1 Cecilia Barraza Rivera. Nutricionista. Magíster en Ciencias en Educación con Mención Administración y Curriculum.
Universidad Católica del Maule- Chile. Post título, Especialista en Administración de Servicios y Empresas de Alimentación. Universidad de Concepción- Chile.
2 Delia Ester Soto Alvarez. Nutricionista, Universidad de Chile. Magister Científica en Salud Pública. INCAP, Instituto de
Nutrición de Centro América y Panamá, Universidad de San Carlos de Guatemala C. A. Especialista en Políticas y Programas de Alimentación y Nutrición. Universidad de Chile.
DISEÑO PARA FORMACIÓN DE NUTRICIONISTAS BASADO EN
COMPETENCIAS
COMPETENCIES BASED DESIGN FOR NUTRICIONISTS TRAINING
Cecilia Barraza R.1 Delia Soto A.2
RESUMEN
La Universidad Católica del Maule desarrolló un proyecto curricular basado en competencias, según Vargas 2005, método Developing A Currículo (DACUM), y encuestas a profesionales con la aplicación de un formulario OPS/OMS a panel de expertos y nutricionistas en ejercicio laboral. Se generó un proyecto formativo, con perfil de egreso, descripción de dominios, competencias, matriz con mapa de progreso, instalación de subcompetencias y logro de aprendizajes en nivel de formación de 10 semestres organizados, en una estructura curricular, con un flujo de 55 módulos, los cuales articulan al término de cada año con 4 talleres integrativos, que son aquellos que certificarán las competencias alcanzadas en ese nivel.
El desafío es integrar estos futuros profesionales con un sello distintivo, propio de una formación basada en la calidad humana, potenciando y fortaleciendo las competencias genéricas por medio del desarrollo de la persona. Se realizan continuos procesos de revisión y análisis para dar respuesta a los requerimientos no sólo laborales si no al contexto social.
Palabras clave
Nutricionistas, competencias, subcompetencias, perfil de egreso, diseño curricular
ABSTRACT
The Universidad Católica del Maule developed a curricular project based on competences, according to Vargas 2005, Developing a Curriculum method (DACUM) and surveys answered by professionals through a PAHO/WHO form given to a panel of experts and nutritionists in active service.
An educational project was created according to graduation profile, knowledge description, array with progression map, sub-competencies setting and learning during 10 organized semesters with a curricular structure composed of 55 modules, which by the end of each year conclude with 4 integrating workshops.
The challenge is to give these future professionals distinctive features, part of a training based on human quality and reinforcing generic competences by means of self-development. Continuous processes of revision and analysis are performed to provide an answer not only to work-related requirements but also to social context.
Keywords
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INTRODUCCIÓN
Un Plan de Estudios basado en competencia, surge pretendiendo dar respuesta en estos tiempos, a las necesidades que se generan en el ámbito laboral, y al desarrollo integral de la persona. Este tipo de plan de formación, establece la relación y dependencia entre educación y trabajo, pero a su vez esta relación reconoce los resultados de los procesos educativos formales, así como los conocimientos habilidades y destrezas, que se generan dentro de ello. (UNESCO, 1995), (Proyecto Tunning para América Latina, 2004-2007), (Kaluf, C., 2003).
El mejoramiento y búsqueda de calidad en la educación surge como un desafío y es en este contexto que la formación universitaria, comprendida como un proceso de transformación de los sujetos no puede separarse de los aprendizajes, enseñanza, evaluación, prácticas y estructuras organizacionales, como de la cultura en los departamentos y facultades. (Centro Interuniversitario de Desarrollo CINDA- 2009), (Molina, V., 2006), (Normas y Procedimientos de Acreditación de Pregrado, 2007).
Ante ello, las instituciones educacionales están planteando sus planes de estudio basados en competencias, propuesta que se ha ido generalizando en las entidades universitarias y en la educación continúa, para el efecto, se ha definido la concepción general de competencias como “una capacidad individual para realizar un conjunto de tareas o de operaciones y el principio de regulación de normas o estándares de calidad” (CEE libro Blanco de la Comisión Europea, 2000).
Es así como las universidades han modificado o están en procesos de modificar sus estructuras curriculares. En este concepto se reconoce que la formación de tipo academicista, prepara en forma exigua para un desarrollo integral, es decir un desarrollo pleno a lo largo de la vida. Entre otras demandas, se requiere no solo modificaciones en cuanto a la estructura curricular, sino también modificaciones en cuanto a las prácticas e instrumentos evaluativos (Valera Sierra, 2008); (Delors, J.,
1996). Asimismo, lograr vincular plenamente a las universidades y sus programas académicos con el sector productivo y que los aprendizajes que se logren sean relevantes, cobren real importancia para el diseño curricular y los perfiles de egreso (Vargas, 2006), (Vargas, 2005), (Orientaciones Curriculares para Pregrado de la Universidad Católica del Maule, 2005). Ante ello, la mayor preocupación entonces debía ser, no solo formar para una vida laboral, sino una real preocupación por las personas, el sujeto de aprendizaje, sujeto de desarrollo, sujeto social, en su desarrollo integral. (Competencias Fundamentales y Transversales de la UCM, 2007), (Labraña, 2005).
En ese escenario la Universidad Católica del Maule, crea la Escuela de Nutrición y Dietética, en la ciudad de Curicó, con un proyecto curricular (Orientaciones Curriculares para Pregrado UCM, 2005); (Orientaciones para la Formulación de Proyecto Formativo UCM, 2008), (Competencias Fundamentales y Transversales de la UCM, 2007), formado en base a competencias, desarrollado en el método Developing A Curriculum, (Mertens, L., 1999) el cual identifica las competencias profesionales que incluyen conocimientos, habilidades y actitudes.
MATERIALES Y MÉTODO
Los hitos desarrollados fueron los siguientes: Análisis interno por medio del marco institucional, misión, visión, objetivos, principios y delineamientos que rigen a la institución formadora, (Universidad Católica del Maule Plan Estratégico UCM 2009-2013). Un análisis externo, con exhaustiva revisión bibliográfica de base para conocer demandas y necesidades del profesional, programas o modelos educativos de otros países, lineamientos por instituciones nacionales, para establecer planes de estudios, (Olivares, S., Soto, D., Zacarías, I., 1993), (Perfil de las Competencias del Titulado Universitario en Nutrición Humana Documento de Consenso, 2003); (Soto, D., 2005).
Diseño para formación de nutricionistas basado en competencias Cecilia Barraza R.
Delia Soto A.
Etapas del Diseño Curricular por Competencias (Vargas, 2005); (Vargas, 2006).
Se consideró el contexto nacional e internacional, (Olivares, S., Soto, D., Zacarías, I., 1993), (Soto, D., 2005), (Reyes et al, 2003), (Soto, D., Olivares, S., 1982), (Díaz, E. et al, 2007), con las competencias declaradas para ese ámbito profesional tanto por los sectores productivos y educacionales de nuestro país, como de algunos países de Latinoamérica y también estándares dados por agencias de acreditación y otras instituciones.
Se realizaron consultas a académicos y especialistas disciplinarios, se trabajó en sesiones de profundidad y grupos de enfoque, compuestos por 6 académicos y un especialista en la disciplina, aplicándose un cuestionario OPS/OMS, a egresados de otras universidades y profesionales en ejercicio laboral en los distintos ámbitos de la profesión, el cual consideraba actividades en el desempeño profesional categorizándolas en base a la importancia que tenían en su ejercicio laboral, frecuencia con que las realizaban, y como estas contribuirían en la información académica para el desarrollo profesional. A esa encuesta se les asignó una ponderación
de 1 a 4 (Manual Metodológico para Estudio de Perfiles Ocupacionales OPS/OMS, 1990); (Pineda, E., Alvarado, E., 2008).
Posteriormente, se elaboró un reporte de las actividades realizadas, y con ello se levantó un perfil profesional y perfil de egreso, validado por un panel de 8 expertos.
La información obtenida se consolidó en una matriz, que contenía ordenamiento de las competencias y subcompetencias por los ámbitos y dominios, empleando el criterio de ir de lo simple a lo complejo en secuencias incrementales, en niveles de formación de 10 semestres, dando origen a los módulos por niveles.
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RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Como resultados, se logró identificar y definir dominios de acción del nutricionista, y campos de desarrollo de la profesión, demostrado en la tabla 1 y 2. Con determinación de competencias genéricas, especificadas en tabla 3.
Se generó un perfil de egreso, para los nutricionistas, representado: para el dominio asistencial se formularon 10 competencias, y de ellas surgieron 18 subcompetencias. Para el dominio de gestión y administración se formularon 10 competencias, de donde derivaron 15 subcompetencias. Del dominio de investigación se formularon 6 competencias diseñando 8 subcompetencias, del dominio educacional 1 competencia, dando origen a 5 subcompetencias, y por último del dominio genérico surgieron 6 competencias formulando un total de 10 subcompetencias para este dominio.
El resultado, fue una matriz o malla que expresa el plan formativo, secuencias, progresión de niveles de formación, nombres de módulos semestrales, años, ciclos de licenciatura y ciclo profesional. Quedando conformada por 55 módulos, considerando variables tiempo de formación, dependiendo de la complejidad que representan los aprendizajes de conocimientos (saberes), desarrollo de habilidades (saber- hacer), y al desarrollo de actitudes (saber- ser), con su respectivos creditaje en todas
las actividades curriculares que conforman este plan de estudios, por medio de sistema de créditos transferibles (Sistema de Créditos Transferibles de la UCM, 2010), asignando tiempos para los aprendizajes presenciales y autónomos a cada módulo.
CONCLUSIONES
El currículo basado en competencia para la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule, da respuestas a la formación de un profesional acorde a los nuevos tiempos, y contribuye a proporcionar un profesional afín a las necesidades regionales y del país pertinente a la sociedad en la cual se insertarán laboralmente. El desafío que ha abordado la entidad académica Universidad Católica del Maule, integrar a esos futuros profesionales con un sello distintivo, propio de una formación basada en la calidad humana, potenciando y fortaleciendo las competencias genéricas por medio del desarrollo de la persona.
Diseño para formación de nutricionistas basado en competencias Cecilia Barraza R.
Delia Soto A.
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Diseño para formación de nutricionistas basado en competencias Cecilia Barraza R.
Delia Soto A.
ANEXOS
TABLA 1
Dominios y descripciones del campo de acción del profesional Nutricionistas
Dominios Descripción del dominio
Dietético-Asistencial Otorgar atención dietética y dietoterapéutico en salud y enfermedad a las personas, familia y comunidad a lo largo de todo el ciclo vital y en los diferentes niveles de atención, ya sean públicos o privados, a través de acciones de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación metabólica y soporte nutricional, incorporando el proceso educativo en cada una de ellas.
Gestión Alimentaria colectiva-industrial Utilizar las herramientas de la administración para el desarrollo de actividades propias de un servicio de alimentación (colectiva, institucional) y servicios gastronómicos; asimismo participar en la evaluación de nuevos productos, en lo referente a la comercialización, asesorías de etiquetado y consultorías en las áreas de producción, procesamiento, distribución, mercadeo y promoción de alimentos.
TABLA 2
Dominios y descripción del campo de acción del profesional nutricionista
Dominios Descripción del dominio
Educación Nutricional
Integrar el proceso educativo en la planeación y ejecución de programas educativos relacionados con la alimentación, nutrición y dietética con énfasis en la promoción prevención de alteraciones alimentarias y nutricionales en individuos, familias y comunidades en diversos contextos sociales. Además participar en la formación de pares y personal de colaboración.
Investigación
Alimentario Nutricional
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TABLA 3
Competencias genérica y su descripción
Competencias Descripción
GENÉRICOS Capacidad de Análisis y síntesis.
Capacidad de organización y planificación. Comunicación oral y escrita en lengua nativa. Conocimiento de lengua extranjera (Inglés). Capacidad de gestión de la información. Resolución de problemas, Toma de decisiones. Personales:
Trabajo en equipo, de carácter interdisciplinario. Habilidades de relaciones interpersonales. Razonamiento critico.
Compromiso ético. Sistémicas:
Aprendizaje autónomo.
Adaptación a nuevas situaciones. Creatividad.
Liderazgo.
Iniciativa y espíritu emprendedor.
1 Octavio Chon Torres. Es filósofo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Docente en la misma
institución. Doctorando en Filosofía (UNMSM). Magíster en Filosofía con Mención en Epistemología (UNMSM); Titulado en Filosofía (UNMSM). Autor de varias publicaciones y conferencista de temas académicos.
2 Licenciado en Psicología. Docente de Estructura y Evaluación de la Personalidad en la Facultad de Psicología de la
Universidad Femenina del Sagrado Corazón. Docente de Ética en la Facultad de Medicina de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
SURGIMIENTO DEL SUJETO-OBJETO MORAL
DESDE EL ARTE EN HEGEL
EMERGENCE OF MORAL SUBJECT-OBJECT FROM ARTS IN HEGEL
Mg. Octavio A. Chon Torres1 Lic. Iván Maurial Chávez1
RESUMEN
El presente escrito muestra una mirada multidisciplinar entre lo filosófico y lo psicológico. La orientación es de carácter interpretativa y busca relacionar la experiencia del arte como analogía para una interacción más estrecha entre el sujeto-objeto, asimismo, se considera oportuna esta situación para hacer un análisis psicológico sobre la base de presupuestos filosóficos. Además, se procura obtener, al mismo tiempo, un marco de referencia desde la ética, estudiando las implicancias morales a partir del arte siendo el alcance, a su vez, propedéutico para la formación de nuevos y mejores investigadores sin perder de vista su progreso como personas. El eje sobre el que se realiza este escrito es a partir de la explicitación que realiza Hegel en sus estudios sobre el arte.
Palabras clave
Arte, formación integral, politización de las ciencias, sujeto moral, sujeto-objeto moral
ABSTRACT
The present article shows a multidisciplinary view between the philosophic and the psychologic. The orientation is interpretative nature and seeks to relate the experience of art as an analogy for closer interaction between the subject-object. Additionally, this situation is considered appropriate to make a psychological analysis on the basis of philosophical assumptions. In addition, it pretends to obtain, at the same time, a reference framework from the ethics, analyzing the moral implications from arts being the scope, in turn, preparatory to the new and better researchers training without losing their progress as people. The axis on which this article is performed is from Hegel´s explanation on his studies of art.
Keywords
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¿EXISTE UN SUJETO MORAL?
La primera pregunta que surge al hablar del sujeto moral es si este sujeto es posible. Las teorías psicológicas de orientación positivista pueden argumentar que no hay libertad es un constructo indemostrable. Ello impediría hacer referencia a un sujeto que tenga autonomía para actuar en función de normas morales. Para mayor claridad de nuestra propuesta, clarificamos conceptos de importancia: Moral (Lat. mos = costumbre) es un concepto neutro. Representa la normatividad religiosa y civil. Lo que se debe hacer en función de una tradición y que se ha convertido en hábito de “respuesta” (= conducta interna y manifiesta). La ética (Gr. éthos = hábito, costumbre elegida, en oposición a pathos = lo que toca padecer de modo inevitable), representa una conducta poco frecuente porque tiene exigencia añadida: la libertad. ¿Existe un sujeto libre? Veamos.
Podemos afirmar que hay dos tipos de personas “páticas”: las pasionales y las morales. Las primeras viven en función de sus deseos y del dictado de “la gana”. Aquello las sitúa en los intereses de un plan de vida (inconsciente) que responde a “opiniones primarias” de una “inteligencia privada” (Adler, 1970), o dicho en términos teleoanalíticos, en función del Estilo personal de vida (Titze, 1983). La representación extrema de este “marco de referencia privado” (Adler, citado por Ansbacher, 1959) son las personalidades antisociales que antiguamente se denominaron “psicópatas desalmados”. También hay sujetos morales, que cumplen la ley y para ello son capaces de postergar sus intereses individuales por una causa noble, la causa noble de los principios que han adoptado. Son sujetos “arraigados” a su contexto normativo e incluso “sobresocializados”. Muchas veces caen en el legalismo o “la moral por la moral misma”. Corresponden a los intereses del “sentido común” (Adler, 1970), equivalente al Estilo social de vida (Titze, 1983). Aquellos “cumplen” con las normas pero lo hacen por temor al castigo. A estos sujetos legalistas se los suele denominar “moralistas” (cumplimiento no razonado de la ley) pero no realmente morales (cumplimiento razonado de la ley).
Los realmente morales actúan haciendo uso de su libertad, no obedecen ciegamente a la
norma sino que captan el sentido de la moral y saben cuándo rechazar una normativa irracional o injusta. Este sujeto es modélico porque puede ser objeto de ataques por parte del sistema obediente y cómodo en su obediencia. El sujeto moral, en la dimensión total del término es un sujeto ético que marca la diferencia porque lleva a plenitud las posibilidades de la acción humana. En el sujeto ético presuponemos una capacidad de elegir en la cual toma posición. Se hace responsable de la decisión que adopta. La congruencia entre su conducta interna (pensar y sentir) y su conducta manifiesta (decir y hacer) se torna en modélica. El sujeto ético es por ello algo “limítrofe” dentro de su cultura porque es capaz de superar la normatividad aceptada ciegamente por su entorno moralista o por los temerosos de la ley.
Es entonces posible hablar de un sujeto moral. El que actúa éticamente es un sujeto que puede hacerse cargo de las decisiones que realiza. Para la tesis conductista, la acción humana está determinada por la cadena conductual que desemboca en alimento. Para nuestra concepción esa cadena no solo no se rompe con el acto heroico sino que sigue su curso por debajo de acciones con sentido personal. La cultura las mantiene por medio del recuerdo. El sujeto ético puede morir físicamente pero mantenerse vivo en su acción de entrega libre. Hasta ahora no podemos demostrar la libertad en un laboratorio conductista, pero sí podemos aceptar el presupuesto de que somos libres en el mundo de la ética y de la política. Por lo expuesto ¿Qué tiene que ver el arte en nuestro discurso?
UN ABORDAJE DE LA MORAL DESDE EL ARTE, EN EL MARCO DEL SUJETO-OBJETO
Surgimiento del sujeto-objeto moral desde el arte en Hegel Iván Maurial Chávez
Octavio Chon Torres
carácter objetivo o subjetivo. Es importante hacer un seguimiento del cómo es que surge esta dualidad sujeto y objeto. Quizá no parezca evidente pero el arte como manifestación del espíritu humano, puede aportar a un mejor entendimiento de cómo es que surge esta problemática.
En el mundo actual, la dicotomía que se realiza entre el sujeto y el objeto es motivo de reflexión y preocupación. En primer lugar, porque la formación que se imparte al futuro profesional debiera ser integral, de modo que esa división entre lo que se aprende y lo que se es no incurra en “profesionales parcelados” (incongruentes). Esto significa que es necesario interiorizar el aspecto ético de su formación con miras a su aplicación dentro del mundo académico y/o laboral. Es fácil atender a un profesor que habla acerca de temas intelectualmente sorprendentes pero que al establecer una simple interacción parece no haber incorporado su amplio conocimiento. En segundo lugar, porque el futuro profesional (que profesa) se está formando actualmente dentro de nuestras aulas. Para ofrecer una enseñanza modelo que promueve personas que “profesan”, conviene dirigirnos al estudiante de hoy.
Sin embargo, la formación tecnificante que se tiene como tendencia actual impide una visión más integradora y por lo tanto genera, la mayoría de las veces, profesionales carentes de sentido autocrítico. El arte tiene la posibilidad de retomar ese aspecto integrador sujeto-objeto que puede beneficiar en buena medida al profesional e investigador. Por medio del quehacer artístico se puede visualizar como uno mismo, en el proceso, va moldeando su propia personalidad. Tiene, a la vez, una función terapéutica ya que exterioriza los problemas internos y los hace tratables. El potencial del arte es tal, que diferentes filósofos, como el que veremos a continuación, lo han abordado con sumo interés. Tanto así, que sigue siendo objeto de debate en la actualidad.
El arte como función moralizadora en relación al sujeto-objeto está en el discurso de Hegel. Para describir mejor este fenómeno es preciso hacer un breve recuento de cómo es que se ha empezado la concepción artística, y para ello se empleará el libro Introducción a la estética
de Hegel, especialmente el primer capítulo. La importancia de tratar esta temática es que normalmente se empieza el debate sobre la moral del sujeto-objeto en contextos ya desarrollados. Por ejemplo, la virtud se enseña como un mandato significativo y se dictamina como se deben hacer las cosas. La norma moral religiosa opera como una especie de directividad interna que en psicología dinámica denominamos el súper yo y que está constituida por aprendizajes que fueron asumidos desde afuera incluso a riesgo de que se provoque un conflicto psicológico. Por razones obvias, pocas veces se explica al niño los motivos que permiten comprender los fundamentos de la acción entendida como “correcta”. El presente ensayo es una aproximación sobre cómo la obra de arte puede favorecer la mejor comprensión de estas posturas, y cómo es que Hegel plantea una filosofía mediadora.
LA OBRA DE ARTE COMO RÉPLICA Y COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN
Actualmente y cada vez más se tiende a la expresión del arte en forma abstracta. En la Grecia clásica, por el contrario, se consideraba el arte como reproducción de la naturaleza. En la idea del arte antiguo lo que prima es el reflejo de la realidad tal cual. Es posible que esto tenga relación con el hecho de que el hombre antiguo se percibiera más cercano a la naturaleza y por ello reflejaba artísticamente lo que su interpretación de la realidad le mostraba. Modificar la naturaleza mediante el arte parece no estar en la pretensión de los antiguos griegos. Sin embargo, esta idea de arte como reproducción de la naturaleza deja algunas preguntas. Como si realmente se trata de arte la mera imitación de la naturaleza. Dice el filósofo que: “esta repetición puede parecer una ocupación inútil y superflua, pues ¿qué necesidad tenemos de volver a ver cuadros, o en un escenario, animales, paisajes o acontecimientos humanos que conocemos ya por haberlos visto o por verlos en nuestros jardines, en nuestras casas o en ciertos casos, por haberlos oído contar a personas amigas nuestras?”(Hegel, 1997 pp. 39-40).
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mantener el orden natural de las cosas intacto. La idea mítica del eterno retorno que primaba en aquél contexto socio-histórico condicionaría la percepción griega de las cosas. El arte no fue ni es la excepción, ya que refleja lo que sucede en el interior, tanto del ser humano como de una cultura. Es una forma de canalizar las propias ideas, pensamientos, emociones, creencias, etc. Actualmente ya no se tiene la idea de arte como fiel reflejo del mundo, sino que existe la posibilidad de ser más abstractos. Esto, como se indicó, responde al contexto socio-histórico en el cual se puede tomar conciencia de la realidad mediante el arte. En el contexto actual la mera repetición de lo natural podría parecer tediosa.
En efecto, si el arte es una copia de la naturaleza, ¿Para qué molestarse en repetir lo que ya existe? Por supuesto, desde un punto de vista productivo, no tendría sentido generar algo que es inimitable, ya que cualquier cosa que se haga se encontrará dentro de los límites de lo natural. Hablaríamos hoy de una especie de fotocopia de la realidad que resulta repulsiva en su intento de representación estereotipada. Algo muy diferente al arte antiguo, ya que en términos actuales esa representación fiel de la realidad no estaría justificada porque en aquel entonces no es que era obligatorio hacerlo, simplemente era parte de su forma de vida. Sin embargo en la actualidad la situación es diferente y no tendría sentido imponerla a la gente.
Esta situación que señala Hegel puede ser aplicada hoy en día en Corea del Norte. En esa dictadura solo se permite un estilo de arte, como no se permite más allá de diez tipos de corte de cabello para el varón. No se pueden realizar otro tipo de cuadros que no sean aquellos que remedan “la realidad” del pueblo. Ya no hay posibilidad para abstracción alguna. Este tipo de restricción ya era conocida en el Tercer Reich. Hitler había implantado un tipo de arquitectura monumental para representar la superioridad de la raza aria. Lo mismo se hizo con la literatura. Un caso particular fue la filosofía nietzscheana de la cual se sirvió Hitler, en complicidad con la hermana del filósofo, para fundamentar de modo tendencioso sus ideas fascistas. No es un fenómeno raro que la producción literaria sea objeto de vejamen. Así, la obra del escritor colombiano Gabriel
García Márquez fue mutilada en varios sectores: “Textos censurados corresponden a partes de la novela esenciales dentro del conjunto de la obra. Especialmente se concentró la tijera soviética en las partes que tienen alguna relación con el sexo” (Diario La Prensa, 1972).
El fin de aquella imposición era reforzar la conducta del pueblo en función de los intereses del líder que teme a la gente pensante y para eso procura en la repetición sumisa. Esta situación represiva no solo existe en el plano de la ética y de la estética. El conocimiento científico también ha sido y es manipulado para hacer creer que la realidad responde a un interés ideológico determinado. Es el caso de “fotografías del pensamiento” que falsificaron políticos de la antigua Unión Soviética y que presentaron por medio de la revista científica ucraniana “Ciencias y Sociedad”. Ellos querían “demostrar científicamente” que el pensamiento es materia y no como afirman los creyentes: “Los médicos soviéticos defendieron que, aplicando una simple película virgen (debidamente protegida con papel negro) ante los ojos de sus pacientes psicópatas, se podían transmitir y quedar registradas las alucinaciones en forma de figuras y formas monstruosas” (Diario La Prensa, 1979).
La politización de la ciencia fue la estrategia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para justificar el ateísmo leninista de careta marxista. De manera semejante sucede actualmente por medio de la violencia silenciosa de las cadenas de televisión inglesa y estadounidense (Discovery Channel, National Geografic Channel, The History Channel, etc.) cuando se intenta justificar como un estilo de vida el neoliberalismo economicista, la inferioridad intelectual de cualquier raza con respecto otras en cuanto a ser los “más grandes” o “los primeros” en realizar tal o cual descubrimiento científico, victoria bélica o hazaña; cuando se pone en cuestión una creencia religiosa de modo sistemático o cuando se afirma, a partir del comportamiento del simio, la existencia del fundamento “instintivo” de la conducta bélica en los humanos.
Surgimiento del sujeto-objeto moral desde el arte en Hegel Iván Maurial Chávez
Octavio Chon Torres
hay algo que le hace falta, la espontaneidad, la vida, lo que la psicología de los estratos de Philipp Lersch (1974) denominará el “fondo vital” como experiencia prepsíquica de algo que fluye y sigue en constante movimiento. Esto constituye el dinamismo de la vida como algo que se supera a sí mismo. Una pintura o una escultura son fragmentos estáticos de la continua realidad, y lo que el artista busca al intentar imitarla es capturar un breve fragmento que solo él percibe. Dentro de la complejidad de redes y conexiones intrínsecas que uno observa en el mundo, el arte “captura” ese instante que es una representación de la parte hacia el todo. El error consiste en pensar que el fin del arte es la imitación.
Lo mismo le ocurrirá al “neurótico obsesivo” que intentará actuar estereotipadamente siguiendo su propio instinto tanático. Es erróneo pensar que el objetivo de lo artístico es simplemente hacer una repetición de la naturaleza, y mientras mejor sea la reproducción, mejor la obra de arte. Me recuerda esto a los programas de televisión que están más atentos a hacer reír con imitadores y a crear competencias imitando a otros ya consagrados. Por otro lado, ese ejercicio produce ciertos beneficios, tales como conocer el juego de luz y sombra, la proximidad y los fondos, cuestiones importantes para poder representar algo, incluso si deja de ser una mera imitación. Al fin de al cabo, las cosas que uno pinta, por más abstractas que sean, provienen del mundo conocido. No es posible imaginar algo totalmente desconocido. Una quimera es producto de diferentes partes de animales, no de algo totalmente desconocido en el mundo. La creación no es creación de la nada sino creación desde algo.
Incluso en la imitación de la naturaleza, siempre hay un elemento de abstracción, y esto se explica porque la imitación realizada siempre carece de algo que está en lo natural. Querer imitar 100% la naturaleza es una abstracción. Sin embargo, esta posición hace suponer que existen parámetros fijos en lo referente al arte, que debemos seguir tal o cual regla en la elaboración de un cuadro. ¿Cómo tiene que ver esto en la moral? Quizá no parezca tan obvia la cuestión. Así como se puede tener una idea parametrada del arte como imitación, como
algo a seguir objetivado, también se puede tratar de la misma forma las reglas morales. El arte puede provocar en el ser humano un cambio de conducta en el sentido de realizar su manera de actuar. Se ve reflejado en el arte no solo la imitación de la naturaleza, sino también una reflexión sobre su propio ser, y con esto se entra al arte como algo más que una mera sombra de la naturaleza.
A decir de Hegel: “Una obra de arte puede contentarse con no ser más que una imitación; pero en esto no consiste su tarea, su misión. Al intentar realizar una obra de arte, el hombre persigue un interés particular, está incitado por la necesidad de exteriorizar un contenido particular”(Hegel, 1997, p. 46). Este contenido particular es el que inspira en el ser humano sentimientos que le permiten recapacitar sobre sí mismo. El arte, entendido de esa forma, es el que obtiene de la naturaleza, no su réplica, sino su fuente de inspiración. Se intenta, entonces, poner a la luz aquello que está implícito en la realidad y expresarlo mediante la pintura, la escultura, etc. Se trata de un paradigma opuesto al que intenta hacer del arte un mecanismo imitador del mundo.
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CONSENSUS 19 (1) 2014
De la misma manera, el comportamiento de una persona puede verse al momento de contemplar la obra de arte, al invitarle a reflexionar sobre sí mismo mediante las emociones de aquello que está presente como valoración del exterior en su propia intimidad y que a cada instante le inspira. Es como si tuviera frente a sí una serie de imágenes de su propia vida. Solo en ese momento es posible recapacitar profundamente sobre su conducta. Acerca de esto Hegel dice que: “… al limitarse a desplegar el cuadro de pasiones, el arte, al tiempo que las adula, lo hace para mostrar al hombre lo que él es, para que tenga consciencia de ello”(Hegel, 1997 p. 52). De esa manera el arte tiene una función liberadora, que le permite una modificación dentro del pensar y sentir de quien contempla lo artístico. Y es esto lo que se necesita para el mundo actual, ya que muchas personas, al estar ocupadas en su labor cotidiana, en la velocidad del mundo tecnológico actual, tienden a fijar la mirada en otro sitio y dejan de lado la formación interna. En el caso de la moral esto también es relevante, ya que no se trata solamente de pensar “hacia fuera”, resolviendo problemas como un técnico, sino que el arte tiene la condición de posibilidad de detenernos y reflexionar.
Como se ha podido ver, el arte puede ser considerado como imitación de la naturaleza o como inspiración personal. En ambos casos, se percibe una dualidad que tiene que ver con: imitar la naturaleza = seguir una regla; inspiración personal = realización del propio sujeto. Esto puede ser llevado al campo de la moral, en cuanto que la función moralizadora del arte indica que en ambos casos hay perspectivas diferentes de la moral. El requisito para hacer este salto entre el arte y la moral es justamente ese indicador moralizador. Sin ello, hablar de arte sería como hablar de cualquier otra cosa.
Se puede vislumbrar ahora que hay una relación entre sujeto y objeto. Tenemos delante la posición subjetivista del arte y de la moral en relación a lo que experimenta la propia persona en la contemplación del arte. Por otra parte, la posición objetivista que considera la existencia de un patrón fijo para realizar la imitación como ocurre en la regla moral. Sin embargo, ambas posturas presentan las dificultades
propias de su perspectiva. Mientras uno se enfoca solo en el sujeto haciéndolo indefinido, que implica la contemplación artística hacia un cambio de conducta, el otro, la posición objetiva está sujeta a la tradición que dicta lo que se debe hacer sin mayor reflexión, de modo que no es totalmente objetiva. En otras palabras, la primera postura resulta etérea y determinar lo que es bueno de lo que no puede resultar comprometedor. La segunda postura intenta hacer rígida la concepción sobre el arte, recordando la dictadura de Corea del Norte donde su representación artística es solo una, así como su código de conducta, el cual sería un buen ejemplo de cómo arte y moral se relacionan profundamente.
Es aquí, entonces, donde se hace visible la problemática entre la postura que parte del sujeto por un lado, y la del objeto, por el otro. La idea platónica de los mundos separados que se dan en el ser humano se visualiza en Hegel quien describe “por un lado, el mundo verdadero y eterno (autonomía), por otro, la naturaleza, las inclinaciones naturales, el mundo de los sentimientos, de los instintos, de los intereses subjetivos, personales” (determinismo)(Hegel, 1997, p. 59). El ser humano estaría envuelto en este dilema moral, que solo es posible comprender mediante la función moralizadora del arte. Es, en el fondo, el mismo problema que la ética enfrenta en los dilemas de la ley moral. El arte puede esclarecer la posición que mantiene a la persona entre dos modos de ver las cosas. Sin embargo, es necesario dar un paso más allá para poder entablar contacto con las dos perspectivas. La filosofía sería la encargada de dar solución a estas posturas en oposición. La apuesta de Hegel está en la filosofía como mediadora. Sin embargo, Hegel tratará el tema más adelante. Por lo pronto, el presente ensayo se limita a esclarecer cómo es que el problema sujeto-objeto en la moral surge en el arte entendido como función moralizadora, entendida en el sentido que lo expone Hegel en su libro acerca de la estética.
CONCLUSIÓN
Surgimiento del sujeto-objeto moral desde el arte en Hegel Iván Maurial Chávez
Octavio Chon Torres
referido a la ética como reglas estáticas (moral aristotélica) o como reflexión interna del sujeto (moral kantiana). Para esto, se hace necesario entender el arte como función moralizadora, cuestión sin la cual el planteamiento del problema no tendría sentido. El requisito para que Hegel haga el salto entre arte y moral reside en que se le debe dar un valor ético al arte, como guía para poder tomar una postura. Sin
este molde, el arte quedaría sobrevalorado. Por otro lado, como producto de ello, se produce una dicotomía en el ser humano. El problema sujeto-objeto se ve reflejado en esta tendencia bifurcada que enfoca la perspectiva en un instante en el propio sujeto, y en el objeto, como imitación a la naturaleza, en el otro. Sin embargo, esta oposición tendría una solución mediante la filosofía.
REFERENCIAS
Adler. A. (1970) El sentido de la vida. Barcelona. Editorial Luis Miracle S.A.
Ansbacher , H. y Ansbacher, R. (1959) La Psicología Individual de Alfred Adler. Buenos Aires: Ediciones Troquel.
Hegel, G. W. F. (1997) Introducción a la estética, Trad. de Ricardo Mazo, Tercera edición. Barcelona: Ediciones Península.
La Prensa, Diario. “Foto de pensamiento fue trucada”. Lima, 10-X-79.
La Prensa, Diario. “Obra Cien Años de Soledad mutiló censura en Rusia”. Lima, 27-III-72.
Lersch, Philipp. (1974) La estructura de la Personalidad. Madrid: Editorial Scientia.