Mérida en el gobierno de Juan Pacheco Maldonado (1625-1634)

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(1)Universidad de Los Andes Facultad de Humanidades y Educación Escuela de Historia. MÉRIDA EN EL GOBIERNO DE JUAN PACHECO MALDONADO. (1625 – 1634). Trabajo de Grado Presentado para optar al Titulo de Licenciado En Historia.. Autores: López Quintero, Leslie Mariem C.I 18.966.635. Paredes Ramírez, José Alfredo C.I 16.444.901. Tutor: Profesor: Gilberto Quintero.. Mérida, mayo de 2012. 1.

(2) Índice DEDICATORIA AGRADECIMIENTO Índice de nomenclaturas Resumen Introducción Capitulo I. La elevación del antiguo Corregimiento de Mérida del Espíritu Santo de La Grita a Gobernación. 1.1. 3 4 5 8. El Corregimiento de Mérida: situación política, económica y social. 16. 1.2 Gestiones del Cabildo merideño para elevar el Corregimiento a Gobernación.. 21. 1.3.. 24. Designación de Juan Pacheco Maldonado como gobernador.. Capitulo II. Mérida en el gobierno de Juan Pacheco Maldonado. (1625-1634). ……………………………………………………………………..29 1.1 Aspectos administrativos de la gestión de Juan Pacheco Maldonado. 30 1.2El desarrollo de la élite colonial merideña bajo el Gobierno de Pacheco Maldonado.. 37. 1.3 La situación socioeconómica de la Provincia en los años de mandato de Pacheco Maldonado.. 44. Conclusión.. 54. Fuentes Consultadas. 59. 2.

(3) Índice de Nomenclaturas AGEM. Archivo General del Estado Mérida, (Mérida- Venezuela). AGI. Archivo General de Indias, (Sevilla- España). BNBFC. Biblioteca Nacional Biblioteca Febres Cordero, (Mérida- Venezuela). BGRG. Biblioteca Gonzalo Rincón Gutiérrez, Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Los Andes. (Mérida- Venezuela).. 3.

(4) DEDICATORIA. A Dios todo poderoso, por guiarnos e iluminarnos para poder culminar con éxito nuestra carrera y no dejarnos decaer ante los obstáculos. A nuestros padres, a quienes les debemos nuestra existencia y que con gran esfuerzo y dedicación hicieron de nosotros lo que somos. A nuestros hermanos, por su apoyo en los momentos que más necesitamos por ayudarnos y colaborarnos en gran parte de nuestras vidas. A todos mis sobrinos, por iluminarme con su cariño. A todos ellos les dedicamos nuestro trabajo de grado.. 4.

(5) AGRADECIMIENTOS A Dios todo Poderoso por darnos salud y fortaleza necesaria para la culminación de nuestros estudios. A nuestros padres por darnos la educación y por ser pilares fundamentales en nuestras vidas A nuestro tutor, profesor Gilberto Quintero, por su apoyo incondicional en nuestro trabajo especial de grado. A la Ilustre Universidad de Los Andes por facilitarnos sus instalaciones para crecer profesionalmente y a todos los profesores que allí nos dieron sus conocimientos que permitieron desarrollarnos a nivel profesional en nuestro futuro.. A todos ellos Muchas Gracias…….. 5.

(6) RESUMEN. El estudio sobre la Provincia de Mérida durante el periodo 1625-1634, se ha realizado de manera muy general. Sin embargo, es notable que sea un tema poco estudiado por la historiografía venezolana, y no se han realizado análisis sobre los diversos aspectos de la sociedad merideña cuando el Capitán Juan Pacheco Maldonado obtuvo de parte del propio rey el nombramiento como primer gobernador de la recién elevada Gobernación de Mérida. Aunado a esto, el apoyo que dicha provincia sostuvo en total conexión con otras regiones, pone en evidencia la importancia de las relaciones que permitieron el desarrollo de Mérida como región, en el proceso de consolidación de lo que hoy es Venezuela. En tal sentido, aquí pretendemos valorar la historiografía tradicional y darle tratamiento significativo a la provincia de Mérida y su región histórica debido a su importancia como ente originario de la actual Venezuela y porque aun no ha sido estudiada y valorada suficientemente. Es decir, todavía no tenemos una visión de conjunto acerca de sus características y, los procesos históricos que la han hecho posible, con una adecuada interpretación historiográfica de su devenir en el marco del fraguado, desarrollo y consolidación de la sociedad colonial venezolana.. 6.

(7) INTRODUCCIÓN En el presente trabajo se analiza la provincia de Mérida bajo el gobierno de Juan Pacheco Maldonado (1625-1634), procurando presentar en forma coherente y ordenada las consecuencias que resultaron de la llegada del europeo a los Andes venezolanos, que políticamente incidió sobre el territorio de la provincia de Mérida: la fundación de la ciudad adscrita al Corregimiento de Tunja; luego su elevación a Corregimiento, posteriormente a Gobernación, siempre dependiente, desde su fundación, del Nuevo Reino de Granada en su condición de presidencia-gobernación, primero, y luego como Virreinato, hasta 1786 cuando fue anexada a la jurisdicción de la Real Audiencia de Caracas. 1 Es muy importante para nosotros la comprensión precisa del período propuesto, optando por ir más allá de los hechos que incidieron en las diversas demarcaciones y adscripciones territoriales de Mérida a lo largo de su historia. Incluso, a pesar de la hegemonía jurídica y nominal que estas regiones y ciudades han querido imponer sobre la ciudad, la historia de la provincia de Mérida es de singular interés por el papel que esta desempeña en el devenir del tiempo. La política española es un factor importante a tomar en cuenta para la comprensión del proceso político de Mérida, pues la necesidad de dominio y explotación de las provincias de ultramar orientó la actitud de la monarquía hispana hacia América. Este trabajo surge de la necesidad y la preocupación por evaluar el periodo de gobierno de Pacheco Maldonado, es decir, la historia política de Mérida recién elevada a Gobernación; una historia que aun se presenta incompleta y con grandes vacíos. En líneas muy generales, señalamos algunos tapices de la Historia de Mérida considerando pertinente el análisis de su respectiva evolución. Hacia finales del siglo XVI y principios del siglo XVII la colonización de la región andina venezolana estuvo caracterizada por la consolidación de la 1. Antes de esta fecha, la provincia de Mérida (ya bajo la denominación de Gobernación de Mérida del Espíritu Santo de La Grita y ciudad de Maracaibo, o simplemente Provincia de Maracaibo), había sido integrada en la jurisdicción de la Intendencia de Ejército y Real Hacienda de Caracas (1776), y a la llamada Capitanía General de Venezuela (1777).. 7.

(8) ocupación del territorio, llevándose a cabo las fundaciones de ciudades, y a la vez la explotación de la región: elementos que definirán el perfil de la provincia en cuanto a su infraestructura urbana, rutas de comunicación y comercio, y la evangelización de los indígenas. Nuestra área geográfica de investigación se corresponde con la jurisdicción de Mérida durante el siglo XVII, comprendiendo los distritos capitulares de Mérida, San Cristóbal, Pedraza, Barinas y Gibraltar. Aunque es cierto que en la mayoría de los casos los estudios de historia colonial venezolana abarcan temas de diversa índole, es nuestro interés el proceso histórico de la región merideña, pues responde a la necesidad de establecer una referencia de tipo político administrativo en el cual podamos situar con claridad los hechos históricos, teniendo como base el periodo de gobierno de Juan Pacheco Maldonado, y su zona de influencia en las primeras décadas del siglo XVII. En el fondo, de lo que se trata es de proyectarnos hacia el conocimiento de nuestra historia regional, y por ende, a la del país entero por formar parte del proceso de integración de Venezuela. La región histórica de Mérida la percibimos como una unidad espacial que se conformó a través del tiempo, cuya estructura interna estuvo caracterizada por rasgos determinantes, entendiendo de manera significativa las relaciones mercantiles en base a la producción agrícola, cuyo negocio se canalizaba a través del puerto de Gibraltar, punto de referencia de una extensa red de caminos (de recuas) y vías fluviales por donde transitaba la producción excedentaria de las localidades sujetas administrativamente al primigenio territorio merideño. Mérida hereda el territorio de la región andina como Corregimiento (16071622), y en consecuencia el de la Gobernación del Espíritu Santo de la Grita (1570-1608), comprendiendo diversas poblaciones fundadas en la segunda mitad del siglo XVI. Así, la nueva gobernación, dependiente de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá, dispone de un inmenso territorio, convirtiéndose en capital. Es a partir de la gestión de Juan Pacheco Maldonado cuando empieza a darse los procesos que definirían la posterior ocupación plena de esta porción del actual territorio venezolano. El predominio de Mérida en su extenso territorio se sustentó en las cualidades de su ubicación geográfica, que disfrutaba del privilegio de grandes. 8.

(9) posibilidades de valorización económica en un buen número de casos, con asientos en zonas diferentes. Además, Mérida contó con relativas condiciones de gente capaz y bien preparada para llevar a cabo el establecimiento de nuevos núcleos urbanos, localizados estratégicamente en las zonas lacustres y adyacentes a las sierras, que a su vez dio sustento a su predominio político-administrativo por ser los primeros pobladores, y en este aspecto, factores decisivos fueron el auge económico y el cambio político, particularmente en las primeras décadas del siglo XVII. Considerando estos hechos de relevante importancia, hemos hecho la anterior justificación. Siguiendo este orden, se organiza la investigación a saber en un primer capítulo dedicado a la elevación del antiguo Corregimiento de Mérida del Espíritu Santo de La Grita a Gobernación; luego nos centraremos en el análisis de la situación de Mérida bajo la administración de Juan Pacheco Maldonado, en diversos aspectos. Cabe destacar, sin embargo, que este estudio no aborda todas las particularidades que el periodo considerado pudiera implicar, ya que las fuentes consultadas no son del todo seriadas, presentando algunas lagunas, que afectan la interpretación de los acontecimientos que conformaron, como proceso, el devenir de la región merideña en los años de gobierno de Juan Pacheco Maldonado.. 9.

(10) CAPITULO I LA ELEVACIÓN DEL ANTIGUO CORREGIMIENTO DE MÉRIDA DEL ESPÍRITU SANTO DE LA GRITA A GOBERNACIÓN. 10.

(11) La ciudad de Mérida fue fundada en 1558 por Juan Rodríguez Suárez como consecuencia de la expansión hispánica desplegada a partir de Pamplona, justificada con la novedad de la exploración y explotación de minas de oro, pues los conquistadores de la provincia de Tunja no lo podían hacer en estos territorios, además de buscar una ruta fluvial que pudiera dar acceso a los vecinos de esta ciudad hasta el lago de Maracaibo. A la llegada de los españoles a los Andes, se encontraron con numerosas tribus como los Quiriques y los Motilones, quienes eran hostiles, y otras como los Mucuchíes y Jajíes, que eran más bien pacíficos y vivían de la agricultura, la pesca y la caza; dispersos en su mayoría en comunidades ubicadas en lugares bastante lejanos. Sobre esta realidad sociocultural se establece y desarrolla la población europea. Mérida, desde su fundación, demostró su predominio en los territorios ubicados tanto al norte como al sur oeste de su ubicación, al ser una ciudad de encomenderos, que disfrutaron de privilegios. en un buen número de casos,. añadiendo a eso su localización estratégica en la costa lacustre y de usufructuar la mano de obra indígena. Barinas, Gibraltar, Pedraza, Villa de San Cristóbal y La Grita se fundaron desde Mérida y Pamplona, debido a la necesidad de establecer un núcleo de pueblos españoles que permitieran la comunicación de la llamada Provincia de las Sierras Nevadas con el Nuevo Reino de Granada. La Grita,2 fundada en 1576 por Francisco de Cáceres, debido a la prosperidad económica de la ciudad de Pamplona y cuya producción canalizaba hacia el Lago de Maracaibo a través del río Zulia, y por la molestia de la constantes interrupciones de los indígenas, representa la conexión de la comunicación entre la Provincia de Tunja, la Provincia de las Sierras Nevadas y las tierras lacustres, en razón de ser zona intermedia entre ambas ciudades; además, la red de caminos que comunicaba a Pamplona y Mérida. también. contribuía al relacionamiento entre estas poblaciones. Su importancia estratégica 2. Vid. Briceño Perozo, Ramón. De los hechos de la conquista durante la Fundación de las ciudades venezolanas Trujillo, Mérida y San Cristóbal. Mérida- Venezuela, Nueva Segovia 1956, pp. 22-23; Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. T.III. La Estructura Provincial. Caracas, Italgráfica 1971, pp. 333-337; Cunill Grau, Pedro. “Geografía y poblamiento de Venezuela Hispánica”, en Los tres primeros siglos de Venezuela. Caracas, Fundación Eugenio Mendoza 1992, pp. 64-66.. 11.

(12) es considerable también porque representaba la avanzada en los enfrentamientos con los indígenas. El gobernador Cáceres se comprometió a administrar, organizar, impartir la evangelización y construir un fuerte para la protección de la ciudad. San Cristóbal es fundada en 1561 por Juan Maldonado, en razón de contar con una población que sirviera de intermediaria a la hora de la penetración y exploración de la región de Las Sierras Nevadas (es decir Mérida) y de disponer de un centro de abastecimiento para Pamplona; así como una vía de acceso para facilitar el comercio por el río Zulia, al brindar cierta protección en contra de los constantes ataques de las tribus Bailadores, Motilones y Chinatos.3 Por su parte, Gibraltar. 4. es fundado por el capitán Gonzalo de Piña. Ludueña. Su establecimiento se dió ante la necesidad de reconstruir y organizar el comercio y los derechos aduaneros, como centro de entrada y salida de mercancía, y a su localización geográfica, cercana a la desembocadura del río Zulia. Barinas, fundada por Juan Andrés Valera en 1576, con el fin de reducir y adoctrinar las diversas tribus indígenas, especialmente los Jiraharas; la base de su economía la constituyó el cultivo del tabaco. Mientras que Pedraza fue también fundada por Gonzalo de Piña Ludueña en 1591, con el fin de pacificar a los indígenas habitantes en las adyacencias del río Zulia, de modo que le permitiera controlar los desplazamientos entre Barinas, Mérida y el Sur del Lago de Maracaibo. En varias oportunidades la ciudad fue objeto de constantes ataques por parte de los Jirajaras, que motivaron su traslado a diferentes sitios. 5 Como se ve, desde su fundación en 1558, la región histórica merideña se extendió a todo el Sur del Lago de Maracaibo y al pie de monte andino llanero, llanos altos y bajos de Barinas y Apure. 6 A consecuencia de ello la pimitiva provincia de Mérida sufrió sucesivos cambios políticos administrativos, resultado 3. Vid. Briceño Perozo. Ibíd., pp. 21-22; Cunill Grau, Pedro. Ibid., pp. 66-69.. 4. Vid. Briceño Perozo. Ibíd., pp. 24-25; Morón, Guillermo. Ibid., pp. 394-397; Cunill Grau. Ibid, pp. 61-62. 5. Vid. Briceño Perozo. Ibid., pp. 22-24; Morón, Guillermo. Ibid., pp. 346, 348 y 350-351; Cunill Grau, Pedro. Ibid, pp. 78-80. 6. Vid. Parra, Ileana. Proceso de Formación de la Provincia de Mérida, La Grita y Ciudad de Maracaibo. (1574-1676). Sevilla. Universidad de Sevilla, 1984, pp. 55 y 174.. 12.

(13) de la acción de las autoridades hispanas, comprendida bajo el sistema de ofensiva y defensa de acuerdo al proceso de organización. del poblamiento de los. territorios que se iban conquistando a costa de los pueblos originarios, y en correspondencia con la autoridad colonial inmediata de donde emanaba la capitulación. La función o acción militar no se detuvo en Mérida y ya para 1561 se funda la Villa de San Cristóbal como núcleo de blancos,. para poder así. resguardar la ruta entre Pamplona y Mérida, villa asaltada por naturales guerreros. Tanto Mérida como la Villa de San Cristóbal se incluían en el Corregimiento de Tunja, permanecieron bajo dicha jurisdicción por más de diez años. Transcurrido el tiempo, estas ciudades. tuvieron modificaciones en su estructura político. administrativa, separadas ahora de Tunja, para integrar el corregimiento fugaz de Pamplona, para luego formar parte nuevamente del Corregimiento de Tunja en 1580.7 Por otra parte, la Corona española a través de una capitulación dada en 1571 al capitán Francisco de Cáceres, concediéndole el título de Gobernador, le permite actuar en la exploración y conquista de la región andina. Cáceres se interna en los llanos de Casanare y Meta, se enfrenta a indígenas indómitos, abandonando el lugar hasta trasladarse al valle del Espíritu Santo, donde funda la ciudad de La Grita en 1576; quedando ésta en medio de los límites de Mérida y San Cristóbal como capital de la Gobernación del Espíritu Santo. Con la intención de extenderse más hacia los llanos occidentales, se funda Altamira de Cáceres de Barinas en 1577, cuando el gobernador Cáceres comisiona a Juan Andrés Varela en la cordillera de Santo Domingo.8 La región merideña sufre cambios de relevante importancia, poniendo en evidencia la política clientelar instaurada por el Estado español, que no responde necesariamente a las de la población. La situación en las que estuvieron inmersas 7. Vid. Osorio, Eduardo. Historia de Mérida. Conformación de la Sociedad Colonial Merideña, 1558-1602. Mérida, Universidad de Los Andes, 2005, pp. 211-213. 8. Vid. Morón. Historia … Op. Cit., T. III, pp. 334-337 y 340-351;Febres Cordero, Tulio. Décadas de la Historia de Mérida, Mérida. Litografía “El Lápiz”, 1920, T.I, pp. 58-174; Simón, Fray Pedro. Noticias Historiales de Venezuela (Demetrio Ramos Pérez, estudio preliminar y notas), Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1961-1962 (Col. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia-Serie Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela, 66-67), V.II, pp. 258-266.. 13.

(14) estas poblaciones a nivel político administrativo condujo a tomar diferentes acciones en pro de la integración como un espacio geográfico unificado. Los vecinos tanto de Mérida como de San Cristóbal, incluso los de Pamplona, estaban molestos y querían resolver a la mayor brevedad. Ya para 1588 fueron ratificadas, mediante resoluciones de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá, la ciudad de Mérida y la Villa de San Cristóbal como parte de la gobernación otorgada al capitán Cáceres, quedando la Villa con rango de Vitalicia; luego se determinó que asumiera como gobernador Ortún Velasco, quien ordena la fundación de la ciudad de Nuestra Señora de Pedraza. En 1593 le sucede Hernán Barrantes Maldonado. Situación atípica que se había establecido desde 1580 cuando coexistían, por un lado las ciudades de Mérida y la Villa de San Cristóbal, bajo la jurisdicción. del Corregimiento de Tunja, y por el otro, la Gobernación del. Espíritu Santo conformada por La Grita, Altamira de Cáceres y Nuestra Señora de Pedraza, adscritas también al Corregimiento de Tunja. Debido a ello, se iniciaron las gestiones en 1605 para solucionar esta situación. Para este momento, el mal gobierno de Hernán Barrantes Maldonado llega a su fin y la Audiencia determina que es necesaria la reorganización de la gobernación del Espíritu Santo, debido a que era complicada la administración de justicia y la gran distancia que separaba a Mérida y San Cristóbal de Tunja, que era su centro de toma de decisión y poder.9 San Antonio de Gibraltar fue fundada por la propia Mérida, para que fungiera de puerto de acopio y comercio, además de la importancia que otorgaría la autoridad que rigiera el distrito en su función militar, y a la vez brindar seguridad enfocándolo en el sometimiento de los indios que habitaban en el Sur del Lago de Maracaibo.10. 9. Vid. Febres Cordero, Tulio. Décadas de …Op.Cit, pp. 154-158; Osorio, Fermin Eduardo.Historia de…Op. Cit. pp. 31-33; Aguado, Fray Pedro de. Recopilación Historial de Venezuela. Caracas, Academia Nacional de la Historia,(Col.Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia SerieFuentes para la Historia Colonial de Venezuela, 62 y 63), V-III, pp. 375-498; De Armas Chitty, José Antonio. Documentos para la historia colonial de los Andes Venezolanos (Siglos XVI al XVIII). Caracas,Universidad Central de Venezuela- Facultad de Humanidades y EducaciónInstituto de Filosofía, 1957 (Col. Fuentes Históricas), pp. 131-137. 10. Vid. Osorio, Eduardo.Op. Cit, pp. 119-120; Morón. Op.Cit., III. 209 y 295-296.. 14.

(15) Todos los argumentos presentados con respecto a la situación del ordenamiento jurisdiccional fueron relevantes y se señaló también la situación económica de las ciudades, debido a que los salarios de los funcionarios eran menos ostentosos. que los de una gobernación, por tal motivo, se quería la. creación de un Corregimiento. Mérida disfrutaba de ser una de las ciudades con los ingresos más altos, debido a sus beneficios en la producción de trigo y cacao establecidos en el Sur del Lago de Maracaibo y Barinas, que junto a las ganancias del tabaco, originó y motivó la separación de Tunja de Mérida, del Puerto de San Antonio de Gibraltar y de la Villa de San Cristóbal, mientras las ciudades de La Grita, Altamira de Cáceres de Barinas y Nuestra Señora de Pedraza se degradaban de su rango de Gobernación y se anexaban a las anteriores para conformar un nuevo corregimiento, cuya capital sería Mérida. Por estas razones y otras, era necesaria la división. y se resolvió lo. siguiente: Reducir la dicha Gobernación de la Grita y todos los lugares de su distrito a un Corregimiento juntándolos con la ciudad de Mérida y Villa de San Cristóbal por estar estos lugares cercanos unos a otros y particularmente, el de la ciudad de Espíritu Santo cabecera de la dicha gobernación en medio de la dicha ciudad de Mérida y Villa de San Cristóbal casi a iguales distancias, las que no exceden de veinte leguas y, haber ciento desde la ciudad de Mérida y la Villa de San Cristóbal a la de Tunja.11 Desde su fundación, Mérida dependía del Corregimiento de Tunja, por cuestiones prácticas de vecindad geográfica con dicho pueblo, dependiendo administrativamente de Bogotá, porque de allí partieron las expediciones de exploración del territorio en la época de la conquista. En cada una de estas tenencias había un teniente de justicia, como funcionario ejecutivo, no existiendo nexos políticos o dependencias entre estas ciudades, aunque sí nexos familiares y 11. BNBFC. Actas del Cabildo de Mérida 1607-1614. “Auto de Don Juan de Borja, Presidente, Gobernador y Capitán General del Nuevo Reino”. El fuerte de San Lorenzo, 1 de mayo de 1607. ff. 48 v-49.. 15.

(16) comerciales. Por esta lejanía se causaba graves molestias a sus corregidores, los cuales se quejaron ante la Audiencia de Santa Fe y a el Rey, por el poco salario que percibían, ya que no les permitía visitar aquella ciudad, además de los peligros que ocasionaban las grandes distancias entre una y otra ciudad. Estas y otras limitaciones llevaron a los vecinos de Mérida a elevar una petición al Rey en fecha de 1586, en la que se presentaba las declaraciones de los vecinos a favor de Francisco de Cáceres, Gobernador de la Provincia del Espíritu Santo de La Grita, con la finalidad de anexarse, junto con la Villa de San Cristóbal, a esta gobernación. En dicha petición se hacían argumentos acerca de la situación de Mérida y la Villa de San Cristóbal, como las exigencias de dinero por parte de los jueces de comisión que enviaba constantemente a Mérida la Audiencia de Santa Fe, que arruinaban los vecinos. Esto se evitaría si se llegase a dar la dependencia solicitada a estas poblaciones. La gran distancia entre Mérida y Santa Fe, las constantes molestias que debían soportar los vecinos cuando se dirigían a pedir justicia a la Audiencia de Santa Fe, eran las mayores dificultades de esta situación. Y la justificación para solicitar una anexión a la gobernación del Espíritu Santo de La Grita. Después de varios intentos, por un auto de Juan de Borja, Presidente de la Real Audiencia y Capitán General del Nuevo Reino, en 1607 se determina la creación del Corregimiento de Mérida del Espíritu Santo de La Grita, y por Real Provisión se nombra al Capitán Antonio Beltrán de Guevara como su primer Corregidor y Justicia Mayor, quien no asumió las funciones de su cargo, por haberlo designado el Rey como Corregidor de Arica. Por tal motivo, se nombró al Capitán Pedro Venegas Torrijos (1607-1609), Corregidor y Justicia Mayor de la ciudad de Mérida y su partido. Le sucede el Capitán. Juan de Aguilar. Carrascoso, Caballero de la Orden de Cristo, de 1609 hasta 1615, año en que es designado el Capitán Fernando López de Arriete y Lezea (1615-1620); para luego ser sustituido en 1620 por Juan Pacheco Velasco, quien ocupó el cargo hasta 1622 cuando se eleva de Corregimiento a Gobernación. 12. 12. Vid. Morón. Op.Cit, III, pp. 375-376. Cfr. Rojas, Ulises. Corregidores y Justicias Mayores de Tunja. Tunja, s.edt; 1962, pp. 231-232.. 16.

(17) Cuando se crea el Corregimiento de Mérida y La Grita, estaba conformado por estas poblaciones y las de San Antonio de Gibraltar, Barinas, Pedraza y demás poblaciones de la extinta gobernación del Espíritu Santo de La Grita (con excepción de Salazar de las Palmas y San Agustín de Cáceres, agregadas al Nuevo Reino de Granada), siendo Mérida su cabecera, y donde tenía su sede el Corregidor, máxima autoridad en lo político y administrativo, en justicia y en rango militar. Y en las restantes ciudades del Corregimiento ejerce la autoridad el Teniente de Justicia. Para 1607, en el momento de su elevación a la categoría de de Corregimiento, la jurisdicción contaba con una población blanca de más de trescientos vecinos.Unos ciento cincuenta correspondientes a la ciudad de Mérida, unos cuarenta a la de La Grita, treinta a la de San Cristóbal, entre Pedraza y Barinas cincuenta, y quince a Gibraltar. La población autóctona, junto con la mano de obra esclava, constituían la base fundamental del trabajo agrícola del Corregimiento, fundamentado en la explotación de los grupos étnicos menos privilegiados. Es importante señalar la disminución de la población negra en comparación con la indígena, como una particularidad específica de la Provincia andino-venezolana. La categoría de Corregimiento lo tendría Mérida de 1607 a 1622, cuando fue elevada a Gobernación, con la misma jurisdicción. En lo político y económico, Mérida incrementó su crecimiento y la sociedad estaba en el proceso de asentamiento, con divisiones étnicas, en la cual la población indígena y esclava eran explotadas sin medida. Un futuro prometedor le esperaba a la región con la firme economía exportadora. Podemos decir que Mérida se integró como región histórica bajo la unidad jurisdiccional de poblaciones diversas a tenor de los procesos de cambio económicos y sociales que marcaron la existencia del recién creado reordenamiento administrativo de la provincia. Políticamente, desde la creación del Corregimiento de Mérida del Espíritu Santo de La Grita, ya que los pobladores avisoraron la posibilidad de lograr un estatus político de mayor rango.. 17.

(18) 1.1 El Corregimiento de Mérida: situación política, económica y social. La ciudad de Mérida fue fundada inicialmente por Juan Rodríguez en 1558, resultado de las expediciones realizadas con el fin de buscar y explotar los metales preciosos durante las primeras décadas del siglo XVI; expediciones estas organizadas desde el Nuevo Reino de Granada y la Provincia de Venezuela, sobresaliendo y predominando el interés tanto aurífero como por la ubicación geográfica que establecería un intercambio comercial muy aprovechable. 13 Para el momento de la elevación de Mérida a Corregimiento, la región contaba con varias poblaciones de gente blanca y unos cuantos pueblos de indios, resultado del régimen de encomiendas sobre la población autóctona. Se evidencia el crecimiento de la población indígena y su movilización hacia otros pueblos, que constituían los signos visibles de la crisis que dificultaba garantizar los flujos económicos necesarios para el mantenimiento de las villas y ciudades. 14 A comienzos del siglo XVII, la jurisdicción contaba con una población blanca. de. más. de. trescientos. cincuenta. vecinos. aproximadamente,. correspondientes a las ciudades de Mérida, La Grita, San Cristóbal, Pedraza, Barinas y Gibraltar, siendo la mitad encomenderos, junto a unos seis mil indígenas.15 Estos, constituían la población autóctona, que junto con la mano de obra esclava, de origen africano, conformaban la base del desarrollo agrícola del Corregimiento. Particularmente con respecto a la población indígena y esclava se hace mención del mal trato de parte de los encomenderos,. 13. como bien se. Vid. Febres Cordero, Tulio.Obras completas. Bogotá, Antares, 1960; Tomo I, pp. 100-140.. 14. Vid.Parada Soto, Ana Isabel. Pueblos de Indios de la Provincia de Mérida: su evolución ( 15581657). Merida, Universidad de Los Andes, Facultad de Humanidades y Educación 1980, pp. 2185. (Trabajo de ascenso). 1980. 15. Vid. Caldera, Gloria. “El Corregimiento de Mérida a comienzos del siglo XVII”, en Alí López B. (Coord.): De la enseñanza a la investigación histórica. Homenaje al doctor Horacio López Guédez en los 50 años de inicio de los estudios universitarios de Historia en la Universidad de Los Andes. Mérida (Venezuela), Universidad de Los Andes, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Historia. CDCHT, Grupo de Investigación sobre Historiografía de Venezuela, 2000 (Col. Historiografía, 4).. 18.

(19) testimonia en las visitas realizadas empezando las primeras décadas del siglo XVII.16 Innumerables peticiones se elevaron a la Audiencia de Santa Fe y al Rey para solicitar que terminara la dependencia de la jurisdicción del Corregimiento de Tunja, debido a la distancia entre las ciudades respecto a la otra y el cobro excesivo por parte de los jueces de comisión que eran enviados por la Audiencia alegándose, además, el creciente desarrollo alcanzado por la ciudad y su región. Ya para 1607, por auto del Gobernador, Capitán General y Presidente de la Audiencia, Juan de Borja, se determinó la creación del Corregimiento de Mérida y La Grita, dependiente de la Audiencia de Santa Fe, con jurisdicción sobre las ciudades de Mérida, La Grita, Barinas, Pedraza, Villa de San Cristóbal y San Antonio de Gibraltar, siendo Mérida la capital de la nueva entidad político administrativa. 17 Un funcionario supeditado a los virreyes, presidentes y gobernadores era el corregidor, aunque con categoría menor a la del Gobernador; razón de más que comienzan a exponer los vecinos con el fin de promover a gobernación aquel corregimiento. El Corregidor tenía varias limitaciones a la hora de otorgar encomiendas, de realizar nuevos descubrimientos y promover el comercio; es decir, aunque tenía funciones de mando, estas eran muy restringidas y limitadas. 18 Con la decisión de erigir a Mérida en Corregimiento se extingue la gobernación de La Grita (1576), quedando así esta ciudad integrada a Mérida. En 1622, el Corregimiento de Mérida es elevado a Gobernación, y comienza a llamarse jurisdiccionalmente Provincia de Mérida y La Grita, independizándose definitivamente del Corregimiento de Tunja. Maracaibo fue anexada a Mérida en. 16. Vid Contreras Dávila, Milagros. Dos temas de Historia Regional: 1.Evolución Políticoadministrativa de Mérida. Estudio Histórico (1558-1909); 2. Las Visitas a la Provincia de Mérida de Antonio Beltrán de Guevara, Alonso Vázquez de Cisneros y Francisco de la Torre y Barreda. Mérida, Facultad de Humanidades y Educación/ Universidad de Los Andes, 1981. (Trabajo de ascenso). 17. Vid. Morón. Op.Cit, III, pp. 373-378; Febres Cordero, Tulio. “Décadas…”, en Obras completas, I, pp. 230-252. 18. Vid. Los primeros repartimientos de Mérida. Mérida (Venezuela), Centro de Historia del Estado Mérida, 1968; Febres Cordero, Tulio. “Décadas …”en Obras completas, pp. 172-196.. 19.

(20) 1676, habiendo pertenecido a la Provincia de Venezuela y dependído de la Real Audiencia de Santo Domingo. Debido a la incorporación de Maracaibo y su distrito capitular al territorio de la Gobernacion del Espiritu Santo de La Grita de Mérida y el traslado del gobernador, por motivos geoestratégicos y de defensa militar a la ciudad lacustre, Mérida pierde poco a poco su liderazgo administrativo, siendo asumido por Maracaibo, que en 1678 pasará a desempeñar el papel de capital de la jurisdicción. El corregimiento de Mérida dependía de Santa Fe de Bogotá y eran los contadores del Tribunal de Cuentas de Santa Fe y los Oficiales de la Real Hacienda y de la Caja Real de Pamplona, erigida en 1596, quienes ejercían jurisdicción sobre el área geográfica de la región merideña en materia fiscal. En la América colonial el sistema respondía a las exigencias del mercado exterior, procurando ajustarse a las peticiones mercantilistas que aseguraban los intereses económicos de la Corona española. Y podemos decir que en la configuración de la economía colonial merideña, estuvo presente la relación con la política de resguardo de indios. El proyecto colonizador fue posible con el asentamiento y reducción de comunidades indígenas en pueblos y resguardos de indios. 19 Se hizo difícil la concentración de los indios en pueblos debido a los traslados de las poblaciones indígenas, en su mayoría hacia pisos altitudinales muy diferentes a sus tierras de origen, lo que favoreció la disminución de la población autóctona progresivamente a causa de las acciones desmedidas que ejercían los colonizadores europeos. Los atropellos cometidos por los encomenderos obligando a los indígenas a trabajar en exceso forman parte de los agravios sufridos por la población nativa. Así, para 1619, en la Visita de Alonso Vázquez de Cisneros se procuró prevenir esta situación, prohibiendo el avecindamiento de españoles y otras etnias en los pueblos de indios y sus resguardos. La progresiva disminución de la población nativa y su incidencia en los intereses económicos de la Corona, hizo necesario un mayor control de las 19. Vid. Velásquez, Nelly. Los Resguardos de Indios y la Formación de Circuitos Económicos en la Provincia de Mérida siglo XVII. Altos de Pipe, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, Centro de Esudios Avanzados, 1978. (Tesis de Maestría).. 20.

(21) relaciones interétnicas, por lo que se da la Visita de Juan Modesto de Meller y Diego de Baños y Sotomayor a la Provincia de Mérida en 1655, uno de cuyos objetivos eran ejercer una política que hiciera posible el cumplimiento del mantenimiento y aumento de la población indígena. 20 Si bien se logró medianamente la integración sociocultural del indígena, no se logró asegurar su abastecimiento mediante el usufructo de las tierras de resguardo, la población siguió disminuyendo. La economía agrícola y comercial de Los Andes Venezolanos es resultado del proceso de integración de las zonas de producción a través de las rutas de comercio en la zona lacustre y el intercambio de los mercados locales e internacionales. La agricultura, la cría y el trabajo artesanal, en la que sobresalen la producción de trigo, tabaco, cacao, maíz, algodón, entre otros, constituyeron la base de la economía merideña del siglo XVII. Se conforma una red de mercados internos a través de las relaciones entre las poblaciones de la Provincia y el sector comercial exportador que intercambiaba mercancías con Sevilla, Santa Fe, Santo Domingo, con productos de exportación tales como harina, lienzos, azúcar y pieles. Se creó la condición necesaria para el trueque y el abastecimiento de la población. Por otra parte se conformó una red de familias, lo que permitió la consolidación de una estructura de poder tanto de capital simbólico como de prestigio político, es decir, los blancos criollos y sus hijos disfrutaban de posesiones de tierra, esclavos y encomiendas, así como también el prestigio de ostentar un oficio público del poder local; distinciones sociales que constituyeron el fundamento del sector social hegemónico de la Mérida colonial. 21. 20. A este respecto véase: Sánchez Márquez , Jesús y Guerrero, Indalecio. Bailadores en la Visita de Diego de Baños y Sotomayor. Mérida, Universidad de Los Andes/ Facultad de Humanidades y Educación/ Escuela de Historia, 1980 (Memoria de Grado); y Miralles, Miriam. Mucuchíes a través de las Visitas. Mérida, Universidad de Los Andes/ Facultad de Humanidades y Educación/ Escuela de Historia, 1985 (Memoria de Grado); Contreras Dávila, Milagros. Dos Temas de …, Op.Cit; Parada Soto, Ana Isabel. Pueblos de…, Op.Cit, pp. 43-85. 21. Vid. Ruiz Tirado, Mercedes. Aspectos Socio-económicos de la Provincia de Mérida (Siglo XVII). Mérida, Universidad de Los Andes-Facultad de Humanidades y Educación-Escuela de Historia, 1975, (Trabajo de ascenso) pp. 8-65; Caldera, Gloria. “El Corregimiento …,” en De la Enseñanza a…, Op.Cit, pp. 19-21; González, Hancer. El Ayuntamiento en los Orígenes y Consolidación de la Sociedad Colonial Merideña (1558-1622). Mérida (Venezuela) Instituto Municipal de la Cultura (INMUCU), 2010, pp. 124-136; Velásquez,Nelly.Población indígena y. 21.

(22) Por su parte, los indígenas vivían en sus resguardos, tierras que le eran asignadas para garantizar su sustento económico , mientras que los esclavos negros hacían vida en las haciendas de los grandes señores blancos en las plantaciones de tabaco y en el servicio doméstico. Los mestizos, mezcla de las etnias primarias de blancos e indios, ocupaba las labores urbanas: artesanía, herrería, entre otras.22 El control social lo ejercía la institución eclesiástica: la religión católica fue impuesta a los indígenas para erradicar sus antiguas creencias con la presencia de distintas órdenes religiosas que, por un lado atendían a los blancos en materia espiritual, y por el otro regulaba la vida de los indígenas. Mérida dependía del Arzobispado de Santa Fe de Bogotá, pero era notorio el olvido de esta institución respecto del estado espiritual de la región y sus habitantes. 23 El Corregimiento de Mérida en los primeros años del siglo XVII evidencia un auge de crecimiento y desarrollo en materia política y económica, con distintos grupos sociales propios de la época, pero con firme señal de una evolución prometedora. De allí la argumentación de los vecinos y familias más prominentes de llevar. su ciudad y región a un status político de mayor jerarquía. En. consecuencia, no era de extrañar la temprana solicitud al Rey de convertir el Corregimiento recién creado en Gobernación. 1.2 Gestiones del Cabildo merideño para elevar el Corregimiento a Gobernación. En las primeras décadas del siglo XVII los vecinos, clérigos y Cabildo de Mérida exponían al Rey la necesidad de elevar el Corregimiento a Gobernación,. economía. Mérida Siglos XVI y XVII. Mérida(Venezuela), Universidad de Los Andes- Consejo de Publicaciones-Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico, 1995,pp.22-39. 22. Vid. Ruiz Tirado,Mercedes. Tabaco y Sociedad en Barinas. Siglo XVII. Mérida, Universidad de los Andes/Consejo de Publicaciones, 2000; y Comerciantes del Tabaco Barinés (1650), Mérida, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Historia, 1993 (Trabajo de Ascenso); Samudio A, Edda. El trabajo y los trabajadores en Mérida colonial, fuentes para su estudio. San Cristóbal, Universidad Católica del Táchira, 1988; Eduardo Osorio, Op.Cit., pp. 81-96 y 177-186. 23. Vid. Osorio, Eduardo. Historia de…Op.Cit., pp. 157-176; Velázquez, Nelly. Población Indígena… Op.Cit., pp. 43-66.. 22.

(23) como la que tuvo la demarcación de La Grita cuando Francisco de Cáceres fue su primer Gobernador. Argumentaban que la lejanía de la Audiencia de Santa Fe impedía la otorgación de encomiendas y con la elevación a Gobernación podrían realizarse nuevos descubrimientos y poblaciones que favorecían el dominio del Estado Español; además, Mérida se encontraba a gran distancia de La Grita, la Villa de San Cristóbal, Barinas, Pedraza y Gibraltar y con esta designación formarían parte de la nueva Gobernación. La pacificación de los indios se procuraría con mayor facilidad en manos del Gobernador que del Corregidor: los indios atacaban constantemente la región, incendiando y robando, situación que el Corregimiento estaba lejos de poder resolver. Y lo más importante: hacer navegable el río Zulia hasta el Lago de Maracaibo, con el fin de dar libre acceso a la entrada de mercancías españolas. La situación económica de Mérida era argumento suficiente, pues la ciudad se encontraba en estado depresivo. En este sentido, el Cabildo suplicaba se hicieran mercedes, que el lienzo de algodón cumpliera la función de una moneda con el mismo precio que anteriormente disponía, pues durante más de tres décadas la población había utilizado este material ya que no circulaba ningún otro metal; solicitud esta ultima hecha por el. Procurador de la ciudad, Alonso de. Arias, en 1607, ante el Consejo de Indias. En 1611, otro Procurador, don Alonso de Ribas, presentaba igual petición: planteaba la escasez de moneda de valor para las operaciones comerciales, situación que les obligaba a hacer trueque, y pedían permiso para explotar el cultivo de tabaco y minas de cobre en la ciudad de La Grita, y la exoneración del pago de alcabala a los productos provenientes de Cartagena. También se quería exceptuar los gastos de jueces de comisión por sus excesivos salarios. Opinaba el Cabildo, que era necesario elevar la provincia de Mérida a la condición de Gobernación. 24 Recuérdese que el Corregidor no cumplía funciones tan importantes como las del Gobernador, dadas sus mínimas facultades para conceder encomiendas, muchas de las cuales eran entregadas a personas sin méritos. Con base a esta Contreras, Milagros. “Mérida del Espíritu Santo de La Grita. Provincia de.” en Diccionario de Historia de Venezuela. Fundacion Polar, Tomo II: E-O,(Caracas,1998) p.915; González, Hancer. El ayuntamiento en los orígenes…Op.Cit.,pp.124-139.. 24. 23.

(24) realidad, el Cabildo de Mérida alegaba que se había disminuido el otorgamiento de encomiendas, pues eran más difíciles de conseguirlas. Además, se añadía el hecho de que era bastante dificultoso comunicar los asuntos de gobierno al Presidente de la Audiencia de Santa Fe. Como respuesta a estas solicitudes, se emitió una disposición real que determinaba hacer las averiguaciones necesarias y dar información acerca de la situación de la ciudad. También el Cabildo expuso la ausencia de Obispo y Arzobispo en la capital, quienes no la habían visitado desde su fundación.25 El Cabildo insistía en la necesidad del establecimiento de la Gobernación evidenciando que la instancia política administrativa del Corregimiento no era suficiente para las exigencias de la población, a las que se enfrentaba constantemente debido a la creciente inseguridad. Esto motivó que se ameritara la concesión de nuevas facultades. para poder cumplir con total desempeño la. función militar. Además, las solicitudes enviadas por los Procuradores se apoyaban en el auge económico que experimentó Mérida y su región en las primeras décadas del siglo XVII, factor esencial en el desempeño de la administración colonial en los distintos órdenes, hasta los años posteriores. Mérida ya mostraba signos de crecimiento, manifestado en el incremento de la población y de las actividades agro comerciales, lo que llevó a la designación y envío de procuradores que realizaban peticiones que favorecieran a la ciudad y sus habitantes. Bonanzas provenientes de la producción de algodón y lienzos, en cuya fabricación laboraba la población indígena encomendada. También el Cabildo resalta la gran distancia que separaba Mérida de Santa Fe de Bogotá, pues ocasionaba gastos de transporte e incrementaba los gastos por las actuaciones judiciales para asistir a la Real Audiencia, lo que impedía solicitar a los vecinos encomiendas; inclusive, por esta situación permanecieron indómitos y guerreros los indios, molestando a la población blanca. En definitiva, se quería elevar el Corregimiento de Mérida al rango de Gobernación, al frente de la cual estuviese la autoridad de un gobernador con potestad de encomendar indios, y con el oficio 25. Vid. B.G.R.G., Colección Los Andes, R. XXI: Informes y Reales Cédulas referentes a la Ciudad de Mérida, años 1607-1612, pp. 2-21; B.N.B.F.C., Tomo de Actas del Cabildo, 1607-1614, fls. 101-102.. 24.

(25) anexo de Capitán General para enfrentar a los indios indómitos y los recurrentes ataques de extranjeros. Después de múltiples solicitudes, en noviembre de 1622, por Real Cédula, se crea la Provincia del Espíritu Santo de La Grita, constituida por las jurisdicciones de las ciudades de Barinas, Gibraltar, La Grita, Mérida, Pedraza y San Cristóbal, dependiendo en lo político de Santa Fe de Bogotá y en lo jurídico y eclesiástico de la Audiencia y Obispado de Santa Fe. 26 1.3 Designación de Juan Pacheco Maldonado. El primer gobernador de la recién creada Provincia de Mérida y el Espíritu Santo de La Grita fue el capitán Juan Pacheco Maldonado. Él había nacido en Trujillo el año de 1578, de la unión de Ángela Graterol y Alonso Pacheco. Entró al servicio de las armas muy joven, sirviendo al Rey ostentando el importante título de Alférez Mayor en su ciudad natal. En 1595, como Capitán y Sargento Mayor de Trujillo, combatió a los indios Jiraharas, en las bocas del río Motatán. Para el año 1600 asume la gobernación de Trujillo, cuando fallece el gobernador Gonzalo de Piña Ludueña.27 En 1606 recibe órdenes del gobernador Sancho de Alquiza para contener las sublevaciones de tribus indígenas en el Lago de Maracaibo, con el fin de salvar la ciudad de Maracaibo de los constantes ataques de aquellos. Por ello reúne hombres fuertes para realizar el combate, cuidando de no iniciar una campaña con perdida de vidas, logrando un resultado exitoso. Pacheco Maldonado tiene el encargo de dominar y someter a los naturales, pues se trataba de un levantamiento general indígena, de las tribus del Norte, los Aliles, Toas y Anzales, quienes se unieron para dominar gran parte de la región lacustre. Como medida de respuesta, la ciudad de Maracaibo se rodea de tapias y defensa contra los incesantes ataques y asedios indígenas. Ante tal situación, Pacheco Maldonado. 26. Vid. B.G.R.G., Colección Los Andes, T. XXXI: Cédulas del Espiritu Santo de La Grita , pp. 8386. Copia del original resguardado en: A.G.I., Santa Fe 540, Lib. I, 21, rollo: 41-43. 27. Vid. A.G.I. (Sevilla), Caracas 52; Archivo de la Academia Nacional de la Historia (Caracas) , III-22, Fols. 27-33; Hermano Nectario María y Conde de Canilleros. Op.Cit., pp. 577-579; Morón. Op.Cit., III, pp. 380-382.. 25.

(26) decide contener la subversión, persiguiendo a los indígenas hasta las mismas montañas de Lagunillas, donde combate y detiene a sus caciques, a quienes lleva hasta Maracaibo como prisioneros, siendo estos ajusticiados. 28 Provistos de pequeñas embarcaciones, seguidamente organizó un ataque contra los Zaparas, cayendo presos. De esta forma fueron totalmente eliminados, terminándose la intranquilidad que duró unos cuantos meses. Por su experiencia y talento militar le permitieron conducir hábilmente a varios hombres con gran valor y estrategia, derrotó fuerzas mucho mayores que las propias. Por sus hazañas le manaron elogios, llegaron a oídos de la Audiencia, al Consejo de Indias y al propio Rey. También fue exterminada la población de los Aliles, con ataques a través de piraguas, dejando grandes daños físicos y materiales. Campaña pacificadora, dirigida en gran parte por vía lacustre, puso fin a los ataques de las concentraciones indígenas en la laguna. Por este triunfo el gobernador Sancho de Alquiza le felicita en carta de 1607, por haber acabado con catorce años de zozobras, y le dice que le puede dar “con justísima razón el calificativo de nuevo poblador de Maracaibo”; asimismo, los cabildos de La Grita, Mérida, Pamplona, Tunja, Cartagena de Indias y la Isla Española dieron cuenta al rey Felipe III, recomendándolo al monarca para merecerse una buena gratificación.Y así el mismo Rey, en 1608 le escribe personalmente para felicitarlo y agradecerle los servicios que ha prestado a la corona, por aniquilamiento de estos naturales que obstaculizaban el paso hacia el lago de Maracaibo. De Pamplona, Río de Hacha y Cartagena es elogiado elogios para felicitarlo por sus hazañas y destrezas. 29 Por las noticias de sus triunfos que llegaron al Real Consejo de Indias, se le confía el Gobierno de una provincia de baja importancia por Real Cédula de 1612, y se le concedieron un mil ducados anuales de renta, de indios vacos por dos vidas. Fungió como Gobernador y Capitán General, por espacio de cinco años, de la Provincia de Muso y Calima, del Nuevo Reino de Granada; territorios de indios belicosos, situado entre el este y el oeste de Santa Fe, cargo que 28. Vid. Morón. Ibid, III, pp. 381-382; Hermano Nectario María y Conde de Camilleros. Ibid., pp. 576-586; Simón, Fray Pedro .Noticias Historiales de Venezuela … Op.Cit., II, pp. 418-433. 29. Hermano Nectario María y Conde de Canilleros. Ibid., pp. 580-582.. 26.

(27) desempeñó con gran éxito y prosperidad, incrementando la explotación. de. esmeraldas y fomentando el cultivo de cacao, fuente de riqueza en esa región. Una carta dirigida al Rey desde Muso en 1619 habla de la actuación brillante que desempeña Pacheco Maldonado: “su persona es reputada por una de las mas confidentes que en las indias tiene en su Real Servicio Vuestra Majestad”.30 La población le da muy buena acogida, se gana el cariño de la gente considerándolo un protector, ya que su persona cuida a los necesitados y oprimidos. En fin, piden recompensas para tan excelente jefe que hace honor a la Corona, entre ellas la prórroga de mandato. Termina su mandato y a principios de 1616 levanta en Santa Fe probanza de méritos y servicios ante la Real Audiencia. En carta de 1616 se da a conocer mejor las virtudes y la obra realizada, carta que le escribiera al Rey la Real Audiencia. En ella se dice que Pacheco Maldonado “con la entrega, limpieza, buen proceder y gobierno de la administración de justicia, de quien no hay queja alguna y ha dado buena residencia, por lo que se juzga merecedor de las mercedes que suplica se le hagan”. Se le recuerda al Rey sobre la Capitulación suscrita entre Pacheco Maldonado y la Real Audiencia para reinaugurar la Provincia de La Grita, mostrándose consecuente la Audiencia, como consta en carta dirigida al Rey de 1614. 31 Y es que durante más de veinte años existió el problema de zozobra, muerte y robo, además del impedimento del comercio entre las ciudades cercanas aledañas a lo largo del río Zulia. Por ello se hizo necesaria la figura de Pacheco Maldonado para acabar con los constantes ataques de los indios Motilones y otras etnias asentadas en las proximidades del lago y sus ríos tributarios. Juan de Borja, Presidente de la Real Audiencia de Santa Fe, capitula con Pacheco Maldonado con el fin de someter a los naturales motilones. Motivado por el papel principal fijado en el sometimiento de las etnias indígenas situadas en las regiones adyacentes al Lago de Maracaibo, resuelve ir personalmente, trasladándose a Madrid en 1621, para entrevistarse con el Rey. Es recibido por. 30. Ibid, p. 582.. 31. Idem.. 27.

(28) Felipe IV, y este, por Real Cédula de 1622, crea la Provincia del Espíritu Santo de La Grita y Mérida, pues sus gestiones tuvieron éxito, nombrándolo además como su primer Gobernador y Capitán General por un período de ocho años, una vez terminara sus funciones como corregidor de Mérida y Espíritu Santo de La Grita, don Juan Pacheco Velasco. La creación de la Gobernación fue motivada para facilitar la campaña de pacificación de los indios Motilones, y proteger las comunicaciones de la principal arteria vial por el río Zulia, entre Pamplona y Tunja, con las tierras lacustres y de las Sierras Nevadas. La nueva Provincia abarcaba a Mérida, La Grita, Barinas, Pedraza, Gibraltar y San Cristóbal, siendo el asiento del Gobernador la ciudad de Mérida. Pacheco Maldonado presta juramento en Madrid en 1622, asignándosele un sueldo anual de cuatrocientos cincuenta mil maravedíes, por ante Pedro Díaz de Zarate según. datos aportados por Fray Pedro Simón. Destinado al. sometimiento de los grupos aborígenes motilones, así como los rebeldes chinatos, llevó a cabo varias expediciones reductoras para garantizar los vínculos entre los vecinos y las ciudades adyacentes con los puertos lacustres. Pacheco Maldonado, se comprometió con el Rey a pacificar a los indios y librar el río Zulia de las incursiones de estos.32 Como se ve, en las primeras décadas del siglo XVII Mérida se consolida como centro hegemónico de los poderes político, social, económico y cultural de un vasto territorio al frente del cual estaba Pacheco Maldonado, siendo muy activo y benéfico, procurando el bien para las demás jurisdicciones, vigorizando así su prestigio social y su influencia política.. 32. Vid. Simón, Fray Pedro. Op.Cit.,Vol. II, pp. 409-433.. 28.

(29) CAPITULO II MÉRIDA EN EL GOBIERNO DE JUAN PACHECO MALDONADO. 29.

(30) 1.1 Aspectos administrativos de la gestión de Juan Pacheco Maldonado En sus primeros años de existencia la ciudad de Mérida dependió del Corregimiento de Tunja: esta situación implicaba que la ciudad permanecía sujeta a las decisiones administrativas y judiciales de Tunja y Santa Fe, ciudades geográficamente muy apartadas. Esto motivó las quejas de distintos corregidores, quienes alegaban la imposibilidad de realizar visitas a la ciudad, argumentando lo inseguro de los caminos y la insuficiencia de sus sueldos para costear el viaje. A ello se unía el hecho de que los vecinos de Mérida exponían que estando bajo la figura del dicho Corregimiento, los trámites para la adjudicación de encomiendas se hacían más complicados en tanto la imposibilidad legal del Corregidor para otorgar títulos, lo que ocasionaba que los aspirantes a una encomienda debían hacer sus peticiones ante la Real Audiencia de Santa Fe, cosa que evidentemente resultaba difícil. Esta situación había provocado además que los encomenderos, ante la imposibilidad de obtener celeridad en las respuestas institucionales relacionadas con la creación de nuevas encomiendas y el otorgamiento de sus respectivos títulos, intentaran sortear los impedimentos legales necesarios para adquirir encomiendas más allá de una segunda vida –como estaba previsto desde la promulgación de Las Leyes Nuevas de 1542-, disposición que afectaba directamente a los descendientes que no podían heredarlas por disposición real. De modo que fue frecuente el abandono de encomiendas para que la solicitud del nuevo título lo hiciera de inmediato algún familiar. Esto permitía que la encomienda no saliera del círculo familiar. 33 Estos alegatos con bases económicas, jurídicas y religiosas, demuestran la ineficacia del Corregidor, evidenciando las limitaciones de su autoridad a la hora de afrontar este tipo de situaciones. Lo cual provocó que entre los años 1607 y 1610, el Cabildo insistiera en solicitar mercedes a través de los procuradores Alonso Arias de Reinoso y Alonso de Ribas, quienes deberían requerir ante el Consejo de Indias la supresión de los Corregidores para la administración de justicia a los indígenas, eliminación del impuesto de Requintos, el reconocimiento 33. Artigas, Yuleida. “La encomienda en Mérida (1558-1636)” en Presente y Pasado, Revista de Historia, Año 14, N º 28 (Mérida –Venezuela, julio-diciembre de 2009), pp. 211-215.. 30.

(31) del lienzo como moneda dada la escasez de numerario metálico, entre otras peticiones. Pero en el ámbito político administrativo, los encomenderos, quienes ejercían el control del Ayuntamiento merideño, pretendieron a través de sus procuradores la constitución de una provincia. 34 El Ayuntamiento insistió en la creación de una Gobernación, por lo que en 1612 le otorgó un poder a Fernando Martínez de Leiva para ello; además para pedir que los hijos de conquistadores recibieran en segundas vidas las encomiendas. El tres de noviembre de 1622, a los quince años de haberse constituido en Corregimiento, quedaba dispuesta la elevación al importante rango de Provincia, hecho que llevó a los encomenderos merideños a lograr el reconocimiento de su jerarquía política, de acuerdo a sus necesidades administrativas e importancia económica, y de hacerse una posición favorable a la hora de establecer una relación más estrecha con funcionarios influyentes de la monarquía española. 35 Interpretar la dinámica de la gestión administrativa bajo el gobierno de Juan Pacheco Maldonado (1625-1634) resulta un tema bastante interesante, por ser un caso concreto de ejercicio del poder por parte de la burocracia hispana en América. Sin embargo, existen limitantes que deben tomarse a consideración, dada la amplitud del mismo. La complejidad que presenta el presente tema de investigación impiden la elaboración conceptual de la diversidad de aspectos que encierra, así como la intencionalidad de aventurarnos a plantear conclusiones definitivas; otra de la limitantes tiene que ver con la escases casi total de fuentes bibliográficas que den cuenta sobre el tema en cuestión.. 34. Vid. González, Hancer. El Ayuntamiento en los Orígenes…Op. Cit., pp. 219-22. Respecto a el papel de los procuradores en el ayuntamiento merideño, véase: Meza, Robinzon y Artigas, Yuleida. “Los Apoderados del Cabildo de Mérida durante la colonia”, en Presente y Pasado, Revista de Historia, Año II, Nº 4 (Mérida- Venezuela, julio-diciembre de 1997), pp. 96-106. 35. Vid. González, Hancer. Ibíd., pp.121-123; Montoya Salas, Miguel. Evolución políticoterritorial de Mérida (1558-1914). 2 da ed. Mérida (Venezuela) Universidad de Los AndesConsejo de Publicaciones, 2008(Col. Ciencias Humanísticas, Serie Historia), pp. 47-89; Morón, Guillermo. Historia…Op. Cit., T. II, pp. 379-382; Martínez Mendoza, Jerónimo. “Los gobernadores españoles de la antigua Provincia de Mérida de Maracaibo”, en: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. T. XLI, Nº 163(Caracas, julio-septiembre de 1958), p. 375.. 31.

(32) La presencia de Juan Pacheco Maldonado en la historia colonial merideña como gobernador de Provincia obedece a dos situaciones congruentes en la coyuntura del año 1622. La primera está estrechamente relacionada con la ambición de la élite local de encomenderos y propietarios merideños, quienes ante las dificultades generadas por las grandes distancias que separaban a Mérida de los centros de poder y de toma de decisiones administrativas, se vieron en la necesidad de luchar por el ascenso en el status político-administrativo de la ciudad. La falta de celeridad y el hecho de que los funcionarios reales de la Audiencia -en quienes recaía la última palabra en la toma de las determinaciones y sentencias referentes a los casos de mercedes de tierras o de títulos de nuevas encomiendas- se encontraran geográficamente tan lejos de la influencia de los miembros de la élite, representaba una enorme dificultad a la hora de lograr sus cometidos en la obtención legal de sus privilegios. A este respecto, procuraron el establecimiento de la capitalidad de Provincia en la ciudad, de modo que el funcionario designado para tal fin estuviera al mínimo alcance de sus peticiones y sus propuestas influyentes. En resumidas cuentas, la verdadera razón de establecer un gobierno de rango provincial recaía en la necesidad de obtener mano de obra indígena legalizada e inmediata, así como títulos de tierras y solares sin complicaciones ni trabas burocráticas excesivas. 36 Por otro lado, al ser convertido el Corregimiento en Gobernación, la Corona requería de un hombre cuyos méritos fueran suficientemente probados en el proceso de conquista y pacificación. En ese sentido, Juan Pacheco Maldonado había ido a la corte a celebrar una Capitulación por la cual se comprometía a pacificar los indios de la jurisdicción a cambio del título de gobernador. …He acordado y resuelto de hacer gobierno al dicho Corregimiento de Mérida con las ciudades y pueblos que al presente se incluyen a. su. jurisdicción y les sirvaís y tengaís con el dicho título de Gobernador y Capitán General por tiempo de ocho años que han de correr y contarse desde el. 36. Montoya Salas, Miguel. Ibíd.; pp. 64-65; Morón, Guillermo. Ibíd.; III, pp. 374-375.. 32.

(33) día que se cumplan los cinco por los cuales proveí a Juan Pacheco Velazco … Yo el Rey... 37 La política que llevó a cabo Juan Pacheco Maldonado, la recogimos en su mayor parte en relación a la economía, producto de las concesiones otorgadas por este para los cultivos que se practicaban en la jurisdicción de la dicha ciudad, tanto por los indios como por los encomenderos. Aunado al aumento en la concesión de mercedes de tierras y de títulos de encomiendas, la gestión de Juan Pacheco Maldonado debió procurar –como bien lo señala la provisión de su nombramiento como Gobernador-, la progresiva pacificación de los indios guerreros de la jurisdicción, lo cual debía, necesariamente, incidir directamente en la apertura de rutas comerciales hacia el sur del Lago de Maracaibo, que permanecían obstruidas por la presencia belicosa de estos nativos; de ese modo, toda la producción de la región histórica de Mérida, incluyendo la de Barinas y Pedraza, saldrían sin complicaciones para beneficio de las élites locales de encomenderos y propietarios. 38 En los centros poblados por indígenas predominaban los siguientes productos agrícolas: frutas, maíz, yuca, tabaco, hortalizas, entre otras. Y en las poblaciones de vecinos prevalecía la caña de azúcar, algodón, trigo, maíz, cacao. Durante estos años la producción de cacao era principalmente de Gibraltar, al tiempo que en el sur del Lago de Maracaibo la apropiación de la tierra fue creciente y sostenida durante los siglos XVI y XVII. Recordemos que San Antonio de Gibraltar constituía el puerto principal de la costa del Lago de Maracaibo, por donde Mérida efectuaba su comercio con otras provincias hispanoamericanas. Desde su fundación como villa a finales del siglo XVI, y luego como ciudad, fue sufragánea de Mérida, ciudad desde la cual se organizó y partió la expedición que le daría origen. Por este puerto se introducían los. 37. 38. A.G.I (Sevilla) 52”, en Morón, Guillermo. Op. Cit., T. III, p. 381. Ibíd., T III, pp. 381-382.. 33.

(34) productos de otras provincias y mercaderías europeas; así mismo fungió como centro abastecedor de mano de obra esclava para Mérida y otras ciudades. 39 El aprovechamiento de la mano de obra local y el comercio transatlántico de los bienes provenientes del exterior o producidos regionalmente ameritaba tener organizados los asentamientos en sitios de fácil acceso a la Laguna de Maracaibo y a la ciudad de Mérida. A partir de 1622 se comenzó a introducir de manera intensiva el uso de la mano de obra esclava para las producciones cacaoteras del litoral lacustre, y en la ciudad de Barinas, lo que causó cierta disputa por ocasionar alguna situación ante la presencia de las cuadrillas de negros que los señores merideños y de otras partes llevaban constantemente para el cultivo y beneficio del tabaco. Por lo que los vecinos de Gibraltar y Barinas solicitaban que los dueños de cuadrillas asentaran más pobladores para que también se beneficiaran económicamente, para aumentar el pueblo, de lo contrario causarían problemas. Los vecinos merideños rechazaron el requerimiento barinés, pero en 1625 el gobernador Juan Pacheco Maldonado ordenaba se cumpliera la Real Provisión del 29 de noviembre de 1623 sobre vecindad en Pedraza. El Cabildo de Mérida reparte tierras desde 1559, habiendo registros de 1589 y 1590; además, la ciudad serrana había recibido la visita de Juan Gómez Garçon, Juez y Escribano del Rey para las medidas de tierras y estancias de Mérida, lo cual evidencia una preocupación institucional respecto al tema.. Juan de Aguilar,. Corregidor de Mérida, realizó concesiones en 1611 y entre los años 1625 y los siguientes hasta 1634, Juan Pacheco Maldonado, Gobernador y Capitán General. Después de 1634, nuevos repartos fueron hechos por el gobernador. Alonso. Fernández Valentín.40 El Cabildo fue la institución en la cual se sustentaron los beneficios y prerrogativas económicas, sociales y políticas de los fundadores de las primeras ciudades, pues a partir de los mismos se efectuaba el reparto de tierras y solares Vid. Samudio, Edda. “Las Ordenanzas del Corregidor de Mérida Don Juan de Aguilar para San Antonio de Gibraltar. 1610”, en Boletín de la Academia Nacional de la Historia, 267 (julioseptiembre de 1984), p. 572.. 39. Vid. Osorio C, Eduardo. Historia de…Op. Cit., pp. 74-78. y 101-153; Vid. Montoya Salas, Miguel. Op Cit., pp.26-36; Ruiz Tirado, Mercedes. Aspectos socio-económicos…Op.Cit.,, pp. 1565. 40. 34.

(35) entre los conquistadores, así como el reparto de indios en las nuevas poblaciones que se iban fundando conforme avanzaba el proceso de conquista y colonización, los cuales contaron con este factor demográfico, constituido en adelante en mano de obra encomendada. En base a la calidad jurídica de estos conquistadores se fue perfilando su nivel de riqueza y, por ende, el ejercicio del prestigio. La dualidad e interacción entre la base económica y el status social dará pié al consiguiente poder. ejercido desde el ayuntamiento.41 En este sentido, se hace patente la. conformación en torno a esta institución de todo un entramado de redes sociales representantes de una élite de poder claramente definida por su status social, base económica y el elemento racial, la cual va a defender sus intereses particulares y por ende los de la ciudad, desde el cabildo. En este sentido, cabe destacar que la encomienda significó, dentro del sistema socio-económico de la conformación de la sociedad colonial merideña, la garantía de una sólida base económica que, a la par, determinaba la calidad jurídica de sus representantes y viceversa. En la adquisición de derechos y privilegios dentro de esta sociedad, los cuarenta y cinco encomenderos iníciales llegan a ostentar su calidad jurídica, que podía ser, entre las más importantes: la de conquistadores o descendientes de conquistadores –que por regla general eran encomenderos-, y la de vecinos.42 La calidad jurídica de vecino, acarreaba por demás, derechos y deberes de carácter político, como el de elegir y ser elegido para los cargos capitulares 43. En tal sentido, podemos ir perfilando el rostro de ésta élite de poder, que partiendo de su calidad económica y jurídica podía ejercer el control efectivo del poder local. Además, era imprescindible, a los fines de conservar estas calidades, la ejecución Vid. Langué, Federiqué. “Las élites en la América española, actitudes y mentalidades”, en Boletín Americanista, 42-43. (Barcelona, 1992-1993), pp. 121-139. 41. 42. Vid. Albornoz de López, Teresa. Linaje, matrimonios y poder en la Mérida colonial. La familia Cerrada. Mérida, Grupo de Investigación sobre Historiografía de Venezuela/CDCHT Universidad de Los Andes, 1999, pp. 31-45. Cfr. Artigas, Yuleida. “La encomienda…”, Loc Cit ., pp. 206-212.. 43. Domínguez Company, Francisco. Estudios sobre las Instituciones locales Hispanoamericana”. Caracas, Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, 1981 (Col. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia-Serie Estudios, Monografías y Ensayos, 10) pp. 119-125.. 35.

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