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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERÍA UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
Cuidado humanizado de enfermería y satisfacción materna del niño hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos pediátricos
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN ENFERMERÍA
MENCIÓN: CUIDADOS INTENSIVOS-PEDIATRÍA
AUTORA: Cielo Díaz, Melissa Elizabeth ASESORA: Ms. Minchola Rodríguez de Quilcat, Julia
TRUJILLO - PERÚ 2020
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iii ÍNDICE
RESUMEN vii
ABSTRACT viii
Pag.
I. INTRODUCCIÓN 1
II. MATERIAL Y MÉTODO 18
III. RESULTADOS 26
IV. DISCUSIÓN 29
V. CONCLUSIONES 40
VI. RECOMENDACIONES 41
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 42
VIII. ANEXOS 52
iv AGRADECIMIENTO
A Jehová nuestro Dios, por intermedio de su hijo Jesús, por darme la vida, una familia, por ser mi guía y protector, por su amor infinito.
Gracias por ser el centro de mi existir y porque sin ti nada soy.
v JURADO DICTAMINADOR
Presidenta:
Dra. Janet Julia Chunga Medina
Miembro:
Ms. Tomasa Belinda Villanueva Valeriano
Miembro:
Ms. Julia Minchola Rodríguez de Quilcat
vi DEDICATORIA
A mis padres, Elizabeth y Alberto, quienes me apoyan y aconsejan cada día. A mis hermanos, Fernando, Dany y Marco. Y mi querido Robin.
A mis docentes, y mi asesora Ms. Julia Minchola Rodríguez de Quilcat por su dedicación y experiencia compartida.
A la Universidad Nacional de Trujillo, que me acogió en mis estudios de especialidad y ser parte de mi vida profesional.
Melissa Elizabeth Cielo Díaz
vii RESUMEN
La investigación se realizó con el objetivo determinar la relación que existe entre el Cuidado Humanizado de enfermería y el nivel de satisfacción materna en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital Belén de Trujillo, 2019. Fue un estudio tipo descriptivo correlacional. El universo muestral lo constituyeron 40 madres, para la recolección de datos se utilizaron 2 instrumentos, una escala de Satisfacción Materna y una escala de Cuidado Humanizado. Se concluyó que el 52.5 % de las madres percibe el cuidado humanizado de enfermería en un nivel alto, el 32.5 % en un nivel medio y el 15.0% en un nivel bajo. En cuanto al nivel de satisfacción, el 55.0% de las madres obtuvo un nivel de satisfacción bajo, 32.5 % un nivel medio y 12.5% un nivel alto; además si existe una correlación entre las variables de estudio, cuidado humanizado de enfermería y nivel de satisfacción materna, obteniendo un coeficiente de correlación, R= 0,893 y un nivel altamente significativo p= 0,00.
Palabras claves: Cuidado, Cuidado Humanizado, Satisfacción Materna.
viii ABSTRACT
The research was carried out in order to determine the relationship between the Humanized Nursing Care and the level of maternal satisfaction in the Pediatric Intensive Care Unit.
Hospital Belén de Trujillo, 2019. It was a correlational descriptive type study. The sample universe consisted of 40 mothers, for the collection of data, 2 instruments were used, a maternal Satisfaction scale and a Humanized Care scale. It was concluded that 52.5% of family members perceive humanized nursing care at a high level, 32.5% at an average level and 15.0% at a low level. Regarding the level of satisfaction, 55.0% of the mothers obtained a low level of satisfaction, 32.5% a medium level and 12.5% a high level; also if there is a correlation between the study variables, humanized nursing care and maternal satisfaction level, obtaining a correlation coefficient, R=0.893 and a highly significant level p=0.00.
Keywords: Care, Humanized Care, Maternal Satisfaction.
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I. INTRODUCCIÓN
Guerrero, Meneses, y De La Cruz (2016), mencionan que la atención en los hospitales requiere una atención humanizada que respete los derechos de los usuarios, las políticas de salud establecen normativas legales que certifiquen el buen trato al usuario. El ser humano cuando siente que su salud está en deterioro requiere de ayuda y cuidados profesionales para lograr su recuperación, en el paciente pediátrico tenemos un binomio madre – niño, donde la familia es parte fundamental para la atención del menor. Entonces es importante la necesidad de que los profesionales de la salud comprendan que el paciente requiere ser activo ante sus cuidados conjuntamente con la familia. El usuario exige hoy en día el reconocimiento de su derecho como un acto de dignidad para recibir una atención en salud, de tal manera que él se sienta valorado como person a en sus dimensiones humanas (p.134).
Nos enfrentamos a un mundo globalizado, en constante desarrollo científico y tecnológico que favorece el tratamiento y facilita la labor médica; sin embargo, crea nuevos retos para el personal de enfermería en el cuidado del paciente, y en muchos casos, sin querer, se desplaza el componente humano en pro de la ciencia. Marrujo y Palacios (2017), refieren que la visión de la tecnología como herramienta de ayuda destinada a mejorar las condiciones de las personas influye en múltiples aspectos de la asistencia y del cuidado. La tecnología en enfermería y en los cuidados abarca; el papel de la enfermera como nexo de unión entre la tecnología y el paciente, la aplicación de una ética del cuidado, la capacitación del manejo de la tecnología y la educación en distintos ámbitos.
2 Es aquí la diferencia de brindar cuidados a un paciente pediátrico crítico, quien muchas veces se encuentra bajo sedación y depende del personal de salud de forma total.
Los pacientes en estado crítico cuentan con una alta tecnología en hospitalización, asistida por diferentes equipos como monitores, ventiladores, desfibriladores, catéteres, etc., que a su vez necesitan ser fusionados con la parte humana, permitiendo de esta manera una atención óptima en el cuidado del paciente. Arandojo (2016), menciona que la informatización y el uso de nuevas tecnologías es un proceso progresivo y cada vez más presente en nuestra sociedad y en nuestra profesión. El enfermero de hoy en día tiene un enorme reto en el aprovechamiento de los nuevos recursos tecnológicos para realizar su labor de una manera más eficiente, efectiva y en el menor tiempo posible y para desenvolverse con soltura en el acceso a la información y el conocimiento en salud, su gestión o la generación y difusión de nuevo conocimiento.
Ante esta situación el tema de la humanización de los servicios de salud tiende a ser cada vez más importante; los trabajadores de la salud en general y las diferentes profesiones, entre éstas Enfermería, lo incluyen como un aspecto fundamental en la búsqueda del mejoramiento de la calidad del cuidado de la salud que se brinda a la sociedad (Prieto, 2007, p.19).
Analizando sobre la humanización de la atención de enfermería, la bibliografía científica realiza una construcción reflexiva del conocimiento destacando como barreras más comunes, la utilización de la tecnología que distancia al profesional, la cultura de trabajo institucional, las relaciones que se establecen en los equipos de trabajo y la relación con el paciente. Castañeda, Orozco y Rincón (2015) refieren que la Teoría del Cuidado Humanizado constituye un eje filosófico del Cuidado de Enfermería, con la visión de
3 quienes viven la realidad de la experiencia de cuidar y ser cuidados en las Unidades de Cuidados Intensivos.
Se ofrece así un nuevo paradigma: "El empoderamiento de la humanización" cuya perspectiva contribuye a la transformación de las condiciones del ejercicio profesional de enfermería, a superar la dependencia y a consolidar tanto la autonomía e identidad profesional como mecanismo para dignificar las experiencias de cuidado humanizado en las personas hospitalizadas en las unidades de cuidado intensivo (Castañeda et al., 2015).
"El Cuidado", segun Jean Watson, "es para la Enfermería su razón moral, no es un procedimiento o una acción; cuidar es un proceso interconectado, intersubjetivo, de emociones compartidas entre el profesional y el paciente" Watson (1985); este Modelo es más un referente filosófico de la Humanización del Cuidado en donde se aportan conceptos como: la relación transpersonal, la fenomenología y el cuidado como esencia (eje y corazón) de la practica de enfermeria, que moviliza al paciente hacia la armonia entre cuerpo, mente y alma, a través de una relacion de ayuda y confianza entre la persona cuidada y el cuidador, generando conocimiento, respeto y ayuda mutua, rescatando siempre la dignidad humana en la asistencia de enfermeria dentro de un marco de amor (Rivera y Triana, 2007,p.3).
Dutra, Calcagno, Santos, Pinto y Tarouco (2011), aseguran que en el ámbito de la Enfermeria pediátrica, es importante reconocer el papel de la familia como círculo social del menor, su influencia en el bienestar del mismo y por lo tanto identificar que las necesidades emocionales del niño y su familia son vitales para el manejo holístico y humanizado en pediatría.
4 El concepto de cuidado humanizado comenzó a ser resurgido y discutido durante los años 70, en los que la profesora de enfermería Margaret Jean Harman Watson comienza a elaborar su teoría del cuidado humano, defendiéndola progresivamente en sus publicaciones. Recientemente, su concepto ha vuelto a surgir de nuevo desde la perspectiva de la necesidad y el de ser un desafío para la enfermería. Watson (1985) sostiene que “ante el riesgo de deshumanización en el cuidado del paciente, a causa de la gran reestructuración administrativa de la mayoría de los sistemas de cuidado de salud en el mundo, se hace necesario el rescate del aspecto humano, espiritual y transpersonal, en la práctica clínica, administrativa, educativa y de investigación por parte de los profesionales en el campo de la enfermería”.
El cuidado es un proceso recíproco, interactivo e interpersonal que involucra el bienestar tanto del que recibe como del que otorga el cuidado, pues permite la preservación de la especie en la historia y espacio (Rivera y Triana, 2007, p.3).
Por consiguiente, el personal de enfermería centra su accionar en el cuidado de la persona, satisfaciendo demandas y necesidades de salud dentro de una concepción holística del hombre y la mujer. Por ello, los cuidados de enfermería, eje de sus competencias profesionales, adquiere una matiz especial cuando se asiste a niños enfermos y a sus familias que, funcionando como una unidad de interacciones y dependencia mutua, son capaces de evaluar la calidad de atención recibida, experimentando distintos niveles de satisfacción cuando a sus hijos se les proporcionan cuidados (Hernández, Ochando, Mora, Lorenzo y López, 2005; Galeano, Furlán, Auchetr, Balbuena, Zacarías y Zacaríaz, 2006).
5 Por ello los profesionales de enfermería necesitan valorar, identificar y evaluar el cuidado humanizado que brindan a los pacientes hospitalizados, teniendo como base la teoría de Jean Watson basado en valores humanísticos, permitiendo fortalecer el cuidado en las instituciones asistenciales; para restaurar el arte cuidando – sanando, que constituye la base de la acción de Enfermería (Guerrero, Meneses y De La Cruz, 2016, p. 134).
El profesional de enfermería ha de mantener una actitud crítica y reflexiva frente a la realidad social del ser humano, sus derechos y hacer de su práctica diaria, un medio para la visibilidad de dicha actitud, mediante la investigación y aplicación de modelos teóricos, que alimenten un cuidado con calidad y sensibilidad humana, que le reporte crecimiento como persona y profesional, generando un impacto transformador en nuestro sistema de salud (Rivera y Triana, 2007, p.3).
El trato humanizado es fundamental en la práctica de enfermería, porque contribuye a la recuperación del paciente tanto físico y emocional, permite una adecuada interacción enfermero-paciente y la familia. Por lo tanto, identificar la relación del cuidado humanizado de enfermería y la satisfacción del cuidador familiar, demostrará que la teoría humanizada maximiza la calidad del cuidado.
Las interacciones entre los familiares y el equipo de enfermería contribuyen a la significación atribuida por el familiar al cuidado recibido por el niño, en ese sentido, es indispensable que el profesional de enfermería evalué las actitudes del equipo frente al niño y su familiar, priorizando siempre el cuidado humanizado (Calcago, Modenel, Campelo, Ribeiro, Lerch y Ribeiro, 2015).
6 La hospitalización de un niño en la Unidad de Cuidados Intensivos implica en muchas ocasiones separación, desorganización familiar, aprehensión y desesperanza, por lo que las familias buscan apoyo, comprensión y solidaridad de parte del personal de salud, por ese motivo, el proceso de humanización del cuidado en el ambiente clínico también debe alcanzar a la familia, los profesionales del área de cuidados intensivos deben considerar siempre los aspectos bioéticos y con ello aumentar la atención a los familiares de los pacientes como nueva perspectiva de cuidado (Bettinelli y Lorenzini, 2009).
La motivación para esta investigación surgió de mis experiencias en las practicas de segunda especialidad, en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, donde pude identificar que durante la estancia de los niños en la unidad, las madres tienen un contacto menos frecuente con ellos o por algunas horas, y muchas veces esto genera incertidumbre en ellas con respecto a todos los procedimientos y protocolos que se cumplen dentro, siendo ellas parte importante en la recuperación del menor.
Con este estudio se busca determinar la relación que existe entre el Cuidado Humanizado que brinda la enfermera y el nivel de satisfacción materna en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo, es importante para fortalecer, reorientar o transformar el cuidado que se brinda a los niños hospalizados en las unidades de cuidados intensivos pediátricos. Los resultados obtenidos brindan información objetiva y actualizada sobre el cuidado humanizado de enfermería y el nivel de satisfacción materna, en base a los cuales la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos puede formular estrategias orientadas a mejorar dichas variables que directamente repercuten en la salud y futuro de niño.
7 Para las instituciones formadoras de profesionales de la salud deben enfocar los contenidos curriculares donde se involucre el Cuidado Humanizado de enfermería, y el futuro profesional tenga las bases de este fundamento como parte de su perfil profesional, siendo el cuidado humanizado lo que hace único y diferente, a la profesión de enfermería.
Así mismo este estudio sirve como una fuente bibliográfica o referencia permitiendo desarrollar investigaciones que incluyen otras variables, de tal manera que permitan una mayor aproximación al conocimiento de esta problemática y por ende se generen proyectos viables de intervención, para desarrollar estrategias como actividades programadas que involucren a los familiares en el cuidado directo del niño.
Por ello, se vio pertinente y de suma importancia realizar esta investigación a fin de obtener los datos necesarios que nos permitan tener una visión del cuidado humanizado de enfermería y el nivel de satisfacción materna, lo que orienta a determinar las acciones a seguir a favor de la saud del niño.
Formulación del problema
¿Cuál es la relación que existe entre el cuidado humanizado de enfermería y el nivel de satisfacción materna del niño hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos Hospital Belén 2019?
8 Objetivo General y específico.
Objetivo General:
Determinar la relación que existe entre el Cuidado Humanizado de enfermería y el nivel de satisfacción materna en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital Belén de Trujillo, 2019.
Objetivos Específicos:
-Identificar el cuidado humanizado de enfermería percibido por la madre del niño hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital Belén de Trujillo.
-Determinar el nivel de satisfacción materna del niño hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital Belén de Trujillo.
9 MARCO TEÓRICO:
Según Watson la enfermería se dedica a la promoción y restablecimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades y al cuidado de los enfermos. Los enfermos requieren cuidados integrales que promuevan el humanismo, la salud y la calidad de vida, con las debidas consideraciones de las diferencias individuales (Quintero, 2001, p.19).
El cuidado de los enfermos es un fenómeno social universal que solo resulta efectivo si se realiza de una forma interpersonal. Los factores del cuidado representan los valores que tienen que ver con la enfermera, el paciente y la familia e incluye aquellos que siente, experimenta, comunica y promueve cada enfermera (Quintero, 2001, p.19).
El concepto de cuidado es una característica esencial de la enfermería "El cuidado es tema central en la atención. La ciencia y el ejercicio profesional de la enfermera". Los cuidados incluyen actividades de asistencia, de apoyo para una persona o grupo con necesidades evidentes o previsibles (Quintero, 2001, p.19).
Para Watson “el cuidado es un ideal moral más que una actitud orientada al trabajo, e incluye características como la ocasión real de cuidado y el momento de cuidado transpersonal, fenómeno que ocurre cuando existe una relación de cuidado autentica entre la enfermera y el paciente, a medida que va evolucionando su teoría, confirma que el cuidado esta intrínsecamente relacionado con la curación la ética y la escala de valores de cuidado, curación y salud comprende el contexto profesional y la misión de la enfermera, su razón de ser, para la sociedad” (Watson, 1985).
“Ante el riesgo de deshumanización, en el cuidado del paciente, a causa de la gran estructuración administrativa de la mayoría de los sistemas de cuidado de salud en el
10 mundo, se hace necesario el rescate del aspecto humano, espiritual y transpersonal en la práctica clínica, administrativa, educativa y de investigación por parte de los profesionales de enfermería”. Watson (1985) La Teoría Transpersonal del Cuidado Humano, agrega que, las enfermeras/os debieran otorgar un cuidado cercano al usuario y poseer cualidades para establecer relaciones interpersonales al cuidar como: comunicación eficaz, afecto no posesivo, congruencia y empatía.
De acuerdo con esta afirmación, la enfermera, debe cultivar el “Caring” es decir cuidar sanando. En la interrelación con el otro, debe ayudarlo a adoptar conductas de búsqueda de la salud, usando otros aspectos que apoyen el cuidar como: el silencio, el canto, la música, la poesía, el tocar, el estar “presente” a través del arte, de expresiones no verbales, de afirmaciones llenas de espiritualidad y energía que permitan la tranquilidad y la sanación (Cusinga, Mejía y Obeso, 2017.p. 36-37).
Watson (1985), le otorga al cuidado humano una esencia humanista y un valor ético, manifiesta los siguientes supuestos en su trabajo teórico filosófico: (a) El cuidado solo se puede demostrar y practicar eficazmente de forma interpersonal, (b) el cuidado está constituido por elementos asistenciales que satisfacen determinadas necesidades humanas, (c) el cuidado efectivo promueve la salud y el crecimiento individual o de la familia, (d) las respuestas del cuidado aceptan a las personas no solo por lo que son sino por lo que pueden llegar a ser. (e) Un entorno de cuidado posibilita el desarrollo de aptitudes a la vez que permite a la persona elegir la mejor opción para sí misma en un momento dado. (f) El cuidado integra el conocimiento biofísico y el de la conducta humana para producir o promover la salud y para ofrecer ayuda a quienes están enfermos. (g) El cuidado es el eje central de la enfermería (Cusinga et al., 2017).
11 De acuerdo a estos supuestos, Watson complementa en la ciencia del cuidado dos aspectos fundamentales, la obligación moral y una abierta voluntad de cuidar a través de la comunicación transpersonal, determinando para ello 10 factores del cuidado. De este grupo de acciones según Watson, los tres primeros son claves para su Teoría Transpersonal del Cuidado Humano (Cusinga, Mejía y Obeso, 2017.p. 36-37).
Formación de un sistema de valores humanísticos y altruistas, este factor se puede definir como una satisfacción a través de la cual se puede dar una extensión del sentido de uno mismo. Inculcación de la fe-esperanza, describe el papel de la enfermera a la hora de desarrollar interrelaciones eficaces enfermera/o paciente y a la hora de promover el bienestar ayudando al paciente para que adopte las conductas que buscan la salud. Cultivo de la sensibilidad para uno mismo y para los demás, a medida que las enfermeras reconocen su sensibilidad y sentimientos, estos se vuelven más genuinos, auténticos y sensibles hacia los demás (Cusinga, Mejìa y Obeso, 2017.p. 38).
Desarrollo de una relación de ayuda y confianza, una relación de confianza fomenta y acepta la expresión tanto de los sentimientos positivos como de los negativos. Implica coherencia, empatía, acogida no posesiva y comunicación eficaz. Promoción y aceptación de la expresión de los sentimientos positivos y negativos, la enfermera debe estar preparada tanto para sentimientos positivos como negativos. La enfermera debe reconocer la comprensión emocional e intelectual de una situación distinta de las demás. Uso sistematizado del método científico de solución de problemas para la toma de decisiones, el proceso enfermero es similar al proceso de investigación en lo que se refiere a lo sistemático y organizado (Cusinga, Mejìa y Obeso, 2017. p. 38).
12 Promoción de la enseñanza aprendizaje interpersonal, permite que el paciente este informado y cambia la responsabilidad por el bienestar y la salud del paciente. Provisión del entorno de apoyo, protección y correctivo mental, físico, sociocultural y espiritual. Las enfermeras tienen que reconocer la influencia que los entornos externos e internos tienen en la salud y la enfermedad de los individuos (Cusinga, Mejía y Obeso., 2017. p. 38).
La Organización Panamericana de la Salud en el año 2012 , definió la satisfacción
“como la medida en que la atención sanitaria cumple con las expectativas del usuario, la satisfacción representa la vivencia subjetiva derivada del cumplimiento o incumplimiento de las expectativas que tiene un sujeto con respecto a algo”. Organización Panamericana de la Salud, OPS, 2012 (citado en Delgadillo, 2014).
Tener un paciente satisfecho, asegura que cumpla su tratamiento, alentándolo en la búsqueda de atención continuada y colaboren en lograr su mejoría; así mismo la institución de salud mejora el prestigio, se aumenta la demanda de pacientes y por ende aumentara los ingresos económicos para la institución de salud. La percepción de una mala calidad de la atención se asocia con insatisfacción del paciente, lo cual se refleja en quejas, reclamos y denuncias en los medios de comunicación, impacto en la sociedad, desprestigio de las instituciones y, en algunos casos, en procesos judiciales (Morales, 2009, p.21).
La satisfacción de los usuarios “depende de la calidad de los servicios de salud que se ofrecen y el trato que se recibe del personal de salud, mejorar la calidad de la atención no necesariamente implica aumento de recursos humanos, materiales y financieros, sino que a veces se trata de utilizar racionalmente los recursos, para lograr la eficiencia en la gestión de los servicios” (Sangopanta, 2014).
13 En el libro Normas de gestión de la calidad del cuidado enfermero, afirma que la definición de calidad es igual a satisfacción total, es decir satisfacer y exceder las expectativas del paciente. Colegio de Enfermeros del Perú (CEP, 2008).
“Es importante entender los elementos de la satisfacción para que podamos saber cómo nuestros clientes definen la calidad de nuestros servicios. Solamente a través de la comprensión de los mismos es que seremos capaces de desarrollar medidas para evaluar nuestro desempeño en el suministro de servicios”, los elementos según Sepúlveda (2008) son:
Explica y Facilita: “se refieren a los cuidados que hace el profesional de enfermería para dar a conocer aspectos que para el usuario son desconocidos o difíciles de entender en relación con su enfermedad, tratamiento o recuperación”.
Conforta: “se refieren a los cuidados que ofrece el profesional de enfermería con el fin de que el usuario hospitalizado, familia y allegados se sienta cómodo infundiéndole ánimo y vigor, en un entorno que favorezca el bienestar”
Se Anticipa: “se evalúan los cuidados que las y los enfermeros planean con anterioridad teniendo en cuenta las necesidades del usuario con el fin de prevenir complicaciones”
Mantiene Relación de Confianza: “son los cuidados que ofrecen los profesionales de enfermería para que el usuario hospitalizado tenga empatía con ellos, los cuales van dirigidos en pro de su recuperación”
14 El Monitoreo y Hacer Seguimiento: “se refiere a los cuidados de enfermería que implican un conocimiento propio de cada usuario y dominio de lo científico técnico y de los procedimientos que realiza” (Guzmán, 2013).
Los pacientes pediátricos durante su hospitalización suponen una situación estresante, en muchas ocasiones estos pacientes no son capaces de comprender el porqué de su hospitalización, creando en ellos situación de angustia. Durante el proceso de hospitalización se rompen enlaces afectivos con la familia, amigos, colegio, etc., por lo que este proceso repercute negativamente en el niño y su familia. La familia parece como paciente, en estas unidades es importante involucrar y prestar a poyo a las familias, haciendo la etapa de recuperación menos dificultosa para ellos (Lizasoçain y Ochoa, 2003).
MARCO EMPÍRICO
Al realizar la revisión bibbliográfica sobre reportes de investigaciones que aporten a esta realidad se encontraron los siguientes estudios relacionados:
A nivel Internacional:
Santana, Bauer, Minavisava, Queiroz y Gomes, 2015, en el estudio de Calidad de los cuidados de enfermería y satisfacción del paciente atendido en un Hospital de Enseñanza de Brasil, obtuvieron que a pesar del déficit de calidad encontrado existe un alto nivel de satisfacción de los pacientes con los cuidados de enfermería recibidos. Tales resultados indican la necesidad de que la institución centre sus objetivos en un sistema de evaluación permanente de la calidad del cuidado, centrado en atender a las expectativas de los pacientes.
15 Bautista, Parra, Arias, Parada, Ascanio, Villamarin y Herrera, 2015, en el estudio de Percepción de los comportamientos de cuidado humanizado en los usuarios hospitalizados en una institución de salud de 3° y 4° nivel de atención de Colombia, revela que los usuarios valoran más las acciones de atención, cariño, orientación y escucha recibidos por el personal de enfermería, porque fueron las acciones con el mayor porcentaje obtenido; sin embargo, y a pesar de la satisfacción percibida debe mejorarse el apoyo que se les brinda en momentos críticos que muchas veces no se realiza debido a la carga laboral que demanda el personal de enfermería, y de esta manera se mejora la calidad de los cuidados ofrecidos.
Gonzáles, 2013, en el estudio de Cuidado humanizado de enfermería percibido por familiares de pacientes pediátricos, usuarios del Hospital universitario, Fernando Troconis de Santa Marta. Colombia, obtuvieron como resultados que el 58,7% siempre percibieron el cuidado humanizado de las enfermeras, el 17,5% casi siempre, el 13,3% algunas veces y el 7,5% nunca lo percibieron. Evidenciando una percepción medianamente favorable sobre el concepto de “cuidado humanizado” en las familias de pacientes pediátricos.
Eulmesekiana, Peuchota, y Péreza, 2012, en el estudio de Satisfacción de los padres de los pacientes en una unidad de cuidados intensivos pediátricos de Buenos Aires.
Argentina. El 89% de los padres se incluyó en el grupo alto grado de satisfacción. Obtuvo que el 100% manifestó que sus hijos habían recibido cuidados que necesitaban cuando los necesitaban y 98,2% que sus hijos habían sido tratados con dignidad y respeto, y que tanto a médicos como a enfermeras les interesaba calmar el dolor. Concluyendo que los cuidados oportunos y el trato digno y respetuoso se asocian con altos niveles de satisfacción.
Pérez, Rodríguez, Fernández, Catalán y Montejo, 2004, en el estudio de Valoración del grado de satisfacción de los familiares de pacientes ingresados en una unidad de
16 cuidados intensivos en España, se obtuvo que la información diaria acerca de los procesos de cuidados de enfermería se valoró como fluida y adecuada. Se detectó un elevado procentaje de respuestas que indicaban la necesidad de ampliar el tiempo de permanencia con su familiar. Concluyendo que la relación del personal sanitario con los familiares de los pacientes fue valorada positivamente, pero los resultados detectaron la necesidad de realizar mejoras estructurales en la unidad de cuidados intensivos y modificar el régimen de visita.
A nivel Nacional:
Mendoza, 2018, en su estudio “Satisfacción del cuidado enfermero del cuidado enfermero y sobrecarga del cuidador, Servicio de Pediatría del Hospital Regional Honorio Delgado. Arequipa 2017”, obtuvo resultados en cuanto a la satisfacción del cuidado enfermero percibido por el cuidador predomina el nivel medio con 66.07%, y respecto al grado de sobrecarga del cuidador, 54.46% de la población percibe una sobrecarga intensa.
Los resultados obtenidos muestran una correlación estadísticamente significativa (p<0.01) entre ambas variables comprobándose la hipótesis planteada, por tanto se afirma que existe relación entre la satisfacción del cuidado enfermero y la sobrecarga del cuidador en el servicio de pediatría.
Ríos y Pezo, 2018, en el estudio Cuidado humanizado del personal de salud y satisfacción integral de madres de Neonatos de la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal del Hospital Regional de Loreto, obtuvo como resultado del cuidado humanizado del personal de salud es eficiente con un 73,3% y el 26,7% deficiente. La satisfacción de la madre hacia el personal de salud al estar satisfechos es de 60,0% y 40% de insatisfacción.
Se concluyeron que a pesar de la satisfacción de la madre; aún falta mucho por hacer
17 debido a que existe un 40% de insatisfacción, esto significa que se debe mejorar en el trato y en el cuidado humanizado para brindar una mejor atención al neonato hospitalizado y a la madre por parte del personal de salud.
Janampa, 2016. “Nivel de satisfacción de los padres sobre la calidad de la atención que brinda el profesional de enfermería en el servicio de pediatría en el Hospital General de Huacho 2016”, concluyó que la mayoría de los padres expresan una satisfacción de media a alta, ya que la enfermera le explica lo que hace, en algunas ocasiones muestra desinterés por sus inquietudes e indiferencia por el tratamiento; le agrada que la enfermera al ingresar al servicio le saluda por su nombre; seguido de un mínimo porcentaje que expresa que es baja porque el trato de la enfermera no le invita a expresar lo que siente, se muestra impaciente ante las dudas e inquietudes.
Cusinga et al, 2017, en el estudio de Aplicación de la Teoría de Enfermería de Jean Watson y la Calidad del Cuidado Enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica del Instituto Nacional de Salud del Niño, Lima, 2017, se describió el Nivel de utilización del Cuidado Humanizado de la teoría de Enfermería de Jean Watson, en la práctica cotidiana de los profesionales de enfermería asistenciales del servicio de UCI del INSN, analizando cada fenómeno estudiado, detallando aspectos cuantitativos relacionados con la calidad del Cuidado Enfermero.
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II. MATERIAL Y MÉTODO
2.1. Tipo de Investigación:
De tipo cuantitativa, descriptivo correlacional de corte transversal, ya que se caracterizó por utilizar métodos y técnicas de medición de la unidad de análisis, el muestreo, el tratamiento estadístico y probar hipótesis. (Hernández, Fernández y Bautista, 2010).
La investigación se realizó en la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo, durante los meses de octubre del año 2018 a febrero del año 2019.
2.2. Población y muestra de estudio Población:
La población estuvo comprendida por las madres de los niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo, se contabilizó la población del año 2018 siendo 131 pacientes.
Universo Muestral:
La muestra estuvo constituida por 40 madres de los niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo.
2.3. Unidad de análisis:
La madre del niño hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos e Intermedios Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo.
19 Criterios de Inclusión:
-Ser madre de un niño hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios del Hospital Belén de Trujillo.
-Tener como mínimo 5 días de hospitalización, sea en la Unidad de Cuidados Intensivos o Cuidados Intermedios Pediátricos.
-Niños hospitalizados durante el mes de Octubre 2018 a Febrero 2019.
2.4. Instrumentos:
Para la recolección de datos se utilizaron 2 instrumentos:
- La Escala de Cuidado Humanizado de Enfermería, basado del instrumento Cuestionario de Percepción de comportamientos de cuidado humanizado de enfermería PCHE 3ª versión. Consta de 32 items, validado en su aplicación en ámbitos hospitalarios, y está disponible para la comunidad científica a nivel nacional e internacional (González, 2015).
Así mismo el instrumento fue adpatado por la autora para ser aplicado en la población ya mencionada.
El instrumento es un cuestionario, a través de la escala tipo Likert que contiene 32 ítems, con una puntuación:
-Siempre : 4 puntos -Casi siempre : 3 puntos -Algunas veces : 2 puntos
- Nunca : 1 punto
20 Consta de tres dimensiones, para establecer el cuidado humano se tuvo en cuenta las siguientes:
- Cualidades del Hacer de Enfermería: 7 ítems
- Apertura a la comunicación enfermera – paciente: 8 ítems - Disposición para la atención: 17 ítems
Para establecer el nivel de cuidado humano percibido por las madres, se tuvo en cuenta los siguientes valores:
- Nivel de Cuidado Humano Alto: 92 – 128
- Nivel de Cuidado Humano Medio: 62 – 91puntos - Nivel de cuidado Humano Bajo: 32 - 61
- La Escala de Evaluación del nivel de satisfacción materna de niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediatricos. Consta de 24 ítems, tiene por autores a Huaylla y Oruna (2017) y fue adpatado por la autora.
En relación a la composición del cuestionario, esta consta de dos partes: El primero (I) Datos generales que incluye cuatro ítems de información: Edad, sexo, estado civil y grado de instrucción. La segunda parte contiene las preguntas que los padres deben responder para poder determinar el nivel de satisfacción de los padres del niño internado en la Unidad de cuidados intensivos pediátricas.
El instrumento es un cuestionario, a través de la escala tipo Likert que contiene 24 items, con una puntuación:
-Siempre : 3 puntos -Algunas veces : 2 puntos
- Nunca : 1 punto
21 Consta de 4 dimensiones siguientes, estas dimensiones permiten determinar cómo enfermería desarrolla acciones para enseñar, ayudar, establecer confianza y realizar seguimiento; además permiten determinar los comportamientos que se percibe importantes para que los usuarios se sientan satisfechos (Huaylla y Oruna, 2017).
-Accesibilidad: 8 ítems.
-Se anticipa: 4 ítems.
-Mantiene relación confianza : 7 ítems.
-Monitorea y hace seguimiento: 5 ítems.
Quedando categorizada la variable de la siguiente manera:
- Nivel de satisfacción Alto: 66 a 72 puntos - Nivel de satisfacción Medio: 59 a 65 puntos - Nivel de satisfacción Bajo: 24 a 58 puntos
2.5. Control de calidad de los instrumentos:
La Escala para medir el cuidado humanizado de enfermería, fue validado por prueba piloto, aplicada a 10 madres de niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intermedios Pediátricos (UCIP), del Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón, donde se obtuvo el alfa de Cronbach de 0.96. siendo el instrumento confiable para su aplicación.
La Escala de Evaluación del nivel de satisfacción materna fue aplicada a 10 madres de niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intermedios Pediátricos (UCIP), del Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón, donde se obtuvo el alfa de Cronbach, de 0.96 siendo el instrumento confiable para su aplicación.
22 2.6. Procedimiento:
Se realizaron los permisos correspondientes para el ingreso al Hospital Belén de Trujillo – Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Se emplearán dos cuestionarios, su aplicación empleo entre 30 a 40 minutos.
Se acudió en el horario establecido de visita, donde se espero a la salida para solicitar el consentimiento informado a las madres y a su vez el llenado del instrumento.
La madre del niño hospitalizado realizó el llenado del instrumento marcando con un aspa según la alternativa que ella consideró a cada pregunta, en caso de que no sepa leer o escribir, se le detalló y se le explicó cada pregunta.
Se llevó un control de los niños que ingresan a la Unidad, para no duplicar y abarcar a la población total de niños hospitalizados en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.
Los datos recogidos fueron verificados para corroborar su llenado correcto y total de ambos instrumentos.
2.7. Procesamiento de Datos:
Luego de la recolección de datos se procesaron mediante el software SSPSS versión 25. Se realizó el ingreso de datos, codificación y limpieza de los mismos. Para identificar el nivel de calidad se utilizó la estadística descriptiva. Los resultados se presentaron en frecuencias y tablas. Luego se procedió al análisis estadístico descriptivo y el inferencial, para lo que se aplicó el coeficiente de correlación de Pearson para comprobar la asociación entre las variables de estudio.
Se estableció el nivel de significancia estadística como p<0.05
23 2.8. Definición y Operacionalización de variables:
Variable Independiente: Cuidado Humanizado de enfermería
DEFINICIÓN CONCEPTUAL
El cuidado humanizado es la armonía entre mente, cuerpo y alma, a través de una relación de ayuda y confianza entre la persona cuidada y el cuidador. Desarrollado por profesionales de enfermería con conocimientos científicos en el área de la salud, dotados de habilidades técnicas que auxilian a individuos, familias y comunidades a mejorar o recuperar la salud (Watson, 2007; García, Cárdenas, Arana, Monroy, Hernández y Salvador, 2011).
DEFINICIÓN OPERACIONAL
Para establecer el nivel de cuidado humano percibido por la madre se tuvo en cuenta los siguientes valores:
- Nivel de Cuidado Humano Alto: 96 – 128 puntos - Nivel de Cuidado Humano Medio: 62 – 91puntos - Nivel de cuidado Humano Bajo: 32 - 61 puntos
Variable Dependiente: Nivel de satisfacción
DEFINICIÓN CONCEPTUAL:
Es la medida en que la atención sanitaria cumple con las expectativas del usuario, la satisfacción representa la vivencia subjetiva derivada del cumplimiento o incumplimiento de las expectativas que tiene un sujeto con respecto a algo (OPS.
2012).
24 DEFINICIÓN OPERACIONAL:
Para establecer el nivel de Satisfacción de los padres, se tuvo en cuenta los siguientes valores:
- Nivel de satisfacción Alto: 66 a 72 puntos - Nivel de satisfacción Medio: 59 a 65 puntos - Nivel de satisfacción Bajo: 24 a 58 puntos
2.9. Consideraciones éticas y rigor científico:
Se tuvo en cuenta los principios del informe de Belmont (Polity Hungler, 2003):
- El consentimiento informado, el cual estuvo basado en el respeto a las personas velando por su dignidad y mantenimiento de la confidencialidad, explicándoles a los participantes el objetivo de la investigación y la importancia de su participación, para que de esta forma no piensen que son sujetos utilizados con fines propios del investigador.
- Principio de Autonomía: Determinó que cada persona decide libre y voluntariamente participar en la investigación. Es así que las madres fueron tratadas como personas capaces de entender y tomar decisiones, pudiendo aceptar o rechazar su participación.
- Principio De Confidencialidad: Los instrumentos utilizados fueron anónimos, la información obtenida durante la investigación se mantuvo en la más estricta confidencialidad.
25 - Principio de Beneficiencia y no maleficiencia: Se aseguró el bienestar de las personas que participan en las investigaciones. Se refiere a no provocar daño alguno, en esta investigación no se calificó, juzgó o provocó acciones negativas hacia ellos.
- Principio de Justicia: Se sutenta en a obligación ética de dar a cada una de las personas lo que verdaderamente necesita o corresponde. Los participantes tuvieron derecho a un trato justo y equitativo antes,durante y después de su participación en el estudio.
- Integridad científica: Es la acción honesta y veraz en el uso y sonservación de los datos que sirven de base a una investigación, así como en el análisis y comunicación de sus resultados. En la investigación se respeto la veracidad de los resultados obtenidos tanto en la ejecución como en la difusión de éstos.
26
III. RESULTADOS
TABLA 1
NIVEL DEL CUIDADO HUMANIZADO DE ENFERMERÍA PERCIBIDO POR LA MADRE DEL NIÑO EN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDIÁTRICOS.
HOSPITAL BELÉN DE TRUJILLO 2019.
NIVEL DE CUIDADO HUMANIZADO Nº %
Alto 21 52.5
Medio 13 32.5
Bajo 6 15.0
Total 40 100.0
Fuente: Escala Cuidado Humanizado de Enfermería 2018 -2019. n=40
27 TABLA 2
NIVEL DE SATISFACCIÓN MATERNA DEL NIÑO EN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDIÁTRICOS. HOSPITAL BELÉN DE TRUJILLO 2019.
NIVEL DE SATISFACCIÓN MATERNA Nº %
Alto 5 12.5
Medio 13 32.5
Bajo 22 55.0
Total 40 100.0
Fuente: Escala de Satisfacción Materna 2018 – 2019. n=40
28 TABLA 3
RELACIÓN ENTRE EL CUIDADO HUMANIZADO DE ENFERMERÍA Y LA SATISFACCIÓN MATERNA EN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDIÁTRICOS. HOSPITAL BELÉN DE TRUJILLO 2019.
SATISFACCIÓN MATERNA CUIDADO HUMANIZADO
Alto Medio Bajo Total N % N % N %
Alto 5 23.8 0 0 0 0 5
Medio 11 52.4 2 15.4 0 0 13
Bajo 5 23.8 11 84.6 6 100 22
Total 21 100 13 100 6 100 40
Fuente: Escala de satisfacción materna y Escala de cuidado humanizado 2018 – 2019.
Coeficiente de correlación, R= 0,893 Nivel de significancia p= 0,000.
29
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos en la investigación permite apreciar la relación existente, entre el Cuidado Humanizado de Enfermería y Nivel de Satisfacción Materna, en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos Hospital Belén de Trujillo, en una muestra de 40 madres, encontrándose lo siguiente:
En la Tabla 1, se observa que del total de madres encuestadas, el 52.5% percibe el cuidado humanizado de enfermería en un nivel alto, seguido por el 32.5% que percibe un nivel medio y solo el 15.0% lo percibe como bajo.
Teniendo en cuenta las dimensiones del cuidado humanizado según el instrumento utilizado se establecieron tres dimensiones: Cualidades del hacer de enfermería, apertura a la comunicación enfermera y disposición para la atención. Obteniendo los siguientes resultados (anexo 3):
En la dimensión cualidades del hacer de enfermería el 58% de las madres percibe el cuidado humanizado de enfermería en un nivel medio, seguido por el 41% que percibe un nivel alto y el 1% lo percibe como bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 7: le demuestran respeto por sus creencias y valores, tiene mayor puntuación y el ítem 3: le hacen sentirse bien atendido cuando dialogan con usted, obtuvo menor puntuación.
En la dimensión Apertura de la comunicación enfermera – paciente el 65% de las madres percibe el cuidado humanizado de enfermería en un nivel medio, seguido por el 29% que percibe un nivel alto y el 6% lo percibe como bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 15: le proporcionan información suficiente y oportuna para que pueda tomar
30 decisiones sobre su situación de salud, tiene mayor puntuación y el ítem 9: le dedican tiempo para aclararle sus inquietudes, obtuvo menor puntuación.
En la dimensión Disposición para la atención el 53% de las madres percibe el cuidado humanizado de enfermería en un nivel medio, seguido por el 42% que percibe un nivel alto y el 5% lo percibe como bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 32: Le administran a tiempo los medicamentos indicados por el médico, tiene la mayor puntuación y el ítem 25:
le preguntan y se preocupan por su estado de ánimo, obtuvo menor puntuación.
Los resultados de la tabla 1, coinciden con el estudio de Serrano (2016), quien demostró que la percepción global de cuidado humanizado en enfermeros fue de 55,4%
excelente, 35% bueno, 7.9% aceptable y malo 1.7%., con el de Flores (2015), del 100%(96) pacientes encuestados, el 94,8%(91) percibieron el cuidado humanizado de manera favorable, del 5,2%(5) medianamente favorable. Así mismo, Gonzales (2011) encontró que la percepción que tienen los familiares frente al cuidado humanizado que brinda enfermera es que el 58,7% siempre percibieron el cuidado humanizado de las enfermeras, el 17,5%
casi siempre, el 13,3% algunas veces y el 7,5% nunca lo percibieron.
Y los resultados obtenidos en la investigación difieren con el de Guerrero, et al (2015), cuyos resultados fueron los siguientes, un 52% percibe el cuidado que brinda enfermería como regular, mientras que solo un 26%, es alto y un 22% es bajo.
Desde los orígenes de la Enfermería el cuidado ha sido considerado como el ser y la esencia de la profesión, a través de la evolución de la misma se ha observado el interés por profundizar en las dimensiones del cuidado siendo una de ellas la humanística que se basa y hace evidente en la relación interpersonal que establece la Enfermera con el sujeto de cuidado. El fortalecimiento del cuidado de Enfermería humanizado requiere de cambios a
31 nivel personal, profesional e institucional y de un trabajo reflexivo individual y grupal que permita diseñar y aplicar prácticas de cuidado que hagan evidente la dimensión ética y humanística del cuidado (Prieto, 2007).
Watson, autora de la "Teoría del Cuidado Humano", sostiene que, ante la posible deshumanización de la atención en salud por cambios de estructura, nuevos modelos y tecnologías, es necesario el rescate del aspecto humano, espiritual y transpersonal, por parte de los profesionales de Enfermería (Urra, Jana y García, 2011).
"El Cuidado", segun Jean Watson, "es para la Enfermeria su razon moral, no es un procedimiento o una accion; cuidar es un proceso interconectado, intersubjetivo, de emociones compartidas entre el profesional y el paciente" Watson (1985) ; según este modelo se considera la relacion transpersonal, la fenomenologia y el cuidado como esencia (eje y corazon) de la practica de enfermeria, que moviliza al paciente hacia la armonia entre cuerpo, mente y alma, a través de una relacion de ayuda y confianza entre la persona cuidada y el cuidador, generando conocimiento, respeto y ayuda mutua, rescatando siempre la dignidad humana en la asistencia de enfermeria dentro de un marco de amor (Rivera y Triana, 2007,p.3).
Jean Watson, reafirma el carácter humano de la atención, incorporando conceptos de humanización de cuidados, altruismo, toma de valores, cultivo de la sensibilidad y establecimiento de relación de ayuda entre los individuos, que avalan el carácter sociopsicobiológico de la disciplina (Urra et al, 2011).
El profesional de la salud no sólo se encarga de administrar los medicamentos y estar pendiente de su vigilancia rigurosa, sino que debe ser una persona capacitada y realmente interesada en restablecer las condiciones humanas del otro, por medio de
32 comportamientos humanos que ayuden a crear un vínculo más afectivo en todos los parámetros profesionales requeridos, como la comunicación, el entender de su dolencia y el grado de malestar, para poder ayudar, promoviendo ante todo los derechos del paciente que se encuentra en las UCI, siendo éstas un área de trabajo completamente diferente a las otras (Vargas, 2007).
Los cuidados en nuestra cultura y tiempos históricos actuales necesitan una fuerte reconsideración hacia la humanización de la salud, en la que los cuidados se sitúan ética y profesionalmente, pero que están en una tensión con los discursos dominantes, a saber: la tecnología, la enfermedad y la práctica basada en la evidencia; visiones en donde la enfermería y sus practicantes no aclaran aún por cuál corriente optar o cómo intentar convivir con ellas (Urra et al, 2011).
Se infiere que las unidades de cuidados intensivos pediátricos, son áreas distintas a otras de hospitalización dado que la enfermera(o) convive a diario con el paciente pediátrico, quien es incapaz de valerse por si mismo por su condición de niño y por su proceso de enfermedad que atraviesa, que muchas veces lo aleja de su ambiente cotidiano por varios meses, siendo la enfermera (o), la persona con la que más interaccionan, familiarizándose con su voz, caricias, y cuidados que se le brinde. Siendo este cuidado fundamental para la recuperación del niño, y la humanización de este presente en cada momento marca la diferencia con otro personal de salud, dando un sello único a la labor de enfermería.
Sin embargo nos situamos además en un mundo globalizado, pluricultural y secular, donde muchas veces la tecnología desplaza a la humanidad del ser humano, es por esta
33 razón que teoristas como Watson son vigentes y oportunas para que podamos reflexionar y meditar nuestras formas de conducirnos en el trabajo diario.
En la Tabla 2, se observa que del total de madres encuestados, se obtuvo que el 55%
tiene un nivel de satisfacción bajo, seguido por el 32.5% que tiene un nivel de satisfacción medio y solo el 12.5% tiene un nivel de satisfacción alto.
Teniendo en cuenta las dimensiones de la satisfacción materna, según el instrumento utilizado se establecieron cuatro dimensiones: accesibilidad, se anticipa, mantiene relación de confianza y monitorea y hace seguimiento. Estas dimensiones permiten determinar cómo enfermería desarrolla acciones para enseñar, ayudar, establecer confianza y realizar seguimiento; además permiten determinar los comportamientos que se percibe importantes para que los usuarios se sientan satisfechos. Obteniendo los siguientes resultados (Anexo 3):
En la dimensión accesibilidad el 48% de las madres tienen un nivel de satisfacción medio, seguido por el 42% que tiene un nivel de satisfacción alto y el 10% tiene un nivel de satisfacción bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 2: la enfermera administra los medicamentos y realiza los procedimientos a tiempo, tiene mayor puntuación y el ítem 1: la enfermera se aproxima a usted para explicarle los procedimientos a realizar a su niño, obtuvo menor puntuación.
En la dimensión se anticipa, el 47% de las madres tienen un nivel de satisfacción medio, seguido por el 45% que tiene un nivel de satisfacción alto y el 8% tiene un nivel de satisfacción bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 11: cuando la enfermera está con usted realizando algún procedimiento a su niño se concentra única y exclusivamente en eso, tiene
34 mayor puntuación y el ítem 12: la enfermera le explica a usted antes de inciar un procedimiento o intervención en su niño, obtuvo menor puntuación.
En la dimensión mantiene relación de confianza, el 47% de las madres tienen un nivel de satisfacción medio, seguido por el 39% que tiene un nivel de satisfacción alto y el 14% tiene un nivel de satisfacción bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 16: la enfermera prioriza a su niño antes que los trámites administrativos u otras circunstancias que se presenten durante el internamiento, tiene mayor puntuación y el ítem 19: la enfermera se identifica y se presenta ante los familiares del niño, obtuvo menor puntuación.
En la dimensión monitorea y hace seguimiento, el 59% de las madres tiene un nivel de satisfacción alto, seguido por el 40% que tiene un nivel de satisfacción medio y el 1%
tiene un nivel de satisfacción bajo. Dentro de esta dimensión el ítem 20: la enfermera es organizada en la realización de su trabajo, obtuvo mayor puntuación.
Los resultados de la tabla 2, difieren con los del estudio de Morales (2009) donde se obtuvo que del total de población encuestada, el 60% manifiesta un nivel de satisfacción medio, con relación a la atención de enfermería, seguidos con un 25% quienes tienen un nivel se satisfacción alto y el 15% restante considera que es bajo. También, Gamarra (2015) obtuvo que un 55% de las madres presentaron satisfacción media, frente a un 30% que mostraron satisfacción baja y solo un 15% presentaron satisfacción alta hacia los cuidados recibidos por el profesional de enfermería. Así mismo Galeano et al, (2006) obtuvieron un 57% nivel bueno de satisfacción con la atenciñon de enfermería, los demás lo calificaron como regulares.
Marky, (2012) en su estudio sobre satisfacción según percepción de los padres y cuidado enfermero al niño con infección respiratoria aguda en el Hospital Nacional Dos de
35 Mayo, se encontró que el 58.18% manifestó un nivel de satisfacción media, el 26.36%
satisfacción baja y el 15.45% tiene un nivel de satisfacción alta, concluyo que el mayor porcentaje de los padres manifestaron un nivel de satisfacción de medio a bajo y el cuidado enfermero se observa de regular a bueno, pero destaca en menor proporción la dimensión humana.
Se puede evidenciar en los estudios citados que la satisfacción del cuidador familiar es evaluada de regular a alto, esto demuestra que la interacción del personal de enfermería con el cuidador familiar debe ser enfatizada dentro del plan de cuidados al niño, para que este sea un complemento en el cuidado, a pesar de las evidencias sobre la opinión favorable por parte de los padres de niños hospitalizados, y la preocupación por las instituciones hacia el control de los componentes de cuidado de los pacientes.
En el ámbito de la Enfermeria pediátrica, es importante reconocer el papel de la familia como círculo social del menor, su influencia en el bienestar del mismo y por lo tanto identificar que las necesidades emocionales del niño y su familia son vitales para el manejo holístico y humanizado en pediatría. Dutra et al, (2011) refieren que los profesionales reconocen que la familia tiene necesidades y que son parte inseparable de la asistencia, sin embargo existe una fuerte tendencia a dar más valor a los cuidados directos, olvidando que el equipo de enfermería realiza una serie de cuidados indirectos dirigidos a un abordaje global y humanizado.
Las unidades de cuidados intensivos pediátricos y neonatales son unidades especiales, donde se atiende a pacientes críticamente enfermos que necesitan de cuidados especializados. Estas unidades han sufrido grandes avances tanto tecnológicos como en el ámbito de los cuidados. El eje central ha sido siempre la recuperación física del niño; sin
36 embargo en la actualidad es igualmente importante el impacto emocional sobre él y su familia. Los horarios de visita son aún muy restringidos en la mayoría de los hospitales y se está intentado labrar un camino hacia la apertura y la humanización de la atención. Aunque estos horarios limitados persisten, se ha producido un gran cambio en cuanto a la presencia parental. La hospitalización del niño repercute de manera clara en ellos y en los padres, se rompe el vínculo familiar y se comienza a vivir una situación angustiosa y estresante. Para Enfermería, es primordial conocer estos aspectos, contribuyendo a mejorar el entorno, generar conocimientos y humanizar el cuidado. Tratando también a la familia como paciente (Fernandez, S. 2015).
En este estudio se obtuvo un nivel de satisfacción bajo, podemos explicar este resultado en relación con las características de las madres, siendo en su mayoría adultas jóvenes, con grado de instrucción secundario, de ocupación ama de casa (anexo 4), las madres consideran que la dimensión Relación de confianza es lo más importante para sentirse satisfechas, donde sobresale el ítem la enfermera se identifica y se presenta ante los familiares del niño, donde las madres responden en su mayoría que nunca lo realiza, las madres están enfocadas a lo que ven y muchas veces no comprenden toda la complejidad de la tecnología que se emplea en el cuidado de su niño, puede hacer ver a la madre, un ambiente más frío y tener una concepción distinta, además del poco tiempo que ella puede permanecer con su hijo y participar de sus cuidados.
En la Tabla 3, al relacionar las variables cuidado humanizado de enfermería y satisfacción materna se establece que si existe una correlación positiva entre las variables de estudio, cuidado humanizado de enfermería y nivel de satisfacción materna, obteniendo un coeficiente de correlación, R= 0,893 y un nivel alto de significancia p= 0,00.
37 Se evidencia que cuando el cuidado humanizado de la enfermera es alto (52.4%) el nivel de satisfacción materna es medio, y cuando el cuidado humanizado de enfermería es medio (84.6%) el nivel de satisfacción es bajo y medio en el 15.4% de las madres; lo cual esta relacionado con la percepción de satisfacción en la madre, en la escala aplicada se evidencia que la dimensión con menor calificación fue Relación de Confianza, y el ítem con menor satisfacción es sobre la si la enfermera se identifica y se presenta ante los familiares del niño. Así mismo tenemos en cuenta que la mayoría de las madres son adultas jóvenes, con estudios secundarios y convivientes, siendo las madres principalmente quien establece la relación con el personal que cuida a su hijo y le es muy importante para tener la confianza en el cuidado que recibe su hijo.(Anexo 4).
Los resultados son similares a los de Araujo y Chinchay (2014), donde se encontró una relación regular significativa entre percepción de las madres y calidad que brinda la atención de enfermería tomando en cuenta sus dimensiones en los Centros de Salud de Huaraz. Al igual que Cordova (2018), encontró que existe una relación directa, positiva, según la prueba estadística de Rho Sperman con un valor de 0,858 nivel alto y significativo entre la calidad del cuidado enfermero y la satisfacción de los padres de niños con infección respiratoria aguda, en el Servicio de Pediatría del Hospital de Emergencia de Villa El Salvador, Lima en el año 2018.
También coincide con los resultados de Chimbor y De La Cruz (2018), donde se establece que existe relación entre la calidad de cuidado de la enfermera y el nivel de satisfacción del cuidador(a); (p < 0.01) por tanto es altamente significativo. Queda demostrado estadísticamente, que en el servicio de Pediatría del Hospital Regional Docente
38 de Trujillo, la satisfacción del cuidador(a) tiene relación con la calidad de cuidado de la enfermera.
Los resultados difieren a los de Vega (2014), donde encontró que no existe relación estadística significativa entre el nivel de satisfacción materna sobre el cuidado enfermero y los antecedentes matemos: edad materna, escolaridad, número de hijos, tenencia de pareja, trabajo, edad del niño y días de hospitalización.
La humanización es un tema de importancia para las personas que trabajan en el área de la salud, por que el objeto principal es el ser humano con todas sus necesidades como son: ayuda para lograr la adaptación, compañía, explicaciones acerca de su situación de salud, incertidumbre por el futuro; por tanto nosotros debemos brindarle una atención integral de calidad, tanto en lo físico, emocional y espiritual tratando al paciente con respeto y dignamente como persona no como un número o patología, que tiene derechos como el de ser escuchado, saber acerca de su tratamiento y procedimientos que se le vayan a realizar, como también mantener la confidencialidad, respetar sus creencias y costumbres, así como las opiniones personales que tenga de la enfermedad que padece (Pabón y Cabrera, 2008).
Según Watson (2007), una ocasión de cuidado es el momento (el foco en el espacio y el tiempo) en que la enfermera y otra persona viven juntos de tal modo que la ocasión para el cuidado humano es creada. Ambas personas, con sus campos únicos fenomenológicos, tienen la posibilidad de venir juntos a una transacción humanaa-humano.
Para Watson, el campo fenomenal corresponde al marco de la persona o la totalidad de la experiencia humana consistente en sentimientos, sensaciones corporales, pensamientos, creencias espirituales, expectativas, consideraciones ambientales, y sentido/significado de
39 las percepciones de uno mismo todas las cuales están basadas en la historia pasada, el presente, y el futuro imaginado de uno mismo. No una simple meta para quien es cuidado, Watson insiste en que la enfermera, el dador de cuidado, también necesita estar al tanto de su propio conocimiento y auténtica presencia de estar en el momento de cuidado con su paciente.
De estos momentos de cuidado son los que el personal de enfermería debe cultivar en las unidades de cuidados críticos principalemente, dado que el paciente esta solo al cuidado de ella, y así mismo tener conciencia que el trabajo realizado es más que solo una acción, sino una experiencia que involucra relación entre ella y el niño, y esto es un circulo que formara parte de la vida del niño a su cuidado y de ella misma, contituyendo así un cuidado humano que perdure en su actuar en todo momento y que pueda reflejarse hacia los demás, sobretodo percibida po la madre del niño, quien es en su mayoría es el principal cuidador, quien esta al tanto de cada avance y que ingresa a verlo por periodos cortos de tiempo, y ve alterado su estilo de vida, y esta al pendiente de los sucesos de la unidad de cuidados intensvos pediátricos.
40
IV. CONCLUSIONES
- La mayoría de madres percibe el cuidado humanizado de enfermería que brindan a los niños hospitalizados en un nivel alto, y en menor porcentaje lo percibe con un nivel bajo
- La mayoría de las madres tiene un nivel de satisfacción bajo, siendo menor el nivel de satisfacción alto.
- Si existe una correlación entre las variables de estudio, cuidado humanizado de enfermería y nivel de satisfacción materna, habiéndose obtenido un coeficiente de correlación, R= 0,893 y un nivel alto de significancia estadística p= 0,000.
41
V. RECOMENDACIONES
Teniendo en cuenta los resultados obtenidos y las conclusiones del presente estudio, se recomienda lo siguiente:
- Dar a conocer los resultados de la presente investigación a la dirección, jefatura y personal de enfermería que labora en el Servicio de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Belén de Trujillo.
- Tener este estudio como referencia para las siguientes investigaciones sobre el cuidado humanizado de enfermería y la satisfacción materna.
- Desarrollar las competencias y un cuidado humanizado de enfermería óptimo, a través de la evaluación y capacitación constante.
- Emplear estrategias para brindar una inducción a los padres del menor hositalizado a su ingreso al Servicio de Cuidados Intensivos Pediátricos.
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VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Araujo, Ch. y Chinchay, N. (2014). Percepción de madres sobre calidad de atención de enfermería en crecimiento y desarrollo del niño menor de 5 años en los centros de salud Huaraz – 2014 (tesis de pregrado). Universidad Nacional Santiago Antunez de Mayolo. https://es.slideshare.net/JORGEMEJIAVALCARCEL/2014-huaraz- araujo-chabelichinchay-pedro-la-percepcin-en-las-madres-y-la-calidad-de-atencin-de-enfer mera-encrecimiento-y-desarrollo-del-nio-menor-de-5-aos-en-los-centros-de-salud-de-hua raz
Arandojo, M. (2016). Nuevas Tecnologías y nuevos retos para el profesional de enfermería. Index de Enfermería, 25(1-2),38-41. http://scielo.isciii.es/scielo.php?Script=
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Bautista, L.; Parra, E.; Arias, K.; Parada, K.; Ascanio, K.; Villamarin, M. y Herrera, Y. (2015). Percepción de los comportamientos de cuidado humanizado en los usuarios hospitalizados en una institución de salud de 3° y 4° nivel de atención. Revista Ciencia y Cuidado, 12(1), 105-118. http://dx.doi.org/10.22463/17949831.331
Bettinelli, L. y Alacoque, E. (2009). Hospitalización en unidad de terapia intensiva y la familia: perspectivas de cuidado. Av. enferm., Volumen 27, Número 1, p. 15-21.
https://revistas.unal.edu.co/index.php/av enferm/article/view/12949