TEMA 1: FUNDAMENTOS SOCIOLÓGICOS Y PEDAGOGÍCOS BÁSICOS APLICADOS A LA CONDUCCIÓN DE AFD.
1. 1. LA SOCIOLOGÍA DEL OCIO
La sociología estudia la sociedad y los cambios que en ella se producen, por ello, en una sociedad como la actual, en la que el progreso y los cambios tecnológicos son vertiginosos, su campo de acción se ha ido extendiendo.
Una rama de la sociología, la sociología del ocio, ha adquirido una importancia extraordinaria, sobre todo en los países desarrollados a partir de los años cincuenta, debido a la configuración del estado del bienestar, ya que uno de los efectos más importantes de esta situación se ha concretado en un aumento del tiempo libre y en consecuencia en la forma de vivir y disfrutar del ocio.
De esta manera, en las sociedades postindustriales se ha pasado de un tiempo libre vivido espontáneamente, a un tiempo libre u ocio organizado socialmente, del que puede disfrutar la mayoría de la población. En el modo de vida actual, en un país desarrollado, pasear, viajar, hacer deporte, ver la televisión, leer revistas y periódicos, se ha convertido en algo cotidiano y frecuente.
Este aumento del tiempo libre ha hecho que el ocio se considere una necesidad social, tanto es así, que ya en los años sesenta, el sociólogo J. Dumazadier auguró sobre la inminente llegada de la sociedad del ocio.
En este sentido, la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamaba, en 1984, que toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas remuneradas.
En este contexto, la animación tiene, como uno de sus fines, promocionar el empleo correcto del tiempo libre, en el sentido de vivirlo de una forma constructiva y no alienante, de manera que contribuya al crecimiento personal y social de todos los individuos que forman parte del grupo social.
1. 2. EL TIEMPO LIBRE
Para llegar al concepto de tiempo libre, se puede subdividir el tiempo total del que dispone una persona en las diferentes categorías:
2. 2 El tiempo disponible. Que incluye el tiempo dedicado a ocupaciones autoimpuestas. Tales como las de voluntariado social o de otro tipo.
3. 3 El tiempo libre. Es aquel que le queda al individuo después de cumplir con sus obligaciones laborales, familiares y vitales, así como con sus obligaciones sociales.
Se podría definir el tiempo libre como un tiempo exento de obligaciones. En este sentido, se puede catalogar como el que la persona tiene para sí misma, o que dedica a hacer lo que desea.
Sin embargo, la mayor disponibilidad de tiempo libre, muchas veces no es vivido como algo positivo, en este sentido se debe tener en cuenta que la falta de trabajo es
uno de los problemas estructurales de la sociedad postindustrial y uno de los que genera mayor frustración y conflictividad social.
2.1. COMO SE MIDE EL TIEMPO LIBRE.
Para calcular la disponibilidad de tiempo libre no sólo se descuenta el tiempo de trabajo, (jornada laboral media de 8 horas), sino las obligaciones no laborales: aseo, alimentación, cuidado de hijos y familiares, compra, limpieza y cuidado del hogar, gestiones
burocráticas, asistencia a ceremonias, imprevistos, desplazamientos…
El tiempo libre puede ser empleado:
• Trabajo privado y administración familiar • Descanso
• Satisfacción de las necesidades biológicas • Actividades miméticas o de juego
3 EL OCIO 3.1 EL CONCEPTO DE OCIO
La existencia de tiempo libre supone la posibilidad de ocuparlo en actividades o actuaciones gratificantes, en este contexto aparece el concepto de ocio como una actitud para afrontar el tiempo libre de forma autónoma y satisfactoria. En este sentido, el ocio implica la gestión
personales como descansar, divertirse, sentirse realizado, etc.
Cualquier actividad se puede considerar como ocio, según el tiempo social en que se produzca, y según la actitud personal con la que se realice. Una actividad de ocio debe cumplir las siguientes condiciones:
• Autonomía. La persona elige qué hacer y cómo hacerlo.
• Autotelismo. La actividad de ocio tiene finalidad en sí misma. La persona la realiza por la satisfacción que obtiene, independientemente de que esta actividad sea útil o produzca algún beneficio material.
• Satisfacción. Lo que el individuo haga ha de ser grato para él. Si no es así,
es decir, si el individuo sintiera aburrimiento o tedio se está ante un ocio fracasado o frustrado.
J. Dumazadier define ocio como el conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede dedicarse voluntariamente, sea para descanas o divertirse o para desarrollar su información o formación desinteresada, su voluntaria participación social o su capacidad creadora cuando se ha liberado de sus ocupaciones profesionales, familiares o sociales. El ocio tiene tres funciones primordiales: descanso, diversión y desarrollo de la personalidad.
3.2. OCUPACIÓN DEL OCIO
Se ha señalado anteriormente que la forma de ocupar el tiempo de ocio depende de las condiciones económicas y sociales de las personas. Podemos intentar especificar un poco más estos factores, que quedarían agrupados de esta forma:
• Tiempo real de ocio
• Disponibilidad económica
• Bagaje cultural y educativo
• Estado de salud
• Factores de personalidad
Estos factores no actúan independientemente sino que están relacionados unos con otros.
Por ejemplo, de casi nada serviría contar con mucho tiempo de ocio si el estado de salud
fuera crítico o si la disponibilidad económica fuera inexistente.
El tiempo real es un factor básico previo, ya que si las obligaciones laborales y no laborales ocupan la jornada entera no puede hablarse de ocio en sentido estricto: el resto del tiempo se ocuparía en descanso, estricto también.
La disponibilidad económica condiciona el tipo de actividad a afrontar.
El bagaje cultural y educativo se refiere al resultado de los estímulos que han incidido sobre el individuo desde las instituciones educativas o similares. Aquí juegan un importante papel la familia, los profesores, las amistades y los medios de comunicación.
El estado de salud de los individuos condiciona la forma de abordar el ocio. La salud es un concepto que se refiere tanto a la mente como al cuerpo. Cualquier disfunción o merma del individuo en este sentido influirá tanto sobre su trabajo como sobre su ocio.
La personalidad del individuo -su forma de ser- dependerá de las experiencias y de los aprendizajes a los que se ha sometido. Esta experiencia irá condicionando una serie de gustos o tendencias acerca de cómo tratar su tiempo de ocio.
El marco o ambiente cultural concreto en el que se desenvuelva el individuo propiciará o dificultará determinadas formas de encarar el ocio. Hay actividades más practicadas
por determinadas comunidades sociales, por costumbre o tradición. La influencia de la moda, resulta también definitiva, ya que nos movemos en una sociedad donde es muy bien
recibido seguir los dictados de dicha moda.
3.3 LA INDUSTRIA DEL OCIO
Es por lo tanto indudable que el ocio ocupa un lugar muy importante y, además, es una tendencia creciente en la vida de las personas de los países desarrollados. Ante este aumento de
tiempo libre la sociedad responde canalizando el ocio a través de la multiplicación de su oferta.
para obtener beneficios), y, en muchos casos, en actuaciones conjuntas y sinérgicas, la industria del ocio emerge y se desarrolla de forma creciente con el fin de recoger todas estas demandas y ofrecer propuestas cada vez más diversas y especificas, destinadas a canalizar y satisfacer estas necesidades de ocio.
La satisfacción de las necesidades del ocio es muy diversa, pero cada vez es mayor la oferta, especialmente la de la iniciativa privada que está directamente relacionada con las posibilidades económicas. De esta manera, el ocio se ha convertido en un bien de consumo de primera
necesidad y, por lo tanto, en un negocio en expansión, lo que supone a su vez un sector creador de puestos de trabajo.
Las personas cada vez consumen un porcentaje superior de su renta en actividades o
consumo de ocio, y cada vez aparecen nuevas y muy variadas oportunidades para su disfrute. Un ejemplo extremo es la posibilidad de realizar viajes espaciales, sólo al alcance
de personas multimillonarias, pero que son posibles porque son rentables para las agencias espaciales.
Actualmente, gran parte del ocio está enfocado como un bien de consumo y, a pesar de que existan un sinfín de posibilidades, (los medios de comunicación, el deporte, el turismo, la música, el cine, el teatro, la gastronomía, etc.
4. 4. LA PEDAGOGÍA SOCIAL
La pedagogía es la ciencia de las prácticas educativas. Es la ciencia y el conocimiento que se supone va a guiar el proceso educativo. Así, al hablar de pedagogía nos estamos refiriendo, de alguna forma a la educación.
Dentro de esta, vamos a diferenciar dos tipos de educación:
• Educación formal: Se realiza en distintas instituciones sociales (la familia, la escuela, el instituto, la universidad, etc.). En ellas, exceptuando la familia, se imparte educación a los individuos que obtendrán formación y títulos o diplomas. Conforman el sistema de enseñanza. Hay otras instituciones que también imparten conocimientos y formación (academias, federaciones, fundaciones, etc.).
• Educación no formal: Suele representar un complemento excelente a la educación formal y la obtenemos a través de los conocimientos que pueden obtenerse al visitar un museo, una exposición, un ciclo de conferencias o al ver un programa educativo por televisión.
Esta educación no formal constituye el concepto de pedagogía social y el de educación social que conlleva, se refiere a aquellas instituciones, ámbitos o entidades que proporcionan
conocimientos.
1. 1. La televisión 2. 2. La prensa escrita 3. 3. Los libros
4. 4. Internet 5. 5. El cine 6. 6. El teatro 7. 7. La radio
8. 8. Las bibliotecas 9. 9. Los museos 10. 10. La música
11. 11. Los parques temáticos
12. 12. Los parques zoológicos y acuarios 13. 13. Casas de la Cultura
14. 14. Casa de la Juventud
15. 15. Centros cívicos y de distrito 16. 16. Fundaciones culturales privadas 17. 17. Tertulias y conferencias
18. 18. Aulas de naturaleza 19. 19. Parques naturales 20. 20. Visitas culturales 21. 21. Galerías de arte
4. 5. LA PEDAGOGÍA DEL OCIO
5.1. EL CAMPO DE ACTUACIÓN DE LA PEDAGOGÍA DEL OCIO. PEDAGOGÍA Y EDUCACIÓN PARA EL OCIO
Dada la importancia que el ocio tiene para la formación integral de la persona y para su desarrollo personal y social, la pedagogía del ocio se va a centrar en su vertiente educativa.
Se ha de potenciar que la vivencia del ocio sea una experiencia integradora entre los valores personales y el sentido que se le otorga a la vida.
Esta experiencia será satisfactoria y enriquecedora si existe una formación, a lo largo de toda la vida, que permita aumentar la capacidad de comprensión de los beneficios que proporciona un ocio de calidad. .
Se puede sintetizar la esencia de la pedagogía del ocio a través de tres objetivos, en este sentido su pretensión es la siguiente:
• - Vivir el tiempo libre de una manera enriquecedora. • - Colaborar en el desarrollo integral de la persona.
La pedagogía del ocio quiere brindar una educación que resulte liberadora para el ser humano y, por lo tanto, debe enseñar a desarrollar el espíritu crítico, que es la capacidad de aplicar un razonamiento objetivo para analizar las diversas realidades que le rodean. Pero esta actitud no debe ser considerada desde contenidos intelectuales, más propios de las instituciones educativas formales, sino a través de una metodología activa.
2. 5.2. CAMPOS DE INTERVENCIÓN Sectores susceptibles de educación social. - Trabajadores adultos en paro
- Jóvenes en paro o jóvenes sin formación o sin estudios - Ancianos y jubilados
- Mujeres sin medíos económicos y con cargas familiares - Población penitenciaria
- Toxicómanos
- Personas con discapacidad - Minorías étnicas
- Población psiquiátrica - Huérfanos