El otro en la neurosis obsesiva e histérica
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(2) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. EL OTRO EN LA NEUROSIS OBSESIVA E HISTÉRICA. GUSTAVO ADOLFO PALAU GORDILLO MARÍA FERNANDA VARELA. UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGÍA SANTIAGO DE CALI 2015 APARTADÓ ARAUCA BARRANCABERMEJA BOGOTÁ D.C. BUCARAMANGA CALARCÁ CALI CARTAGO ENVIGADO ESPINAL FACATATIVA GIRARDOT IBAGUÉ MEDELLÍN MONTERÍA NEIVA PASTO PEREIRA POPAYÁN QUIBDÓ SANTA MARTA VILLAMARÍA/CALDAS VILLAVICENCIO ZIPAQUIRÁ. CALI Carrera 73 No. 2 A -80 PBX 486 44 44.
(3) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. EL OTRO EN LA NEUROSIS OBSESIVA E HISTÉRICA. GUSTAVO ADOLFO PALAU GORDILLO 1117101054 MARÍA FERNANDA VARELA 1113783646. Trabajo de grado presentado como requisito para optar por el título de Psicólogo. Director: Carlos Calle Magister en Filosofía. UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGÍA SANTIAGO DE CALI 2015 APARTADÓ ARAUCA BARRANCABERMEJA BOGOTÁ D.C. BUCARAMANGA CALARCÁ CALI CARTAGO ENVIGADO ESPINAL FACATATIVA GIRARDOT IBAGUÉ MEDELLÍN MONTERÍA NEIVA PASTO PEREIRA POPAYÁN QUIBDÓ SANTA MARTA VILLAMARÍA/CALDAS VILLAVICENCIO ZIPAQUIRÁ. CALI Carrera 73 No. 2 A -80 PBX 486 44 44.
(4) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. INDICE. Antecedentes. 13. Objetivos. 17. Capítulo 1 El Otro en el pensamiento de Lacan. 19. Capítulo 2 El Otro en la Neurosis Obsesiva. 28. Capítulo 3 El Otro en la Histeria. 35. Conclusiones. 40. Referencias bibliográficas. 42.
(5) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Resumen El presente escrito se realizó con la intención de definir la concepción del Otro aludido en la teoría lacaniana, describiendo el lugar que tiene el Otro en la elección de neurosis obsesiva e histérica.. Se logró un realizar un breve recorrido por las obras freudianas para tratar de comprender la dinámica en las estructuras clínicas de Lacan, específicamente la neurosis de transferencia, si bien de manera superficial, da un soporte explicativo desde Freud como base para el entendimiento de las estructuras quien posteriormente será reformulado por Lacan.. Palabras Clave: Psicoanálisis, Otro, Neurosis obsesiva, Histeria..
(6) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Abstract This letter was made with the intention of defining the concept of the Other mentioned in lacanian theory, describing the place has the other in the choice of obsessive and hysterical neurosis.. It achieved a take a short tour of the Freudian works to try to understand the dynamics in clinical structures Lacan, specifically the transference neurosis, although superficially, gives an explanatory support from Freud as the basis for understanding the structures who will then be reformulated by Lacan.. Key words: Psychoanalysis, Other, obsessional neurosis, hysteria..
(7) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Introducción En la presente investigación monográfica, se abordará, a partir de los postulados teóricos de Jacques Lacan, el lugar que ocupa el Otro en la estructura obsesiva e histérica. Entender de entrada dicha posición no es una tarea sencilla por diversos motivos. En primer lugar, la manera como Lacan impartió su enseñanza fue a partir de seminarios que fueron grabados, luego trascritos, editados e impresos en diferentes idiomas. En este proceso muchos de los sentidos del autor pudiesen haberse perdido, la forma como Lacan impartio su conocimiento a la sociedad psicoanalítica fue en su gran mayoría impartida de manera oral, sin embargo, se reconoce los escritos propiamente realizados por Lacan en idioma francés posteriormente traducidos al español, Así mismo, las traducciones de un idioma a otro pueden también afectar lo dicho por Lacan. Segundo, sus enseñanzas correspondieran a una apuesta rígida y sistemática de sus conceptos, es posible que nos encontremos con diversas acepciones sobre el Otro en los diferentes apartados de su obra. En este sentido asumimos que Lacan no da de entrada en un solo texto, una definición completa y acabada acerca del Otro, por lo que implicaría reconstruirla a partir de realizar un recorrido por sus obras para después establecer el lugar que ocupa en la estructura neurótica. Por último, Lacan acude a la matemática y la geometría| proyectiva y la no euclidiana para formalizar sus conceptos, maneras morfológicas a las que no contamos con mayor formacion y que nos ofrecen un alto grado de dificultad..
(8) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Advertidos de lo anterior y de manera muy preliminar asumiremos al Otro como el lugar proveniente de los significantes en el orden simbólico, un lugar abstracto, un baúl, un espacio completo e incompleto a la vez, el hogar del lenguaje. Es el Otro en el orden simbólico, en la posibilidad de inmersión en el lenguaje, lo que le permite la configuración de una posición neurótica, perversa o psicótica. Según Lacan (1957-1958b) “La condición del sujeto S (neurosis o psicosis) depende de lo que tiene lugar en el Otro” (p. 530).. Es necesaria la instauración en el Otro para definirse como sujeto puesto que es en este Otro donde está el lugar de la palabra y es el lenguaje quien da forma al sujeto: “Ser sujeto es tener tu lugar en A mayúscula, en el lugar de la palabra” (Lacan, 1960-1961. p. 291).. En este sentido es necesario, entonces, tanto la instauración discursiva del Otro como la distinción del mismo con a1, para así estar presente la condición de neurosis (Eidelsztein, 2008). Esta distinción es necesaria puesto que Lacan asigna una letra para referirse al Otro, lo hace por medio de la A mayúscula del francés “Autre” y al otro como a minúscula del francés “petit a” hace referencia tanto al otro que se conoce comúnmente, Se seguirá refiriendo al petit a, con la inicial a en minúscula y en cursiva y al Grant Autre, como Otro, con la primera O mayúscula en imprenta simple 1.
(9) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. como al objeto a, para evitar confusiones, para referirse a este otro en minúscula, se hará mediante la letra a minúscula itálica (cursiva): a.. Significa entonces que nuestra constitución cómo sujetos nos hace requerir de la existencia tanto del Otro como del a y la preexistencia del orden simbólico define al hombre como un ser hablante o hablanteser2. Se puede observar de entrada, la importancia de la función del Otro en la elección de la neurosis, puesto que el hablanteser se ubica entre una serie de coordenadas que permiten la elección de la neurosis mediante la relación con el Otro y los objetos, Eidelsztein (2008) lo propone de la siguiente manera:. Justificar este sistema de relaciones y diferencias, es que “en s barrado, a o ” indican donde o como se ubica el propio hablanteser según las coordenadas de su sistema referencial en relación con el Otro y el objeto, lo que en términos freudianos podría ser designado como “elección de objeto”. (p.145). Por su parte Eidelsztein (2008) define hablanteser como, “ser nacido en el lenguaje y que, consecuentemente, no puede escapar a la falta de garantía de la verdad” (p.47), del francés parlêtre, el cual hace referencia a que es un ser hablante, un ser que habla, y sostenido en la letra, lenguaje, por lo tanto es un ser que está sujeto a un contexto socio-cultural y lingüístico, justamente por estar sometido al lenguaje. 2.
(10) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Para comprender la lógica lacaniana en la neurosis de transferencia, en oposición a las “narcisisticas” o las “no susceptibles de transferencia” (Eidelsztein, 2008), las cuales se establecen según la relación con el analista; así mismo Eidelsztein (2008) propone que en el campo del conocimiento psicoanalítico freudo-lacaniano contemporáneo, la neurosis suele usarse para referirse a que opero el complejo de Edipo (para Freud) o la metáfora paterna (para Lacan), así mismo las hace funcionales a la fijaciones de las etapas pregenitales, que sería empleado para explicar la existencias de las neurosis.. Es importante también tener en cuenta el conjunto sintomático descrito por Freud (19515-1916) como “síntomas típicos de la neurosis” como son los actos fallidos, sin embargo también atribuidos a las personas sanas: “que nada tienen que ver con enfermedades puesto que pueden observarse en cualquier persona sana” (p. 22).. Eidelsztein (2008), propone una comparación de la cultura con respecto a la postura obsesiva de la neurosis de transferencia, que no es ajena a la propia cultura, por medio de una crítica propuesta por el autor para esclarecer la postura de Lacan quien sostiene que “no hay Otro del Otro”, ya que precisamente el individualismo estaría reinando como Otro, sobre la sociedad:.
(11) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. La obsesión, a su vez, se sostiene en nuestra cultura en todo aquello que de ella misma apunta a que el Otro no existe. Y es evidente que, si se impone el individualismo, se tiende a rechazar cualquier instancia del Otro. (p.101). En consideración a lo anterior, nos preguntamos como guía de la investigación: ¿Cuál es el lugar que ocupa el Otro en la neurosis Obsesiva e Histeria?. Consideramos que la relación y el lugar que ocupa el Otro definirá constitutivamente la posición obsesiva o histérica, con lo cual diríamos que el Otro no es universal, así lo parezca, y que es en esta dinámica entre el Otro y el sujeto, donde está precisamente la oportunidad del psicoanalista para intervenir en la práctica clínica, ya que como lo manifiesta Eidelsztein (2001): Esta lógica es la que brinda a los analistas la chance de intervenir en la psicosis. Si el analista puede ubicarse como Otro, entonces, es capaz de incidir en la condición del sujeto, ya sea neurótico o psicótico, porque ese el lugar desde el cual se opera sobre el sujeto. (p.160). A la lógica que se refiere Eidelsztein (2001) en la cita anterior mencionada, es precisamente el supuesto de que la condición del sujeto (el que sea neurótico o psicótico) depende de lo que se desarrolla en el Otro, y “lo que se desarrolla en el Otro está articulado.
(12) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. como un discurso” (p.160). Este discurso es justamente el inconsciente, “el inconsciente es el discurso del Otro” (Lacan, 1957-1958a, p. 531).. Con todo lo descrito anteriormente, lograremos empezar la identificación del concepto del Otro que se encontrará en el primer capítulo del texto debido a que este término es el núcleo de nuestro proyecto de grado, en este capítulo, se realizará una descripción sobre lo que es la noción del Otro en la teoría lacaniana, tratando de explicar, de manera breve, cuál es la dinámica en los sujetos y su importancia en la práctica clínica psicoanalítica lacaniana. Se realizara una descripción superficial de la teoría freudiana sobre las neurosis de transferencia en el segundo capítulo. Así mismo continuaremos con la concepción de Neurosis en la Obsesión, lo cual estará ubicado en el tercer capítulo del texto, siendo esta una de las formas de neurosis que encontramos en las estructuras clínicas reformuladas por Lacan, al igual que la Neurosis en la Histeria que se encontrará en el capítulo cuatro, y finalizaremos en el capítulo cinco, con un paralelo entre la Obsesión y la Histeria, debido a que por ser parte de la neurosis tienen ciertos puntos de semejanza, pero, de igual manera, diferencias..
(13) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Antecedentes Se indago acerca de los estudios que se han realizado sobre la concepción del Otro en la neurosis obsesiva e histérica, encontrando los siguientes aportes. Dufour (2007) hace una distinción, donde afirma que las personas viven en un mundo de adaptaciones a nivel social, ya sea por la parte religiosa, cultural y política, donde, citando a Lacan hace referencia a que el Otro es como un “contrato”, ya que este se encuentra sujeto a cambios debido a que el Otro es el lugar donde se obtiene la palabra y si este resulta de un “contrato social”, este se encontraría en constante renegociación.. Dufour (2005) expone que Lacan hace una comparación en donde el “inconsciente es una política” debido a que esta tiene una estrecha relación con el Otro debido a que este influye en las áreas sociales y políticas. Vucinovich (2011) Nos habla sobre como como Miller explica la posición de superyó frente al Otro, en la cual dice que el superyó tiene ciertas características como lo prohibido, el deber y la culpabilidad, rasgos que complementan al Otro ya que son.
(14) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. expresiones de otros que creen en el Otro. (Otra época, otro malestar en la cultura: vigencia del psicoanálisis como crítica social.). Serrano (2002) afirma que el Otro es el lugar de análisis para lo relacionado con la sexualidad y la cultura en el que pone un ejemplo claro como es la homosexualidad en ese momento en que todavía no se ha dado una libertad de expresión y en el momento en que el sujeto lo hace presenta una serie de cambios a nivel cultural en el que ese Otro aporta de manera importante ante esa nueva situación.. Tuiran (2012) en su texto se dice que el obsesivo sus pensamientos contradictorios tienen una fuerte relación con las experiencias vividas, siendo así la regla que se presenta por parte del Otro y lo que el sujeto retoma de manera diferente como propio.. Braunstein (2005) el uso de alcohol y drogas no hacen una estructura clínica sino un estilo de conducta que es identificada en sujetos neuróticos, perversos o psicóticos, pero en la cura psicoanalítica ellos son los encargados de orientar hacia donde se debe ir. Siendo la adicción una vía directa contra el goce, este hace que se niegue la demanda del Otro y de la.
(15) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. cultura que exige renunciar al goce. Así mismo se dice que las drogas llegan a ser objeto de necesidades altivas que no aceptan las diferencias de las satisfacciones demandadas. Por otro lado se dice que la drogadicción es un hecho del lenguaje, en el que la relación con el goce y con el Otro es diferente para cada una de las “a-dicciones” (como lo denomina el autor) y el mayor desafío para el analista es reanudar todos esos pensamientos de deseo que se detuvieron.. Recalcati (2004) citando a Lacan da un significado a la frase “dialéctica del deseo”, donde lo define como, el deseo tiene un inicio diferente, en el caso de que esto “viene del Otro”, así como también indica como el deseo “implica estructuralmente al Otro” bajo la transferencia. Asimismo Lacan el deseo lo relaciona al sujeto con el Otro de tal manera que son necesarios el uno con el otro. Por otro lado la rectificación del Otro es lograr que el analista reviva como un Otro de todo aquello que el sujeto haya vivido y que se revele como Otro que no manipule la propia privación.. Nava (2013) afirma que si en amo tiende a temer hacia el deseo es debido a que ese deseo tiene algo que lo problematiza con relación a su existencia ya que este lo cuestiona y confronta, haciéndolo caer en “el lugar que se apropia del Otro”. El Otro que determinaba.
(16) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. el porvenir y el horizonte ha sido reemplazado por el Otro del mercado, situación totalmente contraria, poniendo al sujeto en la posición del amo ejerciendo control..
(17) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Objetivos Por lo tanto, el objetivo general de la presente investigación será el de conocer cuál es el lugar que ocupa el Otro para la estructura de las neurosis obsesiva e histérica. Así mismo nos planteamos como objetivos específicos los siguientes: describir la noción del Otro a partir de la obra de Lacan; realizar un breve recorrido de las obras de Freud para comprender de manera superficial la lógica de las estructuras de transferencias; identificar el lugar que ocupa el Otro en la neurosis obsesiva, identificar el lugar que ocupa el Otro en la histeria. Finalmente, establecer algunas diferencias y semejanzas entre ambas estructuras alrededor del lugar del Otro.. Para la realización de los objetivos, se deberá aclarar que no se realizará indagaciones en las demás neurosis como son: las neurosis actuales, de angustia o neurostenia, puesto que no es de relevante interés para la propuesta investigativa, ya que la puesta en escena no es realizar un recorrido teórico sobre las estructuras clínicas propuestas por Freud en su momento y reformuladas posteriormente por Lacan; por ello se tendrá mayor énfasis en la lectura del concepto del Otro en la obra lacaniana, llegando incluso a obviar algunos términos que pueden llegar a ser de gran interés para lector, que serán mencionados ligeramente pero no se realizara gran énfasis en ellos, mas no por ser de.
(18) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. menor importancia, sino por la rigurosidad que esto conlleva y el escaso tiempo requerido para la realización del documento..
(19) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Capítulo 1 El Otro en el pensamiento de Lacan. Para empezar a definir la concepción del Otro, en la teoría lacaniana, se debe tener en cuenta que el término “Otro” viene de la traducción del francés “Autre”. Lacan (19541955) alude al menos dos otros y le asigna una letra para distinguirles, uno con a minúscula y otro con A mayúscula: “Hay que distinguir, por lo menos, dos otros: uno con A mayúscula, y otro con una a minúscula que es el yo. En la función de la palabra de quien se trata es del Otro” (p. 355).. El término “autre” fue usado inicialmente para referirse al “otro” aquel que se entiende como el alterno a quien se le dirige, otro para la construcción del yo, precisamente otro objetivado para la representación en el espejo, término que se ha considerado como una identificación, cuando el sujeto realiza una transformación asumiendo una postura de imagen, “imago”, debido a ello el infante por medio de su imagen, ya que no tiene en esta etapa una motricidad firme, tiende a relacionarse e identificarse con el otro hasta que aparezca su lenguaje y lo modifique en función del sujeto, siendo esta posición donde se sitúan las demandas del yo [je], antes de su arribo social. Por ello se puede decir que el.
(20) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. estadio del espejo por medio de la imago cumple la función de crear relaciones entre el organismo con su realidad (Lacan ,1966a, p. 86); sin embargo no basta con ello para la construcción del yo, ya que va de la mano con la instauración del lenguaje, la entrada en lo simbólico, para esto hay que denominar algo más que un solo “otro” en la función de la palabra: el Otro con A mayúscula.. Este Otro, es el lugar de la palabra en la dinámica relacional del sujeto con el otro (a), lo que permite tanto fundarnos en el lenguaje como permitir darle forma al otro; Lacan (1960-1961) lo describe de la siguiente manera: “A es definido por nosotros como el lugar de la palabra, ese lugar siempre evocado en cuanto hay palabra, ese lugar tercero que existe siempre en las relaciones con el otro, a, en cuanto hay articulación significante” (p. 198). El “lugar tercero” es la Otra escena a la que se remite siempre que hay palabra; permite dar cuenta de a quien se dirige el sujeto en su discurso, el sujeto, no puede dirigirse directamente al Otro, ya que el sujeto está separado del Otro, por medio del muro del lenguaje es lo que impide alcanzarle y es a este Otro o “verdaderos Otros” o “verdaderos sujetos”, que el sujeto apunta tratando de alcanzarlos, cada vez que este pronuncia una palabra, sin embargo solo puede llegar a alcanzar únicamente a unos a, al dar forma de objetos: Ellos están del otro lado del muro del lenguaje, allí donde en principio no los alcanzo jamás. Fundamentalmente a ellos apunto cada vez que pronuncio una verdadera palabra, pero.
(21) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. siempre alcanzo a’, a”, por reflexión. Apunto siempre a los verdaderos sujetos, y tengo que contentarme con sombras. El sujeto está separado de los Otros, los verdaderos, por el muro del lenguaje. (Lacan, 1954-1955, p. 367). Así mismo como el lenguaje, el muro del lenguaje, prohíbe llegar a alcanzar al Otro, también permite acercarnos a los otros ya que da forma de objeto tanto al otro como al yo, “el yo tal como lo entendemos, el otro, el semejante, todos estos imaginarios son objetos” (Lacan, 1954-1955, p. 366), puesto que se inscriben en el lenguaje “son efectivamente objetos, porque son nombrados como tales en un sistema organizado, que es del muro del lenguaje” (Lacan, 1954-1955, p. 366). Por lo tanto al ser incapaz de alcanzar al Otro, puesto que el muro del lenguaje lo impide, el lenguaje permite dar forma a los múltiples otros como objetos en su lugar, ya que el lugar del Otro está en el lenguaje, la palabra es la manifestación de la existencia del Otro, por lo tanto nos permite dar forma al otro incluido pensarlo como un objeto: Si la palabra se funda en la existencia del Otro, el verdadero, el lenguaje está hecho para remitirnos al otro objetivado, al otro con el que podemos hacer todo cuanto queremos, incluido pensar que es un objeto, es decir, que no sabe lo que dice. (Lacan, 1954-1955, p. 367). El mensaje que se transmite al otro por medio del lenguaje es invertido y devuelto al locutor, este mensaje viene entonces del Otro, por la interpretación del sujeto. “En el lenguaje, nuestro mensaje nos viene del Otro y, para anunciarlo hasta el final: bajo una.
(22) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. forma invertida” (Lacan, 1966, p. 03), por lo tanto El Otro es innegablemente por el cual el sujeto se constituye al recibir el propio mensaje emitido por el sujeto “es por el como el sujeto se constituye, por lo cual es del Otro de quien el sujeto recibe incluso el mensaje que emite” (Lacan, 1966, p. 786).. El Otro permite entonces el uso del lenguaje, de la misma manera que el lenguaje permite la instauración en el Otro, es lo que genera en el sujeto la incapacidad para comprenderlo, por lo menos sin entrar en la práctica analítica. (Lacan, 1954-1955). El Otro se encuentra entonces en la dinámica relacional, en el discurso de un yo con el otro; es también el lugar de donde proviene y guarda todos los significantes, es “la batería de significantes”. Sin embargo a pesar de ser el Otro el lugar de los significantes, el lugar absoluto, este tiene también fallas, también esta castrado, por lo tanto no es un lugar absoluto, ya que hay un significante en falta en ese lugar: Si phi, el falo como significante, tiene un lugar, este consiste muy precisamente en suplir el punto donde, en el Otro, desaparece la significancia – donde el Otro está constituido por el hecho de que en alguna parte hay un significante faltante. (Lacan, 1960-1961, p. 264). El significante en falta en el Otro está representado en la escritura lacaniana por la función S(Ⱥ), la S representa significante, y la A barrada, muestra que el Otro esta castrado, Lacan (1972-1973) explica que al ser el Otro un lugar y al tener esa falta este no se.
(23) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. sostiene, queda un agujero donde estaba el significante, y viene a sustituirse con el objeto a: “Añadí una dimensión a ese lugar de la A al mostrar que como lugar no se sostiene, que hay allí una falla, un agujero, una perdida. El objeto a viene a funcionar respecto a esa perdida” (pp. 39-40).. Por lo tanto, el Otro está castrado debido a un significante en falta, dicho. significante es el significante fálico es también aquel significante que deja en falta al sujeto, es entonces el sujeto barrado (), y es este significante, al estar velado del Otro se convierte en el deseo del Otro: Que el falo sea un significante es algo que impone que sea en el lugar del Otro donde el sujeto tenga acceso a él. Pero como ese significante no está allí sino velado y como razón del deseo del Otro, es ese deseo del Otro como tal lo que al sujeto se le impone reconocer, es decir el otro en cuanto que es el mismo sujeto dividido. (Lacan, 1966, p. 673). La falta en el sujeto es producida por el Otro, ya que ningún sujeto puede ser causa de sí, o mejor, ningún sujeto puede ser él mismo la causa del significante en falta. “el Otro sea para el sujeto el lugar de su causa significante, no hace aquí sino motivar la razón por la que ningún sujeto puede ser causa de sí” (Lacan, 1966b, p. 820). Asumir la castración es lo.
(24) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. que crea la carencia, es darse cuenta que algo falta, esto da paso al deseo, buscando llenar esa falta instaurada por la castración (Lacan, 1966b).. Ante la pérdida, el Otro, realiza una demanda por medio de su propio lenguaje y la forma de llamar nuestra atención es por medio de “el deseo, el hastió, el enclaustramiento, la rebeldía, la oración, la vigilia, el pánico” (Lacan, 1996, p. 529), por esto, el Otro demanda, mas no responde ante la demanda del sujeto, esta es la manifestación de la castración en el Otro. “El sujeto solo puede satisfacer la demanda del Otro rebajándolo – haciendo de este Otro el objeto de su deseo” (Lacan, 1960-1961, p. 252). Con ello da forma al objeto a; donde se emplea la fórmula del fantasma (a), sujeto en función del objeto a, también puede leerse como el deseo del sujeto, es entonces que el objeto a toma la forma de la demanda del Otro, ya que se es imposible alcanzar a ese Otro, el sujeto solo puede intentar alcanzarlo por medio del objeto a, claro es que este solo llegara a a. (Lacan, 19721973). Por otra parte, el Otro es también el lugar del cual se constituye el yo, en la dialéctica con aquel quien escucha, según Lacan (1966) “lo que uno dice es ya la respuesta” (p. 413). Es entonces la constitución del yo en la dinámica discursiva con el otro; el yo es.
(25) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. quien habla y el otro al mismo tiempo es quien escucha, el yo recibe también su propio yo del otro (su propio mensaje invertido), al devolverle al yo su propia respuesta, y así es el otro quien decide si el yo ha hablado o no. (Lacan, 1966). El Otro tiene una relación directa con lo que Freud denominó inconsciente, Lacan (1960-1961) “Toda experiencia del inconsciente se lleva a cabo en primer lugar como inconsciente del Otro” (p. 212). Esta afirmación lacaniana nos remonta a saber sobre la existencia misma del lenguaje, al ser el Otro el lugar de la palabra esta es transmitida primeramente por los padres, quienes infunden la palabra al infante, por lo tanto el inconsciente será inconsciente del Otro. Lacan (1957-1958a) da a entender que el inconsciente Freudiano, es lo que él enseña como Otro: “Enseñamos siguiendo a Freud que el Otro es el lugar de esa memoria que el descubrió bajo el nombre del inconsciente” (p. 556).. Lacan (1966a) alude al Otro como un lugar esencial de la estructura simbólica, y lo designa con la letra A mayúscula; también es este Otro exigido para “situar en lo verdadero la cuestión del inconsciente” (p. 436). Esto quiere decir que en el Otro emerge la verdad del inconsciente, por ello el inconsciente es el lenguaje del Otro, con esta afirmación de la.
(26) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. verdad, deja entredicho que el discurso del sujeto neurótico, ejerce engaños para desviar la verdad “hace de toda la secuencia de la neurosis una cuestión y no un engaño” (p. 436).. Por lo tanto, el Otro no tiene un lugar particular; es más bien un recorrido dialéctico, este recorrido según Lacan (1957-1958a) es el recorrido que presenta en el esquema L, donde el Otro: Esta estirado en los cuatro puntos del esquema: a saber s, su inefable y estúpida existencia, a, sus objetos, a’, su yo, a saber lo que se refleja de su forma en sus objetos, y A el lugar desde donde puede planteársele la cuestión de su existencia. (p. 531). Esquema L, Lacan, 1957-1958a, p. 531).
(27) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Por otra parte cabe señalar la importancia que tiene el lugar del Otro para las estructuras clínicas. Lacan (1966) propone que “la condición del sujeto S (neurosis o psicosis) depende de lo que tiene lugar en el Otro” (p. 530). Y lo que está allí en ese lugar en el Otro está articulado por medio del discurso inconsciente “Lo que tiene lugar allí es articulado como un discurso (el inconsciente es el discurso del Otro)” (p. 531).. Lacan (1966-1967), expresa que el Otro es también un contrato, el goce del Otro es una palabra, una palabra de contrato.. Una vez expuesta las diferentes nociones del Otro en la obra de Lacan (el Otro como batería de significantes, el Otro como contrato, el Otro como lugar de los significantes, el Otro del deseo, el Otro como inconsciente, el Otro como posibilidad de inmersión en el orden simbólico); y por razones metodológicas se decidió elegir la concepción del Otro como el lugar del inconsciente, nos referimos a esto como la Otra escena, para poder abordar a partir de esta noción el Otro en las estructuras clínicas de las neurosis obsesiva e histérica..
(28) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Capítulo 2 El Otro en la Neurosis Obsesiva La neurosis Obsesiva es parte de las comúnmente llamadas neurosis de transferencia (al igual que la histeria); estas son aquellas propensas a ser foco de análisis, aquellas personas que son susceptibles a transferencia. Esta estructura está directamente en función de la relación con el Otro; puesto que los mismos síntomas neuróticos, solo podrán ser interpretados por medio de la introducción del Otro por medio de la transferencia: “el síntoma no puede ser interpretado directamente, se necesita de la transferencia, o sea, la introducción del Otro" (Lacan, 1962-1963, p. 139). Se toma entonces la definición del Otro como la posibilidad de inmersión en el lenguaje, su posición en el inconsciente como palabra o si se quiere como discurso. Y ya que, como lo argumenta Lacan (1955-1956), todo fenómeno analítico está estructurado como lenguaje: “Todo fenómeno que participa del campo. analítico, del descubrimiento analítico, de aquello con que tenemos que vérnosla en el síntoma y en la neurosis, está estructurado como un lenguaje” (p. 237).. Freud (1916-1917) argumenta que la exteriorización de los síntomas de la neurosis obsesiva se presenta de la siguiente manera: Los enfermos son ocupados por pensamientos que en verdad no les interesan, sienten en el interior de sí impulsos que les parecen muy extraños, y son movidos a realizar ciertas.
(29) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. acciones cuya ejecución no les depara contento alguno, pero les es enteramente imposible omitirlas. Los pensamientos (representaciones obsesivas) pueden ser en sí disparatados o también sólo indiferentes para el individuo (p. 236).. Los síntomas de la neurosis obsesiva a diferencia de la histeria no se manifiestan en el cuerpo sino en el alma como lo argumenta Freud (1916-1917): “la llamada neurosis obsesiva, (…) se porta más como un asunto privado del enfermo, renuncia casi por completo a manifestarse en el cuerpo y crea todos sus síntomas en el ámbito del alma” (p. 236). Por lo tanto, los síntomas tienen lugar en la palabra, o en el pensamiento, esto es el proceso de represión que en términos freudianos implica el desplazamiento de una idea por otra: ”desplazar, permutar, poner en lugar de una idea estúpida otra de algún modo debilitada, avanzar desde una precaución o prohibición hasta otra, ejecutar un ceremonial en vez de otro. Puede desplazar la obsesión, pero no suprimirla” (Freud, 1916-1917, p. 237). Eidelsztein (2008) señala que la neurosis de transferencia está mediada por la relación directa entre hablanteser y el Otro. Además el hablanteser toma como suya la falta de significante en el Otro: “El hablanteser en cuestión se hace cargo de la falla del Otro” (p. 52). Esta falla en el Otro hace referencia a que operó la metáfora paterna (Eidelsztein, 2008), esto es la instauración del significante del amo (); en esta instauración es cuando el.
(30) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. sujeto es asignado como (S barrado), el sujeto neurótico está en función de esa falta fálica.. Lacan (1955-1956), hace énfasis en la instauración del Otro en la elección de neurosis, como determinante para dicha elección: Les hablé del Otro de la palabra, en tanto el sujeto se reconoce en él y en él se hace reconocer. Ese es en una neurosis el elemento determinante, y no la perturbación de tal o cual relación oral, anal o inclusive genital. (p.239). La escena del Otro en la posición obsesiva, el discurso se manifiesta por la pregunta (proveniente del Otro), la pregunta es sobre su propia existencia “la estructura de una neurosis es esencialmente una pregunta” (Lacan, 1955-1956, p. 249). A saber, sobre su inefable existencia: “ser o no ser” (Lacan, 1955-1956, p. 239). “la pregunta sobre la muerte es otro modo de la creación neurótica de la pregunta, su modo obsesivo" (Lacan, 1955-1956, p. 257). El lugar que ocupa el Otro en el discurso del neurótico obsesivo, se caracteriza por la siguiente frase: “el Otro no, yo sí”, por lo tanto: “no es culpa del Otro, la culpa es mía”. Lo que sería una condición de culpa, ya que todo lo que sucede se introyecta en su yo;.
(31) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. como lo menciona Eidelsztein (2008): “Se presentara lleno de culpas; peor aún: de sentimientos inconscientes de culpa, ya que todo lo que no funciona será articulado al yo” (p. 111). Freud (1906-1908) observó este sentimiento inconciente de culpa de aquel que padece las compulsiones obsesivas: “Puede decirse que quien padece de compulsión y prohibiciones se comporta como si estuviera bajo el imperio de una conciencia de culpa de la que él, no obstante, nada sabe; vale decir, de una conciencia inconciente de culpa” (p. 106). Este sentimiento de culpa viene al proceso de represión obsesivo que esta perseguido siempre por el fracaso “El proceso de la represión que lleva a la neurosis obsesiva debe calificarse de imperfectamente logrado, y amenazado cada vez más por el fracaso” (p.107). El obsesivo está en función del otro, por la degradación del Otro en el otro, para así poder satisfacer su demanda: “es un fantasma de obsesivo. Todo para el otro, dice el obsesivo” (Lacan, 1960-1961, P. 235). Sin embargo, en este pensamiento obsesivo, el sujeto ignora la angustia del Otro por no ser justamente ese otro: “todo para el otro, mi semejante, se profiere en ella, sin reconocer la angustia que el Otro (con una A mayúscula) inspira por no ser un semejante” (Lacan, 1966, p. 595)..
(32) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Por lo tanto argumenta Lacan (1960-1961) que: “El sujeto solo satisface una necesidad para la satisfacción del otro” (P. 235). Esto explica el desarrollo del deseo en el neurótico obsesivo, Lacan (1960-1961) argumenta que hay una intensidad erótica extrema a la unión con la pareja como objeto de deseo: “las tentativas de encarnación deseante pueden alcanzar en los obsesivos una intensidad erótica extrema, en coyunturas en el partenaire alguna complacencia, deliberada o fortuita, ante lo que supone la temática de la degradación del Otro con mayúscula en otro con minúscula, en cuyo campo se sitúa el desarrollo de su deseo” (p. 295).. El síntoma neurótico, es una lengua que construye, es un goce del cual no se permite el escape: “El síntoma, en su naturaleza, es goce" (Lacan, 1962-1963, 139). Estos síntomas en forma de lengua permiten expresar la represión, así mismo el retorno de lo reprimido según Lacan (1955-1956): El síntoma neurótico cumple el papel de la lengua que permite expresar la represión. Esto hace palpar realmente que la represión y el retorno de lo reprimido son una única y sola cosa, el revés y el derecho de un sólo y único proceso. (p. 91). En el obsesivo, el Otro se encuentra barrado y del lado del sujeto, ya que el neurótico obsesivo busca "restituir el deseo a su primacía a costa de una degradación del Otro" (Lacan, 1960-1961, p. 282). De esta manera se planteará el sujeto en función de múltiples objetos a, o un objeto intercambiable: "un objeto siempre metonímico, para el siempre intercambiable" (Lacan, 1960-1961, 282). Por lo tanto ningún a estará a la altura. de según Eidelsztein (2008): “no hay salida por la vía del objeto: ningún a estará a la altura.
(33) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. de , el objeto idealizado, aunque la búsqueda llegue a cubrir un número muy grande de ejemplos, todos mostrarán evidentes degradaciones” (pp. 110-111). Por lo tanto este Otro como lugar de la palabra será el relevo del deseo, el Otro se vuelve un objeto otro lo que genera la condición de dependencia en el síntoma obsesivo: El Otro se convierte en el relevo del acceso del sujeto a su deseo. El Otro en cuanto lugar de la palabra, en tanto que es a quien se dirige la demanda, será también el lugar donde se ha de descubrir el deseo. (Lacan, 1957-1958a, pp. 414-415). La angustia del obsesivo es un miedo a la libertad, es por esa razón que siempre está pidiendo al Otro que lo deje hacer, pide permiso: “En el obsesivo no hay nada a lo que esté más tema que aquello a lo que se imagina aspirar – la libertad de sus actos y de sus gestos y el estado de naturaleza” (Lacan, 1960-1961, p. 293). Esto es, un temor al retorno a la nada, donde hay libertad pura de sus actos, donde no hay nadie que diga hacer: “lo que el sujeto teme encontrar (…) es, muy precisamente, cierta clase de deseo, un deseo tal que devolvería a la nada de antes de toda creación a todo el sistema significante” (Lacan, 19601961, p. 297). “En el fondo de la experiencia del obsesivo hay siempre (…) cierto temor a deshincharse, respecto de la inflamación fálica” (Lacan, 1960-1961, p. 293). Esto es, quizás un cierto temor de perder la erección, lo que implicaría un temor a la impotencia, que puede representarse en el obsesivo como ser inútil, es quizás un miedo inconsciente al fracaso como lo comenta Freud (1906-1908) “amenazado cada vez más por el fracaso” (p. 107).
(34) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. En el caso del hombre de las ratas de Freud (1909) se muestra un síntoma bastante característico en la estructura obsesiva y es a encubrir, desplazar la intención agresiva del sujeto, para con su padre (complejo de castración): “en la neurosis obsesiva, (…) su estructura está particularmente destinada a camuflar, a desplazar, a negar, a dividir y a amortiguar la intención agresiva, y eso según un a descomposición defensiva" (Lacan, 1966a, p. 101). Para ilustrar esta afirmación Lacan (1966b) nuevamente citando a Freud (1909) lo articula al discurso del hombre de las ratas defendiéndose agresivamente al regaño de su padre: La metáfora radical está dada en el acceso de rabia narrado por Freud del niño, aun inerme en groserías, que fue su hombre de las ratas antes de consumarse en neurótico obsesivo, el cual interpeIa a su padre al ser contrariado por este: "Du Lampe, du Handtuch, du Teller, usw." (Tu lámpara, tu servilleta, tu plato... y qué más). En lo cual el padre titubea en autentificar el crimen o el genio. (p. 869). En la escena del Otro, el obsesivo estará en la posición del esclavo, más no esclavo del Otro, sino de la demanda pura, una dependencia hacia el Otro pero rebajándolo al nivel del otro y así tener una posición de héroe permitiendo satisfacer su propia fantasía: Se basa enteramente en el efecto de la demanda del Otro – el Otro lo decide. Es aquí ciertamente donde encontramos la raíz de la dependencia del neurótico. Aquí está la nota sensible por la que el deseo del neurótico se caracteriza como pregenital. Depende tanto de la demanda del Otro, que lo que el neurótico le pide al Otro en su demanda de amor de neurótico es que le dejen hacer algo. (Lacan, 1960-1961, p. 249).
(35) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Capítulo 3 El Otro en la Histeria La otra escena del Otro, la escena inconsciente se encuentra en la histeria manifestado en toda su dinámica relacional con el yo, su cuerpo como ente sintomático, ya que es en el cuerpo donde se vive toda esta relación en función al Otro.. Freud en su comienzo, nos genera toda una dimensión sobre la génesis de los síntomas de la histeria donde junto a Brouer descubren el lugar del que provienen los síntomas, al que designó como inconsciente.. Los síntomas histéricos tienen como origen varios traumas parciales psíquicos, estos son la vivencia de sucesos como “efectos penosos del horror, la angustia, la vergüenza, el dolor psíquico (…) de la sensibilidad de la persona afectada dependerá que la vivencia se haga valer como trauma” (Freud, 1893-1895, p. 31)..
(36) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Se puede observar la función del Otro en la formación del síntoma histérico, como huella mnémica en la memoria, mas no en la memoria normal sino en del inconsciente como discurso, el lenguaje de lo olvidado (reprimido) “Dije que el Otro sabe, como es evidente, puesto que es el lugar del inconsciente. Solo que no es un sujeto” (Lacan, 19681969, p. 329). Freud (1893-1895) manifiesta que los pacientes histéricos se curaban cuando eran capaces de dar cuenta de aquello olvidado: Aun cuando todo ya ha pasado, cuando el enfermo, dominado por la compulsión lógica y convencido por el efecto curativo que acompaña justamente al afloramiento de esta representación; cuando el enfermo, digo, acepta él mismo que tuvo que haber pensado esto y aquello, suele agregar: «Pero no puedo recordar que lo haya pensado». En tal caso es fácil entenderse con él: eran pensamientos inconcientes. (p. 304). Podemos entonces pensar que el Otro es manifiesta un discurso y busca ser escuchado, mas este es olvidado y enterrado en la oscuridad del inconsciente y el síntoma se manifiesta como una expresión del vínculo con el Otro y una vez escuchado esto que fue reprimido el síntoma desaparece, esto es lo innombrable en el Otro tiene sus formas para hacerse notar, de manifestarse en el cuerpo, el Otro por medio del inconsciente transmite su propio discurso Uno de los síntomas más frecuentes de la histeria es la anorexia y el vómito. Conozco toda una serie de casos que explican de manera simple el surgimiento de ese síntoma. Así, una enferma, que había leído una carta mortificante inmediatamente antes de comer, después de hacerlo vomitó todo, y el vómito persistió luego. (Freud, 1893-1899, p. 34).
(37) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Lo que no puede manifestarse con el cuerpo, por medio de acciones tiene otras maneras de sustitución, una de ellas es la palabra “La palabra es el sustituto de la acción, y en ciertas circunstancias (confesión) el único sustituto” (Freud, 1893-1899, p. 38). Lo que no puede decirse directamente a la persona toma otra vía, la vía de la sublimación: En otros casos, el asco a la comida se puede referir con toda exactitud al hecho de que la persona, obligada por la institución de la mesa compartida, come con otras a quienes aborrece. El asco se trasfiere luego de la persona a la comida. (Freud, 1893-1899, p. 34). Así mismo, lo que no se dice como palabra será investido al propio cuerpo como síntoma histérico, como la confesión que desea salir como discurso inconsciente en el Otro: Si en virtud de una resistencia el enfermo dilata mucho la declaración, la tensión de la sensación (la inclinación al vómito) se vuelve insoportable y, si uno no puede forzar la declaración, sobreviene realmente el vómito. Así se cobra una impresión plástica de que el «vomitar» remplaza a una acción psíquica (aquí, la de declarar), tal como lo afirma para la histeria la teoría de la conversión. (Freud, 1893-1899, p. 301). La estructura histérica está planteada como una pregunta, esta es la pregunta sobre su sexualidad, ¿soy mujer o soy hombre? (Lacan, 1956-1957), esta pregunta está ligada al orden de lo simbólico, ya que la integración de la sexualidad está en el orden simbólico y por lo tanto inmersa en el discurso del Otro (Lacan, 1955-1956, p. 242), esto permite ubicar el lugar de la histeria con respecto a la escena del Otro, esta es la escena de la seducción, la fantasía:.
(38) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Los síntomas histéricos no son otra cosa que las fantasías inconcientes figuradas mediante «conversión», y en la medida en que son síntomas somáticos, con harta frecuencia están tomados del círculo de las mismas sensaciones sexuales e inervaciones motrices que originariamente acompañaron a la fantasía, todavía conciente en esa época. (Freud, 1908, p. 143). Es por tanto lo reprimido en la histeria, está en función de vivencias sobre su propia sexualidad una gran carga pulsional y un miedo por el sentir de esta descargar libidinal: En personas del sexo femenino, tales representaciones inconciliables nacen las más de las veces sobre el suelo del vivenciar y el sentir sexuales, y las afectadas se acuerdan con toda la precisión deseable de sus empeños defensivos, de su propósito de «ahuyentar» (Freud,. 1893-1989, p. 49). Parece ser que la fantasía es una condición de la histeria así como la mitomanía, ya que lo que el histérico busca con su deseo, es tener un deseo insatisfecho, busca entonces volver a completar el Otro. (Lacan, 1960,1961, p. 281). Este deseo sufre una conversión por medio de la represión volviendo sobre el cuerpo la negación del mismo: “En la histeria, el modo de volver inocua la representación inconciliable es trasponer {umsetzen) a lo corporal la suma de excitación, para lo cual yo propondría el nombre de conversión}” (Freud, 1893-1899, p.50).
(39) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. El sujeto histérico busca ponerse ella como objeto de deseo para el Otro, busca que el Otro pida para ella satisfacerlo, es por tanto el objeto seductor que accede a la demanda del Otro buscando completarlo, ponerse en el lugar de la falta del Otro, para ser el deseo del Otro, una vez culminada su labor, será quien haga caer al Otro, acusando de culpable al Otro, poniéndole fallas, y finalmente buscar un nuevo Otro a quien gobernar, buscando así ser el Otro completo, el padre idealizado, así todos los otros serán obsoletos para la histérica, es así como se presenta la dinámica en la que se encuentra la Otra escena en la histeria..
(40) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Conclusiones El psicoanalista permite demostrar al sujeto que el Otro a quien cree que dirige su palabra no es nadie más que él mismo, y cualquiera puede encarnar ese lugar, por lo tanto el Otro lo es todo y lo es nada, y su existencia solo puede atribuirse al sujeto mismo: “El Otro que es el lugar de la palabra, que es el sujeto de pleno derecho, que es aquel con quien tenemos las relaciones de la buena y de la mala fe” (Lacan, 1960-1961, p. 265).. El Otro es un lugar, el lugar de donde se funda la palabra, un lugar completo e incompleto, el hogar de los significantes, lugar omnipotente y castrado al mismo tiempo, solo existe un Otro, no hay pues Otro del Otro, puesto que no es un lugar universal, el Otro esta instaurado en el sujeto, este varía según su propia estructura; es fundamental el conocimiento y el reconocimiento de este Otro en la práctica clínica psicoanalítica, puesto que es en esta escena, en donde el psicoanalista debe posicionarse para operar sobre el sujeto.. Vemos entonces la importancia del Otro en la estructura obsesiva, no es este Otro quien determina la propia estructura del neurótico, sino más bien lo que se deposita en ese.
(41) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Otro, por medio de la pregunta que el sujeto hace al Otro, esto es, la escena del Otro, lo que permite la elección de su propia neurosis, inclusive en su instauración en el lenguaje, es la posibilidad de dar forma al objeto de deseo, consecuentemente su fantasma neurótico y su posición frente al mundo, por lo tanto, la condición de neurosis obsesiva es una lengua dentro del lenguaje del Otro y sus síntomas, en su naturaleza, se encubren tras el goce neurótico que lo articula a su fantasma obsesivo.. En la histeria, la escena del Otro se observa como una fantasía, como la escena de la seducción, se plantea ella como un objeto, se muestra ante el Otro como su objeto de deseo, para finalmente ser ella quien lo castre rebajándolo a otro, para luego buscar a un nuevo Otro.. La escena del Otro en la neurosis obsesiva, este se superpone al Otro haciendo de este un objeto de deseo, hay una cierta dependencia ya que el obsesivo, inviste gran carga libidinal al otro, convirtiéndolo en su objeto de deseo.
(42) UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RESOLUCIÓN 24195 DICIEMBRE 20 DE 1983 MINEDUCACIÓN PERSONERÍA JURÍDICA Nº 501 DE 1974 SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE COOPERATIVAS. Referencias bibliográficas Braunstein, N, (2005). El goce: un concepto lacaniano. Buenos Aires. Siglo XXI. 2013. Dufour, D, (2005). La responsabilidad del sujeto en los tiempos del ultralberalismo. Bogotá, Colombia. (2007). El inconsciente es la política. Paris.. Eidelsztein, A. (2001). La estructura clínica a partir de Lacan Volumen I. Intervalo y. holofrase, locura, psicosis, psicosomática y debilidad mental. Buenos Aires, Argentina: Letra Viva.. _______ (2008). La estructura clínica a partir de Lacan Volumen II. Neurosis, histeria obsesión, fobia, fetichismo y perversión. Buenos Aires, Argentina: Letra Viva.. Freud, S. (1893-1895). Obras completas, II. Estudios sobre la histeria (Josef Breuer y Sigmund Freud) Buenos Aires, Argentina: Amorrortu editores. 1992.. _____ (1893-1899). Obras completas, III. Primeras publicaciones psicoanalı́ticas. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu editores. 1992.. ______ (1906-1908). Obras completas, IX. El delirio v los sueñosen la «Gradiva» de W. Jensen y otras obras. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu editores. 1992.. ______ (1909). Obras completas, X. Análisis de la Fobia de un Niño de Cinco Años (el pequeño Hans), A Propósito de un Caso de Neurosis Obsesiva (el Hombre de las Ratas). Buenos Aires, Argentina: Amorrortu editores. 1992.. _______ (1915-1916). Obras completas, XV. Conferencias de introducción al psicoanálisis (partes I y II). Buenos Aires, Argentina: Amorrortu editores. 1991..
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