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Captura y Procesamiento: Lourdes Barriga C.,

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Academic year: 2021

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Rector General

Dr. Jos´e Lema Labadie Secretario General

Mtro. Luis Javier Melgoza Valdivia UNIDAD IZTAPALAPA

Rector

Dr. Oscar Monroy Hermosillo Secretario

M. en C. Roberto E. Torres-Orozco Bermeo Director de la Divisi´on de Ciencias B´asicas e Ingenier´ıa

Dra. Ver´onica Medina Ba˜nuelos

Director de la Divisi´on de Ciencias Biol´ogicas y de la Salud

Dr. Jos´e Francisco Flores Pedroche ContactoS: Director

Dr. Jos´e Luis C´ordova Frunz

Consejo Editorial: Dr. Oscar Monroy Hermosi- llo, Mtro. M. en C. Roberto E. Torres-Orozco Bermeo, Dra. Ver´onica Medina Ba˜nuelos, Dr.

Jos´e Francisco Flores Pedroche, Dr. Jos´e L.

C´ordova, UAM–Iztapalapa

Editor responsable: Dr. Jos´e Luis C´ordova Frunz.

Irma Reyes, Margarita Salazar y Roc´ıo Torres.

Coordinaci´on Editorial: Lourdes Barriga C., Oscar ´Avila Mej´ıa.

Captura y Procesamiento: Lourdes Barriga C., Oscar ´Avila Mej´ıa.

Impresi´on: Gr´aficos eFe y/o J. Jes´us Fern´andez Vaca, Urologos No. 55, Col. El Triunfo, C.P.

09430.

ContactoS es una revista trimestral, editada, publicada y distribuida: UAM–Iztapalapa, Edi- ficio E–317, Av. San Rafael Atl´ıxco No. 186, Col.

Vicentina Iztapalapa, C.P. 09340, M´exico, D.F., producida por el Programa de Educaci´on en Cien- cias B´asicas e Ingenier´ıa con colaboraci´on de la divisi´on de Ciencias Biol´ogicas y de la Salud de la UAM–lztapalapa. Tiraje: 1000 ejemplares. Se agradecer´a la reproducci´on de los materiales ci- tando la fuente.

Las opiniones de los autores no necesariamente coinciden con las del Comit´e Editorial.

Fecha de publicaci´on: Julio–Septiembre de 2009.

ISSN 0186–4084. Precio por ejemplar $ 20.00 No. de Reserva 57-87, al uso exclusivo del t´ıtu- lo ContactoS

Certificado de licitud de t´ıtulo No. 3769.

Certificado de licitud de contenido No. 2546, de la Comisi´on Calificadora de Publicaciones y Re- vistas Ilustradas del 7 de noviembre de 1986.

Los art´ıculos publicados en ContactoS son sometidos a arbitraje; para ello se requiere enviar el original del trabajo en alg´un procesador de texto a doble espacio, dos copias claras del mismo y un CD con el archivo del art´ıculo. Toda correspondencia deber´a enviarse a:

Comit´e Editorial de la Revista ContactoS, UAM–lztapalapa, E–317, Telfax. 5804–4606

Av. San Rafael Atlixco No. 186, C. P. 09340, M´exico, D. F.

Apartado postal 55-534 http://www.izt.uam.mx e-mail [email protected]

Para suscripciones enviar cheque o giro postal a nombre de: Universidad Aut´onoma Metropolitana, indicando claramente: nombre, direcci´on y n´umeros que comprende la suscripci´on. Suscripci´on anual (4 n´umeros) $ 80.00 M.N. En el extranjero 60 Dls. U.S., a partir de 1995.

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Editorial 3

La salinidad y su efecto en la reproduc- ci´on del crust´aceo Artemia sp.

Jorge Castro Mej´ıa, Tal´ıa Castro Barre- ra, Jos´e Luis Arredondo Figueroa, Luis H´ector Hern´andez Hern´andez, Germ´an Castro Mej´ıa, Ram´on De Lara Andra- de, Ma. del Carmen Dosta Monroy.

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Sistemas integrales de tratamiento de aguas residuales, mediante el uso com- binado de digesti´on anaerobia y micro- algas.

Margarita Salazar Gonz´alez.

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Curiosidades de la f´ısica, parte X.

Jos´e Mar´ıa Filardo Bassalo.

23

De viandas y brebajes. La cocina de Tailandia.

Escancio “Kansho” Almazara.

32

Ipomoea: un g´enero con tradici´on.

David Manuel D´ıaz Pontones.

36

Algunas aclaraciones sobre el “modelo”

argumentativo de Toulmin.

Eduardo Harada O.

45

Nota cient´ıfica. Iso¨etes, ¿una planta rara?

Ricardo Valdez Avila, Aniceto Mendo- za Ruiz y Blanca P´erez Garc´ıa

57

Revisi´on bibliogr´afica:

Bacteriocinas producidas por bacte- rias probi´oticas.

Mar´ıa del Carmen Monroy Dos- ta, Tal´ıa Castro Barrera, Francis- co Jos´e Fern´andez Perrino y Lino Ma- yorga Reyes.

63

Nuestra portada

Diversos miembros del g´enero Ipomoea.

V´ease el art´ıculo: Ipomoea: un g´enero con tradi- ci´on, p´ag. 36.

Contraportada Collage de fotograf´ıas.

V´ease el art´ıculo: De viandas y brebajes.

La cocina de Tailandia, p´ag. 23.

Tercera de forros Estereograma.

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ContactoS en la WEB

Lea los art´ıculos publicados en ContactoS en http://www.izt.uam.mx

con la entrada:

Publicaciones, Contactos.

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Hace algunos a˜nos, John Gray, profesor de la London School of Economics cuestion´o el caracter cient´ıfico del progreso, m´as bien, el fundamento que pueden dar las ciencias a que existe progreso en la historia, si bien los conocimientos cient´ıficos son acumulables y no hay l´ımite a lo que podamos saber y en la capacidad de mejorar las condiciones de vida; sin embargo, la extendida convicci´on de que ha habido progreso no tiene fundamento cient´ıfico. A decir verdad, la misma noci´on no exist´ıa hace menos de 200 a˜nos.

Para Arist´oteles y Maquiavelo, la historia son procesos de crecimiento y de decadencia, como en plantas y animales. Por su parte, David Hume cre´ıa que la historia era c´ıclica con per´ıodos de paz y libertad alternados regularmente con otros de guerra y tiran´ıa. La misma concepci´on ten´ıan Hobbes y Voltaire. Gray sostiene que el progreso es una ilusi´on que responde a las necesidades del sentimiento, no de la raz´on, menos a´un de la ciencia (aunque progresan las disciplinas, ninguna asegura que la sociedad progresa). Freud, en 1927, en “El futuro de una ilusi´on”, argumentaba que la religi´on es de car´acter ilusorio, donde ilusi´on no es falsedad pues en cuestiones vitales es simplista hablar de “verdad” o “falsedad”, hay muchas m´as categor´ıas (y de mayor importancia), por ejemplo: ´util–in´util, sensato–insensato, error-´util–error-in´util. En esta categor´ıa de ilusi´on queda la noci´on de progreso.

Quienes creen en el progreso han transpuesto esperanzas y valores religiosos a la ciencia. Por algo decimos creer, ya que esperan del “progreso” la seguridad que antes daba la religi´on. E insisten en que tienen a la historia de su lado. ´Esta no puede ser “un cuento contado con furia por un idiota”. Con todo, la historia muestra que la mayor´ıa de los seres humanos ha carecido de la noci´on de progreso, pese a lo cual llevaron una vida feliz. ¿C´omo saberlo? Por el simple hecho de que no se suicidaron; quiz´as porque la religi´on les daba algunas certezas (y otros miedos). De aqu´ı que resulten reveladoras las estad´ısticas de la Asociaci´on Internacional por la Prevenci´on del Suicidio (IASP): hay m´as suicidios en el mundo que muertes por guerras, terrorismo y homicidios.

Es incuestionable el progreso cient´ıfico y tecnol´ogico, pero es ilusorio pensar que hay progreso en otros

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ambitos de la vida humana. Si bien crece el conocimiento y el mercado las necesidades del hombre son pr´acticamente las mismas. Pese a los esfuerzos de publicistas y vendedores necesitamos lo mismo que Alfonso X: un buen pan, un buen fuego, un buen vino y un buen amigo.

Anotemos que los valores humanos son siempre contrapuestos: justicia - piedad, igualdad - excelencia, individualismo - solidaridad, libertad - autoridad. Cualquier valor “universal”, como cualquier “virtud” puede basarse en su opuesto (la paz en la conquista, el orden social en la manipulaci´on, etc´etera); no existe una

“armon´ıa natural” entre los valores humanos como tampoco existe un orden natural.

Los seres humanos somos profundamente contradictorios: somos curiosos, pero tememos a la verdad, buscamos la paz, pero nos excita la violencia; so˜namos con un mundo de armon´ıa pero no ha habido a˜no sin guerra en toda la historia. Por algo los mitos de las m´as diversas culturas muestran la imperfecci´on del hombre; jud´ıos, cristianos y musulmanes comparten creencia en la ca´ıda de Ad´an y la falibilidad humana.

Quiz´as s´olo el FMI y el BM conf´ıan en la honestidad intelectual de sus asesores y la moralidad intachable de sus administradores.

Quienes trabajamos en la educaci´on creemos que el conocimiento puede volvernos m´as racionales y “mejo- res”; confiamos que el progreso de la ciencia lleve al progreso social. Pero tambi´en compartimos la aprensi´on de Erick Fromm:

Temo que la ciencia en lugar de hacer al hombre libre, lo haga robot.

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ContactoS es una Revista de Educaci´on en Ciencias e Ingenier´ıa dirigida a profesores y a estudiantes de es- tas disciplinas; est´a registrada en Latindex, Sistema Re- gional de Informaci´on en L´ınea para Revistas Cient´ıfi- cas de Am´erica Latina, el Caribe, Espa˜na y Portugal. Los trabajos deber´an ser originales y accesibles a un p´ubli- co amplio con formaci´on media superior, o universita- ria pero no especializada: los temas deber´an presentarse en forma amena y autocontenida. Cada colaboraci´on de- be incluir figuras, diagramas, ilustraciones, fotograf´ıas, etc., que hagan m´as accesible la presentaci´on. Las sec- ciones que la constituyen son:

1. Divulgaci´on. Art´ıculos que presentan temas cient´ıfi- cos con enfoques novedosos y accesibles (15 cuarti- llas).

2. Educaci´on Cient´ıfica. Enfoques originales en la en- se˜nanza de temas particulares (15 cuartillas).

3. Art´ıculos Especializados. Reportes breves de inves- tigaci´on, relacionados con una problem´atica concre- ta (15 cuartillas).

4. Cr´onicas. Historia y desarrollo de conceptos cien- t´ıficos, as´ı como teor´ıas alternativas (15 cuartillas).

5. Divertimentos. Juegos y acertijos intelectuales (5 cuartillas).

6. Noticias breves. Informaci´on de actualidad en el mundo de la ciencia (4 cuartillas).

7. Los laureles de olivo. Los absurdos de la vida coti- diana y acad´emica (4 cuartillas).

En todos los casos se debe incluir los nombres completos de los autores con su adscripci´on, direcci´on, tel´efono y direcci´on de correo electr´onico. Las colaboraciones a las secciones 1 a 4 deber´an ajustarse a las siguientes normas:

1. Un resumen breve escrito en ingl´es.

2. Cuando se incluya una abreviatura debe explicarse por una sola vez en la forma siguiente: Organizaci´on de los Estados Americanos (OEA). . .

3. Cuando se utilice un nombre t´ecnico o una pala- bra caracter´ıstica de una disciplina cient´ıfica de- ber´a aclararse su significado de la manera m´as sen- cilla posible.

4. Las citas textuales deber´an ir de acuerdo al siguien- te ejemplo: En cuanto a la publicaci´on del placebo se asevera que “el efecto placebo desapareci´o cuan- do los comportamientos se estudiaron en esta for- ma” (N´u˜nez, 1982, p. 126).

5. Las referencias (no m´as de 10) se marcar´an de acuerdo al siguiente ejemplo: Sin embargo, ´ese no es el punto de vista de la Escuela de Copenhague (Hei- senberg, 1958), que insiste en. . .

6. Al final del art´ıculo se citar´an las referencias por or- den alfab´etico de autores. Pueden a˜nadirse lectu- ras recomendadas (no m´as de 5).

7. Cada referencia a un art´ıculo debe ajustarse al si- guiente formato: Szabadv´ary, F. y Oesper, E. E., Development of the pH concept, J. Chem. Educ., 41[2], pp.105–107, 1964.

8. Cada referencia a un libro se ajustar´a al siguiente formato: Heisenberg, W., Physics and Philosophy.

The Revolution in Modern Science. Harper Torch- books, Nueva York, 1958, pp.44–58.

9. Los t´ıtulos de reportes, memorias, etc´etera., deben ir subrayados o en it´alicas.

El env´ıo del art´ıculo en disco, ya sea en c´odigo AS- CII, ANSI, WORD o TEX facilita el arbitraje y la edici´on. En el caso de ilustraciones por computado- ra (BMP, JPG, TIFF, etc.), env´ıe los archivos por separado.

Revista Contactos, UAM–Iztapalapa, E–317, [email protected], telfax 5804–4606,

S. Rafael Atlixco 186, C. P. 09340, M´exico, D. F. A. P. 55–534.

El Comit´e Editorial utiliza un sistema de arbitraje an´oni- mo que requiere de dos a tres meses. Se entiende que los autores no han enviado su art´ıculo a otra revista y que dispondr´an de un plazo m´aximo de dos meses para incor- porar las observaciones de los ´arbitros hechas de acuer- do a los siguientes criterios:

La decisi´on final de publicar un art´ıculo es responsabi- lidad exclusiva del Comit´e Editorial. Despu´es de la pu- blicaci´on del art´ıculo los autores recibir´an 5 ejemplares gratuitos.

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Jorge Castro Mej´ıa

*

, Tal´ıa Castro Barrera, Jos´ e Luis Arredondo Figueroa

1

, Luis H´ ector Hern´ andez Hern´ andez, Germ´ an Castro Mej´ıa,

Ram´ on De Lara Andrade, Ma. del Carmen Dosta Monroy

UAM-X. Depto. El Hombre y su Ambiente. Laboratorio de Producci´ on de Alimento Vivo

1

UAM-I. Depto. de Hidrobiolog´ıa. Planta Piloto de Producci´ on Acu´ıcola.

e-mail: [email protected]

Recibido: 24 de abril de 2009.

Aceptado: 03 de julio de 2009.

Resumen

El funcionamiento normal de un organismo depen- de de la correcta regulaci´on entre las relaciones f´ısi- cas y qu´ımicas del entorno en donde se encuentra, as´ı como de los diferentes procesos bioqu´ımicos que el organismo debe de llevar a cabo para su manteni- miento y as´ı poder mantener y controlar una estabili- dad en el equilibrio i´onico e h´ıdrico de su cuerpo. To- dos los organismos tienen la responsabilidad de ejer- cer un control sobre la presencia o ausencia de so- lutos en sus tejidos o c´elulas y es por ello que to- dos y cada uno de ellos lo han hecho dependien- do de la relaci´on existente entre las condiciones in- ternas que deben mantener y las condiciones f´ısico qu´ımicas que guarda el h´abitat que ocupan.

Una de las funciones fisiol´ogicas que se ve altera- da por los cambios i´onicos e h´ıdricos es la reproduc- ci´on, y principalmente en aquellos organismos que habitan en salineras, donde la fluctuaci´on de la sa- linidad es constante, como es el caso del crust´aceo Artemia. Esta alteraci´on en la reproducci´on se da principalmente debido al gasto energ´etico que im- plica mantener otras funciones fisiol´ogicas en equili- brio, y que puede provocar que no llegue la suficiente energ´ıa para iniciar el proceso reproductivo. El ´exi- to en la reproducci´on de un organismo y sobre todo en la de tipo sexual, ha permitido la presencia de va- riaciones gen´eticas en las poblaciones de organismos (formaci´on de h´ıbridos), que seg´un sea el caso, per- mita que el individuo responda mejor a las condicio- nes internas y externas de su medio y as´ı formar un

*Este trabajo forma parte de la Tesis Doctoral del pri- mer autor, inscrito en el Programa de Doctorado de Cien- cias Biol´ogicas de la Universidad Aut´onoma Metropolitana.

nuevo individuo con caracter´ısticas propias, las cua- les si son exitosas, podr´an ser heredadas a la siguien- te generaci´on.

En el caso del crust´aceo Artemia, se observa que cada poblaci´on responde con ciertas caracter´ısticas reproductivas (nauplios o quistes) o en cantidad o en tasa de producci´on, a una salinidad espec´ıfica que puede variar desde los 35 hasta los 170 gL−1. Este conocimiento permitir´a un manejo adecuado de cada poblaci´on, no s´olo a nivel laboratorio, sino tambi´en en los distintos lugares en donde se encuentra este recurso de forma natural.

Abstract

The normal physiology function of an organism de- pends on the correct regulation between the physi- cal and chemical relationships of the environment; as well on the different biochemical processes that the organism should carry out to maintain and control stability on the ionic and hydric balance into their body. All the organisms need to maintain the con- trol over the presence or absence of solutes in their tissues and cells. Thus, each organism needs to mo- dify all their systems, depending on their relations- hip among the internal conditions that must main- tain in good health and the chemical and physical conditions of their habitat. One of the physiologic functions that is altered by ionic and hydric chan- ges is the reproduction and in first place, on those or- ganisms who live in saline systems and have cons- tant salinity fluctuations, like the crustacean Arte- mia. These reproductive changes were made becau- se the energy expenses to maintain other physiolo- gic functions balance, might provoke that not exist enough energy to start the reproductive process. The success of reproduction of an organism and mainly on the sexual type reproduction, has allow the pre- sence of genetic variations among the population and

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creates organisms called hybrids, that might be res- pond in better ways to internal and external con- ditions of the environment. This process produces an organism with its own successful characteristics, with the possibility to be inherited to next gene- ration. In crustacean Artemia’s case, we observed that each strain answer in different ways for repro- ductive characteristics (cysts or nauplii production), amount and rate in specific salinity and it amount can change to 35 to 170 gL−1 range. This knowled- ge can allow a better use and management of Ar- temia since laboratory conditions to natural saline systems.

Introducci´on

Mantenimiento de un equilibrio i´onico e h´ıdrico

El funcionamiento normal de un organismo depen- de de la correcta regulaci´on entre las relaciones f´ısi- cas y qu´ımicas del entorno en donde se encuentra, as´ı como de los diferentes procesos bioqu´ımicos que debe de llevar al cabo para su mantenimiento. Los ni- veles de las relaciones son muy amplios, ya sea que hablemos del mundo externo que lo rodea o el mun- do externo citoplasm´atico a´un de una enzima intra- celular (Fig. 1). Lo que en realidad es importante es que todos los individuos deben mantener una con- centraci´on deseable de solutos y soluciones en sus fluidos corporales, ya sea de forma intracelular o ex- tracelular, sobre todo por medio de los tejidos epi- teliales, que son los que forman la principal barre- ra en contra del exterior (Moyes y Schulte, 2007) (Fig. 2).

Figura 1. Equilibrio i´onico en la c´elula.

Figura 2. Proceso homeost´atico.

Cada grupo, sean animales o plantas, utilizan dife- rentes combinaciones de c´elulas, estructuras, ´orga- nos o tejidos, para mantener y controlar el equili- brio i´onico e h´ıdrico de su cuerpo. Estas estructu- ras regulan tres procesos homeost´aticos para asegu- rar una composici´on qu´ımica adecuada en el inte- rior del cuerpo y as´ı poder realizar diferentes fun- ciones o que ´estas no se vean alteradas (Fig. 3). Es- tos tres procesos son:

Regulaci´on osm´otica, que controla la presi´on de los tejidos o de la c´elula seg´un sea el caso y deter- mina la fuerza impulsora del movimiento del agua a trav´es de las membranas biol´ogicas.

Regulaci´on i´onica que controla la composici´on de estos en los l´ıquidos corporales.

Eliminaci´on de compuestos nitrogenados como producto final del catabolismo de los organismos en conjunci´on con el sistema excretor.

Figura 3. Eliminaci´on de compuestos.

Cada tipo de h´abitat que los organismos ocupan im- pone una cierta combinaci´on de retos a nivel i´oni- co e h´ıdrico para mantener la homeostasis (Fig. 4.

pag. 7). Cuando los individuos habitan un ambien- te marino, deber´an de mantener un equilibrio i´oni- co estable al verse influenciados o expuestos a ni-

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veles altos de concentraci´on de iones y mantener el agua en el cuerpo; mientras que aqu´ellos que ha- bitan ambientes de agua dulce, deber´an de conse- guir este equilibrio por medio del alimento, ya que en realidad su problema es hacerle frente a una entra- da constante de agua. En cuanto a los espec´ımenes terrestres, que viven en ambientes de constante des- hidrataci´on, los iones deber´an ser incorporados tam- bi´en por la comida, pero adem´as deber´an hacer fren- te a la obtenci´on suficiente de agua para mantener su homeostasis.

Figura 4. Cambios externos o internos del organismo o a nivel celular provocan cambios que alteran los procesos homeost´aticos.

Estrategias para la regulaci´on i´onica

Todos los animales o plantas, ejercen un control so- bre la presencia o ausencia de solutos en sus tejidos o c´elulas y esto lo han hecho, dependiendo de la rela- ci´on existente entre las condiciones internas que de- ben mantener y las condiciones f´ısico qu´ımicas que guarda el h´abitat que ocupan.

Los organismos tienen la necesidad de regular un equilibrio i´onico de los l´ıquidos intracelulares que po- seen, los cuales pueden diferir dependiendo de la na- turaleza de la composici´on i´onica del l´ıquido extra- celular, ya que dependiendo de su h´abitat, la ma- yor o menor concentraci´on de sales deber´an de man- tenerse afuera o adentro del compartimiento celu- lar seg´un sus necesidades (Fig. 5). Seg´un la clasi- ficaci´on de Moyes y Schulte (2007), existen indivi- duos que son ionoconformadores u osmoconforma- dor que ejercen poco control sobre el perfil de solu- tos en su espacio extracelular; son organismos que habitan en medios marinos, sin grandes cambios, ya que solamente as´ı pueden mantener sus l´ıquidos ex- tracelulares que son muy semejantes al agua mari- na que los rodea, ya sea que el componente i´onico sea sodio (N a2+), calcio (Ca2+) o magnesio (M g2+) y los cationes como cloruros (Cl) o sulfatos (SO24).

Tambi´en existen ionorreguladores u osmorregulado- res que son capaces de regular los perfiles i´onicos de los l´ıquidos extracelulares, empleando y combinan- do estrategias como absorci´on y eliminaci´on de io- nes. Los t´erminos de osmorregulador y osmoconfor- mador se han aplicado m´as a los que se encuentran en el medio acu´atico en general.

Figura 5. Sistema de regulaci´on i´onica.

Los animales o las plantas, tambi´en se pueden clasi- ficar seg´un su habilidad para tolerar los cambios en la osmolaridad externa. Existen los organismos es- tenohalinos que son capaces de tolerar tan solo un reducido margen de concentraciones salinas, mien- tras que los organismos considerados como euriha- linos pueden tolerar osmolaridades que var´ıan am- pliamente, ya que independientemente del h´abitat que ocupa, presentan l´ımites de tolerancia a un fac- tor o variable determinada, en este caso a la con- centraci´on de iones dentro o afuera del cuerpo. To- do ser, sea animal o planta, se encuentra en un ran- go ´optimo en el cual puede realizar sus funciones fi- siol´ogicas de forma adecuada (sin alteraciones), aun- que siempre existir´a un punto de valores m´ınimo y m´aximo en los cuales los organismos no pueden pasar ese l´ımite sin causar grandes alteraciones fi- siol´ogicas o metab´olicas, que le ocasionen la muer- te (Fig. 6).

Figura 6. L´ımites de tolerancia de todo organismo. A:

ausencia de especie, B: rara vez se encuentra.

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Clasificaci´on de los solutos seg´un Moyes y Schulte (2007)

Tres clases de solutos es posible distinguir si se va- loran los efectos que ocasionan sobre las estructu- ras y la funci´on de las macromol´eculas:

Solutos desestabilizadores. Ocasionan que se des- estabilice la funci´on de las macromol´eculas en concentraciones normales presentes en el interior del cuerpo. En este caso se encuentran los iones inorg´anicos como el sodio (N a2+), potasio (K+), cloruros (Cl) y sulfatos (SO42), al igual que al- gunos solutos org´anicos como los amino´acidos.

Solutos compatibles. Influyen levemente en la fun- ci´on macromolecular y pueden acumularse en al- tas concentraciones sin ocasionar un efecto per- judicial en los procesos celulares. Como ejemplos est´an: la trehalosa, el glicerol y la glucosa; as´ı co- mo amino´acidos sin cargas negativas libres.

Solutos contrarrestantes. S´olo se utilizan si existe la combinaci´on de ambos, ya que por separado cada uno se contrarresta.

El papel del tejido epitelial en la regulaci´on i´onica Todos los individuos cambian o modifican el per- fil del l´ıquido extracelular mediante la entrada y sa- lida de agua y iones, a trav´es de aquellos tejidos epi- teliales que interact´uan con el medio externo, sea piel, branquias o al interior como las luces del sis- tema excretor y sistema digestivo. Desafortunada- mente estos tejidos no solamente cumplen esa fun- ci´on fisiol´ogica, sino que adem´as pueden ser usados para la respiraci´on, el movimiento, la excreci´on de desechos y por lo tanto el organismo debe mantener un equilibrio entre todas estas funciones y el equi- librio i´onico y osm´otico (Fig. 7). A veces, el equi- librio de esta funci´on, llega a alterar otras funcio- nes metab´olicas importantes como es la reproduc- ci´on, debido al gasto energ´etico que el organismo tie- ne que hacer para mantener su homeostasis. Cuan- do no se da el equilibrio, todav´ıa se tiene la posibi- lidad de alterar totalmente sus funciones metab´oli- cas y fisiol´ogicas para mantener la homeostasis y si esto es insostenible, el organismo que pueda despla- zarse, tender´a a escapar del ambiente que lo est´a perturbando.

La reproducci´on sexual

Una de las funciones fisiol´ogicas que se ve altera- da por los cambios i´onicos e h´ıdricos es la reproduc- ci´on, ya que el gasto energ´etico que implica man- tener otras funciones fisiol´ogicas en equilibrio, pue- de provocar que no llegue la suficiente energ´ıa pa-

Figura 7. Regulaci´on i´onica en la membrana.

ra iniciar el proceso reproductivo. Conseguir que las dem´as funciones se mantengan en equilibrio y que llegue la energ´ıa necesaria para iniciarla, ha sido uno de los procesos m´as exitosos de un organismo a la ho- ra de habitar en un determinado nicho ecol´ogico.

El ´exito en la reproducci´on y sobre todo en la de tipo sexual, ha permitido la presencia de variacio- nes gen´eticas en las poblaciones debido a que existe un aporte cromos´omico de dos individuos, que per- miten tener una mayor combinaci´on; pero adem´as esta posibilidad de combinaci´on permite que exis- tan recombinaciones cromos´omicas pudiendo crear un h´ıbrido, que seg´un sea el caso, permita que el individuo responda mejor a las condiciones inter- nas y externas de su medio y as´ı formar un nue- vo individuo con caracter´ısticas propias, las cuales si son exitosas, podr´an ser heredadas a la siguiente generaci´on.

En este tipo de reproducci´on, existen tres princi- pales modos o estrategias de reproducci´on: ov´ıpa- ra, viv´ıpara y ovoviv´ıpara. Los organismos ov´ıpa- ros expulsan los ´ovulos del cuerpo y todo el desa- rrollo del embri´on ocurre externamente por medio de la utilizaci´on de los recursos del interior del hue- vo. Los animales viv´ıparos utilizan la fertilizaci´on in- terna y el embri´on se desarrolla en el interior del cuerpo de la hembra. Los recursos para el desarro- llo son obtenidos de la madre. Los organismos ovo- viv´ıparos, muestran caracter´ısticas de ambas estra- tegias. Utilizan la fertilizaci´on interna, el desarrollo se hace dentro del huevo y el embri´on obtiene sus re- cursos del contenido del huevo.

El g´enero Artemia: Un caso particular Aspectos ecol´ogicos en la distribuci´on de Artemia El crust´aceo Artemia, orden Anostraca (Fig. 8, pag.

9), habita en ambientes costeros y aguas interio- res con alta concentraci´on de sal (Triantaphyllidis

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et al., 1998; Van Stappen, 2002). El g´enero Arte- mia consiste de varias especies bisexuales, as´ı co- mo de poblaciones obligatoriamente partenogen´eti- cas. Las especies bisexuales (todas diploides) se agru- pan en (1) Especies del Nuevo Mundo (A. francis- cana y A. persimilis) y (2) Especies del Viejo Mun- do (A. salina, A. sinica, A. urmiana, A. tibetiana y Artemia sp.). La especie partenogen´etica, solamen- te se encuentra en el grupo del Viejo Mundo y has- ta el momento se halla agrupada en un bionomio con- troversial llamado A. parthenogenetica (Abatzopou- los et al., 2002a,b; Abatzopoulos et al., 2006). La controversia radica por los niveles de ploid´ıa que tie- ne esta especie, as´ı como la presencia de numero- sos clones entre la misma poblaci´on. Artemia pue- de encontrarse en gran variedad de h´abitat debi- do a (1) las diferencias en la composici´on i´onica (ya sea por cloruro, sulfatos o carbonatos) o combina- ci´on de estos (Bowen et al., 1985; Lenz, 1987; Bo- wen et al., 1988), (2) la altitud (Abatzopoulos et al., 1998; Triantaphyllidis et al., 1998; Van Stappen, 2002), y (3) por las condiciones clim´aticas, ya que pueden ir desde h´umedo, subh´umedo hasta lo ´ari- do (Vanhaecke et al., 1987).

Figura 8. Organismo adulto de Artemia Tres factores cr´ıticos determinan la din´amica de las poblaciones de Artemia en estos lugares hipersali- nos, as´ı como su distribuci´on: a) condiciones am- bientales del cuerpo de agua, b) composici´on i´oni- ca del agua y c) alimento disponible (Lenz, 1987;

Amat et al., 1995; Camargo et al., 2004). Anterior- mente, estos ambientes hipersalinos fueron conside- rados como un h´abitat que presentaba caracter´ısti- cas ambientales muy similares, as´ı como una estruc- tura tr´ofica sencilla y una baja diversidad de espe- cies (Persoone y Sorgeloos, 1980; Lenz, 1987; Lenz y Browne, 1991). Por (1980), se˜nala que al haber aso-

ciado a estos cuerpos de agua hipersalino, solamen- te la presencia del alga Dunaliella sp., el crust´aceo Artemia sp. y la mosca Ephydra sp., capaces de to- lerar estas altas concentraciones de sal, dio como re- sultado el desconocimiento de la diversidad que es- tos ambientes tienen en caracter´ısticas f´ısicas, qu´ımi- cas y bi´oticas y que como consecuencia dan respues- tas totalmente distintas.

Aunque solamente es el crust´aceo Artemia quien muestra variaciones m´ınimas en la morfolog´ıa, bio- metr´ıa y caracter´ısticas reproductivas, las cuales su- gieren diferencias entre las poblaciones y su interac- ci´on con el medio ambiente (Van Stappen, 2002). En los a˜nos subsiguientes, varios laboratorios que se han dedicado al estudio de las poblaciones de Artemia, han se˜nalado que las diferentes poblaciones de este organismo var´ıan significativamente, en los estadios de quiste, nauplio, juvenil y adultos (macho y hem- bra) no tan solo en su biometr´ıa, sino en respuestas reproductivas, como respuesta del “pool” gen´etico que contienen y presumiblemente como un resultado de la selecci´on natural por el h´abitat en donde se en- cuentran (Browne et al., 1984; Guan et al., 2003; Ku- lasekharapandian y Ravichandran, 2003; Van Stap- pen, 2002).

Uno de los trabajos m´as recientes respecto a la respuesta que presenta Artemia, a las condiciones clim´aticas se encuentra en el trabajo realizado por Arashkevich et al. (2008), quienes estudiaron las ar- temias del Lago Aral (Asia Central), y observaron que Artemia parthenogenetica, presenta en la ´epo- ca de oto˜no una reproducci´on ov´ıpara con un pro- medio de 30-35 huevos puestos por hembra, cuan- do la salinidad del lago alcanza los 63 gL−1. Lo mis- mo sucede con el incremento de la biomasa, la cual pasa de 0.3 (35 gL−1) a 1.3 gm−2 (63 gL−1). Es- tos autores adem´as observaron una correlaci´on posi- tiva con el tama˜no de las hembras y la cantidad de huevos producidos. El m´aximo de quistes produci- dos por hembra fue de 70. Estos autores, mencionan que estas artemias partenogen´eticas tiene produc- ciones muy semejantes a las del Gran Lago Salado, Utah que seg´un Wutsbaugh y Gliwicz (2001), men- cionan que las hembras producen entre 15-30 hue- vos por hembra; pero muy por debajo de las pro- ducciones que presenta la especie Artemia urmiana, la cual produce 70-80 huevos por hembra en pro- medio, con un m´aximo de 269 quistes (Van Stap- pen, 2001).

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Como se puede observar en los trabajos realizados por Naser et al. (2007), con poblaciones bisexua- les y partenogen´eticas de Artemia en el Lago Ur- mia en donde las bisexuales crecen y se reprodu- cen mejor cuando la salinidad del lago alcanzan los 80-140 gL−1; mientras que las partenogen´eticas cre- cen, maduran y se reproducen mejor a 15-33 gL−1, aunque estos autores observan que las hembras par- tenogen´eticas, presentan el 100 % de maduraci´on por arriba de 50 gL−1 de salinidad. Este mismo compor- tamiento se reporta en los trabajos realizados por So- niraj (2004) quien observ´o que las especies bisexua- les de Tuticorin, India (Artemia franciscana y Ar- temia persimilis), presentan mayor cantidad de hue- vos y nauplios producidos, cuando los adultos son colocados en 20-100 gL−1 de salinidad y para am- bas especies, las hembras comienzan a arrojar quis- tes, cuando alcanza los 120-170 gL−1.

En ambientes naturales, es dif´ıcil detectar las inter- acciones que se dan entre los tres factores m´as im- portantes para que una poblaci´on se encuentre en es- tos lugares hipersalinos: la salinidad, la temperatura y la cantidad de alimento (Von Hentig, 1971; Brow- ne, 1982; Wear et al., 1986; Mura, 1995). Sin em- bargo, estas posibles interacciones sinerg´ısticas o an- tag´onicas, pueden visualizarse cuando se hacen estu- dios en el laboratorio (Qin Xian et al., 2002; Trian- taphyllidis et al., 1995; Kuruppu y Ekaratne, 1995;

Dana et al., 1993; Williams y Mitchell, 1992; Dana y Lenz, 1986; Wear et al., 1986; Von Hentig, 1971).

La salinidad, un factor ambiental que modifica la respuesta fisiol´ogica y metab´olica de Artemia La caracter´ıstica com´un que tienen los lugares en donde habita Artemia es su alta concentraci´on en sales, ya que en realidad la composici´on y la can- tidad de iones o cationes espec´ıficos pueden variar, modificando as´ı la respuesta de los organismos, pa- ra mantener un equilibrio osm´otico, h´ıdrico y me- tab´olico adecuado. La salinidad es el factor princi- pal para que una poblaci´on de Artemia pueda es- tar presente o no en un h´abitat determinado. Y es- to se debe principalmente al l´ımite superior de sa- linidad que los depredadores de este crust´aceo pue- den soportar (Hammer et al., 1975). Aunque tam- bi´en se ha reportado en lugares de Estados Unidos de Am´erica con altas salinidades (< 100 gL−1) en los cuales no se ha encontrado este crust´aceo (McCa- rraher, 1972). Lo mismo ha sucedido en el Continen- te Australiano. En donde William (1981) y Geddes (1980) han reportado ausencia de Artemia, a´un en lugares en donde la salinidad se encuentra por arri-

ba de 200 gL−1 o se encuentra un competidor que es Parartemia sp.

Lo que s´ı se ha podido relacionar en cuanto a la presencia o ausencia de Artemia en un h´abitat es- pec´ıfico con respecto a la salinidad, es que este or- ganismo no se encuentra en lugares en donde el cli- ma es muy h´umedo, pero s´ı se encuentra en luga- res en donde la evaporaci´on excede a la precipita- ci´on (Vanhaecke et al., 1987). En un h´abitat natu- ral se ha llegado a encontrar Artemia sobrevivien- do por arriba de 340 gL−1 (Post y Youssef, 1977), aunque en realidad el organismo solamente sobrevi- ve ya que todas sus funciones fisiol´ogicas y metab´oli- cas se encuentran seriamente afectadas.

Por otra parte debido a que Artemia se encuentra en lugares en donde sus depredadores no pueden so- portar la alta salinidad, es dif´ıcil observar organis- mos de este crust´aceo en salinidades por debajo de 45 gL−1 (Van Stappen, 2002).

Lavens y Sorgeloos (1986) sugieren que las produc- ciones de este crust´aceo realizadas en laboratorio se hagan a 35 gL−1 de salinidad. Pero es en estudios m´as recientes que esta sugerencia ha ido cambian- do dependiendo de la especie y a´un de la poblaci´on que se est´e estudiando. Hammer y Hurlbert (1992), observaron que los organismos juveniles de Artemia franciscana crecen muy lentamente y que los adul- tos mueren en salinidades por debajo de 38 gL−1. Es por esto, que Van Stappen (2002), menciona que no hay claridad en un ´optimo de salinidad para el ma- nejo de estas poblaciones de Artemia, ya que sus respuestas fisiol´ogicas estar´an dadas por la deman- da energ´etica para compensar el gasto que conlleva la osmorregulaci´on, as´ı como el gasto energ´etico pa- ra otros procesos metab´olicos y entre estas la repro- ducci´on. Trabajos como el de Rodr´ıguez-Almaraz et al. (2006) con poblaciones de Baja California, M´exi- co, se˜nalan que la baja productividad y fecundidad de estas poblaciones no solamente se deba a la baja salinidad, sino a la baja productividad fitoplanct´oni- ca del h´abitat en donde se encuentran.

Baxevanis et al. (2004), trabajaron con poblaciones costeras y de aguas interiores de Egipto, poni´endo- las a cultivar en cinco salinidades (35, 80, 120, 150 y 200 gL−1). Las especies partenogen´eticas coste- ras presentaron los mismos valores de maduraci´on en las salinidades probadas; mientras que las asexua- les de aguas interiores mostraron respuestas diferen- tes. Litvinenko et al. (2007), trabajaron la influen- cia que tiene la salinidad (50 - 265 gL−1) en 27 po-

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blaciones de Artemia partenogen´etica de Siberia. En- contrando que los mejores valores de biomasa, pro- ducci´on de quistes, peso y longitud de las hembras se dio en el rango de 77-144 gL−1.

Uno de los trabajos m´as completos en cuanto a la respuesta fisiol´ogica de diferentes especies de Arte- mia, es el de Browne y Wanigasekera (2000), quie- nes utilizaron las especies Artemia franciscana, Arte- mia salina, Artemia sinica y Artemia persimilis, cul- tivadas a 15o, 24o y 30oC y combinadas con salini- dades de 60, 120, y 180 gL−1. Las especies de Ar- temia parthenogenetica, Artemia sinica y Artemia franciscana, obtuvieron un mejor crecimiento y me- jores producciones de nauplios y quistes cuando se cultivan a 24oC y a 120 gL−1 de salinidad; mien- tras que Artemia salina y Artemia persimilis, obtie- nen sus ´optimos de crecimiento y caracter´ısticas re- productivas a 24oC y una salinidad de 180 gL−1. La relaci´on de la salinidad con la temperatura en la respuesta fisiol´ogica y metab´olica de Artemia Aparte de la salinidad, la temperatura afecta no tan solo el patr´on de distribuci´on de Artemia, sino adem´as modifica sus respuestas fisiol´ogicas y me- tab´olicas (Vanhaecke et al., 1987; Van Stappen, 2002). No es posible encontrar Artemia en climas en donde las bajas temperaturas se mantienen a lo largo del a˜no y la evaporaci´on potencial es muy li- mitada por lo tanto no se incrementa la salinidad.

En la literatura se menciona que Artemia no sobre- vive en lugares por debajo de 5oC (aunque es po- sible si se encuentra en el estadio de quiste) (Ga- jardo y Beardmore, 1993). En todo el mundo sola- mente existe un caso reportado en China en el Ti- bet con Artemia tibetiana. En donde existe un la- go de aguas carbonatadas con salinidad promedio de 60 gL−1 (Zheng, 1997), la temperatura puede fluc- tuar entre −26 y 24oC. Este lago se presenta a una altitud de 4,490 msnm.

El valor m´as alto de temperatura en donde se ha en- contrado Artemia, es cerca de los 35oC y correspon- de a salinas que se encuentran en los tr´opicos, aun- que la capacidad de tolerar estas temperaturas de- pende de la poblaci´on, la cual se ha adaptado a un nicho ecol´ogico con estas caracter´ısticas (Van Stappen, 2002). Aunque Clegg (2001) ha reporta- do que la poblaci´on de Artemia franciscana que se encuentra en las salinas de Vietnam, puede adaptar- se despu´es de varias generaciones reproductivas. Al igual que la salinidad, los l´ımites superiores e infe- riores de tolerancia a la temperatura son dependien-

tes de la poblaci´on y sus respuestas fisiol´ogicas y me- tab´olicas, las cuales deben ser estudiadas en cada poblaci´on.

Ejemplo de esto es el trabajo realizado por Medi- na et al. (2007), en donde compar´o la respuesta re- productiva de dos especies: Artemia franciscana y Artemia persimilis, con salinidades de 30, 60, 90 y 120 gL−1 y temperaturas de 12, 21 y 28oC. Estos autores encontraron que a cualquier salinidad, pe- ro con una temperatura entre 21-28oC se presen- ta mayor sobrevivencia y fecundidad y fertilidad de las cruzas realizadas con Artemia franciscana, mien- tras que con Artemia persimilis se obtiene mejor re- sultado cuando se maneja a temperaturas por deba- jo de los 21oC.

Aislamiento ecol´ogico de las poblaciones de Artemia A principios de los a˜nos 80 el conocimiento acer- ca de la distribuci´on mundial de las poblaciones par- tenogen´eticas y bisexuales, era muy limitado. Sola- mente se sab´ıa que las bisexuales se encontraban en el Nuevo Mundo y las poblaciones partenogen´eticas en el Mediterr´aneo (Browne y McDonald, 1982). Pa- ra esos a˜nos, solamente se ten´ıa conocimiento de Ar- temia salina en el ´area del Mediterr´aneo y la Arte- mia urmiana localizada en el Lago Urmia; Ir´an. En el Nuevo Mundo se ten´ıa el conocimiento de Arte- mia franciscana y de una poblaci´on bien localiza- da en Argentina conocida como Artemia persimilis.

En la actualidad tambi´en se tiene una especie en Chi- na que es Artemia sinica y otra localizada en el Ti- bet que es Artemia tibetiana (Triantaphyllidis et al., 1998).

El aislamiento de poblaciones de Artemia, debido no tan solo a la localizaci´on geogr´afica de las mismas, sino tambi´en a las condiciones de salinidad y tempe- ratura. El trabajo de Sayg (2004) se hizo con dos po- blaciones, una de Izmir, Turqu´ıa y la otra de Lesbos, Grecia y observ´o que la tolerancia a estos dos facto- res es diferentes en ambas poblaciones y por lo tanto respuestas fisiol´ogicas y metab´olicas diferentes debi- do a la adaptaci´on de cada una. Kappas et al. (2004) y Medina et al. (2007), mencionan lo mismo cuan- do inoculan Artemia franciscana o Artemia persimi- lis en un h´abitat determinado, sin considerar el fac- tor temperatura como la variable preponderante pa- ra el aislamiento o respuesta adversa de las poblacio- nes a las condiciones del h´abitat y por consiguiente presentar una adaptaci´on exitosa o no al nuevo h´abi- tat considerado.

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En M´exico se encuentra dominando la especie Ar- temia franciscana (Castro et al., 2000). Distribu´ıda en una gran variedad de h´abitats en condiciones de salinidad y temperatura espec´ıficas, por lo que ca- da una de las poblaciones puede variar considerable- mente con respecto a la tolerancia a respuestas fi- siol´ogicas y metab´olicas, que se presentan en h´abi- tat acu´aticos con diferente concentraci´on de sales y con diferente composici´on i´onica. Es debido a estos cambios y por ende a la respuesta que puede dar ca- da una de las poblaciones, que el aislamiento repro- ductivo puede ocurrir debido a la intolerancia de ca- da una de ellas de vivir en un h´abitat diferente al que est´a acostumbrado y por consiguiente a un pro- blema de coexistencia y si esta se da, ser´a una po- sible barrera reproductiva que inhiba la intercruza de las poblaciones, ya sea impidiendo la cruza, pro- blemas durante la cruza o la baja viabilidad de los h´ıbridos o clones formados (Bowen et al., 1985; Van Stappen, 2002).

Tambi´en se ha observado que se presentan dife- rencias biom´etricas, reproductivas y fisiol´ogicas en- tre los h´ıbridos o clones producidos con respecto a sus progenitores (Abatzopoulos et al., 2003), quie- nes mencionan que los progenitores de especies grie- gas partenogen´eticas y sus clones formados no sobre- viven por arriba de los 30oC. A 26oC, los progeni- tores crecen y se reproducen sin importar la salini- dad (50, 80 y 120 gL−1) de cultivo; mientras que los h´ıbridos daban mejor resultado a 80 gL−1 de salini- dad y una temperatura de 22oC.

Encontrar estos problemas en un medio natural es poco probable, pero es f´acilmente detectable cuan- do las poblaciones se llevan a cultivos a nivel labo- ratorio. Ya que en esto, las condiciones de tempe- ratura, salinidad y cantidad y tipo de alimento pue- den ser controladas y as´ı evitar problemas en las res- puestas fisiol´ogicas y metab´olicas de las poblacio- nes. Adem´as se ha observado por los estudios de Bo- wen et al., (1988), que la tolerancia que tienen las poblaciones de Artemia franciscana en la naturale- za a los cambios de tipo y concentraciones de catio- nes y aniones, es muy baja, debido a la falta de ali- mento; pero en el laboratorio, el suministro conti- nuo de alimento, sea inerte o por microalgas, permi- te que el organismo pueda tolerar salinidades y tem- peraturas mayores que las que se encuentra en su h´abitat natural.

Browne y Bowen (1991), encontraron que en reali- dad la especie Artemia franciscana ha comenzado a

formar subespecies o semiespecies debido a las con- diciones ambientales y fisicoqu´ımicas del agua dife- rente que presenta cada h´abitat en donde se encuen- tra este crust´aceo. Estos autores mencionan que al cruzar diferentes poblaciones, las cuales son consi- deradas de la misma especie, Artemia franciscana, se presentan problemas de intercruza y por lo tan- to la presencia o el inicio de una barrera gen´eti- ca. Por lo que el nombre de subespecies o semies- pecies se ha dado por el nombre del lugar geogr´afico en el cual habita.

Castro (2004), trabaj´o sobre la intercruza de sie- te poblaciones mexicanas de diferentes localidades geogr´aficas y con caracter´ısticas ambientales y fisico- qu´ımicas de agua particulares, encontr´o que existen problemas de entrecruzamiento entre las poblacio- nes mexicanas estudiadas, principalmente en las cru- zas realizadas con San Luis Potos´ı y Ohuira, ya que solamente estas dos poblaciones se cruzan con Ya- varos y Texcoco. Este es un problema precopulato- rio, existente en estas dos poblaciones, ya que ni si- quiera se realiz´o el apareamiento de las parejas. Es importante se˜nalar que s´olo las poblaciones de Arte- mia de aguas interiores no tienen problemas de inter- cruza entre s´ı, aunque la cruza del macho de Cua- tro Ci´enegas y las hembras de San Luis Potos´ı no presentan apareamiento. Dando como consecuencia que las poblaciones mexicanas estudiadas de Arte- mia, se encuentran en un proceso evolutivo de ais- lamiento reproductivo, que es la especiaci´on, ocasio- nado por la adaptaci´on de cada una de las poblacio- nes a su h´abitat espec´ıfico, el cual ha impreso esta ca- racter´ıstica en el genotipo de las poblaciones, ocasio- nando problemas pre y postcopulatorios en los orga- nismos, as´ı como diferencias morfol´ogicas en cuan- to a la longitud total de las hembras con respec- to a la longitud del abdomen del macho. Podemos asegurar que, aunque las poblaciones no est´an total- mente separadas gen´eticamente, ya que existe un ba- jo ´exito reproductivo en la mayor´ıa de las cruzas, as´ı como una baja viabilidad de los h´ıbridos produci- dos, s´ı se est´a dando la evoluci´on de barreras gen´eti- cas que a la larga dar´an como consecuencia una es- peciaci´on entre ellas, as´ı como la tendencia a for- mar nuevas especies, sobre todo en aqu´ellas en don- de la composici´on i´onica del agua es diferente al clo- ruro de sodio, como lo son las poblaciones de aguas interiores.

En ambientes i´onicos totalmente diferentes para una u otra poblaci´on de Artemia, el costo de la osmo- rregulaci´on tambi´en difiere, ya que hay lugares en

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donde la salinidad aumenta hasta 200 gL−1, mien- tras que en otros lugares la salinidad puede llegar por arriba de 320 gL−1. La consecuencia de ello es la pre- sencia o ausencia de cierto tipo de poblaci´on fito- planct´onica y por lo tanto del alimento de las po- blaciones y la adquisici´on de energ´ıa suficiente pa- ra soportar los cambios de osmorregulaci´on (Van Stappen, 2002).

El proceso de osmorregulaci´on

El crust´aceo Artemia ha sido considerado como uno de los organismos que presenta el mejor sistema de osmorregulaci´on en el Reino Animal (Clegg et al., 2002), ya que hasta la actualidad, no se ha determi- nado con precisi´on cu´al es el l´ımite superior a la va- riable salinidad, en la cual este organismo se encuen- tra, ya que al habitar medios en donde se produce la sal, se han encontrado organismos, a´un en el pun- to exacto en donde el cloruro de sodio (N aCl), co- mienza a cristalizarse, con valores que llegan a so- brepasar los 300 gL−1. Esto mismo se ha observa- do en las poblaciones mexicanas (Castro et al., 2000).

En numerosas poblaciones de Artemia, existe el des- conocimiento acerca del l´ımite superior de la varia- ble salinidad (< 200 gL−1), en donde este organis- mo puede vivir; o presente un mejor desarrollo, ca- pacidad de reproducci´on o mayor ciclo de vida bajo estas condiciones de hipersalinidad. Este desconoci- miento cient´ıfico, no implica el conocimiento emp´ıri- co de las personas que manejan estos cuerpos de al- ta salinidad, sobre la capacidad que este peque˜no or- ganismo tiene para habitar estos ambientes y poder sobrevivir y realizar sus funciones fisiol´ogicas y me- tab´olicas, a´un en contra de condiciones de presi´on osm´otica y i´onica totalmente adversas para otros or- ganismos (Clegg y Conte, 1980; Conte, 1984; Brow- ne y Wanigasekera, 2000).

El proceso por el cual el organismo adulto realiza la osmorregulaci´on es el siguiente: el adulto toma el agua del medio externo y los iones y los fluidos son transportados del tubo digestivo a la hemolinfa, a la misma tasa de movimiento, que los fluidos internos del animal pasan a trav´es de las membranas epitelia- les del cuerpo al ambiente. Este proceso es continuo en todo momento en el animal (Clegg et al., 2002). Se ha observado que en los organismos adultos de Arte- mia, que tanto el intestino como los epipoditos de las branquias, tienen la capacidad de modificar los nive- les de Na, K-ATPasa lo cual le permite al organismo realizar un intercambio continuo de iones y agua. En el caso de las fases larvarias que no han formado es-

tas estructuras (fil´opodos), presentan estructuras co- mo la gl´andula de la sal, la cual es activa mientras los fil´opodos se forman, les permiten realizar el proce- so de osmorregulaci´on (Holliday et al., 1990; Clegg y Trotman, 2002).

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cs

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Margarita Salazar Gonz´ alez,

*

Departamento de Biotecnolog´ıa, UAM–Iztapalapa.

Recibido: 08 de mayo de 2009 Aceptado: 24 de julio, 2009 Resumen

Las descargas de efluentes dom´esticos e industria- les en los embalses, r´ıos, mantos acu´ıferos, zonas de cultivo, etc., generan graves problemas de contami- naci´on del agua, las cuales pueden llegar a ocasio- nar alteraciones en los ecosistemas, a los sistemas agr´ıcolas, acu´ıcolas, as´ı como serias afecciones a la salud. Por lo que es necesario el desarrollo de proce- sos biol´ogicos alternativos de bajo costo para el tra- tamiento de estos efluentes. El empleo de sistemas in- tegrales de bacterias-microalgas, representa una de las aplicaciones biotecnol´ogicas de mayor importan- cia en el ´area ambiental.

Abstract

The domestics and industrials efluentes discharges to embalses, rivers, acuifers mants, and culture zo- nes, generate serious water contamination problems, which have be made ecosystems alterations, to agri- culture and acuiculture systems, that human health affections. That is necessary the development of bio- logical alternative process of slow cost for wastewa- ter treatment. The utilization of integrated systems of bacteries-microalgaes, represents one of the most important biotechnological applications in ambien- tal area.

Key words: treatment, wastewater, microalgae, high rate oxidation ponds.

Introducci´on

En la actualidad una de las problem´aticas m´as gra- ves que afronta la ciudad de M´exico es el proble- ma de la contaminaci´on ambiental en diferentes as- pectos: aire, tierra, agua, etc., siendo este ´ultimo recurso el de mayor importancia y el que requie- re especial atenci´on, ya que en la Rep´ublica Mexi- cana el 80 % del agua se encuentra a menos de 500

*Tel: +52 5558046406 [email protected]

msnm, mientras que s´olo el 5 % est´a arriba de la co- ta de los 2000 msnm, por lo que se dificulta el su- ministro hasta la ciudad. El crecimiento de la acti- vidad industrial, as´ı como la elevada demanda por parte de la poblaci´on, ha generado serias alteracio- nes ecol´ogicas, ya que la descarga de aguas residuales de diferentes or´ıgenes (industrial, dom´estico, agr´ıco- la, ganadero, etc.,) a los cuerpos de aguas natura- les, se lleva a cabo sin ning´un tipo de tratamien- to, lo cual ha tra´ıdo como consecuencia la contami- naci´on de pr´acticamente todas las cuencas hidrol´ogi- cas que sirven de abastecimientos a los centros urbanos.

El 17 % de las aguas residuales producidas en M´exi- co son tratadas, de las cuales solamente el 9.25 % alcanz´o las eficiencias esperadas, utiliz´andose para ello procesos sofisticados con equipo de alto costo, lo cual representa una gran limitante en su aplicaci´on por el aspecto econ´omico y por las bajas eficiencias logradas.

Se ha reportado la existencia de 256 plantas de tra- tamiento con diferentes procesos y capacidad insta- lada, de las cuales el 65 % (166), no est´a en opera- ci´on, 7 % (18) opera a eficiencias menores al 40 %, 23 % (59), trabaja con 40-80 % de eficiencia, y ´uni- camente el 5 % (13) logra eficiencias mayores al 80 %.

Las razones de esta situaci´on son diversas y se ma- nifiestan como la falta de operaci´on y el gran aban- dono en que se encuentran las instalaciones, as´ı co- mo tambi´en el aspecto econ´omico (recursos t´ecnicos, tecnol´ogicos, humanos, etc.), ya que generalmente no se consideran los recursos para operaci´on y mante- nimiento al momento de seleccionar el tipo de pro- ceso a desarrollar (Noyola, 1990 y Garc´ıa, 1990 ).

Lo anteriormente dicho, pone de manifiesto la pro- blem´atica que existen en cuanto a la falta de infra- estructura para la prevenci´on y control de la con- taminaci´on del agua, tanto por el limitado nume- ro de plantas de tratamiento que se encuentran en

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