• No se han encontrado resultados

PROGRAMA DE INFORMACIÓN E INDICADORES DE GESTIÓN DE RIESGOS BID CEPAL IDEA

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "PROGRAMA DE INFORMACIÓN E INDICADORES DE GESTIÓN DE RIESGOS BID CEPAL IDEA"

Copied!
37
0
0

Texto completo

(1)

P

ROGRAMA DE

I

NFORMACIÓN E

I

NDICADORES DE

G

ESTIÓN DE

R

IESGOS

BID – CEPAL – IDEA

EJECUCIÓN DEL COMPONENTE II

Indicadores para la Gestión de Riesgos

OPERACIÓN ATN/JF-7907-RG

APLICACIÓN DEL SISTEMA DE INDICADORES

1980 - 2000

- MÉXICO -

RESUMEN DE RESULTADOS

(2)

INDICADORES DE RIESGO Y DE GESTIÓN DEL RIESGO DE LOS

DESASTRES: RESULTADOS PARA MÉXICO

El riesgo de los desastres no sólo depende de la posibilidad que se presenten eventos o fenómenos naturales intensos, sino también de las condiciones de vulnerabilidad que favorecen o facilitan que se desencadenen desastres cuando se presentan dichos fenómenos. La vulnerabilidad está íntimamente ligada a los procesos sociales que se desarrollan en las áreas propensas y usualmente tiene que ver con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de resiliencia de la población ante amenazas de diferente índole. En otras palabras, los desastres son eventos socio-ambientales cuya materialización es el resultado de la construcción social del riesgo. Por lo tanto, su reducción debe hacer parte de los procesos de toma de decisiones, no sólo en el caso de reconstrucción posdesastre, sino también en la formulación de políticas públicas y la planificación del desarrollo. Por esta razón, es necesario fortalecer el desarrollo institucional y estimular la inversión para la reducción de la vulnerabilidad con fines de contribuir al desarrollo sostenible de los países.

El propósito del sistema de indicadores desarrollado en el marco de la operación ATN/JF-7907-RG del BID1, es dimensionar la vulnerabilidad y el riesgo, usando indicadores a escala nacional, para facilitar a los tomadores de decisiones de cada país tener acceso a información relevante que les permita identificar y proponer acciones efectivas de gestión del riesgo, considerando aspectos macroeconómicos, sociales, institucionales y técnicos. Este sistema de indicadores permite representar el riesgo y la gestión del riesgo a escala nacional, facilitando la identificación de los aspectos esenciales que lo caracterizan desde una perspectiva económica y social, así como también comparar estos aspectos o el riesgo mismo de los diferentes países estudiados.

El sistema de indicadores que aquí se propone permite la comparación de cada país en diferentes periodos, de 1980 al 2000. Esto facilita el moverse hacia un enfoque orientado a datos más analítico y riguroso para la toma de decisiones en gestión de riesgos. Este sistema de indicadores permite: ƒ Representar el riesgo a escala nacional, facilitando la identificación de aspectos esenciales que

lo caracterizan, desde una perspectiva económica y social.

ƒ Valorar el desempeño de la gestión del riesgo en los diferentes países estudiados con el fin de establecer objetivos de desempeño que mejoren la efectividad de la gestión.

Por la falta de parámetros no es posible en este sistema evadir la necesidad de proponer indicadores cualitativos, valorados con escalas subjetivas debido a la naturaleza de los aspectos que se evalúan, como es el caso de los indicadores relacionados con la gestión de riesgos. La ponderación -o peso- de los indicadores que constituyen algunos índices se ha realizado con base en el criterio de expertos y de funcionarios de enlace de instituciones competentes de cada país, analizado y utilizando técnicas numéricas consistentes desde el punto de vista teórico y estadístico.

(3)

Su agrupación en cuatro componentes o índices compuestos refleja los principales elementos que representan la vulnerabilidad y el desempeño de cada país en materia de gestión de riesgos de la siguiente manera:

1. El Índice de Déficit por Desastre, IDD, refleja el riesgo del país en términos macroeconómicos y financieros ante eventos catastróficos probables, para lo cual es necesario estimar la situación de impacto más crítica en un tiempo de exposición, definido como referente, y la capacidad financiera del país para hacer frente a dicha situación.

2. El Índice de Desastres Locales, IDL, captura la problemática de riesgo social y ambiental que se deriva de los eventos frecuentes menores que afectan de manera crónica el nivel local y subnacional, afectando en particular a los estratos socioeconómicos más frágiles de la población y generando un efecto altamente perjudicial para el desarrollo del país.

3. El Índice de Vulnerabilidad Prevalente, IVP, esta constituido por una serie de indicadores que caracterizan las condiciones prevalecientes de vulnerabilidad del país en términos de exposición en áreas propensas, fragilidad socioeconómica y falta de resiliencia social en general.

4. El Índice de Gestión de Riesgo, IGR, corresponde a un conjunto de indicadores relacionados con el desempeño de la gestión de riesgos del país, que reflejan su organización, capacidad, desarrollo y acción institucional para reducir la vulnerabilidad, reducir las pérdidas, prepararse para responder en caso de crisis y de recuperarse con eficiencia.

De esta forma el sistema de indicadores cubre diferentes perspectivas de la problemática de riesgos de cada país y tiene en cuenta aspectos como: condiciones de daño o pérdidas potenciales debido a la probabilidad de eventos extremos, desastres o efectos sufridos de manera recurrente, condiciones socio-ambientales que facilitan que se presenten desastres, capacidad de recuperación macroeconómica, desempeño de servicios esenciales, capacidad institucional y efectividad de los instrumentos básicos de la gestión de riesgos, como la identificación de riesgos, la prevención-mitigación, el uso de mecanismos financieros y de transferencia de riesgo, el grado de preparación y reacción ante emergencias y la capacidad de recuperación. Cada índice tiene asociado un número de variables que se han medido empíricamente. La selección de las variables se hizo teniendo en cuenta varios factores que incluyen: cobertura del país, la validez de los datos, la relevancia directa con el aspecto que los indicadores intentan medir y la calidad. Donde fue posible se intentó realizar medidas directas de los aspectos que se deseaban capturar. En algunos casos hubo que emplear proxies. En general se buscaron variables con amplia cobertura en los países, pero en algunos casos se acordó hacer uso de algunas variables con poca cobertura si lo que representaban eran aspectos importantes del riesgo que de otra forma se perderían.

(4)

MÉXICO

1. EXPOSICIÓN Y AMENAZAS NATURALES

La República Mexicana está ubicada en América del Norte. México es el quinto país más grande en el Hemisferio Occidental y es rico en los recursos naturales como el petróleo y gas natural. La capital de la nación, México, D.F., es una de las ciudades más grandes en el mundo.

Figura 1. Mapa México. (Fuente: Encarta 2003)

1.1. Población

(5)

la población en millones de habitantes para algunas de las ciudades y su variación en el tiempo desde el año 1985 hasta el año 2003.

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1.980 1.985 1.990 1.995 2.000 2.003 Año Mi llone s de ha bit a n tes

Acapulco Manzanillo Lázaro Cárdenas Salina Cruz Sta Ma Huatulco Benito Juarez Ciudad de mèxico

Figura 2. Población por ciudades

1.2. Principales centros urbanos

México D.F., tenía una población de 8,591,309 en el año 2000 y una población de 16.9 millones (1996) en su área metropolitana., Guadalajara, con una población de 1,647,720 en el año 2000, Netzahuacóyotl (1,224,924 habitantes), Monterrey (1,108,499 habitantes), Puebla, (1,346,176 habitantes), Juárez (1,217,818 habitantes).

1.3. Áreas de influencia según tipo de amenazas

En la Figura 3 se ilustra los porcentajes del área del país bajo la influencia de diferentes tipos de amenaza o peligro por fenómenos naturales.

Figura 3. Área de influencia según tipo de amenaza. (Fuente Munich Re)

Sismo

Erupción volcánica Tsunami

Tormenta tropical Tormenta invernal Oleada por tormenta Tornado Granizada Descargas eléctricas Inundación Sequía Helada

Exposición: Ninguna Muy Alta

(6)

Los fenómenos naturales cuya amenaza tiene la mayor importancia para el país son el terremoto y el huracán. Hay una variedad de otros fenómenos naturales que son generalmente menos severos pero capaces de producir daño local significativo, entre éstos se encuentran los tsunamis y oleadas de tormenta. Los deslizamientos, inundaciones, oleadas de tormenta y tsunamis se asocian generalmente con terremotos o huracanes. Estos fenómenos extremos causarían las mayores pérdidas en el futuro como resultado de eventos de altas consecuencias y baja probabilidad de ocurrencia. La amenaza asociada a estos eventos tiene una alta incertidumbre. Esta información es de especial importancia para la estimación del Índice de Déficit por Desastre, IDD. Por otra parte, otros fenómenos más recurrentes y puntuales como deslizamientos, incendios, inundaciones, causan efectos continuos en el nivel local sin que sean muy visibles. Estos eventos tienen también grandes efectos en la población y acumulativamente pueden ser importantes. La información sobre estos eventos es de especial importancia para la estimación del Índice de Desastres Locales. A continuación se hace una breve descripción de la amenaza sísmica, volcánica e hidrometeorológica del país.

1.4. Amenaza sísmica

En la Figura 4 se presenta un mapa general de amenaza sísmica de México. El mapa corresponde a aceleraciones máximas del terreno para un período de retorno de 500 años, equivalentes a una probabilidad de excedencia del 10% en 50 años.

Figura 4. Mapa de amenaza sísmica. (Fuente http://www.seismo.ethz.ch/)

(7)

San Andrés, la Trinchera Mesoamericana y la falla Motagua Polochic. A lo anterior se suman numerosas fallas regionales o locales con distintos grados de actividad sísmica, entre las cuales destacan Acambay, localizada en el centro del país, y el sistema de fallas de Ocosingo en Chiapas, al sur del país.

Tabla 1. Eventos Sísmicos ocurridos en México

Ubicación Fecha Magnitud

Oaxaca 23 de agosto de 1696 M~7.5

Jalisco 22 de noviembre de 1837 M~7.7

Oaxaca 9 de marzo de 1845 M=8.0

Oaxaca 5 de mayo de 1854 M=8.0

Zapopan (Jalisco) 11 de febrero de 1875 M~7.5

Oaxaca-Guerrero 29 de enero de 1899 M ~ 8.4

Jalisco 20 de enero de 1900 M = 8.3

Jalisco 16 de mayo de 1900 M = 7.8

Chiapas 23 de septiembre de 1902 M = 8.4

Baja California Norte 16 de octubre de 1902 M = 7.8

Oaxaca-Chiapas 14 de enero de 1903 M = 8.3

Acapulco 15 de abril de 1907 M = 8.3

Golfo de Baja California 16 de octubre de 1907 M = 7.5

Jalisco 7 de junio de 1911 M = 8.0

Ciudad Guzmán (Jalisco) 30 de abril de 1921 M = 7.8

Pinotepa Nacional (Oaxaca) 17 de junio de 1928 M = 8.0

Puerto Escondido (Oaxaca) 9 de octubre de 1928 M = 7.6

Jalisco 3 de junio de 1932 M = 8.2

Jalisco 18 de junio de 1932 M = 7.8

Colima 22 de junio de 1932 M = 7.9

Orizaba (Veracruz) 26 de julio de 1937 M = 7.7

Petatlán (Guerrero) 22 de febrero de 1943 M = 7.5

Acapulco (Guerrero) 28 de julio de 1957 M = 7.9

Oaxaca 23 de agosto de 1965 M = 7.6

Chiapas 29 de abril de 1970 M = 7.3

Colima 30 de enero de 1973 M = 7.7

Orizaba (Veracruz) 28 de agosto de 1973 M = 7.3

Oaxaca 29 de noviembre de 1978 M = 7.8

Petatlán (Guerrero) 26 de enero de 1979 M = 6.5

Petatlán (Guerrero) 14 de marzo de 1979 M = 7.6

Tehuantepec (Oaxaca) 22 de junio de 1979 M = 7.1

Huajuapan de León (Oaxaca) 24 de octubre de 1980 M = 7.0

Playa Azul (Michoacán) 25 de octubre de 1981 M = 7.3

Ometepec (Guerrero) 7 de junio de 1982 M = 7.0

Michoacán 19 de septiembre de 1985 M = 8.1

Michoacán 20 de septiembre de 1985 (local) M = 7.5

(8)

México, por las características del subsuelo, es una de las zonas que presentan mayor riesgo ante la ocurrencia de sismos de gran magnitud (del orden de 8 grados Richter) como los que se originan en la zona sísmica de Guerrero. El sismo de 1985, de intensidad 8.1 en la escala de Richter, afectó a 130,204 personas y originó daños estimados en US$ 4,000 millones de dólares.

Figura 5. Zona de Guerrero donde se generan grandes terremotos

1.5. Amenaza volcánica

En lo que se refiere al vulcanismo, en México existen actualmente 16 volcanes activos, de los cuales seis están considerados como de alto riesgo, siete de riesgo intermedio y tres de riesgo moderado. La mayoría de estos volcanes se localizan dentro de la Cordillera Neovolcánica o Faja Volcánica Mexicana, la cual abarca completamente el territorio de dos estados y parte de otros doce y cuya población asentada en la zona de influencia es de más de 36 millones de habitantes. Existen además otros volcanes activos que no pertenecen a la Faja Volcánica Mexicana, pero que también presentan un alto nivel de riesgo, tales como el volcán San Martín en el estado de Veracruz, así como el Chichón y el Tacaná en Chiapas. Este último es el primer volcán de la gran cadena centroamericana de volcanes cuya peligrosidad es ampliamente conocida. Finalmente, destacan los volcanes localizados en la península de Baja California y los volcanes Bárcena y Everman en las islas de Socorro y Guadalupe.

1.6. Amenaza hidrometeorológica

(9)

En relación a las perturbaciones ciclónicas, las áreas de Mexico regularmente afectadas abarcan más del 60% del territorio nacional. De hecho, éste es uno de los fenómenos hidrometeorológicos que expone con mayor frecuencia a una parte importante de la población del país y genera cuantiosas pérdidas materiales. De este tipo de fenómenos, el huracán Gilberto, que penetró en tierras mexicanas durante el mes de septiembre de 1988 es el que mayores daños a la agricultura y a la población (de 6 estados) ha causado, dejando un total de 95,007 hectáreas totalmente destruidas, 269,121 hectáreas parcialmente destruidas, 9,739 casas destruidas y 225 muertos. Las inundaciones, por su parte, son consideradas en importancia como el segundo tipo de fenómenos hidrometeorológicos que afectan al país, siendo también éste origen de fuertes pérdidas económicas y un gran número de afectados. Finalmente, las sequías, granizadas y las temperaturas extremas son factores que también se presentan constantemente en gran parte del territorio mexicano.

Las mayores catástrofes hidrometeorológicas que han ocurrido recientemente en el país han sido el huracán Pauline en el año 1997, de intensidad 418 kph, en el cual murieron 230 personas y resultaron afectadas 800.200; la inundación en el año 1999 de 200 km2 en la cual murieron 636 personas y 616,060 resultaron afectadas. Los más costosas el huracán Arlene, Beatriz en el año 1993 que afectó a 10,000 personas y sus daños se estimaron en US$ 1,670 millones; el huracán

Gilbert en el año 1988 que afectó a 100,000 personas y causó daños estimados en US$ 1,350

millones; la sequía en el año 1996, cuyo daños se estimaron en US$ 1,200 millones; el huracán

Ismael en el año 1995, que registró vientos de 153 kph, que afectó a 40.000 personas y cuyos

daños se estimaron en US$ 800 millones; el huracán Juliette en el año 2001, que afectó a 3,800 personas y causó daños estimados en US$ 400 millones; el huracán Roxane en el año 1995, que afectó a 20,000 personas y sus daños se estimaron en US$ 241 millones de dólares.

(10)

2. ÍNDICE DE DÉFICIT POR DESASTRE (IDD)

El IDD refleja el riesgo del país en términos macroeconómicos y financieros ante eventos catastróficos probables, para lo cual es necesario estimar la situación de impacto más crítica en un tiempo de exposición, definido como referente, y la capacidad financiera del país para hacer frente a dicha situación. Desde el punto de vista numérico el IDD es un índice sintético de relación de indicadores de tipo deductivo, que depende de la modelación simplificada del riesgo físico en función de una amenaza extrema factible, es decir esta basado en una previsión científica aproximada, con la adecuada resolución para el tipo de decisiones factibles.

Para determinar la exposición fiscal se estiman las pérdidas potenciales que podrían ocurrir en el país utilizando varios referentes (períodos de retorno de los fenómenos catastróficos), utilizando técnicas de acuerdo con el estado del arte desde el punto de vista actuarial y técnico-científico. Dada la demanda de recursos que implicarían estos escenarios, tanto espacialmente como temporalmente en el país, se puede estimar el déficit potencial que significaría la ocurrencia de dichos eventos para el Estado, de acuerdo con el posible acceso a recursos internos y externos que actualmente tiene el gobierno, con fines de rehabilitación y reconstrucción. Igualmente, se puede establecer el valor de la pérdida anual esperada (conocida actuarialmente como prima técnica) y la posibilidad que tiene el gobierno de cubrirla, por ejemplo con recursos del presupuesto o mediante los excedentes de superávit intertemporal.

En resumen el IDD corresponde a la relación entre la demanda de fondos económicos contingentes o pérdida económica directa que debe asumir el Estado –resultado de la ocurrencia de un Evento Máximo Considerado, EMC– y su resiliencia económica, correspondiente a la disponibilidad o acceso a fondos internos o externos del país para restituir el inventario físico afectado,

Las pérdidas potenciales se calcularon mediante un modelo que tiene en cuenta, por un parte, diferentes amenazas, -que se calculan en forma probabilística de acuerdo con el registro histórico de las intensidades de los fenómenos que las caracterizan- y, por otra parte, la vulnerabilidad física actual que presentan los elementos expuestos ante dichos fenómenos. La pérdida económica o demanda de fondos contingentes (numerador del índice) se obtiene de la modelación del impacto potencial causado por el EMC para un período de retorno definido: 50, 100 ó 5002 años, que equivalen a 18%, 10%, 2% de probabilidad de excedencia en un período de exposición de 10 años.

La resiliencia económica (el denominador del índice) representa los posibles fondos internos o externos que frente al daño el gobierno del país, como responsable de la recuperación o

2

(11)

propietario de los bienes afectados, puede acceder en el momento de la evaluación. El acceso a dichos fondos tiene restricciones y costos asociados por lo cual es necesario estimarlos como valores factibles de acuerdo con las condiciones macroeconómicas y financieras de cada país. En esta evaluación se han tenido en cuenta: el pago de seguros y reaseguros que aproximadamente recibiría el país por los bienes y la infraestructura asegurada del gobierno; las reservas disponibles en fondos

para desastres con los que cuenta el país en el año de la evaluación; los valores que puede recibirse

como ayudas y donaciones, tanto públicas como privadas, nacionales como internacionales; el valor posible de nuevos impuestos que el país podría recaudar adicionalmente en caso de un desastre mayor; la estimación del margen de reasignación presupuestal que tiene el país, que usualmente corresponde al margen de gastos discrecionales del gobierno; el valor factible de crédito externo que puede obtener el país con los organismos multilaterales y en el mercado de capitales en el exterior; y el crédito interno que puede obtener el país con los bancos comerciales y en algunos casos con el banco central, cuando es legal obtener préstamos del mismo.

Un IDD mayor que 1.0 significa incapacidad económica del país para hacer frente a desastres extremos, aun cuando aumente al máximo su deuda. A mayor IDD mayor es el déficit.

De manera complementaria y para facilitar poner en contexto el IDD se ha propuesto un indicador colateral adicional IDD’ que ilustra qué porción de los gastos de capital del país corresponde la pérdida anual esperada o prima pura de riesgo. Es decir qué porcentaje de la inversión sería el pago anual por desastres futuros. El IDD’ también se estima con respecto al monto de recursos sostenible por superávit intertemporal3, que el gobierno puede destinar, calculado a 10 años. Es decir el porcentaje que representaría la prima técnica del ahorro potencial a valor presente. En caso de que anualmente la pérdida supere el monto de recursos disponible por superávit se prevé que con el tiempo habría un déficit por desastres que implicaría el inevitable aumento de la deuda. En general, si el superávit intertemporal es negativo el pago de la prima sencillamente aumentaría el déficit ya existente.

Detalles de los fundamentos técnicos de los modelos utilizados se encuentran en el documento de la metodología (Cardona et al 2004a/b), disponible en la página: http://idea.unalmzl.edu.co

2.1. Parámetros de referencia para el modelo

Aunque no existen datos detallados útiles para la modelación sobre el inventario de inmuebles públicos y privados es posible con información general de área construida y población realizar algunas estimaciones de parámetros aproximados que permitan dar una valoración coarse grain del volumen y costo de los elementos expuestos requeridos para el análisis. A continuación se presentan los parámetros que se utilizaron para efectos de conformar una estructura de información homogénea y consistente para los fines específicos del proyecto. Se estimaron

(12)

parámetros como el costo por metro cuadrado de ciertos tipos constructivos, el número de metros cuadrados construidos en cada ciudad en relación con el número de habitantes y la distribución porcentual de las áreas construidas en grupos básicos de análisis como el componente público, el privado, que en caso de desastre estaría a cargo del Estado, y el resto de los bienes privados, que constituyen el stock de capital. La Figura 6 presenta las estimaciones de áreas construidas en los diferentes componentes y su variación en el tiempo (desde el año 1980 hasta el 2003.) La Figura 7 presenta una gráfica equivalente en términos de valores expuestos para todo el país.

- 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1980 1985 1990 1995 2000 2003 Año Á re a to ta l co n s tr u id a ( K m 2 )

Área total Construída Area sector Público Privado a cargo del Estado

Figura 6. Áreas construidas por componente, en km2

- 200 400 600 800 1.000 1.200 1980 1985 1990 1995 2000 2003 Año M ile s d e millo n e s U S D

Valor total Sector público Privado a cargo del Estado

Figura 7. Valor expuesto por componente en miles de millones de dólares.

(13)

2.2. Estimación de los indicadores

En la Tabla 2 se presenta el IDD cada cinco años desde 1980 hasta el 2000, para los Eventos Máximos Considerados, EMC, de períodos de retorno de 50, 100 y 500 años.

Tabla 2. IDD para diferentes periodos de retorno

IDD 1980 1985 1990 1995 2000

IDD50 0,42 0,49 0,31 0,95 0,56

IDD100 0,66 0,76 0,49 1,37 0,86

IDD500 1,11 1,23 0,89 1,77 1,32

Para los eventos extremos máximos en 500 años en cada período4, el IDD es superior a 1.0, lo que indica que el país no tendría recursos propios suficientes, o por transferencia y/o de financiación factible para afrontar las pérdidas y realizar la reposición del stock de capital afectado. Para eventos máximos en 50 y 1005 años el país, en general, ha estado en capacidad de cubrir los costos de reconstrucción con sus propios recursos o con lo que habría podido acceder de ser necesario. Ahora bien, la Tabla 3 presenta los valores del IDD’, tanto con respecto a gastos de capital o presupuesto anual de inversión, como del ahorro posible por superávit intertemporal a 10 años, expresados en porcentaje.

Tabla 3. IDD’ con respecto a gastos de capital y superávit intertemporal

IDD' 1980 1985 1990 1995 2000

IDDGC 2,35% 3,66% 4,19% 5,70% 3,41%

IDDSI 4,33% 3,25% 1,78% 2,88% 5,35%

La Figura 8 ilustra tanto los valores del IDD como del IDD’ con respecto a los gastos de capital. Las gráficas ilustran que el IDD fue relativamente constante hasta 1990, pero en 1995, éste presentó un aumentó significativo con respecto a los años anteriores. Sin embargo para el 2000 el índice se redujo. En parte esta reducción se debe a variaciones en la tasa de cambio, pues hay una reducción en el valor en dólares de los elementos expuestos. El IDD’ con respecto al presupuesto de inversión ha aumentado gradualmente desde 1985 hasta 1995, pero para el año 2000 se presenta una reducción de éste. Esto ilustra que si las obligaciones contingentes del país se cubrieran mediante seguros (prima pura anual), el país tendría que invertir aproximadamente el 3.41% de sus gastos anuales de capital en el 2000 para cubrir sus futuros desastres. El IDD’ con respecto al monto sostenible de superávit intertemporal indica que la prima pura anual desde 1985 hasta 1990 disminuyó, y para 1995 y 2000 estaría cada vez siendo un mayor porcentaje del ahorro posible por superávit, lo que indica que el país ha tenido recursos de ahorro intertemporal a valor presente para cubrir las primas de riesgo por desastres extremos.

4 Lo que no significa que ocurran cada 500 años. Dicho evento puede ocurrir en cualquier momento y tiene una probabilidad del 2% de presentarse en un lapso de 10 años.

5

(14)

Figura 8. IDD50, IDD100, IDD500, IDD’GC

Dada la importancia de las cifras que componen el IDD y el IDD’ en cada período y considerando los desastres extremos de referencia, en la Tabla 4 se presentan los valores de las pérdidas potenciales para el país para el Evento Máximo Considerado, EMC, con periodos de retorno de 50, 100 y 500 años. Esta estimación en retrospectiva se realizó para el nivel de exposición del país cada cinco años desde 1980 hasta el 2000. Así mismo se presenta el valor de la pérdida anual esperada o prima pura necesaria para cubrir los futuros desastres en cada período o momento indicado. Con base en estas estimaciones (numerador de los indicadores) se han realizado los cálculos del IDD y del IDD’ en los diferentes períodos, que se han presentado previamente.

Estos indicadores pueden estimarse cada cinco años y servirían para identificar si hay una reducción o un aumento del potencial de déficit por desastre. Inversiones en mitigación (reforzamiento de estructuras vulnerables) que reduzcan el potencial de pérdidas o el aumento de la cobertura de seguros de los elementos expuestos, que aumentarían la resiliencia económica, podrían reflejarse en una futura evaluación del IDD para el país.

(15)

Tabla 4. Pérdida probable y prima pura para cálculo del IDD e IDD’

L50 1980 1985 1990 1995 2000

Total - Millones US$ 7.366,3 8.067,2 8.824,1 9.567,4 10.290,7 Gobierno - Millones US$ 1.300,2 1.424,6 1.559,0 1.692,5 1.822,7 Pobres - Millones US$ 1.341,7 1.478,6 1.627,6 1.807,9 1.971,7

Total - %PIB 3,79% 4,37% 3,36% 3,34% 1,77%

Gobierno - %PIB 0,67% 0,77% 0,59% 0,59% 0,31%

Pobres - %PIB 0,69% 0,80% 0,62% 0,63% 0,34%

L100

Total - Millones US$ 15.408,6 16.858,8 18.423,6 19.918,4 21.382,0 Gobierno - Millones US$ 2.574,6 2.819,4 3.083,9 3.345,0 3.598,6 Pobres - Millones US$ 1.820,8 2.006,2 2.207,8 2.451,7 2.674,0

Total - %PIB 7,93% 9,14% 7,01% 6,96% 3,68%

Gobierno - %PIB 1,32% 1,53% 1,17% 1,17% 0,62%

Pobres - %PIB 0,94% 1,09% 0,84% 0,86% 0,46%

L500

Total - Millones US$ 64.215,1 70.022,3 76.264,3 81.305,0 86.622,6 Gobierno - Millones US$ 8.208,9 8.958,5 9.765,0 10.439,0 11.140,3 Pobres - Millones US$ 1.988,2 2.189,1 2.407,4 2.659,6 2.893,8

Total - %PIB 33,04% 37,96% 29,03% 28,41% 14,92%

Gobierno - %PIB 4,22% 4,86% 3,72% 3,65% 1,92%

Pobres - %PIB 1,02% 1,19% 0,92% 0,93% 0,50%

Ly

Total - Millones US$ 801,1 875,5 956,0 1.026,9 1.099,0

Gobierno - Millones US$ 125,0 136,8 149,4 161,0 172,6

Pobres - Millones US$ 104,7 115,4 127,1 141,1 153,8

Total - %PIB 0,41% 0,47% 0,36% 0,36% 0,19%

Gobierno - %PIB 0,06% 0,07% 0,06% 0,06% 0,03%

Pobres - %PIB 0,05% 0,06% 0,05% 0,05% 0,03%

(16)

Tabla 5. Resiliencia económica, fondos y recursos para el cálculo del IDD

Fondos 1980 1985 1990 1995 2000

Primas Seguros - %PIB 1,149 1,166 1,184 1,207 1,235

Seguros/Reaseg.50 -F1p 30,3 33,9 37,7 42,3 46,9 Seguros/Reaseg.100 -F1p 50,5 56,3 62,6 70,0 77,5 Seguros/Reaseg.500 -F1p 117,1 130,0 144,1 158,1 173,3 Fondos desastres -F2p 14,0 187,2 4,3 0,0 421,1 Ayuda/donacions.50 -F3p 368,3 403,4 441,2 478,4 514,5 Ayuda/donacions.100 -F3p 770,4 842,9 921,2 995,9 1.069,1 Ayuda/donacions.500 -F3p 3.210,8 3.501,1 3.813,2 4.065,3 4.331,1 Nuevos Impuestos -F4p 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0

Gastos de capital - %PIB 5,033 3,739 2,510 1,852 1,646 Reasig. presuptal. -F5p 5.869,6 4.138,7 3.957,1 3.180,0 5.736,4

Crédito externo. -F6p 0,0 553,4 2.889,8 0,0 0,0

Crédito interno -F7p 0,0 553,4 2.889,8 0,0 0,0

Superávit Intertemp. d*- %PIB 2,73 4,20 5,90 3,67 1,05

Superávit Intertemp. -F8p 5.309,9 7.754,8 15.512,5 10.489,6 6.099,6 RE.50

Total - Millones US$ 6.282,3 5.870,0 10.219,9 3.700,7 6.718,9

Total - %PIB 3,23% 3,18% 3,89% 1,29% 1,16%

RE.100

Total - Millones US$ 6.704,5 6.332,0 10.724,8 4.245,9 7.304,1

Total - %PIB 3,45% 3,43% 4,08% 1,48% 1,26%

RE.500

Total - Millones US$ 9.211,5 9.063,9 13.698,3 7.403,4 10.662,0

Total - %PIB 4,74% 4,91% 5,21% 2,59% 1,84%

(17)

3. ÍNDICE DE DESASTRES LOCALES (IDL)

El objetivo de este índice es captar qué tan propenso es el país a la ocurrencia de desastres menores y el impacto acumulativo que causa este tipo de eventos al desarrollo local. Este índice intenta representar la variabilidad y dispersión espacial del riesgo al interior del país como resultado de eventos menores y recurrentes. Este enfoque considera la importancia que para un país tiene la frecuente ocurrencia de eventos de escala menor, que rara vez entran en las bases de datos de desastres internacionales, en incluso nacionales, pero que plantea problemas de desarrollo serios y acumulativos para el nivel local y, dado su probable impacto generalizado, para el país como un todo. Dichos eventos, que pueden ser el resultado de procesos socio-naturales asociados con el deterioro ambiental, están relacionados con fenómenos persistentes o crónicos, como deslizamientos, avalanchas, inundaciones, incendios forestales, sequías y también terremotos, huracanes y erupciones volcánicas de menor escala.

Dado que, de acuerdo con las denominaciones e intereses de cada país, existen muchos tipos de eventos en la base de datos DesInventar6, se clasificaron en seis categorías: fenómenos geodinámicos externos e internos, hidrológicos, atmosféricos, tecnológicos y biológicos. Sin embargo, para simplificar, a los fenómenos geodinámicos externos se les denominó coloquialmente como a) deslizamientos y flujos y a los fenómenos geodinámicos internos se les identificó como b) eventos sismo-tectónicos. Se agruparon los fenómenos hidrológicos con los atmosféricos y se les denominó coloquialmente como c) inundaciones y tormentas e igualmente se agruparon los fenómenos tecnológicos y biológicos y se les identificó como d) otros eventos. Por otra parte, la base de datos se adecuó para procesar la información de tres variables: i) muertos, ii) afectados y iii) pérdidas directas –representadas en una valoración económica de las viviendas y cultivos destruidos– para los cuatro tipos de evento. Se consideró pertinente adicionar afectados con damnificados, dado que en algunos países se usa una u otra denominación para lo mismo, y se acordó adicionar las viviendas destruidas con las viviendas afectadas, considerando que una vivienda afectada corresponde a 0.25 viviendas destruidas. El valor de reposición de cada vivienda destruida se asumió equivalente al valor promedio de una vivienda de interés social en el período de análisis. Por otra parte, el valor de una hectárea de cultivos se determinó con base en un precio promedio ponderado de las áreas de cultivos usualmente afectadas, según el criterio de expertos de cada país en el período de análisis.

El IDL es un índice que capta de manera simultánea la incidencia y la uniformidad de la distribución de efectos a nivel local, es decir da cuenta del peso relativo y la persistencia de los efectos causados por los diferentes fenómenos que originan desastres en la escala municipal. El IDL lo constituye la suma de tres subindicadores calculados con base en las cifras, de la base de datos DesInventar, de personas fallecidas, personas afectadas y pérdidas en cada municipio del país. Un mayor valor relativo del IDL significa una mayor regularidad de la magnitud y la distribución de los efectos entre todos los municipios de un país, debido a los diferentes tipos de fenómeno que los originan. En menor valor del IDL significa baja distribución espacial de los efectos entre los municipios donde se han presentado eventos.

(18)

IDL(A) 72.35 6.86 48.30 2.33 0.00 20.00 40.00 60.00 80.00 1981-1985 1986-1990 1991-1995 1996-2000 De manera complementaria, se ha formulado el IDL’ que da cuenta de la concentración de las pérdidas agregadas a nivel municipal. A mayor IDL’ mayor es la concentración del riesgo. En la Tabla 6 se puede apreciar el IDL para muertos, afectados y pérdidas, así como el IDL total y el IDL’ para todos los eventos que se presentaron en el país en los periodos de 1981-85, 1986-90, 1991-95, 1996-2000.

Tabla 6. IDL para muertos(K), afectados(A) y pérdidas(L), IDL total e IDL’

81-85 86-90 91-95 96-00 IDLK 17,26 47,04 28,54 58,12 IDLA 72,35 6,86 48,30 2,33 IDLL 59,53 1,04 33,71 32,46 IDL 149,14 54,94 110,54 92,91 IDL' 0,94 0,98 0,78 0,89

Figura 9. IDL para muertos(K), afectados(A) y pérdidas(L), y el IDL’

(19)

La Figura 9 ilustra gráficamente los valores del IDL, según el tipo de efectos, en los diferentes periodos. El valor del IDL por muertos entre 1986 a 1990 y 1995 a 2000 indica que los desastres menores causaron muertos de una manera más regular y uniforme en estos periodos, al igual que para afectados en los períodos de 1981 a 1985 y 1991 a 1995. Para los periodos de 1981 a 1985 y 1991 a 1995 los muertos se concentraron en un grupo menor de municipios. Así como para los afectados en los periodos entre 1986 a 1990 y 1996 a 2000. La incidencia y persistencia de las pérdidas económicas durante el primer período fue más regular y uniforme, para el periodo de 1986 a 1990, estas estuvieron concentradas en un área menor, sin embargo para los últimos dos periodos, a pesar de no lograr una distribución uniforme en relación con la del primer período, esta aumento bastante con respecto a la del segundo periodo. Como lo ilustra el IDL’, se ha presentado una variación en la concentración espacial de dichas pérdidas entre los municipios durante todos los períodos. Un IDL’ de 0.98 y 0.78 significa que el 10% de los municipios del país concentra el 95% y 32% de las pérdidas respectivamente.

Al revisar los valores componentes se encontró que el IDLK entre 1996-2000 presenta un valor más alto que los otros periodos porque la distribución es más uniforme, especialmente para “inundaciones y tormentas” y para los “otros eventos” en todos los municipios del país donde se presentaron eventos. El mayor valor relativo del IDLA con respecto al anterior, se presenta por la mayor homogeneidad de los datos relacionados con inundaciones y tormentas; eventos que generan afectados en forma persistente en muchos municipios del país. Por otro lado los eventos relacionados con sismos en varias ocasiones aportan totales muy altos de afectados, pero a diferencia de las inundaciones se presentan en pocos municipios. Así mismo, en algunos períodos los deslizamientos causan gran número de afectados, pero el área es mucho menor que en otro tipo de eventos. El IDLL representa pérdidas principalmente debido a inundaciones y tormentas en todos los periodos.

Figura 10. IDL total y desagregado

En general, tal como lo ilustra el IDL total, en la Figura 10, los desastres menores han causado en el país efectos más persistentes y uniformes entre todos los municipios a finales de los años 90. La Tabla 7 presenta las cifras de cada una de las variables con las que se ha estimado el IDL.

(20)

Tabla 7. Total de muertos, afectados y pérdidas

1981-1985 1986-1990 1991-1995 1996-2000

Total fallecidos 5.416 1.333 520 1.826

Total afectados 588.540 2.042.818 95.272 573.801 Total pérdidas (USD) 635.556.700 527.270.710 17.594.355 329.936.700

La Figura 11 presenta estos valores gráficamente para ilustrar posibles tendencias de las cifras. Los muertos y los afectados disminuyeron a mediados de los años 80 y han aumentaron levemente a finales de los 90. Las pérdidas aumentaron significativamente a finales de los años 80 e igualmente a finales de los años 90.

Figura 11. Total de muertos, afectados y pérdidas

Se debe tener en cuenta que con base en estas variables a causa de los diferentes eventos se ha construido el IDL, sin embargo es importante indicar que el IDL es una medida que combina la persistencia de los efectos y de la regularidad de su incidencia a nivel territorial, y por lo tanto para el efecto de determinar el IDL estas cifras han sido normalizadas por el área de los municipios y relacionadas según el número total de municipios donde se han registrado los efectos. Estos índices son útiles para el análisis económico y sectorial, con el fin de promover políticas de desarrollo, ordenamiento territorial a nivel local, intervención y protección de cuencas hidrográficas, justificar la transferencia de recursos al nivel local con fines específicos de gestión de riesgos y la conformación de redes de seguridad social.

Total Fallecidos 5416 1333 520 1826 0 2000 4000 6000 1981-1985 1986-1990 1991-1995 1996-2000

Total Afectados (miles)

589 2043 95 574 0 500 1000 1500 2000 2500 1981-1985 1986-1990 1991-1995 1996-2000

Total Pérdidas (mill de USD)

(21)

4. ÍNDICE DE VULNERABILIDAD PREVALENTE (IVP)

En general se acepta que la vulnerabilidad es una situación condicional, es decir que depende de que se esté expuesto y de que exista una amenaza de por medio. En este sentido el riesgo claramente depende de que exista una vulnerabilidad física. Sin embargo, el riesgo también depende del posible impacto intangible de carácter social, económico o ambiental, y dicho impacto potencial depende de una serie de factores que agravan la situación –a veces llamados efectos indirectos– que dependen de situaciones sociales del contexto y de su resiliencia; expresión de la vulnerabilidad que no siempre es dependiente de la amenaza.

En ese sentido, el IVP caracteriza las condiciones predominantes de vulnerabilidad del país en términos de exposición en áreas propensas, fragilidad socioeconómica y falta de resiliencia; aspectos que favorecen el impacto físico directo y el impacto indirecto e intangible en caso de presentarse un fenómeno peligroso. Este índice es un indicador compuesto que intenta caracterizar, con fines de comparación, una situación o pattern de un país. Las condiciones de vulnerabilidad inherente reiteran la relación del riesgo con el desarrollo socioeconómico, en la medida que las condiciones (de vulnerabilidad) que subyacen la noción de riesgo son, por una parte, problemas causados por un proceso de inadecuado crecimiento y, por otra, porque son deficiencias que se pueden intervenir mediante procesos adecuados de desarrollo. Por lo tanto, aunque los indicadores que aquí se proponen reflejan reconocidos aspectos del desarrollo, aquí se presentan desde la perspectiva de capturar circunstancias que favorecen el impacto físico directo (exposición/susceptibilidad) y el impacto indirecto y en ocasiones intangible (fragilidad socio-económica y falta de resiliencia) de los fenómenos peligrosos factibles. El IVP es un promedio de estos tres tipos de indicadores:

3 / ) (IVPExposición IVPFragiidad IVP Re siliencia

IVP = + + ¬

Los indicadores para la descripción del grado de exposición, las condiciones socio-económicas prevalentes y la falta de resiliencia se han formulado en forma consistente (en forma directa o invertida según el caso) y reconociendo que su influencia explica que se presenten efectos socio-económicos y ambientales adversos cuando se materializa un fenómeno peligroso. Cada aspecto es un conjunto de indicadores que expresa situaciones, causas, susceptibilidades, debilidades o ausencias relativas del país, la región o la localidad que se valora, hacia las cuales se pueden orientar acciones de reducción del riesgo. Los indicadores se identificaron teniendo en cuenta que en lo posible se basen en cifras, índices, tasas o proporciones existentes que provienen de bases de información reconocidas o que existen en el país.

4.1. Indicadores de exposición y susceptibilidad

(22)

ƒ ES1. Crecimiento poblacional, tasa promedio anual en % ƒ ES2. Crecimiento urbano, tasa promedio anual en % ƒ ES3. Densidad poblacional en personas por área (5Km2

)

ƒ ES4. Porcentaje de población pobre con ingresos menores a US$ 1 diario PPP ƒ ES5. Stock de capital en millones de dólares por cada 1000 km2

ƒ ES6. Valor de importaciones y exportaciones de bienes y servicios en porcentaje del PIB ƒ ES7. Inversión fija interna del gobierno en porcentaje del PIB

ƒ ES8. Tierra arable y cultivos permanentes en porcentaje del área del suelo

Estos indicadores son variables que reflejan una noción de susceptibilidad ante la acción de eventos peligrosos, cualquiera que sea la naturaleza y severidad de los mismos. “Estar expuesto y ser susceptible” es una condición necesaria para que exista riesgo. No obstante que, en rigor, sería necesario establecer si la exposición es relevante ante cada tipo de amenaza factible, es posible admitir que ciertas variables constituyen una situación comparativamente adversa, suponiendo que las amenazas naturales existen como un factor externo permanente sin precisar su caracterización.

4.2. Indicadores de fragilidad socio-económica

La fragilidad socio-económica, FS, se representa mediante indicadores de pobreza, inseguridad humana, dependencia, analfabetismo, disparidad social, desempleo, inflación, dependencia, deuda y degradación ambiental. Son indicadores que reflejan debilidades relativas o condiciones de deterioro que agravarían los efectos directos causados por fenómenos peligrosos. Aunque dichos efectos no necesariamente son aditivos y, en algunos casos, podrían considerarse redundantes o correlacionados su influencia es de especial importancia a nivel económico y social. Dichos indicadores son los siguientes:

ƒ FS1. Índice de Pobreza Humana, HPI-1.

ƒ FS2. Dependencia de población vulnerable de la población en capacidad de trabajar (15-64).

ƒ FS3. Desigualdad social, concentración del ingreso medida con base en índice de Gini. ƒ FS4. Desempleo como porcentaje de la fuerza total de trabajo

ƒ FS5. Inflación, con base en el costo de los alimentos en % anual.

ƒ FS6. Dependencia del crecimiento del PIB de la agricultura, en % anual. ƒ FS7. Servicio de la deuda en porcentaje del PIB

ƒ FS8. Degradación antropogénica del suelo (GLASOD)

Estos indicadores son variables que captan en general una predisposición adversa e intrínseca7

de la sociedad ante la acción de fenómenos peligrosos, cualquiera que sea la naturaleza y severidad de estos eventos. “Predisposición a ser afectado” es una condición de vulnerabilidad, aunque en rigor sería necesario establecer la relevancia de dicha predisposición ante cada tipo de amenaza factible. Sin embargo, al igual que en la exposición es posible admitir que ciertas variables reflejan una situación comparativamente desfavorable, suponiendo que las amenazas naturales existen como un factor externo permanente sin precisar su caracterización.

7

(23)

4.3. Indicadores de resiliencia (falta de)

Como factor de vulnerabilidad la falta de resiliencia, FR, puede representarse mediante el tratamiento complementario o invertido8

de un amplio número de indicadores relacionados con el nivel de desarrollo humano, el capital humano, la redistribución económica, la gobernabilidad, la protección financiera, la percepción colectiva, la preparación para enfrentar situaciones de crisis y la protección ambiental. Este conjunto de indicadores por sí solos y particularmente desagregados en el nivel local podrían facilitar la identificación y la orientación de las acciones que se deben promover, fortalecer o priorizar para lograr un mayor nivel de seguridad. Dichos indicadores son los siguientes:

ƒ FR1. Índice de Desarrollo humano, DHI [Inv]

ƒ FR2. Índice de desarrollo relacionado con genero,GDI [Inv]

ƒ FR3. Gasto social; en pensiones, salud y educación, en % del PIB [Inv] ƒ FR4. Índice de Gobernabilidad (Kaufmann) [Inv]

ƒ FR5. Aseguramiento de infraestructura y vivienda en % del PIB [Inv] ƒ FR6. Televisores por cada 1000 habitantes [Inv]

ƒ FR7. Camas hospitalarias por cada 1000 habitantes [Inv] ƒ FR8. Índice de Sostenibilidad Ambiental, ESI [Inv]

Estos indicadores son variables que captan de manera macro la capacidad para recuperarse o absorber el impacto de los fenómenos peligrosos, cualquiera que sea la naturaleza y severidad de estos eventos (es decir, en su mayoría no son dependientes de las amenazas). “No estar en capacidad” de enfrentar con solvencia desastres es una condición de vulnerabilidad. No obstante, al igual que en la exposición y la fragilidad socio-económica es posible admitir que ciertas variables sociales y económicas reflejan una situación comparativamente desfavorable, suponiendo que las amenazas naturales existen como un factor externo permanente sin precisar su caracterización.

4.4. Estimación de los indicadores

En general el IVP refleja susceptibilidad por el grado de exposición física de bienes y personas, IVPES, lo que favorece el impacto directo en caso de eventos peligrosos. Igualmente, refleja condiciones de fragilidad social y económica que favorecen el impacto indirecto e intangible, IVPFS. Y, también, refleja falta de capacidad para absorber las consecuencias, responder eficientemente y recuperarse, IVPFR. La reducción de este tipo de factores, objeto de un proceso de desarrollo humano sostenible y de políticas explícitas de reducción de riesgo es uno de los aspectos en los cuales se debe hacer especial énfasis. En la Tabla 8 se puede observar el IVP total y sus componentes relacionados con exposición y susceptibilidad, fragilidad socio-económica, y falta de resiliencia. Es importante señalar que para efectos de considerar la participación de varios subindicadores de los cuales sólo existe un valor reciente, se optó por colocar el mismo valor en todos los períodos para no afectar el valor relativo de los índices y con la expectativa que en un futuro el valor de estos subindicadores se siga publicando.

8

(24)

Tabla 8. Valores IVP 1985 1990 1995 2000 IVPES 22,327 28,022 24,800 29,166 IVPFS 28,109 27,019 30,381 23,738 IVPFR 68,473 66,261 61,417 62,244 IVP 39,636 40,434 38,866 38,382

La Figura 12 presenta los valores sin escalar de los subindicadores que componen el IVPES y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

1985 1990 1995 2000 Wpaj ES.1 2,04 1,87 1,55 1,47 2,41 ES.2 3,03 2,69 2,02 1,71 5,38 ES.3 197,69 218,02 238,76 256,63 10,72 ES.4 13,10 23,30 17,90 15,90 32,60 ES.5 385,96 525,13 719,99 984,38 22,67 ES.6 25,75 38,31 58,17 64,07 7,30 ES.7 19,09 17,88 16,15 21,26 15,63 ES.8 0,89 1,00 1,10 1,31 3,29 Figura 12. IVPES

La vulnerabilidad por exposición y susceptibilidad para el país ha tenido variaciones en el tiempo. Una de las causas por las que este indicador aumentó para principios de los años 90 fue el crecimiento del porcentaje de población pobre (ES4) para ese año. Además, su peso, en comparación con los otros subindicadores, hace que esta situación tenga una influencia importante en el total. Por lo tanto, para 1995, al reducirse este subindicador, disminuye la vulnerabilidad. Igualmente, este cambio se ve reflejado por la inversión fija interna del gobierno en porcentaje del PIB (ES7) que presenta un peso relativamente importante. En el año 2000, aunque subindicadores como el crecimiento poblacional (ES1) y crecimiento urbano (ES2) presentan una reducción, el peso de estos no es alto, y por esto no afecta el total. Y, a pesar de disminuir el porcentaje de población pobre (ES4) para este año, los demás subindicadores de peso significativo como el stock de capital (ES5), la densidad poblacional (ES3) y la inversión fija interna del gobierno en porcentaje del PIB (ES7) crecieron, por lo que influyeron en el aumento de la vulnerabilidad por exposición y susceptibilidad. En conclusión, en el país se detecta un control en el crecimiento poblacional y urbano, y se presenta una disminución de la población en condiciones de pobreza. Por otra parte, hay aumento en la densidad poblacional, los activos públicos y privados, en general, las importaciones y exportaciones (actividad productiva), la inversión interna y el porcentaje de cultivos, lo que hace que haya más elementos expuestos, y, por este motivo podría aumentar la vulnerabilidad de este tipo.

(25)

La Figura 13 presenta los valores sin escalar de los subindicadores que componen el IVPFS y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

1985 1990 1995 2000 Wpaj FS.1 10,40 10,40 10,40 9,50 21,73 FS.2 0,85 0,74 0,66 0,61 14,89 FS.3 42,50 46,90 51,90 48,11 30,56 FS.4 4,42 2,75 5,70 1,60 13,66 FS.5 59,81 25,39 39,22 6,29 1,84 FS.6 10,07 7,85 5,47 4,10 5,31 FS.7 8,29 4,31 9,16 10,08 3,25 FS.8 2,77 2,77 2,77 2,77 8,75 Figura 13. IVPFS

(26)

La vulnerabilidad por falta de resiliencia es la lectura complementaria o invertida la resiliencia o capacidad obtenida de los subindicadores seleccionados. En este caso se puede observar que en su mayoría dichos subindicadores presentan valores que permanecen relativamente constantes en todos los periodos. Por esta razón, se detecta en general paulatino y leve descenso del indicador, que señala que la resiliencia ha estado mejorando, excepto para el año 2000 que se presentó un pequeño aumento. A pesar del descenso que se ha presentado a lo largo del tiempo, México, comparado con los demás países de la región, se encuentra en un nivel medio alto de vulnerabilidad por falta de resiliencia.

La Figura 15 presenta el valor total del IVP obtenido del promedio de sus indicadores componentes y el valor agregado con el fin de ilustrar las contribuciones de los mismos.

Figura 15. IVP total, promedio y agregado

Las gráficas del IVP ilustran que en los años 80 hubo un leve aumento de la vulnerabilidad prevalente, particularmente por el aumento de la exposición y susceptibilidad de la población, que, y a pesar de que la fragilidad socioeconómica tuvo un pequeño descenso y la falta de resiliencia también disminuyó, esta reducción no fue mayor al crecimiento del primer indicador. Durante los años 90 se observa que la fragilidad social aumenta, sin embargo es mayor el descenso de los otros dos indicadores por lo que se presenta una disminución del índice en general. Comparando los tres indicadores la falta de resiliencia es el indicador que más contribuye a la vulnerabilidad prevalente, situación que se repite en los demás países de la región. El IVP ilustra la relación del riesgo con el desarrollo, o bien porque dicho desarrollo los disminuye o lo aumenta. Este aspecto hace evidente la conveniencia de explicitar las medidas de reducción de riesgos, dado que las acciones de desarrollo no reducen automáticamente la vulnerabilidad. Esta evaluación puede ser de utilidad para las entidades relacionadas con vivienda y desarrollo urbano, ambiente, agricultura, salud y bienestar social, economía y planificación, para mencionar algunas.

(27)

5. ÍNDICE DE GESTIÓN DE RIESGOS (IGR)

El objetivo del IGR es la medición del desempeño o performance de la gestión del riesgo. Es una medición cualitativa de la gestión con base en unos niveles preestablecidos (targets) o referentes deseables (benchmarking) hacia los cuales se debe dirigir la gestión del riesgo, según sea su grado de avance. Esto significa que el IGR se fundamenta en la definición de una escala de niveles de desempeño o una “distancia” con respecto a ciertos umbrales objetivo, o al desempeño obtenido por un país líder considerado como el referente. Para la formulación del IGR se tuvieron en cuenta cuatro políticas públicas:

a) Identificación del riesgo, IR (que comprende la percepción individual, la representación social y la estimación objetiva);

b) Reducción del riesgo, RR (que involucra propiamente a la prevención-mitigación) c) Manejo de desastres, MD (que corresponde a la respuesta y la recuperación); y

d) Gobernabilidad y Protección financiera, PF (que tiene que ver con la a transferencia del riesgo y la institucionalidad).

Para cada indicador de política pública se han propuesto seis subindicadores componentes que caracterizan el desempeño de la gestión del riesgo en el país. El IGR es el promedio de los cuatro indicadores compuestos:

4 / ) (IGRIR IGRRR IGRMD IGRPF

IGR= + + +

La valoración de cada subindicador se hizo utilizando cinco niveles de desempeño: bajo,

incipiente, apreciable, notable y óptimo que corresponden a un rango de 1 a 5, siendo uno el

nivel más bajo y cinco el nivel más alto. Este enfoque metodológico permite utilizar cada nivel de referencia simultáneamente como un “objetivo de desempeño” y por lo tanto facilita la comparación y la identificación de resultados o logros hacia los cuales los gobiernos deben dirigir sus esfuerzos de formulación, implementación y evaluación de cada política. A cada subindicador se le ha asignado un peso que representa la importancia relativa de los aspectos que se evalúan en cada una de las cuatro políticas públicas. Las valoraciones de los subindicadores y de sus respectivos pesos se establecieron mediante consultas con expertos externos y representantes de las instituciones encargadas de la ejecución de las políticas públicas de gestión de riesgos.

Para el procesamiento de las calificaciones se definieron funciones de pertenencia para conjuntos difusos que representan los niveles de calificación posibles para los subindicadores9. En la Figura 16 se ilustran estas funciones en la gráfica superior. El desempeño de la gestión de riesgos lo definen estas funciones, cuyo resultado es la curva que se ilustra en la gráfica inferior, donde se indica el grado de efectividad de la gestión del riesgo según el nivel de desempeño obtenido con los diferentes subindicadores. La grafica inferior ilustra que el aumento de la efectividad de la gestión de riesgo no es lineal; en un principio se tiene un menor progreso y en la medida que se

(28)

logra una mayor gestión del riesgo, y se hace sostenible, el desempeño aumenta y mejora la efectividad. En un alto grado de desempeño, esfuerzos menores adicionales aumentan significativamente la efectividad. Por el contrario, pequeños logros en la gestión del riesgo se traducen en un desempeño despreciable y poco sostenible, por lo que sus resultados tienen poca o ninguna efectividad. 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Índice de Gestión de Riesgos

E fec ti vi da d 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Niveles de Desempeño de la Gestión

P e rt en enc ia

Bajo Incipiente Apreciable Notable Óptimo

Figura 16. Comportamiento de la gestión de riesgos y forma de las funciones para cada nivel de desempeño

5.1. Indicadores de identificación del riesgo

La identificación del riesgo colectivo, en general, comprende la percepción individual, la representación social y la estimación objetiva. Para poder hacer intervenir el riesgo es necesario reconocerlo10, dimensionarlo (medirlo) y representarlo mediante modelos, mapas, índices, etc. que tengan significado para la sociedad y para los tomadores de decisiones. Metodológicamente involucra la valoración de las amenazas factibles, de los diferentes aspectos de la vulnerabilidad de la sociedad ante dichas amenazas y de su estimación como una situación de posibles consecuencias de diferente índole en un tiempo de exposición definido como referente. Su

10

(29)

valoración con fines de intervención tiene sentido cuando la población lo reconoce y lo comprende. Los indicadores que representan la identificación del riesgo, IR, son los siguientes:

ƒ IR1. Inventario sistemático de desastres y pérdidas ƒ IR2. Monitoreo de amenazas y pronóstico

ƒ IR3. Evaluación mapeo de amenazas ƒ IR4. Evaluación de vulnerabilidad y riesgo.

ƒ IR5. Información pública y participación comunitaria ƒ IR6. Capacitación y educación en gestión de riesgos

5.2. Indicadores de reducción del riesgo

La principal acción de gestión de riesgos es la reducción del riesgo. En general, corresponde a la ejecución de medidas estructurales y no estructurales de prevención-mitigación. Es la acción de anticiparse con el fin de evitar o disminuir el impacto económico, social y ambiental de los fenómenos peligrosos potenciales. Implica procesos de planificación, pero fundamentalmente de ejecución de medidas que modifiquen las condiciones de riesgo mediante la intervención correctiva y prospectiva de los factores de vulnerabilidad existente o potencial, y control de las amenazas cuando eso es factible. Los indicadores que representan la reducción de riesgos, RR, son los siguientes:

ƒ RR1. Integración del riesgo en la definición de usos del suelo y la planificación urbana ƒ RR2. Intervención de cuencas hidrográficas y protección ambiental

ƒ RR3. Implementación de técnicas de protección y control de fenómenos peligrosos ƒ RR4. Mejoramiento de vivienda y reubicación de asentamientos de áreas propensas ƒ RR5. Actualización y control de la aplicación de normas y códigos de construcción ƒ RR6. Refuerzo e intervención de la vulnerabilidad de bienes públicos y privados

5.3. Indicadores de manejo de desastres

El manejo de desastres corresponde a la apropiada respuesta y recuperación post desastre, que depende del nivel de preparación de las instituciones operativas y la comunidad. Esta política pública de la gestión del riesgo tiene como objetivo responder eficaz y eficientemente cuando el riesgo ya se ha materializado y no ha sido posible impedir el impacto de los fenómenos peligrosos. Su efectividad implica una real organización, capacidad y planificación operativa de instituciones y de los diversos actores sociales que verían involucrados en casos de desastre. Los indicadores que representan la capacidad para el manejo de desastres, MD, son los siguientes:

ƒ MD1. Organización y coordinación de operaciones de emergencia

ƒ MD2. Planificación de la respuesta en caso de emergencia y sistemas de alerta ƒ MD3. Dotación de equipos, herramientas e infraestructura

ƒ MD4. Simulación, actualización y prueba de la respuesta interinstitucional ƒ MD5. Preparación y capacitación de la comunidad

(30)

5.4. Indicadores de gobernabilidad y protección financiera

La gobernabilidad y protección financiera para la gestión de riesgos es fundamental para la sostenibilidad del desarrollo y el crecimiento económico del país. Esta política pública implica, por una parte, la coordinación de diferentes actores sociales que necesariamente tienen diversos enfoques disciplinarios, valores, intereses y estrategias. Su efectividad esta relacionada con el nivel de interdisciplinariedad e integralidad de las acciones institucionales y de participación social. Por otra parte, dicha gobernabilidad depende de la adecuada asignación y utilización de recursos financieros para la gestión y de la implementación de estrategias apropiadas de retención y transferencia de pérdidas asociadas a los desastres. Los indicadores que representan la gobernabilidad y protección financiera, PF, son los siguientes:

ƒ PF1. Organización interinstitucional, multisectorial y descentralizada ƒ PF2. Fondos de reservas para el fortalecimiento institucional

ƒ PF3. Localización y movilización de recursos de presupuesto ƒ PF4. Implementación de redes y fondos de seguridad social

ƒ PF5. Cobertura de seguros y estrategias de transferencia de pérdidas de activos públicos ƒ PF6. Cobertura de seguros y reaseguros de vivienda y del sector privado

5.5. Estimación de los indicadores

En la Tabla 9 se presenta el IGR total y sus componentes, en cada período, de identificación del riesgo, IGRIR; reducción del riesgo, IGRRR; manejo de desastres, IGRMD; y gobernabilidad y protección financiera, IGRPF.

Tabla 9. Valores IGR

1985 1990 1995 2000 2003 IGRIR 36,80 36,80 39,78 53,66 53,66 IGRRR 4,56 15,02 40,31 40,31 40,31 IGRDM 4,56 12,49 15,91 42,99 42,99 IGRPF 4,56 4,56 14,05 39,11 39,11 IGR 12,62 17,22 27,51 44,02 44,02

La Figura 17 presenta las calificaciones11 de los subindicadores que componen el IGRIR y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

La gestión en relación con la identificación del riesgo en el país tuvo un leve avance para mediados de los años 90 de un nivel bajo a incipiente en el inventario sistemático de desastres y pérdidas (IR1) y de un nivel incipiente a apreciable en la evaluación y mapeo de amenazas (IR3), debido al peso que le fue asignado a este último subindicador, influye en el aumento del IGRIR.

11 La calificación es lingüística y no se utilizan números definidos. En las tablas el significado es el siguiente: 1: bajo, 2:

(31)

NIVEL 1985 1990 1995 2000 2003 Wpaj IR,1 1 1 2 2 2 6,3731 IR,2 3 3 3 4 4 41,238 IR,3 2 2 3 3 3 24,077 IR,4 1 1 1 2 2 3,1277 IR,5 1 1 1 2 2 17,745 IR,6 1 1 1 1 1 7,439 Figura 17. IGR IR

Para el año 2000, el índice de identificación del riesgo mejoró considerablemente. Esto se presentó porque el nivel de desempeño del monitoreo de amenazas y pronóstico (IR2), pasó de apreciable a notable, y, dado que se le asignó un peso especialmente importante, influyó significativamente en el total. Sin embargo, la información pública y participación comunitaria (IR5) tuvo un avance de un nivel bajo a incipiente que también se reflejó en el valor total. Aunque la evaluación de vulnerabilidad y riesgo presentó un aumento de un nivel bajo a incipiente, este no influye de forma importante en el IGRIR por que el peso es muy bajo. Para el 2003 todos los indicadores mantienen el mismo nivel de desempeño por lo que el índice conserva el mismo valor.

La Figura 18 presenta las calificaciones de los subindicadores que componen el IGRRR y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

La gestión en relación con la reducción del riesgo indica que en el país en los años 80 hubo algunos avances del nivel bajo a incipiente en la intervención de cuencas hidrográficas y protección ambiental (RR2), en la actualización y control de la aplicación de normas y códigos de construcción (RR5) y en el refuerzo e intervención de la vulnerabilidad de bienes públicos y privados (RR6), este avance se presentó particularmente por asignado a los dos últimos subindicadores, que se refleja significativamente en el indicador. Para 1995 se puede observar un ascenso mucho mayor del IGRRR debido a que el nivel de desempeño de RR5 y RR6 pasó de incipiente a apreciable y la implementación de técnicas de protección y control de fenómenos peligrosos (RR3) tuvo un avance de bajo a incipiente. La causa por la que se presenta este significativo avance es porque a estos tres subindicadores les fue asignado los pesos más altos en relación con los demás. Entre 1995 y 2003 los niveles de todos los subindicadores se mantienen, por lo que no hay ningún avance en la gestión relacionada con la reducción del riesgo.

(32)

NIVEL 1985 1990 1995 2000 2003 PAJ RR,1 1 1 1 1 1 5,9726 RR,2 1 2 2 2 2 9,8169 RR,3 1 1 2 2 2 14,89 RR,4 1 1 1 1 1 4,5081 RR,5 1 2 3 3 3 24,228 RR,6 1 2 3 3 3 40,584 Figura 18. IGR RR

La Figura 19 presenta las calificaciones de los subindicadores que componen el IGRMD y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

NIVEL 1985 1990 1995 2000 2003 Wpaj MD,1 1 2 2 3 3 30,51 MD,2 1 1 2 3 3 15,32 MD,3 1 1 2 3 3 15,32 MD,4 1 1 2 3 3 30,51 MD,5 1 1 1 2 2 2,2727 MD,6 1 1 1 2 2 6,0673 Figura 19. IGR MD

La gestión en relación con el manejo de desastres indica que el país tuvo un progresivo avance desde un nivel de bajo hasta apreciable, en algunos subindicadores, desde 1985 hasta el 2000. Del año 1985 a 1990 el aumento se debió a la mejora hasta un nivel de incipiente de la organización y coordinación de operaciones de emergencia (MD1). El avance que se puede observar del año 1990 a 1995 fue el resultado del mejoramiento en la planificación de la respuesta en caso de emergencia y sistemas de alerta (MD2), en dotación de equipos, herramientas e infraestructura (MD3), y simulación, actualización y prueba de la respuesta interinstitucional (MD4) que para 1995 se considera que se logró en cada subindicador un nivel de incipiente. El aumento del IGRMD para el 2000 es significativo debido al aumento de todos los subindicadores, especialmente de MD1, MD2, MD3 y MD4 que aumentaron su nivel de desempeño a apreciable,

(33)

y, dado que los pesos asignados son los más altos, se refleja notoriamente en el IGRMD. El valor del indicador se ha mantenido desde el 2000 hasta el 2003.

La Figura 20 presenta las calificaciones de los subindicadores que componen el IGRPF y sus respectivos pesos obtenidos con el Procedimiento Analítico Jerárquico (PAJ).

NIVEL 1985 1990 1995 2000 2003 Wpaj PF,1 1 1 2 2 2 19,119 PF,2 1 1 2 3 3 40,827 PF,3 1 1 1 1 1 2,58 PF,4 1 1 1 2 2 3,3498 PF,5 1 1 1 2 2 10,562 PF,6 1 1 1 2 2 23,563 Figura 20. IGR PF

La gestión en relación con la protección financiera y la gobernabilidad para la gestión de riesgos no presentó ningún avance durante los años 80. A mediados de los 90 se presentó un avance en su nivel de desempeño, de bajo a incipiente, en algunos subindicadores como la organización interinstitucional, multisectorial y descentralizada (PF1) y los fondos de reservas para el fortalecimiento institucional (PF2), y por su importancia de pesos estos influyen notoriamente en el IGRPF. Para el 2000, el PF2 pasó de un nivel incipiente a apreciable, y otros subindicadores como la implementación de redes y fondos de seguridad social (PF4), la cobertura de seguros y estrategias de transferencia de pérdidas de activos públicos (PF5) y la cobertura de seguros y reaseguros de vivienda y del sector privado (PF6) lograron un nivel incipiente. Debido a que el PF2 tiene el mayor peso asignado, y el PF5 y el PF6 tienen pesos importantes para el total, la gestión en relación con la protección financiera y la gobernabilidad para la gestión de riesgos presenta un aumento significativo para este año. Para el 2003 el nivel de desempeño mantiene el mismo valor.

La Figura 21 presenta el valor total del IGR obtenido del promedio de sus indicadores componentes y el valor agregado con el fin de ilustrar las contribuciones de los mismos.

En las gráficas del IGR se puede observar que la gestión de riesgos en general ha tenido un paulatino avance desde 1985 hasta el 2000. Los indicadores que varían de manera más significativa en los primeros años son el IGRRR de reducción de riesgos y el IGRMD de manejo de desastres. A partir de 1995 los indicadores que más aumentan son el IGRIR de identificación del riesgo, el IGRMD de manejo de desastres y el IGRPF de gobernabilidad y protección financiera. Para el año 2003 todos los indicadores presentan el mismo valor que en el 2000. La variación progresiva del IGR ilustra que en general en el país se ha tenido un avance en la gestión de

(34)

riesgos y que comparativamente con los demás países de la región, el desempeño de la gestión en el país se encuentra en un nivel medio. No obstante, el IGR promedio del país representa actualmente un nivel de desempeño apreciable, tal como se deduce de la Figura 17 para un valor de 40. Esto implica que existe aún mucho trabajo por hacer para lograr que el país logre una sostenibilidad de la gestión del riesgo a niveles altos.

Figura 21. IGR total

La Tabla 10 se presenta para observar de manera más ilustrativa los cambios, entre el primer y el último periodo, de los niveles de desempeño de los indicadores que componen los aspectos de las cuatro políticas de la gestión de riesgos. Su análisis permite detectar fortalezas y debilidades. En resumen, de dicha tabla se puede concluir que entre el periodo de 1985 y 2003, el mayor avance de la gestión de riesgos en México lo registraron las actividades de manejo de desastres. La organización y coordinación de operaciones de emergencia (MD1), la planificación de la respuesta en caso de emergencia y sistemas de alerta (MD3), la dotación de equipos, herramientas e infraestructura (MD3), y la simulación, actualización y prueba de la respuesta interinstitucional (MD4) fueron los aspecto más significativos, dado que se pasó de un desempeño bajo en 1985 a un desempeño apreciable en 2003, lo que significó un cambio de 40 en el indicador. También hubo un leve aumento de desempeño, de bajo a incipiente, en aspectos de preparación y capacitación de la comunidad (MD5) y la planificación para la rehabilitación y reconstrucción (MD6).

Las actividades de reducción de riesgos también presentaron un avance importante. En los aspectos de actualización y control de la aplicación de normas y códigos de construcción (RR5) y refuerzo e intervención de la vulnerabilidad de bienes públicos y privados (RR6) se tuvo un cambio de 40, como resultado de pasar de un nivel de desempeño incipiente a apreciable. Los indicadores de intervención de cuencas hidrográficas y protección ambiental (RR2) y de implementación de técnicas de protección y control de fenómenos peligrosos (RR3) tuvieron un cambio de 12, producto de un aumento de bajo a incipiente en el nivel de desempeño. Los aspectos de la integración del riesgo en la definición de usos del suelo y la planificación urbana

Referencias

Documento similar

[r]

Fuente de emisión secundaria que afecta a la estación: Combustión en sector residencial y comercial Distancia a la primera vía de tráfico: 3 metros (15 m de ancho)..

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de

[r]

[r]

Debido al riesgo de producir malformaciones congénitas graves, en la Unión Europea se han establecido una serie de requisitos para su prescripción y dispensación con un Plan

Como medida de precaución, puesto que talidomida se encuentra en el semen, todos los pacientes varones deben usar preservativos durante el tratamiento, durante la interrupción

Abstract: This paper reviews the dialogue and controversies between the paratexts of a corpus of collections of short novels –and romances– publi- shed from 1624 to 1637: