DESGRABACION DISERTACION CARLOS TANGHE
Muchas gracias por acompañarme y acompañarnos, en nombre de AdeAA, la Asociación de Aseguradores Argentinos, por darnos nuevamente la palabra para llevarles a vuestro ánimo un poco nuestro pensamiento, en este tema de las posibilidades del desarrollo del mercado asegurador argentino.
Pensamos que no se puede crecer por decreto, por eso hemos seleccionado dos o tres aspectos que nos parece relevante destacar en términos de ayudar a la consecución del PlaNeS, una iniciativa que desde hace mucho tiempo estamos esperando en el mercado asegurador, ojalá la podamos llevar adelante y concretar porque sería muy importante un mayor desarrollo de nuestro mercado de seguros.
Elegimos tres temas, hay muchos otros. Uno, es el de la previsibilidad jurídica como elemento importante para que nuestro producto avance en el mercado.
Ustedes saben que AdeAA viene realizando una labor de relacionamiento con el Poder Judicial en la Argentina, tratando de llevar al ánimo de aquellos que después tienen que resolver sobre los temas jurídicos del seguro, las consideraciones técnicas que subyacen en nuestro producto, que hacen inevitable la forma en que los mercados de seguros se comportan; tratamos de tener una buena relación con el ropaje jurídico que tiene nuestra actividad, que tiene nuestro contrato, que es aquello que nos relaciona con el cliente.
Ahora sabemos que tenemos que prestar atención al relacionamiento que va a tener la Ley de Seguros con la Ley del Consumidor, tema del cual se viene hablando mucho en los últimos tiempos.
La Ley de Seguros es una de las leyes que creo, contiene normas y siempre ha contenido normas de defensa de los consumidores. Siempre se tuvo en cuenta en la legislación de seguros, que en el relacionamiento siempre hay una parte no sé si más débil, pero sí con menos conocimiento del contrato que está suscribiendo, entonces siempre hubo una fuerte defensa jurídica de los derechos de ese consumidor, ahora plasmados en otra ley.
Habrá que trabajar en amalgamar distintos conceptos pero respetando siempre, nos parece a nosotros, las relaciones técnicas, el sustrato técnico que tiene el seguro.
Hablamos también de cláusulas delimitativas o limitativas del riesgo, no podemos cubrir todo, no podemos hacer un contrato simple y sencillo que dijera “usted está cubierto contra todo riesgo”. Sería deseable, pero no podemos y ahora lo voy a explicar.
Es necesario la utilización de esas cláusulas que no son ni abusivas ni van en contra del consumidor, simplemente delimitan hasta donde podemos llegar con nuestro contrato de seguros.
También el uso de las franquicias, que es un aspecto a veces cuestionable en materia judicial y que tienen un sustrato técnico, porque también el seguro encuentra limitantes en materia de precios y la franquicia es una manera de generar un producto con un precio más accesible al consumidor.
Hablando del precio del seguro no podemos dejar de mencionar los impuestos o los incentivos fiscales para ayudar a nuestro producto, sobretodo en la parte en que tiene ahorro y previsión.
Pero ahí falta algo que es, aparte de la carga impositiva que es el Estado, la propia eficiencia del sector asegurador, aquella parte de la carga de costos que ponemos en este sistema.
Por último, queremos resaltar la importancia y la necesidad del reaseguro como elemento para poder ampliar nuestras coberturas y poder llegar a riesgos que de otra manera no podríamos.
El reaseguro agrega capacidad y capital, estabiliza resultados y es la palanca en la cual nos apoyamos lo aseguradores de base para poder dar productos más extensos y más amplios a nuestros asegurados, de ahí la importancia de que exista un buen mercado de reaseguros y dado a que tenemos una reciente normativa y legislación queremos reforzar esta idea y hacer votos para que este mercado se desarrolle y se consolide en el tiempo por venir.
Ahora vuelvo con nuestro tradicional esquema de cómo, a nuestro modo de ver, funciona nuestro mercado.
Utilizo este diagrama simplemente para resaltar un aspecto y es la función básica que entendemos tiene el asegurador y que es pagar los siniestros. Estamos en el mercado para pagar los siniestros en el momento que eso ocurra y eso es lo que espera el asegurado de nosotros.
Esta industria se basa en la confianza y no hay manera de desarrollar este mercado si no aumenta el nivel de confianza en la sociedad y en las instituciones.
El seguro es una institución económica fundamental y que está detrás de todo el desarrollo de la economía.
Tenemos que tener claro que este negocio se basa en la confianza, luego le podemos dar todo el respaldo jurídico que se necesite; cuando hablamos de confianza hablamos de buena fe.
La buena fe entendida del lado del asegurador, porque tenemos que recaudar ese fondo de primas para que esté presente en el momento del pago de los siniestros.
La buena fe del asegurado porque tiene que entrar a este sistema transfiriendo un riesgo y no tratando de hacer un negocio, no tiene que tratar de sacar más de lo que pone sino tratar de cubrir sus riesgos y, por supuesto, percibir las indemnizaciones en el momento oportuno.
La buena fe de ustedes, de muchos de aquí presentes que son brokers o productores de seguros, en el sentido de asesorar a sus clientes, elegir la compañía, la oferta aseguradora existente en el mercado y cumplir su rol en ese sentido. La buena fe de todos los participantes es esencial al desarrollo de este sistema.
Me permito también con este diagrama marcar dos cosas: una, es que el fondo de primas que dispone el sector asegurador no es ilimitado, no hay plata para pagar todo.
El fondo de primas está presente para pagar aquellos riesgos que en su cálculo entraron en su consideración y está presente para eso, no se puede ir más allá como sistema de lo que la sociedad esté dispuesta a ir a través del aporte de primas.
Si hablamos de un sistema privado de seguros como el que tenemos hoy en Argentina donde están presentes las empresas aseguradoras, que tienen sus limitaciones, tienen sus capitales, tienen su necesidad de ganancia, para poder capitalizar la empresa, para poder pagar a sus accionistas, para pagar todas las cosas que una empresa necesita, que sea solvente.
Cuando un asegurado entra a este sistema y compra un seguro, está transfiriendo un riesgo y espera que en el caso, no es que no va a tener el incendio en su casa, no es que no le van a robar el coche, sino que las consecuencias económicas si le ocurre ese evento, van a ser cubiertas por la compañía de seguros.
Uno lamentablemente no puede sacarse de encima todos los riesgos, entonces el asegurado transfiere riesgos patrimoniales a nuestro sistema, pero a él le nace un riesgo de crédito. Es la pregunta: ¿me van a pagar? ¿Va a estar presente la compañía de seguros cuando a mí me pase algo?
Para minimizar ese problema del riesgo de crédito del sistema existe la Superintendencia de Seguros de la Nación, creada precisamente con aportes de los asegurados y aquí quiero remarcar que su rol principal a nuestro modo de ver,
es tratar de garantizarle al asegurado ese aspecto de la solvencia del sistema, para que haya confianza y tranquilidad que el sistema va a funcionar cuando le sea requerido.
Nosotros pensamos que ese es el punto principal del rol y de la existencia de la Superintendencia de Seguros en nuestro mercado.
Para analizar rápidamente los tres puntos que les mencionaba, me voy a valer de un diagrama que todos utilizamos en materia de seguros. Es una manera de especificar estos conceptos de frecuencia, intensidad y que están presentes siempre en nuestro negocio.
Las personas tienen sus riesgos que podemos verlos en esta matriz de intensidad y frecuencia. Sabemos que hay riesgos de altísima intensidad y por supuesto de muy baja frecuencia, desde un terremoto hasta cualquier otro riesgo que podamos pensar en fuerte intensidad para los asegurados -serían los riesgos que están en el cuadrante superior izquierdo-, esos son los riesgos en que opera el seguro normalmente.
Hay riesgos de muy baja frecuencia y muy baja intensidad y que generalmente la gente no traslada al sistema y no lo hace por varias razones, pero básicamente porque si le ocurre ese tipo de riesgo no les pesa en sus presupuestos; son los riesgos de costos normales.
Podrían existir en una sociedad riesgos de altísima frecuencia y de altísima intensidad y en general esos riesgos se debitan. Si tuviéramos un país con zona de terremotos, seguramente que en esa zona de terremotos si fueran muy frecuentes, estarían prohibidas las edificaciones o no se radicarían industrias.
La sociedad tiende a evitar los riesgos de altísima frecuencia o intensidad, lo mismo ocurriría con los temas de inundaciones o poblaciones al costado de los ríos, etc. Tampoco son los riesgos que le interesan ser cubiertos por el sistema asegurador.
Luego, están los riesgos de alta o de mayor frecuencia e intensidad mediana, donde el seguro compite con otros elementos para el control y la transferencia de esos riesgos.
En los riesgos de altísima intensidad tenemos mercados de seguros, mercados de reaseguros, mercados de catástrofes, fondos especiales y podría hablarse hasta de ayuda estatal en aquel diseño de seguros para este tipo de hechos. El ejemplo es el seguro multirriesgo agrícola o seguros de todo riesgo agrícola que en muchos países funcionan con ayudas estatales para prevenir siniestros de gran intensidad que no pueden ser transferidos a la industria privada.
El otro aspecto de los riesgos de seguros que para nosotros también es interesante, es el de la frecuencia intermedia y la intensidad media. Del centro del diagrama hacia abajo y hacia la derecha, ahí competimos con los aspectos de prevención, ¿por qué competimos con eso? porque el seguro tiene un precio y el asegurado puede elegir entre transferir el riesgo a través del seguro o ejercer tareas de prevención, tareas como puede ser por ejemplo la utilización de la seguridad privada para protegerse de robos en lugar de comprar pólizas de seguros. Hay una especie de comparación entre precios de distintas formas para protegerse de esos riesgos.
Para el seguro es muy importante el aspecto del precio, porque eso nos va a permitir ampliar nuestra industria en la medida en que los asegurados tengan una percepción de que con nuestro producto pueden cubrir esos riesgos a precios razonables.
Si viéramos esto en materia del mercado, podríamos decir que en la medida de un mercado asegurador que cubra una parte pequeña de todo este cuadrante de riesgo, es un mercado poco desarrollado, y a medida que vamos teniendo mayores coberturas y mayor amplitud en nuestros contratos, vamos teniendo un mercado de desarrollo amplio.
Queremos mencionar que un mercado sin reaseguro está expuesto a no poder llegar a cubrir riesgos de mayores intensidades, porque el capital de las
compañías de seguros es limitado y muchas veces el desarrollo no permite la asunción de esos riesgos. Por eso la función del reaseguro está en poder ampliar la capacidad de nuestra industria para cubrir este mercado.
Lo ideal para un mercado de seguros es desarrollarse en los cuadrantes de alta y mediana intensidad y en los cuadrantes de abajo, para eso necesitamos previsibilidad jurídica y precio.
¿Por qué digo previsibilidad jurídica? Analicemos el caso del uso de la franquicia:
un asegurador usa una franquicia básicamente porque en el cuadrante inferior derecho que es donde están los riesgos de mucha frecuencia y baja intensidad, si tuviéramos que cargar esa siniestralidad en la prima, más los costos asociados a la prima más los impuestos, llegaríamos a un precio del seguro seguramente exorbitante.
Entonces se diseñan productos donde se le dice al asegurado que una parte del riesgo va a quedar a su cargo o se va a hacer cargo de los siniestros más chicos o va a tomar alguna otra medida de prevención o manejo del riesgo o va a ser más cuidadoso cuando maneje su coche; vamos a poner una franquicia, un punto a partir del cual el seguro actúa. Lo bueno es cubrir aquello que puede ser un problema para el asegurado, es decir, la intensidad y las frecuencias altas, medianas o altas.
Si después se dice que la franquicia es abusiva o si la interpretación de este uso técnico de las franquicias jurídicamente no es aceptable, ocurre lo que pasa por ejemplo en el contrato de seguros del transporte automotor de pasajeros, de transporte público. Si se está discutiendo si existen o no franquicias, si se pueden aplicar o no, se genera toda una situación bastante difícil de llevar adelante y lo que nos encontramos muchas veces es que no hay seguro porque no hay forma de poder cubrir el riesgo si la idea es cubrir todo el riesgo desde el punto cero.
La misma pregunta es en el caso del siniestro del ferrocarril, donde las pólizas del seguro no tenían una cobertura muy amplia, pero básicamente el problema está
dado porque la cobertura no puede ser completa dada la característica de ese riesgo.
Por eso mencionamos ese aspecto técnico que es el uso de las franquicias, también la delimitación del riesgo, no podemos tomar todo el cuadrante que queramos de riesgo e intensidad, tenemos que delimitar en nuestra póliza hasta donde podemos llegar, eso generalmente también está basado hasta donde hemos formado el fondo de primas, cuál es la capacidad económica y financiera que tiene el sistema y ahí podemos delimitar los productos. Lamentablemente no podemos llegar a cubrir el 100%.
Por un lado tenemos la prima, que es el riesgo que nos está transfiriendo la prima pura, que es el riesgo que nos está transfiriendo el asegurado. Nosotros como compañía de seguros le agregamos un costo, el costo administrativo y de intermediación, los costos asociados a nuestra actividad.
En el sector asegurador a diferencia del sector bancario, el asegurado cuando paga o entra a este sistema y paga la prima, luego retira menos, no se retira más como es en el sistema bancario. En el sistema bancario hacen un plazo fijo y retiran el capital más los intereses, aquí los asegurados ponen las primas y retiran una fracción menor; la diferencia es el costo.
Se trata de que los mercados sean suficientemente eficientes. Todos los que formamos el sistema asegurador tenemos que trabajar con una idea de eficiencia para disminuir esa parte del costo.
Luego está el Estado que también tiene una mirada sobre esta actividad, diría recaudatoria y la tiene lamentablemente desde la década del '90, de mucha carga impositiva sobre el sector y eso lo único que hace es aumentar el nivel de precio.
Cuando aumenta el nivel de precio, la percepción que tiene el asegurado entre el riesgo que va a cubrir y lo que le cuesta cubrirlo se vuelve de una manera tal que se aseguran los riesgos más difíciles, aquellos que hay una percepción evidente, nadie va a dejar de asegurar el coche en materia de robos por lo menos en las
grandes ciudades, pero es más difícil encontrar gente al menos que quiera asegurar el seguro combinado familiar o riesgos de menor cuantía que son los que ayudarían con su masa crítica al seguro.
Por eso es muy importante el tema del precio del seguro y también los incentivos fiscales para esos productos que tienen ahorro y que entonces además del precio, tiene que tener algún tipo de ventaja o de grababilidad impositiva diferida en el tiempo, para permitir ese ciclo virtuoso del ahorro a través del seguro.
En materia de reaseguros, simplemente mencionar que en el análisis global que uno puede hacer de la transferencia del riesgo de los asegurados a través de los canales de distribución que tiene nuestra industria como pueden ser los comercios, brokers, agentes, internet, Bancos, llegamos al sistema asegurador, y que el sistema asegurador hoy en la Argentina tiene un reaseguro local que cumplir, así que la primera instancia del seguro y del reaseguro están fundamentados hoy en nuestro territorio en Argentina con operadores de reaseguro local y recién de allí se contacta con el mercado internacional de reaseguros para obtener mayor capacidad, para poder cubrir riesgos con mayor amplitud y para tener también una apoyatura de capital. Porque también la función del reaseguro es ayudar en el capital de los aseguradores y ese es el esquema que estamos viviendo y que pensamos que tenemos que lograr que este sistema sea extenso y profundo.
Extenso, en el sentido de que tiene que darnos cobertura en todos los tipos de ramos y actividades que llevamos adelante, tenemos que tener una oferta de reaseguros que pueda cubrir todos los ramos que estamos dispuestos a operar, para darnos más capacidad, y profundo, precisamente en cuanto a la magnitud y a las sumas aseguradas que puedan llevarse adelante a través de este sistema.
Luego, ese reasegurador local tendrá que analizar sus propios niveles de retención como se dijo esta mañana, veremos cual es el nivel de retención local que pueda desarrollar la industria y a partir de allí la apoyatura del reaseguro internacional.
Remarcamos que las coberturas estarían limitadas por el capital y las reservas de las compañías de seguros, si a ello le agregamos un buen reaseguro, estabilizaríamos resultados por intensidad, incorporaríamos capacidad de cobertura, agregamos capital, obtendríamos coberturas mucho más amplias y consistentes que las que normalmente podríamos dar sin la apoyatura del reaseguro.
Tal vez tendría que haber elegido dos temas y no tres, para poder cumplir con el horario, dejarles la impresión de estos tres aspectos que creemos importantes y fundamentales y que nos van a ayudar en la medida en que los podamos llevar adelante, en el desarrollo de nuestro mercado. Muchas gracias.