LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL FIN DEL TIEMPO

14  Descargar (0)

Texto completo

(1)

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES

DEL FIN DEL TIEMPO

(Reunión de Ministros)

William Soto Santiago, Ph.D.

Sábado, 06 de Marzo de 2010 La Florida, Santiago, Chile

(2)
(3)

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL FIN DEL TIEMPO

(Reunión de Ministros)

William Soto Santiago, Ph.D.

Sábado, 06 de Marzo de 2010 La Florida, Santiago, Chile

Muy buenas tardes, amados amigos, hermanos y hermanas presentes, y todos los que están a través del satélite Amazonas o de internet en diferentes naciones; ministros y damas reunidos hoy, primer sábado de este mes, como siempre el primer sábado de cada mes tenemos la reunión de ministros junto a las damas desde el lugar donde yo me encuentre, siempre estaremos transmitiendo y estaremos dando a conocer a los ministros y a las damas y también a las jovencitas y jovencitos que estén en las actividades, lo que Dios nos dé para esa ocasión.

Por eso no comprometemos el día sábado, siempre hay reunión de ministros, y el primer sábado de cada mes es reunión de ministros internacional, para beneficio de todos los ministros y todo el pueblo de Dios.

Para esta ocasión les expreso mi aprecio y agradecimiento por el respaldo que le están dando al proyecto de la Gran Carpa-Catedral en Puerto Rico, y también por el respaldo que le están dando a la obra misionera y la obra evangelística, los ministros junto a sus congregaciones con el misionero Miguel Bermúdez Marín; y también aprecio el respaldo que le están dando a AMISRAEL.

Hace unos momentos vieron algo de AMISRAEL,

¿verdad? Son trabajos de AMISRAEL, estuvimos en Talca, eso es en la región de El Maule; y ya hoy estuvimos también

(4)

visitando dos escuelas, viendo la condición en que se encuentran, y esas dos escuelas no podrán comenzar la clases en la fecha que está asignada, por su condición en que se encuentran que no es favorable para los niños.

Estamos en un tiempo en el cual un sinnúmero de profecías se están cumpliendo porque eran para este tiempo. Por lo tanto, vamos a ver a través de las escrituras en qué tiempo estamos viviendo, por medio de las señales que estamos viendo manifestadas en la Tierra, para lo cual leemos en la Escritura...

Hay algo más también: el proyecto “Los pueblos del mundo escriben la Biblia,” la fecha fue cambiada por causa del problema del terremoto acá en Chile. Ya el reverendo Patricio Lara les dio la nueva fecha ¿verdad? En abril ¿qué?

Ya él les confirmará luego cuando nuevamente pase con ustedes.

Así que, esperamos estar trabajando también con AMISRAEL en las labores que se están llevando a cabo.

También estaremos en junio, como todos los años, allá en Jerusalén. Los que van a estar allá, pues con tiempo tengan sus boletos para que les salga más barato el boleto.

Leemos en San Lucas, capítulo 21, versos 25 al 36, dice:

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;

desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.

Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.

Que Dios les bendiga a todos los presentes, ministros y sus congregaciones, a todas las damas también que nos acompañan pues la reunión de damnas ha sido acá; siempre el primer sábado de cada mes se hará en esa forma. Así que, Dios les bendiga. Recuerden que las damas trabajan mucho en la Obra del Señor en nuestro tiempo, así como trabajaron en otras edades y otras dispensaciones.

Y a todos los que están en otras naciones: ministros, damas y todas las congregaciones, que Dios les bendiga grandemente.

Y nos vemos mañana Dios mediante en la actividad de mañana en la mañana, mañana es domingo, así que, hasta mañana Dios mediante.

Dejo con ustedes al misionero doctor Miguel Bermúdez Marín para continuar y finalizar esta etapa que es con todos, luego él creo que continúa con los ministros, no sé si... Bueno, que vengan los dos: el misionero Miguel Bermúdez Marín y también el reverendo Patricio Lara, y acá pues se ponen de acuerdo delante de nosotros, aquí.

Oren mucho por Chile para que Dios ayude a Chile y se arregle esta situación por la cual está pasando, una situación muy difícil.

Bueno, Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL FIN DEL TIEMPO.”

(5)

24 William Soto Santiago, Ph.D.

grandemente en Su Programa en este tiempo final.

Y que Dios ayude a Chile a recuperarse en estos días tan dificiles en que estamos viviendo, pues lo que queremos son las bendiciones para las personas y también para las naciones;

y queremos que Chile entre al Reino del Mesías, cuando el Reino del Mesías sea establecido; y que toda la América Latina entre en ese Reino del Mesías también. Recuerden que la Escritura dice que muchos pueblos van a unirse a Israel, es que Israel será el distrito federal del Reino del Mesías y Jerusalén será la capital del Reino del Mesías.

Así que, de todos esos pueblos que se van a unir a Israel en ese Reino del Mesías, queremos que toda la América Latina forme parte de ese Reino del Mesías, donde tendrá la paz, tendrá la prosperidad, el conocimiento de Dios y todo Su Programa para el Reino del Mesías, y la felicidad; porque queremos que todas las naciones con sus habitantes sean felices, y solamente se hará posible en toda su plenitud en el Reino del Mesías.

Miren, Israel desde que fue establecida como una nación libre y soberana en el 1948 no ha tenido paz, en ese mismo año tuvo una guerra muy grande, así comenzó. Pero en el Reino del Mesías será que tendrá la paz. Por eso es tan importante que pronto el Reino del Mesías sea establecido en la Tierra, es la única esperanza para Israel, para el Medio Oriente, y para toda la humanidad; no hay otra esperanza fuera del Reino del Mesías prometido para venir y ser establecido en este planeta Tierra.

Que las bendiciones del Ángel del Pacto, Cristo, sean sobre todos ustedes, sobre mí también, y nos prospere espiritualmente y materialmente en este tiempo final; y pronto seamos todos transformados. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL... 5 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles.

Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.

De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

Y enseñaba de día en el templo; y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos.

Y todo el pueblo venía a él por la mañana, para oirle en el templo.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL FIN DEL TIEMPO.” “LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL TIEMPO DEL FIN.”

En una ocasión Jesucristo estuvo hablando con los judíos allá en el capítulo 16 de San Mateo, con relación a las señales de los tiempos. Y dice capítulo 16, verso 1 al 4 de San Mateo:

“Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.

(6)

Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís:

Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.

Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!

La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.”

Dice:

“...¡mas las señales de los tiempos no podéis!”

Y aquí Cristo nos da en San Lucas las señales del tiempo final: señales en el sol, la luna y en las estrellas, y en la Tierra angustia de los hombres a causa del bramido del mar y de las olas, o sea, de los maremotos y tsunamis que estarán ocurriendo; y confundidos los seres humanos, desfalleciendo a causa de que las potencias de los Cielos serán conmovidas, y nos dice que la humanidad estará desfalleciendo. En términos de salud: problemas del corazón y un sinnúmero más de problemas a causa de lo que estará sucediendo en el planeta Tierra con terremotos, maremotos, tsunamis y demás problemas que habrá en el planeta Tierra, a causa del calentamiento global, a causa de todos estos problemas del medio ambiente, que en este tiempo han llegado a un nivel muy peligroso para la vida de la raza humana y también de toda la vida que hay sobre el planeta Tierra.

La situación es difícil en todos los países, pero ya esto estaba profetizado, son las señales del tiempo del fin. Por lo tanto, no podemos hacer nada para que no se cumplan esas señales que Cristo dio; pero sí podemos hacer una cosa y es lo que Cristo dijo: “Cuando estas cosas sucedan o cuando estas cosas comiencen a suceder,” o sea, ya desde que comienza

escapar de los juicios de la gran tribulación, vamos a escapar de la radioactividad, de una tercera guerra mundial atómica que va a llevarse a cabo en este planeta Tierra.

Pero la Visión de la Carpa tiene un propósito divino, por lo tanto va a cumplirse esa Visión. Y Dios va a hacer aquello que Él ya tiene planificado en Su Programa. Y vamos a estar respaldando ese Proyecto divino, es un Proyecto divino, está prometido; y son bienaventurados los que estén trabajando en ese Proyecto. Desde ahí pues saldrá para todas las naciones vía satélite, vía televisión, vía radio también, todo lo que esté sucediendo en el cumplimiento de la Visión de la Carpa.

Esa será una señal grande del tiempo del fin. Después del cumplimiento de esa Visión, no tenemos otra cosa, excepto resurrección de los muertos en Cristo, transformación de los vivos, y arrebatamiento de todos los creyentes en Cristo en cuerpos glorificados.

Así que, esperamos que Dios cumpla toda otra señal que falte por ser cumplida, aunque ya con las que hemos visto cumplidas, tenemos suficiente para comprender que estamos en el tiempo final; estamos en el Día Postrero en donde de un momento a otro se cerrará la puerta de la misericordia, y Cristo hará Su Obra de Reclamo, resucitará a los muertos creyentes en Él en cuerpos glorificados y a los vivos los transformará.

Estamos en el tiempo más glorioso de todos los tiempos.

Este es el tiempo en que desearon vivir los apóstoles y los diferentes mensajeros de la Iglesia de cada tiempo. Este es el tiempo en que todas las señales del fin del tiempo están siendo vistas por nuestros propios ojos.

Por lo tanto, bien agarrados de Dios con la poderosa mano de la fe, caminemos adelante en el Reino de Cristo sirviéndole con toda nuestra alma, con todo nuestro corazon.

Y que Dios les bendiga grandemente y les use

(7)

22 William Soto Santiago, Ph.D.

no tenian aceite en sus lamparas; no tenian el Espíritu Santo, son cristianos profesantes, los cuales no han resivido el Espíritu y por consiguiente no han nacido de nuevo, y las virgenes prudentes, pues son los cristianos que recibieron el Espíritu Santo, y por consiguiente obtuvierón el Nuevo Nacimiento.

Y ahora la manifestación de las señales del tiempo del fin es muy importante: verlas, identificarlas, y entonces saber en que tiempo estamos viviendo. Estamos viviendo en el tiempo final, en el tiempo de todas estas profecías bíblicas, que han sido mencionadas por Cristo para ser cumplidas en el tiempo del fin, señales que identifican el tiempo del fin.

Cada uno de ustedes es también una señal del fin del tiempo: “Los entendidos, entenderán.” Y los entendidos están entendiendo todas estas cosas correspondientes al tiempo final, de eso es que habla Daniel, capítulo 12. Y es el tiempo en que se levanta también Miguel, el gran Príncipe que está por el pueblo hebreo; y dice que será tiempo de angustia el cual nunca fue, porque viene en ese tiempo el lapso de tiempo profético llamado en medio del Cristianismo “la gran tribulación.”

“LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL TIEMPO DEL FIN.”

Y para los que vieron y creyeron en el precursor de la Segunda Venida de Cristo, van a tener una señal grande: el cumplimiento de la Visión de la Carpa que vio el reverendo William Branham. Esa va a ser una señal grande para los creyentes en el precursor de la Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, eso será una señal grande como fue también el arca que Noé construyó, algo inconcebible: construir un arca, y que para salvarse, y no llovía. Para nuestro tiempo Cristo es nuestra arca de salvación y Él nos va a transformar, así vamos a

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL... 7 uno a ver esas señales que son las señales del tiempo del fin, dice Cristo:

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”

Levantar nuestras cabezas al Cielo: a las cosas de Dios, a Cristo y todo el Programa divino, para servir a Dios más cerca de Dios, y estar esperando nuestra redención que será la transformación de nuestros cuerpos, eso es la redención del cuerpo conforme a Romanos, capítulo 8, verso 14 al 31, y también Efesios, capítulo 4, verso 30, donde dice:

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.”

O sea, para el día de la glorificación, para el día de la resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos glorificados y la transformación de los vivos. Ese es el tiempo de y para la gran Voz de Trompeta o Trompeta final.

¿Y qué es la gran Voz de Trompeta o Trompeta final? Pues la Voz de Dios hablándole a Su Iglesia, y dándole la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Esa es la Trompeta final o gran Voz de Trompeta que está prometida para sonar, eso es la predicación del Evangelio del Reino por el Espíritu Santo, por medio del instrumento que Él tenga para llevar a cabo esa labor. Es el tiempo en que volverá a predicarse el Evangelio del Reino que predicaba Juan el Bautista y predicaba el Señor Jesucristo.

Recuerden que Cristo en San Mateo, capítulo 4, verso 17, y también verso 23, dice la Escritura, capítulo 4, verso 17 de San Mateo:

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir:

Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

(8)

Y en este mismo capítulo 4 de San Mateo, verso 23, dice:

“Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.”

Luego que Cristo tuvo Su entrada triunfal a Jerusalén y en Jerusalén, y fue rechazado como rey, de ahí en adelante encontramos que se detiene esa etapa; y ya cuando Cristo resucita de entre los muertos, está con Sus discípulos hablándole en privado, no públicamente, no delante de los fariseos y saduceos, sino sólo a los creyentes en Él, les hablaba acerca del Reino de Dios conforme al libro de los Hechos, capítulo 1, verso 1 al 9.

Y los mismos discípulos del Señor Jesucristo pensaban que Cristo iba a establecer el Reino en esos días, y le preguntan a Cristo: “Señor, ¿restaurarás Tú el reino a Israel en este tiempo?” No era el tiempo para eso, pues había sido rechazado como rey, y ahora iba a comenzar un nuevo ciclo divino para que todos los seres humanos, judíos y gentiles, tuvieran la oportunidad de recibir perdón de pecados y ser limpios de todo pecado con la Sangre de Cristo, la Sangre del Pacto eterno, la Sangre del nuevo Pacto; todo ser humano tener el Sacrificio de Expiación, el Sacrificio de Cristo para poder ser reconciliados con Dios.

Y ese ciclo divino es conocido como la Dispensación de la Gracia, y por consiguiente el mensaje para la Dispensación de la Gracia es el Evangelio de la Gracia, el Evangelio de Cristo, el Evangelio de nuestra salvación, llamado también el Evangelio de la paz.

Y ahora, el Día de Pentecostés San Pedro, que tenía las llaves del Reino de los Cielos, abrió la puerta, y la puerta es Cristo; abrió ese misterio de la Primera Venida de Cristo y Su Obra de redención en la Cruz del Calvario, y comenzaron a

pueblo y lengua; y para todas las tribus, tanto las tribus de Israel como las demás tribus de todas las naciones.

Y en su mensaje dice que temamos a Dios, y también dice que la hora del juicio divino ha llegado, o sea que estará anunciando el juicio divino que ha de caer sobre el planeta Tierra. Estará predicando el día de venganza del Dios nuestro, y estará explicando en su mensaje el porqué ha de venir el juicio divino sobre la raza humana; tiene que haber un motivo.

Y dice:

“...y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”

Y está enseñando a adorar a Dios, está enseñando a los seres humanos que busquen a Dios, que sirvan a Dios, que adoren a Dios. Es tiempo de buscar a Dios.

Viene con el Evangelio eterno, que es el Evangelio del Reino, y por consiguiente esa será la señal más grande que se estará viendo en la Tierra, recuerden que la señal más grande que Dios da a los seres humanos es un profeta, y cuando es dispensacional, es más grande esa señal. Ese será el mensajero de la Dispensación del Reino predicando el Evangelio del Reino a toda criatura; ese será el que se comerá el Librito abierto que trae el Ángel Fuerte en Apocalipsis, capítulo 10, al cual le es ordenado que profetice sobre muchos pueblos, naciones y lenguas.

Y luego en Apocalipsis, capítulo 11, se predica el Evangelio del Reino, el Evangelio eterno, bajo el ministerio de los dos Olivos, y son llamados 144.000 hebreos y también las vírgenes insensatas van a tener su llamado, aunque van a pasar por la gran tribulación, juntamente con los 144.000 hebreos, que serán 12.000 de cada tribu, los hebreos, pero las virgenes insensensatas es un grupo diferente. Es un grupo del cristianismo, osea son de en medio del cristianismo, pero que

(9)

20 William Soto Santiago, Ph.D.

cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.”

Y la higuera, Israel, está como una nación libre y soberana y es parte de las Naciones Unidas. Ya tenemos esa señal de la higuera a la vista de todos los seres humanos desde el 1948, lo cual significa que el verano está cerca. ¿ Y qué es el verano aquí, en esta parábola? El verano significa: el Reino de Dios está cerca.

Por lo tanto, en el mensaje del Evangelio del Reino se estará anunciando que el Reino de Dios está cerca. Como lo predicaba Juan el Bautista y Jesucristo, que les decía: “El Reino de Dios se ha acercado.” Y en una ocasión dijo: “Entre vosotros está,” pues allí estaba el Rey.

Y ahora, hemos estado viendo las señales del tiempo del fin, por lo cual podemos ver y comprender que el Reino de Dios prometido para venir y ser establecido en la Tierra, que será la restauración del Reino de David, está muy cerca. Por lo cual tenemos que estar con nuestro corazón y nuestra mente puesta en las cosas de Dios, escuchando Su Palabra y preparándonos para nuestra transformación, pues todas las señales del tiempo del fin las hemos estado viendo.

Y ahora, Apocalipsis, capítulo 14, verso 6 al 7, dice:

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,

diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”

Un hombre, un mensajero, recuerden que “ángel” significa

“mensajero.” Y si va a predicar el Evangelio eterno a todos los moradores de la Tierra, ¿dónde tiene que estar entonces?

¿Tendrá que estar en Júpiter? No, tiene que estar en la Tierra para predicar a los moradores de la Tierra, a toda nación,

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL... 9 entrar allí miles de personas, como tres mil personas recibieron a Cristo como Salvador; ese día comenzó Dios a derramar de Su Espíritu Santo sobre toda carne, comenzó con 120 y luego como 3000 personas; y luego continuó predicándose el Evangelio de la Gracia por los apóstoles, y continuaron entrando al Reino de Cristo miles de personas siendo recibidos en el Reino, siendo bautizados en agua, y siendo bautizados por Cristo con Espíritu Santo produciendo en ellos el nuevo nacimiento.

Recuerden que se entra al Reino de Cristo al nacer de nuevo, el mismo Cristo lo dijo a Nicodemo en el capítulo 3, verso 1 al 6 de San Juan:

“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

Esa es la forma para entrar al Reino de Dios. Así como para entrar a este reino terrenal en el cual vivimos y disfrutar de las cosas de este reino terrenal, ¿qué tuvimos que hacer?

Nacer. Y para entrar al Reino eterno de Dios hay que nacer de nuevo. Y ahí tenemos la forma de nacer de nuevo, cosa que realiza Cristo con todos aquellos que lo reciben como único y suficiente Salvador.

Y ahora, todos los nacidos en el Reino de Cristo son hijos e hijas de Dios, le ha sido dada autoridad de ser hijos e hijas de Dios a todos los que creen en Su Nombre.

Y ahora, ya han transcurrido unos dos mil años de Cristo hacia acá, que delante de Dios solamente son dos días, dos días “porque un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día,” dice Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 8, y el Salmo 90, verso 4.

A través de la historia de la Iglesia, hemos visto cómo el Evangelio de la Gracia ha estado siendo predicado, y las diferentes etapas por las cuales ha pasado la Iglesia, en las

(10)

cuales Dios ha enviado un mensajero con el mensaje correspondiente a cada edad, predicando el Evangelio de la Gracia; porque recuerden que para cada dispensación hay un mensaje dispensacional, y no puede haber otro mensaje; el de una dispensación lo trae el Espíritu Santo por medio del mensajero enviado para abrir una nueva dispensación.

Y ahora, encontramos que para el tiempo final habrá señales en el sol, la luna y las estrellas, y en la Tierra también, que marcarán el tiempo del fin, como fue en el tiempo de Jesús. Vean que Cristo dice:

“...que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!”

Las señales correspondientes a aquel tiempo de Jesús, no las pudieron distinguir, reconocer, aquellas personas con las cuales Cristoestaba hablando. Por ejemplo, aquella señal que vieron los magos o sabios que vinieron del Oriente, y llegaron a Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido? Porque Su estrella hemos visto en el Oriente, y hemos venido para adorarlo.” Y se confundió toda Jerusalén con el rey. No conocían las señales de los tiempos, y aún estando Cristo en medio de ellos ya en Su ministerio terrenal, no conocieron las señales correspondientes a aquel tiempo mesiánico.

No conocieron, no reconocieron a Juan el Bautista como el precursor de la Primera Venida de Cristo, lo cual era la señal más grande de que aquel era el tiempo para la Venida del Mesías; porque si aparece el precursor, ¿qué dice el precursor?: “En medio de vosotros está uno al cual vosotros no conocéis.” Y también les dice: “El que viene después de mí, es primero que yo.” Y también dice: “Es mayor que yo (dice), yo no soy digno de desatar la correa de Su calzado.”

Juan el Bautista preparó bien al pueblo para la Primera

lugares donde dice (de Apocalipsis):

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.”

Ese Nombre nuevo es el Nombre del Señor, y va a ser dado al vencedor. Pero vamos a verlo más claro en otro pasaje bíblico de Apocalipsis, capítulo 3, verso 12, donde dice:

“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

Y si Cristo dice que Él va a hacer así, ¿cómo usted cree que Él va a hacer en este tiempo final? Como Él dijo. Porque antes de Él hacer las cosas, son habladas, están aquí en la Palabra.

La Obra de Dios siempre ha sido el cumplimiento de lo que Él ha prometido.

Y ahora, el Reino de Dios tendrá una señal de su cercanía conforme a las palabras de Cristo, pues en la lectura que tuvimos al principio en San Lucas, el mismo Cristo hablando dice, verso 28 en adelante de San Lucas, capítulo 21, dice:

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.

También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles.”

La higuera tipifica a Israel, y los demás arboles pues las demás naciones.

“Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas

(11)

18 William Soto Santiago, Ph.D.

séptima edad de la Iglesia un mensajero, el mensajero de esa edad, hablando acerca de la Segunda Venida de Cristo y preparando el pueblo para la Venida del Señor. Luego vendrá una etapa de Piedra Angular, la cual él estuvo anunciando que vendría: una Edad de Oro, una Edad eterna, en donde entrarán miles de personas que tienen sus nombres escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, y que subirán a esa Edad de Oro para recibir la Palabra de Dios para esa etapa, recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Esa etapa de Oro puede ser llamada una etapa mesiánica que abrirá y será fundamento para toda la Dispensación del Reino, que traerá a la Tierra el Reino de Dios siendo restaurado como el Reino de David y Trono de David siendo ocupado por el Mesías.

Y ahora, veamos lo que Cristo dice con relación a Su Trono, no el Trono celestial sino Su Trono terrenal, que es el Trono de David. Dice:

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

En la misma forma en que Cristo venció y se sentó con el Padre en el Trono celestial, Cristo sentará con Él en Su Trono terrenal al vencedor; tendrá que ser un mensajero dispensacional. Y así como estuvo y está el Nombre de Dios en Cristo (Él dijo: “Yo he venido en Nombre de mi Padre”), Él escribirá sobre el vencedor el Nombre de Dios también; porque para sentarse en el Trono tiene que tener el Nombre de aquel que lo va a sentar con Él en el Trono, en la misma forma en que el Padre sentó a Jesucristo con Él en Su Trono, tenía el Nombre de Dios, Jesucristo.

Ahora veamos aquí, capítulo 2, verso 17, es uno de los

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL... 11 Venida del Señor. Para eso fue que Dios lo mandó: para tener un ministerio en el cual el Espíritu Santo obraría a través de Juan, preparando el pueblo, hablándole de que estaban en el tiempo para la Venida del Señor; Juan el Bautista era la señal más grande de que estaban viviendo en el tiempo para la Venida del Señor. Porque la señal más grande que Dios da a la raza humana siempre ha sido un profeta.

La señal del fin del mundo antediluviano, ¿cuál era? Noé.

Noé construyendo un arca, lo cual parecía una locura porque no llovía en aquel tiempo, y de seguro construyéndola en un monte pues es donde hay madera, no la va a construir en un desierto; y esa era la señal del fin del mundo antediluviano.

Y ahora, tenemos que tomar todas esas cosas que sucedieron en el pasado como ejemplo de lo que estará pasando en nuestro tiempo, y no pasar por alto las señales que Cristo dio y los demás profetas dieron, que identificarán el tiempo del fin.

En el tiempo de Jesús, la aparición de Juan el Bautista y luego de Jesús, estaban marcando el fin de la Dispensación de la Ley y marcando el tiempo en que comenzaría una nueva dispensación, y en donde comenzaría un nuevo Pacto de Dios con el pueblo, porque Dios dijo que establecería un nuevo Pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá, no como el pacto que Dios hizo allá en el monte Sinaí. Eso está en Jeremías, capítulo 31, versos 31 al 36.

Y ahora, para nuestro tiempo tenemos que ver cuáles fueron las señales en el tiempo de Noé, también en el tiempo de Lot; recuerde que Cristo dice que como fue en los días de Noé y como fue en los días de Lot, así será el día en que el Hijo del Hombre se revelará, se manifestará; así será la Venida del Hijo del Hombre, así estará la condición de la humanidad y del planeta Tierra.

(12)

Por lo tanto, tenemos que tener nuestros ojos bien abiertos para identificar más claramente el tiempo, por ejemplo de Lot.

Ese era el tiempo de Abraham, el cual era y es, porque sigue vivo en otra dimensión; era un profeta mensajero dispensacional, era el mensajero de la cuarta dispensación; y Moisés, el de la quinta dispensación.

La presencia de Elohim con Sus Arcángeles Gabriel y Miguel apareciéndole a Abraham, y comiendo con Abraham, y confirmándole la venida del hijo prometido, o sea, Dios diciéndole a Abraham que el próximo año por ese mismo tiempo Sara le daría un hijo; y eran ancianos, cosa imposible;

pero no hay ninguna cosa imposible para Dios.

Recuerden que también Sara representa al pueblo hebreo, aunque en algunas ocasiones puede ser tomada como tipo y figura de la Iglesia también. El hijo prometido a Abraham, allá literalmente fue Isaac, e Isaac es tipo y figura del Mesías.

Por eso el Mesías es también hijo de Abraham, tiene el Título de Hijo de Abraham, como también tiene el Título de Hijo de David, y también tiene el Título de Hijo del Hombre e Hijo de Dios. Cada uno de esos Títulos, tiene una herencia.

Por ejemplo, como Hijo de Dios, Él es el heredero de los Cielos y de la Tierra; como Hijo de David, Él es el heredero del Trono y Reino de David; como Hijo del Hombre, Él es el heredero del planeta Tierra con todo lo que tiene. Por eso es que Su Reino será mundial, cubrirá todo el planeta Tierra.

Y Él en Su Obra de Reclamo como León de la Tribu de Judá, Rey de reyes y Señor de señor, al reclamar Su heredad, todo aquello a lo cual Él es heredero y por lo cual Él murió y redimió: Su herencia, Él la reclamará cuando termine Su Obra de Intercesión en el Cielo; y eso será cuando haya entrado al Reino de Cristo, a la Iglesia del Señor Jesucristo, hasta el último escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero,

Luego para la edad de Piedra Angular, edad de oro, al final o finalizando la dispensación segunda: la Dispensación de la Conciencia, tenía que aparecer un mensajero dispensacional para comenzar una nueva dispensación, y por consiguiente ese tiempo es una etapa de oro, una etapa de Piedra Angular y por consiguiente tiene que ser un mensajero dispensacional, el cual fue Noé; él es el mensajero de la Dispensación del Gobierno Humano, tercera dispensación. Y luego para la dispensación que comenzaría, de la Promesa, tenía que aparecer un mensajero dispensacional el cual fue Abraham, y su tiempo fue la edad de oro, la edad de Piedra Angular.

Luego para la liberación del pueblo hebreo que estaba esclavizado en Egipto, tenía que aparecer un mensajero dispensacional y su tiempo sería la etapa de Piedra Angular; y fue Moisés, mensajero de la Dispensación de la Ley, del mensaje de la Ley.

Y luego, finalizando esa dispensación, tiene que aparecer un mensajero dispensacional, el cual enviaría Su precursor, el que le prepararía el camino, el que lo presentaría delante del pueblo con su mensaje que estaría proclamando, el cual fue Juan el Bautista. Pero Juan el Bautista fue el mensajero de la séptima edad de la Iglesia hebrea bajo la Ley. Y luego, aparece Jesús siendo bautizado por Juan, y aparece como un discípulo de Juan, un seguidor de Juan, porque fue bautizado por Juan y era familia de Juan, era primo de Juan, unos seis meses menor que Juan, Juan el Bautista.

Y la etapa de Jesús fue la etapa de Oro, la etapa mesiánica, que es el fundamento para la Dispensación de la Gracia.

Recuerden que la etapa de oro, la etapa de Piedra Angular en donde aparece un mensajero dispensacional es el fundamento para esa dispensación que va a comenzar.

Luego para este tiempo final, luego encontramos en la

(13)

16 William Soto Santiago, Ph.D.

Recuerden que en la mañana la comida es más sencilla, pero en la tarde es como una doble porción. Para el tiempo de la tarde será una doble porción: bautismo del Espíritu Santo, donde se obtiene el cuerpo angelical, y la transformación de los vivos recibiendo un cuerpo glorificado y eterno. Ahí tenemos la doble porción.

Sigue diciendo, ahora vean, el que...:

“...si alguno oye mi voz ...”

Tiene que haber alguien que escuche Su Voz, y ya no será en Laodicea, porque Laodicea cerró la puerta. Y ahora tiene que abrir la puerta en medio del Cristianismo alguien para Cristo entrar, porque Él ha estado fuera de Laodicea tocando a la puerta.

Y ahora, se abre la puerta para la Edad de la Piedra Angular, ahí es donde se abre la puerta para Cristo entrar a esa etapa eterna y gloriosa y darnos la cena. Una cena espiritual, porque no solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios: la Palabra correspondiente al Día Postrero, en donde nos da el Evangelio de la Gracia y el Evangelio del Reino, lluvia temprana y lluvia tardía a la misma vez. Y así obtenemos la fe para la transformación espiritual y luego para la transformación física que está prometida para este tiempo final o tiempo del fin.

Y por consiguiente, esta bendición la recibirá algún mensajero, y tendrá que ser un mensajero dispensacional, porque la edad de la Piedra Angular de todo tiempo, le toca a un mensajero dispensacional que tiene que comenzar una nueva dispensación. Por ejemplo, el mensajero dispensacional, el mensajero para la edad de Piedra Angular de la dispensación y para la dispensación segunda que se entrelazaría con la primera dispensación, tenía que ser un mensajero dispensacional, el cual fue Set.

LA MANIFESTACIÓN DE LAS SEÑALES DEL... 13 y así se habrá completado la Iglesia del Señor Jesucristo.

Entonces Él terminará Su Obra de Intercesión en el Cielo donde está como Sumo Sacerdote, habrá reconciliado con Dios a todas esas personas que habrán formado parte de la Iglesia del Señor, cada cual en el tiempo en que le tocó vivir, y entonces tomará el Título de Propiedad que es el Libro sellado con siete Sellos que está en la Diestra de Dios (lo cual todavía está en la Diestra de Dios), y lo tomará, y lo abrirá en el Cielo, y hará Su Obra de Reclamo.

Ya cuando eso ocurra, no habrá sangre en el Trono celestial, en el Trono de Intercesión; ya de ahí en adelante, se cumplirán las palabras del Apocalipsis, que dice que el que esté sucio...vamos a ver, vamos a leerlo. Eso está en el libro del Apocalipsis, capítulo 22, verso 10 en adelante, dice:

“Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.”

Ese es Cristo hablando por medio de Su Espíritu Santo. Y en ese tiempo ya habrá salido del Trono de Intercesión, y por consiguiente no habrá sangre allá, en el Trono celestial. Pero será de bendición para todos los creyentes en Cristo, porque será también el tiempo para la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los que estén vivos creyentes en Cristo nacidos de nuevo.

Ahora, todas estas señales en el sol, la luna y las estrellas, y en la Tierra terremotos, y en el mar maremotos y tsunamis,

(14)

son las señales del tiempo del fin; y guerras, cada día encontramos que surgen más guerras en diferentes lugares.

Todas estas son señales, las señales del tiempo del fin.

Y la más grande de todas, está aquí en San Mateo, capítulo 24, verso 14, donde nos dice:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

La predicación del Evangelio del Reino que predicaba Juan el Bautista y Jesucristo, volverá a predicarse en el Día Postrero en el tiempo final, y esa será la señal más grande de todas, porque habrá alguien que estará predicando el Evangelio del Reino. “Y entonces vendrá el fin,” dice Jesucristo. O sea que la señal del fin, la señal que habrá para que las personas sepan que se ha llegado al tiempo para el fin, será que se estará predicando el Evangelio del Reino en la Tierra, como lo predicaba Juan el Bautista y como lo predicaba Jesucristo.

El Evangelio del Reino nos habla del Reino de Dios en la Tierra, del cual Cristo dijo en San Mateo, capítulo 6, verso 10, que orando pidamos la Venida del Reino de Dios:

“Venga tu reino.

Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

¿Y qué será la Venida del Reino de Dios a la Tierra? ¿Y que será el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra? El Reino de Dios en la Tierra es el Reino de David, y el Trono de Dios en la Tierra es el Trono de David, al cual Cristo es el heredero, conforme a las palabras del Arcángel Gabriel a la virgen María en San Lucas, capítulo 1, verso 30 al 36. Y leemos aquí el verso 30 al 36, donde dice:

“Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has

hallado gracia delante de Dios.

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.”

Hemos visto quién es el heredero al Reino y Trono de David. Cuando Cristo murió, y resucitó y luego ascendió al Cielo, subió al Cielo, se sentó a la diestra de Dios en el Cielo, se sentó en el Trono de Dios: el Trono celestial. Y por consiguiente, todo el poder en el Cielo y en la Tierra le fue otorgado a Cristo; porque en un Reino, ¿quién es el que tiene el poder? El que está sentado en el Trono, ese es el Rey.

Y ahora, en Apocalipsis, capítulo 3, Cristo habla del Trono celestial de Dios y del Trono terrenal; Cristo habla del Trono celestial como el Trono del Padre, y del Trono terrenal como el Trono de Jesucristo, como Su Trono terrenal. Eso está en el capítulo 3, verso 20 al 22 de Apocalipsis, donde dice:

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Cuando nos habla de “cenaré,” está hablando del tiempo de la tarde; porque no va a decir: “Cenaré con él,” si es para el tiempo de la mañana. Y el tiempo de la tarde, recuerden que el sol se pone en la tarde y se pone por el Oeste, por lo tanto eso corresponde al Oeste, esa manifestación de Cristo tocando la puerta, y si alguno abre la puerta dice: “Entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” Es por consiguiente para el Occidente, una manifestación de Cristo, de Dios, en el Occidente.

Y por consiguiente, es en el tiempo final de la Iglesia del Señor Jesucristo, que comenzó en el Este y se completa en el Oeste.

Figure

Actualización...

Referencias