Manejo integrado del cultivo del algodonero con énfasis en picudo
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(2) El. MEMORIAS CURSO. MANEJO INTEGRADO DEL CULTIVO DEL ALGODONERO CON ÉNFASIS EN PICUDO. Gerente General Dr.JUAN MANUEL RAMÍREZ PÉREZ. Subgerente de Prevención .y Control Dr.JAIR0 lIERNANDO ARIAS PUERTA. Coordinadores Técnicos. Dr.ROBERTO GALINDO A. Dr. AUGUSTO BEDOVA Q.. Coordinación General Unidad de Capacitación Dra. BEATRIZ E. VERGARA C.. :. *. Villavicencio, 27, 28 y 29 de Abril de 1994.
(3) E:. © Instituto Colombiano Agropecuario, ICA Subgerencia de Prevención y Control. PRODUCCIÓN EDITORIAL. Edición: Álvaro Morales Aguilar Diseño: Dannhtté Fotomecánica impresión y encuadernación:. poDurnEDiOI Convenio: IA -CORVEICA. Calidad editorial y auoeisual agropecuaria. Printed in Colombia Impreso en Colombia.
(4) CONTENIDO. INSTALACIÓN EVENTO Jairo Hernando Arios Puerta. .9. PRESENTACIÓN José Augusto Bedoya Quintero ..................................11 MANEJO CULTURAL DEL PICUDO DEL ALGODONERO (Ant honomus grandis Boheman) Rafael E. Bolaño Amaya ....................................13 EFECTIVIDAD DE LA FEROMONA UTILIZADA EN TRAMPAS PARA PICUDO Anthonomus grandis Boheman Rafael E. Bolaño Amaya ......................................17 CONTROL QUÍMICO DEL PICUDO Anthonomus grandis Boheman Darío Villegas Jaramillo .....................................19 EL PICUDO DEL ALGODONERO Y SU MANEJO Jaime Ji ménez Gómez ......................................23 MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN ALGODÓN Darío Villegas Jaramillo Rafael E. Bolaño Ama'p a .....................................27. ................................... 31. RESISTENCIA DE PLAGAS INSECTILES A AGROQUÍMICOS IngeborgZennerdePolanía. RESISTENCIA DE LOS PATÓGENOS DEL ALGODÓN AL USO DE PESTICIDAS José Roberto Galindo Alvarez ................................... 35 MANEJO DE SOCAS DEL ALGODONERO EN COLOMBIA Darío Villegas Jaramillo Wilman Álvarez Almenares. 41 ................................... o. IMPORTANCIA DE LA SEMILLA EN EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS Alejandro Mendoza Osorio .................................... 45 ANEXO. ......49.
(5) CONFERENCISTAS. Dr. RAFAEL ENRIQUE BOLAÑO AMAYA. I.A., M.Sc. PhD. CORPOICA-Valledupar.. Dr. DARÍO VILLEGAS JARAMILLO. I.A., ICA-Valledupar.. Dr. WILMAN ÁLVAREZ ALMENÁREZ. I.A. M.Sc. CORPOICA-Valledupar.. Dr. JAIMEJIMÉNEZ GÓMEZ. I.A. M.Sc. PhD. División Sanidad Vegetal, ICA-Santafé de Bogotá.. Dra. INGEBORG ZENNER DE POLANÍA. I.A. M.Sc. PhD. ICA-Tibaitatá.. Dr. JOSÉ ROBERTO GALINDO ALVAREZ. I.A. M.Sc. M.A. División Sanidad Vegetal ICA-Santafé de Bogotá.. Dr. ALEJANDRO MENDOZA OSORIO. I.A. M.Sc. División de Semillas ICA-Santafé de Bogotá.. Dr. AUGUSTO BEDOYA QUINTERO. I.A. Coordinador Agrícola ICA-Villavicencio.. o. CULTIVO DEL ALGODONERO. 5.
(6) PROGRAMA. TEMA. CONFERENCISTA. Instalación. Dr. Jairo Hernando Arias, Subgerente Prevención y Control, ICA.. FECHA-HORA MIÉRCOLES 27/04/94 9:00 - 9:30 a.m.. Dr. Augusto Bedoya, Coordinador Agrícola Villavicencio, ICA. 9:30 - 10:30 a.m.. Manejo cultural del Picudo del. Dr. Rafael Bolaño CORPOICA.. algodonero(Anthonomus grandis. Boheman). 10:30 - 10:45 a.m.. RECESO. 10:45 - 12:00 m. 2:00 - 3:00 p.m. Mesa Redonda Efectividad de la Feromonautilizada en trampas para picudo (Anihonomu.s grandis Boheman).. 3:00 - 3:15 p.m.. RECESO. 3:15 - 4:15p.m.. Moderador: Dr. Wil man Alvarez, CORPOICA.. 4:15 - 5:15 p.m.. Mesa Redonda Control Químico del Picudo (Anthonornvs grandi.s Boheinan).. 5:15 - 6:00 p.m.. Mesa Redonda. Moderador: Dra. Ingcborg Zcnncr de l'olanía, ICA.. Moderador: Dr. Darío Villegas, ICA. Dr.Rafael Bolaño A., CORPOICA.. Dr. Darío Villegasj., ICA.. JUEVES 28/04/94 8:00 - 9:00 a.m.. El Picudo del Algodonero y su Manejo Dr. JaimcJiinéncz G. ICA División Sanidad Vegetal.. 9:00 - 9:45 a.m.. Mesa Recncla. 9:45 - 10:00 a.m.. RECESO. 10:00 - 11:00 M.. Manejo integrado de Plagas en Algodón.. 11:00 -12:00 p.m. Mesa Redonda.. 6. Moderador: Darío Villegas, ICA. Dr. Darío Villegas. Dr. Rafael Bolaño A, ICA - CORPOICA Valledupar. Moderador: Dr.JaimeJirnéncz G., ICA - Sanidad Vegetal.. MEMORIAS.
(7) Dra. lngcborg de Polanía, ¡CA, Tibaitatá.. 2:00 - 3:00 p.m.. Resistencia de Plagas Insectiles a Agroquímicos.. 3:00 - 3:15 p.m.. RECESO. 3:15 - 4:15 p.m. 4:15 - 5:15 p.m.. Mesa Redonda. Resistencia de los Patógenos del Algodón al Uso de Pesticidas.. Moderador: Dr. Augusto Bedoya, ICA. Dr.José Roberto Galindo A., ¡CA Sanidad Vegetal.. 5:15 - 6:00 p.m.. Mesa Redonda.. Moderador: Augusto Bedoya Q.. 8:30 - 9:30 a.m.. Manejo de socas del algodonero en Colombia.. 9:30 - 10:30 a.m.. Mesa Redonda.. Dres: Darío VillegasJ. y William Álvarez A. CORPOICA-ICA. Moderador: Dr.Robcrto Galindo A., ICA.. 10:30 - 10:45 a.m.. RECESO. 10:45 - 11:30 a.m.. Importancia de la Semilla en el Manejo Integrado de Plagas.. Dr. Alejandro Mendoza O., ICA División de Semillas.. 11:30 - 12:00 m.. Mesa Redonda.. Moderador: Dr. José Roberto Galindo, ICA-Sanidad Vegetal.. 2:00 - 3:00 p.m. 3:00 - 4:00 p.m.. FORO Evaluación.. 4:00 - 5:00 p.m.. CLAUSURA. Participantes: Dra.Beatriz Vergara Cruz, Unidad de Capacitación, 1 CA-Bogotá. Dr.Homcio Mora Medina, ICA flir. Div. Sanidad Vegetal. Dr.Augusto Bcdoya, Coordinador Agrícola Regional, Villavicencio, ICA.. VIERNES 29/04/94. o. CULTIVO DEL ALGODONERO. 7.
(8) INSTALACIÓN EVENTO. Jairo Hernando Arias Puerta*. La Subgerencia de Prevención y Control del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, consciente de su responsabilidad de apoyar los eventos que contribuyan a los procesos de sostenibilidad de los cultivos, ha financiado y organizado el presente curso, donde la temática general gira en torno al manejo integrado del cultivo de algodón. Si bien es cierto que las emergencias fitosanitarias, como la que en estos momentos está planteada en las áreas algodoneras de los Llanos Orientales, puede ser consecuencia de la agricultura moderna, no podemos desconocer el papel preponderante de la tecnología dentro del incremento de la productividad en los diferentes cultivos. Ciertos estamos de que la agricultura tecnificada ha contribuido a aumentar la producción agrícola y, con secuencia] mente, a resolver dificultades alimentarias de vestidos y energéticos en muchos países, pero también ha generado otra serie de problemas que, en términos de mediano y largo plazo, puede tornar limitante la actividad agrícola en muchos renglones y comprometer la sostcnibilidad de los sistemas considerablemente. El cultivo de algodón como empresa ha sido receptora de los avances generados dentro de la modernización de la agricultura y ha aportado las grandes innovaciones contenidas dentro de los paquetes tecnológicos desarrollados para ese cultivo. Consecuencia] mente, el hombre ha modificado el ecosistema, tornando las áreas algo-. doneras en agroecosistemas específicos donde el uso de variedades de alto rendimiento y con resistencias direccionadas de gran uniformidad genética y con empleo de agroquímicos en forma indiscriminada y masiva, ha desarrollado una gama de problemas colaterales tales como el desdoblamiento de las resistencias, el resurgimiento de plagas, cuyas poblaciones no tenían antes la condición de tal, y el desequilibrio en el sistema. Cuando estos desequilibrios son demasiado evidentes, ocasionan las emergencias fitosanitarias, para lo cual el estado hace la respectiva declaratoria para desarrollar acciones generalmente contundentes que puedan llegar a tener efectos corto placistas. No obstante, el efecto corto placista que se busca va acompañado de medidas que propenden por tornar los efectos de mediano y largo plazo, en donde la realización de cursos con contenidos dentro del contexto de la sostenibilidad pueden proyectar estas acciones a generar beneficios que perduren. Conocedores de que la comunidad técnica es la abanderada dentro de los procesos de sostenibilidad, hemos diseñado este curso, con la mira exclusiva de que sea precisamente esa comunidad la receptora-multiplicadora de los conceptos y experiencias transmitidas en este evento. De la Subgerencia de Prevención y Control del Instituto Col8mbiano Agropecuario, al igual que de las otras dependencias que participan en este evento, depende que el éxito del mismo sea considerable, y lo más importante: que sea una base para todas las acciones técnicas que se desarrollen en el futuro.. Subgerente de Prevención y Control, ¡CA. Bogotá. CULTIVO DEL ALGODONERO. Q.
(9) PRESENTACIÓN. José Augusto Bedoya Quintero*. ne desarrollando una serie de actividades de orden logístico y técnico que permite enfrentar la situación anotada con resultados positivos.. nuevos conceptos sobre los cuales se basa el ordenamiento de las entidades del Estado y entre estas la del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, hacen que las actividades encomendadas sean más dinámicas y eficientes en lo que respecta a la Sanidad Agropecuaria Nacional, aspecto esencial en el desarrollo del país y sobre el cual el Instituto debe actuar prontamente con políticas y acciones coherentes.. Es, por consiguiente, bajo este importantísimo aspecto yen cumplimiento de un Plan trazado que contempla actividades de detección, control, manejo y, en lo posible, de erradicación del problema presentado, lo que nos motiva a la realización de un evento denominado "Manejo Integrado del Cultivo del Algodonero con énfasis en Picudo", permitiendo, de esta manera, la participación activa de todos los estamentos involucrados en el proceso productivo, de tal suerte que el conocimiento, enfrentamiento y manejo del problema derive en acciones conjuntas que se traduzcan en resultados positivos tangibles de producción y productividad en este importante renglón para la economía regional y nacional.. L05. Bajo la anterior premisa, y como vía para enfrentar la situación fitosanitaria suscitada en la región, con la detección de una de las plagas que más perjudica la actividad algodonera de cualquier zona como es el Picudo del algodonero (Anihonomus grandis Bohcman), el Instituto vie-. o. Coordinador Agrícola Villavicencio, ICA. CULTIVO DEL ALGODONERO. 11.
(10) MANEJO CULTURAL DEL PICUDO DEL ALGODONERO (Ant honomus grandis Boheman). Rafael E. Bolaño Amaya *. El picudo del algodonero Anthonomus grandis Boheman (Coleoptera: Curculionidae), es originario de México y América Central (Lobatón, 1982). En Colombia, este insecto plaga fue registrado por primera vez en 1951 por el ingeniero agrónomo Luis Francisco Rodríguez, en un cultivo de algodón ubicado en el corregimiento de Ternera (Cartagena), siendo el mismo identificado por el ingeniero agrónomo Nemesio Barva López. En el transcurso de estos años se ha dispersado por las zonas algodoneras de la Costa Atlántica, el interior del país y, por último, en los Llanos Orientales. El uso de las prácticas culturales como medio de manejo y/o control de plagas, se basa en que cualquier cambio en un componente de agroccosistema puede afectar en forma favorable o desfavorable a uno o varios de los otros componentes. En ese sentido, el presente trabajo pretende analizar las principales prácticas culturales recomendadas y usadas en el país para el manejo del picudo. Dentro de este contexto las que mayor influencia tienen en la incidencia de las poblaciones plagas, principalmente de A. grandis entre otras, son:. gran número de plagas o exponerlas a la acción de depredadores y a condiciones ambientales desfavorables.. ÉPOCAS DE SIEMBRA El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, está facultado por el Gobierno Nacional para establecer la época de inscripción de cultivos tanto en las agremiaciones como en el ICA, y la venta de seinilla y las fechas límites de tiempo dentro de los cuales se puede realizar la siembra del algodón en las distintas regiones algodoneras del país. Esta medida tiene como fin que los algodones se siembren en un período corto de tiempo, para que no se presenten grandes diferencias de edad entre ellos, evitando así los problemas de plagas, principalmente picudo, que pueden incrementarse o encontrar plantaciones aptas para su ataqueal final del período, razón por la cual en ningún caso se recomiendan las siembras atrasadas, las cuales se verán seriamente afectadas cuando el alto volumen de cosecha se esté recolectando.. BUENA PREPARACIÓN DEL TERRENO. ACTIVIDADES DE?INSPECCIÓN Y VIGILANCIA DE LOS LOTES CULTIVADOS. La preparación del suelo es una de las operaciones básicas no solo para obtener una buena cama de semilla, sino para eliminar directamente. Este es un punto de primordial importancia en el manejo del picudo y comprende:. I.A. PhD.Director C.I. Diagnóstico Vegetal CORPOICA A.A. 496-Valledupar. CULTIVO DEL ALGODONERO. 13.
(11) Detección de focos La iiispeçción y vigilancia debe iniciarse especialmente hacia los bordes de los cultivos, a fin de detectar los primeros botones afectados con daño de alimentación u oviposición, tanto en la planta çoo en el suelo. Lo anterior se fundamenta porque es un hecho comprobado que el picudo ataca inicialmente en los bordes y que en cada lote tiene sus sitios predilectos de entrada año tras año. Marçje y recolección de botones atacados Una ve¡ detectados los focos, deben marcarse por medio de banderas los sitios donde éstos se encuçntran, para iniciar la recolección manual y dcstcción de los botones florales atacados en las plantas y en el suelo, dejando en confinamiçr$o algunos botones para determinar la salida de los adultos y poder así efectuar un control químiço oportuno localizado. ContrQl químico localizado en los focos Luego de la recolección de las estructuras afectadas en los focos, se procede al control químico, el cual normalmente se realiza con bomba de espalda usando productos de baja toxicidad, buscando eliminar los posibles picudos migratorios dentro y cerca del foco. Estas aspersiones localizadas buscan restringir las aplicaciones generalizadas contra el picudo en los lotes el mayor tiempo posible. CAMPAÑA FITOSANITARIA DE DESTRUCCIÓN DE SOCAS La destrucción de socas es óxna práctica cultural legal, establecida por el ICA por delegación del Minagricultura, que busca establecer el máximo período de veda en el cultivo 75 días antes de la nueva siembra. Así mismo, es una medida fitosanitari fundamental para disminuir poblaciones de plaas que tienen en este hospedero su principal fuente de alimento y reproducción. Si la época de destrucción de las socas coincide con una época seca, las infestaciones de picudo dis14. minuyen notablemente, debido a la falta de alimento. Nuevas estrategias de destrucción de socas Las técnicas modernas han recomendado la destrucción en dos etapas: La parte aérea de la planta mediante cortamaleceada en forma temprana, 15 a 20 días después de terminada la recolección de cada lote; lo ideal sería hacerlo inmediatamente se recolectara la última mota de algodón. Posteriormente se efectúa la remoción del suelo con implementos agrícolas, hasta obtener la destrucción de rebrotes o plantas germinadas. Como complemento a la labor de destrucción del follaje se recomienda: a. Establecimiento de "islas socas ". Consiste en se-. leccionar en el momento de la cortamaleceada, áreas que aún permanezcan verdes (1% de la superficie). Esto permite que los adultos de picudos vuelen de los lugares en donde se inicia la destrucción de las plantas en pie, hacia las islas socas en donde se concentran y se efectúa su control químico.. b. Uso masivo de trampas con feromoncs. Dentro. de las "islas socas" y en el resto de los lotes cuya soca fue destruida, se procede a ubicar trampas cebadas con feromona tipo grandlure o biorure en cantidad de una por hectárea, las cuales se pueden mantener hasta el inicio de la temporada siguiente, obteniéndose capturas significativas de las poblaciones emigrantes de picudos. Los trabajos realizados por Lobatón, 1985; Villegas, 1988; Bolaño, 1989; Suárez y Castro, 1990, evidencian la bondad del trampeo con feromona, para la atracción, disminución y retardo de llegada de las poblaciones de picudo en la cosecha inmediatamente siguiente. Respecto a la localización de las trampas con feromona, debe ser periférica y cerca de los sitios de entrada o salida del picudo, separadas entre sí por máximo 100 metros. Igual eficiencia en captura se ha comprobado con la colocación en los lotes de grupos de 10 trampas con feromona formando las llamadas baterías de atracción. MEMORIAS.
(12) Lógica: El picudo se concentra en las prime-. &. Cultivos o parcelas trampa temprano. Son par-. celas scfllbra(laS cu los l)OI(ICS (it los lotes (1% del área total a sembrar), 25 a 30 días antes de la siembra definitiva, a fin de concentrar y eliminar desde el inicio de la temporada los picudos sobrevivientes en socas o en hospederos alternantes. Con ellos es posible retardar la primera aplicación generalizada contra picudo hasta los 80 días, implica que el ICA debe implementar todo lo relacionado con la selección de agricultores, venta anticipada de semilla y supervisión de estos cultivos. En ese sentido se debe aclarar que la adopción de la estrategia de los cultivos trampa temprano exige una extrema responsabilidad por parte de los agricultores y asistentes técnicos, en lo concerniente a la inspección y control de las plagas presentes porque de lo contrario puede convertirse en un problema inmanejable y/o en foco de infestación (Lohatón 1985).. En la Costa Atlántica se tienen como experiencia en cultivos trampa temprano, los trabajos adelantados por Labatón en Turipaná (Montería), en las temporadas 82-83 y 83-84 y de Ponce en la zona Valledupar-Bosconia, finca El Socorro (Cesar), cosechas 86-87 y 878, sembrados con 20-30 (lías de anticipación a la siembra definitiva y en tina, superficie fluctuante de 05 - 1% del área total sembrada. Dichos cultivos se complementan con trampas de feromona, la cual disminuye la población infestante de picudo, permiten la detección de su llegada y el registro de su fluctuación poblacional hasta cuando se inicia la producción de botones. Al registrarse el primer adulto, se inicia el control químico mediante la aplicación periódica y con bomba de espalda con uno de los insecticidas utilizados en el manejo del picudo. Lobatón en sus estudios concluye que los cultivos trampas temprano como alternativa de manejo de picudo constituye una estrategia que se puede calificar como:. CULTIVO DEL ALGODONERO. (le algo(lóIl.. Eficiente: Retarda la aparición de los focos dis-. persos en el lote y su consiguiente manejo. Económica: Ahorra costos del control manual. y hasta tres aplicaciones. Protectora del medio ambiente al reducir las. aplicaciones generalizadas de insecticidas de síntesis.. BIBLIOGRAFÍA 1.. Bolaño, R. 1989. Efectividad de la feromona uti-. lizada en trampas para picudo Anthonomus grandis Bohernan. Contribución al programa de Sanidad Vegetal, ICA, Valledupar. 25 p.. 2. Lobatón, Y. 1982. Algunos aspectos de la biología y manejo del picudo Anihonomus grandis Bo-. heman. En: Instituto Colombiano Agropecuario, ICA. Programa de Entomología. Mimeografiado, Montería, 12 p. Lobatón, V. 1985. Cultivos trampa temprano como alternativa en el manejo de Anthonomu.s grandis Boheman en el algodonero. En: Instituto Colombiano Agropecuario, ¡CA. Conferencia, Foro Tecnológico del algodonero. Valleclupar. 200-213 lP 4. Marín, C. 1981. El picudo del algodonero, treinta años de existencia en Colombia. En: Instituto Colombiano Agropecuario, ¡CA. Boletín Técnico No. 81. 20 p.. S. Ponce, B. 1988. Parcelas trampa temprano, de-. mostrativa para manejo del picudo. En: Instituto Colombiano Agropecuario, ICA- Informe de actividades. Programa Sanidad Vegetal, mecanografiado, Valledupar. 111 p. 6. Suárez, H; y Castro, L. 1990. Trampeo masal de Anthonomus grandis Bohemari con grandlure, Revista Colombiana de Entomología. 16 (2): 62-68. 7. Villegas, D. 1998. Manejo integrado del picudo del algodonero (Anihonomus grandis Boheman) con trampas de feromona en época de veda. En: Informe de actividades, Proyecto Manejo Integrado del Picudo, ICA, Programa Sanidad Vegetal, mecanografiado. Valledupar. 10 p.. 15.
(13) 'e. EFECTIVIDAD DE LA FEROMONA UTILIZADA EN TRAMPAS PARA PICUDO Anthonomus grandis Boheman. Rafael E. Bolaño Amaya* Palabras claves adicionales: Feromona, manejo integrado Anthonomus grandis Boheman, algo-. dón.. La presente investigación se realizó con el fin de estudiar la efectividad de la feromona Grandlure en la atracción del picudo Anthonomws grandis Boheman y medir el radio de acción de sus diferentes presentaciones y usos (entera y fraccionada). El estudio se desarrolló mediante dos ensayos consecutivos en una área de cinco hectáreas de algodón sin soca, en Valledupar, departamento del Cesar, con una altura de 200 msnm, temperatura y precipitación promedio anual de 302 C y 1160 mm, respectivamente. Los resultados muestran que la feromona Grandlure en sus formulaciones de pulgada cuadrada y fibra hueca, ejercieron atracción al picudo dentro de un radio máximo de 100 metros. No fue evidente ninguna diferencia estadística significativa en la atracción ejercida por la dosis de feromona entera y media del mismo tipo de presentación a la distancia de 100 metros, lo que permite cebar las trampas con dosis entera o media para esta distancia, con resultados satisfactorios. No obstante, las dosis entera de la pulgada cuadrada fu estadísticamente superior en promedio de capturas de picudos, que la contenida en fibra hueca. El color de la trampa no influye en el grado de atracción al insecto.. BIBLIOGRAFÍA (Boh), migración después de la cosecha algodonera en el Tolima. Separata de las memorias del XIII Congreso Entomología Socolen, Cali. P. 27. Banda, P.; Jiménez, R. 1984. Determinación del radio de acción de la feromona del picudo Anthonomus grandzs Boheman en el algodonero. Tesis Ingeniero Agrónomo, Montería. Universidad de Córdoba, Facultad de Agronomía. 69 pp. Bariola, 1971. Large scale ficid test of soil applications of aldicarb for suppresion of populations of boli weevils.J. Econ. Entomol. 64(5): 1.280-4. Bradley,J.R. 1967. Oriented movent of the boll weevid in respense to trasp crep plating, foliage color and sexpheremone. Texas A&M University. College Station. pp 73-74 (Ph.D Dissertation). Bradley, J.R.; Clower, D.F. y Graves, J . 1970. Ficid studies of sex attraction in the bol! weevil. J. Econ. Entomol. 61:1457. Cross, W.H. 173. Biology, control and erradication of ball weevil, Aun. Rey. of Entomol. 18:17-. 1. Álvarez, A.J. 1986. Ant honornus grandis. 2.. 3.. 4.. 5.. 6.. 46. 7.. Daxi, R.; Bodan, R. 1977. Cultivos trampa como. elementos claves en el control integrado del picudo Anthonornus grandis Boli. (Conferencia mimeografiada). FAO-INTA. Managua. 24 p.. I.A. Ph.D. Contribución del Programa de Sanidad Vegetal; laboratorio de Sanidad Vegetal, ICA-Valledupar, A.A. 496. CULTIVO DEL ALGODOr'tERO. 17.
(14) S. Itardee, D.D.; MoodyJ. 1 975. Dicte Graudiure, in ficIl, and insecticides in populatioii iiiaimgcii of the boil weeviLJ. Econ. Entorno!. 68:5024. 9. León, C.C. 1980. Algunos aspectos claves en el manejo integrado del picudo del algodonero, Anihonomus grandis Boheman. Separata de las memorias del VII Congreso de la Sociedad Co-. 18. loinhiana (le Entomología "SOCOLEN". Bucaraillailga. 26 p. 10. Lobatón, Y. 1982. Algunos aspectos de la biología y manejo de] picudo de! algodonero Anihonomus grandis Boh. En: instituto Colombiano Agropccuario, ICA. Programa de Entomología. Conferencia, 1981. Montería, ICA. p 12.. MEMORIAS.
(15) CONTROL QUÍMICO DEL PICUDO Anthonomus grandis Boheman. Darío Villegas Jaramillo*. socas y residuos de cosechas, por lo menos con dos meses de anticipación a la nueva siembra.. INTRODUCCIÓN. Siembra en período corto. El picudo del algodonero Anthonornus grandis. En segundo lugar, se requiere hacer las siembras en un período corto para homogenizar la fructificación de los cultivos y evitar cultivos atrasados al final de la temporada que sirvan de atrayente de la plaga.. Boheman (Coleoptera: Curculionidae), es clinsecto plaga que en la actualidad tiene mayor importancia en el cultivo del algodón, no solo por los daños directos que causa al cultivo sino porque con sus apariciones tempranas altera o interrumpe el desarrollo de programas de Manejo Integrado de Plagas. La importancia de un manejo inteligente de esta plaga en plantaciones algodoneras que sufren su incidencia, se debe al hecho de que este insecto se comporta como "plaga clave", entendiéndose como tal aquella especie nociva que se presenta en una plantación a intervalos regulares a menudo bastante predecibles y que causa daños importantes si no se procede a controlarla (Smith y Van Den Bosch, 1967). PRÁCTICAS DE MANEJO Antes de entrar a describir recomendaciones para el control químico del picudo, quiero presentar un resumen de las prácticas usuales que se recomiendan en el algodonero para poder manejar el insecto en forma adecuada. Destrucción de Socas El primer paso para el control de esta plaga es destruir eficientemente y en forma oportuna las. Localización de focos de entrada y recolección de estructuras Luego que se establezcan los cultivos, se debe realizar la inspección de los campos en forma periódica para detectar los focos iniciales de la plaga, especialmente en los bordes de los cultivos. Cuando ésto ocurra, ordene de inmediato la recolección manual de los botones atacados tanto en la planta como en el suelo y proceda a destruirlos. Se recomienda dejar algunos botones con postura en frascos para observar la emergencia de adultos y para confrontar su presencia en el campo y poder realizar así una oportuna ubicación de los focos. Aplicación dirigida a los focos Si a pesar de la Pecolección de botones atacados no disminuyen los daños de oviposición y/o alimentación, y si el ataque tiende a generalizarse, una vez determinada la fecha de mayor emergencia de adultos aplique en forma localizada un insecticida como Metil paratión o Malatión en. I.A. Centro de Investigación Diagnóstico Vegetal CORPOICA, A.A. 496 Valledupar. CULTIVO DEL ALGODONERO. 19.
(16) dosis de 1.5 y 2.0 litros por hectárea, respectivafluente, cuando eIiCtICIltic LIII (laño de 20% de alimentación en 10% de oviposición. Recoja nuevamente estructuras con daño de oviposición y observe la emergencia de adultos para tener un criterio para controles posteriores en ataques generalizados en el campo. Recuerde que el picudo ataca los botones florales para alimentarse, dejando granos de polen en los diferentes puntos de ataque, o se alimenta del polen de la flor. Así mismo, la hembra del picudo necesita ahmentarse por un período de cinco días antes de iniciar la oviposición, lo cual debe tenerse en cuenta al establecer un programa de control. Considerando entonces la época de aparición de os primeros focos de la plaga, la presencia de los primeros botones florales en el cultivo, el período de preoviposición y el ciclo de vida del picudo, que dura aproximadamente de 15 a 17 días de huevo a huevo, se puede pensar en que el establecimiento de las poblaciones propias del lote (población residente), ocurre cerca de 20 a 22 días después de la primera infestación. NIVELES DE DAÑO PARA CONTROL QUÍMICO Existen diferentes criterios para determinar el nivel de daño económico para el control del picudo. En la guía para el control de plagas del ICA se recomienda hacerlo cuando exista más de 5% de daño de alimentación más oviposición, lo cual coincide con lo recomendado por la Federación Nacional de algodeneros en el libro Bases Técnicas para el Cultivo del Algodón en Colombia.. Otro criterio empleado, de preferencia en Nicaragua, es recomendar el°control cuando existen de 1.500 a 2.000 adultos por hectárea ó 10% de daño en botones florales. Cuando se inicia en serio el control químico debe buscarse el mayor abatimiento de la primera generación, por lo cual, si es necesario, debe repetirse el control químico dos o tres veces con un intervalo máximo de tres días entre cada aplicación. 20. Debe tenerse en cuenta qLIC los niveles (le daCila(l( )S para control en focos, 110 pueden permitirse cuando se trate de la primera generación de picudo propia del cultivo. 110. SISTEMA DE EVALUACIÓN DE LA PLAGA Normalmente se recomienda después de los sesenta días de germinado el cultivo y cuando se presentan poblaciones generalizadas, revisar 2 a 3 plantas por hectárea, observando de preferenciatos botones y flores del tercio superior y medio del cultivo, evaluando los daños de oviposición, alimentación y adultos del picudo. Recuerde que de acuerdo con el número de plantas y estructuras revisadas se obtiene el porcentaje de daño y el número de adultos para control y, además, que las recomendaciones deben hacerse sobre adultos, ya que ninguno de los productos comerciales actualmente recomendados actúa sobre huevos o larvas directamente. Un buen sistema de evaluación de plagas consiste en realizar conteos en sitios al azar compuestos por cuatro o cinco plantas, evaluando daño y presencia de adultos en terminales, botones y flores, evitando así realizar evaluaciones sesgadas poco objetivas. CONTROL QUÍMICO Para iniciar el control químico del picudo, tenga en cuenta que los picudos recién emergidos son más susceptibles a los insecticidas que los adultos viejos. - Además, recuerde que la planta del algodonero puede perder la totalidad de los botones florales antes de los sesenta días sin afectar los rendimientos. Entre los productos químicos recomendados habitualmente para el control del picudo, están, entre otros, los grupos de lo organofosforados, los hidrocarburos clorinados, los piretroides, las urcas benzoilicas y los fenil-pirazoles. Algunos de los organofosforados más usados y económicos son: Malatión EC 57%, en dosis de. 1.5 a 2.0 litros/ha. MEMORIAS.
(17) Malatión ULV 96%, en dosis de Metilparatión E.C. 48%, en dosis de Azinfosmetil E.C., en dosis de Monocrotofos E.C. 60%, en dosis de Paratión E.C., en dosis de .1. 1.5 a 2.0 litros/ha. 1.2 a 1.8 litros/ha. 2.5 a 3.0 litros/ha.. 1.0 a 1.5 litros/ha. 1.2 a 1.8 litros/ha.. De los hidrocarburos clorinados recomendados para picudo tenemos: Toxafeno 60, en dosis de Toxametil 6-3 ULV, en dosis de Endosulfan E.C., en dosis de. 1.5 litros/ha 3.0 litros/ha. 2.0 a 2.5 litros/ha.. Dentro de los piretroides recomendados en Colombia para el control del picudo, encontramos el Landacialotrina y el Fluvalinate, los cuales presentaron resultados contradictorios en cuanto a eficiencia; estos productos son: ¿Carate, en dosis de Mavrik, en dosis de. 0.5 a 0.7 litros/ha. 0.25 a 0.4 litros/ha.. Hace cerca de seis años se realizaron ensayos con el producto Cyflutrin (Baytroide), para el control de Heliothis y Picudo, encontrándose excelentes resultados para ambas plagas en dosis de 0.5 litros por hectárea. Siguiendo con los piretroides, durante los dos últimos años ha incursionado en el mercado la Betaciperme trina (W-12), con el cual se han alcanzado eficientes controles. Otro grupo químico que se presentó para el combate del picudo, fue el de las urcas benzoilicas o inhibidores de quitina, aunque su uso comercial contra el picudo requiere de un plan de manejo continuado cuyos resultados se ven después de la cuarta aplicación calendaria. La dosis del producto Diflubenzurón (Dimilín) es de 300 gramos por hectárea, las cuales deben mezclarse con siete litros de aceite agrícola, lo cual hace costoso su uso. El último producto evaluado en Colombia contra el picudo del algodonero pertenece al grupo de los Fenil-pirazoles, que actúa por contacto e ingestión afectando principalmente el sistema nervioso central del picudo. El producto comercial se llama Regent sc y se recomienda en dosis bajas de 325 a 350 cc por hectárea. CULTIVO DEL ALGODONERO. RECOMENDACIONES PARA CONTROL DE PICUDO EN OTROS PAÍSES En Venezuela se reporta el uso de Endrín, Gusatliión y Caibaryl en altas infestaciones con buenos controles y con superioridad a Maiathión, Arseniato de piorno, Diazinón, Paratión etiico y una mezcla de éste con Endrín. Para Centro-América, se reporta el uso de Metil paratión, Mcdl más Etil paratión, Canfedoro más DDT más Metil y Azinfosmetil. Entre los diferentes estados de Estados Unidos se recomiendan los siguientes productos, Azinfosmetil, Carbaryl, EPN, Malatión, Metil paratión, Monocrotofos, Canfecloro, Malatión más Metil paratión, EPN más Mclii paratión, Toxafeno más Metil paratión, los cuales se recomiendan en aplicaciones convencionales. El Malatión y el Azinfosmetil se aplican en bajo volumen. Espero que este resumen les permita definir mejor los criterios para el manejo del picudo del algodonero y dejar en claro que se debe recurrir a todas las prácticas recomendadas para obtener éxito en un manejo racional de las plagas. BIBLIOGRAFÍA 1. Federación Nacional de Algodoneros. 1990. Ba-. ses técnicas para el cultivo del algodón en Colombia. División Técnica. Bogotá, 496-504 pp.. 2.. Guía para el control de plagas. Subgerencia de Investigación. Programa de Entomología. Tercera cd. Bogotá D.C. 32 PP.. IA. 1975.. 2. Marín, H.C. 1981. El picudo del algodone-. ro (Treinta años de existencia en Colombia). Boletín Técnico No. 81. Subgerencia de Producción Agrícola. Instituto Colombiano Agropecuario. Bogotá l).C. 10015 pp.. 3.. Marín, C; Posada, L., y Álvarez, A. 1978, Guía. general de manejo de plagas en el cultivo de algo- dón en Colombia. En: Instituto Colombiano Agropecuario "ICA". Documento de Trabajo No. 03. Bogotá. 26-30 pp.. 4. Ridgway, Rl., E.P. Lloyd, and W.H. Cross. 1983. Cotton insect management with special reference to the boli weevil. V.S. Department of Agriculture, Agridilture Haridbook No. 589.. 21.
(18) EL PICUDO DEL ALGODONERO * Y SU MANEJO. Jaime Jiménez Gómez. **. ANTECEDENTES. El 'picudo del algodonero", Ant honomus grandis. Boheman (Coleoptera: Curculionidae), es considerado como una de las plagas más importantes del cultivo del algodón por sus hábitos de daño y potencial biótico. En Colombia se reportó esta plaga por primera vez en 1951, en las áreas algodoneras de la Costa atlántica; en 1980 se encontró en Puerto Boyacá y de allí se extendió a los departamentos del interior: Boyacá, Cundinamarca, Caldas, Huila y Tolima (Rendón ct al, 1980). En 1988-89 ingresó al Valle del Cauca, y actualmente solo se considera libre el área algodonera de los Llanos Orientales, pero amenazada debido a las detecciones de la plaga que se han hecho recientemente en el Vichada, sobre lo cual deben tomarse medidas de emergencia inmediata.. México se considera el lugar geográfico de origen de la plaga, donde se probó que ha existido desde hace más de 1000 años, según descubrimientos arqueológicos hechos en el estado de Oaxaca utilizando el método del carbono 14. En EEUU se reportó la plaga en 1894 en BrownsviIle (Texas), y de allí se extendió a todos los estados algodoneros; en este país se ha venido realizando investigación en manejo de la plaga desde esa época y existe abundante literatura científica al respecto (Parencia, 1978). * **. ASPECTOS BIOLÓGICOS Bajo condiciones favorables el picudo del algodonero completa su ciclo de vida entre 11/2 a 2 1/2 semanas. La hembra coloca los huevos en los botones florales en forma individual, pero cuando la población del picudo es alta y el número de botones florales escaso, se pueden encontrar dos o más huevos por botón. Más adelante se puede encontrar también daño de oviposición en cápsulas jóvenes. Los huevos son de color blanco marfil, lisos y de forma semejante a un diminuto grano de arroz y eclosionan en un lapso de 2 a 3 días. Las larvas son vermiformes, de color blanco opaco y cabeza café clara, su posición típica es de media luna y se alimentan casi sin moverse dentro de la estructura floral; su duración es de 4 a 7 días. La pupa es exarata, de color blanco; el abdomen, como en el estado larval, presenta los segmentos divididos por una lírica longitudinal media en su parte ventral. Al estar próxima a mudar al estado adulto sus ojos se tornan negros; puede durar en este estado de 3 a 6 días. El adulto es un gorgojo típico de 5 a 9 mm de longitud, con las características propias de los curculionidos. Su color varia de café claro a marrón oscuro según la edad y sus élitros son coriáceos y estriados longitudinalmente, su período de oviposición dura de 4 a 5 días y su longevidad es variable, (Rendón et al, 1980; Parencia, 1978).. Contribución de la División de Sanidad Vegetal del ICA. I.A. PH.D. Proyecto Manejo Integrado (le Plagas. ICA, Oficinas Nacionales. A.A. 7984, Santafé de Bogotá.. CULTIVO DEL ALGODONERO. 23.
(19) HÁBITOS Y DAÑO Los adultos machos y hembras se alimentan del interior de los botones y flores dañándolos y copulan dentro de los cuatro días siguientes a su emergencia. La hembra necesita de un período de preoviposición de 5 días adicionales (Marín et a4 1978) a partir del cual inicia la oviposición que ocasiona un daño aún más serio a los botones y cápsulas jóvenes; para ello realiza una perforación profunda hacia la parte media de los botones y cápsulas o en la base de las flores, dentro de la cual coloca un solo huevo. A continuación cubre el agujero en una forma que hace que sobresalga de la superficie del botón un abuliamiento en forma de pequeña verruga de color café. En el caso de los botones, las brácteas se abren y estos caen al suelo; en su interior se desarrolla el insecto hasta llegar al estado adulto. En el caso de las cápsulas, éstas no caen, pero la larva al alimentarse en su interior puede destruir uno o más lóculos. Los ataques iniciales se presentan por focos a partir de la formación de los botones, estos ataques tempranos son difíciles de detectar por lo bajo de las poblaciones iniciales, pero es necesario mantener una vigilancia estricta para detectarlos y efectuar los controles apropiados a tiempo, ya que por lo corto del ciclo de la plaga sus poblaciones y el daño pueden incrementarse aceleradamente. Fuera del algodón, el "clemon" Therpesia popuinea, es la planta donde se puede localizar al picudo en todos sus estados, es decir es un hospedante alterno de la plaga, pero además el adulto se puede alimentar de otras malváceas como el Hibiscw; la eliminación de estas plantas en sitios cercanos a los cultivos de algodón reduce las posibilidades de reinfestación de la plaga. MANEJO DEL PICUDO En Centroamérica, donde el picudo del algodonero se considera como la plaga más importante del cultivo, se han realizado extensas investigaciones para su manejo. Los mejores resultados se han alcanzado con un programa continuo de recolección de botones y cápsulas infestadas, destrucción de socas y control químico dirigido a 24. islas socas y/o cultivos trampa combinado con trampas de feromonas. En 1982, este programa aplicado en 17.600 has de cultivo, como un servicio estatal a los agricultores del departamento de León en Nicaragua, redujo en 2/3 las aplicaciones de plaguicidas resultando en un ahorro de 63% de los costos de su control (DaxI, 1989). No existe hasta el momento un método de control biológico aceptable del picudo del algo- donero en ninguno de los países donde se ha registrado esta plaga. En EEUU, después de más de 20 años de reconocimiento de parasitoides, se identificaron 20 especies, pero ninguna de ellas mostró un nivel de control superior a 5% por lo cual se descartó esta forma de control. En Nicaragua, León Qiiant (1975) reportó las siguientes especies de parasitoides himenópteros que parasitan larvas de picudo, sin ofrecer un potencial de control aceptable: Heterolacus grandis, H. townsendi, Zatropis spp., Critogaster spp. y Catolaccus. spp. En Colombia se han identificado los parásitos de larvas y pupas Heterolacus huntery y H. sp.. (Hymenoptera: Pteromalidae) y se ha estudiado el potencial del parásito introducido desde México: Bracon kirkpatricki (Hymenoptera: Braconidae) sin que se haya comprobado un nivel de control aceptable en campo (Rendón et a4 1980). El sistema de control químico ha sido el más utilizado en nuestro medio, teniendo en cuenta que cualquier medida debe tomarse basada en un correcto muestreo. Los ataques iniciales se pueden presentar en cualquier parte del cultivo y en niveles bajos de población. En estos casos conviene demarcar las áreas afectadas con el fin de hacer aplicaciones localizadas si la recolección manual de cápsulas es insuficiente. Después de detectar la presencia del insecto en el campo, se recomienda recolectar muestras de botones dañados por oviposición con el fin de determinar la emergencia de los adultos en forma oportuna y relacionarla con su presencia en el cultivo, para así señalar el momento oportuno de la aplicación. Los niveles que determinan la adopción del control químico, se basan en el concepto de que la planta de algodón puede perder hasta 50% de los botones florales, en tres épocas diferentes sin que haya perdidas sensibles en la producción. Con base en ello se recomiendan aplicaciones MEMORIAS.
(20) generales para el l)iCtI(l() a piil U' (le la formación de cápsulas, y cuando se encuentren en el suelo unos 20.000 botones dañados por alimentación y/u oviposición por hectárea. Una vez iniciado el control químico, las aplicaciones deberán efectuarse con base en la emergencia de los adultos de la muestra tomada en el campo y reafirmada por un nuevo chequeo del cultivo. El control cultural bien manejado puede ser la base del manejo del picudo; por ser un insecto específico del algodonero, una siembra uniforme dentro de un período corto reduce su incidencia. La buena destrucción de socas es fundamental, así como la eliminación de plantas silvestres y residuos de cosecha, a fin de disminuir los ataques tempranos. Las trampas con ferornonas combinadas con aplicaciones de químicos en cultivos trampas o islas socas antes o después del cultivo principal, han demostrado ser muy efectivas en la reducción de poblaciones, según se mencionó anteriormente. Si se tiene en cuenta que las primeras generaciones se presentan en forma localizada y en bajos niveles de población, se recomienda demarcar estos focos en el campo para hacer recolecciones manuales de estructuras y retardar su incremento (Rendón et al, 1980). Finalmente, un período de veda para el cultivo de por lo menos 75 días es determinante para rebajar la incidencia de la plaga y esta es la base técnica que ha tenido en cuen-. CULTIVO DEL ALGODONERO. la la l)ivisióti de Sanidad Vegetal del ICA rcglamneiitai' las vedas del cultivo en Colombia.. BIBLIOGRAFÍA 1. DaxI, R. 1989. Manejo integrado de plagas del algodonero. En: manejo integrado de plagas insectiles en la agricultura, estado actual y futuro. Ed.: Andrews, K.L. y Quezada, J.R. Departamento de Protección Vegetal, Escuela Agrícola Panamericana, Honduras. p. 417. 2. León Quant, G. 1975. Observaciones sobre la diapausa del picudo Anihonornus grandis Bolieman y su parasitación por Heterolaccus grandis Burks en León, Nicaragua. V seminario técnico sobre el cultivo del algodonero. Banco Nacional de Nicaragua, Managua, Nicaragua. 3. Marín, C.; Posada, L.; Alvarez, A. 1978. Guía general de manejo de plagas en el cultivo de algodón en Colombia. ICA, Subgem-encias de Producción Agrícola e Investigación. Documento de trabajo No. 03. Bogotá, p. 26-30. 4. Parencia, C. 1978. One hundred twenty years of research on cotton insects in the United States. United States Department of Agriculture; Agriculture Handboók No. 515. p. 2-18 5. Rendón, F.; Cardona, C.; Revelo, R.; Herrera, M. Control del picudo del algodonero. En: Bases técnicas para el cultivo del algodón en Colombia. Federalgodón. Bogotá. p. 366-69.. 25.
(21) MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN ALGODÓN. Darío Villegas Jaramillo* Rafael E. Bolaño Amaya. DEFINICIONES Existe una gran cantidad de definiciones sobre el término "Manejo Integrado", pero lo que en principio se consideró como la combinación de los métodos de control químico y biológico, en la actualidad se considera como un enfoque de control de plagas multidisciplinario. Manejo integrado es un sistema integrado de manejo de plagas por medio del cual se utilizan todas las técnicas disponibles, bien sea para reducir las poblaciones de plagas y mantenerlas por debajo de los niveles de daño económico o para evitar que las infestaciones alcancen dichos niveles. También puede definirse así: Es un sistema de manejo de plagas, en el contexto del medio ambiente asociado y de la dinámica de la población de la especie, que se sirve de todas las técnicas y métodos apropiados de la manera más compatible y que mantiene la población de las plagas a niveles inferiores a los que causarían daños económicos (FAO,1967).. • El manejo integrado no es dependiente de un solo método de control, sino que es la utilización combinada en forma armónica y satisfactoria, de todas las técnicas disponibles. • La aplicación de plaguicidas debe quedar como recurso a emplearse solamente cuando la plaga supere el nivel de daño económico, para lo cual es necesario realizar evaluaciones periódicas. IMPLEMENTACIÓN DEL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN ALGODÓN Para implementar verdaderos programas de manejo integrado de plagas en algodón se debe tener información básica sobre: Modelo de crecimiento del cultivo y su habilidad para compensar ciertas pérdidas causadas por plagas. » Biología, habito de vida, comportamiento y distribución de las principales plagas. » Niveles de población de las plagas que pueden ser toleradas sin pérdidas significativas. • Principales factores bióticos y abióticos de mortalidad natural que regulan la dinámica de las poblaciones de plagas.. PRINCIPIOS BÁSICOS DEL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS. • Épocas de aparición, lugares de ocurrencia e importancia c los principales parásitos, predatores y patógenos.. » El manejo integrado promueve al máximo el uso de los factores de mortalidad natural, entre los cuales se destaca el control biológico.. • Impacto de las prácticas agronómicas y métodos de control de plagas, sobre los factores de mortalidad natural y el agroecosistema.. * **. I.A. Técnico C.I. Diagnóstico Vegetal, CORPOICA. A.A. 496, Valledupar. I.A. Ph.D. Director C.I. Diagnóstico Vegetal, CORPOICA. A.A.496, Valledupar.. CULTIVO DEL ALGODONERO. 27.
(22) El objetivo final del Manejo Integrado de Plagas es el de buscar un óptimo balance entre ináxima producción, máxima calidad, mínimo costo, mínimos residuos y mínimos disturbios ecológicos. En conjunto, estas características indican que el sistema tiene una amplia base ecológica y socio-económica. HISTORIA DEL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN ALGODÓN EN COLOMBIA Desde 1950 cuando se inició el cultivo de algodón en Colombia, Murillo y Gallego llamaron la atención sobre la necesidad del Manejo Integrado. En 1961, Alcaraz introduce del Perú el predator Hippodamia convergens y en ese mismo año se inicia h cría del Trichogramma por Federalgodón en Buga (Valle).. brc niveles de daño económico, se proponen las siguientes etapas: a. Etapa de establecimiento del cultivo: Comprende desde la selección del terreno para siembra, preparación, siembra y germinación hasta la aparición de los primeros botones. b. Etapa de formación de estructuras: Va desde la formación de las primeras estructuras hasta la apertura de las primeras cápsulas. c. Etapa de Maduración: Aparición de las primeras cápsulas abiertas a recolección. Durante la etapa del establecimiento del cultivo son comunes las siguientes plagas:. En la temporada algodonera de 1970 se introdujo al interior del país (zona Espinal) el virus de la poliedrosis nuclear para el control del Trichoplwsia ni, con óptimos resultados.. Tierreros y trozadores. Para el año de 1973, y debido a los graves problemas de plagas en el cultivo, se dictó la Resolución No. 306 del Minagricultura, buscando imponer por ley el establecimiento de planes de manejo integrado de plagas, tanto en algodón como en los cultivos de rotación.. Como control cultural se recomienda adecuada preparación del terreno, control de malezas y rotación de cultivos.. Buscaba además esta Resolución la creación de los consejos asesores de manejo integrado de plagas en todas las regionales del ICA, en asocio con las asociaciones y gremios de agricultores, ingenieros agrónomos de asistencia técnica, empresas de plaguicidas, compañías de agroquímicos y productores y distribuidores de fauna benéfica. Por Resolución 0721 del 4-11-88, del Minagricultura, se dictan medidas 0sanitarias para el manejo fitosanitario en cultivos transitorios y se deroga la Resolución 306 de 1973.. Los principales son Spodopterafrugiperda, Agrotis. ipsilon y Conoderus sp.. El Spodoptera y el Agrotis son parasitados por Dípteros: Tachinidos (Archytas, Eucelatoria, Gonia) e Himenópteros, Braconidos (Meteorus, Chelonus). El Spodoptera es atacado además por hongos, virus y nemátodos. Para determinar el nivel de daño examine varios sitos de un metro lineal y si encuentra 5% o más de plantas trozadas, se puede aplicar un cebo envenenado que se prepara así: Salvado de maíz-trigo o tuza molida Insecticidas (Carbaryl-Tiiclorfón) Melaza Agua. 50 kilos 0.5 Kg. 15 litros 12 litros. Gusanos comedores de hojas PRINCIPALES PLAGAS DEL ALGODONERO Y SU MANEJO Dentro de los programas de manejo integrado en los cuales se involucran nuevos conceptos so28. El Alabama argillacea ylos plusinidos Trichoplwia ni y el Seudoplusia includeni son los más fuertes consumidores del follaje del algodonero. Algunas veces se reporta Spodoptera sp. El Alabama y el Spodoptera inician sus daños desde la germinaMEMORIAS.
(23) ción hasta la recolección y los plusinidos se presentan más tarde.. parásito más común es el Liph1ebvs testaceipes (Braconido).. El Alabama es parasitado por Roga.s gossypii Hyinenoptera: Braconido y predatado por Geocoruy Orins (Hemípteros) y los Coccinélidos Gycloneda sanguínea, Coleomegilla maculata, avispas del género Poliste.s y algunos Dípteros. Además, los huevos son parasitados por Trichogramma sp.. B.En la etapa de formación de estructuras se presentan además de las plagas del período anterior, ataques de belloteros (Heliothis sp., Sacadores pyralis y Pectinophora gossypiella además del picudo).. Una buena práctica cultural para mermar sus poblaciones es una buena destrucción de socas. Mediante el control legislativo de semestralización de siembras y destrucción de socas también se merman sus poblaciones. Cuando se tenga que acudir a control, debe de preferirse Bacillus thuringiensis, inhibidores de quitina o insecticidas estomacales. Recuerde que el nivel de daño económico es 30% de consumo de área foliar. Considerando los plusinidos, sus larvas son parasitadas eficientemente por el Encyrtido Cop ido.soma t'rumcateiium y sus huevos por el Trichogramma sp. Además, las larvas de Trichoplusia ni SOfl controladas por el virus de la poliedrosis nuclear (VPN), en forma natural o inducida. También es común encontrar larvas parasitadas por Chalcididos, Braconidos o afectadas por los hongos Neumorea (spicaria) rileyi y entoinophtora. Chupadores del Follaje. Los principales chupadores del follaje son los áfidos (Aphis gossypii), el lorito verde (Empoasca Kraemeri) y los ácaros (Tetranychus sp), los cuales en la mayoría de los casos no requieren control químico porque tienen un gran número de enemigos naturales. Poblaciones subeconórnicas de estas plagas favorecen el incremento de parásitos y predatores; el control biológico ayudado con riego o tiempo lluvioso, son factores decisivos para reducir sus poblaciones. Entre los predatores se destacan el Chiysopido Chi ysopa sp. los Coccinélidos: Hyperaspi.s sp, Azya sp. Coleomegilla macu lata, Gycloneda sanguinea, 1-h15podainla convergens, Scymus sp., entre los más generalizados, además del Shyrphido Baa;ha sp. El CULTIVO DEL ALGODONERO. INSECTOS BELLOTEROS Heliothis virescens y H. zea. Existe un buen control biológico con base en parásitos de huevos Trichogramma y de larvas; los Tachinidos Diptera Eucelatoria y Winthemia, los braconidos Cardiochiles nigriceps y Rogas sp., el Eulophido Euplectrus plathypenae y los predatores Coleomegilla, Cyc1oneda, Hippodamia entre los coccinélidos, los chinches Zelus, Geocoris, Orius, Nabis el carabido Calosoma ylos Vespidos Polistes, Polybia. Otro eficiente predator es el Neuroptera: Chiysopa sp.. Mediante la acción de los benéficos antes citados y buenas y oportunas evaluaciones de plagas podemos lograr el aplazamiento del control químico para belloteros el máximo posible en la temporada de cultivo. Debernos recordar que antes de los 60 días de cultivo, el algodonero puede perder todas sus estructuras sin mermas significativas en producción. Como control cultural de los belloteros debemos tener en cuenta, entre otros, una buena preparación de suelos, realizar las siembras uniformes y hacer un buen manejo de malezas. El nivel de dio económico, cuando hay un buen control natural, se puede tolerar entre 20 a 25%; cuando se ha iniciado el control químico, entre 12 y 15%. El control químico (Jebe usarse después de los sesenta días de cultivo, teniendo en cuenta el nivel de daño económico establecido, las condiciones climáticas y la disponibilidad de agroquíITIiCOS para Control. 29.
(24) Rosado Colombiano (Sacadodes pyralis). Existe un buen control biológico de esta plaga con base en el parásito de huevos Trichograrnma, los parásitos de larvas Apanteles thurberiae y Meteorus sp., (Brconidos); el Brachymeria sp. (Chalcidido); y por los predatores Polistes canadensis (Vespido); Calasoma granulalum (Carabido; los chinches Zeljts y Rosahus hamatus (Reduviidos) y el Ecl atoma ruidum (Formicido). El control cultural se obtiene con una buena destrucción de socas, adecuada preparación de suelos y recolección de flores en "Bombillos". Como control legal existe la disposición de destruir socas en forma oportuna y eficiente. El nivel de daño económico para su control es de 5% de larvas pequeñas en botones florales y debe recurrirse de preferencia a Carbaryl sa piretroides. Gusano Rosado de la India (Pectinophora gossypiella). El control biológico en Colombia no es eficiente aunque se reportan posibilidades por los Braco- nidos Apanteles y actualmente con el Bracon kirkpatricki.. La práctica de destrucción de socas y la quema de los residuos de desmote constituyen las mejores prácticas culturales para su control, conjuntamente con la recolección de flores en "roseta". La obligación de destruir las socas, el establecimiento de períodos cortos de siembra y la cuarentena de semillas entre zonas, son las medidas de control legal para la plaga.. 30. Para recomendar su control químico se usa el nivel de 10% de flores con larvas y puede recomendarse Carbaryl y otros productos especialmente piretroides. Durante la etapa de maduración a partir de la aparición de las primeras cápsulas abiertas hasta la recolección, los belloteros Heliothis, Rosado Colombiano y de la India son las plagas más importantes conjuntamente con Picudo. El manejo de plagas debe realizarse considerando los niveles de daño de las mismas y teniendo en cuenta la disponibilidad de agroquímicos en el mercado, su precio, eficiencia y residualidad, hasta cuando el técnico considere que la labor debe efectuarse, lo cual está cercano a la existencia de 50% de cápsulas abiertas. Las plagas analizadas para las diferentes etapas del cultivo son las de mayor frecuencia e importancia económica y sobre las que más se ha trabajado en Colombia en programas de Manejo Integrado. BIBLIOGRAFÍA 1. Federación Nacional de Algodoneros. 1990. Ba-. ses técnica para el cultivo del algodón en Colombia. División Técnica. Bogotá, 476-524 pp. 2. León, G. 1980. Algunos aspectos claves en el manejo integrado del picudo del algodonero, Antohonomus grandis Boheman. en: Memorias del VII Congreso de "Socolen" Bucaramanga 26 p. 3. Marín, C; Posada, L. y Álvarez, A. 1978, Guía general de manejo de plagas en el cultivo de algodón en Colombia. En: Instituto Colombiano Agropecuario "ICA". Documento de Trabajo No. 03. Bogotá, 50 p.. MEMORIAS.
(25) RESISTENCIA DE PLAGAS INSECTILES A AGROQUÍMICOS. Ingeborg Zenner de Polanía*. La consecuencia o el resultado, a corto o largo. plazo, de la dependencia del control químico, es la resistencia de los insectos a los insecticidas, la cual desde el punto vista biológico y genético es un'fenómeno evolutivo, ocasionado por selección natural intensiva de la plaga insectil, debido a las aplicaciones masivas y continuas de insecticidas. En términos sencillos, la resistencia puede definirse corno "el desarrollo de la habilidad de una raza geográfica o población de un insecto a tolerar dosis de tóxicos, los cuales serían letales a la mayoría de los individuos de una población normal, no sujeta a presión de selección, de la misma especie". La resistencia desarrollada por los insectos a los agroquímicos no es un fenómeno nuevo y el primer caso documentado dala de 1914, la resistencia de la escama de San José al polisulfuro de calcio en California. El interés y la preocupación referente a la resistencia aumentó considerablemente con la introducción al ambiente agropecuario del DDT y con la rápida detección de casos de resistencia a organoclorados, organofosforados, carbamatos, piretroides sintéticos y en forma mas reciente a inhibidores de quitina y a Bacillus Ihuringiensis. Desde 1948 el número de casos de resistencia se ha duplicado cada seis años; en 1980 ya sobrepasaban los 400 y en la actualidad se estiman más de 550 plagas insecti-. les resistentes a los agroquímicos más empleados en su control. A nivel mundial, la especie vegetal que soporta el mayor número de aplicaciones de agroquímicos es el algodonero y, consecuentemente, entre las plagas que lo afectan existe el mayor número de especies resistentes. Proporcionalmente con el aumento de la resistencia de las poblaciones plagas aumenta el costo de su control químico y disminuye la productividad del cultivo. Para lograr controles satisfactorios, las aplicaciones se vuelven más frecuentes, se utilizan dosis más altas, mezclas costosas y finalmente cambios a productos de otros grupos químicos, por lo general más caros y con impactos ambientales más negativos. Entre las plagas del algodonero con historial de casos de resistencia comprobada en la década de los ochenta, figuran Tel ranychus spp., para los cuales se registraba resistencia al DDT y a los organofosforados en la mayoría de los países productoras de la fibra; los casos confirmados de resistencia de Anihonomus grandis al DDT y a los ciclodienos, provenían de Estados Unidos, México, Nicaragua y Venezuela, y del Heliothis virescens al DDT, ciclodienos y organofosforados, de Colombia, México, Perú y los Estados Unidos. Tanto para H. virescens como para Spodoplerafrugiperda se conocían para esta época casos de resistencia cruzaola y múltiple** al DDT, ciclodienos, organofosforados, carbamatos y piretroides. Una de las consecuencias más discutidas y reseñadas del problema de resistencia de. *. ¡CA C.1 Tibaitatá, Sanidad Vegetal. ** Resistencia cruzada: resistencia simultánea de una raza de insectos a compuestos estrechamente relacionados, debido al mismo mecanismo de detoxificación. Resistencia múltiple: resistencia simultánea de una raza de insectos a varios compuestos diferentes como resultado de diferentes mecanismos de detoxiíicación.. CUL11V0 DEL ALGODONERO. 31.
(26) plagas del algodonero a los insecticidas es el caso de Tailandia, donde en solo cinco años se redujo el área cultivada a 30 por ciento del original. En Colombia, parte de la "crisis algodonera" que se produjo en 1977 es atribuible al hecho de que entre la cosecha de 1976 y la del año crítico, el nivel de resistencia de I-!elio1his virescens al metil-paratión se había duplicado. Aproximadamente ocho años después de la introducción de los piretroides sintéticos a las zonas algodoneras del país pira el control químico de precisamente esta plaga, las poblaciones ya habían desarrollado resistencia a este grupo de insecticidas. El fenómeno aumentaba consistentemente tanto entre como dentro de las cosechas en todas las zonas algodoneras del país. Las actuales circunstancias de resistencia de algunas pagas insectiles del algodonero en Colombia pieden resumirse así: las poblaciones del gusano de la hoja del algodonero Alabama argillacea (Hubner), tanto de la Costa como del Tolima, muestran una alta susceptibilidad a Bacillus Ihuringiensis y a los inhibidores de quitina. Este comportamiento se puede considerar típico de un insecto monófago, el cual no ha desarrollado mecanismos de detoxificación contra sustancias presentes en su planta huésped. Aunque no se dispone de resultados de bioensayos sobre la resistencia del pulgón del algodonero, Aphisgossypii Glovcr, las fallas de campo de aplicaciones rutinarias indican una merma considerable en la susceptibilidad a organofosforados ensayos de campo se ha a través del tiempo; en ensayos observado una reducción en el porcentaje de control que llega hasta un tercio del original, a pesar de haberse triplicado la dosis de campo inicialmente recomendada. La situación del picurio del algodonero, A nihonomu.s grandis Bohemali, aunque todavía no se ¿)ucde considerar crí lea, si requiere de cambios fundamentales en su manejo, para así evitar el aumento de la tolerancia a los insecticidas. Las poblaciones de la pla ga analizadas, pro('edentes (le tres zonas al godoneras de la Costa y de dos áreas del Tolima, muestran diferencias significativas en cuanto a tolerancia al metil-paratión y al cndosiilfn, siendo considerablemente más susceptibles las poblaciones de la Costa. 32. Los belloteros estudiados, Spodoptera Jrugiperda U.E. Smith) y Heliothis virescens (Fabricius) representan las plagas con mayores problemas de resistencia en el país. Tanto en la Costa como en el Tolima-Huila se han detectado razas de S. frugiperda resistentes a carbamatos, organofosforados y piretroides, siendo más crítica la situación del cogollero en áreas donde el algodonero se rota con maíz y sorgo y la presión de selección ejercida por las múltiples aplicaciones es por lo tanto mayor. Para esta plaga se destaca como punto positivo la susceptibilidad de todas las razas geográficas evaluadas a B. ihuringiensis y al difiurbenzurón. La crítica situación de resistencia de Heliothis a los piretroides, observada desde hace varios años por asistentes técnicos, gremios y productores de agroquírnicos, sigue sin cambio, a pesar de las relativamente bajas poblaciones de la plaga en los últimos años y la consecuente dismninución del número (le aplicaciones por cosecha contra el insecto. Esta plaga y sus niveles de resistencia pueden considerarse como un ejemplo clásico de la estrecha relación entre resistencia y manejo de una plaga. Las poblaciones de HelioIhis del Valle del Cauca donde se practica en mayor grado un manejo integrado en el algodonero y cultivos de rotación, son ¡micho más susceptibles a organofosforados y piretroides sintéticos que las poblaciones del Tolima y de la Costa, donde la dependencia del control químico es un hecho. Las actuales circunstancias del cultivo del algodonero hacen ver la necesidad de manejar en forma integrada los insectos ue lo atacan, conociendo a fondo las premisas de un MIP. Estas pueden resumirse recalcando que el MIP busca soluciones integrales y no facilistas, que no necesariamente pretende aumentar el rendimiento, pero sí mantenerlo, y tiene como propósito racionalizar el uso (le insecticidas, lo cual se logra respetando los umbrales de acción, para alcanzar el fin primordial que constituye la preservación del ambiente. BIBLIOGRAFÍA 1. Borrero, F., F.; Zenner de Polanía, 1. Comparación (le fllétOd( )S (IC biOetiSayOS para la evaluación de SUSCC1)Libili(ia(i a caml)ofiIrU de Fanstinus MEMORIAS.
(27) apicahs (Faust). rey. Col, de Entomología (Bogo-. Agricultura Tropical (Bogotá). Vol. 29. No- 2p.83-95. 1992.. Zenner de Polanía, 1.; Borrero, F., F. Susceptibilidad de Spodopterafrugiperda O.E. Smith) (Lepidoptera: Noctuidae) a diferentes formulaciones de Bacillus thuringiensis Berliner. Resúmenes XIX Congreso Sociedad Colombiana de Entomología. Manizales,Julio 15-17, 1992.. 6. -. Field strategies to manage resitance in Colombia. En: Global management of insecticide resistence in the 90's. Abbott Laboratories. Sept. 15-17, 1992. Seminar Proceedings. p.123-127. 1992.. tá). Vol. 17, No. 2, p.3-I0, 1991.. 2.. 3. -. Propuesta para el manejo racional de piretroides en el algodonero y cultivos de rotación. CORAL- Noticias Vol. 11, No. 43. p. 32-37. 4. - . Manejo de resistencia de plagas a los insecticidas. En: Curso sobre manejo de algodón. Ruga, Marzo 13-15, 1991. ICA, Reg. 5, p. 255-279, 1991. S. -. Panorama nacional de susceptibilidad de algunas plagas del algodonero a insecticidas.. 7. -. Resistencia del cogollero del maíz, SpodopLera frugiperda U.E. Smith) a algunos insecticidas y su manejo. En: Memorias Seminario Internacional sobre cultivos de sorgo y maíz. 18 p. (en imprenta). 1994. S. -. Aspectos de manejo integrado de áfldos Heliothisy Spodoptera en el algodonero. Memorias IV Reunión de la Asociación Latinoamericana de Investigación y Desarrollo del Algodón. Girardot, Colombia, Mayo 25-28, 1993. 23 p. (en unprenta).. o. CULTIVO DEL ALGODONERO. 33.
(28) RESISTENCIA DE LOS PATÓGENOS DEL ALGODÓN AL USO DE PESTICIDAS. José Roberto Galindo Alvarez*. NATURALEZA DE LA RESISTENCIA DE RAZAS DE HONGOS A FUNGICIDAS DE ACCIÓN ESPECÍFICA Y SISTEMAS DE PREVENCIÓN. El uso de fungicidas es muy antiguo; se estima que desde 1.000 años a.c. se usaba el Azufre. El progreso en fungicidas desde esa época hasta nuestros días ha sido extraordinario, no solamente en cantidad de productos disponibles en el mercado, sino también en calidad. Se estima, según la FAO, que 50% de los cultivos en el mundo necesitan el concurso de fungicidas para producir cosechas.. La introducción de nuevas técnicas usualmente genera nuevas expectativas y nuevos temas de estudio. Este es el caso de los fungicidas de acción específica, que constituyen una nueva arma de altísima efectividad contra los patógenos fungosos pero que han traído consigo el probleina de la resistencia. La resistencia a insecticidas y antibióticos es un fenómeno que se conoce desde hace aproximadamente 30 años; en cambio la resistencia a fungicidas es apenas de hace 10 años, surgiendo con la aparición de los fungicidas de acción específica del grupo bencimidazol. Este fenómeno ha causado cierta alarma porque encontró desprevenidos a los investigadores. El algodón es atacado por una serie de patógenos, que si bien es cierto en Colombia se ma-. nifiestan como endemias, su porcentaje de participación en las pérdidas de producción causada por agentes bióticos vienen dados en el siguiente orden: Pudrición negra 16.1%, causada por Diplodia gossypina; Pudrición rosada 9.0% causada por Fusarium monilforme y F. roseum; Moho ceniza 2.7% causado por Ascochyta gossypii; Mancha parda 3.4% causada por Cercosporagossipina; Mosaico 22.6% causado por el virus del Mosaico del Tabaco; mancha angular 15.9% causado por Xantomonas malvacearum; marchitamiento general 4.5% causado por Fusarium oxysporum, Verlicillium alboatrum, Fusarium vasinfectum; esta. observación está dada bajo condiciones de bosque seco tropical (Campo 1991).. Adicionalmente, se ha detectado un incremento epidemiológico del anaranjamiento letal, siendo asociado este disturbio con los hongos de los géneros Verticilium vilts, Alternaria macrospora, Corynespora sp., pero su responsabilidad di-. recta no ha sido determinada debido a que las pruebas de patogenesidad no reportan las evidencias contundentes. A raíz del incremento porcentual de las enfermedades en el cultivo del algodón, se ha inducido un ligero uso de los fungicidas y demás pesticidas con alguna actividad contra esos agentes.. Es así que para el primer grupo de enfermedades citadas se ha incrementado el uso de los siguientes productos y para el caso del anaranjamiento letal se ha observado una aplicación de fumnigantes localizado en algunos lotes tales como Chloropicrín y Methilbromide. También se ha detectado que el Dazomet (Diniconazole) se ha utilizado contra el anaranja-. Ing. Agrónomo M.Sc. Fisiopatología. MA. Protección Vegetal, ¡CA. CULTIVO DEL ALGODONERO. 35.
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