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El impacto de la presencia estatal en los ataques de las FARC: una ilustración

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Academic year: 2020

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(1)Universidad de los Andes Facultad de Economía Memoria de Grado: El impacto de la presencia estatal en los ataques de las FARC: una ilustración Por: María Alejandra Palacio* (Noviembre, 2004). I.. Introducción. Colombia tiene una larga historia de confrontación violenta. En efecto, las raíces históricas de los grupos guerrilleros actuales pueden rastrearse incluso hasta el período de La Violencia en los años 50. Este conflicto ha estado disperso por el país, con variada intensidad en distintas zonas. Por ejemplo, entre 1995 y el año 2000, las regiones con mayor intensidad de ataques por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo guerrillero en la actualidad,. fueron los. departamentos de Caquetá, Guaviare y Putumayo (100% de sus municipios fueron atacados), seguidos de M eta (96%), Casanare y Cauca (95%). Alrededor del 85% de los municipios en departamentos como Arauca, Cesar, y Tolima fueron atacados, mientras que la proporción fue significativamente menor para departamentos como Bolívar, Santander, 1 Chocó y Vichada (67%) .. La larga historia de confrontación armada en Colombia, y la diversidad en su intensidad en distintas zonas del país, hacen de este un caso de estudio atractivo. En particular, una pregunta fundamental que surge al analizar el conflicto colombiano es ¿por qué está localizada la violencia en los lugares en los cuales está localizada? No obstante la importancia de la pregunta, el hecho de que el conflicto se haya prolongado por tantos años dificulta la tarea de determinar la causalidad entre presencia del conflicto y otras variables. * Agradezco inmens amente a Leopoldo Fergusson y J ames Robinson, por todos sus aportes, coment arios y sugerencias. Adicionalmente agradezco a Ana María Díaz por suministrarme los datos y su asesoría en la econometría. 1 Díaz (2003).. 1.

(2) En efecto, la observación de una correlación a nivel municipal entre ciertas variables potencialmente relevantes (como la presencia de cultivos ilícitos, ciertas condiciones sociales, y la presencia del Estado, entre otras) y la intensidad o presencia de conflicto armado, puede ser tanto una consecuencia como una causa del conflicto. Adicional a este problema de “endogeneidad” o “causalidad inversa”, en el análisis empírico de este fenómeno también existe un posible problema de sesgo por omisión de variables. En otras palabras, una correlación entre dos variables puede ser el resultado, no de una relación entre ellas, sino de una relación entre cada una de ellas y un tercer factor.. En Colombia hay una amplia literatura sobre las posibles causas del conflicto—desde la historia, desde la economía, y desde la ciencia política (véanse, por ejemplo, los trabajos de Gonzalo Sánchez (1989) y las referencias allí presentes). En esta literatura abundan diversas hipótesis respecto de los determinantes del conflicto colombiano. Sin embargo, la mayoría del trabajo cuantitativo se ha concentrado en las consecuencias del conflicto, como es el caso de los trabajos de Querubín (2003), Rubio (1995), y Vargas (2003), entre muchos 2 otros . Sólo trabajos recientes (Ej. Bottía, (2003); Díaz, (2003); Sánchez y Díaz, (2004);. Vélez, (2000)) han intentado explorar con datos municipales o departamentales el rol de las distintas causas posibles del conflicto. Si bien estos trabajos tienen la ventaja de que pueden sacar provecho de la diversa intensidad del conflicto colombiano en distintas zonas del país para explorar qué características están más fuertemente correlacionadas con el conflicto, también enfrentan un reto importante. Se trata de los problemas de “identificación” arriba señalados.. Los problemas de identificación que deben ser cotejados por cualquier trabajo empírico sobre los determinantes de la ubicación geográfica del conflicto pueden ilustrarse claramente con el ejemplo de la “ausencia estatal,” uno de los factores más destacados en la literatura histórica como determinante crucial de la expansión de los grupos guerrilleros. Suponga, por ejemplo, que los municipios con menor presencia del Estado exhiben una mayor tendencia a sufrir ataques de la guerrilla. ¿Es la ausencia del Estado una causa de la. 2. Una revisión de esta literatura puede encontrarse en Riascos y Vargas (2004).. 2.

(3) expansión guerrillera o es la presencia de estos actores armados en algunos departamentos o municipios la que se ha encargado de evitar que el Estado se haga presente en estas regiones? Suponga, en cambio, que la correlación simple entre presencia estatal y presencia guerrillera es nula, o positiva. ¿Es esto el resultado de que la ausencia del Estado no genera en realidad mayor presencia guerrillera, o podría suceder que el Estado aparece en dichos municipios como reacción a la presencia insurgente? O, finalmente, ¿existe un tercer factor que explica tanto la presencia de ataques guerrilleros como la presencia o ausencia del Estado?. Desde el punto de vista econométrico, para solucionar estos problemas hace falta un “instrumento” -algo que permita explicar la presencia del Estado pero que no esté relacionado con la intensidad de la violencia en las distintas zonas del país. De esta manera se puede desentrañar el verdadero papel “causal” de la ausencia del Estado en la dinámica del conflicto. En este trabajo, se acude a información histórica sobre algunas variables de presencia estatal a nivel municipal como instrumento ideal para este propósito El argumento básico que sustenta la estrategia es el siguiente. Existen características municipales históricas que pueden exhibir persistencia y por ende estar correlacionadas con características municipales actuales. No obstante, si observamos dichas características en un momento suficientemente distante en el pasado (anterior al surgimiento de las guerrillas actuales) podemos estar seguros de que dichas características no son el resultado de la presencia guerrillera. Por lo tanto, dichas características son un instrumento idóneo para evaluar el efecto de características municipales actuales sobre la intensidad de la violencia a nivel municipal.. Para realizar el anterior ejercicio, la antigüedad del conflicto colombiano obliga a remontarse aproximadamente hasta 1930, fecha que precede el conflicto actual (incluyendo hechos como los de La Violencia). La limitación en este caso es la disponibilidad de información de tan largo plazo. No obstante, los llamados Anuarios Estadísticos realizados 3 a comienzos de siglo para cada departamento por su gobernador al final de cada año,. 3. Estos Anuarios pueden ser consultados en la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca Luis Ángel Arango.. 3.

(4) presentan información de diferentes variables que pueden ser utilizadas para entender el fenómeno del conflicto en Colombia, al servir como instrumento de condiciones departamentales actuales.. El problema de causalidad no se limita, por supuesto, al caso de la presencia o ausencia estatal. Lo mismo sucede con muchas de las otras variables que la literatura convencional ha utilizado para explicar la presencia de las guerrillas, tales como las llamadas “causas 4 objetivas” , o la presencia de cultivos ilícitos. Al igual que la ausencia estatal, la pobreza o. la desigualdad puede ser tanto una causa como una consecuencia de la presencia de los grupos al margen de la ley. El caso de los cultivos ilícitos es similar: ¿son los cultivos lo que determina la presencia de las guerrillas, o son los grupos guerrilleros los que determinan la existencia de cultivos ilícitos?. El objetivo de este trabajo es explorar empíricamente cuáles son los factores que determinan que el conflicto se ubique en unas zonas del país y no en otras, prestando especial atención a los problemas de inferencia señalados. No obstante, es importante precisar que, dada la disponibilidad de información, el trabajo hará énfasis en unas pocas variables relacionadas con presencia del Estado. En este sentido, no se pretende cubrir una evaluación “causal” de todas las posibles hipótesis explicativas sobre el conflicto colombiano y su distribución regional. M ás bien, se busca explotar un enfoque hasta el momento no explorado a partir de la valiosa información histórica recopilada en este estudio. M ás aún, el término “ausencia estatal” abarca diversas dimensiones: un Estado puede estar “presente” de muchas maneras. Por ejemplo, se puede hacer presente a través del número de funcionarios de la fuerza pública como son los militares o los policías y de la misma manera el número de estaciones de policía. También lo hace por medio de los colegios, las bibliotecas y hospitales públicos, al igual que con el número de funcionarios de la rama judicial, como son los notarios y jueces. Aunque la “presencia estatal” se puede medir de 4. Como señala Rubio (2002), con este nombre se agrupan elementos como la pobreza, la desigualdad o en general la existencia de condiciones económicas y sociales des favorables que la literatura convencional no ha dudado en señalar como un determinante fundam ental de la violencia en Colombia.. 4.

(5) diversas maneras, en el presente documento se analizará el papel de una dimensión de la presencia estatal, la capturada por la cantidad de alumnos matriculados y maestros en las escuelas públicas. Es importante precisar por lo tanto que los resultados obtenidos hacen referencia a dicha dimensión de la presencia estatal, y es una pregunta abierta si otras dimensiones tienen o no los mismos efectos sobre la intensidad del conflicto. Adicionalmente, se tomará sólo el caso de las FARC, al ser este el grupo al margen de la ley más grande e importante del país y por lo tanto el que más ataques produce.. II.. Literatura previa. Como se mencionó anteriormente, han sido múltiples los esfuerzos, desde diversas disciplinas, por explicar el conflicto armado colombiano y su distribución regional. Las posibles causas que han sido atribuidas a este conflicto también han sido numerosas y el rol de dichas causas ha sido examinado empíricamente por varios autores a partir de información departamental y/o municipal. Esta sección presenta una revisión de esta literatura, enfatizando no sólo sus conclusiones principales, sino los alcances y limitaciones de su aproximación metodológica.. Un amplio grupo de trabajos se ha ocupado del análisis histórico del conflicto armado colombiano (i.e. Sánchez (1989), Sánchez (1992), Rangel (1998) y Roldán (2002)). Con frecuencia, estos trabajos hacen énfasis en el tema de ausencia estatal. Es el caso del trabajo de Roldán (2002) sobre la Violencia en Antioquia en el período 1946-1953.. Roldán. plantea que la generalización de la violencia a finales de los años cuarenta evidenció la debilidad de autoridad y de moral del Estado, su naturaleza dispersa y fragmentada, además de la ausencia de un monopolio de la fuerza legítimo. En este contexto, el Estado recurrió a la fuerza represiva de la policía y más tarde a la de los grupos paramilitares (“contrachusmas” o “pájaros”) para mantener el régimen conservador. Roldán también examina la ubicación municipal del conflicto y describe los movimientos de las guerrillas liberales y de los grupos de “contrachusma” conservadores en las diferentes regiones del departamento de Antioquia. Roldán sostiene que los guerrilleros iniciaron sus actividades como organizaciones defensivas, y argumenta que su éxito se debió al apoyo y complicidad. 5.

(6) de la población local, además de su ubicación en regiones montañosas y selváticas de difícil acceso para el Estado como Urrao y Dabeiba.. Los “violentólogos,” nombre que recibieron los integrantes de la comisión de estudios sobre la violencia encomendada por el presidente Barco en 1987, determinaron que la violencia en Colombia tiene múltiples expresiones que no excluyen, pero si sobrepasan, la dimensión política. Así, se opusieron a la idea de que la violencia en Colombia es fundamentalmente política, impuesta desde el extranjero, y ejercida fundamentalmente por los pobres. Por otro lado, plantearon que la violencia en Colombia no se limita al conflicto entre el Estado y el ciudadano, sino que está relacionada con el conflicto y las relaciones entre los mismos ciudadanos. Para resaltar esta idea, afirman que el 90% de las víctimas de la violencia no se pueden considerar de naturaleza política, al no tratase de víctimas de la confrontación del Estado con grupos que intentan tomarse el poder. Tal como ellos lo sintetizan “mucho más que la del monte, las violencias que nos están matando son las de la 5 calle” . Enfatizan también que dicha violencia es producto de la desigualdad social que en. muchos casos genera pobreza absoluta.. Algunas de las anteriores conclusiones son cuestionadas por trabajos que se ocupan del problema del conflicto en un período más reciente, enfatizando también aspectos que podrían considerarse como de debilidad estatal, como lo es la dificultad de administrar la justicia a nivel local. Rubio (1999), por ejemplo, plantea que la teoría de los “violentólogos” parece pertinente, únicamente, para una pequeña fracción de los homicidios colombianos que ocurren en los lugares más pacíficos. Según Rubio, la violencia colombiana es ejercida por grupos organizados, armados y poderosos. Dice también que de ninguna forma es una característica propia del modo de ser colombiano. M ás aún, y oponiéndose en alguna medida a la interpretación de los violentólogos sobre el papel de la pobreza, señala que las mayores tasas de criminalidad están presentes en las ciudades más desarrolladas y la mayoría de actos criminales son realizados por individuos que tienen un mayor acceso a la educación y al empleo. Por otra parte, señala que si bien. 5. Comisión de Estudios Sobre la Violencia (1987), p. 18. 6.

(7) las muertes directas en la confrontación del Estado con grupos organizados son una pequeña fracción de los homicidios totales, buena parte de la violencia en Colombia es atribuible a este tipo de conflictos pues gran parte de los homicidios ocurre en los municipios en los que confluyen las organizaciones ilegales armadas (guerrilla, paramilitares, narcotráfico). Rubio concluye que el deficiente desempeño de la justicia penal ha incentivado a los criminales y ha aumentado el comportamiento violento de los ciudadanos, lo que ha contribuido aún más a la parálisis del sistema penal mediante presiones directas e indirectas sobre el sistema judicial colombiano. Hay algunos trabajos que enfatizan el narcotráfico por sobre el tema de la justicia. Tal es el caso de Sánchez y Núñez (2000), quienes a través de un modelo panel para cerca de 700 municipios encuentran que la violencia colombiana, para las siete principales ciudades, es explicada en mayor medida por el incremento en el narcotráfico y en menor por el colapso de la justicia. Todo esto sin contar que las variables socioeconómicas como la pobreza o la desigualdad afectan muy poco el comportamiento de la tasa de homicidios. Los resultados de M ontenegro, Posada y Piraquive (2000) también parecen favorecer esta visión. Los autores realizan ejercicios econométricos para dos períodos, utilizando. datos. departamentales. Para la primera etapa, que va de 1970 a 1985, utilizan como variable dependiente el aumento en las tasas de homicidios, y como variables explicativas la tasa de hurto de 1975 y 1980, delitos de narcoterrorismo de 1980, homicidios de 1970, relación entre el número de juicios y sumarios iniciados en 1972 y 1979, cobertura de la educación primaria en 1970 y 1980 y el PIB departamental per cápita en 1975 y 1980. La segunda etapa va de 1980 a 1995, e incluye como nuevas variables explicativas los delitos de narcoterrorismo en 1990 y el PIB departamental per cápita de 1989. Los resultados indican una alta significancia de las variables relacionadas con el narcotráfico y la eficiencia de la justicia. Según los autores, los resultados sugieren que el narcotráfico y las bonanzas son causas objetivas de la violencia, y que los aumentos de la criminalidad y del narcotráfico ocasionaron una disminución de la provisión de justicia, que reforzó el crimen y las actividades ilegales.. 7.

(8) Entre tanto, hay otros que hablan de la interrelación entre esos dos fenómenos (narcotráfico y justicia) como lo son Echeverry y Partow (1998), y Gaviria (2000). Echeverry y Partow presentan un modelo de provisión de justicia, adaptando el de Lucas (1973, 1976). El modelo ayuda a explicar la diferencia en la respuesta de agentes separados geográficamente ante “shocks” observados. Como en Lucas (1973, 1976), los agentes pueden reaccionar de forma activa o pasiva a un estimulo identificado, dependiendo de la percepción que ellos tengan del origen del shock. En la adaptación de Echeverry y Paltrow, si los agentes consideran que el shock proviene de una fuente directa de su región, actuarán activamente, mientras que si consideran que proviene de una fuente extra-regional, reaccionarán pasivamente. Utilizando este tipo de modelo, los autores intentan explicar la baja respuesta del sistema policivo y judicial a las tasas de violencia sugiriendo que las causas de la violencia son percibidas por los agentes regionales como provenientes de fuentes extraregionales. M ás aún, el país como un todo percibe el fenómeno como uno con fuentes primordialmente internacionales. Esto implica un reducción sistemática en la capacidad de la justicia para responder al crimen, que los autores documentan en tres grupos de departamentos del país: los de alta incidencia de los crímenes relacionados al narcotráfico (Antioquia, Valle, Caldas, Risaralda, Quindío, Tolima, M eta y Bogotá), los de baja incidencia (Boyacá, Cesar, Chocó, Cundinamarca, Huila, Sucre y Nariño) y los de incidencia intermedia (Atlántico, Bolívar, Cauca, Guajira, M agdalena, Norte de Santander y Santander). El comportamiento de la respuesta de la justicia y la policía en cada uno de estos grupos de departamentos es consistente con las implicaciones del modelo sobre la reducción de la respuesta al crimen a medida que el fenómeno del narcotráfico alcanza dimensiones nacionales. Por su parte, Gaviria (2000) examina las posibles externalidades generadas entre criminales para así intentar explicar el crecimiento del crimen colombiano. Estas externalidades pueden ser tanto globales, cuando se refieren al efecto de los niveles agregados del crimen sobre el comportamiento individual, como locales, cuando se trata del efecto del comportamiento de agentes individuales sobre el comportamiento de otros agentes. El autor plantea tres escenarios, que examina con datos departamentales para las variables de tasas agregadas de homicidios, tasas de homicidio a nivel departamental, robo de autos,. 8.

(9) secuestros, asalto de bancos y procesos. En el primer escenario, los criminales hacen más atractivo el crimen para las personas que los rodean al generar congestión judicial, y al reducir la probabilidad de aprehensión y castigo. En el segundo, incorpora los conocimientos de los criminales y la forma como estos se difunden. En el último, muestra que el contacto permanente entre diferentes grupos criminales erosiona la moral y modifica los valores sociales. Gaviria concluye que el crimen organizado, y en particular los narcotraficantes, son responsables de la rápida evolución de la violencia en el país, al generar «derrames» (spillovers), tanto tecnológicos como de aprendizaje. A ello deben sumarse los cambios en la moral de las comunidades que los rodean. Lo anterior implica que el crimen violento asociado al narcotráfico erosiona el “capital social”, propiciando una escala de valores perversa, que después será admitida por la comunidad como un comportamiento moralmente aceptable y tenderá a perpetuar la violencia.. Como se señaló anteriormente, una amplia rama de la literatura destaca la relevancia de la llamadas “causas objetivas”, como la pobreza, la desigualdad en la distribución del ingreso, el desempleo, y la exclusión social, entre muchas otras, para explicar la violencia y el conflicto colombiano. Sarmiento (1999), por ejemplo, examina las causas de la violencia utilizando datos para 985 municipios para el período de 1985-1988 y para 867 municipios para el período de 1990-1996. Sus regresiones de corte transversal para cada uno de los dos períodos revelan que la tasa de homicidios se encuentra negativamente relacionada con el nivel de educación y la participación política, pero positivamente con el nivel de riqueza, y principalmente, con la inequidad medida a través del coeficiente de GINI. También, variables como la acumulación de riqueza y la debilidad estatal (medida como participación en los ingresos por impuestos a las ventas, ingresos propios de los municipios y participación en los ingresos corrientes de la nación) tienden a reproducir la violencia. Por su parte, López y García (1999) sostienen que la pobreza per se no es la causa de la violencia, sino la desigualdad. Así, la inequidad produce violencia en un contexto dinámico donde el Estado no es capaz de asumir sus funciones de defensor de la legalidad, de mediador de conflictos y de provisor de bienestar colectivo. Contrario a esto, M artínez (2002), utilizando datos para 678 municipios para el período entre 1990-1998, encontró una. 9.

(10) relación positiva entre pobreza y violencia y una relación no s ignificativa entre inequidad y violencia.. Por último, podemos encontrar algunos trabajos que han intentado confrontar las tesis planteadas en la literatura. Entre éstos se encuentra el estudio de Bottía (2003), quien utiliza un modelo de rebelión en busca de avaricia (basado en el modelo de rebelión como actividad cuasicriminal de Collier (2000)) y toma como proxy de la presencia de las FARC los ataques realizados por el grupo insurgente para evaluar el rol de diversas variables sociales, económicas, geográficas, ambientales y de presencia del Estado en la explicación de la expansión municipal de las FARC. Según este trabajo, lo que determina la presencia de las FARC son variables de avaricia, variables espaciales y de persistencia, y no variables de presencia del Estado. Es decir, las FARC se encuentran y se expanden con mayor probabilidad en aquellas zonas donde encuentran condiciones económicas propicias (presencia de cultivos ilícitos, aumentos en ingresos rurales, petróleo o carbón). Además, este trabajo sostiene que se presenta un mecanismo de difusión de este actor armado, ya que variables tales como la presencia de las FARC en períodos anteriores y en municipios cercanos también determinan su presencia y expansión. Finalmente, las variables de presencia estatal, entra las que se incluyen la eficiencia de la justicia, el número de pie de fuerza de la policía, y la distancia a la capital y a los mercados importantes, no resultan relevantes para explicar la presencia o expansión de las FARC.. Díaz (2003) presenta un análisis en la misma línea al realizado por Bottía (2003), pero no sólo para las FARC sino también para el ELN. Para ello, usa datos municipales entre 1995 y 2000 y calcula un indicador de subversión de estos grupos ilegales. Utilizando econometría espacial, encuentra que la presencia de los actores armados ilegales en los municipios colombianos depende de lo que ocurre en los municipios vecinos (variables espaciales), de variables socioeconómicas como la pobreza y la desigualdad, y de la existencia de actividades económicas legales (petróleo, carbón, oro o agricultura) o ilegales (cultivos ilícitos, secuestros, entre otros) que permitan la extracción de rentas. También influyen, según Díaz, variables geográficas (distancia entre los municipios y los principales mercados, altura, erosión, etc.) y de presencia estatal como la erradicación de cultivos. 10.

(11) ilícitos, estaciones de policía, hospitales, entre otras. Finalmente, descomponiendo la diferencia que existe entre municipios según quintiles de actividad armada, encuentra que los factores que más influyen son la presencia de los actores armados ilegales en el pasado y en municipios cercanos, las variables de actividad económica, y las de condiciones sociales.. Díaz y Sánchez (2004) analizan la relación entre los cultivos y los grupos armados ilegales en Colombia, bajo la hipótesis de que la intensificación geográfica del conflicto es la causa principal de la expansión de los cultivos ilícitos. Para analizar la causalidad existente entre los cultivos de coca y el conflicto armado colombiano, los autores se apoyan en la metodología no paramétrica de los “estimadores emparejados” (matching estimators). Dicha metodología permite establecer el efecto de la actividad armada de los grupos ilegales sobre la producción de coca y viceversa, a través de la comparación de “parejas” de municipios con características semejantes excepto por el hecho de que alguno cuenta con presencia de las FARC o del ELN o con cultivos de coca. Los autores concluyen que la actividad armada ilegal en Colombia explica en un gran porcentaje la producción de hoja de coca en el país (e.g. municipios con actividad armada cuentan con mayor producción de coca que municipios semejantes sin actividad armada), mientras que los cultivos ilícitos explican sólo una pequeña proporción del conflicto armado. En particular, afirman que cerca del 70% de los cultivos existentes en 2000 están explicados por el conflicto armado, mientras que la droga explica entre el 20% y el 25% de la actividad de las FARC y un poco menos de la actividad de otros grupos. Todo esto implica, según los autores, que la expansión de los cultivos es una consecuencia del aumento del conflicto.. Rubio (2002) intenta identificar los factores que influyen sobre la presencia de actores armados (guerrilla, paramilitares y narcotráfico) en los municipios colombianos y la manera como las finanzas públicas afectan tal presencia. Entre sus resultados, se destaca que los recursos de origen energético constituyen un factor crucial de atracción de los grupos al margen de la ley (guerrilla - paramilitares). Además, encuentra que el conflicto parece afectar tanto la capacidad de cobrar tributos locales como su composición. Un resultado interesante y que está en contra de la sabiduría convencional, es que el actor armado que. 11.

(12) muestra mayores vínculos con la esfera política es el narcotráfico, ya que es el que muestra mayor capacidad de arrastre de las manifestaciones de la sociedad civil y el que tiene un efecto más corrosivo sobre las votaciones, además de dejar mayores huellas en el gasto público municipal. En relación con las llamadas causas objetivas del conflicto, los datos sugieren que sólo la juventud de la población es relevante mientras que el efecto de las otras variables socioeconómicas es más difuso y ambiguo. Por último, Rubio encuentra que el indicador de presencia estatal que mejor explica la geografía del conflicto es la infraestructura de comunicaciones y que el atraso y desorden administrativo de los gastos también aparece asociado con la influencia de actores armados.. Vélez (2000) intenta analizar la expansión territorial de las FARC y el ELN, teniendo en cuenta las características socio-económicas de los municipios donde hacen presencia. Resalta cómo la guerrilla colombiana, a partir de la década del ochenta, amplió su radio de acción, estableciéndose en municipios con algún potencial estratégico en términos políticos, militares o económicos, mientras que anteriormente primaban los municipios de frontera con poca presencia del Estado. Desde entonces su patrón municipal –según Vélez- lo definieron municipios que ofrecieran recursos importantes para financiar la guerra, con el objetivo de trasladarse a las ciudades y así “urbanizar el conflicto”. A través de los ejercicios econométricos realizados para las FARC y el ELN con datos para 863 municipios, encuentra que las características que son relevantes para determinar su presencia actual son las que evidencian riquezas o recursos del municipio (medidas a través de variables como el índice de infraestructura vial y el ingreso per capita). Sin embargo, este resultado no implica que las guerrillas hayan cedido terreno, ya que las zonas donde tradicionalmente han tenido influencia siguen estando bajo su control y han logrado ejercer funciones reguladores, propias del Estado. Como se observa, son múltiples los trabajos que han examinado los determinantes del conflicto armado y su ubicación geográfica. En este sentido, la pregunta que se pretende analizar en este trabajo dista de ser novedosa. No obstante, el enfoque metodológico sugerido, consistente en la utilización de datos municipales históricos como instrumentos de características municipales actuales, no ha sido explorado hasta el momento en la. 12.

(13) literatura. Como veremos adelante, los resultados del ejercicio son alentadores, y sugieren que la construcción de variables instrumentales en este espíritu puede ser una estrategia prometedora para lidiar con los problemas de inferencia mencionados en la introducción, y examinar de esta manera los determinantes de los ataques guerrilleros a nivel municipal.. III.. Los datos. Los ejercicios que se presentarán adelante son elaborados a partir de dos clases de variables. Por un lado, se utilizarán variables que capturan una diversidad de características 6 municipales para un periodo de tiempo reciente (1985-2002) . Entre éstas se incluyen. variables de presencia de la guerrilla, actividad económica, condiciones sociales, presencia del Estado, salud, educación y datos geográficos, entre otros. Una breve descripción de estas variables y sus fuentes se encuentra en el Anexo 1.. Por otra parte, se recopiló información histórica con el fin de utilizarla para instrumentar algunas de las variables utilizadas para explicar los ataques de las FARC. Para esto, nos remontamos a los años 30, con el fin de tomar un periodo de tiempo anterior a la formación de las FARC. Contamos con información para los años 1937, 1938 y 1939, proveniente de los Anuarios Estadísticos de cuatro departamentos del país, lo que comprende 323 municipios. Los cuatro departamentos incluidos son Antioquia (99 municipios), Boyacá (113), Santander (73) y Tolima (38). Es importante resaltar que aunque son sólo cuatro departamentos, estos son escenarios claves en el surgimiento de las FARC.. Las variables históricas consideradas son las siguientes:. Población: Para la población de 1937 se utilizó el CENSO no oficial de 1928, mientras que para 1938 y 1939 se utilizó el CENSO oficial realizado en 1938.. 6. Los datos que se describen a continuación fueron suministrados por el Centro de Estudios para el Desarrollo Económico (CEDE), Facultad de Economía, Universidad de los Andes.. 13.

(14) Profesores Primarias Oficiales: El número de profesores de primaria en escuelas oficiales en cada municipio para cada uno de los años. Debe señalarse que esta información no está disponible para algunos años y departamentos: para 1937 no hay información para Boyacá y Santander, para 1938 no se encuentra información para Boyacá y Tolima, y para 1939 no hay información para Boyacá.. Alumnos Matriculados en Escuelas Primarias Oficiales: El número de niños matriculados en las escuelas primarias oficiales en cada uno de los municipios. Hay información para los departamentos de Antioquia y Tolima en 1937, para los departamentos de Antioquia, Boyacá y Santander en 1938 y para todos los departamentos en 1939.. Las anteriores variables históricas serán utilizadas como instrumentos de características municipales contemporáneas en aras de encontrar el efecto de dichas características sobre los ataques de las FARC. Aunque lo ideal sería considerar muchas más variables, la dificultad para encontrar datos históricos nos obliga a concentrarnos en este conjunto de variables para este ejercicio. No obstante, nuestro ejercicio da una buena ilustración de una estrategia que puede explotarse más en el futuro, mediante la recopilación de más información histórica.. IV.. Ejercicios econométricos. Como se señaló en la introducción, determinar el impacto de las diferentes características municipales (como la presencia del Estado) en los ataques de las FARC, es metodológicamente complicado por los problemas de identificación que pueden surgir en la presencia de endogeneidad y omisión de variables. A pesar de lo anterior, es ilustrativo revisar los resultados de estimar el siguiente tipo de ecuación mediante el método de M ínimos Cuadrados Ordinarios (M CO):. 14.

(15) AtaquesFARC = β 0 + β1 Estado + β 2 X + δ. (1). 7 Donde Ataques FARC corresponde a todos los tipos de ataques que realizan las FARC,. bien sea durante el periodo de 1993-2002 o 1996-2002, β 0 ,1 ,2 son parámetros a estimar, y Estado es la variable que captura la presencia del Estado. Esta última variable está medida, en los ejercicios presentados adelante, por el número de alumnos matriculados en primaria entre 1993 y 2002 o por el número de profesores de primaria entre 1996 y 2002, ambos normalizados por la población municipal8. Por su parte, X recoge otras variables relevantes por las que se debe controlar tal como lo sugiere la literatura reseñada en la sección II, como es el caso de las variables geográficas, de condiciones sociales, de actividad económica y actividad de otros actores armados. Por último, δ captura el error.. En las Tablas 1 y 2 del Anexo 2 se presentan los resultados de estimar la ecuación (1) para los municipios colombianos. La variable dependiente es el promedio de ataques de las FARC per capita (i.e. normalizados por la población municipal) entre 1993 y 2002. En la Tabla 1, se utiliza el promedio de alumnos per capita matriculados en primaria entre 1993 y 2002, como proxy de una de las dimensiones de la presencia del Estado. La columna 1 presenta la regresión más simple posible, en la cual no se controla por otros factores potencialmente relevantes. Las columnas 2 a 6 añaden sucesivamente controles relacionados con características geográficas, condiciones sociales, presencia de otros actores armados, Dummies para la existencia de actividades económicas específicas, y finalmente el promedio de captaciones del sistema financiero como proxy del nivel de actividad económica a nivel municipal. Esté mismo ejercicio, pero tomando como variable dependiente el promedio de ataques entre 1996 y 2002 y como variable de presencia del. 7. Dentro del tipo de ataques están: extorsiones, emboscadas, ataques rurales y urbanos, hostigamientos, ataques a instalaciones y aeronaves, enfrent amientos armados, masacres y piratería terrestre. Es importante anotar que se dejan de lado los secuestros, por considerar que este tipo de acción tiene características muy diferent es, y con frecuencia est á dirigida (con excepción quizás de los secuestros masivos) a unas personas especí fi cas más que a un municipio en particular. 8 Todos los ejercicios también se realizaron en niveles y no en tasas pero los resultados no varían significativam ente; se obs erva una disminución en los coefi cientes pero no en el nivel de signi ficancía ni en los signos.. 15.

(16) Estado el número de profesores de primaria per capita entre 1996 y 2002, se presenta en la Tabla 29. Los resultados de las Tablas 1 y 2 indican que existe una relación positiva y significativa entre las variables de presencia estatal utilizadas en este trabajo (alumnos y profesores de primaria) y los ataques de las FARC. Este resultado no coincide con lo que en general ha sido planteado por algunos de los trabajos reseñados en la sección II, según los cuales ante menor presencia estatal, mayor incidencia de ataques de las FARC. Una posible explicación para esta diferencia en los resultados tiene que ver con el hecho de que la dimensión de presencia estatal explorada en este documento (alumnos o profesores en escuelas públicas) es distinta a otras dimensiones enfatizadas en la literatura, como la presencia de funcionarios públicos o la presencia de fuerza pública.. Por otra parte, podría argumentarse que la correlación positiva presentada acá está generada por una tercera variable, como por ejemplo el nivel de desarrollo o actividad económica local, que explica tanto la mayor incidencia de ataques de las FARC como el mayor número de alumnos o maestros en escuelas públicas. No obstante, como se puede observar en las columnas 2 a 6 de las Tablas 1 y 2, los resultados son muy robustos a la inclusión de controles, y cuando se controla (en la columna 6) por una proxy de actividad económica local, si bien el coeficiente de las variables que sirven como proxy de presencia del Estado se reduce, la relación continúa siendo positiva y significativa.. Adicional a las consideraciones anteriores, el problema más importante con las regresiones de las Tablas 1 y 2 consiste en la dificultad de extraer una conclusión sobre la causalidad de la correlación positiva encontrada. Una posible explicación para los resultados podría ser que, dado que el Estado está más presente mediante la provisión de bienes públicos como la educación, la guerrilla tiene que realizar más ataques para lograr su objetivo en los diferentes municipios. Por otro lado, la causalidad podría ser la inversa: ante mayores ataques de las FARC, el Estado podría intentar aumentar su presencia en los municipios de diversas formas, incluyendo programas sociales como el incremento de la educación o los 9. Adicionalmente se corrieron regresiones incluyendo las dos proxies de presencia del Estado, pero al estar altamente correlacionados, los resultados son más débiles.. 16.

(17) servicios de salud. Por ello, para determinar el efecto causal desde las características municipales hacia los ataques de las FARC, es necesario acudir a las regresiones por mínimos cuadrados en dos etapas como lo haremos adelante. Antes de hacerlo, vale la pena revisar rápidamente los resultados que se observan en las Tablas 1 y 2 para las diversas variables de control incluidas.. En general, se encontró que las variables geográficas son significativas. La variable de erosión tiene un impacto positivo en los ataques de las FARC. Lo contrario ocurre con la variable de aptitud de la tierra, que presenta un coeficiente es negativo. Con respecto a las variables de distancia a la capital del departamento y a los cuatro principales mercados, se observa que las FARC atacan más a los municipios que están más lejos de la capital del municipio (las más apartadas), pero atacan menos aquellos municipios que están muy alejados de los cuatro mercados principales del país. Es posible que esto se deba a la intención de las FARC de urbanizar el conflicto y por esto no desean alejarse de las principales ciudades del país.. En cuanto a las variables de condiciones sociales, se puede resaltar la correlación positiva entre la pobreza y los ataques de las FARC, al ser el NBI positivo y altamente significativo en todos los casos. Por su parte, el coeficiente de GINI no arroja unos resultados tan robustos, ya que aunque el coeficiente es negativo y significativo cuando se controla sólo por geografía, al incluir otros controles la relación negativa parece desaparecer. Las variables de actores armados resultaron altamente significativas en todos los ejercicios realizados y adicionalmente sus coeficientes tienen un signo positivo. Lo anterior sugiere que las FARC atacan más los municipios donde los otros actores al margen de la ley atacan. Una interpretación posible es que en los municipios donde hay presencia de otros actores armados las FARC necesitan llevar a cabos más ataques, para conseguir el dominio de dichos municipios.. En cuanto a las diversas dummies para el predominio de ciertas actividades económicas, a partir de los resultados se puede decir que todas son altamente significativas con excepción del petróleo, pero con impactos diferentes sobre los ataques de las FARC. Como se puede. 17.

(18) observar en los resultados, el coeficiente del oro es significativo y negativo, en tanto que la actividad ganadera y la carbonífera están correlacionadas positivamente con los ataques de las FARC. La interpretación usual de este resultado es que las FARC prefieren atacar los municipios donde hay estos dos tipos de economías de enclave. Por último, cabe resaltar que la existencia de actividad económica ilegal, representada por los cultivos de coca y amapola, está positivamente relacionada con los ataques de las FARC en el municipio. Como lo ha discutido ampliamente la literatura, en estas actividades las FARC encuentran recursos para financiarse.. Todos estos resultados indican correlación entre las variables municipales y los ataques de las FARC, mas no causalidad, debido a los problemas de identificación que hemos enfatizado en este documento. Para examinar causalidad, es necesario intentar resolver el problema de identificación que se puede presentar en este tipo de ejercicios. Para tal fin, sería ideal contar con un instrumento para cada una de las variables explicativas de la ecuación (1), y llevar a cabo una regresión por mínimos cuadrados en dos etapas. Tal ejercicio desborda las ambiciones de este trabajo, en el cual se pretende ilustrar esta aproximación para el caso de la “presencia estatal” capturada por el número de alumnos y profesores en escuelas públicas. Para ello, debemos estimar primero una primera etapa en la cual se instrumenta la variable de presencia estatal en función de los datos históricos de la misma variable, y controlando por otros factores que igualmente pueden afectar esta relación. Es decir, debemos empezar por estimar una relación del estilo: EstadoContemp = α 0 + α 1 EstadoHist + α 2 XHist + δ. (2). donde EstadoContemp, la variable de presencia del Estado de años recientes (1993-2002), está explicada por la misma variable de presencia del Estado pero durante los años 30 (EstadoHist), y por otro tipo de controles como los que se utilizan en la segunda etapa y que pueden llegar a explicar el comportamiento de la presencia del Estado hoy en día. Con esta aproximación, buscamos encontrar una medida de la presencia del Estado que no pueda estar afectada por la incidencia de los ataques de las FARC, sino que provenga de. 18.

(19) variaciones en una variable exógena a dichos ataques, como lo es la cantidad de maestros o estudiantes en las escuelas públicas en los años 30. Dicha variable, EstadoInstr, no es más que la predicción de la regresión (2) y es utilizada en la segunda etapa como variable explicativa de los AtaquesFARC, junto con las mismas variables de control X que fueron utilizadas en el primer ejercicio (1). Como señalamos atrás, sería ideal contar con un instrumento para cada una de las variables del vector X. Como dicho ejercicio desborda los alcances de este trabajo, para controlar de algún modo, aunque imperfecto, el problema de identificación en las otras variables, para las regresiones en dos etapas que se presentan a continuación se utilizaron las variables dependientes rezagadas. AtaquesFARC = ϕ 0 + ϕ 1 EstadoInst r + ϕ 2 X + δ. (3). Los resultados de las estimaciones por mínimos cuadrados en dos etapas se presentan en las Tablas 3 (usando alumnos como proxy de presencia) y 4 (usando maestros). En dichas Tablas se añaden sucesivamente controles a la regresión tal como en los ejercicios presentados en las Tablas 1 y 2. Es importante destacar que los resultados de la primera etapa muestran que los alumnos y profesores de primaria contemporáneos están fuertemente relacionados con los alumnos de primaria y los profesores en los años 30 respectivamente.. Los estadísticos t muestran un nivel de significancia muy alto, y la. regresión explica un alto porcentaje de la varianza en la proxy de presencia del Estado. No sobra enfatizar la importancia de este resultado, en la medida en que sugiere que las características municipales históricas parecen ser instrumentos idóneos para las características actuales. En este sentido, la aproximación metodológica sugerida en este trabajo y no explorada hasta el momento en la literatura, promete ser una alternativa interesante para analizar los determinantes de los ataques de las FARC.. Como se observa en las Tablas 3 y 4, al utilizar sólo la variable de Presencia del Estado en la Segunda Etapa (sin controles) esta variable no resulta significativa. Tanto los alumnos de primaria como los profesores de primaria se vuelven significativos al incluir las variables de condiciones sociales y de otros actores armados, y en ambos casos la relación entre estos. 19.

(20) y los ataques de las FARC es positiva. Es decir, el número de ataques de la FARC aumenta a medida que aumenta el número de alumnos de primaria o de profesores de primaria (presencia del Estado. Luego de realizar las regresiones en dos etapas es posible interpretar este resultado de manera causal: la mayor presencia del estado genera un mayor número de ataques de las FARC según la evidencia de las columnas 3 y 4 de estas Tablas.. En las regresiones de las Tablas 3 y 4 hay algunos cambios menores en los resultados sobre los controles en comparación con los presentados en las Tablas 1 y 2, pero nos concentraremos en la interpretación de las variables instrumentadas de presencia del Estado. Sin embargo, es importante enfatizar con respecto a dichas variables, que una vez se añaden más controles en la regresión, la relación positiva entre presencia del Estado y ataques de las FARC desaparece. En particular, cuando se intenta controlar por los diversos tipos de actividad económica local y por el grado de desarrollo o actividad económica como en las columnas 5 y 6, el coeficiente de las variables de presencia del Estado deja de ser significativo. En este sentido, los resultados de las columnas 5 y 6 sugieren que quizás la relación positiva entre alumnos o profesores de escuelas públicas y ataques de las FARC está explicada por un tercer factor (como el tipo de actividad económica o el grado de desarrollo del municipio) que las afecta a las dos.. Para sintetizar algunos de los aspectos más importantes que se derivan de los ejercicios presentados en esta sección, podemos resumir lo siguiente. En primer lugar, al examinar la correlación entre la dimensión de la presencia estatal que hemos examinado en este documento, capturada por la cantidad de alumnos y estudiantes en escuelas oficiales, y los ataques de las FARC, se observa una relación positiva y muy robusta a la inclusión de diversos controles que han sido sugeridos por la literatura. Al preguntarnos por la existencia de una relación de causalidad desde dicha dimensión de la presencia del Estado hacia una mayor incidencia de los ataques de las FARC mediante la estimación de regresiones por mínimos cuadrados en dos etapas, los resultados son más ambiguos. Aunque en algunas de las especificaciones presentadas aparece una relación positiva entre dichas dimensiones de la presencia del Estado y los ataques de las FARC, al controlar por los diversos tipos de actividad económica local y por el grado de desarrollo o actividad económica, dicha. 20.

(21) relación desaparece. En este sentido, los resultados presentados en esta sección también sugieren que quizás la relación positiva entre alumnos o profesores de escuelas públicas y ataques de las FARC está explicada por un tercer factor, como lo es el tipo de actividad económica o el grado de desarrollo del municipio. A nuestro entender, este resultado, unido al hecho de que los instrumentos históricos utilizados en este documento resultaron muy efectivos, resalta la importancia de extender nuestro ejercicio para considerar otras dimensiones de la presencia del Estado, así como otras variables que incidan sobre los ataques de las FARC a nivel municipal.. V.. Conclusión. Como señalamos en la introducción, la larga historia de confrontación armada en Colombia y la diversidad en su intensidad en distintas zonas del país, hacen del conflicto colombiano un caso de estudio importante. No obstante, estas características del conflicto colombiano también dificultan la tarea de determinar la causalidad entre presencia del conflicto y otras variables a nivel municipal. Los problemas de identificación a los que se ha hecho referencia en este trabajo, son un impedimento para poder interpretar correctamente el impacto que tiene la presencia del Estado en la forma de actuar de las FARC, o de cualquiera de las otras variables que se han utilizado tanto en este trabajo como en la literatura.. Es por esto que, en aras de entender el papel de las diversas causas de las manifestaciones violentas, es crucial encontrar un método apropiado para evitar los problemas de inferencia estadística que pueden surgir si no se emplea una metodología correcta. En este trabajo, hemos propuesto corregir este problema instrumentando las variables municipales contemporáneas que pueden influir sobre los ataques de las FARC mediante la utilización de información histórica de largo plazo. El argumento básico que sustenta la estrategia muy simple: las características municipales históricas pueden exhibir persistencia y por ende estar correlacionadas con características municipales actuales. Por ello, si observamos dichas características en un momento suficientemente distante en el pasado (anterior al surgimiento de las guerrillas actuales) podemos estar seguros de que dichas características. 21.

(22) no son el resultado de la presencia guerrillera y se convierten en un instrumento idóneo para evaluar el efecto de características municipales actuales sobre la intensidad de la violencia a nivel municipal.. Es importante resaltar que, aunque la estrategia propuesta es novedosa, este no es el primer trabajo que se preocupa por superar los problemas de inferencia señalados. Diferentes trabajos han utilizado diversos mecanismos para corregir los problemas de identificación, como es el caso de Díaz y Sánchez (2004) al utilizar los estimadores de emparejamientos. Sin embargo, como se demostró en este trabajo, recurrir a datos históricos puede ser una alternativa complementaria útil y efectiva a la hora de instrumentar las variables y de aislar los problemas de identificación. Tal y como se demostró para una de las dimensiones de presencia de Estado, representada por los alumnos y los profesores de primaria, estas dos variables están altamente relacionadas con estas variables en el pasado, lo que permite utilizar un ejercicio econométrico en dos etapas para hallar el verdadero impacto de la presencia estatal en los ataques de las FARC.. La metodología acá planteada abre las puertas para una nueva forma de investigación, que podría permitir no sólo instrumentar esta dimensión de presencia del Estado, sino otras, como podrían ser el número de policías, de soldados, juz gados, y muchas otras de las variables utilizadas en la literatura para explicar las acciones de las FARC y de otros grupos al margen de la ley. Es nuestro interés que esta aproximación histórica sea explorada en mayor medida en el futuro, como un complemento útil a las otras metodologías planteadas anteriormente por los trabajos que han buscado explicar la dinámica de expansión del conflicto en Colombia.. VI.. Bibliografía. Bottía, M . (2003), “Determinantes de la presencia y expansión de las FARC”. Universidad de los Andes, Documento CEDE 2003-03.. 22.

(23) Comisión de Estudios Sobre la Violencia. (1987), “Colombia Violencia y Democracia”. Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales. Universidad Nacional, COLCIENCIAS.. Díaz, A. M . (2003), “Determinantes de la presencia guerrillera en Colombia”. Tesis de la M aestría en Economía, Universidad Pontificia Universidad Javeriana.. Díaz, A. M . y F. Sánchez. (2004), “Geografía de los Cultivos Ilícitos y Conflicto Armado en Colombia”. Universidad de los Andes, Documento CEDE 2004-18.. Echeverry J. C. y Z. Partow (1998), “Por qué la justicia no responde al crimen: el caso de la cocaína en Colombia,” en Cárdenas, M . y R. Steiner (eds), Corrupción, Crimen y Justicia. Una perspectiva económica, Bogotá: TM Editores, LACEA.. Gaviria A. (2000), “Rendimientos crecientes y la evolución del crimen violento: el caso colombiano”, en Economía, Crimen y Conflicto, Bogotá: Universidad Nacional.. López, C. y A. García (1999), “Los costos ocultos de la paz en Colombia”, en Solimano, A; Sáez, F.; M oser, C. y C. López (eds), Ensayos sobre Paz y Desarrollo. El caso de Colombia y la experiencia internacional, Bogotá: Banco M undial.. M artínez, H. (2002), “Estudio Espacial de la Violencia en Colombia”, Tesis de M aestría del Programa de Economía para Graduados (PEG), Universidad de los Andes.. M ontenegro, A. y C. E. Posada (1995), “Criminalidad en Colombia”, Coyuntura Económica, XXV (1): 81-100.. M ontenegro, A; Posada, C. E. y G. Piraquive (2001) “Violencia, criminalidad y justicia: otra mirada desde la economía”, en Coyuntura Económica, XXX (2): 85 - 132.. Rangel, A. (1998), Colombia: Guerra en el fin de siglo, Bogotá: Tercer M undo.. 23.

(24) Riascos, A. y J. F. Vargas (2004), “Violence and Growth in Colombia: A Brief Review of the Literatura”, en www.webpondo.org, Edición No.11, Ene. - M ar.. Roldan, M . (2002), A Sangre y Fuego: la violencia en Antioquia, Colombia 1946-1953, Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia.. Rubio, M . (1995), “Crimen y crecimiento en Colombia”, en Coyuntura Económica. XXV (1): 101-127.. Rubio, M . (1999), Crimen e Impunidad Precisiones sobre la Violencia. Bogotá: Tercer M undo.. Rubio, M . (2002), “Conflicto y Finanzas Públicas M unicipales en Colombia”, Universidad de los Andes, Documento CEDE 2002-17.. Sánchez F. y J. Núñez (2000), “Determinantes del Crimen Violento en un País Altamente Violento: El Caso de Colombia”, en Economía, Crimen y Conflicto, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.. Sánchez F. (2001), “¿Qué Causa la Violencia en Colombia?”, en Políticas Públicas, 95100.. Sánchez, G. (1989), “Violencia, guerrillas y estructuras agrarias,” y “La violencia: de Rojas al frente nacional”, en Nueva Historia de Colombia, Bogotá: Planeta, Vol. II.. Sarmiento, A. (1999), “Violencia y equidad”, en Planeación y Desarrollo, XXX (3):. 4780.. Vargas, J. F. (2003). “Conflicto Interno y Crecimiento Económico en Colombia”. Tesis PEG, Universidad de los Andes, Bogotá.. 24.

(25) Vélez, M . A. (2000), “Evolución y Expansión de las FARC y el ELN”, Universidad de los Andes, Documento CEDE 2000-08.. ANEXO 1 Descripción de las variables Nombre de la Variable Variables Armados. de. Descripción, Fuente y Años Disponibles. Actores. Acción de la guerrilla. Número de ataques realizados por las FARC en cada uno de los municipios del país. Fuente: CEDE. 1985-2002 Número de ataques realizados por el ELN y las AUC. Fuente CEDE. 1985-2002. Variables de Población Población total, urbana y Departamento Administrativo rural DANE. 1973-2000. Nacional de Estadísticas. Variables Geográficas. Indicador de aptitud del Dividido en un rango de 1 a 8, siendo 1 las tierras más fértiles suelo y 8 las menos fértiles. A partir de este indicador se calculó un promedio ponderado de la aptitud del suelo para cada municipio. Fuente: (IGAC). Indicador de erosión de la Dividido en un rango de 0 a 5, donde 0 es las tierras sin tierra erosión y 5 las tierras con bastante erosión. A partir de este indicador se calculó un promedio ponderado de la aptitud de suelo para cada municipio.. 25.

(26) Fuente: (IGAC) Presencia de agua Se construye a partir de los metros de aguas lluvias por municipio. Fuente: (IGAC) Distancia a los mercados. Distancia en kilómetros entre el municipio y las cuatro principales ciudades del país (Bogotá, M edellín, Cali y Barranquilla). Fuente: (IGAC). Distancia a la capital. Distancia en kilómetros entre el municipio y la capital d correspondiente departamento. Fuente: (IGAC). Variables de Estado. Alumnos de Primaria y Alumnos de primaria matriculados entre 1995-2002 a nivel secundaria municipal. Fuente: M inisterio de Educación Profesores de Primaria. Número de profesores rurales y urbanos de primaria a nivel municipal entre 1996-2002. Fuente: M inisterio de Educación.. Variables de Económicas. Actividad. Economías de enclave. Dummy que capturan la presencia de actividades económicas de enclave, como el oro, el petróleo, el carbón, las esmeraldas. (Igual a 1 cuando hay una de estas economías y 0 de lo contrario). Fuente: (IGAC). 26.

(27) Dummy que capturan la presencia de cultivos ilícitos (igual a Cultivos ilícitos. 1 cuando existen estos cultivos y 0 de lo contrario). Fuente Departamento Nacional de Estupefacientes. Captaciones. Recoge las captaciones totales, es decir los CDTs, las Cuentas de Ahorro, las Cuentas Corrientes y los Depósitos Simples a nivel municipal para los años de 1996 a 2002. Fuente: Asociación Bancaria de Colombia.. Variables de Condiciones S ociales Creado a partir del censo de 1993, junto con el gasto social Indice de Necesidades proyectado, utilizando datos suministrados por el DNP y la Básicas Insatisfechas (NBI) Contraloría General de la República. Para los municipios de Amazonas, Guainía y Vaupes se tomo el valor de la capital. 19985-2002 GINI de superficie Calculado a partir de la información catastral del Instituto Geográfico A gustín Codazzi. 1985-2001. 27.

(28) TABLA 1 (Mínimos Cuadrados Ordinarios)* Variable Dependiente: Promedio Ataques FARC 1993-2002 Var. Indep. 1 2 3 4. 5. TABLA 2 (Mínimos Cuadrados Ordinarios)* Variable Dependiente: Promedio Ataques FARC 1995-2002 Var. Indep. 1 2 3 4. 6. Presencia del Estado Promedio Alumnos Prim. 1993-2002. 0,185 (9.15)***. Profesores Primaria 1995. Variables de Control. Erosión Aptitud Distancia a la capital Dpto. Distancia a los cuatro principales mdos. Precipitación. Erosión. 0,163 (8.74)*** -0,074 (-2.43)*** 0,642 (3.77)*** -0,297 (-7.23)*** 0,238 (8.93)***. 0,061 (1.63) -0,029 (-0.69) 0,084 (2.54)*** -0,374 (-5.48)*** 0,296 (7.56)***. 0,476 0,487 0,489 (12.01)*** (12.35)*** (11.93)*** -0,163 -0,099 0,146 (-2.13)** ( -1.52) 1.25. 0,014 (9.47)*** 0,072 (0.25). Promedio NBI 1995-2002. 0,199 (10.28)*** 0,142 (6.26)***. 0,214 (7.06)*** 0,123 (5.18)***. 0,111 (4.88)*** 0,010 (3.35)***. Promedio Ataques ELN 1995-2002. -0,055 ( -1.27) 0,215 (8.44)*** -0,079 (-2.11)** 0,178 (3.86)*** 0,559 (9.23)***. -0,236 (-3.41)*** 0,201 (5.70)*** -0,114 (-2.20)** 0,124 (1.93)* 0,652 (7.12)*** -0,314 (-1.05) 0,000 (-0.56) 370 0,2217 0,2174 0,0000. Aptitud Distancia a la capital Dpto. Distancia a los cuatro principales mdos. Precipitación. Condiciones Sociales. Promedio GINI 1993-2002. 0,366 0,216 0,235 (21.71)*** (10.90)*** (16.78)***. 6 0,200 (6.45)***. 0,174 (9.11)*** -0,039 (-1.31) 0,070 (4.57)*** -0,173 (-4.46)*** 0,374 (14.70)***. 0,184 (8.08)*** 0,002 ( 0.05) 0,085 (4.50)*** -0,369 (-7.74)*** 0,292 (9.07)***. 0,159 (8.04)*** -0,064 (-2.13)** 0,592 (3.67)*** -0,282 (-7.14)*** 0,238 (8.93)***. 0,092 (3.11)*** 0,016 (0.35) 0,062 (2.61)*** -0,323 (-5.38)*** 0,305 (7.39)***. 0,450 (11.39)*** -0,123 (-1.63)**. 0,432 (8.89)*** 0,060 (0.62). 0,488 (11.75)*** 0,129 1.55. 0,012 (8.38)*** 0,059 ( 0.32). 0,020 (6.33)*** 0,011 (4.25)***. 0,214 (7.06)*** 0,123 (5.18)***. 0,071 (4.59)*** 0,011 (3.51)***. -0,055 ( -1.42) 0,215 (8.44)*** -0,079 (-2.11)** 0,178 (3.86)*** 0,559 (9.23)*** 0,407 (2.43)***. -0,192 (-3.27)*** 0,214 (5.74)*** -0,053 (-0.99) 0,143 (2.02)** 0,596 (5.96)*** -0,175 (-0.57) 0,000 (0.50) 370 0,2178 0,2109 0,0000. Actores Armados. Promedio Ataques AUC 1993-2002. Promedio Ataques AUC 1995-2002. Actividad Económica. Actividad Económica. Petróleo Ganadería Oro Carbón Coca Amapola Promedio Captaciones 1996-2002 598 0,1614 0,1603 0,0000. Geograficas 0,162 (8.40)*** -0,059 (-1.96)** 0,133 (9.26)*** 0,061 (1.84)* 0,415 (16.21)***. Promedio GINI 1995-2002. Actores Armados. 650 0,1005 0,1099 0,0000. 0,330 (19.91)***. Condiciones Sociales. Promedio Ataques ELN 1993-2002. No. Obs R^2 R^2 ajustado Prueba F. 0,308 (23.33)***. Variables de Control. Geograficas 0,145 0,168 0,176 (8.90)*** ( 9.36)*** (9.33)*** -0,054 -0,027 -0,031 (-1.56) (-0.99) (-0.87) 0,127 0,725 0,677 (9.35)*** (4.63)*** (3.96)*** 0,915 -0,321 -0,185 (3.25)*** (-3.84)*** (-4.45)*** 0,385 0,341 0,308 (16.47)*** (14.59)*** (13.28)***. Promedio NBI 1993-2002. 5. Presencia del Estado. 0,239 0,286 0,315 0,313 0,235 (24,21)*** (23.99)*** (25.25)*** (25.41)*** (17.00)***. 598 0,2035 0,2015 0,0000. 598 0,2345 0,2279 0,0000. 468 0,2253 0,2185 0,0000. * La descripción de las variables se encuentra en en Anexo 1. Los valores en paréntesis corresponden al t-estadístico.. Petróleo Ganadería Oro Carbón Coca Amapola Promedio Captaciones 1996-2002 No. Obs R^2 R^2 ajustado Prueba F. 650 0,1085 0,1047 0,0000. 598 0,1784 0,1736 0,0000. 598 0,2005 0,1969 0,0000. 598 0,2179 0,2145 0,0000. 468 0,2204 0,2175 0,0000.

(29) TABLA 3 (Mínimos Cuadrados Ordinarios en Dos Etapas)* PANEL A: SEGUNDA ETAPA Variable Dependiente: Promedio Ataques FARC 1993-2002 Var. Indep. 1 2 3 4. 5. PANEL B: PRIMERA ETAPA Variable Dependiente: Promedio Alumnos Primaria 1993-2002 Var. Indep. 1 2 3 4. 6. Presencia del Estado Alumnos Primaria. -0,275 (-1.52). -0,176 (-0.87). 0,424 0,324 (2.61)*** (2.64)***. 0,195 (1.30). -0,284 (-0.96). Promedio Alumnos Prim. 1937-1939. Variables de Control. Erosión Aptitud Distancia a la Capital Dpto. Distancia a los cuatro principales mdos. Precipitación. Promedio NBI 1993-2002 Promedio GINI 1993-2002. 6. 0,584 0,422 0,625 0,364 (11.26)*** (8.64)*** (9.24)*** (9.58)***. 0,388 0,235 (6.25)*** (3.10 )***. Variables de Control. Geograficas -0,055 -0,132 -0,148 -0,103 (-0.58) (-1.47) (-1.86)* (-1.55) -0,167 -0,094 -0,185 -0,444 (-1.46) (-1.07) (-2.18)** (-4.93)*** 0,219 0,097 0,092 0,019 (3.14)*** (1.67)* (1.61) (0.34) 0,527 0,072 0,152 0,214 (3.06)*** (0.39) (0.81) (1.26) 0,849 0,724 0,613 0,425 (5.88)*** (6.08)*** (5.38)*** (3.23)***. -0,334 (-2.67)*** -0,486 (-4.24)*** -0,006 (-0.11) 1,044 (2.48)*** 0,639 (4.07)***. Condiciones Sociales 0,018 0,017 0,018 0,015 (9.22)*** (8.30)*** (8.32)*** (4.89)*** 1,664 1,826 0,695 0,680 (5.32)*** (5.52)*** (2.36)*** (1.53). Erosión Aptitud Distancia a la Capital Dpto. Distancia a los cuatro principales mdos. Precipitación. Geograficas -0,217 (-2.85)*** 0,259 (2.57)*** -0,266 (-6.60)*** 1,047 (7.49)*** 0,879 (9.37)***. -0,260 (-3.31)*** 0,312 (3.07)*** -0,342 (-7.13)*** 1,002 (6.60)*** 0,939 (9.89)***. -0,244 (-3.15)*** 0,198 (1.93)* -0,330 (-6.96)*** 1,028 (6.85)*** 0,797 (8.18)***. -0,310 -0,069 (-3.51)*** (-0.71) 0,034 0,072 (0.25) (0.51) -0,398 -0,032 (-6.94)*** (-0.49) 0,980 1,335 (5.28)*** (6.52)*** 0,715 0,305 (5.32)*** (2.17)**. Condiciones Sociales Promedio NBI 1993-2002. 0,007 (2.49)*** 0,557 (1.78)*. Promedio GINI 1993-2002. Actores Armados. 0,004 (1.68)* -0,410 (1.28 ). 0,002 (0.69) 0,620 (1.51). -0,004 (-0.99) -0,226 (-0.53). Actores Armados. Promedio Ataques ELN 1993-2002. 0,084 0,058 0,120 (4.88)*** (2.37)*** (2.10)** 0,014 0,018 0,013 (2.62)*** (3.25)*** (1.49). Promedio Ataques AUC 1993-2002. Promedio Ataques ELN 1993-2002. 0,098 (4.86)*** -0,011 (-1.46). Promedio Ataques AUC 1993-2002. Actividad Económica. 0,104 0,159 (2.77)*** (4.35)*** 0,002 -0,016 (0.002) (-1.88)*. Actividad Económica. Petróleo Ganadería Oro Carbón Coca. -0,905 (-8.94)*** 0,358 (4.74)*** 0,051 (0.77) 0,229 (1.74)* 0,286 (1.80)*. -1,114 (-6.66)*** 0,254 (2.64)*** 0,353 (1.74)* 0,532 (2.00)** 0,554 (2.54)***. 290 0,5745 0,0000. 0,000 (0.80) 283 0,5022 0,0000. Promedio Captaciones 1996-2002. No. Obs R^2 Prueba F. 5. Presencia del Estado. Petróleo. -0,298 -0,310 (-1.33) (-1.45) -0,254 -0,166 (-2.97)*** (-1.78)* 0,209 0,498 (2.61)*** (5.52)*** 0,555 0,684 (3.29)*** (4.25)*** 0,600 0,046 (3.32)*** (0.23). Ganadería Oro Carbón Coca Promedio Captaciones 1996-2002. 293 293 0,0950 0,1699 0,1882 0,0000. 293 0,4268 0,0000. 293 0,4695 0,0000. No. Obs R^2 R^2 ajustado Prueba F. * La descripción de las variables se encuentra en en Anexo 1. Los valores en paréntesis corresponden al t-estadístico.. 293 0,1652 0,1551 0,0000. 293 0,2945 0,2867 0,0000. 293 0,3287 0,3192 0,0000. 293 0,3452 0,3378 0,0000. 290 0,3974 0,3789 0,0000. 1,8E-05 (8.29)*** 283 0,4786 0,4620 0,0000.

(30) TABLA 4 (Mínimos Cuadrados Ordinarios en Dos Etapas)* PANEL A: SEGUNDA ETAPA Variable Dependiente: Promedio Ataques FARC 1995-2002 Var. Indep. 1 2 3 4. 5. PANEL B: PRIMERA ETAPA Variable Dependiente: Profesores Primaria 1995 Var. Indep. 1 2 3 4. 6. Presencia del Estado Profesores Primaria. -0,002 (-0.02). 0,030 ( 0.30). 0,254 0,249 (2.98)*** (2.94)***. 0,191 (1.93)*. -0,094 (-0.54). Promedio Profesores Prim. 1937-1939. Variables de Control. Erosión Aptitud Distancia a la Capital Dpto. Distancia a loscuatro principales mdos. Precipitación. Promedio NBI 1995-2002 Promedio GINI 1995-2002. -0,264 (-3.30)*** -0,569 (-4.58)*** 0,044 (0.96) 0,898 (4.46)*** 0,604 (5.98)***. Condiciones Sociales 0,017 0,016 0,016 0,014 (9.00)*** (8.05)*** (7.53)*** ( 6.38 )*** 1,686 1,862 0,720 0,809 (5.45)*** (5.70)*** (2.46)*** (2.51)***. Erosión Aptitud Distancia a la Capital Dpto. mdos. Precipitación. 0,716 0,550 0,607 0,593 0,533 0,408 (16.64)*** (13.06)*** (14.21)*** (14.21)*** (10.47)*** (6.49)***. Geograficas -0,233 -0,244 -0,231 -0,298 -0,208 (-3.84)*** (-3.96)*** (-3.82)*** (-4.47)*** (-2.79)*** 0,487 0,582 0,477 0,480 0,466 ( 5.87)*** (6.97)*** (5.70)*** (4.42)*** (3.93) -0,187 -0,301 -0,286 -0,332 -0,074 (-5.90)*** (-7.88)*** (-7.64)*** (-7.47)*** (-1.43) 0,906 0,734 0,756 0,688 0,893 (8.09)*** (6.04)*** (6.32)*** (4.85)*** (5.57)*** 0,394 0,447 0,330 0,359 0,071 (5.20)*** (5.94)*** (4.31)*** (3.54)*** (0.66) Condiciones Sociales. Promedio NBI 1995-2002. 0,010 (4.88)*** 0,243 (1.00). Promedio GINI 1995-2002. Actores Armados. 0,008 (3.94)*** 0,078 (0.32). 0,008 (3.05)*** 0,442 (1.44). 0,001 (0.45) -0,105 (-0.33). 0,083 (5.27)*** -0,013 (-2.23)**. 0,083 0,118 (2.90)*** (4.18)** -0,002 -0,015 (-0.30) (-2.36)***. Actores Armados 0,085 0,055 0,095 (5.14)*** (2.61)*** (3.20)*** 0,015 0,019 0,016 (2.76)*** (3.26)*** (2.33)***. Promedio Ataques AUC 1995-2002. Promedio Ataques ELN 1995-2002 Promedio Ataques AUC 1995-2002. Actividad Económica. Actividad Económica. Petróleo. Ganadería Oro Carbón Coca. -0,844. -0,952. (-8.49)*** 0,392 (5.30)*** 0,072 (1.34) 0,177 (1.53) 0,278 (1.83)*. (-8.42)*** 0,300 (3.91)*** 0,283 (3.07)*** 0,392 (2.29)*** 0,559 (3.22)*** 0,000 (0.92) 187 0,6180 0,0000. Promedio Captaciones 1996-2002 200 200 0,0968 0,2252 0,9845 0,0000. 6. Variables de Control. Geograficas -0,034 -0,092 -0,104 -0,086 (-0.38) (-1.18) (-1.40) (-1.14) -0,183 -0,124 -0,227 -0,556 (-1.59) (-1.15) (-2.30)** (-5.61)*** 0,264 0,080 0,078 0,040 (4.73)*** (1.53) (1.51) (0.91) 0,431 0,076 0,175 0,240 (2.68)*** (0.43) (0.98) (1.63) 0,763 0,813 0,708 0,478 (7.55)*** (8.99)*** (7.76)*** (4.83)***. Promedio Ataques ELN 1995-2002. No. Obs R^2 Prueba F. 5. Presencia del Estado. 200 0,4314 0,0000. 200 0,4623 0,0000. 200 0,5439 0,0000. Petróleo. -0,289. Ganadería Oro Carbón Coca Promedio Captaciones 1996-2002 No. Obs R^2 R^2 ajustado Prueba F. * La descripción de las variables se encuentra en en Anexo 1. Los valores en paréntesis corresponden al t-estadístico.. 200 0,3246 0,3195 0,0000. 200 0,3798 0,3754 0,0000. 200 0,4093 0,4020 0,0000. 200 0,4403 0,4368 0,0000. -0,258. (-1.68)* (-1.55) -0,323 -0,213 (-4.98)*** (-3.00)*** 0,052 0,241 (0.86) (3.43)*** 0,586 0,671 (4.62)*** (5.47)*** 0,530 0,107 (3.89)*** (0.69) 7,2E-05 (5.93)*** 200 187 0,4881 0,5173 0,4758 0,5075 0,0000 0,0000.

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Referencias

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