M. C. Frontón en la tradición epistolar María Nieves MUÑOZ MARTÍN
Universidad de Granada
Resumen
La obra de Frontón ha sido raramente estudiada bajo la perspectiva de la propia epistolografía. En este trabajo planteamos de qué modo se inscribe el autor en la tradición del género. Examinamos en primer lugar las referencias de Frontón y sus corresponsales al significado esencial de la carta, de sus funciones propias y los rasgos más destacados del discurso epistolar. Abordamos después el aspecto formal, determinando los elementos fundamentales de la estructura de las epístolas, siguiendo el modelo establecido desde Cicerón y seguido por Séneca y Plinio.
Abstrae!
Fronto' s works ha ve very seldom been studied from the point of view of epistolo graphy. This paper is an insight in the way the author includes himself within this geme's tradition. In the first place 1 examine the references that Fronto and his addressees make about the essential meaning of the letter , its functions and the most outstanding features of epistolar discourse. Then, formal aspects are dealt with, determining the fundamental aspects of the structure of epistles following the model established by Cicero, Seneca and Pliny.
Palabras clave: Frontón, epistolografía latina, literatura latina clásica.
Eminente representante de una compleja "época de transición" en la literatura latina\ la fama de Frontón se sustenta fundamentalmente en su elevada reputación
l. Así es calificado el período que se extiende de 1 1 7 a 284 d.C. en la Nouvelle histoire de la littér'tlture latine, ed. Par R. HERZOG et P. L. SCHMIDT, vol. 4. " L'age de transition: de la Iittérature romaine a la littérature chrétienne, de 1 1 7 a 284 apres J.C". Ed. par K. SALLMANN . . . vers. franc. sous la dir. de F. HEIM ... Tumhout, 2000 ( ed. or. alero. München, 1997). Los cambios que implica esta transición no se consideran en la obra tanto una crisis o agonía como la metamorfosis de la antigüedad romana en un sistema político, social y religioso que acostumbramos a llamar Antigüedad tardía.
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como orator y en la relevante importancia de su empresa pedagógica, como magíster encargado de la educación retórica, en la lengua latina, de los príncipes y futuros emperadores Marco Aurelio y Lucio Yero. Siendo en gran manera lo segundo consecuencia de lo primero2, el contenido y metodología de tal instrucción, que tuvo gran resonancia en la cultura de la época y de siglos subsiguientes, nos son parcialmente conocidos a través de sus propios escritos. Como se sabe, éstos se hallan integrados en un corpus de intrincada génesis y conservación, cuya historia comienza sólo en 1 8 1 5 , con el descubrimiento de parte del único códice, desmembrado y con importantes lagunas, que nos ha trasmitido el texto de Frontón, aparte de los numerosos testimonios procedentes de otros autores. Esta situación explica que desde el principio y durante mucho tiempo se haya atendido prioritariamente a cuestiones de crítica textual, interés que persiste aún en la actualidad.
En el transcurso del pasado siglo han ido sumándose nuevas líneas de trabajo aplicadas a la investigación del hombre (cursus y carrera profesional, relaciones, ambiente, pensamiento) y de aspectos diversos de la obra, entre los que han destacado especialmente cuestiones relativas a la interpretación de sus ideas retórico-lingüís ticas, a la praxis pedagógica del autor, a sus esforzados intentos de renovación artística de la lengua, y a su relación con la elocutio novel/a coetánea, además del valor del texto como fuente documentaP. Ahora bien, avatares de la suerte, unidos a una intención premeditada y posiblemente compartida por Frontón, han hecho que,
2. M. A. LEVI, "Richerche su Frontone", Atti de/la Accademia Naz ionale dei Lincei. Memorie de/la Classe di Scienze Morali, Storiche e Filologiche, Serie IX, 4, 4, Roma, 1994, p. 254, analiza detalladamente el ascenso político y social de Frontón bajo Adriano -entre otros eventos, su elección como educador de M. Aurelio-, a impulsos de un proyecto imperial de renovación de la tradición cultural romana en contraste con círculos marcadamente filohelénicos, y a la vez por razones de oportunidad política, que llevaron a posiciones elevadas a personajes ilustres de las provincias occidentales. En términos algo parecidos, aunque no tan precisos, P.V. COVA, "Marco Comelio Frontone. Rassegna bibliografica 1 989- 1 995", BStudLat 27 ( 1 997) 608.
3 . Con posterioridad a la resei'ia de R. MARACHE, "Frontón et A. Gellius ( 1 938-1964)", Lustrum 1 0 ( 1 965), 213-225, puede verse el extenso tratamiento de P.V. COVA,"Marco Aurelio Fontone" en ANRW, 11, 34, 2, Berlín, N. York, 1 994, pp. 873-9 1 8 y, en el mismo lugar, el más específico de P.SOVERINI, "Aspetti e problemi delle teorie retoriche frontoniane", pp. 9 1 9- 1 004, ambos sistemáticamente dispuestos en secciones y con abundante bibliografía crítica. Es complementario del primero de Cova el trabajo que citamos en la nota precedente, pp. 59 1-6 I 9. Un informe amplio, relativo a todas las cuestiones frontonianas con apreciable enfoque histórico-social, con índice de nombres propios aunque sin bibliografía, se debe a M. A. LEVI, op. cit., pp. 239-3 1 3 .
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pese a su febril y destacada actividad de orador, el autor nos l legase directamente a través de una obra esencialmente epistolar. Una vez más se comprueba, al igual que para los grandes epistológrafos latinos clásicos, la estrecha relación entre elocuencia y carta. Pero en el caso de nuestro autor es también constatable que, entre la multiplicidad de enfoques utilizados en la aproximación a su obra (si no es en trabajos muy generales, obviamente), se halla ausente una consideración que relaciona a ésta con otros paratextos posibles, hecho que podría contribuir a descifrar ciertos rasgos del autor a la luz de una tradición amplia4• Frente a otros enfoques que primarían una mayor individualización de su praxis literaria, esta perspectiva subrayaría rasgos comunes compartidos que, no por genéricos, permitirían menos valorar en su justo sentido peculiaridades frecuentemente inatendidas o malinterpretadas. Puede ser también que así se manifestase que rasgos muy "frontonianos" no son menos propios de la forma que el retor eligió como vehículo de su empeño cultural, si ha de juzgarse por lo conservado. Pensamos además que la atención a la forma literaria5 de que el autor se ha servido para transmitir su pensamiento podría dar mayor luz a otros aspectos de su obra, especialmente porque se trata de un género como el epistolar, que cuenta con una teoría y una praxis largamente documentadas, que muestran tan gran tendencia a una formulación estereotipada y abundante en tópicos, y que se adapta a tan diversos propósitos, autores y épocas.
A modo de principio metodológico previo, partimos de una concepción unitaria del género, desestimando la clásica e improcedente distinción establecida por Deissmann en el ámbito de los estudios neotestamentarios, "Brief versus Epistel"6•
4. P. V. COY A, 1 994, p. 900, anota precisamente esta deficiencia: "Il raporto di Frontone epistolografo con la tradizione del genere non e stato studiato in modo particular negli ultimi deceni", reconociendo únicamente a P. CUGUSI cierta aportación relativa al "inserimento della vita privata nella lettera letteraria" que este filólogo observa ya en Cicerón y Plinio el Joven como un anticipo de la irrupción de lo cotidiano en las cartas de Frontón.
5. El estudio más amplio sobre temática, fraseología, tópicos y motivos epistolares en la Antigüedad greco-latina, transmitidos a través de la escuela, es obra de K. THRAEDE, Grundzüge griechich-romischer Bri eflopic, München, 1978.
6. A. DEISSMANN, Bibelstudi en, Marburg, 1 895; Encyclopaedia Bíblica 11, London, 190 1 , cols. 1323 ss.; Lich vom Osten, Tübingen, 1909; la expresión se debe a W . G . DOTY (The epistle in late Hel/enism and early Christianity: deve/opments, influences and literary form, tesis doctoral dact., Madison, Drew University, 1 966) que discute críticamente la distinción de Deissmann, proponiendo alternativamente una definición inclusiva. Del planteamiento de Deissmann se hizo eco, entre otros, H. PETER, en su clásica obra D er Briefin der Romischen Literatur. Leipzig, 1 90 1 , reimp. Hildesheim, 1 965.
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Frente a esta contraposición de "carta real" como producto y auténtico, y "epístola" como elaboración de arte destinada a la publicación, que afectó a los principales estudios sobre el género hasta bien avanzado el pasado siglo, y que de algún modo aún subyace, propuso Koskenniemi7 el concepto de "situación epistolar", conside rando que la diferencia entre carta y epístola era ajena a los antiguos. Sobre un material más abundante que el utilizado por Koskenniemi, y dando un tratamiento mucho más extenso a la carta latina, Thraede estima que la carta era considerada en la antigüedad greco-latina una realización ni puramente literaria, ni enteramente natural; una convención con tonalidad personal y una individualidad socialmente estilizada, a la que sirve de fundamento una situación epistolar, que el escrito trata de superar, y que se manifiesta, en su forma más pura, en la fórmula "ausente-presente", situación que, enraizada en la amistad, varía según las personas afectadas y las circunstancias culturales y sociales8•
Como procedimiento para establecer la vinculación de nuestro autor con la tradición del género y destacar su personal interpretación de éste, examinaremos en primer lugar las manifestaciones más o menos explícitas sobre el propio intercambio epistolar contenidas en su obra, en tanto reflejo de un determinado conocimiento teórico-estilístico de las cuestiones epistolares; a propósito de éstas haremos ocasionales referencias a la teoría contemporánea del autor. Seguidamente pasaremos a demostrar, desde un punto de vista formal, la continuidad de los elementos constitutivos, tópicos y fórmulas de expresión empleadas por Frontón.
La correspondencia de Frontón nos sitúa preferentemente en un contexto de fuerte atracción y respeto hacia la primera manifestación importante del género entre los latinos, las cartas de Cicerón9• Esta admiración, compartida por su discípulo M.
7. H. KOSKENNIEMI, Studien zur Idee und Phraseologie des griechischen Briefes bis 400 n. Chr., Helsinki, 1956; obra que figura como clásica para la carta griega y su teoría, incluye no obstante valiosísimas observaciones sobre la carta latina.
8. K. THRAEDE, op. c it . , p. 3. De la importancia fundamental de la situación amistosa para la carta en general nos ocupamos en nuestro trabajo "Observaciones sobre la teoría de la carta de amistad", Estudios de Filología Latina 4 ( 1 984) 1 45- 1 55.
9. P. CUGUSI, Evoluz ione e forme de//'epistolografia latina ne//a tarda reppub/ica e nei primi due secoli del/ ' impero con cenni su// 'epistolografia preciceroniana, Roma, 1 983, p. 262, n. 408, no tiene por exclusiva de Frontón esta preferencia, como advierte de las numerosas citas de Cicerón y sus corresponsales por parte de Gelio, y su imitación por Julio Titiano. Flor. 11., 16 (2005), pp. 227-253.
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Aurelio10, se relaciona probablemente con los profundos estudios a que sometió Frontón no ya las cartas sino toda la obra del Arpinate 11• En cuanto a las cartas, declara haberse aplicado a extraer textos sacados de las colecciones de Cicerón; además de ciertos intereses de contenido -elocuencia, filosofía, política-, preferencias estilísticas guiaron sus pacientes indagaciones, en las que también ejercitaba a sus discípulos:
ad Ant. imp. 3 , 1 0, p. 258, 25 ss. : Memini me excerpsisse ex Ciceronis epistulis ea dumtaxat, quibus inesset aliqua de eloquentia ve/ phi/osophia ve/ de re p. disputatio; praeterea si quid elegantius aut verbo notabili dictum videretur, excerpsi. Quae in usu meo ad manum erant excerpta misi tibi. Tres libros, duos ad Brutum, unum ad Axium describí iubebis, si quid reí esse videbitur, et remittes mihi, nam exemplares eorum excerptorum nullos feci. Omnes autem Ciceronis epistulas legendas censeo, mea sententia ve/ magis quam omnis eius orationes: epistulis Ciceronis nihil est perfectius12•
Tales prácticas no sólo debieron originar en Frontón determ inadas vinculaciones con ideas, fórmulas y expresiones epistolares ciceronianas, como se ha admitido desde hace tiempo13• Las asiduas lecturas de las cartas no dejaron de tener su efecto, pero también hubo de moverle el significado global de aquella
1 O. Cf ad M. Caesar 3, 1 5, p. 1 36, 1 3 ss., sólo un breve fragmento. Para nuestras citas seguimos la edición de F. PORTALUPI, Opere di Marco Cornelio Frontone, Torino, 1 974, que a su vez utiliza el texto de Van den Hout, Lugduni Batavorum, E. J. Brill, 1 954; se indican páginas y líneas, añ.adidas a la mención del libro y carta de cada colección.
1 1 . Cf ad M. Caesar 4,3, p. 1 56, 1 6 ss.; carta fundamental para conocer la doctrina retórica del autor, las reservas estilísticas expresadas sobre Cicerón -no obstante su juicio: M. Tullium, qui caput atque fans Romanae cluet- dan pie a Frontón para afirmar su propia concepción acerca de los insperata atque inopinata verba. Sobre la exclusión de Cicerón del canon de autores latinos propuesto en esta carta para estudio del joven Marco puede verse G.P. SELVA TICO, "Lo scambio epistolar tra Frontone e M. Aurelio. Esercitazioni retoriche e cultura letteraria", Memorie del/ 'Accademia del/e Scienze di Torino. Cl. di Scienze Mor., Stor. e Filo!. S<·. V, 5, IV, Torino, 1981, pp. 275 ss.
1 2. La carta es respuesta a otra anterior de M. Aurelio -3, 9, p. 258, 1 0 ss.- en laque se añ.ade como pos ta tras la subscriptio: C iceronis epistu/as siforte electas tatas ve/ dimidia/as ha bes, impertias, ve/ mane, quas potissimum / egendas mihi censeas adfacu/tatem sermonisfovendam. Aunque post scripta genéricos se encuentran también en la correspondenCia de Cicerón, de contenido literario como éste se hallan sólo en algunas cartas del corpus frontoniano; cf CUGUSI, op. cit., p. 7 1 .
1 3 . Cf T . SCHWIERCZINA "Fronto und die Briefe Ciceros", Phi/o/ogus 8 1 ( 1 925) 72-85. Flor. Il., 16 (2005), pp. 227-253.
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correspondencia14, ya que las cartas del maestro quieren ser consideradas reales y auténticamente enviadas, detallándose en ocasiones el momento y las circunstancias del envío y de la recepción:
ad M Caes. 11, 4, p. 96, 20 s.: Ego ab hora quarta et dimidia in hanc horam scripsi et Catonis multa legi et haec ad te eodem ca/amo scribo ...
ad M Caes. 1,5, p. 62,22 ss. : Domum reverso mihi epistu/a reddita est, quam tu vide/icet Romam mihi scripseras, et eral lata Romam; deinde hodie relata et paulo ante mihi est redila . . . 15
Sin obviar que Cicerón es referente importante para Frontón y su modelo destacado, hemos de constatar que también lo fue para los grandes epistológrafos posteriores, por tanto para Séneca y Plinio, sus ilustres predecesores en el género. Con todo, ciertas correspondencias evidentes se han enfatizado demasiado en relación con el epistolario ciceroniano. A ello ha debido inducir su crítica hacia Séneca y su silencio hacia Plinio16• En otro lugar17 pretendimos establecer que la dirección
señala-14. La misma estructuración material del corpus frontoniano, en la medida que refleja una voluntad y proyecto de publicación por parte del autor cf P. CUGUSI, op. cit., p. 249-evidencia no pocos rasgos comunes con el de Cicerón: distribución según destinatarios, inclusión de cartas de los corresponsales, agrupación de las cartas de recomendación, verificación en parte de un orden cronológico, dentro de lo que permite establecer el maltrecho estado del códice original. Aunque en su notable complejidad tal estructuración denota otras peculiaridades afines con el epistolario de Plinio.
1 5. Igualmente 1,3, p. 58,6 s.; 11, 1 3, p. 1 08, 33. Referencias de esta clase, que aparecen generalmente al comienzo o al final de la carta, fueron interpretadas por H. PETER, op. cit.,
p. 1 26- como recursos convencionales para dar la apariencia de "cartas auténticas".
1 6. Cf ad Ant. de or., p. 344, 1 2 ss.: . . . Neglegas (eloquentiam) /amen vera potius censeo quam prave excolas. Confusam eam ego eloquentiam catachannae ritu partim pi neis nucibus Catonis, partim Senecae mollibus et febriculosis prunuleis insitam, subvertendam censeo radicitus, immo vera Pla utinotato verbo "exradicitus ". Neq ue ignoro copiosum sententiis et redundantem hominem esse; verum "sententias eius tol utares video nusquam q uadripedo concito cursu tenere, nusquam pugnare, nusquam maiestatem studere ", ut Laberius ait "dictaba/aria, immo dicterio, potius eum quam dicta conjingere ". En cuanto al juicio negativo de Frontón sobre Séneca, aportaciones destacadas han sido las de A. BEL TRAMI, Le tendenze litterarie negli scritti di Frontone, Milán, 1 907, pp. 26 s.; M.O. BROCK, Studies on Frontón and his age, Cambridge, 1911, pp. 1 28- 1 30; R. MARA CHE, La critique littéraire de langue latine, et le développement du gout archaisant a u Jle siec/e de notre ere, Rennes, 1 952, pp. Flor. 11., 16 (2005), pp. 227-253.
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da por Cicerón tras la publicación de sus colecciones fue decisiva para la posterior evolución del género, en la que permanece constante el significado esencial de la carta
y de sus funciones propias, adaptándose a los eventuales cambios de la situación epistolar, condicionados por las nuevas circunstancias histórico-culturales y los diferentes propósitos de los autores. A conservar y publicar parte de su epistolario debieron incitar a Cicerón el cultivo del género entre los griegos helenísticos, su propio dominio de la retórica, y la creciente importancia de la forma epistolar entre los romanos. La definición de la carta que se halla en aquél responde a una "conversación entre amigos ausentes", -conloquia amicorum absentium-, que sirve esencialmente como medio de vinculación amistosa, pudiendo tener además una finalidad objetiva, un aspecto importante de la cual consiste en la función informativa -narrare, certioremfacere-, que sucede en la carta quasi coram essemus. La situación epistolar que se refleja en su correspondencia, "separación de amigos", motiva que la carta se presente como sustituto de la presencia, que quiere restablecer desde el punto de vista de la comunicación oral, habitual entre amigos que conviven. Y origina también una relación más estrecha aún que la expresada por la teoría griega18, entre el carácter del intercambio epistolar y la doctrina de la amistad, justificando así que se preste atención sobre todo a determinadas funciones epistolares, basándolas en la amistad: mandare (=admonere, hortari, petere, iubere, ·commendare), se praebere (=se praestare, polliceri, promissio auxilii), consolari, confirmare, etc.19
122-127 ; F. PORTALUPI, Marco Aurelio Frontone, Turín, 1961, p. 57; W. TRILLITZSCH, Seneca im literarischen Urteil der Antike. Darstellung und Sammlung der Zeugnisse, Ámsterdam, Hakkert, 1971, vol. 1, pp. 69-75; P. FLEURY, «De la virulence d'un idéal rhétorique: La vitupération de Séneque par Fronton» RPh. 3• sér. 74, 1-2 (2000) 43-59. BROCK, en la obra citada, pp. 13 7 s., alude al silencio sobre Plinio y otros destacados autores como un deliberado rechazo de los gustos clasicistas de la época de los Flavios, sefialando igual omisión por parte de Aulo Gelio.
17. M". N. MUÑOZ MARTÍN, Teoría epistolar y concepción de la carta en Roma, Granada, 1985, sobre todo, pp. 15 8 ss.
18. Según KOSKENNIEMI, op. cit. , pp. 35-47, los rasgos básicos que corresponden a la ima gen general de la carta griega, y que el autor deduce de un variadísimo y abundante material, son, junto a la idea de la presencia (napouoig) y el significado de la conversación (b¡.ttA.í.g), el sentimiento amistoso í <ptA.o<ppóVTtot�).
19. Cf M". N. MUÑOZ MARTÍN, Teoría epistolar . .. , pp. 77-81, en relación con los genera epistularum y los túnot. de los formularios griegos. Confluencia entre la carta y las formas cotidianas en que se realiza la amistad encontramos en CIC. Lael. 22, ss, e igualmente parágrafos 44, 65 s., 88 s., 91 s., y 103. Sobre la importancia de la situación amistosa para la Flor. 11., 16 (2005), pp. 227 -253.
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Partiendo, pues, obligadamente de Cicerón, no deben desestimarse sin embargo la tradición, ni la influencia de la teoría y de la escuela contemporáneas20 en la creación de un escritor de cartas. Los epistológrafos latinos, como en cualquier otro género, se definen más o menos explícitamente mediante la referencia a unos modelos consagrados por la tradición y la escuela, más aceptados o ignorados según las preferencias literarias de cada autor y época. Sus manifestaciones en este sentido acerca de las cuestiones epistolares no sólo muestran su grado de adaptación a las convenciones al uso sino también cómo ellos mismos contribuyen a interpretarlas y a conformar así la teoría subsiguiente.
Pese al fuerte arraigo que presenta en la tradición la equiparación carta=conversación, la diferencia con Cicerón se hace patente cuando observamos que Frontón no suele designar su intercambio como charla amistosa; es excepcional un caso como ad Ant. 1, 2, p. 230, 1 9 s.: Sed haec certo loco ac tempore pluribus ve! scribemus ad te ve! coram conloquemur, donde se equipara scribere y colloqui, o ad M Caes. 1, 2, p. 50, 20 ss. : O me, dicam? Metuo quicquam dicere quod tu audire nolis; nam tu quidem me omni modo conisus es iocularibus istis tuis ac lepidissimis verbis a cura amovere atque te omnia ista aequo animo perpeti posse ostendere; la primera, una carta del maestro al emperador M. Aurelio, y la segunda de éste, joven, a Frontón; en esta última, junto a dicere y audire, se destaca hábilmente la situación
carta como género literario, tratamos en nuestro trabajo "Observaciones sobre la teoría de la 'carta de a mi stad' en la Antigüedad", Estudios de Filología La tina 4 ( 1 984) 145- 1 55.
20 . La carta no tiene lugar propio e independiente en los tratados de retórica latina hasta el siglo IV, con el rétor Julio Víctor que ofrece, a modo de apéndice al final de su primer manual, dos capítulos de notable unidad de contenido y forma : 26 De sermocinatione y 27 D e epistolis (Rhetores Latini Minores . . . emendabat C. HALM, Lipsiae, 1 863, reimp. Frankfurt, 1 964).
Ambos capítulos, según ciertas hipótesis, podrían remontar a un tal "Titiano", famoso rétor y epistológrafo del siglo 11 d. C., identificable con Julio Titiano -cf n. 9-discípulo de Frontón y autor de cartas fingidas al modo ciceroniano (cf M•. N. MUÑOZ MARTÍN, Teoría epistolar,
pp. 60 s., con la bibliografía pertinente). Con a lguna anterioridad, a fines del s.I y ya en el marco de la Segunda Sofística, en Teón de Alejandría la forma epistolar es uno de los ejercicios que han de practicarse en las escuelas, bajo uno de los diez progymnasmata, la, npoawnonotí.g
(Rhetores Gra eci ... L . SPENGEL, II, 1 1 5 . Igualmente una mención de Plinio, epist. 7, 9, 8,
atestigua su progresiva integración en la retórica como ejercicio que da concisión y agilidad a la expresión. También en relación con el mismo Frontón, P. CUGUS I, op. cit. , p. 249, y n.
349, recoge la hipótesis, formulada por distintos investigadores, de la composición y difusión del epistolario en medios escolares.
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de la ausencia, y se alude al iocarP1• Se muestra, sin embargo, con gran fuerza el significado amistoso de la carta, destacándose a menudo en ella la expresión de afecto, especialmente en la correspondencia con M. Aurelio, enormemente rica en recíprocas efusiones de cariño; son raras, en cambio, en ad am. :
ad MCaes. 1, 3 , p. 52, 1 9 ss. : Tu, Caesar, Frontonem istum tuum sine fine amas, vix ut tibi homini facundissimo verba sufficiat ad expromendum amorem tuum et benivolentiam declarandam ...
ad M. Caes. 111, 1 8, p . 1 42, 1 1 ss.: . .. Quid ego de tuis litteris dicam benignissimis
verissimis amicissimis? .. . Ceterum litterae tuae id e.ffecerunt, ut quam vehementer me amares sentirem ... 22
La carta no es sólo forma de vinculación que mantiene la amistad, sino que incluso sirve alguna vez para iniciarla, como en ad amicos 1, 8, p. 3 86, 8 ss.
Los corresponsales distantes se refieren una vez más a la ausencia como motivo epistola�3:
ad am. 1, 22, p. 400, 1 0 ss. : Quom presentem ac loquentem vix consolarer, sentio quam difficile sit te absentem per litteras consolari.
2 1 . Aunque la carta como conversación es un tópos en Séneca, si bien el ser m o familiar is de éste se percibe muy alejado del lenguaje conversacional, en cambio en Plinio, al igual que en Frontón, hay escasísimas alusiones a la carta como conversación.
22. Igualmente, entre otras muchas: ad M. Caes. III, 14, p. 1 32, 29 s. (Frontón); ad V imp. II, 2, p. 294, 1 7 ss. (Lucio V ero). Aduce numerosos ejemplos entre la correspondencia con la familia imperial M.A. LEVI, op. cit., pp. 263-265, que subraya destacadamente el hecho ; sin dejar de atribuirles sinceridad a tales manifestaciones, que estima realmente compartidas, las interpreta también políticamente a la luz de la situación del rétor frente a Jos Antoninos.
23. No nos parece que la idea de la carta como medio de vinculación amistosa entre ausentes, formulada también por Plinio -véase epist. 3, 20, 12-, sea un mero artificio convencional, como supone K. THRAEDE, op. cit. , p. 77, cuando afirma que la situación de la ausencia ha desaparecido claramente en aquel autor; la situación amistosa que subyace en sus epistulae está auténticamente basada en la convivencia, que se trata de recuperar mediante el escrito, como lo prueban, en nuestra opinión, la expresión del desiderium absentium, para el cual la carta es sólo un consuelo parcial, y la gran importancia del �eoc; para la carta. Con respecto a Séneca, en el que también aparece el motivo de la ausencia, aunque en parte diversamente orientado según los propósitos del autor, puede verse nuestro trabajo Teoría, pp. 88 s.
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Ahora bien, hemos observado, como un rasgo peculiar de la colección frontoniana, que la mención de la ausencia aparece en estrecha conexión con la situación amistosa, y que por ello se manifiesta sobre todo en forma de añoranza, y de un fuerte deseo de la presencia de la persona amada: .
ad m. Caes. 11, 4, p. 96, 22 s.: O quam diu te non vidi24
En una carta de Marco Aurelio a su maestro hallamos precisamente una reflexión muy interesante sobre la relación entre añoranza, afecto amistoso e intercambio epistolar: la separación de los amigos origina el desiderium (de cartas) y éste aumenta el amor, de lo que puede deducirse que la carta es a la vez prueba de amor y causa del mismo:
ad M Caes. IV, 9, p. 1 70, 22 ss. : Accepi /itteras tuas e/egantissime scriptas, quibus tu intervallo desiderium litterarum mearum obortum tibi esse ais . . . /te m profecto in no bis quantum molestiae absentia, tantum commodi adfert desiderium inritatum. Nam desiderium ex amare est. lgitur amor cum desiderio auctus est, quod est in amicitia multo optimum25
Es natural así que en determinado momento el escrito recibido se mencione como consuelo26, aunque sin compararlo a la persona física, ya que es sólo sustituto ocasional de la convivencia. A este respecto, se ha destacado la notable importancia de la convivencia (contubernium) como base de la actividad educadora de Frontón y del laborioso aprendizaje de su método de investigación lingüística aplicado a la enseñanza de la elocuencia27•
24. Igualmente ad M. Caes. I, 3, p. 52, 21 ss. (Frontón); ad M. Caes. I, 2, p. 50, 9 ss. (M.
Aurelio); ad M. C aes. 11, 5 p. 98, 28 ss. (M. Aurelio): ad V. imp. 1, 2, p. 266, 1 3 ss. (Lucio V ero); ad M. Caes. 11, 8, p. 1 02, 9 ss.
25. Véase también ad M. Caes. II, 2, p. 94, 1 ss., igualmente de M. Aurelio.
26. Así en ad M. Caes. IV, 4, p. I62, 29 ss.; cf CIC., epist. I5,2l,I y 5; epist. 15, 20, 2. 27. Cf F. PORTALUPI, Marco Cornelio Frontone , p, 129. Por su parte E. CHAMPLIN,
Fronto and Antonine Rome, Cambrigde (Mas.), 1980, destaca el papel de Frontón como figura señ.era en la sociedad culta y literaria de su época, de la cual son clara expresión los
contubernales -pp. 29 ss.-, el valor del contacto y el trato personal como canal preferente de difusión de las ideas estéticas y retóricas frontonianas (CHAMPLIN, p. 52, enumera como medios el contubernium, sermones, epistula, orationes, en orden de más a menos privados),
y la tradición de semejante método -pp. 45
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 237 En relación directa con el topos de la ausencia, que el escrito trata se superar, se sitúa la importancia del
f]eoc;
para la carta, un rasgo exigido por la teoría28• La "presencia a pesar de la ausencia" se intenta restablecer ya sea mediante la adaptación al destinatario distante, ya a través de cualquier tipo de representación del autor en el escrito. Más que alusiones al reflejo del autor en la carta29, incluidas las huellas de su propia escritura, motivos epistolares deg
ran tradición, encontramos aquí el empeño reiterado de adaptarse al destinatario30, especialmente en los escritos de M. Aurelio, cuando intenta seleccionar un contenido y expresión adecuados al maestro y al momento:ad M Caes. 11, 8, p. 1 02, 6 ss. : Postquam ad te proxime scripsi, pos tea nihil operae pretium quod ad te scriberetur aut quod cognitum ad aliquem modum iuvaret.
Todo ello corresponde perfectamente a la situación amistosa básica. La atención al contenido a la vez que a la situación y al destinatario, que podría incluirse entre los principios de la retórica frontoniana31, se convierte así en enseñanza epistolar enteramente aplicada.
Sin embargo, el
f]eoc;
adquiere en nuestro autor �na dimensión concreta, que tampoco es ajena a los epistológrafos anteriores. Como medio de conseguir la presen cia, tanto Séneca como Plinio hacen un amplio uso de las autorrepresentaciones, en las que comunican a sus destinatarios numerosas experiencias personales, situaciones 28. En el cap. 4 del tratadito Sobre el estilo de Demetrio, parágrafo 227, se define la repre sentación de caracteres propia del escrito epistolar, 1:0 f]eo¡; tou ypúcpovw¡;, como EtK<Óv 'l'oxf¡¡;, "imagen del alma". A partir del s. 1 d.C. la doctrina epistolar , a través de la escuela retórica, insistirá también en el f]So¡; pasivo, la adaptación al destinatario; cf M•. N. MUÑOZMARTÍN, Teoría epistolar, pp. 38 ss, con mención de la bibliografía pertinente.
29. ad M Caes. III, 3, p. 1 18, 2 s. (Frontón); la representación se refiere también a un tercero: ad Ant. 1, 4, p. 234, 25 s.
30. ad M Caes. 1, 1, p. 50, 20 s. (M. Aurelio ); ad Ver. imp. 11, 2, p. 294, 20 ss. (L. Yero). 3 1 . Cf A . PENNACINI, Lafunz ione del/ 'arcaismo e del neologismo nelle teorie del/a prosa da Cornificio a Frontone, Torino, 1974, pp. 1 04- 1 26, a propósito de la distinción entre tuba, como elocuencia racionalizada, clara y unívoca, adecuada para la oratoria política, y tib ia, elocuencia-expresión dirigida a unos pocos, no racionalizada; en esta línea confluirían E. S ÁNCHEZ SALOR ("La retórica de Frontón y los poetae nove/11"' en A ctas V Congreso Español de Estudios Clásicos, Madrid 1978, pp. 4 1 1 -4 1 6) y F. PORTALUPI, "Umgangssprache e Kunstsprache in Frontone" Civilta classica e cristiana 10, 1989, 147-167, subrayando ambos en la tibia componentes de afectividad y sentimentalismo; cf P . V. COY A,
1994, pp.889 s. La carta se situaría así preferentemente en el ámbito de la tibia. Flor. 1 1., 16 (2005), pp. 227-253.
238 M. N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ...
y actos de la vida cotidiana32• Igualmente en estrecha conexión con la situación amistosa, tales descripciones permiten compartir con el amigo reflexiones y emociones que son diversamente utilizadas por los autores según sus propósitos33• La presencia considerable de los autotestimonios en las cartas de Frontón responde, en la línea de sus antecesores, tanto a una intención pedagógica como a los fines de la delectatio. Introducidos brevemente en la apertura de la carta como un locus a persona de carácter proemiaP4, tienen a menudo un desarrollo más amplio en el sector central. Es normal que estas representaciones se relacionen con la vida privada y doméstica, ofreciendo no raramente información sobre la propia salud, ya que se considera de gran interés para el destinatario, especialmente por parte de Frontón35• Como testimonio de amistad, la carta asume las funciones epistolares ya típicas: consiliare (consulere), postulare, monere, consolari, commendare, etc.: ad M Caes. III, 2, p. 1 1 2, 16 ss. : Neque ullum video, qui te in hac re monere audeat .. . Adeo sive tu me temerarium consultorem sive audacem puerulum sive adversario tuo benivolentiorem esse existimabis, non propterea quod rectius esse arbitrabor, pedetemptius tibi consulam. Sed quid dixi "consulam "? qui id a te postulo et
magnopere postulo et me, si inpetro, obligari tibi repromitto .. .
ad am. I , 22, p . 400, 1 O s . : ... Quom praesentem ac loquentem vix consolarer, sentio quam difficile sit te absentem per litteras consolari. 36
32. Cf M•. N. MUÑOZ MARTÍN, Teoría epistolar, pp. 88 s., 94 s.
33. Sobre la importancia de los autotestimonios para la educación filosófica en la obra de Séneca ha tratado H . CANZICK, Untersuchungen zu Senecas Epistulae Morales, Hildesheim, 1 967, pp. 75-80.
34. En Frontón, como en Séneca y en Plinio, estos loci pueden referirse a una tercera persona, con la misma función y finalidad que los autotestimonios.
35. La presencia de estos autotestimonios ha ocasionado a Frontón cierta crítica negativa, como muestra de "autobiografismo" y efecto de la ausencia de grandes problemáticas políticas y sociales, manifestando la inseparabilidad de la dimensión didáctica y la privada ; cf P. V. COY A, 1 994, pp. 899 s. Confluimos en cambio con el propio COY A, en el sentido expresado en otro trabajo sobre el autor, de que la dimensión magistral no consiste sólo en la enseftanza técnica de la retórica sino también en la relación humana.
36. Cartas de consuelo, y sobre todo de recomendación, hay reunidas en la colección ad amicos.Respecto a estas últimas, el trabajo de A. BERENGER-BADEL, "Les criteres de compétence dans les lettres de recommandation de Fronton et de Pline le Jeune" REL 78 (2000) 1 64- 1 79, revela hasta qué punto, entre los criterios posibles, aplicados en las cartas dirigidas por ambos autores tanto a los emperadores como a los amigos influyentes, destaca casi exclusivamente el de la amistad, subrayando las cualidades del amicus recomendado y el afecto Flor. JI., 16 (2005), pp. 227-253.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 239
Respecto al certiorem facere, se ofrece una característica peculiar: la información sobre la salud del amigo o la propia es contenido predilecto37, y por sí suficiente para un gran número de cortas misivas, que ocupan la casi totalidad del libro V de la colección dedicada al joven Marco aún príncipe. Las cartas de este último suelen contener regularmente la información de todos los quehaceres y acontecimientos cotidianos, sin olvidar los estudios que el maestro debe vigila�8; ello no sólo es una obligación como discípulo, sino muy especialmente un medio de reanudar la convivencia en la separación y, en suma, un deber de amistad.
A menudo la carta representa sobre todo una forma de vinculación amistosa, siendo muy raro que se plantee una disculpa por la falta de materia39, ya que en tal caso se escribe lo primero que viene a la mente, o bastan unas pocas palabras de saludo, como en ad M Caes. V40•
En cuanto a Frontón, sus cartas a los jóvenes discípulos imperiales poseen indudablemente un sentido amistoso y basado en la convivencia educacional, pero no hay que olvidar que sus escritos tienden también a ser modelos donde puede mostrarse ejemplarmente la elocuencia que les enseñaba. Aquí no vamos a referirnos a los lugares en que él ofrece cuestiones esenciales de su doctrina, que no pretendió desarrollar en las cartas de forma orgánica; sólo intentaremos subrayar la importancia que atribuye a la carta como desmostración del dominio de la elocuencia, y el significado que tuvo su propia correspondencia en relación con su tarea de maestro en el bien decir, que indudablemente no se limitó a la forma epistolar.
La obligación que recae en Marco Aurelio de mantener una abundantísima correspondencia oficial41 es un deber más de los emperadores, que, al igual que otros muchos relacionados con el discurso hablado, precisa del estudio de la elocuencia42;
que les testimonian sus protegidos.
37. ad M Caes. I, 2, p. 52, 5 ss.; 3 , p. 52, 3 1 ss.; 7, p. 1 20, 22 s.; 11, 4, p. 96, 22; 1 5 , p. 1 1 0, 23; III, 7, p. 1 20, 22 s.; 9, p. 1 26, 3 s.; 22, p. 146, 8 ss.; IV, 5, p. 1 64, 1 9; 1 1 , p. 1 72, 1 1 ss. ; ad Ant. III, 9, p. 258, 1 1 ss.; 1 0, p. 258, 3 , s.;IV, 8, p. 1 70, 1 2 ss.;9, p. 1 72, 1 ss.; 1 1 , p. l72, 11, SS.
38. ad M Caes.II, 3, p. 96,20 ss.; 14, p. 110,6 ss; 15, p. 110, 18 ss.; III, 7, p. 120, 24 ss.; 1 9, p. 1 42, 27, ss.; IV, 4, p. 1 62, 1 3 ss.; 5, p. 1 64, 19, ss.; 6, p. 1 66, 23, ss.; 1 3 , p. 1 78, 1 4, ss.
39. atl M Caes.II, 8, p. 102, 1 4, s.
40. El ceremonial de la salutatio, que representaba un uso social establecido y obligado entre amigos, fue habitual en la corte de los Antoninos; en este sentido, el epistolario de Símaco atestigua la continuidad y vigencia social de la práctica, que también se transmitía oralmente.
4 1 . Cf ad M Caes. III, 14, p. 1 32, 30, s. 42. Cf ad Ant. 2, p. 320, 22 ss.
240 M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ...
los recursos de ésta, unidos a su sabiduría, no son falsos artificios, opuestos a la verdad que debe existir entre amigos, sino medios eficaces para persuadir, corregir y convencer del error, ya que suavidad y afabilidad son mejores que la acritud y el reproche43• Aunque Frontón menciona el ejemplo de Sócrates y su enseñanza de la virtud a través de la palabra, reconciliando así filosofía y elocuencia, podemos deducir hasta qué punto una concepción semejante, basada en consilia y admonitio, sacaría uti lidad de la forma epistolar, y sobre todo teniendo en cuenta la conveniencia de la vera amicitia. Una respuesta de Marco Aurelio resalta justamente la honesta sinceridad de los juicios de Frontón, que no sólo le corrige e instruye en sus cartas, sino que le enseña a decir y a oír la verdad, reprimiéndolo o alabándolo, según merezca:
ad M Caes. III, 1 3, p. 1 30, 23 ss.: Duas per id tempus epistulas tuas accepi. Earum altera me increpabas et temere sententiam scripsisse arguebas, altera vero tuere studium meum laude nitebaris. . . O me fe/ice m! . . . Non hoc est, quod me fe/ice m nuncupo. Quid est igitur? Quod verum dicere ex te disco. Ea res, verum dicere, prorsum diis hominibusque ardua .. . At tuae seu accusationes seu lora conjestim
ipsam viam ostendunt sine fraude et inventis verbis. !taque haberem etiam gratias agere ve! si verum me dicere doceres. Satius simul et audire verum me doces!44•
El anciano maestro sabe que sus enseñanzas son apreciadas en su valor, y responsablemente atendidas, mostrando orgullo por tal reconocimiento45• Del mismo modo, más satisfacción expresa aún al elogiar extensamente la elocuencia de Lucio Yero, reflejada en una carta que éste dirige al senado46; la elocuencia, que el
43. Cf ad M. Caes. III, 16, p. 136, 18 ss. El pasaje contiene una ingeniosa imagen sacada de la vida militar: p. 138, 19 ss.: /taque [Socrates} non vineis neque arietibus errores adulescentium expugnaba!, sed cuniculis subruebat, neque umquam ab eo auditores discessere lacerati sed non numquam lacessiti. Est enim genus hominum natura insectantibus indomitum, blandientibus conc iliatum.
44. Esta gratitud, no exenta de amable juego, que expresa aquí M. Aurelio por las enseftanzas de su maestro, deja un eco innegable en los capítulos preliminares de las Meditaciones l, 11, en que el emperador rememora lo que debe a Frontón (trad. de R. BACH PELLICER, Madrid, 1977, p. 51): "De Frontón, el haberme detenido a pensar cómo es la envidia, la astucia y la hipocresía propia el tirano, y que, en general, los que entre nosotros son llamados "eupátridas", son, en cierto modo, incapaces de afecto" .
45. Cf ad Ant. 4, 1, p. 262, 20 ss. 46. ad. Ver. imp. 11, 1, lOss. Flor. 11., 16 (2005), pp. 227-253.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 241 emperador aprendió de él y que le hace destacar de los gobernantes de una época anterior, es la razón auténtica de su imperium, superior a cualquier arte bélica; gracias a ella, el escrito en cuestión posee todas las cualidades del arte epistolar, adaptándose magníficamente al autor, destinatario y contenido: Tuae litterae et eloquentes sunt ut oratoris, strenue ut ducis, gravis ut ad senatum, ut de re militari non redundantes ... Quis imperator quid senatum quom debet loqui, epistulam scriberet?41
La elevada estima de su propio magisterio hace que, en general, Frontón conceda poco espacio al iocari, que no se corresponde bien con esta situación epistolar. Ludere atque ineptire ocurre muy escasamente, y entonces se suele justificar, al igual que lo que pertenece al género grave et serium, como prueba de la amistad (Ego quanto opere te diligam, non minus de gravibus et seriis experimentis quam plerisque etiamfrivolis sentio . . ./8• No obstante, como es tradicional, el espíritu despreocupado permite el iocari (= frívola) de algún modo, y así podríamos encontrarlo incorporado en las bromas y chistes que Frontón y Marco Aurelio hacen en ocasiones al final de sus cartas.
En una correspondencia de esta naturaleza, sobresalen evidentemente por su frecuencia las referencias a la preceptiva estilística , entre las cuales se hallan ciertas alusiones al estilo de las cartas. Frontón, que acog� con viva satisfacción los progresos del joven Marco Aurelio en la elocuencia, se alegra especialmente al ver en las frecuentes cartas de éste la expresión relajada y suave, propia del lenguaje coloquial, que él tanto estimaba en las cartas de Cicerón49• Pero la naturalidad no permite olvidar una exigencia primordial, ya no sólo de la doctrina frontoniana, sino de la propia teoría epistolar: Frontón reclama de sus discípulos la cuidadosa elaboración del escrito50, y ellos evitan escribir apresuradamente o piden disculpas por una carta hecha con precipitación. 51 A ejemplo de su maestro, se afanan en conseguir gracia y distinción, que siempre logran el elogio del destinatario: elegantia es la cualidad más destacada52 por ambas partes, ciertamente sustancial para la teoría
47. P. 284, 6 SS.
48. ad M. Caes. 4, 12, p. 174, 25 ss.
49. ad M. Caes. 1, 9, p. 80, 27 ss.
50. ad M. C aes. 11, 1, p. 92, 1 Os. Aunque la advertencia es genérica( . .. el si q uid scribere vis, lente scribe. ), su situación en el mensaje epistolar actúa funcionalmente como petición implícita de carta, que no suele tener una formulación directa en las que Frontón escribe.
51. ad M. C aes. IV, 2, p. 154, 1 ss.
52. ad M. Caes. I, 5, 22 ss. (elegans aparece seis veces en distintas formas); 11, 2, p. 94, 13; 3, p. 94, 30; III, 14, p. 132, 29; IV, 2, p. 150, 26; 9, p. 170, 22; ad. Ant. I, 4, p. 236, 2. Flor. Il., 1 6 (2005), pp. 227-253.
242 M.N. MUÑOZ- M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... retórica de Frontón, pero también de una tradición epistolar indudable53•
Al adorno de las cartas contribuyen diversos procedimientos, como el empleo frecuente de citas literarias de autores latinos (arcaicos) y griegos, versos intercalados, refranes y dichos abundantemente repartidos por toda la correspondencia. El mismo Marco Aurelio, consciente del encanto que produce su narración, advierte que sólo está escribiendo una carta, y no contando una fábula54• La fábula es también uno de los medios de ornamentación empleados por Frontón para ilustrar determinado punto del escrito; en cierta ocasión (ad Ant. 5, p. 342, 5 s.) justifica el relato de una fábula con el fin de suavizar cualquier aspereza que haya podido decir, cuando acaba de mantener un tono polémico con Marco Aurelio.
A juzgar por el número de alusiones, se concede más importancia a la cualidad de este intercambio epistolar que a su cantidad. Aparecen, sin embargo, los tópicos ya conocidos por los epistológrafos anteriores, manifestando una gran alegría por la frecuencia de las cartas y deseando recibirlas a menudo como demostración de afecto; las excusas por no escribir también son las mismas: la proximidad del encuentro, o las preocupaciones que estorban el espíritu; pero más se recurre como disculpa al propio interés del destinatario: no se escribe por no restar tiempo a sus múltiples deberes, por no hallar materia apropiada para él, por no tener tranquilidad respecto a su estado físico.
Tampoco ofrecen ninguna novedad las disculpas por una extensión breve. La carta se puede reducir por no importunar al destinatario ocupado, por falta de materia, ante la inminencia del encuentro, o a causa de las preocupaciones propias. El mal estado físico es un pretexto para escribir poco sólo cuando no quiere dictarse la carta. Si bien se manifiesta aprecio por las cartas de mayor extensión, existe de nuevo la conciencia de mantener la carta en los límites de una cierta medida55•
53 . R. MARACHE, op. cit. , pp. 146 s . : "Le devoir essentiel de l'ecrivain, c'est d' imprimer a son oeuvre un tour de distinction et d' elegance. La qua lité que Fronton prise avant toute autre, c'est cel le qu' il nomme elegantia. C'est originellement la qualité qui résulte d'un choix, notion qui implique á la fois la distinction et un certain raffinement". Elegantia y suavitas, que corresponden bien a la x_áptc; exigida en la teoría griega, se mencionan como cualidades típicamente epistolares en la correspondencia de Cicerón, y con mucha más fecuencia en las cartas de Plinio; cf M". N. MUÑOZ MARTÍN, Te oría epistolar, pp. 86 y 97.
54. ad M C aes. Il, 1 3, p. 1 08, 3 1 s.
55. ad M C aes. IV, 3, 1 62, 7 ss.: Post isla monui q uibus studiis, q uoniam ita vel les, te histo riae scribundae praeparares. Qua de re cum l ongior sit oratio, ne modum epistulae egrediar, finem facio; ad am. Il, 7, p. 408, 2 1 ss. : ... q uod si ultra epistulae modum videbor progressus,
eo eveniet q uod ita res postula!, ut cum epistula coniuncta sit quaedam causidicatio. Flor. 11., 16 (2005), pp. 227-253.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 243 La obra epistolar de frontón es una muestra de la pervivencia del género, según puede comprobarse por la continuidad de los tópicos, motivos y elementos de la carta, a partir de la teoría griega helenística, así como por la aceptación de su significado esencial y la reiteración de las funciones epistolares, que se mantienen en los epistológrafos latinos a partir de Cicerón y que pasarán a la Antigüedad tardía. Todo ello, dada la condición de "escrito" que posee la carta, se refleja igualmente en una estructura formal, básicamente unitaria, que hemos analizado en diferentes trabajos56, desde la perspectiva del modelo establecido en las cartas de Cicerón, y que verificaremos aquí a propósito de Frontón. Nuestro objetivo es revelar la permanencia de los elementos básicos de la estructura epistolar en el interior de cada uno de los tres sectores del cuerpo de la carta, identificables con las partes de una construcción retórica por su naturaleza, composición y función: apertura, sector central y cierre. La atención conjunta a las operaciones retóricas básicas, como la inventio y la dispositio, y a ciertos niveles y formas de la elocutio (:formas prescriptivas, no prescriptivas y recursos gramaticales de transición -conjunciones, partículas, nominativos, acusa tivos-) nos han servido para determinar los elementos fundamentales de esta estructura 57•
En general, advertimos nuevamente en la apertura la importancia de las referencias a comunicaciones previas, las expresiones declarativas y las manifesta ciones de voluntad, utilizando formas de expresión que no difieren esencialmente de las empleadas hasta ahora.
ad M Caes. 1 7, p. 72,7: Accepi, Caesar, litteras tuas ...
causidicatio.
56. M". N. MUÑOZ MARTÍN, Estructura de la carta en Cicerón (Madrid, 1994); id., "La forma epistolar en Plinio el Joven", /1 Congreso Peninsular de História Antiga. Coimbra, 18 a 20 de Outubro de 1990. Actas (Coimbra 1 993) 1 1 1 - 138 ; id., "La forma epistolar en las
Cartas a Lucilio", Actas del VI// Congreso Español de Estudi os Clásicos, li (Madrid, 1994) 791-798; id., "El o.fficium amicitiae en el clasicismo tardo-antiguo: análisis de la epístola de Símaco", 111 Congreso Andaluz de Estudios Clásicos (Siglos 111- VII d. C.) 12-15 de Abri/ 1 994. Sevilla, Madrid, 1999, pp. 171-183 . Allí remitimos, especialmente a los dos primeros, en cuanto. a las bases teóricas y metodológicas de nuestro análisis, y a la nomenclatura y definición de los distintos elementos mencionados en este trabajo.
57. El análisis se ha aplicado al siguiente material: ad M Caes., libros 1 a III; ad am., libro 1; epístolas sueltas de ad Ver. imp. No hemos pretendido la exhaustividad, sino ofrecer los resultados de nuestro examen sobre un material elegido aleatoriamente que resultase convincentemente probatorio.
244 M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ...
111 8, p. 1 22,8 s.: Imaginem, quem te quaerere ais, meque tibi socium ad querendum ... sumís ...
ad am. 1 22, p . 400,4 s.; ... cum quidem mihi ... uenit nuntius amissi iuuenis nostri ... 1 27, p . 402,7: ... ego quoad mihi .. . nuntiatum est .. .
En cuanto a las referencias a comunicaciones previas, e s destacable el valor de las expresiones de cumplimiento, especialmente manifestaciones de aprobación afectuosas y elogiosas en relación a las cartas anteriores:
ad M Caes. 1 5 , p. 62,22 ss. : ... mihi epistula reddita es t ... in qua pauca, quae ego pro somno dixeram, tu multis et elegantibus argumentis refutasti ita scite, ita subtiliter et apte ...
111 3 , p . 1 1 4, 1 5 ss.: Merito ego me deuoui tibi, merito .fructus uitae meae omnis in te .. . constituí. Quid fieri amicius, quid iucundius, quid uerius potest? ... Periculum est plane ne tu quicquam pueriliter aut inconsulte suadeas. Mihi crede, si tu uis .. . seniorum a te prudentiam exsuperari. Denique in isto negotio tuum consilium canum et graue, meum uero pueril e deprendo .. .
Las manifestaciones de voluntad, que incluyen frecuentemente e l vocativo, se destacan a veces también por variados medios expresivos:
ad M Caes. 1 9, p. 78,2 1 ss. : Quorsum hoc retuli? Uti te, domine, ita conpares ... ut scias auribus seruiendum .. . Quod ubi facies, simile facere te reputato atque illud facitis, ubi eos, qui bestias strenue interfecerint, populo postulante ornatis aut manu mittitis, nocentes etiam homines aut scelere damnatos, sed populo postulante conceditis. Ubique igitur populus dominatur praepollet. lgitur ut populo gratum erit, ita facies atque ita dices. 58
58. De nuevo observamos el valor del símil como procedimiento de persuasión; cf QVINT. inst. 4, 1 , 70. Las manifestaciones de voluntad tienen una importancia considerable en la apertura de las cartas fronton ianas, apareciendo en el 40% del material examinado. Símiles y comparaciones tomadas de la común experiencia humana son frecuentes en la apertura de las
epistulae de Séneca, apareciendo también en Plinio, al servicio de una manifestación de voluntad, como incitación a una determinada conducta. El uso de las compara/iones o e'tKóvE¡; se había identificado en la teoría retórica de Frontón, y en su aplicación práctica en las
epistul ae, como una forma de argumentación con función psicagógica, donde la imagen sustituye a un razonamiento, inserta en una estrategia comunicativa: cf P. V. COY A, 1994, p. 892; sin embargo no se había relacionado, que sepamos, con el discurso propiamente Flor. 11., 1 6 (2005), pp. 227-253.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 245
Las expresiones declarativas se valen igualmente de las habituales formulaciones:
ad M Caes. 1 7, p. 72, 9 s.: ... Cum cognoui, tum ... sensi ... 1 9 , p . 7 8 , 1 4 s. : ... scire poteris ...
1 1 1 6 , p. 1 20, 3 : ... ut te uelle intellexero ...
ad Ver. imp. 1 1 9 , p. 308, 1 0 s. : ... quod te meminisse nostri ... cognoui .. . ad am. 1 7 , p . 3 84, 1 7 s.: ... non .. . , ipse audiui, sed ... certo scio.
1 8, p. 3 86,9 ss.: Nec ignoro ... quamquam ego te optimum uirum .. . cognossem, et tu fortasse ... acceperis.
Una declaración directa puede ser introducida en la apertura mediante un locus a persond9:
ad am. 1 3 , p. 3 78,4 ss.: Montanum Licinium .. . sic diligo .. .
1 6 , p . 3 82,28 ss.: lunius Maximus tribunus ... officio amicefunctus est. 1 1 0, p. 3 88,2 ss.: Sardinius Saturninusfilium habet .. .
Cuando l a declaración se refiere a l a primera persona, puede tratarse de una información sobre el bienestar físico o estado general de autor, respondiendo al deseo de tranquilizar al destinatario sobre la propia situación; ello puede convertirse en una motivación subjetiva suficiente, dado un contexto social en que la vinculación epistolar asidua es habitual entre amigos y miembros de un círculo determinado: ad M Caes. 111 1 2, p. 1 30,8 s.: Ego beatus hilaris sanus iuvenis deniquefio, quom tu
ita proficis.
ad Ver. imp .. 11 9, p. 308,6 s.: Fatigatum me ualetudine diutina et praeter solitum graui ac grauissimis etiam luctibus ... adjlictum ...
ad am. 1 3 , p. 378,4 s.: (ita te reducem complectar, quo iure iurando mea tuaque salus aeque continetur) . . . 60
1 2 1, p. 398, 18: Ego integer ...
epistolar.
59. El procedimiento es bastante habitual en la presentación del recomendado, en las cartas de recomendación.
60. Es igualmente importante el deseo de salud dirigido al destinatario. Flor. 11., 16 (2005), pp. 227-253 .
246 M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ...
1 22, p. 400,3 s.: ... perieulosa ualetudine ipse et in hoe usque tempus eomjlietatus ...
E n este mismo contexto, l a motivación subjetiva para escribir una carta adquiere mayor importancia y tiende a situarse al principio mejor que en el cierre61 ; a idéntica concepción obedece, en nuestra opinión, la importante y relativa frecuencia de las expresiones de alegría y pesar en la apertura de la carta; si bien relacionadas generalmente con las referencias a comunicaciones previas, presentan la comunica ción epistolar como surgida sobre todo de una necesidad interna.
Los elementos más característicos que encontramos en el sector central son las expresiones declarativas, generalmente en primera posición, en concurrencia con los recursos habituales de transición, y las manifestaciones de voluntad. Dada la frecuencia e importancia de dichos elementos62, podemos destacar, de nuevo en el mensaje epistolar, al menos desde el punto de vista formal, la finalidad informativa junto a la intención exhortativa, referida ésta siempre al desarrollo expositivo
precedente, sea en la apertura, sea en la misma narratio:
ad M Caes. III 3, p. 1 1 6,4 ss. : Sed illud uerius est, probum uirum esse .. . Quod si umquam seissem ... Nune me uelim .. . in hae etiam parte eonsilio iuues ... id ipum est quod addubito et eonsilium poseo ... Quod si in istis eriminibus .. . putas debere me .. . urgere e t premere, fae me, domine optime e t mihi dulcissimé3, eonsilii tui eertiorem. III 8, p. 1 24,6 s.: Iam primum quidem illud seis clKÓva ei rei adsumi ut aut ornet quid aut deturpet ... aut ampliet aut ex minus eredibili eredibile effieiat64 Ubi
6 1. Cf H. KOSKENNIEMI, Studien, pp. 79 y 83 s.; el autor sitúa el fenómeno precisamente en tomo al siglo 11 d.C.
62. Expresiones declarativas y manifestaciones de voluntad de todo tipo surgen en este sector aproximadamente en el 40% del material analizado.
63 . Las formas de apelación de este tipo, en el interior del cuerpo epistolar, son un rasgo pe culiar de la correspondencia frontoniana, y único en la epistolografía clásica latina pagana; dirigidas en su mayoría a las personas imperiales, deben ser interpretadas como testimonios afectuosos, y corresponden sin duda al uso de la época; cf A.A. BASTIAENSEN, Le cérémonial épistol aire des chrétiens latins. Origine et premiers développements, Graecitas et Latinitas Christianorum primaeva, Suplementa, fase. 2, Nijmegen, 1964, pp. 12 s., que menciona domine, frater, fili.
64. El texto ilustra significativamente la función amplia de la imagen según la teoría retórica frontoniana, tanto al servicio de la delectatio como de la persuasio.
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nihil eorum usus erit, locus elKÓ VO� non erit ... Eorum si quid memoriae tuae elapsum est, non inutile erit eadem nos denuo retractare ... 65
Los distintos recursos y elementos que aparecen en este sector se orientan, de un modo u otro, a las dos funciones mencionadas; así, las citas poéticas, exempla, sentencias y comparaciones, a la vez que adornan la narración, constituyen medios de validez probatoria como refuerzo de la amonestación:
ad M Caes. 1 7, p. 72,24 ss. : Nec u ideo quis ueterum scriptorum quisquam me beatior
fuerit, quorum scripta Aesopus ad populum pronuntiauit aut Roscius ... Nam pie raque propia uenustate carentia gratiam sibimet alienam extrinsecus mutuantur ... Tan toque ego fortunatior quam fuit Hercules atque Aquilles, quorum arma et tela gestata sunt a Patricole et Philocteta, multo uiris uirtute inferioribus ... Verum est profecto quod ait nos ter Laberius, "adamare m iniciendum delenimenta es se deleramenta, beneficia autem ueneficia" ...
III 1 6, p. 1 3 8,3 ss.: Quidnam igitur tibi uidetur princeps ílle sapientiae simul atque eloquentíae Socrates? Huic enim primo ac potissimo testimonium apud te denuntiaui: eone usus genere dicendi, in quo nihil est oblicum, nihil interdum dissimulatum? ... /taque non uineis neque arietibus errores adulescentium expugnaba!, sed cuniculís subruebat, neque umquam ab eo auditores discessere lacerati sed non numquam lacessill"6•
Igualmente hallamos aquí expresiones de beneficio, manifestaciones tranquilizadoras y desarrollos causales y condicionales, que refuerzan y matizan la exhortación epistolar:
ad M Caes. 1 9, p. 80, 1 4 ss. : Vobis praeterea, quibus purpura et coceo uti necessarium est, eodem cultu non numquam oratio quoque est amicienda. Facies istud, et temperabis et moderaberis modo... optimo. Sic enim augurar; quicquid egregie umquam in eloquentia factum sil, te id perfecturum: tanto ingenio es praeditus tantoque te studio exerces ... Nam etsi aeque pernicitas equorum exercetur ...
65. De modo semejante, ver entre otras ad M. Caes. 1 5, p. 64, 1 1 ss.; 11 3 , p , 94,28 ss. (de M. Aurelio); III 2, p . 1 1 2,25 ss. (de M. Aurelio); 111 1 2, p. 1 30,9 ss.; ad Ver. im. 1 1 6, p. 300,20
SS. ; 11 8, p. 306, 1 9 SS.
66. Ver igualmente, entre otras, ad M. Caes. I I I 1 4, p. 1 34,29 ss.; ad Ver. imp. 11 8, p. 306,25
ss.; ad am. 1 6, p. 384,8 ss.; etc.
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III 2, p. 1 1 2,26 ss.: . . . id a te postulo et magnopere postulo et me, si inpetro, obligari tibi repromitto .. 67• At ex eo tibi maiorem laude m quaeris, si nec lacessitus quicquam responderis .. . ut autem non inciperet postulaui ab e o et impetrasse me credo .. . Utrumque enim uestrum .. . diligo68
En la correspondencia de Frontón, la peroratio epistolar se caracteriza por una apreciable variedad de elementos, al igual que en Plinio, a la vez que por la importancia secundaria de las formas declarativas, y la utilización preferente de todo tipo de manifestaciones de voluntad, sobre todo exhortaciones y peticiones corteses69• Una expresión declarativa, que puede reiterar el contenido principal, seguida de una manifestación de voluntad, constituye un cierre frecuente en las cartas: ad M Caes. III 1 4, p. 1 36,6 ss.: Nunc ut a fabula ad uerum conuertar, id ego non mediocriter anxius eram, ne .. . laboribus tuis ego insuper a/iquod molestiae atque oneris inponerem, si .. . ad rescribendum fatigarem. Nam me carere omni fructu amoris tui malim, quam te ne minimum .. . incommodi .. . subire.
Ad Amic. 1 4, p. 3 80,20 ss. : Quom haec ita esse deprehenderis, scito amplius esse in hominis moribus, tanta probitate est et uerecundia .. . Quantumcumque Aquilino meo honoris tribueris, id te mihi tribuere existimato70•
Sin embargo, no es habitual una motivación epistolar que utilice la forma declarativa, aunque puede emplear expresiones más específicas:
ad Pium 4, p. 362, 1 9 s.: Haec ego te, ut mea omnia cetera, scire uolui, conatus .. .
67. E l motivo de l a "obligación", una forma especial de agradecimiento, que corresponde también a la expresión más amplia de beneficio que acompaña a cualquier manifestación de voluntad, no es privativa de Plinio, ni de las cartas de recomendación, como indica en cierto modo A. PLANTERA, "Osservazioni sulle commendatizie latine da Cicerone a Frontone",
Annali del/a F acolta di Lettere, Filosofia e Magisterio del/a Universita di Cagliari 2 ( 1 977 -78) pp. 27 s. y n. 66; con todo, es una manifestación de agradecimiento más específica de la comendaticia.
68. Ver además ad M. Caes. III 3, p. 1 1 6, 1 6 ss.; III 8, p. 1 24, 1 7 .s.; III 12, p. 1 30, 1 4 ss. ; ad Ver. imp. 11 6, p. 300,24 ss.; ad am. 1 5, p. 382, 1 8 s.; 1 7, p. 384,24 ss.; 1 8, p. 386, 1 5 s.; etc.
69. Mientras que las expresiones declarativas figuran en el cierre en el 30% de las cartas analizadas, las manifestaciones de voluntad se hallan presentes aproximadamente en el 75% de los casos.
70. Ver además ad M. Caes. 1 5, p. 64,29 ss.; III 3, p. 1 1 6,2 1 ss. ; 8, p. 1 24, 1 9 ss.; l i l 17, p.
140,24 ss. ; ad am. 1 3, p. 378,26 ss.; 1 8, p. 386, 1 6 ss.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 249 ad M Caes. IV 3 , p. 1 62,7 s.: Post ista monui quibus studiis, quoniam ita ue/les, te historiae scribundae praeparares .. .
ad am. 1 1 , p . 3 76, 1 9 : Sollicitudo animi me agit multis eum uerbis commendare ... 71 Una interrogatio también puede reiterar emotivamente el contenido principal
del escrito: ·
ad M Caes. 11 1 O, p. 1 06,7 ss.: Oro te, quis iste mos est pridie magistratus eiurandi? Quid, quod ego paratus sum, dum ante piures dies eiurem, per piures deos iurare? ... Funciona, e n cambio, como una motivación suficiente y muy concreta toda forma de manifestación de voluntad, que aparece con bastante frecuencia como elemento único del cierre epistolar, sintetizando de forma afectiva el contenido epistolar esencial:
ad Ver. imp. 11 6, p. 300,27 ss.: Fac, oro te et obsecro, domine, quod tuo egregio ingenio decet, temperes et reparcas et modificeris desideriis omnibus, quae nunc acriora solito .. . existere necesse est post apstinentiam, quc:z necessario in tempore usu es72.
En alguna ocasión, proverbios, máximas y constataciones de carácter general, asumen también, como en Séneca y Plinio, la función de recapitular un contenido, incitando además a una determinada conducta o actitud:
ad M Caes. 1 9, p. 84, 1 : Ei 'ti KaKóv, t::'ts Iluppaírov Kt::cpaA.i)v
111 1 6, p. 1 3 8,22 ss.: Est enim genus hominum natura insectantibus indomitum, blandientibus conciliatum. Quam ob rem facilius precariis, decedimus quam uiolentis deterremur. . . Ita comitati monentium obsequimus, inclementiae obiurgantium obnitimur.
Referencias al escrito, preferentemente con la función de autol imitación, representan un elemento muy convencional para finalizar el cuerpo epistolar:
7 1 . Esta motivación interna no tiene más justificación que una ingeniosa disculpa por la extensión de la carta de recomendación; por lo demás, especialmente tratándose de destinatarios más íntimos, la motivación a partir de una necesidad subjetiva es más propia de la apertura.
72. De igual modo ad M Caes. 11 1 , p. 92,6 ss.; 11 5, p. 98,26 s.; IIl 6, p. 1 20, 1 7 ss.; ad Ver imp. 11 8, p. 308,3 s.; ad am. I 1 0, p. 388, 1 1 s.; etc.
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ad M Caes. IV 3 , p. 1 62,8 ss.: Qua de re cum longior sit oratio, ne modum epistulae
egrediar, fine m facio13•
Otro elemento característico del cierre, las expresiones tranquilizadoras, que aparecen generalmente junto a las manifestaciones de voluntad, testimonian de modo variado la relación amistosa con el destinatario, y funcionan como refuerzo persuasivo, según es habitual:
ad M Caes. 1 1 1 7, p. 1 40,26 s.: Me uade, me praede, me sponsore celeriter te in cacumine eloquentiae sistam.
ad Ver imp. 11 9, p. 308,23 s.: . . . et ubi primum commentarium miseris, adgrediar ex summis uoluntatis opibus ... 74
En un sentido similar al de dichas expresiones tranquilizadoras posiblemente pueden interpretarse las informaciones acerca del estado de salud o situación general que el autor da de sí mismo, tal como sucede en la apertura de la carta:
ad M Caes. ! 3, p. 58,7 s . : V aleo re uera multo quam opinabar commodius. De aquis nihildum cogito15•
73 . El procedimiento es utilizado sobre todo por Marco Aurelio: véase ad M Caes. 11, 3, p. 96,8 ss.; Il 7, p. 1 00,25 s.; II 8, p. 1 04,7 s. ; etc.
74. De modo semejante ad M Caes. II 3, p. 96, 14 ss. (proscriptum en una carta de M.
Aurelio ); III 3, p. 1 1 6,26 ss.
75. Estas manifestaciones son respuesta a una exhortación que M. Aurelio hace a Frontón, en el cierre de la carta precedente (M Caes. 1 2), sobre la vigilancia de su salud, pidiéndole también que le informe sobre la misma. Véase además M Caes. 1 20, p. 398,7 ss. En cuanto a las observaciones sobre el estado de salud en la apertura de la carta, parecen responder a una tradición más antigua, si atendemos a la correspondencia de Cicerón (véase además A. A. BASTIAENNSEN, op. cit. , pp. 16 s., que las explica por una renovada influencia griega). De cualquier forma, deseos de salud e información sobre la misma al comienzo del mensaje corresponden bien a la situación epistolar y suponen una toma de contacto apropiada; puede suponerse que más tarde se vinculasen a la petición de carta en el cierre, que en principio guardaba sobre todo relación con la manifestación de voluntad, y en Plinio conserva aún un sentido muy amplio. Como en Frontón, la petición expresa de carta está escasamente presente en el cierre de la carta pliniana; si relacionamos esto con las frecuentes referencias a comunicaciones previas en la apertura, puede deducirse que el intercambio epistolar es habitual en el círculo de amigos, sin que sea precisa una demanda explícita.
M.N. MUÑOZ - M.C. FRONTÓN EN LA TRADICIÓN ... 25 1 La preocupación por el bienestar físico del destinatario justifica igualmente alguna petición de cartas que encontramos en este sector; ya que se halla en un escrito de Marco Aurelio a su anciano maestro, puede responder a una situación muy específica y circunstancial :
ad M Caes. 1 2, p. 52,8 ss. : Si et quando et, nunc ut commode agas, cito, oro, perscribe mihi et mente m meam in pectus meum repone.
En el caso de Frontón respecto a su discípulo, no surge una petición explícita de carta, aunque las conjeturas sobre la salud del destinatario parecen funcionar como tal:
ad M Caes. 1 9, p. 82,27 ss.: Quid est, domine? Certe hilaris es, certe bene uales, omnium rerum certe sanus es. Male dum similiter ne umquam nos perturbes ut natali tuo perturbasti, cetera minus laboro.
El examen de la fraseología como indicio de la estructura compositiva revela de nuevo, en las colecciones epistolares de Frontón, la vigencia de todos los convencionalismos tradicionales y una función similar a la que cumplían en los epistológrafos anteriores de los distintos elementos de la carta. Un ejemplo detallado servirá para comprobar esta afirmación. Analicemos ad M Caes. 1,3, p. 52, 1 9 ss. la carta que comienza por una apelación directa y enfática (Tu, Caesar), contiene en la apertura una entusiasta referencia a la comunicación anterior (Quid. . jortunatianus, quid me uno beatius esse potes/, ad quem tu tamfrag/antes litteras mittis? ... Quis, si istas litteras tuas legerit quibus tu deos etiam pro salute me uotis aduocas et precaris ?); una expresión de alegría motivada por el contenido de ésta, a la que se une la manifestación del bienestar propio (O me beatum, ore tuo me diis commendatum! Putasne ullus dolor penetrare sciat corpus ... prae tanto gaudio? Procedo iam .. . neque doleo ... uigeo ualeo exulto ... tanta me laetitia perfusumi ut rescribere tibi ilico non potuerim ... Quid enim ego possim iucundius ... blandius ... amantius quam tu scripsisti mihi proponere?); la expresión declarativa motiva la carta como obligada respuesta (necdum quid aut quem ad modum rescribam tibi reperio), y también introduce el tema que será desarrollado en la narra ti o (Jgitur ut argumentum ... epistulae reperiam, quod. .. ·ob meritum sic ma amas?); finaliza la apertura una exhortación relacionada con el tema en cuestión, y a la vez coherente con el contenido que se ha destacado en la comunicación previa ( Vide igitur ut, si quis interroget cur Frontonem ames, habeas .. . quodfacile respondeas). Tras el amplio proemio, el sector central, que se inicia con un locus a persona -referido al propio Frontón- mediante recursos