Tiempo de Educar ISSN: 1665-0824 [email protected]
Universidad Autónoma del Estado de México México
López Barrios, Janet
Reseña de "LAS UNIVERSIDADES TECNOLÓGICAS MEXICANAS. UN MODELO EFICAZ, UNA INVERSIÓN PÚBLICA EXITOSA, UN SISTEMA A FORTALECER" de Jacques Mazeran
Tiempo de Educar, vol. 9, núm. 17, enero-junio, 2008, pp. 147-152 Universidad Autónoma del Estado de México
Toluca, México
Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=31111439007
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Jacques Mazeran (2006). LAS UNIVERSIDADES TECNOLÓGICAS MEXICANAS. UN MODELO EFICAZ, UNA INVERSIÓN PÚBLICA EXITOSA, UN SISTEMA A FORTALECER, Universidades Tecnológicas, Universidad Tecnológica Bahía de Banderas.
Tiempo de educar, año 9, segunda época, número 17, enero-junio de 2008
Presentado por Janet López Barrios1
La educación es la inversión más importante de un país. El factor humano es el recurso más significativo de cualquier organización, carecen de valor los recursos materiales y tecnológicos si no existe el uso adecuado de éstos. Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de formar profesionistas competentes capaces de cumplir con las necesidades propias que el mercado laboral exige. Sin embargo, un gran número de estudiantes de educación media no logran acceder al sistema de educación pública superior. Esta situación demandó al Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994 buscar nuevos modelos de educación superior que permitan a los estudiantes alternativas de educación formal post-bachillerato. Las universidades tecnológicas (UT) surgen en 1991 en respuesta a estas demandas, su objetivo fundamental es ofrecer estudios intensivos a estudiantes que concluyen el nivel medio superior que les permita incorporase en breve tiempo al mercado laboral, el sistema busca la pertinencia de los programas de estudio ya que nacen vinculadas con el sector productivo. Este modelo toma como base al Instituto Universitario de Tecnología (IUT) en Francia, el Junior Collage de EU, entre otros. Actualmente existen 61 UT distribuidas en toda la República Mexicana y su matrícula asciende a 66 660 alumnos (p. 31).
A más de 15 años de su creación surgen ciertas preguntas: ¿el modelo educativo ha cubierto las expectativas de los alumnos?, ¿los egresados se incorporan al mercado laboral en corto tiempo?, ¿las universidades tecnológicas satisfacen las necesidades que el sector productivo demanda?, ¿las universidades están cumpliendo con el objetivo por el cual fueron creadas?
Las Universidades Tecnológicas Mexicanas pretende responder de manera general a estas interrogantes a través de una evaluación externa realizada en octubre de 2006. Un grupo de seis evaluadores internacionales visitaron ocho universidades tecnológicas para analizar cómo funciona hoy el modelo educativo en nuestro país; para lo cual se tomaron en cuenta los cinco atributos fundamenta-les del modelo pedagógico: pertinencia, flexibilidad, continuidad, polivalencia, intensidad.
El primer capítulo “Fuerzas fundamentales del subsistema y mejoras alcanzadas” engloba las bondades del modelo, enuncia los beneficios que las UT han proporcionado al sector productivo, a los estudiantes, egresados, los docentes y el sistema educativo superior. Apunta que las UT logran que los sectores económicos más desprotegidos ten-gan acceso a la educación superior.
La mayoría de las universidades son formadoras de profesionales, aunque existe poca interacción y vinculación con las necesidades que el mercado laboral requiere; en el caso de las UT, éstas nacen vinculadas al sector productivo. Dicho sector expresa aceptación por los egresados porque cuentan con las habilidades y aptitudes para adecuarse rápidamente a la empresa,su nivel de adaptación y dedicación les permite desarrollar apropiadamente el trabajo encomendado, esto se comprueba con la tasa ocupacional de las UT que revela que en promedio 60% de los egresados consigue trabajo en un periodo de seis meses.
El egresado muestra satisfacción por la preparación recibida, por su enfoque 70% práctico, las instalaciones y equipo con los que la Universidad cuenta, logran la aplicación del conocimiento en la empresa, las estadías les permiten aplicar sus conocimientos, los
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planes de estudio se actualizan y están acordes a las necesidades reales de la industria, sus profesores poseen un alto nivel de preparación académica, de la evaluación externa anterior a la actual se ha incrementado el número de docentes titulados de maestría y doctorado. El nivel de rotación del personal docente por tiempo indefinido es muy bajo y existe una mejora en las condiciones de trabajo. Las UT se preocupan por acceder a normas de calidad y acreditación de programas de estudio. Todo esto se relaciona a la búsqueda de crear educación de calidad a través de la evaluación interna y externa del modelo.
En el segundo capítulo “Debilidades identificadas y riesgos mayores” se hace una reflexión de los problemas que el modelo educativo enfrenta, los egresados de las UT se encuentran en una situación desfavorable en el mercado laboral, el principal problema al que se enfrentan es que las empresas no tienen conocimiento del perfil del técnico superior universitario, no existe dentro de su estructura orgánica un nivel jerárquico que los ubique dentro de su organización, por esta razón son colocados en niveles inferiores por no cubrir con los requisitos de un perfil de puestos a pesar de contar con la preparación académica que el puesto requiere. Ante esta situación los egresados se ven en la necesidad de continuar sus estudios para adquirir el título de licenciatura y lograr una mejor situación dentro de la empresa. Existe un desconocimiento común del propio modelo no sólo por los empresarios sino por estudiantes de educación media superior que consideran que una UT no es una institución de educación superior (IES) de verdad por ofrecer el título de técnico superior universitario.
Este escenario se traduce en dificultad para lograr la matrícula esperada, las UT cubren únicamente 3% de la matrícula total de la educación superior en comparación con la Licenciatura Universitaria y Tecnológica con 86%. En 2006 se pretendía lograr una matrícula de entre 100 y 110 alumnos y sólo se contó con 66 600, es decir que más de 35% de la infraestructura no es utilizada, aun cuando existe un alto índice de aspirantes que desean ingresar a algunas IES. Instituciones como la Universidad Autónoma de México rechazan en promedio a 85% de sus aspirantes por falta de infraestructura y las UT no logran cubrir sus espacios. El nivel
Las Universidades Tecnológicas Mexicanas. Un modelo eficaz, una inversión pública exitosa, un sistema a fortalecer
de deserción se sitúa de manera global en 35% por el alto índice de reprobación y la falta de recursos económicos. Los alumnos consideran que el nivel de exigencia es muy alto por la intensidad de los estudios y esto les impide desarrollar otro tipo de actividades o buscar experiencia laboral.
La vinculación universidad-empresa se limita en algunos casos con convenios de visitas y estadías profesionales, falta crear una relación real y estrecha entre la empresa y la universidad donde se involucren docentes y alumnos en la resolución de problemas y desarrollo de propuestas, como la participación activa del docente en consultarías y servicios profesionales que permitan ingresos financieros propios. Algunos docentes consideran que se encuentran en una situación desfavorable en su forma de contratación cuatrimestral, no existe un escalafón claro para ascender y existe desigualdad de condiciones laborales entre una universidad y otra. Los docentes desean una mayor capacitación, actualización y oportunidades de realizar un doctorado.
El tercer capítulo “Hacia un nuevo desarrollo de las universidades tecnológicas” presenta las propuestas del grupo de evaluadores: las UT han sido creadas para cubrir necesidades reales de las organizaciones, los alumnos cuentan con una formación 70% práctica, los estudios intensivos los sitúan en un nivel académico apropiado, su experiencia en las estadías profesionales en ocasiones les permite obtener empleo de manera inmediata, la duración de los estudios permite que un alto número de alumnos logre concluir sus estudios. Para resolver el problema de la falta de conocimiento de las UT se propone una campaña publicitaria en medios electrónicos como radio y televisión. El modelo de UT no puede crear un segundo ciclo para estudios de licenciatura ya que se perdería la finalidad del modelo de crear personal calificado en corto tiempo con las características que el mercado laboral de la región requiere, pero se deben buscar opciones que permitan que los egresados que se han titulado e ingresado al mercado laboral busquen alternativas de continuidad de estudios como parte de su desarrollo profesional.
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Las UT dependen en gran medida del financiamiento gubernamental, por lo que deben ser capaces de financiar sus gastos a través de a la investigación y transferencia de tecnología. La mayoría de las universidades son instituciones docentes y formadoras de profesionales, por lo que hay un escaso grado de interacción entre la investigación y las carencias del aparato productivo. Entonces se vuelve necesaria la relación empresa-universidad para fortalecer las necesidades de la industria a través de los docentes y alumnos.
Para lograr una mayor calidad en la educación se debe lograr la calidad en el docente, no se debe perder de vista que es una parte vital en el proceso de formación del técnico superior universitario, la preparación académica del docente permitirá elevar el nivel académico de los alumnos, esto se logra con la capacitación, la actualización constante, la investigación aplicada debe realizarse a través de consultorías, asesorías y estancias en las empresas, participación en congresos y seminarios y la consolidación de los cuerpos académicos.Se deben apoyar los estudios de maestrías y doctorados para fortalecer la formación docente.
La enseñanza no debe perder el sentido humano, la preparación del técnico superior universitario, en su mayoría técnica, debe fortalecer la autoestima, el sentido de responsabilidad, la capacidad de comunicar del alumno, el egresado debe estar convencido que la preparación que recibió lo capacita para trabajar en mandos medios y contribuir al desarrollo de su región. El sistema debe crear nuevas alternativas de enseñanza, como modular, educación a distancia y ajustarse a las condiciones de aprendizaje que el alumno exige. El éxito de una IES, más allá de evaluaciones, reconocimientos y acreditaciones, se mide por los resultados de sus egresados. La época actual está inmersa en un proceso de globalización económica que pretende homogenizar mercados, la competencia no sólo es de productos sino de personas, en cuanto a capacidades, conocimientos y desarrollo. Las IES deben preparar a sus egresados para enfrentar el desafío de la globalización, la apertura general de mercados, el incremento de competencia, los sistemas de información, la tecnología, implican una mejor preparación académica para responder a estas demandas con oportunidad y pertinencia. Las
Las Universidades Tecnológicas Mexicanas. Un modelo eficaz, una inversión pública exitosa, un sistema a fortalecer
UT tienen el compromiso de fortalecer el desarrollo económico del país y la región, lo que exige alcanzar niveles de competitividad internacional.
Fecha de recepción: 09/07/08 Fecha de aprobación: 21/08/08
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