Protocolo de Investigación
Tema propuesto:
Conservación Urbana en los Centros Históricos de México
Antecedentes
El alcance de la conservación urbana en México ha crecido desde una preocupación inicial por la restauración de monumentos aislados hasta el campo de la conservación integrada, vinculándose también con la práctica de la planeación urbana y el manejo en los centros históricos. Estas áreas urbanas tienen la necesidad de proteger sus valores y potenciales, por lo que es necesario elaborar estrategias de conservación y manejo para mantener su estructura urbana mediante el fortalecimiento de su base económica (Larkham, 1996).
La mayoría de las ciudades capitales de los estados mexicanos son conocidas popularmente como “ciudades coloniales” ya que se fundaron durante el periodo de la colonia, que data de los siglos XVI al XIX. Las zonas de monumentos históricos son por lo general el corazón de las ciudades coloniales y actualmente comparten aspectos similares tanto en la forma urbana, como en el contexto de afrontar las presiones de rápido desarrollo y urbanización.
En los centros históricos de México los procesos de urbanización acelerada han impactado en casi todas las capitales de los estados del territorio nacional, y esto fue la principal característica durante la segunda mitad del siglo XX (Hardoy y Gutman, 1992). Problemas como la migración del campo a las ciudades, el inherente deterioro del patrimonio edificado y servicios públicos e infraestructuras deficientes, confrontan la capacidad de las áreas urbanas para proveer fuentes de ingresos, ejerciendo una presión considerable en los centros
históricos, los cuales son a menudo lugares donde se concentra un patrimonio urbano y arquitectónico invaluable.
Siendo testimonios físicos de la historia, las zonas de monumentos están sujetas a las presiones cotidianas que las sociedades con necesidades de crecimiento ejercen sobre ellas; por ejemplo, la clase media y las actividades económicas que abandonan estas áreas urbanas o arrasan el patrimonio edificado para hacer lugares más adaptables para usos actuales (Pickard, 1991). El desafío de la conservación en estos tiempos es el de preservar los valores intangibles de la forma de vida cultural actual, así como el atender los requerimientos normativos de protección dentro de los centros históricos.
La mayoría de las zonas de monumentos declaradas están en los centros históricos de las ciudades, éstos en mucho casos continúan funcionando como los centros políticos y administrativos de las mismas, lo cual significa que con el incremento del área urbana y un crecimiento de la población, aspectos como tráfico vehicular y transporte público, entre otros, agregan más dificultades al manejo o administración de estas áreas.
Los retos de la conservación urbana al tratar de rehabilitar el patrimonio edificado, preservar valores de identidad dentro de la vida cultural actual y adaptar usos contemporáneos en los monumentos históricos parecen imposibles de lograr. Sin embargo, el uso continuo y la rehabilitación de edificios son aspectos en el proceso de ajuste natural de la forma urbana, del cual los centros históricos tienen que formar parte (Urry 1996; Macuse, 1998) como cualquier otra área dentro de la ciudad para poder permanecer vivos.
Sujetos a estos hechos, los problemas urbanos de los centros históricos parecen ser abrumadores. Sin embargo, la conservación urbana en países en vías de desarrollo se lleva a cabo a pesar de sus recursos limitados, grandes
fuerzas de deterioro y la falta de apoyo del sector privado (Dix 1990; Bromley y Jones, 1996).
El potencial turístico de las ciudades históricas juega un papel clave en su economía pero al mismo tiempo su crecimiento impacta en el manejo y conservación de esas áreas. Aunque discutible, se piensa que el turismo genera oportunidades de vida, y que juega un papel en la producción y consumo de los bienes locales (Robinson, Evans et al. 2000; Scantlebury 2003). Entre varios argumentos, muchos académicos han afirmado que aunque el turismo es visto como una amenaza, puede también considerarse como una oportunidad si está propiamente administrado (Teal, 1998; Leask y Fyall, 2000). Sin embargo, las necesidades contemporáneas de la industria del turismo requieren grandes adecuaciones a los edificios para ofrecer servicios de calidad implicando que los inmuebles históricos dentro de una área de conservación deban cubrir ciertos estándares (Ashworth y Voogd, 1990; Ashworth, 1997).
En el curso del desarrollo urbano y los procesos de transformación, algunas ciudades han realizado reestructuraciones a gran escala, con resultados en muchos casos de condiciones de vida inferiores, organización inapropiada de espacios públicos y la pérdida del carácter local.- Además, las autoridades municipales en su mayoría pasan por alto la importancia de proteger y mantener el patrimonio local, sus tradiciones y herencia cultural. Consecuentemente, estas ciudades disminuyen no sólo su capacidad para brindar calidad en su vida pública y una diversidad de actividades exteriores, también pierden los potenciales económicos y culturales que puede generar un centro histórico, por lo que existe la necesidad de ser conservados y manejados de una mejor manera.
Tomados en conjunto todos estos factores son complejos, sin embargo son puntos fundamentales a considerar para la conservación y la planeación adecuada de los centros históricos, cuando lo que se busca es proteger los
valores de autenticidad e identidad de un sitio. Esta línea de investigación busca identificar y proponer estrategias adecuadas para los centros históricos en México, de tal forma que permita emitir lineamientos de conservación y cambio en el patrimonio urbano edificado al mismo tiempo que se protejan los valores tangibles e intangibles que dan identidad y carácter local a los sitios. Los centros históricos deben considerarse como un componente vivo de todo un organismo que es la ciudad, si los mismos no están bien planificados y administrados para aceptar los cambios y responder a nuevas necesidades de vida, entonces es muy probable que se conviertan en una carga para la ciudad, en lugar de ser su activo más valioso.
Situación actual de los centros históricos en México
Desde la segunda mitad del siglo XX la mayoría de las ciudades coloniales de México comenzaron a experimentar diversos impactos a nivel urbano. En primer lugar, la población de las ciudades creció rápidamente debido a procesos migratorios provenientes del ámbito rural. Este fenómeno impactó en las zonas de monumentos históricos ya que hoy día tienen todas las presiones y problemas que ocasiona un crecimiento urbano acelerado. Las áreas históricas son densas, tienen mucha concentración de funciones comerciales y administrativas.
Por otra parte los patrones desordenados de usos de suelo también han ocasionado intervenciones inadecuadas en el patrimonio edificado, en donde las fachadas han sufrido alteraciones e inmuebles históricos han sido demolidos frecuentemente sin autorización (López-Aguilar, 1991; López-Castro, 1991;
Ramírez, 1994). En cuanto al ámbito del espacio público abierto, un componente esencial del patrimonio cultural edificado, la calidad de la experiencia urbana ha disminuido a causa de problemas de flujo en las vialidades y una deficiente dotación de servicios e infraestructura urbana. Tomados en conjunto, estos
problemas particulares han contribuido en el deterioro gradual de la imagen urbana y la calidad de vida en las zonas de monumentos históricos.
La legislación referente a la condición de monumentos particulares en las ciudades de países en vías de desarrollo, data de las primeras décadas del siglo XX (Díaz-Berrio, 1990; Bromley y Jones, 1996). El sistema legal nacional que protege los monumentos y sitios históricos en el país comenzó en 1902 (Díaz- Berrio, 1986). De acuerdo con este marco legal, las zonas de monumentos históricos tienen una normatividad especial para su conservación, sin embargo, no se ha aplicado de manera adecuada por parte de las instituciones respectivas (Olivé, 1997).
En los países en vías de desarrollo, la práctica de la conservación y el mejoramiento de los espacios públicos abiertos en los centros históricos son típicamente propuestas por parte del sector público (Hamdi y Goethert, 1997).
La planeación urbana, el manejo y la conservación en las ciudades históricas son generalmente iniciativas que vienen de las esferas de poder de arriba hacia abajo.
Dentro del contexto anteriormente expuesto las instituciones que tienen la responsabilidad para la conservación del patrimonio cultural edificado enfrentan muchos retos. Primero, se espera que las autoridades locales protejan la autenticidad e integridad del legado urbano de la ciudad para preservar su patrimonio cultural; segundo, tienen que desafiar las presiones de cambio y permitir que la estructura histórica urbana sea adaptada para cubrir las necesidades modernas de las sociedades; y tercero llevar a cabo mecanismos de financiamiento para desarrollar económicamente el área mediante acuerdos y negociación entre los intereses político-administrativos del gobierno, oficinas de turismo, grupos de presión, sector privado y personas influyentes.
Justificación: Necesidad de este tipo de investigación ante la situación actual de los centros históricos
La conservación urbana en México comienza a recibir más atención en el ámbito académico e inclusive dentro de agendas políticas, sin embargo, se requiere de investigaciones profundas sobre diversos temas de la conservación urbana para comprender el proceso de rápido crecimiento en las ciudades históricas y el impacto en su estructura urbana, además de las implicaciones referentes a las estrategias de conservación para su adecuado manejo o administración.
Tanto a nivel del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como dentro de su Escuela Nacional de Restauración y Museografía la falta de interés académico acerca del tema de la conservación urbana falla al mostrar el hecho de que la mayoría de las ciudades consideradas como patrimonio cultural de la humanidad, han sido designadas en países en vías de desarrollo (Bromley, 2000). Por ejemplo, hasta 2003, de 124 centros históricos urbanos reconocidos por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad, 85 están localizados en los países en vías de desarrollo.
En México existen diez centros históricos que el INAH ha logrado inscribir en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO, desde 1987 con la ciudad de México y Xochimilco hasta fecha reciente (2008) con la ciudad de San Miguel de Allende, en Guanajuato. La distinción de tener un título de esta naturaleza implica que estas ciudades deben ser protegidas bajo los términos de la UNESCO, que estipula el diseño de un plan especial de manejo para éstas.
La responsabilidad principal de gestionar la conservación del patrimonio en estos centros históricos recae sobre el INAH, como la institución líder en México de la protección del patrimonio cultural de la nación.
Por otra parte, la mayoría de estas ciudades tienen zonas de monumentos históricos que responden a una traza urbana que siguió las ordenanzas de la
Ley de Indias (1573), emitida durante el reinado de Felipe II. En esta ley la característica traza reticular fue el canon morfológico por excelencia (Morris, 1994). Con excepción de algunos casos, estudios extensos y de manera holística acerca de la morfología urbana en estas ciudades no se han realizado en México, con el fin de comprender y avanzar el conocimiento acerca de la evolución en la forma urbana. Por lo tanto es necesario profundizar en este tipo de investigaciones.
Enfoque de la investigación
En México, existe un número muy importante de centros históricos análogos, de aquí que el enfoque de estudio de caso sugiera la posibilidad de ir aplicando y perfeccionando una metodología de investigación para cada uno de ellos. En el sentido de precisar una comprensión teórica de cómo esos sitios funcionan y que las estrategias de conservación y manejo desarrolladas en este trabajo puedan ser utilizadas para ciudades patrimonio de la humanidad o con contextos culturales similares. Por esta razón, el enfoque total de estudio de caso tomado desde el principio de esta investigación fue considerado como el método más adecuado, tomando en cuenta la naturaleza del problema de investigación y los objetivos señalados en el trabajo.
Debido a la compleja naturaleza de los aspectos que presenta el campo de la conservación y la planeación en México, se propone la selección de varios casos de estudio como un enfoque global de esta línea de investigación como el mejor método para obtener una comprensión significativa y holística de los factores, y la posibilidad de un análisis más profundo para examinar una variedad de conexiones causales más precisa en vez de una idea general de un lugar urbano determinado. El enfoque de estudio de caso prueba ser una forma útil para incluir las preocupaciones de todos los actores involucrados en la producción de la forma urbana.
Esta línea de trabajo enfrenta el desafío de investigar respuestas a lo expuesto anteriormente trabajando en un contexto experimental: Los centros históricos de México que han sido declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por UNESCO.
Objetivo principal de la investigación
Con base en lo expuesto anteriormente se infiere la premisa de que en los centros históricos de México coexisten estructuras y prácticas inadecuadas de conservación urbana, lo cual es un obstáculo tanto para desarrollar económicamente estas áreas como para proteger los valores tipológicos que le han dado identidad a la ciudad. De acuerdo a esa premisa la pregunta principal que la investigación plantea es la siguiente:
¿De qué manera podría conservarse el patrimonio cultural edificado de los centros históricos de México sin detener el desarrollo social y económico de éstas áreas?
Dentro del contexto económico, político y cultural de México, se propone un objetivo general para contestar la pregunta principal de investigación:
Desarrollar un marco conceptual para la evaluación y diseño de estrategias de manejo y conservación urbana para la conservación los centros históricos de México.
Líneas de investigación derivadas del tema propuesto.
¿Cómo se define y se maneja el patrimonio cultural edificado en México?
¿Quiénes son los actores sociales involucrados en la gestión de la conservación urbana en la ciudad?
¿Qué estrategias podrían desarrollarse e instrumentarse para mejorar la conservación y el manejo del paisaje histórico urbano?
Otros objetivos se derivan del objetivo general y corresponden a diversas líneas de investigación:
• Comprender los factores de cambio en los centros históricos mediante la identificación de las necesidades, intereses y percepciones de los actores sociales.
• Desarrollar una metodología para la evaluación de problemas y potenciales derivados de los procesos de transformación urbana en los centros históricos de México.
• Realizar estudios de tipología y morfología urbana aplicados en el análisis del espacio privado y público de centros históricos seleccionados, con el fin de definir perímetros de protección adecuados para las zonas de monumentos históricos de México.
• Diseñar estrategias de conservación y planes de manejo para la conservación integral de las zonas de monumentos históricos de México, con la participación de los actores sociales clave a fin de sustentar la identidad y autenticidad del sitio, siguiendo los principios que marca la UNESCO para las ciudades patrimonio de la humanidad.
Metodología de investigación
La siguiente tabla ilustra la metodología de la investigación por adoptar, comenzando por fuentes secundarias, las cuales incluyen la revisión de diversos estudios de caso y el enfoque tipo-morfológico.
1 Revisión de la literatura de los enfoques
morfológicos y de conservación
5 Revisión 6 de estudios de caso
8 Re-evaluación de propuestas
9 Conclusiones 6 Propuestas preeliminares
3 Trabajo de campo
2 Factores de la producción De estructura urbana
7 Evaluación de las propuestas 4 Análisis de datos
• Primer trabajo de campo piloto
• Segundo trabajo de campo principal
• Tercer trabajo de campo
• Análisis cualitativo
• Revisión de archivos seleccionados de las oficinas de conservación
• Entrevistadas estructuradas para todos los actores involucrados en el proceso de toma de decisiones UD.
• Marco de administración y político actual
• UD consideraciones (Principios y teorías)
Metodología de trabajo
Diagrama de la metodología de investigación
Como un enfoque general para la conservación integral de las áreas históricas mexicanas, existe una búsqueda por el fortalecimiento de una variedad equilibrada de usos en los centros históricos, por ejemplo el residencial, comercial, educativo, religioso y de servicios públicos, entre otros. Sin embargo, debido a la naturaleza del tema de investigación, el enfoque anterior se relaciona al estudio del tipo de usos que los edificios históricos pueden sustentar. Es necesario también investigar las formas en las que los sistemas de planeación y de conservación actuales podrían aplicar dicho enfoque. Por lo tanto, el desarrollo de estrategias para la aplicación de las propuestas son una parte esencial de la investigación.
Utilidad de la investigación y su relación potencial con la docencia
El tema propuesto como principal línea de investigación busca avanzar en la comprensión teórica de cómo funcionan hoy en día los centros históricos en
México. Se utilizarán diversos métodos de investigación y enfoques para explorar aspectos particulares de los problemas urbanos presentes actualmente en las ciudades patrimoniales de México. Por ejemplo, los estudios de morfología urbana y tipología de edificios, los cuales son poco utilizados en el medio académico del país.
Los estudios de morfología y tipología urbana ayudan a establecer una metodología para la selección de criterios en las declaratorias de zonas de monumentos y catalogación en México, criterios que hasta ahora no han sido unificados o claramente definidos. La difusión de estos estudios mediante la docencia por ejemplo, resultaría de gran utilidad para la comprensión teórica de cómo la forma urbana evoluciona a través del tiempo, lo cual aporta claves invaluables en el momento de la elaboración de estrategias de conservación urbana.
El tema principal de investigación busca adicionalmente el brindar información sobre cómo operan los diferentes actores sociales en los procesos de conservación y manejo de los centros históricos en México. De aquí que esta propuesta aspire a desarrollar metodologías para la conservación integral y el manejo de centro históricos de México, desde el punto de vista de diversos intereses, necesidades y percepciones de los diferentes actores involucrados en el manejo, la conservación, producción y consumo del paisaje cultural.
Metodología que es aplicable a las ciudades patrimoniales y centros históricos del país.
Entre otros temas que la conservación urbana involucra, está el de la aplicación de la normatividad relativa a la conservación de los centros históricos y la forma en que ello ha impactado en el patrimonio cultural edificado; este tema tampoco ha sido investigado a profundidad en México. La relevancia del su investigación implica la identificación del marco normativo e institucional que actúa o interactúa directamente en los centros históricos, verbigracia la participación del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Por lo expuesto anteriormente, las línea de investigación propuesta busca contribuir al conocimiento en las siguientes áreas:
• Proveer una comprensión de cómo los diferentes actores sociales operan en el manejo y la conservación urbana de las ciudades patrimoniales en México.
• Establecer criterios técnicos y académicos para definir perímetros de protección en las declaratorias de zonas de monumentos históricos.
• Desarrollar una metodología para la conservación integral de los centros históricos de México, desde el punto de vista de diversos intereses y percepciones de diferentes actores sociales involucrados en la administración, producción y consumo del paisaje histórico urbano.
• Diseñar metodologías que permitan elaborar estrategias de conservación y manejo para las la zonas de históricas de México.
• Establecer métodos factibles para la aplicación de las estrategias de conservación y manejo, de acuerdo con el contexto cultural de México.