El Hostal Trinitario en la Promoción de la Cultura Popular Tradicional
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(2) Exergo. Hemos de hallar lo universal en las entrañas de lo local, y en lo circunscrito y limitado, lo eterno. Miguel de Unamuno..
(3) Dedicatoria. A. mis. queridos. padres. PEDRO y TERESA por haberme dado todo el amor y la educación desde que nací y hasta el día de hoy. A ellos que siempre han estado a mi lado, incluso en los momentos más difíciles, con la esperanza de verme convertido en lo que soy hoy; un hombre de bien. A ellos les dedico este trabajo..
(4) Agradecimientos. A Mely, que más que Decana y profesora fue una madre para mí en estos cinco años. A ti que siempre confiaste en mí. A Gerardo, tutor y compañero, por darme su apoyo y ayuda incondicional. en todo momento para que este sueño se hiciera. realidad. Sin tu ayuda nunca lo hubiera conseguido. A Dalita, que se ha convertido en una de mis mayores inspiraciones en la vida, que me ha servido de ejemplo cada vez que la veo luchando por algo que todos creían imposible. A ti también te debo la realización de este trabajo. A Yanier y Dolys, que nunca me negaron nada cada vez que necesité de ellos. Gracias muchachos. A mis amigos, Victor Junior, Eriot Carioca, Jorgito, Francis, José “la Figura”, Ruslán, Elier. Los quiero. A todos aquellos que de alguna manera tuvieron parte en esta obra:. Gracias.
(5) Resumen Las tendencias del turismo para este siglo muestran que, sin despreciar la supervivencia del turismo de playa, se producirá el crecimiento del turismo de naturaleza, la diversificación de las ofertas, la revalorización del turismo activo frente al turismo pasivo y el desplazamiento a destinos cada vez más lejanos e insólitos . Lo cultural ha ido ganando espacios en el diseño y la práctica del turismo Aún son insuficientes las investigaciones que vinculen turismo, cultura y comunidad, lo cual es de vital importancia para el país. Por esto se cree necesaria la realización de la presente investigación, que se inscribe en la región turística de Trinidad la que cuenta con una combinación de factores que difícilmente se encuentran juntos en cualquier parte del mundo: clima paradisíaco; playas de finísimas arenas, montañas con atractivos geográficos y biológicos insospechados y sobre todo un legado histórico cuidadosamente conservado. A partir de1995 ocurre un auge sin precedentes de la actividad turística que genera una demanda de alojamiento la cual se suple a través del Arrendamiento de Viviendas por divisa (hostales) que por sus características constructivas y arquitectónicas favorecen la solución a la demanda y con ello surge la necesidad de que sus dueños (arrendadores) estén capacitados para promover la cultura popular tradicional de esta ciudad. A través de una propuesta de acciones para la divulgación de la cultura popular tradicional en los hostales de Trinidad se pretende generar un programa de trabajo que integre a los arrendadores en el sistema de gestión del Turismo Cultural, toda vez que está encaminada a solucionar sus necesidades de superación y en la promoción del producto..
(6) Índice Pág. Introducción Capítulo I. Fundamentos Teóricos para la Interpretación del Turismo como Fenómeno Sociocultural. 1.1. Evolución del Turismo 1.2. Turismo Cultural. 1.3. La cultura. Origen y Concepciones. Capítulo II. Propuesta de Acciones para la Divulgación de una Cultura. 1 7 7-34 20 29 35-57. Popular Tradicional en los Hostales de Trinidad.. 2.1. Fundamentación de la metodología empleada.. 35. 2.2. Caracterización socioespacial de Trinidad. 39 48. 2.3. Análisis de los resultados según los instrumentos aplicados. 2.4. Propuesta de acciones para la divulgación de una cultura popular tradicional en los hostales de Trinidad.. 53. Conclusiones. 58. Recomendaciones. 59. Bibliografía Anexos.
(7) Introducción..
(8) INTRODUCCIÓN El turismo considerado por muchos como la actividad económica más dinámica del siglo XX es un fenómeno característico e irreversible de nuestra época, con especial importancia en el desarrollo de nuestra sociedad, entre otras causas, por la gran cantidad de personas que en él participan y su amplia repercusión en lo ecológico, económico, social y cultural. El desarrollo del turismo a escala mundial y en el Caribe es una realidad y de hecho constituye el modo de vida principal para no pocos países en desarrollo. Sus efectos multiplicadores pueden y deben entonces ser aprovechados en beneficio de sus economías. Para las primeras décadas del siglo XXI se espera continúen las tendencias de crecimiento del turismo y según “Turismo Panorama 2020”, las llegadas de turistas alcanzarán en ese año los 1.600 millones e ingresos por 2 billones de dólares lo que implica tasas de crecimiento anual medio sostenido del 4,3 y 6,7 % respectivamente. Las tendencias del turismo para este siglo muestran que, sin despreciar la supervivencia del turismo de playa, se producirá el crecimiento del turismo de naturaleza, la diversificación de las ofertas, la revalorización del turismo activo frente al turismo pasivo y el desplazamiento a destinos cada vez más lejanos e insólitos (OMT, 1998). Esto implica un fuerte reto para los países receptores y en especial para aquellos que como el Caribe insular han basado su desarrollo turístico en la explotación y masificación del turismo de sol y playa. Lo cultural ha ido ganando espacios en el diseño y la práctica del turismo, por lo que esta modalidad no puede verse fuera de este marco; además, por la fragilidad de los recursos que lo sustentan: los recursos culturales, presentes en el espacio geográfico que el hombre ordenó para su supervivencia y amparo, el espacio urbano, necesitan de un cuidado especial porque aquí el daño es irreversible si se llega a romper el equilibrio establecido..
(9) Aún son insuficientes las investigaciones que vinculen turismo, cultura y comunidad, lo cual es de vital importancia para el país. Por esto se estima necesaria la realización de la presente investigación, que se inscribe en la región turística de Trinidad. La ciudad de Trinidad cuenta con una combinación de factores que difícilmente se encuentran juntos en cualquier parte del mundo: clima paradisiaco; playas de finísimas arenas, montañas con atractivos geográficos y biológicos insospechados y sobre todo un legado histórico tan rico y cuidadosamente conservado, que gracias a la intensa y delicada labor de rescate y conservación del patrimonio cultural y arquitectónico en el año 1988 el Centro Histórico Urbano de la ciudad y el cercano “Valle de los Ingenios” son declarados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Patrimonio Cultural de la Humanidad. En la década de los 90 del siglo pasado XX, y específicamente a partir de1995 ocurre un auge sin precedentes de la actividad turística por lo que se construyen nuevas instalaciones dedicadas a tal fin, propiciándose el desarrollo en esa dirección. La planta hotelera con que contaba la ciudad no respondía a la demanda de alojamiento debido al incremento de visitantes tanto nacionales como internacionales. En ese entonces se estudia la posibilidad de crear nuevas vías de solución, por lo que en 1997 queda consolidado y aprobado por decreto ley el Arrendamiento de Viviendas por divisa (hostales) que por sus características constructivas y arquitectónicas favorecen la solución a la demanda y con ello surge la necesidad de que sus dueños (arrendadores) estén capacitados para promover la cultura popular tradicional de esta ciudad.. Problema de Investigación: ¿Cómo propiciar la divulgación de la cultura popular tradicional trinitaria a los turistas que visitan sus hostales?. Objeto de estudio: Los hostales de Trinidad..
(10) Campo: Divulgación de la cultura tradicional trinitaria.. Objetivo general: Elaborar una propuesta de acciones que propicien la divulgación a los turistas de la cultura tradicional trinitaria desde sus hostales.. Interrogantes Científicas: 1. ¿Cuáles son los referentes teóricos y metodológicos para propiciar la divulgación a los turistas de la cultura popular tradicional trinitaria desde sus hostales? 2. ¿Qué preparación poseen los dueños de hostales sobre la cultura popular tradicional trinitaria? 3. ¿Cómo se divulga al turismo la cultura popular tradicional trinitaria desde sus hostales? 4. ¿Cómo propiciar la divulgación de la cultura popular tradicional trinitaria a los turistas desde sus hostales?. Objetivos Específicos: 1. Determinar los referentes teóricos y metodológicos que propicien la divulgación a los turistas de la cultura popular tradicional trinitaria desde sus hostales. 2. Identificar la preparación que poseen los arrendadores de hostales sobre la cultura popular tradicional de Trinidad. 3. Caracterizar la divulgación que se realiza al Turismo de la cultura popular tradicional trinitaria desde sus hostales. 4. Elaborar una propuesta de acciones que propicien la divulgación de la cultura popular tradicional trinitaria a los turistas desde sus hostales.. Metodología aplicada La metodología que se utiliza en esta investigación enfatiza, de manera esencial, en el enfoque cualitativo, donde el escenario y los actores son concebidos desde una perspectiva integradora. Este enfoque permite la comprensión y análisis de las.
(11) complejas interrelaciones que se dan en la realidad, y así buscar en ella la respuesta a las interrogantes formuladas. Asimismo facilita el tratamiento de los individuos, no sólo como objeto de estudio, sino como protagonistas de la realidad social de su contexto. Consideramos oportuno señalar que el método cualitativo permite obtener matices de la situación a investigar. Esto se hará evidente en el análisis de los resultados en los cuales se reconocerán los aspectos positivos y negativos que guardan relación con la participación de los individuos en la divulgación de la cultura patrimonial de su ciudad. Para proporcionar mayor flexibilidad y profundización en el tema de análisis, se busca un grupo de métodos científicos cuya elección para la recolección de la información está determinada por los intereses de la investigación, las circunstancias del escenario o de las personas a estudiar y las limitaciones prácticas a las que se enfrenta el investigador. Estos permiten desarrollar un proceso ordenado que incluye la secuencia de pasos propios de toda indagación social concreta, posibilitando, a partir de resultados obtenidos, sistematizar, explicar y descubrir qué tienen en común para arribar a conclusiones que lleven a resolver las interrogantes científicas planteadas. Se utilizan métodos de corte teórico para la construcción del conocimiento sistemático y de corte experimental a través del cual se logra la obtención de información sobre el estado del objeto de la investigación. Dentro de ellos se señalan:. Del nivel teórico: Histórico – Lógico: Para analizar el objeto en su evolución. Se realiza un análisis de la evolución de los principales conceptos (Turismo, Patrimonio Sociocultural, Hostal) durante los diferentes momentos históricos tomando en consideración la importancia e interés que le proporcionan a la investigación.. Analítico-Sintético: Para comprender la esencia de la preparación del grupo de dueños de hostales de la ciudad de Trinidad para enfrentar la divulgación de la cultura de su ciudad, así como.
(12) las formas que utilizan en la actualidad para llevarlas a vías de hecho, estudiando los aspectos y elementos que lo integran y recomponiéndolas, aplicando las leyes generales a contextos particulares estableciendo los fundamentos esenciales de la investigación. Este método facilita la familiarización del investigador con el tema que constituye objeto de estudio, a través de la comprensión de las relaciones que se establecen entre las distintas partes de un fenómeno.. Inductivo-Deductivo: Se parte de conceptos, principios generales o leyes universales para aplicarlas a casos particulares, o sea de la determinación de regularidades generales a través de ejemplos concretos. De esta forma se aplican los relacionados con las formas de divulgación de la cultura tradicional en otros contextos. Este método resulta necesario para que el investigador aplique los conocimientos generales de la ciencia a un caso u objeto de estudio particular y para que descubra o comprenda las regularidades del objeto de estudio. Del nivel empírico: Análisis de documentos: Para la búsqueda de informaciones que tienen relación con la problemática de investigación.. Observación participante: Para el diagnóstico de necesidades y con el objetivo de verificar la información obtenida por las anteriores técnicas; así como la comparación y contrastación de los resultados obtenidos..
(13) Entrevista semiestandarizada: Esta se aplica a dueños de hostales con experiencia como parte del diagnóstico.. Cuestionario: Se aplica a la mayoría de los arrendadores relacionados en la muestra para obtener información sobre el objeto de la investigación y para el diagnóstico. El aporte teórico de la investigación esta determinado por la profundización que se realiza en materia de turismo patrimonial, así como el análisis de la modalidad de alojamiento conocida como hostal. En lo relacionado con el aporte social la investigación favorece el análisis para el perfeccionamiento y la participación de la comunidad anfitriona en la promoción y divulgación de sus valores identitarios al visitante foráneo. La novedad del tema consiste en que es la primera vez que se diagnostica el estado real de la preparación de los dueños de hostales para asumir la divulgación de la cultura trinitaria. La importancia sociocultural esta dada en la participación real (implicación) de la sociedad (sujetos activos) en la promoción de sus valores socioculturales. La tesis está estructurada en 2 capítulos, 4 anexos y consta de 59 páginas..
(14) Capítulo 1.
(15) CAPÍTULO I: Fundamentos Teóricos para la Interpretación del Turismo como Fenómeno Sociocultural. 1.1. Evolución del Turismo Llama la atención el importante crecimiento del turismo en nuestros días. Los gobiernos, a través de los medios de comunicación y oficinas turísticas, nos descubren la gastronomía, el folclore, los encantos y las características de parajes y ciudades. Desde los medios de comunicación, las agencias nos invitan a viajar en cualquier época del año, ofreciéndonos impresionantes ofertas para visitar los más diversos países, gozar del sol y las playas o de sitios exóticos en los cuales podemos pasar unas vacaciones inolvidables. El turismo, como todo fenómeno social, se ha encontrado inmerso en diversas circunstancias históricas y políticas, relacionado con los contextos en los que se enmarca: locales, regionales, nacionales o internacionales; logrando evolucionar hasta convertirse en una gigantesca actividad, alcanzando un desarrollo impetuoso y expandiéndose hacia distintas áreas geográficas del planeta, donde resulta clara su relevancia y vertiginoso desarrollo actual. Desde hace más de un siglo el turismo se ha ido transformando en uno de los sectores fundamentales de la actividad económica de cualquier país. En la actualidad, es la rama más dinámica de las economías nacionales y en nuestro caso su poderoso desarrollo en la década de los 90 -etapa en que se priorizó esta actividad- constituyó uno de los elementos protagónicos del proceso de reanimación del país. Cuando se piensa en turismo la primera idea que se presenta es visitar algún lugar para conocerlo, visitar familiares y amigos, asistir a algún acontecimiento ya sea religioso, académico, deportivo, cultural, etc. Se piensa exclusivamente en el turista; sin embargo, el turismo como actividad, relaciona a diversos grupos que participan con visiones e intereses diferentes. El concepto de turismo se ha expresado de muchas maneras, según distintos autores; sin embargo se concreta, según Krapf y Hunziker, como: “el conjunto de relaciones y fenómenos surgidos de los viajes y de las permanencias temporales de las personas.
(16) que se desplazan principalmente por placer o recreación” (Universidad de la Habana, 2005; 1). No puede existir turismo sin desplazamiento en el espacio. Siguiendo a Boniface y Cooper (Martín, 2003; 11), sería “aquella actividad que tiene lugar en el tiempo de ocio, que tradicionalmente se ha asociado al ejercicio de viajar, pero que en la actualidad está interrelacionada con el proceso de industrialización moderno y del surgimiento de la sociedad de consumo”. Por tanto representa una de esas actividades recreativas; pero que también incluye desplazamientos no estrictamente vinculados con el recreo (convenciones, ferias, congresos, negocios, peregrinaciones, etc.), aunque si muy relacionadas con el viaje y los semiocios. Otra definición de turismo es la que lo refiere como: “el movimiento temporal de personas con destino fuera del lugar normal de trabajo y residencia, incluyendo las actividades emprendidas durante la estancia en esos destinos y las instalaciones creadas para atender sus necesidades”. (Martín, 2003; 11). Esta definición sugiere unos focos emisores (una demanda), en los que se presupone una capacidad de gasto para tal fin; unos sistemas de transporte, mediante los cuales se materializa el desplazamiento; y unos focos receptores (una oferta) en los que se precisa la existencia de unos bienes y servicios necesarios para atender no sólo al alojamiento y manutención, sino a tareas como la información y el entretenimiento durante la estancia fuera del domicilio habitual. Para la Organización Mundial del Turismo (OMT), el viaje turístico comporta una estancia de al menos veinticuatro horas fuera del domicilio habitual. En función de ello se puede dar la definición ajustada a las exigencias de la OMT como: “el conjunto de actividades y comportamientos llevados a cabo por aquellos individuos que temporalmente y por motivo de ocio, sustituyen su espacio cotidiano por uno nuevo, mediante una interfase que es el viaje, ya sea para disfrutar de los atractivos del entorno o para contemplar elementos contenidos en él, así como el conjunto de empresas y negocios destinados a satisfacer las necesidades tanto elementales como recreativas de dichos individuos” (Enciclopedia turística ;239); al cual se adscribe el investigador por su visión sociológica y por estar en correspondencia con los intereses y objetivos de la investigación..
(17) Por tanto no se considera turista al inmigrante o a la persona que se desplaza con motivo de realizar un trabajo, aunque si se entiende por turista a el que viaja por motivos de negocios. Además la OMT para concretar el contenido del término turista, parte del nombre genérico de viajeros. Se entiende como tal a: “todas las personas que realizan un desplazamiento, ya sea por motivos de trabajo, de recreación o de cualquier índole. Si el motivo de desplazamiento es de placer, se les llama visitantes. Los visitantes, a su vez, pueden clasificarse en turistas si pernoctan al menos una vez en el país visitado, y en excursionistas si no permanecen ninguna noche”. (Martín, 2003; 18). Pero en torno al fenómeno turístico existe una vieja polémica sobre su clasificación como actividad industrial o de servicios (¿sector secundario o terciario de la economía?). Está claro que se trata de una actividad económica pero ¿dónde se enmarca? Se entiende que el turismo no es una industria, aunque a menudo se la haya descrito como «industria turística» en todas sus variantes de «industria hotelera», “industria sin chimenea” «industria de los viajes», etc., no lo es porque no es un producto industrial, por más que se haya estudiado a partir de sus resultados económicos, como un producto exportable, puesto que la industria es una actividad transformadora que emplea unos recursos que pueden ser materia prima u otros que son productos industriales intermedios. No debe confundirse esto con el hecho de que numerosos productos industriales sean utilizados por los turistas: equipos de deporte, ropa de viaje, maletas, mochilas, lanchas motoras, bicicletas, etc., una lista interminable de productos creados para ser disfrutados en el tiempo libre y de ocio. Por tanto si el turismo no es una actividad económica de tipo primario, aunque utiliza los atractivos naturales (no los extrae ni los produce), ni tampoco una actividad secundaria (no es industrial o de construcción), se trata pues de una actividad terciaria o de servicios. La carrera de Licenciatura en Turismo define el concepto de turismo como: “el conjunto. de. fenómenos. y. relaciones. económicas,. psico-sociológicas. y. medioambientales que se generan entre las entidades vinculadas a los viajes desde el lugar emisor, las entidades proveedoras de servicios y productos en el lugar de.
(18) destino, los gobiernos de los lugares emisores-receptores y las comunidades locales de acogida, con motivo del viaje y estancia de visitantes temporales en un destino diferente a su lugar de residencia habitual”. Los orígenes del Turismo se remontan a la antigüedad. Se sabe que a los griegos y los romanos les gustaba descansar en el estío en residencias veraniegas. Conocemos los largos viajes comerciales de Marco Polo en el siglo XIII, los de Cristóbal Colón a América, tras su descubrimiento en 1492, y el gusto por los viajes de „estudio‟ en el siglo XVIII. En la época del romanticismo, Lord Byron, Washington Irving, Stendhal y George Sand, que fueron viajeros incansables, describieron en sus libros los lugares, edificios, leyendas, costumbres y personas de los sitios por los que pasaron, dándolos a conocer a sus coetáneos –cubiertos en muchos casos por una aureola literaria- y despertando en ellos el deseo de emularlos. Sin embargo, fue el inglés Thomas Cook el primero en concebir el turismo como negocio cuando, aprovechándose de las posibilidades que le ofrecía la reciente creación del ferrocarril, comenzó a organizar viajes por diversos puntos de Europa en 1841. Los primeros turistas fueron nobles que buscaban descanso y esparcimiento en balnearios y termas, a los que acudían para descansar y mejorar su salud, o a estaciones invernales para disfrutar de sus bellos paisajes y la nieve. Era un turismo minoritario, de élite, que apenas tuvo repercusiones medioambientales. Poco tiempo después, la burguesía se unió al placer de viajar como ocio. Desplazándose en coche a las más importantes ciudades, se alojaba en grandes hoteles, los palace, en los cuales el refinamiento, la diversión y la buena comida eran los atractivos principales. Los centros turísticos de moda eran todavía muy limitados, y su impacto medioambiental no era aún problemático. Fue ya en el siglo XX cuando el turismo comenzó a atraer a todas las capas sociales, al mejorar el nivel de vida de los trabajadores, los medios de transporte y las infraestructuras necesarias. Tiempo después, al producirse una gran demanda, aparecieron agencias que ofrecieron viajes organizados en los que se incluían el.
(19) transporte, el alojamiento y todo tipo de servicios. Años más tarde hicieron su aparición los vuelos charters. En nuestros días, el acceso a Internet favorece la posibilidad de que el usuario programe sus propias vacaciones con total libertad de itinerarios y contrate personalmente el viaje y el alojamiento, reduciendo considerablemente los gastos, lo que permite a más gente desplazarse a cualquier lugar del planeta. Todo lo anterior, unido a una mayor expectativa de vida, así como a la demanda de servicios ligados al ocio y la salud, ha hecho que el turismo se haya convertido en un magnífico negocio impensable siglos atrás, cuyas ventajas van a ser innumerables para todos los países, pero también, sus inconvenientes, al haberse masificado. Entre las causas que han favorecido el crecimiento del Turismo están las mejoras salariales y sociales que lograron los trabajadores a comienzos del siglo XX, recogidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos: el descanso dominical, conseguido a principios del siglo XX; el aumento del tiempo libre disponible al conseguir posteriormente la semana laboral de cinco días, un periodo vacacional de descanso pagado por la empresa y una jubilación, en algunos casos anticipada, con las necesidades básicas cubiertas por el Estado. Otros factores que también han favorecido el desarrollo turístico son: Un tipo de transporte variado, que mejora constantemente su seguridad, confort, velocidad (de coches, aviones, trenes, barcos y trasatlánticos) y precios. Las alianzas o acuerdos entre los Estados que facilitan la ayuda automovilística; la creación de consorcios como la Alianza Internacional del Turismo (AIT); el desarrollo de líneas aéreas como la Europa-bus; los fondos de cohesión europea y de desarrollo regional destinados a infraestructuras de la Unión Europea; la disminución de trámites burocráticos para traspasar las fronteras, y la posibilidad de recibir asistencia sanitaria, cuando se precise, en los distintos países. El desarrollo del sistema monetario europeo y las facilidades que otorgan los bancos para cambiar moneda o utilizar las diferentes tarjetas de crédito en.
(20) prácticamente todos los países, sin necesidad de tener que llevar encima grandes cantidades de dinero en efectivo. La posibilidad de tener un automóvil rentado que permite gran libertad de desplazamiento y la diversificación del destino final.. Del atractivo al recurso turístico. Los atractivos turísticos son aquellos elementos que hacen posible que el hombre se motive o se sienta atraído por su importancia o belleza, además pueden ser de tipo material o espiritual, tangible o intangible. En fin, incluyen elementos de la naturaleza y de la sociedad, de los atractivos parten los recursos turísticos que constituyen la base de las motivaciones de los viajes turísticos y que generalmente determinan o influyen fuertemente en la localización de los establecimientos de alojamiento y servicios. Los atractivos pueden clasificarse como: De sitio: se denominan por corresponder a lugares a visitar. Pueden ser de carácter natural (por ejemplo: paisajes, cuevas o playas); socio-cultural (por ejemplo: museos, zonas arqueológicas, galerías de arte). De evento: corresponden a actividades desarrolladas sin una frecuencia inmediata. Se incluyen los eventos deportivos, los festivales culturales y las reuniones (congresos, convenciones, etc.) de carácter variado (científicas, sociales, políticas, etc.) De actividades: son realmente importantes en el turismo del siglo XXI porque, cada vez más, los turistas quieren disfrutar en la realización de actividades, dentro de ellas, también existe la tendencia a realizar el ocio activo o participativo. Las actividades turísticas pueden clasificarse de diferente modo: De traslados: existen ahora porque se ha logrado el doble efecto de transportación y disfrute: Lo más importante a considerar en las actividades turísticas es que, a partir de ellas, se definen las modalidades turísticas que también comúnmente son denominados “productos turísticos”. Entre las principales modalidades que se desarrollan en el.
(21) mundo de hoy se encuentran: Turismo Sol y Playa, Turismo Cultural, Turismo de Naturaleza, Turismo Deportivo y Náutico. Para que los atractivos turísticos sean disfrutados necesitan de su puesta en explotación, o sea, convertidos en un recurso, el cual dadas las características de su actividad sería clasificado como turístico, y sería definido como el conjunto de componentes naturales o creados por el hombre (antrópicos) que hacen posible las actividades turísticas y la satisfacción de las necesidades de la demanda. Además, abarca los atractivos turísticos, así como los establecimientos de alojamiento y servicios, la infraestructura técnica y de apoyo. Es el hombre quien puede transformar el patrimonio en recurso. Este último solo existirá si los visitantes muestran interés por él. Los recursos básicos son el soporte de la actividad, siendo su papel el de atraer y fijar la demanda, los recursos complementarios no son suficientes para atraer y fijar la demanda pero contribuyen a diversificar las actividades turísticas. Se consideran recursos naturales: las costas (playas), las montañas, los valles cársicos y fluviales, las cuevas, los ríos y lagos, aguas mineromedicinales, flora y fauna. Dentro de los recursos históricos-culturales están: los centros urbanos, las construcciones, sitios históricos y arqueológicos, museos y galerías, florklore y manifestaciones culturales. Los recursos socioeconómicos se denominan a partir de: la población local, ciudades y pueblos, infraestructura social, actividades sociales, zonas agropecuarias y zonas industriales.. El Alojamiento. El alojamiento ha sido un requisito de los viajes desde que se crearon las primeras rutas del comercio, de las misiones y de las peregrinaciones en Asia y en Europa en la época precristiana. El comienzo de la era del ferrocarril supuso un estímulo para la apertura de hoteles en muchos países de Europa y en otros lugares .Fueron precisamente las compañías ferroviarias las principales promotoras de la construcción de hoteles que se situaban cerca de las estaciones..
(22) Remontándonos a los orígenes de la hotelería, puede decirse que ésta ha existido desde la antigüedad. En su forma inicial, eran las posadas y tabernas las que satisfacían las necesidades básicas de comer, beber y dormir. Las tabernas de la antigüedad, estaban situada cerca de los templos, de donde se llevaban a los animales sacrificados para ser condimentados y después comidos. En la época de la Roma “dueña” del mundo, las posadas y tabernas florecían en ciudades de descanso como Pompeya y Herculano, al sur de Italia. Pos adas y tabernas como el hopitium, la caupona, la popina, el thermopolium y otras, se encuentran aún hoy, en condiciones muy similares a las de la época antigua, gracias a la erupción del volcán Vesubio que al enterrar la ciudad con su lava, cenizas y lodo hirviente, hizo posible su preservación hasta nuestros días. Las cauponae y los hospitii eran posadas u hoteles que brindaban alojamiento y en algunos casos, un menú a base de vino, pan y carne. Los thermopolii, vendían vino en un mostrador, donde también podían encontrarse vasijas de barro con aceitunas, verduras secas, etc. Algunos contaban con un pequeño horno para calentar el agua del “caldus” (bebida caliente hecha con vino y agua caliente) y otros, además, con una habitación que se utilizaba como comedor. Los thermopolii, pudieran ser considerados como los snack bar de la época actual. La popina sólo ofertaba comida caliente, al contrario de los thermopolii que ofertaban solamente, refrigerios. Además de alimentos, las tabernas también ofrecían distracciones (juegos, mujeres, etc.) La hotelería moderna nace a finales del siglo XIX y principios del XX. Existían entonces los complejos hoteleros en balnearios y palacetes de las ciudades más importantes. Con la puesta en marcha de las primeras “marcas hoteleras” con trascendencia internacional (Mallorca, San Sebastián, etc.) aparecen “los hoteles” como alojamientos destinados a prestar servicios de “continuación” de los grandes complejos, palacios, fincas, etc. de la alta burguesía, intelectuales y políticos de alto rango que buscaban en estos lugares, no sólo el espacio adecuado para satisfacer sus necesidades, sino “el servicio” al que estaban acostumbrados. El alojamiento es, el subsector más grande y omnipresente dentro de la economía del turismo. Salvo en muy contadas excepciones, los viajeros necesitan un lugar donde.
(23) poder descansar y recuperar fuerzas durante sus desplazamientos por un destino turístico o durante su estancia en el mismo. Existe una gran diversidad en el tamaño, el tipo y la organización del alojamiento, lo que hace que nos encontremos ante un sector extremadamente heterogéneo. Es precisamente esta diversidad la que le otorga a cada tipo, determinado grado de importancia, nunca uno menos que el otro, que contribuyen tanto al turismo internacional, como nacional. Cada uno de las tipologías de alojamiento, según sus categorías y prestaciones, atraerá a un tipo de turista definido que determinará a su vez la tipología de turismo de la zona. Por ejemplo, si un lugar apuesta por el turismo de élite, deberá ofrecer casas campestres, caseríos, masías, cabañas, etc. En cuanto al establecimiento de alojamiento turístico pueden encontrarse definiciones que reflejan diferentes enfoques, sin embargo, observaremos que todas van a encerrar palabras claves comunes. Las mismas, se fundamentan en la propia terminología que comúnmente se utiliza dentro del sector, así como, en el marco conceptual internacional. Se puede encontrar, por ejemplo, la definición dada en la norma internacional ISO 18513 “Servicios Turísticos- Hoteles y otros tipos de alojamiento turísticosTerminología”, 2003, primera edición, que plantea que es la provisión de al menos una cama y servicios o facilidades sanitarias.” Sin embargo, a pesar de lo que establece esta norma, los organismos rectores del turismo en los diferentes países, establecen sus propias definiciones. Así tenemos que, por ejemplo, la Secretaría de Turismo de México define al establecimiento de servicios hoteleros como: “….el inmueble en el que se ofrece al público el servicio de alojamiento en habitación… Es el establecimiento de hospedaje que presta servicios de alojamiento al viajero, ofreciendo habitaciones u otro acomodo para pasar la noche, pero este servicio cuenta con un número de plazas superior a un mínimo determinado, para colectivos de personas que sobrepasan a una sola unidad familiar, y dispone de una.
(24) administración de tipo comercial…..” (Fracción VII del Reglamento de la Ley Federal de Turismo). En el caso de Cuba, la NC-127:2001, (que sustituye a la NC 87-44:93) ofrece una definición de establecimiento de alojamiento turístico, que instituye el mismo como la instalación destinada a prestar servicio de hospedaje mediante pago, por un período no inferior a una pernoctación. El desarrollo del turismo en la última mitad del siglo XIX precisó la necesidad de una mejora en cuanto a las normas de funcionamiento de los establecimientos de esa época, (posadas). Se establecieron entonces normas mínimas donde el cliente podía identificar las características específicas del establecimiento. Aparecen entonces, los llamados: “Sistemas de Clasificación de establecimientos de alojamientos”. Estos son realmente sistemas de evaluación que surgen a partir de las giras de asociaciones de automovilistas y ciclistas, los que comenzaron a listar aquellos establecimientos que eran susceptibles de ser recomendados a sus miembros, dadas las facilidades que ofrecían en correspondencia con las necesidades de este tipo de cliente. Se originaron entonces sistemas de Evaluación como el AA y el Michelín, así como otras guías dirigidas a este fin. En este sentido, también encontramos clasificaciones en la tipología de los establecimientos que son más o menos amplias, pero con una gran coincidencia en los elementos principales de la misma. Así encontramos, que existe un número de países, que clasifican sus instalaciones de alojamiento en: Hotel, Motel, Villas, Cabañas y similares, Bungaloes y Suites. El sistema británico, es bastante amplio en su clasificación, por lo que, además de reconocer las anteriores tipologías, incorpora otras como: Casas rurales: Ubicados generalmente en espacios naturales alejados de las ciudades y caracterizados por una atmósfera relajada e informal..
(25) Casas de pueblo: hoteles pequeños con un servicio de cuarto de alta calidad y comedor familiar, ubicados en lugares apartados pero asociados a áreas donde abundan los restaurantes. Casas de huésped: hoteles pequeños y privados que son incluidos en esta categoría cuando no ofrecen todos los servicios que se requieren para considerarlos un hotel lo que no implica que éstos alojamientos sean inferiores, sólo que son diferentes. Algunas de estos establecimientos ofrecen sólo la cama y el desayuno, por lo que los clientes deben procurarse la alimentación de la tarde y nocturna fuera del mismo. Granjas: son instalaciones relativamente baratas y confortables, con una apropiada alimentación. Algunas son granjas en pleno funcionamiento, donde al cliente se le permite a veces su participación activa o contemplativa, en las actividades de la misma. Tabernas y Posadas: Las conocidas posadas tradicionales con la existencia de una ambiente agradable y. sociable, y la conocida cerveza y comida de taberna. El. desayuno y el servicio de comidas en horas autorizadas, son un imperativo de este tipo de establecimiento. Otros países, incorporan además, el Hostal, Camping y los Complejos. En nuestro país, la norma NC-127:2001, mencionada anteriormente, define primeramente, el concepto de Tipos de Establecimientos, el cual plantea que es la clasificación de las distintas variantes de alojamiento atendiendo a sus características esenciales..
(26) Para esta norma, los tipos de establecimientos son: HOTEL: Establecimiento que presta el servicio de hospedaje en unidades habitacionales amuebladas, cuenta con servicio de recepción, servicio sanitario privado, servicios de alimentos y bebidas y otros servicios adicionales. APARHOTEL: Establecimiento que presta el servicio de hospedaje en apartamentos amueblados, cuenta con servicio sanitario privado, cocina debidamente equipada, con servicios de alimentos y bebidas y otros servicios adicionales. VILLA: Establecimiento que presta el servicio de hospedaje y que puede estar compuesto por un conjunto amueblado de habitaciones, cabañas o bungaloes, casas y /o apartamentos, con no más de tres niveles de altura y áreas de servicios comunes, servicios de alimentos y bebidas y otros servicios adicionales. MOTEL: Establecimiento que presta el servicio de hospedaje en habitaciones amuebladas, generalmente ubicado fuera de las zonas urbanas, cerca o junto a carreteras o autopistas, cuenta con estacionamiento para cada habitación contiguo o próximo ésta y servicio sanitario privado, pudiendo brindar o no algún servicio de alimentos y bebidas. HOSTAL: Establecimiento de alojamiento turístico ubicado en edificio existente o de nueva planta, con valor histórico, cultural y/o arquitectónico que destaca atributos del mismo y/o del entorno, el cual presta servicio de hospedaje en unidades habitacionales amuebladas, cuenta con servicio de recepción, servicio sanitario privado, servicio de alimentación ligera y podrá contar o no con restaurante. (Primera versión de la NR 01:2003) No obstante que el auge del turismo fomentó la aparición del hotel en grandes dimensiones, predominante en la hotelería de muchos países, en la actualidad se manifiesta nuevamente un ascenso en la preferencia de ciertos segmentos por los llamados hostales, determinada entre otros factores, por la búsqueda de una relación más cálida y personal con la comunidad anfitriona. El término de casas particulares también llamadas hostales, empezó a ser utilizado en el sentido de "alojamiento privado" en 1997, cuando el gobierno cubano permitió a los.
(27) cubanos alquilar habitaciones en sus casas o apartamentos a los turistas, ofreciendo a las familias cubanas nuevas fuentes de ingresos. Una casa particular es básicamente un establecimiento privado de una familia cubana que ofrece servicio de alojamiento a turistas por lo cual generalmente cobran precios muy económicos La mayoría de ellos además del servicio de renta ofrece otros servicios como cenas, lavandería, guías turísticos, clases de baile y español, etc. En general bajo este término de “Casa Particular” se pueden encontrar casas completas, apartamentos, habitaciones dentro de un hogar (compartido con una familia cubana), mini-apartamentos o habitaciones con entrada independiente. Se considera un tipo de pensión típicamente operado, de una residencia familiar donde los huéspedes pueden ser alojados en la noche en habitaciones privadas (que pueden o no estar equipadas con baños privados). El negocio puede ser operado ya sea como ocupación principal o como una fuente secundaria de ingresos, y el personal que lo atiende generalmente consiste en el propietario de la casa y los miembros de su familia que viven allí. Las habitaciones son muy limpias en general y se adaptan a las normas turísticas. La oferta básica de alojamiento es una habitación climatizada, con una cama, un armario, una pequeña mesa y un baño privado. Otras características encontradas pueden ser nevera, teléfono, reloj y televisor. Generalmente ofrecen alojamiento para no más de 6 personas Las casas particulares tienen ventajas sobre otros tipos de hospedaje: . Los clientes pueden desarrollar rápidamente relaciones de amistad con los. propietarios de la casa, además de que se involucran profundamente en la cultura del país. Antes de que el turista se de cuenta, será considerado parte de la familia con la cual se esta hospedando. . El huésped, por lo general disfrutan de una atmósfera pura, libre, tranquila, se. siente como en su propia casa, y podrá invitar a más amigos. . Las casas particulares son mucho más económicas que los hoteles..
(28) . Al alquilar una casa particular, los clientes contribuyen directamente a mejorar el. nivel de vida de una persona o familia cubana. En nuestro país los hostales surgen a manera de alternativa de los propietarios para obtener ingresos relativamente elevados en comparación con la media del pueblo cubano. Debido a la situación económica que tenía el país, muchos propietarios decidieron acondicionar algunas habitaciones de sus casas (por lo general muy espaciosas) para rentarlas a turistas extranjeros, servicio que cobran a un precio mucho más económico que el de una habitación en cualquiera de los hoteles del país, a la vez que ofrecen servicios de excelencia, con habitaciones exquisitamente decoradas y todas las comodidades necesarias para una feliz estancia. Pero es sin dudas el trato personalizado que se le brinda al visitante y la posibilidad de acercarse al pueblo cubano lo que hace de los hostales una opción muy atractiva de hospedaje. A diferencia de otros negocios particulares en la isla, rentar habitaciones a turistas extranjeros se empezó a regular estatalmente solo desde el año 1997, -antes de esta fecha no se pagaban impuestos-, a través de estrictos controles. Sin embargo los propietarios hacen lo posible para mantener el negocio pues es uno de los más lucrativos en estos momentos en el país.. 1.2. Turismo Cultural. A lo largo de los siglos, el hecho de viajar, motivado por la necesidad, el placer, la curiosidad o la religiosidad, ha llevado a muchas personas a ir de un sitio a otro descubriendo gentes, paisajes y costumbres nuevas. Aunque parezca aventurado, se puede decir que ya en las culturas griega y romana existía un cierto turismo cultural, como lo prueban algunos escritos y guías de viajes. Así, Herodoto, en su Libro I de las Indagaciones habla de la ciudad de Babilonia y la describe como una ciudad monumental donde se encontraba la famosa Torre de Babel. Entre los romanos también tuvo especial importancia el valor del viaje como medio de satisfacer la curiosidad por conocer lugares exóticos y sorprendentes, en un momento en que las vías de comunicación existentes comenzaban a facilitar la movilidad de los ciudadanos más pudientes, como puede verse en la Historia Natural de Plinio el Viejo..
(29) Pero también las guerras de conquista y las misiones diplomáticas servirían al ejército romano para realizar viajes de placer y de carácter religioso. Era evidente que los romanos frecuentaban los templos y santuarios, alternando estas visitas con las fiestas y los baños termales que poseían en sus grandes villas y que el mismo Ovidio cita en su obra Ars Amandi. Durante la Edad Media se revaloriza el viaje religioso a través de la evangelización del cristianismo y de las peregrinaciones a los Santos Lugares, tanto cristianos como islámicos y budistas. Numerosos viajeros describirían con todo tipo de detalles los monumentos históricos, las costumbres y las prácticas religiosas, abriendo sus misterios a las gentes que quedan sorprendidas ante la diversidad de datos novedosos que se le ofrecen. Sin embargo, los lugares relacionados con la historia del cristianismo los más frecuentados y comentados con un fin didáctico y doctrinal. Roma, Constantinopla, Capadocia, Antioquia, Jerusalén, Egipto, etc. El precedente más claro del turismo cultural, se encuentra en el siglo XVIII con la aparición del Grand Tour, entendido como la visita realizada por los aristócratas británicos, a los lugares históricos, artísticos y naturales más destacados del continente europeo, con especial incidencia en la península itálica. Estos viajes eran auténticos recorridos turísticos culturales. A lo largo del siglo XIX, la relación entre el patrimonio cultural y el turismo se hace más evidente. Se abren nuevos museos, lugares significativos de la historia nacional y sitios naturales para que sean visitados por el público. Con los descubrimientos del motor a vapor y del ferrocarril el turismo de masa va tomando cuerpo. El estudio de las motivaciones turísticas revela una infinita gama de recursos que pueden ser objeto de planificación. Esta variedad, no obstante, puede ser agrupada en dos grandes categorías: los atractivos naturales y los atractivos socioeconómicos y culturales. La OMT define turismo cultural como aquel cuyos atractivos son estudios culturales, arte, festivales, monumentos, sitios históricos o arqueológicos manifestaciones folclóricas o peregrinaciones (BARRETTO, 2000: 20)..
(30) En la década del los años noventa del siglo XX, la práctica del turismo cultural en las ciudades. históricas. ha. aumentado. considerablemente. variando. no. solo. cuantitativamente sino también en la heterogeneidad de los visitantes. Iguales que l a cenicienta, las ciudades históricas despiertan de alguna manera del sueño en que las había sucumbido el Turismo de Sol y Playa. Es importante retomar algo de lo que se había hablado con anterioridad, y es la gran responsabilidad que implica para los actores sociales encargados de la gestión turística, convertirlas en productos turísticos, ya que deben estar concientes que además de los grandes beneficios se deben correr muchos riesgos que si no se controlan constantemente pueden ocasionar una catarsis y destruir la ciudad, como son el aumento de la carga peatonal, la desaparición del equilibrio de la vida urbana, el deterioro del medio ambiente e incluso la desaparición del patrimonio tanto tangible como intangible. Las ciudades históricas han encontrado en el Turismo Cultural el espacio donde ser ellas mismas, el galán al que le mostrarán sus más preciados tesoros, o simplemente al atrevido y aventurero forastero que se adentrará en los lugares donde nadie se ha atrevido llegar. El turismo cultural y las Ciudades Históricas, son sin lugar a dudas un feliz matrimonio, con sus altas y con sus bajas pero con tal grado de compenetración que cualquier elemento que rompa con su armonía provoca irremediablemente la muerte de uno de los dos. Hoy en día existe un mercado cada vez mayor que demanda turismo cultural, pero a pesar de ello no existe coherencia, sino más bien un desajuste entre las necesidades expresadas por los mercados (la demanda), los recursos potenciales existentes (lo que podría ofrecer) y la realidad del recurso puesto en valor como oferta turístico cultural (la oferta). Estudios realizados en España (Turismo Cultural, TURERSPAÑA 2001), indican que sólo el 8% de los viajes que se realizan a ese país como destino turístico tienen una motivación cultural. Si a esta cifra, añadir que España es el segundo país en patrimonio histórico-artístico y además es el país que cuenta con más conjuntos patrimoniales distinguidos por la UNESCO como Patrimonios de la Humanidad, se.
(31) puede deducir rápidamente que el camino por recorrer en este ámbito es largo y complejo. El turismo cultural al igual que otras actividades turísticas, ha de estar en constante evolución y adaptación a las nuevas demandas turístico-culturales que surjan. A partir del concepto de Parque Temático, tan popular hoy en día, se ha empezado a desarrollar un nueva definición de producto turístico-cultural basado en la tematización, el espacio y el patrimonio, que permite presentar una oferta turística muy competitiva y muy adaptada a los nuevos tiempos. En los últimos años el Turismo Cultural ha cobrado cierta relevancia en aquellas zonas que han visto limitados otros tipos de turismo tales como: sol y playa, deportivo, etc. atendiendo al comportamiento internacional de la megatendencia demográfica relacionada con el envejecimiento de la población, cada vez se hace mayor el número de turistas que solicitan esta modalidad de Turismo. Este tipo de turismo precisa de recursos histórico-artísticos para su desarrollo. Es más exigente y menos estacional. Entre sus variantes podemos citar: Urbano: desarrollado en ciudades principalmente en aquellas que son Patrimonio de la Humanidad. Clientes de nivel cultural y poder adquisitivo alto. Monumental: vinculado exclusivamente a monumentos histórico-artísticos que pueden estar alejados de núcleos de población importantes. Arqueológico: vinculado a yacimientos y sitios arqueológicos que pueden estar alejados de núcleos de población importantes. De compras: vinculado a las compras a buen precio o exclusivos. Incluye artículos de lujo, arte, artesanía y artículos de uso común. Etnográfico: vinculado a las costumbres y tradiciones de los pueblos. En algunos casos cercano al turismo ecológico. Etnológico: vinculado a los vinos de una zona, tabaco, café.. La ciudad como Destino Turístico.
(32) La ciudad puede ser mirada y vivida de muy diversas maneras. Como bien cultural que acumula y recrea tradiciones, costumbres, formas de relación; y sirve de acumulador de productos culturales y conservadores de memorias. Como bien social que ha desarrollado una alta capacidad de producir y poner en circulación bienes y servicios tanto públicos como privados, los cuales dan soporte a la existencia y reproducción de los seres humanos. Como bien físico que comporta una determinada distribución d e espacios, infraestructura y mobiliarios en los cuales se desarrolla la tensión entre el recinto de lo público y el de lo privado. El autor reconoce como ciudad lo referido por Manuel Castell al designarla como: “el lugar. geográfico. donde se. instala. la superestructura. político administrativa. correspondiente a una sociedad en que las técnicas y las condiciones materiales (medio ambiente, población) han posibilitado la diferenciación del producto entre reproducción simple y ampliada de la fuerza de trabajo.” (Vázquez, Dávalos: 2000: 14) La ciudad no es un todo homogéneo; la necesidad de plantear experiencias de conocimiento y valoración diversificadas y de calidad, implican la consideración de los factores diversos que confluyen en la ciudad-territorio: el centro histórico, los barrios históricos, los ensanches de la ciudad, los barrios periféricos organizados en torno a diferentes factores aglutinantes, las cercanías, los parques metropolitanos, las ciudades satélites cercanas, etc. Lo que atrae a los visitantes a las ciudades esta relacionado con: la cultura (patrimonio urbano-arquitectónico, monumentos y sitios, exposiciones, festivales, espectáculos entre otros), el deporte (acontecimientos deportivos), las visitas a familiares y amigos, la satisfacción personal, las compras, los negocios y la gastronomía. La ciudad como centro de actividades de ocio depara potencialmente elementos básicos: lugares específicos que ofrecen actividades orientadas hacia el ocio (culturales, diversiones, espectáculos, fiestas, grandes acontecimientos), basadas en los recursos del medio urbano (elementos históricos, edificios y monumentos, objetos de arte, plazas y parques, infraestructura, costas urbanizadas, entre otras..
(33) Entre las ciudades son susceptibles de atracción las capitales, las ciudades históricas, los centros culturales o de arte, ciudades industriales o comerciales, las de juego y ocio, los centros educativos, los centros de salud o ciudades de playa. Sus combinaciones limitadas o amplias jerarquizan su atractividad. Pero actualmente las condiciones urbanas que mejor contribuyen a su atractividad y aptitud como destino potencial o actualmente exitoso refieren además de los recursos en sí, a la calidad ambiental, estructural, funcional y paisajística en sí y en relación con su entorno; y sus condiciones favorables a nivel socioeconómico, ambiental y político, en el sentido amplio. La construcción de la ciudad es una forma de apropiación de la naturaleza “originaria”, apropiación que puede ser racional o irracional. La ciudad como producto cultural es un modo de compatibilización entre las demandas sociales, la oferta de la naturaleza y los recursos tecnológicos productivos. Con la irracionalidad ambiental se afecta la “naturaleza originaria”, con la desidentificación cultural se afecta la integridad cultural; la irracionalidad ambiental afecta la calidad del aire y del agua; con la congestión se afectan los niveles de ruido aceptables, la percepción del paisaje y la fluidez de movimientos. Lo innegable es que las ciudades ocupan un lugar importante en las tendencias actuales del turismo sin obviar la influencia del proceso de la globalización. Su crecimiento, concentración económica y científica, contexto medioambiental en que se encuentran enclavadas y la riqueza sociocultural que albergan, las convierten en destino turístico por las más diversas razones: estudios, negocios, actividad científica, ocio, entre otras. En el mundo existen un sinnúmero de ciudades con atractivos turísticos dispersas en todas las áreas geográficas. Una muestra de ellas es: Nueva York: ciudad mas cosmopolita de los Estados Unidos de América (EUA) con una impresionante urbanización, museos, galerías de arte. La principal estación ferroviaria del país. Importantes rascacielos. Se destacan la Estatua de la Libertad, la Universidad de Columbia y centros culturales de Opera, Ballet y Teatro en Broadway..
(34) Río de Janeiro: segunda ciudad de Brasil, centro cultural y turístico, comercial, balnearios espacios libres entre playas y montañas (Copacabana e Ipanema), en un Pan de Azúcar se encuentra el Cristo de Corcovado. Paris: capital de Francia, llamada “ciudad luz” por sus instituciones culturales. Se destacan las áreas libres (Campos Eliseos, Las Tullerías), jardines botánicos, el Arco de Triunfo, la Opera de Paris, la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame. El Cairo: capital de Egipto, junto al delta del Nilo, capital de las antiguas civilizaciones egipcias, muy cerca de las pirámides, mezcla de arquitectura del pasado y el presente, ciudades musulmanas mas antiguas y museos con colecciones de la época de los faraones.. Ciudades turísticas cubanas. Cuba no permanece al margen del contexto descrito. La presencia de la actividad turística en la Isla, consolidada por el redimensionamiento económico que tiene lugar a principios de los años 90, hace que el turismo se convierta en una de las principales fuentes de ingreso de divisas, que desde entonces, conlleva a una creciente participación del medio urbano en los destinos de la rama. Así, las ciudades cubanas se convierten en receptoras de actores sociales con una cultura y una forma de vida diferentes, por lo que dichos elementos, unidos a la construcción y reconstrucción de la infraestructura turística, inciden en la imagen que del contexto urbano tienen sus habitantes, así como en el uso que hacen del espacio. De ahí que el análisis de la influencia del desarrollo del turismo en la estructura urbana se ha convertido en uno de los temas centrales de discusión entre los académicos, que desde la óptica de múltiples disciplinas, lo analizan como importante reto al desarrollo. Cuba es un destino en el Caribe que cuenta con significativos atractivos históricos y culturales, ecológicos y paisajísticos, ciudades y balnearios minero-medicinales que le dan una diversidad que la perfila como un destino de interés para amplios sectores del mercado turístico y para un amplio espectro de intereses y edades entre los viajeros..
(35) Las principales ciudades cubanas poseen la infraestructura suficiente para dar respuesta a la demanda creciente del turismo. Desde el punto de vista de las comunicaciones y el transporte, estas poseen los principales medios de acceso. El transporte aéreo cuenta con una red aeroportuaria que enlaza a once ciudades del país. A través del mar se conectan las ciudades portuarias. El transporte por carretera esta garantizado para todas las ciudades del país, incluso a las de más difícil acceso, por lo que es el más utilizado por los turoperadores, además de emitir una línea (VIAZUL), con su estación central en la c apital la cual es muy funcional pues enlaza las principales ciudades y la capital con horarios exactos, confort aceptable y precios económicos. De manera individual se puede acceder a este servicio a través de alquileres de autos y taxis. entre las principales ciudades con valor turístico encontramos: La Habana: Capital de Cuba y sin dudas también el principal destino turístico de ciudad. Una bella ciudad frente al Estrecho de la Florida que concentra atractivos de todo tipo: magníficas playas en el este y el oeste, hoteles y restaurantes para todos los gustos y economías, marinas y centros para la concentración en La Habana Vieja, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, instalaciones para el desarrollo de convenciones, una rica vida cultural y gran variedad de instalaciones recreativas y nocturnas que unidas a la proverbial alegría del cubano le dan un atractivo extra. Práctica de deportes náuticos, valores arquitectónicos e históricos. Varadero: El famoso balneario de Varadero es el complejo turístico más grande del Caribe y es de hecho un verdadero oasis para los miles de turistas que visitan el archipiélago cubano. Presenta varios sitios de interés histórico, cultural y ambiental, como la Cueva de Ambrosio, el Museo de Varadero, el Centro Cultural “La Comparsita” (espectáculos y música cubana), la Galería “Arte, Sol y Mar”, el sendero ecológico, etc. Cienfuegos: Conocida como la Perla del Sur debido a su ubicación geográfica y a su riqueza arquitectónica de estilo neoclásico, por lo que se incluye en el listado de Patrimonios de la Humanidad que ostenta la más grande isla del Caribe, al concedérsele por la UNESCO a su centro histórico cultural. El contexto de la bahía es.
(36) un extraordinariamente atractivo debido a las grandes poblaciones de mangles y refugios naturales de avifauna autóctona. Santa Clara: capital de la provincia de Villa Clara, fundando en 1689 por colonos procedentes de San Juan de los Remedios. Su potencial científico e industrial la convierte en una de las ciudades más importantes de Cuba. En ella se llevó a cabo la batalla que dio el triunfo definitivo a la revolución de 1959, dirigida por Ernesto Ché Guevara cuyos restos reposan en el mausoleo ubicado en la plaza que lleva su nombre. Santiago de Cuba: capital de la provincia del mismo nombre; ubicada a orillas de la bahía de Santiago de Cuba, que constituye un puerto natural excelente Fundada en 1514 por el Adelantado Don Diego Velázquez de Cuéllar, fue la primera capital de la isla, desde su puerto saldrían las primeras expediciones hacia el continente americano, entre ellas la de Hernán Cortés y la de Juan de Grijalva. El castillo de San Pedro de la Roca, fue declarado por la UNESCO, Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1997. Sede de la Universidad de Oriente, del Colegio Santiago y del Seminario San Basilio el Magno. Se le denomina cuna de la revolución cubana y ostenta el titulo de “Ciudad Héroe de la República de Cuba.” Baracoa: “ciudad primada de Cuba” por ser la primera villa fundada por los colonizadores españoles en 1512. Don Diego Velázquez, la nombró Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa. Está situada en el extremo oriental de la isla, en la provincia de Guantánamo. Situada en las costas del Atlántico, fue asentamiento precolombino, como muestran los restos indígenas encontrados en las cavernas de Maisí. Sede del primer obispado en Cuba, hasta su traslado a Santiago de Cuba, en 1523, fue también el punto donde desembarcaron Antonio y José Maceo, el 1 de abril de 1895, para iniciar la Guerra de Independencia. Por último es preciso apuntar que uno de los aspectos que caracterizan a las ciudades cubanas es su trama urbano, de calles largas, estrechas y convergentes, además de la construcción religiosa, compacta y volumétrica, y otras edificaciones puntuales que se destacan por sus singulares elementos de arquitectura tradicional.. 1.3. La cultura. Origen y Concepciones..
(37) En nuestros días, al hablar del concepto cultura en ocasiones, parece que se sabe la lucidez sobre el mismo. A pesar de ello, se presentan variadas concepciones entorno a este polisémico concepto, existen criterios sólidos que permiten un acercamiento por la fuerza con que es tratado por los diferentes saberes (política, arte, pedagogía, filosofía). La palabra cultura proviene del latín; cultura, cuya última palabra trazable es colere, con un amplio rango de significados: habitar, cultivar, proteger, honrar con adoración. En general, el concepto de cultura es usado, al referirnos a la suma de conocimientos compartidos por una sociedad que utiliza en la praxis a guardar en la mente de sus intelectuales. Es decir, al cúmulo de conocimientos que posee acerca del mundo o del universo, incluyendo las artes, las ciencias exactas (matemática, física, química, etc.), las ciencias humanas (economía, psicología, sociología, antropología, etc.) y la filosofía. La cultura es el resultado de un proceso histórico que transcurre junto al proceso de surgimiento y desarrollo del hombre como ser social. Sus orígenes son sumamente remotos, comenzando por la significación del trabajo en el desarrollo biológico y social del hombre en las sociedades pre-clasista. La cultura está presente en el afán de estos grupos por transmitir y acumular, a largo plazo, las experiencias de los mismos. El interés por estudiar la cultura como un fenómeno objetivo surge en los tiempos modernos, impulsado por las relaciones mercantiles. En Europa se encontraban elementos para una teoría de la cultura en la época de la conquista de América que conmovió la economía, específicamente de España, y provocó el rápido contacto con multitud de pueblos de diferentes y desconocidas costumbres, pueblos que si querían explotar, gobernar y convertir a la religión cristiana. En esos tiempos, la noción del mencionado término se limitaba a determinados aspectos de la cultura espiritual, sobre todo, la ciencia, la tecnología y las artes. El uso del vocablo cultura se va comentando, pero referido generalmente a personas cultas. Los aspectos ideológicos-sociales y de cultura material se irían integrando al concepto con el desarrollo del régimen burgués en los siglos siguientes..
(38) El análisis del fenómeno cultural avanza y se da a conocer en el siglo XVIII, con el pensamiento filosófico y el movimiento intelectual generado por el Iluminismo. Este se expresó principalmente en los países que no habían tenido su revolución burguesa, sobre todo Francia, donde estaba a punto de producirse. De esta forma, el concepto de cultura se gestaba entre intelectuales que tenían que depender del absolutismo monárquico y lo aborrecían. Apreciaban los logros de los países bajos y de Inglaterra. Para los iluministas esos logros constituían el progreso, la civilización y la cultura de un país. Se puede encontrar entonces, en los iluministas, una concepción bastante adelantada de cómo la sociedad y la cultura forma a los seres humanos y desarrollan en ellos sus facultades. El concepto de cultura evoluciona en el período que media entre la Revolución Francesa (1789) y la Comuna de París (1871). En esta etapa, este se desarrolla sobre todo en Alemania, dividida en varios estados monárquicos. En el período de la filosofía clásica alemana, del avance de los estudios etnológicos y del nacimiento del marxismo. En general, para los pensadores pre marxistas, la cultura era considerada como un don atribuido o no, a determinadas personas, o como un conjunto de riquezas materiales o espirituales de determinados pueblos. Teniendo como principal limitación la no comprensión del carácter eminentemente social de la esencia humana y por tanto, de la cultura. Durante la segunda mitad del siglo XIX, y de manera creciente en el siglo XX, las academias de los países capitalistas han llegado a estudiar la cultura como algo de hecho externo al hombre. Esta corriente tuvo al hombre como su centro de atención, constituyendo así, los modernos estudios de antropología cultural. La palabra cultura se aplicaba al progreso social, se consideraba como un desarrollo orgánico. Los fundadores del marxismo encontraron en la teoría social, heredada del Iluminismo, una concepción idealista y envejecida. Marx y Engels no se situaron en el campo de la teoría de la cultura, se nutrieron de la gran tradición alemana que culmina en Hegel y.
(39) del pensamiento progresista inglés y francés en los campos de la economía y la política. La teoría marxista-leninista de la cultura se asienta en una fuerte base metodológica, demostrada en la práctica social. Reconoce el carácter cambiante de la cultura en la teoría de la revolución social, denunciando su carácter clasista. Según el (Diccionario filosófico, 1985:98) la cultura puede definirse como “el conjunto de valores materiales y espirituales creados y que se crean por la humanidad en el proceso de la práctica socio histórica que caracteriza la etapa históricamente alcanzada en el desarrollo de la sociedad”. Está contenida en los instrumentos de trabajo, en la tecnología creada y desarrollo en los conocimientos, y las habilidades transmitidas de una generación a otra, en el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas, en las tradiciones y modos de vida (Roque, et al., 2001). Es también vista como “El conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una sociedad o grupo social. Ella engloba además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias” (Conferencia Intergubernamental, marzo-abril, 1992). A pesar de que nuestro apóstol José Martí no da una definición de cultura, según los escritos consultados por los estudiosos de su obra, posee un valor que aporta al tema por la dimensión del proyecto martiano de liberación y soberanía nacional y su contribución al arte de hacer política, planteado por Armando Hart en la Conferencia Magistral XVI en el Congreso Nacional de Historia. Al haberse referido al concepto de cultura es necesario tomar en consideración los principios teóricos abordados por el Dr. Pablo Guadarrama (1990), en su libro “Lo universal y lo específico en la cultura”. Para ello es preciso asumir la diferenciación entre la cultura material y la cultura espiritual, a pesar de la unidad dialéctica que existe entre ellas. Ambas deben tenerse en cuenta como formas de producción social, en la que una de ellas, la material, tiene una función determinante, en última instancia la clase poseedora de los medios de.
(40) producción material tiene la posibilidad de inculcar a las demás clases sus valores sociales y de crear modelos de cultura espiritual. Es favorable señalar del concepto anterior, que toda manifestación de la cultura, sea material o espiritual, posee un carácter clasista. Debe hacérsele presente además en el análisis de la cultura, la historicidad de los fenómenos culturales. Quiere esto decir, que no se debe tomar sólo en consideración la promoción económico-social, sino también, la época histórica, la región del mundo, el país y las circunstancias particulares en la historia del pueblo, agente del proceso cultural en cuestión. El concepto de cultura expresado por el Dr. Guadarrama, señala que cultura es “en sentido general, como todo el producto de la actividad humana, incluyendo también al hombre mismo como sujeto histórico como parte de su producto” (Guadarrama y Pelegrín, 1990:67). Este concepto, a pesar de poseer un fundamento filosófico Marxista-Leninista, no hace alusión de manera explícita a la cultura popular tradicional, pero, reconoce el protagonismo del hombre como centro de la cultura, donde juega un papel activo. De esta forma la cultura es asumida, desde la perspectiva del hombre como sujeto actuante..
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