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Jefe del Servicio de Prevención Consejería de Sanidad Región de Murcia

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LAS NUEVAS VACUNAS EN LA PREVENCIÓN PRIMARIA DEL CÁNCER José Antonio Navarro Alonso

Jefe del Servicio de Prevención Consejería de Sanidad

Región de Murcia

Correo Electrónico: [email protected]

Introducción

Hasta el momento existen dos cánceres ligados a un agente infeccioso frente al que existe una profilaxis activa primaria. Uno de ellos es el hepatocarcinoma causado por una infección crónica por el virus de la hepatitis B y el otro es el cáncer anogenital causado por la infección persistente por tipos del virus del papiloma humano de alto riesgo oncogénico. Al estar la vacuna frente a la hepatitis B incluida desde hace mucho tiempo en los calendarios sistemáticos de vacunación, esta revisión se va a centrar en la prevención primaria de la mayoría de los cánceres del área anogenital.

El cáncer de cuello de útero constituye un importante problema de Salud Pública a escala mundial. Por frecuencia es el segundo cáncer en mujeres en todo el mundo, con la mayor incidencia en los países de baja renta de América Latina, del Caribe, del Africa subsahariana y del sudeste asiático. Además sus tasas de supervivencia a los 5 años son también peores respecto a las de los países industrializados.

Al afectar a mujeres relativamente jóvenes el impacto social y económico del cáncer cervical es muy considerable. La infección genital por el virus del papiloma humano (VPH) es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente y, desde hace varios años, y gracias en gran medida al papel desempeñado por algunos científicos españoles, se conoce que la infección persistente por cualquiera de los doce-quince tipos de papilomavirus de alto riego reconocidos como tales es condición necesaria, aunque no suficiente, en el desarrollo del cáncer cervical. De hecho, desde mitad de la década anterior la Internacional Agency for Research on Cancer (IARC) reconoce a los VPH de alto riesgo como agentes carcinógenos humanos.

Los tipos de alto riesgo también están implicados, aunque en menor medida, en los cánceres de vagina, vulva, pene, ano, boca y nasofaringe, todos ellos menos frecuentes que el cervical.

En países occidentales son los genotipos de VPH 16 y 18 los más comúnmente asociados al cáncer cervical, motivo éste por el que los esfuerzos de investigación y desarrollo se han concentrado en la prevención primaria de la enfermedad causada por esos tipos. Desafortunadamente no es uniforme la distribución mundial de tipos implicados en el cáncer de

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cuello, tanto escamoso como adenocarcinoma. Así, mientras que la fracción estimada de cánceres positiva a estos dos tipos es del 73-76% en Europa y Norteamérica, desciende al 65-67% en Asia y América sur/central 1

.

Habiéndose autorizado muy recientemente la comercialización de una de las dos vacunas frente al papilomavirus humano por las Autoridades Regulatorias norteamericanas (FDA, Food and Drug Administration) y por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA, European Medicines Agency), es bastante probable que dispongamos en España de ambos preparados a lo largo de este año.

Aunque nuestro país, por los datos publicados, figura como uno de los de más baja prevalencia de infecciones genitales por tipos oncogénico 2,3,4

es alta la incidencia de cánceres cervicales (estimados en alrededor de 2.100 cada año) y de muertes por esa causa (538 en 2004) 5

.

Asumiendo, por tanto, que la carga de enfermedad grave por tipos de alto riesgo es relativamente elevada, que los actuales programas de detección precoz no siempre cumplen con las expectativas y que la prevención más eficiente es la primaria, los órganos de decisión debieran valorar cuidadosamente su introducción en los calendarios sistemáticos infantiles, siempre y cuando la vacuna cumpliera con los criterios generales de introducción 6

.

Vacunas disponibles

Se dispondrá en un futuro inmediato de dos vacunas en España (Tabla 1). Ambas, en seguimientos de ensayos clínicos de hasta 5 años han mostrado una alta eficacia en la prevención de infecciones incidentes, persistentes y neoplasias intraepiteliales cervicales (CIN 1-3), vulvares (VIN 1-3) y vaginales (VaIN 1-3) causadas por los tipos 16 y 18 7,8,9

. Además la vacuna tetravalente también se ha mostrado eficaz frente a la aparición de verrugas genitales causadas por los tipos anteriores más el 6 y el 11 7

.

Una de las vacunas, además, ha mostrado protección cruzada frente a infecciones incidentes causadas por otros genotipos de alto riesgo, 31 y 45 9

.

Utilización en calendarios sistemáticos de vacunación

Si se decidiera su introducción en los calendarios sistemáticos de vacunación, deberán quedar aclaradas previamente una serie de cuestiones, algunas de ellas ya resueltas con los datos actualmente disponibles 10

. 1. ¿Vacunación universal o de riesgo?

2. ¿Edad óptima de vacunación?

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4. ¿Se precisarán recuerdos periódicos?

5. ¿Se puede administrar concomitantemente con otras vacunas: Td, TV, HB? 6. ¿Se puede administrar con anticonceptivos?

7. ¿Admite flexibilidad la pauta de vacunación? 8. ¿Es segura la vacuna?

9. ¿Se vacunarán los varones?

10. ¿Cómo se captaría a la población diana?

11. Vacunación en situaciones especiales: a) inmunosupresión, b) madres lactantes, c) embarazadas

Papel de la vacuna en salud pública

La vacuna frente al virus del papiloma humano está llamada a representar un importante papel en Salud Pública. Descenderá la incidencia y la mortalidad por cáncer invasor si los resultados actuales se confirman en los ensayos de fase IV, más aún si se confirma la protección cruzada frente a tipos oncogénicos no incluidos en la vacuna. No obstante los resultados tardarán décadas en hacerse evidentes.

Disminuirá el número de citologías anormales, el de colposcopias, biopsias y tratamientos, y secundariamente cuadros de rotura prematura de membranas y niños con bajo peso al nacer.

Disminuirá ansiedad y sufrimiento.

Podría tener un impacto favorable en aquellas niñas que en la edad adulta pudieran no ser fieles a los programas periódicos de cribado. A este respecto no debemos olvidar que estos Programas, a pesar de la vacunación, deben de mantenerse por: a) existencia de tipos oncogénicos no cubiertos por la vacuna, b) desde una perspectiva poblacional la vacuna no es efectiva al 100%, y c) las coberturas en escolares difícilmente sobrepasarán el 90%.

En última instancia, tras la inclusión de la vacuna en los calendarios rutinarios, las tasas futuras de cáncer genital femenino dependerán de:

1. Coberturas de vacunación alcanzadas

2. Protección cruzada con otros tipos carcinogénicos 3. Duración de la protección conferida por la vacuna, y 4. “Compliance” con los programas de cribado existentes

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Bibliografia

1. Muñoz N, Bosch X, Castellsagué X, Díaz M, de Sanjosé S, Hammouda D et al. Against which human papillomavirus types shall we vaccinate and screen? The international perspective. Int J Cancer 2004;111:278-285.

2. de Sanjosé S, Almirall R, Lloveras B, Font R, Díaz M, Muñoz N et al. Cervical papillomavirus infection in the female population in Barcelona, Spain. Sex Transm Dis 2003;30:788-793.

3. Clifford G, Gallus S, Herrero R, Muñoz, Snijders P, Vaccarella S et al. Worlwide distribution of human papillomavirus types in cytologically normal women in the International Agency for Research on Cancer HPV prevalence surveys: a pooled analysis. Lancet 2005;366:991-998.

4. del Amo Valero J, González Blázquez C, Losana Baro J. La infección por virus del papiloma humano en poblaciones a alto riesgo de cáncer de cuello uterino en España. En: de San José S, García García A, editoras. Virus del papiloma humano y cáncer: epidemiología y prevención. Madrid: Sociedad Española de Epidemiología 2006; p. 73-77. 5. Area de Epidemiología Ambiental y Cáncer. Centro Nacional de Epidemiología. Mortalidad por cáncer y otras

causas. España, año 2004. Disponible en: http://193.146.50.130/htdocs/cancer/mort2004.txt (consultado 23-01-2007).

6. Ponencia de Programas y Registros de Vacunación. Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Criterios para fundamentar la modificación de los programas de vacunas. 2004. Disponible en:

http://www.msc.es/ciudadanos/proteccionSalud/vacunaciones/docs/criteriosVacunas.pdf . (consultado 23-01-2007).

7. Saslow D, Castle Ph, Cox Th, Davey D, Einstein M et al. American Cancer Society guideline for human papillomavirus vaccine use to prevent cervical cancer and its precursors. CA Cancer J Clin 2007;57:7-28.

8. Villa L, Costa R, Petta C, Andrade R, Pavoneen J, Iversen O et al. High sustained efficacy of a prophylactic quadrivalent human papillomavirus types 6/11/16/18 L1 virus-like particle vaccine through 5 years of follow-up. Br J Cancer 2006;95:1459-1466.

9. Harper D, Franco E, Wheeler C, Moscicki B, Romanowski B, Roteli-Martins C et al. Sustained efficacy up to 4.5 years of a bivalent L1 virus-like particle vaccine against human papillomavirus types 16 and 18: follow-up from a randomised control trial. Lancet 2006;367:1247-1255.

10. Navarro Alonso JA, Bernal González PJ, Pérez Martín JJ. Interrogantes en la introducción de la vacuna frente al virus del papiloma humano en los calendarios sistemáticos. Med Clin (Barc) (Aceptado el 17 de Enero de 2007 para su

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Tabla 1. Características de las vacunas frente al virus del papiloma humano Vacunas

Nombre comercial Gardasil Cervarix

Fabricante Sanofi Pasteur MSD GlaxoSmithKline

Tipos que contiene 6,11,16,18 16,18

Adyuvante Sales de aluminio AS04 (Al + MPL)

Pauta 0, 2 y 6 meses 0, 1 y 6 meses

Contenido L1 expresado en levadura L1 expresado en células de insecto

vehiculizado en baculovirus

Indicaciones

FDA: mujeres de 9 a 26 años EMEA: 9 a 26 años*

FDA: pendiente

EMEA: pendiente * Según la ficha técnica el uso de Gardasil debe de ser de acuerdo con las recomendaciones oficiales

Referencias

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