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Lineamientos para el área de investigación en economía solidaria

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Academic year: 2020

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(1)LINEAMIENTOS PARA EL AREA DE INVESTIGACION EN ECONOMIA SOLIDARIA JULIO DE 2016. AUTORES:. Jarrison Martínez Collazos. Coordinador de Investigación INDESCO. Verel Monroy Especialista en Investigación INDESCO. 1.

(2) Ítem. TABLA DE CONTENIDO. Pág. 2. INDICE. 7. PRESENTACION CAPITULO I.. 8. APROXIMACIONES AL ANALISIS DEL CONTEXTO EN QUE SE DESENVUELVE LA ECONOMIA SOCIAL Y SOLIDARIA 9. 1.1.. Elementos del entorno económico.. 1.2.. El factor ambiental. 11. 1.3.. El factor político.. 13. 1.4.. Factores sociales y culturales. 14. 1.5.. Factor de las ciencias sociales y el cambio de paradigma. 16. 1.6.. Factor la economía social y solidaria y las organizaciones solidarias. 18. CAPITULO II. 27. ANÁLISIS DE LOS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN CON LÍNEA DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA EN LA UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA. 2.1.. Análisis de los grupos de investigación en economía solidaria 2013. 27. 2.1.1.. Composición cuantitativa de los grupos de investigación 2013. 29. 2.1.2.. Principales líneas de investigación de los grupos de investigación. 29. 2.1.3.. Recursos que financian la investigación (2013). 31. 2.

(3) 2.1.4.. Análisis del perfil de los investigadores en economía solidaria (2013). 32. 2.1.4.1.. Genero.. 32. 2.1.4.2.. Edad.. 32. 2.1.4.3.. Perfil académico de los investigadores.. 33. 2.1.5.. Divulgación del conocimiento 2013.. 34. 2.2.. Análisis de grupos de investigación con línea en economía solidaria reconocidos y clasificados por Colciencias en el año 2014. 35. 2.3.. Diagnóstico de grupos de investigación con línea en economía solidaria 2015, convocatoria 693 Colciencias. 38. 2.4.. Diagnóstico de los grupos de investigación en el 2016. 42. 2.5.. Hacia una nueva fotografía de los grupos de investigación en economía solidaria, 2017 (Novedad: Actualización julio 2017). 44. 2.5.1.. Sobre el perfil de los investigadores identificados 2017(Novedad: Actualización julio 2017). 46. CAPITULO III. LINEAS DE INVESTIGACION EN ECONOMIA SOCIAL Y SOLIDARIA SUGERIDAS POR EL INSTITUTO INDESCO. 50. 3.1.. Línea de investigación en Economía social y solidaria y cooperativismo. 52. 3.2.. Línea de investigación en Solidaridad y Ciencias Sociales. 56. 3.3.. Línea de investigación en educación desde y para la solidaridad.. 59. 3.4.. Línea de investigación en Emprendimiento solidario e innovación social. 66. 3.5.. Línea de investigación en Políticas públicas y economía social y solidaria. 70. 3.

(4) 3.6.. Línea de investigación en Capital social, desarrollo territorial y economía solidaria.. CAPITULO IV. TENDENCIAS INTERNACIONALES EN LA INVESTIGACIÓN EN ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA. 74. 77 78. 4.1.. CIRIEC (Centro internacional de investigaciones e información sobre la economía publica, social y cooperativa). 4.2.. La Red Internacional para la Economía Social y Solidaria RIPESS. 81. 4.3.. La Red Internacional para la Economía Social y Solidaria RIPESS. 82. 4.4.. Organización Internacional del Trabajo (OIT). 85. 4.5.. Equipo de economía humana del DEJUSOL/CELAM, (Equipo del eje desarrollo humano integral solidario del SELACC). 86. 4.6.. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI). 87. 4.7.. Tendencias Investigativas en Economía social y solidaria. 88. 4.8.. La investigación en Economía Solidaria en la Universidad Cooperativa de Colombia e INDESCO. 90. CAPITULO V. CONSIDERACIONES PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA INVESTIGACION Y DEL INSTITUTO INDESCO. 94. 5.1.. Una aproximación al estado actual del instituto.. 95. 5.2.. La organización del área de investigación de INDESCO. 98. 5.2.1.. Producción del conocimiento. 100. 4.

(5) 5.2.2.. Sistematización del conocimiento. 100. 5.2.3.. Divulgación del conocimiento. 101. 5.3.. A modo de conclusiones y recomendaciones; los retos investigativos de Indesco en el actual periodo. 102. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS. 107. INDICE DE GRAFICOS Grafico 1. Distribución del número de organizaciones de economía. 23. solidaria en Colombia 2014 Grafico 2. Distribución del número de asociados a organizaciones de. 23. economía solidaria en Colombia 2014 Grafico 3. Número de investigadores por grupo de investigación. 29. Grafico 4. Financiación de los proyectos de investigación. 31. Grafico 5. Genero de los investigadores en economía solidaria. 32. Grafico 6. Edad de los investigadores. 33. Grafico 7. Nivel de formación investigadores economía solidaria 2013. 33. Grafico 8. Formación en doctorados investigadores en economía solidaria. 34. Grafico 9. Publicación de investigaciones 2013. 35. Grafico 10. Clasificación grupos con línea de economía solidaria en Colciencias 2014 Grafico 11. Grupos de investigación con línea en E.S por área de conocimiento. Grafico 12. Tiempo de investigación otorgado a los investigadores 2016. 37. Grafico 13. Participacion hombre y mujeres investigadores 2017. 46. 37 43. 5.

(6) Grafico 14. Mapa de ejes estratégicos y transversales.. 95. Grafico 15. Propuesta de procesos para el área de investigación Indesco. 99. INDICE DE TABLAS Tabla 1. Factores evaluados en el plan estratégico. 8. Tabla 2. Entidades sin ánimo de lucro con matricula activa marzo 2017. 22. Tabla 3. Grupos de investigación con línea en economía solidaria 2013. 27. Tabla 4. Macro líneas de investigación 2013. 30. Tabla 5. Grupos de investigación reconocidos y clasificados en Colciencias 2014 Tabla 6. Clasificación general de los grupos de investigación a nivel. 36 39. nacional 2015 Tabla 7. Clasificación de los grupos de investigación a nivel nacional, por área de conocimiento, 2015. 39. Tabla 8. Clasificación de los grupos de investigación Universidad Cooperativa de Colombia, convocatoria 2015. 40. Tabla 9. Decrecimiento grupos de investigación universidad cooperativa. 40. Tabla 10. Clasificación grupos de investigación con línea en E.S de la Universidad Cooperativa de Colombia, 2015. 41. Tabla 11. Grupos de investigación con líneas en economía social y solidaria 2017. 44. Tabla 12. Número de grupos por categoría 2017. 45. Tabla 13. Líneas generales de investigación en INDESCO 2017. 51. Tabla 14. Seguimiento a congresos internacionales en economía social y solidaria. 88. 6.

(7) Tabla 15. Acciones a realizar en Indesco 2016-2016. 105. 7.

(8) ANALISIS DE LOS GRUPOS DE INVESTIGACION EN ECONOMIA SOLIDARIA Y LINEAMIENTOS PARA EL AREA DE INVESTIGACION Presentación A principios del año 2013, la Universidad Cooperativa de Colombia aprobó su plan estratégico denominado “Navegando Juntos 2013-2022”, una visión prospectiva para la próxima década. INDESCO, el único instituto de investigación hoy en la universidad y especializado en economía solidaria y cooperativismo, además de ser parte de esta visión y metas institucionales, tiene un importante papel que cumplir, contribuyendo al logró de los objetivos universitarios, como al desarrollo del sector de la economía social y solidaria en el país. Desde el 2013, hemos venido analizando el estado de la investigación y grupos de investigación en economía social y solidaria de la Universidad Cooperativa de Colombia, sugiriendo estrategias para su fortalecimiento y la construcción de una visión compartida, tanto en el instituto, como en la Universidad. El presente documento se ha estructurado en cinco capítulos: 1. Una aproximación al análisis del contexto en que se desenvuelve la economía social y solidaria. 2. Análisis de los grupos de investigación en economía solidaria de la Universidad Cooperativa de Colombia. 3. Líneas de investigación en economía social y solidaria sugeridas por el instituto Indesco. 4. Tendencias internacionales en la investigación de economía social y solidaria. 5. Consideraciones para el fortalecimiento de la investigación y del instituto Indesco. Por tanto, este documento espera la retroalimentación y aportes de diversos académicos e investigadores que contribuya hacer de INDESCO un instituto de investigación de alto reconocimiento nacional e internacional, vinculado y reconocido en la comunidad académica de la economía social y solidaria y la Universidad Cooperativa de Colombia, la institución de educación superior baluarte en este campo, claramente definido en su historia, misión y visión institucional. Esperamos que el presente documento sea de utilidad para los objetivos de la Universidad y el Instituto. Cordialmente; Jarrison Martínez Collazos. Coordinador de investigaciones INDESCO. 8.

(9) CAPITULO I. APROXIMACIONES AL ANALISIS DEL CONTEXTO EN QUE SE DESENVUELVE LA ECONOMIA SOCIAL Y SOLIDARIA Con el propósito de aportar al análisis, planeación y desarrollo del instituto de investigación INDESCO, especialmente su área de investigación, el presente documento parte por considerar elementos del diagnóstico externo, para alcanzar la comprensión del papel que puede cumplir un instituto como Indesco en la Universidad Cooperativa de Colombia, en el sector de la economía social y solidaria y en la sociedad colombiana. Nos referiremos brevemente a seis variables externas; económicas, ambientales, políticas, sociales, las Ciencias Sociales y el sector de la economía social y solidaria. Posteriormente, se abordará el diagnóstico de los grupos de investigación con línea en economía social y solidaria pertenecientes a la Universidad Cooperativa de Colombia. Considerar algunos elementos del entorno en que actúa la universidad y particularmente INDESCO, contribuye a identificar las tendencias y retos que para un instituto de investigación en economía social y solidaria se presentan en el país. Vale recordar que, en el proceso de planeación realizado por la Universidad Cooperativa de Colombia, para la elaboración de su Plan Estratégico “Navegando juntos 2013-2022”, se analizó y ponderó factores que tienen la capacidad de afectar su desarrollo, como los siguientes: Tabla 1. Factores evaluados en el plan estratégico. Las siguientes reflexiones presentan brevemente algunos elementos del contexto y la coyuntura y busca aportar al análisis sobre el papel que puede cumplir el instituto INDESCO en el actual período.. 9.

(10) 1.1. Elementos del entorno económico Una de las principales preocupaciones que se han presentado en los últimos años es sobre el estado de la economía. Después de la crisis financiera generada en el 2008, a pesar de las medidas tomadas para sacar a Europa de la crisis, ésta no ha logrado superarse plenamente. A la parálisis de la economía española, se sumó la caída en economías como la de Francia y Alemania, las cuales enfrentaron serios problemas, sus exportaciones cayeron en mayo del 2013 a su menor nivel. Según La organización de Naciones Unidas, en el 2014 la economía mundial creció de forma moderada y desigual, en un promedio del 2,6%, lastrada aún por las consecuencias de la crisis del 2008, por nuevas crisis geopolíticas como la de Ucrania y el medio oriente. Nuevos elementos han afectado la economía mundial; la crisis de Siria y los migrantes hacia Europa (una de las crisis humanitarias más grandes de la historia), y la preocupación por el terrorismo del llamado Estado Islámico, -ISIS- con los atentados en Francia, Túnez, EEUU y la tensión en varios países de Europa, llevando a incrementar el gasto militar y el conflicto bélico en la región. A finales del 2014 los precios internacionales del petróleo y materias primas cayeron estruendosamente, los países de la OPEP bajaron los precios del crudo en la guerra de mercados que mantienen con los EEUU, quien ha aumentado la producción de petróleo. De un valor del barril que llegó a los 115 dólares en junio del 2014, el precio bajó a 46 dólares. Después de distintos alti-bajos, nuevamente el precio del barril de petróleo ha caído en los mercados internacionales, estando en promedio en 47 dólares en junio del 2017. Los expertos recuerdan que las cifras de desempleo en algunas regiones siguen en niveles históricamente altos y los seres humanos que afrontan una situación de pobreza extrema han alcanzado la cifra de 850 millones de personas, una séptima parte de la población mundial, FAO (2014). El modelo económico genera la concentración de la riqueza y extiende la pobreza. Los nuevos datos de Oxfam (2017) son demoledores; tan sólo 8 personas poseen ya la misma riqueza que 3.600 millones de personas, la mitad más pobre de la humanidad. La súper concentración de riqueza sigue imparable, el crecimiento económico tan sólo está beneficiando a los que más tienen, el resto, la gran mayoría de ciudadanos de todo el mundo y especialmente los sectores más pobres, se están quedando al margen de la reactivación de la economía. Se están presentando profundos cambios en el mundo del trabajo, está cambiando la concepción del trabajo, las formas de trabajar, las formas de organizarnos para realizarlo, el perfil de la fuerza de trabajo, las modalidades de vinculación laboral y los ingresos que se derivan de ello. Con la globalización, los cambios tecnológicos y las nuevas formas de contratación se han reducido los empleos formales incrementándose el desempleo y el empleo informal. Las políticas que trazan los. 10.

(11) gobiernos para estimular o crear nuevos empleos y reformar los sistemas de pensiones y seguridad social no han logrado resolver el problema. En 2015, el desempleo mundial se situó en 197,1 millones de personas, 27 millones más que el nivel anterior a la crisis de 2008. La OIT, en su estudio - Perspectivas sociales y del empleo en el mundo (2016)-, explica que es poco probable que la crisis mundial del empleo se resuelva, por el contrario, se prevé un aumento del desempleo mundial en el 2017. Igualmente, el número de personas en edad de trabajar que no participaban en el mercado de trabajo alcanzo los dos mil millones de personas en el mundo. Con la llamada cuarta revolución industrial que articula las distintas tecnologías en evolución, los expertos anuncian nuevos cambios drásticos en el mundo del trabajo. En el Foro Económico Mundial 2016, realizado Davos (Suiza), Klaus Schwab (2016), advertía que en la próxima década el desarrollo de las industrias impulsadas por el avance de las nuevas tecnologías pondrá en riesgo el 47% de los empleos actuales en países como Estados Unidos; cambiará para siempre la noción de trabajo; “el problema está en que ni los gobiernos ni la sociedad civil serán capaces de paliar los grandes desbarajustes que ocasionará este auténtico maremoto, que tendrá importantes consecuencias económicas, políticas y sociales a nivel mundial”. La reducción del empleo ha dado paso a la necesidad de generar ingresos a través de iniciativas propias. En el mundo la mayoría de personas trabajan en micro empresas o de manera individual, por ejemplo, en Colombia el 99.7% de la estructura empresarial son micro, pequeñas y medianas empresas, se registran cerca de 2.800.000 desempleados y más de siete millones de informales. El desafío que enfrenta la sociedad y el Estado moderno no es solo destinar importantes recursos para la formación y creación de empleos o para subsidiar los desempleados, sino también encontrar nuevos mecanismos que distribuyan los ingresos, fomenten la creación de empresas y asociaciones capaces de asumir con autonomía y libertad la gestión productiva y empresarial de las personas. Con la caída de los precios de las materias primas, la economía colombiana ha sufrido un fuerte impacto. En la última década Colombia incrementó la exploración y explotación petrolera, el petróleo se convirtió en el mayor generador de divisas, responsable del 52% de las exportaciones, del 38% de la inversión extranjera y generó 120 mil puestos de trabajo, con impactos en más de 152 municipios de la geografía nacional. El país entró en una alocada carrera de producción y venta de hidrocarburos y minería, jalado por la demanda de los mercados internacionales, los últimos gobiernos centraron el desarrollo de la economía en la llamada locomotora minero-energético y descuidaron otros sectores de la economía; la industria, la agricultura, el turismo.. 11.

(12) En el pasado Congreso Nacional de industriales ANDI (2015), las críticas al gobierno no se hicieron esperar, el proceso de desindustrialización que ha vivido el país y el golpe de los llamados Tratados de Libre Comercio (TLC), al comercio interno, llevaron a que los industriales hicieran fuertes pronunciamientos en defensa de sus intereses. Estos factores, como otros (evasión fiscal, corrupción etc.) han generado un déficit fiscal que se estima en cerca de 34 billones de pesos para el 2017, el cual pretende subsanarse con nuevas reformas tributarias como la aprobada en diciembre del 2016. La economía colombiana presenta nuevas dificultades en el segundo semestre del 2017, se registra una ralentización con un creciendo a un ritmo del 1.5% y la tasa del desempleo se incrementó del 8.8% al 9.4%, comparada con mayo de 2016, según el Departamento Nacional de Estadísticas DANE (2017). Por su parte, el sector agrario continua con los problemas estructurales; la violencia, la desproporcionada concentración de propiedad sobre la tierra, el cambio climático que en los últimos inviernos y veranos ha arrasado con miles de hectáreas cultivadas y ahora la competencia desleal por los Tratados de Libre Comercio TLC, han puesto en jaque distintos sectores del agro colombiano. Estamos en el marco de un modelo de desarrollo, centrado en la globalización que hace uso intensivo de los recursos naturales al servicio de los mercados internacionales, y cuyos precios están cayendo estruendosamente. (Martínez 2016) 1.2. El factor ambiental Nuestras formas de producir, distribuir y consumir han conducido a la grave crisis ambiental colocando en riesgo la estabilidad del planeta. El cambio climático originado por la actividad industrial y el consumo de combustibles fósiles es un hecho; 200 años quemando carbón, petróleo y gas natural han dado como resultado la liberación de cantidades de dióxido de carbono en la atmosfera, generando una variación catastrófica de la temperatura del planeta. Aunado a ello, el modelo de agricultura sustentado en el uso intensivo de agro-tóxicos y transgénicos está empobreciendo y destruyendo la biodiversidad. La reducción de la diversidad genética causa el empobrecimiento de la dieta alimenticia, amenaza la producción de alimentos y el orden de los ecosistemas. Diversas especies están en riesgo de desaparecer, no solo por el cambio climático, sino también por las formas de producir y consumir que hemos adoptado. En el país se percibe los efectos de este cambio climático, la pasada ola invernal (2012) demostró lo vulnerable que somos, amplias regiones de Colombia se inundaron generando graves pérdidas económicas y sociales, incluso en algunas regiones aún no se realizan las acciones de reconstrucción y mitigación prometidas por el Estado. Para el 2015, en varios municipios el agua escaseó y en pocos años, si no se toman medidas de fondo, se vivirán dificultades para el abastecimiento del líquido. En 12.

(13) departamentos como Casanare, Norte de Bolívar, Atlántico, Sucre murieron miles de especies silvestres y ganado y en la Guajira persiste una crisis humanitaria por falta de agua. En la pasada ola de verano 2016 con el “fenómeno del niño”, el Ministerio del Medio Ambiente, estimó que cerca de 238 municipios del país sufrieron desabastecimiento de agua. Las políticas definidas por el gobierno han agravado la problemática ambiental. Los mega-proyectos aprobados por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales –ANLA- afecta territorios y comunidades. Casos como el páramo de Santurban en Santander, la mega-minería en el Tolima, el páramo de Pisba en Boyacá donde la empresa Usacol obtuvo licencias para explotar carbón, han desatado la inconformidad y conflictos con las comunidades. Otro ejemplo, es el que acontece en el departamento del Meta, donde Ecopetrol y otras empresas petroleras, realizan cerca de 40 estudios en áreas de perforación exploratoria para licenciar, más los que ya licenciados, donde las comunidades han denunciado graves impactos ambientales. El Meta está viviendo una profunda transformación en su economía, población, infraestructura. Para hacer frente a esta crisis ambiental, es necesario abordar las causas estructurales de la problemática. No será posible salir del caos climático si no se proponen soluciones de fondo y se cuestiona la inacción de gobiernos subordinados a transnacionales contaminadoras y destructoras de la biodiversidad, si no se cuestionan los fundamentos del modelo económico que, en función de la productividad, los mercados y un consumismo descontrolado arrasa con las riquezas naturales y el medio ambiente. Como escribe Naomi Klein (2014); “Así que no puedo dejar de preguntarme: ¿qué diablos nos pasa? ¿Qué es lo que realmente nos impide apagar el fuego que amenaza con arrasar nuestra casa colectiva?, en mi opinión la respuesta a esa pregunta es mucho más simple de lo que nos han hecho creer. No hemos hecho las cosas necesarias para reducir las emisiones porque todas esas cosas entran en un conflicto de base con el capitalismo desregulado, la ideología imperante durante todo el periodo en el que hemos estado esforzándonos por hallar una salida a esta crisis. Estamos atascados porque las acciones que nos ofrecerían las mejores posibilidades de eludir la catástrofe –y que beneficiarían a la inmensa mayoría de la población humana– son sumamente amenazadoras para una elite minoritaria que mantiene un particular dominio sobre nuestra economía, nuestro proceso político y la mayoría de nuestros principales medios de comunicación” (pág. 33).. 13.

(14) En diciembre de 2015, en la Cumbre Mundial del cambio climático realizada en Paris –-Francia-, representantes de 195 países firmaron el histórico acuerdo global para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, todos los países deberán limitar sus emisiones. El gobierno colombiano anuncio su compromiso de reducir las emisiones nacionales en un 20%. Dos años después, con los cambios de gobierno, especialmente en los países desarrollados, los “negacionistas” de la crisis ambiental encabezados por Donald Trump, han anunciado su retiro de los acuerdos de París; la vida en el planeta sigue en riesgo, nos conducimos al abismo ambiental. 1.3. El factor político Tres factores en lo político se destacan en este período; el ser un año electoral, donde las fuerzas políticas se preparan para el cambio de gobierno, tanto en el legislativo, como las elecciones presidenciales en mayo de 2018; la firma de un acuerdo de paz que ha conducido a la desmovilización de la guerrilla más antigua de Colombia y el conocimiento de graves hechos de corrupción en las instituciones públicas en los diferentes niveles del Estado. En medio de una profunda polarización frente al tema de la paz, las fuerzas políticas y sociales se preparan para la disputa por el poder político, tanto en las elecciones de Congreso de la República que se realizarán en marzo de 2018 y de Presidencia de la República en mayo del mismo año. Tres temas emergen en la agenda del debate político; el cumplimiento del acuerdo de paz, o su modificación; los graves problemas de corrupción que han aflorado y las alternativas de solución a las problemáticas sociales y económicas que requiere el país. Firmado el acuerdo de paz en noviembre de 2016 y cumplido el cronograma establecido, siete meses después (el pasado 27 de junio), las FARC han entregado las armas y desaparecido como organización guerrillera. El país enfrenta ahora el reto de agilizar la implementación del acuerdo de paz en todos sus componentes, situación de alta dificultad por las fragmentación y debilitamiento de las coaliciones políticas que se habían configurado y hacían posible la mayoría en el Congreso de la República, para la implementación normativa del acuerdo. Vale recordar que “El Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, estableció un conjunto de compromisos en aspectos como: 1. Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral. 2. Participación política: Apertura democrática para construir la paz. 3. Fin del Conflicto. 4. Solución al Problema de las Drogas Ilícitas. 5. Acuerdo sobre las Víctimas del Conflicto. 6. Implementación, verificación y refrendación.. 14.

(15) De manera particular, habiendo sido la ruralidad colombiana el principal escenario del conflicto armado y su población la más afectada, el Acuerdo de Paz establece una Reforma Rural Integral –RRI-, la cual reconoce y asume el desarrollo de las diversas economías existentes en la ruralidad colombiana y de las organizaciones que las comunidades han creado para buscar su bienestar. Al analizar los seis puntos del Acuerdo y especialmente la Reforma Rural Integral –RRI-, se encuentra que la economía social y solidaria, como el fortalecimiento de las capacidades organizativas de las comunidades, son elementos estructurales en todo el Acuerdo de Paz. Por tanto, se hace necesario interpretar el papel de la economía social y solidaria y sus organizaciones de manera integral e identificar los compromisos que se derivan hacia este sector. Aunque la corrupción no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de este gobierno, se han conocido graves hechos de corrupción en distintas instituciones, entre otros; el desfalco en la DIAN, el asesinato de funcionarios por mafias que tienen atenazado el control fiscal; el caso de la Agencia Nacional de Estupefacientes -ANE-, las redes de corrupción en el INCODER en la compra y asignación de predios, las “chuzadas” de la inteligencia militar que interceptaba al propio Presidente. De este panorama no se salvaron ni los órganos de justicia y control; el escándalo de las pensiones compromete varios magistrados, el clientelismo en la procuraduría, los escándalos en las altas cortes por viáticos y pasantías. En los últimos meses graves escándalos han sacudido el país, el caso de la financiación de las campañas políticas por la multinacional odebrecht, los sobre costos en la construcción de la refinería –REFICAR- y recientemente la detención y extradición del fiscal delegado “anticorrupción”, por sus relaciones con narcotraficantes. El estudio de la ONG Transparencia Internacional (2014), manifiesta que el 56% de los colombianos creen que en los dos últimos años la corrupción en el sector publico aumento, buena parte admiten que ha pagado sobornos y que son necesarios los contactos en el sector público para agilizar los procesos. El 62% considera que la corrupción es un problema “muy grave” en el sector público, a esto se suma que 6 de cada 10 personas considera que el gobierno ha realizado pocas acciones para combatirla. Para los colombianos las entidades más corruptas son los partidos políticos (61%), el Congreso de la República (57%), cuya mala calificación está por encima del promedio mundial. 1.4. Factores sociales y culturales Los anteriores elementos económicos, ambientales y políticos están generando diversos conflictos sociales. Los ciudadanos reclaman derechos y solución a problemas históricamente represados. Un ejemplo de ello, son los recientes paros en territorios como el Choco, Buenaventura, el conflicto por presupuesto para la educación, las protestas y consultas ciudadanas que en diversos municipios han dicho no a la explotación minero-energética.. 15.

(16) La salud sigue siendo un enfermo terminal, los hospitales públicos están en quiebra, las IPS generan trabas para atender los pacientes y varias EPS fueron intervenidas y liquidadas, pues no presentan cuentas claras en la administración de los recursos públicos. El gobierno líquido a SALUCOOP la EPS más grande del país y perteneciente a un grupo cooperativo y recientemente vendió CAFESALUD, la EPS a la que se trasladaron los ocho millones de usuarios de la anterior entidad liquidada. Los mayores conflictos sociales están surgiendo en el campo ambiental y rural. La ciudadanía se expresa frente a la mencionada loco-motora minero-energética, en varios municipios (Cajamarca, Cubarral, Tauramena) las consultas ciudadanas han votado negativamente frente a las concesiones para la explotación de recursos mineros o energéticos. Se estima que cerca de 40 municipios en el país han solicitado consultas ciudadanas para determinar la explotación de recursos naturales y en algunas ciudades avanzan procesos de revocatoria de gobernantes locales. Se han incrementado problemáticas sociales en aspectos como el espacio público, la movilidad y la delincuencia. En Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla se enfrentan nuevamente problemas como la ocupación del espacio público, copado por la informalidad y los vendedores ambulantes. La problemática de la movilidad también se ha acentuado, ahora no solo es la crisis por la carencia y mal estado de las vías públicas, sino la incapacidad de los sistemas de transporte desbordados por la demanda. En diversas ciudades se ha incrementado la inseguridad; Cali, Medellín, Barranquilla viven el recrudecimiento de la violencia en comunas donde pandillas o “combos” se disputan el control del micro-tráfico, el boleto extorsivo, el asalto a pequeños negocios, controlando el territorio e impidiendo la presencia de los cuerpos de seguridad del Estado. Las instituciones públicas atenazadas por la corrupción e intereses particulares han debilitado el sistema democrático. La sociedad civil y sus organizaciones afectadas por una cultura individualista ha llevado a la despreocupación por lo público, a la no participación de los ciudadanos en los propósitos colectivos. La pregunta que se hiciera el politólogo Norberto Bobbio (1984), adquiere relevancia; ¿Es posible un Estado democrático en medio de una sociedad antidemocrática? La sobrevivencia de unas instituciones democráticas demanda la democratización del conjunto de la vida social, política y económica, el fortalecimiento y ampliación de los espacios de participación y decisión de los ciudadanos, democratizar las instituciones públicas y las estructuras sociales. Se requiere una ciudadanía activa y participante, pero esta ciudadanía no se improvisa ni está dada, implica un proceso de aprendizaje individual y colectivo. Adquirir una conciencia ciudadana se relaciona directamente con la politización de las personas, implica interactuar en la esfera pública, se requieren “profesionales con criterios políticos”.. 16.

(17) Posiblemente, en el actual escenario de “pos-acuerdo”, se incrementarán ciertos conflictos sociales, que en el pasado fueron estigmatizados bajo el argumento de estar “infiltrados” por grupos subversivos. La sociedad colombiana esta ante el reto de saber resolver sus conflictos sociales de manera pacífica, fortalecer las instituciones democráticas y la participación de la ciudadanía, en muchos casos escéptica e indiferente frente a lo público. Se requiere una amplia pedagogía para la resolución pacífica de los conflictos que evite dar al traste con los logros alcanzados en materia de paz. En este contexto se desenvuelve la economía social o solidaria y sus organizaciones, situación que afecta o favorece su desarrollo, pues ellas y sus asociados interactúan en la vida económica, comparten o se ven afectados por las decisiones políticas, viven o padecen los problemas sociales y ambientales, construyen una cultura de la que hacen parte. Un error conceptual es pretender desarrollar otras prácticas económicas y organizaciones sociales como si estuvieran al margen del contexto en que viven, cuando precisamente en muchas ocasiones son una respuesta a dichas problemática o tienen que resistir para no perecer. 1.5. Factor las Ciencias Sociales y el cambio de paradigma. Es indudable que vivimos tiempos complejos, está cambiando nuestra forma de vivir, nuestros valores, las estructuras sociales, el entorno ambiental, la economía, las tecnologías que usamos. Al mismo tiempo, vivimos una compleja crisis económica, social, ambiental, política, ética. Lo que está ocurriendo, han generado también cambios en el conocimiento y en las ciencias que lo representa. Desde mediados de la década de los setenta del siglo XX, especialmente las Ciencias Sociales se encuentran atravesando por lo que el sociólogo inglés Anthony Giddens (1994) ha denominado un periodo de “crisis estable”. Al final del siglo se produjo cierto desencanto con la idea moderna de Ciencia Social, lo cual parece estar relacionado con la llamada “crisis de la representación”, fin de los meta-relatos, quiebre de paradigmas, agotamiento de los mapas cognitivos. De Sousa Santos (2012) señala que estamos viviendo un periodo de revolución científica que se inició con Einstein y no se sabe cuándo acabará. Estamos en el fin de un ciclo de hegemonía de un cierto orden científico. Para Santos (2012), el modelo de racionalidad que preside la ciencia moderna se constituyó a partir de la revolución científica del siglo XVI con el dominio de las Ciencias Naturales, extendiéndose a las nacientes Ciencias Sociales en el siglo XIX. A partir de entonces, puede hablarse de un modelo global de racionalidad científica que admite variedad interna pero que se distingue y defiende de otras formas de conocimiento aparentemente no “científico”, especialmente el sentido común y las llamadas humanidades. Siendo un modelo global, la racionalidad científica que se impuso se convirtió en un. 17.

(18) modelo totalitario, en la medida en que niega el carácter racional a todas las formas de conocimiento que no se orientaran por sus principios epistemológicos y sus reglas metodológicas; El privilegio epistemológico que la ciencia moderna se concede a sí misma es, pues, el resultado de la destrucción de todos los conocimientos alternativos que podrían venir a enjuiciar ese privilegio. En otras palabras, el privilegio epistemológico de la ciencia moderna es producto de un epistemicidio. La destrucción del conocimiento no es un artefacto epistemológico sin consecuencias, sino que implica la destrucción de prácticas sociales y la descalificación de agentes sociales que operan de acuerdo con el conocimiento enjuiciado. (Sousa 2009, Pág. 81) Una de las llamadas Ciencias Sociales que mayor expresa esta crisis es la economía, la más totalitaria y positivista de todas las ciencias sociales, (Max-Neef 2012). La alta concentración de la riqueza en el mundo, las permanentes crisis económicas como el agravamiento de la crisis ambiental, producto de nuestras formas de producir y consumir, ha generado un sismo particularmente en la teoría económica. Ya desde los años ochenta Benjamín Ward (1983), se hacia la pregunta ¿Que le ocurre a la teoría económica?, según Ward el sofisticado mecanismo analítico de la teoría económica solo sirve para resolver “puzzles” menores, pero es incapaz de hacer frente a la mayoría de los problemas más importantes de nuestro tiempo. El debate conceptual sobre la teoría económica hegemónica y el modelo de desarrollo actual, se ha incrementado. Los aportes de Klar Polany (1944) de una economía plural, son retomados por diversos autores, economistas como Rifkin (2011), Piketty (2013), Stiglitz (2012). Basu (2011), Ostrom (2000), Sedlacek (2009), entre otros, aportan elementos para comprender la economía y la que está emergiendo. En el campo de la ciencia moderna el conocimiento avanza por la especialización, el conocimiento es tanto más riguroso cuando más restrictivo el objeto en el que incide. El conocimiento es hoy reconocido por la excesiva parcelación y disciplinarización del saber científico. En el paradigma emergente el conocimiento tiene como horizonte la totalidad universal, pero siendo total es también local, se constituye alrededor de temas que son adoptados por grupos sociales concretos con proyectos de vida locales, la fragmentación posmoderna no es disciplinar y si temática. Santos (2007).. La sociedad humana es compleja de manera que es imposible tratar de estudiarla y comprenderla desde un solo tipo de saber y desde una única metodología. Cada ciencia abarca un campo de esa. 18.

(19) realidad, por tanto, hay que tener las puertas abiertas al intercambio y al préstamo. Como expresa Edgar Morín (1995), no existe líneas marcadas con precisión para delimitar los campos del saber, hay una zona donde los saberes se integran y complementan. Por consiguiente, se impone los planteamientos trans-disciplinarios, entendiendo por ello, la integración de las diferentes ciencias en un objeto de conocimiento común. Un conocimiento así se constituye a partir de una pluralidad metodológica, requiere de la solidaridad del conocimiento. “Si tenemos sentido de la complejidad tenemos sentido de la solidaridad. Más aun, tenemos sentido del carácter multidimensional de toda la realidad. La conciencia de la multi-dimensionalidad nos lleva a la idea de que toda visión unidimensional, toda visión especializada, parcial, es pobre, es necesario que sea religada a otras dimensiones” (Morín; pág. 101) Comprender los cambios que están aconteciendo en la sociedad, no es posible sino nos nutrimos de los nuevas miradas y consideraciones de las diversas Ciencias Sociales, sino se revisa el conocimiento que estamos enseñando en las instituciones educativas.. 1.6. Factor; la economía social y solidaria y las organizaciones solidarias Cada vez resulta más evidente que necesitamos un nuevo “relato” económico que nos transporte a un futuro más equitativo y sustentable. Ante la crisis global que vive la sociedad moderna, el mundo dirige su mirada hacia la solidaridad humana; hacia formas de hacer economía que permitan una distribución más equitativa de la riqueza y la propiedad; una relación respetuosa con la naturaleza y contribuya a la participación de la sociedad civil en lo público, el fortaleciendo de la cohesión social y de los sistemas democráticos. En lo económico, la solidaridad se extiende por todos los eslabones del ciclo económico (producción, distribución, finanzas, consumo y acumulación), surgiendo nuevas formas de realizarla. En la producción y prestación de servicios, los trabajadores demandan un trabajo digno y salarios justos, millones de personas se organizan en pequeñas unidades productivas y de servicios para realizar el trabajo y generar ingresos, otras aportan voluntariamente horas de trabajo a una causa social; surgen “bancos de tiempo” donde se intercambian conocimiento y trabajo. En la producción agraria, el mundo reconoce la importancia de la agricultura familiar, rescata saberes y practicas ancestrales de comunidades y demanda producir ambiental y socialmente responsable. En el comercio, los movimientos sociales promueven un Comercio Justo, (precio justo al productor, margen justo al intermediario, precio justo al consumidor), los grupos de consumo colaborativo, ferias de trueque,. 19.

(20) compras institucionales responsables, invitan a un consumo consciente y solidario. En las finanzas, los ciudadanos demandan a los bancos explicaciones de que hacen con su dinero, surgen mecanismos propios de financiación como cooperativas, fondos auto-gestionados y monedas alternativas. El software de código abierto le disputa a las multinacionales el acceso libre al conocimiento y las plataformas en la web crean nuevas formas de articular la oferta y la demanda generando comunidades mundiales de consumidores que todavía no logramos comprender. Nuevas formas de organización humana están surgiendo, en red, horizontales, articulando la diversidad y pluralidad de sus expresiones. Las economías alternativas están planteando un profundo debate a la práctica y teoría económica imperante, resaltando que los actos económicos de los seres humanos no sólo están motivados por el lucro, el interés individual y la “mano invisible” del mercado. Es evidente que existen otras economías que motivadas por valores éticos actúa en la vida social, no son un discurso o una simple forma de organización, son un hecho socio-económico que se expresa en millones de personas y experiencias. Las prácticas y organizaciones de la llamada economía social y solidaria en Colombia se han desarrollado desde las comunidades originarias que poblaron estos territorios, en su versión moderna a través de los modelos organizativos cooperativos y de la mutualidad, heredados de la influencia europea, inicia su desarrollo a finales del siglo XIX y principios del XX. (Martínez 2015) A lo largo del siglo XX, en Colombia predominó el impulso del cooperativismo, logrando la definición de políticas, normas e instituciones para su fomento y supervisión. Es a principios de los años ochenta donde aparece el concepto de economía solidaria y el reconocimiento a otras organizaciones pertenecientes a este sector, perspectiva que se consolidará en la década de los noventa con la nueva Constitución Nacional. La solidaridad, la economía solidaria y las organizaciones solidarias, encuentran pleno respaldo en la carta constitucional, como se desprende de lo dispuesto en el Preámbulo y artículos 1, 38, 51, 57, 58, 60, 63, 64, 103, 189-24-26, 333, produciéndose posteriores desarrollos normativos e institucionales como la Ley 454 de 1998, por medio de la cual se define la economía solidaria, se determinan los principios, fines y características de sus organizaciones y las instituciones para su fomento, fortalecimiento, supervisión y control. Sin embargo, el paradigma del pensamiento económico neoliberal se impuso en todas las esferas de la sociedad, se vendió la idea de un solo tipo de economía; de mercado, competitiva, globalizada. A pesar que la Constitución Nacional y la ley 454 de 1998, reconocen las diversas prácticas económicas solidarias y la pluralidad de organizaciones que la realizan, en el país se fue institucionalizando un paradigma conceptual que define la economía solidaria a partir de ciertas formas asociativas. 20.

(21) reconocidas jurídicamente (cooperativas, fondos y mutuales), lo que podríamos llamar una definición “formal” y no por las prácticas económicas que realizan las personas, es decir, una definición “sustantiva”. Definir la economía solidaria solo a través de organizaciones jurídicamente reconocidas, implica, en esencia, reconocer un solo tipo de economía, evade el cuestionamiento al modelo económico hegemónico y distorsiona la responsabilidad del Estado democrático de dar igual garantías a las otras economías existentes en la sociedad que buscan el bienestar de las personas. Tal visión ha tenido amplias implicaciones; en primer lugar, ha contribuido a desconocer las diversas prácticas económicas solidarias que realizan personas, comunidades y organizaciones, impidiendo medir el impacto real que tiene la solidaridad en la vida económica y social del país. Se olvidó la posibilidad de promover y realizar actos económicos solidarios desde el ciudadano, esté o no organizado en una estructura particular, (pues la sociedad misma es ya una macro-estructura), de un individuo que puede ser consciente de sus actos económicos y apoya relaciones solidarias en los distintos eslabones del ciclo económico. En segundo lugar, ha contribuido a fragmentar las organizaciones de la sociedad civil que buscan alternativas para el desarrollo, en un debate, todavía presente, de a quien se le reconoce como parte de la economía solidaria, a partir de si está organizado en cierto tipo de entidad (cooperativas, fondos y mutuales), excluyendo organizaciones sin ánimo de lucro que realizan actividades económicas solidarias. Lo anterior, no desconoce el aporte histórico que el cooperativismo y otras organizaciones han cumplido, nos invita a comprender que las organizaciones, como la sociedad, son históricas, cambiantes, surgen y se desarrollan nuevas formas de organización que hoy buscan un modelo económico más incluyente, justo y ambientalmente responsable. En tercer lugar, ha propiciado en instituciones del Estado una visión instrumental, la economía solidaria es vista como un conjunto de organizaciones que contribuyen a resolver la exclusión de los más pobres, es decir, las llamadas “fallas del mercado”, y no como un poderoso instrumento para el desarrollo. Mientras tanto, el modelo solidario es excluido de las macro políticas económicas y sociales, donde el modelo lucrativo es hegemónico. Lo anterior, ha marcado el tipo de políticas públicas, normas, e instituciones definidas hacia este sector, generando políticas “mutiladas” que se reducen a un raquítico fomento y una exacerbación de la regulación y control sobre las organizaciones imponiéndoles normas de control propias del sector privado lucrativo. La asociatividad solidaria está siendo asfixiada y desestimulada, diversas normas entraban y encarecen los procesos asociativos, graban tributariamente las iniciativas populares impidiéndoles consolidarse. Han sido permanentes las tentativas del Ministerio de Hacienda de eliminar los estímulos tributarios que tienen las entidades sin ánimo de lucro, la generación de regulaciones que impiden o excluyen las organizaciones solidarias de ciertos mercados y de la contratación pública; la desarticulación entre las políticas de fomento y las de supervisión y control.. 21.

(22) El desconocimiento de la importancia de la solidaridad y la economía social y solidaria en la sociedad, lleva a ver y medir las organizaciones que la ejercen con los mismos parámetros del modelo económico y empresarial privado lucrativo. Se asimila las políticas para la economía solidaria con las definidas para las micro, pequeñas y medianas empresas –mipymes-, lo que ha llevado a considerar que si la política pública, los instrumentos de fomento y de regulación para el sector empresarial de – mipymes- están definidos, no tiene sentido una política especial de fomento, fortalecimiento y protección para el sector de economía social y solidaria. Al tiempo, se presenta directivas que han debilitado la institucionalidad pública constituida para el fomento de este sector. A pesar de lo anterior, personas, comunidades y organizaciones buscan alternativas para contribuir al desarrollo de una sociedad más incluyente, sostenible y democrática. Son múltiples las experiencias de formas asociativas y de propiedad fundamentadas en principios de cooperación, solidaridad y no lucro. En el país se reconoce la amplitud y diversidad del sector solidario; miles de pequeñas cooperativas, fondos de trabajadores, Mutuales, asociaciones de distinta índole, organizaciones agrarias, comunitarias y comunales, fundaciones, corporaciones, y prácticas en las comunidades haciendo cooperación y solidaridad. Al analizar el estado actual de la asociatividad solidaria en Colombia, puede decirse que existen diversas organizaciones que realizan actividades económicas con principios solidarios, varias de las cuales han alcanzado reconocimiento jurídico y un importante desarrollo: COOPERATIVAS (en sus formas, financieras, de ahorro y crédito, aporte y crédito, multi-activas, pre-cooperativa, de trabajo asociado), Asociaciones Mutuales, Fondos de Empleados, Juntas de Acción Comunal, Cabildos Indígenas, Consejos Comunitarios, organizaciones populares de vivienda, OPV, medios comunitarios. Las organizaciones del voluntariado registran la participación de 700 mil personas que aportan tiempo, trabajo, recursos o conocimientos a una causa social; cientos de sindicatos defienden los derechos de los trabajadores; las asociaciones agrarias agrupan miles de familias agricultoras; fundaciones, corporaciones y asociaciones transfieren servicios sociales a comunidades donde el Estado no llega, promoviendo la cooperación y la solidaridad; miles de pequeños emprendimientos se dan en las comunidades sin estar formalizados jurídicamente. En general, las llamadas entidades sin ánimo de lucro, constituyen un importante tejido social, según el Registro Único Empresarial y Social –RUES- de las Cámaras de Comercio, a marzo de 2017 se encontraban con matricula activa, cerca de 199.173 entidades sin ánimo de lucro. Esto sin contar otras organizaciones cuyo registro no se realiza ante las Cámaras de Comercio (JAC, entidades étnicas, sindicatos, otros).. 22.

(23) tabla 2. Entidades sin ánimo de lucro con matricula activa marzo 2017 TIPO DE ORGANIZACIÓN. # ORGANIZACIONES. Entidades de naturaleza cooperativa. 23.104. Fondos de empleados. 1.439. Asociaciones mutuales. 682. Instituciones auxiliares del cooperativismo. 54. Asociaciones agropecuarias y campesinas. 7.675. Corporaciones. 25.040. Fundaciones. 41.912. Las demás organizaciones civiles. 99.267. TOTAL. 199.173. Fuente: CONFECAMARAS-RUES. Cálculos UAEOS - Grupo de Planeación y Estadística. Para el caso particular de las Cooperativas, fondos de empleados y Asociaciones mutuales, (entidades que reportan a la superintendencia de economía solidaria – SUPERSOLIDARIA-), de acuerdo con la información suministrada al organismo de supervisión y control, estas organizaciones, cerraron el 2014 con un total de 6.008 entidades, 27,5% menos que en 2013. Según la Confederación de Cooperativas CONFECOOP (2015) de las 6.008 entidades, 4.088 correspondieron a cooperativas (68,0% del total), 1.713 a fondos de empleados (28,5% del total) y 207 a asociaciones mutuales (3,4% del total). Estas Organizaciones contaban con cerca de 7.026.021 personas asociadas en 2014, 5.823.347 estuvieron vinculadas a cooperativas (82,9% del total), 1.015.087 a fondos de empleados (14,4% del total) y 187.587 a asociaciones mutuales (2,7% del total).. 23.

(24) Fuente; graficas Confecoop, desempeño sector cooperativo colombiano 2014. Fuente; graficas Confecoop, desempeño sector cooperativo colombiano 2014 De otra parte, en la sociedad colombiana existe una organización comunitaria constituida a partir de los vínculos de vecindad, las Juntas de Acción Comunal –JAC-. En abril de 2016 fueron electas democráticamente en todo el país las Juntas Comunales, el Ministerio del Interior reportó la elección de cerca de 70.000 JAC, de las cuales más del 60% están en la ruralidad colombiana. Las JAC han contribuido a construir la infraestructura del país (la escuela, el puente, la carretera etc.), administran acueductos comunitarios, sistemas de riego, infraestructuras de servicios sociales, desarrollan. 24.

(25) proyectos productivos con las comunidades y en su marco normativo sus emprendimientos económicos son considerados parte de la economía social y solidaria, como lo establece la ley 743 de 2002, y su decreto reglamentario 2350 de 2003, en sus artículos 28, 29, 30, orientando constituir comisiones empresariales, empresas comunales y proyectos productivos. Vale mencionar que en el país también existe un sistema de radio difusión sonora y televisión constituida por entidades públicas, lucrativas y comunitarias, en las cuales participan organizaciones sin ánimo de lucro y comunidades organizadas. En la actualidad, cerca de 560 emisoras comunitarias llegan a más de 10 millones de colombianos principalmente población rural. La radio sigue siendo el principal medio de comunicación de la población rural, siendo un instrumento valioso para su formación ciudadana, asistencia técnica y articulación económica. Por ser entidades sin fines de lucro, prestar un servicio social y realizar actividades económicas para su autogestión y sostenimiento, las emisoras y canales comunitarios deben ser considerados parte de una economía social y solidaria. En general, diversas personas jurídicas sin ánimo de lucro, realizan actividades económicas o de apoyo a la economía social y solidaria, por ejemplo; las llamadas “instituciones auxiliares de la economía solidaria” (la Universidad Cooperativa de Colombia, surgió y se define como una entidad auxiliar de la economía solidaria), actúan bajo personas jurídicas como fundaciones, corporaciones, asociaciones. Por tanto, el factor diferenciador de quien pertenece al campo de la economía social y solidaria, podría establecerse, como se ha venido resolviendo en otros países, a partir de; 1. Son entidades reconocidas bajo el régimen del sin ánimo de lucro. 2. En su objeto social establecen claramente el desarrollo de actividades económicas o de apoyo a la economía social y solidaria. 3. En el caso colombiano, se acogen a los principios fines y características establecidas en la ley 454 de 1998. A pesar de su importancia el sector solidario en Colombia, presenta diversas problemáticas y dificultades. Estamos frente a un conjunto de organizaciones y expresiones de la solidaridad económica y social fragmentadas, dispersas, en muchos casos con identidades que separan y refuerzan las diferencias no las coincidencias. Son cabos sueltos, teniendo los elementos para la dinamización de actores sociales que contribuyen a la construcción de un modelo de desarrollo más incluyente y sustentable. Es preocupante el debilitamiento especialmente del sector cooperativo. A pesar de los avances obtenidos, siguen presentándose situaciones que afectan su imagen. La crisis del Cooperativismo de Trabajo Asociado, las situaciones presentadas en el sector salud que involucro al principal grupo empresarial cooperativo y la nueva situación que se presenta con cooperativas de ahorro y crédito, atentan contra la imagen del cooperativismo, generando su estigmatización social.. 25.

(26) Después de la crisis financiera de los 90, el gobierno promovió medidas de reactivación económica como la reforma laboral y la restructuración del Estado. En este contexto se crearon exponencialmente “Cooperativas de Trabajo Asociado –CTA-”, generándose una desvirtuación del modelo cooperativo y su uso indebido por parte de empresarios para evadir responsabilidades fiscales y laborales. Posteriormente, el gobierno nacional tomó medidas confrontando la intermediación laboral y forzando la liquidación de cientos de esta Cooperativas. En el 2007 aparecían registradas en Cámaras de Comercio 12.300 CTA, para el 2010 solo se actualizaron 4.350 CTA. En la actualidad la Supersolidaria (2017), reporta la existencia de 2.088 CTA registradas en el año 2014. Los resultados son evidentes, el modelo de CTA fue estigmatizado y los empresarios migraron a otras formas jurídicas para hacer intermediación laboral, como las sociedades Anónimas Simplificas S.A.S, o las Empresas de contratación temporal. La estigmatización al cooperativismo persiste y ahora aparece un nuevo peligro, el caso de falsas cooperativas de ahorro y crédito que están haciendo intermediación financiera. El problema es que con las medidas regulatorias que planea el gobierno pueden ocasionar una situación similar que con las CTA. Esta problemática no es posible enfrentarla solo desde el aislamiento y medidas regulatorias, se requiere un mayor diálogo del sector cooperativo con la sociedad, con las comunidades que permita demostrar sus bondades y diferenciarlo de quienes están distorsionando el verdadero cooperativismo. Por otra parte, el sector de los fondos de empleados se mantiene básicamente dedicado a la actividad financiera y en el estrecho marco de asociados con vínculo laboral directo, a pesar de la modificación de su decreto reglamentario 1481 DE 1989, a través del decreto ley 1391 de 2010 que permite ampliar su base de asociados. Este es un sector con poca participación con el resto del movimiento solidario. Las organizaciones mutuales, presentan una gran debilidad, a pesar de ser una de las formas asociativas solidarias más antiguas, pues tenemos registros de su existencia desde mediados del siglo XIX, actualmente es uno de los modelos asociativos más desconocidos por la sociedad colombiana, su presencia mayoritaria se encuentra en regiones como Antioquia y Bogotá y no se producen cambios sustanciales en su dirigencia y actividades que estimulen su crecimiento y desarrollo como modelo organizativo solidario.. Los problemas del agro colombiano, debilitaron inmensamente su tejido social. Las organizaciones sociales existentes en la ruralidad se vieron expuestas al asesinato o desplazamiento de sus líderes y asociado, cerca de (8) millones de colombianos fueron desplazados por el conflicto armado; al asedio o cooptación por los grupos armados ilegales y a la marginalidad y atraso del campo colombiano. A pesar de la presencia de asociaciones de productores, empresas comunitarias, el campo colombiano. 26.

(27) presenta un débil capital social. Según el Tercer Censo Nacional Agropecuario (2014) el 73,6% de las personas consultadas declaró no pertenecer a ninguna asociación. El 0,2% dijo pertenecer a un centro de investigación; el 1,2% a un gremio; el 6,2% a cooperativas; el 6,8% asociaciones y el 11.9% a organizaciones comunitarias. Es evidente que organizaciones como las Asociaciones Mutuales y Fondos de Empleados no existen en la ruralidad colombiana y el cooperativismo rural, tiene un limitado desarrollo. En la ruralidad colombiana predominan formas asociativas como; asociaciones campesinas, organizaciones comunitarias, cabildos indígenas, Juntas de Acción Comunal. En materia de las políticas públicas para el sector, el actual gobierno no ha implementado políticas claras que den cumplimiento al mandato constitucional de fomento, fortalecimiento y protección de las formas asociativas y solidarias de propiedad (C.N Artículo 58). Diversas normas y medidas apuntan a una regulación de las organizaciones del sector solidario asumiéndolo en el marco del modelo empresarial privado lucrativo, En diversas acciones se manifiestan posturas duales por parte de las entidades públicas, por ejemplo; mientras distintas instituciones intentan motivar el desarrollo de las formas asociativas solidaria, los organismos de control aplican al sector cooperativo y solidario normas del sector privado lucrativo, lo cual desconoce las especificidades de la economía solidaria. Se ha presentado un paulatino desmonte de la institucionalidad destinada al fomento y fortalecimiento de este sector, la transformación del Departamento Administrativo Nacional de la Economía Solidaria –DANSOCIAL- en una Unidad Administrativa adscrita al Ministerio de Trabajo, demostró que la institución perdió capacidad de definición e implementación de políticas. Por su parte, el Ministerio de Trabajo responsable de asumir el direccionamiento de las mismas, todavía no asume esta tarea y el sector sigue siendo un elemento marginal en sus políticas. Al evaluar la situación del sector solidario en su conjunto, si bien se reconoce las dificultades que se presentan, también hay que señalar el surgimiento de nuevas experiencias y emprendimientos comunitarios. Hay una dinámica de experiencias de mancomunidad que pone a prueba nuestra capacidad de interpretar el entorno, dar respuestas acertadas e innovar en nuestras experiencias y prácticas. CAPITULO II ANÁLISIS DE LOS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN CON LÍNEA DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA EN LA UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA. La generación de conocimiento sobre economía social y solidaria se realiza en la universidad, principalmente a través de los grupos de investigación que tienen esta línea investigativa. Este análisis toma como fuentes de información el diagnóstico realizado por Indesco en mayo de 2013, los. 27.

(28) resultados de la convocatoria 640 de Colciencias publicados en 2014, resultados de la convocatoria 693 publicados a principios de 2015, un sondeo realizado en octubre 2016 por Indesco, y un nuevo sondeo realizado en mayo del 2017, antes de la nueva medición de grupos de investigación que realizará Colciencias a finalizar el presente año. 2.1. ANÁLISIS DE LOS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA 2013 En mayo de 2013, Indesco realizó un diagnóstico sobre los grupos de investigación de la Universidad Cooperativa de Colombia que tenían líneas de investigación en temas de la economía social y solidaria y sobre el perfil de sus investigadores. Este diagnóstico mostró un conjunto de variables y tendencias, por lo que se considera necesario tenerlo como línea base. En dicho año, se identificaron 31 grupos de investigación, los cuales se clasificaron en: (14) visibles en Colciencias y especializados en economía solidaria; (9) visibles en Colciencias con línea de investigación en economía solidaria y (7) en proceso de certificación en la universidad, ellos fueron: Tabla No. 3. Grupos de investigación con línea en economía solidaria 2013. Sede Apartado. grupos en economía. grupos con línea en economía. solidaria visibles en. solidaria visibles en. Colciencias. Colciencias. en proceso de formación. Cisot. Arauca Barrancabermeja. grupos en economía solidaria. Arauca solidaria visión empresarial visión solidaria indesco Invescoop. Bogotá. Cifad arte solidario buscar-1 Mercar. Bucaramanga. Cali Cartago Espinal. organizaciones de economía solidaria Oikos grupo solidarios derecho constitucional Jacecaf. 28.

(29) Ibagué. valores solidarios. Medellín. Gies. Montería. Gipes Agora solidario. Neiva. visionarios Psico-saberes Giceac la minga. Pasto. potencial sináptico Pereira Popayán. Giessec Giapryd universidad y contexto. Quibdó Santa Marta Villavicencio. Total de sedes 18. grupo de economía solidaria cultura y sociedad solidaria factor c Solidum 18 grupos. 7 grupos. 6 grupos. Fuente; propia a partir de encuesta realizada 2013 El primer elemento a destacar es que, para este año, todavía se registran grupos de investigación cuyas líneas de investigación se centraban en temas del cooperativismo o la llamada economía solidaria y se tenía presencia en todas las 18 sedes de la Universidad Cooperativa de Colombia.. 2.1.1. Composición cuantitativa de los grupos de investigación 2013 Para analizar la composición cuantitativa de investigadores en los grupos, se establecieron tres categorías: menos de tres integrantes; de 3 a 5 integrantes y con más de 5 integrantes. Del total de los grupos estudiados, 14 (44%) tenían menos de tres investigadores, 10 (31%) de tres a cinco investigadores y 7 grupos (25%) más de cinco investigadores. Grafico 3. Número de investigadores por grupo de investigación 29.

(30) 25%. 44%. Menos de 3 De 3 a 5. 31%. Mas de 5. Fuente: INDESCO, diagnostico mayo 2013 Lo anterior constituye un elemento importante, los grupos con dos integrantes se hacen muy vulnerables, pues en cualquier momento pueden disolverse por falta de investigadores asociados al grupo. Al tiempo, el volumen de producción de conocimiento es menor pues está sujeto a la capacidad de los miembros, cuyo número es reducido. Efectivamente, varios de estos grupos no pasaron la primera convocatoria realizada por Colciencias en septiembre de 2013, como se verá más adelante.. 2.1.2. Principales líneas de investigación de los grupos de investigación Al analizar las líneas de investigación de los grupos fue necesario agruparlas por cercanía temática en lo que llamaremos macro-líneas que recogen la mayoría de investigaciones en las que los grupos habían trabajado.. Tabla 4. Macro líneas de investigación 2013 MACROLÍNEAS DE INVESTIGACIÓN CANTIDAD Emprendimiento y asociatividad solidaria 16 Economía solidaria, gestión y administración 12 Economía solidaria, desarrollo sostenible y medio ambiente 7 Derecho solidario y cooperativo 4. 30.

(31) Sector solidario y desarrollo regional Políticas públicas, participación ciudadana y E.S Solidaridad Educación solidaria Responsabilidad social y desarrollo cooperativo Desarrollo e innovación empresarial Fundamentos de la economía social y cooperativa Historia y desarrollo empresarial. Mercados laborales y trabajo asociado Fuente: INDESCO, diagnostico mayo 2013. 4 3 2 2 2 1 1 1 1. Establecidas las macro-líneas se encuentra que cerca del 50% de los grupos tienen línea de investigación en temas como el emprendimiento solidario y aspectos relacionados con la gestión de las organizaciones. El énfasis en los aspectos administrativos y empresariales va tener estrecha relación con la concepción que se tiene de la economía solidaria y el perfil académico de los investigadores. Llama la atención un número de investigaciones relacionadas con temas ambientales, teniendo presencia dicha línea de investigación en el 12% de los grupos analizados. Igualmente, se registra pocas investigaciones en aspectos como fundamentos de la teoría de la economía solidaria. La investigación en la profundización conceptual esta relegada, se parte de un a priori que da por establecido unos conceptos, que entre otras cosas están en construcción, conceptos que han generado diversas dificultades al momento de abordar nuestro “objeto de estudio”. Lo anterior, hace evidente la necesidad de estimular la investigación sobre aspectos de la economía solidaria que rebasan el campo del emprendimiento y gestión administrativa. La solidaridad, la teoría económica de la solidaridad, como sus nuevas expresiones en el ciclo económico (producción, distribución, consumo) están demandando un mayor estudio y aportes para su comprensión.. 2.1.3. Recursos que financian la investigación (2013). La información acopiada mostró de donde provenían los recursos que financian los proyectos de investigación en economía solidaria. Para ello, se establecieron tres categorías; recursos propios (provenientes de la universidad, el CONADI, o los mismos investigadores), recursos externos (de entidades públicas y privadas) y recursos mixtos (financiación de la universidad con otras entidades).. 31.

(32) Se encontró que el 74% se realiza con recursos propios, el 20% tienen un componente de recursos mixtos (propios y externos) y solo el 6% se realiza solo recursos externos. Lo anterior refleja una baja gestión para la consecución de recursos externos que permitan financiar la investigación que se realiza. En opinión de algunos, esto puede estar aconteciendo porque los investigadores no encuentran estímulos para su gestión y consecución de recursos para los proyectos, lo que conlleva a no adelantar gestiones en tal sentido o realizar dichos proyectos con otras entidades donde si encuentra estos estímulos. Esta situación hace necesario plantear nuevas estrategias que fomenten la consecución de recursos para la realización de investigaciones de mayor impacto y pertinencia. Grafico 4. Financiación de los proyectos de investigación RECURSOS INTERNOS. 6% 20%. MIXTOS 74% RECURSOS EXTERNOS (COLCIENCIAS). Fuente: Indesco, diagnostico mayo 2013. 2.1.4. Análisis del perfil de los investigadores en economía solidaria (2013) De la información acopiada en el 2013, se obtuvo datos sobre una población de 122 investigadores integrantes de los 31 grupos identificados con línea de economía solidaria. Al respecto se analizaron las siguientes variables: 2.1.4.1. Genero. Se constata que el 60% de los investigadores son hombres y el 40% mujeres. Para mayo 2013, es reconocida la menor participación de mujeres en la estructura docente de la universidad, así lo manifiesta el informe de Balance Social (2012), lo que pudo ser un factor que incidió en la participación de mujeres en este campo de la investigación. Ahora bien, podría preguntarse: ¿si existe una 32.

(33) correlación entre la variable género e interés por el tema de economía solidaria?, aspecto que el alcance de esta indagación no permitió responder. Grafico 5. Genero de los investigadores en economía solidaria. Femenino 40% Masculino 60%. Fuente: Indesco, diagnostico mayo 2013 2.1.4.2. Edad. Con respecto a la edad, solo 70 investigadores respondieron la pregunta, sobre esta muestra se estableció los siguientes rangos para su análisis; hasta 30 años; de 31 a 40; de 41 a 50 y más de 50 años. Se obtuvo que la mayoría de los investigadores en economía solidaria (68%), son mayores de 41 años, lo que constituye una población adulta. Son realmente pocos los investigadores jóvenes que participan en esta línea de investigación, si adoptamos el criterio de jóvenes hasta los 30 años. Lo anterior nos plantea el reto de estimular la participación de jóvenes investigadores en la línea de economía solidaria, el relevo generacional también es una necesidad en este campo de investigación. Grafico 6. Edad de los investigadores. 35 30 25 20 15 10 5 0. CANTIDAD. HASTA 30. DE 31 A 40. DE 41 A 50. MAS DE 50. 33.

(34) Fuente: Indesco, diagnostico mayo 2013. 2.1.4.3. Perfil académico de los investigadores. Al analizar la formación cursada por los investigadores, tanto en pregrado, especialización, maestría y doctorado se identificaron los siguientes aspectos: 30 investigadores reportaron solo tener un pregrado (24.6%), 13 tener especialización (10.7%), 69 estar cursando o haber cursado una maestría (56,6%) y 10 investigadores el (8.1%) haber cursado o estar estudiando un doctorado. Grafico 7. Nivel de formación investigadores economía solidaria 2013. 8%. 25% pregrado. 11% 56%. especializacion maestria doctorado. Fuente: Indesco, diagnostico mayo 2013 En el caso de los pregrados cursados por los investigadores, se unificaron en líneas disciplinares afines, encontrando que cerca del 32% ha cursado programas en el área de administración, el 15% en economía, el 9% en derecho, el 7% en ingenierías y el restante en otras disciplinas. En el nivel de especialización y maestría cursadas, aparece con relevancia programas en el campo de la educación (administración educativa, licenciaturas etc.). Lo anterior parece estar relacionado con el desempeño laboral de los investigadores en el campo de la educación. En el caso de los doctores los temas de su formación son más diversos. De los 10 doctores identificados (2013), no se tiene ninguno formado en el campo de la economía solidaria, situación que también aparece a nivel de maestría. Grafico 8. Formación en doctorados investigadores en economía solidaria. 34.

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Tabla 1. Factores evaluados en el plan estratégico
Tabla No. 3. Grupos de investigación con línea en economía solidaria 2013
Tabla 4. Macro líneas de investigación 2013
Tabla 5. Grupos de investigación reconocidos y clasificados en Colciencias 2014
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Referencias

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