MENSAJE DEL RECTOR
Dr. Rafael Rangel Sostmann (IME’65) Rector del Sistema Tecnológico de Monterrey
N
os acercamos ya a la meta establecida en la misión del Instituto en 1996 que lleva como título “Hacia el 2005”.La cercanía a esta fecha y el entorno que caracteriza nuestra época nos motivan a reflexionar nuevamente sobre cuál debe ser la misión del Instituto para los próximos años.
Partimos, como en las veces anteriores, de que el Tecnológico de Monterrey, al igual que las demás instituciones universitarias, debe enfocar sus esfuerzos educativos a promover el desarrollo de la sociedad; sin embargo, es tarea del Instituto identificar cuáles son los nuevos requerimientos de este desarrollo y lo que esto implica para la actividad académica y formativa.
Un estudio hecho recientemente por el Centro de Efectividad Institucional nos muestra que la influencia de nuestros egresados es cada vez más importante tanto en la administración pública como en las empresas e instituciones privadas y sociales;
circunstancia que ciertamente será tenida en cuenta en el nuevo proceso de definición de la misión del Instituto.
Desde el Tec
El Tecnológico de Monterrey mantiene la filosofía de que su éxito se debe al desempeño excelente de sus egresados, y cree en la comunicación constante con cada uno de ellos para asegurar ese
liderazgo en calidad universitaria.
Consejo Editorial Rector del Sistema Tec
Rafael Rangel Sostmann (IME’65)
Director de Asuntos Estudiantiles del Sistema Tec
Carlos Mijares López (IQA’71)
Director del Centro de Efectividad Institucional
Teófilo Ramos González (IE’67)
Directora de Investigación y Desarrollo Educativo del Sistema Tec
María Luisa Martín Pérez
Director del Programa de Comercio Electrónico del Sistema Tec
José Luis Figueroa Millán (ISC‘71, MIO’73)
Director de Comunicación de la Universidad Virtual
Luis Felipe Alvarado Martínez (LCC‘76)
Director de Agricultura y Tecnología de Alimentos, Campus Monterrey
Manuel Zertuche Guerra (IAP‘79)
Director de Relaciones con Egresados del Sistema Tec
Aldo Torres Salinas (CP’88)
Revista bimestral publicada por Dirección de Relaciones con Egresados del Sistema Tec
Dirección Editorial:
Alejandra Yarto Wong
Coordinación Editorial:
Juan Enrique Huerta Wong (MCO’00)
Coordinación de Información:
Aída Alejandra Ojeda Solís (LCC’96)
Arte y Diseño:
Estela Irene Moreno Rascón y Carla Treviño Carballido
Asesoría Editorial:
Diana Guardiola (LLE’82)
Ventas:
Diana Cárdenas Solórzano
Suscripciones y Distribución:
Juany Cortés Nava
Asistencia editorial:
Mauricio Olivares Paganoni
Coordinadores de Relaciones con Egresados en los diferentes campus
Aguascalientes, María Fernanda Montes Saavedra (LEM’00), (449) 910 0954. Central de Veracruz, Magali Larrondo Muñoz (LCC’97), (27) 17 0571. Ciudad de México, Jorge Jesús Rubio Escalona (LAE’93), (55) 5483 1834. Ciudad Juárez, Luis Daniel Corral Gómez, (656) 629 9183 ext. 3507. Ciudad Obregón, Gema Matilde García Rosas (LAF’99), (644) 415 0622 ext. 300.
Colima, Rocío Olalde Godoy (LAE’97), (312) 313 5600 ext. 27.
Cuernavaca, Alejandra Delgado Gutiérrez (LCC’99), (777) 329 7148 ext. 7324.Chiapas, Cynthia Pérez Solís (IQA’93), (961) 617 6050.
Chihuahua, Gregorio Chapa Zamarrón (LCC’99), (614) 439 5000 ext. 4800 a 02. Estado de México, Iván Romero Murquía (LSC’99), (55) 5864 5514. Guadalajara, Silvia Vergara Bonilla (LAF’00), (33) 3669 3043. Guaymas, Guillermo Soberón Chávez, (622) 221 0750. Hidalgo, Jorge Fernando Hernández Hernández (IIS’98), (771) 717 18 41. Irapuato, José Antonio Bravo Barrera (LIN’94), (462) 623 0028 ext. 125. Laguna, Brenda Margarita Román Flores (CP’96), (871) 729 6373 y 729 6371 ext. 503. León, Argentina González Nava (LCPF’01), (477) 710 9000 ext. 2195. Mazatlán, Eva Marisol Bárcenas Caldera (LHT’99), (669) 989 2044. Monterrey, José Antonio Galarza Covarrubias (LAF’02). Querétaro, Enrique Canela Ramírez (LIN’01), (442) 238 3150. Saltillo, Patricia María Castañeda Pérez (IIS’00), (844) 411 8052. San Luis Potosí, Sonia Valdés Chavero (LEM’99), (444) 834 1000 ext. 1069. Sinaloa, Judith Palomino Ramírez (LAE’95), (667) 759 1600 ext. 1690 y 1616.
Sonora Norte, Margot Molina Elías (LSCA’87), (662) 259 1000 ext. 603. Tampico, Adriana García Malo (LSC’95), (833) 229 1641 ext. 2302. Toluca, Enrique Cisneros Salgado (MA’96), (722) 279 9990 ext. 2620 y 2660. Zacatecas, Adriana Rincón Dávila (LEM’98), (492) 923 8774 ext. 24.
Agradecemos la colaboración especial de Gerente del Centro de Información de “El Norte”
Carlos Alan González
Subdirector de Multimedia de “El Norte”
Jesús Rodríguez Sandoval (LCC’82)
Editor de Fotografía Electrónica de “El Norte”
Abelardo Flores (LCC’91)
IMPRESIÓN Y VENTAS DE PUBLICIDAD INK, Servicios Gráficos, S.A. de C.V.
Allende 115, Col. Zapata. Tel.: (01) 8400 0700 Monterrey, N. L., 64390 DIRECCIÓN DE RELACIONES CON EGRESADOS DEL SISTEMA
TEC DE MONTERREY
Av. del Estado 208, Col. Tecnológico. Monterrey, N. L., 64700 Teléfonos: (81) 8328 4119. Fax: (81) 8358 8176
[email protected] http://exatec.itesm.mx
Nos daría mucho gusto incluir tus comentarios en este espacio. Por favor, dirige tus cartas a integratec, Av. del Estado 208, Col. Tecnológico, Monterrey, N.L. C.P. 64700, México. También puedes comunicarte conintegratecal fax (81) 8358 8176 o por correo electrónico: [email protected].
Correspondencia
B
USCA EGRESADOS ENM
ADRIDL
os felicito por el gran esfuerzo de man- tener un vínculo con los Ex-A-Tec a tra- vés de los muy buenos contenidos de la revista. Deseo utilizar integratecpara ponerme en contacto con los egresados que residan en Madrid, España, en don- de he iniciado un doctorado. Busco una oportunidad laboral en esta ciudad y me gustaría mucho recibir consejos o suge- rencias de los compañeros que viven aquí; si alguno puede ayudarme en esa búsqueda, lo agradeceré toda la vida.Luis Colín (LRI’01)
M
ANTIENE VÍNCULO DESDEV
ENEZUELAE
studié la Maestría en Tecnología Educativa desde aquí, Venezuela. Quie- ro comentarles que la diagramación de integratec me parece original y el contenido, de extraordinaria vigencia;además, me permite mantener un vín- culo con el Tecnológico e informarme de las actualidades de la institución.
William Alfredo Arias (MATI’01)
L
EEintegratec
ENE
LS
ALVADOR…
Y NO ESE
X-A-T
ECE
n su número de julio-agosto hablan del profesor Filiberto Vázquez Dávila y de su invento de tinta indeleble. Como se acer- can las elecciones en El Salvador, de donde escribo, me parece que un desarrollo de ese tipo sería muy importante aquí.No soy egresado, pero me gusta leer la in- formación que el Tec publica en Internet;
soy comerciante y, como tal, busco siempre oportunidades de negocios, tratando de aprovechar las aperturas comerciales.
José Ramón González
R
ECIBEintegratec
ENP
ARAGUAYH
an pasado más de 10 años desde la graduación y, sin embargo, siento que mi nexo con nuestra alma máter es cada vez más sólido. Estoy orgulloso de ser Ex-A-Tec, por la formación técnica y hu- mana que recibí. Gracias a ese espíritu de lucha y tenacidad que se me inculcó, puedo afrontar las vicisitudes de un mundo que cada vez exige más en lo personal y profesional. Hace casi dos años trabajo en Paraguay, país vecino de mi tierra natal, Bolivia.Felicito a quienes trabajan por mantener las puertas del Tec abiertas a través de integratec y el Portal Ex-A-Tec. Espe- ro pronto ir a visitar a la que considero mi otra casa: el Tec.
Marcelo Bruzonic (ISC’91)
O
FRECE AYUDA PARA EMIGRAR AC
ANADÁH
ace seis años tuve la oportunidad de emi- grar a Canadá, en donde vivo con mi espo- sa y mi hija. Durante este tiempo he convi- vido con muchos mexicanos y me ha im- presionado la cantidad de egresados del Tec que vive aquí. Por ello, en enero me nació la idea de crear Ex-A-Tec Canadá, con egresados que viven en Montreal, Vancou- ver y Toronto. Mi deseo es que este grupo crezca y se consolide como una fuerza en este país y dentro del Sistema Tec.Estoy orgulloso de comprobar que com- petimos con los mejores del mundo y triunfamos en donde sea. Invito a los que, como yo, disfrutan leyendo inte- gratec en sus hogares, a que me contac- ten si tienen intenciones de emigrar a Canadá, para ayudarles y hacer que los Ex-A-Tec en este lugar seamos más y de- jemos una huella en este hermoso país.
Mario Ferrer (LSCA’93)
EN PERSONA
26 Una mujer hiperactiva
Adriana Pérez González (LCC’79), no se deja vencer ante retos que pa- recen imposibles de enfrentar. Su capacidad y coraje la llevaron a ocu- par altos niveles empresariales. Aho- ra, dirige la Asociación Mexicana por el Déficit de Atención, Hiperac- tividad y Trastornos Asociados, con un objetivo: romper mitos y barre- ras que se imponen contra las per- sonas que son hiperactivas, entre ellas, su propio hijo.
28 Economía = Humanidad
A sus 86 años de edad, y con 45 de impartir clases a estudiantes de carreras económico administrativas del Campus Monterrey, Carlos Sánchez Cordero recorre los pasillos del Tecnológico enseñando que la Economía aún se debe a la Humanidad, y no al revés.
EN CONTACTO
32 Notas de Asociaciones 33 Ex-A-Tec en la Noticia
MATICES
36 Breve historia humana de la ciencia y la tecnología 38 Bibliotecas, la responsabilidad de seleccionar
DESDE EL TEC
4 Talento directivo en acción
10 La cultura de la negociación en México 14 Un cambio de reglas
16 Reminiscencias de un viejo orden mundial
VISIÓN
20
Equidad y sustentabilidad,
traz
0s de un nuev
0 0rden
Ahora que las potencias se muestran reacias a dejar de lado sus propios intereses económicos, hablan humanistas, tecnólogos, ecologistas y científicos sobre la necesidad de un uso más eficiente de la energía y una mayor equidad social. Su idea: que sea la humani- dad, en conjunto, quien dé trazos sustentables que diseñen un nue- vo orden mundial.
PORTADA: CARLA TREVIÑO CARBALLIDO
C O N T E N I D O
integratec
integratec es una publicación bimestral para los egresados del Instituto Tecnológico y de Estu- dios Superiores de Monterrey. Bimestre: Noviembre-Diciembre de 2002. Tirada: 35 mil ejempla- res. Certificado de Licitud de Título No. 8648 y Certificado de Licitud de Contenido No. 6093.
Reserva del Uso Exclusivo del Título No. 3700-94, otorgada por la Dirección General de Dere- chos de Autor. Registro postal como publicación periódica 005 0188 Características 2292 52212.
La reproducción total o parcial del contenido de esta revista sin previa autorización por escrito del Tec de Monterrey, queda estrictamente prohibida. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan la opinión del Tecnológico de Monterrey.
EN ESTE NÚMERO
Mensaje del Rector ...1
Correspondencia ...2
Quantos ...39
Agenda...40
Desde el Tec
O
bservadores analíticos de las tendencias en aprendizaje y tec- nologías de información, con una amplia visión administrativa y de innovación, los vicerrectores del Tecno- lógico de Monterrey apoyan a la recto- ría en la planeación de las estrategias que guían el futuro del Instituto.Eliseo Vázquez Orozco (IME’77, MA’82), Vicerrector de Administración y Finanzas; Héctor Moreira Rodríguez (IQ’68, LCQ’68), Vicerrector de Inno- vación y Desarrollo; Hilda Catalina Cruz Solís (ISC’78), Vicerrectora Aca- démica y Luis Caraza Tirado (IQA’73), Vicerrector de Tecnologías de Informa- ción han trabajado, en conjunto, en la
definición de las estrategias que coad- yuvan a la formación de profesionistas competitivos internacionalmente y com- prometidos con su entorno.
Pero que el Tecnológico se consolide co- mo una de las mejores instituciones de educación superior en América Latina no se ha logrado detrás de escritorios.
Cada vicerrector visita continuamente los campus y, así, se percata de que cada una de esas áreas, que hacen líder al Ins- tituto, continúe avanzando. Supervisan, asimismo, el crecimiento de la infraes- tructura, la implantación de nuevas tec- nologías para la enseñanza, la excelencia de los planes académicos y la innovación constante.
Los vicerrectores personifican la excelencia de los egresados del Tec y se aseguran de que la tradición continúe y se for- talezca. Integran el talento directivo que actúa, constan- temente, para hacer del Tec- nológico la mejor opción educativa.
Estrategas de la educación Con 100 mil estudiantes que se forman en 32 campus dis- tribuidos a lo largo y ancho del país, así como en diferentes se- des en Latinoamérica y Euro- pa, el Tecnológico de Monte- rrey se consolida como una de las mejores instituciones edu- cativas de Iberoamérica.
por Aída Alejandra Ojeda Solís (LCC´96, MMT´02)
Formar personas competitivas y comprometidas no es tarea
para improvisados.
En el Tecnológico,
los estrategas conforman
talento directivo en acción.
Ello se ha logrado modificando radical- mente la concepción de la enseñanza. Se ha hecho un rediseño, transformando de una vez y para siempre, a los actores de la educación. Se han cambiado los ro- les tradicionales del profesor y el estu- diante. Éste es ahora el protagonista de su aprendizaje, y aquél, el facilitador del proceso. Para esto, se ha contado con tecnología educativa de punta y con ins- talaciones equiparables a las de cualquier institución de educación superior del mundo. El impulso constante al talento innovador termina cerrando el círculo del liderazgo del Tecnológico.
Cada una de estas áreas fundamentales –el modelo de enseñanza-aprendizaje, la tec- nología educativa, el crecimiento en in- fraestructura y la innovación constante–
constituye el trabajo de cada vicerrector.
Hilda Cruz lo explica así: “Ya estaba el qué queríamos hacer –la Misión de for- mar personas competitivas y comprome- tidas–, sólo faltaba el cómo”. La Vicerrec- toría Académica, a su cargo, ha implan- tado el modelo educativo, lo cual impli- có, opina, una revolución cultural, tanto para profesores como para estudiantes.
El modelo educativo del Tecnológico supone que el conocimiento debe ser construido por el estudiante, en pleno contacto con la aplicación de la teoría a casos de estudio o resolución de proble- mas concretos en distintos ámbitos. Para ello, se usan tecnologías de información, que facilitan la comunicación y el trabajo colaborativo entre el profesor y sus alumnos, y entre los mismos estudiantes.
Usar la tecnología para consultar biblio- tecas digitales, entrar en simuladores de negocios o resolver un problema real con alumnos de todo México y el extran- jero son actividades que los estudiantes del Tecnológico realizan como parte del modelo de aprendizaje propuesto. Los profesores, por su parte, fungen como guías, basados en su propia experiencia y conocimientos sobre el área. Con las téc- nicas didácticas más avanzadas, contri- buyen a formar en sus estudiantes un es- píritu crítico y propositivo. Tal ha sido el esfuerzo de los directivos y docentes, que un poco más del 90 por ciento de los estudiantes del Tecnológico cursa al menos una materia de su plan de estu- dios bajo este modelo.
Formar personas compe- titivas ha implicado un esfuerzo creciente hacia la internacionalización, que ya da resultados. Só- lo el año pasado, casi 6 mil estudiantes del Tec- nológico participaron en programas de intercam- bio. De ellos, el 57 por ciento se fue a Europa, 34 por ciento a Nortea- mérica, 4 por ciento a Asia, 3 por ciento a Lati- noamérica y 2 por cien- to a Oceanía.
Pero no sólo eso. El Instituto ha cumplido su Misión de formar personas comprome- tidas con el entorno. Cada semestre, cum- pliendo su servicio social comunitario, más de 8 mil 500 estudiantes de todos los cam- pus trabajan en comunidades rurales alfa- betizando e impartiendo principios de hi- giene, cuidado ambiental y nutrición, tanto a niños como a adultos. También dan apo- yo a personas con discapacidades o realizan proyectos ecologistas o sociales, como el rescate de la tortuga de carey o la construc- ción de casas para perso-
nas de escasos recursos.
Con el fin de generar una cultura de investi- gación más sólida y garantizar así que se produzca –y no sólo reproduzca– conoci- miento, además de los 20 centros de investiga- ción con que ya se cuenta, se apoyarán 22 proyectos de investiga- ción en el Campus Monterrey sobre ener- gía, biotecnología, bio-
medicina, medio ambiente, cultura, me- dios de comunicación y oportunidades de negocios, entre otros. Cada proyecto recibirá 7.5 millones de pesos durante un periodo de 5 años, para cubrir los costos que implique su desarrollo (libros, becas de sostenimiento, equipos, viajes...).
Hacer énfasis en la comunicación con per- sonas y colectividades científicas dispersas en el mundo ha sido una prioridad. Por ello, el modelo educativo del Tecnológi- co ha requerido el desarrollo de una pla- taforma tecnológica adecuada que facilite
Héctor Moreira Rodríguez, Vicerrector de Innovación y Desarrollo Eliseo Vázquez Orozco,
Vicerrector de Administración y Finanzas
Hilda Catalina Cruz Solís, Vicerrectora Académica
Luis Caraza Tirado, Vicerrector de Tecnologías de Información
Abigaíl Guzmán Abigaíl Guzmán
Abigaíl Guzmán Mauricio Olivares
DESDE EL TEC
y agilice la interacción a distancia y en diferentes tiempos. Luis Caraza Tirado, Vicerrector de Tecnologías de Informa- ción, comenta: “Mi equipo colabora con el de Hilda Cruz para planear y definir la plataforma tecnológica que apoya los cursos que los profesores imparten du- rante el semestre”. Para evaluar el nivel de avance de cada proyecto se reúnen periódicamente. “Hemos ido juntos a los campus a observar cómo los alumnos y profesores realizan sus actividades académicas usando la tecnología; Hilda, desde la parte académica, y yo desde la técnica. Luego hacemos nuestras reco- mendaciones y llegamos a una solución conjunta”, continúa.
Tras haber aprendido con plataformas tec- nológicas comerciales (Learning Space y Blackboard), la Vicerrectoría de Tecnolo- gías de Información desarrolla ya una pla- taforma propia para los cursos del modelo, Web Tec, la cual convive con las que ya existían, agrega Caraza Tirado.
En el ojo constante de todo el mundo, los servicios de infor- mación del Instituto deben estar plenamente protegidos.
Por ello, se desarrolla un so- fisticado sistema de seguridad que evite la entrada de hackers o crackers que hagan mal uso de la información en línea.
También se trabaja en la digi- talización de los documentos personales de los estudiantes, con el fin de eficientar su ma- nejo y almacenamiento.
Asimismo, se construye un centro de datos, que cumplirá con estándares internacio- nales. En este sitio se concen- trarán todos los servicios de informática del Instituto.
La del Tecnológico ha sido una historia de crecimiento y mejora continua. Desde la apertura de otros cam- pus fuera de la ciudad de Monterrey, el Instituto de- finió una actividad expan- siva de su cultura y modelo educativos.
“Donde existe presencia del Tecnológico de Monterrey,
hay desarrollo”. Así resume Eliseo Vázquez Orozco el impacto que han tenido los egresados del Instituto en las diferentes regiones del país en don- de se ha levantado un campus. Para él, el Tecnológico tiene una influencia po- sitiva a través de los egresados que tra- bajan en empresas, organizaciones so- ciales o gobierno, en sus regiones. “He visto la transformación de lugares don- de no había campus del Tecnológico.
Hay una gran diferencia en el desarro- llo de la zona gracias a sus egresados”, comenta el Vicerrector de Administra- ción y Finanzas, responsable de llevar a buen puerto el crecimiento de la in- fraestructura, a la par de las mejores instituciones de educación superior en el mundo.
Dos buenos ejemplos de ese crecimien- to son el recién inaugurado Campus Morelia y el Campus Puebla, que inicia cursos en 2003; ambos impulsarán el crecimiento de la matrícula en los cam- pus del centro y occidente del país.
“Hay un enorme potencial para dupli- car el tamaño de la población estudian- til del Campus Ciudad de México, de 10 mil a 20 mil alumnos de preparatoria y profesional, y de 5 mil a 10 mil alumnos en el Campus Guadalajara”, observa Vázquez Orozco.
“Sólo en el Campus Monterrey se in- vertirán más de 120 millones de dóla- res en infraestructura”, explica. Esto, aunado a la capacitación de profesores y los fondos destinados a las becas y fi- nanciamientos hacen que la Vicerrectoría de Administración y Finanzas, como las demás, enfrente re- tos constantes.
El Tecnológico vive una constante reno- vación. El responsable de ella es Héctor Moreira, Vicerrector de Innovación y Desarrollo, quien crea programas de graduados de excelencia en las áreas de Humanidades, Economía, Ciencia Polí- tica y Administración Pública. A su car- go está la formación del Centro de De- sarrollo Empresarial, el cual promoverá la capacitación en las tendencias para el siglo 21, en materia de alta dirección de empresas.
El crecimiento que ha tenido el Tecno- lógico de Monterrey se debe a una visión compartida de futuro. La estrategia que
Con apoyo de la tecnología, el Tecnológico de Monterrey
ha hecho
de su modelo educativo,
su principal innovación.
cada vicerrector planea y de- sarrolla, está en función de las metas que el Instituto ha trazado para alcanzar la Mi- sión 2005. Es innegable que el reto es grande, pero se cuenta con estrategas de la educación del futuro capaces de enfrentarlo.
El Tecnológico del futuro El trabajo que realizan las vi- cerrectorías tiene como fina- lidad hacer del Tecnológico de Monterrey una institución educativa sólida, con los re- cursos humanos y físicos ap- tos para enfrentar los retos del futuro.
En opinión de Luis Caraza Tirado, el Tecnológico mantendrá su posición como una institución de educación superior de vanguardia. Su evolución lo llevará a de- sarrollar nuevas técnicas didácticas y a for- mar estudiantes cada vez más participati- vos. “El modelo educativo evolucionará aún más a través de la utilización de medios innovadores apoyados por
tecnología. Visualizo que todas las instalaciones reforzarán al modelo educativo: las bibliotecas se digitalizarán cada vez más, las cafeterías permitirán la conexión a mayores servicios de Internet y fomentarán el trabajo en equipo;
también los profesores entenderán mejor su papel de guías del aprendizaje”, dice.
Para Caraza Tirado, la educación del futuro no terminará a los 21 ó 25 años, sino que será perma- nente. “Los profesionistas ten- drán que estudiar más para man- tenerse al día, por lo que habrá de darse una especie de carrera educativa de por vida”. Prevé que tales profesionales tendrán de tres a cuatro títulos aca- démicos, muchos de los cuales habrán sido cursados en línea.
“La gente no puede ir a la escue- la cada 10 ó 15 años”, señala, por lo que entrarán a programas educativos virtuales que manten- drán sus conocimientos y habili- dades actualizados.
Hilda Cruz coincide y afirma que quien egresa de una uni- versidad con la idea de que ese grado servirá para siem- pre está equivocado. El títu- lo obtenido no garantiza la vida profesional de quien lo posee, “más bien representa que la persona ha recibido un
entrenamiento académico, que le per- mite autocapacitarse y mantenerse aler- ta de las nuevas tendencias”.
Con un talento directivo de primera, el Tecnológico de Monterrey avanza con el ánimo de mejorar y expandir sus servi- cios educativos a diferentes zonas del país y del mundo; consolidar el modelo de enseñanza aprendizaje en todos sus campus y mejorar la infraestructura tec- nológica destinada para ello.
Lo anterior, sumado a una administración eficiente de los recursos humanos y tec- nológicos, garantiza que el Tecnológico aporte lo mejor para un futuro mejor: per- sonas competitivas y comprometidas.
La infraestructura es clave para la excelencia.
Sólo en el Campus Monterrey, se invertirán, en el corto
plazo, 120 millones
de dólares en instalaciones.
Ordoñez
Para mayores informes, los interesados pueden comunicarse con Nadia Sustaita, de la Coordinación de Estudios de Posgrado en el Extranjero; acudir al Centro de Información de Programas Internacionales del Campus Monterrey; o llamar al teléfono (81) 8358 1400 extensión 4003, fax (81) 8328 4492, correo electrónico: [email protected].
E D U C A C I Ó N I N T E R N A C I O N A L
Becas de Posgrado
CANADÁ
Instituciones: Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional / Universidad de Montreal
Nivel de estudios ofrecido: Maestría, doctorado y posdoctorado
Áreas del conocimiento: Medicina, Agronomía, Computación, Ingeniería ambiental, Psicología, Educación, Comunicación, Administración, Economía, Finanzas, Sociología y Derecho Límite para la entrega
de documentos: Febrero de 2003
Instituciones: Gobierno de India/Becas a extranjeros Nivel de estudios ofrecido: Maestría, doctorado y posdoctorado
Áreas del conocimiento: Ciencias básicas, Ciencias computacionales y Humanidades Límite para la entrega
de documentos: Febrero de 2003
Instituciones: Becas del gobierno de Tailandia Nivel de estudios ofrecido: Maestría
Áreas del conocimiento: Ciencias básicas y Administración Límite para la entrega
de documentos: Febrero de 2003
Instituciones: Becas del Gobierno de Francia Nivel de estudios ofrecido: Maestría
Áreas del conocimiento: Arte, Economía, Humanidades, Arquitectura y Administración Límite para la entrega
de documentos: Enero de 2003
Instituciones: Becas del Gobierno de Finlandia/ Centro Finlandés de Intercambio Internacional
Nivel de estudios ofrecido: Maestría, doctorado, investigación y cursos de especialización
Áreas del conocimiento: Ciencias y Administración Límite para la entrega
de documentos: Febrero de 2003
Instituciones: Becas del Gobierno de Nueva Zelanda Nivel de estudios ofrecido: Maestría
Áreas del conocimiento: Agronomía y Biología Límite para la entrega
de documentos: Febrero de 2003
FRANCIA
FINLANDIA
S
i quieres ir a Pforzheim, Alemania, puedes tomar un avión y un tren.Ahora, para estudiar en la Univer- sidad de Pforzheim relato, paso por pa- so, lo que debes hacer, tomando en cuenta el proceso por el que yo pasé.
1. Cursar el Diplomado de Posgrado en el Extranjero, en el departamento de Programas Internacionales, del Campus Monterrey. En él recibes orientación de cómo cumplir con los requerimientos básicos para inscribirte en cualquier uni- versidad del mundo. Al terminar, obtienes información acerca de oportu- nidades de posgrado en el extranjero.
2. Comentar con el personal de Progra- mas Internacionales, el interés por ir a Pforzheim. Ahí, a su vez, lo comunican a la dirección de Programas Internaciona- les en Pforzheim.
3. Reunir los siguientes documentos, es- critos en inglés, y entregarlos en Programas Internacionales.
a) Resultados del examen GMAT, ma- yores o iguales a 550 puntos. Este exa- men sólo se puede presentar en las biblio- tecas Benjamín Franklin de Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey; cuesta 200 dólares. Para prepararse, existe un software con un valor de 600 pesos.
b) Resultados del examen TOEFL, en el que se haya obtenido una puntuación mayor o igual a 250. Ese examen se pre- senta en muchas sedes de México; cues- ta 110 dólares. El software para estudiar tiene un valor de 500 pesos. Para solici- tar hora y lugar de ambos exámenes hay que llamar a Baltimore, EUA, al teléfo- no 001 410 / 8438 160. Toma en cuenta que mucha gente presenta estos exámenes y, por lo mismo, no hay gran
disponibilidad de fechas. De modo que hay que aprovechar la oportunidad de presentar el TOEFL y el GMAT, y la mejor manera de hacerlo es preparándo- se bien. Los resultados tardan dos meses en llegar, cuando llegan. Desafortuna- damente, fuera de los Estados Unidos, ETS –la empresa “sin fines de lucro”
que coordina ambos exámenes– funcio- na bastante mal. Sobre el software de es- tudio, te conviene adquirirlo porque contiene ejercicios similares a los que vienen en el examen oficial, con tiempo real, que permite hacerte una idea del posible resultado.
c) Constancia que acredite tener al me- nos un año de experiencia laboral.
d) Currículum vitae.
e) Dos cartas de recomendación, de prefe- rencia una de algún maestro (carta académi- ca) y otra de algún jefe de trabajo (carta la- boral). Estos documentos permiten evaluar
Cómo llegar a Pforzheim, Alemania
INDIA
TAILANDIA NUEVA ZELANDA
Humberto Pedroza De Anda (IIS’99)
Para obtener información sobre otros programas o alternativas de estudio en el extranjero, consultar la siguiente dirección: http://www.mty.itesm.mx/rectoria/pi/posgrado
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Mayores informes:
Nadia Sustaita Tel. 8358 1400, ext. 4003
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Cursos de preparación
GMAT
(Graduate Management Admission Test)
GRE
(Graduate Record Examination)
TOEFL
(Test of English as a Foreign Language)
tu desempeño en la universidad y en el trabajo. Para elaborar estas cartas, pue- des utilizar un formato que propone la misma página digital de la universidad, y dar contestación a las preguntas específi- cas que ahí mismo se plantean.
f) Copia certificada, por notario público, del título universitario.
g) Copia certificada, por notario públi- co, de las calificaciones obtenidas en universidad, preparatoria y secundaria.
h) Dos fotografías recientes, tamaño pasaporte.
i) Cinco ensayos diferentes, con exten- sión no mayor a una página cada uno, sobre temas como “Por qué estudiar un MBA”, “Mis antecedentes personales”…
j) Solicitud de inscripción debidamente lle- na; este formato también está en Internet.
k) Lista y descripción de todos los cursos de matemáticas que se hayan tomado.
4. Tramitar una visa de estudiante, pues en Alemania solamente se puede perma- necer sin visa durante tres meses como tu- rista. Para ello, hay que acudir a la emba- jada alemana en la Ciudad de México, o a los consulados que existen en Guadalajara y Monterrey. En Monterrey, el teléfono es (81) 8335 1784 y (81) 8378 6078; en Guadalajara, (33) 3613 1414 y (33) 3613 9623. Como la visa de estudiante se otor- ga sólo por tres meses, al llegar a Alema- nia la embajada mexicana la prorroga por dos años. Este trámite debe hacerse una vez que hayas recibido la carta de acepta- ción por parte de la universidad. Los do- cumentos que debes presentar son éstos:
a) Dos copias del pasaporte b) Dos fotos tamaño pasaporte
c) Dos copias de la carta de aceptación a la universidad
d) Dos copias de los comprobantes de solvencia económica. Los padres de fa- milia deben acompañar al candidato.
5. Esperar recibir por parte de la Universidad de Pforzheim dos for- matos: una solicitud de beca y una carta
compromiso para estudiar en esa universi- dad y no en otra. En mi caso, gozo de una beca de 400 euros mensuales para gastos de manutención, pero también hay una beca Elite de 700 euros mensuales. Dado que la Universidad de Pforzheim es públi- ca, no hay que pagar colegiatura.
6. Contar, al momento de llegar a Alemania, con un seguro de gastos médi- cos mayores; comprobantes de pago de credenciales de estudiante (10 euros), biblioteca y computadoras (10 euros), cafeterías (2.50 euros), cooperación semestral para la federación alemana de estudiantes (41 euros). Ya en Alemania, puedes tomar cursos gratuitos de idioma.
Sobre alojamientos autorizados, la misma universidad envía información.
7. Últimas recomendaciones antes de viajar:
a) Considera la conveniencia de llevar o no una computadora portátil. Los precios de las computadoras en Alemania son más bajos que en México. Además, como en cualquier universidad, siempre se puede acudir a los laboratorios de cómputo.
b) Comprar el boleto con anticipación para conseguir tarifas económicas de estudiante.
Para ello, es preciso obtener una credencial Mundo Joven. En algunas ciudades no hay oficinas de Mundo Joven, pero hay agencias de viajes que tramitan las credenciales.
c) Conseguir información pormenorizada acerca de horarios y costos de servicios en trenes, autobuses, taxis, bancos, tiendas…
d) Prepararse para el clima extremoso. En verano se alcanzan 38 grados centígrados y en invierno, hasta 20 grados bajo cero.
e) Antes de viajar a Alemania, realizar chequeos generales de la dentadura, piel, corazón… Resulta preciso desparasitarse.
f) Renunciar al empleo actual un mes antes de partir, a fin de preparar el viaje.
Todo este proceso tarda, aproximada- mente, un año a tiempo parcial. Parece un poco largo, pero Pforzheim bien vale la pena.
• Programas 100 % garantizados
• Aceptados a nivel mundial
• Maestros expertos
• Incluyen software especializado en prácticas por computadoras (CAT)
DESDE EL TEC
La cultura de la
negociación en México
A
la hora de negociar, sea el precio de algún producto en la econo- mía informal o un contrato por millones de dólares, todos tenemos un estilo propio. Y es que la habilidad de negociación de una persona es resultado de su infancia, su entorno familiar, su profesión, su cultura empresarial… en suma, es el resultado de sus experiencias en la vida.En los últimos 10 años, la negociación como práctica metodológica ha tenido una mayor atención. Esto se explica por la complejidad de los proyectos involu- crados, el hecho de que los jugadores sean globales y múltiples, la competen- cia vaya en aumento y el cliente esté más informado.
Hemos pasado de tácticas y arti- mañas a métodos de negocia- ción y de toma de decisiones, teoría de juegos, análisis de al- ternativas… Hoy se requiere entender otras culturas, tácticas y procesos de negociación para obtener mejores beneficios para ambas partes. El individuo con poder de negociación lo practi- ca éticamente, porque lo que ahora importa es conservar a los clientes por un largo plazo.
Pese a que en el mundo formal de los negocios –como en la vi- da cotidiana– se viven de conti- nuo múltiples procesos de ne- gociación, escasean los estudios que permitan conocer, a rasgos generales, el estilo que los mexi- canos tenemos para negociar.
Considerando esto, la consulto- ra Global Azez ha replicado en México el esquema de negocia- ciones interculturales de Jes- wald Salacuse, profesor de la Universidad de Harvard.
por Habib Chamoun Nicolás (IQA’82)
En cualquier ámbito profesional, se negocia a cada momento.
Conocer profundamente a los clientes puede ser determinante.
Para ello, lo primero es saber cómo hombres y mujeres mexicanos apuntan a sus objetivos.
Mauricio Olivares
Para ello, la firma entrevistó a grupos de hombres y mujeres que cursaron talleres de negociación en diez ciudades de Mé- xico. En total, se encuestó a 600 perso- nas. Los resultados fueron generalizados bajo los grupos “abogados”, “empleados de gobierno” y “profesionales científicos o tecnológicos”, dividiéndose a su vez cada grupo en hombres y mujeres.
Siguiendo a Salacuse, él define nueve puntos que caracterizan un proceso de negociación:
1. Meta de la negociación: ¿contrato o re- lación? - Tiene que ver con el hecho de negociar para conseguir específicamente un contrato, o bien, para desarrollar una relación a largo plazo.
2. Actitud hacia la negociación: ¿ganar- ganar o ganar-perder? - En la primera actitud, ambas partes buscan un benefi- cio de todos los involucrados; en la otra opción, una de las partes debe ceder as- pectos significativos para lograr el trato.
3. Estilo personal: ¿informal o formal? - Un negociador formal procura dirigirse a los participantes por sus títulos y evita las relaciones muy familiares o personales.
En contraste, el negociador informal busca una relación más amigable y perso- nal, tratando de crear un ambiente casual y confortable para la negociación.
4. Comunicación: ¿directa o indirecta? - La primera se refiere a aquella comunica- ción que utiliza frases simples y contun- dentes para definir situaciones. La comu- nicación indirecta asume que la otra par- te tiene un nivel de comprensión signifi- cativamente alto, de tal modo que prefie- re utilizar rodeos o insinuaciones para expresar una opinión o una decisión.
5. Sensibilidad al tiempo: ¿alta o baja? - Una sensibilidad alta por el valor del tiempo
refleja un fuerte apego a la puntualidad y formalidad en los compromisos para la to- ma de decisiones y cumplimientos. La baja sensibilidad se representa por una mayor fle- xibilidad en cambios de fechas importantes y menos puntualidad para las citas.
6. Importancia de las emociones: ¿alta o baja? - Algunos negociadores tratan de esconder cualquier sentimiento, en cam- bio otros no dudan en demostrar sus res- puestas o decisiones emocionalmente.
7. Formato de acuerdos: ¿específico o gene- ral? - Un formato de tipo específico se refiere a la redacción detallada de todos los aspectos relacionados con el trato.
Los contratos generales, en cambio, no cubren todos los puntos y se dejan in- tencionalmente abiertos para conti- nuar la relación.
8. Organización de equipos: ¿lide- razgo o consenso? - En algunas cultu- ras, las decisiones de grupo son toma- das por un solo líder, de un modo más autocrático. En otras, hay una tenden- cia a encontrar soluciones y conclusio- nes en equipo.
9. Capacidad de correr riesgos: ¿alta o ba- ja? - Los negociadores con alta capaci- dad de correr riesgos realizan negocios con mayor grado de incertidumbre. En cambio, los de una baja capacidad de riesgo, se esperan a conocer todos los de- talles antes de cerrar cualquier trato, a fin de evitar complicaciones.
Cómo se negocia en México Siguiendo el esquema de negociaciones interculturales de Salacuse, las encuestas realizadas revelaron que existen diferen- cias importantes entre hombres con dis- tintas ocupaciones, lo cual no parece ocurrir entre mujeres, cuyas respuestas, por tanto, se reportaron como un todo.
1. ¿Contrato o relación? Los hombres que se mostraron más enfocados en la meta de contratos fueron los aboga- dos, con más de un 70 por ciento de los entrevistados favoreciendo esta op- ción; le siguieron los empleados de go- bierno, con un 60 por ciento; los pro- fesionistas con carreras científicas o tecnológicas, con un 43 por ciento; y las mujeres, con un 32 por ciento. Re- sulta entonces que para las mujeres lo
En el ambiente mexicano de los negocios, las mujeres
se arriesgan más que los hombres.
Mauricio Olivares
DESDE EL TEC
más importante es la relación y no el contrato.
También se observaron influencias geo- gráficas en esta categoría. En ciudades como México, Monterrey y Guadalaja- ra, el contrato se vio más favorecido; no así en ciudades como Veracruz y Méri- da, en las que la relación resultó de ma- yor importancia.
Podemos decir que tradicionalmente la cultura en México no es de contratos, sino de relaciones. Posiblemente la razón por la que en las mayores urbes de México el contrato resulta más importante que la re- lación sea su mayor exposición a culturas extranjeras y corporativos globalizados. En
estos casos se hace fundamental poner en blanco y negro los acuerdos, y evitar posi- bles riesgos. Sin embargo, es bueno tener en cuenta que hay otras regiones de Méxi- co en donde un fuerte apretón de manos da mayor seguridad en la negociación de ambas partes que un contrato firmado.
2. ¿Ganar-ganar o ganar-perder? Los re- sultados sugieren que más de un 80 por ciento de los mexicanos muestra una acti- tud ganar-ganar en el contexto de una negociación; aunque en el grupo de em- pleados de gobierno, más de un 45 por ciento se manifestó por las negociaciones de ganar-perder. En algunos casos, se ha detectado que el impacto emocional en la cultura mexicana afecta al extremo de no
importar si se pierde una negociación, con la condición de que la otra parte no gane; con lo que se origina una situación perder-perder.
3. ¿Informal o formal? Un 55 por ciento del grupo de profesionales en áreas de ciencia o tecnología mostró preferencia por las nego- ciaciones informales; lo mismo el grupo de mujeres, con un 43 por ciento. En cambio, los empleados de gobierno optaron por la negociación formal en un 62 por ciento.
4. ¿Directa o indirecta? El grupo de mu- jeres manifestó en un 89.5 por ciento su preferencia por realizar negociaciones en forma directa; los empleados de gobier- no un 80 por ciento; y los científicos un 75 por ciento. En otras ocasiones, al rea- lizar estudios similares con trabajadores administrativos, éstos han resultado ser los más proclives a negociar de manera indirecta, con un 30 por ciento de prefe- rencia sobre el modo directo.
5. ¿Sensibilidad alta o baja al tiempo? La sensibilidad temporal resultó ser mayor en- tre el grupo de científicos (82 por ciento), que entre las mujeres (72 por ciento) y los abogados (70 por ciento). En el caso de los empleados de gobierno, un 56 por ciento mostró sensibilidad alta a la puntualidad.
Aunque en general la cultura mexicana respecto a la negociación es de ganar-ganar, a muchos hombres no les importa tanto que la otra parte gane. Son contundentes para dar en el blanco.
DESDE EL TEC
Mauricio Olivares
De nuevo se observó un mayor efecto de esta variable en función del área geográ- fica. Así, en México, Guadalajara y Mon- terrey se encontró mayor sensibilidad al tiempo que en ciudades como Veracruz y Mérida. La puntualidad es, pues, un punto de diferencia. Para otras culturas, llegar fuera de tiempo provoca una per- cepción de falta de respeto y de interés o, en su ausencia, falta de compromiso.
6. ¿Importancia alta o baja de las emocio- nes? El grupo de mujeres reflejó una alta sensibilidad a las emociones (68 por cien- to). Cuando se ha entrevistado a hom- bres propietarios de empresas pequeñas y medianas, ellos han mostrado escasos ín- dices de sensibilidad (30 por ciento).
7. ¿Formatos específicos o generales? En general, los grupos observados parecie- ron preferir ser específicos en el momen- to de negociar, sobre todo los abogados, las mujeres y los técnicos especialistas.
8. ¿Liderazgo o consenso? Los grupos ob- servados mostraron, de manera general, una tendencia al consenso; aunque las
mujeres y los abogados tuvieron una li- gera inclinación a las decisiones de un solo líder (55 por ciento).
9. ¿Capacidad alta o baja de tomar ries- gos? Las mujeres dijeron preferir la toma de riesgos (72 por ciento); en cambio, el grupo de los empleados de gobierno de- mostró la más baja preferencia en esta di- rección (48 por ciento).
Perfil típico de la cultura de negociación mexicana Es preciso señalar que los resultados pre- sentados en este artículo son prelimina- res y no son rigurosos, por lo que no han de inferirse reglas ni estereotipos. De cualquier modo, estamos en posibilida- des de sugerir un perfil típico desde el cual las personas mexicanas negocian.
1. El hombre tiene un estilo de negociar duro y busca negociaciones ganar-ganar.
2. La mujer toma decisiones cautelosa- mente, pues necesita tener todos los
ángulos cubiertos antes de llegar a un acuerdo. Su estilo de negociación es más enfocado a lo específico que a lo general; se fija en los detalles.
Es verdad que el desarrollo de un nego- cio consiste en una buena dosis de intui- ción y olfato, pero también lo es el he- cho de que una educada comprensión de las variables que afectan la negociación tiene su peso específico.
La cultura es fundamental, ya que no só- lo negociamos en un contexto empresa- rial, sino también personal. Las diversas actividades y formaciones profesionales afectan el estilo de negociación, así como la edad y el sexo. Estar informados ple- namente de estas características nos hace mejores profesionales y humanos a la ho- ra de entrar en el juego cotidiano de la negociación.
Habib Chamoun Nicolás (IQA’82) es consultor de Global Azez y profesor de la Escuela de Graduados en Administración, del Campus Monterrey. Es autor del libro Desarrollo de Negocios.
DESDE EL TEC
D
esde el fin de la Segunda Gue- rra Mundial, el escenario inter- nacional se configuró de acuer- do con la confrontación entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Uno de los legados más firmes de esa época tuvo que ver con la forma en que los america- nos lograron que “el mundo libre” acep- tara como suyos muchos de los valores e ideales americanos: el rechazo a los pac- tos secretos, la democracia y los derechos humanos y, en general, una aceptación de su modelo de consumo.Durante la década de los noventa, se ace- leró una redistribución de poder entre los Estados, los mercados y la sociedad civil, que hizo perder peso a los primeros frente a los otros dos sectores. Apoyados
por la tecnología y la globalización, las empresas, los individuos, las organizacio- nes no gubernamentales y las organiza- ciones multinacionales se han estrenado como actores internacionales y actúan al lado del Estado impulsado cambios.
A este respecto, Jessica Matthews, de la Fundación Carnegie para la Paz Interna- cional, distingue nuevos retos (en rigu- roso orden), tales como el terrorismo, el crimen organizado, el narcotráfico, los conflictos étnicos, la explosión demográ- fica (como la que mantiene vigente el conflicto palestino-israelí), los daños ecológicos y la pobreza.
Estos retos requieren otros esquemas de cooperación en seguridad, como se hizo
patente cuando la Organización del Tra- tado del Atlántico Norte rompió las re- glas de la ONU y se embarcó en una de las guerras que también han distinguido a este periodo por ser intensivas en tec- nología: la intervención en los Balcanes en 1999, que no contó con el aval del Consejo de Seguridad.
Asimismo, durante la década de los no- venta, las sucesivas crisis financieras en Asia y las principales economías emer- gentes del Tercer Mundo condujeron a un incremento en la cooperación internacional, lo que aceleró la interde- pendencia económica, haciendo nota- ble la urgencia de una reorganización de los esquemas de las principales orga- nizaciones financieras internacionales.
Obviamente, un mundo con estas carac- terísticas requiere un cambio de estrate- gias de política exterior. Es así que la ad- ministración de George Bush reconoce que el sistema internacional es distinto al de la Guerra Fría pero, por otro lado, si- gue un razonamiento que adapta la polí- tica de contención –lucha global utiliza- da desde 1950 para detener al comunis- mo, la cual dividió al mundo en comu- nistas y anticomunistas–. Es decir, consi- dera que sólo ha variado el enemigo –de comunistas a terroristas–, cuando es evi- dente la diferencia de enemigos y la complejidad de las tareas.
La imperiosa necesidad estadounidense de que la ONU comparta totalmente sus preocupaciones y le dé carta blanca para invadir Iraq lleva a pensar en el unilatera- lismo, idea que, desde luego, no es nueva.
Un cambio de reglas
Gabriela de la Paz Meléndez
La imagen de jugar con soldaditos une a niños de todas partes del mundo. Pero no es tan tierna cuando sólo una persona, una nación, un tipo de intereses juegan a los soldaditos.
No, cuando implica un cambio de reglas, a las más crudas de la barbarie y el neoimperialismo.
Reuters
Desde mucho antes del 11 de septiembre del año pasado, el unilateralismo desplegó una mayor con- frontación con China, las enormes dis- crepancias con la Unión Europea por el nuevo Sistema Nacional de Defensa que permitiría la construcción de un escudo de misiles antibalísticos –prohibido por los tratados de armas firmados en los se- tenta y ochenta– y la resistencia a ratifi- car los Protocolos de Kyoto –que le va- lió a Bush el apodo de “texano tóxico”
en la prensa europea–. Los dos últimos puntos equivalen a un rearme nuclear y a la promoción abierta a la contamina- ción mundial.
A diferencia de sus dos predecesores, Bush rechazaba las intervenciones, inclu- so dudaba respaldar la permanencia de tropas americanas en Kosovo y Medio Oriente. Todo, menos el choque conti- nuo con Saddam Hussein, parecía care- cer de importancia. Pero si Estados Uni- dos desea ser un poder unipolar tiene que aceptar los compromisos que conlle- va esta posición, y entonces habría que pedir su intervención militar en todos los conflictos, no sólo en aquellos en donde evidentemente se dañan sus intereses.
Habría que responsabilizarlo también por no actuar en situaciones similares a las del genocidio de Ruanda en 1994, que es justo a lo que Bush se opone.
Probablemente los atentados del 11 de septiembre han servido como un catali- zador de los cambios que se habían producido de forma desordenada desde hacía más de diez años. La facilidad con la que Estados Unidos logró el apoyo
de sus aliados –casi sin oposición de nin- gún país del mundo– para realizar la Operación Libertad Duradera, más su relativo éxito, llevan a lo que John Iken- berry llama “visión neoimperialista”.
Con ella, el gobierno de Bush actúa co- mo potencia unipolar: establece estánda- res a nivel global, determina cuáles son las amenazas, media entre los países en conflicto (siempre y cuando convenga a sus intereses), y utiliza la fuerza.
La “doctrina” Bush es parte de este uni- polarismo, acompañada de la arrogancia y el unilateralismo que ha caracterizado a su administración desde sus inicios.
La política exterior estadounidense ha ac- tuado al margen de Europa, Asia y el resto del continente. La doctrina de “o están con nosotros o están con los terroristas” incu- rre en una división maniquea del mundo.
Es un hecho que Estados Unidos no puede escapar del papel de potencia en un mundo que ahora tiene una clara ten- dencia unipolar. A falta de un enemigo visible y con el afán de dejar un legado, los derechos humanos fueron un tema predominante para la administración Clinton, en un interés genuino que recu- peraba los ideales de Woodrow Wilson y los esfuerzos de Jimmy Carter; sin em- bargo, el panorama internacional no fue lo suficientemente claro como para sen- tar un firme precedente.
George Bush ahora actúa al margen de mu- chos principios internacionales auspiciados
por Estados Unidos en el pasado y, con ello, hace a un lado la oportunidad de repe- tir el papel de Woodrow Wilson y Franklin D. Roosevelt, quienes ejercieron su lideraz- go y lograron que otros países aceptaran las ideas del libre comercio, la democracia y la defensa de los derechos humanos.
Para ejercer tal liderazgo, requiere hacer a un lado su visión egocéntrica, según la cual, no hay asuntos más importantes ni intereses tan válidos como los suyos. Al pretender una invasión a Iraq sólo con el aval de su Congreso y no del Consejo de Seguridad de la ONU, hace aparecer a las instituciones y leyes estadounidenses como superiores a las de cualquier otro Estado, haciéndolas prevalecer incluso por encima de los dictados de organis- mos internacionales.
Por otro lado, las reglas que todos están obligados a cumplir son una excepción para los estadounidenses, y estos hechos –de los que abundan ejemplos– son una evidencia de cómo la actual administra- ción Bush rompe con los paradigmas in- ternacionales. El riesgo estriba en que, al hacerlo, no propone sustitutos ad hoc pa- ra la nueva situación mundial.
Gabriela de la Paz Meléndez es profesora de Humanidades y colaboradora del Centro de Estudios sobre Norteamérica, en el Campus Monterrey.
Reuters
DESDE EL TEC
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ace nueve años, Samuel Hun- tington escribió su, ahora clási- co, Choque de civilizaciones. En este texto, planteó que los conflictos contemporáneos se darían en el terreno de las disputas culturales entre Occiden- te y Oriente. Además del Islam, introdu- jo como variable las divisiones culturales entre el Cristianismo de Occidente y el Cristianismo de Oriente. De acuerdo con su visión, la última fase de la evolu- ción de los conflictos será entre civiliza- ciones (entidades culturales).Pero en la historia de la humanidad po- demos encontrar precedentes en mate- ria de choques culturales, tal es el caso de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), la limpieza étnica de ar- menios por parte de otomanos, los con- flictos constantes en los Balcanes, las Cruzadas, las invasiones musulmanas en la Europa medieval... En todo caso, los conflictos culturales –a partir de la Revolución Francesa– se concentraron
entre naciones y luego entre ideologías –a partir de la Primera Guerra Mun- dial– y lo que parece reciente es que, después de la caída de la Cortina de Hierro, ha vuelto el conflicto entre en- tidades culturales que tampoco son del todo nuevas: serbios y croatas, palesti- nos e israelíes, hindúes y paquistaníes, tutsies y hutus…
Ahora lo que vemos es una mezcla ecléc- tica de factores de conflicto, a tono con la posmodernidad. El resultado es una gue- rra entre posiciones fundamentalistas ju- deo-cristianas, enfrentadas al radicalismo islámico, es decir, una guerra dogmática cuyo botín principal son los recursos que pueden transformarse en energéticos, ta- les como el petróleo, el gas y –en un fu- turo muy próximo– el agua.
Hemos sido testigos, en todo el siglo pasa- do y en lo que va de éste, de los embates bélicos que ha llevado a cabo el gobierno estadounidense, desde Panamá en 1901
Reminiscencias
orden mundial
Salvador Leetoy (LEM’96, MCO’98)
de un viejo
A declararse en favor o en contra de Estados Unidos, ha llamado el gobierno de la única potencia mundial. Pero las cosas no son tan sencillas,
cuando la primera opción significa favorecer el genocidio, el hambre, la guerra,
los negocios más viles que puede hacer algún ser humano. No, cuando se trata
de hacer explotar la Guerra Fría, que creíamos parte de un viejo orden mundial.
hasta Afganistán en 2001, y ahora –a menos de que la opinión pública haga su labor– en Iraq. Han sido más de cien años en los que la explotación de recursos y sitios estratégi- cos se ha constituido en el común denomi- nador. Aunque hay que decir que ahora la justificación de la guerra cuenta con motiva- ciones divinas y el móvil del terrorismo, he- cho que inauguró el presidente Ronald Reagan desde la década de los ochenta.
Vale la pena traer a la memoria las refle- xiones de Noam Chomsky, quien re- cuerda que el único país que ha sido de- nunciado y enjuiciado como estado te- rrorista ha sido Estados Unidos. Du- rante la primera mitad de los años ochenta, Nicaragua denunció a Estados Unidos ante la Corte Mundial, el Con- sejo de Seguridad y la Asamblea Gene- ral de la Organización de las Naciones Unidas, con el resultado de un fallo de los tres organismos en favor del país la- tinoamericano. La acusación se debió al abierto financiamiento que el gobierno
de Estados Unidos hacía a la contra, un ejército de mercenarios cuyo fin era de- sestabilizar al gobierno nicaragüense de izquierda. Sin embargo, Estados Unidos vetó las tres resoluciones y prevaleció la fuerza sobre la justicia.
Pero su papel de terrorista se remonta más atrás, a la época de la Guerra Fría, cuando los gobiernos estadounidenses aparecían ante la opinión pública co- mo “protectores de la libertad”, en contra de gobiernos a los que acusa- ban de comunistas o nacionalistas, co- mo los centroamericanos.
Este papel se ha hecho más evidente a partir del 11 de septiembre de 2001, cuando George Bush –siguiendo los pa- sos bélicos de su padre– lanzó un con- troversial ataque a Afganistán, lo que provocó el desplazamiento de una mul- titud, ya de por sí al borde de la inani- ción (los datos más moderados hablan de 3 millones de personas).
Si se entiende al terrorismo como el ase- sinato aleatorio de civiles, sin espíritu mi- litar, pues se evita el combate directo con el ejército, podemos concluir que los ata- ques a Afganistán pueden definirse como hechos terroristas.
Bush ha utilizado un discurso “armagedo- nista”, en el que clama por la postura de un dios no neutral para justificar su lucha contra el “eje del mal”. Por otro lado, los talibán también plantearon una guerra santa o yihad. Éstos fueron, alguna vez, aliados de los estadounidenses cuando re- cibían su apoyo, financiero y táctico, para derrocar al gobierno laico afgano que, al verse acorralado, le pidió apoyo a la Unión Soviética. Lo que se llamó la invasión so- viética en Afganistán –que provocó el boi- cot de los Juegos Olímpicos de Moscú–
fue en realidad una invasión combinada entre estadounidenses y soviéticos.
Inclusive, James Petras ha comentado que Zbigniew Brzezinski, el asesor de
Reuters
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seguridad nacional de Carter, se jactó abiertamente de que la intervención mi- litar estadounidense comenzó seis meses antes de que los soviéticos ingresaran a Afganistán, y que fue diseñada para de- bilitar al régimen de Kabul y obligarlo a presionar a las tropas terrestres soviéti- cas, de modo que éstas se fueran y el control lo tuviera Estados Unidos. Pero el credo talibán, inspirado por la secta wahabí que gobierna Arabia Saudí, era demasiado cruento para ser dócil con el yugo norteamericano. Se distinguen, pues, dos frentes dogmáticos, tal y como sucedió en la Guerra de los Treinta Años: por un lado, los wahabís y, por el otro, ultras cristianos y sionistas.
Pero el conflicto actual entre Occidente y Oriente tiene una veta mucho más te- rrenal: los energéticos, sobre todo el petróleo. Una de las razones para atacar Medio Oriente es desestabilizar la zona, a fin de elevar los precios del crudo. No hay más que recordar que los Bush son petroleros y, como tales, fueron afecta- dos cuando, ante el anuncio de Saddam Hussein de dejar entrar a los inspecto- res de la ONU, el precio del barril bajó un dólar. La lógica de los Bush es crear tensión en el Pérsico y, una vez elevados los precios del petróleo, hacer uso de los recursos del Golfo de Guinea, sobre todo, de las reservas nigerianas que son, entre otras, las que están en la mira de
los intereses estadounidenses. Hay que agregar que Rusia explota los recursos del Caspio y tenemos un nuevo orden petrolero mundial.
Esta conformación tétrica del nuevo orden geopolítico pone en peligro la paz mundial y a la propia humanidad.
La opinión pública aquí resulta esen- cial, ya que es la única que puede dete- ner el totalitarismo en que el G-8 ha convertido a la democracia liberal. Es- ta opinión pública, crítica y activa, de- be salir a las calles, opinar, cuestionar y pedir, cada vez más, evidencias para la acción de un gobierno. De hecho, he- mos sido testigos de movilizaciones so- ciales que no son fortuitas. El cuestio- namiento al neoliberalismo ha sido causa común.
Los nuevos movimientos de contracul- tura se comienzan a trazar desde una óptica crítica a la globalización, la cual impone dos tipos de papeles: o se es globalizador o se es globalizado.
El país globalizador es aquella nación he- gemónica que exige apertura comercial indiscriminada, pero que en el seno de su
La razón por la cual se quiere lanzar al mundo a una guerra es la lucha por los energéticos. Los Bush, apoyados por el ejército más poderoso del planeta, intentan sostener
altos los precios del crudo y, para ello, llegan a extremos como sostener que Dios mismo está de su lado.
Reuters
país es proteccionista. El clásico caso es un país del G-8.
Un Estado globalizado, en cambio, se abre indiscriminadamente al comercio exterior –sobre todo sus materias pri- mas– y deja desprotegida a su industria nacional porque, de no hacerlo, puede verse sujeta a graves penalizaciones co- merciales. Éste es el caso de los países en vías de desarrollo. No hay más que ver a Argentina, que después de los go- biernos tecnócratas de Ménem y De la Rúa, se enfrenta a la peor crisis econó- mica de su historia. El pueblo argentino fue el chivo expiatorio del capitalismo salvaje y de la corrupción de sus gober- nantes e inversionistas extranjeros. Y na- die acudió a su ayuda porque Argentina le apostó a la Unión Europea –sobre to- do a España–, y el FMI; el Banco Mun- dial o el gobierno estadounidense, al no tener intereses económicos ahí, la aban- donaron a su suerte. Con Brasil y Méxi- co no ha sucedido así, debido a las gran- des inversiones extranjeras de Estados Unidos; en el caso de México, existe además el interés estratégico por el pe- tróleo y el agua.
Estas circunstancias han creado el deba- te globalifílico versus globalifóbico; los primeros resultan ser los muy poco pri- vilegiados de la tecnocracia y, los segun- dos, los desplazados del estado de bie- nestar. Las movilizaciones en Niza, Pra- ga, Québec, Cancún, Monterrey, Géno- va… no son espontáneas y, a pesar de que también se unen grupos vandálicos, no podemos dejar de lado que estos movimientos son mucho más serios y justificados de lo que pueden pensar los tecnócratas.
En el Foro Mun- dial Alterno de Porto Alegre, en febrero de 2002, se presentaron intelectuales de la talla de Gore Vidal, Noam Chomsky, James Petras, Naomi Klein, José Bobe y Manuel Váz- quez Montalbán, quienes pronun- ciaron fuertes
críticas al neoliberalismo. Éstas van diri- gidas, principalmente, a los efectos de la implantación de esta doctrina económi- ca: polarización de riquezas y la confor- mación de un renovado imperialismo económico.
El fracaso rotundo de las medidas neoli- berales y su creación constante de po- breza, ante la conformación de oligopo- lios económicos, ha sido evidente, sobre todo en los países que eufemísticamente se denominan en “vías de desarrollo” o
“emergentes”.
Estamos inmersos en un nuevo orden mundial que en realidad resulta ser una reminiscencia de un viejo orden. Si bien el neoimperialismo contemporáneo no está del todo basado en Estados-nación como alguna vez fue, ahora los grandes capitales transnacionales son los protago- nistas, ya que el problema del liberalismo actual no resulta de su esencia misma, pues su naturaleza es teóricamente acep- table, sino de que el Estado ha quitado las manos de las fuerzas económicas, pe- ro no los políticos. Los casos de Enron y
WorldCom muestran a empresas privadas con capital de políticos involucrados y consecuentes conflictos de intereses. En México resulta igual.
Insisto: la única fuente de cambio será la fuerza de la opinión pública. Los univer- sitarios y profesionistas hemos sido privi- legiados al recibir una educación, y pode- mos ser factor de cambio. Parece difícil pero alguien lo tiene que hacer. A pesar del neomacartismo estadounidense, de las aterradoras elecciones francesas con un Le Pen que llegó a la segunda vuelta y de los gobiernos de los B Brothers (Blair, Bush y Berlusconi), la izquierda ha gana- do en Suecia, Alemania y Brasil. Eso alienta, sin duda.
Durante más de 100 años, desde Panamá en 1901 hasta Afganistán en 2001, los embates
bélicos estadounidenses han tenido, como móvil, la explotación de recursos y sitios estratégicos.
Para saber más:
Walzer, M. (2001). Guerras justas e injustas. Barcelona:
Paidós.
Reuters
Salvador Leetoy (LEM’96, MCO’98) es profesor en el departamento de Comunicación, del Campus Guadalajara.
Visión
por Aída Alejandra Ojeda Solís (LCC’96, MMT’02)
A
13 años del fin oficial de la Guerra Fría, la imagen de un nuevo orden mundial se tra- za con tambores de guerra que suenan mientras los grandes proble- mas humanos –la pobreza, el hambre, la contaminación ambiental…– parecen irresolubles ante la falta de talento de los pintores, los grandes tomadores de deci- siones del poder global.Desaparecido el fantasma del comunis- mo, la celebración del fin de las ideolo- gías ha visto aparecer 100 millones de nuevos pobres, 67 millones de personas que requieren ayuda alimentaria urgente y 30 países en situación de miseria y de- gradación, de acuerdo con cifras de la Organización de las Naciones Unidas.
Se suman a ello la contaminación am- biental y la ampliación de la capa de ozono.
Como nunca antes, la posición del go- bierno estadounidense, reacia a dejar de lado sus propios intereses económicos, desdibuja la construcción de un mundo mejor. Temas como el uso más eficiente de la energía y la eterna búsqueda de la igualdad social han pasado a un segundo plano en las últimas décadas, gracias, en gran parte, a su postura.
A contracorriente, humanistas, tecnólo- gos, ecologistas y científicos hacen im- portantes esfuerzos para que las pincela- das en ese lienzo del nuevo orden mun- dial sean más promisorias. Todos coinci- den en que el color y el terminado de la obra dependen de la inteligencia, la crea- tividad y los valores de su verdadera ar- tista, la humanidad. Coinciden en que un futuro sustentable es posible.
Delineados del presente con la sombra del pasado Las sociedades actuales están constitui- das sobre una base que si bien ha gene- rado desarrollo, también ha derivado en sobrepoblación, pobreza y caos ur- bano. Los trazos dados en el pasado por gobiernos, empresas y sociedades carecieron de una visión de largo plazo que condujera a un estado de bienestar sustentable, de ahí que el reto para el futuro cercano consista en cambiar esta tendencia.
En los pasados 10 años, el ingreso total mundial creció a un promedio de 2.5 por ciento anual; con todo, hay 100 millones de nuevos pobres. De las 100 economías más grandes, 51 son corporaciones, más que países. De la pirámide social, el 1 por ciento de los de arriba tiene el mismo in- greso que el 57 por ciento de los de aba- jo. Y la disparidad sigue creciendo.
En los últimos 30 años, la población de La- tinoamérica ha aumentado en un 74 por ciento. Mientras los analistas discuten qué proporción se encuentra en estado de po- breza (el 40 ó el 70 por ciento), lo innega- ble es que el número resulta alarmante. Co- mo el mundo mismo, Latinoamérica no es pobre, sólo es desigual; solucionar semejan- te situación es el reto más urgente.
Óscar Aguilar Juárez (MIA’94), director del Centro de Calidad Ambiental del Cam- pus Guadalajara, opina que en estas condi- ciones el desarrollo sustentable es casi im- posible, toda vez que no se puede pedir, por ejemplo, que los campesinos cambien su forma de explotar la tierra y comiencen a hacer un buen uso de sus recursos natu- rales “si lo que les interesa es sobrevivir”.
Dice que si los gobiernos y las empresas no apoyan a las comunidades agrícolas, éstas, al agotar la tierra, deforestarán otras zonas para sembrar o criar ganado y mantener así su modo de subsistencia.
Se suma a esto que la brecha entre paí- ses desarrollados y en desarrollo se
incrementa cada vez más; así, el con- traste es mayúsculo entre sectores y re- giones con necesidades imperiosas que apenas reciben apoyo, y regiones como Europa y Norteamérica que protegen muy bien sus mercados internos. Una de las consecuencias de tal miopía es la emigración de los campesinos a las ciu- dades, para venir a encontrarse con la realidad de un nivel de vida aún más ba- jo, al vivir en los perímetros, carentes de los servicios urbanos elementales.
Esta tendencia seguirá así de no hacerse algo pronto. “Debemos cubrir las nece- sidades más elementales de las personas, para luego darles educación y así crear otros polos de desarrollo”, expresa Agui- lar Juárez. Sólo así se construirá un cír- culo virtuoso.
Con esta idea coincide Martín Bremer Bremer, profesor e investigador del Cen- tro de Calidad Ambiental del Campus Monterrey. En su opinión, la humanidad debe dejar de ver los problemas sólo en su relación causa-efecto, y empezar a pensar en cómo todo se integra en un sistema in- terdependiente. Un problema grave, seña- la, es no tener este enfoque en la educa- ción superior que reciben las personas que luego toman decisiones en empresas o de- pendencias gubernamentales. Advierte que enseñar disciplinas por separado no forja en los profesionistas una visión inte- gral de la realidad, con lo cual no sorpren- de que tomen decisiones unilateralmente.