UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA
DEPARTAMENTO DE HISTORIA DEL ARTE III (CONTEMPORÁNEO)
TESIS DOCTORAL
Aportaciones al estudio visual del turismo:
la iconografía del boom de España, 1950-1970
MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTORA
PRESENTADA POR
Alicia Fuentes Vega
Directora Estrella de Diego Otero
Madrid, 2015
Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Geografía e Historia
Departamento de Historia del Arte III (Contemporáneo)
Aportaciones al estudio visual del turismo.
La iconografía del
boom
en España, 1950-1970.
MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR PRESENTADA POR
Alicia Fuentes Vega
BAJO LA DIRECCIÓN DE LA DRA.
Estrella de Diego Otero
Madrid, febrero 2015
Este trabajo ha contado con una beca FPU del Ministerio de Educación del Gobierno de España (2008-2012) y una Ayuda a la Investigación del Instituto Alicantino de Cultura
Contenido
Agradecimientos ... 7
Introducción ... 11
I. ¿POR QUÉ ESTUDIAR EL TURISMO? ... 17
1. Porque el turismo es mucho más que una industria... 21
2. Porque el imaginario del turismo en España está plagado de clichés historiográficos ... 32
2.1. La mitificación de la iniciativa privada ... 32
2.2. El turismo como generador de riqueza, empleo y bienestar ... 43
2.3. El turismo como fuerza progresista y liberadora de la sociedad ... 53
2.4. Otros clichés: la diferencialidad como invención de Fraga ... 66
II. EL TURISMO EN LA HISTORIA DEL ARTE ESPAÑOL ... 77
1. El turismo cultural ... 81
2. Arte y turismo: acercamientos parciales ... 87
2.1. El mito del “pueblo de pintores”: el caso de Cadaqués ... 88
2.2. Viajeros y artistas, no turistas ... 101
3. Arte y turismo: otras formas de interacción ... 109
3.1. Artistas-promotores del turismo: el caso de César Manrique ... 109
3.2. Artistas-turistas: el caso de Francesc Català-Roca ... 120
3.3. El arte en la construcción de los lugares-mito del turismo. Algunos fracasos y un éxito: Gaudí ... 133
III. APORTACIONES AL ESTUDIO VISUAL DEL TURISMO ... 147
1. El turismo y los estudios visuales ... 149
1.1. El elemento visual en el hecho turístico ... 149
1.2. La aplicación de los estudios visuales al turismo: paradigmas teóricos y metodologías ... 156
2. Materiales para el estudio visual del boom del turismo en España: tipos de soportes e hipótesis de partida ... 163
2.1. Imágenes institucionales: folletos, carteles y guías oficiales ... 163
2.2. Imágenes comerciales ... 165
2.3. Imágenes personales ... 175
3. Tipos y lugares del boom del turismo en España ... 193
3.1. El campo: un viaje en el tiempo. ... 195
3.1.1. El campesino como Buen Salvaje………196
3.1.2. El campesino recolector………212
3.1.3. El campesino trabajador………..226
3.1.4. El campesino como habitante del pasado………235
3.1.5. El campesino como curiosidad antropológica………..247
3.1.6. El campesino como representante del folclore………260
3.2. El pueblo: personajes para una sociedad rural. ... 271
3.2.1. El viejo aldeano………...272
3.2.2. La lavandera………..278
3.2.3. La aguadora………282
3.2.4. Don quijotes y sancho panzas………..299
3.3. La casa: turistización de la pobreza. ... 313
3.3.1. La vivienda típica………314
3.3.2. La infravivienda y la cueva………..329
3.3.3. Los gitanos………..348
3.4. La carretera: ¿espacio de primitivismo o icono de modernidad? .. 367
3.4.1. La carretera off the beaten track: turismo y aventura…………...368
3.4.2. La carretera subdesarrollada: carros, burros y turistas…………..384
3.4.3. La carretera desarrollista: el automóvil como fetiche……….402
3.4.4. La carretera como espacio de control estatal: la frontera y la Guardia Civil………..416
3.5. La ciudad: modernidad vs. tradición. ... 441
3.5.1. La ciudad como emblema de modernidad………..442
3.5.2. La ciudad castiza……….462
3.5.2.1. Bulevares y cafés: paseantes urbanos y voyeurs…………464
3.5.2.2. Serenos y limpiabotas………479
3.5.2.3. Pillos murillescos y mendigos goyescos………488
3.5.2.4. Vendedores ambulantes, curas, prostitutas y ningún obrero………...504
3.6. El hotel. Espacios por y para el turista. ... 519
3.6.1. El hotel como fetiche………..520
3.6.2. El hotel, la playa y la piscina: de la mirada romántica a la mirada colectiva………545
3.6.3. El hotel, de emblema a anatema………572
3.7. Bares, restaurantes y night-clubs. Consumidores, sirvientes y performers. ... 587
3.7.1. Los lujos de las vacaciones: el turista, la bebida y la comida…..588
3.7.3. Una (auto)representación puramente española: el ligón……….622
3.7.4. La performance turística………..641
3.8. Otros establecimientos turísticos: la tienda y el museo. ... 663
3.8.1. La tienda de souvenirs: tourist junk vs. artesanías auténticas...664
3.8.2. El museo: monumento, representación nacional y espacio de socialización………..687
3.8.2.1. El caso del Museo Picasso de Barcelona: fracaso de un icono turístico………..………705
IV. EPÍLOGO: el franquismo como problema en el imaginario turístico de lo español 1. El turista, ¿un animal apolítico? ... 723
2. La literatura turística del boom, en sintonía con el franquismo. ... 731
3. Despolitizar, monumentalizar. Discursos turísticos en torno a dos espacios de conflicto: Guernica y el Valle de los Caídos. ... 749
3.1. El Valle de los Caídos. ... 749
3.2. Guernica. ... 763
V. CONCLUSIONES ... 771
1. Los subtextos de las imágenes: puntos de fricción ... 773
2. Los subtextos de las imágenes: consensos... 775
3. España, no tan different ... 778
VI. BIBLIOGRAFÍA ... 779
1. Bibliografía general: Tourism Studies ... 781
2. Bibliografía específica ... 786
2.1. Turismo e identidad en España ... 786
2.2. Estudios visuales y materiales gráficos ... 794
2.3. Interacciones arte-turismo en España ... 796
2.4. Otras obras consultadas ... 801
3. Documentos consultados ... 804
3.1. Propaganda oficial: folletos, guías oficiales y revistas (se excluyen referencias únicamente visuales) ... 804
3.2. Catálogos de venta ... 808
3.3. Guías turísticas ... 810
3.4. Revistas, mapas y otros materiales publicitarios ... 813
3.5. Libros de viaje, ensayos y novelas ... 815
3.6. Archivos privados ... 818
VII. ANNEX: The iconography of the tourist boom in Spain, 1950-1970. A contribution
to the visual studies of tourism.... 823
1. Abstract ... 825
2. Introduction ... 830
2.1. Aims ... 830
2.2. Methodology ... 832
3. Conclusions ... 835
3.1. The images’ subtexts: points of friction ... 835
3.2. The images’ subtexts: points of consensus ... 837
3.3. Spain, not so different ... 840
Agradecimientos
En primer lugar quiero agradecer el apoyo económico brindado por los programas de Becas de Iniciación a la Investigación de la Universidad Complutense de Madrid, Formación del Profesorado Universitario del Gobierno de España y Ayudas a la Investigación del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. Estos importantes espaldarazos no solo me han permitido llevar a término las diferentes fases de mis estudios de doctorado, sino que me han hecho tomar conciencia de la ineludible responsabilidad que el investigador adquiere para con la sociedad que hace posible su trabajo.
De enorme trascendencia para mí ha sido la figura de Estrella de Diego, que, como profesora primero y como tutora de tesis después, siempre ha constituido un modelo profesional además de un referente intelectual. Quiero agradecerle su constante apoyo, confianza, dedicación e implicación durante esta etapa de mi vida.
Otro agradecimiento especial le debo a Sofía Diéguez Patao, quien con su generosidad y cariño ha sido un valioso soporte afectivo a lo largo de mis estudios de doctorado. También me gustaría expresar mi gratitud a los profesores del Departamento de Historia Contemporáneo de la UCM, siempre velando por los intereses de los jóvenes investigadores y haciéndonos sentir en casa. Quiero recordar, asimismo, a los becarios de dicho departamento con quienes he compartido andadura y proyectos ‒en especial a Laura González, Cayetana Ibáñez, Sergio Román, Ana Esther Santamaría y Manuel Viera‒ y a mis compañeros del Proyecto de Investigación “Los Lugares del Arte” (ref. HAR2010-19406), que ha constituido un importante foco de aprendizaje para mí durante los últimos cuatro años.
Quiero dar las gracias a aquellas personas que han aportado calidez a mis estancias de investigación en el extranjero, acogiéndome en sus respectivos centros e involucrándose en mi proyecto de forma desinteresada: Martina Schilling de la Freie Universität de Berlín, Christiane Klemm y Hasso Spode del Historisches Archiv zum Tourismus de la misma ciudad, Carmeron Cartiere y Mary Wood de la Birkbeck University de Londres, Stanley Brandes de la University of California Berkeley, así como Nelson Graburn y los integrantes del Tourism Studies Working Group de dicha universidad, en especial Charlie Carroll, Jennifer Devine, Bertram Gordon y Scott Macleod. Mi agradecimiento también para Cord Pagenstecher y Tijana Rakić, que tan amablemente han accedido a revisar mi tesis como expertos externos para que pudiera optar a una mención europea.
Me gustaría mostrar asimismo mi gratitud hacia los responsables de bibliotecas y archivos que con una profesionalidad modélica me han asistido en mis búsquedas, desde instituciones como la biblioteca del Ibero-Amerikanisches Institut de Berlín, la British Library de Londres ‒en especial el personal de la Sala de Mapas‒, el archivo de la compañía Thomas Cook en Peterborough ‒en concreto su archivero, Paul Smith‒ la Bancroft Library de la Universidad de Berkeley, la Biblioteca Nacional de España ‒ especialmente el personal de la Sala Goya‒, la Biblioteca Regional de Madrid Joaquín Leguina ‒Sección Hemeroteca‒, y el Centro de Documentación Turística de España ‒en particular la Jefa de Servicio, Eva Concejal.
También quiero agradecer la confianza depositada por aquellas personas que han contado conmigo a la hora de desarrollar alguna de sus iniciativas o proyectos ‒Beatriz Blasco, Mª Dolores Jiménez-Blanco, Olga Fernández e Inés Plasencia, Sergio Rubira, Melissa Stevens y Tim Wallace, Clara Zarza‒, así como el apoyo brindado por quienes, aunque fuera solo a través de conversaciones por correo electrónico, han atendido generosamente mis dudas y me han hecho recomendaciones bibliográficas ‒Miguel Cabañas, Edi Clavo, Josep Maria Garcia-Fuentes, Miguel Hermoso, Dean MacCannell, Jorge Luis Marzo. Agradezco también a Roland Jüptner su ayuda con las fotografías y con las dudas lingüísticas del alemán, así como a Miriam Clayton y Rachel Bullough su asesoramiento con el inglés.
Para terminar, quiero recordar a aquellas personas que me han apoyado desde un plano afectivo, interesándose por la marcha de mi tesis o bien distrayéndome de ella cuando yo lo necesitaba. Gracias a mis amigas y amigos, a mi familia y especialmente a mi madre, por su fe incondicional en mí, y a mi padre, cuya implicación personal en este proyecto agradezco de corazón. Por último agradezco a Rafa, mi cómplice en todo, su entusiasmo, colaboración, cariño y compañía a lo largo de este viaje que en realidad hemos hecho juntos.
Me gustaría dedicar esta tesis doctoral a mis sobrinos Guille y Vera, que nacieron mientras la redactaba e iluminaron esos meses de mi vida.
Introducción
Con la presente tesis doctoral culminan mis estudios de doctorado, en los que me he interesado por los procesos de representación de la identidad nacional en España durante la dictadura franquista. La primera fase de mis investigaciones se centró en la exportación cultural practicada por el franquismo durante la etapa aperturista de los años 50 ‒tema sobre el que versó mi Diploma de Estudios Avanzados (septiembre 2009). Dado que había estudiado la forma en que el régimen se sirvió del arte para dotarse de una imagen de modernidad de cara al exterior, parecía lógico pasar a trabajar en otro de pilares fundamentales sobre los que pivotó dicho proceso de modernización y apertura; esto es, el turismo ‒fenómeno de enorme relevancia en la historia reciente de nuestro país y que ha terminado por integrarse en el ADN de la cultura española, cuya importancia a menudo se subestima.
La idea era indagar sobre aquellos aspectos en que el desarrollo del sector hubiera podido interaccionar con la esfera artística: el papel de los artistas en la construcción de la identidad nacional, la instrumentalización ‒o no‒ del arte contemporáneo en la propaganda turística de España, y la influencia que el boom hubiera podido ejercer en la trayectoria personal de ciertos autores. Para ello sería necesario familiarizarse con la cultura visual del turismo, de modo que una vez provistos de ese bagaje pudiéramos detectar con más claridad los puntos de conexión entre la realidad del turismo y la de las artes visuales.
Así, en el trascurso de la investigación entré en contacto con una serie de materiales gráficos (folletos informativos, guías turísticas, catálogos de venta, álbumes fotográficos personales) cuya potencia visual me animó a seguir indagando por esta vía. Se hizo cada vez más evidente la necesidad de un análisis sistemático de la cultura visual surgida en torno al fenómeno del boom, muy desatendida en España. Dicha constatación guio los pasos de mi investigación, con varias estancias en el extranjero
desarrolladas gracias al programa FPU. Éstas fueron determinadas por la necesidad de ampliar el repertorio iconográfico que iba reuniendo y atendieron a casos de estudio relevantes para el turismo en España: el alemán, que experimentó un boom de proporciones similares al de la propia industria turística en España tras la II Guerra Mundial, coincidiendo con el giro hacia el Mediterráneo y el auge del turismo chárter1; el británico, que además de representar una parte importante de los visitantes extranjeros en España es fundamental en la historia del turismo, desde sus orígenes con el Grand Tour hasta los primeros experimentos de viajes organizados por Thomas Cook a mediados del siglo XIX, antecedentes del turismo de masas2; y el estadounidense, un colectivo especialmente relevante para las instituciones franquistas debido a intereses políticos y económicos3.
Mi primera aproximación a los mencionados materiales gráficos me la proporcionó la estancia que pude realizar en 2009 en la Freie Universität de Berlín. Allí visité, entre otros, el Archivo Histórico de Turismo (HAT) dirigido por el Dr. Hasso Spode (desde 2012 alojado en la Technische Universität4) y la biblioteca del Instituto Iberoamericano de Berlín. En ambas instituciones pude consultar tanto folletos como guías turísticas editadas en su mayoría en Alemania, aunque también había abundante material propagandístico de origen español proveniente de turistas que lo llevaron consigo de vuelta a su país. Consulté, asimismo, algunos catálogos de venta editados por los grandes turoperadores alemanes de la época, como Scharnow o Touropa.
Durante mi segunda estancia de investigación FPU, en Londres (2010), me concentré en ampliar mi repertorio visual sobre el boom del turismo. En primer lugar, encontré abundantes guías turísticas y libros de viaje tanto en la British Library como en la biblioteca del Victoria & Albert Museum. También tuve la oportunidad de visitar el archivo de la agencia de viajes Thomas Cook, en Peterborough.
1
Vid. SPODE, Hasso. Wie die Deutschen ‘Reiseweltmeister’ wurden. Eine Einführung in die Tourismusgeschichte. Landeszentrale für politische Bildung Thüringen, Erfurt, 2003.
2Vid. TURNER, Louis y ASH, John. “Thomas Cook: el turismo y el beneficio del progreso humano”, en La Horda dorada. El turismo internacional y la periferia del placer. Endymion, Madrid, 1991 (ed. original 1975), (pp.73-86).
3Vid. VV.AA. Del aislamiento a la apertura: la política exterior de España durante el franquismo (III Jornadas de la Comisión Española de Historia de las Relaciones Internacionales, Universidad de Burgos, octubre 2004). Comisión Española de Historia de las Relaciones Internacionales, Madrid, 2006.
4 Este archivo, gestionado por el Dr. Hasso Spode y considerado una institución única en el mundo, fue
cerrado en 2011 por medidas de ahorro de la Freie Universität, la cual le daba alojamiento mientras los gastos de personal eran sufragados por la Fundación Willy-Scharnow. Finalmente fue la Technische Universität la que ofreció un nuevo alojamiento al archivo, en su Zentrum Technik und Gesellschaft / Center for Metropolitan Studies. Vid. “Historical Archive on Tourism (Berlin) faces shut-down”, en H-Travel Net, 22/10/2011 ( http://h-net.msu.edu/cgi-bin/logbrowse.pl?trx=vx&list=H-Travel&month=1110&week=d&msg=UXc1BI0hjTES7DJQXWZ%2bSw&user=&pw=); y página web del archivo: http://hist-soz.de/hat/archivtxt.html
Por último, mi estancia de investigación FPU en la Universidad de Berkeley, California (2011) no solo me permitió ampliar mi repertorio iconográfico con nuevas aportaciones –como por ejemplo algunos álbumes personales y colecciones de cartas y postales pertenecientes a turistas norteamericanos, conservados en la Bancroft Library de dicha universidad‒, sino que me acercó al ámbito de la antropología a través de mi integración en el Tourism Studies Working Group (TSWG), grupo de investigación interdisciplinar sobre turismo dirigido por el Dr. Nelson Graburn. Dicho acercamiento a los planteamientos antropológicos y sociológicos sobre turismo me ayudó a dotar de una base teórica las reflexiones que me sugerían las imágenes que estaba reuniendo, y completó la perspectiva histórico-económica que hasta entonces había encontrado en los manuales sobre turismo consultados en España.
En cuanto a los archivos nacionales, hay que destacar la valiosa labor llevada a cabo por el Centro de Documentación Turística de España (CDTE), dependiente del Instituto de Estudios Turísticos (IET) de Turespaña, que conserva y da difusión a un material tan frágil como son los carteles y folletos turísticos editados por las instituciones oficiales desde principios de siglo. Dichos materiales se pueden consultar parcialmente online
en su página web, que es una herramienta de referencia en este campo. Asimismo, tanto en la Biblioteca Nacional como en la red de bibliotecas de la Universidad Complutense de Madrid pude encontrar abundante representación de guías y libros de viaje editados en España y en el extranjero.
La importancia y el volumen de los materiales gráficos recopilados, finalmente, determinó la existencia de dos ámbitos o niveles de estudio diferenciados dentro de la presente tesis doctoral: por una parte desarrollo el proyecto original de buscar conexiones entre el arte contemporáneo y el turismo durante la dictadura ‒asunto al que he dedicado atención tanto en el bloque II de forma específica como a lo largo del bloque III de forma puntual‒, y por otra acometo el análisis sistemático de los materiales gráficos reunidos. En la primera sección del trabajo (bloques I y II) la teoría tiene, por tanto, un mayor peso; mientras que el bloque III, que reúne el grueso de mi repertorio iconográfico, es eminentemente visual: los capítulos que lo conforman, de hecho, podrían leerse a través de las imágenes. En ellos el texto funciona como una trama interna que dota de cohesión a dicho discurso visual, desarrollando los análisis iconográficos correspondientes e introduciendo las ideas que relacionan unas imágenes con otras.
La aportación fundamental de la presente tesis doctoral presenta, en definitiva, una doble vertiente consistente en la introducción, por un lado, del cruce interdisciplinar entre la historia del arte español y los tourism studies, y la construcción, por otra, de un archivo visual del boom del turismo en España. Se trataba, como explicaré más adelante con mayor detalle, de establecer primero las bases visuales del imaginario del
esperanza de hacer una doble contribución: a la historia del turismo por la vía de los estudios visuales, y a la historia del arte por la vía de los estudios de turismo.
La propia naturaleza del hecho turístico, en el que el elemento gráfico juega un papel decisivo, hacía aconsejable un estudio fundamentalmente visual. Las imágenes funcionan no solo como repositorio de la identidad cultural construida para un lugar dado por los agentes externos –publicidad o propaganda estatal‒ sino que forman parte del imaginario subjetivo del turista, quien va a comparar, contrastar y negociar su experiencia personal del lugar visitado con las imágenes preconcebidas de éste. Lo visual también ejerce influencia, por último, sobre el sujeto anfitrión, cuya identidad va a entrar en diálogo con su imagen turística.
El marco conceptual de los estudios visuales, que evita el tipo de estudio histórico-artístico basado en autores, épocas y estilos, se impuso como el más adecuado para desarrollar un trabajo que propone precisamente el cruce metodológico con campos como la antropología del turismo a través de las imágenes. En cuanto al método de análisis visual empleado, parto de un planteamiento interpretativo o crítico que entiende las imágenes como generadoras de significados culturales y no como meros reflejos pasivos de la realidad.
Además de proponer un análisis semiótico de las imágenes, en el que tomo en cuenta el contexto que las acompaña ‒tipo de material en que aparecen, texto que ilustran, intenciones del emisor‒, también las analizo desde el punto de vista de la iconografía, tratando de adscribir las diversas representaciones a una serie de temas y figuras concretos. Mi objetivo es proponer una guía de tipos que, como el estudio de las figuras y los mitos religiosos en el caso del arte medieval, constituya una aportación al campo de los estudios de turismo en España por la vía de la iconografía y la cultura visual. Esta iconografía del boom matizará nuestra comprensión de dicho fenómeno al incorporar el elemento visual al relato histórico-económico del mismo, que ha tenido una circulación mucho mayor en España.
Estos análisis semióticos e iconográficos se combinan con planteamientos cuantitativos propios del análisis de contenido de carácter exploratorio –pues trato de establecer la recurrencia o no de un motivo concreto‒ y con reflexiones iconológicas acerca del origen y la evolución de una representación dada. No se trata, no obstante, de utilizar las imágenes como fuente para el relato historiográfico, sino de estudiarlas como parte integrante del imaginario colectivo en sí mismas.
En cuanto a la organización interna del estudio visual, una de las opciones habría sido articularlo en función de la nacionalidad del emisor. En efecto, a la hora de acometer el análisis de la cultura visual del turismo, una de las primeras preguntas que surgen es la de si las imágenes turísticas de lo español variarían en función del país desde donde se
generasen o hacia el cual se dirigiesen ‒‒algo que pretendía investigar durante las mencionadas estancias FPU. ¿Se muestra una imagen diferente de lo español a los turistas alemanes y a los británicos? ¿Contiene el imaginario español del viajero francés matices distintos de los que conforman, por ejemplo, el del estadounidense? Con este tipo de preguntas en mente, me planteé la posibilidad de analizar de forma paralela las imágenes generadas desde España y las emitidas por agentes extranjeros, separando ambos grupos de materiales gráficos en base a la nacionalidad del emisor y del receptor. Dentro del conjunto de material editado fuera de España podrían analizarse, por ejemplo, las diferencias entre las iconografías y modos de representación adscribibles a cada nacionalidad; y también podrían buscarse diferencias entre las imágenes que se dirigían a cada país desde las instituciones españolas.
Sin embargo, pronto constaté que las diferencias que se observaban entre imágenes aparecidas en distintos soportes procedentes de una misma nacionalidad eran mucho mayores que las existentes entre imágenes que procedían de diferentes nacionalidades pero compartían un mismo tipo de soporte: las ilustraciones de un catálogo de venta editado por un operador alemán, por ejemplo, se asemejaban mucho más a las de otro catálogo correspondiente a una empresa británica que a las de un libro de viajes editado en Alemania. En otras palabras; las diferencias de iconografía y de mensaje que se observaban entre unas imágenes y otras parecían proceder mucho más de la naturaleza del emisor que de su nacionalidad. Esto desaconsejó el análisis en función de la nacionalidad, y lo reorientó hacia el punto de vista del tipo de material.
No obstante, una vez asumida dicha clasificación de materiales, opté por no jerarquizar en el análisis visual de los mismos. Sin perder de vista las idiosincrasias específicas de cada tipo de soporte, conviene hacer un análisis paralelo y simultáneo de todos ellos. Ello permite obtener una visión global, no dividida en departamentos estancos, de la cultura visual del turismo, a la vez que enriquece y multiplica las posibilidades del análisis visual: al cruzar las imágenes de materiales que obedecen a intencionalidades dispares e incluso pueden ir dirigidos a diferentes públicos, aparecen polisemias y nuevos puntos de vista que de otro modo podrían haber pasado inadvertidos.
El contenido de la presente tesis doctoral queda articulado de la siguiente forma: en el bloque I hago una introducción al ámbito del turismo para aquellos que se acerquen a él desde la historia del arte, que quiere servir también como justificación en general de la necesidad de estudiar el fenómeno del turismo en España.
En el bloque II introduzco el asunto de las conexiones entre arte y turismo. En primer lugar reviso, a modo de estado de la cuestión, las formas en que la historiografía del
arte se ha venido acercando al tema del turismo (capítulos 1 y 2); y a continuación propongo algunos casos de estudio que abren nuevas vías para abordar los puntos de interacción entre el fenómeno del boom y el arte de la época (capítulo 3).
El bloque III se abre con una exposición de la metodología (capítulo 1) y de los tipos de materiales gráficos (capítulo 2) que se emplearán en el análisis visual. Éste se desarrolla en el capítulo 3, en el que doy paso a la revisión, organizada por tipos y
lugares, de la cultura visual del turismo en España. Dicho capítulo concentra el grueso de mi repertorio iconográfico, y es por tanto el más extenso del trabajo.
A continuación incluyo, a modo de epílogo, un estudio específico acerca de un asunto central para el marco cronológico que nos ocupa, como es la presencia ‒o ausencia‒ de la dictadura en el imaginario turístico de lo español.
Por último, en las conclusiones delineo las principales observaciones que arroja el cruce desjerarquizado de los materiales gráficos que integran la cultura visual del
boom en España, destacando los puntos de fricción que se establecen entre ellos debido a la idiosincrasia propia de cada uno ‒emisor, intencionalidad, público objetivo‒, pero también aquellos modos de representación y motivos que generan amplios consensos.
A lo largo del dilatado proceso de investigación y redacción de esta tesis doctoral, a menudo he tenido que contestar a la pregunta acerca de mi objeto de estudio ‒ preguntas a bocajarro que, como todo doctorando sabe, suelen ser difíciles de contestar en pocas palabras. Mi respuesta provocaba por lo general un cierto extrañamiento, ante la idea de que una licenciada en historia del arte estuviera trabajando sobre turismo. Por eso he creído conveniente abrir este trabajo con una introducción que, a modo de justificación, explique las razones por las que el tema del turismo constituye un área de interés no solo de las ciencias sociales sino también de las humanidades, y concretamente de la historiografía del arte de la época del boom. En este capítulo introductorio trataré de contestar a la pregunta ¿por qué estudiar el turismo?, adoptando el punto de vista de quien se aproxima por primera vez a este campo. Resaltaré aquellos aspectos que me resultaron más novedosos cuando comencé mi aproximación a la cuestión del turismo desde mi formación histórico-artística –entre otros, conceptos de la antropología del turismo como la tourist gaze o la turistización de lo cotidiano‒, y llamaré la atención sobre ciertos continuismos que se dan en la actualidad respecto del relato del boom elaborado por el franquismo.
¿Por qué estudiar el turismo? Dos son las razones aquí incluidas para contestar a esa pregunta, que van de lo más general a lo más concreto. En primer lugar haré una breve introducción al campo de los llamados tourism studies5, teniendo en cuenta que el interlocutor de este trabajo provendrá mayoritariamente de la historia del arte. No es mi intención elaborar un pormenorizado estado de la cuestión6, sino sentar las bases del interés que el fenómeno del turismo representa para las ciencias humanas y sociales en general. Por ejemplo, se verá que el turismo es considerado uno de los fenómenos paradigmáticos del mundo contemporáneo y se introducirá la idea de que
5 Siguiendo las recomiendaciones de Tijana Rakić, uno de los revisores externos de la presente tesis
doctoral, me referiré a los estudios de turismo como un “campo de estudio” en lugar de como una “disciplina”. Con ello incorporamos el criterio establecido por TRIBE, John. “The indiscipline of tourism”,
Annals of Tourism Research, vol. 24, nº23, 1997 (pp.638-657).
6
Para un repaso pormenorizado de la genealogía de los tourism studies, vid. JAFARI, Jafar. “The Scientification of Tourism”, en SMITH, Valene L. y BRENT, Maryann (Eds.). Hosts and Guests Revisited: Tourism Issues of the 21st. Century. Cognizant Communication Corporation, Nueva York / California State University, Chico; 2001 (pp.28-41).
el yo-turista forma parte intrínseca de la identidad del sujeto moderno. También se abordarán algunas de las implicaciones geo-políticas que el turismo ha tenido a lo largo del siglo XX y concretamente durante la dictadura de Franco, para demostrar que, en efecto, el turismo es mucho más que una industria.
Partiendo de esa visión más general, me concentraré después en las razones por las cuales ahondar en la historia del turismo es necesario en concreto en España. Se comentará la existencia de algunos clichés historiográficos que conviene revisar y se planteará la cuestión de por qué ciertos discursos han tenido más continuidad que otros en la memoria colectiva. El hecho de que ciertos lugares comunes hayan colonizado el imaginario popular del turismo aconseja, en definitiva, revisar el relato de la historia del turismo en España.
1. Porque el turismo es mucho más que una industria
El origen de los llamados ‘tourism studies’ se sitúa en los años setenta del siglo XX, cuando desde la antropología y la sociología surgieron voces que apuntaban a la figura del turista como paradigma del hombre postmoderno. Dean MacCannell, uno de los fundadores de esta rama de estudio, lo explica así en el prólogo a una de las numerosas reediciones de su fundamental El turista. Una nueva teoría de la clase ociosa:
Mi intención era que el libro fuera una nueva especie de informe etnográfico sobre la sociedad moderna, una demostración de que la etnografía podía ser redirigida lejos de las sociedades primitivas y campesinas, hacia nuestro propio entorno. 7
Dicho planteamiento, que ha sido desde entonces aplicado con éxito por la antropología y está hoy ampliamente aceptado, contó en su momento con no pocos obstáculos desde el punto de vista teórico. MacCannell refleja en su ensayo la frustración que le provocó, cuando estaba empezando a trabajar en su proyecto sobre turismo en París, la asistencia a una recepción en la que el profesor Lévi-Strauss “habló brevemente sobre algunos avances recientes en el análisis estructural de la sociedad. (…) Según él, no era posible realizar una etnografía de la modernidad. La sociedad moderna es demasiado compleja; la historia había intervenido y destruido su estructura. Por más que se investigara, nadie podría dar con un sistema de relaciones en la sociedad moderna.”8 A raíz de esta conferencia el joven investigador se habría apartado del estructuralismo francés y habría continuado su propio rumbo, intentando “comprender el lugar que ocupa el turista en el mundo moderno sin tener en cuenta los esquemas teóricos existentes”. Le animaba, explica, la certeza de que él no
intentaba realizar “un análisis estructural del turista y de la sociedad moderna”, sino que éste se le impuso9.
Partiendo de la premisa de que “el ocio está desplazando al trabajo del centro de los compromisos sociales modernos”, Dean MacCannell defendió que era necesaria una sociología del ocio, pues “Las formas experimentales de organización social” ya no
7 MACCANNELL, Dean. “Prefacio a la edición de 1989”, El turista. Una nueva teoría de la clase ociosa.
Melusina, Barcelona, 2003 (edición original 1976), (p.xvii).
8
MACCANNELL, Dean. El turista. Una nueva teoría de la clase ociosa. Óp. cit., p.4.
9 Ibíd., p. 4. Entre otros indicios en que dicha intuición se sustentaba, MacCannell menciona el hecho de
que el turismo como estructura ha estado desde antiguo en la cultura occidental: “Lo que comienza siendo la actividad propia de un héroe (Alejandro Magno) se convierte en el objetivo de un grupo
socialmente organizado (los cruzados), en la marca de prestigio de una clase social entera (el Grand Tour del «gentleman» británico), y finalmente pasa a ser una experiencia universal (el turista).” (ibíd., p.8)
emergían “de las fábricas ni de las oficinas, como ocurrió durante el período de la mecanización y del sindicalismo”, sino “de una amplia gama de actividades recreativas.”10 MacCannell detecta, además, un trasvase general de valor del objeto de consumo a la experiencia, así como la aparición de “estructuras sintéticas nuevas” que “reflejan la fragmentación moderna y el desplazamiento mutuo del trabajo y el ocio” (como por ejemplo el ejercicio del bricolaje a modo de hobby o las visitas turísticas a fábricas y centros de trabajo11). Por todo ello, MacCannell sugiere “la necesidad de una sociología del ocio de la clase media, que pueda integrarse con nuestra ya establecida sociología de la clase obrera.” El turista, en tanto figura paradigmática de dicha sociedad del ocio, será “uno de los mejores modelos disponibles para el hombre-moderno-en-general.”12
Otra de las voces que han defendido el estudio del sujeto-turista como modelo del sujeto postmoderno es John Urry, formulador del concepto de tourist gaze o mirada turística. Urry coincide con MacCannell en la noción de que el fenómeno del turismo es intrínseco a la postmodernidad en cuanto a su funcionamiento estructural, dinámicas y características propias. Turismo y postmodernidad tendrían, según Urry, los siguientes aspectos en común: disolución de fronteras entre diversas formas culturales; importancia del espectáculo; tendencia a lo anti-aurático derivada de la reproductibilidad técnica; anti-elitismo; disfrute participativo, no contemplativo; y lo
kitsch13. Por todo ello, concluye que:
Lo que he llamado la mirada turística está cada vez más unida y es cada vez menos distinguible de cualquier otra forma de práctica social y cultural. Esto hace que, a medida que ‘el turismo’ en sí pierde especificidad, se universalice la mirada turística: las personas son la mayor parte del tiempo ‘turistas’, les guste
10 Ibíd., p.9
11
Según MacCannell, fenómenos como el de la conversión del trabajo en vista turística generan replanteamientos de índole post-marxista, pues demuestran que la “inevitable confrontación” de clases que predijo Marx no ha tenido lugar, sino que: “En lugar de la división anticipada por Marx existe un acuerdo según el cual los trabajadores son exhibidos y otros trabajadores, situados en el otro lado de la barrera cultural, los observan por placer. (…) El trabajo en el mundo moderno no enfrenta a una clase social contra la otra sino al hombre contra sí mismo y divide su existencia de modo fundamental. El individuo moderno, si desea conservar su apariencia humana, está obligado a forjar su propia síntesis entre su trabajo y su cultura.” Vid. ibíd., pp.50-51.
12 Ibíd., pp. 3 y 11. 13
Vid. URRY, John. The Tourist Gaze. Leisure and Travel in Contemporary Societies. SAGE Publications, Londres / Newbury Park / Nueva Delhi, 1990 (pp.82-86). [Texto original: “Postmodernism involves a dissolving of the boundaries, not only between high and low cultures, but also between different cultural forms, such as tourism, art, education, photography, television, music, sport, shopping and architecture. (…) many of the features of postmodernism have already been partly prefigured in existing tourist practices. Tourism has always involved spectacle. (…) Much tourist activity has been anti-auratic. It has been based on mechanical and electronic reproduction (…); it has been thoroughly based on popular pleasures, on an anti-elitism with little separation of art from social life; it has typically involved not contemplation but high levels of audience participation; and there has been much emphasis on pastiche, or what others might call kitsch (…).”]
o no. La mirada turística es parte intrínseca de la existencia contemporánea, de la postmodernidad (…). 14
La idea introducida aquí por John Urry –todos somos casi todo el tiempo turistas, nos guste o no‒ ha sido desarrollada por otros autores como prueba de que el turismo es uno de los fenómenos más universales e intrínsecos al sujeto contemporáneo. Se trata del concepto de turistización de lo cotidiano, que hace referencia a la penetración de las costumbres y modos de comportamiento turísticos en la vida cotidiana.
Esta idea tiende a borrar la frontera que supuestamente separa el tiempo dedicado al viaje (ocio) del tiempo pasado en casa (trabajo), y por lo tanto viene a matizar el planteamiento del que partían algunos de los primeros autores de los tourism studies; esto es, la interpretación del hecho turístico como una dualidad en la que ocio y trabajo eran momentos opuestos. Entre estos últimos estaría Nelson Graburn, cuya teoría del turismo como ritual apareció en el volumen colectivo Hosts and Guests, publicado en 1977 y fundamental para la incorporación de los tourism studies al mundo académico norteamericano15. Graburn sitúa el origen del turismo en la necesidad de recreo de todo ser humano y lee el fenómeno turístico como una dinámica de opuestos ‒ordinary vs. nonordinary‒, equiparándolo al modo en que los rituales y festividades ‒annual cycle rites‒ marcan el paso del tiempo en las sociedades pre-modernas16. Por tanto, Graburn concibe el hecho turístico como un “un cambio
14
Ibíd., p.82. [Traducción propia: “What I have termed the tourist gaze is increasingly bound up with and is partly indistinguishable from all sorts of other social and cultural practices. This has the effect, as ‘tourism’ per se declines in specificity, of universalizing the tourist gaze –people are much of the time ‘tourists’ whether they like or not.The tourist gaze is intrinsically part of contemporary experience, of postmodernism (…).”]
15
GRABURN, Nelson H. H. “Tourism: The Sacred Journey”, en SMITH, Valene L. (Ed.) Hosts and Guests. The Anthropology of Tourism. University of Pennsylvania Press, Philadelphia, 1989 (edición original 1977), (pp.21-36).
16 Así explica Nelson Graburn su analogía entre turismo y ritual: “A mi modo de entender, como mejor se
entiende el turismo es como un tipo de ritual, en el que los momentos especiales del ocio y el viaje se encuentran en oposición al trabajo y la vida diaria en casa. (…) En la antropología hay una larga tradición que examina estos acontecimientos e instituciones especiales como marcadores del paso del tiempo. Las vacaciones que implican el viaje son el equivalente moderno de las eternas secuencias de festivales y peregrinaciones anuales en las sociedades laicas. (…) Es fundamental el contraste entre el estado de lo ordinario/obligación de trabajar que se pasa en casa, y el estado de lo extraordinario/la experiencia voluntaria o metafóricamente sagrada que se pasa fuera de casa. Ese flujo de contrastes alternantes proporciona los acontecimientos que marcan el paso del tiempo. (…) El paso de cada año es marcado por las vacaciones anuales (o por las navidades o por un cumpleaños); (…). Estos acontecimientos repetitivos marcarían el paso cíclico del tiempo igual que en las sociedades cristianas tradicionales las semanas estarían marcadas por el domingo y la misa (…). Estos rituales (…) se conocen mejor como ritos del ciclo anual.” Vid. GRABURN, Nelson H. H. “Secular Ritual: a General Theory of Tourism”, en SMITH, Valene L. y BRENT, Maryann (Eds.). Hosts and Guests Revisited: Tourism Issues of the 21st. Century. Óp. cit., pp.42-50. [Traducción propia: “It is my contention that tourism is best understood as a kind of ritual, one in which the special occasions of leisure and travel stand in opposition to everyday life at home and work. (…) There is a long tradition in anthropology of the examination of these special events and institutions as markers of the passage of time. Vacations involving travel are the modern equivalent for secular societies to the annual and lifelong sequences of festival and pilgrimages (…). Fundamental is the contrast between the ordinary/compulsory work state and spent «at home» and the
temporal desde el orden de lo Normal-Profano al orden de lo Anormal-Sagrado y vuelta”17, que por fuerza ha de durar un tiempo determinado, y finalizar con una
vuelta a la realidad en el país de origen del turista.
La matización de dicha teoría viene por la vía de la observación del comportamiento del turista de vuelta en casa: ciertos autores han reparado en detalles que demuestran que ni la suspensión del tiempo de ocio ni la vuelta a la realidad son absolutas. El antropólogo francés Jean-Didier Urbain, por ejemplo, afirma que al terminar el viaje “el turista sigue existiendo”18. Aunque esté “condenado a la invisibilidad por la norma social, el turista no está aniquilado”, como demuestra el hecho de que se traigan a casa testimonios de “una resistencia simbólica ante la desaparición social del yo viajero”: algún souvenir, productos típicos del país visitado para recordarlo en una velada doméstica, alguna joya comprada a artesanos locales, o incluso el “bronceado, que algunos se empeñan en conservar artificialmente todo el año”. Didier-Urbain señala incluso el origen turístico de prendas que hoy están plenamente incorporadas al atuendo urbano, como “esa moda reciente que utiliza la mochila, elemento emblemático del excursionista, para reemplazar en la vida corriente a las tradicionales carteras, bolsos y demás morrales”. Todo ello le resulta un simulacro que prolonga el yo-viajero en el yo-cotidiano:
(…) un simulacro que provoca la aparición en las calles de una multitud dispersa de «viajeros» ambiguos. De ellos no se puede decir exactamente qué son. ¿Nómadas o sedentarios? ¿Turistas o indígenas? ¿De aquí o de otra parte? En todo caso, actúan de tal manera que dan la impresión de no estar nunca en su casa, estén donde estén. Parece que siempre están de viaje. (…) No hay duda de que los signos del viaje impregnan cada vez más nuestra vida de todos los días y de que los gestos y las prácticas surgidas del nomadismo vacacional se infiltran en la sociedad sedentaria y en sus discursos. 19
De forma muy similar, Christoph Köck llama la atención sobre el urbanita que conduce todoterrenos por carreteras perfectamente asfaltadas y se pasea en mountain-bike por una ciudad que, a modo de “metrópoli-jungla”, ha sido conquistada por la aventura20. Atendiendo a esta prolongación de los comportamientos turísticos en el
extraordinary/voluntary metaphorically «sacred» experience away from home. The stream of alternating contrasts provides the meaningful events that mark the passage of time. (…) The passing of each year is marked by the annual vacation (or by Christmas or a birthday); (…) These repetitive events would mark the cyclical passage of time just as in traditional Christian societies weeks would be marked by Sundays and church-going (…). These rituals (…) are generally better thought of as annual cycle rites.”]
17
Ibíd., p.45. [Traducción propia: “a temporary shift from the Normal-Profane order or existence into the Abnormal-Sacred order and back again”]
18 URBAIN, Jean-Didier. El idiota que viaja. Relatos de turistas. Endymion, Madrid, 1993 (ed. original
París 1991), (pp.288-290).
19 Ibíd.
20
KÖCK, Christoph. “Mit dem Finger auf der Landkarte. Abeteuerurlaub für alle“, en VV. AA. Endlich Urlaub! Die Deutschen reisen (catálogo exposición). Haus der Geschichte der Bundesrepublik Bonn /
día a día del sujeto occidental contemporáneo, el historiador Bernd Hey ha planteado la necesidad de estudiar la historia del comportamiento turístico en sí, de forma independiente del propio fenómeno del viaje21. Por su parte, Dean MacCannell cuestiona el planteamiento del turismo como oposición binaria entre trabajo y tiempo libre, pues ve claro que ambos se interpenetran: un adicto al trabajo puede disfrutar más de sus horas en la oficina que de su tiempo libre, y un oficinista con ganas de aventura puede dormir en una tienda de campaña en su jardín en verano, introduciendo costumbres de las vacaciones en la vida diaria. MacCannell sugiere revisar, en fin, las propias nociones de “ocio” y “trabajo”, pues ambas son “construcciones simbólicas por igual”22.
Reconocer el proceso de trasvase de formas de comportamiento propias del turismo a la vida cotidiana –y viceversa‒ supone una sorprendente revelación para el lego que, aproximándose por primera vez a los tourism studies, se percata del grado de
turistización a que su propia vida está sujeta. No obstante, se trata de un fenómeno ampliamente reconocido y estudiado ‒especialmente en Alemania, donde parece existir una alta conciencia del origen turístico del estilo mediterráneo que el ciudadano alemán ha venido imprimiendo a su vida en las últimas décadas. Así lo demuestra el hecho de que profesores como el Dr. Hasso Spode incluyan el tema de la turistización de lo cotidiano (Touristifizierung des Alltags) en los programas de sus asignaturas en la universidad, llamando la atención de sus alumnos sobre el origen turístico de costumbres patrias tan extendidas como la de comer pizza al aire libre o vestir ropa deportiva23.
DuMont Verlag; Köln, 1996 (pp.59-64). [Texto original: “Das Abenteuer hat längst unseren Alltag erobert und umgekehrt der Alltag das Abenteuer. Wir fahren mit Mountain-Bikes über gut asphaltierte Radwege im «Groβstadtdschungel» und in Off-Road-Vehikeln über Autobahnen, verstauen in Daypacks, keinen Rucksäcken, unsere Akten und üben «Free climbing» an eigens dafür entwickelten Kletterwänden in Turnhallen, in denen unsere Elterngeneration Völkerball spielte.”]
21
HEY, Bernd. “Und ewig lockt die Ferne?“, en VV. AA. Fernweh, Seelenheit, Erlebnislust. Von Reisemotiven und Freizeitfolgen. Bensberger Protokolle, 92. Thomas-Morus-Akademie, Bensberg, 1998 (pp. 9-23).
22
“Las diferencias entre la rutina ordinaria diaria y las actividades turísticas no son reales. (…) No se puede decir, como algunos investigadores han hecho, que trabajo y ocio forman un simple binario; que los turistas construyen su experiencia de las vacaciones en oposición a su experiencia rutinaria. Tanto el trabajo como el ocio son construcciones simbólicas por igual, radicalmente herogéneas o no, y como construcciones simbólicas que son, ambas pueden ser igualmente habitadas por fantasías.” MACCANNELL, Dean. The Ethics of Sightseeing. University of California Press, Berkeley / Los Ángeles / Londres, 2011 (pp. p.53-54). [Traducción propia: “The differences between ordinary everyday routines and tourist activities are not real. (…) We cannot simply declare, as some students have done, that work/leisure is a simple binary; that tourists construct their vacation experience in opposition to their workaday experience. Both work and leisure are equally symbolic constructs, radically heterogeneous to one another or not, and as symbolic constructs, both are equally habitable by fantasy.”]
23 Algunas de las recomendaciones bibliográficas que el profesor Spode da a sus alumnos para el estudio
de este tema son: ROLSHOVEN, Johanna. “Mediterranität als Lebensstil”, en WOEHLER, K. (Ed.).
Erlebniswelten. Nutzung touristischer Welten, Münster 2005 (pp.59-69), sobre la mediterraneización de la sociedad alemana; y RICHTER, D. “Reisen und Schmecken. Wie die Deutschen gelernt haben, italienisch zu essen”, en Voyage nº 5, 2002 (pp. 17–29), sobre la adopción de la comida italiana en la
En el caso de España, impresiona pensar la cantidad de costumbres que hemos adquirido del fenómeno del turismo, las cuales sin embargo nos resultan tan familiares que nos cuesta creer lo reciente de su nacimiento. Como en el caso alemán, el terreno de la gastronomía es una buena cantera para este tipo de hallazgos. Gabriel Cardona y Juan Carlos Losada contextualizan, por ejemplo, la adopción de la paella como plato nacional de un modo que causaría perplejidad en cualquiera de los cientos de hogares en los que ésta es plato obligado de domingo:
Hasta ahora era un plato casi exclusivo de Valencia, que pocos restaurantes cocinaban en el resto de España. Porque el plato festivo y gozoso del universo hispano era el cocido, en sus muchas variedades y composiciones. Ahora el turismo lo desplaza por la paella, que se convierte en el rey de los restaurantes playeros y acaba imponiéndose en toda España. Nadie sabe por qué, pero la gente de la hostelería la recomienda a los extranjeros junto con la sangría, un cóctel dulce de vino con hielo y trozos de fruta que pocos españoles conocían. Paella y sangría ligan horrorosamente, sin embargo se convierten en la very typical asociación alimentaria de los veranos españoles. 24
Además de estas costumbres culinarias de tradición dudosa, el proceso de emulación influiría en la adopción por parte de los españoles de otras costumbres turísticas, como la de ir a la playa. Benjamin R. Fraser ha encontrado reflejada en las novelas de Juan Goytisolo la confusión que la convivencia con esos nuevos hábitos provocaría en el ciudadano español. Según este autor, los personajes de Goytisolo delatan costumbres adquiridas como la vivencia del mar, acerca del cual uno de los protagonistas de la novela Señas de identidad habla en términos reveladores: “Nosotros ni sabemos siquiera qué color tiene. Para verlo hay que vivir como los turistas.”25
El símbolo-rey con el que la psique colectiva española se identifica en la actualidad, el sol, también le era relativamente ajeno antes del boom del turismo. Ese mismo sol contra el que nuestros antepasados labriegos tenían que luchar para sacar adelante los cultivos, es reivindicado hoy como necesidad casi fisiológica. Cuando un español es entrevistado en uno de los típicos programas televisivos dedicados a mostrar las vidas de ciudadanos emigrados ‒cuyo subtexto, paradójicamente, consiste en reafirmar el orgullo patrio del que se ha quedado‒, invariablemente responde que lo que más echa de menos de España es el sol. Pues bien, esa valoración positiva del sol en España es
gastronomía alemana. Vid. “Lehrveranstaltungen” en su página web personal: http://hasso-spode.de/lehre/
24
CARDONA, Gabriel y LOSADA, Juan Carlos. La invasión de las suecas.De la España de la boina a la España del biquini. Ariel, Barcelona, 2009 (pp.133-138).
25
FRASER, Benjamin R. “A Snapshot of Barcelona from Montjuïc: Juan Goytisolo’s Señas de identidad, Tourist Landscapes as Process, and the Photographic Mechanism of Thought”, en AFINOGUÉNOVA, Eugenia y MARTÍ-OLIVELLA, Jaume. Spain is (still) different. Tourism and discourse in Spanish identity. Lexington Books, Londres, 2008 (pp.151-184).
un producto netamente turístico. Así lo sugiere un testimonio como el de Ángel Palomino, apologeta del boom en España que trataremos más adelante, que al explicar el desarrollo de la Costa del Sol hablaba de “un turismo nuevo que encontró atractivo lo que antes fuera rechazado: el calor del verano”26.
Si en el ámbito alemán hemos visto que se ha detectado una cierta mediterraneización de la forma de vida nacional (vestir de sport, comer en la calle), en el caso de España la
turistización de lo cotidiano parece haber llegado más lejos: no solo se han incorporado comportamientos turísticos al día a día, sino que muchos de los rasgos que supuestamente conforman la idiosincrasia nacional provienen del turismo, y eran de hecho desconocidos ‒o valorados de forma diferente‒ hasta entonces.
El fenómeno del turismo está especialmente arraigado en la cultura española. Cabría preguntarse en cuántos países habrá surgido una palabra específica para designar la figura del turista, equivalente a la de guiri; o en cuántas ocasiones un eslogan publicitario habrá dado un salto tan definitivo al acervo popular como el que dio el
Spain is different o la expresión typical Spanish. Estas cuestiones pueden parecer frivolidades, pero se trata de indicadores que demuestran el calado que el turismo ha llegado a tener en la sociedad española.
La idea de la Touristifizierung des Alltags y de la universalización del yo-turista confirma el alcance de la repercusión que el turismo tiene en las formas de vida actuales. Esto viene a apoyar la tesis introducida por Dean MacCannell, acerca de la figura del turista como paradigma del hombre moderno. Una vez reconocida la importancia que el fenómeno del turismo tiene en la configuración de la sociedad, se comprenderá la necesidad de abordar el estudio del turismo desde una perspectiva global, que tenga en cuenta no solo los aspectos económicos, sino también factores socio-culturales, históricos y políticos.
El estudio del turismo como factor político de primera magnitud durante el siglo XX ha centrado la atención de algunos historiadores. Entre los autores que han tratado de calibrar la importancia del fenómeno turístico a escala mundial están Louis Turner y John Ash. En su obra La Horda dorada estos autores pusieron el turismo directamente en paralelo con acontecimientos que marcaron puntos de inflexión en la historia, como las invasiones bárbaras o la revolución industrial:
El turismo no es un fenómeno trivial. Es el resultado de la cuarta gran oleada de la tecnología, habida cuenta de que todas ellas han transformado la geografía social del mundo desde el siglo XIX. Primero fue el ferrocarril, que abrió continentes enteros al transporte de alimentos y materiales; gracias al ferrocarril fueron posibles las grandes ciudades del siglo XIX. Llegaron después
los barcos de vapor, que hicieron las veces de tendones al permitir que los imperios creciesen orgánicamente y se extendiesen por todo el planeta, que tomasen cuanto desearan de sus nuevas colonias. El automóvil inició la descentralización de las naciones al proporcionar savia nueva a las ciudades mediante el desarrollo de amplios suburbios. Por último, el avión, al existir íntimamente vinculado a una creciente opulencia, ha dado lugar al nacimiento de toda una nueva tribu: la de los turistas en masa, es decir, los bárbaros de nuestra Edad del Ocio. La Horda Dorada. 27
Louis Turner y John Ash consideran que “Es absolutamente legítimo comparar a los turistas con las tribus bárbaras”, aunque existe “una diferencia crucial”. Mientras que el imperio tártaro de Gengis Khan “era un pueblo nómada y carente de moneda, que amenazó las civilizaciones sedentarias y urbanas de toda Europa”, en la actualidad “Los turistas proceden de los centros industrializados”. Esos bárbaros-turistas, que ellos denominan “Nómadas de la Opulencia”, “se despliegan por el mundo entero, anegando sociedades en apariencia menos dinámicas, incluidas las escasas civilizaciones pre-industriales que quedan en pie hoy en día”. Con sus desplazamientos expansionistas, acaban por crear lo que Turner y Ash llaman “la Periferia del Placer”: un “nuevo territorio, tanto social como geográfico, sumamente dependiente”, que constituye “un auténtico cinturón turístico que rodea las grandes zonas industrializadas del mundo” y que suele situarse “a dos o a lo sumo a cuatro horas en avión de los grandes centros urbanos, unas veces al este y otras al oeste, pero por lo general al sur, hacia el ecuador y el sol.”28
Si Louis Turner y John Ash analizaban el turismo como movimiento geo-político comparable al imperialismo, el historiador Sasha D. Pack lo plantea como “una pieza de las relaciones internacionales”, con una clara función diplomática29. Según él el turismo constituye, también, un factor clave para la recuperación de Europa después de la II Guerra Mundial, pues funcionó como una vía de redistribución de la riqueza hacia el sur tras las contienda30. A Sasha D. Pack le interesa especialmente
27
TURNER, Louis y ASH, John. La Horda dorada. El turismo internacional y la periferia del placer. Endymion, Madrid, 1991 (ed. original 1975), (p.9).
28
Ibíd., p. 10.
29
La función diplomática del turismo, que Sasha D. Pack retrotrae al siglo XVIII, se reavivó con fuerza tras la II Guerra Mundial, cuando “diversos políticos, intelectuales e intereses industriales introdujeron el concepto del turismo de masas como un instrumento para la paz y un impulsor del federalismo europeo.” Vid. PACK, Sasha David. Tourism and Dictatorship. Europe’s Peaceful Invasion of Franco’s Spain. Palgrave Macmillan, Nueva York, 2006 (p.5). [Traducción propia: “various politicians, intellectuals, and industry interests reflexively presented mass tourism as an instrument of peace and a propellant of European federalism.”]
30 “El turismo se expandió hacia el sur, saturando rápidamente los centros turísticos de pre-guerra en el
Mediterráneo francés e italiano, y moviéndose a continuación hacia España, Grecia, Yugoslavia y otros lugares (…). El turismo fue el conducto más importante para la redistribución de la riqueza europea hacia el sur durante la posguerra.” Vid. ibíd., p. 8. [Traducción propia: “Tourism expanded southward, quickly saturating the prewar Mediterranean resorts of France and Italy, then moving on to Spain,
contextualizar el boom del turismo de la España franquista en el marco de esa Europa de la posguerra que estaba construyendo su nueva sociedad del ocio, para comprender mejor lo que él ha llamado “la invasión pacífica de la España de Franco por Europa” (Europe’s peaceful invasion of Franco’s Spain):
La España de Franco fue esencial para la construcción de la civilización del ocio en la Europa de postguerra, sin la cual el curso de la historia europea contemporánea se habría desarrollado de una forma muy diferente. El turismo, por muy vulgar y hedonista que sea, fue un aspecto de la política de postguerra prácticamente en toda Europa. 31
En cuanto al estudio del turismo en España, aunque, como se ha visto, es un fenómeno que ha impregnado incluso la configuración de la identidad cultural nacional, se suelen priorizar los aspectos económicos del mismo sobre los sociales o los políticos.
En los textos tradicionales de historia contemporánea de España el turismo se ha tratado principalmente como un factor económico que fue fundamental para el desarrollismo32. Sin embargo, varios autores han hecho hincapié en que habría que revisar el papel que el turismo jugó para el régimen de Franco, demostrando que éste no se limitó al de factor económico. Hervé Poutet, por ejemplo, se resiste a creer que “la circulación de divisas y mercancías pueda explicarlo todo”, y destaca la función propagandística del turismo, del cual el franquismo se habría servido como símbolo de la “viabilidad” del régimen de cara a la opinión interna33.
La politóloga María Velasco afirma que aunque “el argumento decisivo” a favor del turismo “es su peso económico (…), el razonamiento político que va ganando espacio
Greece, Yugoslavia, and elsewhere (…). Tourism was the single most important conduit for the southward redistribution of Europe’s wealth in the postwar era.”]
31
Ibíd., p. 9. [Traducción propia: “Franco’s Spain was integral to the construction of postwar Europe’s leisure civilization, without which the course of contemporary European history would have developed quite differently. Tourism, vulgar and hedonistic though it may have been, was an aspect of postwar politics virtually everywhere in Europe.”]
32
Vid. por ejemplo TUSELL, Javier. “El desarrollo económico en los años sesenta y setenta”, en Historia de España en el siglo XX. 3. La dictadura de Franco. Taurus, Madrid, 2008 (pp.439-456); o PAYNE, Stanley. “El desarrollo”, en El régimen de Franco. 1936-1975. Alianza Editorial, Madrid, 1987 (pp.477-511).
33 “(…) nos resignamos a creer que la circulación de moneda y mercancías pueda explicarlo todo. Querer
reducir la amplitud del fenómeno turístico al de mero desarrollo económico para España no es satisfactorio. Nosotros vemos en él, sobre todo, un instrumento de propaganda del que el franquismo se sirvió desde el principio, poniendo todos los medios para desarollar y a continuación mantener una conciencia turística, pues la evolución del flujo de extranjeros es un verdadero asunto nacional, un símbolo del éxito y de la viabilidad del régimen instaurado en 1939.” Vid. POUTET, Hervé. Images touristiques de l'Espagne: de la propagande politique à la promotion touristique. L'Harmattan, Paris, 1995 (p.12). [Traducción propia: (…) nous ne résignons pas à croire que la circulation de la monnaie et de la marchandise puisse expliquer tout. Donc, vouloir réduire l’ampleur du phénomène touristique au simple développement économique de l’Espagne n’est pas plus satisfaisant. Nous y voyons aussi, et surtout, un instrument de propagande dont le franquisme s’est servi dès le debut, mettant tout en oeuvre pour développer, et entretenir ensuite, une conscience touristique, car le drainage des flux d’etrangers est une véritable affaire nationale, un symbole de la réussite et de la viabilité du régime qui s’est instauré en 1939.”]
es el del beneficio que supone para el Régimen la impresión positiva que los turistas se llevan de su estancia en España, con los consiguientes rendimientos políticos positivos.”34 Incide, por tanto, en la función política o diplomática el turismo de la que hablaba Sasha D. Pack.
Por su parte, la historiadora del turismo español Ana Moreno Garrido insiste en que “El turismo debe ser considerado no sólo como un asunto comercial, clave en el desarrollo económico de los años cincuenta, sino también como una pieza importante de las relaciones internacionales y diplomáticas en el proceso de reconstrucción europea.”35 Esta investigadora profundiza en la revisión de la hasta cierto punto hegemónica visión del boom turismo como factor económico por medio del cual el régimen buscó la salida de la autarquía. Tras explicar que el turismo moderno nació en España a comienzos del siglo XX con una función de carácter primordialmente económico ‒tal y como demuestra el que se encuadrara en el ministerio de Fomento desde 1905‒, Moreno Garrido observa que “Esta orientación inicial, sin embargo, será alterada en otras etapas históricas (a partir de la Guerra Civil) en las que el turismo pasó a ser una cuestión propagandística y política adscrita a otros ministerios y, en consecuencia, con un contenido de relevancia y justificación políticas.”36
Hoy los autores están por lo general de acuerdo en que las autoridades franquistas en realidad no supieron ver la magnitud que el turismo tendría en el nuevo orden económico hasta bien entrado el boom. Se relativiza, por ejemplo, la importancia de la creación del Ministerio de Información y Turismo en 1951 –un acontecimiento que generalmente ha sido leído como demostración del progresivo avance de las políticas turísticas franquistas37, y que recientemente se ha revisado como un “espejismo”38.
34
Vid. VELASCO GONZÁLEZ, María. La política turística. Gobierno y Administración Turística en España (1952-2004). Tirant lo Blanch, Valencia, 2004 (p.117).
35
MORENO GARRIDO, Ana. Historia del turismo en España en el siglo XX. Síntesis, Madrid, 2007 (p.189).
36 Ibíd., p.22. 37
Vid. por ejemplo VELASCO GONZÁLEZ, María. La política turística. Gobierno y Administración Turística en España (1952-2004). Óp. cit., pp.107-137; FIGUEROLA PALOMO, Manuel. “La transformación del turismo en un fenómeno de masas. La planificación indicativa (1950-1974)”, en PELLEJERO MARTÍNEZ, Carmelo (Dir.). Historia de la economía del turismo en España. Civitas Ediciones, Madrid, 1999 (p.77); o FERNÁNDEZ FÚSTER, Luis. Historia general del turismo de masas. Alianza Editorial, Madrid, 1991 (p.625).
38 En opinión de Ana Moreno Garrido la creación del Ministerio de Información y Turismo no fue más
que “un espejismo”, pues “El turismo mantuvo su mismo rango administrativo, dirección general, y simplemente fue trasladado a otro ministerio. Es más, durante los años cincuenta asistimos a una sorprendente atonía en su gestión que, a la larga, se convirtió en retroceso. Sin la presencia de Bolín, y todavía a una década de la llegada de Fraga al ministerio, la figura de Gabriel Arias Salgado prácticamente desaparece entre dos hombres que, aun con todo lo polémico de su gestión, sin duda tuvieron una preocupación real por el sector. Para algunos investigadores, es muy probable que el añadido de turismo se hiciese simplemente para suavizar una denominación ministerial que podría sonar demasiado a censura y control social.” Vid. MORENO GARRIDO, Ana. Óp. cit., pp.136 y 195. Otros autores que piensan del mismo modo son Rafael Esteve y Rafael Fuentes, quienes diferencian entre “la elevación «nominal» del rango administrativo del turismo” con la creación del Ministerio de Información y Turismo en 1951, y “la elevación «real»” del mismo con la creación de la Subsecretaría de Turismo dentro de dicho Ministerio, en 1962 (vid. ESTEVE SECALL, Rafael y FUENTES GARCÍA, Rafael. Economía, historia e instituciones del turismo en España. Ediciones Pirámide, Madrid, 2000 (pp.55 y 108); o el