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Introducción. hebreo bíblico

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(1)

I

nstrumentos

para

el

estudio

de

la

B

iblia

VII

l prestigioso Thomas O. Lambdin escribió sobre este libro, un clásico finalmente traducido al castellano: «Ha sido diseñado para el desarrollo de un curso anual de hebreo bíblico elemental en el ámbito universitario Por su selección de vocabulario y gramática, constituye esencialmente una introducción a la prosa, no al lenguaje poético. Dado que mi pretensión ha sido incluir solamente aquello que considero necesario para una lectura gramaticalmente inteligente de los textos sobre los que se basa el trabajo, los profesores experimentados pueden, si lo desean, ampliar o resumir una parte u otra de acuerdo a las necesidades de sus propios cursos y a los problemas concretos de sus alumnos. Manteniendo la discusión gramatical a un nivel relativamente sencillo, he tratado de hacer el libro lo más útil posible para aquellos que quieran estudiar la lengua sin la ayuda de un profesor». Thomas Oden Lambdin, profesor emérito de Lenguas Semíticas en la

(2)

INTRODUCCIÓN AL

HEBREO BÍBLICO

(3)

INSTRUMENTOS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA

Serie publicada bajo los auspicios de la

Asociación Bíblica Española

(4)

INTRODUCCIÓN AL

HEBREO BÍBLICO

por

THOMAS O. LAMBDIN

Universidad de Harvard

Traducido por

María Luisa Melero Gracia y Noé Reyes Bravo

(5)

00.138 - Primeras seguido 29/2/08 14:20 Página IV

Ȫ reimpresión (año 201Î)

Título original: Introduction to Biblical Hebrew

Traducción de la versión inglesa: María Luisa Melero Gracia y Noé Reyes Bravo

© Prentice Hall, INC, 1971 © Editorial Verbo Divino, 2001 Es propiedad. Printed in Spain

Fotocomposición: NovaText, Mutilva Baja (Navarra) Impresión: GraphyCems, Villatuerta (Navarra)

ISBN: 978-84-8169-428-4

Depósito Legal: NA 3.245-2010 Editorial Verbo Divino Avenida de Pamplona, 41 31200 Estella (Navarra), España Teléfono: 948 55 65 11

Fax: 948 55 45 06 www.verbodivino.es [email protected]

(6)

CONTENIDO

Prefacio [XI]

Introducción [XIII]

Sonidos y ortografía [XV]

1. Los sonidos del hebreo bíblico. 2. Las sílabas. 3. El acento. 4. Las consonantes conocidas como begadkefat. 5. Reducción vocálica. 6. Ca-racterísticas especiales de las consonantes guturales y la consonante “r”. 7. El alfabeto hebreo. 8. Algunas características de la ortografía hebrea. 9. El dågæ∂. 10. Los puntos vocálicos. 11. El méteg.

Lección 1 [1]

12. El sustantivo: género. 13. Número. 14. El artículo determinado. 15. Pre-posiciones. 16. Oraciones con predicado adverbial. 17. Vocabulario 1.

Lección 2 [6]

18. El artículo determinado (cont.). 19. El plural de los sustantivos. 20. Vo-cabulario 2.

Lección 3 [10]

21. El artículo determinado (conclusión). 22. Los adjetivos. 23. El uso de los adjetivos. 24. Vocabulario 3.

Lección 4 [15]

25. El plural de los sustantivos (cont.). 26. El participio activo. 27. El sig-no del objeto directo

-ta,

’et-. 28. Vocabulario 4.

Lección 5 [20]

29. Las preposiciones

B.

b∞-,

l.

l∞- y

K.

k∞-. 30. La preposición

!mi

min.

31. La comparación. 32. El relativo

rv,a]

’Œ∂er. 33. Vocabulario 5.

Lección 6 [25]

34. El plural de los sustantivos (cont.). 35. El participio (cont.). 36. Voca-bulario 6.

(7)

Lección 7 [28]

37. Afirmación de existencia. 38. Las preposiciones

B.

b∞-,

l.

l∞- y

-ta,

’et-con sufijos pronominales. 39. Vocabulario 7.

Lección 8 [32]

40. Adjetivos y pronombres demostrativos. 41. El participio (cont.). 42. Vo-cabulario 8.

Lección 9 [35]

43. El perfecto de

bt;K'

kåtab. 44. El significado del perfecto. 45. El

or-den de las palabras en las oraciones verbales. 46. Las formas de la conjun-ción

w>

w∞-. 47. Vocabulario 9.

Lección 10 [41]

48. El perfecto de los verbos con una consonante gutural en la raíz. 49. El perfecto de

!t;n"

nåtan. 50. El plural de los sustantivos (cont.). 51.

Voca-bulario 10.

Lección 11 [45]

52. El perfecto de los verbos III-’Åleπ:

ac'm'

måßå(’). 53. El plural de los

sus-tantivos (cont.). 54. La partícula interrogativa

h]

hŒ-. 55. Algo más sobre

rv,a]

’Œ∂er. 56. Vocabulario 11.

Lección 12 [49]

57. El perfecto de los verbos III-Hæ:

hn"B'

bånåh. 58. La partícula de

direc-ción

h '

-åh. 59. Vocabulario 12. Lección 13 [53]

60. Oraciones con predicado nominal. 61. El verbo

hy"h'

håyåh (ser/estar).

62. El plural de los sustantivos (conclusión). 63. Vocabulario 13.

Lección 14 [57]

64. El perfecto de

~q'

qåm y

aB'

bå’. 65. Las preposiciones

!mi

y

K.

con sufi-jos pronominales. 66.

lKo

køl. 67. Vocabulario 14.

Lección 15 [61]

68. El perfecto de

bb;s'

såbab. 69. Las preposiciones

~[i

‘im y

-ta,

’et con

sufijos pronominales. 70. Observaciones finales sobre

rv,a]

. 71. Vocabula-rio 15.

Lección 16 [65]

72. La cadena constructa. 73. La forma del constructo singular. 74. Voca-bulario 16.

Lección 17 [71]

75. El constructo singular: grupos menores. 76. El constructo singular de los sustantivos femeninos en -åh. 77. Vocabulario 17.

VI

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(8)

Lección 18 [75]

78. El constructo plural de los sustantivos terminados en -îm. 79. El cons-tructo plural de los sustantivos terminados en -ôt. 80. Vocabulario 18.

Lección 19 [80]

81. La forma independiente (sujeto) del pronombre personal. 82. Los pro-nombres interrogativos. 83. Las preposiciones

la,

,

l[;

,

tx;Tñ;

y

yrex]a;

con sufi-jos pronominales. 84. Vocabulario 19.

Lección 20 [85]

85. El sustantivo con sufijos pronominales. 86. Vocabulario 20.

Lección 21 [92]

87. Los verbos estativos. 88. Los sustantivos

ba', xa'

y

hP,.

. 89. Vocabu-lario 21.

Lección 22 [98]

90. El imperfecto. 91. El significado del imperfecto. 92. El dual. 93. Vo-cabulario 22.

Lección 23 [102]

94. El imperfecto con a. 95. Verbos III-’Åleπ: el imperfecto. 96. Los sus-tantivos

!Be

y

~ve

. 97. Vocabulario 23.

Lección 24 [106]

98. Las secuencias narrativas. 99. Los segolados. 100. Observaciones so-bre algunas preposiciones. 101. Vocabulario 24.

Lección 25 [112]

102. El imperativo. 103. Verbos I-Gutural: imperfecto e imperativo. 104. Los segolados (cont.). 105. Vocabulario 25.

Lección 26 [118]

106. El yusivo y el cohortativo. 107. Secuencias con imperativo, yusivo y cohortativo. 108. Verbos I-’Åleπ: imperfecto y formas relacionadas. 109. Vo-cabulario 26.

Lección 27 [123]

110. Oraciones y cláusulas temporales. 111. Sustantivos femeninos termi-nados en -et y -at. 112. Sustantivos del tipo

yriP.

. 113. Vocabulario 27.

Lección 28 [127]

114. El infinitivo constructo. 115. Algunos usos del infinitivo constructo. 116. Últimas observaciones sobre algunos tipos de sustantivos. 117. Voca-bulario 28.

Lección 29 [133]

118. Verbos I-Nûn: imperfecto y formas relacionadas. 119. Vocabulario 29.

CONTENIDO

VII

(9)

Lección 30 [138]

120. Verbos I-Yød: imperfecto, imperativo e infinitivo constructo. 121. Vo-cabulario 30.

Lección 31 [143]

122. Verbos III-Hæ: imperfecto, imperativo e infinitivo constructo. 123. Vo-cabulario 31.

Lección 32 [148]

124. Los verbos huecos (II-Wåw/Yød): imperfecto, imperativo e infinitivo constructo. 125. Vocabulario 32.

Lección 33 [153]

126. Verbos geminados: imperfecto, imperativo e infinitivo constructo. 127. Vocabulario 33.

Lección 34 [158]

128. El participio pasivo. 129. El infinitivo absoluto. 130. Los números del 3 al 10. 131. Vocabulario 34.

Lección 35 [164]

132. Oraciones unidas con

w>

w∞-. 133.

vyE

y

!yae

. 134. Vocabulario 35.

Lección 36 [170]

135.

hNEhi

. 136.

an"

y

an"-hNEhi

. 137.

dA[

y

hYEa;

. 138. Vocabulario 36.

Lección 37 [178]

139. Verbos derivados. 140. Verbos Nifal: significado. 141. Verbos Nifal: temas y flexión. 142. Vocabulario 37.

Lección 38 [186]

143. Verbos Nifal: temas y flexión (cont.). 144. Verbos Nifal: tipos mixtos. 145. Vocabulario 38.

Lección 39 [191]

146. Verbos Nifal: temas y flexión (conclusión). 147. Vocabulario 39.

Lección 40 [196]

148. Verbos Piel: significado. 149. Verbos Piel: temas y flexión. 150. Vo-cabulario 40.

Lección 41 [203]

151. Verbos Piel: temas y flexión (conclusión). 152. Formas pausales. 153. Vocabulario 41.

Lección 42 [209]

154. La conjugación Pual. 155. Proclisis, retracción del acento y dågæ∂ con-juntivo. 156. Vocabulario 42.

VIII

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(10)

Lección 43 [216]

157. Verbos Hifil: significado. 158. Verbos Hifil: temas y flexión. 159. Vo-cabulario 43.

Lección 44 [223]

160. Verbos Hifil: temas y flexión (cont.). 161. Algo más sobre los núme-ros. 162. Vocabulario 44.

Lección 45 [228]

163. Verbos Hifil: temas y flexión (cont.). 164. Los números del 11 al 19. 165. Vocabulario 45.

Lección 46 [233]

166. Verbos Hifil: temas y flexión (cont.). 167. Los números del 21 al 99. 168. Vocabulario 46.

Lección 47 [238]

169. Verbos Hifil: temas y flexión (cont.). 170. Un modismo con

%l;h'

. 171. Vocabulario 47.

Lección 48 [244]

172. Verbos Hifil: temas y flexión (conclusión). 173. Endíadis verbal y mo-dismos relacionados. 174. Vocabulario 48.

Lección 49 [250]

175. La conjugación Hofal. 176. Vocabulario 49.

Lección 50 [255]

177. El Hitpael. 178. Vocabulario 50.

Lección 51 [261]

179. El verbo Qal pasivo. 180. Polel, Polal e Hitpolel. 181. Otros tipos de verbos. 182. Observaciones finales sobre los números. 183. Vocabulario 51.

Lección 52 [268]

184. El verbo con sufijos de objeto directo. 185. Sufijos de objeto directo en el perfecto: 3ª pers. masc. sing. 186. Sufijos de objeto directo en el perfecto: 2ª pers. masc. sing. 187. Vocabulario 52.

Lección 53 [275]

188. Sufijos de objeto directo en el perfecto: 3ª pers. fem. sing. 189. Sufijos de objeto directo en las restantes formas del perfecto. 190. Un grupo de ver-bos Qal irregulares. 191. Vocabulario 53.

Lección 54 [281]

192. Sufijos de objeto directo con el imperfecto. 193. Sufijos de objeto di-recto con el imperativo. 194. Sufijos de objeto directo con el infinitivo cons-tructo. 195. Vocabulario 54.

CONTENIDO

IX

(11)

Lección 55 [286]

196. Oraciones condicionales. 197. Observaciones finales sobre proposicio-nes en secuencia. 198. Vocabulario 55.

Apéndice A. Lista clasificada de sustantivos. [297]

Apéndice B. Verbos Qal: las formas principales según el tipo de raíz. [311]

Apéndice C. Las conjugaciones derivadas: una sinopsis. [321]

Apéndice D. Tabla cronológica. [325]

Apéndice E. Breve bibliografía. [327]

Glosario Hebreo-Español [329]

Glosario Español-Hebreo [343]

Índice [355]

X

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(12)

PREFACIO

Este libro de texto ha sido diseñado para el desarrollo de un curso anual de he-breo bíblico elemental en el ámbito universitario. Por su selección de vocabulario y gramática constituye esencialmente una introducción a la prosa, no al lenguaje poé-tico. Dado que mi pretensión ha sido incluir solamente aquello que considero nece-sario para una lectura gramaticalmente inteligente de los textos sobre los que se basa el trabajo, los profesores experimentados pueden, si lo desean, ampliar o resumir una parte u otra de acuerdo a las necesidades de sus propios cursos y a los proble-mas concretos de sus alumnos. Manteniendo la discusión gramatical a un nivel re-lativamente sencillo, he tratado de hacer el libro lo más útil posible para aquellos que quieran estudiar la lengua sin la ayuda de un profesor.

Aun cuando el presente trabajo pertenece a la categoría de las gramáticas tradi-cionales, hay muchos rasgos de su presentación que requieren un breve comentario. El amplio uso de la transliteración pretende alcanzar tres objetivos: hacer que el estu-diante perciba el hebreo como una lengua y no como un ejercicio de desciframiento; suprimir los habituales obstáculos iniciales que piden al estudiante superar innumera-bles páginas de detalles abstractos de fonología y ortografía, antes de aprender si-quiera una oración de la lengua; y facilitar la memorización de los paradigmas, pues-to que las formas esenciales, en mi opinión, aparecen con más claridad que en la escritura convencional. La morfología del verbo se presenta de modo que aproveche mejor las semejanzas esenciales de las diversas formas, independientemente del tipo de raíz. Esto permite la introducción temprana del estudio de los verbos más comunes y de la discusión en profundidad sobre las “conjugaciones” derivadas. Dentro de lo posible, también se ha dado mucho espacio al tratamiento sistemático de la morfolo-gía del sustantivo y de los verbos con sufijos pronominales. La simplificación de este material, que se intenta actualmente en muchas gramáticas elementales, constituye un flaco favor para el estudiante, porque, cuando llega a su primera página de lectura no simplificada, encuentra que lo que debía haber aprendido sistemáticamente, debe aprenderlo apresuradamente, con escaso provecho y gran dificultad. Finalmente, se ha prestado una atención especial a la presentación ordenada de la sintaxis de la prosa, empezando con una caracterización de los diversos tipos de proposiciones individua-les y pasando después a las secuencias de proposiciones interrelacionadas.

En la etapa inicial de la preparación de este libro, fui gratamente ayudado en la selección del vocabulario por A Student’s Vocabulary of Biblical Hebrew (Nueva

(13)

York, 1961) de George M. Landes, que el autor mismo me entregó entonces en bo-rrador y a quien ahora doy las gracias. En los casi diez años siguientes, las innume-rables sugerencias y correcciones presentadas por mis alumnos y colegas, al trabajar con diversos borradores del libro, fueron de una enorme ayuda para el perfecciona-miento de la calidad del producto final. Estoy especialmente agradecido al Dr. Avi Hurwitz, actualmente en la Universidad Hebrea, por su amabilidad al hacer una lec-tura crítica y minuciosa del primitivo borrador de este libro y proporcionarme múlti-ples correcciones. Los errores que permanezcan se deben, por supuesto, a mi inad-vertencia.

La creación de caracteres hebreos ha sido siempre un trabajo difícil, aun en esta era de las maravillas tecnológicas; aquí se ha escogido un signo especial para seña-lar el acento. Quiero agradecer al editor y al impresor su gran esfuerzo por asegurar la exactitud en este aspecto.

Cambridge, Mass

THOMASO. LAMBDIN

Mayo 1971

XII

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(14)

INTRODUCCIÓN

La Biblia Hebrea (Antiguo Testamento para los cristianos) es una colección de escritos cuyo período de composición se sitúa en el milenio que va desde el 1200 a. C. hasta el 200 a. C. Puesto que una lengua hablada no permanece inmutable duran-te un largo período de tiempo, debemos considerar al hebreo bíblico como una for-ma de la lengua hablada en un tiempo particular y perpetuada después en un medio literario fijo. Generalmente se acepta que, hasta cierto punto, el hebreo bíblico es lin-güísticamente homogéneo, una aproximación cercana a la lengua del período mo-nárquico precedente al exilio babilónico (es decir, anterior al 587 a. C.), durante el cual fue compilada y compuesta la mayor parte de la literatura bíblica. El material hallado en las inscripciones, datado en el período comprendido entre los siglos IX y VIII a. C., confirma esta perspectiva, pero no nos permite establecer límites más pre-cisos. En el período postexílico la lengua hebrea estuvo bajo la fuerte influencia de otras lenguas, especialmente el arameo, pero también el persa y, después, el griego. El lenguaje literario de los escritos bíblicos durante este período permaneció relati-vamente libre de esta influencia, lo cual se deja ver más claramente en las fuentes postbíblicas tales como el hebreo rabínico de la Misná y otras obras tradicionales du-dosas que están fuera del campo de acción de esta gramática. Es difícil, si no impo-sible, determinar exactamente cuándo el hebreo dejó de ser una lengua hablada, pero con toda probabilidad su muerte fue contemporánea a la devastación de Judea en las revueltas de los judíos contra el Imperio romano de los dos primeros siglos d. C.

El hebreo es un miembro de la extensa familia de las lenguas semíticas, cuya principal división es la siguiente:

1) Semítico nororiental: babilónico y asirio (acadio).

2) Semítico suroriental: antiguo árabe del sur y las lenguas modernas relacio-nadas del sur de Arabia y Etiopía.

3) Semítico suroccidental: árabe clásico y la multitud de dialectos árabes mo-dernos relacionados con él.

4) Semítico noroccidental, que incluye: a) arameo

b) cananeo (ugarítico, fenicio, hebreo)

(15)

Nuestro conocimiento del hebreo bíblico depende directamente de la tradición oral judía así como del estado de la tradición durante y después de las varias dis-persiones que sufrieron los judíos de Palestina. Esta dependencia surge de la pecu-liar deficiencia ortográfica con la que fue escrito el texto bíblico: esencialmente sin vocales o, como máximo, vocálicamente ambiguo (ver § 8). La pronunciación ac-tual fue transmitida oralmente, y dado que los judíos dejaron o fueron expulsados de Palestina y formaron nuevas comunidades en Babilonia, Egipto y en muchas partes del mundo civilizado, la lectura tradicional de los textos bíblicos se apartó gradual-mente de todas las normas que hubieran existido antes de dichas dispersiones. La es-critura misma del texto consonántico adquirió una forma final autorizada a finales del primer siglo d. C. Este texto fue promulgado con éxito por todas las comunida-des judías, así que los textos posteriores a esta época no discrepan unos de otros en particularidades importantes. Antes de la fijación de un texto autorizado, sea el que sea, la situación fue totalmente diferente; sobre esto se remite al lector a la biblio-grafía (Apéndice E) para ver los títulos de algunas obras que lo introducirán en la complejidad de los problemas de los antiguos textos y versiones.

Las modernas versiones impresas de la Biblia hebrea derivan de fuentes esen-cialmente iguales; todas ellas reflejan la actividad gramatical desarrollada por los ju-díos eruditos (o masoretas, tradicionalistas) en Tiberíades, quienes durante los siglos IX y X d. C. perfeccionaron un sistema de notación vocálico y lo añadieron al tex-to consonántico recibido. Debido a que el sistema vocálico reflejado en esta nota-ción no es exactamente el mismo usado tradicionalmente en otros lugares, debemos admitir también que la gramática hebrea basada sobre el texto masorético vocaliza-do de la tradición tiberiense no es ni más ni menos auténtica que la que pudiera de-rivar de otras tradiciones: es simplemente la mejor preservada y ha recibido, por adopción universal, el sello de autoridad. Un tratamiento de las evidencias frag-mentarias de tradiciones dudosas no tiberienses está lejos de la esfera de una gra-mática elemental. El texto masorético estándar es conocido también como el texto de Ben Asher porque el nombre familiar de los eruditos tiberienses se identificó con la redacción final. La Biblia Hebraica (3ª edición, Stuttgart, 1937), usada por mu-chos especialistas y estudiantes modernos, está basada en la copia de un manuscri-to Ben Asher que se encuentra en Leningrado y cuya datación se remonta al 1008/9 d. C. Últimamente muchas otras impresiones de la Biblia Hebrea están basadas en el texto de la Segunda Biblia Rabínica (Venecia, 1524-1525); las fuentes manuscri-tas de esta obra no han sido del todo identificadas, pero no se apartan sustancial-mente del texto de la Biblia Hebraica. Una nueva y comprensiva edición de la Biblia Hebrea está en desarrollo en Israel; se utilizará el códice de Aleppo, parcialmente destruido, que está convincentemente demostrado como un auténtico manuscrito de la familia Ben Asher.

Un número determinado de lecturas variantes se indica marginalmente en el texto masorético. Dichas variantes son referidas comúnmente como k∞|î\-q∞ræ, es decir, una palabra está escrita (k∞|î\) en el texto consonántico, pero hay otra, escri-ta en el margen, que indica cómo debe ser leída (q∞ræ).

XIV

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(16)

SONIDOS Y ORTOGRAFÍA

[Nota: El material de esta sección se presenta como una unidad para lectura de referencia. Después de es-tudiar §§ 1-3 el lector podría comenzar la lección 1. La lectura de los demás parágrafos de esta sección será indicada según se requiera en el interior de la gramática].

1. Los sonidos del hebreo bíblico

Como se ha explicado en la introducción, no podemos precisar absolutamente los sonidos del hebreo bíblico en el período durante el cual se determinó el lenguaje lite-rario. La pronunciación usada en este libro ha sido elegida para preservar lo más fiel-mente posible las distinciones consonánticas y vocálicas reconocidas por los masore-tas, pero respetando al mismo tiempo lo que sabemos de la primitiva pronunciación. Se ha adoptado un sistema uniforme de transliteración, el cual es un intento de repre-sentar la ortografía hebrea simple y correctamente.

a) Consonantes

TIPO TRANSLITERACIÓN PRONUNCIACIÓN1

Labial b [b] buey

p [p] pica m [m] mano

w [w] well (en inglés) Labiodental

¯

b [v] valle (en italiano)

¯ p [f] fiel Interdental ¯t [θ] Zaragoza ¯ d [d¯ ] hablado Dental o alveolar t [t] tocar

d [d] decir s

[s] sentir ´s

}

z [ds] zeta (en italiano) n [n] nunca

1. Los símbolos fonéticos que se encuentran dentro de los corchetes son usados en la actualidad; los po-nemos aquí como una guía para la pronunciación. No hay que confundirlos con aquellos de la transliteración.

(17)

Prepalatal v

s [∫] show (en inglés)

y [y] yacer Palatal k [k] casa g,g¯ [g] gato ¯ k [x] jota Velar q [q]

En español no existe un equivalente exacto de este sonido. Se trata de un tipo de [k], pero con contacto entre la lengua y el paladar lo más atrás posible. Gutural ’ [’] parada de glotis

h [x] house (en inglés)

‘ [‘] no hay equivalente castellano .h [H] no hay equivalente castellano

La oclusión [’] no se usa en castellano. Se usa en inglés, pero no como parte regular de su sistema de sonidos. Se produce haciendo una completa interrupción de la respiración en la garganta y puede oírse en ciertas pronunciaciones del este de los EE.UU. en palabras como bottle y battle, en las cuales la oclusión reemplaza la nor-mal t, escuchándose [ba’l], [bæ’l]. El sonido [H] es parecido al sonido [x] pero con

una fuerte constricción entre la base de la lengua y la parte posterior de la garganta, con una fricción más aguda que la ordinaria j. El sonido [‘] se produce de modo pa-recido, pero con un matiz adicional de sonorización. Muchos lectores modernos de la Biblia hebrea no usan estos dos sonidos, reemplazándolos con los sonidos [x] y [’] respectivamente. Se debe tener cuidado con tales simplificaciones para no con-fundir estos sonidos en la ortografía.

Estos cuatro sonidos, que llamaremos guturales, son descritos más precisa-mente como laríngeos o laríngeos faringealizados, pero a causa de que la moderna terminología se aplica muy a menudo de forma incongruente, no encontramos razo-nes convincentes para abandonar la designación tradicional.

Líquidas r [r] robar l [l] lamentar Dentales modificadas .t [t] tiempo

.s [ts] tutsi

La pronunciación indicada para † y ß es una moderna sustitución estandarizada de los sonidos originales; su verdadera índole puede ser solamente supuesta como [t] y [s] acompañada de una constricción en la garganta (faringealización o glotali-zación), de esta forma se produce una rigidez, es decir, un sonido sordo.

b) Las vocales

Cuando se trata de las vocales hebreas se acostumbra a hablar de duración y de timbre. Aunque probablemente esta distinción es válida para la pronunciación más primitiva, se duda si la cualidad de las vocales desempeñó un papel importante en

XVI

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

(18)

el sistema masorético original. Los signos diacríticos usados en nuestra transcrip-ción deben considerarse como un recurso para indicar la ortografía del hebreo y no necesariamente como indicadores de la duración o brevedad de las vocales2:

î, ¯ı [i] dile, [ic] gentil û, u¯ [u] pulpa, [uc] duro

i [i] reine u [u] pausa

ê, e, .ê¯ [e] planté, [ec] perro ô, o¯ [o] plantó, [oc] calor

e [∞] amenaza o [u˘] adorar

â, a¯ [a] madre, [a] sal [e] a [a] orador

Además de las vocales arriba nombradas existen otras tres: las vocales Œ, ® y Ø, juntamente con ∞, son conocidas como vocales reducidas. Son de muy breve dura-ción pero con el mismo timbre que las correspondientes vocales largas: Œ es una a muy breve, ® una e muy breve y Ø una o muy breve.

Las siguientes combinaciones de diptongos formados por una vocal + y o w aparecen frecuentemente al final de algunas palabras:

îw se pronuncia: [iv] ¯ ew, êw [ev] ¯ aw, âw [av] aw [av] ¯ ay, ay [ay] ôy, oy¯ [oy] ûy, uy¯ [uy]

Por motivos descriptivos, nos referimos a las vocales de acuerdo a la siguien-te clasificación, sin perjuicio del actual y complicado modo de medir la duración de las mismas.

1) Largas invariables: î, ê, ô, û y algunas veces ø 2) Largas variables: æ, å, ø

3) Breves: i, e, a, o, u 4) Reducidas: ∞, Œ, ®, Ø

2. Las sílabas

Con muy pocas excepciones, una sílaba debe comenzar con una consonante simple seguida por una vocal. Esta única regla debería bastar para dividir con pre-cisión una palabra en sílabas. Considérense los siguientes ejemplos:

SONIDOS Y ORTOGRAFÍA

XVII

2. N.T.: En el siguiente cuadro el autor presenta una clasificación mucho más amplia, teniendo en cuenta la gama de vocales del inglés. Nosotros hemos tomado el alfabeto fonético que clasifica los sonidos vocálicos teniendo en cuenta las variaciones según su posición (cf. NAVARROTOMÁS, T., Manual de

pronun-ciación española, [Madrid 1977], pág. 32). El sonido que corresponde al signo ∞ de la transliteración no tie-ne correspondencia en español; podría asimilarse a la e muda del francés.

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mi£bår desierto mi£ - bår

’å\îw su padre ’å - \îw

d∞\årîm palabras d∞ - \å - rîm

mimménnî de mí mim - mén - nî

gibbôrîm guerreros gib - bô - rîm

yi∂l噯nî él me enviará yi∂ - lå - ™Æ - nî

malk∞°å tu rey mal - k∞ - °å

mal°ê°em vuestros reyes mal - °ê - °em

En ninguno de estos ejemplos hay otra división posible sin violar la regla básica. Las sílabas son de dos tipos: abiertas y cerradas. Una sílaba es abierta si ter-mina en vocal; es cerrada si terter-mina en consonante. Algunas sílabas que contienen un diptongo deben ser consideradas como cerradas, tomando la y o la w como con-sonantes. La distinción en este caso es irrelevante.

Al dividir en sílabas hay que tener en cuenta que una consonante duplicada, como -bb- o -mm-, siempre debe dividirse entre dos sílabas. Esto no indica que haya que hacer una pausa en la pronunciación: una consonante duplicada simple-mente es más larga que una simple. Nótese la diferencia entre “connatural” y

“co-nato” (en español). Algunos ejemplos:

libb∞°å tu corazón lib - b∞ - °å

mimm∞°å de ti mim - m∞ - °å

ha∂∂åmáyim los cielos ha∂ - ∂å - má - yim

3. El acento

Normalmente las palabras en hebreo son agudas o graves, aunque aquéllas son las más frecuentes.

Agudas: då\år (palabra); d∞\årîm (palabras); nå\î’ (profeta) Graves: méle° (rey); láylåh (noche); n∞™≠∂e| (bronce)

En este libro, solamente se señala con tilde (o con una señal específica, en el caso de la escritura hebrea) el acento que recae sobre la penúltima sílaba.

La sílaba que recibe el acento tónico es llamada tónica, y las dos precedentes

pretónica y propretónica respectivamente.

4. Las consonantes conocidas como begadkefat

Existen dos grupos de seis sonidos cada uno, estrechamente conectados en es-critura y distribución. Nos referimos a las seis consonantes oclusivas b, g, d, k, p, t por un lado, y sus equivalentes aspiradas \, @, £, °, π, |, por el otro. Sin embargo, no existen reglas que se puedan dar para elegir entre los sonidos de un grupo y los del otro. Las siguientes observaciones proporcionarán una guía segura para la mayoría de los casos:

XVIII

INTRODUCCIÓN AL HEBREO BÍBLICO

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a) De los dos grupos, solamente las oclusivas aparecen duplicadas. Así, por ejemplo, encontramos -bb- (como en habbáyi|, la casa), -dd- (haddéle|, la puerta), -kk- (hakk∞lî, la vasija), etc., pero nunca -\\-, -@@-, -££-, etc. b) Las oclusivas b, g, d, k, p, t aparecen al inicio de una sílaba (excluyendo la

duplicación apenas mencionada) solamente cuando ésta se encuentra inme-diatamente precedida por otra consonante:

malkî mi rey mal - kî

pero: méle° rey mé - le°

Así pues, encontramos que las equivalentes aspiradas, por un simple proceso de eliminación, aparecen:

a) principalmente al cerrar una sílaba, o

b) al inicio de una sílaba cuando la letra precedente es una vocal. Compárese, por ejemplo, la b de mi£bår (mi£ - bår) y la \ de nå\î’ (nå - \î’)3.

En el caso de palabras que comienzan por una de las consonantes BeGaDKeFaT, encontramos la oclusiva cuando dicha palabra aparece en forma independiente (por ejemplo: báyi|, una casa); pero cuando un elemento precedente termina en vocal, la oclusiva es automáticamente reemplazada por su correspondiente aspirada. Los si-guientes ejemplos son claros:

báyi| una casa pero: k∞\áyi| como una casa

k∞lî una vasija û°∞lî y una vasija

déle| una puerta l∞£éle| a una puerta

Lo mismo sucede en una oración: el simple hecho de que la palabra preceden-te preceden-termine en vocal es suficienpreceden-te para justificar la aparición de una aspirada; así, por ejemplo:

bånû \áyi| ellos construyeron una casa

no bånû báyi|.

De todos modos, existen muchas excepciones con respecto a lo anterior de-pendiendo del grado de relación gramatical entre las palabras en cuestión.

Lo mejor es, al menos hipotéticamente, considerar la g oclusiva y la @ aspira-da como dos consonantes distintas, aun cuando la moderna tradición, con excepción de la yemení, no haya preservado la diferencia.

5. Reducción vocálica

Muchos de los cambios que caracterizan las diversas flexiones del hebreo si-guen modelos claros y previsibles, de los cuales el más estable es el de la reducción vocálica.

SONIDOS Y ORTOGRAFÍA

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3. Se debe notar que nuestra exposición no excluye la posibilidad de que una aspirada aparezca al ini-cio de una sílaba precedida por otra consonante: mal°ê°em (vuestros reyes).

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a) Reducción propretónica. Las vocales å y æ se reducen regularmente a ∞ en sílabas propretónicas abiertas. Es decir, cuando en el curso de la flexión el acento es transferido de tal forma que estas dos vocales quedan en posición propretónica, en-tonces se realiza el reemplazo apenas mencionado. Por ejemplo, cuando la termina-ción del plural -îm se añade a la forma simple del sustantivo nå\î’ (profeta), el acen-to se coloca sobre la terminación, dejando la å en posición propretónica.

Así: nå\î’ + îm → *nå-\î-’îm → n∞\î’îm

Igualmente con æ: læ\å\ + ô| → *læ-\å-\ô| → l∞\å\ô| Otros ejemplos: måqôm + ô| → *må-qô-mô| → m∞qômô|

zåqæn + îm → *zå-qæ-nîm → z∞qænîm

Este tipo de reducción se encuentra regularmente en la flexión de los sustanti-vos y adjetisustanti-vos, pero es menos común entre los verbos, incluyendo los verbos con sufijos pronominales.

b) Reducción pretónica. Un segundo modelo de reducción, a menudo opuesto al de arriba, implica la reducción de å o æ en una sílaba pretónica abierta. Esto se cumple sobre todo en la flexión de aquellos sustantivos cuya primera sílaba (pro-pretónica) es invariable (es decir, que contiene una vocal larga invariable o es una sílaba cerrada) y cuya sílaba pretónica podría contener una æ:

∂øπæ† + îm → ∂øπ∞†îm

La reducción pretónica es muy frecuente en los verbos, independientemente del tipo de vocal:

yi°tø\ + û → yi°t∞\û (ellos escribirán) yittæn + û → yitt∞nû (ellos darán) yi∂ma‘+ û → yi∂m∞‘û (ellos escucharán).

Se ha prestado una atención especial a estos dos modelos de reducción, dado que, tanto uno como otro, deben estudiarse en la mayoría de las flexiones. Desafor-tunadamente, no siempre es posible predecir exactamente qué modelo debe seguir-se en cada caso; por eso cada paradigma seguir-será cuidadosamente analizado.

LAREGLA DELSHEWA. La estructura del hebreo no tolera una secuencia de dos

síla-bas que contenga cada una de ellas un ∞ (shewa). Cuando aparece una secuencia tal, en el curso de la flexión o cuando se combinan varias palabras o elementos, tiene lu-gar el siguiente reemplazamiento:

consonante + ∞ + cons. + ∞ → cons. + i + cons.

Así: l∞ (a) + n∞\î’î (mi profeta) → lin\î’î (no l∞n∞\î’î).

6. Características especiales de las consonantes guturales y la consonante “r”

a) Las guturales y la r no aparecen duplicadas.

b) Las guturales nunca van seguidas inmediatamente por ∞.

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Referencias

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