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Procesos de construcción lingüística de la jerga del balompié peruano

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Academic year: 2020

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Alma Máter del Magisterio Nacional

ESCUELA DE POSGRADO

Tesis

Procesos de construcción lingüística de la jerga del balompié peruano

Presentada por

Teófilo QUISPITUPA TERRY

Asesor

Luis Magno BARRIOS TINOCO

Para optar al Grado Académico de Doctor en Ciencias de la Educación

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Reconocimiento

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Tabla de contenidos

Título ii

Dedicatoria iii

Reconocimiento iv

Tabla de contenidos v

Resumen vii

Abstract viii

Introducción ix

Capítulo I. Planteamiento del problema 12

1.1 Descripción de la realidad problemática 12

1.2 Formulación de problema 13

1.2.1 Problema general 13

1.2.2 Problemas específicos 13

1.3 Objetivos 14

1.3.1 Objetivo general 14

1.3.2 Objetivos específicos 14

1.4 Justificación e importancia de la investigación 14

1.5 Limitaciones de la investigación 15

Capítulo II. Marco teórico 16

2.1. Antecedentes de la investigación 16

2.1.1. Antecedentes internacionales 16

2.1.2. Antecedentes nacionales 18

2.2. Bases teóricas 21

2.2.1. La lingüística 21

2.2.1.1. El lenguaje 22

2.2.1.2. La lengua 23

2.2.1.3 El habla 24

2.2.2. Lingüística del texto 25

2.2.3. La pragmática 26

2.2.3.1. Principios pragmáticos 28

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2.2.4. Los fenómenos lingüísticos y la teoría de los actos de habla 42

2.2.5. Sociolingüística 46

2.2.6. Construcción lingüística de la jerga 50

2.2.6.1. La jerga 54

2.2.6.2. Proceso de construcción lingüística de la jerga 60

2.2.7. Variantes fonéticas 64

2.2.7.1. Cambios en el significante y el significado 64

2.2.7.2. Variante morfológico y sintáctico 66

2.2.7.3. Variación semántica 71

2.2.8. Variación pragmática 77

2.3. Definición de términos básicos 79

Capítulo III. Hipótesis y variables 80

3.1 Supuestos hipotéticos o hipótesis 80

Capítulo IV. Metodología 84

4.1 Enfoque de investigación 84

4.2 Tipo de investigación 84

4.3 Diseño de la investigación 85

4.4 Acceso al campo 85

4.5 Técnicas e instrumentos de recolección de datos 86

4.6 Técnicas de análisis de datos 86

4.7 Procedimiento 86

Capítulo V. Resultados 87

5.1 Presentación y análisis de los resultados 87

Conclusiones 90

Recomendaciones 91

Referencias 92

Apéndice 95

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Resumen

En la investigación Procesos de construcción lingüística de la jerga del balompié peruano tiene como objetivo general: Describir la manifestación lingüística de la jerga en el balompié de Lima. El método de investigación utilizado es Etnográfico así como el

descriptivo, inductivo, analítico y explicativo. El diseño es de naturaleza heurística y de análisis documental”, con un enfoque cualitativo. La muestra es selectiva y comprende lo más resaltante de la documentación oral, escrita y material audiovisual. Se utilizó las técnicas del fichaje, de observación y de lectura analítica. Su análisis está basado en un modelo

hermenéutico. Finalmente concluimos que la jerga del balompié peruano presenta una construcción lingüística morfológica, sintáctica, semántica y pragmática.

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Abstract

The research process of linguistic construction of the Peruvian football jargon has as its general objective: Describe the linguistic manifestation of the jargon in the football of Lima. The research method used is Ethnographic as well as the descriptive, inductive, analytical and explanatory method. The design is of a heuristic nature and of documentary analysis ", with a qualitative approach. The sample is selective and includes the most outstanding of the oral, written and audiovisual material. The techniques of signing, observation and analytical reading were used. His analysis is based on a hermeneutical model. Finally we conclude that the Peruvian football jargon presents a morphological, syntactic, semantic and pragmatic linguistic construction.

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Introducción

La jerga ha sido considerada dentro de una lengua subestándar, secreta, que debe mantenerse en secreto y ocultas a un tercero, propia de grupos sociales del bajo mundo. Pero, la lengua es un sistema de signos que comparte una comunidad. Por lo tanto, no se puede hablar de lengua subestándar, porque la lengua es solo una.

En consecuencia, el acto lingüísticocorresponde “al acto de emplear para la

comunicación uno o más signos del lenguaje articulado” (Coseriu, 1986, p. 16), donde estos signos tienen que poseer la misma forma y más o menos el mismo significado dentro de una determinada comunidad lingüística.

El habla es la realización de una lengua, el acto individual por medio del cual una persona hace uso de una lengua para poder comunicarse, elaborando un mensaje según las reglas y convenciones gramaticales que comparte con una comunidad lingüística

determinada. Coseriu (2016) manifestó:

Que si se viaja en una combi no sorprenderá las expresiones “pisa, pisa, sube, baja“,

ha subido un plomo“, “no hay medio“, “conductor no sea chantón“, “paradero por favor“, si

se conversa con los amigos en el grupo mismo se pueden tratar con palabras soeces y argot “eres un pavo“, “oe huevón vamo al toque“, “somos barrunto“, lo que no ocurriría cuando se

habla a un profesor, a quien se le habla con un registro formal de la lengua. Es decir, cada una de estas situaciones marcan los estilos de habla, en unos informal, en otros no. Nos

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aceptados como el “buen uso”, “la forma correcta” o “la forma apropiada de usar el lenguaje” constituyen lo que se conoce como norma.

El reconocimiento de una variedad estándar trata de impedir la existencia y el desarrollo de las otras variedades y niega la validez social de los interlocutores, constituyéndose en un elemento de represión y discriminación social.

La jerga, de naturaleza informal y sectorial, crea un lenguaje especial de variaciones lingüísticas insospechadas, que da cohesión a un grupo y regula los comportamientos lingüísticos de forma interactiva. Ese lenguaje se identifica por la innovación y creación lingüística de los interlocutores, como señal de rebeldía y contraculturalidad. La jerga es, entonces, un recurso lingüístico que responde a un medio expresivo que da identificación y define a un grupo social.

La tesis analiza la jerga del blompié peruano como una construcción lingüística en los aspectos morfológicos, sintácticos, semánticos y pragmáticos en textos orales y escritos. La presente investigación consta de cinco capítulos:

El primer capítulo describe la realidad problemática que motivó la realización de la tesis, se formulan los objetivos y se argumenta la justificación de su estudio.

En el segundo capítulo se presentan los antecedentes de estudio, el marco teórico, y se exponen las definiciones de categorías de análisis.

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El cuarto capítulo comprende la metodología, se presenta el enfoque, tipo y diseño de investigación; se agrega la población y la muestra, las técnicas e instrumentos empleados para la recolección de datos. El quinto capítulo describe el análisis de los resultados y discusión.

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Capítulo I

Planteamiento del problema

1.1 Descripción de la realidad problemática

La lengua es considerada como un sistema de signos que utiliza unan comunidad

lingüística para interactuar, para comunicarse, y está presenta un conjunto de variaciones en su manifestación concreta que es el habla. Así, la jerga se constituye en un lenguaje especial que permite al hablante desenvolverse de manera eficiente en un determinado contexto lingüístico. Dauzat (1938) afirmó que la jerga como lenguaje especial no es un juego ni una diversión, sino una forma particular de un proceso lingüístico universal y fundamental. En tal sentido, uno de los sectores que ha desarrollado la jerga es el deporte del balompié, más conocido en América como fútbol. Este sector posee un repertorio de palabras, frases, lexías, etc. propias que se han arraigado en los amantes de esta actividad, y que son de uso cotidiano por quienes practican, observan, comentan, critican lo difunden como vedette a la redonda, Ia numero cinco, aquella que recorre el gramado del estadio hasta llegar aI rincón de Ias ánimas, la pelota.

Gamero (2004) manifestó que “estos giros verbales, de incontrastable ingenio, se han convertido en el sello de identidad propia para pueblos como el peruano. Se trata de una "vox populi" que discurre en el uso cotidiano de la lengua y forma parte del acervo cultural. Hasta los académicos de la lengua lo toman como algo normal. Ellos también hablan en jerga, muy a despecho de la forma y el fondo; al empleo de la jerga o argot no se escapa nadie. Son voces, palabras, frases, de la calle, de la casa, de la escuela, de la universidad, de los gremios

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En ese sentido, la jerga es una forma de hablar inevitable en el rol que desempeñan los actores vinculados al deporte del fútbol. Entre ellos tenemos a los aficionados, los fanáticos, los deportistas, los comentaristas, los entrenadores, los árbitros, los utileros. Cada uno de estos actores se encuentran en constante interacción con sus pares e influyen unos en otros; además, ejercen importante contacto con los usuarios.

Este vocabulario utilizado por determinados grupos tiene dos finalidades: la integración y la exclusión; por un lado, se da el afán de los miembros de una comunidad para integrar al grupo usando la jerga de forma original y creativa, haciéndose colectiva para que se propale a conjuntos y masas; por otro lado, se recurre simultáneamente a este lenguaje, utilizando jerguismos para ocultar lo que se quiere decir.

Esta tesis tiene el propósito de realizar una descripción de la jerga utilizada en el balompié peruano y formular un lexicón de jergas futbolísticas usadas por los actores extraídos de la oralidad, de la prensa escrita u otros medios vinculados al fútbol en Lima Metropolitana.

1.2. Formulación del problema

1.2.1 Problema general

PG: ¿De qué manera se manifiesta la construcción linguistica de la jerga en el balompié de Lima Metropolitana?

1.2.2 Problemas específicos

PE1: ¿Qué características posee la jerga del balompié de Lima Metropolitana en su construcción lingüística?

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1.3. Objetivos

1.3.1 Objetivo general

OG: Describir la manifestación lingüística de la jerga en el balompié de Lima Metropolitana. 1.3.2 Objetivos específicos

OE1: Describir las características lingüísticas en la construcción de la jerga del balompié de Lima Metropolitana.

OE2: Elaborar un corpus de la jerga del balompié de Lima Metropolitana.

1.4 Justificación e importancia de la investigación

Esta investigación nos permite describir las frases hechas, expresiones populares, cuestiones contemporáneas, los préstamos lingüísticos, palabras de otros ámbitos aplicada al fútbol y viceversa, los motes de aficiones y jugadores, la sinonimia.

La jerga ha construido una forma diferente de hablar mediante la sintaxis, la morfología, la semántica, la sociolingüística y pragmática. Para ello, se ha seleccionado una muestra de jerga del balompié con la finalidad de describir las características fonomorfosintácticas de uso cotidiano en la lengua y, conocer así, su significado, propiciando un ambiente de cercanía, familiar y jocoso. Estos ejemplos serán extraídos de la oralidad al igual que de los medios periodísticos.

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Constituyen muestras de la capacidad expresiva y afectiva del ser humano para generar constantemente distintos tipos de expresión.

1.5. Limitaciones de la investigación

De la manera como está planteada la presente investigación hay limitaciones que selectivamente son:

 La escasa información bibliográfica y hemerográfica referente al tema de investigación; además, estas se encuentran dispersas en diferentes centros de información y

documentación.

 El recurso económico, financiero, presupuestal contable es un gran obstáculo debido a que la remuneración de una docente resulta insuficiente para asumir una investigación de gran envergadura y de trascendencia.

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Capítulo II

Marco teórico

2.1. Antecedentes de la investigación

Se ha recogido información que permite tener una visión más clara sobre el presente estudio, estas investigaciones son las siguientes:

2.1.1. Antecedentes internacionales

Jaramillo (2013), en la tesis Aspectos sociolingüísticos de la jerga en el ejército de Colombia, mediante un estudio etnográfico, de tipo descriptivo, con enfoque cualitativo, consideró que:

1. A medida que la población de hablantes de las diferentes lenguas crece, estas sufren fenómenos de mutación cada vez más complejos y/o estructurados; es evidente que no han sido trazados por variantes, como el prestigio o la imposición lingüística; los cambios suelen producirse de manera espontánea y lejana a una observación gradual del fenómeno. 2. No estamos preparados para documentar dichos resultados de manera eficiente; a la

mayoría de los hablantes no parecen importarles las confusiones lingüísticas, o no quieren complicar aún más lo que ya es abstracto. Podríamos incluso decir que la interdicción lingüística (imposición de tabúes y limitación a pronunciar ciertas palabras de manera libre y descarnada), es un evento aislado; pero debido al temor humano de la no aceptación y el contraste con la distorsión de la identidad, se ve necesario el recurso de la mentira y la acomodación de términos adecuados al contexto.

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sociolingüística, mediante un estudio de tipo descriptivo, desarrollando una metodología sociolingüística concluyó que:

1. A partir de la recolección de los datos obtenidos mediante la aplicación del cuestionario, se puede señalar que más que ser una jerga estudiantil esta se configura como lenguaje juvenil ya que solo después de analizar el corpus recogido para el desarrollo de esta investigación, se concluyó que las expresiones y préstamos empleados por los estudiantes de la

Licenciatura en Lenguas Modernas no son exclusivos de este grupo estudiantil, sino de un grupo juvenil general que comparte el mismo espacio y situaciones sociales, en este caso la Universidad.

2. Teniendo en cuenta la variable semestre en relación con el uso de la jerga estudiantil, se logró observar que en noveno semestre es donde se concentra el mayor uso.

Segura (2012) Del fútbol a la metáfora de la cotidianidad. Revista Káñina, vol. XXXVI, 2012, pp. 223-230 Universidad de Costa Rica San José, Costa Rica. De la jerga del ambiente futbolístico surgen algunas expresiones que son usadas en el habla cotidiana con suma naturalidad. En ese ínterin que va del argot futbolero a la comunicación diaria entre personas quizás ajenas al futbol, se experimenta un traslado de índole metafórico en el que, el contexto de uso ya no es mismo de origen. De manera tal que, el léxico adquiere otro sentido en otra situación comunicativa, en otro contexto de uso, pero siempre con referencia directa al léxico del balompié.

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Guayaquil futbolístico por tradición ya que es cuna de Barcelona y Emelec, dos históricos equipos no solo de la ciudad, sino del Ecuador. En algunos casos, las opiniones vertidas por los comentaristas aportan y guían, no siempre esto se repite, sino por el contrario, algunos términos usados para calificar el funcionamiento de un equipo o jugador se convierten en el origen para reacciones violentas que pueden derivar en actos donde no solo corre peligro la integridad de los profesionales del balompié, sino también de los hinchas. En este trabajo se hace referencia el origen del periodismo radial, primero en el mundo y posteriormente en el Ecuador, así como también su evolución hasta la actualidad, en un momento en que la vorágine informativa llega de diversos modos y, a pesar del paso del tiempo, la radio sigue siendo una de las formas de comunicación masiva. También se analiza la interrelación entre el periodismo radial con los aspectos psicológicos, sociológicos, educativos, y jurídicos, esto con la finalidad de conocer el comportamiento tanto del emisor del mensaje como del receptor y sus consecuencias, basadas en experiencias y puntos de vista de comunicadores radiales de una amplia experiencia en el país, en los que mencionan la importancia de un periodismo responsable. Esta investigación se apoya del mismo modo en encuestas en las que se comprueba que el comunicador es una voz que tiene seguidores y por lo tanto debe cumplir con una función responsable.

2.1.2. Antecedentes nacionales

Gutierrez (2014), en la tesis Cambios y transformaciones lingüísticas en la jerga como construcción idiomática, con un tipo de estudio descriptivo, enfoque cualitativo. Tuvo como objetivo Analizar los cambios y transformaciones lingüísticas de la jerga como construcción idiomática, concluyó que:

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circunstancial, en un contexto comunicativo determinado, ya sea en el centro laboral, una reunión social, un evento académico, independientemente de la clase social.

2. La lengua, entonces, en el habla como su manifestación concreta, es una entidad dinámica y heterogénea, que se modifica dentro de parámetros lingüísticos y sociales determinados ellos por factores el nivel sociocultural de quien lo usa y las circunstancias contextuales que rodea una relación intersubjetiva.

Hostos (2012), en la tesis Léxico de los choferes y cobradores de combi de Lima: estudio sociolingüístico y lexicográfico, planteó lo siguiente.

1. En el léxico de los choferes y cobradores de combi de Lima se describe los recursos de formación lingüística fonéticos: como las analogías fonéticas; morfológicos: como la supresión (apócope), la sufijación y la metátesis (inversión); semánticos: como la metonimia y la metáfora, que son los más recurrentes.

2. Las variables sociolingüísticas de género, edad, grado de instrucción, distrito de residencia, número de horas que se trabaja en la unidad de transporte, la ruta en que se labora y el tiempo que se trabaja en la unidad de transporte sí tienen relación con el uso del léxico de los choferes y cobradores de combi de Lima.

Pastor (2012), con la tesis Estudio etnolexicográfico del léxico de los pescadores de Casma, arribó a las siguientes conclusiones:

1. Demuestra la riqueza lexical de la pesca artesanal en Casma. Recoge usos lingüísticos no registrados en el DRAE 2001. Deja abierta una gama de posibilidades de palabras

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(acepciones) definidos lexicográficamente; se registran 36 nuevas entradas, 80 nuevas acepciones, 30 formas complejas y 16 enmiendas.

2. Respecto de la formación de palabras, las 36 nuevas entradas presentes en el Léxico de los pescadores de Casma demuestran la productividad del lenguaje especializado de los

pescadores. El proceso morfológico más empleado para la formación de estas palabras es la derivación. Así tenemos, derivados de blanco: blancor y blanquear; de cala, calador; de chanque, chanquero; de cortina, cortinero; de garete, garetear; de pinta, pintear y pintero; de revolear, revoleador, etc. Entre las nuevas entradas figuran, también, palabras derivadas de voces extranjeras, que en el uso de los pescadores han sido castellanizadas, como ténder (del inglés tend), esnórquel (del inglés snorkel) y güinche (del inglés winch). Además, se evidencia variaciones fonéticas de algunas entradas como furel (de jurel), gareta (jareta) y sajido (sajiro), las cuales son propias del habla cotidiana de los pescadores casmeños. Asimismo, hay otros usos lingüísticos (nuevas acepciones) que han sido formados a través de asociaciones metafóricas (león, turronero, por ejemplo), asociaciones metonímicas (boliche, bolichero; caña, cañero).

Velezmoro (2011), con la tesis Análisis morfosintáctico y lexicográfico de las expresiones de los periodistas policiales de Lima, llegó a las siguientes conclusiones: 1. El estudio lingüístico de las expresiones de los periodistas policiales de Lima nos ha

permitido establecer que hay empleo de los procesos morfológicos de derivación, composición, metátesis y supresión. De estos procesos, la derivación por sufijación es el predominante y se manifiesta mediante el empleo de dos tipos de sufijos derivativos: unos que no cambian de categoría u homocategoriales (-ar, -er, -it, -nche, -ncho), como

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2. En lo que respecta al proceso de composición, predominan los compuestos que forman una sola palabra “V+Sust. Sust.” (chupasangre). Adicionalmente, en los compuestos

sintagmáticos, el tipo más recurrente es “Sust. + Adj. Sust.” (fierro corto). Destacamos que el significado es fuertemente influido por factores extralingüísticos (sexo, edad, experiencia laboral, lugar de la comisión) relacionados con el tipo de noticia.

Vásquez (2008), en la tesis La lengua de las barras bravas, llegó a las siguientes conclusiones:

1. El lenguaje de las barras bravas es un código lingüístico desarrollado por la necesidad de sus hablantes de construir un sistema de comunicación que les permita expresar la cosmovisión de su propia realidad, además de ser el principal vehículo en la unidad del grupo.

2. Los procesos fonológicos, socialmente motivados, encontrados en la formación de la lengua de las barras bravas son la metátesis; la elisión, en sus formas de aféresis, síncopa y apócope; el último de estos unido a los procesos morfológicos de derivación en la mayoría de casos; la inserción en las formas de epéntesis y paragoge. Además de estos procesos existen otros que son irregulares.

2.2. Bases teóricas 2.2.1. La lingüística

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carácter científico y no prescriptivo de su estudio. Al ser el objeto de esta ciencia una actividad humana, hay una gran tentación de abandonar el dominio de la observación imparcial para recomendar un determinado comportamiento, no anotar lo que realmente se dice, sino de dictar lo que es preciso decir.

La dificultad que existe para separar la lingüística científica de la gramática normativa recuerda la que existe para separar de la moral una verdadera ciencia de las costumbres. La historia nos muestra que, hasta una fecha muy reciente, la mayor parte de los que se han ocupado del lenguaje o de las lenguas lo han hecho con intenciones prescriptivas, proclamadas o evidentes. Todavía hoy, la mayor parte de la gente, incluso la culta, ignora casi la existencia de una ciencia del lenguaje distinta de la gramática escolar y de la actividad normativa de escritores y periodistas. Pero el lingüista contemporáneo, ante expresiones como te pido lo hagas pronto, el negocio que te he hablado, es por eso que decimos, se aparta tanto de la virtuosa indignación del purista como de la alegría no contenida del iconoclasta. Ve ahí

simplemente hechos que debe anotar y explicar en el cuadro de los usos en que ellos aparecen. 2.2.1.1. El lenguaje

Schvarstein, citado por Reina (2008), afirmó que toda comunicación humana transcurre en lenguaje. El lenguaje representa algo que va más allá de servir como herramienta de

comunicación, pues se enmarca en la humanidad misma, por lo tanto, es tan complejo como la realidad que el ser humano percibe y expresa.

Tomando en cuenta que el ser humano necesita y le es imprescindible estar en contacto con el mundo que lo rodea, busca una herramienta que le permita socializarse, es decir,

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Sapir (1971) definíó al lenguaje como una actividad exclusivamente humana y no instintiva, de comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de signos producidos de manera deliberada. Reina (2008) menciona que el lenguaje cumple una doble función: una de comunicación y otra de representación; sin embargo, la principal función se genera a partir de las dos funciones generales antes señaladas, esta es la que se refiere al lenguaje como instrumento de socialización y contribuye con el desarrollo de la personalidad.

En ese sentido, el lenguaje es descrito como una herramienta totalizadora que abarca al ser humano y a la sociedad en la cual se desarrolla, puesto que es una facultad que le permite conectar su mundo interior con el entorno que lo rodea y, asimismo, crecer socialmente a través de las relaciones comunicativas que establece con el mundo.

2.2.1.2 La lengua

Saussure (1945) definío a la lengua como parte esencial del lenguaje, que es a la vez producto social y el conjunto de convenciones necesarias adoptadas por la comunidad de hablantes. La lengua es externa a la persona, ya que esta por si sola no la puede crear ni modificar.

Como producto social, la lengua es un inventario depositado en los sujetos de una comunidad y es una gramática que existe virtualmente en los cerebros de un conjunto de individuos; por ello, Saussure considera que la lengua existe completamente en la masa de individuos que componen una comunidad, y está más o menos completa en cada individuo, esto implicaría la concepción de una legua individual.

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proceso histórico de la comunidad, de ahí que la lengua sea un ente cambiante, moldeable a las circunstancias sociales.

Según lo manifestado por Bendezú, la lengua representa un modelo colectivo que muestra características definidas y conocidas por la comunidad, en tanto que es acepada por convención; sin embargo, queda claro que el individuo es quien finalmente hace uso de la lengua para materializarla y adecuarse a su contexto comunicativo, y en ese ejercicio hace algunas modificaciones que determinan el uso particular de esta.

Según Montes (1995), se puede establecer que la lengua no permanece fija en cuanto a su uso, debido a las variaciones que experimenta; sin embargo, esto no quiere decir que la lengua acepte cambios de manera constante, pues estos solo se producen si la comunidad de hablantes acepta la innovación.

Por ello, se puede afirmar que la lengua está expuesta a diversos cambios o variaciones en su uso debido a diversos factores sociolingüísticos. Tal es el caso de las variaciones en el uso de la lengua debido a las características y necesidades de un grupo de hablantes que comparten una profesión, un oficio, un deporte, por ejemplo, el repertorio propio utilizado en el balompié peruano.

2.2.1.3 El habla

Saussure (1945) definió al habla como acto del individuo que hace uso de la convención social (lengua) para comunicarse y hacer uso de su facultad del lenguaje. De esta afirmación entendemos que el habla es el sitema utilizado en un acto de comunicación.

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demás. Cabe resaltar, sin embargo, el criterio de interdependencia entre lengua y habla, criterio por el cual la lengua se sustenta en el habla, pues en ella se materializa. El habla no podría comunicar mensaje alguno sin la sistematización que la lengua le proporciona para hacer el mensaje inteligible.

Es así que el habla representa el carácter unipersonal del hablante que por medio de la convención social, que es la lengua, interactúa y manifiesta su interés o necesidad por algo o de algo a sus semejantes.

2.2.2. Lingüística del texto

La Lingüística del texto es una ciencia relativamente nueva, que se ampara en los

conocimientos acumulados por la lingüística, cuyo objeto de estudio es el texto; otras denominaciones son gramática del texto y lingüística textual.

Tomando como principio de que no hablamos por palabras o frases sino por textos, la Lingüística del texto surgió en reconocimiento explícito del texto como unidad básica de la comunicación lingüística, que se desarrolló ante la necesidad de dar cuenta de determinados fenómenos lingüísticos para los cuales las gramáticas oracionales no podían proporcionar explicaciones adecuadas.

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La Lingüística del texto, que procede directamente de la gramática generativa transformacional y del estructuralismo lingüístico, es sabido que reúne también otras

aportaciones (tanto de disciplinas y escuelas en general como de contribuciones individuales, internas y externas a la Ciencia lingüística). Recordemos que la expresión «lingüística del texto» apareció por primera vez en 1955, en el artículo de Eugenio Coseriu titulado

«Determinación y entorno». Sin duda, a lo largo de la historia de la lingüística textual ha sido cada vez mayor la importancia concedida a los factores contextúales, a medida que se iba haciendo más patente la imposibilidad de describir adecuadamente el texto, sin tomar en consideración los aspectos contextuales o pragmáticos. De ahí que la inclusión del contexto en la Lingüística (o la consideración del texto, unidad lingüística básica, en su contexto) fuera un paso decisivo para que la lingüística textual evolucionase.

2.2.3. La pragmática

La pragmática como ciencia se dedica al análisis de los actos de habla y, más en general, al de las funciones de los enunciados lingüísticos y de sus características en los procesos de comunicación.

Esta ciencia, que tan solo comienza a desarrollarse plenamente durante los últimos veinte años, tiene carácter interdisciplinario y la estimulan la filosofía, la lingüística y la antropología, pero también la psicología y la sociología.

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ocuparse de las condiciones bajo que las manifestaciones lingüísticas son aceptables,

apropiadas u oportunas; estos tres supuestos son válidos para la situación comunicativa en la que se expresa el hablante.

Así pues, la pragmática se ocupa de las condiciones y reglas para la idoneidad de los enunciados (o actos de habla) para un contexto determinado (Van Dijk, 1996).

Entonces, la pragmática es un enfoque de los hechos lingüísticos, una perspectiva teórica que estudia la lengua en su relación con su funcionamiento social y en su uso, y

en el estudio de esas diversas posibilidades de interpretación desarrolla la consideración de que los enunciados son actos de habla (de ahí la raíz pragma: hecho/acción). Esto significa que el lenguaje se utiliza para actuar en el mundo, para producir determinados efectos. Al respecto, Cassany et al (2000) señaló que:

La pragmática es la rama de la semiótica y de la lingüística que se encarga de estudiar todos aquellos conocimientos y habilidades que hacen posible el uso de la lengua. Analiza los signos verbales en relación con el uso social que los hablantes hacen de ellos; las situaciones, los propósitos, las necesidades, los roles de los interlocutores, las presuposiciones (p. 85).

La pragmática estudia la totalidad del lenguaje, pero tomando como instrumento de descripción y explicación no solo los conocimientos del código, los criterios de gramaticalidad y las circunstancias extralingüísticas que intervienen en la configuración del sentido; debido a que es el contexto el que le otorga a cada palabra o frase su

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2.2.3.1. Principios pragmáticos Principio de cooperación

Parte del supuesto de que los intercambios de mensajes no pueden ser una sucesión inconexa de emisiones. Hay normas que regulan el intercambio y son respetadas por emisores y destinatarios. Lo sistematiza en el Principio de Cooperación. Cuando dos usuarios de la lengua intercambian mensajes, están obligados a cooperar; al respecto, Grice (1975) manifestó que:

Nuestros intercambios comunicativos (…) son característicamente, por lo menos en cierta medida, esfuerzos de cooperación; y cada participante reconoce en ellos, en cierto grado, un propósito o conjunto de propósitos comunes, o, por lo menos, una dirección aceptada mutuamente (…). En cada fase, algunos posibles movimientos conversacionales serían rechazados por ser conversacionalmente inapropiados. Podríamos, pues, formular un principio general aproximativo que se espera que sea observado por los participantes (en igualdad de circunstancias), es decir: haga que su contribución a la conversación sea la requerida, en cada frase que se produzca, por el propósito o la dirección mutuamente aceptados del intercambio comunicativo en el que está usted involucrado (véase Sperber y Wilson, 199, p. 48).

El principio de cooperación se concreta en una serie de categorías, denominadas máximas de conversación, las cuales describen cómo ha de ser lo que se dice en una conversación, para que esta sea más precisa y menos ambigua:

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 Máxima de relación: nos enseña que hay que “ser relevante”.

 Máxima de modo o manera: defiende que debemos “ser claros”.

Principio de economía (o máxima de cantidad)

En nuestras comunicaciones estamos obligados a ofrecer la cuantificación exacta de las magnitudes a las que nos referimos.

En el principio de economía encontramos la elipsis. Algunas manifestaciones (supresión de elementos en el segundo término de las coordinaciones y de las comparativas) están codificadas por la lengua. En otros casos, la elipsis es puramente pragmática. El emisor suprime los datos innecesarios, porque los considera sin relevancia informativa (los supone conocidos por el destinatario), bien porque estima que su interlocutor está dotado de una capacidad deductiva suficiente para inferirlos.

No debemos aportar más datos de los necesarios, porque como señaló Ducrot (1969, ello conduciría a nuestro interlocutor a realizar inferencias indebidas:

Si se dice de una persona que le gustan las novelas policíacas, el oyente se ve tentado a deducir, para explicarse la precisión aportada por la palabra ´policíacas´, que las otras novelas le gustan poco o no tanto. Porque si todas las novelas le gustaran por igual, para qué añadir esta determinación… Es la misma razón por la cual, cuando digo de alguien que está de buen humor por las mañanas, doy a entender que no lo está en el resto del día (p. 25).

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Principio de informatividad

Los mensajes deben ser informativos, deben aportar datos que suponemos desconocidos u olvidados por nuestro interlocutor. Está ligado al principio de economía. La estructura de los mensajes se articula en dos partes: soporte, información conocida que sirve de cimiento a las aportaciones novedosas, es decir, el aporte. El soporte (conocido por muchos como tema) en condiciones normales ocupa la primera parte del enunciado, mientras que el aporte (cuando no hay arrastre al inicio por razones de énfasis) se sitúa al final.

Las tautologías son violaciones de este principio: la segunda parte no cumple con la condición de aportar información nueva: La guerra es la guerra, un hijo es un hijo. Cuando el destinatario observa que un interlocutor cooperante le emite un enunciado tautológico inicia un proceso de interferencias. Un padre que ha venido a pedirnos un favor para su hijo nos dice al final de su intervención: “A mí no me gusta pedir este tipo de favores; pero un hijo es un hijo”. Es evidente que no desea hacer un simple juego de palabras. El sentido va mucho más allá del significado. La tautología lingüística se resuelve por vía pragmática.

Las contradicciones son violaciones que afectan tanto a la lógica como a la pragmática. Su uso está ligado al deseo de dejar en evidencia la capacidad intelectual de quienes incurren en ese vicio: Un mapamundi de Lima, seis años de condena perpetua, una terna de cinco, partir la torta en tres mitades.

La aportación de informaciones innecesarias, no solicitadas, no pedidas, puede generar inferencias negativas contra el mismo emisor.

Principio de cortesía

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no calles”) hasta el detalle más nimio del carácter de un usuario. Una de las evidencias empíricas es que no siempre los interlocutores se hallan situados en un mismo rango social o desempeñan un mismo rol en el discurso. No es lo mismo dirigirse a un amigo que a un policía o a un juez en acto de servicio.

La cortesía es una institución cultural que tiende a establecer y mantener las buenas relaciones sociales. Se configura en un conjunto de normas regulativas de carácter impositivo que afectan a todos los aspectos de la vida en comunidad: dejar paso a los mayores, no saltarse una fila, saludar. El lenguaje está fuertemente constreñido en sus usos por normas de este tipo. Su estudio se ha configurado como una de las ramas más singulares y prometedores de la Pragmática.

Principio de cuantificación positiva (o negativa)

Existe una tendencia hacia la interpretación positiva de las magnitudes cuantificadas. En las comparaciones denominadas de igualdad el cuantificador tan(to) es interpretable como igual (a=b) o más (a>b). Si decimos Pepe es tan alto como su padre podemos interpretar que es igual o más alto que su padre, pero no menos. De la misma forma, la negación de la igualdad no tan(to) equivale a menos. Si decimos Luis no estudia tanto como su hermano se interpretará necesariamente como Luis estudia menos que su hermano y nunca como Luis estudia más que su hermano. En principio, la negación de la igualdad podría ser interpretada en los dos sentidos:

En un anuncio publicitario la firma comercial Volvo proclama las excelencias de un modelo bajo el siguiente eslogan: Lo primero en seguridad. Lo último en diseño. Los signos

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1) Lo primero (cualidad) en seguridad (+). Lo último (cual) en diseño (-). 2) Lo primero (cual) en seguridad (+). Lo último (tiempo) en diseño (+). 3) Lo primero (tiempo) en seguridad (-). Lo último (cualidad) en diseño (-). 4) Lo primero (tiempo) en seguridad (-). Lo último (tiempo) en diseño (+).

Si la Volvo se arriesga a colocar como eslogan un enunciado ambiguo en el que tres de las cuatro son interpretaciones contrarias a sus fines, es porque estaban seguros de que la interpretación elegida por el oyente iba a ser indefectiblemente la (2), la que favorece a sus intereses. Tal lectura positiva está favorecida por el género en el que aparece el texto. La

publicidad siempre alaba las excelencias del producto que se intenta vender.

Se trata de un principio pragmático, no de un principio lógico, de una tendencia conversacional, no de una imposición universal. No quedan totalmente excluidas las interpretaciones negativas y las contraargumentaciones.

La interpretación pragmática positiva de inteligencia y hermosura en el primer

enunciado se ve favorecida por el entorno cognitivo (“engendrar un ser perfecto”). La lectura negativa de los mismos signos en la respuesta del escritor se ve ayudada por el carácter polémico de la respuesta, así como por rasgos contextuales (“no quiero correr el riesgo”).

Ley de lítotes y ley de hipérbole

En determinadas circunstancias, el hablante parece violar el principio de economía al modificar, por defecto o por exceso, la expresión de una cantidad. La Retórica ha descrito y tipificado estos procesos como dos figuras de pensamiento: lítotes e hipérbole.

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proporciona el siguiente ejemplo: un hombre que tuvo una niñez muy dura, pero al que de mayor le tocó el gordo de la lotería, le dice a su interlocutor: No he tenido una infancia demasiado feliz, pero de mayor me saqué la lotería. El destinatario tiende a efectuar una operación correctora de lítotes: “De niño fue muy desdichado, pero luego le tocó el gordo”.

La ley opuesta también tiene valor pragmático. En ocasiones tendemos a exagerar, a aumentar el volumen de una cuantificación, conscientes de que el oyente será capaz de efectuar la reducción necesaria para poner las cosas en su sitio. Es la Ley de la hipérbole.

¿Qué tipo de disciplina es la Pragmática que sostiene la operatividad de un principio (el de economía) y dos leyes (lítotes e hipérbole) que no solo encajan, sino que se contradicen? ¿Cómo sabe el hablante cuándo ha de aplicar uno y no otro? Son los contextos fijados

socialmente, los géneros y otros principios (como el de cortesía) los que nos dicen cuándo uno ha de exagerar y cuándo ha de realizar una atenuación. En los panegíricos, en los

agradecimientos, en las declaraciones amorosas, en los escritos de recomendación hemos de aplicar la ley de hipérbole (asistió regularmente a mis clases durante el año 1980-81”. Cada año tengo que firmar numerosos informes de alumnos que solicitan una recomendación. Todos son maravillosos). Por el contrario, en los aspectos que pueden significar molestia para el receptor aplicamos la ley de lítotes. En el siguiente texto de J.J. Millás el signo bastante, de significación lingüística unívoca, es objeto de un estiramiento y de una contracción de sentido al serle aplicadas ambas leyes.

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Principio de sinceridad

Es equivalente a la máxima de cualidad formulada por P. Grice. En nuestros mensajes estamos obligados por un principio de pragmática a decir “la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. En el extremo opuesto de la cadena comunicativa el receptor tenderá a asumir como verdadero y cierto el mensaje que se le transmite, a no ser que hayan datos que le permitan:

 Percatarse de que su interlocutor es un mentiroso.

 Advertir que el emisor efectúa una violación abierta para que obtenga el resto del sentido por inferencias.

 Tomar conciencia de la mentira.

El principio de cortesía permite ocasionalmente violaciones del principio de sinceridad mediante las mentiras piadosas.

Principio de sucesión temporal

En muchas coordinaciones, como en la suma, el orden de los factores no altera el producto. Así, decimos indiferentemente:

 Un libro útil y entretenido-Un libro entretenido y útil.  Una ciudad hermosa y acogedora

 Una ciudad acogedora y hermosa.

Pero cuando los elementos que se coordinan implican de algún modo un proceso secuencial, la permutación del orden deja de ser posible. Los siguientes pares de ejemplos poseen diferente valor veritativo:

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 Tuvo un hijo y se casó.

 Decidí descansar un rato y terminar el trabajo.  Decidí terminar el trabajo y descansar un rato.

Al respecto, Reyes (1995) manifestó que esto es así no porque el ítem léxico quiera decir unas veces una cosa y a veces otra, sino porque hay un principio pragmático según el cual contamos las acciones o sucesos en orden cronológico, salvo que indiquemos lo contrario y concluye diciendo que resulta que no podemos asignar valor veritativo a estas oraciones sin introducir un principio pragmático.

2.2.3.2. Teorías pragmáticas

El desarrollo de la pragmática ha dado lugar a diversas explicaciones de aspectos parciales del uso del lenguaje, completamente entre sí. Dichas teorías o enfoques se aplican solo a aspectos parciales, por lo que un estudio completo de todos los aspectos puede requerir el análisis por parte de estas teorías. Al respecto, veamos la teoría de los actos de habla de Austin, los actos performativos según Searle y el principio cooperativo de Grice.

La teoría de los actos de habla

La idea central de la teoría de los actos de habla es que el lenguaje no solamente sirve para describir el mundo, sino también para hacer cosas. En una serie de conferencias dadas en Harvard en 1955 y publicadas póstumamente en 1962, Austin analizó por primera vez los usos del lenguaje corriente, y planteó las bases de la teoría de los actos de habla.

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 (a) Está nevando (asertivo o constatativo)  (b) Sí, juro (performativo)

En los enunciados performativos se hace exactamente lo que se dice, en el caso del ejemplo (b) jurar. En este tipo de emisión es literalmente, hacer. Las lenguas poseen cientos de verbos que cumplen la función de performativos explícitos, es decir, que nombran la acción que se hace precisamente cuando se la nombra y solamente mediante la palabra: juro,

prometo, declaro, niego, pido, ordeno, bautizo, etc. Al respecto, Austin (1971) afirmó que: Las oraciones forman una clase de “expresiones lingüísticas”. Esta clase debe ser definida, según pienso, en forma gramatical. Tengo mis dudas, empero, de que se haya dado ya una definición satisfactoria. Las expresiones realizativas son contrastadas, por ejemplo y esencialmente, con las expresiones “constatativas”. Emitir una expresión constatativa (es decir, emitirla con una referencia histórica) es hacer enunciado. Emitir una expresión realizativa es, por ejemplo, hacer una apuesta (p.47).

Al concepto de verdad (correspondencia entre la afirmación de un estado de cosas y ese estado de cosas) se opone, en la teoría de los actos de habla, el de felicidad, o sea, el de acción llevada a buen término. La verdad de las oraciones con performativos, como (b), es

inverificable, porque los performativos no pueden ser ciertos ni falsos, sino solo ser afortunados o desafortunados, según salgan bien o mal.

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performativo hace lo que dice siempre y cuando lo use quien debe, como se debe, donde se debe, cuando se debe, y con quien se debe.

Después de diseñar su teoría de los infortunios, Austin desconstruyó su oposición inicial entre actos performativos y actos constatativos, admitiendo que todas las oraciones, también las que afirman verdades o falsedades, sirven para cumplir actos, aunque no tengan

performativos explícitos. Así, Está nevando es una afirmación, aunque no contenga el verbo

afirmar.

En ese sentido, un acto de habla como una acción o actividad que incluye: el acto de decir algo, el que tiene lugar a decir algo, y el que acaece por decir algo. Cada uno de estos actos toman la denominación de acto ilocucionario, acto locucionario y acto perlocucionario que en nuestro esquema aparecen con los términos: locución, ilocución y perlocución.

1. Acto ilocucionario

Es el propósito que persigue el emisor, al expresar ciertas palabras en un contexto

determinado. Añade al hecho de decir algo, cierta fuerza o intención manifestando en el modo, el cual se expresa mediante acciones del hablante y las condiciones de la emisión lingüística; esto permite ejecutar acciones comunicativas como aseverar, preguntar, mandar, amenazar, responder, etc. La fuerza elocutiva (intención comunicativa) imprime el carácter social a los actos del habla y les asigna una función o uso específico en el proceso comunicativo que media entre emisor y receptor.

2. El acto locucionario

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ilocución. El conocimiento del código y la capacidad para producir e interpretar mensajes forman parte de la competencia lingüística. En referencia a ello Austin (1971) aseveró que:

Cuando alguien dice algo debemos distinguir: el acto de decirlo, esto es, el acto que consiste en emitir ciertos ruidos con cierta entonación o acentuación, ruidos que pertenecen a un vocabulario, que se emiten siguiendo cierta construcción y que, además, tienen asignado cierto “sentido” y “referencia” (compilado por Urmson, p. 32).

Entonces, se desprende que el acto de habla locutivo se da por el hecho de producir un enunciado oracional en el que se aplican las reglas de la gramática y en que se configura un significado conceptual, del cual se hace parte un tema.

3. El acto perlocucionario

Es el acto producido en el receptor por el acto locucionario e ilocucionario: ofensa, miedo, alegría, entusiasmo, etc. Es un acto no lingüístico y no convencionalizado, que escapa al control del emisor. Este efecto está determinado por los valores, intereses, y visión del mundo del receptor. Al respecto, Reyes (1996, p. 35) manifestó que:

Interpretar lo que el otro dice es reconocerle una intención comunicativa, y esto es mucho más que reconocer el significado de sus palabras. La comunicación parte de un acuerdo previo de los hablantes, de una lógica de la conversación que permite pasar del significado de las palabras al significado de los hablantes.

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performativos tienen como finalidad cumplir una función social, es decir, hacer algo con el uso de la palabra.

Los actos performativos según Searle

Searle, quien siguió el análisis de Austin sobre los enunciados de acción o

“performativos”, se centró en lo que este había llamado actos ilocutivos o ilocucionarios (actos que se realizan diciendo algo). Searle desarrolló la idea de que diversas oraciones con el mismo contenido proposicional pueden diferir en su fuerza ilocucional, según se presenten como una aseveración, una pregunta, una orden o una expresión de deseo. Así, en las oraciones:

Lucho fuma habitualmente. ¿Lucho fuma habitualmente? Lucho, no fumes más.

Ojalá que Lucho no fume.

Cada una de ellas tiene el mismo contenido proposicional (Lucho fumando), aunque difieren en su fuerza ilocutiva, ya que son, respectivamente, una aseveración, una pregunta, una orden y una expresión de deseo. Los actos de habla ilocutivos pueden ser clasificados según su intención o finalidad.

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Por lo general una ilocución tendrá cierto contenido proposicional. Por ejemplo, una petición tendrá cierta acción futura en su contenido, mientras que una sentencia puede tener cualquier proposición como contenido. Algunas ilocuciones, como los saludos, no disponen de contenido proposicional.

Son necesarias ciertas condiciones previas para el éxito de cada tipo de ilocución. Por ejemplo, para realizar correctamente una petición es necesario que el oyente pueda realizar la acción solicitada y que el hablante crea que el oyente puede realizar dicha acción. Para que un saludo sea exitoso el oyente y el hablante bien acaban de encontrarse o acaban de haber sido presentados. Searle llama a esto condiciones preparatorias.

Un saludo puede no ser sincero, pero para agradecer realmente algo a alguien, es necesario que el hablante sea sincero, y para realizar una pregunta sincera el hablante ha de querer conocer la respuesta. Searle llama a esto la condición de sinceridad.

Según Searle, cada ilocución puede describirse en términos de lo que está intentando hacer. De esta forma una aseveración pretende que algo realmente es el caso. Una pregunta es un intento de elucidar cierta información. Agradecer pretende ser una expresión de gratitud. Este intento del hablante, o intencionalidad de una sentencia se convirtió en un aspecto principal de la obra posterior de Searle.

Los propósitos son parte de toda acción humana. La gente actúa para algo, para

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En 1998, Kaplún afirmó que los seres humanos nos comunicamos para intercambiar informaciones y conocimientos, para analizar una determinada cuestión, para razonar, para pensar juntos. Pero nos comunicamos también para expresar emociones, sentimientos, afectos, esperanzas, ensueños. Basta pensar en los gestos: una caricia, una palmada afectuosa en el hombro del compañero que está triste, un apretón de manos no tienen “significado” racional; no tienen valor de información, de conocimiento. Y sin embargo, dicen y significan

muchísimo.

Principio cooperativo de Grice

La pragmática conversacional, ideada por Paul Grice, en 1975, es un enfoque de la pragmática lingüística que se fundamenta en que el principio básico que rige la comunicación humana es el principio de cooperación, esto es “ser cooperativo”. De acuerdo con Grice, una comunicación cooperativa entre dos o más personas está sujeta tácitamente a cuatro principios o máximas que caracterizan dicha conducta cooperativa. Estas cuatro máximas son: de

cantidad, de calidad, máxima de relevancia y pertinencia y máxima de modo. a. Máxima de calidad

Esta máxima o principio se refiere a que el emisor se restringe a la verdad, a hechos que tiene por ciertos, y puede descomponerse en las siguientes restricciones:

No diga lo que crea que es falso, o

No diga nada de lo que no tengas pruebas adecuadas. b. Máxima de cantidad

Esta máxima o principio a la cantidad de información, como en:

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c. Máxima de relevancia

Esta máxima tiene que ver con el grado de conexión o relevancia de las informaciones nuevas respecto de las anteriores:

Di las cosas relevantes. d. Máxima de modo

Esta máxima tiene que ver con la elección de las palabras o el modo en que se expresan las ideas:

Evite las expresiones oscuras o complicadas. Evite la ambigüedad.

Sea escueto. Sea ordenado.

No obstante, con frecuencia estas máximas no se cumplen a cabalidad. De hecho se suelen romper de forma intencionada para transmitir información de forma no literal

(mediante la ironía, metáforas, dichos, etc.) y para generar inferencias pragmáticas, conocidas como “implicaturas conversacionales”, esto es, mecanismos de interpretación que van más allá de lo manifestado en los enunciados.

2.2.4. Los fenómenos lingüísticos y la teoría de los actos de habla

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Una parte importante de la interpretación de enunciados depende de los factores extralingüísticos que configuran el acto comunicativo: conocer la identidad del emisor o del destinatario, las circunstancias de lugar y tiempo de emisión son requisitos para conseguir una interpretación plena. En la comunicación, las frases asumen contenidos que no se encuentran en el significado literal de las palabras que las componen, sino que dependen de los datos que aporta la situación comunicativa en que son realizadas. Estas especificaciones son analizadas por la teoría de los actos del habla.

Esta teoría establece tres dimensiones de la comunicación lingüística: lo que decimos, lo que queremos decir y lo que decimos sin querer. Esta distinción, es esencial para identificar las particularidades de los grupos humanos que se interrelacionan con la jerga. La pragmática trata de distinguir las tres dimensiones; de las cuales es importante tener en cuenta lo que decimos sin querer. Decimos sin querer, en casos de lapsus, aunque, a veces ese lapsus expresa con fidelidad lo que queremos decir o lo que pensamos. Además, en algunas

ocasiones decimos lo que no queremos, porque nos encontramos aprisionados por una red de significados lingüísticos, de textos previos, de intenciones ajenas adheridas a las palabras propias, como lo afirma Mijaíl Bajtín, en relación a ello Escandell (1990) expresó que:

El acto de habla –esto es, la emisión de una oración hecha en las condiciones apropiadas- es la unidad mínima de la comunicación lingüística. Las oraciones (en cuanto abstractas, no realizadas) no pueden ser las unidades básicas de la comunicación humana, porque carecen de la dimensión fundamental para ello: no han sido producidas. La noción de acto de habla se convierte, de ese modo, en el centro de la teoría de Searle (p. 71).

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se está realizando el diálogo. Todo acto de habla se concreta a base de un enunciado, que es una unidad lingüística contextualmente determinada. Se dice que los enunciados son

“oraciones puestas en uso”, en un contexto determinado. La emisión del enunciado puede realizarse de forma oral o escrita, siempre y cuando se lleve a cabo la realización de una acción mediante palabras. En sentido estricto, es una unidad pragmática que expresa el contenido de una proposición, mandato, deseo o creencia. Debe diferenciarse de una oración concreta, cuando no existe confusión entre el enunciado y la oración que lo expresa se usan indistintamente.

El enunciado no es una unidad convencional, sino real, delimitada con precisión por el cambio de sujetos discursivos, y que termina con el hecho de ceder la palabra al otro. Es la expresión lingüística de un juicio, una orden, un consejo o una duda, entre otras posibilidades. Suele identificarse con una proposición, aunque el enunciado designa el hecho de expresar una determinada proposición.

Entre otros presupuestos teóricos que provienen de la teoría de los actos del habla, nos interesa la idea de las implicaturas que conllevan los enunciados en los procesos

comunicativos. Paul Grice propone ideas interesantes acerca de lo que pretendemos

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La frontera de cada enunciado como unidad de la comunicación discursiva se determina por el cambio de los sujetos discursivos, es decir, por la alternancia de los hablantes. Todo enunciado, desde una breve réplica del diálogo cotidiano hasta una novela grande o un tratado científico, posee un principio absoluto y un final absoluto. Antes del comienzo están los enunciados de otros interlocutores; después del final están los enunciados respuesta de otros (o siquiera una comprensión silenciosa y activa del otro, o, finalmente, una acción respuesta basada en tal tipo de comprensión). Un hablante termina su enunciado para ceder la palabra o para dar lugar a la comprensión activa como respuesta. El enunciado es una unidad real, delimitada con precisión por el cambio de los sujetos discursivos, y que termina con el turno respectivo.

En pragmática, un enunciado es un acto de habla (acto locutivo) mínimo, realizado mediante una oración o una expresión sintáctica más pequeña que una oración. Informalmente se usa enunciado como sinónimo de oración, aunque pragmáticamente existen diferencias. Por ejemplo, una misma oración dicha en diferentes contextos corresponde a enunciados

diferentes. Y, viceversa, diferentes oraciones pueden concretar un mismo enunciado:

Quiero que saques la basura. ¿Puedes sacar la basura? Saca la basura, por favor. ¿Quieres sacar la basura?

Estas oraciones tienen la misma interpretación y pueden considerarse como

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En lógica, a veces se entiende por enunciado una oración que puede ser verdadera o falsa, como "está lloviendo", "hace frío" o "Venus es un planeta". En este sentido, los argumentos lógicos se componen de enunciados: las premisas y la conclusión.

Las oraciones, las exclamaciones y otras expresiones lingüísticas son realizaciones de un enunciado. Es decir, el enunciado es lo expresado mediante una forma lingüística en un

determinado contexto lingüístico. La misma forma lingüística en diferentes contextos puede tener interpretaciones diferentes: por ejemplo, una oración puede tener un sentido irónico y expresar justamente lo contrario de lo que literalmente dice. Por tanto, la misma oración, según se use literalmente o irónicamente, puede representar enunciados diferentes. 2.2.5. Sociolingüística

El término sociolingüística fue utilizado por primera vez por H. Currie, en 1952, en un artículo publicado en el Southern Speech Journal; en él se define la sociolingüística como la disciplina que estudia las “relaciones entre lengua y sociedad”, concepto que posteriormente se modificó para concebirla como la ciencia que estudia la relación entre “lengua y contexto sociocultural”.

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invariable que subyace a todo tipo de construcción lingüística, con indencia de las circunstancias socio-contextuales que median la producción e interpretación.

Saussure planteó la dicotomía lengua/habla, oponiendo el sistema formal a una producción lingüística percolada por una serie de factores circunstanciales que la plasman como producto social. El habla es el resultado de un suceso lingüístico configurado bajo los parámetros de otro conjunto de regulaciones que podríamos denominar gramática social.

Chomsky (1965) plantea una dicotomía competencia lingüística/actuación lingüística, entendiendo la primera como el conocimiento intuitivo que tienen de la gramática de su lengua todos los hablantes nativos de ella, adquirido a partir de los enunciados, escuchados por el niño en su contexto social. Según el mismo Chomsky, esta competencia lingüística queda interiorizada en el niño a la edad de cuatro años con base en la cual, se reconoce como agente del conocimiento y de comunicación mediante la actuación.

Por lo tanto, en el nacimiento de la sociolingüística confluyeron los intereses de distintas disciplinas como la lingüística, la antropología o la sociología. W. Labov cuestionó la

dicotomía de Chomsky competencia/actuación entendiendo que era imposible separar el sistema de la lengua de su realización. Del mismo modo, si Chomsky asume que el objetivo de la lingüística es la competencia de un hablante-oyente ideal que pertenece a una comunidad homogénea y que no se encuentra afectado por factores ajenos, W. Labov insiste en la

importancia de la variación lingüística y afirma que la justificación de esa variación es la interrelación entre los factores lingüísticos y los sociales. Acota así el concepto de

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Para tener una idea más puntual, diremos que la sociolingüística estudia el lenguaje en relación con la sociedad. Su objetivo de análisis es la influencia que tienen en una lengua los factores derivados de las diversas situaciones de uso, tales como la edad, el sexo, el origen étnico, la clase social o el tipo de educación recibida por los interlocutores, la relación que hay entre ellos o el tiempo y lugar en que se produce la comunicación lingüística. Nació del interés por ir más allá de unos estudios que consideraban la lengua como un sistema abstracto, aislado del hablante y de la sociedad. Manuales diversos, que tratan la sociolingüística, coinciden en que esta denominación, aparece por primera vez en 1952 en el título de un trabajo de H. C. Currie; sin embargo, una de las fechas más importantes en los inicios de la disciplina es 1964, año en el que se celebraron en E.E.U.U varias reuniones importantes (convocadas

principalmente por lingüistas, sociólogos y antropólogos) que despertaron el interés de

muchos especialistas e impulsaron el desarrollo de la disciplina, al respecto Areiza, Cisneros y Tabares (2012) sostienen que:

En este contexto, opuesto a la orientación mentalista, de actuación, de homogeneidad, de hablante/oyente ideal, surge la sociolingüística como producto de la reclamación válida que se hacía dentro del ámbito de la ciencia de la lingüística, de un hablante/oyente real (emisor-destinatario), de un usuario de carne y hueso que vive sus circunstancias y que es influido por otros sistemas como el ideológico, el económico, el político, el cultural, etc. Y que, además, entra en relación con otros actores que son usuarios, a su vez, del sistema de la lengua y de esos otros sistemas (p. 3).

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sistema lingüístico (es decir, la gramática) de cada lengua no es un instrumento reproductivo para verbalizar las ideas, sino que da forma a las ideas mismas y constituye el programa de la actividad mental del individuo. Mientras que Whorf observa las diferencias en la forma lingüística en varias comunidades indígenas del Sur de los Estados Unidos, Bernstein analiza las barreras sociales y lingüísticas que separan a las clases sociales dentro de una sola

comunidad. Añade que es la estructura social la que determina, en última instancia, el

comportamiento lingüístico y que este, a su vez, reproduce la estructura social, su concepto es, por tanto, circular, mientras que el de Whorf es unidireccional.

Bernstein (1961)propuso el principio de que los hábitos lingüísticos de los grupos sociales de clase baja con poca influencia social sobre la comunidad, difieren sintáctica y semánticamente de los hábitos de otros grupos de las clases medias, los que, dados ciertos privilegios intelectuales y materiales, tienen asegurada una posición de prestigio. Por otra parte, supone que las diferencias en la expresión de ambas clases no son neutrales, sino que representan la posibilidad o la imposibilidad de acceder al poder y a ciertos privilegios de las clases altas, por el solo hecho de pertenecer a un cierto grupo social.

En la sociolingüística existe un principio general mediante el cual se establece que la lengua es variable y se manifiesta de modo variable, principio del cual se deriva el que los usuarios de la lengua utilizan elementos lingüísticos distintos para expresar contenidos diferentes, así como el que normalmente se utilizan elementos lingüísticos diferentes para decir las mismas cosas.

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lengua/habla, competencia lingüística/actuación lingüística-, sufre adaptaciones y

modificaciones que lo enriquecen, por ser la lengua un ser viviente. En el caso de la jerga social, estas innovaciones no trascienden más allá de su contexto, ya que el usuario acomoda su forma de hablar a los distintos tipos de relaciones que se establecen con las personas de su entorno, para lo cual requiere manejar un nivel estándar de lengua, condición necesaria para ocupar un espacio importante dentro de lo que Bordieu (1985) denominó el mercado

lingüístico.

2.2.6. Construcción lingüística de la jerga

Juan de Arona, en su "Diccionario de Peruanismos", explicó que el español fue más que la traducción de usos y modismos comunes que se acomodaron al modo de ser peruano.

"Cuando ambos mundos se entienden a maravilla, aunque solo sea en jerga, dice Arona en las "Observaciones Generales" de su diccionario; cuando el disperso caudal de miles de voces esté registrado y unificado; otros "à quí de droit", se encargarán de fijar, limpiar, de dar esplendor. De lo que hoy es montonera, podría salir ejército regular de esos «peregrinos vocablos».

Verbos y proposiciones

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Decimos más, ganso que tonto, hincha que aficionado, maletear que maltratar,

tombo que policía, cachimbo que ingresante, bobo que corazón, pellejo que piel, torcido que traidor, zanahoria que inocente, yunta que amigo, yerba que marihuana, pelón que niño, mitra que cabeza, chivas que objetos, chiquita que golpe, chiripa que suerte, caserito que cliente, manyas que entiendes.

Bendezú menciona la importancia que tiene el argot criollo dentro del desarrollo de la lengua, hace hincapié en la necesidad de renovar las voces usuales por su escasa funcionalidad en un mundo globalizado que adapta nuevos términos cotidianos. Para este autor, la influencia argótica está aportando nuevas palabras y significados, términos que la lengua oficial no es capaz de crear debido a sus normas estrictas, incapaces de innovar su propio léxico; y hay palabras de reciente modelo que han pasado a ocupar el lugar de otras del llamado

lenguaje "culto", y también voces que están variando el argot criollo.

El fenómeno del cambio semántico -señala el autor-en todo sistema lingüístico, y concretamente en el nuestro, es de origen popular, no académico-no en vano podemos decir que, por más oficial que sea una lengua, esta no es propiedad de un grupo de académicos; es del pueblo y el pueblo es quien la habla-. Nuestra Real Academia propugna la pureza, propiedad y corrección de las palabras con demasiada rigidez. Ella se convierte en celosa guardiana y fiscalizadora exigente de los principios y normas que deben regir la vida y el desenvolvimiento idiomáticos. A nuestros usuarios corresponde, sin desmerecer el habla culta, hallar una originalidad expresiva que emerja del propio espíritu creador", al respecto Hevia (2013) enunció que:

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hermana de sangre, su hija no reconocida, su par ilegítima: la jerga. Nunca se insistirá lo suficiente en la amplitud de las redes y en la movilidad de los flujos operados por la jerga, nunca terminaremos de hacer justicia a los juegos en los que ella es vital o fatal evidencia. Lo saltante es la recuperación lúdica de todos los sentidos posibles y la participación súbita en todas las direcciones habidas; el ajuste exigido por todos los equipos integrados ante todos los riesgos confrontados. Quizá, a fin de cuentas, lo único que la jerga pretende es estrenar sus orientaciones virtuales, actualizar sus potencias, tornar patente lo latente (p. 12-13).

Las voces del argot son expresivas y corresponden a las clases más humildes de Lima, cuya población de 8 millones de habitantes.

1. Cuando se afirma que América es ladina porque su gente ha tenido la iniciativa; cada país, cada ciudad, cada gente, es ladino, porque ha creado su hablar. Voces y diálogos son el reflejo de ese ingenio criollo de las Américas, pues la palabra "criollo" no es patrimonio del Perú, hay criollos panameños, venezolanos, puertorriqueños o mexicanos, no exento de agudeza y gracia, con su dosis de irónico sarcasmo; y en este mundo globalizado por el Internet conviene conocer y dominar para evitar malos entendidos, recomendación para quienes utilicen el correo electrónico o decidan viajar, no vaya a ser que por decir algo, se cometa una torpeza.

Referencias

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