Evolución futura de la demanda

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(1)Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. INTRODUCCIÓN Uno de los objetivos fundamentales de la planificación de un abastecimiento a una población es prever las acciones necesarias para disponer los recursos suficientes con antelación a la presentación de la demanda. Tres incógnitas se le presentan al planificador; qué, cuándo y dónde. Es decir, qué demanda se producirá; cuándo se producirá la demanda prevista y dónde se producirá.. La evolución futura de la demanda de agua constituye la incertidumbre principal en un abastecimiento. Las acciones encaminadas a corregir una mala previsión de la demanda suelen precisar, a veces, un plazo muy grande de tiempo para su puesta en servicio, debido a los plazos que se requieren para la redacción de los proyectos, la ejecución de las obras y su posterior puesta en servicio. Las presas suelen ser el ejemplo más claro de estas acciones, cuyos plazos requieren entre cinco y diez años desde que se toma la decisión. Por el contrario, en las prognosis de demandas futuras, se incrementan los errores conforme se distancia el horizonte.. Para completar las incertidumbres en la planificación de infraestructuras necesarias en un abastecimiento, mencionamos las asociadas al régimen de aportaciones en función de la estadística disponible y, la garantía de abastecimiento que se adopte. Actualmente, en abastecimientos importantes, se dispone de series históricas suficientemente fiables, pero la aparición de períodos secos más intensos a los conocidos siempre es posible. Conforme menos estrictas sean las garantías de abastecimiento que se adopten, mayor será la posibilidad de producirse el fallo.. En este punto y citando la publicación de López Camacho en R.O.P. Verano 96 podrían cuestionarse casi todos los estudios de planificación hidrológica realizados en España, que se basan en datos pluviométricos y de aforos disponibles del período 1940-1990,que en su cómputo podría corresponderse con un período relativamente húmedo y por ello podría estar sobrevalorando las precipitaciones analizadas. El mismo estudio podría poner de manifiesto cierta alinealidad entre precipitaciones y aportaciones por el efecto de la mayor retención de aguas superficiales en origen en el suelo; motivada por los acondicionamientos topográficos de los terrenos, el uso de fertilizantes más absorbentes y los mayores aprovechamientos de manantiales naturales. Todo esto, podría explicar la disminución de aportaciones en las grandes cuencas en relación con los datos de pluviometría.. El Plan Hidrológico nacional fija una garantía de abastecimiento a poblaciones uniforme, independientemente de consideraciones de tamaño y posibilidades de suministros alternativos. Parecería lógico pensar que la garantía de abastecimiento debería ser más estricta conforme aumenta el tamaño de la población abastecida, y de los riesgos derivados de un fallo de suministro a dicha población.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:1.

(2) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. El Plan Hidrológico Nacional, actualmente en fases finales de aprobación, incluye una metodología en relación con las necesidades de infraestructuras, que simplificadamente es la siguiente:. -. Necesidades actuales y previsión de demandas futuras.. -. Balances entre recursos disponibles y demandas, y detección de déficits.. -. Infraestructuras para equilibrar los déficits en la propia cuenca.. -. Necesidades de trasvases intercuencas.. Evidentemente éste es un esquema muy simplificado del PHN en su aspecto de necesidades de infraestructuras; pero la mayor contestación por parte de interlocutores sociales en este aspecto es que no se alcanzarán las cifras de demanda previstas porque es posible reducirlas ahorrando.. La nueva tendencia mundial es que debe ahorrarse agua. Este ahorro, como más tarde se analizará, no solamente debe producirse mediante la disminución de pérdidas, sino en los hábitos y cultura de consumo de agua. Este aspecto incide notablemente en todas las metodologías que se utilicen para estudiar la evolución futura de la demanda, y su consideración es fundamental.. De todo ello, y extraído de la ya referida publicación de López Camacho, podría dar magnífico ejemplo el caso de las últimas tres décadas en las proyecciones de consumos de agua en Alemania Federal (Gundermann 1993). Dice su artículo, que siguiendo las convicciones sociales que asocian el creciente uso del agua con el desarrollo y la calidad de vida; se esperaban durante las décadas de años 60 y 70, crecimientos de demanda acumuladas del 2 ó 3% lo que hubiera llevado en el año 2000 a las grandes urbes a acercarse a dotaciones unitarias cercanas a los 500 ó 600 litros. Sin embargo la realidad en algunos casos ha sido bien distinta. La figura 1 representaría las proyecciones de diversos estudios de extrapolaciones tendenciales así como otras de modelos socioeconómicos, llevadas a cabo como se ha dicho en Alemania Federal, manifestándose en la misma figura, la evolución real, que ha permanecido prácticamente estable desde el año 1980.. La figura 2, representaría un caso parecido en los EE.UU. en el que se puede apreciar una estabilización en las últimas proyecciones. El mismo estudio, cita una previsión de crecimiento poblacional en el Reino Unido del 19% en el año 1965, para descubrir veinte años después que la población había aumentado sólo un 6%.. METODOLOGÍAS PARA LA PREVISIÓN DE LA DEMANDA El abastecimiento urbano es un bien y un derecho primario de los ciudadanos, por tanto su satisfacción depende sólo en una pequeña proporción del coste económico-financiero. Por esta razón, las. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:2.

(3) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. metodologías basadas en la consideración del agua como materia prima y como recurso del sistema de producción están cuestionadas por su escasas fiabilidad.. Dos aspectos fundamentales deben tenerse en cuenta en el análisis de la previsión de la demanda: su carácter temporal y espacial. Es decir, la fecha en que se producirá la demanda y su ubicación geográfica.. Las metodologías usadas pueden clasificarse en dos tipos: globales y analíticas.. Metodologías globales. Estos métodos se basan en extrapolar tendencias de la demanda que han sucedido en el pasado. En general se trata de estimar la demanda futura a partir de las tasas de crecimiento anual o plurianual conocidas. Estos métodos no permiten obtener su distribución espacial, que en casos de pequeñas poblaciones no representan graves inconvenientes.. El Plan Hidrológico Nacional ha adoptado una simplificada metodología global consistente en establecer las dotaciones medias por habitante y día sobre la población censada. Diferencia las distintas dotaciones según el número de habitantes y el mayor o menor grado de industrialización de la ciudad.. La aplicación del método precisa disponer de un estudio demográfico de población o, como mínimo, una previsión de la evolución de la población en el período que se pretende predecir la demanda futura.. Ya se ha visto en los ejemplos citados con anterioridad, como pueden fallar este tipo de metodologías basadas en la tendencia de determinado parámetro.. Como ejemplo, vamos a analizar por el método global tendencial el caso de la Comunidad de Madrid, abastecida por el Canal de Isabel II. En el gráfico (Figura 3) se representa la demanda real de agua derivada de embalses, en M3/seg. de media anual. Los datos grafiados se inician en 1970 y finalizan en 1987.. Puede observarse un primer tramo con crecimiento fuerte, seguido de un segundo tramo con estabilización e incluso regresión de la demanda hasta el año 1977. La justificación debe realizarse en base a dos fenómenos: incremento de población por incorporación de nuevos municipios; y la situación económica en cada uno de los tramos.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:3.

(4) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. a continuación aparece un segundo tramo (77-82) con un crecimiento sostenido, hasta la aparición de una importante reducción en los años 83 y 84. El bache citado se debe al período de sequía 81-83 que consta como el más intenso del siglo para períodos de tres años. Las campañas de ahorro y la prohibición del uso en riego justifican este fenómeno.. Finalmente se observa un último tramo 85-87, con un crecimiento puntual muy fuerte en el 85, como consecuencia de la finalización del período de sequía y del levantamiento de las medidas de ahorro.. Con la información citada, en el año 1988 se realizaron diversas hipótesis de crecimiento tendencial de la demanda, que se comentan a continuación.. La línea (1) supone un crecimiento según la tendencia del período 77-82, que era el último de explotación normal sin medidas de ahorro. Esta tendencia nos llevaba a una demanda media anual de 20 m3/seg. para el horizonte del 2002.. La línea (2) representa una hipótesis de crecimiento según la tendencia del período 86-87, más próxima a la fecha del estudio, aunque con el riesgo de estar influenciada por la recuperación posterior a la sequía del 81-83. Esta hipótesis sitúa la demanda en el año 2002 en 25,80 m3/seg.. Por último, la tercera hipótesis (línea 3) consistió en calcular la tendencia de todo el período 70-87, a fin de coger un plazo más amplio y suponer que la bajada de consumo durante la sequía es artificial y se recupera posteriormente. Con esta hipótesis, la demanda en el año 2002 alcanzaría un caudal medio anual de 20,70 m3/seg.. Sobre las predicciones realizadas en 1988 se han marcado los consumos reales hasta el año 94, a efectos de análisis de la evolución real; es necesario corregir periódicamente las desviaciones e incorporar los fenómenos que hayan podido alterar las hipótesis iniciales. En este caso, observamos que en los cuatro años siguientes, hasta el 91, la demanda tiene un fuerte crecimiento y evoluciona según la línea (4) de hipótesis máxima. En el año 92, y estoy exponiendo un caso real, se elaboran las Directrices de los Planes Hidrológicos de la cuenca. Las necesidades apuntan claramente a tomar decisiones urgentes para incrementar la disponibilidad de agua para el 2002 y asegurar la garantía de abastecimiento de la Comunidad de Madrid. Resumidamente la propuesta contemplaba las siguientes infraestructuras: presas de Matallana y Pozo de los Ramos en el Jarama y Sorbe, incremento de la aducción desde el río Alberche (6 m3/seg) y potenciación de la capacidad de extracción de aguas subterráneas. Como hemos dicho, el plazo de puesta en servicio de una presa (incluido el primer llenado) ronda los 10 años. En 1990 se inicia la redacción de los proyectos correspondientes. La prioridad de ejecución decidida fue: Presa en el Jarama, Presa en el Sorbe y nueva impulsión desde el río Alberche.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:4.

(5) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. Si observamos la evolución del siguiente período. año 92-94, se produce una drástica reducción de consumo debido al período de sequía 91-93, que supera a cualquiera de las registradas, para dos años, desde principios de siglo. Esta situación provoca la puesta en marcha de las acciones programadas en el Manual de Sequía del Canal de Isabel II y se decide dar prioridad a las obras de impulsión de agua desde el río Alberche, por el plazo de ejecución que no supera el año.. Por último, la evolución de la demanda resultante de las medidas tomadas (concienciación ciudadana y prohibición de riegos de zonas verdes públicas y privadas), paraliza temporalmente la iniciación de las dos grandes presas programadas.. De acuerdo con todo esto, podría y debería concluirse, que el estudio realizado en Madrid, a través de metodologías globales, hubiera podido llevarnos a un error mayúsculo, al prever consumos cercanos a los 26 M3/s. en el año 2002, cuando la realidad subsiguiente ha sido que en el año 2003 nos encontramos en consumo de 17 M3/s. La actualización posterior de los datos, con el consumo del año 2005 en 19,7 M3/s. de media podría hacernos pensar que la tendencia resulta tozuda y que tiende a acercase al dato que inicialmente se previó, confirmando su validez; pero la sequía que se está viviendo otra vez este año 2005-2006 nos devolverá nuevamente a cifras inferiores que volverán a poner en cuestión la metodología tendencial.. Continuando con los métodos globales, existen procedimientos de predicción de demanda mediante modelos paramétricos e inerciales.. Como veremos más adelante, la demanda de agua está correlacionada con variables socioeconómicas y, particularmente, con el índice de renta per cápita. El Canal de Isabel II dispone de datos de consumo total desde su creación en 1857. Utilizando la serie desde 1920 se ha correlacionado el consumo de agua con el índice de renta per cápita, obteniéndose un grado de correlación elevadísimo que se traduce en excelentes resultados en la estimación de modelos de regresión tanto entre las propias variables como en sus tasas de variación. Estamos seguros que dicho grado de correlación también se conseguiría con variables asociadas a dotaciones de elementos sanitarios u equipamientos en las viviendas, así como otras explicativas de las mejoras del nivel de vida; no obstante se ha elegido únicamente la renta debido a la disponibilidad de series suficientemente largas.. Sin embargo, este tipo de modelos paramétricos no ha resultado de gran utilidad para la predicción debido a que se precisa incorporar la evolución futura del índice de renta, cuya tarea resulta más complicada que el propio objetivo de la demanda de agua. En consecuencia, este tipo de modelos, desde el punto de vista predictivo, son poco fiables al sumarse tres fuentes de error: el asociado a la especificación del modelo; el de predicción de la variable renta per cápita; y, por último, la relación lineal. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:5.

(6) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. estimada entre consumo de agua y renta, que es una aproximación local y es muy probable que a largo plazo, conforme ascienda la renta, no lo será. En definitiva, la modelización predictiva más aconsejable consiste en obtener los valores futuros a partir de metodologías inerciales.. Mediante estos métodos, la predicción resultante significaba un crecimiento medio anual acumulativo del 1,65%, que en el caso antes analizado (Comunidad de Madrid, Canal de Isabel II) suponía un caudal de 22,40 m3/seg. para el año 2002. El dato real obtenido en el cierre hidrológico del año 1999 fue de 17,02 M3/s. (Figura 4), posteriormente en el año 2003, el dato ha sido de 19,25 M3/s. y al cierre del 2005 el dato ha sido de 19,7 M3/s. .. Métodos analíticos. Los modelos analíticos se basan en el estudio de los diferentes valores o variables más significativas que se incluyen en la demanda de agua, a partir de los diferentes usos en que puede desagregarse. Incluimos en esta metodología la aplicación de métodos tendenciales aplicados a cada una de las demandas desagregadas que componen la demanda de agua en una población.. La bondad y mayor fiabilidad de los métodos analíticos se justifica por dos razones fundamentales:. -. Cada una de las demandas desagregadas presentan una evolución particular que los métodos globales no tienen sensibilidad para recogerlos.. -. Cada demanda desagregada responde a variables explicativas que son diferentes o que se correlacionan de forma diferente.. En primer lugar, para la aplicación de estos métodos, es necesario disponer series de consumo desagregadas. Normalmente, estos datos se obtienen de las bases de datos comerciales no diseñadas específicamente para estas tareas de planificación.. Teóricamente, para que el estudio tenga una fiabilidad adecuada, sería necesario disponer de los siguientes consumos desagregados:. -. Domiciliarios.. -. Asociados a actividades económicas.. -. Usos públicos.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:6.

(7) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. Dentro de los consumos domiciliarios, diferenciar las viviendas unifamiliares de las multifamiliares.. Los consumos asociados a actividades económicas precisarían la siguiente desagregación: industrial, oficinas, hostelería, comercio, enseñanza, sanidad y deportivo.. En cuanto a los usos públicos, la desagregación sería la siguiente: riego de zonas verdes, baldeo de calles, fuentes ornamentales y limpieza de alcantarillado.. Como hemos dicho, esta sería la desagregación que teóricamente debería un abastecimiento ser capaz de distinguir; y en este sentido deben rediseñarse las bases de datos comerciales para servir de apoyo a los estudios de planificación de la demanda de agua y su predicción futura. No obstante, los grandes abastecimientos distinguen, como mínimo, tres usos: domiciliario, industrial y resto. Teniendo en cuenta que los dos primeros superan el 80% del total de consumo, pueden aplicarse los métodos analíticos con un cierto grado de fiabilidad.. Espacialmente, la necesidad de desagregar los usos es real en el domiciliario y en función del tamaño del abastecimiento que hemos de estudiar. En poblaciones superiores a los 100.000 habitantes, los ayuntamientos sectorizan la ciudad en distritos y suelen ser suficiente desagregación para los estudios de demanda de agua.. La metodología que se propone, una vez definido el grado de desagregación espacial y por usos, abarca tres partes diferenciadas: elaboración de muestras estadísticas; elaboración de series de consumo y análisis estadístico y socioeconómico; y por último, predicción de la evolución futura de la demanda.. -. Obtención de la muestra representativa.. El análisis de los consumos según los diferentes usos puede deslizarse sobre la totalidad de los datos o sobre una muestra representativa; en el primer caso, la cantidad de datos a manejar hace prácticamente inviable su tratamiento a pesar de la gran capacidad de los ordenadores actuales. Por esta razón el análisis se realiza sobre una muestra representativa del tamaño adecuado.. Toda estimación por muestreo lleva inherente un determinado nivel de error que se puede reducir a voluntad incrementando el tamaño de la muestra. No obstante, hay que tener en cuenta que el tamaño de la muestra necesario para disminuir, el nivel de error aumenta mucho más que proporcionalmente a la disminución del nivel de error, por lo que cada vez serán necesarios incrementos mayores de muestra. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:7.

(8) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. para lograr pequeñas reducciones en el nivel de error. Este nivel suele fijarse en torno al 5% con un nivel de confianza del 95%.. -. Elaboración de las series de consumo.. Una vez seleccionadas las muestras representativas se procede a elaborar las series de consumo. En los abastecimientos generalmente se mide y factura cada dos o tres meses y se guardan los registros un máximo de cinco años. Para los estudios de predicción de demanda es fundamental disponer de series más largas a fin de estudiar tendencias o elaborar modelos.. Las series de consumo deben realizarse con mediciones anuales y mediciones bimensuales o trimestrales. La primera tarea que se realiza es limpiar de la muestra seleccionada aquellos datos que no sean representativos, y la segunda tarea es homogeneizar los datos a períodos uniformes: generalmente las medidas periódicas no abarcan exactamente el período de facturación; a tal fin, debe disponerse de las fechas de medición para traducir los datos de medida a períodos bimensuales o trimestrales.. Esta limpieza de datos es importantísima ya que de no ser efectiva podría distorsionar claramente los resultados. Por ejemplo un bimestre o trimestre en que por razones organizativas la lectura de los contadores se haya podido retrasar una semana en el tiempo, arrojaría aumentos de consumo cifrados sectorialmente en algo más de un 10%. De igual forma las lecturas estimadas al no haberse podido realizar las reales, pueden incluir un componente de error de mucha entidad.. -. Análisis estadístico.. En primer lugar, para cada uso desagregado se analizan las medidas estadísticas de los consumos medios, comprobando si la distribución de frecuencias se asemeja a alguna distribución teórica a fin de encontrar algún comportamiento típico que caracterizase a los consumidores. En estos análisis estadísticos suele ser necesario estudiar la distribución resultante de dividir en intervalos la muestra analizada: deciles, quintiles, cuartiles, etc. Asimismo, deberá dividirse espacialmente la muestra, en el caso de grandes ciudades según distritos o barrios, a fin de lograr una caracterización diferenciadora.. En segundo lugar, el análisis estadístico debe realizarse sobre los consumos medios bimestrales o trimestrales y su distribución a lo largo del período existente.. Sobre estas muestras suele ser necesario rellenar posibles lagunas existentes en las series mediante interpolaciones.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:8.

(9) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. Igualmente, los análisis estadísticos se realizan sobre las series de consumos trimestrales dividiendo la muestra seleccionada en intervalos: deciles, quintiles, cuartiles, etc.. -. Estimación de los modelos.. el procedimiento para realizar la estimación de modelos debe ser doble: por un lado utilizar variables explicativas que definen el comportamiento de la demanda de agua; y por otro lado, modelizar la perturbación que pueda sufrir la demanda, a través del estudio de series temporales que reflejan la evolución de otros parámetros.. En cuanto a las variables explicativas se deben considerar las climáticas, que tienen una gran repercusión sobre el comportamiento estacional. Sobre las últimas deben elegirse aquellas que mejor reflejen el ritmo de actividad económica de la zona de estudio. A modo de ejemplo se relacionan las siguientes: índice de ventas en grandes almacenes; facturación de energía eléctrica en alumbrado, (uso doméstico y uso industrial); ventas de productos petrolíferos; construcción de viviendas; venta de cemento; comunicaciones telefónicas; venta de vehículos, índice de precios; movimiento turístico, etc.. PROCEDIMIENTO. DE. PREDICCIÓN. DE. DEMANDA. GLOBAL. A. PARTIR. DE. METODOLOGÍAS ANALÍTICAS. La evolución de la demanda global de una ciudad se compone de los siguientes sumandos:. -. Evolución de demandas futuras según usos desagregados.. -. Incrementos netos de los distintos usos.. El primer sumando es el estudiado según metodologías analíticas. Cuanto mayor sea la desagregación por usos, mayor es la fiabilidad de la predicción resultante. No obstante, las tendencias deben ir corrigiéndose periódicamente y siempre que surja cualquier fenómeno que suponga una modificación sensible de las condiciones de partida. En el caso madrileño, en 1991 se produjo el inicio de un período de sequía de duración superior a los dos años, y cuya intensidad fue superior a las registradas desde principios de siglo. Este suceso provocó la puesta en marcha de las acciones contenidas en el Manual de Sequía del Canal de Isabel II, entre las que destaca una intensa campaña de concienciación ciudadana y la entrada en vigor de una ley que prohibía el riego de las zonas verdes públicas y privadas. A este suceso se añadió un período de baja actividad económica que influye notablemente en los consumos asociados a dicha actividad. La conjunción de ambos sucesos provocó un brusco descenso del consumo global que inicia su recuperación y línea ascendente en 1994.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:9.

(10) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. en cuanto a la segunda componente: incrementos netos de los distintos usos; su concreción suele plasmarse en las necesidades incluidas en los planeamientos municipales.. Tomamos como ejemplo, una vez más, el caso de Madrid capital. En el entorno del año 95 se ha publicado (Consejería de Economía, DC-95) la proyección demográfica de la ciudad en el período 942006; sus conclusiones indican que habrá un descenso de población del orden de 250.000 hab. En la misma publicación se incluye, por primera vez, las previsiones de necesidades de viviendas, o mejor dicho de formación de nuevos hogares, cifrando en cerca de 200.000 los que deberían producirse.. Teóricamente esto significa que si se cubriesen las necesidades de hogares harían falta 200.000 nuevas viviendas.. Vemos, por consiguiente, que una disminución de población no lleva aparejada un descenso del consumo de agua domiciliario, sino al contrario un incremento global cuantificable en la cifra resultante de las necesidades de nuevos hogares por el consumo medio de la vivienda. Por otra parte, la ubicación espacial viene definida por la ordenación del suelo en dicho planeamiento urbanístico.. De forma similar, existen déficits en superficies de comercio y otros equipamientos. El análisis de la evolución de la demanda de los distintos usos permitirán cuantificar las dotaciones y, finalmente, el incremento global de la demanda de agua.. Una vez obtenido la predicción de demanda futura neta, como sumatorio de las previsiones en cada uno de los usos, es preciso su traducción a la demanda bruta o de producción; que se realiza sumando a la neta las pérdidas más los usos no medidos.. HERRAMIENTAS ÚTILES PARA EL CONTROL DE LA DEMANDA. “La escasez y el uso abusivo del agua dulce plantea una reciente y seria amenaza para el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente. La salud y el bienestar humano, la seguridad alimenticia, el crecimiento industrial y los ecosistemas que de ella dependen se hallan en peligro, a no ser que la gestión de los recursos hídricos y del suelo se efectúe de forma más eficaz en el presente decenio que en el pasado”.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:10.

(11) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. Este párrafo pertenece a la “Declaración de Dublín” (conferencia internacional sobre el agua y el medio ambiente. Enero 1992). Dos aspectos deben resaltarse en el citado párrafo: el uso abusivo del agua y la gestión ineficaz de los recursos hídricos y del suelo.. Contra el uso abusivo del agua se impone su uso racional como nueva política y cultura en el consumo de agua. Este mensaje empieza a calar profundamente en la sociedad desarrollada y definirá una nueva tendencia en la evolución de los consumos de agua, distorsionando a corto y medio plazo todos los estudios y previsiones de demanda de agua realizados hasta la fecha, como ya se ha visto en los ejemplos citados al comienzo de la exposición.. Pero no es solamente la nueva cultura del agua la que podrá hacer cambiar la tendencia en los hábitos de consumo; también existen útiles herramientas en manos de las administraciones que pueden modificar las citadas tendencias. A continuación se comenta brevemente las más importantes.. -. Mejoras en la Explotación de los Servicios.. La optimización de los rendimientos de las redes, minimizando las fugas en las mismas, la atención inmediata a las roturas y averías, y el mallado total de las redes de distribución que no obligan a las purgas sistemáticas, deben contribuir fuertemente al control de las demandas.. De igual forma, los adecuados procesos de recuperación de aguas de lavado y purgas en las estaciones de tratamiento, así como el uso de las aguas regeneradas en los usos que ello sea posible, le darán a la demanda el frenazo definitivo que se necesita en estos momentos.. -. Tarifa.. Prácticamente todos los grandes abastecimientos disponen de tarifas por bloques de consumo que prima el ahorro y penaliza el despilfarro. No obstante, la escasa incidencia de la tarifa del agua sobre la economía doméstica, resta parte del efecto disuasorio que se pretende (Figura 5).. El objetivo de la tarifa progresiva debe ser evitar el derroche del agua; este criterio, dentro de las posibilidades existentes para una gestión sencilla, debería adaptarse para cada uso. No obstante esta tarea no es sencilla debido a las peculiaridades de cada uso que harían extremadamente complicada la política tarifaria y la gestión comercial.. En el uso domiciliario, debe gravarse fuertemente el último bloque cuya cuantificación no debe incidir en el uso interno de la vivienda y sí en la parte destinada al riego de jardines. Hay que tener no obstante. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:11.

(12) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. Materia: Evolución Futura de la Demanda. especial cuidado con este asunto para no penalizar de forma involuntaria con este tipo de medidas a las grandes familias de varios miembros que naturalmente desarrollan consumos totales que podrían parecer despilfarradores cuando en realidad pueden estar ajustados a la normalidad pero resultan abultados por lo numeroso de las personas usuarias.. En los usos asociados a actividades económicas, para que las tarifas sean justas y a la vez progresivas deberían distinguirse para cada subuso y en función de la superficie de suministro; lo cual haría la gestión prácticamente inviable.. Los usos públicos, como su nombre indica, no deberían precisar de la tarifa para que el uso fuese racional. La adecuación de los parques y jardines a la realidad climatológica de cada zona, y la automatización, mecanización y recirculación de riegos, baldeos y fuentes ornamentales debería ser la preocupación de las administraciones.. En todo caso parece conveniente comenzar a pensar, que el precio del agua debería de dejar de tener aspectos y connotaciones políticas para empezar a cubrir todos los costes que hacen necesarios cubrir. (Figura 6).. -. Ordenación del territorio.. Las administraciones con competencias en la Ordenación del Territorio disponen de las herramientas más eficaz para imponer directrices en materia de racionalización del uso del agua.. Las directrices en el diseño de zonas verdes, ya sean públicas o privadas, lograrían ahorros significativos.. En cuanto a industrias y otras actividades económicas, la optimización de procesos podrían ser condicionantes para su ubicación, tal como lo es actualmente en muchos municipios el cumplimiento de condiciones mínimas en sus vertidos de aguas residuales.. -. Normativas técnicas.. En cuanto a la edificación, las normativas pueden incorporar equipamientos de bajo consumo de agua en los puntos que más gasto representan (inodoros, duchas, etc.).. En cuanto a las normativas de redes de distribución, las prescripciones de materiales y diseños será un paso obligado para la disminución de pérdidas, cuya media española alcanza actualmente el 30%.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:12.

(13) Escuela de Organización Industrial Master en Ingeniería Medioambiental. La Gestión del Agua Módulo: Saneamiento y Abastecimiento Urbano. -. Materia: Evolución Futura de la Demanda. Educación.. La consideración del agua como un bien escaso que no debe derrocharse debe iniciarse en la enseñanza dentro de las materias oportunas.. Es cada vez mayor el número de grandes abastecimientos, que abordan desde sus ámbitos de actuación social, campañas y programas de concienciación general y de formación infantil tendente a conseguir que se entienda el agua como producto de consumo ciudadano y respetuoso con el medio (Figura 7).. En resumen, la tarea de lograr un uso racional del agua debe ser compartida por las administraciones públicas y los usuarios finales.. Profesor: Gerardo Díaz García. Página:13.

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