Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital. Edición
Semestral
https://boletingeoecon.wordpress.com/
Comité Editorial
Omar Horacio Gejo
Director
Ana Laura Berardi
Secretaria de Redacción
Comité Académico
Jorge Osvaldo Morina
(UNLu – Centro Humboldt)
Ana María Liberali
(UBA – UNMDP – Centro Humboldt)
Zeno Soares Crocetti
(UNILA – Brasil)
Índice
El capitalismo como Geografía
Bifurcación en el final del capitalismo. Respuesta a I. Wallerstein --- 3
Ettiene Balibar
Presentación del Observatorio Geoeconómico ---17
Especial: “Un geógrafo llamado Karl Marx” – Tercera entrega
+ Rusia y China ---27
Karl Marx
La nueva campaña inglesa en China---30
Friedrich Engels
Dossier: “A 70 años de la Revolución China”
+ 70 años de la China Popular---34
Umberto Mazzei
+ El 70 aniversario de la República Popular China y el empeño occidental en borrar la Historia --- 36
Manlio Dinucci
+ 70 Aniversario de la República Popular China ---39
Observatorio de la Política China
+ Comunismo a los 70, colapso ruso y ascenso chino---45
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
3
“El capitalismo como Geografía”
Bifurcación en el final del capitalismo. Respuesta a I. Wallerstein
Etienne Balibar
Responder a Immanuel Wallerstein, tomando como referencia el texto de las tres conferencias que pronunció en 2016 en el Colegio de Estudios Mundiales bajo el título “La izquierda global: pasado, presente y futuro”, no es hacer un elogio del autor o su retrato intelectual. Es entender una interpelación, relanzar una interrogación, tomarse en serio problemas de interés general a los que, es cierto, el rigor y la amplitud de su pensamiento, largamente contrastado con la prueba de los hechos, le permiten hoy conferir una formulación de una precisión sin igual. Antes de entrar en algunas de las cuestiones que plantea Wallerstein, o que se me plantean leyéndole, quiero pedir permiso para decir algunas palabras sobre nuestra relación intelectual y el significado que sus ideas han adquirido para mí, lo que ha contribuido irreversiblemente a transformar mi concepción de la historia y de la política, así como la manera como se debe tratar hoy la herencia de la teoría marxista. No lo hago solo porque así me resultará más fácil hacer comprender en qué puntos estoy de acuerdo con su perspectiva y sus propuestas, y sobre qué puntos quisiera proponer (y proponerle) formulaciones divergentes, sino también porque creo poder aclarar así el trasfondo de las tesis enunciadas en La Gauche Globale1/.
4
interpretación del materialismo histórico, muy diferente del que yo mismo practicaba, más directamente articulado con el estudio de las formas del imperialismo y de lo que todavía no se llamaba entonces la condición poscolonial. En 1983, cuando nos volvimos a encontrar en París, Wallerstein me planteó la cuestión: ¿cuál es tu preocupación actual? Fue después de las primeras victorias electorales del Frente Nacional, un partido directamente surgido de la extrema-derecha colonialista que había dado el golpe de Argel en 1961 y, más lejanamente, del fascismo francés de los años 30 y 40, y que después ha conocido los éxitos que ya se saben. Yo le respondí: “el racismo”, porque “me parece que el marxismo en su forma clásica, incluyendo la que habíamos querido repensar filosóficamente en torno a Althusser, es incapaz de explicar su origen y sus transformaciones; hay una especie de obstáculo epistemológico cuyas consecuencias políticas son desastrosas”. Cuando por mi parte le planteé la misma pregunta, me respondió: “la etnicidad”. En efecto, era el momento en que en EE UU, por el hecho particular de la importancia creciente de la inmigración latina y de los movimientos de que era portadora, la cuestión de las race relations estaba desplazándose de una problemática de la colour line centrada en las consecuencias de la esclavitud hacia una problemática de las múltiples ethnic relations, con sus dimensiones económicas (trabajo infrapagado como medio para esquivar los acuerdos sindicales) y culturales (no se hablaba entonces de multiculturalismo, aunque se acercaba a esta cuestión). Wallerstein pensaba –con razón– que había que situar estas transformaciones en un marco mundial, y que su teoría de la economía-mundo permitía proponer la explicación.
Bifurcación en el final del capitalismo
5
presupuestos ideológicos que, en su origen, parecían indisociables. De forma no restrictiva, citaré tres aspectos de esta aportación.
Me parece importante precisar antes que el esfuerzo de Wallerstein, cuyo sentido voy a resumir aquí a grandes rasgos, manteniéndome tan cerca como sea posible de su propia terminología, es inseparable de un trabajo colectivo más diverso (el estudio de las relaciones de dependencia entre centro y periferia en la economía mundo capitalista), al que están también asociados en su versión inicial los nombres de André Gunder Frank, Terence K. Hopkins, Samir Amin y Giovanni Arrighi. Mi objeto aquí no es trazar la genealogía y las variantes. Asímismo, es importante saber que la referencia marxiana no es ni exclusiva ni siquiera, tal vez, dominante, en el sistema de pensamiento de Wallerstein, que ha mantenido con Braudel una relación de inspiración mutua fundamental. Pero por razones que aparecerán a continuación (y que están inscritas en la orientación de sus conferencias sobre La izquierda global), es la que privilegio aquí 2/.
El capitalismo histórico
6
el capitalismo histórico (1988). El capitalismo histórico no es
una invariante transportable en el tiempo y en el espacio, es inseparable de una geografía y de una geopolítica, y su historia expresa precisamente las sucesivas configuraciones. Si el espacio en que se desarrolla el capitalismo no estuviera diferenciado y jerarquizado, no habría historia en el sentido fuerte del término, lo que hace imposible su deducción a partir de un esquema de evolución preexistente. Por eso la historización del concepto de capitalismo es indisociable (lo cual tiene también, evidentemente, una significación política) de una rectificación de la tesis eurocéntrica a la que los marxistas oficiales nunca han conseguido escapar por completo (a pesar de sus discursos sobre el imperialismo, donde la contribución de Wallerstein está más cercana, evidentemente, a la de Rosa Luxemburg). Conviene considerar la colonización como un rasgo originario del capitalismo, que continúa acompañándolo en su historia (y no se reduce por tanto a la acumulación primitiva). Y por consiguiente hay que representarse el capitalismo no como un sistema formal exportado al mundo a partir de un núcleo europeo, sino al contrario, concretamente como un sistema-mundo que se establece de entrada a escala planetaria (a partir de los grandes descubrimientos), y cuyas posibilidades de acumulación refluyen de la periferia hacia el centro en lugar de exportarse del centro hacia la periferia (lo que se exporta del centro hacia la periferia, es la dominación, la violencia). En este sentido, no solo la mundialización no es un fenómeno reciente, sino que forma parte de las características intrínsecas (o sistémicas) del capitalismo.
Bifurcación en el final del capitalismo
7
una redistribución del valor producido en beneficio del centro; en segundo lugar, la fluctuación de las relaciones de fuerzas entre el centro y la periferia, y dentro de cada una de estas zonas; en tercer lugar, la emergencia y el grado de organización, y por tanto de eficacia, de movimientos antisistémicos, de los que los dos principales en los siglos XIX y XX son el movimiento obrero (con o sin su ideología socialista) y el nacionalismo (que pretende la autodeterminación de los pueblos sometidos): localizado el primero principalmente en el centro, y el segundo (al menos como movimiento de oposición) en la periferia. Como se puede ver, un aspecto fundamental de esta problemática es no disociar lo económico y lo político (en todo caso no en el sentido de un esquema de base y de superestructura), sino estudiar en permanencia su reciprocidad y su independencia. Esto se traduce en particular en la articulación de la cuestión de los ciclos de acumulación (por tanto de las fases de crecimiento y de crisis) y de la cuestión de las hegemonías geopolíticas sucesivas y de su contestación o de su derribo.
Finalmente, el tercer aspecto se refiere a la posibilidad de plantear, en este marco, una serie de problemas, de los que dependen las formas tomadas por la política en la historia del capitalismo, para las cuales Wallerstein ha acreditado formulaciones y nociones originales. Voy a mencionarlas sin exhaustividad, en función de mis propios intereses y de la discusión abierta por sus conferencias:
1. Más allá de la cuestión de los movimientos antisistémicos, la idea
de una correlación fundamental, característica del capitalismo histórico, entre la prevalencia de la forma nación como forma de organización de la relación Estado-sociedad (primero en
el centro, después en la periferia) y el hecho de que las luchas entre dominantes y dominados toman la forma de un enfrentamiento entre clases; clase y nación son, las dos, formaciones sociales o formas de agrupación concurrentes y complementarias en el interior del sistema-mundo capitalista (lo que es una diferencia significativa respecto a la manera como el marxismo clásico busca reducir la segunda forma a la primera).
8
cuyo concepto ha hecho variar, son momentos importantes en la historia del capitalismo tal como escribe Wallerstein.
3. La problemática de la dispersión o reducción a la unidad de las ideologías en el sentido al que se refiere Wallerstein, es decir, los discursos políticos entre los que se escinden las sociedades surgidas de las dos revoluciones concomitantes que cortaron en dos la modernidad en el cambio al siglo XIX: la revolución democrática (en particular la revolución francesa, con su resonancia mundial) y la revolución industrial (origen del predominio imperial de Inglaterra en el siglo XIX). Estas ideologías son el conservadurismo, el liberalismo y el socialismo, que tienen en común partir de la evidencia del cambio social, pero sacan de él conclusiones opuestas. Sobre esta base, Wallerstein ha defendido la tesis a la vez arriesgada y muy esclarecedora de la reducción tendencial de las tres ideologías a la ideología liberal, centrada en la idea de un progreso social indefinido basado en el crecimiento económico, y de un recurso paradójico a la fuerza del Estado para poner en marcha una tendencia que se supone ser la de la sociedad (o de la sociedadcivil) misma, de forma autónoma. Ello le lleva a invocar como un síntoma característico de la fase de crisis general o sistémica (desde los años 1979-1980, años de emergencia y de institucionalización del neoliberalismo) el hecho de que los extremos se autonomizan y se polarizan de nuevo. Es importante comprender que el marxismo histórico no es exterior a esta dinámica, lo que quiere decir que ha tendido a rebajarse a sí mismo sobre el liberalismo dominante (se puede interpretar así su sumisión al evolucionismo). Y esto quiere decir también, en un plano más filosófico, que el capitalismo histórico induce como su ideología dominante una determinada concepción de la historia, en la que se refleja su propia historicidad. Sería evidentemente contradictorio intentar interpretar el fin o la crisis del capitalismo como sistema por medio de una concepción de la historia que es interna al capitalismo histórico.
Crisis final o mutación del capitalismo
Bifurcación en el final del capitalismo
9
no es la de saber qué campo se debe escoger en el enfrentamiento entre las dos vías que él describe como las ramas de una bifurcación abierta por la crisis del sistema-mundo capitalista –por lo menos, no es mi problema, porque mi elección ya está hecha–, sino la de saber si esos son los términos en que se debe problematizar la situación actual, en función misma de las premisas que se le han otorgado.
Señalemos como un aspecto nada secundario que el pronóstico (por no decir la profecía) de la entrada del sistema-mundo capitalista en una crisis final, cualitativamente diferente de las precedentes en el sentido de que ya no podría resolverse por la reorganización del sistema a una escala ampliada y bajo una forma más compleja, no tiene nada de nuevo en el discurso de Wallerstein. Forma parte incluso de los axiomas de su teoría, como se puede ver releyendo un gran texto metodológico en el que sistematizó su trabajo en 1974 (1979). Sin embargo, se produjo un cambio hace algunos años, como reflejan las conferencias aquí propuestas. Wallerstein ya no se contentó con anunciar que una crisis semejante se produciría ineluctablemente, aunque en una fecha indeterminada: enunció –basándose naturalmente en síntomas observables e interpretables en este sentido– que ya habíamos entrado en la crisis (1998). En consecuencia, el problema de la acción colectiva destinada a hacer inclinar la evolución histórica en el sentido de una u otra de las salidas (sustitución del capitalismo histórico por una sociedad de explotación más violenta y más jerárquica aún, o al contrario emergencia de una sociedad más igualitaria y más solidaria, que se cuida mucho de llamar socialismo o comunismo, pero que describe como una alternativa a la lógica de la acumulación por la acumulación) ya no se planteaba enel futuro, sino enel presente. Para fijar las ideas, evalúa en unas décadas (“treinta a cuarenta años”, lo que quiere decir una o dos generaciones) el tiempo necesario para la resolución de esta crisis, cuyo carácter caótico y violento no esconde. El argumentario de fondo no ha cambiado, pero la modalidad de su aplicación ya no es la misma, se ha vuelto más urgente. Y como esta urgencia nos interpela, hay que ir al fondo de la explicación tanto sobre los considerandos como sobre las conclusiones.
10
estoy de acuerdo con la idea (que me parece fundamental) de que la forma lógica e histórica de la superación del capitalismo (o de la transición hacia otro tipo de sociedad) no es la prolongación de una tendencia de desarrollo más allá de sus límites, o una negación de la negación, sino la de una bifurcación, lo que no tiene en absoluto las mismas implicaciones morales y políticas. Como veremos, esto supone consecuencias importantes, tanto teóricas como prácticas. En cambio, estoy en desacuerdo –o al menos veo grandes dificultades para debatir– con la idea de que la crisis actual es insuperable para el capitalismo, y por otra parte con la idea de que existe hoy día una izquierda mundial (Global Left) a la que se puede atribuir intereses únicos y perspectivas comunes (lo cual, como volveré a tratarlo, parece oponer un pesimismo radical a lo que, pese a su prudencia, sería el optimismo fundamental de Wallerstein). Intentaré argumentar sobre estos dos puntos con seriedad y escrupulosamente para que no se le atribuyan otras posiciones que las suyas propias. Y para acabar, mostraré en qué sentido mis objeciones o desacuerdos no anulan los puntos de acuerdo, sino que solo obligan a abrir una discusión profunda sobre el sentido de la interpelación de Wallerstein, lo que es también una manera de destacar su valor.
El agotamiento de los recursos hegemónicos
Wallerstein escribe:
“El capitalismo histórico alcanzó su crisis estructural debido al crecimiento constante de los tres costes fundamentales de producción: personal, inputs y fiscalidad. En un sistema capitalista, los productores obtienen sus beneficios manteniendo el total de esos costes, tanto como les es posible, por debajo de los precios con los que pueden vender sus productos. Sin embargo, como esos costes aumentan a lo largo del tiempo llegan también a unos niveles que la disposición de los compradores prospectivos a adquirir los bienes no alcanza. En este punto, ya no es posible acumular capital a través de la producción. O sea, la demanda global efectiva empieza a bajar. Esto genera una tensión entre los costes reales crecientes y la demanda efectiva decreciente” (de su primera conferencia).
Bifurcación en el final del capitalismo
11
12
estaban esencialmente reservados a los trabajadores manuales. Esta transformación geoeconómica viene sobredeterminada por el declive de EE UU como potencia capitalista absolutamente dominante y región de concentración de los beneficios y de las inversiones punta que empujan el crecimiento. La tesis de Wallerstein es sencillamente que no se puede imaginar una redistribución de estas funciones entre varios centros cooperando unos con otros: sin duda, siempre hay concurrencia por la posición dominante, de ahí la alternancia de periodos de hegemonía sin compartir y periodos en que se enfrentan potencias rivales; pero fundamentalmente el monopolio es una condición del beneficio en una economía-mundo estratificada, incluso, y sobre todo, si tiene por institución principal el mercado, y el declive de esta función es también un factor de perpetuación de la crisis.
En este punto preciso se plantea una de las objeciones más naturales para un lector de Wallerstein siguiendo su propia lógica: ¿qué impide pensar en un relevo de la hegemonía americana en su doble función política y económica, incluso al precio de una confrontación que podría volverse violenta, por la emergente potencia china en el siglo XXI? Wallerstein no ignora esta posible objeción, pero argumenta, por una parte, sobre la imposibilidad para China de mantener indefinidamente tipos de crecimiento desproporcionados con respecto al resto del mundo, y, por otra parte, sobre el hecho de que el ascenso de China como potencia industrial no cambia nada en el agotamiento potencial de las nuevas zonas a poner en explotación en el mundo 4/.
Bifurcación en el final del capitalismo
13
Se comprende por qué, en estas condiciones, me adhiero también a la tesis que es el leitmotiv de las conferencias de Wallerstein: la idea de que toda política antisistémica, o que pretenda una ruptura con la lógica de acumulación indefinida del capitalismo, no puede ser concebida y organizada más que como una lucha mundial, a la escala de la propia economía-mundo y siguiendo las formas de solidaridad y de complejidad (o de diversidad) que ella prescribe. No se trata de una simple afirmación internacionalista de principio (aunque tal afirmación no sea secundaria, ni desde el punto de vista moral ni desde el punto de vista estratégico), sino de tener en cuenta en la definición misma de lo que se llama una política de izquierda, y que sea verdaderamente de izquierda en la coyuntura actual, dos problemas que, además, no se solapan exactamente.
El primero se refiere a la nueva forma bajo la que se efectúa la concentración, la organización y la legitimación del poder de clase en el capitalismo de hoy. La difusión (incluso en el seno de formaciones oficialmente de izquierda) del discurso neoliberal es incontestablemente uno de los síntomas. Refiriéndose de forma repetida a lo que denomina el espíritu de Davos y, ante todo, a las instituciones y actividades que lo concretan, Wallerstein da otra indicación fundamental: los Estados-nación no desaparecen de la escena política actual, pero su importancia y su autonomía son completamente redefinidas, son incorporados a una gobernanza más compleja. Les hace falta no menos, sino más coordinación en el seno de estructuras nuevas en las que los gobiernos se encuentren en igualdad no solo con instituciones internacionales, sino también con sociedades multinacionales que tienen un peso económico y político igual o superior a algunos de ellos. El resultado es una centralización conflictiva, que puede hacer pensar en lo que algunos marxistas en el pasado habían llamado un ultra-imperialismo, pero comporta una redistribución completamente original de las instancias de decisión a la que es indispensable encontrar una respuesta, sin la cual ningún cambio tendrá lugar. Es lo que Wallerstein denomina alegóricamente el espíritu de Porto Alegre, y comprendo muy bien que para él no se trata de un nuevo Komintern, sino de una convergencia a encontrar y de un problema a resolver por aquellos mismos que están sometidos al capitalismo mundializado. Estoy completamente de acuerdo con esta tesis, que nos lleva al segundo problema.
14
Bifurcación en el final del capitalismo
15
También en este punto mi acuerdo con Wallerstein es total: una alternativa (o si se prefiere, una izquierda) que no sea mundial no sería una alternativa…
*Como homenaje a un pensador fundamental tanto para el anticapitalismo como para el antiimperialismo, Immanuel Wallerstein, que acaba de morir a la edad de 89 años, publicamos aquí este texto de Étienne Balibar que apareció en el libro colectivo La Gauche Globale (Maison des Sciences de l’Homme, 2017) y ha sido reproducido recientemente por la revista Contretemps.
Etienne Balibar es filósofo. Autor de obras sobre marxismo, ciudadanía y migraciones, entre otras materias. La Igualibertad (Barcelona, Herder, 2017) es una de sus obras recientes en castellano
Traducción: Javier Garitazelaia para viento sur
Notas
1/ En lo que sigue me apoyaré también en un texto paralelo: Wallerstein et al., 2013
2/ Las consideraciones de Wallerstein sobre las fuentes de su problemática y el lugar que quiere ocupar en la historia de las ciencias sociales se pueden consultar en Wallerstein, 1998.
3/ En un “Commentary” reciente Wallerstein se refería con toda razón al síntoma que constituye el giro de 180° en las políticas preconizadas por el FMI y la OCDE para “salir” del estancamiento: I.W., “Commentaries”, Fernand Braudel Center, nº. 420, 1 de marzo de 2016: “Declining demand: Is reality creeping In?”
4/ Véase su “Commentary”, 439, 15 de diciembre de 2016: “China is Confident: How realistic?”. Esbozaré más adelante otra alternativa.
Referencias
Balibar, Etienne y Wallerstein, Immanuel (1991) Raza, nación, clase. Madrid: IEPALA (reeditada por la editorial Dirección Única, Madrid, 2018).
Gordon, Robert (2016) The Rise and Fall of American Growth: The U. S. Standar of Living Since the Cold War. Princeton: Princeton Univesity Press.
Wallerstein, Immanuel (1974) El moderno sistema mundial I. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid y México: Siglo XXI.
(1979) “The Rise and Future Demise of the World Capitalist System: Concepts for Comparative Analysis”, en I. Wallerstein, The Capitalist World Economy. Cambridge: Cambridge University Press.
16
(1998) Impensar las ciencias sociales: límites de los paradigmas decimonónicos. México: Siglo XXI.
(1998) Utopistic. Or, Historical Choices of the Twenty-first Century. Nueva York: The New Press.
(2013) “Structural Crisis, or Why Capitalists May No Longer Find Capitalism Rewarding”, en I. Wallerstein, Randall Collins, Michael Mann, Georgi Derlugian y Craig Calhoun, Does Capitalism Have a Future?, Oxford University Press.
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
17
Presentación del Observatorio Geoeconómico
El Observatorio Geoeconómico surge del trabajo mancomunado que se viene desarrollando entre los grupos de investigación Estudios Regionales (radicado en el CIGSA - UNMDP) y el de Geografía Económica y Comercio Internacional (radicado en el Programa de Estudios Geográficos- PROEG, Universidad Nacional de Luján). El objetivo del Observatorio es crear un centro único de datos económicos mundial, donde primigeniamente se seleccionarán variables de análisis sobre población, PBI, urbanización y comercio internacional. Los mismos devendrán en insumos para el desarrollo de análisis en este campo.
La presente propuesta es producto de la acumulación de una serie de esfuerzos desarrollados a lo largo de más de una década. En lo inmediato es la proyección o
prolongación del proyecto de investigación del año 2015 (2015/2018)1. Pero de
conjunto emerge de un vasto esfuerzo nacido en el año 2008 como “El mundo como
geografía” (Rosario, 2008)2. Esta saga ha culminado en el año 2018 en una reunión
1 Se trata de “El capitalismo como geografía. Una aproximación materialista a la comprensión de la actual crisis”. Una investigación orientada al esclarecimiento de las ligazones entre las crisis económicas internacionales y el movimiento en la esfera de la circulación mundial de mercancías tomando como punto de partida la crisis de Wall Street de 1987. Si bien hubo un primer asomo a las implicancias geopolíticas del conjunto de ese proceso, el énfasis se instaló en los aspectos geoeconómicos.
18
binacional (Mendoza y Santiago de Chile), convocada, precisamente, bajo el título de “La nueva geografía del capitalismo”. Esta simple enunciación de un desarrollo como el descripto, trasluce la existencia de un método de construcción de una agenda temático-conceptual de largo plazo. Por lo tanto, el presente proyecto de generación de insumos es a la vez la culminación de un proceso y el punto de partida de la generación de un abordaje geográfico (geográfico-económico, geográfíco-político, geográfico-histórico y geográfico-regional) de la realidad mundial.
Como se menciona inicialmente, la propuesta implica una asociación y un ensamble de diferentes investigadores y equipos de trabajo. Primero, es el producto de la asociación de dos Grupos de Estudios, del GECI (Grupo de Estudios de Geografía Económica y del Comercio Internacional) de la UNLu, y del GER (Grupo de Estudios Regionales), de la UNMDP. Esta asociación es de larga data, supera también más de una década de trabajo, y ha implicado la constitución, por ejemplo, del Colectivo Geoecon (2005), una
referencia para la especialidad de la geografía económica en nuestro país3.
Al Colectivo Geoecon le cupo la responsabilidad de la creación de la cita anual de esta especialidad, las Jornadas de Geografía Económica, realizadas anualmente desde el año 2005, y a partir de 2016 de los Congresos de Geografía Económica, de los que ya se llevan realizadas cuatro ediciones, y que tienen por sede a la UNMDP, en la ciudad de
Mar del Plata4.
siguieron “Crisis sistémica: regulación o ruptura” (Ubatuba, 2009; “El capitalismo como geografía (La Rioja, 2010); “América Latina como geografía: ¿perspectivas de desarrollo nacional” (Dourados, 2011); “La hora de la des-globalización” (Termas de Río Hondo, 2012), “Geografía y crisis” (México, 2013); “Geografía de la crisis” (San Fernando del Valle de Catamarca, 2016); “América latina, balance de una ´década” (Río Grande-Pelotas, 2017) y “La nueva geografía del capitalismo” (Mendoza-Santiago de Chile, 2018). Con este último Encuentro se llega a una primera “estación” de aquella lejana reunión de 2008, y con él se pone en marcha un trabajo de envergadura que es la descripción y explicación/comprensión de este nuevo contexto material (geografía) sucesor de aquél mundo en crisis de los setenta. Un breve repaso por este recorrido de un decenio propositivo encontrará un hilo conductor conceptual del cual el título del actual proyecto propuesto no es un emergente casual, banal.
3 El Colectivo GEOECON es un agrupamiento de cátedras y/o asignaturas de Geografía Económica o afines. Cobra forma en marzo de 2005, en el marco de las Primeras Jornadas de Geografía Económica, de la que es organizador desde hace casi una década y media. Está constituido por Geografía Económica y de los Recursos Regionales (UNLu); Geografía del Comercio Internacional (UNLu); Geografía Económica (Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires); Geografía Económica (UNICEN); Problemática Territorial de América Latina (UNMdP) y Problemática Territorial de Argentina (UNMdP).
Observatorio Geoeconómico
19
Este esfuerzo ha sido acompañado con la constitución de una Red de Geografía Económica (RGE) en marzo/abril de 2005, que se mantiene activa luego casi 15 años de
febril actividad5.
Además, el Primer Congreso de Geografía económica promovió en 2016 la creación de
un Boletín de Geografía Económica (BGE)6, que a la fecha ha publicado ocho
ediciones, reuniendo los aportes para las discusiones del Colectivo Geoecon y para sus principales sostenes, el GECI y el GER.
Como resultado del Tercer Congreso de Geografía Económica (Mar del Plata, junio de 2018), el Colectivo Geoecon se ha propuesto el desarrollo de un Observatorio Geoeconómico (OGE), que se ha presentado durante el IV CGE en junio de 2019 y que aquí estamos comenzando la difusión de los primeros trabajos. El mismo estará asentado en la UNMDP, como un esfuerzo conjunto suplementario de los equipos de trabajo de la UNLu y la UNMDP. Con ello se pretende agregar densidad al trabajo, al análisis geográfico-económico propugnado por el Colectivo Geoecon.
La propuesta del OGE ha estado precedida por la creación de dos instrumentos similares en el marco de la UNLu, en el Departamento de Ciencias Sociales: el Observatorio del Comercio Internacional, en el Centro Regional Campana de la UNLu; y el Observatorio Geohistórico, en el Centro Regional San Miguel de la citada
universidad.
Este proyecto también es una asociación binacional, al sumar a dos colegas brasileños que aportarán al trabajo desde dos posiciones diferentes: desde la UNILA (Universidad Federal de Integración Latinoamericana), en Foz do Iguaçu; y desde Brasilia, a través de un especialista en temas urbanos, inserto en los procesos de planificación urbana de ese país.
5 La Red de Geografía Económica (RGE) es fruto de la Primera Jornada de Geografía Económica. Se constituyó en marzo de 2005 y produjo la primera emisión a comienzos de abril de aquél mismo año. Es probablemente la Red más grande del mundo en esta especialidad, sobre todo cuando observamos su febril actividad. Su archivo es una verdadera “memoria viva” del curso de los acontecimientos económico-políticos mundiales. La creación, el funcionamiento, su coordinación y orientación conceptual es una de las tareas centrales del Colectivo GEOECON. La RGE emite en castellano y portugués preferentemente, pero también lo hace en inglés y francés ocasionalmente.
6 El Boletín GEOECON (BGE) es una creación de los Congresos de Geografía Económica (CGE). Desde
20
La creación del Observatorio, implica proveer de información estadística y su andamiaje intelectual, de acceso público, pero a su vez implica el aporte de datos que abonen al desarrollo de los proyectos de investigación que se vienen llevando adelante.
En este sentido, la investigación a desarrollar se enmarca en un esfuerzo por desplegar un análisis materialista al interior de la especulación geográfica. Atraviesa varios campos, desde ya el geográfíco-económico (o geoeconómico) y el geográfico-político (o geopolítico), pero también el análisis geográfico-histórico (o geohistórico), así como
el imprescindible análisis regional7.
Observatorio Geoeconómico
21
Cuadro 1: Principales 50 países más poblados (millones de habitantes y %)
Países 2018 % del total Acumulado
1 China 1392,73 18,42 18,42
2 India 1352,62 17,89 36,31
3 Estados Unidos 327,17 4,33 40,63
4 Indonesia 267,66 3,54 44,17
5 Pakistán 212,22 2,81 46,98
6 Brasil 209,47 2,77 49,75
7 Nigeria 195,87 2,59 52,34
8 Bangladesh 161,36 2,13 54,47
9 Federación de Rusia 144,48 1,91 56,38
10 Japón 126,53 1,67 58,05
11 México 126,19 1,67 59,72
12 Etiopía 109,22 1,44 61,17
13 Filipinas 106,65 1,41 62,58
14 Egipto, República Árabe de 98,42 1,30 63,88
15 Viet Nam 95,54 1,26 65,14
16 Congo, República Democrática del 84,07 1,11 66,25
17 Alemania 82,93 1,10 67,35
18 Turquía 82,32 1,09 68,44
19 Irán, República Islámica del 81,80 1,08 69,52
20 Tailandia 69,43 0,92 70,44
21 Francia 66,99 0,89 71,32
22 Reino Unido 66,49 0,88 72,20
23 Italia 60,43 0,80 73,00
24 Sudáfrica 57,78 0,76 73,77
25 Tanzanía 56,32 0,74 74,51
26 Myanmar 53,71 0,71 75,22
27 Corea, República de 51,64 0,68 75,90
28 Kenya 51,39 0,68 76,58
29 Colombia 49,65 0,66 77,24
30 España 46,72 0,62 77,86
31 Ucrania 44,62 0,59 78,45
32 Argentina 44,49 0,59 79,04
33 Uganda 42,72 0,56 79,60
34 Argelia 42,23 0,56 80,16
35 Sudán 41,80 0,55 80,71
36 Iraq 38,43 0,51 81,22
37 Polonia 37,98 0,50 81,72
38 Afganistán 37,17 0,49 82,21
39 Canadá 37,06 0,49 82,70
40 Marruecos 36,03 0,48 83,18
41 Arabia Saudita 33,70 0,45 83,63
42 Uzbekistán 32,96 0,44 84,06
43 Perú 31,99 0,42 84,48
44 Malasia 31,53 0,42 84,90
45 Angola 30,81 0,41 85,31
46 Ghana 29,77 0,39 85,70
47 Mozambique 29,50 0,39 86,09
48 Venezuela 28,87 0,38 86,47
49 Yemen, Rep. del 28,50 0,38 86,85
50 Nepal 28,09 0,37 87,22
22
Cuadro N°2: Principales 50 Países según PBI – 2018 (miles de millones de dólares a precios actuales)
Países 2018 % del total % acumulado
1 Estados Unidos 20494,10 24,43 24,43
2 China 13608,15 16,22 40,65
3 Japón 4970,92 5,93 46,58
4 Alemania 3996,76 4,76 51,34
5 Reino Unido 2825,21 3,37 54,71
6 Francia 2777,54 3,31 58,02
7 India 2726,32 3,25 61,27
8 Italia 2073,90 2,47 63,75
9 Brasil 1868,63 2,23 65,97
10 Canadá 1712,51 2,04 68,02
11 Federación de Rusia 1657,55 1,98 69,99
12 Corea, República de 1619,42 1,93 71,92
13 Australia 1432,20 1,71 73,63
14 España 1426,19 1,70 75,33
15 México 1223,81 1,46 76,79
16 Indonesia 1042,17 1,24 78,03
17 Países Bajos 913,66 1,09 79,12
18 Arabia Saudita 782,48 0,93 80,05
19 Turquía 766,51 0,91 80,97
20 Suiza 705,50 0,84 81,81
21 Polonia 585,78 0,70 82,51
22 Suecia 551,03 0,66 83,16
23 Bélgica 531,77 0,63 83,80
24 Argentina 518,48 0,62 84,42
25 Tailandia 504,99 0,60 85,02
26 Austria 455,74 0,54 85,56
27 Noruega 434,75 0,52 86,08
28 Emiratos Árabes Unidos 414,18 0,49 86,57
29 Nigeria 397,27 0,47 87,05
30 Irlanda 382,49 0,46 87,50
31 Israel 369,69 0,44 87,94
32 Sudáfrica 368,29 0,44 88,38
33 Singapur 364,16 0,43 88,82
34 Hong Kong, Región Administrativa Especial 362,99 0,43 89,25
35 Malasia 354,35 0,42 89,67
36 Dinamarca 352,06 0,42 90,09
37 Filipinas 330,91 0,39 90,49
38 Colombia 330,23 0,39 90,88
39 Pakistán 312,57 0,37 91,25
40 Chile 298,23 0,36 91,61
41 Bangladesh 274,02 0,33 91,93
42 Finlandia 273,96 0,33 92,26
43 Egipto, República Árabe de 250,90 0,30 92,56
44 República Checa 245,23 0,29 92,85
45 Viet Nam 244,95 0,29 93,14
46 Rumania 239,55 0,29 93,43
47 Portugal 237,98 0,28 93,71
48 Iraq 225,91 0,27 93,98
49 Perú 222,24 0,26 94,25
50 Grecia 218,03 0,26 94,51
Observatorio Geoeconómico
23
Cuadro N°3: Exportaciones mundiales por regiones y determinadas economías
1948 1953 1963 1973 1983 1993 2003 2018
Mundo (en billonesde
US$) 58,0 84,0 157,0 579,0 1838,0 3670,0 7342,0 18.919
Mundo (%) 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100.0
América del Norte 28.5 25.5 20.0 17.6 16.8 18.2 15.4 13.6
Estados Unidos 21.7 18,8 14,9 12,3 11,2 12,7 9,9 8,8
México 1.0 0.7 06 0.4 1.4 1.4 2.2 2.4
Centroamérica y
Sudamérica 11.3 9.7 6.4 4.3 4.4 3.0 2.8 3.4
Brasil 2,0 1,8 0,9 1,1 1,2 1,1 1,0 1.3
Argentina 2,8 1,3 0,9 0,6 0,4 0,4 0,4 0.3
Europa Occidental 31.0 34.9 41.0 44.8 39.0 43.7 46,1 37.6
Alemania 1.4 5.3 9.3 11.6 9.2 10.3 10.2 8.2
Francia 3.4 4.8 5.2 6.3 5.2 6.0 5.3 3.1
Italia 1.8 1.8 3.2 3.8 5.0 4.9 4.1 2.8
Países Bajos 2,0 3,0 3,6 4,7 3,5 3,8 4,0 3,8
Reino Unido 11.3 9.0 7.8 5.1 4.0 4.6 4.1 2.6
Europa C/O, Estados
Bálticos, (CEI) 6.0 8.2 11.0 8.9 9.5 2.9 2.7 3.4
África 7,3 6,5 5,7 4,8 4,5 2,5 2,4 2.5
Sudáfrica 2,0 1,7 1,5 1,0 1,0 0,7 0,5 0.5
Oriente Medio 2,0 2,7 3,2 4,1 6,8 3,4 4,1 6.0
Asia 13,6 13,1 12,4 14,9 19,1 26,1 26,1 33.6
China 0,9 1,2 1,3 1,0 1,2 2,5 6,0 13.1
Japón 0,4 1,5 3,5 6,4 8,0 9,9 6,4 3.9
India 2,2 1,3 1,0 0,5 0,5 0,6 0,8 1.7
Australia y Nueva
Zelanda 3,7 3,2 2,4 2,1 1,4 1,5 1,2 1.6
Países de reciente
industrialización 3,0 2,7 2,4 3,4 5,8 9,7 9,4 9.9
Miembros del
GATT/OMC 60,4 68,7 72,8 81,8 76,5 89,5 94,3 97.9
24
Cuadro N°$: Principales 50 Países exportadores 2018 – 1990 (con base 2018) (En miles de millones de U$S a precios actuales y %)
RK País 2018 % % Ac. 1990 % %Ac.
1 China 2.487,045 12,8 12,8 62,091 1,9 1,9
2 Estados Unidos 1.664,085 8,5 21,3 393,592 11,7 13,6
3 Alemania 1.560,815 8,0 29,3 421,100 12,6 26,1
4 Japón 738,403 3,8 33,1 287,581 8,6 34,7
5 Países Bajos 722,668 3,7 36,8 131,775 3,9 38,6
6 Corea, República de 604,860 3,1 39,9 65,016 1,9 40,6
7 Francia 581,816 3,0 42,9 216,588 6,5 47,0
8 Hong Kong 569,241 2,9 45,9 82,390 2,5 49,5
9 Italia 546,643 2,8 48,7 170,304 5,1 54,6
10 Reino Unido 485,711 2,5 51,2 185,172 5,5 60,1
11 Bélgica 466,724 2,4 53,6 S/D 0,0 60,1
12 México 450,572 2,3 55,9 40,711 1,2 61,3
13 Canadá 449,845 2,3 58,2 127,629 3,8 65,1
14 Federación de Rusia 444,008 2,3 60,5 0,0 65,1
15 Singapur 412,629 2,1 62,6 52,730 1,6 66,7
16 Emiratos Árabes Unidos 345,500 1,8 64,4 23,544 0,7 67,4
17 España 345,166 1,8 66,1 55,642 1,7 69,0
18 Taiwan 336,000 1,7 67,8 182,400 5,4 74,5
19 India 325,562 1,7 69,5 17,969 0,5 75,0
20 Suiza 310,809 1,6 71,1 63,784 1,9 76,9
21 Arabia Saudita 299,100 1,5 72,7 44,417 1,3 78,2
22 Polonia 260,607 1,3 74,0 14,320 0,4 78,7
23 Australia 256,880 1,3 75,3 39,752 1,2 79,8
24 Tailandia 252,106 1,3 76,6 23,068 0,7 80,5
25 Malasia 247,365 1,3 77,9 29,452 0,9 81,4
26 Viet Nam 245,635 1,3 79,2 2,404 0,1 81,5
27 Brasil 239,681 1,2 80,4 31,414 0,9 82,4
28 República Checa 202,197 1,0 81,5 0,0 82,4
29 Austria 184,722 0,9 82,4 41,265 1,2 83,6
30 Indonesia 180,215 0,9 83,3 25,675 0,8 84,4
31 Turquía 167,967 0,9 84,2 12,959 0,4 84,8
32 Suecia 165,971 0,9 85,0 57,540 1,7 86,5
33 Irlanda 164,643 0,8 85,9 23,743 0,7 87,2
34 Hungría 125,864 0,6 86,5 10,000 0,3 87,5
35 Noruega 122,972 0,6 87,2 34,047 1,0 88,5
36 Dinamarca 108,972 0,6 87,7 36,870 1,1 89,6
37 Irán 107,900 0,6 88,3 19,305 0,6 90,2
38 República Eslovaca 94,217 0,5 88,8 0,0 90,2
39 Sudáfrica 93,982 0,5 89,2 23,549 0,7 90,9
40 Iraq 89,355 0,5 89,7 10,314 0,3 91,2
41 Qatar 86,469 0,4 90,1 3,641 0,1 91,3
42 Rumania 79,671 0,4 90,6 4,960 0,1 91,5
43 Finlandia 76,067 0,4 90,9 26,571 0,8 92,3
44 Chile 75,482 0,4 91,3 8,373 0,2 92,5
45 Kuwait 71,566 0,4 91,7 7,042 0,2 92,7
46 Portugal 68,451 0,4 92,1 16,417 0,5 93,2
47 Filipinas 67,488 0,3 92,4 8,117 0,2 93,5
48 Argentina 61,620 0,3 92,7 12,353 0,4 93,8
49 Kazajstán 60,956 0,3 93,1 93,8
50 Nigeria 60,665 0,3 93,4 12,353 0,4 94,2
Total 50 18.166,888 93,4 93,4 3.159, 939 94,2 94,2
Total Mundo 19.472,279 100 100 3.354,201 100 100
Observatorio Geoeconómico
25
Gráficos N° 1 y 2: Análisis de economías seleccionadas
26
Gráficos N°3 y 4: Mirada estructural de Argentina
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
27
Especial “Un Geógrafo llamado Karl Marx” – Tercera Entrega
RUSIA Y CHINA
Karl Marx
New York Daily Tribune 7 de abril de 1857
En lo que concierne al tráfico comercial con China, cuya expansión se han propuesto lord Palmerston y Luis Napoleón lograr por la fuerza, es evidente que se considera, no sin cierta envidia, la posición ocupada por Rusia. En efecto, es totalmente posible que Rusia —sin gastar un céntimo, ni comprometer la menor fuerza militar— termine por ganar mucho más que las naciones beligerantes.
En general, las relaciones entre Rusia y el Celeste Imperio son de naturaleza muy particular. Mientras que los ingleses y los americanos —en lo que concierne a la participación de las hostilidades en desarrollo, los franceses apenas son meros testigos ya que prácticamente no tienen relaciones comerciales con China— ven negar el privilegio de una comunicación directa incluso con el virrey de Cantón, los rusos gozan de la ventaja de tener una embajada en Pekín. Ciertamente, se nos dice, Rusia paga esta situación aceptando en contrapartida que ella reconozca que se halla entre los estados vasallos de China y le pague un tributo. Sea como sea, eso permite a la diplomacia rusa procurarse, tanto en Europa como en China, una influencia que no se limita a puras y simples operaciones diplomáticas.
28
muy particular de comercio interior y exterior, del que parece que son los únicos en gozar sin que nunca hayan de tener competidores.
Esos intercambios, regulados por el Tratado concluido en 1787 bajo Catalina II, tienen su principal centro de operaciones —si no el único— en Kiatcha, en la frontera entre la Siberia meridional y la Tartaria (mongola) china, en uno de los afluentes del lago Baikal, a unas cien millas al sur de la ciudad de Irkutsk. El comercio se produce como una especie de feria anual bajo el control de una docena de agentes —seis rusos y seis chinos— que se encuentran en Kiatcha para establecer las relaciones que servirán para el intercambio de los productos de ambas partes, dado que este tráfico se realiza solamente en forma de trueque.
Los principales artículos vendidos son: el té, del lado chino, y los tejidos de lana y algodón, del lado ruso. Estos últimos años, este comercio parece que ha crecido sensiblemente. Las cajas de té vendidas por China en Kiatcha hace diez o doce años no excedían por término medio la cifra de cuarenta mil; en 1853, llegaron a ciento sesenta y cinco mil, cuya mayor parte era de calidad superior que conocían bien los consumidores del continente bajo el nombre de “té de caravana”, para distinguirlo del artículo de calidad inferior importado por mar.
Además, los chinos venden, en cantidades limitadas, azúcar, algodón, seda cruda o trabajada, mientras que los rusos dan en contrapartida, tejidos de algodón y lana con algunas modestas cantidades de cueros de Rusia, artículos de metal, pieles e incluso opio. El valor total de las mercancías intercambiadas, cuyos precios, a juzgar por las estadísticas oficiales, se fijan a nivel muy bajo, sobrepasa con todo, la no desdeñable cifra de 15 millones de dólares.
En 1853, a consecuencia de los trastornos interiores en China y de las ocupaciones que las bandas de rebeldes saqueadores de caminos que venían de las provincias del té, la cantidad de éste enviada a Kiatcha, cae a 50,000 cajas y el valor global de los intercambios a unos seis millones de dólares. En los dos años siguientes, de todos modos, el comercio se reanima y el té expedido a Kiatcha para la feria de 1855 oscila alrededor de las 120,000 cajas.
Debido al aumento del comercio, Kiatcha, que se encuentra en territorio ruso, de simple fuerte y mercado local que era, se ha convertido en una ciudad grande. Se designó como capital de esta región de la zona fronteriza y parece que bien pronto tendrá el honor de albergar un comandante militar y un gobernador civil. Además, acaba de establecerse un servicio de correo directo y regular para la transmisión de los despachos oficiales entre Kiatcha y Pekín, que dista de la ciudad comercial unas 900 millas.
Rusia y China
29
red ferroviaria, venga a ser una competidora peligrosa de las naciones marítimas para el aprovisionamiento de los mercados europeos. Estas líneas ferroviarias establecerán una comunicación directa entre los puertos de Cronstadt, Libau y la vieja ciudad de Nini-Novgorod, en el centro de Rusia, donde residen los mercaderes que ejercen el comercio con Kiatcha. El aprovisionamiento de Europa en té por esta vía continental es, de todos modos, más probable que la utilización con el mismo fin de la Pacific Railroad, proyectada en América. Incluso la seda, segunda en importancia entre los artículos de exportación de China, es un artículo de un volumen tan modesto con respecto a su precio que su transporte por tierra no sería en modo alguno imposible, mientras que los intercambios con el Celeste Imperio abrirán a los artículos manufacturados rusos una salida sin paralelo en cualquier otra parte del mundo.
Sin embargo, podemos observar que los esfuerzos de Rusia no se limitan tan sólo a la extensión del comercio por tierra. Hace ya algunos años, tomó posesión de las dos riberas del río Amur, patria de origen de la actual dinastía reinante en China. Aunque ciertamente que los esfuerzos en esta dirección han sufrido un frenazo durante la última guerra, no hay duda que serán reemprendidos y desarrollados con la energía en el futuro. Rusia posee ya las islas Kuriles y la península de Kamchatka y mantiene una flota en estos mares. Se puede estar seguro que aprovechará la primera oportunidad favorable para obtener al menos una participación en el comercio con China. Este será, sin embargo, de una importancia secundaria para Rusia, teniendo en cuenta la expansión de los intercambios por vía terrestre, que son patrimonio suyo.
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
30
La Nueva Campaña inglesa en China
Friedrich Engels New York Daily Tribune 17 de abril de 1857
Si los ingleses van hasta el fondo de la querella que acaban de provocar con los chinos, hay que aguardar que se lancen a una nueva expedición naval y terrestre semejante a la que les permitió llevar la Guerra del Opio de 1841 y 1842. El éxito fácil que los ingleses lograron entonces, arrancando a los chinos una cantidad fabulosa de dinero, les incita a promover una nueva experiencia de ese género. No olvidemos que los ingleses forman un pueblo que, a pesar del horror que les inspira su propia inclinación a los actos de piratería, han conservado, todavía en nuestros días en grado no desdeñable, el viejo espíritu de rapiña de los bucaneros que caracterizaba a sus antepasados de los siglos XVI y XVII.
Sin embargo, los notables cambios producidos en la sociedad china tras esa triunfal y provechosa incursión de saqueo, efectuada en nombre y beneficio del comercio del opio, hacen dudoso que una parecida incursión se pueda realizar con resultados análogos.
La nueva expedición tiene todas las probabilidades de partir de la isla de Hong Kong, como la de 1841-1842, que se apoyaba en una flota de dos navíos de 74 cañones, de ocho fragatas, numerosas chalupas de guerra, doce vapores y cuarenta transportadores que llevaban a bordo quince mil hombres, comprendiendo las tropas de marina. Sería difícil intentar la nueva expedición con una potencia militar inferior. En realidad, por algunas indicaciones que vamos a tratar de exponer en seguida, parece probarse que esta expedición será de mucha mayor envergadura.
Engels
31
formando así para el comercio la gran arteria que relaciona las provincias del norte con las del sur.
El plan de campaña perseguía la ocupación de esta importante vía de comunicación, que habría de dar un golpe fatal a Pekín y forzar al Emperador a concluir la paz sin demora. El 13 de junio de 1842, el grueso de la flota inglesa, bajo el mando de sir Henry Pottinger, apareció frente a Wusung, en la desembocadura del río del mismo nombre. Este río desciende del sur y se vierte en el estuario del Yang-tse-Kiang, cerca del Mar Amarillo. La desembocadura del río Wusung constituye la bahía de Shangai, que se encuentra a poca distancia aguas arriba. Las riberas del Wusung estaban erizadas de baterías, que fueron tomadas por asalto sin dificultad. Una columna de las fuerzas de invasión avanzó entonces sobre Shangai que se rindió sin resistencia. Si las tranquilas y apacibles poblaciones de las riberas del Yang-tse-Kiang no opusieron casi resistencia, es porque se trataba de su primer bautismo de fuego, tras un periodo de paz prolongado de unos doscientos años. Sin embargo, el mismo estuario y sus alrededores del lado del mar, no carecen de grandes obstáculos.
32
retirados de los pozos donde los habían arrojado. Cuando el comandante vio perdida la batalla, puso fuego a su casa y murió entre las llamas.
Los ingleses perdieron 185 hombres en la batalla y se vengaron de esta pérdida saqueando la ciudad, en medio de los más horribles excesos. De un extremo a otro, esta guerra fue llevada por ellos con una brutalidad y ferocidad, en plena concordancia con el espíritu de fraude y rapiña que la caracteriza desde sus orígenes. Pero si el invasor hubiera encontrado por todas partes una resistencia tan obstinada, nunca habría podido alcanzar Nankin. Pero no fue este el caso. La ciudad de Kuei-tcheu, en la ribera opuesta del río, se rindió y pagó un rescate de tres millones de dólares, que los bandidos ingleses se embolsaron naturalmente con la mayor satisfacción.
Más arriba, el cauce del río tiene 180 pies de profundidad y la navegación se hace cómoda por lo que se refiere a fondo, pero, en algunos puntos, la corriente alcanza velocidad superior a las seis o siete millas por hora. No existía, pues, nada que impidiera a los navíos de línea remontar hasta Nankin, a cuyos muros llegaron los ingleses y echaron el ancla el 9 de agosto. El efecto producido correspondió exactamente con lo que se esperaba. Lleno de pavor, el Emperador firma el Tratado del 29 de agosto, cuya pretendida violación sirve hoy de pretexto a nuevas exigencias que dan lugar a la amenaza de una nueva guerra.
Esta nueva guerra, si tiene lugar, será ciertamente conducida sobre el modelo de la precedente. Pero, existen razones por las que los ingleses no pueden contar con un éxito tan fácil. Se puede admitir que la experiencia de la última guerra no ha sido desaprovechada por los chinos. En el curso de recientes escaramuzas militares en el río de Cantón han dado pruebas de tal progreso en el manejo de la artillería y las operaciones defensivas que algunos han defendido la hipótesis de la presencia de europeos entre ellos.
En todas las cosas de la práctica —y la guerra es eminentemente práctica— los chinos sobrepasan de lejos a los demás orientales y no hay duda que en materia militar los ingleses encontrarán en ellos discípulos bien dotados.
Engels
33
su conquista, se revelaría difícil y hasta peligrosa. ¿No acaba de probar la experiencia reciente que puede tenerse aquella por una potencia hostil, sin que resulte por ello una consecuencia fatal para Pekín o el poder imperial?
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
34
Dossier: “A 70 años de la Revolución China”
70 años de la China Popular
Umberto Mazzei
8/10/19 Hace pocos días que la República Popular de China celebró el 70° aniversario del triunfo definitivo del ejército de Mao sobre las tropas de Chang que en la iconografía china es la fecha de nacimiento de la República Popular de China. Esta vez festejan en Beijing con mucho que festejar. Y con merecida jactancia. Al principio de ese lapso China era un país devastado por las guerras, sobrepoblado por una inmensa mayoría de campesinos pobres obligados a una economía de subsistencia y ahora, 70 años después, China es una superpotencia económica y militar.
El ascenso no fue algo linear tampoco puede atribuirse ese éxito a su ideología comunista. China continuó siendo pobre y paupérrima hasta la llegada al poder de Deng Chao Ping quien fue perseguido durante la Revolución Cultural por desviarse de la ortodoxia marxista-leninista. En efecto, el Presidente Deng fue desmantelando gradualmente las estructuras implantadas por los marxistas y permitió el regreso de la propiedad privada como participante en la actividad productiva. Esa combinación generó un sistema mixto donde el Estado mantiene el control político y deja un amplio espacio a la actividad productiva privada que funciona de manera coordinada con las empresas estatales. Esta combinación resultó muy exitosa y en 10 años ya había sacado a cerca de 300 millones de chinos de la extrema pobreza. Desde ese momento la inmensa población de China dejo de ser un lastre y comenzó a perfilarse como una ventaja. En efecto en cuanto su enorme población adquiriese un mínimo poder adquisitivo se convertiría en el mayor mercado del mundo. Por ejemplo, para el 2004 ya eran 600 millones los chinos que habían salido de la pobreza.
Mazzei
35
$ para los fabricantes de pantalones. Como, además, hoy día, los principales fabricantes de pantalones son los chinos las ganancias de ese tentador mercado son casi todas para ellos mismos. Así, por obra de este círculo virtuoso han venido saliendo de la pobreza más y más hogares chinos hasta que se conviertan en un mercado de 1300 millones de consumidores: el más grande del mundo. Por ello China puede jugar al gato y el ratón con las sanciones y la subida de aranceles que le impone la Administración del Presidente Trump: porque en el siglo XXI las cosas han cambiado radicalmente; los Estados Unidos ya no son el mayor destino de las exportaciones chinas, ese lugar lo ocupa ahora Europa. En todo caso, lo más importante es que ya hoy día el principal mercado para los productos chinos es: China.
Así que ya puede reírse el Presidente Xi Jinping de las amenazas del Presidente Trump a quien en estricta reciprocidad le metió un torpedo por debajo de su línea de flotación, cuando cerró la importación de productos agrícolas norteamericanos, algo que afecta precisamente a los estados agricultores desde donde se exporta a China y cuya ubicación coincide con la base electoral de Donald Trump.
Aconsejo estudiar la economía de China a quienes están descontentos con la tendencia a concentrar la riqueza del modelo liberal inspirado por David Ricardo (una tendencia denunciada ya en1819 por Sismondi) y que es justo el modelo que predican desde Washington, Londres y Bruselas.
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
36
Dossier “A 70 años de la Revolución China”
El 70º aniversario de la República Popular China y el
empeño occidental en borrar la Historia
Manlio Dinucci
La República Popular China no es la amenaza que nos pintan para el resto del mundo. Pekín no se ve a sí mismo como una potencia conquistadora sino como una nación de resistencia. Es ese el sentido de las ceremonias del 70º aniversario de la República Popular China, expresión actual de una nación que supo reponerse política y económicamente luego de la agresión sufrida en el siglo XIX.
Hace 70 años, el 1º de octubre de 1949, el líder Mao Zedong proclamaba, desde la puerta de Tiananmén, el nacimiento de la República Popular China, que acaba de celebrar ese aniversario con un gran desfile militar ante ese histórico lugar. En Europa, Japón y Estados Unidos, los grandes medios de difusión presentan ese desfile como la ostentación de fuerza militar de una potencia amenazante. Prácticamente nadie se interesa por recordar los dramáticos momentos de la historia que condujeron al nacimiento de la Nueva China.
Así que nadie menciona la China que se vio reducida al estado de colonia o de semicolonia, que desde mediados del siglo XIX fue explotada y desmembrada por las potencias europeas (Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Austria e Italia), por la Rusia de los zares, por el Japón imperial y por Estados Unidos.
Dinucci
37
Igualmente se pasa por alto la guerra de agresión que Japón desató contra China en 1937. Se oculta el hecho que las tropas japonesas ocuparon Pekín, Shanghai y Nankín, que en esta última ciudad china masacraron a más de 300 000 civiles y que atacaron más de 10 ciudades chinas con armas biológicas.
Se silencia la historia del frente unido antijaponés que el Partido Comunista constituyó con el Kuomintang. Las tropas del Kuomintang, armadas por Estados Unidos, lucharon contra los invasores japoneses pero al mismo tiempo imponían un bloqueo a las zonas liberadas por el Ejército Rojo y hacían que la ofensiva japonesa se concentrara precisamente sobre esas zonas.
Desde 1937 hasta 1945, el Partido Comunista –que pasó de 40 000 miembros a 1,2 millones– dirigió las fuerzas populares chinas en una guerra de resistencia que acabó desgastando a las tropas japonesas. Pero no se reconoce que con esa guerra de resistencia, durante la cual 35 millones de chinos dieron sus vidas, China tuvo una contribución determinante en la derrota de Japón, que, ya derrotado en el Pacífico por Estados Unidos y en Manchuria por la URSS, acabó rindiéndose a Estados Unidos, en 1945, después de los bombardeos atómicos estadounidenses contra Hiroshima y Nagasaki.
También se esconde al público lo ocurrido inmediatamente después de la derrota japonesa. Siguiendo un plan trazado en Washington, Chiang Kai-shek trató de reeditar lo que ya había hecho en 1927. Pero sus fuerzas, armadas y apoyadas por Estados Unidos se encontraron frente al Ejército Popular de Liberación, que contaba alrededor de un millón de combatientes, y a una milicia de 2,5 millones de personas, que además gozaban de un enorme apoyo popular. Unos 8 millones de soldados del Kuomintang resultaron muertos o hechos prisioneros y Chiang Kai-shek huyó a Taiwan bajo la protección de Estados Unidos.
Los párrafos anteriores son sólo una pequeña síntesis de los hechos que llevaron al nacimiento de la República Popular China, hace 70 años. Pero de esa historia no se habla prácticamente nunca en los manuales escolares de historia, caracterizados por una visión del mundo eurocéntrica y extremadamente restringida, visión que se hace cada día más anacrónica. Es una historia que los políticos y la prensa occidentales ignoran deliberadamente… porque revela los crímenes del imperialismo, pone en el banquillo de los acusados, a las potencias europeas, a Japón y a Estados Unidos, a las «grandes
democracias» occidentales que se erigen en jueces supremos con derecho a decidir qué
38
Pero ya no estamos en la época de las «concesiones», aquellas zonas urbanas bajo administración extranjera en suelo chino, cuya creación había sido impuesta a China por las potencias extranjeras, cuando el parque Huanpu de Shanghai estaba «prohibido a
los perros y los chinos».
Número 8 – Diciembre 2019 – Versión digital
https://boletingeoecon.wordpress.com
39
Dossier: “A 70 años de la Revolución China”
70º Aniversario de la fundación de la República Popular China
Observatorio de la Política China
Traducción del portugués para rebelión: Alfredo Iglesias Diéguez
China celebra este 1º de Octubre el septuagésimo aniversario del triunfo revolucionario en 1949. Más que dirigir la mirada hacia el pasado, nos interesa reflexionar sobre el momento presente y las expectativas de futuro.
Conversamos para ello con: Jorge Tavares da Silva (Universidade de Aveiro, Portugal)
y Andrés Raggio (Universidad de la República de Uruguay, Montevideo).
Cuestionario:
1. China arriba a su 70 aniversario en un ambiente de satisfacción y confianza por lo alcanzado en estos años pero también consciente de que lo más difícil podría estar por llegar, ¿lo cree así?
2. El PCCh es la columna vertebral del sistema político chino, ¿cree que una larga duración de la guerra comercial con EEUU y el surgimiento de tensiones en otros frentes puede abrir fisuras en su cohesión interna?
3. La crisis de Hong Kong podría alertar de ciertos déficits políticos, ¿presagia alguna crisis similar en el continente a corto plazo?
4. Xi Jinping ha reafirmado su poder y el del PCCh en el conjunto de la sociedad china. La situación de los comunistas chinos parece bastante diferente a la de los comunistas soviéticos en 1987, cuando la URSS cumplió sus 70 años, ¿a qué atribuye esa diferenciación?
40
1. China arriba a su 70 aniversario en un ambiente de satisfacción y confianza
por lo alcanzado en estos años pero también consciente de que lo más difícil podría estar por llegar, ¿lo cree así?
La celebración del 70 aniversario de la implantación de la República Popular China (RPC) se está desarrollando en un ambiente de fiesta y orgullo nacional, que se prolonga a lo largo de varios días festivos de carácter nacional. Hay un sentimiento de satisfacción por los hechos del Partido. La parte más importante parece estar hecha. China hasta los inicios de la década de 1980, era un país que contaba muy poco en la agenda internacional, en muchos sentidos estaba olvidado. Su economía se volvió pujante, ganando una enorme capacidad de influencia y respeto internacional. Lejos de los tiempos de la revolución ideológica, el líder chino es la figura central en la defensa del liberalismo comercial y de la globalización económica. Proyectos de dimensión global como la Nueva Ruta de la Seda consiguieron mostrar al mundo la grandeza de la nación. El mayor hecho de la RPC, tras tantos fracasos en la era de Mao, fue conseguir sacar de la pobreza extrema a millones de chinos, modernizando el país y convirtiéndose en una referencia en el ámbito tecnológico. Persisten, sin embargo, enormes desafíos por materializar, que están en la mente de los líderes chinos. Entre ellos, la unidad nacional, que implica la recuperación de la soberanía de Taiwan; el mantenimiento de un equilibrio social que permita mantener la supervivencia del partido o atenuar los efectos negativos que puedan derivar de la política externa americana. Cuestiones como la lucha contra la corrupción o la sostenibilidad de la economía nacional son desafíos importantes.
2. El PCCh es la columna vertebral del sistema político chino, ¿cree que una
larga duración de la guerra comercial con EEUU y el surgimiento de tensiones en otros frentes puede abrir fisuras en su cohesión interna?
70 años de la fundación de la República Popular China
41
3. La crisis de Hong Kong podría alertar de ciertos déficits políticos, ¿presagia
alguna crisis similar en el continente a corto plazo?
No, la crisis de Hong Kong está localizada y no está siendo bien comprendida por la China han. Al contrario, hay un sentimiento nacionalista generalizado de condena de lo que está aconteciendo, que está derivando en una crítica a los “males de la democracia” y a la influencia negativa de los Estados Unidos. Aún así, el problema de Hong Kong puede tener consecuencias en la política exterior china, dependiendo de la forma como China afronte este problema. Esta potencia asiática es en la actualidad más cautelosa que en el pasado y no va a caer en las mismas “trampas” en que cayó en otros tiempos. El desgaste d e l a situa ción p ue de ser u n a de e sas op cion es. La crisis puede también hacer de Hong Kong un territorio ingobernable, creando una cultura de resistencia permanente. Podrá este territorio ser una plataforma de oposición al régimen chino. También los segmentos más jóvenes de la población taiwanesa tenderán a ganar un sentimiento anti-China mayor, profundizando en la división entre las “dos anti-Chinas”.
4. Xi Jinping ha reafirmado su poder y el del PCCh en el conjunto de la sociedad
china. La situación de los comunistas chinos parece bastante diferente a la de los comunistas soviéticos en 1987, cuando la URSS cumplió sus 70 años, ¿a qué atribuye esa diferenciación?
Son dos situaciones muy diferentes. La União Soviética en 1987 no tenía un crecimiento económico (en términos proporcionales) como en la China actual y la mayoría de su población vivía en condiciones mucho más desfavorables o precarias. En ese momento, no había un crecimiento económico per capita. Las expectativas no eran las mejores y los mismos líderes soviéticos eran conscientes de que el dominio tecnológico estaba en manos de los Estados Unidos. Fue en ese contexto en el que Mijail Gorbachov propuso un plan reformista. Un país sin esperanza es un país explosivo. La China de hoy está pletórica de esperanza para su población, los resultados son visibles y eso hace que el liderazgo sea sólido.
Respuestas de Andrés Raggio (Universidad de la República de Uruguay, Montevideo):
1. China arriba a su 70 aniversario en un ambiente de satisfacción y confianza
por lo alcanzado en estos años pero también consciente de que lo más difícil podría estar por llegar, ¿lo cree así?
42
acompañado de sucesivas reformas de la estructura agrícola, y de cambios relevantes en el sector industrial. En ese marco, se ha producido hasta el día de hoy el pasaje de gran parte de la población rural a la ciudad. La cantidad de ciudades nuevas en China es un fenómeno muy particular, promovido por el Estado, y gran responsable del aumento de la clase media (de perfil socioeconómicamente medio). Dicho perfil encaja con el consumidor promedio, el cual demanda tantos productos que no será posible hallarlos todos en el medio local. Allí nace la China compradora, como cualquier otro país. Esto ha generado, entre un sinfín de cosas, un ambiente de confianza desde gobierno y desde la sociedad china, y la ha posicionado muy alto en el sistema internacional, alertando de la posibilidad de un cambio en el orden internacional. Dicho de otro modo, China hoy se permite pensar en estructuras sistémicas, en aspectos de “alta política”, en cuestiones de seguridad nacional desde una perspectiva del tablero internacional. El sueño chino no es casual, responde al modo de cómo ven los chinos el mundo hoy, de cómo se piensan los chinos en este mundo, un lugar más integrado que antes.
Lo más difícil para China es pensar a tamaña escala y que existan otros problemas domésticos que puedan ser utilizados por otros actores en otros frentes, como el caso de Hong Kong. Además, el crecimiento chino también genera nuevos temas por los cuales se preocupa la sociedad, se han creado nuevos intereses, como los empresariales por ejemplo.
Por último, la Belt and Road Initiative (BRI), o la Iniciativa de la Franja y la Ruta es una nueva estrategia de China de consolidar estructuralmente su buen pasar comercial, así como un importante brazo de su proyección geoestratégica. Mientras que la propuesta de Comunidad de Destino Común (CDC), también presentado por Xi Jinping, busca darle cuerpo teórico a dicha estrategia. Este proyecto no pasa inadvertido a nivel sistémico, es de esperar reacciones de otros actores internacionales. Es en ese marco donde se produce la competencia por el 5G con EE.UU. que decanta en gran medida en la guerra comercial entre ambos. Es un momento de tensión evidente, que pone en cierta medida a prueba a China y su visión pacífica de relacionarse a nivel internacional.
2. El PCCh es la columna vertebral del sistema político chino, ¿cree que una
larga duración de la guerra comercial con EEUU y el surgimiento de tensiones en otros frentes puede abrir fisuras en su cohesión interna?