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34567NOVIEMBRE DE 2019

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(1)

34567

N OVI E M B R E D E 2 0 19

ART´

ICULOS QUE SE ESTUDIAR ´ AN

DEL 30 DE DICIEMBRE DE 2019 AL 2 DE FEBRERO DE 2020

(2)

AL ACERCARNOS a la parte final de “los ´ultimos dıas”, es´ posible que suframos graves adversidades (2 Tim. 3:1).

Por ejemplo, despues de una campa´ na electoral, la violen-˜ cia y los disturbios desgarraron un paıs de´ ´

Africa occiden- tal. Durante mas de seis meses, nuestros hermanos que´ estaban atrapados en la zona de conflicto corrieron peli- gro. ¿Que los ayud´ o en esta situaci´ on tan complicada? Al-´ gunos se refugiaron en los hogares de otros cristianos que vivıan en un lugar m´ as seguro. Un hermano explic´ o: “En´ aquellos momentos, me sentı feliz de contar con amigos.´ Nos dabamos´ animo entre todos”.´

2 Cuando estalle “la gran tribulacion”, daremos gracias´ de tener amigos que nos quieran (Apoc. 7:14). Por eso es tan importante que hagamos amistades fuertes ahora (lea 1 Pedro 4:7, 8). Aprendemos mucho de lo que le su- cedio a Jerem´ ıas, que recibi´ o la ayuda de sus amigos du-´ rante el periodo que desemboco en la destrucci´ on de Je-´ rusalen.1 ¿C ´omo podemos seguir su ejemplo?´

APRENDAMOS DEL EJEMPLO DE JEREM´ IAS

3 Al menos durante cuarenta anos, Jerem˜ ıas vivi´ o ro-´ deado de personas desleales, entre ellas sus vecinos y qui- zas algunos familiares de su ciudad natal, Anatot (Jer.´ 11:21; 12:6). Pero no se aislo. De hecho, le confi´ o a su leal´ secretario, Baruc, sus sentimientos, los cuales quedaron

1 El libro de Jeremıas no narra los sucesos en el orden en que ocurrieron.´ 1, 2. De acuerdo con 1 Pedro 4:7, 8, ¿qu´

e nos ayudar´

a a hacer frente a las adversidades?

3. a) ¿Qu´

e pudo haber hecho que Jerem´

ıas se aislara? b) ¿Qu´ e le con- fi´

o Jerem´

ıas a su secretario, y cu´

al fue el resultado?

ART´ ICULO

DE ESTUDIO

44

Hagamos amistades fuertes antes del fin

“El verdadero amigo ama en todo momento”(PROV. 17:17).

CANCI ´ ON 101 Sirvamos a Dios en unidad

AVANCE

Puesto que el fin se acer- ca, todos debemos fortale- cer la amistad con nues- tros hermanos en la fe.

En este artıculo, analizare-´ mos qu´

e nos ense˜ na el ejemplo de Jeremıas y´ c´

omo nos ayudar´ a en tiempos difıciles hacer´ amistades fuertes ahora.

2

(3)

registrados y han llegado hasta nosotros (Jer. 8:21; 9:1; 20:14-18; 45:1). Seguro que los momentos que pasaron juntos mientras Baruc ponıa por escrito todo lo´ que le habıa pasado a Jerem´ ıas hicieron´ que llegaran a sentir un gran carino y res-˜ peto el uno por el otro (Jer. 20:1, 2; 26:7- 11).

4 Jeremıas hab´ ıa advertido con valen-´ tıa a los israelitas de lo que le suceder´ ıa a´ Jerusalen (Jer. 25:3). En un intento m´ as´ por motivar a la gente a que se arrepin- tiera, Jehova le dijo a Jerem´ ıas que escri-´ biera sus advertencias en un rollo (Jer.

36:1-4). ´

El y Baruc colaboraron hombro a hombro probablemente durante varios meses para realizar esta labor que Dios

4. ¿Qu´

e le dijo Jehov´

a a Jerem´

ıas que hiciera, y por qu´

e fortaleci´

o esta misi´

on la amistad entre Je- remıas y Baruc?´

les habıa encomendado. Sin duda, duran-´ te ese tiempo mantuvieron conversacio- nes que fortalecieron su fe.

5 Cuando llego el momento de dar a´ conocer el contenido del rollo, Jeremıas´ le confio esta labor a su amigo Baruc´ (Jer. 36:5, 6). Este fue valiente y cumplio´ con la peligrosa mision. ¿Nos imaginamos´ lo orgulloso que debio sentirse Jerem´ ıas´ cuando su amigo fue al patio del templo y leyo el rollo ante el pueblo? (Jer. 36:´ 8-10). Cuando los prıncipes de Jud´ a se´ enteraron de lo que Baruc habıa hecho,´ le ordenaron que les leyera el rollo (Jer.

36:14, 15). Entonces, decidieron contarle al rey Jehoiaquim lo que Jeremıas ha-´ bıa dicho. Con consideraci´ on, le dieron a´ Baruc un consejo muy oportuno: “Vayan

5. ¿Por qu´

e sabemos que Baruc fue un buen ami- go de Jeremıas?´

Necesitaremos buenos amigos durante “la gran tribulaci´ on”.

(Vea el parrafo 2).´

(4)

4 LA ATALAYA

y escondanse, t ´u y Jerem´ ıas; que nadie´ sepa donde est´ an” (Jer. 36:16-19).´

6 Cuando el rey Jehoiaquim escucho lo´ que Jeremıas hab´ ıa escrito, se enfureci´ o´ tanto que quemo el rollo y mand´ o arres-´ tar al profeta y a su secretario. Pero Jere- mıas no se asust´ o. Tom´ o otro rollo, se lo´ dio a Baruc y le dicto el mensaje de Jeho-´ va. As´ ı que Baruc escribi´ o “todas las pa-´ labras del rollo que el rey Jehoiaquim de Juda hab´ ıa quemado en el fuego” (Jer.´ 36:26-28, 32).

7 A menudo, suele formarse un vınculo´ especial entre las personas que viven jun- tas una prueba. Ası que, cuando Jere-´ mıas y Baruc volvieron a escribir juntos´ el rollo que el malvado rey Jehoiaquim habıa quemado, es l´ ogico que su amistad´ se hiciera mas fuerte. ¿Qu´ e aprendemos´ de estos dos hombres fieles?

COMUNIQU´

EMONOS CON FRANQUEZA

8 Si alguna vez alguien nos ha hecho dano, tal vez nos resulte dif˜ ıcil sincerar-´ nos con otros (Prov. 18:19, 24). Tambien´ puede ocurrir que nos parezca que no te- nemos ni el tiempo ni las energıas para´ cultivar amistades ıntimas. Pero no de-´ bemos darnos por vencidos. Si quere-

6. ¿Como reaccionaron Jerem´ ıas y Baruc ante la´ oposici´

on?

7. ¿Qu´

e es probable que les sucediera a Jerem´ ıas y Baruc cuando trabajaron juntos?

8. ¿Que podr´ ıa dificultar que hici´ eramos amigos´ verdaderos, y por qu´

e no debemos darnos por vencidos?

mos que nuestros hermanos nos apoyen cuando lleguen las pruebas, tenemos que aprender a confiarles ahora lo que pensa- mos y sentimos. Esto es clave para hacer amigos verdaderos (1 Ped. 1:22).

9 Jes ´us demostro que confiaba en sus´ amigos al comunicarse libremente con ellos (Juan 15:15). Podemos copiar su ejemplo si hablamos con otros de nues- tras alegrıas, preocupaciones y desilusio-´ nes. Por otro lado, debemos escuchar con atencion cuando alguien nos habla,´ pues de ese modo es posible que veamos que comparten nuestra manera de pen- sar y sentir, y que tenemos muchas metas en com ´un. Veamos el caso de Cindy, una hermana de 29 anos. Entabl˜ o amistad´ con una precursora de mas de 60 llamada´ Marie-Louise. Todos los jueves por la ma-

˜nana, salen a predicar juntas y hablan de

9. a) ¿C´

omo demostr´ o Jes´

us que confiaba en sus amigos? b) ¿C´

omo puede ayudarnos la buena co- municaci´

on a reforzar nuestra amistad con otros?

Mencione un ejemplo.

Los buenos amigos predican juntos, se perdonan con generosidad y se ayudan en momentos de necesidad.

(Vea los parrafos 10, 16 y 18).´

(5)

NOVIEMBRE DE 2019 5 distintos temas. Cindy dice: “Me encanta

tener conversaciones profundas con mis amigos, porque esto me ayuda a conocer- los y comprenderlos mejor”. Cuando hay buena comunicacion, las amistades se es-´ trechan. Por ello, seamos como Cindy y demos el primer paso para tener con- versaciones sinceras y afectuosas (Prov.

27:9).

PREDIQUEMOS JUNTOS

10 Como sucedio en el caso de Jerem´ ıas´ y Baruc, cuando predicamos con nues- tros hermanos y observamos sus buenas cualidades, aprendemos de ellos y nues- tra amistad se hace m´

as estrecha (lea Proverbios 27:17). Por ejemplo, si sali- mos al ministerio con un hermano y lo escuchamos defender con valentıa su fe o´ hablar con total conviccion de Jehov´ a y´ sus promesas, es probable que sintamos mas cari´ no por˜ el.´

10. Seg´

un Proverbios 27:17, ¿qu´

e puede suceder cuando predicamos con nuestros hermanos?

11 Veamos dos casos que nos demues- tran como une a los cristianos salir a pre-´ dicar juntos. Adeline es una hermana de 23 anos que le pidi˜ o a su amiga Can-´ dice que se fueran juntas a un territorio donde rara vez se predica. Adeline cuen- ta: “Querıamos sentirnos m´ as motivadas´ y disfrutar mas de la predicaci´ on. Las´ dos necesitabamos recargar nuestras ba-´ terıas espirituales”. ¿C´ omo las benefici´ o´ predicar juntas? Adeline responde: “Al final del dıa, habl´ abamos de c´ omo nos´ sentıamos, c´ omo nos hab´ ıan animado las´ conversaciones que habıamos tenido con´ la gente y como hab´ ıamos visto la gu´ ıa de´ Jehova. A las dos nos encantaba tener´ estas conversaciones profundas, y llega- mos a conocernos a ´un mejor”.

12 Laıla y Marianne son dos hermanas¨ solteras de Francia que fueron a predi- car durante cinco semanas a Bangui, la

11, 12. D´

e un ejemplo de c´

omo une a los cristia- nos salir a predicar juntos.

(6)

bulliciosa capital de la Rep ´ublica Cen- troafricana. Laıla recuerda: “Marianne y¨ yo tuvimos algunos problemas, pero gra- cias a la buena comunicacion y el cari-´

˜no sincero nuestra amistad se fortaleci´o.

Mi admiracion por ella aument´ o cuan-´ do vi su flexibilidad, su amor por las personas del paıs y su entusiasmo en el´ ministerio”. No es necesario que vaya- mos a otro paıs para tener estos benefi-´ cios. Cada vez que salimos a predicar en el territorio de nuestra congregacion´ con un hermano o una hermana, tene- mos la oportunidad de conocerlo mejor y de afianzar nuestra amistad.

CENTR´

EMONOS EN LO POSITIVO Y PERDONEMOS

13 A veces, cuando predicamos con los hermanos, no solo vemos sus virtudes, sino tambien sus defectos. ¿Qu´ e pue-´ de ayudarnos en este caso? Volvamos al ejemplo de Jeremıas. ¿Qu´ e lo ayud´ o a´ el´ a ver lo bueno en los demas y a pasar por´ alto sus errores?

14 Jeremıas escribi´ o el libro que lleva su´ nombre y probablemente tambien los li-´ bros de 1 y 2 Reyes. Sin duda, gracias a esta asignacion vio lo misericordioso que´ es Jehova con los seres humanos imper-´ fectos. Por ejemplo, supo que, cuando el rey Acab se arrepintio de sus malas ac-´ ciones, Jehova dijo que no ser´ ıa testi-´ go de la aniquilacion de toda su familia´ (1 Rey. 21:27-29). Tambien se enter´ o de´ que, aunque Manases ofendi´ o a Jehov´ a´ mucho mas que Acab, Jehov´ a lo perdon´ o´

13. ¿Qu´

e puede ocurrir cuando predicamos con los hermanos?

14. ¿Que aprendi´ o Jerem´ ıas de Jehov´ a, y c´ omo lo´ ayud´

o esto?

cuando se arrepintio (2 Rey. 21:16, 17;´ 2 Cron. 33:10-13). Estos relatos debieron´ ayudar a Jeremıas a imitar la paciencia y´ la misericordia de Dios al tratar con sus amigos (Sal. 103:8, 9).

15 Pensemos en lo que hizo Jeremıas´ cuando su amigo Baruc se distrajo por un tiempo de su labor. En vez de darlo por perdido, Jeremıas lo ayud´ o transmi-´ tiendole el mensaje franco pero cari´ noso˜ de Jehova (Jer. 45:1-5). ¿Qu´ e lecciones´ aprendemos?

16 Siendo realistas, no podemos espe- rar que nuestros hermanos sean perfec- tos. Por tal razon, esforc´ emonos por´ mantener fuertes las amistades que haga- mos. Si un amigo comete un error, es posible que tengamos que hablarle con franqueza pero con carino y darle un˜ consejo basado en la Biblia (Sal. 141:5).

Y, si nos hace dano, debemos perdo-˜ narlo. Una vez hayamos perdonado, evitemos la tentacion de sacar a relu-´ cir la ofensa en el futuro (lea Prover- bios 17:9). Es de suma importancia que en estos tiempos difıciles nos centremos´ en las virtudes de nuestros hermanos y no en sus defectos. De este modo, se for- taleceran nuestros lazos de amistad. Y es´ esencial que lo hagamos porque necesi- taremos buenos amigos en la gran tribu- lacion.´

MOSTREMOS AMOR LEAL

17 El profeta Jeremıas fue un amigo de´ verdad en tiempos de angustia. Por ejem-

15. ¿C´

omo imit´ o Jerem´

ıas la paciencia de Jehov´ a cuando Baruc se distrajo?

16. Como muestra Proverbios 17:9, ¿que debemos´ hacer para mantener fuerte una amistad?

17. ¿Por qu´

e sabemos que Jerem´

ıas fue un amigo de verdad en tiempos de angustia?

6 LA ATALAYA

(7)

plo, veamos como ayud´ o a´ ´

Ebed-Melec.´ Este era un funcionario de la corte que lo salvo de una muerte segura en una cister-´ na llena de fango. Pero, despues de resca-´ tarlo, ´

Ebed-Melec sinti´ o miedo de que los´ prıncipes le hicieran da´ no. Cuando Jere-˜ mıas se enter´ o, no se qued´ o callado espe-´ rando a que su amigo se las arreglara de alguna manera. Aunque estaba preso, hizo lo que pudo porel transmiti´ endole´ una tranquilizadora promesa de parte de Jehova (Jer. 38:7-13; 39:15-18).´

18 Hoy dıa, nuestros hermanos afron-´ tan un sinn ´umero de dificultades. Por ejemplo, muchos sufren los efectos de desastres naturales o desastres causados por el hombre. En esos casos, quizas al-´ gunos podamos recibir a estos hermanos en nuestro hogar. Otros tal vez puedan ayudar economicamente. Pero lo que to-´ dos podemos hacer es pedirle a Jeho- va que los ayude. Si nos enteramos de´ que un hermano esta desanimado, quiz´ as´ no sepamos que decirle o c´ omo reaccio-´ nar. Pero todos podemos hacer mucho.

Por ejemplo, podemos pasar tiempo con

´el, escucharlo con atenci´on cuando nos habla y mencionarle un texto que a noso-

18. De acuerdo con lo que dice Proverbios 17:17,

¿qu´

e podemos hacer cuando un hermano sufre?

tros nos consuela (Is. 50:4). Lo mas im-´ portante es que estemos al lado de nues- tros amigos cuando nos necesiten (lea Proverbios 17:17).

19 Debemos estar decididos a hacer y mantener amistades fuertes con nues- tros hermanos ahora. ¿Por que? Porque´ nuestros enemigos trataran de separar-´ nos con sus mentiras e informacion err´ o-´ nea. Intentaran hacer que dejemos de´ apoyarnos y de confiar unos en otros.

Pero fracasaran. No podr´ an romper los´ lazos de amor que nos unen. Nada de lo que hagan lograra acabar con las amista-´ des que hemos forjado. De hecho, estas amistades duraran no solo hasta el fin de´ este mundo, sino toda la eternidad.

19. ¿C´

omo nos ayudar´

an en el futuro las amista- des que hagamos ahora?



DESCRIPCI´

ON DE LAS IM´

AGENES. P´

agina 3: Esta imagen muestra lo que podr´

ıa suceder durante “la gran tribulaci´

on”. Un grupo de hermanos se refu- gia en el ´

atico de una casa. Estar en compa˜ n´

ıa de otros cristianos les da consuelo en esos momen- tos de adversidad. P´

aginas 4 y 5: Estos mismos hermanos hicieron amistades fuertes antes del inicio de la gran tribulaci´

on.

¿C´

OMO NOS AYUDAN LOS SIGUIENTES PUNTOS A HACER AMISTADES FUERTES?

˛ Comunicarnos con franqueza.

˛ Predicar juntos. ˛ Ayudarnos en momentos de necesidad.

CANCI´ ON 24 Subamos a la monta˜

na de Jehov´ a

(8)

TRAS pasar por una prueba, muchos de nosotros hemos pensado que no hubieramos podido hacerle frente solos.´ Tal vez nos hemos expresado ası despu´ es de reflexionar´ en como logramos sobrellevar una enfermedad grave o la´ muerte de un ser querido. Sentimos que pudimos salir ade- lante un dıa tras otro solo gracias a que el esp´ ıritu santo de´ Jehova nos dio “el poder que va m´ as all´ a de lo normal”´ (2 Cor. 4:7-9).

2 Tambien necesitamos la ayuda del esp´ ıritu santo para re-´ sistir la influencia de este mundo malvado (1 Juan 5:19).

Ademas, tenemos que luchar contra “las fuerzas espirituales´ malvadas” (Efes. 6:12). Teniendo en cuenta todas estas pre- siones a las que nos enfrentamos, vamos a ver de que dos´ maneras nos ayuda el espıritu santo. Despu´ es, analizaremos´ lo que podemos hacer para beneficiarnos plenamente deel.´

EL ESP´

IRITU SANTO NOS DA FUERZAS

3 El espıritu santo de Jehov´ a nos ayuda d´ andonos el po-´ der, o las fuerzas, para cumplir con nuestras obligaciones a pesar de los problemas. El apostol Pablo pensaba que pod´ ıa´ seguir sirviendo a Jehova a pesar de las dificultades gracias´ al “poder del Cristo” (2 Cor. 12:9). Durante su segundo viaje misionero, no solo se esforzo mucho en la predicaci´ on, sino´ que tambien trabaj´ o para cubrir sus necesidades. En Corin-´ to, se alojo en el hogar de´ ´

Aquila y Priscila, que hacıan tien-´ das de campana. Como Pablo ten˜ ıa el mismo oficio, tra-´ bajaba con ellos varios dıas a la semana (Hech. 18:1-4).´ El espıritu santo le dio las fuerzas tanto para hacer este tra-´ bajo como para llevar a cabo su ministerio.

1, 2. a) ¿Qu´

e nos ayuda a salir adelante un d´

ıa tras otro? Explique.

b) ¿Que vamos a ver en este art´ ıculo?´ 3. ¿Cu´

al es una manera en que el esp´

ıritu santo nos ayuda a soportar los problemas?

ART´ ICULO

DE ESTUDIO

45

C ´

omo nos ayuda el esp ´

ıritu santo

“Tengo fuerzas para todo gracias a aquel que me da poder”

(FILIP. 4:13).

CANCI ´ ON 104 El esp´

ıritu santo es un regalo de Dios

AVANCE Este art´

ıculo explica c´ omo nos ayuda a aguantar el esp´

ıritu santo de Dios.

Tambi´

en analiza lo que po- demos hacer para benefi- ciarnos totalmente de ´

el.

8

(9)

4 (Lea 2 Corintios 12:7b-9). ¿A que se´ referıa Pablo cuando dijo que luchaba con´

“una espina en la carne”? Si se nos clavara una espina en alguna parte del cuerpo, nos dolerıa much´ ısimo. As´ ı que Pablo quiso´ decir que estaba sufriendo por culpa de una prueba de caracter personal. La llam´ o´

“un angel de Satan´ as”, que segu´ ıa abofe-´ teandolo (o golpe´ andolo, seg ´un la nota).´ Puede que Satanas y sus demonios no le´ hubieran clavado esa espina, es decir, que ellos no le hubieran provocado su angus- tia. Pero, cuando esos espıritus malvados´ vieron que Pablo tenıa esa “espina”, tal vez´ intentaran clavarsela m´ as, por decirlo as´ ı,´ para causarle mas sufrimiento. ¿Qu´ e hizo´ el apostol?´

5 Al principio, Pablo quiso librarse de la

“espina”. Dijo: “Le suplique tres veces al´ Senor [Jehov˜ a] que me la quitara”. Pese a´ sus ruegos, la espina en la carne no desapa- recio. ¿Significa esto que Jehov´ a no res-´ pondio sus oraciones? Claro que no.´ ´

El sı´ las contesto. Aunque no le quit´ o el proble-´ ma, le dio las fuerzas para soportarlo. Y le dijo: “Mi poder se demuestra plenamente en la debilidad” (2 Cor. 12:8, 9). Gracias a la ayuda divina, Pablo logro mantenerse´ feliz y en paz (Filip. 4:4-7).

6 ¿Le hemos rogado alguna vez a Jeho- va que nos librara de una prueba, igual´ que hizo Pablo? Si pese a ello el problema no desaparecio o incluso se agrav´ o, tal vez´ llegamos a pensar que habıamos perdido´ la aprobacion de Jehov´ a. Pero recorde-´ mos el ejemplo de Pablo. Tal como Dios 4. De acuerdo con 2 Corintios 12:7b-9, ¿qu´

e lucha ten´

ıa Pablo?

5. ¿C´

omo respondi´ o Jehov´

a las oraciones de Pa- blo?

6. a) ¿C´

omo puede responder Jehov´

a nuestras oraciones? b) ¿Qu´

e promesas de los textos que aparecen en el p´

arrafo nos fortalecen?

contesto sus oraciones, tambi´ en respon-´ dera las nuestras. Aunque es posible que´ no nos quite el problema, mediante su es- pıritu nos dar´ a las fuerzas para aguantar´ (Sal. 61:3, 4). Quizas se nos derribe, pero´ Jehova no nos abandonar´ a (2 Cor. 4:8, 9;´ Filip. 4:13).

EL ESP´

IRITU SANTO NOS IMPULSA A SEGUIR SIRVIENDO A JEHOV´

A

7 ¿De que otra manera nos ayuda el esp´ ı-´ ritu santo? Tal como los vientos favorables llevan a buen puerto a un barco que se en- cuentra en medio de un mar agitado, el es- pıritu santo nos ayuda a superar las tor-´ mentas de la vida para que podamos llegar al nuevo mundo que Dios promete.

8 Como el apostol Pedro era pescador,´ estaba familiarizado con la navegacion.´ Quizas por eso utiliz´ o una expresi´ on que´ por lo visto se relaciona con la navegacion´ para explicar como act ´ua el esp´ ıritu santo.´ Escribio: “Nunca se ha hecho una profe-´ cıa por voluntad del hombre, sino que los´ hombres hablaron de parte de Dios im- pulsados por espıritu santo”. La palabra´ griega que se traduce “impulsados” signi- fica literalmente “arrastrados”, “llevados”

(2 Ped. 1:21; nota).

9 ¿Que imagen quiso transmitir Pedro al´ usar la expresion “llevados”? Lucas, el es-´ critor del libro de Hechos, uso una forma´ parecida de la misma palabra griega para referirse a un barco que se deja llevar por el viento (Hech. 27:15). Ası que, cuando´ Pedro dijo que los escritores de la Biblia fueron “llevados”, utilizo “una fascinante´ metafora mar´ ıtima”, como se´ nal˜ o cierto´ 7, 8. a) ¿En que sentido es como el viento el esp´ ı-´ ritu santo? b) ¿C´

omo explic´

o Pedro la manera en que act´

ua el esp´

ıritu santo?

9. ¿Qu´

e imagen quiso transmitir Pedro al usar la expresi´

on “llevados”?

NOVIEMBRE DE 2019 9

(10)

biblista. En realidad, quiso decir que, tal como el viento impulsa a un barco para que llegue a su destino, el espıritu san-´ to dirigio a los profetas y escritores b´ ı-´ blicos para que cumplieran con su labor.

El mismo biblista dijo: “Los profetas alza- ron las velas, por decirlo ası”. Jehov´ a hizo´ su parte dandoles “el viento”, es decir, su´ espıritu. Y los escritores de la Biblia hicie-´ ron la suya siguiendo la guıa de ese esp´ ı-´ ritu.

10 Claro, hoy dıa Jehov´ a ya no usa su es-´ pıritu santo para que se escriban libros´ de la Biblia. Pero lo sigue utilizando para guiar a sus siervos. Ası que Jehov´ a sigue´ haciendo su parte. Ahora bien, para bene- ficiarnos de la guıa de su esp´ ıritu, debe-´ mos asegurarnos de hacer nuestra parte.

¿Como lo logramos?´ 10, 11. ¿Qu´

e dos pasos debemos dar para asegu- rarnos de que contamos con el esp´

ıritu santo?

Ponga un ejemplo.

11 Pensemos en el siguiente ejemplo.

Si un marinero quiere aprovechar el vien- to, debe hacer dos cosas. Primero, tiene que llevar el barco hasta donde sopla el viento, ya que no se movera si se queda´ en el puerto. Segundo, tiene que alzar y desplegar las velas todo lo que pueda, pues el barco solo se movera si el viento las´ hincha por completo. De modo parecido, solo podremos seguir sirviendo a Jehova si´ contamos con la ayuda de su espıritu. Para´ ello, debemos dar dos pasos. Primero, po- nernos donde sopla el viento, es decir, par- ticipar en actividades que nos permitan re- cibir la guıa del esp´ ıritu de Dios. Segundo,´

“alzar las velas” al maximo participando en´ esas actividades todo lo que podamos (Sal.

119:32). Si damos estos pasos, el espıritu´ santo nos impulsara para que sigamos sir-´ viendo fielmente a Jehova a pesar de las´ olas de la oposicion y las pruebas, y llegue-´ mos al nuevo mundo de Dios.

PASO 1: Participar en actividades espirituales con regularidad.

(Vea el p´ arrafo 11).

PASO 2: Participar en estas actividades todo lo que podamos.

(Vea el parrafo 11).´

10 LA ATALAYA

(11)

NOVIEMBRE DE 2019 11

12 Hasta ahora, hemos visto de que dos´ maneras nos ayuda el espıritu santo. Nos´ da fuerzas y nos ayuda a ser fieles cuando pasamos por pruebas. Tambien nos impul-´ sa a seguir sirviendo a Jehova y nos ayuda´ a mantener el rumbo hacia la vida eterna.

A continuacion, analizaremos cuatro co-´ sas que debemos hacer para beneficiarnos por completo del espıritu santo.´

C´

OMO BENEFICIARNOS PLENAMENTE DEL ESP´

IRITU SANTO

13 Primero, estudiemos la Palabra de Dios (lea 2 Timoteo 3:16, 17). El termino grie-´ go que se traduce “inspirada por Dios” sig- nifica literalmente “insuflada por Dios” o

“soplada por Dios”. Jehova us´ o su esp´ ıri-´ tu para “insuflar” o poner sus ideas en la mente de los escritores de la Biblia. Cuan- do leemos la Palabra de Dios y meditamos en ella, las ensenanzas divinas entran en˜ nuestra mente y corazon. Esas ideas ins-´ piradas nos motivan a vivir de acuerdo con lo que Dios desea (Heb. 4:12). Pero, para beneficiarnos por completo del espı-´ ritu santo, debemos dedicar tiempo regu- larmente a estudiar la Biblia y a pensar con detenimiento en lo que leemos. De ese modo, la Palabra de Dios influira en todo´ lo que digamos y hagamos.

14 Segundo, adoremos a Dios con sus sier- vos(Sal. 22:22). En cierto sentido, pode- mos decir que en nuestras reuniones “esta´ soplando el viento”, puesto que el espıri-´ tu de Jehova est´ a en ellas (Apoc. 2:29).´ 12. ¿Qu´

e analizaremos a continuaci´ on?

13. a) De acuerdo con 2 Timoteo 3:16, 17, ¿qu´ e pueden hacer por nosotros las Escrituras? b) ¿Qu´

e debemos hacer nosotros?

14. a) ¿Por qu´

e decimos que “el viento est´ a so- plando” en nuestras reuniones? b) ¿Qu´

e podemos hacer para asistir a las reuniones con “las velas desplegadas”?

¿Por que lo decimos? Porque, cuando nos´ reunimos, pedimos en oracion el esp´ ıri-´ tu santo, cantamos canciones basadas en la Palabra de Dios y escuchamos instruc- cion b´ ıblica presentada por hermanos que´ han sido nombrados por espıritu santo.´ Yeste mismo espıritu ayuda a las hermanas´ a preparar y presentar sus demostracio- nes. Ahora bien, si queremos beneficiar- nos plenamente de este espıritu, tenemos´ que ir a las reuniones preparados para par- ticipar. De esa manera, asistiremos a ellas con “las velas desplegadas”.

15 Tercero, salgamos a predicar. Cuan- do leemos de la Biblia en nuestra obra de predicar y ensenar, dejamos que el esp˜ ıri-´ tu nos ayude en el ministerio (Rom. 15:

18, 19). Pero tenemos que salir a predicar con regularidad y utilizar la Biblia siem- pre que sea posible para beneficiarnos al maximo de ese esp´ ıritu. Algo que nos ayu-´ dara a tener mejores conversaciones con´ las personas es emplear las ideas para con- versar que aparecen en la Guıa de activida-´ des para la reunion Vida y Ministerio Cristia-´ nos.

16 Cuarto, oremos a Jehova´ (Mat. 7:7- 11; Luc. 11:13). La manera mas directa de´ conseguir espıritu santo es pidi´ endoselo a´ Jehova en oraci´ on. Nada —ni los muros´ de una prision ni Satan´ as mismo— puede´ impedir que nuestras oraciones le lleguen a Jehova o que el regalo del esp´ ıritu santo´ nos llegue a nosotros (Sant. 1:17). ¿Como´ debemos orar para beneficiarnos total- mente del espıritu santo? Para responder a´ esta pregunta, vamos a analizar con mas´ detalle el tema de la oracion examinando´ 15. ¿C´

omo logramos que el esp´

ıritu santo nos ayude en la predicaci´

on?

16. ¿Cu´

al es la manera m´

as directa de conseguir esp´

ıritu santo?

(12)

Necesitamos que el espıritu nos impulse para seguir sirviendo´ a Jehova a pesar de las olas de la oposici´ on y las pruebas.´ El esp´

ıritu nos guiar´

a si participamos en estas cuatro importantes actividades.(Vea los p´

arrafos 13 a 16).

Benefici ´

emonos plenamente del esp ´

ıritu santo

ESTUDIAR LA BIBLIA

ASISTIR A LAS REUNIONES

SALIR A PREDICAR

ORAR A JEHOV´

A

12

(13)

un ejemplo que solo se encuentra en el Evangelio de Lucas.1

OREMOS CON INSISTENCIA

17 (Lea Lucas 11:5-9, 13). Esta parabola´ de Jes ´us muestra como debemos pedir el´ espıritu santo.´ En ella, el hombre recibio lo´ que necesitaba “por su insistencia y atrevi- miento”. No tuvo miedo de pedirle ayuda a su amigo aunque era medianoche (vea la nota de estudio “persistencia atrevida”, de la Guıa de actividades para la reuni´ on Vida´ y Ministerio Cristianos de julio de 2018).

¿Como relacion´ o Jes ´us este ejemplo con´ la oracion? Dijo: “Sigan pidiendo y se les´ dara, sigan buscando y encontrar´ an, si-´ gan tocando a la puerta y se les abrira”.´ De modo que lo que aprendemos es que, para recibir la ayuda del espıritu santo, de-´ bemos pedirlo en oracion con insistencia.´

18 Este ejemplo tambien nos ayuda a en-´ tender por que Jehov´ a nos dar´ a esp´ ıritu´ santo.El hombre del que hablo Jes ´us que-´ rıa atender bien al visitante que hab´ ıa lle-´ gado tan tarde. Se sentıa obligado a darle´ algo de comer, pero no tenıa nada. Jes ´us´ dijo que su vecino le dio pan debido a su in-

1 Lucas es el evangelista que mejor nos ayuda a ver que la oracion era muy importante en la vida de Jes´ us (Luc.´ 3:21; 5:16; 6:12; 9:18, 28, 29; 18:1; 22:41, 44).

17. ¿Qu´

e nos ense˜

na sobre la oraci´

on la par´ abola de Jes´

us que se encuentra en Lucas 11:5-9, 13?

18. ¿Por qu´

e podemos estar seguros de que Jeho- v´

a nos dar´ a esp´

ıritu santo?

sistencia y atrevimiento. ¿Que quer´ ıa en-´ senarnos? Que, si un ser humano imper-˜ fecto esta dispuesto a ayudar a un vecino´ insistente, con mucha mas raz´ on nuestro´ carinoso Padre celestial dar˜ a esp´ ıritu san-´ to a quienes se lo pidan una y otra vez. Por lo tanto, podemos pedirle a Jehova su es-´ pıritu con la confianza de que nos respon-´ dera (Sal. 10:17; 66:19).´

19 Pese a que Satanas no parar´ a de inten-´ tar derrotarnos, tenemos la seguridad de que saldremos victoriosos. ¿Por que? Por-´ que el espıritu santo nos ayuda de dos ma-´ neras. Primero, nos da el poder para supe- rar las pruebas. Y, segundo, es la fuerza que “hincha nuestras velas” y nos impulsa a seguir sirviendo a Jehova hasta que al-´ cancemos el nuevo mundo. Por lo tanto, resolvamonos a beneficiarnos al m´ aximo´ de la ayuda del espıritu santo.´

19. ¿Por qu´

e tenemos la seguridad de que saldre- mos victoriosos?



DESCRIPCI´

ON DE LAS IM´

AGENES. P´

agina 10:

PASO 1: Un matrimonio cristiano llega al Sal´ on del Reino. Al reunirse con sus hermanos, realizan una actividad en la que est´

a presente el esp´ ıritu de Jehov´

a.

PASO 2: Est´

an preparados para participar en la reunion. Los mismos dos pasos son necesarios en´ las dem´

as actividades analizadas en este art´ ıculo:

estudiar la Palabra de Dios, salir a predicar y orar a Jehov´

a.

¿QU´

E RESPONDER´ IA?

˛ ¿De qu´

e dos maneras nos ayuda el esp´

ıritu santo?

˛ ¿Qu´

e pasos debemos dar para beneficiarnos por com- pleto del esp´

ıritu santo?

˛ ¿C´

omo debemos pedir en oraci´

on esp´

ıritu santo?

CANCI´ ON 41 Padre, escucha mi oraci´

on

(14)

¿TENEMOS un “escudo grande de la fe”? (Lea Efesios 6:16). Seguro que sı. Igual que un escudo grande protege´ la mayor parte del cuerpo, la fe nos protege de las cosas malas de este mundo, como la inmoralidad, la violencia o cualquier otra cosa que no este de acuerdo con las normas´ de Dios.

2 No obstante, vivimos en “losultimos d´ ıas”, y nuestra´ fe va a seguir pasando por muchas pruebas (2 Tim. 3:1).

Por tanto, ¿como podemos saber si nuestro escudo de la´ fe esta fuerte? Y ¿qu´ e debemos hacer para llevarlo agarra-´ do con fuerza? Analicemos las respuestas a estas pregun- tas.

EXAMINEMOS NUESTRO ESCUDO CON ATENCI ´

ON

3 Los escudos de tiempos bıblicos estaban cubiertos de´ cuero. Los soldados los engrasaban para conservar el cue- ro y para que las partes metalicas no se oxidaran. Si un sol-´ dado se daba cuenta de que su escudo estaba danado, se˜ aseguraba de repararlo, y ası estaba listo para la siguiente´ batalla. ¿Que tiene que ver esto con nuestra fe?´

4 Como hacıan los soldados de la antig´ uedad, debemos¨

1, 2. a) Seg´

un Efesios 6:16, ¿por qu´

e necesitamos el “escudo grande de la fe”? b) ¿Qu´

e preguntas vamos a analizar?

3. ¿C´

omo cuidaban los soldados su escudo, y por qu´ e?

4. a) ¿Por qu´

e debemos examinar nuestro escudo de la fe? b) ¿C´ omo debemos hacerlo?

ART´ ICULO

DE ESTUDIO

46

¿Est ´

a en buen estado

nuestro “escudo grande de la fe”?

“Agarren el escudo grande de la fe”(EFES. 6:16).

CANCI ´ ON 119

Necesitamos una fe fuerte

AVANCE

El escudo protegıa a los´ soldados en la batalla, y por eso trataban de man- tenerlo en buen estado.

La fe es para nosotros como un escudo. As´

ı que tenemos que mantenerla en buen estado. En este artıculo, se analizar´ a lo´ que podemos hacer para que nuestro “escudo grande de la fe” est´

e en buenas condiciones.

14

(15)

examinar con frecuencia nuestro escudo de la fe y mantenerlo en buen estado. Na- die puede hacerlo por nosotros. Ası siem-´ pre estaremos listos para la batalla, pues los cristianos tenemos que luchar con- tra los espıritus malvados (Efes. 6:10-12).´

¿Como nos aseguramos de estar prepara-´ dos para afrontar las pruebas? Primero, pidiendole ayuda a Dios. Luego, tenemos´ que acudir a su Palabra a fin de vernos comoel nos ve (Heb. 4:12). La Biblia dice:´

“Confıa en Jehov´ a con todo tu coraz´ on y´ no te apoyes en tu propio entendimiento”

(Prov. 3:5, 6). Con esta idea presente,

¿por que no analizamos algunas de nues-´ tras ultimas decisiones? Por ejemplo, si´ tuvimos un problema economico grave,´

¿nos acordamos de la promesa de Jehova´ de Hebreos 13:5? Allı dice: “Nunca te de-´ jare y jam´ as te abandonar´ e”. ¿Nos hizo´ confiar esta promesa en que Jehova nos´ ayudarıa? Si as´ ı fue, entonces nuestro es-´ cudo de la fe esta en buen estado.´

5 El resultado del examen de nuestra fe puede sorprendernos. Tal vez descubra- mos algunas debilidades que no sabıamos´ que tenıamos. Por ejemplo, quiz´ as nos´ demos cuenta de que las preocupaciones excesivas, las mentiras o el desanimo han´ danado nuestra fe. Si ese es el caso, ¿qu˜ e´ podemos hacer para evitar danos mayo-˜ res?

CUID´

EMONOS DE LAS PREOCUPACIONES EXCESIVAS, LAS MENTIRAS

Y EL DES´ ANIMO

6 Es normal que nos preocupemos por ciertas cosas, como por ejemplo agradar

5. ¿Qu´

e puede revelarnos el examen de nues- tra fe?

6. ¿Por qu´

e cosas es normal que nos preocu- pemos?

a Jehova y a Jes´ us (1 Cor. 7:32). Si hemos´ cometido un pecado grave, nos impor- ta mucho recuperar nuestra amistad con Dios (Sal. 38:18). Tambien es normal que´ los casados quieran agradar a su conyuge,´ y a todos nos preocupa el bienestar de nuestra familia y de los hermanos (1 Cor.

7:33; 2 Cor. 11:28).

7 Por otro lado, las preocupaciones ex- cesivaspueden danar nuestra fe. Una de˜ ellas es pensar demasiado en tener ropa y comida suficiente (Mat. 6:31, 32). Esa inquietud podrıa hacer que nos centr´ a-´ ramos en conseguir cosas materiales y hasta que llegaramos a amar el dinero.´ Entonces, nuestra fe en Jehova se debili-´ tarıa y sufrir´ ıamos graves da´ nos espiri-˜ tuales (Mar. 4:19; 1 Tim. 6:10). Tambien´ podrıa preocuparnos demasiado lograr la´ aprobacion de los dem´ as. Eso podr´ ıa re-´ sultar en que llegaramos a temer m´ as las´ burlas o la persecucion que desagradar a´ Dios. ¿Como nos protegeremos de este´ peligro? Rogandole a Jehov´ a que nos d´ e´ la fe y la valentıa que necesitamos (lea´ Proverbios 29:25; Luc. 17:5).

8 Satanas, “el padre de la mentira”, uti-´ liza a quienes tiene bajo su control para difundir mentiras sobre Jehova y so-´ bre nuestros hermanos (Juan 8:44). Por ejemplo, los apostatas mienten y distor-´ sionan la verdad sobre la organizacion de´ Jehova en Internet, la televisi´ on u otros´ medios de comunicacion. Estas menti-´ ras forman parte de las “flechas encen- didas” que emplea Satanas (Efes. 6:16).´

7. a) ¿C´

omo pueden da˜

nar nuestra fe las preocu- paciones excesivas? b) Teniendo en cuenta lo que dice Proverbios 29:25, ¿por qu´

e no debemos te- mer a los hombres?

8. ¿Qu´

e debemos hacer si alguien difunde menti- ras sobre Jehov´

a y sobre nuestros hermanos?

NOVIEMBRE DE 2019 15

(16)

¿Que debemos hacer si alguien nos habla´ de esas mentiras? Rechazarlas. ¿Por que?´ Porque tenemos fe en Jehova y confia-´ mos en nuestros hermanos. De hecho, evitamos todo contacto con los aposta-´ tas. No permitimos que nada ni nadie nos lleve a discutir con ellos, ni siquiera la cu- riosidad.

9 El desanimo´ puede debilitar nuestra fe. En ocasiones, los problemas nos desa- niman. Claro, no podemos pasarlos por alto. Eso serıa irresponsable por nues-´ tra parte. Lo que no debemos hacer es pensar constantemente en ellos, pues po- drıamos perder de vista la maravillosa es-´ peranza que nos ha dado Jehova (Apoc.´ 21:3, 4). El desanimo puede agotarnos´ tanto que dejemos de servir a Dios (Prov.

24:10). Pero eso no tiene por que ocurrir-´ nos a nosotros.

10 Veamos lo que hace una hermana de Estados Unidos para conservar su fe en

9. ¿C´

omo puede afectarnos el des´ animo?

10. ¿Qu´

e aprendemos de lo que escribi´

o una her- mana?

buen estado mientras cuida de su es- poso, que esta muy enfermo. Escribi´ o´ una carta a la central mundial en la que decıa: “A veces, la situaci´ on nos ha´ causado mucho estres y nos ha desani-´ mado, pero nuestra esperanza es fuer- te. Me impresiona mucho la informacion´ que recibimos para fortalecer la fe y man- tener el animo. Necesitamos de verdad´ esos consejos. Nos ayudan a seguir ade- lante y a aguantar las pruebas de Sata- nas”. Las palabras de esta hermana nos´ ensenan que podemos vencer el des˜ ani-´ mo. ¿Como? Viendo lo que nos sucede´ como una prueba de Satanas, confiando´ en que Jehova nos consolar´ a y valorando´ el alimento espiritual que nos da.

11 ¿Necesita nuestro escudo de la fe al- guna reparacion? Pensemos en lo que he-´ mos hecho durante los pasados meses:

“¿He evitado preocuparme demasiado?,

¿me he negado a escuchar las mentiras de los apostatas y a discutir con ellos?´

11. ¿Qu´

e preguntas debemos hacernos para ver si nuestra fe est´

a en buen estado?

Unos soldados se aseguran de reparar sus escudos despu´

es de la batalla.

(Vea el parrafo 3).´

16 LA ATALAYA

(17)

NOVIEMBRE DE 2019 17 y ¿he logrado sobrellevar el desanimo?”.´

Si la respuesta es afirmativa, nuestra fe esta en buen estado. Ahora bien, debe-´ mos mantener la guardia, porque Satanas´ tiene otras armas contra nosotros. Vea- mos una de ellas.

PROTEJ´

AMONOS DEL MATERIALISMO

12 El materialismopuede resultar en que nos distraigamos y descuidemos el escu- do de la fe. El apostol Pablo dijo: “Ning´ un´ soldado se envuelve en los asuntos co- merciales de la vida si quiere agradar a quien lo recluto” (2 Tim. 2:4). De hecho,´ a los soldados romanos no se les permitıa´ tener negocios. ¿Que pod´ ıa ocurrir si un´ soldado pasaba por alto aquella norma?

13 Imaginemos la siguiente situacion.´ Todos los soldados de una compan˜ıa pa-´ san la manana practicando con la espada,˜ menos uno de ellos, que esta en la ciudad´ abriendo una tienda de alimentacion. Esa´ tarde, los soldados examinan la armadu-

12. ¿En qu´

e puede resultar el materialismo?

13. ¿Por qu´ e no ten´

ıan negocios los soldados?

ra y afilan las espadas. Sin embargo, el que tiene la tienda se dedica a preparar los alimentos que vendera al d´ ıa siguien-´ te. Por la manana, el enemigo lanza un˜ ataque por sorpresa. ¿Que soldado actua-´ ra como debe y ganar´ a la aprobaci´ on de´ su comandante? Y ¿a quien nos gustar´ ıa´ tener al lado? ¿A uno de los que estuvie- ron preparandose para la batalla, o al que´ se distrajo con su negocio?

14 Al igual que un buen soldado, no- sotros no nos dejamos distraer de nues- tro objetivo principal: ganar la aproba- cion de nuestros comandantes, Jehov´ a y´ Cristo. Lo consideramos mas valioso que´ cualquier cosa que el mundo de Satanas´ nos ofrezca. Nos aseguramos de tener el tiempo y las energıas que necesitamos´ para servir a Jehova y mantener en buen´ estado el escudo de la fe y el resto de nuestra armadura espiritual.

15 Jamas debemos bajar la guardia.´

14. ¿Qu´

e consideramos valioso los soldados de Cristo?

15. ¿Qu´

e advertencia nos dio Pablo, y por qu´ e?

¿Mantenemos en buen estado el “escudo grande de la fe”?

(Vea los parrafos 8 y 11).´

(18)

18 LA ATALAYA

¿Por que? El ap´ ostol Pablo advirti´ o que´

“los que estan decididos a ser ricos” se-´ ran “desviados de la fe” (1 Tim. 6:9, 10).´ La expresion “desviados” indica que po-´ demos distraernos si tratamos de con- seguir posesiones innecesarias. Nuestro corazon podr´ ıa quedar expuesto a “mu-´ chos deseos insensatos y daninos”. As˜ ı´ que no permitamos que esos deseos en- tren en nuestro corazon. Debemos verlos´ como lo que son: armas que pueden da-

˜nar nuestra fe.

16 Pero supongamos que tenemos el di-

16. Tras leer el relato de Marcos 10:17-22, ¿en qu´ e preguntas debemos meditar?

nero para comprar muchas cosas mate- riales. ¿Hacemos algo malo si adquirimos cosas que deseamos pero que en realidad no nos hacen falta? No necesariamente.

Sin embargo, meditemos en estas pregun- tas: Aun si podemos comprar algo, ¿tene- mos el tiempo y las energıas necesarios´ para usarlo y mantenerlo? Ademas, ¿po-´ drıamos llegar a encari´ narnos demasia-˜ do con nuestras posesiones? ¿Podrıa ese´ sentimiento llevarnos a actuar como el joven que rechazo la invitaci´ on de Jes´ us´ de hacer mas en el servicio a Dios? (Lea´ Marcos 10:17-22). Es mucho mejor que llevemos una vida sencilla y dediquemos

Una hermana lleva bien agarrado su escudo de la fe leyendo la Biblia, asistiendo con regularidad a las reuniones y saliendo a predicar todo lo que puede.

(Vea el p´ arrafo 19).

PREOCUPACIONESEXCESIVAS

MENTIRAS

DES´ ANIMO

MATERIALISMO

(19)

nuestro valioso tiempo y energıas a hacer´ la voluntad de Jehova.´

LLEVEMOS AGARRADO CON FUERZA EL ESCUDO DE LA FE

17 Nunca debemos olvidar que estamos en guerra y que tenemos que estar prepa- rados para la batalla todos los dıas (Apoc.´ 12:17). Los hermanos no pueden llevar- nos nuestro escudo de la fe. Somos noso- tros los que debemos llevarlo agarrado con fuerza.

18 En la antiguedad, se honraba al solda-¨ do que demostraba valor en la batalla.

Pero era una humillacion regresar sin el´ escudo. El historiador romano Tacito es-´ cribio: “Dejar abandonado el escudo es su´ mayor verguenza”. Esta era una raz¨ on´ por la que los soldados procuraban llevar- lo agarrado con fuerza.

19 Para llevar agarrado con fuerza el es- cudo de la fe, debemos asistir con regula-

17. ¿Qu´

e no debemos olvidar nunca?

18. ¿Por qu´

e agarraban el escudo con fuerza los soldados de la antig¨

uedad?

19. ¿Qu´

e tenemos que hacer para agarrar con fuerza el escudo de la fe?

ridad a las reuniones y hablar a la gente sobre el nombre de Jehova y sobre su´ Reino (Heb. 10:23-25). Ademas, tenemos´ que leer la Biblia a diario y pedirle en oracion a Jehov´ a que nos ayude a po-´ ner en practica su gu´ ıa y sus consejos en´ todo lo que hacemos (2 Tim. 3:16, 17).

Ası, ning´ un arma de Satan´ as nos causar´ a´ dano permanente (Is. 54:17). El “escu-˜ do grande de la fe” nos protegera. Esta-´ remos firmes, sirviendo a Jehova hom-´ bro a hombro con nuestros hermanos.

Y no solo ganaremos las batallas diarias, sino que tendremos el honor de estar del lado de Jesus cuando consiga la victoria´ sobre Satanas y los suyos (Apoc. 17:14;´ 20:10).



DESCRIPCI´

ON DE LAS IM´

AGENES. P´ agina 17:

Una familia apaga de inmediato la televisi´ on cuando empieza un reportaje sobre unos apos-´ tatas que dicen mentiras acerca de los testigos de Jehov´

a. M´

as tarde, durante la noche de adora- ci´

on, el padre utiliza un relato b´

ıblico para fortale- cer la fe de la familia.

¿C´

OMO PODEMOS PROTEGERNOS DE LAS SIGUIENTES ARMAS DEL DIABLO?

˛ Preocupaciones excesivas. ˛ Mentiras y des´

animo. ˛ Materialismo.

CANCI´ ON 118

“Danos m´ as fe”

(20)

EL AP ´

OSTOL Pablo le recordo a su joven amigo Timoteo´ que “toda la Escritura esta inspirada por Dios y es´ util”´ (2 Tim. 3:16). Una parte de esta “Escritura” es el libro de Lev´

ıtico. ¿Qu´

e opina usted de ´

el? Para algunas personas, es solo un libro lleno de normas que no sonutiles para´ nuestro d´

ıa. Pero los cristianos verdaderos lo vemos de manera distinta.

2 Levıtico se escribi´ o hace unos tres mil quinientos´ anos, pero Jehov˜ a lo ha conservado “para nuestra ense-´

˜nanza” (Rom. 15:4). Este libro inspirado nos ayuda a comprender la manera de pensar de Dios, ası que debe-´ rıamos tener mucho inter´ es en examinarlo. De hecho,´ podemos aprender muchas lecciones deel. Veamos cua-´ tro.

C ´

OMO CONSEGUIMOS LA APROBACI ´

ON DE JEHOV´ A

3 Primera leccion: necesitamos la aprobaci´ on de Jehov´ para que acepte nuestros sacrificios. En la celebracion´ anual del Dıa de Expiaci´ on, la naci´ on de Israel se reun´ ıa´ y el sumo sacerdote ofrecıa sacrificios de animales. Estos´ recordaban a los israelitas que debıan estar libres de pe-´ cado. Pero habıa algo que el sumo sacerdote ten´ ıa que´ hacer ese dıa antes de entrar en el Sant´ ısimo con la san-´ gre de los sacrificios; de hecho, era algo mas importante´

1, 2. ¿Por qu´ e deber´

ıa interesarnos el libro de Lev´

ıtico a los cristianos de la actualidad?

3. ¿Por qu´

e se ofrec´

ıan sacrificios el D´

ıa de Expiaci´ on?

ART´ ICULO

DE ESTUDIO

47

Lecciones

del libro de Lev ´

ıtico

“Toda la Escritura esta inspirada por Dios y es´ util”´

(2 TIM. 3:16).

CANCI ´ ON 98 Las Escrituras est´

an inspi- radas por Dios

AVANCE El libro de Lev´

ıtico con- tiene leyes que Jehova le´ dio al antiguo Israel. Los cristianos no estamos obli- gados a obedecer esas le- yes, pero podemos benefi- ciarnos de ellas. En este artıculo, vamos a analizar´ algunas lecciones valiosas que podemos aprender de Lev´

ıtico.

20

(21)

que el perdon de los pecados de la na-´ cion.´

4 (Lea Lev ´ıtico 16:12, 13). Imagin´ e- monos la escena. El sumo sacerdote en- tra en el tabernaculo. En una mano lleva´ un recipiente con incienso perfumado y en la otra un braserillo de oro lleno de brasas. Se detiene delante de la cortina que oculta la entrada al Santısimo. Con´ sumo respeto, entra por primera vez ese dıa (lo har´ a dos veces m´ as) y se para´ frente al Arca del Pacto. En sentido sim- bolico, est´ a ante la mism´ ısima presencia´ de Jehova. Entonces, echa el incienso´ sobre las brasas, y la sala se llena de un agradable aroma.1 M ´as tarde, volver ´a a entrar en el Santısimo con la sangre de´ las ofrendas por el pecado. Fijemonos en´ esto: quema el incienso antes de presen- tar la sangre de las ofrendas por el pe- cado.

5 ¿Que aprendemos del uso del incien-´ so el Dıa de Expiaci´ on? La Biblia compa-´ ra a incienso las oraciones de los siervos fieles de Dios (Sal. 141:2; Apoc. 5:8). Re- cordemos que el sumo sacerdote llevaba el incienso ante la presencia de Jehova´ con muchısimo respeto. De modo simi-´ lar, cuando nos dirigimos en oracion a´ Dios, lo hacemos con un profundo res- peto. Valoramos mucho que el Creador

1 En el antiguo Israel, el incienso que se quemaba en el tabernaculo se consideraba sagrado y solo se usaba en´ la adoracion a Jehov´ a (´ ´

Ex. 30:34-38). No hay registros de que los primeros cristianos usaran el incienso para adorar a Dios.

4. Como vemos en Lev´

ıtico 16:12, 13, ¿qu´ e hac´

ıa el sumo sacerdote la primera vez que entraba en el Sant´

ısimo el D´

ıa de Expiaci´

on? (Vea el dibujo de la portada).

5. ¿Qu´

e aprendemos del uso del incienso el D´ ıa de Expiaci´

on?

del universo nos permita acercarnos ael,´ como hace un hijo con su padre (Sant.

4:8). Nos acepta como sus amigos (Sal.

25:14). Este es un honor tan grande para nosotros que no queremos hacer nada que le desagrade.

6 Tengamos presente que el sumo sacerdote debıa quemar el incienso´ antes de ofrecer los sacrificios. Ası se´ aseguraba de que contaba con la apro- bacion de Jehov´ a. ¿Qu´ e aprendemos?´ Cuando Jesus estuvo en la Tierra, tuvo´ que hacer algo importante antes de po- der ofrecer su vida en sacrificio, algo mas importante que salvar a la humani-´ dad. A fin de que Jehova aceptara su sa-´ crificio, tuvo que obedecerle lealmente durante toda su vida. De ese modo, de- mostro que lo correcto es vivir como´ Jehova nos manda. Jes´ us prob´ o que la´ soberanıa de su Padre es recta y su ma-´ nera de gobernar es justa.

7 Jesus obedeci´ o a la perfecci´ on las´ normas justas de Jehova durante toda´ su vida en la Tierra. Ninguna tentacion´ ni prueba, ni siquiera la perspectiva de una muerte horrible, debilito el deseo´ que tenıa de defender la manera de go-´ bernar de su Padre (Filip. 2:8). Jesus´ oro con “fuertes clamores y l´ agrimas”´ cuando se enfrento a las pruebas (Heb.´ 5:7). Sus sinceras oraciones proced´

ıan de un coraz´

on leal y fortalecieron su de- seo de ser obediente. Estas oraciones fueron para Jehova como el agradable´ olor del incienso. Todo lo que hizo Jesus´

6. ¿Qu´

e nos ense˜

na sobre Jes´

us el que el sumo sacerdote quemara el inciensoantes de ofrecer los sacrificios?

7. ¿Por qu´

e le agrad´

o a Jehov´

a todo lo que hizo Je- s´

us durante su vida en la Tierra?

NOVIEMBRE DE 2019 21

(22)

22 LA ATALAYA

durante su vida agrado a su Padre y vin-´ dico la soberan´ ıa divina.´

8 Podemos imitar a Jesus haciendo lo´ posible por obedecer las leyes de Dios y por ser leales a el. Cuando pasamos´ por pruebas, le suplicamos a Jehova que´ nos ayude porque deseamos agradarle.

Haciendo todo esto, demostramos que apoyamos su modo de gobernar. Sabe- mos que no aceptara nuestras oraciones´ si hacemos algo que condena. En cam- bio, si vivimos como Dios quiere, pode- mos tener la confianza de que nuestras oraciones sinceras seran para´ el como el´ agradable olor del incienso. Y podemos estar seguros de que nuestra lealtad y obediencia complacen a nuestro Padre celestial (Prov. 27:11).

8. ¿C´

omo podemos imitar a Jes´ us?

LA GRATITUD Y EL AMOR NOS MOTIVAN A SERVIR A JEHOV´

A

9 Segunda leccion: servimos a Jehov´ porque estamos agradecidos a el.´ Ana- licemos otro aspecto importante de la adoracion a Dios en Israel: las ofren-´ das de paz o de comunion.´ 1 En el libro de Levıtico, aprendemos que los israeli-´ tas podıan ofrecer un sacrificio de paz´ como “una muestra de agradecimien- to” (Lev. 7:11-13, 16-18). No presentaban esta ofrenda porque tuvieran que hacer- lo, sino porque deseaban hacerlo. Ası´ que se trataba de una ofrenda voluntaria que hacıan por amor a su Dios, Jehov´ a.´

1 Encontraremos mas informaci´ on sobre las ofrendas de´ comuni´

on o de paz en el libro Perspicacia para compren- der las Escrituras, volumen 2, pagina 523.´

9. ¿Por qu´

e se ofrec´

ıan los sacrificios de paz?

El amor a Jehov´

a nos motiva a darle lo mejor.

(Vea los parrafos 9 a 12).´

(23)

NOVIEMBRE DE 2019 23 Quien hacıa la ofrenda, su familia y los´

sacerdotes comıan la carne del animal´ sacrificado. Pero ciertas partes del ani- mal eran solo para Jehova. ¿Cu´ ales?´

10 Tercera lecci´

on: le damos lo mejor a Jehova porque lo amamos.´ Jehova consi-´ deraba que la grasa era la mejor parte del animal. Tambien especific´ o que algunos´

´organos vitales, como los ri˜nones, te- nıan un valor especial´ (lea Lev ´ıtico 3:6, 12, 14-16). As ´ı que a Jehov ´a le hac ´ıa particularmente feliz que un israelita le ofreciera de manera voluntaria los ´

orga- nos vitales y la grasa. El israelita que hacıa esa ofrenda demostraba su pro-´ fundo deseo de darle a Jehov´

a lo me- jor. De modo parecido, Jesus le ofre-´ cio lo mejor a su Padre sirvi´ endole de´ toda alma por el amor que le tenıa (Juan´ 14:31). Para Jesus, era un placer hacer´ la voluntad de Dios, y amaba profunda- mente su ley (Sal. 40:8). ¡Cuanto debi´ o´ agradarle a Jehova ver con qu´ e disposi-´ cion le serv´ ıa su Hijo!´

11 Aquellos sacrificios de paz eran vo- luntarios y una muestra de amor a Dios.

Nuestro servicio a Jehova es como esos´ sacrificios, pues le demostramos de ma- nera voluntaria lo que sentimos haciael.´ Le damos lo mejor, y lo hacemos porque lo amamos con todo el corazon.´ ´

El debe sentirse muy contento al ver a millones de personas servirle porque sienten un profundo amor porel y por sus normas.´ Nos consuela recordar queel ve y valora´

10. ¿Qu´

e nos ense˜

nan los sacrificios de paz de los que habla Lev´

ıtico 3:6, 12, 14-16 sobre los motivos de Jes´

us para hacer la voluntad de su Padre?

11. a) ¿En qu´

e se parece nuestro servicio a Dios a aquellos sacrificios de paz? b) ¿C´

omo puede con- solarnos esto?

no solo lo que hacemos, sino por que lo´ hacemos. Por ejemplo, si la edad avanza- da no nos permite hacer todo lo que nos gustarıa, podemos tener la seguridad de´ que Jehova no se centra en nuestras li-´ mitaciones. Tal vez pensemos que tene- mos poco que ofrecerle, pero el ve el´ profundo amor que nos motiva a hacer todo lo que podemos.Le complace acep- tar lo mejor que le podemos dar.

12 ¿Que nos ense´ nan los sacrificios de˜ paz? Jehova se sent´ ıa complacido cuan-´ do ascendıa el humo del fuego que consu-´ mıa las mejores partes del animal. As´ ı que´ podemos estar seguros de que Jehov´

a esta contento con el servicio que realiza-´ mos de manera voluntaria y de toda alma (Col. 3:23). Imaginemos lo feliz que se siente. Para el, todo lo que el amor nos´ motiva a hacer en su servicio, sea mucho o poco, es algo muy valioso que siempre recordara (Mat. 6:20; Heb. 6:10).´

JEHOV´

A BENDICE A SU ORGANIZACI ´ ON

13 Cuarta leccion: Jehov´ a bendice a la´ parte terrestre de su organizacion.´ Ana- licemos lo que ocurrio el a´ no 1512 an-˜ tes de nuestra era, cuando se erigio´ el tabernaculo al pie del monte Sina´ ı´ (´

Ex. 40:17). Moises presidi´ o la ceremo-´ nia en la que se nombro sacerdotes a´ Aaron y sus hijos. La naci´ on de Israel se´ reunio para ver a los sacerdotes ofrecer´ por primera vez los sacrificios de anima- les (Lev. 9:1-5). ¿Como demostr´ o Jeho-´ va que aprobaba el sacerdocio reci´ en´

12. ¿C´

omo se sent´

ıa Jehov´

a cuando se ofrec´ ıan los sacrificios de paz, y de qu´

e podemos estar se- guros?

13. Seg´

un lo que dice Lev´

ıtico 9:23, 24, ¿c´ omo de- mostr´

o Jehov´

a que aprobaba el sacerdocio?

(24)

24 LA ATALAYA

nombrado? Cuando Aaron y Mois´ es ben-´ dijeron a los israelitas, Jehova envi´ o fue-´ go del cielo para que consumiera por completo el sacrificio del altar (lea Le- v ´ıtico 9:23, 24).

14 De esta manera tan espectacu- lar, Jehova demostr´ o su total apoyo al´ sacerdocio de Aaron. Cuando los israeli-´ tas vieron esta prueba clara de que los sacerdotes contaban con la aprobacion´ divina, comprendieron que tambien ellos´ debıan darles su total apoyo. Esto es de´ interes para nosotros, pues el sacerdocio´ de Israel fue una sombra de un sacerdo- cio mucho mas importante. Cristo es el´ gran Sumo Sacerdote, y junto conel ser-´ viran en el cielo 144.000 sacerdotes y re-´ yes (Heb. 4:14; 8:3-5; 10:1).

14. ¿Por qu´

e nos interesa hoy que Dios diera su aprobacion al sacerdocio de Aar´ on?´

15 En 1919, Jesus nombr´ o a un peque-´

˜no grupo de cristianos ungidos para que fuera “el esclavo fiel y prudente”. Este esclavo dirige la predicacion y da a los´ seguidores de Cristo “alimento al tiem- po debido” (Mat. 24:45). ¿Vemos prue- bas claras de que Dios aprueba a este esclavo fiel y prudente?

16 Satanas y su mundo han tratado de´ obstaculizar la labor del esclavo fiel y prudente. De hecho, este no habrıa po-´ dido llevarla a cabo sin la ayuda de Jeho- va. Ha habido dos guerras mundiales y´ crisis economicas de alcance internacio-´ nal; ademas, se ha tratado injustamente´ y se ha perseguido con dureza al pueblo de Dios. A pesar de todo esto, el escla- vo fiel y prudente ha seguido suminis-

15, 16. ¿Qu´

e pruebas hay de que Jehov´

a apoya al

“esclavo fiel y prudente”?

Jehov´

a bendice y gu´

ıa a su organizaci´

on. Nosotros le damos todo nuestro apoyo.

(Vea los parrafos 15 a 17).´

Referencias

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