SOLUCIONES constructivas
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El enchape consiste en un revestimiento cerámico desarrollado a partir de la necesidad de mejorar la apariencia estética de la terminación en diferentes tipos de proyectos. Al igual que los ladrillos, el enchape se clasifica en dos grandes categorías según su fabricación: Artesanales e industriales. Estos últimos se elaboran bajo normas de calidad controla- da, extruidos a alta presión y cocidos a altas temperaturas, evitando problemas como el decapamiento de los enchapes artesanales. El en- chape industrial de arcilla cuenta con adecuada resistencia mecánica y baja absorción de humedad (hasta un 14%), entregando durabilidad e inalterabilidad al producto.
Este revestimiento aporta un buen nivel de terminación exterior e interior para superficies de hormigón armado, albañilería, planchas de yeso cartón, tableros de OSB y fibrocemento, entre otros. En el mercado se pueden encontrar enchapes de diferentes tamaños y en múltiples co- lores, con texturas lisas y especiales que brindan una estética más rústi- ca a las edificaciones.
Primer paso
La etapa previa a la instalación del enchape consiste en asegurar el adecuado transporte y almacenamiento de los enchapes en obra. En este caso, se debe procurar un acceso fácilmente transitable para evitar que los materiales padezcan movimientos bruscos golpeándose entre sí y contra las paredes del vehículo. También se recomienda que los en- chapes se almacenen en una zona cercana a la faena de instalación (pie de obra), y a resguardo de la eventual caída de elementos contun- dentes como vigas y alzaprimas.
Recomendaciones generales
Un aspecto clave de esta faena se encuentra en la limpieza antes, durante y después de finalizada la instalación, siempre respetando los tiempos y procedimientos de terminación.
Instalación de enchapes
Terminaciones sin secretos
La preparación de la superficie, el tipo de adhesivo, la limpieza y la especialización del instalador resul- tan elementos fundamentales para lograr una ópti- ma instalación de enchapes.
María Teresa Otaegui T.
Periodista Revista BIT
BIT Enero 200649 momento de instalar, para evitar problemas de adherencia
o manchas de compleja remoción en el enchape. De igual manera, después de la instalación se deben respetar los tiempos de curado y secado antes de efectuar el quemado y la aplicación de un producto hidrorepelente.
Otro elemento relevante consiste en la necesidad de con- tar con mano de obra especializada, ya que se trata de un trabajo complejo con gran nivel de detalle y altamente sensi- ble a las diferencias en la mano de obra de instalación.
Superficie: La superficie a enchapar debe tener una textura rugosa y encontrarse limpia de polvo y residuos químicos como desmoldante y pintura, entre otros. En el caso de otros sustratos, como madera o acero revestidas en fibrocemento u OSB, se puede cubrir la superficie con malla de alambre o metal desplegado para facilitar la ad- herencia en el caso de pegar con mortero, así como con- tar con un área limpia y seca. Para la preparación de sustratos rígidos, como albañilería u hormigón armado, existen tres alternativas: Puntereo, utilizar un producto retardador de fraguado superficial y aplicación de puente de adherencia.
El puntereo es un proceso de picado de la superficie que se realiza manualmente con punto y combo o mecáni-
tuar entre 90 a 100 puntereos por 1 m, faena que genera la rugosidad necesaria de la superficie para incrementar la adherencia de la primera capa de mortero de pega.
La aplicación de un retardador de fraguado superficial se realiza en el moldaje del hormigón. El producto se apli- ca en la cara exterior del molde y su acción retarda el endu- recimiento de esta capa. Luego de cimbrar y desmoldar el hormigón se debe lavar la superficie con agua a presión o con una hidrolavadora para eliminar la lechada exterior.
Así quedarán expuestos los granos o piedrecillas del hormi- gón, asegurando una completa rugosidad de la superficie.
La efectividad del retardador de fraguado superficial es de alrededor de 48 horas luego del desmolde.
Los puentes de adherencia son productos químicos que se aplican formando una película sobre una superficie lisa para facilitar la adherencia de otro producto, en este caso mortero de pega sobre hormigón o albañilería.
Se aconseja que la superficie quede aplomada para evitar gastos excesivos en mortero de pega, que además de adherir al enchape tendrían que actuar para nivelar el sustrato. Además, estas mezclas no se diseñan para absor- ber gruesos desplomes de obra gruesa, por ello si la carga del mortero supera los 3 cm se agregará una malla de ace- ro anclada al elemento a enchapar.
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Limpieza superficial: Un vez que se ha trabajado la superficie se debe eliminar toda suciedad o material suelto que esté semiadherido al hormi- gón como polvo, restos de lechada, yeso y madera, entre otros. En el caso del puntereo, la limpieza se hace con escobillas con cerdas de acero y luego se debe lavar la superficie con agua a presión o con una hidrolavadora. La limpieza de la superficie es fundamental para lograr un buen funcionamiento del adhesivo.
Hay casos en que los desmoldantes que se utilizan para el hormigón contienen aceites, por ello se debe limpiar la superficie con ácido muriático diluido, para luego lavar con abundante agua.
Adhesivo: La elección del adhesivo para la instalación de enchapes de- penderá del tipo de superficie a revestir. Si se trata de un sustrato liviano se utiliza un adhesivo flexible que colabore con la superficie evitando el quie- bre o desprendimiento del enchape. Para sustratos rígidos se aconseja emplear un mortero de pega, ya sea preparado en obra en forma controla- da (existen cementos para albañilería que mejoran la trabajabilidad y ad- herencia del mortero) o con mezclas predosificadas en seco disponibles en el mercado, los cuales son homogéneos y contienen cementos que poseen una baja cantidad de sales.
En casos especiales, donde por diferentes motivos no se logró alcanzar un buen puntereo, se puede agregar al agua de amasado un producto promotor de adherencia.
No necesariamente es por esta razón. En numerosos casos el promotor de adherencia es una película que se le coloca a la superficie mediante rodillos y reemplaza a la colocación de la primera capa de estuco de arena gruesa.
Herramientas: La herramienta más utilizada es la plana, pero también se emplean perfiles metálicos (escantillones), llana, llaguero, batea o artesa y la esponja.
Las fases de la instalación
Antes de comenzar con la faena es necesario poner el acento en la seguridad, pues se trata de un trabajo en altura. Todas las personas que participan en la instalación de enchapes deben utilizar un cinturón con arnés y cuerdas de seguridad, de manera que ante cualquier eventualidad el trabajador queda atado a la estructura. También, se exige no sobrecar- gar con materiales los andamios, los que deben tener sus respectivas ba- randas, rodapiés y contar con una superficie que posibilite una faena segu- ra y con espacio suficiente para circular libremente.
Primera capa de mortero: Se coloca una primera capa de mortero a través de un chicoteo o azote del mortero sobre la superficie.
Una vez finalizada la aplicación de la carga de adherencia, se debe reali- zar el curado de la capa y luego de 8 horas (o al día siguiente), se recomienda hacer la saturación con agua, para así comenzar a realizar el pegado de los enchapes.
Trazado: La faena de instalación, se inicia con el trazado de todos los niveles (marcando el nivel y el plomo) para generar las líneas de apoyo para el maestro especialista. El trazado se realiza con reglas de apoyo en los extremos del muro y con lienzas que marcan el espacio de enchape y cantería. Además, las lienzas orientan el avance del albañil de acuerdo al aparejo en el área de trabajo.
Es bueno que previamente se realice una presentación en planta del formato diseñado por el arquitecto para el proyecto, así se tiene una idea real sobre la disposición de los enchapes.
Fotos gentileza Cerámica Santiago.
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Puntereo de superficie Limpieza de superficie
Saturación de superficie Colocación de carga de adherencia
Carga de mortero de pega en el enchape
Instalación del enchape
Asentamiento del enchape
Terminación de canterías
Limpieza tras la instalación
Faena terminada
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PASO A PASO
se encuentre húmedo en el interior y seco superficialmente para que no absorba el agua del mortero. Asimismo, no deberá estar saturado de agua. El instalador trabajará de un modo sumamente metódico y preciso instalando uno a uno los encha- pes. Se toma el enchape y con la plana se coloca una carga abundante de mortero sobre la cara de pega. Luego se presio- na y se acomoda para el asentamiento (plomo y nivel), ubica- ción y llenado adecuado, respetando el espesor de la capa. El exceso o rebalse de mortero puede ser limpiado o utilizado para el llenado de cantería. Así se prosigue en cada hilera.
Cantería: Normalmente la cantería se forma cuando se aco- moda el enchape en la superficie gracias al desborde de mor- tero y deben quedar absolutamente parejas, homogéneas y uniformes. En todas aquellas canterías en las cuales el mortero no completó totalmente la llaga o tendel, se debe proceder a realizar un llenado manual para evitar espacios sin rellenar que puedan transformarse en una posible filtración futura.
Todo mortero sobrante que quede sobre la superficie de los enchapes y que eventualmente afecte la terminación final de las canterías, debe ser removido fácilmente con una escobilla que no raye el enchape cerámico. Luego, es necesario limpiar inmediatamente con una esponja saturada de agua para reti- rar la lechada adherida antes que ésta fragüe.
Las canterías se rigen de acuerdo a determinaciones estéti- cas y deben responder al efecto de diseño deseado. Sin em- bargo, canterías mayores a 1,5 cm y menores a 1 cm resultan más complejas de terminar. Atención, porque mientras menor sea la cantería, más dejará al descubierto las diferencias dimensionales del enchape o los defectos de aplicación.
Para la instalación denominada sin canterías, se debe de- jar una separación mínima acorde a las tolerancias dimensionales del enchape, las que no debieran superar los 2 mm en largo y alto.
Esquinas: En el caso de los encuentros o esquinas se pueden utilizar esquineros del mismo material como complemento al enchape o hacer las esquinas con los enchapes, realizando encuentros de 45°, traslapados o boca de pescado.
Alternativas de instalación: Ya sea vertical, horizontal o incli- nada, existen cuatro variantes básicas de disponer los encha- pes en la superficie: Trabada, sin traba, sardinel y espiga. Esta disposición dependerá del diseño definido por el arquitecto, quien puede especificar otros tipos de combinaciones.
Cada diseño de colocación tiene su complejidad, resultan- do más lenta la de un enchape sin traba, ya que queda en evidencia la más mínima falla en la instalación, aseguran los especialistas.
Curado, secado y fragüe: Luego de la instalación, se reco- mienda realizar labores de curado por 7 días, para permitir un buen endurecimiento del mortero. El secado depende en gran medida de las condiciones climáticas, de exposición al sol y ventilación. En buenas condiciones, el tiempo de seca- do bordea los 28 días.
Durante este período es probable que aparezcan eflorescencias salinas presentes en el mortero y en menor
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medida en el enchape. Estas sales son arrastradas junto al agua a través de los tubos capilares de la arcilla y mortero en el proceso de fraguado, las que normalmente se presen- tan en la superficie exterior de la fachada en forma de man- chas o un velo blanquecino. Las eflorescencias son inheren- tes a toda albañilería y revestimiento de ladrillo, siendo in- evitables, sin embargo pueden ser minimizadas protegien- do el enchape de contaminaciones (lluvia, nieve y tierra) en el momento de su almacenamiento, humedeciendo el en- chape antes de su instalación (húmedo al interior y superfi- cialmente seco) y utilizando morteros con cementos que con- tengan baja cantidad de sales.
Limpieza final: Antes de realizar la limpieza y terminación del enchape, éste debe encontrarse completamente seco de manera que no se produzcan eflorescencias después de reali- zadas las terminaciones. Una vez que la eflorescencia apare- ce, debe ser removida y posteriormente realizar un tratamien- to en la fachada que evite su salida al exterior nuevamente.
Una vez fraguado el mortero se efectuará una quema con una solución de ácido muriático diluida que elimine las eflorescencias y todas las impurezas que el enchape adqui- rió durante los meses de trabajo. A 24 horas de aplicada la solución, ésta se removerá de la superficie con agua a pre- sión, con una hidrolavadora o escobillando junto con agua.
Este paso resulta clave, ya que la permanencia del áci- do genera manchas amarillentas o azulinas en el muro, y además ataca el mortero debilitando la resistencia a trac- ción del enchape.
Finalmente, hay que dejar secar como mínimo durante 3 días antes de realizar las terminaciones de protección y sello.
Terminaciones: Para prolongar la duración y mantener el
B
Colaboración
- Gustavo Morales, gerente técnico de Cerámica Santiago www.ceramicasantiago.cl
- Manual práctico de aplicación de enchapes, Cerámica Santiago - Andrés Reinoso, jefe del departamento de asesoría técnica y desarrollo
de Industrias Princesa Ltda.
- Manual de recomendaciones para la aplicación de enchapes, Industrias Princesa Ltda. www.princesa.cl
- Patricio Gálvez, administrador de obra de Moller y Pérez Cotapos Un aspecto clave de la instalación de enchapes es la lim- pieza antes, durante y después de finalizada la faena, siempre respetando los tiempos y procedimientos de ter- minación.
Especial atención requiere la limpieza de superficies al momento de instalar, para evitar problemas de adherencia o manchas de compleja remoción. De igual manera, tras la instalación se deben respetar los tiempos de curado antes de efectuar el quemado y la aplicación de un pro- ducto hidrorepelente. Otro elemento relevante consiste en la necesidad de contar con mano de obra especializa- da para realizar esta labor.
en s ín t e s i s
aspecto del revestimiento, se recomienda aplicar un pro- ducto hidrorrepelente que no forme película, de alta pene- tración, estabilidad química y física, de gran capacidad hidrorepelente y alta resistencia a la intemperie. Este pro- ducto no alterará el color ni el aspecto natural del enchape.
La aplicación se hace con un rodillo brocha o una pisto- la, habitualmente aplicando de 2 a 3 manos del producto y respetando los tiempos de secado que se indiquen entre cada una de ellas. Sobre el uso, la forma y la periodicidad de la aplicación del hidrorepelente, se aconseja consultar al respectivo fabricante.
Cuidados posteriores
Como una manera de inspeccionar la correcta instala- ción del producto hidrorepelente y su funcionamiento, se pue- den realizar pruebas después de 5 días de su aplicación.
Normalmente, una vez finalizado el proceso, no se efec- túa ningún tipo de mantenimiento a la superficie enchapa- da. Sin embargo, el tratamiento hidrorepelente se volverá a aplicar con la periodicidad indicada por el fabricante.
Entonces, si se sigue al pie de la letra esta serie de reco- mendaciones se podrá alcanzar una fachada impecable con una larga vida útil.
TIPOS DE ENCUENTROS
FORMATOS DE ENCHAPES MÁS FRECUENTES Encuentro 45%
Elevación Planta
Encuentro Traslapado
Elevación Planta
Encuentro Boca Pescado
Elevación Planta
TRABADO SIN TRABA SARDINEL ESPIGA