Andrés Luis Ángel San Martín Medina
Andrés Luis Ángel San Martín Medina
C o l e C C i ó n M A Y o R Patrimonio natural y Cultural
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El Ranchito. Una historia del corazón de Toluca
© Primera edición: Secretaría de Cultura y Turismo del Gobierno del estado de México, 2021
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Textos
© Andrés luis Ángel San Martín Medina
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ISBN: 978-607-490-377-5
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número de autorización del Consejo editorial de la Administración Pública estatal
Ce: 226/01/30/21
impreso en México/Printed in Mexico
Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio o procedimiento, sin la autorización previa de la Secretaría de Cultura y Turismo del Gobierno del estado de México, a través del Consejo editorial de la Administración Pública estatal.
andrés luis Ángel san martín medina
El Ranchito, comunidad y templo, dedica estas páginas a todas las personas
que han sufrido la terrible pandemia, popularmente llamada coronavirus,
en nuestra ciudad de Toluca, el estado de México
toda la república y las personas
del mundo entero
andrés luis ángel san martín medina, c. p.
rodolfo sánchez ramírez
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prólogo
Cada ciudad y cada pueblo se ven adornados por construcciones y lugares emblemáticos en lo que refiere al arte, la cultura, la historia y su significa- ción dentro de un mundo urbano en búsqueda permanente de valores. Sin duda, el Ranchito —o templo de San José, el Ranchito, y, si me apuran, la comunidad del Ranchito— cuenta con estas características.
este monumento, importante para la ciudad de Toluca, fue cons- truido durante etapas históricas de particular impronta para la historia de la República mexicana y del estado de México.
las etapas de Juárez, durante la segunda mitad del siglo xix, y del Porfiriato, de finales del siglo xix y comienzos del siglo xx, constituyeron momentos de esplendor cultural y patrimonial para México. Durante este periodo, en la ciudad de Toluca se construyó este templo, del que destacan la obra arquitectónica, el ornato escultórico, la pintura, los vitrales y otras artes decorativas.
Con la presente edición queremos contribuir a los estudios de carác- ter patrimonial de esta ciudad y del estado de México, por medio de la investigación histórica y el análisis iconológico e iconográfico del Ranchito.
el estudio monográfico de este monumento, tanto por sus características como por su tipología, puede servir de modelo para acrecentar el interés y la valoración de las obras de arte y del patrimonio histórico, siempre tan necesitado de cuidado y aprecio de la ciudadanía.
Desde estas líneas hacemos memoria de las comunidades que a lo largo de generaciones han llevado la dirección del templo y de la Congregación Pasionista en México; por supuesto, sin excluir a la comunidad actual al frente del templo.
También queremos hacer presentes a los sacristanes y sacristanas actua- les, en particular a Heliodoro Sánchez y a Florentino Margarito González,
Exterior del templo. Colección C. B. Waite/W. Scott, ca. 1915, Fototeca Nacional, inah, 1214498. (gk).
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quienes por más de 90 años han cuidado de la limpieza, decoración floral, estética y liturgia en todo lo referente al Ranchito.
De igual forma hemos de mencionar a los distintos maestros orga- nistas y cantores, que dan la adecuada solemnidad a la música y a las celebraciones litúrgicas.
Agradecemos especialmente a Rodolfo Sánchez Ramírez y a Cristina Buenrostro Sánchez, por su tarea de redactores y por atender todo aquello relacionado con la escritura, fotografía, digitalización del texto y organización del libro.
Mi gratitud es para cuantas personas han participado de alguna ma- nera en esta obra, quienes han contribuido con su tiempo y esmerada colaboración. Gracias.
Reconocemos la grata acogida que, desde el primer momento, tuvo este proyecto en el Consejo editorial de la Administración Pública estatal (ceape) y las facilidades que nos han brindado para que esta ilusión llegue tanto al público lector como a todos aquellos que tengan a bien acercarse con una nueva visión a un lugar tan querido para los toluqueños y para la ciudadanía mexiquense.
Padre andrés Luis ÁngeL san Martín Medina
prIMErA
P A R T e
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I. HISTORIA DE LOS PASIONISTAS
el siglo xix estuvo compuesto por una serie de acontecimientos sociales, políticos, culturales y económicos que involucran a toda europa y, en la práctica, a todo el mundo. las revoluciones políticas comienzan con la inde- pendencia de las Trece Colonias. Después llega la Revolución francesa y, más tarde, la independencia de los territorios de latinoamérica y Filipinas.
los nuevos organigramas sociales, junto con los cambios en las concep- ciones ideológicas y religiosas, nos conducen a los primeros años del siglo xix, cuando napoleón Bonaparte asume el poder en Francia y, desde allí, intenta ocupar toda europa.
en este contexto, la Congregación de la Pasión de Jesucristo fue fundada en el siglo xviii por san Pablo de la Cruz, quien, entre el 20 de noviembre de 1720 y el 1 de enero de 1721, escribió sus primeras reglas y constituciones.
esta familia religiosa tuvo un notable crecimiento pese a los sucesos sociopolíticos en italia y europa, que llegaron al punto de hacer peligrar la obra de este insigne pastor y místico.
europa contemplaba atónita el dominio de la mayoría de sus territo- rios por las tropas de napoleón Bonaparte. las propuestas de la Revolución francesa tomaban rumbos distintos. entre los pasionistas, el recuerdo de Pablo de la Cruz —fundador y superior general— continuaba presente; su congregación todavía no había llegado a los cien años.
la invasión napoleónica a los territorios italianos al final del pontificado de Pío Vi y la supresión de todas la corporaciones y grupos religiosos —incluidos
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los pasionistas—, el 3 de mayo de 1810, configuraron una serie de decisivos acontecimientos en la vida de la iglesia.
De 1810 a 1814, dieciséis de los diecisiete con- ventos pasionistas quedaron suprimidos, sólo la Casa General conservó un poco de actividad, aunque con muchas restricciones.
esta etapa fue sumamente crítica, pues la congre- gación no había tenido expansión fuera de territorios italianos y, por ello, habría podido desaparecer total- mente; otro tanto pudo suceder con las religiosas pasio- nistas de clausura.
en 1814, napoleón autorizó el regreso a Roma del papa Pío Vii, quien llegó el 24 de mayo para reorganizar la iglesia y recuperar las distintas instituciones religiosas.
el 26 julio de 1814, fiesta de los santos mártires Juan y Pablo, el cardenal litta presentó al papa una soli- citud para que la congregación pasionista se restaurara.
los pasionistas fueron la primera familia religiosa en obtener este permiso.
San Pablo de la Cruz, escultura de Ignazio Jacometti. Basílica de San Pedro, Vaticano.
Retrato de san John Henry Newman, promotor del Movimiento de Oxford y figura notable en la cultura y espiritualidad de Inglaterra en la segunda mitad del siglo xix.
Retrato del beato Domingo de la Madre de Dios. Fue el primer pasionista en expandir la congregación fuera de Italia. San John Henry Newman entró a la iglesia católica gracias a la influencia de este beato.
19 De esta forma se restableció la vida regular, es decir, según las reglas y constituciones escritas por Pablo de la Cruz y sus primeros seguidores. Reiniciaron el seguimiento a Cristo crucificado en 10 retiros o con- ventos, pero perdieron otros siete.
el padre Tomás Albesano fue reelegido, luego de pasar por un largo proceso de votaciones y con un grave problema por solucionar: el retorno de los religiosos que no habían vuelto para incorporarse a los distintos
Antiguo grabado de la Curia General Pasionista, junto a la Basílica de los santos Juan y Pablo.
en abril de 1839, el padre Antonio Testa fue ele- gido prepósito general; gobernó la congregación por 23 años y fue admirado por la comunidad, tanto por su capacidad de oración como por sus dotes de gobierno.
A partir de entonces, la congregación inició su proceso de expansión fuera del territorio italiano.
la primera incursión de la congregación fuera de italia sucedió el 24 de mayo de 1840, al frente iban el padre Domingo Barberi, Pedro Magagnoto, Serafín Giammaria y el hermano Crispín Cotta. el proyecto del
grupo era marchar a inglaterra, pero antes de abando- nar Bélgica fundaron, en la localidad de ere, la diócesis de Tournai. Ésta sirvió de punto de partida a otras fun- daciones: inglaterra, Francia y Holanda. Finalmente, al término de 1840, el padre Domingo viajó a londres. Más tarde, otros pasionistas llegaron a diversos confines del mundo, desde Australia hasta tierras americanas. Todos avanzaban según los criterios que san Pablo de la Cruz había querido para la congregación.
retiros. Regresaron menos de los pensados, aunque el decreto del papa para reunir a las comunidades pedía
“vivir con el fervor de los orígenes”.
no hay que olvidar que los años centrales del siglo xix se encuentran marcados por el proceso de uni- ficación de italia, donde confluyeron factores políticos, sociales, económicos y culturales, lo que definió una nueva dirección para los distintos territorios de italia.
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21 Una vez que la congregación pasionista llegó a tierras americanas, consiguió ocupar estados Unidos. Tiempo después, le llegó el ofrecimiento de fundar en Guayaquil, ecuador, y también en California, pero ninguna de las dos propuestas salió adelante. También el intento de fundar en nevada, Virginia, resultó un auténtico fracaso.
Monseñor Pedro loza y Perdavé, primero pre- conizado obispo de Sonora y después arzobispo de Guadalajara, que en 1864 se encontraba en San Francisco, fue quien se ofreció para entrar en México, donde todo había parecido oponerse al ingreso de los pasionistas. ¡Qué difícil parecía el acceso!, y, más aún, poder establecer la congregación en estas tierras, pues un muro invisible les cerraba la entrada a México; no obstante, la esperanza se vio recompensada.
Se plantan las primeras semillas en México
Con la independencia del territorio mexicano fina- lizó el periodo de insurgencia y el proceso por el que México pasó de imperio a república. Perdió, también, una buena parte del territorio nacional con el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
Mediado el siglo xix, la congregación pasionista optó por asentarse en territorio mexicano y dedicarse a la labor apostólica misionera y espiritual.
el 15 de marzo de 1865 tres pasionistas partieron de nueva York rumbo al Puerto de Veracruz, éstos fueron Amadeo Garibaldi, Juan Domingo Tarlatini y Pedro Magagnoto, por encargo del padre general de la congregación, Pedro Pablo Cayro. la situación polí- tica en México era bastante compleja, pues, unos meses antes, el emperador Maximiliano i de Habsburgo había iniciado su gobierno, lo que dos años más tarde, el 19 de junio, causaría su muerte. los pasionistas tenían el proyecto de establecerse en Puebla, ese era su deseo en un primer momento, pero no pudieron quedarse.
llegaron a Ciudad de México el 9 de abril, día de Domingo de Ramos. el Sábado Santo fueron recibidos por el arzobispo Antonio Pelagio de labastida y Dávalos, a quien saludaron y expresaron sus proyectos. Él les ofreció el Antiguo Colegio noviciado de los jesuitas en Tepotzotlán y también la parroquia o curato del lugar.
el 9 de mayo los tres religiosos mencionados, después de solicitar las debidas licencias, marcharon a Tepotzotlán, pues tanto la parroquia como el convento se encontraban en un estado lamentable, según lo indi- can los testimonios del momento.
Cuando finalizaba el mes de julio de 1865, cuatro nuevos religiosos se incorporaron al grupo: los padres Juan Gismondi, Agustín Fibbioni, ildefonso Ubach y el hermano Jacinto. Todos los religiosos que hasta el momento habían llegado a México eran italianos de origen, salvo Ubach, que era español.
Portada del templo de San Francisco Javier, en Tepotzotlán. Por ofreci- miento del arzobispo Labastida y Dávalos, los pasionistas habitaron en este lugar de abril a octubre de 1865.
Retrato de monseñor Michael O’Connor. Fue uno de los dos fundadores de la Congregación Pasionista en Estados Unidos.
II. LOS PASIONISTAS QUIEREN VIVIR EN MÉXICO
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Tres meses después de haberse establecido en Tepotzotlán sintieron la complejidad de atender cam- pos pastorales diferentes, donde debían ocuparse de la tarea parroquial y al mismo tiempo dedicarse a las misiones, por lo que en octubre hablaron de nuevo con monseñor labastida, solicitando una iglesia más cercana a Ciudad de México. Conocieron la iglesia de los fran- ciscanos dieguinos, donde solamente había un religioso, y solucionaron los trámites con el señor arzobispo y con el provincial de los franciscanos dieguinos para que les concedieran la iglesia de San José.
la iglesia de San Diego de Alcalá, como también se le conoce, es en la actualidad un hermoso edificio que sirve como Museo nacional de la Cartografía. Allí permanecieron desde 1865 hasta 1873 y, después, desde 1879-1880 hasta 1908. estas dos etapas están definidas por la salida obligatoria del país de los religiosos pasio- nistas. esta iglesia estuvo marcada por la presencia de los franciscanos y de los dominicos, como consta en la placa de bronce que está en los jardines de su entrada, y, aunque no se mencionan en la inscripción, los pasio- nistas atendieron el templo prácticamente desde 1865 hasta 1908, es decir, casi 50 años.
Por lo tanto, es posible afirmar que en México los pasionistas fundaron su congregación en 1865 con el padre Amadeo Garibaldi al frente. Tiempo después, la Congregación Pasionista se introdujo en españa, donde se establecieron por primera vez alrededor de 1879, en Bilbao, Deusto. Así pues, los pasionistas siguieron su camino de México a españa.
México estaba entrando en una nueva etapa de turbulencia por el control del poder y por la confron- tación de las nuevas ideas políticas y sociales en la evo- lución de la nación.
el 21 de junio de 1867, el gobernador J. J. Baz hizo público un decreto para que los religiosos abandona- ran y entregaran las llaves de los conventos en un plazo máximo de 48 horas. el 20 de agosto regresaron a San Diego de Alcalá, ya con Benito Juárez en la presidencia.
en 1873, el presidente Sebastián lerdo de Tejada decretó la expulsión de algunos sacerdotes como “extranjeros
Retrato del padre Amadeo Garibaldi en la Casa General de los
Pasionistas, Roma, 1865. (alÁsmm). En la fachada del Centro Cultural de la Delegación Miguel Hidalgo aún se aprecia el escudo pasionista tallado en mármol blanco y negro de Bélgica. (alÁsmm).
23 perniciosos” o “jesuitas”, entre ellos seis pasionistas abandonaron la capital hacia Veracruz.
los padres italianos tuvieron un papel crucial en el establecimiento de la congregación en México y parti- cularmente en Toluca, pues, en buena medida, con ellos se inició la tarea apostólica, misionera, educativa y cul- tural de la Congregación de la Pasión de Jesucristo en tierras toluqueñas y del estado de México.
Segunda y definitiva fundación de los pasionistas en la república mexicana
Desde San Cristóbal de las Casas viajó a Roma Manuel estrada, vicario general de la diócesis de Chiapas. llegó a la Ciudad eterna en julio de 1877, por encargo del obispo Manuel Villalvazo, con el fin de entrevistarse con el padre Bernardo Prelini de San José, general de los pasionistas y, al mismo tiempo, hacer la solicitud para una misión en tierras mexicanas chiapanecas.
el obispo deseaba que fuera misionada la diócesis de San Cristóbal de las Casas, una de las más antiguas del territorio mexicano y que cuenta en su historia con un obispo tan reconocido como el dominico Bartolomé de las Casas.
Tres misioneros fueron enviados a Chiapas, no sin antes haber analizado las peculiaridades que mos- traba esta misión. Desde Roma salió el padre Juan Gismondi como superior de esta compleja empresa.
Mientras que desde estados Unidos los padres Pablo Jacinto Greco y Vitaliano lilla regresaban a las tierras mexicanas.
el padre Greco refirió las dificultades del viaje a Chiapas y del inicio de esta misión. Como se ha expli- cado, todos los misioneros que llegaron a San Cristóbal de las Casas habían vivido ya en México, es por eso que la crónica de la misión está escrita en español, aunque aparecen muchos italianismos.
la localidad de Teopisca, población cercana a San Cristóbal de las Casas, fue el primer paso de la misión (1877). Monseñor Villalvazo deseaba ver el fruto de la misión en la cabecera de su diócesis, por lo que el 21 de
noviembre, Día de la Presentación —fecha muy seña- lada en San Cristóbal y fiesta muy significativa para los pasionistas— fue un momento y un espacio muy particular dentro de esta relevante misión, ya que con ella la Congregación Pasionista se restableció en tierras mexicanas. la importancia de esta misión, por lo tanto, proviene del hecho de que estas fechas y estos aconte- cimientos dieron lugar al establecimiento definitivo de los pasionistas en México.
Tiempo después, los pasionistas regresaron el 15 de agosto de 1879 definitivamente a Ciudad de México, en la fiesta de la Asunción de María Santísima, no debe olvidarse que es la celebración titular de la Catedral Metropolitana. en el mismo año, comenzaron las prime- ras tentativas para una fundación pasionista en Toluca, mientras que Porfirio Díaz iniciaba su gestión en el gobierno del país.
En Ciudad de México y Tacubaya
el asentamiento definitivo de los pasionistas en México estuvo marcado por el establecimiento, de nuevo, en Tacubaya y en Ciudad de México, y también por la gran misión que se predicaba en Toluca.
la actividad misionera y evangelizadora era fun- damental. A lo largo y ancho de toda la república, las misiones constituyeron una tarea básica en las comu- nidades pasionistas y un elemento determinante para cada uno de los religiosos. Sin esta labor misionera y de predicación del evangelio de la Cruz, no se podría entender la vida religiosa pasionista.
la iglesia y la comunidad de San Diego de Alcalá volvieron a servir de punto de partida para la tarea mi- sionera y de evangelización. Desde la primera etapa de asentamiento de los pasionistas, el territorio del actual estado de México fue considerado un lugar idóneo para abrir otras comunidades, dado el protagonismo y ubi- cación que tiene.
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La misión de 1884
la actividad misionera y el intento de establecerse en Toluca o en zonas limítrofes fue muy deseado por los pasionistas desde su llegada a México. el trabajo mi- sionero llevó a tres religiosos a iniciar la congregación en Toluca, que ya en poco se compara con la pequeña población —de aproximadamente 35 mil habitantes—
que tenía cuando los pasionistas llegaron a la ciudad.
Cuando iniciaba marzo de 1884, Pablo Jacinto Greco, Vitaliano lilla y Juan Gismondi llegaron a la igle- sia de nuestra Señora del Carmen, en Toluca. Aunque
III. LOS PASIONISTAS EN TOLUCA, BUENA NOTICIA
los tres eran italianos de origen, conocían bien México, pues formaron parte de los pasionistas que estuvie- ron en el país entre 1865 y 1873, y también regresaron a México en la segunda etapa que comprendía la misión de Chiapas y la estancia definitiva en Tacubaya.
Para dar un conocimiento más amplio de los tres misioneros pasionistas, a continuación, se expone una breve biografía de cada uno de ellos.
Padre PabLo jacinto greco
nació el 12 de abril de 1837, en Anticoli, italia, en la diócesis de Anagni. Recibió el nombre de José, que cambió al entrar en los pasionistas. en Roma, fue orde- nado sacerdote en 1860.
Participó en la misión de Alta California, en estados Unidos, y fue enviado prontamente a México. De la repú- blica salió en 1873, más tarde regresó para dedicarse a las misiones y a la predicación apostólica. Así, en marzo de 1884 estuvo al frente de la misión de Toluca, de la que nació la comunidad y el templo del Ranchito. en otras palabras, el padre Pablo Jacinto Greco fue el primer supe- rior de la comunidad y del templo.
el 30 de abril de 1893 fue atacado de influenza y el 19 de mayo de 1893, a las 11 de la noche, por las fiebres pro- vocadas, la diabetes y otras complicaciones, falleció como un ejemplo de fe cristina y de testimonio de vida entre- gada a la pasión de Cristo. Fue enterrado en Capultitlán, junto a los padres Domingo Tarlatini del niño Jesús y librado de San Francisco. Con posterioridad, sus restos regresaron al templo de San José, el Ranchito.
Padre vitaLiano LiLLa de santa inés
nació en Sora, italia. era un niño cuando escuchó una misión pasionista y quiso entrar en la congregación, con 16 años se presentó ante el noviciado y el 6 de julio de 1857 fue admitido en la profesión religiosa.
Retrato del padre Pablo Jacinto Greco, principal fundador y primer
superior de la comunidad del Ranchito. (acpt). Convento de la Presentación en Monte Argentario, Toscana, Italia; es el primer convento pasionista.
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Detalle de la panorámica más antigua que se conoce de la ciudad de Toluca. La vista del templo, al comienzo de la arboleda y sin su torre cam- panario, ha aportado elementos para su datación, anterior a 1903. (ahMt).
Clave de expediente: ahMt/51/1/2/7/1/1893.
Como estudiante fue enviado a estados Unidos y, en esa naciente nación, recibió la ordenación sacerdotal e inició su gran ministerio apostólico. los superiores lo destinaron a México y se preparó con el estudio de la lengua castellana.
la labor misionera del padre Vitaliano fue tanto por medio de la palabra oral como por sus notables escritos. Cuando sus fuerzas empezaron a decaer pidió residir en el retiro o convento de Daimiel, españa y, más tarde, regresó a italia para vivir sus últimos años.
Cuando volvió a italia fue destinado primero a Roma, al convento de Scala Santa y, finalmente, a Monte Argentario, para dedicarse sólo a la observancia regular.
Quienes le conocieron cuentan, sin temor a equivocarse, que fue el más grande misionero de esta etapa de los pasionistas en México. Murió el 27 de enero de 1921, a los 81 años y con 64 de profesión religiosa.
Padre juan gisMondi
Su lugar de origen fue nemi, en los Castelli Romani. nació en la diócesis de Albano el 28 de abril de 1833, profesó como religioso en 1856 y fue ordenado sacerdote en 1859.
Fue aceptado para una expedición en California, después vino a México, en concreto a Tacubaya, y cuando fueron expulsados los religiosos en 1873 regresó a Roma como vicario en Scala Santa.
Volvió a México y su conducta se hizo cada vez más dudosa, por lo que en Roma fue reprendido por el padre general, debido a un pretendido viaje a loreto que nunca realizó. Fracasó en un intento de formar un grupo de jóvenes mexicanos pasionistas y quedó mor- tificado por esa decepción. Su conducta parecía cada vez más disoluta, había tenido unos años de gran dina- mismo apostólico, pero se fue esfumando el auténtico espíritu pasionista hasta perder la vocación.
el 27 de febrero de 1889 debía salir para una misión en Temascalcingo y la hacienda Solís, pero no regresó al convento y marchó a Veracruz para volver a europa. Desde París o desde la propia italia, solicitó la dispensa de los votos, de modo que dejó la congrega- ción y el sacerdocio.
IV. FUNDACIÓN DEL RANCHITO
Misión y entrega del Rancho de la Virgen
el día 2 de (marzo) abril, los P. P. Pablo y Vitaliano abrían la Santa Misión en la ciudad de Toluca, en el espacioso y hermoso Templo de el Carmen, y a los pocos días después, el padre Juan de regresó de los ejercicios de San Francisco Magú los alcanzaba. esta misión fue muy larga, muy laboriosa, mucho muy fruc- tuosa, duró un mes entero, es decir, 24 de días de predi- cación, y otros 6 días más de oír las confesiones.
Doña Teresa Pliego al concluir de la Misión hizo libre y espontánea donación a los P. P. Pasionistas de un Rancho suyo, llamado De la Virgen para hacer funda- ción de nuestra Congregación en Toluca. Deo Gratias.1
Una personaje clave en el establecimiento de los pasionistas en Toluca fue Teresa Pliego y Berrio. en diversas ocasiones los pasionistas habían buscado que les vendiera un terreno donde establecer la congrega- ción, bien con un templo o con un seminario, y nunca lo habían conseguido. Cuando finalizó la misión de Toluca de la que se ha hablado, fue ella misma quien llamó a los religiosos para ofrecerles el Rancho de la Virgen, de importantes dimensiones y ubicado a las afueras de la ciudad de Toluca, junto al Camino Viejo a Capultitlán.
Teresa Pliego y Berrio puso a disposición de los misioneros pasionistas el Rancho de la Virgen que, hasta entonces, había sido de su propiedad. Su acta de bautismo apunta en el margen los nombres de Teresa ignacia, y en el texto se lee:
en la parroquia de Almoloya a 5 de septiembre de mil ochocientos veinte y cuatro, yo Dr. José Antonio de la Vega C. P. bauticé solemnemente y puse los santos óleos a María Teresa ignacia, de un día de nacida, hija lexítima de Don José Francisco González del Pliego y
1 Archivo de la Comunidad Pasionista de Toluca (en adelante acpt),
“Crónica de Toluca” / “Donde se asientan los ministerios”, 1877-1914, ff. 59 y 60.
de Da. Margarita Berrio de San Pedro Texalpa, fueron padrinos, Doña María de los Ángeles García Figueroa, sabe su obligación y parentesco. Y lo firmé José Anto.
enmendado y visto. Dr. José Antonio de la Vega.2
la vida de esta bienhechora de los pasionistas comenzó en el primer cuarto del siglo xix y llegó hasta los últimos 15 años del México nuevo; su historia se prolongó a lo largo de un periodo muy importante de la historia de México, con personajes relevantes como don Benito Juárez,
Retrato de doña Teresa Pliego y Berrio, el cual forma parte de la colec- ción fotográfica de don Amador López. (ahmt). Clave de expediente:
ahmt/51/1/2/82/s/f.
2 acpt, “Crónica de Toluca”, 1877-1914, copia fotostática del acta original, s/f.
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Del Rancho de la Virgen al Ranchito:
para una historia del templo y la comunidad de San José
A finales de marzo de 1884, terminada la misión en Toluca, se iniciaron junto con Teresa Pliego los trámi- tes para que los pasionistas recibieran dicha propiedad, aunque a nombre de Mariano ilzarbe.
el 5 de mayo, los padres Pablo y nilo de la Asunción de María se trasladaron a Ciudad de México y se alojaron en la casa de ilzarbe. Durante el citado mes, se midió y escrituró el terreno, también se hicie- ron los documentos necesarios para poderlo ceder a los pasionistas según las leyes derivadas de la Reforma de 1857. Se estipuló un contrato de venta entre Teresa Pliego y Berrio y Mariano ilzarbe, otorgando ella parte del Rancho de la Virgen.
Como se ha transcrito, doña Teresita murió en enero de 1885, cuando los padres pasionistas estaban decididos a establecerse en Toluca para seguir el apos- tolado y la predicación conforme al carisma de san Pablo de la Cruz. Para el comienzo de la presencia pasionista en Toluca, el tolerante gobernador Zubieta
3 El acta de defunción está firmada por Antonio Pliego y Cruz.
Vista lateral del templo desde el comienzo de Paseo Colón.
(alÁsmm/rsr).
Maximiliano y su esposa Carlota, don Porfirio Díaz, don Vicente Villada, lerdo de Tejada, entre otros.
el acta de defunción dice lo siguiente:
Teresa Pliego /es/ sepultada en la Hacienda de San Pedro Tejalpa, con licencia superior”, consta en el número ochenta de las actas de defunción “número ochenta. en la ciudad de Toluca a las 9 de la mañana el día veintiuno (21) de enero de 1885, ante mí, el Presidente Municipal y oficial del Registro Civil comparecen el ciudadano Telésforo Carrasco, originario y vecino de Toluca, sol- tero, comerciante de treinta y un años de edad y espuso:
que hoy a las seis de la mañana murió en esta Ciudad de neumonía la Señorita Teresa Pliego, célibe, de sesenta y un años de edad, católica. esta declaración la hizo en presencia de los testigos ciudadanos, luis González Monroy, soltero, empleado de treinta años y Manuel González Monroy, soltero de veinte y dos años de edad, vecinos de esta ciudad quienes declararon no ser parien- tes de la finada. Conformes con la presente que les fue leída firmaron conmigo. Doy fe: Antonio Pliego y Cruz luis González Monroy Manuel G. Monroy.3
fue sustituido por el anticlerical lalane, pero los reli- giosos no cesaron en su empeño de quedarse en tierras toluqueñas.
el señor Antonio lópez donó un terreno colindante para que se construyera la futura iglesia. este espacio fue puesto también como propiedad del Mariano ilzarbe.
Cabe resaltar que la tierra fue dedicada a la construcción del templo, porque esa fue la voluntad del donante, con lo que quedó revalorizada esta donación poco reconocida.
el Rancho de la Virgen contaba unas notables dimensiones y disponía de un edificio para poder vivir.
Tenía, además, tres zonas de habitación, una troje para guardar las cosechas, principalmente de maíz, y una zona porticada.
Acción de gracias: los pasionistas y la comunidad toluqueña celebran la primera eucaristía en El Ranchito
el día de la Solemnidad de Pentecostés, 1 de junio de 1884, tuvo lugar la primera celebración de la misa en este rancho a cargo de los pasionistas. Debajo de la troje se encontraba el pequeño portalito de 12 varas de largo por seis de anchura, que luego se ampliaría a 24 y a 12. en este pórtico se celebró la primera eucaristía del Ranchito, un auténtico regalo de santa María para san José. esta capilla improvisada fue un elemento circuns- tancial, que sólo pudo contar con las condiciones pro- pias de un rancho de aquella época.
los padres Greco y nilo, mientras tanto, contem- plaban este inicio como el primer paso para la construc- ción de un templo en toda forma. la aportación de los fieles en ese momento fue valorada por los padres, como se puede leer en las distintas crónicas, donde se agra- dece tanto la limosna como las diversas contribuciones:
imágenes, veladoras y altares. en este sentido, se deben mencionar las dos imágenes de nuestra Señora de los Dolores, una obsequiada por el padre Buenaventura Merlín y la otra por Sabina Acuña. De igual forma, Teresa Arzate de Barbabosa regaló el altar.
Poco tiempo después se empezó a levantar una nueva capilla y también las obras del nuevo retiro. Todo fue rápido, pues para octubre la capilla estaba termi- nada. en realidad, la nueva estructura consistía en una ampliación del pórtico para servir de capilla, que ade- más permitía plantear un nuevo convento o retiro.
el retiro pasionista estaba ubicado prácticamente a un kilómetro y medio de los últimos edificios de Toluca, en lo que hoy corresponde a las cuadras entre la calle Morelos y la iglesia parroquial de nuestra Señora de Guadalupe. la ciudad contaba entonces con una pobla- ción aproximada de 35 mil habitantes. el nombre dado a los conventos pasionistas —en aquel momento retiro—
se debe a que debían construirse en un lugar retirado de la población más próxima, pues así lo determinaban las normativas generales de la congregación pasionista.
Remate de la fachada. (alÁsmm/rsr). Fachada del templo del Ranchito. (alÁsmm/rsr).
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el ranchito, una historia del coraZÓn de toluca. patrimonio religioso y cultural.
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La nueva capilla
Durante este año, se pueden mencionar dos momen- tos en la construcción de la capilla que parten de la edificación original del Rancho de nuestra Señora. A grandes rasgos, se trató de una obra que aprovechó la construcción existente del rancho y una posterior que se levantó con mucha más premura que recursos, de ella sólo se tiene el recuerdo de las crónicas y de los prime- ros sacerdotes pasionistas ordenados en México: Juan Crisóstomo, leonardo y Fabián; además de la toma de hábito y profesión religiosa del primer hermano pasio- nista Alfonso de los Dolores, natural de Tacubaya.
Sólo un año después, el 25 de junio en 1885, se colocó la primera piedra del actual templo popular- mente conocido como el Ranchito. Se bendijo tanto el nuevo retiro misionero como la capilla que dio origen al templo de San José. Al comienzo de ese mismo año, el 22 de enero, asistida por los pasionistas, falleció Teresa Pliego y Berrio en la capilla del rancho. los funerales fueron celebrados con gran asistencia de fieles agra- decidos por el donativo de esta bienhechora, para los pasionistas y para Toluca. la nueva fundación provocó mucho entusiasmo, aunque también se presentaron algunas dificultades.
Con la colocación de la primera piedra se dedicó el templo a san José, ya que Toluca había sido nombrada como Toluca de San José, hasta que cambió su deno- minación por la de Toluca de lerdo. el nuevo templo honra la tradición y devoción a san José entre el pueblo toluqueño, sin olvidar que él es protector especial de la congregación pasionista desde la época del santo funda- dor, místico y misionero, san Pablo de la Cruz.
Inicio de Paseo Colón visto desde el campanario del templo, antiguo camino viejo de Capultitlán, Toluca, 2004. (alÁsmm).
32 la cartela que recibe al visitante dice:
Se ColoCó lA 1.ª PieDRA De eSTe TeMPlo el 25 De JUnio 1885
Se ConSAGRó el 3 De JUlio De 1892 ConClUSión De lA oBRA
AGoSTo 11 De 1894
esta inscripción, en el centro de la fachada del templo, nos permite apuntar los momentos funda- mentales en las fases de construcción del templo del Ranchito.
los materiales utilizados fueron cantera gris obte- nida del cerro del Calvario y ladrillo rojo macizo. la ubicación del templo en su primera época correspon- día al Camino Viejo de Capultitlán, prácticamente en los aledaños de la ciudad. en la actualidad se localiza en una de las vías centrales de la ciudad, al extremo de la calle José Vicente Villada, que hace esquina con el monumento de este gobernador de finales del siglo xix.
Características arquitectónicas
la fachada y estructura de este templo recoge los elemen- tos de las iglesias de carácter jesuítico que corresponden a la época del renacimiento, con las transformaciones sufri- das en la etapa neoclásica. la fachada original consta de una parte central y de dos alas laterales; no disponía de ningún tipo de torre. existen muchas iglesias, en parti- cular en italia, donde podemos observar características muy similares, por ejemplo, la iglesia de il Gesù de Roma o la basílica de Sant’Andrea della Valle, además de otras que pueden observarse a lo largo de toda latinoamérica.
el diseño del templo es obra de los ingenieros y arquitectos Antonio Torres Torija y Juan Cardona, bajo la dirección de don Carlos Suárez.
el 25 de junio de 1885 se colocó la primera pie- dra bendecida por el arzobispo de México, don Pelagio Antonio labastida y Dávalos; el acto tuvo el apadrina- miento de los padres de la joven Soledad Pliego y Pérez:
don Cayetano Pliego y doña Concepción Pérez de Pliego.
V. EL TEMPLO DE SAN JOSÉ, EL RANCHITO DE TOLUCA
33 Un pórtico con tres grandes puertas de madera da paso a un pequeño nártex o entrada de acceso que cuenta con un gran cancel de cristal. en este lugar pode- mos contemplar un pequeño Cristo, que originalmente estuvo en el altar del Calvario, y, en el lado opuesto, una cruz misional con una notable peana de piedra levan- tada en recuerdo de la misión predicada en 1900.
el artesonado de esta zona de acceso es de ma- dera y cuenta con una decoración dorada que señala unos rectángulos con óvalos en las zonas centrales. otro elemento arquitectónico destacable es la serie de con- trafuertes y arbotantes que contribuyen a la sustentabi- lidad del edificio.
la planta del templo mide 43.84 metros de largo por 26.89 metros de ancho. está conformada por tres naves: la central —más ancha y alta que las otras, con una altura de 20.55 metros— y las laterales, de 11.67 metros. Cabe mencionar que en la ciudad de Toluca éste fue el primer templo de tres naves y, hasta la fecha,
es el único, junto con el templo catedralicio, que cuenta con esta distribución en planta y en alzado.
Como hemos mencionado antes, los planos y la construcción original del edificio no disponían de ninguna torre, sólo se proyectó inicialmente la zona central y las dos alas laterales. Se puede observar este tipo de diseño en algunos templos barrocos, como la iglesia de San Andrés del Quirinal, construcción que formó parte del noviciado de los jesuitas en la ciudad de Roma, por citar un ejemplo.
es conveniente ahondar en el equipo de arquitec- tos e ingenieros que estuvieron al frente de la obra del templo toluqueño. Cabe tener presente que la distinción hoy nítida entre el papel del arquitecto y la tarea del inge- niero no estaba tan definida en aquella época. Ya hemos citado como dirigentes de la obra a Antonio Torres Torija, a Juan Cardona y a Carlos Suárez, de quienes queremos aportar algunos datos biográficos para valorar en su justa medida los aspectos técnico, histórico y arquitectónico de este monumento bajo la titularidad de san José.
Don Antonio Torres Torija nació en Ciudad de México el 12 de diciembre de 1840. Realizó sus estudios en Toluca, con don Bartolo García, y los continuó en
Cartela al centro de la fachada. Recuento del inicio y término de la
construcción del templo y fecha de su consagración. (alÁsmm/rsr) Fotografía antigua de la fachada, una de las pocas que existen antes de la incorporación de la torre. (acpt).
Ciudad de México. los estudios superiores y profesio- nales los cursó en la Academia de San Carlos, y el 24 de diciembre de 1861 se tituló de arquitecto e ingeniero en la Academia de Bellas Artes. Su obra titulada Tratado de geometría elemental para obreros fue habilitada como texto oficial para escuelas el 17 de marzo de 1868.
Debemos destacar su labor en la construcción del Palacio de lecumberri; este ingeniero y arquitecto diseñó la planta del emblemático edificio de finales del siglo xix en Ciudad de México. Tanto por sus aspectos construc- tivos como por su función social, aquella enorme cárcel pasó a ser, en 1982, el Archivo General de la nación y, en este sentido, uno de los archivos más grandes del mundo.4
el solo hecho de relacionar el edificio del Ranchito con una construcción tan señalada como el Palacio negro de lecumberri ya merece que enfaticemos la importan- cia de esta conexión arquitectónico-constructiva.
Un colega de la Academia de San Carlos fue Juan Cardona, quien participó como arquitecto en época del emperador Maximiliano; además, fue director del pro- yecto para colocar las rejas de la Catedral Metropolitana.
Formó parte del prominente grupo de arquitectos e ingenieros de Bellas Artes, junto con Javier Cavallari, lorenzo de la Hidalga y Manuel Francisco Álvarez, sin olvidar a Antonio M. Anza y Joaquín Mier y Terán.
De Carlos Suárez Fiallo se sabe que trabajó en San luis Potosí para edificaciones de carácter carcela- rio, tomando el modelo de Torres Torija; construyó la antigua penitenciaria de San luis, actualmente el emble- mático Centro estatal de las Artes. no obstante, tam- bién construyó en el estado de México por medio de la Compañía Anónima Toluqueña.
Gracias a las biografías de estos autores deduci- mos que existieron etapas de colaboración entre ellos, dentro de las cuales el proyecto del Ranchito representa uno de sus retos; por los resultados, afirmaremos que fue una de sus obras mejor logradas.
De acuerdo con los datos acumulados, planteamos que Antonio Torres Torija fue el responsable directo del diseño del templo, Juan Cardona tuvo a su cargo los ele- mentos decorativos —columnas, altares y otros—, mien- tras que Carlos Suárez y su equipo de trabajo tuvieron
bajo su responsabilidad todo aquello que correspondió a las labores edilicias o constructivas.
Al llegar a este punto, cabe preguntarnos si pudo haber algún otro referente que sirviera a estos arqui- tectos-ingenieros en su proceso creativo, además de las fuentes de inspiración jesuíticas, tanto en el renacimiento como en el barroco, y tal vez en el neoclásico. Quizá para entender los puntos de inspiración más cercanos, nos debemos remitir necesariamente a los propios edificios mencionados de estos tres autores mexicanos.
en cuanto a la influencia de los autores citados, sospechamos de un nombre que pudo estar en la mente de estos personajes, nos referimos al arquitecto e inge- niero español de origen valenciano Rafael Guastavino, quien trabajó en nueva York con gran éxito (1842-1908).
el uso conjunto de materiales como la cantera, el ladrillo y otro tipo de losetas son muy frecuentes en los trabajos de Guastavino, quien entre sus obras tiene el metro de nueva York, la estación Central y numerosas bibliotecas. Destaca por el uso de la bóveda conocida con apelativo de catalana. Ésta es sólo una propuesta para tratar de determinar alguna de las posibles influen- cias al construir el hermoso templo del Ranchito.
Parece que, en un principio, la bóveda fue azul, tachonada con cerca de dos mil 400 estrellas, sin embargo, a causa de varios sismos a lo largo de los años, se han desprendido un número notable de ellas. luego de las dos primeras décadas del siglo xx, pasó a tener un color crema amarillento, y volvió al color azul al iniciar la década de los noventa.
la nave central está organizada por medio de tres arcos con sus respectivos pilares, que la separan de las laterales. Cada uno de los pilares está compuesto por un núcleo central de ladrillo compacto y un basamento de cantera, mientras que una especie de paramento estucado de aspecto grisáceo, que asemeja la piedra, configura las columnas con sus respectivas pilastras. También sobre el estucado está trazado un dibujo a modo de roleos de color o de aspecto dorado, que continúa en el resto de los muros.
el diseño arquitectónico del conjunto muestra una gran cualificación y, al tiempo en que construye una obra de apropiadas dimensiones, presenta aspectos que
4 “Del encierro al recuerdo: El Palacio Negro de Lecumberri”, en Humanidades y Ciencias Sociales, México, año V, núm. 37, diciembre de 2008-enero de 2009, pp. 18-20.
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Vista del lado sur del templo donde se aprecian los contrafuertes y
arbotantes del muro lateral. (alÁsmm/rsr). El Palacio de Lecumberri, actual Archivo General de la Nación, des- cuella entre las obras del ingeniero Antonio Torres Torija, autor del Ranchito. Ambas obras comenzaron el mismo año, 1885, Lecumberri el 9 de mayo y El Ranchito el 25 de junio.
36 otorgan calidez. Quizá la unidad entre arquitectura, escul- tura y pintura, además de notable diseño, han supuesto el éxito de esta iglesia que, sin contar con un cuantioso número de años, se ha convertido en uno de los símbolos religiosos más significativos del Valle de Toluca.
Siete años después de iniciada la construcción del templo de San José, el Ranchito, quedó concluido el proceso de edificación, pero sin la torre. el 3 de julio de 1892 tuvo lugar la solemne ceremonia de consagración;
el rito estuvo presidido por el arzobispo de la ciudad de México, don Próspero María Alarcón. También algunos religiosos del oratorio de San Felipe neri (la Profesa), junto con congregaciones como franciscanos, carmelitas, mercedarios y del Corazón de María, participaron en la extensa liturgia, que duró cerca de siete horas. Doña Concepción Pérez, viuda de Pliego, y su hijo natalio apadrinaron la solemne liturgia.
Dos bandas de música alegraron el ambiente en el exterior del templo. en Toluca gobernaba el general José Vicente Villada, amigo de la comunidad pasionista, con
quienes tuvo detalles muy humanitarios, según consta en las crónicas.
en la práctica, el templo había quedado finalizado, pero en 1904 la comunidad decidió incorporar la torre que hoy podemos contemplar; el 25 de febrero se abrie- ron los cimientos para levantarla, mide 40 metros de altura y cuenta con dos cuerpos para campanas. en 1906 la torre y las campanas fueron bendecidas y consagradas por el arzobispo Próspero María de Alarcón.
Para dar realce a la zona del presbiterio, se decoró con mármol tanto en el alzado como en el suelo. el már- mol central, color blanco y de carrara, fue enviado desde italia; llegó al Puerto de Veracruz, donde fue desembar- cado y trasladado hasta Toluca. Según algunos relatos, en la parte superior, el decorando del frontón triangu- lar contaba con dos ángeles, también de mármol, sin embargo, desparecieron en el proceso de traslado.
el diseño de este bloque de mármol, contase o no con los ángeles de decoración, es lo suficientemente sig- nificativo dentro del conjunto que conforma el presbite- rio. Algunos datos de carácter oral relatan que los citados
Vista del presbiterio. (ctb).
37 ángeles tenían gran similitud con los que podemos obser- var en la parte superior del majestuoso órgano del templo.
el altar mayor consta de una hornacina donde está ubicado el santo titular, san José, que la comunidad del Ranchito adquirió en el taller de F. Vila Archs, en Barcelona.
este tipo de esculturas fue muy común en Barcelona y en otras zonas, debido a su gran difusión. la facilidad para replicarlas propició que estos modelos escultóricos pudie- ran llegar a los más diversos lugares del mundo, por tra- tarse de imágenes religiosas muy representativas.
el presbiterio presenta una inscripción, en el cen- tro de su primer escalón, que dice: “l. Urrutia Fecit julio 1892”, cuya traducción es “l. Urrutia hizo en julio de 1892”. no hemos podido encontrar datos sobre la figura de l. Urrutia, pero la inscripción nos hace pensar que fue quien ideó el presbiterio, cuya fecha corresponde con la de la consagración del templo; podemos deducir que el templo de San José, el Ranchito, estaba a punto de concluirse, por lo que a este maestro le debemos asignar la finalización del presbiterio original que per- maneció hasta los años setenta.
Una vez terminado el Concilio Vaticano ii, se rea- lizaron las consiguientes reformas con el objetivo de adecuar el altar a las nuevas rúbricas litúrgicas, para lo cual se colocó un nuevo presbiterio, que corresponde al que hoy tenemos y que permitió conservar el altar original en mármol.
La torre del Ranchito
la fachada no había sido planeada con torre o torres anejas. Finiquitado el templo en 1892, la iglesia y los encargados del templo —tal vez por la expansión que se iniciaba de la ciudad— decidieron proyectar la torre que hoy contemplamos.
en 1904 comenzó el proceso de construcción de la base y asentamiento de la torre en el ala de la fachada de la iglesia. la torre consta de un diseño con cuatro cuerpos en decreciente: los dos primeros ocupan la altura que corresponde a la fachada de la iglesia y los siguientes forman dos cuerpos de campanas. el trazado es de características neorrenacentistas o de tipo neo- clásico. la parte superior de estas cuatro alturas pre- senta un pequeño diseño rectangular en cada uno de los lados, sobre él hay un remate configurado con cierres de formas triangulares y curvas para culminar con una pequeña linterna circular.
los dos cuerpos inferiores son más compactos y los dos superiores tienen cuatro ventanales, cada uno está orientado a los puntos cardinales; de ese modo constituyen propiamente un campanario.
la construcción de la torre se inició el 25 de febrero de 1904 y se concluyó el 20 de abril de 1906.
Dos días después, domingo in albis, fue inaugurada la torre y también las campanas.1
no tenemos constancia de quién o quiénes pla- nearon la esbelta torre de casi 40 metros de altura, tam- poco sabemos el motivo para no construir la segunda torre en el ala de la izquierda. Alguien podría decir que la razón está basada en motivos económicos o en las difíciles circunstancias que se vislumbraban en el hori- zonte social y político. lo innegable es que en los tiem- pos actuales esta torre constituye un auténtico símbolo del Ranchito y también del eje central de la ciudad.
“L. Urrutia, Fecit julio 1892”. Inscripción del autor del presbiterio en la
contrahuella de los escalones. (alÁsmm/rsr). 5 acpt, “Crónica de Toluca”, 1877-1914, ff. 54v, 60v y 62v.
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Las campanas del Ranchito
es posible que la pérdida de la significación de los distintos toques de campana haya minusvalorado el mensaje que con ellas se envía a la ciudad y a todo el pueblo de Dios. Durante muchos siglos sirvieron de auténticas transmisoras de información, no sólo para llamar a la participación de la liturgia, sino también para dar a conocer acontecimientos de relevancia en la vida de los pueblos y las ciudades. en México, esto sigue siendo muy importante cuando hablamos de la campana de Dolores, grito que llamó a iniciar el proceso de independencia y que todavía podemos contemplar cada año en el solemne Palacio nacional.
las siete que constituyen los dos cuerpos de cam- panas de la torre fueron fundidas dentro de las tierras del propio Rancho de la Virgen. el material utilizado,
como todavía hoy puede verse, es el bronce, y el autor de la fundición fue don Manuel Gómez Tagle.
Al frente, en el primer cuerpo de campanas, se encuentra la dedicada a nuestra Señora de Guadalupe, del año 1905; en el lateral, que da hacia el interior del templo, está la campana de san José, fechada en 1906, y, en el lateral que da al exterior, está la campana de san Pablo de la Cruz, de 1905.
en el segundo cuerpo de campanas, la parte supe- rior tiene en el frente la campana dedicada a san Darío Mártir, con fecha del 19 de diciembre de 1905. en el late- ral interior está la campana de san Antonio, de julio de 1906 y refundida en 1981. la campana que da al lateral exterior fue dedicada a san Felipe de Jesús, es de julio de 1905 con refundición en 1981. en el centro se ubica la campana de mayores dimensiones, dedicada a nuestra Señora de los Ángeles, del 25 de octubre de 1905.
Antigua fotografía desde el cerro del Calvario, ca. 1929. (acpt).
39 las campanas fueron inauguradas y consagradas al mismo tiempo que la torre y, como anécdota, diremos que el señor arzobispo de México sólo subió hasta el primer cuerpo del campanario —pueden sobreenten- derse las causas por los cuales el prelado no subió hasta el final de la torre—. Varias familias toluqueñas apadri- naron este emotivo acto.
Durante 2018, las campanas recibieron una lim- pieza adecuada y la correspondiente electrificación para tocar mecánicamente. la torre, junto con el cuerpo de campanas, constituye un destacado campanario para aviso y atención de los fieles creyentes, y también un aviso temporal para los no creyentes.
Valoración del templo de San José, El Ranchito
Para tener una adecuada comprensión de este tem- plo, debemos acudir a la fecha en que esta antigua hacienda empezó a formar parte del patrimonio de la Congregación Pasionista en América latina, ya que con ello se empezó a constituir un recinto con especial sig- nificación para la ciudad de Toluca. Tanto en el terreno religioso, como en el aspecto cívico, la iglesia de San José forma parte de la mentalidad toluqueña como El Ranchito, es decir, un lugar muy querido en el acervo anímico de la ciudad. la iglesia de San José es, tanto más, el templo del Ranchito.
esta iglesia se fundó entre 1885 y 1892 sobre el casco de la hacienda del Rancho de la Virgen; sólo en Buenos Aires los pasionistas habían fundado la pequeña capilla de la lata vieja, el 3 de enero de 1883. los reli- giosos pasionistas de Argentina iniciaron, en 1890, la iglesia de la Santa Cruz, que abrió sus puertas al culto público en 1894, al mismo tiempo que la pequeña capi- lla se cerró. el templo de la Santa Cruz fue consagrado el 3 de septiembre de 1897.
Ciertamente, la pequeña capilla de latas precedió a la fundación de la primera capilla del Ranchito, sin embargo, la puesta de la primera piedra, consagración y culto público de la iglesia de San José de Toluca, tuvo prioridad con respecto a la de la Santa Cruz.
Por lo anterior, hoy podemos afirmar que el tem- plo de San José, el Ranchito, es, cronológicamente, el templo más antiguo conservado por los pasionistas actuales dentro de las fundaciones en América latina.
esta prioridad en el tiempo —y, por lo tanto, en la his- toria— concede a la iglesia del Ranchito una posición prioritaria y única, que sólo algunos edificios y su ico- nología pueden alcanzar en el ámbito del imaginario de una ciudad o de un grupo social y religioso.
Campana de bronce y yugo de madera. (alÁsmm/rsr).
40 Muchos religiosos han pasado por esta comunidad de San José el Ranchito, por lo tanto —siguiendo el modelo del padre Pedro Bernaola de San Martín, en su Álbum Histórico de la Provincia de la Sagrada Familia, donde presenta una serie de biografías— hemos establecido el mismo tipo de planteamiento para integrar cuatro biografías de religiosos que representan a muchos otros que estuvieron al frente de la comunidad, realizaron tareas significativas o destacaron por el valor ejemplar de sus vidas.
los cuatro pasionistas forman parte de los religio- sos que admiramos y que han pasado por la comunidad de Toluca a lo largo de más de cien años de existencia.
Padre Nicéforo Diez Tejerina de Jesús
nació en Herreruela de Castillería, en Palencia, españa.
el maestro de novicios, según la costumbre de la con- gregación y de aquel momento, le puso el nombre de nicéforo, que significa “el portador de la victoria”, ya que su nombre de pila consta como Vicente Julián Diez Tejerina. Sus padres fueron Vicente y Balbina, y vio la primera luz el 17 de febrero de 1893. el 27 de abril de 1906 se trasladó al estudio pasionista de Peñafiel, en Valladolid, españa, donde se preparó por año y medio.
en febrero de 1908, ingresó en el noviciado de los pasionistas en Angosto, Álava. en una pequeña libreta comenzó a anotar los cambios de su domicilio, donde consta: “Corella, navarra, del 2 de mayo de 1909 al 25 de julio de 1910”. en esta segunda se trasladó al retiro de Toluca. Para el joven nicéforo fue una experiencia especial su primera visita al santuario de nuestra Señora de Guadalupe, en Ciudad de México.
Durante el cambio que supuso el fin del porfiriato por el gobierno de Francisco i. Madero, y su posterior asesinato en 1913, el general Venustiano Carranza ocupó la ciudad de Toluca. Aunque dejaron la casa y la iglesia
para esconderse, los estudiantes pasionistas fueron dete- nidos y encarcelados, entre ellos el padre nicéforo. A condición de salir de México, se les respetó la vida y recuperaron su libertad. el director, el padre Domingo Fournier, y los estudiantes tomaron rumbo a Chicago.
en Chicago, el padre nicéforo con sus siete com- pañeros llegaron al retiro de la inmaculada, convento de los pasionistas estadounidenses de la Provincia de la Santa Cruz. Poco antes de ser ordenado presbítero, pade- ció una penosa enfermedad, posiblemente meningitis, e incluso recibió el viático y la unción de los enfermos.
Recuperado, los superiores le permitieron la recepción de la orden sacerdotal de manos del obispo de Chicago, monseñor Gregorio Guillermo. Completó sus estudios teológicos y su formación pastoral en la propia ciudad de Chicago, durante dos años más.
Pese a los esfuerzos del superior provincial de la Santa Cruz para que el padre nicéforo se quedase en la provincia pasionista estadounidense, fue trasladado al colegio de San Pablo de la Cruz, en Santa Clara, Cuba, y se dedicó a dar clases de inglés y de música, principalmente.
Volvió a Toluca, el 13 de agosto de 1921, y su prin- cipal dedicación fueron las misiones populares. la pri- mera misión se realizó en la encarnación, Jalisco, y la última en Tehuacán, Puebla, en 1925, con 47 misiones y con 262 mil 934 comuniones. el padre nicéforo estuvo encargado de la parte más densa de la predicación o Sermones de Máximas. Pasó a la Habana como superior y fundó los Caballeros de la Pasión, a ejemplo de los Caballeros de Colón.
en julio de 1932, fue elegido consultor provincial.
Regresó a Santander, españa, pasando por Gibraltar.
Después fundó casa en Barcelona, y más tarde en Valencia. Voló a la Habana para la consagración epis- copal del padre eduardo Martínez Dalmau, primer pasionista y primer obispo de la Provincia de la Sagrada Familia. Pasó por México y predicó su último sermón en Jueves Santo.
VI. ALGUNOS PASIONISTAS AL FRENTE DE LA COMUNIDAD
41 en julio de 1935, fue elegido superior provincial, en unas circunstancias difíciles para la congregación y para la historia de españa. el 6 de junio de 1936 estaba en Zaragoza, pensaba ir a Corella y después a Daimiel, por una inspiración invirtió el orden. el 12 de julio de 1936 salió hacia Daimiel y cayó bajo las balas, junto con cuatro pasionistas más, en Manzanares, Ciudad Real, el 23 de julio.
Él y sus compañeros fueron beatificados el 1 de octubre de 1989 por el papa Juan Pablo ii.
Padre Alberto Ahechu Goñi de la Inmaculada
Hijo de Dionisio y Francisca, el 20 de noviembre de 1922 vio la luz en Huarte, junto a Pamplona, en navarra.
Fue bautizado al día siguiente, 21 de noviembre, en fecha tan señalada para la congregación que fundó san Pablo de la Cruz, y cuyo primer convento se llama De la Presentación.
Realizó la confirmación en 1927 y recibió la pri- mera comunión en mayo de 1930. Con 13 años, ingresó en el seminario menor o Colegio Apostólico de los Pasionistas, en Zaragoza, el 10 de enero de 1935.
inició el noviciado el 14 de septiembre de 1938, en Corella, navarra, en la zona de la ribera. También en este lugar profesó el 15 de abril de 1939. Fueron años duros y abruptos para aquella sociedad y dentro de la vida religiosa, pero siguió en Corella un año más.
entre 1940 y 1942 prosiguió su formación académica en Daimiel, con el padre Casimiro Zurita, e inició sus estudios teológicos con el padre Marcial García.
en una nota dentro de su expediente se señala que inició la vida religiosa como clérigo, pero al hacer la pro- fesión perpetua los superiores le invitaron a proseguir como hermano coadjutor, por no considerarlo intelec- tualmente apto para el ministerio sacerdotal. Acató la decisión con humildad. lo relatado puede explicarnos por qué la sencillez marcó su vida, primero, como her- mano coadjutor, y, en segundo lugar, como presbítero.
la vocación de seguimiento a Jesús en su Pasión estaba por encima incluso de sí mismo.
Todo debía comenzar de nuevo para prepararse a sus servicios como hermano coadjutor, volviendo entonces a estar dos años en Corella (1944 a 1946). en marzo de 1946, viajó a Zaragoza como administrador de la revista El Lábaro, publicada por la Provincia de la Sagrada Familia; en esta misma ciudad hizo profesión perpetua en 1948.
en octubre de 1949, embarcó hacia Cuba para preparar los documentos que le permitieran la entrada en México. el 29 de abril de 1950 se encontraba ya en México con destino a Toluca. Pasaron cinco años con todo tipo de actividades y servicios, luego regresó de nuevo a españa en 1959, a la ciudad Condal, Barcelona.
Volvió a administrar El Lábaro. en enero de 1970, se tras- ladó a Bilbao al frente de la revista Redención. entre 1972 y 1973, estuvo en Zaragoza preparándose en el seminario y retomando los estudios eclesiásticos para ser orde- nado presbítero.
Con 51 años reinició su preparación para ser sacerdote pasionista, dentro del seminario de la Ceja, Colombia. Recibió el sacramento del orden sacerdotal y cumplió su deseo de ser sacerdote y misionero en su localidad natal, Huarte, en Pamplona, navarra, el 21 de noviembre de 1975, día notable en el ideario pasionista, pues se celebra la fiesta de la Presentación, que es la advocación titular del Primer Retiro Pasionista.
el 24 de abril de 1976 estuvo otra vez en México y trabajó en la parroquia de la Pasión de Ciudad de México. en 1977, resultó elegido como consejero del vicariato de nuestra Señora de Guadalupe y desde 1978 hasta 1980 trabajó en Guadalajara, ya que fue nombrado superior de la comunidad.
Se encontró una vez más en Toluca, en 1985, al servicio de la pastoral, de la dirección espiritual y, de forma especial, en su trabajo permanente para ser tes- tigo de la misericordia de Dios en el sacramento de la reconciliación.
en su última etapa en Ciudad de México, cuando sus facultades comenzaban a mermar, él insistía en recordar el sacramento del perdón. Su vida poco a poco se apagó y Dios se lo llevó consigo el 7 de junio de 2010.
42
padre ricardo Crespo redondo de Jesús Crucificado
Ricardo Crespo Redondo, hijo de isidoro Crespo y de María Redondo, nació el 24 de enero de 1924, rodeado de montañas en Alba de los Cardaños, en Palencia, españa, zona en proceso de despoblamiento. Su vida se desarrolló en las alturas del nevado de Toluca.
Ricardo estudió las primeras letras en su pueblo natal, y llegó a Zaragoza como colegial, donde permane- ció desde el 6 de octubre de 1935 al 18 de junio de 1939.
le tocó vivir de cerca los acontecimientos que se suce- dían en la guerra civil española y también compartir las dificultades que suponía tener la casa ocupada por los militares. el 30 de junio de 1939 comenzó el novi- ciado bajo la dirección del padre Sebastián Sánchez, y profesó el 1 de julio de 1940; sólo él continuó con la congregación.
De Corella marchó a Daimiel, la escasez de per- sonal del momento obligó a reunir a quienes pertene- cieron al curso del padre Ricardo y a los 14 del curso anterior. Se inició en filosofía con el padre Casimiro García Zurita como director, y en 1942 pasó a Zaragoza para realizar los cuatro años de teología, sus directo- res fueron los padres Marcial García, Jesús Gil y Juan María Alustiza. Concluido su proceso educativo y su ingreso definitivo en la congregación, recibió la orde- nación sacerdotal en Teruel el 8 de septiembre de 1946, por medio del obispo de Albarracín-Teruel, monseñor león Villuendas. el curso entre 1946 y 1947 sirvió para que realizase el año llamado “de elocuencia”, que en otros momentos se llamará año de Pastoral.
en 1948, del 18 de enero hasta el 26 de junio, estuvo en la Habana, mientras llegaban los documen- tos para la entrada en México. en su espera, colaboró en los ministerios que se realizaban en la iglesia de la Habana, hasta que el 6 de julio llegó a Toluca, donde vivió la mayor parte de sus 52 años en México.
A su llegada a la comunidad de Toluca se encon- tró con dos misioneros inagotables: el padre Prieto, superior y asturiano de origen, y el padre liborio de la Fuente, vallisoletano. en 1949, se nombró al padre
José Cayo Pérez como rector del templo de Toluca y, en 1951, se mencionó al padre Ricardo en el sermón de las siete palabras. en 1951, el padre Florentino García fue nombrado nuevo rector, su labor principal consistió en potenciar la piedad popular. la actividad misionera aumentaba.
el padre Ricardo era cada vez más solicitado para la predicación en grandes solemnidades. en Toluca per- maneció como misionero y vicario hasta 16 de junio de 1960. También se encargó de la promoción y construc- ción del salón de catequesis, y de la organización del equipo correspondiente; dio a la catequesis una fuerte dimensión social. en los primeros años se matriculó en la universidad del estado, donde estudió Humanidades.
Después del Capítulo Provincial de 1960, la curia lo nombró superior de Guadalajara (16 de junio de 1960 a septiembre de 1963). en este momento coincidió con su tío, el padre Redondo, y con su paisano, el hermano Abilio Redondo, exiliado de Cuba. Realizó algunos arre- glos en la iglesia del Perpetuo Socorro, potenció el cate- cismo y estableció diversos servicios de carácter social para los más pobres.
Al acabar este trienio, volvió de nuevo a Toluca y predicó en numerosas misiones. Regresó a Guadalajara de 1969 a 1973, y más tarde otra vez volvió a Toluca para hacerse cargo de la catequesis, de la preparación de las primeras comuniones y de las numerosas funciones litúrgicas y ceremonias en la iglesia. También publicó algunas obras impresas. los viajes de ida y vuelta entre Toluca y Guadalajara se repitieron, y sus tareas apostó- licas dejaron siempre una huella imborrable.
en 1992, al cumplirse los cien años de la iglesia de San José el Ranchito, presentó una publicación6 en la que, de alguna manera, se ha inspirado este escrito. en 1994, fue nombrado superior de la casa y desempeñó este oficio hasta el final de sus días. en 1999, el padre Ricardo visitó por última vez españa.
el 17 de febrero del 2000 comunicó a los reli- giosos que al día siguiente iría a México, por ello se le asignó la misa de la tarde a las siete con treinta.
Después de consultar con los compañeros de Ciudad de México, estos informaron que el padre Ricardo no
6 Ricardo Crespo Redondo, 100 años en Toluca. 1884-984, 1892-1992, Congragación Pasionista. Toluca, 1992.
Vista de la entrada de la iglesia. (oaos).
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el ranchito, una historia del coraZÓn de toluca. patrimonio religioso y cultural.