• No se han encontrado resultados

El Jardín Botánico de la Universidad Central de Las Villas. Sus colecciones y su historia

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2023

Share "El Jardín Botánico de la Universidad Central de Las Villas. Sus colecciones y su historia"

Copied!
92
0
0

Texto completo

(1)

(2)

(3) EL JARDÍN BOTÁNICO DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE LAS VILLAS. SUS COLECCIONES Y SU HISTORIA. ALFREDO NOA MONZÓN.

(4) © Alfredo Noa Monzón, 2022 © Sobre la presente edición: Editorial Feijóo, 2022. Edición por el 70 aniversario de la UCLV. Edición y corrección: Miriam Artiles Castro Diseño de cubierta: Arq. Arnaldo Toledo Sotolongo. ISBN: 978-959-312-538-3. Editorial Samuel Feijóo, Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, Carretera a Camajuaní, km 5 ½, Santa Clara, Villa Clara, Cuba. CP 54830.

(5) ÍNDICE Relación de acrónimos utilizados ……………………………………………… Introducción ………………………………………………………………………. CAPITULO 1. Antecedentes y período fundacional ………………………… El interés por la Ciencias Naturales …………………………………………… La fundación de la Universidad y la aprobación de su Jardín Botánico …... Los inicios del Jardín Botánico y la construcción de sus instalaciones permanentes ……………………………………………………………………... El dragado de las lagunas y los inicios de creación de las colecciones vivas ………………………………………………………………………………. El Jardín Botánico y la Crisis de Octubre …………………………………….. CAPITULO 2. Desarrollo del Arboretum y del Herbario ULV ………………. Influencia del Dr. Alberto Alonso en el incremento de las colecciones en el quinquenio 1963-1967…………………………………………………………… Rediseño de las áreas de colecciones vivas del Jardín Botánico …………. Influencia del Dr. José Ignacio Rodríguez Bozán en el desarrollo de las colecciones ………………………………………………………………………. CAPITULO 3. Decadencia del Jardín Botánico ……………………………… Consecuencias del traslado de la Facultad de Agronomía para los “Camilitos y del período especial para las colecciones del Jardín Botánico. Efectos sobre colecciones del Jardín Botánico por la insuficiente atención a las mismas …………………..……………………………..…………………. CAPITULO 4. El Centro de Estudios, la rehabilitación y desarrollo de las colecciones ………………………………………………………………………. Financiamiento e institucionalización del Jardín Botánico …………………. El Centro de Estudios Jardín Botánico de Villa Clara (CE-JBVC) ………… Los tres primeros años del Centro de Estudios ……………………………… Los dos últimos años de la Etapa 1 del proyecto VLIR ……………………... La etapa II del proyecto VLIR ………………………………………………….. Una nueva dirección asume la continuidad del desarrollo del Jardín Botánico …………………………………………………………………………... CAPITULO 5. El Herbario “Dr. Alberto Alonso Triana” ……………………… Sobre su historia ………………………………………………………………… Sobre el sistema de enumeración existente …………………………………. Sobre los números de colector y de herbario en el ULV ……………………. Sobre los números de serie en el ULV ………………………………………... Serie UCLV ………………………………………………………………………. Serie HPVC ………………………………………………………………………. Serie HFC ………………………………………………………………………… Sobre las donaciones realizadas por el ULV a otro herbarios ……………... Sobre los materiales tipo del ULV ……………………………………………... El Herbario ULV en 2022 ……………………………………………………….. CAPITULO 6. Funciones del Jardín Botánico a través de la historia ……… Función docente del Jardín Botánico …………………………………………. El trabajo en el pregrado ……………………………………………………….. El trabajo en el posgrado ……………………………………………………….. Docencia internacional ………………………………………………………….. Función investigativa para la conservación …………………………………... La actividad científica en el siglo XX ………………………………………….. La actividad científica en el siglo XXI ………………………………………….. 1 2 4 4 4 6 11 12 14 14 15 18 23 23 25 31 31 31 32 43 46 47 55 55 60 61 61 61 63 64 65 65 66 68 68 68 70 72 72 72 73.

(6) Función de Extensión Universitaria ……………………………………………. Fuentes utilizadas ………………………………………………………………... 80 86.

(7) 1 RELACIÓN DE ACRÓNIMOS UTILIZADOS ACC. Academia de Ciencias de Cuba. HPVC. APG*. Grupo para la filogenia de las Angiospermas Herbario del Museo y Jardín Botánico de Berlín-Dahlem Unión Internacional de Jardines Botánicos para la Conservación Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad Centro de Bioactivos Químicos Centro de Estudios Jardín Botánico de Villa Clara Centro de Servicios Ambientales de Villa Clara Centro de Investigaciones Agropecuarias Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales de Holguín Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente Comisión Nacional para la Protección del Medio Ambiente y los Recursos Naturales Comisión de Supervivencia de Especies Centro de Investigac. y Servicios Ambientales de Pinar del Río Estación Experimental de Santiago de las Vegas Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna Empresa de telecomunicaciones S.A.. IES. FEU. Federación Estudiantil Universitaria. UCLV. FLAS. UCLV. FRC. Herbario de la Universidad de la Florida Flora de la República de Cuba. GCE. Grupo Científico Estudiantil. ULV. GEOCUBA. Grupo Empresarial GEOCUBA. UNAH. HAC. Herbario (nacional) del Instituto de Ecología y Sistemática Herbario del Jardín Botánico Nacional Serie del proyecto Flora de Cuba. URSS. B BGCI* BIOECO CBQ CE-JBVC CESAM CIAP CISAT CITMA COMARNA CSS* ECOVIDA EEA-SV ENPPFF ETECSA. HAJB HFC. (*) Siglas en idioma diferente del Español. ISP IVMA. Serie perteneciente al exherbario del ISP “Félix Varela” Instituto de Ecología y Sistemática Instituto Superior Pedagógico. JAN. Instituto Virtual de Medio Ambiente Junta de Acreditación Nacional. JBN JBVC. Jardín Botánico Nacional Jardín Botánico de Villa Clara. JE. Herbario Haussnecht de Jena. JJBB. Jardines Botánicos. LS MES. Serie perteneciente al exherbario del Colegio de La Salle, Habana Ministerio de Educación Superior. MINAG. Ministerio de la Agricultura. NY PAL-Gr. Herbario del Jardín Botánico de Nueva York Herbario Greuter de Palermo. RDA. República Democrática Alemana. ROIG. Serie perteneciente al exherbario de Juan Tomás Roig Serie perteneciente al exherbario de la Estación Experimental de Santiago de las Vegas Referido a la universidad: Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas Referido al herbario: Serie propia del herbario de la UCLV Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza Herbario de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas Universidad Agraria de La Habana Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Consejo de Universidades Flamencas de Bélgica Fondo Mundial para el Medio Ambiente. SV. UICN. VLIR* WWF*.

(8) 2 INTRODUCCIÓN El Jardín Botánico de la Universidad Central de Las Villas. Sus colecciones y su historia es un libro dedicado al 70 aniversario de la fundación de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. En él se pretende abarcar la historia de una de las áreas más paradisíacas de una de las universidades más bellas de Latinoamérica, por su arquitectura y sus espacios verdes. Este trabajo viene a complementar otros que le han antecedido sobre la Universidad, con la particularidad de que gran parte de los acontecimientos que en él se narran se apoyan con evidencias fotográficas del momento. Los materiales de archivo que se conservan en el Jardín Botánico de la UCLV, actualmente Jardín Botánico de Villa Clara, permitieron narrar cronológicamente la historia con gran apego a la verdad, lo que unido a los testimonios dados por los protagonistas, que con sus interpretaciones del momento en que les tocó participar, complementaron el trabajo. Se agradece la participación de todos aquellos que aportaron un testimonio, un dato o fotografías, en particular a los familiares del Dr. Alberto Alonso que facilitaron fotografías muy valiosas de los inicios del Jardín Botánico, y su autobiografía. El libro se divide en seis capítulos, los cuatro primeros narran la historia por períodos. El primer capítulo abarca los antecedentes y el período entre 1956 y 1962, cuando se comienza la creación de las colecciones vivas y el herbario, así como la construcción de la instalación principal del Jardín Botánico. Este capítulo concluye con el papel jugado por la instalación en la crisis de octubre. El segundo capítulo abarca el período entre 1963 y 1988 cuando se crea el arboretum y se desarrolla el herbario con una actividad docente e investigativa creciente asociada a estudios agronómicos. El tercer capítulo comprende el período de 1989 hasta 2002 cuando se produce una decadencia del Jardín Botánico y sus colecciones por el traslado de la Facultad de Agronomía hacia los “Camilitos”, con la consecuente inactividad docente, y reforzada por la entrada del Período Especial. También se narran las acciones acometidas para evitar este descenso pero que las condiciones económicas del país no permitieron darle atención efectiva al problema. El cuarto capítulo narra los acontecimientos desde 2003 a 2022 con la institucionalización del Jardín Botánico adscrito a un Centro de Estudios y la financiación con el proyecto VLIR que permitió la rehabilitación de las colecciones y posterior desarrollo docente y científico de la institución. El quinto capítulo profundiza en la historia del herbario y sus colecciones dando a conocer su importancia docente, científica y patrimonial y el papel jugado en la historia reciente como apoyo a la redacción de la obra Flora de la República de Cuba. Finalmente, el sexto capítulo se dedica a las funciones sustantivas del Jardín Botánico que le permiten cumplir la Misión como Centro de Estudios y responder a los compromisos en la Red de Jardines Botánicos de Cuba. Como Centro enclavado en una universidad, la docencia, la investigación y la extensión universitaria son ejes fundamentales a atender. Muchos detalles de la historia del siglo XXI se han obviado para no producir un desbalance con períodos anteriores donde la información es más escasa. Por eso no se listan las publicaciones, ponencias en eventos, gran parte de los reconocimientos colectivos y todos.

(9) 3 los individuales. La historia tampoco recoge aspectos que puedan empañarla como las incomprensiones de algunas administraciones para la atención al Centro de Estudios, la asignación de grandes responsabilidades ajenas a la misión del Centro sin acompañarla de la autoridad y los recursos necesarios, los numerosos hechos vandálicos provocados por personas que atraviesan el Jardín para bañarse en las aguas del río Ochoa, que han provocado incendios, algunos de grandes proporciones, robos de plantas, etc. Tampoco se hace alusión a los animales sueltos que muchas veces pastan en áreas de colecciones y dañan las plantas, y cuyos sus dueños no responden a las quejas ni se toman medidas contra ellos. No se relata el uso del área donde los integrantes del Jardín Botánico no son protagonistas de los hechos, como fueron los eventos realizados por Extensión Universitaria o por otras Facultades y organizaciones políticas, tales como los dos eventos de Cuba Solar, el conversatorio con Miguel Barnet, etc. Tampoco se citan el uso de nuestras locaciones por fotógrafos para retratar a cumpleañero(a)s, fiestas de quince y de bodas, así como las actividades en los bastiones y clases por las facultades o el simple uso para encuentro de amistades para compartir ideas, encuentros amorosos, estancias para el estudio en un lugar tranquilo y acogedor o simplemente para la contemplación de la naturaleza. Se ha resaltado en cada período el papel jugado por los protagonistas principales, y mencionado otros. No obstante, muchos actores no se mencionan ya sea porque la plantilla, sobre todo de obreros, ha sido muy cambiante o simplemente porque no se dieron a conocer por los entrevistados o no aparece su accionar en los documentos revisados. Algunos que no se mencionan aparecen reflejados en las fotografías que ilustran el trabajo. Para a los que no se mencionan y consideran que tuvieron un papel protagónico en un momento dado, pedimos disculpa por la omisión. El autor ha querido describir momentos de alza y momentos de baja de la institución, pero aboga por que, bajo ningún concepto, la destrucción de las colecciones sufridas por el abandono y el descuido vuelvan a suceder. Fenómenos naturales seguirán presentándose y producirán nuevos retrocesos, de los cuales el Jardín se levantará nuevamente. La narración de la historia, a veces con cierta crudeza, pretende lograr la toma de conciencia en este sentido, no solo para el que la lea fortuitamente, sino para que directivos de hoy y de mañana, así como para que los nuevos actores que asumirán en un futuro la dirección del Jardín Botánico y sus trabajadores conozcan el camino y sepan por dónde transitar. No importa que sus aportes futuros sean en la Taxonomía, en la Florística, en la Educación Ambiental o en otra rama del saber, lo importante es que conozcan los valores creados a lo largo de la historia y los respeten, conservándolos e incluso creando nuevos valores. Si así lo logran, las futuras generaciones se lo agradecerán..

(10) 4 CAPÍTULO 1. Antecedentes y período fundacional El interés por la Ciencias Naturales La segunda mitad del siglo XIX y primera del siglo XX estuvieron marcadas por un inusitado interés por las expediciones foráneas a Cuba, con el objetivo de descubrir y conocer su naturaleza. Así viajan a Cuba importantes naturalistas, principalmente de Europa y Estados Unidos, lo que permite el descubrimiento de una rica flora y fauna, y de muchos accidentes geográficos que estimulan a naturalistas cubanos a continuar dichos estudios. El interés abarca numerosas instituciones, tanto religiosas como laicas, proliferando jardines botánicos, herbarios, museos de Ciencias Naturales, etc. Entre las instituciones religiosas más importantes estuvieron las de la Orden de La Salle, creándose uno de los principales herbarios de Cuba en el Colegio de La Salle del Vedado, en La Habana. Otros ejemplos son: el herbario del Colegio Sagrado Corazón de Guantánamo, el herbario del Colegio Nuestra Señora de la Caridad de Santiago de Cuba. Las universidades cubanas no estuvieron ajenas a ello, así la Universidad de La Habana tuvo su jardín botánico y su herbario; este último se vio enriquecido con recolectas de Van Hermann, A. H. Curtiss y C. F. Baker donadas por el herbario de Santiago de Las Vegas, así como dubletas adquiridas del herbario de García Cañizares y recolectas de Ponce de León. En la Universidad de Oriente se crea el herbario UO formado mayormente por recolectas de López Figueiras, M. Díaz Piferrer y Charles T. Ramsden. Los colegios de segunda enseñanza también se convirtieron en un emporio del saber en la Ciencias Naturales y a ellos estuvieron asociados nombres de naturalistas con aportes importantes al conocimiento de las Ciencias Naturales, por solo citar cuatro ejemplos; en el Colegio de segunda enseñanza de La Habana se creó un herbario que se vio enriquecido por las colecciones realizadas por Sebastián Alfredo de Morales, José Ignacio Torralbas e Isidoro Castellanos. En el Colegio de segunda enseñanza de Matanzas se desarrolló un herbario que custodió la colección de Charles Wright que había sido propiedad del Museo de Francisco Jimeno. En el Colegio de segunda enseñanza de Santa Clara, se destaca la participación de José Álvarez Conde que entre sus obras cumbres estuvieron Historia de la Geología, Mineralogía y Paleontología en Cuba, Historia de la Botánica en Cuba e Historia de la Zoología en Cuba. De especial interés para este trabajo resulta el Dr. Alberto Alonso Triana en el Colegio de segunda enseñanza de Remedios, quien fuese fundador del Jardín Botánico y del herbario de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. La fundación de la Universidad y la aprobación de su Jardín Botánico La Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas fue creada oficialmente, después de varios rejuegos políticos, por la ley 16 del 22 de noviembre de 1949, firmada por el entonces presidente de la República Dr. Carlos Prío Socarrás. En dicha ley se señala que las actividades docentes comenzarían en el año 1952 (Rubio, 2020). Según Rubio (2020), los primeros cinco cursos que abre la Universidad (52-53, 53-53, 5454, 54-55 y 55-56) estuvieron marcados por las pugnas políticas internas, con un.

(11) 5 acercamiento a los intereses burgueses y donde una personalidad que fungía como Secretario General (Modesto de J. Pineda Cabrera) hacía y deshacía a su antojo con la anuencia de la embajada norteamericana. El 22 de mayo de 1957 Pineda Cabrera es destituido de su cargo de Secretario General por la acción conjunta del entonces Rector Dr. Agustín Anido Artiles, el Dr. Mariano Rodríguez Solveira (posterior Rector) y Antonio Nuñez Jiménez, entre otros. Así se inicia una nueva etapa para la Universidad. El nuevo Consejo Universitario, integrado por Dr. Manuel Rodríguez Solveira (Rector), Dr. José Manuel Ruiz Villar (Vicerrector) y José Antonio Rojas Montero (Secretario General) aprueba un grupo de acciones que formaron parte de la Reforma Universitaria. Entre esas acciones, algunas estuvieron algunas vinculadas al tema que aquí se desarrolla. Entre ellas se aprueba el presupuesto para la creación de la Escuela de Ciencias que estuvo muy ligada a la creación del Jardín Botánico, se aprueba además la organización y fomento del Jardín Botánico.. Fig. 1.1 Claustro de la Escuela de Ciencias en su día inaugural. Foto Alberto Alonso 1-7-1957. En la Revista de la Sociedad Cubana de Botánica de abril-septiembre de 1958 (Vol. XV, No. 2-3) Ponce de León resalta ya la organización del Jardín Botánico y del Herbario de la UCLV como iniciativa del Consejo de ese centro de alto estudios, y del entusiasmo de su rector Dr. Manuel Rodríguez Solveira, de la Decana de la Escuela de Ciencias, Dra. Ofelia Martínez Gómez y de los profesores Dra. Graciela A. Campos Linares y Dr. Alberto Alonso Triana. Ponce de León (1958) plantea “En la Universidad Central de Las Villas…, se está organizando un Jardín Botánico que, de seguro, habrá de ser orgullo de Cuba. Para ello dispone de una extensión de más de dos caballerías de terreno apropiado, junto al río Ochoa, en uno de los tramos más bello de su curso, con hermosas cascadas y plácidos remansos, y una porción junto al río donde se conserva la vegetación primitiva, con muchas de las especies propias de la localidad”. Así escribió el ilustre botánico cubano Ponce de León, quien más adelante expresara “Invitado especialmente por el ilustre Consejo de la Universidad Villareña para colaborar,.

(12) 6 honrándome mucho con ello en tan trascendente obra […], procuraré dedicar mis mayores empeños a esta importante labor, junto a los meritísimos compañeros de Las Villas, para lograr que en la provincia Central de Cuba, para bien de la ciencia y gloria de nuestra patria, exista un gran Jardín Botánico”. Los inicios del Jardín Botánico y la construcción de sus instalaciones permanentes La fuerza de trabajo calificada para la creación del Jardín Botánico y su Herbario proviene primero de una de sus carreras fundacionales, la de Ingeniería Agronómica, donde el Dr. Alberto Alonso Triana ganó en 1952 la plaza de Profesor Auxiliar de Botánica junto a otros como el Ing. Pablo Díaz Cuevas, quien llegó a ser Director de la Escuela de Ingeniería Agronómica. La Escuela de Ciencias también aportó profesores para tal empeño. Aunque los cursos académicos quedaron detenidos en 1956 y la actividad en la universidad se redujo notablemente debido a las luchas revolucionarias que se estaban dando en todo el país, el Jardín Botánico continuó su desarrollo debido al interés de los directivos, del claustro y de que estaba aprobado su financiamiento. El área escogida para el Jardín Botánico ocupaba algo más de dos caballerías de tierra de la Finca Santa Bárbara, de las 24 caballerías compradas a Elías Díaz por 60 000 pesos. El relieve era algo irregular, con pequeñas áreas ligeramente elevadas que drenaban a algunas vaguadas intermitentes que vertían en época de lluvia sus aguas al río Ochoa, el cual serpenteaba todo el terreno destinado al Jardín Botánico. Una de sus principales vaguadas mantenía un área de vegetación palustre que posteriormente fue dragada para la creación de lagunas. La vegetación mayormente era herbácea, muy rala, con algunos árboles emergentes, principalmente palmas reales, debido a que el área estaba dedicada a la cría de cerdos. La vegetación riparia que albergaba las márgenes del río Ochoa, y que tan brillantemente describió en su artículo Ponce de León (1958), contrastaba con la vegetación herbácea del área principal de desarrollo del Jardín Botánico. Entre las especies nativas arbóreas que formaban parte del bosque de galería estaban Roystonea regia (palma real), PIcramnia pentandra (aguedita), Dendropanax arboreus (víbona), Nectandra coriaceae (cigua), Oxandra lanceolata (yaya), etc. Especies introducidas y naturalizadas en todo el país también formaban parte de esa vegetación, tales como Mangifera indica (mango), Syzygium jambos (pomarrosa), etc. Entre las especies herbáceas predominaban entre otras Lacisis divaricata (canutillo), Exostema longiflorum (clavellina), etc. En la siguiente foto, aunque ya en una etapa más avanzada de la construcción de edificios de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, se puede observar la vegetación herbácea predominante en las tierras compradas a Elías Díaz. El área que ocupó el Jardín Botánico no se observa en la imagen, pero es contigua, hacia el fondo y hacia el Este con características similares de su vegetación..

(13) 7. Fig. 1.2 Vista de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas en 1964. La idea de crear el Jardín Botánico ya se respiraba dentro del claustro desde los inicios de fundación de la Universidad, y aunque las construcciones no se pueden iniciar hasta que se aprueba el presupuesto en 1957, se realizan acciones por un grupo de trabajadores a los que se les encarga la tarea. En 1955 comienzan las labores de preparación del terreno por tres obreros: Ovelio Alfonso y Luis Cárdenas, bajo la dirección de Armando Jiménez. Las primeras plantas se sembraron en el año 1956 a orillas del río Ochoa. Por el porte que en la actualidad tienen los árboles a orillas del río, se puede deducir que entre las especies sembradas estuvieron Ficus retusa, F. benjamina, Casuarina equisefolia, Johannesia princeps, Chrysophyllum cainito, etc. En el área central también fueron plantadas otras especies arbóreas, según se recoge en el registro actual de colecciones vivas del Jardín Botánico, entre las que se encuentran Quercus sagrana, Khaya senegalensis, Enterolobium cyclocarpum, Hibiscus elatus, Khaya nyasica, Peltophorum pterocarpum, Sterculia foetida, S. apetala, Norenhnia emarginata, Artabotrys hexapetalus, Ficus elástica y Ravenala madagascariensis, entre otras. La mayor parte de estas plantas provienen del actual Jardín Botánico de Cienfuegos; otras de la Finca Victoria en Oliver, propiedad de la familia de Pablo Díaz Cuevas. La construcción de la vivienda principal donde se realizaría la actividad docenteinvestigativa y la administrativa del Jardín Botánico comenzó a ejecutarse a principios de 1958; la construcción se detuvo en ese año debido a la ofensiva revolucionaria que terminó con el triunfo de la Revolución el 1ro de enero de 1959, y se reanudó en abril de 1959, dándose un gran impulso a partir de esa fecha que permitió que en 1960 la instalación estuviese completa..

(14) 8 En la primera imagen (Figura 1.3) se observa la colocación del encofrado en marzo de 1958 que indica el uso del tipo de zapata corrida. En la foto también se observa un buldócer, tal vez el mismo que el Ché utilizó para el descarrilamiento del tren blindado en diciembre de 1958. En la segunda imagen (Figura 1.4) puede verse la continuidad de la construcción en abril de 1959, obsérvese la instalación temporal de madera para el almacenamiento de materiales de construcción y de los instrumentos de trabajo. Se puede observar que la construcción se realizó en una de las áreas más elevadas del terreno, con una vegetación herbácea que contrasta con la parte boscosa asociada al río Ochoa al fondo y donde predominan las palmas reales. También estaba construido el terraplén que da acceso a la instalación.. Fig. 1.3. Foto tomada por Alberto Alonso el 3 de marzo de 1958.. Fig. 1.4. Foto tomada por Alberto Alonso el 24 de abril de 1959..

(15) 9. En 1959 se continúa con el replanteo de las paredes de carga que se construyen con bloques de 20 cm y debajo de las ventanas se colocan acostados. Las paredes del local, que en la actualidad ocupa el aula, no se reforzaron con columnas, como sí se observa en el local actual de Herbario (Figuran 1.5). Para las ventanas, primero se montaron los marcos de dos a tres secciones y una división para colocar losetas de vidrio en la parte superior. Luego se montaron las persianas, todo con madera preciosa (caoba). La placa de 12 cm de espesor fue fundida sobre un encofrado de tablas de 20 cm de ancho y revestida con macilla. El piso se fundió de granito con secciones de 1 m 2.. Fig. 1.5. Foto tomada por Alberto Alonso en 1959 de la construcción del local que actualmente ocupa el Herbario.. La construcción estuvo terminada totalmente en 1960. Se trata de una instalación de estilo modernista que ocupa un área de 225,5 m2, con un área techada de 201 m2 y un patio interior de 28,8 m2. Consta desde sus inicios de siete locales cerrados, un portal, un pasillo interior, a los cuales se suma el patio interior. Originalmente los locales se destinaron a un aula (local delantero izquierdo), laboratorio o taller de trabajo y herborización (local trasero izquierdo), local de la Dirección (local trasero derecho), dos baños, uno para hombres y otro para mujeres (locales intermedios derechos), local de trabajo de especialistas o de herbario (local delantero derecho). Al final del pasillo que separa el ala izquierda del ala derecha se localiza el local dedicado al bedel y los registros eléctricos. Todos los locales tenían puertas de caoba, excepto el laboratorio o taller de trabajo y herborización que quedaba abierto al pasillo. Las puertas que dan al patio interior y al portal son de persianas, ambas con dos hojas..

(16) 10. Fig. 1.6. Foto tomada por Alberto Alonso en 1960. Vista lateral izquierda de la construcción con las dos secciones separadas por el patio interior.. Fig. 1.7. Foto tomada por Alberto Alonso 1961 (?). Vista lateral derecha y frontal de la construcción.. Fig. 1.8. Foto tomada por Alberto Alonso en 1960 impartiendo clases en el aula. Observe los pupitres originales de caoba y el proyector utilizado en sus clases..

(17) 11. Fig. 1.9. Foto tomada por Alberto Alonso en 1960 impartiendo clases prácticas en el laboratorio o taller de trabajo, en ese momento equipado con mesas y banquetas.. El dragado de las lagunas y los inicios de creación de las colecciones vivas En 1959 se realizó el dragado de las tres secciones de lagunas aprovechando una gran vaguada, que recolectaba el agua lluvia desde las partes más altas y por escorrentía la depositaba en el río Ochoa. Esas áreas dragadas eran pantanosas y se caracterizaban por una vegetación palustre. Unido al dragado se realizaron obras ingenieriles tales como pasos de tubos desde la vaguada hacia la primera laguna pasando por debajo del vial principal, de esta a la segunda y de ahí a la tercera. Un último pase de tubos, ubicado de forma oblicua, vertía el exceso de agua directamente al río Ochoa, cuyo cauce estaba a más de 4 m por debajo del espejo de agua de la laguna. Los pasos entre la primera y la segunda lagunas, así como entre la segunda y la tercera y entre la tercera laguna y el talud que colinda con la ribera del río fueron reforzados con relleno, apisonados y a través de estos se ubicaron los pases de tubos. Las márgenes laterales de las lagunas también fueron rellenadas quedando bien delimitados los tres espejos de agua contiguos.. Fig. 1.10. Foto tomada por Alberto Alonso en 1959 cuando ya se había producido el dragado del área pantanosa y establecido las lagunas..

(18) 12 A lo largo de la historia del Jardín Botánico se plantaron numerosas especies de plantas en las distintas zonas, muchas de ellas no se desarrollaron, otra fueron víctimas del uso de equipos pesados o de chapeadoras, en el caso de otras murieron porque cumplieron su ciclo de vida, sobre todo aquellas plantas herbáceas de ciclos de vida corto. Entre 1960 y 1962 los principales esfuerzos estuvieron vinculados a las plantas ornamentales sembradas alrededor de la instalación principal. En la figura 1.7 se puede apreciar una planta de areca (Dixis lutencens) al frente del aula que, al parecer por su porte, fue de las primeras plantadas, y sobrevivió hasta 2017. Al frente del portal se observa una planta de Cupressus arizonica, cuyo ciclo de vida concluyó a finales de la década de los 80. En la esquina derecha de la instalación se observa una planta de Cordyline sp. que se mantiene viva en la actualidad. También al frente aparece un pino macho (Pinus caribaea) que también sobrevive actualmente. Otras especies que sobreviven en la actualidad y que fueron plantadas en el trienio 19601962 son: Syzygium malaccensis, Corymbia citriodora, Swietenia macrophylla, Tamarindus indica, Terminalia catappa, Andira inermis, Averrhoa carambola, Caryota mitis, Cordia curbeloi, Delonix regia, Lagerstroemia speciosa, Lonchocarpus longistylus, Mangifera indica, Phoenix roebelenii, Pouteria sapota, Reutealis trisperma, Simarouba glauca, Araucaria excelsa, Amorphophallus paeoniifolius, Cycas circinalis, C. revoluta, Vetiveria zizanioides, Coccothrinax crinita subsp. crinita y Kigelia africana, entre otras. Estas plantas provienen mayormente del actual Jardín Botánico de Cienfuegos, y otras de Topes de Collantes. El Jardín Botánico y la Crisis de Octubre Las instalaciones del Jardín Botánico fueron ocupadas por el Grupo de Morteros del Batallón 316 durante la crisis de octubre. Por indicación del Jefe de Batallón se desalojaron todos los locales y pasillos para ser utilizados por el Batallón para el resguardo de armas y documentos asociados al Grupo de morteros, quedando solo para usos del Jardín Botánico el laboratorio, como se puede leer en el documento que aparece en la figura 1.15. Los morteros fueron desplegados durante la crisis de octubre en la parte trasera de la instalación, donde aún no existía vegetación..

(19) 13. CIUDAD UNIVERSITARIA, 26 de junio de 1961 “AÑO DE LA EDUCACIÓN” Sr. Jefe del Jardín Botánico. Edificio. Señor: Por medio de la presente le comunicamos al igual que lo hicimos personalmente en una ocasión que el edificio del Jardín Botánico iba a ser utilizado por el Batallón 316 dicha resolución salió por conversaciones efectuadas con todos los miembros de la Junta de Gobierno. Del primer momento estamos por facilitarle el local del Laboratorio de dicho Edificio, pero no se ha cumplido por su Departamento ya que a [ha] sido utilizado todo el local. En vista de que en dicho Edificio se encuentran armas y documentos importantes, le rogamos que a la mayor brevedad posible, sea trasladado al Laboratorio y le manifestamos que en lo sucesivo solo podrá ser utilizado hasta que sea trasladado al Laboratorio, teniendo que ser desocupadas todas las demás aulas y pasillos, entregándole a esta Jefatura todas las llaves del Recinto. Revolucionariamente, [firmado por J’ Bon] _______________________ Jefatura Bon 316. Fig. 1.15. Documento del Jefe de Batallón 316 que indica la ocupación de la instalación con fecha 26 de junio de 1961..

(20) 14 CAPÍTULO 2. Desarrollo del Arboretum y del Herbario ULV Influencia del Dr. Alberto Alonso en el incremento de las colecciones en el quinquenio 1963-1967 La dirección del Jardín Botánico fue ejercida por el Dr. Alberto Alonso hasta el año 1967, pero su brazo derecho en esa etapa fue el técnico Ovelio Alfonso Alfonso quien lograra una gran experticia en la identificación de las plantas, en el trabajo del herbario y el manejo cultural de la plantación de accesiones que se incorporaban a las colecciones vivas. En el asesoramiento de Ovelio para la siembra y mantenimiento de las plantas en campo jugó un papel importante el Ing. Pablo Díaz Cuevas. El Dr. Alberto Alonso estaba centrado mayormente en el herbario y en el trabajo de campo donde le apasionaban las orquídeas. Su formación como Doctor en Ciencias Naturales y sus estrechos vínculos con Julián Acuña desde 1953 hacía que sus clases tuviesen un marcado carácter biológico y con poca aplicación a la agricultura, lo que motivó algunas críticas en la docencia que ejercía en la Escuela de Agronomía. El Dr. Alonso también impartió clases en la Facultad de Química. En 1965 se logra la pavimentación del vial principal a través del cual se accede a la institución. En ese año también se incorpora a trabajar, quien se convertiría en el futuro en uno de los pilares más importantes para el desarrollo del Jardín Botánico, el obrero Raúl Rodríguez Alfonso.. Fig. 2.1. Trabajos de pavimentación del vial principal. Al fondo se observa la casa de tabaco donde estuvieron los materiales recolectados en Pelo Malo y que ingresaron al herbario del Pedagógico. Foto agosto de 1965.. La entrada de Raúl Rodríguez a la plantilla del Jardín Botánico reforzó el trabajo de Ovelio Alfonso, quien a su vez era asesorado para la actividad agroforestal por el Ingeniero.

(21) 15 Pablo Díaz Cuevas. Díaz Cuevas no solo aportó plantas del vivero de su familia en Oliver, sino que participó a través de la docencia con un pequeño rosal que tenía a la entrada del Jardín junto al acueducto y frente al área que representan a los frutales en la actualidad. Allí realizaba sus prácticas de injerto con estudiantes de Agronomía, el área era atendida por un obrero llamado Ramón María. En 1965 se siembra café caturra en lo que actualmente ocupa el área de frutales para apoyar la asignatura “Café y Forestales”. Esta idea se continúa en 1970, cuando se siembran múltiples variedades de café en el área del bosque de galería con esos mismos fines. Existía un vivero de café en la elevación situada al frente del acueducto. El profesor de la parte de café en esa etapa era el Ing. José Ignacio Rodríguez, y forestales lo impartía el Ing. Pablo Díaz Cuevas. En 1965 y 1966 se retoma el enriquecimiento del herbario a través de una investigación al frente de la cual estaba el Dr. Alonso y donde participaba como Auxiliar Ovelio Alfonso. Entre las áreas que serían objeto de recolectas estaba el campus universitario y otras áreas de la provincia de Las Villas como se puede observar en el capítulo 5. El procesamiento de las muestras donadas por Julián Acuña procedentes de la Estación Agronómica de Santiago de Las Vegas en 1963 y recogidas en un catálogo se sumaron a las recolectas realizadas en esta etapa. Rediseño de las áreas de colecciones vivas del Jardín Botánico En el año 1968, la profesora de Botánica Graciela Ortiz García asume la responsabilidad de la planificación y control de las acciones que se realizaban en el Jardín Botánico. Actividad que ejerció hasta 1969. Durante esta etapa continuó el incremento de la colección de herbario. En 1968 se realizaron recolectas de malas hierbas en Banao y en cafetales del Escambray. A ello se sumó una donación enviada por el Dr. Alberto Alonso del herbario de la ACC en La Habana a donde se había trasladado a trabajar. En 1969 se realizan viajes a Banao y Ceballos para el estudio de la flora y la recolecta de malas hierbas. Participan Caridad León Rovira, Ana González Lorenzo, Mario Camacho Escandón, José García Guirola y Ovelio Alfonso Alfonso. En 1968 se establecieron bocetos que diseñaban la forma en que se llevaría a cabo la siembra de plantas en el área de colecciones vivas. Aunque con muy buenas intenciones, no se fue objetivo en la planificación, porque el diseño seguía una concepción taxonómica demasiada ambiciosa que no tuvo en cuenta el pequeño tamaño de la parcela, el área de plantación que permitiera un desarrollo adecuado de las plantas, ni la falta de personal para asumir la tarea. Se sembraron gran cantidad de plantas procedentes de los viveros de Topes de Collantes (gimnospermas) y otras de Camajuaní. Se sembró una colección de leguminosas forrajeras, algunas de la Estación experimental Indio Hatuey y otras de la UCLV. Fueron designados como responsables de la repoblación del Jardín Botánico el Ing. José Ignacio Rodríguez Bozán y Ovelio Alfonso Alfonso. Según esa concepción, el Jardín Botánico fue dividido en cinco lotes. El lote 1 ocupaba toda el área a la derecha de la carretera que da acceso a la instalación principal, bordeando las lagunas en su ribera norte hasta el tramo del río Ochoa, colindando con el antiguo vivero de la Forestal (vivero de la Ceiba) hasta el puente e incluyendo a la.

(22) 16 instalación del acueducto, como se puede observar en los bocetos. Esas áreas coinciden en la actualidad con el área de medicinales, Zingiberales, Bambuseto, lateral norte de todas las lagunas, tramo del río Ochoa que se interna en el bosquecito donde está el Ficus retusa hasta casi llegar al puente de la FEU y todos los alrededores del acueducto (Figura 2.2). En este lote se plantaron muchos de los representantes de las familias allí planificadas, pero la mayoría no sobrevivieron. En la actualidad se puede constatar la presencia de Pandanus a orillas de la segunda y tercera lagunas. Cananga odorata, Annona glabra, Mangifera indica, Michelia champaca, Entada gigas, etc. se localizan próximo al acueducto.. Fig. 2.2. Bocetos del lote 1. A la izquierda delimita el área desde la entrada a la instalación bordeando la primera laguna y alrededores del acueducto. A la derecha bordeando la segunda laguna y tramo del río Ochoa.. El lote 2 bordeaba el tramo del río Ochoa desde un pequeño afluente que desemboca en una curvatura del curso del río hasta la cascada. Colinda con el lote 3 que es todo lo que queda dentro de la circunvalante y llega hasta el área de moráceas. En la actualidad ocupa una parte del área de desarrollo del arboretum desde los tamarindos hasta Moraceae, el área de cuabal y endémicos y frutales, hasta la cortina de ocujes. En este lote tampoco se cumplió todo lo planificado, muchas plantas no sobrevivieron por las malas condiciones del terreno. En la actualidad se puede constatar la presencia del área de Moraceae y algunos representantes de Urticaceae..

(23) 17. Fig. 2.3. Boceto del lote 2.. El lote 3 fue el mejor logrado, ocupa toda la parte interior de la circunvalante y rodea a la instalación principal. En la actualidad están presentes gran número de representantes de las subfamilias de leguminosas, de la familia Myrtaceae y un área de gimnospermas muy bien lograda.. Fig. 2.4. Boceto del lote 3.. El lote 4 está por fuera de la circunvalante contra el bosque de galería del río Ochoa, entre el lote 2 y el lote 1. En la actualidad solo sobreviven algunos representantes de las familias Asteraceae y Rubiaceae..

(24) 18. Fig. 2.5. Bocetos del lote 4 a la izquierda y el lote 5 a la derecha.. El lote 5 se planificó en un área que apenas se desarrolló. Estaba ubicado en la prolongación del río Ochoa después de la cascada hasta el remanso de lajas y a ambos lados del río. Influencia del Dr. José Ignacio Rodríguez Bozán en el desarrollo de las colecciones Entre 1970 y 1988 asume como Responsable de la Sección de Botánica de la Escuela de Agronomía el Ing. José Ignacio Rodríguez Bozán, y, por tanto, representa a la dirección del Jardín Botánico ante instituciones nacionales e internacionales. José Ignacio se había graduado de Ingeniero Agrónomo en la UCLV en 1968 y realizó sus estudios de Candidato a Doctor en Kiev (URSS) entre 1973 y 1977. Su tema de doctorado fue sobre malas hierbas en el cultivo del arroz y su control. Ejerció tal responsabilidad hasta mediados de la década de los 80.. Fig. 2.6. José Ignacio Rodríguez orientando el trabajo a sus obreros (izquierda) y aspecto de la casa en la década de los 70 (derecha).. A partir de 1971 José Ignacio comienza a intercambiar correspondencia con especialistas extranjeros, en un inicio solicitando bibliografía. Cuando comienza a publicar sus trabajos se establecen intercambio de artículos, cuyas evidencias están archivadas en el Jardín.

(25) 19 Botánico como agradecimiento de los envíos. Entre los países están la RDA, Estados Unidos, URSS, India, Brasil, etc. Entre 1969 y 1974 se produce el mayor crecimiento del arboretum. Algunos ejemplos de especies cuyos representantes fueron incorporados en esa etapa, y que aún crecen en el Jardín Botánico son: Kigelia pinnata, Terminalia muelleri, T. superba, Caesalpinia sappan, Saraca indica, Caliandra surinamensis plantados en 1969 procedentes del Jardín Botánico de Cienfuegos, excepto la caliandra que procede de la propia UCLV. En 1970 se plantaron en el arboretum Cordia gerascanthus, Bahuinia monandra y Myroxylum taloiferum traídos desde el Jardín Botánico de Cienfuegos, mientras que Terminalia catappa procedía de la UCLV. Desde 1971 están presentes en el arboretum Annona montana procedente del vivero de Díaz Cuevas en Oliver, Elais guinenses, Quercus cubana y Couroupita guianensis procedentes de un vivero de La Habana, mientras que Parmetiera edulis y Parkia javanica fueron traídas del vivero de Falcón y Caesalpinia violaceae y Lonchocarpus longystilis del vivero de la Presa Gramal. Fuera del arboretum y próximo al acueducto crece Cananga odorata, que procede de un vivero de La Habana. Próximo también al acueducto fue plantada en 1972 Michellia champaca traída del Jardín Botánico de Cienfuegos. Phoenix robelinii, Roystonea oleraceae y Brownea coccinea crecen en el arboretum y provienen del Jardín Botánico de Cienfuegos. En el área en que actualmente se localizan los representantes de la familia Moraceae, existieron unos setos de plantas de Té y allí fueron plantados entre 1970 y 1974 representantes del género Ficus. Entre las especies allí plantadas están: F. kerstingii de 1970, F. elástica y F. lucida de 1971, mientras que F. benghalensis, F. obtusifolia, F. cordata, F. cataneifolia, F. saussureana, F. tinctoria, F. americana, F. abutilifolia, F. religiosa, etc. se plantaron en 1974. En el trabajo científico experimental destacan dos trabajos. Uno de ellos se desarrolla entre el 17 de noviembre de 1973 y el 5 de abril de 1984 con la observación, generalmente bimensual, de la brotación y muerte de las hojas en tres especímenes de palma real (Roystonea regia) en áreas del Jardín Botánico. Como dato interesante que no se ha comprobado su publicación está la duración de la hoja desde que brota hasta que muere, que es de aproximadamente 6 meses. Otro trabajo fue la observación de variables climatológicas en el Jardín Botánico, para los estudios de malas hierbas que se realizaban en la institución entre 1972 y 1979, tomando registros diarios sobre temperatura, humedad relativa, precipitación en mm de lluvia caída y duración del período diurno. Otro de los campos de investigación estuvo dirigido a los estudios de la flora de Cuba. El 5 de marzo de 1975 se llevó a cabo en La Habana la Primera reunión del Comité Científico del Proyecto “Flora de Cuba” donde participan especialistas del Jardín Botánico Nacional, del Instituto de Botánica de la ACC, representantes de la Universidad Agraria de La Habana, de la Universidad de Oriente y de la UCLV. También estuvo presente el Dr. Johannes Bisse de la RDA. Por la UCLV participó José Ignacio Rodríguez. Este proyecto amparado en un convenio Cuba-RDA para estudiar la flora de Cuba y recolectar su flora duró hasta 1990 cuando se produce la caída del campo socialista, y bajo su égida se.

(26) 20 realizaron publicaciones y múltiples expediciones por todo el país, en algunas de las cuales participó José Ignacio. Aunque directamente no se relacionaba el trabajo de investigación en Cerro de Pelo Malo con el proyecto anteriormente citado y que fue publicado en la revista Centro Agrícola en 1975 por Rizzeria Angulo Díaz y Ovelio Alfonso Alfonso con el título “Especies botánicas endémicas en el Cerro de Pelo Malo. Santa Clara, Las Villas”, sí fue muy útil por las recolectas depositadas en el herbario ULV. Al herbario también se sumaron los representantes de 58 especies de musgos recolectados en la URSS por José Ignacio en 1976. No obstante, por el perfil agronómico de los especialistas que trabajaban en el Jardín Botánico y la carrera que representaban, el fuerte de la investigación en esta época fueron los estudios de malas hierbas para los cultivos. Por ello se decide, bajo la dirección de José Ignacio en 1976, que se utilicen una serie de tanques seccionados por la mitad para el establecimiento de una colección de malas hierbas con fines docentes y experimentales, tarea ejecutada por el obrero Raúl Rodríguez. Los tanques fueron ubicados entre las lagunas y la vivienda. Las observaciones realizadas permitieron publicar un grupo de resultados entre 1977 y 1978. Entre las publicaciones en la revista Centro Agrícola entre 1977 y 1978 y que tuvo como autor principal a José Ignacio Rodríguez Bozán estuvieron “Longevidad de las semillas de malas hierbas”, “Agrofitocenosis del arroz (Oriza sativa L.)”, “Métodos para el conteo de semillas de malas hierbas en el suelo (1)” “Métodos para el conteo de semillas de malas hierbas en el suelo (2)”, “Estudio sobre malas hierbas en el plan arrocero del Jíbaro” e “Influencia del fuego y la profundidad de tape de brotación de la Rottboellia exaltata Lin.” En 1981 se trata de dar un enfoque extensionista a la actividad del Jardín Botánico y se inaugura el “Museo Botánico”, noticia que fue recogida por la prensa provincial. También se publicó en el periódico Vanguardia la llegada de pequeños botes en las lagunas para la recreación de trabajadores de la UCLV, idea que se manejaba desde 1976. En el Museo botánico se utilizó la colección del herbario, una colección de 80 muestras de madera donadas por Julián Acuña y la colección de frutos y semillas..

(27) 21. Fig. 2.5. Artículo publicado en Vanguardia el 8 de febrero de 1981 sobre la inauguración del Museo Botánico.. Fig. 2.6. Artículo publicado en Vanguardia el 6 de marzo de 1981 sobre el trabajo desarrollado en el Jardín Botánico.. En 1982 la Facultad de Agronomía se traslada para los antiguos Camilitos y comienza un proceso de inactividad creciente de la actividad docente, que se explica en el capítulo 3. No obstante, el trabajo continúa. Se le asignan tareas a los estudiantes de segundo año de Agronomía como la de continuar el trabajo del Museo, pintar tarjetas de familias y órdenes, recolección de semillas, restaurar la colección de malas hierbas en los latones. Se continúa publicando en la temática de malas hierbas; así José Ignacio recibe agradecimiento de especialistas de varios países sobre el envío de sus publicaciones en.

(28) 22 malas hierbas entre 1982 y 1986. En 1986 se establece una relación de publicaciones con la Universidad Karl Marx de Alemania. En 1988 la dirección del Jardín Botánico decide no responder a una solicitud de la Doctora Ángela Leiva de llenar un cuestionario sobre datos del Jardín Botánico de la UCLV para elaborar un documento sobre los Jardines Botánicos de Cuba que se presentaría en el Congreso Latinoamericano de Botánica a celebrarse en La Habana en 1990. Al parecer, la negativa estuvo motivada por la inactividad y el estado de deterioro que ya tenía el Jardín Botánico..

(29) 23 CAPITULO 3. Decadencia del Jardín Botánico Consecuencias del traslado de la Facultad de Agronomía para los “Camilitos y del Período Especial para las colecciones del Jardín Botánico El incremento de la población en edad escolar hizo necesario que a finales de la década de los 60 se tuvieran que abrir nuevas aulas en la Enseñanza Primaria. Ese incremento se trasladó en la década de los 70 a la Enseñanza Media donde se buscaron soluciones con la aparición de las Escuelas en el Campo. Para poder asumir los incrementos de matrícula posteriormente en el nivel universitario se abrieron nuevos institutos y se crearon nuevas carreras lo que provocó reajustar las locaciones que ocupaban las facultades. En la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas se produjo el desmembramiento de algunas carreras que pasaron a formar parte de Institutos, así se produce la salida de la Escuela de Medicina a mediados de los años 70 y de las carreras pedagógicas hacia el Instituto Superior Pedagógico en 1977. La construcción de la Escuela Militar “Camilo Cienfuegos” hacia otra área de la ciudad dejó libre las edificaciones que aún se llaman por el nombre de “Camilitos” y que fueron asignadas a la UCLV. Otra área que abrió capacidades para carreras universitarias fue el traslado de la Escuela Anexa “Marcelo Salado” para otra instalación extramuros. Una nueva edificación fue construida para la Facultad de Eléctrica. La Escuela de Agronomía radicó desde 1962 en las edificaciones que actualmente ocupa la Facultad de Construcciones. En el año 1982 se traslada hacia los antiguos Camilitos, donde se construyen dos laboratorios de Botánica para la impartición de las clases prácticas. No se puede decir que recién trasladados hacia esa nueva área haya comenzado el declive de la actividad en el Jardín Botánico pero indudablemente marca el inicio del retroceso de la instalación y las colecciones. La lejanía del Jardín de la Facultad hizo que poco a poco los estudiantes no fueran con sistematicidad, los técnicos Ovelio Alfonso y Raúl Rodríguez trasladaban ramas de las plantas hacia el laboratorio para las prácticas y cada vez más los técnicos y profesores hacían mayor estancia en los laboratorios de la Facultad. El Jardín Botánico se mantuvo fundamentalmente para la actividad científica sobre “malas hierbas” y algunos que otros trabajos que se realizaron en la década de los 80. Las expediciones al campo que se realizaban periódicamente dejaron de hacerse, las últimas recolectas que ingresaron al herbario datan de 1976 y 1977. En el año 1986, prácticamente quedó abandonado el Jardín Botánico con incursiones de algunos profesores y solo atendido por Ovelio Alfonso y Raúl Rodríguez. En 1989 se realiza un intento por retomar la actividad en el Jardín Botánico y se creó el Centro de Estudios Botánicos dirigido por la Dr. C. Edith Vázquez Becalli, integrado además por Sinesio Torres García, Edilio Quintero Fernández, Eugenio Mederos Olalde, María de los Ángeles Padrón Pérez, Rosario Pedroso Pérez y Carlos Rodríguez Fuentes. Para el trabajo se auxilió de una alumna ayudante y un Grupo Científico estudiantil de 2do año de Agronomía del cual formó parte Ubaldo Álvarez Hernández, actual Jefe de Departamento.

(30) 24 de Agronomía. Ese Centro no formó parte de los Centros de Estudios registrados por la UCLV, más bien se trataba de la Sección de Botánica del Departamento de Agronomía, que trasladó su puesto de trabajo para las instalaciones del Jardín Botánico, aunque con un accionar propio en la actividad científica. El Centro de Estudios funcionó hasta aproximadamente 1995. Fueron años muy difíciles, el país había entrado en el Período Especial con el derrumbe del campo socialista. En 1993 la economía cubana toca fondo con la pérdida del 85 % del mercado, el país lucha por sobrevivir y no hay posibilidades de realizar suministros para reactivar la actividad del Jardín Botánico. Cada vez más se deterioran las colecciones y los miembros del Centro de Estudios realizan pequeñas acciones, entre ellas las vinculadas a estudios en plantas medicinales y el inventario de la flora del motel Los Caneyes. Sin embargo, 1990 fue un año de sueños. El Partido y el Gobierno en la provincia, con la coordinación de la ACC a través de la COMARNA proponen al rector de la UCLV la creación de un Consejo Científico Provincial para el desarrollo del Jardín Botánico. Surgen ideas muy prometedoras de desarrollar un gran Jardín Botánico de más de 150 ha con el desarrollo de diversas áreas y que sirviera para la educación ambiental y la recreación de la población de Villa Clara. En ese mismo año el entonces rector Dr. C. Luis Gómez Gutiérrez acepta que se denomine Jardín Botánico de Villa Clara. La Dr. C. Edith Vázquez Becalli designa a una estudiante de años terminales y alumna ayudante, Aixa Rivero, para que retome las ideas de ese Consejo Científico y elabore un proyecto de Jardín Botánico Provincial en coordinación con la Dr. C. Ángela Leiva Sánchez, Directora del Jardín Botánico Nacional. Dicho trabajo se publicó años más tarde en la revista de esa institución, como se explica en el capítulo 6, y quedó solo como proyecto. Las acciones en las colecciones de plantas vivas del Jardín Botánico fueron limitadas, más bien se dedicaron al mantenimiento de las áreas aledañas a la instalación central. En esa etapa el Ing. Eugenio Mederos Olalde crea una colección de cítricos en el lugar que actualmente ocupa el área de frutales. La pobreza de nutrientes del suelo y la falta de atención provocaron que las plagas y enfermedades de los cítricos ocasionaran la muerte de la mayoría de las plantas. En la actualidad se conservan algunos especímenes, la mayoría en malas condiciones. Una de las medidas tomadas por la dirección universitaria, por la falta de comida para el ganado, fue liberar las reses de la vaquería para la búsqueda de alimentos. Es probable que esa medida, beneficiosa para el ganado, contribuyera a diseminar el marabú por todas las áreas de la UCLV, incluyendo el Jardín Botánico, pues a finales de siglo gran parte de las áreas de este estaban infestadas de esa dañina planta invasora. Muchas otras plantas invasoras crecieron sin control, así como las plántulas de las semillas que germinaron dentro del arboretum. Se desarrollaron los termiteros, sobre todo en plantas enfermas o con ramas partidas, al no llevarse a cabo podas sanitarias..

(31) 25. Efectos de la deficiente atención a colecciones del Jardín Botánico En 1996 se incorpora al Departamento de Agronomía el Dr. C. Cristóbal Ríos Albuerne, que había sido por varios años director del Jardín Botánico de Cienfuegos. Por su experiencia se le asigna la tarea de trabajar en la recuperación del Jardín Botánico de conjunto con el Ing. Carlos Rodríguez Fuentes. En esta tarea se auxiliaron de la experiencia del obrero Raúl Rodríguez; más tarde se sumaron el obrero Pedro Llorens y el recién graduado Fernando Franco Flores. Cuando el Dr. Cristóbal Ríos se incorpora a la UCLV había pasado por Santa Clara el poderoso huracán Lili, que había devastado parte del arbolado, con árboles caídos y ramas partidas, lo que exigió mucho esfuerzo y ayuda de la UCLV para la recuperación. Posteriormente se realizaron algunas acciones de plantación. En el borde de la segunda laguna actual se sembraron varias especies de bambú traídos del Jardín Botánico de Cienfuegos y a la orilla del vial de acceso plantas de la palma del género Caryota. Entre las acciones realizadas en la instalación se gestionó la construcción de pupitres de madera en Placetas, a semejanza de los originales que existían en la década de los 60, y que se los habían llevado para otras aulas de la UCLV. También se logró el enrejado de todas las ventanas de la casa, pues el vandalismo se incrementó al existir grandes escaseces durante el Período Especial. Se trabajó también en la atención a algunos visitantes que vinieron al Jardín Botánico, para lo cual se creó un sendero que le denominaron “Rodríguez”, el cual incluía fundamentalmente el área de lagunas. Al lado de la segunda laguna actual se construyó un Ranchón que funcionaba con fines recreativos y que se mantuvo activo durante unos tres o cuatro años. En esa etapa el Jardín Botánico se utilizaba más para diversiones, muchas veces aderezadas con pipas de cervezas. La actividad más relevante realizada, debido a que no había presupuesto para hacer grandes cambios, fue mantener la vitalidad del Jardín Botánico ante la Red de JJBB de Cuba. A inicios de la llegada de Cristóbal Ríos a la UCLV fue convocado a una reunión en La Habana con la Dra. C. Ángela Leiva para conocer la situación del Jardín, donde se vieron detalles de la situación del momento; a esa reunión asistió Carlos Rodríguez. Se participa en un proyecto nacional y, como se explica en el capítulo 6, sus resultados recibieron un Premio ACC Nacional. La situación del Jardín Botánico y sus colecciones se presenta en imágenes tomadas entre 2003 y 2004, antes de que se produjera la intervención con el proyecto VLIR, como se explica en el capítulo 4. El herbario que se había desarrollado por más de 30 años, con especímenes de gran valor científico y patrimonial, al dejar de ser usadas sus colecciones y no tener condiciones de almacenamiento adecuadas (se encontraban en estantes de madera y sin climatización), fueron caldo de cultivo para el desarrollo de termites. Esta plaga entró al.

(32) 26 recinto a través de los registros eléctricos abandonados y ventanales procedentes de plantas que habían crecido indiscriminadamente pegados a la instalación y que estaban invadidas por los comejenes. Peor suerte sufrió la colección de la serie HFC que estuvo en la casa de los obreros, la cual había sufrido los embates del huracán Lili y perdido sus ventanales. Muchos de los materiales estaban dispersos por el piso.. Fig. 2.1 El ataque de termites al herbario afectó tanto la parte externa como la interna de los estantes de madera y las dubletas que contenían.. Fig. 2.2 La serie HFC fue la más afectada.. Todos los locales interiores tenían un aspecto de abandono, los muebles que todavía se conservaban se encontraban en total desorden con documentos regados por todas partes. La suciedad y pululación de roedores, incluso de reptiles atraídos por estos, así como otras plagas, era el panorama que allí se observaba. Una instalación que como resultado del vandalismo carecía de luz eléctrica y de suministro de agua. Todas las instalaciones habían sido hurtadas..

(33) 27. Fig. 2.3 Local en total abandono y desorden.. El patio interior, donde en la década de los 60 se habían construido una serie de compartimentos laterales y una pecera para el cultivo de plantas acuáticas ahora presentaba un aspecto desolador.. Fig. 2.4 Patio interior desprovisto de plantas.. El arboretum que era el área mejor lograda en las décadas de los 60 y 70 cambió totalmente su aspecto acogedor. Crecieron espontáneamente plantas procedentes de semillas del propio arboretum o que habían llegado con la excreta de las aves. Las malangas trepadoras se desarrollaron indiscriminadamente, subiendo a los árboles, algunos de los cuales perecieron por la falta de luz. Las termites afectaron a los árboles envejecidos o cuyas ramas se habían fracturado. Cuando se trataba de observar a profundidad dentro del arboretum era imposible lograr una visual porque los juveniles de los árboles que crecían espontáneamente formaban un sotobosque tupido..

(34) 28. Fig. 2.5 Arboretum con un sotobosque tupido que impedía realizar la observación a través de él (izquierda) y árbol cubierto de malangas trepadoras (derecha).. Fig. 2.6 Enyerbamiento masivo y malezas en alrededores de la casa de obreros. Parte frontal (izquierda) y parte trasera (derecha).. En otras áreas más alejadas del arboretum también crecieron indiscriminadamente las plantas, así se puede observar que en las márgenes del bosque de galería se desarrollaron gran cantidad de juveniles de framboyán (Delonix regia) y de casuarina (Casuarina equisetifolia). El marabú (Dichrostachys cinerea) se desarrolló principalmente entre el bosque de galería y el arboretum, y hacia la parte oeste del Jardín Botánico donde crecían mayormente plantas herbáceas que servían de alimento al ganado suelto que penetraba en áreas de la institución. Las áreas más infestadas eran las que ocupa actualmente el área de cuabal-endémicos y frutales. En 2003 no se observaba desde el.

(35) 29 vial principal los árboles de Ficus que forman parte del área de Moráceas, y el terraplén que conduce desde la instalación a la cascada de la “turbina” estaba casi cerrado.. Fig. 2.7 Superpoblación de juveniles de framboyán creciendo junto al bosque de galería.. Fig. 2.8 Áreas invadidas de marabú..

(36) 30. Fig. 2.9 Primera laguna aún sin plantas del Orden Zingiberales; al fondo árboles cubiertos de malanguitas (izquierda) y vandalismo en bambúes de la 2da laguna (derecha).. El período de decadencia fue una etapa negativa en la historia del Jardín Botánico. No obstante, varios esfuerzos se hicieron para revertir esta situación con muy pocos resultados. Se destacan por su trabajo y permanencia dos figuras que es necesario resaltar: Raúl Rodríguez Alfonso y Ovelio Alfonso Alfonso.. Fig. 2.10 Ovelio Alfonso (izquierda) y Raúl Rodríguez (derecha), ya jubilados..

Referencias

Documento similar

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Con vistas a mejorar la caótica situación, se empuja desde la dirección a la búsqueda de 

a) Coordinar la aplicación de los principios generales de prevención y de seguridad. b) Coordinar las actividades de la obra para garantizar que los contratistas y, en su

Las barandillas interiores y exteriores serán de acero inoxidable, de 90 cm de altura (según especificaciones del Código Técnico) formada por: bastidor compuesto

Adoptar todas las medidas preventivas que cumplan los preceptos en materia de Prevención de Riesgos laborales y Seguridad y Salud que establece la legislación vigente, redactando

CRITERIO DE MEDICIÓN EN OBRA Y CONDICIONES DE ABONO Se medirá el número de unidades realmente suministradas según especificaciones de Estudio o Estudio Básico de Seguridad y

No había pasado un día desde mi solemne entrada cuando, para que el recuerdo me sirviera de advertencia, alguien se encargó de decirme que sobre aquellas losas habían rodado