura en la Arquitectura a comienzos del siglo XXI es fruto del proceso de ida y vuelta del mismo entre la Arquitectura del hábitat material y la arquitectura del hábitat digital.
1.1. Objetivos de la investigación
Todos los conceptos en los que se condensa semióticamente un proceso entero escapan a la definición; sólo es definible aquello que no tiene historia. ([1887] Nietzsche, 1994, p. 53)
La ideología nos permite trazar los primeros contornos del mundo. Ponemos nuestra investigación en ella. No hay investigación sin ideología […] La creencia con la que comenzamos nuestra investigación era que el habitante debía tomar decisiones sobre el entorno físico en el que vivía. (Habraken, 1979, p. 5)
Esta ideología refleja el modelo ecológico del entorno que planteó Irwin Altman (1973, p. 109) en los años 70: el habitante no es un mero receptor de influencias, sino que es un agente de cambio del entorno. El entorno se debe diseñar de manera flexible para permitir su transformación como una extensión de la personalidad del habitante. El concepto de apertura ha articulado el debate sobre la distribución del control sobre el entorno, en distintos grados, e implicando diferentes niveles de reformulación del rol del arquitecto. La historia del ideal de apertura muestra cómo estos debates han evolucionado en los últimos 100 años, cuándo han sido relevantes y qué forma han tomado. Esta investigación no pretende ser un manifiesto sobre la apertura5, una proyección hacia el
futuro, sino más bien un mapa del pasado, para comprender mejor el presente.
El acercamiento genealógico de Nietzsche pone de manifiesto cómo el concepto de apertura y su papel como ideal en la Arquitectura es esencialmente histórico, no podemos definirlo sino mostrar su evolución. Un planteamiento análogo podemos verlo desde la lingüística en las ideas de Ludwig Wittgenstein: sólo podemos entender el significado de las palabras mediante su uso en el discurso, por lo que no tiene mucho sentido preguntarnos qué es la apertura, sino cómo se ha usado el concepto en la Arquitectura. El enfoque de Wittgenstein, tiene un doble valor, ya que una de sus aportaciones fundamentales fue poner de manifiesto que la apertura es un rasgo esencial del lenguaje y de los conceptos6.
Para trazar esta evolución histórica será necesario indagar cuándo, dónde, por quién y de qué manera se ha usado el concepto de apertura en el discurso arquitectónico con una vocación democratizadora7. Para esto necesitamos primero acotar el objeto de estudio,
más aún teniendo en cuenta su “apertura”.
1.2. Objeto de estudio: el ideal de apertura en la Arquitectura
Si nombramos “lo abierto” y empleamos la palabra “apertura”, entonces parece como si ahí se representara algo conocido y comprensible para nosotros. Sin embargo, al contrario, todo se pierde en lo indeterminado. ([1942] Heidegger, 2005, p. 191)
Uno de los pensadores que se ha preocupado por la esencia de la apertura es Martin Heidegger, en cuya obra, la apertura y la clausura son elementos centrales para explicar el
5 Desde el estudio de Arquitecturalapanaderia ya escribimos un manifiesto sobre la vivienda abierta en 2011 (Alonso y Morales, 2014).
6 En sus teorías sobre el lenguaje, la apertura se relaciona con la idea de la forma (del lenguaje) como algo construido socialmente mediante procesos dialógicos, y opuesto a la existencia de una verdad en la forma y en las reglas del lenguaje (Peters y Roberts, 2012). Si seguimos a Wittgenstein y entendemos que la apertura es un rasgo esencial de los conceptos (Razinsky, 2015) resulta todo un reto analizar el concepto de apertura.
ser (Dasein) en el mundo8 desde un acercamiento filosófico y metafísico. Pero esta
investigación no trata sobre las esencias9. Más que hacia la ontología, esta investigación
se orientaría hacia la epistemología que refleja el uso de la apertura que hace Edgar Morin (2010, p. 241), para quien “la apertura es mucho más que una ventana: es una revolución en el concepto de sistema, el cual es ya una revolución en el concepto de objeto”.
El objeto de estudio de esta investigación es el ideal de apertura, su naturaleza es lingüística y discursiva. El foco son las ideas arquitectónicas, los discursos, las expresiones que usan y dan significado a lo abierto: cómo se usa el término apertura en relación a las prácticas y artefactos que caracteriza. El análisis del discurso es la punta del iceberg del lenguaje que muestra como conceptualizamos y entendemos la realidad, cómo las ideas orientan las prácticas, y cómo intentamos transformarla también desde el lenguaje, desde el modo de pensarla (Markus y Cameron, 2002, p. 2). En un texto de referencia en las ciencias cognitivas,Metáforas de la vida cotidiana, Georg Lakoff y Mark Johnson ([1980] 1995) defendían que aunque las palabras por sí solas no cambian la realidad, los cambios en nuestro sistema conceptual modifican lo que es real para nosotros. Estos cambios influyen en cómo percibimos el mundo y cómo actuamos en función de esas percepciones. Las metáforas son un medio de estructurar nuestro sistema conceptual y el tipo de actividades cotidianas que realizamos.
Nikolaus Pevsner (1948, p. xix) pensaba que ningún libro sobre Arquitectura, por muy popular que su presentación fuese, podía tener éxito sin planos de planta. La historia que desarrolla esta tesis se opone a esta afirmación: no trata sobre los objetos arquitectónicos sino sobre los ideales que los orientan. Por ideal entendemos aquello que se propone como modelo a seguir en la práctica, en la estética o a nivel intelectual, un conjunto de valores estéticos, morales o intelectuales, un fin que una persona o colectivo se propone alcanzar. El ideal objeto de estudio de esta investigación es la apertura, una apertura aplicada a la arquitectura como ámbito y práctica profesional, a sus procesos y a los resultados de estos procesos: la casa y la ciudad. El ideal de apertura en la Arquitectura sobre el que esta investigación se centra no es un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir un entorno construido cuyo control esté más distribuido hacia sus habitantes. Distribuido en referencia al modelo dominante profesional de las sociedades modernas, distribuido y abierto como un intento de democratización de la producción del entorno.
Esta tesis se ocupa del estudio del ideal de apertura y su evolución tal y como se revela en los discursos. No analizo o valoro en qué medida el carácter abierto que los autores asignaban a un proyecto concreto ha cumplido sus objetivos en su
8 Erschlossenheit, traducido como aperturidad (disclosure en inglés) es una de las palabras más fundamentales de
Ser y tiempo.Este uso y noción metafísica de apertura se asocia en el pensamiento de Heidegger con la noción de verdad, de inteligibilidad del mundo, interpretación del término griego alétheia (aquello que no está oculto, que es evidente). Ver su obra Ser y Tiempo (Heidegger, 1927) y la conferencia Parménides que impartió en 1942.
materialización. Este sería otro nivel de investigación posterior para el cual esta tesis puede servir de marco teórico general.
Estudiar el significado de un término a nivel histórico es solo posible a través de sus huellas en los textos, esto supone buscar la aparición de términos concretos, analizar sus significados e intentar proponer un puzzle posible que nos permita tener una imagen más o menos definida de su evolución. Cuando los nuevos términos se usan en un texto ya se ha consolidado10 en cierta medida su uso en una comunidad de práctica concreta, el ideal
puede existir pero se usa el término a nivel escrito después, sólo vemos las huellas de lo que ha pasado y cómo se ha descrito y usado. Cuando analizamos cómo se ha usado el concepto de apertura en la Arquitectura, aparecen conceptos recurrentes en los debates de los últimos tiempos, conceptos que reflejan cómo se ha aplicado el ideal de apertura tanto a la propia práctica, como al resultado de la práctica arquitectónica:Open City, Open House, Open Form, Open Aesthetic, Open design, Open Building y el propio concepto de
Open Architecture. El ideal se revela en el qué se ha pensado como abierto, cómo se ha abierto, porqué, para qué y para quién.
El análisis del uso del concepto de apertura refleja distintas intensidades: como elemento central de un manifiesto, como parte fundamental del discurso y como concepto que ilustra y engloba otras ideas y valores asociados. La investigación refleja y recoge estas distintas intensidades. En cada momento histórico y en cada ámbito de conocimiento el uso del ideal de apertura ha estado marcado por los distintos sentidos con los que se ha utilizado, aún manteniendo características compartidas. Esto es un rasgo semántico del propio concepto de apertura, y además, como formuló Wittgenstein, un rasgo esencial de la apertura fundamental que caracteriza a los propios conceptos. Es también debido a esto que el estudio del uso del concepto en su diversidad de usos revela los debates ideológicos de cada época, como un indicador de los mismos.
La apertura como concepto
Esta investigación no pretende definir lo abierto sino analizar la evolución de su significado en los discursos de los arquitectos, no obstante, es posible identificar rasgos fundamentales del concepto de apertura. El primer paso es el reconocimiento de que no podemos estudiar la apertura sin la clausura, ambos conceptos forman una dualidad indivisible.
La idea de clausura se opone sólo por la idea de apertura; los rasgos frontales y traseros se implican entre sí mutuamente. (Karatani, 1995, p. 38)
Pero además de este rasgo estructural básico, también podemos identificar tres dimensiones –sentidos– esenciales en los diversos usos del concepto de apertura y clausura: la espacial, la temporal y la organizacional. La apertura en su sentido espacial sólo es posible frente a una clausura previa, una delimitación. Como indicaba el polímata Spencer G. Brown ([1968] 1972, p. v), "un universo surge cuando un espacio es separado o apartado11". La dimensión temporal de la apertura es inversa: la apertura en su sentido
10 Quentin Skinner diferenciaba entre palabra y concepto, indicando que a veces los conceptos surgen antes que los términos usados para describirlos (Long, 2001, p. 5) . No obstante esta investigación se centra en los usos concretos del término de apertura, cuándo y cómo se usa en los textos.
temporal es el comienzo, sólo puede darse la clausura frente a una apertura previa. Sólo puede terminar, clausurarse, aquello que previamente se ha abierto, que ha surgido en el tiempo. Se clausura temporalmente aquello que ha tenido lugar. Pero estos dos niveles existenciales siempre suceden en un contexto social, y es en este contexto donde la dimensión espacial implica una dimensión organizacional, de control. Delimitar un espacio es un acto de control, de separación y de protección, tanto de un entorno natural, como de un entorno social: de los “otros”. De las tres dimensiones esenciales del concepto de apertura a nivel semántico, la espacial, la temporal y la organizacional, la espacial es la más concreta y quizás inicial. No es descabellado pensar que a nivel de origen en el lenguaje, el significado inicial de lo abierto surja en relación al espacio, de ahí se abstraiga y a nivel metafórico se aplique al tiempo y a la organización social12.
Estas tres dimensiones son los bloques básicos de construcción del sentido, pero en nuestras sociedades históricas, lo abierto y lo cerrado adquieren en su uso en los discursos y narrativas una dimensión moral. Es entonces cuando lo abierto adquiere el estatus de ideal, de valor, de medio y de fin. En este nivel histórico, lo abierto se opone a lo cerrado, como un proceso de transformación, de superación, es aquí donde la apertura como ideal se vincula con la política. Lo abierto como cuestionamiento de los límites espaciales rígidos, lo abierto como cuestionamiento de lo acabado, fijo y terminado, y lo abierto en relación al control distribuido y la accesibilidad a nivel organizacional.
El uso del concepto de apertura en este nivel histórico está ligado a una clausura previa, como movimiento transformador que se diferencia de lo existente, caracterizándolo como cerrado de alguna manera y definiendo un cambio hacia lo abierto. Este sistema simbólico toma distintas formas a lo largo del siglo XX, pero dentro de las variaciones hay aspectos que se mantienen constantes, y que asocian el uso del concepto a las ideas de libertad, igualdad y democracia. Estas continuidades y discontinuidades son las que esta investigación pretende analizar en la Arquitectura. La apertura y la clausura han sido fundamentales para conceptualizar y caracterizar el modo de organización de la sociedad a lo largo del siglo XX, desde Max Weber con las relaciones sociales abiertas o cerradas en 1922, hasta la sociedad abierta de Bergson en 1935 y la de Popper 10 años
después, donde la apertura se carga más claramente con dimensiones morales13. Estos
autores sentaron las bases de la dimensión política del ideal de apertura asociado a la democratización de la sociedad14.
ha llegado a ser, y somos capaces de experimentarlo como realidad. Un pequeño trozo de espacio ha sido pues absorbido por nuestro sistema humano. ¿Era imposible experimentar el espacio universal como realidad? No antes de que hubiera algún tipo de límite" (Rietveld, citado en 2002, p. 16). La noción de espacio de Rietveld se sitúa a medio camino entre dos sentidos dominantes en el uso del concepto de espacio en 1920 (Forty, 2000, p. 266). La noción de espacio como cierre (enclosure), con origen en las ideas de Gottfried Semper, y la idea de espacio como continuidad, desarrollada por De Stijl, La Bauhaus, El Lissitsky y Moholy-Nagy.
12 Desde el acercamiento de las ciencias cognitivas y su estudio sobre las metáforas conceptuales que estructuran el lenguaje cotidiano, podríamos pensar que la dimensión originaria de la apertura y la clausura, de lo abierto y lo cerrado es la espacial. La dimensión espacial es fruto de nuestra experiencia corporal de la realidad, sobre la cual se desarrolla el lenguaje (G Lakoff y Johnson, 1999). Desde ese sentido originario, esa dimensión espacial, lo abierto se usa metafóricamente para caracterizar el tiempo, de ahí surge el significado temporal de la apertura y la clausura, pensamos la dimensión abstracta temporal desde la concreta y material espacial. La tercera dimensión de la apertura, la organizacional, también es fruto de pensar de manera espacial –mediante el límite– la organización social y el control.
13 Incluso en el ideal (utópico) capitalista de un mercado abierto, no monopolizado, ver David Harvey (2000, p. 205) para una crítica al ideal capitalista del mercado perfecto, abierto y autorregulado.
Los conceptos, como las formas arquitectónicas, no tienen una dimensión política por sí mismos, se cargan de sentido con su uso y transformación en determinados contextos sociales e históricos. Esta investigación es el estudio de esos contextos y el sentido de lo abierto que han posibilitado. A pesar de que Heidegger va más allá (o más acá) del concepto, en su nivel básico de análisis deja claro la naturaleza del ideal de apertura, para Heidegger ([1942] 2005, p. 184) "la esencia de lo abierto aún oculta, como la apertura-misma inicial, es la libertad".
Arquitectura abierta: apertura y participación
La historia de la teoría política no es la historia de las distintas respuestas dadas ante una misma cuestión, sino la historia de un problema más o menos constantemente cambiante, cuya solución cambiaba con él. (Robin George Collingwood, 1939, citado en Fernández Sebastián, 2004, p. 139)
La cuestión del alojamiento es central en la Arquitectura del siglo XX. La historia del ideal de apertura en la Arquitectura nos permite analizar el debate sobre el control del entorno en el marco del problema cambiante del alojamiento. Es un problema que pone de manifiesto como ningún otro el cuestionamiento de los límites de la práctica arquitectónica: dónde termina el control de los arquitectos en el diseño del entorno y dónde empieza el del los habitantes15. Este es un debate propio de las sociedades
contemporáneas profesionalizadas.
Es imposible que cada hombre se construya su propia casa. Es el arquitecto quien debe posibilitar que cada hombre pueda hacer de su casa su hogar. (Georges Candilis, 1955, citado en Smithson, 1963, p. 355)
El gráfico siguiente muestra la evolución del uso de los términos participación y vivienda en el ámbito anglosajón a lo largo del siglo XX. El desarrollo paralelo es altamente revelador de cómo el debate sobre la participación ha estado asociado al debate sobre la vivienda. ¿Cuando empieza a usarse el concepto de apertura en relación al problema del alojamiento? La cuestión que motiva esta investigación es si se produce una continuidad en el uso del concepto de apertura vinculado con las relaciones de producción del entorno construido. Si a lo largo de los últimos 100 años el ideal de apertura se ha usado como un medio para conseguir más autonomía del habitante en la producción de su entorno.
liberales”.
La evolución del ideal de apertura en la Arquitectura refleja en parte el debate político y social de la Arquitectura de los últimos 100 años: la participación de los habitantes en la producción de su entorno. Podemos pensar este debate como la traslación del debate democrático al ámbito de la Arquitectura. Un debate que oscilaría entre la democracia directa y la representativa, entre la autoconstrucción y el asistencialismo total del sistema de alojamiento de masas. Esta reflexión sobre la organización y el control del entorno caracteriza de manera constante la evolución del ideal de apertura y su papel en los debates sobre la orientación social de la Arquitectura. Como mostrará esta investigación, este debate se produce tanto en el hábitat material como en el digital, y con influencias cruzadas entre los dos ámbitos.
Para acotar y contextualizar el alcance de esta investigación y su objeto de estudio dentro del ámbito de la tradición participativa y de enfoque social en la Arquitectura, son útiles los planteamientos de López-Medina (2012, p. 237). Podemos identificar dos enfoques predominantes en la tradición de diseño participativo en la Arquitectura, uno dialógico, más centrado en el diseño del proceso, y otro tecnológico16, más centrado en el
objeto. Como revelan los distintos ejemplos analizados en esta investigación, el ideal de apertura se ha desarrollado en el ámbito arquitectónico principalmente ligado al enfoque tecnológico de la participación. La apertura como concepto político en la Arquitectura, en el norte occidental donde esta investigación se acota, es un concepto de naturaleza histórica tecnológica. Esta tesis no pretende ser por supuesto la historia de la Arquitectura participativa, objetivo inalcanzable, pero contando la historia de un concepto, podemos conocer una parte de esta historia en los últimos 100 años. Esta investigación recoge los acercamientos principalmente tecnológicos al problema de la participación en la Arquitectura, especialmente aquellos en cuyos discursos el concepto de apertura ha jugado un papel importante.
La arquitectura es política con ladrillo y mortero, incluso a pesar de que los arquitectos la conciben únicamente en términos estéticos. (Beck, 1998, p. 115)
Podemos entender la dimensión política desde la Arquitectura de dos maneras desde la propia perspectiva del arquitecto: una inconsciente y otra consciente. A nivel inconsciente podemos decir que cualquier Arquitectura es política en el sentido que
16 Jose María López-Medina (2012, p. 237) en su tesis doctoral denomina a estos dos enfoques dialógico y proyectual, creo que el término tecnológico es más idóneo para caracterizar el segundo, y se ajusta mejor al acercamiento de esta investigación.
siempre se produce desde un modo de organización social (que refleja y reproduce), desde una ideología17. En este sentido ineludible, la Arquitectura es la parte espacial e
infraestructural de la política, la ciencia del gobierno y organización de la sociedad. Frente a la defensa tradicional de la Arquitectura como una tecnología neutra, el reconocimiento de esta dimensión política ineludible es fundamental para comprender la dimensión consciente que vincula Arquitectura y política. A nivel consciente la Arquitectura es política cuando se orienta hacia la crítica del status quo y cuestiona el orden social predominante, cuando se orienta hacia una vocación social. Dentro de este profundo debate18, mi interés
se centra en cómo se ha usado el concepto de apertura en la corriente crítica y política de la Arquitectura. El arquitecto Philippe Boudon usaba a comienzos de los años 70 la noción de hábitat abierto en este sentido organizacional, en la cantidad de posibilidades que ofrece para ser modificado por los habitantes:
Si definimos abertura19 como un campo que permite una cierta libertad, sacamos la
conclusión de que la libertad es tanto más grande cuanto más elevado es el número de dimensiones […] Es más, cada dimensión puede tener en sí misma un campo más o menos extenso. (Boudon, 1971, p. 27)
La apertura se ha aplicado al diseño en relación al control de los artefactos que conforman el hábitat. A la posibilidad de cambio y evolución de los mismos en relación a quienes los diseñan y quienes los utilizan y adaptan. La organización jerárquica de conocimiento en este ámbito de producción, refleja las diferencias se producen en las capacidades de los agentes, entre diseñadores y usuarios. El análisis histórico del ideal de apertura revela cómo hay debates constantes en los últimos 100 años que son centrales tanto en el entorno físico como el digital. El análisis de cómo se ha articulado la apertura y la clausura refleja cómo su uso se ha vinculado a la evolución de otros pares fundamentales de conceptos: lo fijo y lo variable, y lo individual y lo colectivo.
El cambio y el control del entorno: lo fijo, lo variable, y lo inacabado
El cambio es la clave para nuestro nuevo profesionalismo. No el cambio técnico de la flexibilidad -este término técnico es inadecuado aquí- sino el cambio de la vida cotidiana. No el cambio disruptivo en aras del “progreso” tampoco, sino el cambio que viene de las adaptaciones y alojamientos continuos que son los latidos del entorno; el cambio que asegura la continuidad. (Habraken, 1986, p. 142)
Las sociedades occidentales en las que vivimos se caracterizan por estar inmersas en un proceso de transformación constante, lo que las diferencia de otras sociedades es que el cambio es su principio fundamental (Ascher, 2007). Frente a otras sociedades en las que la tradición es el elemento fundamental las sociedades occidentales son históricas: se organizan sobre el cambio, el progreso y el proyecto, esta es para Ascher la esencia del proceso de modernización. La apertura, lo abierto es un ideal tecnológico, es el ideal de la técnica moderna, y casi podríamos decir, el ideal de emancipación de la era
17 Podríamos hablar de una ideología profesional de los arquitectos como grupo social (Šuvaković, 2014), pero dentro de ese grupo, como refleja la ideología que defiende Habraken defendiendo la participación de los habitantes, existen visiones del mundo y de la profesión diferentes.
18 Para un desarrollo del mismo, ver el libroArquitectura y Política de Montaner y Muxí (2011) y, con un enfoque más centrado en la ideología, ver Architecture and Ideology (Mako, Roter Blagojevic, y Vokotic Lazar, 2014).
técnica. Como sugería Marx, la técnica moderna puede ser liberadora, solo bajo determinadas condiciones económicas se puede convertir en una herramienta de opresión. La apertura se ha pensado como un medio para facilitar el cambio y la evolución del entorno construido. La centralidad del cambio se ha defendido desde posturas distintas y con fines diferentes como muestra la cita anterior de Habraken. En el ámbito de la vivienda, la evolución del ideal de apertura se asocia a los debates entre lo fijo y lo variable. Amos Rapoport (1969, p. 81), como otros arquitectos y arquitectas, indicaba que “los determinantes formales de la casa pueden dividirse en constantes y cambiantes, y todo el problema de la constancia y el cambio se puede relacionar con la forma construida de esta manera por una serie de variables”. La apertura de la casa se ha propuesto asociando lo fijo a lo colectivo y lo variable a lo individual.
Lo individual y lo colectivo
El doble concepto de libertad individual y orden comunitario es algo inherente a toda democracia. El derecho del individuo y el derecho de la comunidad se condicionan recíprocamente. El equilibro entre ambos no se ha encontrado aun. ([1966] Giedion, 2009, p. 818)
El debate entre lo individual y lo colectivo se produce en la Arquitectura en dos niveles interrelacionados. Por un lado, en el modo que la Arquitectura –el entorno– refleja y promueve un modo de organización de la sociedad, basculando entre la predominancia de lo individual y lo colectivo a lo largo de los últimos 100 años20. Y por otro lado, en el modo
que la Arquitectura –la profesión–, ha promovido un modelo individual del diseño del entorno construido, basado en la labor dominante del arquitecto –en su única autoría–, o uno colectivo que ha intentado en distintos grados incorporar al habitante. Es desde esta perspectiva que hablaremos en esta investigación de apertura profesional, ligada a la idea de clausura profesional.
Apertura y clausura profesional
Podemos pensar la Arquitectura de manera metafórica como la doble delimitación de un territorio, como dos clausuras íntimamente relacionadas: una disciplinar y otra profesional. La profesión arquitectónica tal y como la entendemos hoy surge en el Renacimiento, delimitando, cercando un ámbito propio de conocimiento que fundamenta el control de un ámbito propio de practica profesional, una autoría. Diana Agrest usaba en los años 70 este modelo territorial de la Arquitectura, mediante el cual consideraba la Arquitectura como un sistema cultural cerrado. El concepto de clausura profesional21 con
origen en las ideas de Max Weber, aparece en el modelo (cultural y simbólico) de Agrest bajo el concepto de especificidad:
20 Etienne Wenger (1998, pp. 146-147) ha criticado recientemente la idea análoga de que existe un conflicto inherente entre lo individual y lo colectivo, que ambos representan intereses divergentes y tendencias incompatibles. A veces se tiende a pensar que uno es bueno y el otro malo, que lo individual es fuente de libertad y creatividad, y lo colectivo es fuente de limitación y control, o que lo colectivo es fuente de armonía y orden, mientras que lo individual lo es de discordia y fragmentación. Para Wenger “construir una identidad personal consiste en negociar el significado de nuestra experiencia como miembros en comunidades sociales”.
[La Arquitectura] posee características específicas que la distinguen de otras prácticas culturales y que establecen un límite entre lo que es y no es diseño. Este límite produce una especie de clausura que actúa para preservar y separar la identidad ideológica del diseño. Esta clausura, sin embargo, no excluye un cierto nivel de permeabilidad hacia otros sistemas culturales […] La especificidad se las arregla para mantener los límites de la arquitectura a pesar de los aparentes cambios que se producen bajo las presiones de la historia, la tecnología, la acción social, o el cambio simbólico. Por un lado, los códigos más específicos se mantienen dentro del sistema de la arquitectura, por otro lado, los códigos menos específicos conectan el diseño con otros sistemas a través de la apertura y clausura de sus límites. ([1974] Agrest, 1998, pp. 201-202)
La historia del ideal de apertura que desarrolla esta investigación muestra los acercamientos tecnológicos que a lo largo del siglo XX han intentado redefinir el cerramiento del dominio arquitectónico, su grado de apertura y de clausura, qué se ha abierto, cómo y para qué. Para Agrest, este concepto de apertura y clausura de sus límites como sistema cultural (y aunque Agrest no lo usa, como sistema profesional y de conocimiento) introduce “la noción de filtrado ideológico en la producción del diseño” (p. 203). Es en este nivel donde opera la ideología que defendía Habraken en los años 70 y que orienta esta investigación. Si como indicaba Larson (1995, p. 9), en todas las profesiones, “hay un ‘centro discursivo’, un lugar ideal donde el conocimiento y el discurso son producidos”, el ideal de apertura que analiza esta tesis muestra el pensamiento en los límites de la práctica, donde la frontera entre el experto y el amateur se difumina. El debate sobre lo fijo y lo variable, sobre la continuidad y el cambio en el entorno es aplicable también a la propia disciplina, a su evolución y adaptación a los cambios históricos. John N. Habraken (1986, p. 142) pensaba que “el futuro de la profesión reside en aquellos que persiguen redefinir su rol". Charles Bukowski (1998, p. 31) describía algo equivalente de manera más poética y abierta: “el lugar en el que encontrar el centro, es en el límite”.
De la misma manera que la apertura se define frente a una clausura previa, el ideal de apertura sobre el que esta investigación se centra, es, a nivel de ideología arquitectónica, distinto al ideal formal del espacio abierto predominante en el imaginario arquitectónico. Desde la ideología que defendía Habraken y que orienta esta investigación, el ideal del espacio abierto predominante en el imaginario moderno arquitectónico es lo cerrado. Y esto no es un mero juego retórico, es cerrado porque antepone lo formal, estético y visual por encima de la habitabilidad, el uso y la potencialidad de la creación colectiva. La siguiente cita sobre uno de los paradigmas de esta apertura del espacio deja claro el carácter cerrado del esencialismo formalista arquitectónico:
La importancia de la Arquitectura no es otra que la del ambiente que crea. Un ambiente es conformador de conductas. No puede entrar un desaliñado en el pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe. Esto es importante. ([1986] De la Sota, 2002, p. 75)
La apertura del pabellón de Barcelona no es de la que se preocupa esta investigación, ni tampoco, siguiendo una cita clásica, del ideal de la apertura en las catedrales22. El foco de
esta tesis podríamos decir que se orienta más hacia la apertura en los “cobertizos de bicicletas”. Podríamos pensar que a comienzos del siglo XXI los arquitectos y arquitectas que intentan recuperar la orientación social de la Arquitectura tienden a verla como el arte
del diseño de cobertizos abiertos y apropiables para todos los desaliñados del mundo. Y esta actitud no es nueva, tiene también una tradición moderna, una “noble tradición” sobre cual esta tesis indaga y pretende trazar.
1.3. Antecedentes y relevancia de la investigación
La historia de las ideas arquitectónicas está aun por empezar. (Solá-Morales, 1969, p. 5)
A nivel general, el antecedente más claro de esta investigación es el libro Changing Ideals in Modern Architecture de Peter Collins (1965), que analizaba los ideales de la Arquitectura moderna desde los orígenes de la modernidad en 1750 hasta 1950. La cita anterior de Solá-Morales pertenece precisamente al prólogo de la edición española de ese libro. Para Collins (1998, p. 10), los trabajos de la historia del movimiento moderno tenían una limitación ya que se ocupaban “ante todo de la evolución de las formas más que de los cambios de ideales que las produjeron”. El propósito de su libro era “ser una historia de los pensamientos sobre Arquitectura, más que una historia de la Arquitectura en sí. Se interesa más por las ideas que por los edificios” (p. 10). D e manera análoga, esta investigación es la historia del ideal moderno de apertura en la Arquitectura. No obstante, la semejanza termina en el tipo de acercamiento histórico, a nivel de enfoque y contenidos, esta investigación es diferente23.
El libro de Collins, según Keneth Frampton (1997), reconocía el impacto fundamental de la técnica en la forma arquitectónica y cómo las analogías funcionalistas (biológicas, mecánicas, gastronómicas y lingüísticas) sirvieron desde 1750 a 1950 como una herramienta mediante la cual se intentó construir la base de una nueva forma arquitectónica. La presente investigación se podría interpretar por un lado como una continuación temporal de libro de Collins, y por otro como una ruptura a nivel de contenido y enfoque. El foco de la tesis se coloca en cómo las analogías sistémicas (sistemas abiertos) a partir de 1950 y las analogías computacionales (open source) a partir del 2000 han servido de medio para desarrollar el ideal de apertura. Un ideal de apertura que ha guiado la puesta en crisis de la forma arquitectónica autosuficiente desde los años 50 hasta la actualidad. La historia del ideal de apertura narra la evolución de los acercamientos que han valorado más el proceso que la forma, intentando pensar una Arquitectura abierta a la apropiación por parte de los habitantes.
A nivel metodológico, otro antecedente es libroWords and Buildings. A vocabulary of Modern Architecture de Adrian Forty (2000), un análisis del origen y evolución metafórica24
23 Como indica Tournikiotis (2001, p. 175) en la obra de Collins “no se aprecia por su parte ningún deseo de exponer visiones sociales”. Aun moviéndome en el ámbito de los ideales, el enfoque de la presente investigación tiene más que ver con la dimensión política de acercamientos como los de Benévolo (y su vinculación con la utopía), Zevi o Tafuri. Las historias ortodoxas modernas han buscado los orígenes de la Arquitectura moderna en los siglos anteriores, y el debate del siglo XX se ha articulado en torno al centro narrativo de las vanguardias. Esta investigación intenta escapar de ese marco desarrollando otra posible mirada al siglo XX.
de los conceptos centrales de la modernidad. El libro de Forty se sitúa en la corriente de otros estudios como el de Steadman (1979) sobre las analogías biológicas en el discurso arquitectónico.
Pero a nivel de objeto de estudio no hay antecedentes de investigaciones sobre la apertura en la Arquitectura en esta escala de análisis. En la extensa búsqueda bibliográfica realizada durante los 4 años de investigación no he conseguido encontrar ningún estudio previo equivalente al que propongo, centrado en la evolución del concepto de apertura en la Arquitectura en el siglo XX, y que incorpore los nuevos debates sobre la apertura digital en el comienzo del siglo actual. La presente tesis pretende trazar el mapa de este territorio histórico necesario para comprender la actualidad.
Aunque el ideal de apertura en la Arquitectura no se ha estudiado con esta perspectiva panorámica25, sí que hay antecedentes parciales que han sido importantes en
esta investigación. Sobre las vanguardias, un estudio importante es por ejemplo Open House. Unbound Space and modern Dwelling de Adi Shamir Zion26 (2002). En los últimos
años también se ha empezado a producir una revisión delTeam X en la que las ideas de apertura han sido centrales y recientemente se ha producido la recuperación y difusión internacional de la obra del arquitecto polaco y miembro del Team X Oskar hansen cuyas ideas son muy importantes en esta investigación27. Se ha producido también una revisión
de las ideas y principios del estructuralismo holandés junto con la obra e ideas sobre la apertura de Herman Hertzberger (Hertzberger, 2013b; Valena, 2011). Sobre las nuevas metáforas de arquitectura de código abierto hay pocos estudios analíticos, entre los cuales el trabajo de Theodora Vardouli (2012) es el más interesante y desarrollado. Todas estos trabajos reflejan el interés en revisitar los debates de los años 60-70 a la luz del nuevo imperativo cultural de lo abierto en el comienzo del siglo XXI, contexto en el que esta investigación se inserta.
Esta investigación se enmarca también en la actualidad junto a otras muchas que desde otros ámbitos de conocimiento han analizado recientemente el origen histórico del concepto de apertura. Lo ejemplos son muy extensos y se han producido en el ámbito político en torno al ideal de la sociedad abierta (Friedman, 2005; Jarvie y Pralong, 1999),
y el libro de Rosario caballero (2006) Re-viewing space: figurative language in architect's assessment of built space.
25 La tesis doctoral de Antonello Monaco (1999) desarrolló la idea del proyecto de Arquitectura abierto, pero desde un acercamiento propositivo y menos analítico. Su acercamiento parte del pensamiento posmoderno italiano, y en una actitud muy arquitectónica termina ilustrando la deseada apertura del proyecto mediante sus propios proyectos. Hay otras tesis doctorales como la de Pablo Fernandez Lorenzo (2012) sobre vivienda abierta pero es sobre todo una recopilación de proyectos de vivienda centrada en el objeto arquitectónico, y donde el concepto de vivienda abierta no se intenta conectar con otros usos anteriores del mismo.
26 Según Adi Shamir Zion(2002), la apertura en la vivienda moderna se puede examinar desde tres perspectivas que definen a su vez tres categorías generales donde se producen los efectos de la apertura. Desde una perspectiva social, la apertura moderna se vincula con el ideal de la liberación individual y con la ruptura con la noción tradicional de familia, a nivel formal la apertura persigue la continuidad espacial, y desde una perspectiva funcional, la apertura se materializa en los intentos de universalización. Aunque su análisis de la apertura de las vanguardias es acertado, Zion sigue enfocando el análisis de la apertura en la vivienda únicamente desde la lógica de la obra de arte, desde una determinada concepción del arte aplicada a la Arquitectura, una concepción clásica. Su libro se acompaña de manera anacrónica de un reportaje fotográfico de proyectos actuales con fotos de espacios abiertos y plantas libres en viviendas de lujo en medio de paisajes idílicos. Su enfoque parcial no incorpora los debates sobre la apertura de los 60-70 ni los que se producen en la actualidad.
en torno al debate actual sobreopen government (Hunt y Chapman, 2006; Tkacz, 2012, 2015), en el ámbito educativo (Peters, 2008) y en el ámbito de la ciencia y el conocimiento (Long, 2001). El reciente libroThe Virtues of Openness (Peters y Roberts, 2012) desarrolla un enfoque general sobre el auge de la apertura como imperativo cultural.
A nivel personal, esta investigación debe enmarcarse como un paso más en la trayectoria que he venido desarrollando en los últimos 10 años en la investigación, la docencia y la práctica profesional centrada en la vivienda como proceso, adaptable y evolutiva28. Mi interés por el papel de las nuevas tecnologías29 en los procesos colectivos
de vivienda y la idea de apertura en la vivienda contemporánea ha sido un factor constante.
Ignasi de Solá-Morales, en el prólogo a la edición española del libro de Collins, criticaba su enfoque porque intensificaba la constancia de las ideas en vez de su evolución histórica. Solá-Morales (1969, p. 5) indicaba que el enfoque de Collins, “achata el relieve de la evolución histórica, creando similitudes que sólo lo son al descontextualizarlas, y forzando paralelismos entre personajes o teorías entre los que median dos siglos de distancia”. Ante esto, defendía la necesidad de usar “instrumentos lingüísticos específicos de la crítica literaria y estética” a la hora de desarrollar una historia de los ideales arquitectónicos. Afrontar este problema y mantener una distancia objetiva, es uno de los retos fundamentales de esta tesis. Los problemas metodológicos que identificaba Solá-Morales en el libro de Collins son los que se defienden como centrales en la historia de los conceptos30, acercamiento metodológico sobre el que se desarrolla esta
investigación. En la historia de los conceptos reside una doble dificultad: por un lado cómo analizar un concepto aplicado en ámbitos distintos de conocimiento y sus influencias mutuas, y por otro cómo hacerlo en momentos históricos distintos. Podríamos decir incluso que la historia de los conceptos es un movimiento de reacción a la vieja historia de las ideas (inmutables, precisas y que pueden ser usadas y contempladas a lo largo de la historia), planteamiento en la línea de la genealogía de Nietzsche y su continuación por Foucault. Desde este enfoque, la noción de concepto es:
Una noción variable, contestable, ”impura” y elusiva, que se sitúa en algún punto intermedio entre las palabras y las cosas. Conceptos contingentes que estructuran la experiencia social -e inspiran determinadas pautas de acción- de los individuos y de los grupos, y que, por tanto, no sólo reflejan un estado de cosas heredado del pasado, sino que orientan el comportamiento de los actores y contribuyen así a la construcción del futuro. (Fernández Sebastián y Fuentes, 2004, p. 22)
28 Esta investigación se ha concretado en varios proyectos comocasa más o menos: la vivienda como proceso (2009),
Estudio de viabilidad de viviendas progresivas en el ámbito de la aglomeración Urbana de Sevilla (2010),La vivienda como objeto cultural de producción social. Prototipo de Vivienda Colectiva (2010). Ver también el artículoLa vivienda como proceso. Estrategias de flexibilidad (Alonso, Morales, y Moreno, 2012).
29 Ver el proyecto de desarrollo de la plataforma online de asesoría ciudadana en procesos colectivos de vivienda www.masqueunacasa.org de la que he sido co-desarrollador, y mi proyecto final de Máster en ciencias sociales e intervención social ya referenciado en una nota anterior.
1.4. Metodología: la historia de los conceptos
Como ha sugerido Koselleck, más que proporcionar certidumbres, respuestas y soluciones, un concepto político básico reúne en torno a una palabra todo un haz de cuestiones candentes y significados discrepantes. (Fernández Sebastián, 2004, p. 145)
Formalmente esta investigación se acerca a la corriente de historia conceptual desarrollada en las ultimas décadas en el ámbito de las humanidades y las ciencias sociales31. El objetivo principal de la historia conceptual es investigar “los conceptos
fundamentales en la historia en relación a su funcionamiento como factores en (y como indicadores de) procesos históricos” (Hampsher et al., 1998, p. 1). Esta corriente, fruto de acercamientos históricos y lingüísticos, se centra en el cambio conceptual, en la evolución y relación entre ideas y términos asociados. El uso del concepto de apertura en la Arquitectura en los últimos 100 años nos revela este “haz de cuestiones candentes”: cómo se ha debatido dónde acaba el rol del arquitecto y dónde empieza el del habitante en la producción del entorno, y cómo se ha pensado la organización del entorno y la articulación entre sus dimensiones fijas y colectivas y sus dimensiones cambiantes e individuales. Estas cuestiones arquitectónicas, como veremos a lo largo de la investigación, aparecen tanto en el entorno material como en el digital.
Según Serna y Pons (1997, p. 28), la historia de los conceptos se ocupa de una “interpretación y traducción que permita contrastar qué entendemos y qué se entendió a propósito de un concepto cuyo significante es y fue el mismo”. Desde este enfoque, en relación al ideal de apertura tendríamos que preguntarnos qué entendemos por ciudad abierta y Arquitectura abierta en la actualidad y que se entendió hace 100 o 50 años. ¿Existen significados y connotaciones comunes en el ideal de apertura en las vanguardias, en los años 60 y en la actualidad con el auge de lo digital en la Arquitectura? ¿Muestra este ideal moderno una continuidad a lo largo de los últimos 100 años que nos permita entenderlo como un concepto histórico?.
A diferencia de los objetos de estudio usuales de la historia de los conceptos, la apertura no es un concepto como puede ser por ejemplo la burguesía (Romanelli, 1997), o la misma noción de democracia, pero la apertura como ideal sí se muestra en conceptos concretos. Los principales conceptos en los que el ideal de apertura se ha articulado en el periodo estudiado sonOpen City, Open House, Open Form, Open Aesthetic, Open design, Open Building y Open Architecture.Su presencia o ausencia en los discursos de cada época también es indicadora de su rol en los debates: cuándo se usan, de qué manera y
con qué sentido y en qué contextos profesionales. Los significados de estos términos concretos nos ayudan a entender los significados de la apertura y la clausura en cada momento histórico.
Todos los conceptos tienen varios niveles de profundidad diacrónica (Koselleck, 2004, p. 36)
La cita anterior muestra la analogía geológica mediante la cual Reinhard Kosselleck ha intentado describir la evolución de los conceptos: como un constructo histórico formado por distintos estratos de significado fruto de su uso en momentos históricos diferentes. Desde este acercamiento histórico y lingüístico, el trabajo de investigación sobre el ideal de apertura en la Arquitectura se asemeja al de un arqueólogo que se pregunta por los procesos históricos complejos y no lineales que han dado como resultado el significado que para nosotros tiene la apertura en la Arquitectura. Estratos profundos y orígenes de los cuales no somos del todo conscientes y que es necesario desvelar.
Las herramientas analíticas de la historia de los conceptos se basan principalmente en la lingüística, en la distinción que hizo Saussure entre la dimensión sincrónica y diacrónica del lenguaje. La historia de los conceptos combina estos dos acercamientos focalizando en las características precisas de su uso en un momento concreto (análisis sincrónico) y en la evolución de un concepto a lo largo del tiempo (análisis diacrónico)32.
Esta investigación usa estos dos acercamientos, primero, analizando de manera sincrónica cómo se ha usado la apertura en cada momento histórico concreto en la Arquitectura profundizando en las analogías con otros ámbitos de conocimiento. Y segundo, analizando de manera diacrónica cómo el concepto de apertura ha evolucionado en la Arquitectura a lo largo de estos periodos históricos, desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad, en el inicio del siglo XXI. Estos dos niveles de análisis, si usamos la analogía geológica de Koselleck, serían el movimiento horizontal en un estrato concreto para comprender el significado histórico de lo abierto en esa época, y un movimiento vertical para comprender la evolución del significado a lo largo del tiempo. La estructura de la tesis es resultado de este acercamiento metodológico.
Por ejemplo, el significado del concepto deopen form utilizado por Oskar Hansen en 1958 se revela en estos dos niveles. A nivel horizontal, analizando cómo el autor lo usa en sus textos en el contexto de los debates sobre participación en el seno del Team X bajo la influencia de los sistemas abiertos y el ideal de la sociedad abierta; y a nivel vertical comparando su significado con el uso previo que Heinrich Wölfflin había hecho del mismo en 1915 y Helmuth Plessner en 1932. Este acercamiento nos permitirá mostrar cómo la apertura deja de ser un concepto espacial y temporal para adquirir una nueva dimensión organizacional a finales de los años 50 vinculada a la participación de los habitantes en la producción del entorno. Tanto el significado de forma abierto como el de la forma cerrada frente a la cual se define, evolucionan.
1.4.1. Análisis sincrónico: la apertura en distintos ámbitos de
conocimiento
Hasta qué punto los términos usados en la arquitectura son prestados de discursos filosóficos anteriormente desarrollados, y hasta dónde surgen de experiencias y percepciones articuladas dentro de la práctica de la arquitectura, es a veces difícil de decir. (Forty, 2000, p. 257)
La transdisciplinareidad de la historia de los conceptos está claramente reconocida. Uno de los motivos fundamentales es que los conceptos por su propia naturaleza se desplazan (de manera metafórica) entre distintos ámbitos de conocimiento (Fernández Sebastián y Fuentes, 2004, p. 21). Por este motivo combino este acercamiento histórico con el estudio que desde las ciencias cognitivas se ha desarrollado en las últimas décadas sobre la metáfora y la analogía33. La forma que ha tomado el ideal de apertura a
lo largo del siglo XX está influenciada por el papel que que jugado la apertura en el discurso artístico, político, científico, económico y tecnológico en cada época. El uso del concepto de apertura en la Arquitectura en un momento histórico concreto es en parte fruto de préstamos e influencias desde otros ámbitos de conocimiento. En este nivel sincrónico y horizontal de análisis es importante conocer los factores que hacen que por ejemplo en la segunda mitad del siglo XX se intente aplicar la noción de sistema abierto en la Arquitectura. Identificar estos usos metafóricos fruto de procesos de analogía es necesario para después comprender su intencionalidad, la función y propósito de su uso. Ante la problemática que plantea Richard Forty en la cita anterior, la respuesta es que esos son los dos factores principales y que su influencia varía según el caso. D onald Schön (1963) consideraba que el desplazamiento34 de conceptos de un dominio a otro se
produce por dos causas entrelazadas, ante el surgimiento en la Arquitectura de nuevas prácticas que demandan nuevos términos, y ante el predominio de un ámbito de conocimiento en un momento histórico que sirve de referencia para otros (por ejemplo el auge de los sistemas abiertos en los 60).
En lugar de considerar la transferencia como la responsable de la construcción del objeto -como en los casos en que uno toma prestado de un universo preferiblemente prestigioso […] una noción descontextualizada, una mera metáfora cuya función es puramente
33 Entre la amplia bibliografía consultada, podemos destacar los trabajos de Bowdle y Gentner (2005), Bustos(2000), Gentner, Bowdle, Wolff, y Boronat (2001), Holyoak y Thagard (1995) y George Lakoff y Johnson (1995).