Eje 1-A
La crisis del imperio romano
El Feudalismo: Alta y Baja Edad Media
Crisis del feudalismo
Fin del imperio romano: los comienzos de la época feudal.
A partir del siglo III el Imperio Romano sufrió una profunda crisis por la que el desarrollo del comercio y de las actividades artesanales se paralizaron y la vida económica se ruralizó aún más. El desarrollo de la economía siguió por un nuevo camino: el colonato. Esta nueva forma de explotación agrícola consistió en la entrega al trabajador rural o colono, de una parcela de tierra, herramientas y una parte de las cosechas para su subsistencia y la de su familia.
Muchos propietarios de latifundios esclavistas13. (Grandes extensiones de tierras en las que la mano de obra por excelencia son los esclavos) vieron la necesidad: ante las diferentes insurrecciones y la posibilidad de aumentar sus beneficios económicos, de conceder la libertad a sus esclavos, quienes se establecieron en las tierras del señor en calidad de colonos y pagaron un tributo a los dueños de las tierras, que así incrementaron sus ingresos.
Los artesanos que trabajaban en el latifundio fabricaban todo lo necesario para el propietario, para los colonos y los esclavos, (que aún no habían desaparecido completamente). Por ello, en los siglos IV y V, la producción de los latifundios se apartó de la circulación comercial y los intercambios que se producían en su interior escaparon al control del Estado Romano. El propietario se convirtió, muy lentamente, en un pequeño soberano que reinaba sobres sus colonos y esclavos14.
A causa de la sucesión de guerras entre romanos, y luego entre distintos grupos germanos, se propagó la inseguridad en los territorios del antiguo imperio. Algunas ciudades fueron saqueadas y la población se trasladó al campo, donde buscó la protección de los ricos propietarios. Se dice que se produjo una ruralización de la vida, ya que al despoblarse las ciudades, la economía pasó a basarse casi exclusivamente en la agricultura y la ganadería.
Paralelamente, el final del Imperio Romano se aceleró16. La ruina del comercio iniciada en el siglo III, inestabilidad del orden militar que propiciaba la entrada de pueblos invasores, la crisis de la antigua religión y la difusión del cristianismo, contribuyeron a su final.
La unidad en el Mediterráneo también sufrió modificaciones y a partir de ello, entre los siglos IV y VIII se constituyeron tres civilizaciones: la romano-germánica, en el occidente; la bizantina, en el oriente; y la islámica, en el norte de África y en España.
El Imperio Romano y su división
Civilizaciones romano-germánica, bizantina e islámica
Actividades
a. El fin del imperio romano trajo consigo una ruralización de la economía: ¿qué factores dan cuenta de que así sucedió?
b. ¿Observás en el texto alguna permanencia o continuidad con el mundo antiguo? ¿Cuál/es?
El Feudalismo.
“Época de castillos y nobles damas, de caballero y grandes hazañas, de bufones y dragones, de bosques encantados y seres fantásticos…, pero también de dura vida en los campos y fuertes impuestos, de malos pagos, de hambres y enfermedades…. El periodo en el que todos estos hechos y feudalismo deriva de feudo o
beneficio, término que designa el territorio que los reyes entregaban originalmente a los nobles a cambio de sus servicios.
Llamamos feudalismo al sistema político, social y económico surgido en Europa occidental desde el siglo IX y que se desarrolló plenamente entre los siglos X y XIV.
Colección horizonte. Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología, palabra La
Concepto:
personajes conviven, se denomina alta edad media20”.
Entre el siglo IV y el IX, los pueblos que habitaban Europa experimentaron profundos cambios hacia un nuevo tipo de organización social, diferente al de la antigüedad griega o romana.
La desintegración del Imperio Romano en el siglo III y del Imperio Carolingio en el IX, la ruralización de la economía cada vez más dedicada a la autosubsistencia; (producir solo lo necesario para vivir, no generando un sobrante) las invasiones de los pueblos del exterior; el fortalecimiento del poder de los nobles terratenientes que comenzaron a ser denominados señores feudales cumplieron un papel destacado. Son elementos que anunciaron un nuevo orden socioeconómico que se denominó feudalismo y que corresponde a la Edad Media. Este período de la Historia, en el que se desarrolló la sociedad feudal sobre la base de una economía campesina, con predominio del cultivo de la tierra y la cría de animales, se divide en Alta y Baja Edad Media.
En la mayor parte de la Europa Medieval, la sociedad se organizó bajo un sistema feudal, basado en la entrega de tierras a cambio de servicios.
A partir del siguiente esquema podemos observar cómo eran estas relaciones:
El rey otorgaba tierras o feudos, a sus nobles más importantes (barones, obispos) y, a cambio, los nobles le prometían ayudarle con soldados en tiempo de guerra. Un noble se comprometía a ser vasallo (servidor del rey) en una ceremonia específica –el acto de homenaje- en el que, arrodillado ante el rey, le juraba fidelidad.
En el estadio más bajo se hallaban los campesinos que trabajaban la tierra y estaban vinculados a ella (siervos de la gleba), con pocos derechos, escasa propiedad y ningún vasallo. La relación consistía en que el campesino trabajaba la tierra del señor a cambio de obtener de este, protección militar y económica.
El feudo (tierra) constituía el eje central de la economía feudal. En él, cada familia funcionaba como una unidad de producción que se autoabastecía y generaba un excedente para sostener económicamente a la nobleza guerrera y sacerdotal. Entre los campesinos el grupo más importante fue el de los siervos de la gleba (de la tierra), quienes si bien eran hombres libres estaban sujetos a la tierra del señor, debían trabajarla y no podían abandonarla.
Sociedad jerarquizada
En la sociedad feudal existían jerarquías muy marcadas y una gran desigualdad. Una extensa y empobrecida capa de campesinos sostenía con el producto de su trabajo, a los señores, tantos laicos (condes, marqueses, duques) como religiosos o eclesiásticos (obispos y abades). Los señores conformaban la aristocracia señorial o feudal (guerrera y eclesiástica) que descendía de los jefes germánicos, de los grandes terratenientes romanos y de guerreros que habían logrado fortuna y poder desempeñándose como funcionarios imperiales. Gozaban de numerosos privilegios: no realizaban trabajos pesados, impartían justicia, no pagaban impuestos y podían utilizar armas. Por eso constituían el grupo más poderoso de la sociedad. Su poder derivaba
fundamentalmente del dominio casi absoluto que ejercían sobre los campesinos y de los ejércitos que organizaban. Los miembros de la Iglesia estaban integrados al sistema feudal.
La nobleza eclesiástica, formada por obispos y abades, poseía inmensos feudos concedidos por los reyes a cambio del juramento de fidelidad. Al igual que la aristocracia señorial, de la que formaban parte, vivían de los tributos que pagaban los campesinos. La Iglesia ayudó a justificar el feudalismo, porque sostenía que el mundo estaba organizado como un orden en el cual cada sector social debía cumplir la función que Dios le había asignado. Este orden, denominado más tarde cristiano y feudal por ser considerado de origen divino, no podía ser modificado por el hombre. La Iglesia también ayudó a preservar muchos elementos de la cultura romana. Defendió y difundió la lengua latina, conservó y copió los libros de autores antiguos.
Los campesinos, que eran la inmensa mayoría de la población, no tenían privilegios. Algunos campesinos eran libres. Podían abandonar las tierras del señor y casarse. Solo pocos eran propietarios de sus tierras. Los que no las tenían debían trabajar las tierras del señor.
La mayoría de los campesinos eran siervos, es decir tenían menos libertades y una mayor dependencia de los señores. No podían abandonar las parcelas donde trabajaban ni casarse sin permiso del señor. Sus hijos también eran siervos, pertenecían a un señor feudal durante toda su vida. Salvo raras excepciones, podían llegar a tener algún privilegio. Era el nacimiento y no la riqueza lo que determinaba a qué grupo social se pertenecía. Era muy difícil cambiar la ubicación en la pirámide social, es decir que en esta sociedad no existía la movilidad social.
La dura vida del campesinado
Para abordar en profundidad cómo vivía el sector más vulnerable de la sociedad feudal, te invitamos a leer lo siguiente:
En la Edad Media el 90 por ciento de la población eran campesinos. Muy pocos eran propietarios de sus tierras. La mayoría vivía en un señorío definido como un conjunto de tierras en las que predomina el poder de un noble o señor y los campesinos que la trabajaban. Algunos campesinos eran siervos, trabajaban gratuitamente para el señor: cultivaban las tierras o realizaban trabajos domésticos.
Los campesinos vivían agrupados en pequeñas aldeas. Sus viviendas eran muy pobres, tenían una sola habitación en la que la familia comía y dormía, su nivel de vida era muy bajo. Tenían pocas medicinas por lo
que las enfermedades solían ser mortales: la vida era muy corta, los que superaban los 40 años se consideraban ancianos.
El trabajo de los campesinos era duro, toda la familia, incluidos niños, ancianos y mujeres trabajan de sol a sol sin descanso alguno.
Actividades
a. Con los aportes que te hicieron hasta el momento los textos leídos completá lo siguiente:
Sectores privilegiados:
No privilegiados.
Lugar en el que habitan Forma de vida de la época.
b. ¿Qué crees que significa la siguiente frase “en la sociedad feudal no existía la movilidad social”.
c. Realizá una breve reflexión teniendo en cuenta los siguientes interrogantes:
• ¿Consideras que el sistema feudal sin el trabajo de los campesinos libres y siervos hubiera sido posible? ¿Por qué?
• ¿Estás de acuerdo con la siguiente afirmación? Los campesinos deben contribuir con su labor a mantener a los nobles y a la Iglesia. ¿Por qué?
Baja Edad Media: resurgimiento de las ciudades y el comercio.
Hasta el siglo XI, la sociedad de Europa Occidental se caracterizó por la inamovible estructura social y la escasez de bienes. A partir de ese momento, con el inicio de la Baja Edad Media, se evidenció, paulatinamente, un crecimiento demográfico que derivó en la necesidad de incrementar la producción agrícola para satisfacer las demandas de una población en aumento. Esto fue posible, por la extensión de las superficies de tierras cultivadas que generó un incremento de la productividad. Además, se diversificaron los cultivos y se aplicaron innovaciones técnicas como la rotación trienal de los cultivos y nuevas técnicas de labranzas.
Con el aumento de la población que proporcionó mano de obra y permitió el desarrollo de actividades diferentes de las agrarias; la reapertura de las vías de comunicación; el renacimiento de las ciudades, que se convirtieron en mercados importantes; las expediciones de las cruzadas de Oriente, que intensificaron el comercio con Bizancio y el Islam y, principalmente, con el aumento de la producción agraria que permitió obtener excedentes comercializables, se produjo una reactivación del comercio, entre los siglos XI y XII, acompañada por el resurgimiento de las ciudades y la formación de un nuevo grupo social: la burguesía agraria. Eran comerciantes y artesanos que por habitar en ciudades o burgos, fueron llamados burgueses.
Las ciudades medievales que resurgieron a partir del siglo XI cumplieron una función predominantemente económica: se convirtieron en centros de producción y de intercambio. Creaban y ponían en circulación técnicas, mercaderías, monedas y también ideas. En ellas se desarrollaron, lentamente, una división y una especialización del trabajo, favorecidas por la difusión de nuevas técnicas.
Los cambios ocurridos entre los siglos XI y XIII en el plano económico y en las relaciones sociales de la sociedad feudal, se relacionaron con cambios en el plano político. El resurgimiento urbano significó que la autoridad política, además de ser ejercida por numerosos señores feudales en sus señoríos, también fuera ejercida por autoridades comunales en las ciudades. De esta manera aumentó la fragmentación de la
autoridad política y los enfrentamientos entre señores y grupos urbanos. En este contexto hay que recordar que los reyes ejercían autoridad en sus reinos y avanzaron, progresivamente, hacia la unidad de los mismos.
Las cruzadas fueron campañas militares, durante la Edad Media europea, contra los musulmanes del Medio Oriente que habían conquistado, en 1706, Jerusalén: "Tierra Santa". El origen de la palabra puede atribuirse a la cruz de tela usada como insignia en la ropa exterior de los que tomaron parte en la reconquista de Tierra Santa.
El otro como amenaza:
Las cruzadas organizadas por la iglesia católica formaron parte de esta definición: una excursión violenta hacia lo otro concebido como amenaza, una estrategia de movilización, una forma de dar unidad al cristianismo y de diluir las diferencias internas.
Ministerio Nacional de Educación. Cuadernos. NAP
“Los miedos de la sociedad feudal” 2007:13
Crisis del feudalismo en el siglo XIV
A principios del siglo XIV, se produjo en Europa occidental una crisis que se extendió hasta la mitad del siglo XV. Este período se caracterizó por años de hambruna, epidemias, guerras, rebeliones campesinas, conflictos en las ciudades, etc. Esta situación provocó la muerte de millones de personas, lo que, entre otras cosas, redujo la mano de obra disponible, dejó sin cultivar gran cantidad de tierras y frenó la expansión económica que se estaba produciendo desde el siglo XI
Enfermedades y hambrunas
En las primeras décadas del siglo XIV, una serie de malas cosechas, provocada por un exceso de lluvias, ocasionó hambrunas y debilitó a la población, que quedó expuesta a las enfermedades y epidemias que eran comunes en la Edad Media. A partir del año 1347, una epidemia de peste bubónica (conocida como “peste negra”) ingresó en Europa a través de las tripulaciones de los barcos genoveses que volvían de las costas del mar Negro y, en apenas cuatro años, se propagó por todo el continente.
La epidemia causó la muerte de veinte millones de personas, es decir, la tercera parte de la población europea, y ocasionó graves daños económicos. En las ciudades, disminuyeron la producción artesanal y el comercio. En el campo, la escasez de mano de obra disponible, sumada a la baja productividad de los suelos, provocó que disminuyera la producción de alimentos. Por esta razón, los precios de los alimentos subieron considerablemente, lo que ocasionó hambrunas y motines en los sectores más humildes de las ciudades.
La peste fue considerada como un castigo divino, y las poblaciones aterradas rezaban oraciones, participaban de procesiones y se provocaban castigos corporales para pedir perdón por sus pecados.
Durante los siglos XIV y XV, los campesinos protagonizaron numerosas rebeliones reclamando menores impuestos, mayores libertades y mejores condiciones de vida.
Toda esta situación debilitó el poder de los señores feudales. Los conflictos políticos, las guerras y las enfermedades provocaron un clima de inseguridad que causó daños en el sistema de producción, distribución y consumo.
Adaptado de Historia. La época moderna en Europa y América, obra citada en http://www.educar.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=111315.
Momentos de crisis, de cambios…
Como vimos anteriormente hacia el siglo XIV, el crecimiento económico y el aumento de la población disminuyeron cuando Europa se vio sacudida por una profunda crisis económica y social. Como producto de ello, hombres y mujeres de la época llevaran a cabo estrategias o intentaran generar nuevas actividades para superarla. Las nuevas formas de organización que irán surgiendo, transformarán la sociedad feudal, comenzando con el tránsito hacia una nueva organización en la que los burgueses ocuparan un papel fundamental. Pero el cambio total hacia un nuevo sistema económico y social, surgirá recién, en el siglo XVIII.
Si bien la crisis del siglo XIV fue superada, el fin de los tiempos fue produciéndose lentamente. En dicha crisis podemos comenzar a ver que ya el feudalismo no será el mismo: “Cambios por doquier, crisis, momento de transición hacia una modernidad donde los burgueses irán tejiendo alianzas cada vez más estrechas con los poderosos. Cambios que hacen retroceder elementos de la época feudal, impulsados por nuevas ideas. Este mundo se irá pensando, sintiendo como un lugar más predecible a fuerza de comenzar a recorrerlo, experimentarlo, para poder advertir las nuevas oportunidades”.
Actividades
Cerramos el tema anterior, con la superación de la crisis del sistema feudal, sin embargo, éste ya no será el mismo, nuevas formas de organización surgirán lentamente.
Teniendo en cuenta el texto: “Momentos de crisis, de cambios” respondé lo siguiente:
a. En base a lo que ocurrió con las crisis del siglo XIV, ¿considerás que podemos afirmar que “toda crisis puede ser motor de cambios”? ¿Por qué?
b. ¿Podés aplicar, la frase en negrita de la consigna anterior, a algún momento que haya vivenciado el país a nivel político o alguna situación que te haya ocurrido a nivel personal? Justificá.