• En arquitectura hay un menor interés por la altura que el que manifiestan los modelos franceses. En España las construcciones serán especialmente anchas.
• la pintura tendrá un gran desarrollo. las paredes con
retablos.
1. Siglos XII, XIII y XIV
Catedral de Cuenca
Catedral de Burgos
Catedral de Toledo
Catedral de León
Catedral de Barcelona
Catedral de Gerona
Colegiata de Santa María
del Mar
Catedral de Palma de Mallorca
S. XIV
Salón de Ciento
Salón del Tinell
Atarazanas
Barcelona
Sevilla
Palacio de Bellver
Catedral de Sevilla
2. Siglo XV
Catedral de Salamanca
Catedral de Segovia
Hanequín de Bruselas
Capilla de D. Álvaro de Luna Catedral de Toledo
Simón de Colonia
Capilla del Condestable
Catedral de Burgos
Juan Guas
Palacio del Infantado (Guadalajara)
1. Siglo XIII Puerta del Sarmental
Catedral de Burgos
Puerta de la Coronería
Catedral de Burgos
Catedral de León
2. Siglo XV Johan Lomé de Tournai
Sepulcro de Carlos el Noble y Leonor de
Castilla en la Catedral de Pamplona
Sillería del coro de la Catedral
de Barcelona
Pere Sanglada
Pere Johan
S. Jorge Palacio de la Generalitat de
Barcelona
Gil de Siloé
Portada del Colegio de S.
Gregorio de Valladolid
Gil de Siloé
Retablo de Santa Ana Capilla del Condestable
Catedral de Burgos
Gil de Siloé
Retablo de la Cartuja de Miraflores
1. En el cuerpo superior destaca una gran corona de ángeles que dibujan la forma de la Hostia consagrada en la misa
2. De este círculo emerge la Figura de Cristo, en el centro geométrico.
3. El Padre Eterno, vestido con capa pluvial y tiara pontificia, sostiene la cruz.
4. El Espíritu Santo, representado curiosamente como un joven revestido de túnica y con la corona imperial, sostiene la cruz desde otro lado.
5. El pelícano, símbolo del amor divino, se desangra por sus polluelos. Está sobre la cruz.
6. La Virgen, madre de Jesús, está la pie de la cruz.
7. San Juan, el discípulo amado, está a otro lado de la cruz.
8. Escenas de la pasión se encuentran en los círculos de los ángulos, todavía dentro del gran círculo formado por los ángeles.
9 y 10. La gran corona de ángeles está enmarcada, como si fueran dos columnas, por las figuras de san Pedro (9) y san Pablo (10), los pilares sobre los que Cristo fundó su iglesia.
11 a 14. Recuadrando la corona de ángeles está el tetramorfos: san Juan (11), san Mateo (12), san Marcos (13) y san Lucas (14).
15. Los padres de la iglesia: Gregorio, Ambrosio, Jerónimo y Agustín, venerados por su santidad de vidas y la profundidad teológica de sus escritos, están en los espacios rectangulares.
16.- El Sagrario, que contiene la esencia viva y sacramental de Cristo, es el centro propio.
17. Sobre el sagrario hay un nicho cuadrado que alberga una serie de altorrelieves fijos a un torno giratorio. Su fin es ayudar a los monjes a vivir con más intensidad los tiempos litúrgicos celebrados a lo largo del año, ya que cada uno de estos seis relieves corresponden a una de las grandes fiestas del calendario de la Iglesia: el nacimiento de Jesús, el Bautismo, la Resurrección, la Ascensión, Pentecostés y la Asunción de María.
18 y 19. A cada lado del Sagrario están los santos patronos de la vida solitaria de los cartujos: Juan Bautista (18) y María Magdalena (19).
20 y 21. Al mismo nivel, pero más laterales, están santa Catalina de Alejandría (20) -nombre de la madre del rey Juan II- y Santiago Apóstol (21), invocado como patrono de España y "guiador" de sus reyes.
22 y 23. Sobre estas estatuas completó Siloé la serie de círculos con otros dos, a la izquierda la Anunciación (22) y a la derecha la Adoración de los Magos (23).
24 y 24. La Última Cena (24) y el Prendimiento (25) están representados con dos altorrelieves.
26 y 27. En los extremos están representados los reyes Juan II (26), guiado por el apóstol Santiago e Isabel de Portugal (27), protegida por su santa patrona que tiene a su lado a su hijo, san Juan Bautista el precursor.
28 y 29. Sobre el rey y la reina están sus respectivos escudos.
Sepulcro de Juan II y su esposa
Sepulcro del príncipe Alfonso
VÁZQUEZ DE ARCE
Sepulcro del doncel de Sigüenza
1. Siglo XIII
Cantigas de Alfonso X el Sabio
Vidrieras catedral de León
2. Siglo XIV
FERRER BASSA
Monasterio de S. Miguel de Pedralbes
Virgen de Tobed" probablemente de Jaume Serra, (realizado entre 1.370 y 1.397,
colección particular. La Virgen reclinada con sus manos de dedos gráciles abraza y acoge a su Hijo. El estilo arcaizante queda de manifiesto por la falta de expresividad de los ángeles. Enrique II de Trastamara aparece en el ángulo inferior derecho. Las dos tablas laterales se conservan en el Museo del Prado, se trata de "La historia de San Juan Bautista" y "La Historia de la Magdalena"
JAUME SERRA
LUIS BORRASSÁ Retablo de S. Pedro
3. Siglo XV
Reconstrucción
hipotética del retablo de San Jorge, pintado por el pintor gótico Bernardo Martorell en el siglo XV.
La tabla principal, con la hermosa figura del
santo, se encuentra en el Museo de Arte de Chicago. Los paneles laterales se encuentran en el museo del Louvre (París). Falta el Calvario que lo remataba en su parte superior y la
predela.
BARTOLOMÉ MARTORELL
Según la leyenda de san Jorge, nació en una familia cristiana de finales del siglo III. En 303, Diocleciano emitió un edicto autorizando la persecución sistemática de los cristianos a lo largo y ancho del imperio. Parece ser que Jorge recibió órdenes de participar en la persecución, pero que prefirió dar a conocer su condición de cristiano y criticar la decisión del emperador. Un airado Diocleciano reaccionó ordenando la tortura que soportó sin emitir una sola queja. Tras diversas torturas, Jorge fue decapitado frente a las murallas de Nicomedia el 23 de abril del 303.
La historia anterior es, en el mejor de los casos, dudosa. Sin embargo, su veneración como mártir comenzó relativamente pronto. Al mismo tiempo se crean diversas historias apócrifas sobre su vida, varias de ellas llenas de milagros. De acuerdo con la Enciclopedia Católica, el texto más antiguo preservado sobre la vida del santo se encuentra en el Acta Sanctorum, identificado por estudiosos como un palimpsesto del siglo V, «lleno de extravagancias y maravillas más allá de cualquier credibilidad».
En las tablas de abajo se cuenta el juicio que se hace al santo y su
condena; la tortura a latigazos, y después arrastrado hacia el patíbulo, para finalmente, presentar el tema de la decapitación.
En el siglo IX aparece una popular historia: San Jorge a caballo como vencedor de un dragón.
Esta historia, que es parte de la La leyenda dorada escrita por Jacobo de la
Vorágine, también es conocida como «San Jorge y el dragón», y es el probable origen de todos los cuentos de hadas sobre princesas y dragones en Occidente. A partir de esta leyenda, en los últimos siglos de la Edad Media, Jorge se convirtió en patrón de ciudades, burgos y casas nobles.
La leyenda medieval cuenta que un dragón hizo un nido en la fuente que abastecía de agua a una ciudad. A partir de entonces, los ciudadanos debían apartar diariamente el dragón de la
fuente para conseguir agua. Así que ofrecían diariamente un sacrificio humano que se decidía al azar entre los habitantes. Un día resultó
seleccionada la princesa local. En algunas historias aparece el rey, su padre, pidiendo por la vida de su hija, pero sin éxito. Cuando estaba a punto de ser devorada por el dragón, aparece Jorge en uno de sus viajes (a menudo a
caballo), se enfrenta con el dragón, lo mata y salva a la princesa. Los agradecidos ciudadanos abandonan el paganismo y abrazan el
cristianismo.
NICOLÁS FRANCÉS Retablo de La Bañeza
La composición de este retablo está organizada de la siguiente manera: un banco o predela, tres calles verticales principales, tres cuerpos horizontales en cada una de ellas, y el remate de la calle central en espina. La decoración dorada de la estructura está formada por arcos conopiales que enriquecen aún más al conjunto.
El banco está ocupado por diecisiete tablillas que representan, individualizados, a apóstoles o profetas que sostienen en sus manos rollos o libros. En la calle central, ocupando dos cuerpos se encuentra la tabla principal, representando a la Virgen con el Niño, entronizados y rodeados de ángeles músicos. En el cuerpo superior la Asunción de la Virgen, y en la espina El Calvario. En la calle lateral derecha se representan
episodios de la vida de la Virgen: La Anunciación, La Natividad y La Purificación. La calle izquierda se dedica a la vida de San Francisco de Asís: El Santo ante el sultán, El sueño de Inocencio III y la fundación de la orden franciscana y, Los estigmas del Santo.
Nicolás Francés demuestra en este retablo su maestría en una representación espacial de clara influencia italiana, al unificar las calles laterales para dotar a las escenas de un amplio ambiente. En algunas de estas tablas se representan varios pasajes,
compartimentando el espacio con elementos arquitectónicos. Hay un intento por utilizar correctamente la perspectiva, sin lograrlo: esto da un cierto sentido ingenuo a toda la narración. Las figuras estilizadas, los colores claros armonizados y el gusto por lo
anecdótico confieren a las escenas una calidez incomparable. Estilísticamente esta obra se encuadra dentro del Gótico Internacional, con ciertos matices italianizantes.
DELLO DELLI
Retablo de la catedral vieja de Salamanca
LUIS DALMAU
Virgen de los Cosellers
JAIME HUGUET
Retablo de los santos Abdón y Senén Santa María de Tarrasa
BARTOLOMÉ BERMEJO Santo Domingo de Silos
JORGE INGLÉS Retablo de S. Jerónimo
FERNANDO GALLEGO L a Piedad
"La Piedad" (hacia 1470), Museo del Prado. Composición piramidal que es típica de las representaciones renacentistas posteriores.
Muestra un incipiente estudio anatómico en la figura de Jesucristo, aunque muestra rigidez y hieratismo, siendo una figura poco
naturalista al gusto de la época. Utiliza el color rojo para acentuar el dolor, como símbolo de la Pasión de Cristo, pero también lleva el manto azul de Gloria, lo que contrasta con el pálido color del cuerpo del Señor. Tras ellos la Cruz símbolo del martirio. Muestra
ambientación aunque se trata de un paisaje acartonado sin precisión en la perspectiva, el fondo muestra una población
amurallada desconocida, aunque intenta representar la ciudad de Jerusalén. Aparecen las figuras de los donantes en menor tamaño para destacar las figuras centrales de Cristo y su Madre
(jerarquización). Los donantes aparecen cantando el "Miserere mei Domine" (Señor, ten misericordia de mí), del salmo 50. Muchos ven en éste cuadro la influencia de Roger Van der Weyden. Es visible la firma del autor.