Ensayo: Las posiciones de las iglesias frente a la mujer
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(2) 113. Lasposi ci onesdel asi gl esi as frent eal amuj er. Resumen En este ensayo se da respuesta, desde la perspectiva del feminismo, al documento del Vaticano «Sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo». Se examina la posición de la mujer en la tradición cristiana y su culpabilización por medio de las tradiciones eclesiales, mostrando la tendencia de la Iglesia Católica a enfatizar la maternidad como tarea exclusiva de la mujer desconociendo la realidad de la incorporación al mercado de trabajo. Abstract This essay provides a response, from the perspective of feminism, to the Vatican document «On the Collaboration between Man and Woman in the Church and the World.» Woman’s position in Christian tradition is examined, as well as her culpabilization by means of ecclesial traditions, showing the tendency of the Catholic Church to emphasize maternity as a woman’s exclusive task, ignoring the reality of their incorporation to the job market. Palabras clave: Iglesia Católica, Tradición cristiana, Maternidad y paternidad, Roles masculinos y femeninos, Feminismo, Misoginia Key words:Cat hol i cChurch, Chri st i ant radi t i on, mascul i ne andfeminineroles, feminism, misogyny. as tesis sostenidas en eldocumento recientementepublicadoporelVaticano, Sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo, noson nimucho menosnovedosaso recientes, son porel contrarioelfrutodeunalarga, larguísimahistoriade culpabilizaciones, marginalizacionesy exclusiones. LasEscriturassagradasde nuestrastradiciones religiosas, dancuentadeundebateinternomuy fuerte y profundo sobrelosrolesmasculino y femenino en su formación. Igualmentelasescriturasy tradiciones posterioresdelasiglesias, recogenestemismodebate entornoaesosmismospapelesenlaestructuracióny organizacióndelasdistintascomunidadeseclesiales. Latradicióneclesialcristiana, esdeudoraporotra parte de la misoginia de losllamadospadres de la Iglesia, quienesexpresaron su temorante elcuerpo femeninoconunacondenaradicaldelmismoy conla mitificación delafiguradeEva, no como lamadre común, sino como la pecadora primera, responsable delmalenelmundo. En estesentido, estedocumento hay quemirarlo ensucontexto, demaneraqueestacontextualización permitaunavaloraciónmásacabadadeloqueenélse plantea y de algunasconsecuenciasespecialmente simbólicasquepuedetener. Lugar del discurso Valelapenaseñalarenprimerlugar,dóndey cómo sesitúalaIglesiaparahablar.Aliniciarladeclaración, laIglesiasedefineasímismacomo«experta en humanidad». Desdeestaposición, sesitúa, enunfueradel mundoy delosprocesoshistóricosenunpapeldejuez inapelable, que determina los valores positivos y negativosdelasluchasy conquistasdelahumanidad. Considera que posee la única verdad para iluminar reflexionesy búsquedas:«Se trata de presupuestos.
(3) 114. Afi rmar que ‘la muj er exi ste por razón del hombre’, es desconocer los avances en las conci enci as de las muj eres creyentes. para una recta comprensión de la colaboración activa… » Parecequel aIgl esi aCat ól i caqueemi t eeldi scurso, noesconscientedequenosencontramosenunmundo múltiple y plural, en elcuallasdiversasvocesno «valen»porningunaautoridadexterioraellasmismas, sinoporlacoherenciay capacidaddeconvicciónque puedan desplegar . LaIglesiaCatólicanoparecehabersedadocuenta dequeinterlocutary dialogarconelhombrey lamujer de hoy supone como punto de partida, aceptarla pluralidaddevocesy lavalidezdedistintospuntosde vistay miradas. Enelmundoactualnohay autoridades ganadas o heredadas… l aúni caaut ori dadseconst ruye eneldiálogoy enlaaceptacióndelapluralidady de larelatividaddedistintospuntosdevista. Sepuedealegar, sinembargo, quelaIglesiahabla paracreyentesy queenesteterrenoesimprescindible aceptarsu autoridad como única. También aquínos encontramosconunasituaciónproblemática:losy las creyentesdehoy, ensuinmensamayoría, sonpersonas que reclaman para síla adultez delpensamiento y decisión, vivenporotroladoenunmundoqueconvive con múltiplesfundamentalismos, pero losrechaza y nolosreconoce. Losy l ascreyent esdeest esi gl oXXI,seconsi deran asími smoscapacesdereal i zarsu sí nt esi spersonaly qui eren conocerdi rect ament el osfundament osdesus propi ast radi ci ones.Enest aperspect i va, sól oundi scurso di al ogant epuedecapt arsuat enci óny mot i varl osenl a acept aci óndeunaguí aounnort equeayudeai l umi nar susvi das. Locont rari ol l evaal agranbrechaqueseha abi ert o, ent reporunl ado, reconoci mi ent odefi guraso desí mbol os–comol afi guradelPapa, porej empl o- y porot ropráct i casét i casmuy di st i nt asdel opredi cado poresasmi smasfi guras. Enest esent i doencont ramos cont radi cci onesmuy si gni fi cat i vas:l osmi smosj óvenes queacl amanalPapaensusvi aj es, ensugranmayorí a pract i canconent eral i bert ad, l oquel ai gl esi acat ól i ca llamarelaciones prematrimoniales… o losmismos i ndust ri al esy gobernant esquepart i ci pan act i vament e endi ferent escul t os, propi ci anest ruct urasy di námi cas devi ol enci ay demuert e. Porello, laiglesia, siquiererecuperarsucapacidad decomunicaciónconelmundoactual,loprimeroque debe revisaresellugar y elcómo de su discurso..
(4) 115. texto, porqueesunpuntodepartidaquealigualque ellugardeldiscurso, cortadeentradalaposibilidad deun camino conjunto haciala verdad. Laigualdad ya no puede vivirse hoy como complementariedad, sólopuedevivirsecomoautonomíadeseresquecamiLa mujer en la tradición cristiana Eldocumentopontificiohabladeunlugary unrol, nanenigualdadhacialalibertad. Con dificultadesy muy lentamente, lasmujeres únicoy específico, delamujerenlasEscriturasy en l oquedenomi naantropologí a bí blica. Aquínosencon- creyentesavanzanenlasiglesias, haciasuplenorecot ramost ambi énant eprobl emasmuy compl ej os. Enest e nocimiento como mujeres, hacia la construcción de estadiodelosestudiosbíblicos, reconocidosinclusive susgenealogíasy hacia la deconstrucción/construcen eldocumento de la Pontificia Comisión Bíblica: ción de unosimaginariosnuevosque lespermitan La Interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993), ya crecerenconcienciay autoestima, sinperdersucondino podemosdesconocerquelarevelación bíblicaes ción de mujerescreyentes. En este sentido eldocuuntejidoy unprocesodepalabras, posicionesy tradi- mentoenmención, alejaalascatólicadelrestodesus hermanascristianas, porquesonllamadasarenunciar cionesqueseentrecruzaneinterpelanunasaotras. Elcaminobíblicoestáhabitadopormúltiplesrazas a conviccionesfundamentalesque van en contravía y pueblosque van acrisolando su fe, en medio de de su propio reconocimiento como género y de su avancesy retrocesos, derupturasy encuentros… en propiocrecimientocomosujetos. loscualesno nosencontramoscon comprensiones úni casdelserhumano. M ásquehabl ardeantropologí a Culpas UnavezmásladeclaracióndelVaticano, incapaz bíblica, habríaquehablardemiradas antropológicas y distintaspropuestasparaeldestinodelahumanidad. dereconocersuspropiasculpasy temores, proyecta En medio de este diálogo/debate de propuestas, sobrelamujery sobresusorganizaciones, laculpade apareceindiscutiblementeunaluzcentralquepocoa todo elmalque azota elmundo:según eltexto en pocovallevandohastalaexpresióndeDiosenJesús cuestión, lamujery elfeminismosonculpablesdela de Nazaret. Esta luz centralesantesque nada, una desestructuracióndelafamilia, delacaídaopérdida palabradeliberación y plenitud paratodoslosseres devalores, delaaparentedesorientación delmundo humanos. Esimpensable desconocerhoy, la opción postmoderno. Tampoco es nuevo eso de declarara la mujer claray firmedeJesúsy dealgunascorrientesbíblicas, porlaliberaciónplenay realizacióndelamujer,como culpable. Enalgunastradicionessagradasy eclesiales, serautónomo. EnesaliberaciónsejugóJesúsbastante en elintento deexplicación delmal, en elintento de cont rol arelpoder… l asexual i dady fundament al ment e desuprestigioy destinopersonal. En laprácticadeJesús, en su cercanía, diálogo e lamujery sucuerpo, hansidosatanizadasy ubicadas interacciónconlasmujeres, esimposiblesustentar,lo enun oscuro rincón delconjunto social. Con ello lo propuestoporeldocumentodelVaticano:«La mujer único quesehalogrado, esecharsobrelasespaldas en su ser más profundo y originario existe por razón dealgunosgruposmarginalizados, laresponsabilidad del hombre». Sibi enesci ert oqueunadel ast radi ci ones porfenómenosy hechos, frutosdedinámicassociales, delGénesis, puedeserleídaenestesentido, elmismo económicas y simbólicas bien variadas. Esto ha Génesisestáatravesadoporotrapropuestaderadical impedidounacomprensiónrealdelosmalesy daños igualdadentrelaparejahumana. Afirmarestohoy en queaquejanalahumanidad. En estesentido lasiglesiasy loscreyentesdeben dí a, esdesconocerl osmásmí ni mosavancesy rupt uras, queen laconcienciadelasmujerescreyentessehan abrirsedefinitivamenteaunarealcomprensión dela ej i daddelmundoy del adi námi casoci o/ humana. realizado y que están en la línea de la propuesta de compl una gran reconciliación entre losgénerosy entre la Estaprácticadeecharlaculpaaotros/asnosllevaa posicionesfundamentalistas, comolaspracticadaspor naturalezay lacultura. Estaafirmaciónesquizáslamásproblemáticadel elequipo de gobierno norteamericano, en una proEstamosante realidadesy diálogosen lascualesla puertadeentradapuedeabriro cerrarpuertasdesde suiniciomismo..
(5) 116. puesta que puede tenermuchassimilitudescon lo dereflexionesrealizadasporvarones–nopadres. Sin embargo resultaextraño, pordecirlo menos, planteado porlaiglesiacatólicasobreelfeminismo. M uestradeello, sonlaspalabrasdeJerry Falwell, en queen unatradición en laquesehadesignado priot ari ament eaDi os, comopadre, nosehayaconst rui do laceremoniareligiosadel13 deSeptiembrede2001: ri unapropuestateológica y pastoral, quepermitauna comprensión máscabalde la experiencia delÜââÜ Yo creo que los paganos, los abortistas, los feministas, los homosexuales y las lesbianas, quienes están activamente quevivencióy propusoJesúsdeNazarety quenotiene tratando de hacer de sus prácticas un estilo de vida alternativo, nadaquevercon lafigura, laautoridad y laley del además de la gente de la Unión de Libertades civiles de América pater-familia, entramado en elque se sustenta el (ACLU),la gente de People for the American Way, y todos sistemapatriarcal. aquellos que han tratado de secularizar a Estados Unidos, yo EldocumentodelVaticano, insisteenlanecesidad los señalo a la cara y les digo que ellos han ayudado a que de que las sociedades modernas se organicen, de todo esto (los atentados del 11 de Septiembre)suceda. Habiendo expulsado a Dios del tapete público y habiendo expulsado a maneraquedenalasmujerestiempoparacompaginar Dios de nuestras escuelas públicas, los abortistas tienen que su trabajo profesionalcon su ejercicio demadres de cargar con una parte de la carga, porque Dios no seráburlado1. familia. Lasiglesiasengeneralhancargadosobrelos hombrosde lasmujerestoda la responsabilidad de Nosencontramoscon similarescargasde into- nutriry organizarlasfamilias. Enestesentidoeltexto lerancia, quenoseacomodanalosprocesosinclusive afi rmaquel acul padel acri si sdel ai nst i t uci ónfami l i ar religiosos que quieren vivirnuestras formaciones eselquelamujertrabajefueradecasay pretendavivir socialesensusaspectosmáspositivos. para sí, realizándosecomo persona, cosaqueespor Eldeseo y labúsquedadelaliberación porparte otroladolavocaciónfundamentaly elllamadodivino de diferentesgrupos, deseo auténtico y legítimo, es de… y a… todoserhumano. culpabilizadointentandofrenarloy despotenciarlo. Llamalaatenciónelquenoseseacapazdeafrontar la crisisde la familia másen la raíz y elque no se Paternidad/maternidad planteeunapropuestadedesarrollarunamaternidad M irando un poco más allá y deteniéndonos en y pat erni dadal t ernat i vas, enelqueelhombrey l amuj er algunosdetalles, nosencontramoscon algo que me seencuentren, másalládesusdiferenciasdegénero, resultaaltamentealarmante:enlasiglesias, especial- en una tarea que en el100% lesescomún. En este mentelacatólica, sehadesarrolladohastaloslímites sentidoelllamadoalassociedadesnotendríaqueser, unareflexión pastoralen torno alamaternidad. La queseorganicenparaquehaganposibleunejercicio imagen de la virgen/madre, se ha exaltado y se han t radi ci onaldel amat erni dad, si noqueseorgani cenpara realizadoy realizaeldocumento, todasuertederefle- quepermitan unasprácticasalternativasdelapaterxiones, indicacionesy motivacionessobrelosdeberes nidad y lamaternidad. delamaternidad, nosobresusplaceres. Elquenose No esposible seguirpropiciando eldesentendiprofundice en aspectosde la maternidad que vayan mientoporpartedelvaróndetodoslosaspectosdela másalládelosdeberes esnormal,porcuantosetrata vidacotidiana, relacionaly familiar.. 1. Tomadode:JaumeBotey Vallés, El Dios de Bush. Barcelona. CuadernosdeCristianismoy Justicia, Julio2004..
(6) 117. A manera de conclusión Habríamuchosotrosaspectosadestacary profundi zarenest acomuni caci óndelVat i cano, perol averdad esque considero que su incidencia en losprocesos socialesdelaaldea global, seránpocos. Loquesíes y podrásermucho másdelamentar, eslaincidencia queestasposturasdelacuriaromanapuedanllegara tenerenlavidadelasmujerespobres, enelretrasode susprocesosdeliberación, en lamermadesu autoestima… en la insistencia en la comprensión de sus destino como seres para… y no como seres en sí, llamadas por Dios a la felicidad, al crecimiento, a la realización, al amor pleno… a la plenitud de derechos. Ojaláqueno seademasiado tarde, paralapreservacióny transmisióndenuestrosvaliosospatrimonios simbólicos y religiosos, eldía en que las iglesias reconozcanei nt ent encorregi rsuequi vocaci ónradi cal , respectoalanaturaleza, destino, vocacióny papelde lamujeren elcosmos, en lahistoriay en lascomunidadeseclesiales. Carmiña Navia Velasco EscueladeLiteratura GrupoGéneroLiteraturay Discurso CentrodeEstudiosdeGénero, M ujery Sociedad UniversidaddelValle. Bibliografía BOTEY, VallésJaime. El Dios de Bush. Barcelona:Cuadernos deCristianismoy Justicia, 2004..
(7) 118. Reseñas.
(8) 119. «Hasta cierto punto», ol aespeci fi ci daddel a domi naci ónmascul i naenAméri caLat i na. Si yo quisiera, podría cortarle las alas y sería mía, pero no podría volar y lo que yo amo es el pájaro» Canciónvasca. asta cierto punto, películafilmadaen 1983 porTomásGutiérrezAlea, unode los cineastas más reputados delcine cubano1, narralahistoriadeundirectory un guionista que preparan una película sobre el machismoenCubaenlosañosochenta, conelobjetivo de«elevarelniveldeconcienciadelosobreros». Para talfin, escogencomoescenarioelpuertodeLaHabana que en opinión de ambospersonajesesun ámbito impregnado de machismo. Ellos, como intelectuales pertenecientesalaselitescubanascreenestarlejosde estalógicadeconstruccióndelamasculinidad, propia de lasclasessubalternas. Oscar, elguionista, busca realizarentrevistascon lostrabajadoresportuariosy en esteproceso conoceeiniciaun romancecon una obreradelpuertohabanero, madresolteray aferradaa su libertad. Estarelación amorosasirvederevelador deltrecho que separa losidealesque pregona en el ámbitopúblico, desuaplicaciónenelmundoprivado. Suvidamatrimonialresultaserbastanteconvencional y susacuerdosideológicosconsuamigoy directorde lapelícula, cuyasmotivacionesparafilmarson muy distintasa lassuyas, bastante débiles. Susideales igualitaristasno encuentran eco en suspropiasprácticas:intentandomostrarelmachismoqueperviveen losobrerosportuarios, pesealoscambiosquehatraído l arevol uci ón, t ermi napordescubri rl osl í mi t esdeest as transformacionesy supropiomachismo. Losversosdelepígrafedeesteartículosonlosde unacanci ónvascaconl osquesei ni ci ay casiset ermi na lapelícula. Resumen con agudezaunadelascontradiccionesplanteadasporestacinta:ladeunarelación. amorosa que se debate frente alriesgo de ahogarel soplo quelaanima. Haciendo unaanalogíaentrelas rel aci onesamorosasy l asrevol uci onespodrí amosdeci r que unasy otrasenfrentan constantemente elriesgo de perderelimpulso delviento libertario que las empujaensusinicios. PeroHasta cierto punto nosólo haceunplanteamientocríticosobrelasrelacionesde posesiónimplícitasenlasrelacionesamorosas. Intenta mostrarademás que elmachismo es una actitud atravesadaporfactoresdiversos, relacionadosmuchas vecesconelcontextohistóricoenelcualseproduce, enestecaso, eldeunasociedadsometidaauncambio radicalquepretendetrastocarlosvaloresheredados. Enesteartículodeseoexplorarlasespecificidades deladominaciónmasculinaenAméricaLatinaapartir delasreflexionesquemesuscitó, comoespectadora, estapelículadeTomásGutiérrezAlea. Elinterésde examinareltemadelmachismo apartirdelabordaje quehacedeélunaproducciónfílmica2 esquepermite realizardistintosnivelesdelecturadeestefenómeno queposi bi l i t ansucomprensi óncomounaconst rucci ón socio-culturale histórica, diversa y compleja. La películaHasta cierto punto entrelazalaficcióndeuna películaquenuncalografilmarseconlosreportajesa losestibadoresdelpuertodelaHabanaentornoasus realidadescotidianas, laboralesy familiares. Estamezcladesituacionestraduceen imágeneslastensiones queconst ruyent ant ol apel í cul acomoelprocesosoci al quesedescri beenel l a(rel aci onadoconl aconst rucci ón de una revolución que debería implicaruna transformación en elorden de género):tensionesentre idealesy prácticas, entretrabajadoresintelectualesy manuales, entre hombresy mujeres, entre ficción y realidad, entre deseosy compromisosy entre obra didácticay abierta.. 1 AlgunasdelaspelículasmáspopularesdeGutiérrezAleasonMemorias del subdesarrollo, filmadaen1970y Fresa y Chocolate quefue nominadaen1993 alpremioOscarcomolamejorpelículaextranjeray despertómuchointerésenelámbitointernacional. 2 Estefilme, aunquenoesreciente, conservagranactualidady pertinenciaanalítica..
(9) 120. Los significados del machismo y su inscripción en América Latina Elmachismo ha sido definido como la obsesión masculina con elpredominio y la virilidad que se expresaen posesividad respecto alapropiamujery enactosdeagresióny jactanciaenrelaciónconotros hombres(Stevens1977, Fuller1998). Este término, utilizado inicialmente para referirse a lasrepresentacionesdehombríadelosvaronesmexicanos, seha convertido en ellenguaje corriente, en un sinónimo delamasculinidadlatinoamericana. Portalrazón, vale lapenaexaminarlasaproximacionesquesehanhecho aloquesehadenominadomachismo latinoamericano enelámbi t oacadémi co. Unadel asvert i ent esdeest udi o deestefenómenoeslarepresentadaporautorescomo Octavio Pazen su ensayo El laberinto de la soledad (1959), y retomada mástarde porM ilagrosPalma (1990), Norman Palma y Sonia M ontecino (1991, 1995).Pazafirmaquelaexageracióny laarbitrariedad delpredominiomasculinoenlassociedadescoloniales ibéricassedeben asu nacimiento -realy simbólicosignado porlailegitimidad. Paraesteautor, lafigura delaMalinche3 quetraicionaasupuebloy eshumilladaporun hombrequedespreciasu descendencia, constituye un mito fundadordelorden sociallatinoameri cano. Enest econt ext o, l omascul i noseperci be como unaconstrucción signadaporlaimagen deun padrequereniegadesushijosy serehúsaarespetary protegeralamadre. Elmachoseríapues, laencarnación deesteprincipio masculino, arbitrario, brutaly sincontrol,peropoderosoy admirado, queencuentra susraícesen eltraumadelaconquista. Lostrabajos deM ilagrosPalma, NormanPalmay SoniaM ontecino señalan, enlamismalíneaqueeldePaz, queelmundo latinoamericano mestizo esuna organización social frutodelaviolaciónenlaqueseperpetúay legitima constantementelasuperioridad masculinay europea. La exacerbación delmachismo en América Latina estaría asociada según Norman Palma a su fuerte composición mestiza y según M ontecino, alpobre desarrollodelafigurapaternacomocentroy focode autoridad.. Aunqueest aperspect i vat i enel avent aj adeconsi derarl asespeci fi ci dadeshi st óri casde l associ edades iberoamericanas para explicarla dinámica de las rel aci onesdegéneropresent aunai magendel aregi ón comounat ot al i dadhomogénea, cont i nuay est át i caen elt i empo, i gnorando l aspart i cul ari dadeshi st óri casy cul t ural esdecadaunadeest associ edadesy l oscambiosque se han producido en ellas. La antropóloga peruanaNormaFul l errecuerdaen su art í cul o «Refl exi onessobreelmachi smoenAméri caLat i na»quel as sociedadescolonialesibéricaseran sociedadesjerárqui casdondel asrel aci onesnoseregí anporpri nci pi os uni versal essi no cont ext ual esl o cualsi gni fi caba que cadagrupo ét ni co-raci alest abl ecí adi ferent escódi gos éticosy podía establecerdiferentesmodalidadesde rel aci onesent rehombresy muj eres, dent roy fuerade sugrupoét ni co-raci al . Laexi st enci adeest asj erarquí as ét ni co-raci al espropi ci ó unaampl i aci rcul aci ón del os varonesdel osgruposdomi nant esent rel asmuj eresde l osdi st i nt osgruposdomi nadosy unfuert econt roldel a sexual i daddel asmuj eresdel osgruposdomi nant es. Otra de lasvertientesde estudio delmachismo latinoamericanosehainteresadomásporsurelación conlaproduccióndeimágenesnacionalesqueporsu pasado colonial. En esa corriente podríamosubicar trabajos como eldelantropólogo norteamericano M atthew Gutmann (1998, 1999)que analiza elmachismoenM éxicoy concluyequeéstehasidoconstruidoenmediodeunasrelacionesconflictivasentre losEstadosUnidosy M éxico. Paraelprimerpaís, el términomachismo«tieneunahistoriaracistabastante explícita»pueshasidoasociadoconrasgosnegativos de carácter, no entre loshombresen general, sino específicamenteentreloshombreslatinoamericanos, y lafiguradelmacho coincidecon ladelemigrante mexicano alcualseleadjudicaunaviolenciay una sexualidad incontrolables. Esuna imagen que sirve paraclasificar«y descalificar»aloshombresdeacuerdo con su supuestamenteinherentecarácternacional y racial. Estetérminopermiteactualmentealosestadounidenseshacergeneralizacionespeyorativassobre rasgossupuestamenteculturalesdeloshombresmexi-. 3 LaMalinche fueunaindígenamexicana, hijadeun caciquedelenguanahuatlquesirvió deintérpretedelaslenguasnahuatly maya, a HernánCortés, suamantey conquistadorespañoldelimperioazteca..
(10) 121. canos, y porextensiónlatinoamericanos, convertidos de esta manera en encarnaciones de la alteridad4. Tambiénposibilitahacergradacionesentrelosuperior y lo inferioren quesesuperponen coloresdepiely comportamientossexuales. Para M éxico, esta noción se populariza en las décadasdel oscuarent ay ci ncuent a, perí odoenquese buscal aconsol i daci óndelEst ado- Naci ónat ravésde la construcción de una identidad nacionalúnica. La fi guradelguerrerorevol uci onari o, personi fi cadaenel charro, si nt et i zarí al osval oresque se l e at ri buyen al héroefundadordel anuevanaci ón:est oi ci smo, val ent í a, generosidad y capacidad de seducción. Esta represent aci ónesdi fundi daat odaAméri cal at i naat ravésde l a radi o y elci ne y ha cont ri bui do a ent rel azarfuert ement el ossí mbol osdel ai dent i dad naci onalcon l os sí mbol osdel ai dent i dadmascul i na. Elpunto que no contempla eltrabajo de Norma Fuller, y que permite tenderelpuente entre unas corri ent esy ot ras, eseldel apersi st enci adeunpat rón dedomi naci ón, organi zadoy est abl eci dosobrel ai dea de raza, proveniente delperíodo colonial, en los proyect osdeconst rucci ónnaci onaldel osnuevospaí ses l at i noameri canos(Qui j ano2000).Di chodeot ramanera, l asest ruct urasdepoderest abl eci dassobre, y al rededor de, elej ecol oni alquesubordi nal aspobl aci onesi ndi as, negrasy mest i zas,cont i núanvi gent es.Ful l erseñal aque enl associ edadesl at i noameri canascohabi t andi ferent es t emporal i dadesy cul t urasquedet ermi nanqueal gunos aspect osdel avi dasoci al(l osdel afami l i a, elparent esco, l asi nt erét ni casy degénero)si ganregi dosengranpart e porl osmodel ost radi ci onal es,mi ent rasot ros(asoci ados con l oj urí di co, l o educat i vo, l osmedi osde comuni cación y algunossectoreseconómicos), estén más integradosa loscircuitosmodernosy hayan hecho cuest i onami ent osalorden j erárqui co t radi ci onal . Si n embargo, másque di st i nt ast emporal i dadesque coexi st en, l o que ha sucedi do en l associ edadesl at i noameri canasesquehast ahoy nohasi doposi bl e, si node modo parci aly precari o, l a formaci ón de un espaci o comúndei dent i dady desent i doparat odasupobl aci ón (Qui j ano, Garcí aCancl i ni ). Lapersi st enci adel ai dea. El machi smo entendi do nosólo comodomi naci ón de género, si notambi én relaci onado con j erarquí as étni co-raci ales. 4 Podríamostambién haceruna aproximación entre ellugarque ocupaLatinoaméricaen elimaginario demuchosnorteamericanosy europeos, y ellugarquehaocupadoOrienteparaOccidente, comouna de lasimágenesmásprofundasy recurrentesdelOtro y como un contrasteencuantoimagen, idea, personalidady experiencia, comolo muestralaobradeEdwardSaïd, Orientalism..
(11) 122. derazacomo i nst rument o dedomi naci ón hasi do un fact ormuy l i mi t ant eparaunrealprocesodedemocrat i zaci ónsoci aly pol í t i ca. El machismo en un contexto jerarquizado socioracialmente La película de GutiérrezAlea permite situarel machismo en un contexto socialdondesevisibilizan otrasdimensionesde este fenómeno, ademásde las relacionesde género. De esta forma, elmachismo puedeserentendidocomouncomportamientoqueno sólohacereferenciaaunadominacióndegénerosino t ambi énaj erarquí asent resoci edades, cul t urasy grupos étnico-raciales. En lapelículaHasta cierto punto las jerarquíassocio-racialessonexplícitas. ¿Quiénesson lospersonajesnegrosdeestacintay enquésecuencias fílmicasaparecen?Sonlostrabajadoresportuarios, los mozosde losrestaurantesy bares, losbailarinesy músicosdelasdiscotecas, loshombresviolentoscon suscónyugesy lospadresirresponsables, objeto de críticadelosintelectuales. Esdecirsonpersonajesque ocupan posicionessocialessubalternas, queestán en losmárgenesdelaAltaculturay queencarnanlasactitudesmasculinasindeseables. Enest afi l maci ónsei l ust ranconagudezal asdi námi casquegeneranl asi nt eracci onesdelgéneroconot ras est ruct urascomol acl asesoci aly l a«raza». Esdeci r,el modo en quel asrel aci onesdecl asey ét ni co-raci al es operanparaest abl ecerj erarquí asent revaronesy mascul i ni dadesen funci ón desuscomport ami ent osen el ámbi t ofami l i ar,sexual , y parent al . Enconsecuenci ase. supondrí aquel osvaronescubanos, t rabaj adoresi nt el ect ual escompromet i doscon l a revol uci ón y con un al t o ni veldeconci enci ai deol ógi ca, mayori t ari ament e bl anco-mest i zosdeberí anserl os«proveedoresresponsabl es», l os«padrespresent es» y l osespososmonógamos. Y susadecuadasconduct asdegénerodeberí an servi rcomomodel oparal osdemásvaronescubanosy comoprecept oalcualsel esenseñaaaspi rar . EnHasta cierto punto elmachi smoesdefi ni doi ni ci al ment ecomo una exacerbaci ón de l asconduct asvi ri l espropi asde l ascl asest rabaj adoras, poco educadasy conformadas ensugranmayorí aporl osgruposét ni co-raci al esmenos europeos. Si nembargo, amedi daqueavanzal anarraci óndel apel í cul a, sehaceevi dent equeest adi vi si ón ent re grupossoci al esi nherent ement e machi st asy no machi st asnoexi st e. ¿Qué consecuenciaspuede teneraislaruna categoríadeanálisiscomoelgénerodeotras, centralesen lascienciassociales, como la clase y la raza? Para responderesta pregunta teórica acudiré nuevamente alejemploquebrindalapelículadeGutiérrezAlea. Si esterealizadorhubieraentendidoelmachismoúnicamentecomounasuntodegénero, hubieraignorado(y porestarazónreforzadoinclusosinproponérselo),una jerarquizaciónquesitúacomoparadigmadelo«deseable» elcomportamiento esperado en losvaronesde losgrupossocialesy étnico-racialesdominantes. Por elcontrario, unodeloselementosinteresantesqueesta película plantea esla confrontación de lascontradiccionesexperimentadasporsuspersonajesmasculinosintelectuales, elguionistay eldirectordecine,.
(12) 123. cuandopret endi endodenunci arelmachi smoi mperant e en losobrerosportuariosdescubren (aunquerehúsen aceptarlo)quesuspropiasexistenciasestánllenasde «eso»quepretendíantransformar. Elresul t adodelej erci ci oderefl exi vi dadquepl antea la película esque nilostrabajadoresportuarios corresponden alest ereot i po queexi st esobreel l os, ni l osi nt el ect ual esrevol uci onari ost i enenconduct asmuy di ferent esde l asde l osobreros. Lasl i cenci asque el gui oni st ay eldi rect ordeci nesepermi t enensusrel acionesconyugales, elreconocimiento socialdelque gozan porsu trabajo intelectual, lasatencionesque di sfrut andepart edesusesposasnoest ándi soci adosde susprerrogat i vascomohombres. Si nembargonol eses fáci lreconocersecomopart edelprobl emaquebuscan resol ver(el evarelni veldeconci enci adel osobreros, t ransformandosuscomport ami ent osmachi st as).Y sól o esl arel aci ónamorosaent reelgui oni st ay l at rabaj adora delpuert o, unamuj ermadresol t era, t enazdefensorade su aut onomí a, l aquefavoreceest ami radarefl exi vay crí t i cadel ospri vi l egi osmascul i nosy decl ase. Elpersonajedelatrabajadoraportuaria, perfilado inicialmente como alternativo, se va diluyendo a lo largo de la película hasta quedarhecho una imagen sujeta a lasvoluntadesmasculinas. Ella, que había logrado construiruna vida familiarcon su hijo, sin hombresdeloscualesdepender, seveperturbadapor elencuentroerótico-afectivoconunintelectual«revolucionario», que se presenta como una fuente de promesaslibertarias(y demovilidadsocial)peroque luego se muestra tan convencionalen suscomportamientoscomocualquiervaróntradicional.A lapar, otrohombre, quelapretendíaantesdequeellaencontraraalguionistay seenamoraradeél,sesienteconel derecho de abusarsexualmente de ella cuando su orgul l omascul i noseveheri doporsudesconsi deraci ón amorosa. Estosdosvarones, eluno conquistadory seduct or,elot ro, orgul l osoy agresorencarnandoscaras delamismamoneda, ladeladominaciónmasculina. La revolucióny la democratizaciónde la intimidad Eltítulodelapelícula, Hasta cierto punto, señala también loslímitesde loslogrosde la revolución cubanaenlademocratizacióndelaintimidad. Sibien se suponía que la ampliación de las posibilidades democráticasenelordenpolíticoglobalpodríatener. El fi lm retoma la fi gura del machi smo para explorar los cambi os en las relaci ones de género.
(13) 124. como efecto la democratización de la vida personal (Giddens1992), lapelículamuestraquenoexisteuna simetríaentreuno y otro nivel, quelasmediaciones entrelaesferaíntimay laesferapúblicanosonautomáticasy quelademocratizaciónenlasrelacionesde géneroy enlasrelacionessocialesy étnicoracialesno tiendeaconsolidarseporsísola. Volviendoalaanalogíaenunciadaalinicio, valela penadet enerseunmoment oenelparal el oquesepuede est abl ecerent rel arevol uci óny elsent i mi ent oamoroso. ParaBourdieu, laexperienciadelamorodelaamistad, seriaun momento deexcepción alaley deladominación masculina, una suspensión de la violencia simbólicaoporelcontrario, unaformasuprema, más sutile invisible de esta violencia. Siguiendo a este autor, podríamosdecirque durante este período de treguamilagrosa, enquelaviolenciavirilseapacigua, lasmujeres«civilizan»lasrelacionessociales, despojándolasdesubrutalidad, instaurandorelacionesbasadasenl areci proci dady eldesi nt erésenquel osvarones debenabdicardesuintencióndedominar, siquieren preservarla magia delenamoramiento, como en la canción vasca... Sinembargo, comoloseñalaBourdieu, este«amor puro»esintrínsecamentefrágily estáincesantemente amenazado porelretorno delasrelacionesdedominaciónoporelsimpleefectodesurutinización. Y pese asucarácterefímero, persistecomoidealprácticoque ameritaseralcanzadoporlaexcepcionalvivenciaque suscita. Conpalabrassimilarespodríamosdescribirla experienciarevolucionaria, como un momento único quepermi t ei magi narl areconst rucci óndeunasoci edad apart i rdei deal esi gual i t ari osy dereci proci dady como elderrumbamientodeunordenbasadoenrelaciones deopresión y subordinación. Deigualforma, pesea lasdificultadesque constantemente la acechan, ha perduradocomoutopíaeideal,dignodeserbuscado. Desde otra perspectiva, otro autorcomo Roger Bastide se pregunta en su obra «Le proche etle lointain», apropósito delasrelacionesinterraciales, sialinteriordelasrelacionessexualeso delcortejo quelasprecede, «enesosmomentosprivilegiadosque parecendesafiarelracismoy redescubrirlaunidadde laespeciehumana», nosedeslizaelracismoyaseaen formaencubiertaoexplícita. ParaBastidelarespuesta esafirmativaporquedesdesupuntodevista, además. delencuentroentredoscuerposseproduceunencuentrodepersonassocialesdotadascadaunadeellasde memori acol ect i va. Port alrazón, l osencuent rossexualesinterracialesnoseproducen, segúnél,enunámbito de respeto e igualdad de lossexossino a partirde estereotipossobrelasmujeresnegrascomoobjetosde placery presasfácilesparaloshombresblancosy de losvaronesnegroscomo virilmentesuperioresalos blancos. EstudiosmásrecientespermitenmatizarestacategóricaafirmacióndeBastideapartirdesuexperiencia enelBrasildelosañossesenta. Elfuerteantagonismo en lasrelacionessexualesinterracialesdelquehabla Bastidesehavisto porlo menosrelativizado porlos datosdetrabajoscomolosdePeterWadeenColombia que muestran una buena cantidad de matrimonios formalesademásdelosmodelosclásicosdelmestizaje de loshombresblancosunidosinformalmente con mujeresnegrasomulatas. Sinembargo, esinnegable que las jerarquías sociales están presentes en los procesos de mestizaje, independientemente de las circunstanciasparticularesenlascualesseproduzcan. De igualmodo, elordenamiento socio-racialde la sociedadcubanaestápresenteenlasrelacionesamorosasentreelguionistay latrabajadoraportuariadela cintadeGutiérrezAlea, pesealimpulsoemancipador quelasanima. Redefiniciones del machismo Lasrepresentacionesdelmachismoenlasproduccionesfílmicaslatinoamericanascomo Hasta cierto punto han retomado la figura delmachismo para explorarloscambiosen curso en lasrelacionesde género en estassociedades. La película muestra el machi smocomounareacci óni rraci onaldedefensaque adoptan losvaronesante elreto que representa la redefinición dellugarde lasmujeresen la sociedad cubana y su irrupción en espaciostradicionalmente masculinoscomo eldelliderazgo en lossindicatos. Laci nt adeGut i érrezAl eadenunci aelmachi smocomo unapervivenciadelpasado y como unatentativade resguardarlasprerrogativasmasculinasquehan perdido legitimidad en estenuevo contexto político. En est esent i doelmachi smosevuel veal osoj osdelespectadoroespectadora, unaconductanegativaqueningún hombredeberíaniquerríaasumir.
(14) 125. Hasta cierto punto ilustraconperspicacialaforma en que se entrelaza la definición delmachismo y la di scri mi naci ónsoci o-raci alquei mpregnal asrel aci ones entre los grupos sociales y raciales dominantes y dominados;elmodoenquela referenciaalmachismo seconvierteenunrecursodiscursivoparadescalificar y retrataralotro comomenosdesarrollado, y conun menornivelde conciencia. Porello, para concluir, deseoinvitarallectorolectoraamodificaresaimagen esencializantey homogeneizadoraquesehatenidode lamasculinidadlatinoamericanay apensarel machismo latinoamericano como elresultado deprejuicios etnocéntricosy delafabricación deimágenesnacionalesdifundidasa travésde losmediosde comunicación (Fuller1998). Las identidades masculinas latinoamericanasson múltiplesy diversascomo lo muestran numerosostrabajosrealizadosen laregión (Valdésy Olavaria 1997, 1998, FachelLeal, Fuller, Viveros, Szas)y nopuedenserreducidasageneralizacionesreificadasy esencializantessobrelosvarones latinoamericanos. Lasnuevasproduccionesfilmográfi casy l i t erari aspuedencont ri bui ramost rarl ascont radiccionesqueestánexperimentandolosvaroneslatinoamericanosen relación con lossentidosy significadosdeserhombres, tan poco homogéneoscomo pueden serlossentidosy significadosdeesacomunidadimaginadadenominadaAméricaLatina. M ara Viveros Vigoya DepartamentodeAntropología UniversidadNacionaldeColombia.
(15) 126.
(16) 127. Delespej orot o alkal ei doscopi o1. l espejo roto presenta una serie de ensayos antropológicos sobre los amoresy la condición femenina en la ciudad deCaliapartirdelaconformación de un tallerformativo de jóvenessociólogosy sociólogascaleñosbajoladireccióndelprofesorElias Sevilla. Enlaúltimapáginadeltexto, Sevillasepreguntaquédirándeestetrabajolasmujeresetnógrafasautorasopoetas-autoras. Sinsernilounonilootro, comoautorafeministatambiénmehesentidoatraída poruntemaqueprobablementedeberíamosdejarcon exclusividadalapoesíaoaldiscursodelalocura:he nombradoelamor,omásexactamente, elvastocampo delosamoresy susestragos. Haréentoncesunbreve resumen de las dos grandes partes dellibro, para despuéstratarde respondera la pregunta de Elías Sevillasobrequépueden pensarlasmujeresdeeste texto. Desde milectura, la primera parte dellibro que constade5 capítulossepodríadividiren dospartes. Enloscapítulos1, 2 y 3, ElíasSevilla, KaterineRosero y Zoraida Saldarriaga realizan una muy cuidadosa aproximación teórica o más exactamente y para retomarlaexpresión deElías, construyen unatrama de nocionesque ayudan a pensarinicialmente y en abstracto losfenómenosqueconstituyen losejesdel trabajo:espejorotoy condiciónfemenina;elamor, o losamorescomo ritualesy mitos;lo popularen su ubi caci ónsoci o-demográfi ca;l omest i zo, elpl ural i smo racialy su encuentro con elamor;elcomplejo del honory delavergüenza;y lopermisivoy lochévere, entreotrasnocionesclaves. Tambiénnospresentanel soporteempíricodelainvestigaciónqueconstade 59 entrevistas, complementadasporlo que llaman una. «participación observante» delosencuentrosamorososenlosbarriosdondehanresididodeporvidados delasco-autoras(Rosero y Saldarriaga), lo cualles permitió realizarobservaciones y conversaciones informalessobre estosencuentros, incluyendo sus modalidadesy moralidades. Loscapítulos4 y 5 trabajandostemasespecíficos que pretenden, como lo dicen losautores, llevarnos «del espíritu a la piel». Se examina entoncesen el capítulo 4 eltemadelracismo o seadelcolordela pielenmateriadeamores, hechoquenosrecuerdaque Calies una ciudad tri-racialy que era inevitable examinarelcrucederazasy amores. Elcapítulo 5 nospasea porla ciudad de Cali, esta vez en cuanto lugarporexcelenciaparalo quellamaelautor«las epifanías del cuerpo» a travésde un estudio iconográfico de lossenoscomo metonimia de un cuerpo belloy erótico. La segunda parte dellibro (capítulos6 y 7), se dedica a losamorescomercialesmáscomúnmente llamados«prostitución y trabajo sexual», esdecir aquellosamoresque«sustituyen el penoso proceso de la seducción por el simple trámite de un contrato comercial». Comoeshabitualenestelibro, elcapítulo 6 seiniciaporunadiscusiónconceptualmuy alaorden deldía, porlo menosen Europa, en relación con las denominacionesde prostitución y de trabajo sexual, ligandoaestadiscusiónlosgrandesdebatesalrededor dedoscorri ent espresent esact ual ment eenl apol émi ca: l osabol i ci oni st asqui enes, l ohemosent endi do, qui eren erradicaresta «plaga social» llamada prostitución y loscontractualistasquienesdefienden elderecho de lasmujeresaejerceresetrabajobajociertascondicionesde contratación, refiriéndose entoncesaltrabajo. 1 Intervención preparada porFlorence Thomaspara la presentación dellibro El espejo roto. Ensayo antropológico sobre el amor y la condición femenina, deElíasSevillaCasas, encoautoríacon:M ónicaCórdoba, CarlosdelosReyes, LuisA. Loayza, AlejandraM achado, AnaL. Paz, CatherineRosero, ZoraidaSaldarriaga. Cali:ProgramaEditorialUniversidaddelValle, 2004. Lapresentaciónsellevóacaboel23 deabril de2004..
(17) 128. sexualcomocualquierotrotrabajo. Elcapítulo7 «De nina. Unapiezaclavequepermitirá, poco apoco, a putas y prostitutas a fufurufas, diablas y bandidas» partirde otras miradas o marcas de autor, seguir muestralasituaciónconcretadelos«amores»comer- completando elrompecabezas. Eltexto permite cialesfemeninosen Cali, reconociendo su multipli- aprendertanto de la condición femenina como he podido aprenderdeLas olas deVirginiaWoolf, o de cidady diversidad. Haciaelfinalencontramosunepílogomuy alestilo El amante deM argueriteDurasoEn diciembre llegan de ElíasSevilla que incursiona en la literatura por las brisas deM arvelM oreno. El espejo roto, llenode mediodedosnovelasdeautorescaleños, M aríaElvira referenciasteórico-conceptuales, literariasy estéticas, Bonillay elimprescindibleAndrèsCaicedo. Ambos esun texto rico pero difícil, porlo menospara una psicóloga feminista como yo, ya libre presentanensusnovelas(Jaulas y Qué detodaataduraacadémica, desdehace viva la musica)personajesfemeninos Este texto 7 años dedicada a una escritura en que permiten medirlos cambios en eza libertad. Pero permiteabrirlapuertaa relaciónconlasvivenciasdelasmujeres presenta una pi clave de un multituddepreguntas, locualeslafuncaleñashoy. Y ellibro terminacon un ciónprincipal,creo, delainvestigación últimocapítulotitulado«los caminos de i nmenso social.A partirdeesainmensariqueza la antropología» en elcualelprofesor rompecabezas Sevillasepreguntaquésignificahacer sobre la condi ci ón conceptual, referencialeinvestigativa, quisiera tratarde explicaraquello que estudiosetnográficosen un campo tan femeni na meimpresionó, lascosasquemegusminadocomoeldelosamores. tarony lasquéextrañe. Eshora ya de abordarla pregunta, M eimpresionaron, enprimerlugar, ¿quédiránlasfeministas-autorasdeeste ensayo?¿Quédigo yo?En primerlugarquiero men- lasintroduccionesdecadacapítulo, lasimplicaciones cionarqueestapreguntadehumildadmegustamucho. analíticasde lasmetáforasutilizadas, lastramasde Elpreocuparseporsaberquépiensanlasmujeresme nocionesquehacenpensarinicialmentey enabstracto parecenosólointeresantey honesto, sinoalentadory losfenómenosanalizados, lasfuentesy construcciones promisorio, porquequieredecirqueesaverdadantro- históricasdelosconceptostrabajados, lasnumerosas pológica que trataron de construirlosy lasinvesti- referenciasalosdebatesdelaantropologíacontemgadorasnoessinoesto:una verdady nola verdad, y poranea, pero también la seriedad con la cuales esentoncesreconocerque otrosautoresy autoras abordadalahistoriatri-racialdeCali, elconcepto de hubierapodidoconstruirotrasverdadesapartirdeesa lopopulary enfinlaextremariquezadelasreferencias cajadeherramientasqueson hoy en díalasciencias delcampoestético, referenciasliterariasy poéticas. Disfrutéparticularmenteloscapítulos5, 6 y 7, tal sociales. Ahora bien, para respondera esta inquietud del vezporquesonlosqueenriquecieronmásmimirada profesorElíasSevilla, metengo quealejardeltexto, defeminista-autora. Lostemasdelaiconografíadel tomardistancia para respirarfuera de esa verdad busto, de losamorescomercialesy de las«putas, i t ut as, fufurufas, di abl asy bandi das», medesordeetnográfica, esemetalenguajecomplejoy enocasiones prost unpocoabrumador,aunqueprobablementenecesario. naronmuchasideasestereotipadasqueaúnteníasobre En ese esfuerzo portrascenderlos datos brutos y elcuerpofemenino, perosobretodosobrelosamores aprehenderunaverdad etnográfica, mesentímásde comerciales. Elcapítulo5 nosenmarcaenunaciudadque, «por unavezanteunaescrituraorganizaday reglamentada, como todo informeinvestigativo serio;y en muchas subrisa, suclima, suluz, suhistoriasocialy cultural, páginaspercibíesa revisión implacable delinvesti- sevuelveelescenarioporexcelenciadelasepifanías gador,suaccionardeescritory censorconunamirada delcuerpo», y dondeexistelaofertay lademandamás importantedeAméricaLatina encirugíasestéticasen antropólogica. . Esta Sinembargoestetextopresentaunapiezaclavede generaly enoperacionesdelbustoenparticular anosl l evaal arupt uradelespej o, al adeconst rucci ón un inmenso rompecabezassobre la condición feme- ví.
(18) 129. casitotaldeesaimagen demujer-madrequeinsistía quelamaternidaderanuestroúnicodestino. Esebusto femenino, antetodounametonimiademadrenutricia, nostraealamemorialaimagen delavirgen M aría que ofrece su seno alniño Dios, un seno a la vista pero sólo como representación de una mujer-buenamadre-nut ri ci a. Peroconl aapari ci óndelbust oest ét i coerótico, elseno femenino está perdiendo su connotaciónbiológicadereservanutricionalqueasegurala vida. Labiologíacedeelespacioalahistoria. Puessi bienestecapítuloplanteainquietudessobrequésignifican para lasmujerescaleñas, particularmente las adolescentes, esosbustosmanipulados, siliconados, tambiénapuntaaladesapariciónpaulatinadelareferenciaalsenocomoexclusivamentematernal,y enfin deunamujerhembra. Conoperaciónosinoperación, elcuerpo femenino sepolitizó, sehistorizó. Esto de alguna manera esuna conquista de lasmujeresque poco a poco están recuperando su cuerpo, sabiendo quesóloellasdebendecidirsobreél. Y lo que me sorprendió en este capítulo esesta tensión deun busto queseofrececadavezmásala miradapero quealavezimponesuslímites. Elotro masculino debe mirarsin ofender, debe mirarsin extralimitarse, debeadmiraruncuerpoexhibidopero notraspasarellímitedelovulgarodelirrespeto. Y si seextralimita, ellaenseguidaharásentirloslímitesy podráresponder, inclusodemaneraagresiva Esta tensión abre camino, no sólo para entender los cada vez más complejos juegos de seducción impuestos porlas mujeres, sino para abordarla construcciónpaulatinadeunaidentidadfemeninaque parecerompercon todaslasviejasmetaforasmaternalistasy familistas. Enesteanálisislosautoresmuestran cómo las mujeres caleñas de alguna manera supieron construirsu propia manera de respondera múltiplesrequisitoscomo losde una educación que sigue siendo de alguna forma estricta sin negarlas adquisicionesdelarevoluciónfemenina, nilosdictámenesdelamoday sudicataduradelabelleza. Loscapítulos6 y 7, comoyalomencioné, sonlos quemásmedesordenaron puesdealgunamaneraen relación con la prostitución, misreferentesseguían articuladosalestereotipodelaprostitutavictimizada. Estapartedeltextomepermitióevidenciarlainmensa complejidad y diversidad delosamorescomerciales. En ni ngún capí tulo se menci ona la revoluci ón pací fi ca de las muj eres….
(19) 130. quecombinanenunapermanentetensiónlopropioy loextrañoconelordensimbólicoy elordenmercantil. Y aunqueestepunto desbordalospropósitosdeeste trabajo, debo mencionarque, como siempre cuando se abordan losamorescomerciales, prostitución o trabajosexual,existeunvacíoimpresionantesobrelos consumidoresdetalesamores:loshombres. Paraterminar,debomencionarloquemehizofalta enestetrabajo. Esdifícilentenderporquéenningún capí t ul o, t anri cosenreferenci ast ext ual es, semenci ona nisetrabajalo queesegran historiadordelanueva historia, GeorgeDuby, consideracomo «una de las mutaciones culturales sin precedente, tal vez la más importante de todos los cambios que afectan a nuestra civilización en los albores del tercer milenio», esdecir larevoluciónpacíficadelasmujeres. Evidentemente, la marca de autorera antropológica y no feminista. Pero esamarcadeautornuncalesimpidió recurrira referenciashistóricas, sociológicas, literarias, geográficasy demográficasparaenriquecersuverdadetnográfica. M esorprendiómuchodeverdadnoencontrar unasolareferenciaalosaportesdelasfeministassobre ladeconstrucciónpaulatinadelaviejametáforadelo femeninoqueustedesllamanlaroturadelespejo. Por eso, eracrucialnombrarlarevoluciónpacifistadelas mujeres, estaúnicarevolucióntriunfantedelsigloXX, cuyosefectosdehechoustedesnodejandemencionar encadaunodelasintroduccionesasuscapítulos, sin nuncaponerlenombrealfeminismo o alosfeminismos, alasdemandasy luchasdelmovimiento social de mujeres que supo potenciarcomo ningún otro movimiento losprocesosdeurbanización, industrialización, modernizacióny secularizacióngeneradosen elúltimo medio siglo en nuestro país. Esto no significabahacerun trabajo feminista, sino reconocerlos impactosdeunarevoluciónculturalque, sibiennunca est al l ócomoot ras, ocurri óy si gueocurri endoenmedi o deenormesresistencias. Ahora me queda preguntarside verdad ustedes creen que elespejo está roto... yo, y muchasde las femi ni st ashoy dí a, nosest amoshaci endoest apregunt a. Esteviejo espejo quenosdevolvíalaimagen deuna mujersumisay abnegada, cuyocuerpodisciplinadoy cuyapalabra, tachadaideológicamenteoprestada, no lograbahacerrealidad, sindudasefracturó. Y laúnica maneradeiniciarunafracturadelespejoeraborrando. laimagen delhombrequesiempreaparecíatambién en elviejo espejo, detrásdelamujer, como dándole apoyoy existencia. Eraeldeseodelhombreelquela hacíaexistiry esaexistencianoerasinounsimulacro. Pero lasmujereshoy ya no son sólo mujeresde la ilusión deloshombres, como lo muestraAnaM aría Fernandez, mujeressinrealidadpropia, signoseternamenteconstruidoseintercambiadosporloshombres. La Emma Bovary de Flaubert, la Dulcinea de Cervantes, laBeatrizdeDante, laM aríadeJorgeIsaacs, laM onaLisadeLeonardo daVinci, yaseestán desdibujando, porqueporfin lasmujerestienen laposibilidaddepensarseasímismasdesdelalibertady la autonomía. Losmúltiplescambiossocio-políticosy económicosdelsigloXX enColombia, combinándose conlaaparicióndeunmovimientosocialdemujeres y susluchasporcuatroprincipiosfundamentalespara laautonomía(derechospatrimoniales, políticos, ala educación, derechossexualesy reproductivos)permitieron a lasmujeresporprimera vez en la historia accederaunavoluntaddesabersobresímismas, para quenacieraun deseo quevaporfin delamujerala mujery yanosólodelhombrealamujer . Voluntad desabery deseo propio son losejesde unarevoluciónquesignificaunabifurcaciónhistórica deldeseo y delsaber, una bifurcación inédita del pensamientoy delarealidadquepermiteeldesorden, elque se diluya elorden establecido de losviejos signos, despojándolosde su caracterdeterminante, «natural», comolodiceLoriteM enaensubellolibro El orden femenino. Y ese desorden que se generó graciasa la revolución de lasmujereseslo que los aut oresy l asaut orasconst at aronal ol argodesuanál i si s del acondi ci ónfemeni nadel asmuj erescal eñas. No sésiesto nospermitellegaralarupturatotal delespejo. La resistencia delpensamiento único es dura;l aresi st enci adeacept aresabi furcaci óndeldeseo y lafracturadelSujetoúnicoesdura. Laresistenciaa aceptaruna mujersujeto de deseo en un acto que inaugurapalabray cuerpoesdurísimay, aúndespués deleerlosanálisisdeEl espejo roto, no creo mucho en su roturatotal. Laimagen sehavuelto borrosay nosha tocado cambiarelviejo espejo porun kaleidoscopio, eseobjetoextrañoquedevuelveunaimagen fracturada combinando coloresy formas, complejizandoenormementenuestrarealidad. Y siinsistoque.
(20) 131. elespejo no se rompió deltodo esprobablemente tambiénporqueunespejorotomedevuelvelaimagen de7 añosdedesgracia... ¡No!, deverdadlasmujeres hanganadoautonomíay laposibilidaddepensarsea símismas, perodeahíaafirmarqueestehechohaya cambiadodeltodoelpanoramaideológico-epistemológico, hay unadistanciaaúnnorecorrida. Lonuevoresi dehoy enl agest aci óndeunasoci edad abiertaenlacuallasnormassonpluralesy selectivas, acompañadasde estrategiasheterogéneasy de márgenesdeindeterminaciónsinladisrupciónderolesy normasqueapuntaríaalarupturadefinitivadelespejo. Ahídondel asdet ermi naci oneseranfi j as, exi st enahora posibilidadesdeescogenciasindividuales. Losmodelossocialesgeneranahoraorientacionesy preferencias facultativasbajo la nueva presión de autodeterminacioneseindeterminacionessubjetivas. Lasmujeres seenfrent anent oncesal aposi bi l i daddeaut o-di ri gi rse, lo que las posiciona frente a un kaleidoscopio de imágenesy aunaenormeambivalenciaderolesque. noshacenpensarlafemineidadcomounprincipiode incertidumbre, que ponen en cuestión la existencia mismadeunacondición femenina. Sermujerhoy es definitivamenteno reconocerseen lo yapensado, en lo establecido. De alguna manera sermujerhoy es extraviarse. Y esteextrañamientolodebemosengran partealasluchasdelasmujeresdemigeneracióntan pococitadasenestainvestigación. Perovolviendoahoraaloquerepresentaestelibro, quierorecordarlaspalabrasdeJamesCliffordenuna conferenciaen París. Eloficio delantropólogo, dijo, podíaresumirseendosfrases:«Pas si vite» y «Qu´est ce qu´il y a d´autre», cuyatraducciónaproximadaes: «Notandeafán»y «¿Quéesloquehay queseadiferent e?»Y est ai nvest i gaci óncumpl ecasiperfect ament e estasdosrecomendaciones. Florence Thomas GrupoM ujery Sociedad Universidad Nacional.
(21) 132. Traducci ón.
(22) 133. Fundaci ones1 cont i ngent es:elfemi ni smo yl acuest i óndel«post -moderni smo»2. a cuestión del post-modernismo realmente debe cuestionarnos, porque cabepreguntarsesirealmenteexistealgo quesellamepost-modernismo. ¿Setrata de una caracterización histórica, un cierto tipo de posición teórica, y quésignificaelhecho dequeun término que ha descrito una cierta práctica estética ahoraseapliquealateoríasocialy alapolíticafeministaen particular?¿Quiénesson estosy estaspostmodernistas? ¿Es éste un nombre que una puede adoptarparasí, o esmásfrecuentementeun nombre queseleponeaquien ofreceunacríticadelsujeto, delanál i si sdi scursi vo, oaqui encuest i onal ai nt egri dad o la coherencia de lasdescripcionessocialestotalizantes? Conozcoeltérminoapartirdelamaneracomose l eusa, y usual ment eapareceenmihori zont ei ncrust ado enlassiguientesformulacionescríticas:«sieldiscurso estodoloqueexiste… », o«sitodoesuntexto… », o «sielsujetoestámuerto… », o«siloscuerposreales no existen… ». La oración donde se usa eltérmino siempre comienza como una advertencia contra un nihilismo inminente, puessielcontenido conjurado porestaseriedecláusulascondicionalesllegaraaser cierto, entonces, y siempre hay un entonces, algún conjuntodeconsecuenciaspeligrosasseproducirácon seguridad. Asíque«post-modernismo»parecearticularseenlaformadeuncondicionaltemerosooalgunas vecesenlaformadeundesdénpaternalistahaciatodo. aquello que esjoven e irracional. Contra este postmodernismo se hace un esfuerzo porapuntalarlas premisasprimarias, paraestablecerporadelantadoque cualquierteoríadelapolíticarequiereunsujeto, necesitadesdeelinicio presuponerun sujeto, lareferencialidad dellenguaje y la integridad de lasdescripcionesinstitucionalesqueprovee. Porquelapolítica es impensable sin una fundamentación, sin estas premi sas. Pero, ¿esqueest osrecl amosbuscanasegurar unaformacióncontingentedelapolíticaquerequiere quetodasestasideasquedencomorasgossinproblematizarde su propia definición? ¿Es que toda la política, y lapolíticafeministaenparticular,esimpensablesinestaspremisastanapreciadas?O, másbien, ¿esqueunaversión específicadelapolíticamuestra su contingencia una vez que estaspremisasse examinany seproblematizan? Decirquelapolíticarequiereunsujetoestablees decirquenopuedehaberningunaoposiciónpolíticaa esaafirmación. Dehecho, esaafirmaciónimplicaque unacríticadelsujeto no puedeserunacríticapolíticamenteinformada, sinomásbienunactoqueponea la política en peligro. Exigirun sujeto quiere decir cerrareldominiodelopolíticoporadelantado, y ese ci erre, i nst al adoanal í t i cament ecomounrasgoesenci al delopolítico, refuerzalasfronterasdeldominiodelo político, detalformaqueeserefuerzoquedaprotegido deunescrut i ni opol í t i co. Elact oqueest abl ecedemodo unilateraleldominiodelopolítico, entonces, funciona. 1 EnsulibroGender Trouble (quehasidotraducidocomoEl género en disputa (Paidós/UNAM :M éxico, 2001)), JudithButler, aprovechala doblesignificacióndelapalabrainglesa «foundations»como, porunaparte, bases, cimientosofundamentos, y porotraparte, fundaciones, o actodefundar.Yadesdeeselibro, Butlerusaeltérminoenelsentidodeloscimientosobasesargumentativasque, desdeunaposiciónesencialista, algunosconsiderancomoorígenes, comofundacionesofuentesqueencierrana-históricamentesusconsecuencias. Laautoraserefiereasíaun modo depensarsobreel«sujeto humano», alcualselesuponeinvariable, en vezdecontingente, inmodificado desdesu origen (o desdesu «fundación»),y radicalmenteindependientedesucontextohistóricoy cultural.Butler,porelcontrario, suscribelaideadelaproducciónhistórica delsujeto. Laspalabrasfundación, fundacionaly fundacionalismoseempleanenestatraducciónenesesentidodoble(comofundamentoy como fundación), queenlostextosdeButlerencierrayaunacríticaalaconcepcióna-históricadelsujeto. (Notadelatraductora). 2 Est eart í cul o, t i t ul ado«Cont i ngentFoundat i ons:Femi ni sm andt heQuest i onofPost -M oderni sm», fuet raduci dodell i broFeminist Contentions. A Philosophical Exchange, deSeylaBenhabib, JudithButler, DrucillaCornelly Nancy Fraser.(New York:Routledge, 1995). (N. delaT.).
(23) 134. como una treta autoritaria pormedio de la cualse silenciademodosumariotodadiscusiónpolíticasobre elestatutodelsujeto.3 Elnegarseaasumir, esdecir, aexigirunanoción delsujetodesdeelcomienzonoeslomismoquenegar orechazartalideaporcompleto; porelcontrario, es preguntarsesobreelproceso desu construcción y el significado político y lasconsecuenciasde tomaral sujetocomounrequisitoounapresuposiciónparala teoría. Pero, ¿acasohemosllegadoyaalaideadequé eselpost-modernismo? Alpost-modernismo se le adscribe una cantidad deposi ci ones, comosifueraelt i podecosaquepudi era llevarimplícita un conjunto de planteamientos:«El discurso estodo lo queexiste», como sieldiscurso fuera algún materialmonístico delcualestán compuestaslascosas;«Elsujetoestámuerto»y yanunca máspodré decir«yo»;«No existe la realidad, sólo existenrepresentaciones». Estascaracterizacionesson asignadas alpost-modernismo o alpost-estructuralismo, dostérminosqueaparecen combinadosel unoconelotro, avecesconjugadosconeldedesconstrucción, y avecescomprendidoscomounensamblaje i ndi scri mi nadodefemi ni smofrancés, desconst rucci ón, psicoanálisislacaniano, análisisfoucaultiano, conversacionalismo deRorty, y estudiosculturales. Deeste l adodelAt l ánt i coy eneldi scursoreci ent e, l ost érmi nos post-modernismo y post-estructuralismo sirven para saldarlasdiferenciasentretodasestasposicionesde unsologolpe, suministrandounsustantivoqueincluye estasposicionescomo muchasdesusmodalidadeso permutaciones. Puede resultarsorprendente para algunosexploradoresdelescenario continental, el. darse cuenta de que elpsicoanálisis lacaniano en Francia se plantea oficialmente en contra delpostestructuralismo, y que Kristeva denuncia elpostmodernismo,4 quelosfoucaultianosraravezserelacionanconlosderridianos, queCixoueIrigaray están encontrafundamentalmentelaunadelaotra, y quela únicatenueconexiónentreelfeminismofrancésy la desconstruccióneslaqueexisteentreCixouy Derrida, aunquetambién puedeencontrarseciertaafinidad en lasprácticastextualesentreDerridaeIrigaray. Biddy M art i nt ambi ént i enerazóncuandoseñal aquecasit odo elfeminismofrancésseidentificaconunconceptode modernismoelevadoy conloavant-garde, locualnos hacecuestionarnossobresiestasteoríaso escrituras pueden agruparsesencillamentebajo lacategoríade post-modernismo. Propongoquelacuestióndelpost-modernismose lea no meramente como la cuestión que elpostmodernismoplanteaparaelfeminismo, sinocomola pregunta, ¿quéeselpost-modernismo?¿Quétipo de existencia tiene? Jean FrancoisLyotard esun abanderado deltérmino, pero no selepuedeponercomo ejemplo de lo que están haciendo todos los otros supuestosmodernistas.5 Eltrabajo de Lyotard por ej empl o, t i eneseri ascont radi cci onesconeldeDerri da, quien no afirmalaidea«delo post-moderno», y con otroscon quienessetiendeaagruparaLyotard. ¿Es esteautorunautorparadigmático?¿Todasestasteorías tienen la misma estructura? (Esta sería una idea consoladoraparaaquelloscríticosquedesearíanpoder desecharlasa todasalmismo tiempo). ¿Será que el esfuerzo decolonizary domesticarestasteoríasbajo elsi gnodel omi smo, deagruparl assi nt ét i cament ebaj o. 3 Aquívalelapenaanotarqueenalgunadelateoríapolíticareciente, notablementeenlosescritosdeErnestoLaclaudey Chant alM ouffe (Hegemonía y Estrategia Socialista, Londres. Ed. Verso, 1986),y deW illiam Connolly (Teoría Política y Modernidad, M adison:Ed. Universidad deW isconsin1988),asícomoJean-LucNancy y dePhilippeLacoue-Labarthe(«ElRetratodeloPolítico»enEl Retrato de lo Político, Ediciones Galilea, 1983)hay unainsistenciaenqueelcampopolíticoesnecesariamenteconstruidoatravésdelaproduccióndeunexteriordeterminante. Enotraspalabras, elmismodominiodelapolíticaseconstituyeatravésdelaproduccióny lanaturalizacióndelo«prepolít ico»o«nopolítico». EntérminosdeDerridaéstaeslaproduccióndeun«afueraconstitutivo». Aquíquisierasugerirunadistinciónentrelaconstitucióndeunacampo políticoqueproducey naturalizaeseafueraconstitutivoy uncampopolíticoqueproducey vuelvecontingentelosparámetrosespecíficosdeese afuerapolítico. Aunquenocreoquelasrelacionesdiferencialesatravésdelascualesseconstituyeelcampopolíticomismopuedansernunca plenamenteelaboradas«precisamenteporqueelestatusdeesaelaboracióntendríaqueserelaboradaasuvezainfinitud», encuentroútillaidea deW illiam Connolly delosantagonismosconstitutivosunaideaqueencuentraunaexpresión paralelaenLaclaudey M ouffe, quesugiereuna formadeluchapolíticaqueponelosparámetrosmismodelopolíticoencuestión. Estoesespecialmenteimportanteparalaspreocupaciones feministasencuanto quecomobaseparalapolítica(«Launiversalidad», «laigualdad», «elsujetodederechos»hansidoconstruidosatravésde exclusionesde género y racialesno marcadasy combinando la política con la vida pública de talmodo que lo privado «la reproducción», dominiosdefeminidad, sevuelvenprepolíticos. 4 JuliaKristeva, Sol Negro:Depresión y Melancolía (NuevaYork:Ed. UniversidaddeColumbia. 1989, Páginas258 y 259). 5 LacombinacióndeLyotardconlagamadepensadoresposicionadosdemanerasumariabajolarubricade«post-modernismo»sereal iza medianteeltituloy elensayodeSeylaBenhabib:«EpistemologíasdelPost-modernismo:UnarespuestaaJean-FrancoisLyotard», enFeminismo –Post-modernismo, editadoporLindaNicholson(NuevaYork:Routledge–1989)..
(24) 135. unasolarúbrica, seráqueestosesfuerzosconstituyen unasencillanegación adarlelaespecificidad aestas posiciones, unaexcusaparanoleer,y paranoleercon cuidado?Porque, sibienLyotardusaeltérmino, y si esconvenienteagruparlo con otro conjunto deescritores, y sialgunacitaproblemáticasepuedeencontrar en su trabajo, entonces, ¿puede esa cita servirde ejemplo delpost-modernismo, como sintomáticadel conjunto? Pero siyo entiendo parte delproyecto delpostmodernismo, supropósitoescuestionarlasformasen l ascual est al es«ej empl os»y «paradi gmas»si rvenpara subordinary borraraquello que tratan de explicar. Porqueel«conjunto», elcampodelpost-modernismo en su supuesta amplitud, es producido de manera efectivaporelejemploquesehaceaparecercomoun síntoma y ejemplardelconjunto;en efecto sien el ejemplo deLyotard creemosquetenemosunarepresentación delpost-modernismo, entonces hemos forzado unasustitución delejemplo porelcampo en su totalidad, efectuando una reducción violenta del campoalúnicotextoqueelcríticosedecidealeer,un texto que convenientemente usa eltérmino postmoderno. Enciertosentido, estegestodedominioconceptual que agrupa un conjunto de posicionesbajo lo postmoderno, queconvierte lopost-modernoenunaépoca oenuntodosintéticoy queafirmaquelapartepuede reemplazarun todo artificialmente construido, pone en juego una cierta treta de poderque se auto-congratula. Enelmejordeloscasos, esparadójicoqueel acto dedominio conceptualquerealizaesteagrupamientodeposicionespararechazarlasbajoeltítulode «lo post-moderno», quiere conjurarelpeligro del autoritarismopolítico. Porqueloquesepresuponees quealgúntrozodeltextoesrepresentativo, quepuede servirparadarcuentadetodo elfenómeno, y quela estructuradeestasposicionespuedediscernirsedeuna maneraadecuaday económicaenlaestructuradeun solo trozo. ¿Qué autoriza talpresupuesto desde el inicio? Desdeeliniciodebemoscreerquelasteorías seofrecenenhacesoentotalidadesorganizadasy que un conjunto de teorías que son estructuralmente similaresemergehistóricamentecomolaarticulación deunacondiciónhistóricamenteespecíficadelpensamiento humano. Estetropo Hegeliano, quecontinúa. Noes una i dea nueva deci r que el aparatofi losófi co en sus di ferentes refi nami entos conceptuales si empre estácomprometi do en el ej erci ci odel poder, peroentonces recordemos que lopost-moderno nodebe confundi rse con lonuevo. . ..
(25) 136. hastaAdorno, presuponedesdeelcomienzoqueestas teoríaspuedensustituirselaunaporlaotraporquede manera variada sirven de síntoma para una preocupación estructuralcomún. Y sin embargo, esapresuposiciónyanopuedehacerse, porquelapresuposición hegelianadequeexisteunasíntesisdisponibledesde elinicio esprecisamente lo que ha sido debatido y refutado en diversasformasporpartedealgunasde lasposturasqueaquífestivamenteseunificanbajoel nombredepost-modernismo. Unapodríaargüirquesi lo post-moderno funcionacomo un signo unificante, y enlamedidaenquelohaga, entoncesdecididamente esunsigno«moderno», y éstaeslarazónporlacual existeladudasobresiesposibledebatirafavoroen contra de este post-modernismo. Instalareltérmino como aquello que puede serafirmado o negado, es forzarl oaocuparunaposi ci óndent rodeunparbi nari o, y porlotantoafirmarlalógicadelanocontradicción encontraposiciónconunesquemamásgenerativo. Qui zál arazón paraest auni fi caci ón deposi ci ones sedebeal ami smai ngobernabi l i dad delcampo, al a formaenl acuall asdi ferenci asent reest asposi ci ones no pueden convert i rse en si nt omát i cas, ej empl ares, o represent at i vasl aunadel aot ra, y t ambi én represent at i vasdeal gunaest ruct uracomúnquesel l amapost moderni smo. Sielpost -moderni smocomot érmi not i ene al gunafuerzaosi gni fi cadodent rodel at eorí asoci al ,y dent rodel at eorí asoci alfemi ni st aenpart i cul ar,qui zá esafuerzadebaencont rarseenelej erci ci ocrí t i coque buscamost rarcómol at eorí a, cómol afi l osofí a, si empre est ái mpl i cadaenelpoder , y qui záesoespreci sament e l oqueest ási nt omát i cament efunci onandoenelesfuerzo para domesticary rechazarun conjunto de críticas poderosasbaj ol arúbri cadepost -moderni smo. No es unai deanuevadeci rqueelaparat o fi l osófi co en sus diferentesrefinamientosconceptualessiempre está compromet i doenelej erci ci odelpoder, peroent onces recordemosquel opost -modernonodebeconfundi rse conl onuevo;despuésdet odol abúsquedade«l onuevo» esl a preocupaci ón delal t o moderni smo;siacaso, l o post -modernopl ant eadudassobrel aposi bi l i daddeal go. «nuevo»quenoest áyadeal gunamanerai mpl i cadoen l o«vi ej o». Peroelargument opl ant eadoconfuerzaporal gunos críticosrecientesdelafilosofíapolíticanormativaes queelrecurri raunaposi ci ón(yaseahi pot ét i ca, cont rafactualoimaginaria)queseponeasímismamásallá deljuego delpodery que busca establecerla base metapolítica para una negociación de relacionesde poder, esquizálamásinsidiosatretadepoder. Nose lograrefutarestaacusacióndiciendoqueestaposición másalládelpoderreclamasulegitimidadrecurriendo aunacuerdoprevi oei mpl í ci t ament euni versal ;porque, ¿qué proyecto racionalista designará poradelantado quéeslo quecuentacomo un acuerdo?¿Quéforma insidiosadeimperialismoculturalestálegislándosea símismabajoelsignodelouniversal?6 Noestoy segurasobreeltérmino«post-moderno», perosihay unsentido, y unsentidoimportante, para loquequizáyoentiendomejorbajoeltérminopostestructuralismo, eselhechodequeelpoderpermeael mismo aparato conceptualque busca negociarsus términos, incluyendolaposicióndelsujeto, delcrítico o la crítica;más aún, que esta implicación de los términosde crítica en elcampo delpoderno esel advenimiento de un relativismo nihilista incapaz de darnosnormas, sino, másbien, lacondiciónpreviade unacríticapolíticamentecomprometida. Establecerun conjuntodenormasqueesténmásalládelpoderode la fuerza, es en símisma una práctica conceptual poderosaquesublima, disfraza, y extiendesu propio juegodepoderatravésderecurrirafigurasdeuniversalidad normativa. Lo importante no eseliminarlos fundamentos, o aún ellucharporuna posición que recibe elnombre de anti-fundacionalismo. Ambas posicionesdeben irjuntascomo diferentesversiones defundacionalismoy delaproblemáticaescépticaque engendra. M ásbien, la tarea esinterrogarqué eslo queseautoriza mediantelaposturateóricaqueestablecelosfundamentos, y queesprecisamentelo que seexcluyey elimina. Aparentemente la teoría plantea fundamentosde. 6 Esto quedaabundantementeclaro en lascríticasfeministasde Jurgen HabermasalavezqueCatherineM acKinnon, veasetambién Iris Young«La imparcialidad y el público cívico:algunas implicaciones de la critica feminista de la teoría política moderna « (enSeylaBenhabiby Drucilla Cornell, editoras, El feminismo como critica:Ensayos de las políticas de género en el capitalismo tardío, (Oxford). Nancy Fraser Prácticas desordenadas:Poder y género en la teoría social contemporánea, (M inneapolis:Ed. UniversidaddeM innessota. 1989),especialmente «Quéeslocríticoenlateoríacrítica:elcasodeHabermasy elgénero», W endy Brown, («ElevandolaConciencia», The Nation 250:2 enero8 al 15, 1990)..
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