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Guerra de los Treinta Años ( ): Causas religiosas y espirituales.

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Guerra de los Treinta Años (1618-1648):

Causas religiosas y espirituales.

Monografía

Código personal: fqt879 Nº de palabras: 3995

Mayo 2017

Imagen 1

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Resumen

Esta investigación tuvo como principal objetivo determinar si la Guerra de los Treinta Años fue un conflicto estrictamente religioso y si, su resolución final, la Paz de Westfalia, sirvió para solucionar las diferencias entre ambas corrientes del cristianismo.

Para llevar a cabo la exploración se seleccionaron dos tratados, los de Münster y Osnabrück, que se encuentran en la red. Además, se utilizaron fundamentalmente dos fuentes secundarias, los libros Der Westfälische Frieden y Dreissigjähriger Krieg y dos artículos de periódico. Se seleccionaron los apartados más relevantes para la investigación, normalmente encaminados a la espiritualidad y al análisis del matiz religión a lo largo de toda la guerra y el tratado, además de las causas y las consecuencias.

El método utilizado y las fuentes permitieron concluir que el carácter “religión”

es utilizado como excusa en la guerra de los Treinta Años. Aunque en los antecedentes del conflicto la espiritualidad juega un papel clave, durante la guerra la confesión pasó de dominante a tener un papel tan solo importante, pero ya no decisivo. La Paz de Westfalia hizo evidente la división del cristianismo y la supremacía protestante en Europa Central. Solucionó la persecución masiva por parte de ambas confesiones, aunque en algunas naciones no se llevará a cabo hasta casi un siglo después.

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Índice

Introducción……….1

Investigación………..3

Análisis………..6

Conclusiones………9

Bibliografía y webgrafía……….11

Imagen 1:Un campesino suplica clemencia frente a una granja incendiada durante la Guerra

de los Treinta Años. http://www.lacrisisdelahistoria.com/crisis-del-siglo-xvii/ 21/12/2016.

18:29

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Introducción

Resulta sorprendente que haga más de tres siglos y medio, una paz como la de Westfalia haya podido fijar, tras una guerra tan devastadora, unas negociaciones de paz que no solo fueron exitosas, sino que fueron el inicio de la tolerancia religiosa dentro del cristianismo y de la política moderna que influyen en nuestros días, sentando las bases del derecho civil europeo. Dicha paz fue firmada sin ningún vencedor ni vencido, es decir, en términos de igualdad, a diferencia de otros tratados posteriores como el de Versalles (1919) y se la reconoce por ser acordada con pacifismo y entendimiento por todos sus integrantes.

Me ha parecido siempre sorprendente la relación tan íntima que ha habido entre guerra y espiritualidad desde el principio de la conciencia humana. Desde que tengo conocimiento de este hecho, he sentido un gran interés por la Paz de Westfalia y por las discrepancias dentro del cristianismo formadas en el siglo XVI. Además, mi afán por la dinastía Habsburgo ha avivado mucho más mi admiración por este periodo. Por ello, reconozco que es de gran importancia analizar la guerra y el tratado, así como sus antecedentes y sus consecuencias para posteriormente evaluar y comprender si realmente tuvo la religión un papel dominante como causa de la guerra y si se resolvieron los conflictos confesionales tras los dos tratados que forman la Paz de Westfalia.

Aunque a veces pueda parecer un tema olvidado por los historiadores españoles, la Paz de Westfalia, al ser una época importante en el ámbito de Europa Central, hay numerosas fuentes, sobre todo en alemán, referentes a la Guerra de los Treinta Años y a la consecuente Paz de Westfalia. Para esta investigación he usado la obra Der Westfälische Frieden1 y Dreissigjähriger Krieg2, dos artículos de periódico3 y los contenidos de los dos tratados de Westfalia recopilados en la web.4

La Guerra de los Treinta Años, nombre que se le asigna al conjunto de conflictos bélicos entre 1618 y 1648 en Europa Central, supuso el inicio de un

1 Westphal, S. (2015). Der Westfälische Frienden. München: C.H. Beck.

Prestigiosa catedrática de la Universidad de Osnabrück (Alemania).

2 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg. Dreissigjähriger Krieg, 3/2016p, pp.11-96.

3 Hermann, R. (2016, agosto 18). Die Suche nach einem Frieden. Frankfurter Allgemeine, p.8.

Burger, R. (2016, octubre 13). Ein kleines Land, das bis an die Grenzen hilft. Frankfurter Allgemeine, p.5.

4 (2007). IPM inhalt (contenido del Tratado en Münster). 10/12/2016, de Vereinigung zur Erforschung der Neueren Geschichte Sitio web:

file:///C:/Users/alber/OneDrive/Documentos/Bachillerato%20Internacional%20Primer%20Curso/Mono grafía/La%20paz%20de%20Westfalia/IPM-inhalt.pdf

(2007). Inhalt des IPO (contenidos del Tratado en Osnabrück). 10/12/2016, de Vereinigung zur Erforschung der Neueren Geschichte Sitio web:

file:///C:/Users/alber/OneDrive/Documentos/Bachillerato%20Internacional%20Primer%20Curso/Mono grafía/La%20paz%20de%20Westfalia/IPO-Inhalt.pdf

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nuevo método de arte bélico, consistente en el uso masivo de artillería y armas de fuego y en el saqueo y arrasamiento a gran escala de los poblados y territorios útiles a fin de abastecerse, de acuerdo con el dicho: “la guerra debe alimentar la propia guerra”5. Fue la última gran guerra religiosa y, aunque pueda parecer contradictorio, la más sangrienta hasta entonces. A consecuencia de los desastres de la guerra y a la llegada de un punto insostenible y sin beneficios, se concluyó en la contienda en La Paz de Westfalia de 1648, la cual se considera hoy en día una proeza europea e innovadora, ya que nunca antes se había visto semejante intento de entendimiento y de paz y unas negociaciones tan abiertas. Por lo tanto, me propongo averiguar hasta qué punto se pueden considerar la religión y la espiritualidad motivos fundamentales durante dicha contienda y si de verdad las diferencias en este aspecto se solucionaron una vez acabada la misma.

5 No está del todo claro quién inventó este dicho, aunque se cree que fue el propio Wallenstein durante la guerra.

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Investigación

La historia, incluso ya en la Edad Moderna, muestra que religión y violencia no son contradictorias. En el siglo XVI, la Iglesia de Roma se dividió una vez más:

la rama católica y la rama protestante, en una Europa que entraba en una nueva imagen del mundo, el Renacimiento. Todo estaba en continuo cambio, las ciencias, el arte y el modo de ver el mundo se transformó radicalmente, la perspectiva se convirtió en naturalista. No faltaron los conflictos por cuestiones de creencias: La autoridad moral de la Iglesia se vio menguada debido a la corrupción, el nepotismo y la simonía, que provocaron el descontento de muchos frailes humildes ante una situación insostenible en el seno de una Iglesia hipócrita. Entre ellos, el monje alemán Martín Lutero recogió diversas propuestas reformistas que permitían a los nobles germanos tener mayor autoridad frente a los poderes eclesiástico e imperial (católico), teniendo como resultado de este alboroto la excomulgación del reformista. Un año después, se tradujo la Biblia6 y, en contra de la voluntad eclesiástica, fue divulgada en masa junto con el resto de textos reformistas gracias a una revolución técnica: La imprenta, que además favoreció la comunicación a límites inimaginables.

Todos los manuscritos de Lutero atrajeron a fanáticos y trajeron numerosas revueltas y ataques a iglesias en contra del poder del clero.

La reforma se expandió por toda Europa, dividiéndola en diferentes bandos.7 En 1546, ante el caos confesional que invadía Europa Central, el emperador del Sacro Imperio Carlos V inició la primera guerra contra los protestantes. El emperador consiguió vencer, aunque tuvo que aceptar un compromiso de paz por el cual sus súbditos debían adoptar la fe del príncipe alemán que los gobernara (La Paz de Augsburgo, 1555).

En 1572, se dio la Matanza del día de San Bartolomé en Francia, en la cual decenas de miles de protestantes hugonotes fueron engañados y asesinados por católicos.

Años más tarde, debido a los odios religiosos escondidos tras la frágil Paz de Augsburgo8, y tras el agravamiento de las tensiones religiosas en los principados alemanes durante el gobierno del Matías de Habsburgo (1557-

6 Es importante enfatizar que Lutero no fue el primero en traducir la Biblia, ya en el siglo XV existían traducciones de ella a diversas lenguas nacionales.

7Como Zuinglio en Zúrich, Calvino en Ginebra o Knox en Escocia. En Inglaterra, Enrique VIII aprovechó también la situación y fundó la Iglesia Anglicana.

8 Alcayde, M. Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016 16:12, de Centenario Sitio web: https://historia- vcentenario.wikispaces.com/file/view/La+Guerra+de+los+Treinta+A%C3%B1os.pdf

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1619)9, de unificar, imponiendo el catolicismo, los territorios del Sacro Imperio Romano Germánico10, ambas facciones volvieron a entrar en un conflicto mucho mayor. En 1618, se da lugar el culmen de estas distancias con el poder central del Sacro Imperio y el preludio de una catástrofe europea: La revuelta bohemia y la defenestración de Praga11, sucedidas a consecuencia del deseo de los Habsburgo de aumentar su poder suprimiendo las propuestas luteranas en sus dominios, comenzando por nombrar rey de Bohemia al católico devoto Fernando II de Habsburgo en 1617. Bohemia suponía una zona estratégica, ya que su rey era uno de los príncipes electores del Imperio. Los nobles bohemios, protestantes, ante el temor de una posible implantación de poder eclesiástico católico, decidieron enfrentarse al emperador y a nombrar a Federico V del Palatinado12 como su rey, un miembro influyente de la Unión Protestante.13 Bohemia se proclamó completamente independiente del emperador y los nobles elaboraron el Acta de Confederación Bohemia en 1619, en el cual no abolen la monarquía, ya que necesitan un rey para legitimar su posición, pero limitan sus poderes enormemente, dejándole un mero papel representativo. Esto supuso el comienzo del levantamiento nacional bohemio de carácter protestante.

Esta insurrección armada provocó tres décadas de guerra conocida como la Guerra de los Treinta Años, que ha sido dividida en fases: La fase Bohemio- Palatina (1618-1623), la fase Danesa (1625-1629), la fase Sueca (1630-1635) y la fase Francesa (1635-1648).14

La fase conocida como Bohemio-palatina se conoce como la etapa en la que solo intervinieron huestes del interior del territorio que controlaba la casa Habsburgo, principalmente el Sacro Imperio Romano Germánico. Los rebeldes alcanzaron un gran éxito inicial, y la revuelta se extendió rápidamente a otras partes del territorio, pero pronto sucedieron las primeras victorias católicas en gran medida causadas por el apoyo retirado al calvinismo de Federico, siendo derrotado en la Batalla de Montaña Blanca en 1620. Se sucedió una represión brutal y se prohibió la actividad luterana en Bohemia. A finales de 1624, el condado del Palatinado pasó a manos católicas.15

9 Mientras el emperador Rodolfo II concedió diversos privilegios a los estados protestantes como Bohemia y Silesia, su sucesor y ultracatólico Matías de Habsburgo no solo abolió cualquier símbolo de respeto hacia los luteranos, sino que además hizo intentos de recatolizar el territorio.

10 Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016 18:44 de Historia Universal Sitio web:

http://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/guerra-de-los-30-anos/

11 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg. Dreissigjähriger Krieg, 3/2016p, p. 11.

12 Posteriormente conocido como “el Rey de un Invierno” debido a su corto reinado (4 de noviembre de 1619 al 8 de noviembre de 1620). Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg.

Dreissigjähriger Krieg, 3/2016, p. 12.

13 En un principio conocida como la Liga de Escamalda, creada por los defensores de la reforma luterana para vencer al emperador Carlos V en el siglo XVI y en 1608 pasó a llamarse Unión Protestante o Evangélica.

14 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg. Dreissigjähriger Krieg, 3/2016, p. 12.

15 Alcayde, M. Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, de Centenario Sitio web: https://historia- vcentenario.wikispaces.com/file/view/La+Guerra+de+los+Treinta+A%C3%B1os.pdf

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Con la derrota de las huestes protestantes bohemias el fin de la guerra se creía cercano. Sin embargo, los príncipes electores luteranos, que se vieron reducidos a dos, los de Sajonia y Brandeburgo, junto con otros estados como Inglaterra y Francia, viendo que el emperador se hacía con el Palatinado y Bohemia, se alarmaron ante el creciente poder de Austria y pidieron ayuda a las potencias protestantes del mar Báltico: Suecia y Dinamarca. Esta última, que se encontraba en una fuerte rivalidad con el Imperio por el control mar Báltico y temerosa de perder su poder en Europa declaró la guerra a los Habsburgo católicos en 1625.

Los apoyos de las fuerzas protestantes en el seno del imperio permitieron a Dinamarca conquistar Sajonia rápidamente y sin apenas resistencia. Sin embargo, la reorganización del ejército católico llevó a su victoria en Dessau en abril de 1626. El 27 de agosto de ese año, el cuerpo principal del ejército danés fue derrotado, en la también localidad sajona de Lutter16, viéndose obligado a retirarse en 1627.

En la Paz de Lübeck de 1629, los daneses se comprometieron a no entrometerse en las guerras de religión que estaban teniendo lugar en Europa Central y a renunciar a los territorios que ansiaban en el norte de Alemania, a cambio de la garantía de la integridad de su territorio. El emperador Fernando II impuso el Edicto de Restitución por el cual obligaba a los príncipes protestantes a devolver a la iglesia todos los bienes que le habían sido secularizados durante las guerras de la Reforma.17

De nuevo el emperador triunfó sobre los protestantes, aunque bien se conoce que sus tropas arrasaron y cometieron atrocidades a su paso. Aprovechando su dominio y su ventaja, el emperador reclamó la región báltica, hecho que llevó a Gustavo II Adolfo de Suecia a entrar en guerra a finales de los años veinte, impulsado por Francia.

Así, el rey sueco se convirtió en abanderado de la causa protestante. Su superioridad tecnológica, unido a varios errores cometidos por el emperador alemán, allanaron el paso para la entrada de sus tropas, desembarcando en la región de Pomerania en 1630 tras firmar un pacto con los dos electores alemanes protestantes. Consiguió conquistar numerosas plazas a medida que avanzaba hacia el sur18. Sin embargo, fue frenado en Magdeburgo (1631) y la guerra dio un giro radical. Gustavo Adolfo murió en la batalla de Lützen en 1632 y su ejército fue derrotado en Nördlingen en 1634.

Una vez más se pensó que la guerra había terminado a favor de la Liga Católica. Pero Francia, con el objetivo de acabar con la supremacía de la casa de Austria, decidió entrar en la contienda firmando alianzas con Bernardo de Sajonia, algunos príncipes italianos y con los Países Bajos, aun tratándose de

16 Alcayde, M. Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, 13:21 de Centenario Sitio web: https://historia- vcentenario.wikispaces.com/file/view/La+Guerra+de+los+Treinta+A%C3%B1os.pdf

17 Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, 19:27 de Historia Universal Sitio web:

http://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/guerra-de-los-30-anos/

18 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg. Dreissigjähriger Krieg, 3/2016p, pp. 50-51

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una potencia que había demostrado su fuerte catolicismo (sobre todo tras la matanza de los hugonotes en 1672).

Gracias a la formidable administración de sus ejércitos, los franceses obtuvieron victorias en Alsacia y en Arras. Durante varios años ninguno de los bandos logró grandes proezas y las batallas quedaron igualadas. Aunque más tarde las hazañas de los generales franceses Turena y Conde amenazaron con invadir Viena. El nuevo Emperador Fernando III decidió hacer la paz.19

La Paz de Westfalia fue el periodo de pacificación y el conjunto de tratados que se dieron lugar en las ciudades alemanas de Münster y Osnabrück en 1648 para finalizar con la Guerra de los Treinta Años y la Guerra de los Ochenta Años20. En dicho proceso estuvieron presentes los reinos de España, Francia y Suecia, el Sacro Imperio Romano Germánico, las Provincias Unidas y los príncipes electores del Imperio.21 Dicha paz se considera “el primer congreso diplomático moderno” ya que fue el comienzo del concepto de soberanía nacional.

Análisis

Los estudios historiográficos tradicionales aludían que la Guerra de los Treinta Años fue estrictamente religiosa, una forma de continuar los conflictos que generó la reforma protestante desde el primer tercio del siglo XVI. Sin embargo, desde hace unos años y hasta la actualidad, los historiadores afirman que dicha guerra fue mucho más que un conflicto entre católicos y protestantes.

De acuerdo con las fuentes escogidas, se puede apreciar que, en las causas del conflicto, tanto lejanas como próximas, la religión juega un papel importante y dominante desde las propuestas reformistas de Martin Lutero, que otorgaban, de una manera más indirecta, mayor independencia frente al poder del alto clero y la corona imperial. Fueron utilizadas por algunos príncipes alemanes22 a

19 Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, 20:52 de Historia Universal Sitio web:

http://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/guerra-de-los-30-anos/

20 Entre el Reino de España y los Países Bajos

21 García, S. (2016). La Paz de Westfalia. 23/12/2016, 17:49 de Historia General Sitio web:

http://historiageneral.com/2012/02/13/la-paz-de-westfalia/

22 Tres de los electores (o príncipes del Imperio) eran de carácter religioso (alto clero) y los otros cuatro eran de carácter territorial. Los arzobispos de Maguncia, Tréveris y Colonia por un lado y el Rey de Bohemia, el Conde del Palatinado, el Duque de Sajonia y el Margrave de Brandeburgo por otro (los que más tarde optaron por la fe protestante), tenían como función elegir al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde que Carlos IV firmó, en 1356, que así sería (Bula de Oro).

López-Rey, V. (2013) Los príncipes electores. Historia moderna y contemporánea de Europa y el Mediterráneo. 24/12/2016. http://historiamycg10.blogspot.com.es/2013/03/los-principes- electores.html

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beneficio propio para conseguir mayor poder a costa de Roma y el emperador (fuertemente católico). De hecho, de no haber sido por los príncipes que apoyaban la reforma, las propuestas luteranas no habrían tenido el suficiente impulso ni audiencia y, probablemente no habrían llegado hasta nuestros días.23 Por lo tanto podemos establecer que aprovecharon la oportunidad y apoyaron una reforma espiritual para materializarla y llevar ellos a cabo una reforma terrenal y política a beneficio propio. Otra corriente acerca de la suplantación de la fe católica fue la de Thomas Müntzer, que además promulgaba la repartición de los bienes eclesiásticos entre el pueblo llano.

También podemos observar que, el auge de determinados movimientos nacionalistas y el análisis de los dogmas producido por el análisis crítico del humanismo fueron también causa de la Reforma.

Las decisiones tomadas por los príncipes que apoyaban a Lutero no agradaron al emperador, el cual no quería división religiosa en su imperio, aunque finalmente tuvo que aceptarla.

A pesar de que esto otorgó un largo periodo de paz (hasta 1618), la inestabilidad demostró que la nueva fe no sería tan fácil de erradicar y que los compromisos jurídicos pueden no ser efectivos si no existe unidad en torno a ellos, aun ahora, que a los príncipes alemanes se les permitía elegir su confesión. Los súbditos del mencionado príncipe estaban obligados a profesar la religión que éste eligiera (cuius regio, eius religio), aunque la rama calvinista quedó completamente prohibida.

Los manuscritos protestantes lograron adeptos en diferentes potencias, lo que produjo una polarización confesional dentro del cristianismo, dando lugar a conflictos. Se creó el movimiento hugonote en Francia, que tuvo que luchar encarnizadamente por su supervivencia 24, y la Iglesia Anglicana en Inglaterra, que dio lugar a revueltas por la fe de sus soberanos.

Podemos observar como el férreo imperialismo y represión de los Habsburgo en sus territorios fue otro de los desencadenantes y motivos de la guerra. Si los bohemios vencían y conseguían su objetivo, aumentaría la libertad religiosa de los vasallos; si fracasaban, el poder de dicha dinastía se vería reforzado, lo que sin duda incitó a otras potencias a participar en el conflicto. La mecha se prendió cuando la casa Habsburgo acrecentó su presencia para poder asegurarse otro voto de un príncipe elector más a su causa para la corona imperial. La población bohemia, de mayoría protestante, temía el puño católico y decidió ignorar la orden y nombrar como rey a un protestante. Por lo tanto, se puede considerar que, durante la etapa palatino-bohemia (1618-1623) la Guerra de los Treinta Años tuvo un matiz religioso dominante que se solucionó a favor del catolicismo. Sin embargo, la entrada de Dinamarca no tuvo ningún motivo religioso, sino meramente político, ya que lo único por lo que velaba era por su dominio en el báltico. El rey sueco Gustavo Adolfo acudió en ayuda de

23 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg. Dreissigjähriger Krieg, 3/2016p, pp. 16-17

24 Claudio, P. (2014) ¿Quiénes eran los hugonotes? Protestantes en Francia. Historia Universal.

24/12/2016. http://historiaybiografias.com/hugonotes/

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los príncipes electores protestantes, pero la principal impulsora de la entrada de Suecia en la guerra fue Francia, que, aun siendo fuertemente católica25, prefería como objetivo liberarse del peligro austriaco-español y situarse así en el camino de la hegemonía europea, entrando también en guerra en 1635. Por lo tanto, podemos considerar que, durante la primera fase de la guerra (1618- 1623), la guerra fue principalmente de carácter religioso. Sin embargo, en las tres últimas fases de la guerra, la religión tuvo un papel importante, pero ya no fue el factor dominante, ya que fue acompañado por intereses comerciales, políticos, económicos y territoriales. Además, los principales caudillos militares, sobre todo del bando católico, eran mercenarios que eran capaces de cambiar de bando según el mejor postor, sin luchar por una causa sincera lealmente.

Observamos cómo, a lo largo de la contienda bélica, el matiz religión no desaparece en ningún momento y supone un factor importante a la hora de la entrada en guerra de las diferentes potencias. Sin embargo, hay unos intereses que, aparentemente, son superpuestos y priorizados frente a la espiritualidad, como es el caso de Suecia para mantener su poderío en el mar Báltico e influir en Pomerania; o de Francia, que, a pesar de ser católica, antepuso su deseo por limitar el poder de los Habsburgo y aumentar el suyo propio. Aunque, usando en la mayoría de los casos, la excusa de la libertad religiosa.

La Paz de Westfalia puso fin a la última gran guerra religiosa de la historia, por lo que se puede pensar que sí sirvió como un método de reconciliación religioso eficaz a largo plazo.

Entre las cláusulas religiosas más importantes se encuentran: El concepto de igualdad recíproca confesional entre los diferentes príncipes, electores y estados católicos y protestantes, tanto luteranos como calvinistas (aequalitas exacta mutuaque)26, excepto en el territorio de los Habsburgo. La reafirmación de lo acordado en la Paz de Passau (1552) y en la Paz de Augsburgo (1555)27, en los cuales el emperador cesó en su empeño de unidad religiosa europea. La devolución de las tierras a las confesiones a la que anteriormente pertenecían28 y la amnistía de carácter religioso.29 El principio de Reservatum ecclesiasticum -por el cual cualquiera de los electores eclesiásticos30 que se cambiara de religión debía entregar sus bienes y dimitir de su cargo- entró de nuevo en vigor, pero en esta ocasión también aplicable a los electores no eclesiásticos

25 Como hemos visto antes, Luis XIII y Richelieu no tuvieron ningún escrúpulo en acabar con miles de hugonotes durante la Matanza de San Bartolomé (1572).

26 Inhalt des IPO (contenidos del Tratado en Osnabrück). 10/12/2016, de Vereinigung zur Erforschung der Neueren Geschichte Sitio web:

file:///C:/Users/alber/OneDrive/Documentos/Bachillerato%20Internacional%20Primer%20Curso/Mono grafía/La%20paz%20de%20Westfalia/IPO-Inhalt.pdf. Artículo nº5.1

27 Artículo nº5.1

28 Artículo nº5.2

29 Artículo nº5.13

30 Los arzobispos de Colonia, Maguncia y Tréveris.

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protestantes31. „Habrá una paz cristiana y universal, y una amistad sincera, auténtica y perpetua“. Supuso el fin de la sumisión a la monarquía católica Habsburgo.

Voltaire, describe que la Paz inició un nuevo orden en el cual los estados europeos serían regulados por acuerdos políticos forjados y aceptados por las potencias en el siglo XVII.32

El pacto se hizo al margen de la mediación papal, lo que aumentó las discrpancias entre ambas corrientes cristianas. El papa Inocencio X se sintió insultado e ignorado, ya que su presencia en Europa Central iba a ser manguada drásticamente, por lo que las diferencias continuaron. Los movimientos para evitar el avance de la reforma protestante, que comenzaron de manera efectiva con el Concilio de Trento (1543), siguieron estando vigentes hasta el siglo XIX.

Conclusiones

Podemos observar que, desde siempre, la religión se ha usado como escudo y excusa para justificar hechos políticos o militares incluso. Un claro ejemplo es la división de la Iglesia católica, como hemos visto antes, de la que se aprovecharon los príncipes electores para conseguir diversos derechos a costa del poder económico y político de la Iglesia y el Emperador. Por lo tanto, apenas se pueden encontrar hechos de carácter únicamente espiritual en las edades Media y Moderna, ya que, como hemos dicho, esconden siempre intereses de carácter diferente.

El carácter “religión” utilizado como excusa es muy apreciable en la guerra de los Treinta Años. Hemos analizado que las causas del conflicto son, en su mayoría, de matiz confesional. En cuanto al desarrollo del conflicto se refiere, la fase Bohemio-Palatina estuvo marcada por decisiones y motivos en los que las creencias tuvieron un papel dominante. Sin embargo, a partir de 1623, la religión jugó un papel importante, pero ya no dominante. Por lo tanto, podemos establecer que el matiz “religión” se fue disipando a medida que avanzaba la guerra y entraban en ella otras potencias, anteponiendo intereses comerciales, económicos, territoriales, políticos, etc. Como el caso de Francia.

La paz de Westfalia significó, entre otras cosas, el final del conflicto y el comienzo de unas negociaciones que establecieron una mayor igualdad y tolerancia entre católicos y protestantes, incluyendo también a los calvinistas. A pesar de esto, aún existieron diferencias en este aspecto, como el principio de Reservatum ecclesiasticum. Por lo tanto, podemos considerar que la paz de Westfalia fue un tratado exitoso que concluyó la guerra en términos de igual a igual, es decir, sin vencidos y el establecimiento del estado moderno,

31 Artículo nº5.15

32 Voltaire, Le siècle de Louis XIV, ed. René Gros, París, 1947 p. 66 (cap. 6).

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reemplazando la violencia. Junto al triunfo político se hizo irremediable y definitivo el cisma religioso de la Cristiandad y se echaron los cimientos de la supremacía protestante en Europa Central. Sin embargo, aunque se terminó con la supremacía católica austriaca, pronto sería reemplazada por la de Luis XIV en Francia y en 1685 y el Edicto de Nantes probó que la persecución religiosa aún no había acabado.

Por lo tanto, podemos afirmar que los acuerdos de paz fueron una respuesta al colapso europeo, lo que llevó a las élites a cuestionarse la guerra como una solución y a transmitir ideas de tolerancia religiosa tras una guerra que enfrentó a diferentes confesiones. Aunque tuvo algunos contratiempos, se iniciaron los primeros pasos de la libertad religiosa de Europa en la actualidad.

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Bibliografía y webgrafía.

Tratados de Münster y Osnabrück (fuentes primarias):

 (2007). IPM inhalt (contenido del Tratado en Münster). 10/12/2016, de Vereinigung zur Erforschung der Neueren Geschichte Sitio web:

file:///C:/Users/alber/OneDrive/Documentos/Bachillerato%20Internacional

%20Primer%20Curso/Monografía/La%20paz%20de%20Westfalia/IPM- inhalt.pdf

 (2007). Inhalt des IPO (contenidos del Tratado en Osnabrück).

10/12/2016, de Vereinigung zur Erforschung der Neueren Geschichte

Sitio web:

file:///C:/Users/alber/OneDrive/Documentos/Bachillerato%20Internacional

%20Primer%20Curso/Monografía/La%20paz%20de%20Westfalia/IPO- Inhalt.pdf

Fuentes secundarias:

 Westphal, S. (2015). Der Westfälische Frienden. München: C.H. Beck.

 Krüger, S y otros. (2016, abril). Der deutsche Bürgerkrieg.

Dreissigjähriger Krieg, 3/2016.

 Hermann, R. (2016, agosto 18). Die Suche nach einem Frieden.

Frankfurter Allgemeine.

 Burger, R. (2016, octubre 13). Ein kleines Land, das bis an die Grenzen hilft. Frankfurter Allgemeine, p.5.

 Alcayde, M. Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, de Centenario Sitio

web: https://historia-

vcentenario.wikispaces.com/file/view/La+Guerra+de+los+Treinta+A%C3

%B1os.pdf

 Guerra de los Treinta Años. 11/12/2016, de Historia Universal Sitio web:

http://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/guerra-de-los-30-anos/

 García, S. (2016). La Paz de Westfalia. 23/12/2016, de Historia General Sitio web: http://historiageneral.com/2012/02/13/la-paz-de-westfalia/

 Claudio, P. (2014) ¿Quiénes eran los hugonotes? Protestantes en

Francia. Historia Universal. 24/12/2016.

http://historiaybiografias.com/hugonotes/

 López-Rey, V. (2013) Los príncipes electores. Historia moderna y contemporánea de Europa y el Mediterráneo. 24/12/2016.

http://historiamycg10.blogspot.com.es/2013/03/los-principes- electores.html

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Referencias

Documento similar