Trabajo Fin de Grado
Magisterio en Educación Infantil
Las canciones motrices y el esquema corporal
en el segundo curso de Educación Infantil.
Action songs and the body image
in the second year of Preschool Education.
Autora:
Marta Medrano Artal
Director:
Darío Sierra Marta
FACULTAD DE EDUCACIÓN 2019
3
Resumen
Este Trabajo de Fin de Grado tiene como objetivo mostrar la relación de la música y el movimiento, y su importancia en el desarrollo global de los niños. Llevando la música y el movimiento a Educación Infantil, se propone la canción motriz, ya que es una opción motivadora para que los alumnos desarrollen sus capacidades y alcancen conocimientos, no solo musicales y motrices, sino relacionados con cualquier área de aprendizaje. Por ello, en este trabajo se propone el uso de las canciones motrices como herramienta o recurso didáctico en el aula, concretamente para el aprendizaje del esquema corporal.
Palabras clave: Música, movimiento, canciones motrices, esquema corporal, Educación Infantil.
Abstract
This final degree project has as an objective to show the relationship of music and movement and its importance in the global development of children. Bringing music and movement to Preschool Education, the action song is proposed, since it is a motivating option for the students to develop their abilities and achieve knowledge, not only musical and driving, but related to any subject area. For this reason, in this project is proposed the use of motor songs as a tool or as an educational resource in the classroom, specifically for the learning of the body image.
4
Índice de tablas
Tabla 1 54
Índice de figuras
5
Índice
Introducción y justificación 7
Objetivos y metodología 9
Fundamentación Teórica 11
La música en Educación Infantil 13
El papel de la música en la legislación de Educación Infantil 13 Desarrollo de la música en Educación Infantil 15 Importancia de la música en la etapa de Educación Infantil 18
La expresión corporal en Educación Infantil 21
La expresión corporal en el actual currículo de Educación Infantil 21 Importancia de la expresión corporal en Educación Infantil 23
Relación de la música y el movimiento 25
Las canciones infantiles como recurso didáctico 27
Las canciones motrices infantiles 29
Metodologías de enseñanza de las canciones motrices 32
Propuesta Didáctica 35
Introducción 37
Objetivo 37
Contextualización 38
Contexto del centro 38
Contexto del alumnado 39
Metodología 43 Temporalización 44 Sesiones 45 Asamblea inicial 45 Primera sesión 45 Segunda sesión 46 Tercera sesión 48 Cuarta sesión 49
6
Quinta sesión 50
Asamblea final 52
Evaluación 53
Tabla 1 54
Conclusiones y valoración personal 55
Referencias 57 Anexos 61 Anexo 1 63 Anexo 2 64 Anexo 3 66 Anexo 4 68 Anexo 5 69 Anexo 6 71 Anexo 7 72 Anexo 8 73 Anexo 9 74
7
Introducción y justificación
El trabajo desglosa, en su primera parte, los conceptos que se combinan en la propuesta didáctica, presentada en la segunda parte. Se definen el objetivo principal y los objetivos específicos que derivan del mismo, así como la metodología que va a guiar el trabajo, conectando la parte teórica con la práctica.
En la fundamentación teórica se analizan diferentes cuestiones, relacionadas con la música y la expresión corporal en la etapa de Educación Infantil, centrando la atención en las canciones motrices, como resultado de la unión de ambos elementos.
Se plantea una propuesta didáctica para un aula de 2º curso de Educación Infantil. Aparece contextualizada y secuenciada en cinco sesiones, cuyo objetivo es que los alumnos comiencen a desarrollar su noción de esquema corporal, a través de canciones motrices. Estas canciones comienzan de lo principal y más cercano a ellos, como son las manos y sus dedos, a las partes del cuerpo más básicas para así ir sumando complejidad hasta identificar las partes del cuerpo en sí mismos y en sus compañeros. Por lo tanto, mediante estas actividades y las canciones mencionadas, la idea es que los alumnos vayan desarrollando sus habilidades motrices y su noción corporal y espacial, con ayuda de la música.
Finalmente, se incluyen las valoraciones y conclusiones personales tras la realización del trabajo, así como la bibliografía y los anexos que completan la propuesta didáctica. En ellos, encontramos las letras de las canciones utilizadas en las distintas sesiones.
Se ha escogido el tema una vez realizados los tres periodos de prácticas escolares. Allí, pudimos comprobar que, a la hora de trabajar cualquier aspecto, ya sea de manera inicial o para reforzar algún aprendizaje, siempre estaba presente la música.
De hecho, en el colegio se realizaban audiciones de todo tipo de música. Pero no se planteaban unos objetivos ni una intencionalidad educativa o didáctica explícitos para la citada actividad. A partir de ahí, creí conveniente tratar su importancia real, como herramienta de aprendizaje, cuando la audición se vuelve activa y se le asocia una finalidad clara. Pude comprobar, por otro lado, que, cuando había música de por medio, los conocimientos se asimilaban de una manera más eficaz y los niños se sentían más motivados ante cualquier aprendizaje. De ahí surgió la necesidad de analizar la relación que tiene la música y el movimiento en el desarrollo de los niños de infantil, y la importancia de las canciones motrices como herramienta didáctica.
9
Objetivos y metodología
El objetivo principal del trabajo es verificar las posibilidades que tienen las canciones motrices como herramienta o recurso didáctico en segundo curso de Educación Infantil, para favorecer la adquisición del esquema corporal.
De este objetivo principal se desglosan otros objetivos específicos:
1. Descubrir las múltiples posibilidades que nos ofrece la música y la expresión corporal en la realización de actividades en un aula de Educación Infantil.
2. Conocer los beneficios que la música puede aportar al desarrollo motriz.
3. Utilizar el repertorio de canciones infantiles para lograr un desarrollo musical y motriz.
4. Fomentar la expresión y la representación de los alumnos a través de la música y el movimiento.
5. Desarrollar otras habilidades plasmadas en el curriculo de infantil a través de las canciones motrices.
En cuanto a la metodología utilizada en este trabajo, ha sido principalmente analítica, desglosando los elementos didácticos en combinación; deductiva, ya que se ha procurado partir siempre de lo general a lo particular; dialéctica, poniendo énfasis sobre las relaciones entre los citados elementos didácticos; y descriptiva, ya que se ha llevado a la práctica y se detalla en el trabajo, la propuesta didáctica elaborada.
Por otro lado, en la elección de las canciones motrices de la propuesta didáctica, se ha dispuesto el trabajo progresivo de las partes del cuerpo, comenzando por las más básicas para pasar a otras más complejas. Asimismo, se introducen elementos musicales básicos, comenzando por algo esencial como el pulso, y siguiendo con elementos más complicados como el ritmo, la altura o la intensidad.
11
Fundamentación Teórica
13
La música en Educación Infantil
El papel de la música en la legislación de Educación Infantil
En una revisión de la normativa que ha estructurado la Educación Infantil en España a lo largo de la historia reciente, partimos de la Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa, llamada Ley Villar Palasí (LGE, 1970) Esta ley establece un servicio público y gratuito, que se iniciaba con el jardín de infancia, entre los 2 y los 3 años, y la escuela de párvulos, para los niños de 4 y 5 años. Muestra la necesidad de que los niños jueguen, realicen actividades lingüísticas, se expresen rítmica y plásticamente, observen la naturaleza, etc. En 1987 se avanza en los objetivos de esta etapa relacionados con el ámbito de expresión, con el Proyecto de Reforma de la Enseñanza.
La Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE, 1990) recoge la expresión musical como contenido y herramienta para disfrutar y desarrollar la expresión de los niños, dentro del segundo ciclo de Educación Infantil, el de 3-6 años. En esta ley encontramos tres áreas o ámbitos de experiencia:
a) Identidad y autonomía personal b) Medio físico y social
c) Comunicación y Representación
Dentro de esta última área, encontramos los contenidos relacionados con la expresión musical, así como el lenguaje oral, aproximación al lenguaje escrito, expresión plástica, expresión corporal y relaciones, medida y representación en el espacio.
La Ley Orgánica de Calidad Educativa (LOCE, 2002) no llegó a aplicarse a todo el país, por lo que no aportó muchos elementos significativos al sistema educativo. La Ley Orgánica de Educación (LOE, 2006), conserva los dos ciclos con carácter voluntario, siendo el segundo de obligada oferta como gratuito en todos los centros escolares. Modificada por la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE, 2013), pero no en la regulación de la etapa de Educación Infantil, por lo que se rige por la LOE.
Una importante norma de desarrollo es el Real Decreto 1630/2006, de 29 de diciembre, que establece las enseñanzas mínimas del ciclo de Educación Infantil "con la finalidad alcanzar el desarrollo integral y armónico de la persona, en lo físico, motórico, emocional, afectivo, social y cognitivo."
14
Conformado por tres áreas diferenciadas, cada una con sus objetivos, contenidos y criterios de evaluación, teniendo siempre presente el principio de globalización, ya que supone que el aprendizaje es el producto del establecimiento de múltiples conexiones, de relaciones entre lo nuevo y lo aprendido. Todo ello se estructura en dos ciclos, 0-3 y 3-6, ajustando los elementos principales del currículo a las características específicas de cada uno de ellos (Bernal y Calvo, 2000).
Estas áreas son:
a) Conocimiento de sí mismo y autonomía personal. b) Conocimiento del entorno.
c) Lenguajes: comunicación y representación. Dentro de esta última, aparece el lenguaje verbal, el lenguaje artístico (con el lenguaje plástico y el lenguaje musical), el lenguaje corporal, el lenguaje audiovisual y de las tecnologías de la información y la comunicación.
Concretamente, con relación al desarrollo musical, se destaca la importancia de trabajar la percepción, las posibilidades sonoras del cuerpo, el canto, la utilización de objetos cotidianos sonoros e instrumentos, el movimiento corporal, y la creación que surgen de la escucha atenta, la exploración, la manipulación y el juego con los sonidos y la música. También se remarca la importancia del reconocimiento de sonidos del entorno natural y social, así como la discriminación de algunas características como: agudo-grave, largo-corto, etc. Además, se expone la necesidad de ofrecer situaciones para la “experimentación creativa de recursos básicos de la expresión corporal como gestos, movimientos, sonidos, etc. a través de los diferentes lenguajes, entre ellos el musical" (Ministerio de Educación y Ciencia, 2007).
También encontramos dentro del bloque de lenguaje artístico y el bloque de lenguaje corporal, la necesidad de realizar actividades donde se requiera de su participación y audición activa, disfrute e interpretación de canciones, juegos musicales, y danzas; así como el descubrimiento del propio cuerpo como recurso para expresarse y comunicarse.
Todos los lenguajes que forman la tercera área mencionada, y concretamente el lenguaje musical, que es el que nos concierne “contribuyen, de manera complementaria, al desarrollo integral de niños y niñas y se desarrollan de manera integrada con los contenidos de las dos primeras áreas” (Ministerio de Educación y Ciencia, 2007)
En definitiva, el lenguaje artístico, y en concreto el lenguaje musical es fundamental para el desarrollo integral de los niños, y podemos ver que, aunque solo se hace referencia
15 explícita en una de las áreas, esta se relaciona con las demás, por lo que podemos trabajarlo también a través de ellas.
Por lo tanto, tras la revisión de las distintas legislaciones en relación a la educación musical en la etapa de Infantil, puedo concluir que, aunque ha ido tomando protagonismo, a día de hoy no se le da la importancia que merece, en gran parte por la falta de formación musical de los docentes, que no son conscientes de todos sus beneficios.
Desarrollo de la música en Educación Infantil
A través de la lectura de Pascual (2006) y Bernal y Calvo (2000) podemos afirmar que el bebé ya en el vientre materno tiene desarrollado el sentido de la audición mucho más que el resto de los sentidos. El bebé oye, y reacciona a estos sonidos a través de su cuerpo, es decir, va modificando su postura en función de esos sonidos o ritmos.
En este punto, puedo destacar que el bebé prefiere los sonidos algo complejos, bajos, confortables como la voz humana, a los tonos o sonidos puros; sobre todo encontramos que la voz por excelencia que más les gusta es la de la madre. En general sienten predilección por los sonidos suaves, relajantes.
Los niños nacen con una gran sensibilidad musical, siendo capaces hasta de diferenciar melodías distintas. También localizan los sonidos, primero los de adelante y los de atrás, y después los de izquierda y derecha. Conforme la cabeza va creciendo y los oídos están más separados, la diferencia de alcance por parte del sonido de uno y otro oído aumenta, lo que facilita esa localización del sonido.
A medida que va creciendo, el niño va adquiriendo gusto por repetir o reproducir ciertos sonidos o sílabas. Es la etapa del balbuceo, que se da entre los cuatro a los seis meses. En esta etapa, pudiendo alargarla incluso hasta los ocho meses, también reacciona de manera positiva ante sonidos no conocidos, además de ser capaz de reconocer canciones conocidas.
Una vez superada esta etapa, a partir de los ocho meses encontramos realmente las primeras reacciones intencionadas ante sonidos. Ahora ya expresa sus emociones ante la música, así como movimientos de causa-efecto como tirar un objeto para escuchar el sonido resultante.
16
Como menciona Pascual (2010), alrededor del año y medio de vida, los niños comienzan a tararear de manera desentonada las canciones conocidas, de manera que puedes reconocer fácilmente a qué canción se está refiriendo.
Alrededor de esta edad, comienzan la repetición de palabras que escucha en otras personas. Además, podemos observar que sienten gran gusto e interés por todo lo relacionado con la música y sus instrumentos, y empiezan a mostrar movimientos que responden a los ritmos, por ello suelen fijarse en canciones que inviten mucho a bailar, a jugar y a expresarse corporalmente.
A partir de los dos años, los niños realizan una gran cantidad de progresos en el desarrollo musical. Por ello, con la ayuda de la lectura de autores como Alsina (1999), Bernal (2000), Bernal y Calvo (2000), Pascual (2006), Akoschky, Alsina, Díaz y Giráldez (2008) he elaborado una lista de logros y capacidades de los niños en relación con el desarrollo musical.
- Los niños de dos años:
Son capaces de distinguir elementos como rápido-lento, es decir, se van formando el sentido del "tempo".
Tienen un gran sentido rítmico.
Reconocen y distinguen los sonidos graves y los sonidos agudos. Comienza su capacidad de imitación.
Captan auditivamente los diferentes sonidos o timbres de los instrumentos musicales.
Reaccionan ante los sonidos a través del cuerpo.
Emiten un canto silábico espontáneo, incluso reproducen algunos trozos breves de la canción.
- Los niños de tres a cuatro años:
Pueden cantar canciones conocidas completas, aunque estén desafinadas. Muestran gran interés por los instrumentos de percusión.
Reproducen estructuras rítmicas de tres o cuatro elementos.
Descubren las posibilidades de ritmo musical de las palabras utilizándolo en sus juegos.
17 Agrupan sonidos de manera intuitiva.
Mejoran su entonación y su interpretación. Discriminan e identifican diferentes "tempi".
Siguen el ritmo de una canción a través del movimiento de su cuerpo. Comienzan a dramatizar y gesticular las canciones.
Tienen canciones preferidas, relacionadas con sus vivencias personales. Distinguen la música del ruido.
- Los niños de cuatro a cinco años:
Tienen canciones de hasta 10 sonidos. Tienen un mayor control vocal y motriz. Son capaces de crear canciones muy simples. Pueden seguir el ritmo y el pulso con las manos.
Cantan sin necesidad de seguir el ritmo de instrumentos musicales. Entonan las canciones de manera bastante afinada.
Encuentran gusto en el canto de canciones.
Diferencian rápido-lento y agudo-grave, pero suelen confundir fuerte-débil con rápido-lento.
Disfrutan de la música, y sobre todo de aquellas canciones que suponen movimiento corporal en relación con los demás.
Su memoria auditiva va mejorando considerablemente. Aumenta su repertorio de canciones conocidas.
- Los niños de cinco a seis años:
Pueden comenzar una canción por el tono que se indique. Siguen la pulsación y el ritmo con el cuerpo.
Sincronizan movimientos de manos y pies según el ritmo. Clasifican los sonidos y formas según sus cualidades. Son capaces de realizar dictados musicales sencillos. Clasifican y ordenan algunos sonidos.
Pueden reproducir de manera precisa algunos tonos simples.
18
Como conclusión, Bernal y Calvo (2000) señalan que en todo ser humano existe una musicalidad, capacidad de percibir, sentir y expresar la música, en mayor o menor grado y es un derecho y no un privilegio desarrollarla y potenciarla. Por esto me parece fundamental explicar la importancia que tiene la música en esta etapa de la vida en la que se encuentran en pleno desarrollo y la necesidad de potenciarla.
Importancia de la música en la etapa de Educación Infantil
Las edades de 0 a 6 años que corresponden a la Educación Infantil, suponen una etapa fundamental en el desarrollo integral de la persona, tanto en el ámbito físico, como el afectivo, intelectual y social.
Como se ha mencionado anteriormente, el sentido del oído es el primero en desarrollarse en el vientre materno, toda la vida del niño, desde antes de nacer, está rodeada de estímulos sonoros y presenta reacciones a los mismos.
Akoschky, Alsina, Díaz y Giráldez (2008) consideran fundamental presentar diversos estímulos musicales a los más pequeños y enseñarles la música del mismo modo en que les enseñamos a hablar, es decir, de una manera natural, proporcionándoles oportunidades para observar, escuchar, experimentar, copiar modelos y comunicarse.
Según Campbell (2000) estos estímulos sonoros presentes desde antes del nacimiento benefician la coordinación, el equilibrio, la percepción corporal, la fuerza, la agilidad física, la previsión y la planificación, además de las capacidades lingüísticas.
Como señalan Calvo y Bernal (1996), la música no solo va a ser importante en esta etapa temprana y de desarrollo integral, sino que se va a hacer notar a lo largo de toda la vida, ya que enriquece, reconforta y alegra, a la vez que desarrolla importantes facultades humanas como la voluntad, la sensibilidad, la imaginación creadora y la inteligencia.
En la obra de Akoschky, Alsina, Díaz y Giráldez (2008) podemos ver varios estudios que muestran las aportaciones de la educación musical temprana al desarrollo integral de los niños, sobre todo al desarrollo de la inteligencia y de todo tipo de habilidades como la autodisciplina, la paciencia, la sensibilidad, la coordinación, el trabajo en equipo o la capacidad para memorizar y concentrarse.
Todos los autores coinciden en la importancia que tiene la música en el desarrollo integral de las personas, sobre todo en esta etapa de Educación Infantil, como Sarget
19 (2003), que señala lo beneficiosa que es para la memoria, la atención, la concentración, la expresión, la imaginación y la creatividad. El movimiento corporal contribuye a un buen equilibrio y desarrollo muscular, además de ser un gran medio de relación con las personas, ya sean sus iguales o adultos.
Por otro lado, Hallam (2010) y Pascual (2006) presentan, en sus estudios, cómo contribuye la música al desarrollo integral de los niños, concretando una serie de áreas o campos en los que los beneficios son especialmente evidentes.
Con respecto al área del lenguaje, en su obra se afirma que hay una gran relación de éste con la música, ya que su información se procesa de manera similar. Dada esta estrecha relación, encontramos en el estudio que las personas que llevan a cabo actividades musicales, mejoran el lenguaje y la lectura, puesto que mejora la discriminación de sonidos y de esta forma se mejora la conciencia fonológica. Por lo tanto, encontramos que la música aporta aspectos positivos a la percepción y el lenguaje.
También podemos ver en estas investigaciones que la música aporta muchos beneficios al desarrollo físico, debido a que, como veremos en este documento, la música y la expresión corporal van íntimamente relacionadas, sobre todo en la etapa en la que nos estamos centrando. Como ya he mencionado, favorece el desarrollo muscular, la coordinación, el equilibrio, la motricidad fina con el manejo de los instrumentos musicales, la motricidad gruesa a través de los gestos y bailes, etc.
Como se puede ver en la investigación de Hallam (2010), llevar a cabo actividades y dinámicas musicales mejora la autoestima de manera considerable, la motivación, la autoeficacia, la confianza, el desarrollo cognitivo, la concentración, la relajación, las habilidades sociales y la sensibilidad emocional; por lo que el ámbito personal y social también se ve ampliamente beneficiado por las experiencias musicales.
Por último, el área cognitiva también se ve mejorada gracias a la música, ya que los niños tienen que utilizar muchas estrategias cognitivas a la hora de enfrentarse a las dinámicas o actividades musicales. Usan la simbolización, la improvisación, la imitación, la imaginación, la concentración, la atención, la creatividad, etc. Todo esto son habilidades muy importantes para trabajar desde la infancia ya que les van a servir y favorecer a lo largo de toda la vida.
Es por todo esto que la música tiene tanta importancia en el desarrollo integral de los alumnos de Educación Infantil, ya que como señala Pascual (2006) desarrolla las principales facultades humanas, como la sensibilidad, la motricidad, la capacidad
20
lingüística, las habilidades sociales, la voluntad, la inteligencia y la imaginación creadora, y además aumenta el nivel académico de los alumnos.
Tras ver la gran importancia que tiene la música en cualquier aspecto del desarrollo, como conclusión Pascual (2006) plasma la importancia de la integración y la relación de la educación musical con todas las áreas del currículo, así como en general con todos los ámbitos de desarrollo de los niños en esta etapa.
Por todo lo que hemos visto en este apartado, puedo resumir la utilidad de la música para trabajar cualquier aspecto y cualquier aprendizaje diario de los niños, ya que te permite actuar de manera interdisciplinar y además aporta gran cantidad de beneficios a nivel intelectual, físico, social, personal y emocional.
Aunque hay gran cantidad de estudios e investigaciones que confirman lo expuesto anteriormente, aún hay una gran mayoría de personas que no conocen toda esta aportación que supone la música a la vida, y eso demuestra que no se le da la importancia que debería.
21
La expresión corporal en Educación Infantil
La expresión corporal en el actual currículo de Educación Infantil
En primer lugar, en relación con el concepto de la Expresión Corporal, podemos encontrar una gran cantidad de definiciones distintas de muchos autores. A través del análisis de definiciones de autores como Bolaños (2006), Ruano y Sánchez (2009) o Morales (2010) puedo concluir que la Expresión Corporal es todo movimiento de nuestro cuerpo cuya finalidad es la comunicación y representación de nuestros sentimientos, emociones, sensaciones, ideas y pensamientos.
Teniendo en cuenta esa definición, de acuerdo a la Ley Orgánica de Educación (LOE, 2006), de la que hemos hablado en apartados anteriores, podemos ver que la etapa de Educación Infantil tiene como objetivo o finalidad principal "contribuir al desarrollo físico, afectivo, social e intelectual de los niños, en colaboración con las familias".
Al buscar referencias explícitas del tema a tratar, la expresión corporal, encontramos que en el Real Decreto 1630/2006 de 29 de diciembre (Ministerio de Educación y Ciencia, 2007) en el que establecen las enseñanzas mínimas del ciclo de Educación Infantil, se plasma la importancia de "atender al desarrollo afectivo, al movimiento y los hábitos de control corporal, a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, a las pautas elementales de convivencia y relación social, así como al descubrimiento de las características físicas y sociales del medio".
Como podemos ver en los objetivos de esta etapa, se da mucha importancia al conocimiento del propio cuerpo y el de los demás, a saber, cuáles son sus posibilidades y limitaciones, a la construcción de una imagen positiva de sí mismo, a la exploración del entorno y a la iniciación en habilidades de movimiento, gesto y ritmo.
De esta manera en dicho Decreto encontramos tres áreas diferenciadas ya mencionadas. La expresión corporal forma parte del área de Lenguajes: comunicación y
representación al igual que la música, aunque también es fundamental en las otras dos
áreas, ya que todas están interrelacionadas.
En esta área que acabamos de mencionar, se habla de las formas de comunicarse y de representar ideas, por lo tanto, es aquí donde encontramos la expresión corporal ya que su intención es comunicativa y representativa.
Revisando los objetivos y contenidos de dicha área, encontramos algunos que mencionan la expresión de sentimientos, ideas y emociones a través del lenguaje oral y
22
otros lenguajes, en el que se incluiría el lenguaje corporal y el lenguaje artístico, donde se incluye el musical.
También destaca la importancia de confiar en sus posibilidades de expresión corporal y artística, así como la identificación y el descubrimiento del cuerpo y de algunos instrumentos musicales.
Se hace referencia concreta dentro del bloque de lenguaje corporal a la expresión y comunicación a través de gestos y movimientos, a la utilización y dominio del cuerpo en diferentes actividades, a la importancia de juegos de expresión corporal, la representación de canciones y bailes, y la expresión de sentimientos a través del cuerpo.
En cuanto al área de Conocimiento de sí mismo y autonomía personal, no se hace referencia tan explícita como en el anterior, pero también tiene gran importancia ya que tanto sus objetivos como sus contenidos hablan de la mejora del dominio y el control de los movimientos corporales, del conocimiento y representación del propio cuerpo y de la coordinación y precisión de los gestos y movimientos.
Además, plasma la importancia de saber reconocer, expresar y comunicar los sentimientos y las emociones a los demás, así como conocer sus propias posibilidades y limitaciones perceptivas y motrices.
En esta área es importante la realización de actividades que requieran coordinación, equilibrio, control y orientación de forma más o menos precisa, así como la participación en juegos y actividades, sobre todo de grupo.
Aunque en la última área, Conocimiento del entorno, no encontramos muchas referencias de la expresión corporal, se habla de explorar de forma activa el entorno, es decir, a través del movimiento. Esto es importante porque es la manera que tienen los niños de conocer y de explorar, moviéndose por el espacio.
Además, en este apartado habla de la relación con los demás, y de la exploración de objetos y materiales, por lo que también entra en juego la regulación de la conducta en todo tipo de actividades y situaciones no solo de manera individual, sino, sobre todo, grupal.
23
Importancia de la expresión corporal en Educación Infantil
A través de la lectura de autores como Bolaños (2006), Ruano y Sánchez (2009), Cañete (2009), Morales (2010) o Martín (2010), podemos resaltar la importancia que tiene la expresión corporal en el desarrollo integral del niño en la etapa de Educación Infantil.
En primer lugar, estos autores coinciden en que los seres humanos nos comunicamos de diferentes formas desde el momento del nacimiento. El cuerpo y su movimiento son una de las formas más importantes de comunicación desde que el bebé llega al mundo, incluso antes, en el vientre materno.
Estos autores coinciden en que usar de manera eficaz nuestro cuerpo como medio de comunicación, tiene numerosos beneficios en el desarrollo del niño, como por ejemplo favorecer la imaginación, la memoria, la creatividad, la atención, la concentración, la espontaneidad, la expresión de las propias emociones, la empatía social, entre muchos otros beneficios.
El cuerpo, el movimiento y la expresión les ayudan a desarrollarse y a conocer sus posibilidades y limitaciones. A través de actividades corporales, el niño se siente más atraído por otras formas de expresión, como la música. De esta forma también aprenden mucha gestualidad como otra alternativa de comunicación, de expresar sus emociones y de entender el mundo, a través del movimiento.
Estas dinámicas de expresión corporal no se limitan solo a la etapa en la que nos encontramos, sino que nos acompañan toda la vida y favorece en los más pequeños la adquisición de las pequeñas rutinas diarias que van a ser la base de todos los conocimientos que vayan llegando más adelante.
Como señalan estos autores, comunicarse con el entorno a través del constante movimiento es algo que va a hacer evolucionar las capacidades, la inteligencia y el desarrollo general en todos los ámbitos de la personalidad.
Siguiendo con la lectura de estos autores mencionados anteriormente, podemos observar que coinciden en la importancia del movimiento como eje de la expresión o la actividad corporal. Esto facilita y mejora una correcta formación del sistema nervioso que se encuentra todavía inmaduro en esta etapa. El movimiento les permite conocer sus propias aptitudes, no solo motrices, sino psicológicas y personales.
Por ello estos autores resaltan la importancia de realizar actividades corporales desde las edades más tempranas, para estimular de esta manera el equilibrio, la postura corporal, la orientación, la coordinación, la lateralidad, el control y el dominio del cuerpo.
24
A través de estas dinámicas de expresión corporal, conocen su propio cuerpo, adquieren un esquema corporal y son conscientes de sus posibilidades y limitaciones en cuanto a movimientos. Se trata de adquirir, de modo lúdico, una buena base cognitiva, emocional, motriz, espacial y social, en todos aquellos aspectos de las que va a depender para tener un correcto funcionamiento del cuerpo.
Estas actividades tienen un carácter global, y a través de ellas se pueden trabajar otros contenidos curriculares que favorezcan la interacción, así como los aspectos cognitivos, motores, perceptivos, comunicativos y sociales, que van a tener un papel fundamental a lo largo de toda su vida.
En la obra de Martín (2010) queda demostrado esto, y resume los beneficios de la expresión corporal en el aumento de la seguridad y la autoestima del niño, una mejora de sus relaciones con los demás al fomentar el juego grupal, una gran estimulación de los sentidos, en concreto la vista y el oído y un enriquecimiento del lenguaje.
Ya que hablamos de expresión corporal, es necesario señalar la importancia que dan estos autores, y en concreto Morales (2010), al hecho de que los niños aprendan a comunicarse a través de gestos, posturas, que les permitan a su vez expresar sus sentimientos, emociones, ideas, a la vez que descargan sus impulsos y su energía sobrante. El conocimiento de los niños se basa en sus vivencias y sus experiencias personales, en lo que han podido experimentar en sus entornos más cercanos. Estas vivencias están muy relacionadas con la expresión corporal, ya que a través de ella y de su cuerpo, captan informaciones que van construyendo en cada uno su propia visión del mundo.
25
Relación de la música y el movimiento
Autores como Delalande (1991) y más tarde Pascual (2006) coinciden en primer lugar en que la música, el movimiento y los niños son tres elementos que van de la mano. Desde el momento del nacimiento, los niños experimentan con los objetos y crean sonidos que les causan curiosidad y diversión.
Los sonidos están a su alrededor constantemente y les provocan sensaciones, emociones y sentimientos que tienen que aprender a expresar, sobre todo corporalmente. El cuerpo es su principal medio de expresión y conocimiento y está muy ligado al mundo sonoro, que es tan importante en el desarrollo y crecimiento de los niños.
Como explica Delalande (1991) las personas y, sobre todo, los más pequeños, sienten la necesidad de representar o expresar la música a través del cuerpo. Este movimiento que surge a raíz de la música, hace que se desarrollen habilidades no solo musicales, sino motrices, cognitivas y sociales que, como hemos visto en el apartado curricular, son fundamentales a desarrollar en la etapa de Educación Infantil.
Es importante tener en cuenta la implicación de la totalidad del cuerpo cuando suena la música. No solo entra en juego el sentido auditivo, aunque está claro que las ondas sonoras llegan a nosotros a través de nuestros oídos, pero es importante darse cuenta de que el cuerpo entero también capta las vibraciones que producen esos sonidos.
Como podemos encontrar en la obra de Pascual (2006), la música a través de los canales auditivos provoca la activación del cuerpo y de una gran cantidad de movimientos y posibilidades de expresión y representación.
En la obra de Arroyo (2009) se hace referencia a la figura de Jaques-Dalcroze, pedagogo musical que crea un método de educación musical basado en el movimiento y el ritmo, es decir, trabaja la percepción auditiva y rítmica a través de la motricidad global y del movimiento de todo el cuerpo.
Esta autora afirmaba el hecho de que la música se componía de sonidos y de movimiento. Su método es sobre todo rítmico, y en él defiende que el cuerpo es fundamental para entender el ritmo y todos los elementos musicales, y una vez interiorizados, poder así expresarlos y representarlos. Por ello hay que dominar las destrezas motrices para así llevar a cabo un completo aprendizaje y práctica musical.
Según esta autora, en la unión de la expresión corporal y musical, se beneficia la representación y la expresión de ideas, sentimientos, mensajes, lo que supone el desarrollo
26
de la creatividad. Explica que estos dos elementos están tan relacionados, que la música influye en la mejora de nuestras facultades o cualidades corporales. A través de los sonidos sentimos el movimiento, mejoramos nuestra agilidad, nuestro equilibrio, nuestra coordinación y nuestro tono muscular.
Otros autores como Gallego (2001), Molina (2008) y Victoria y Martínez (2010) afirman que las experiencias musicales o con cualquier tipo de sonido desarrollan nuestras capacidades auditivas, sociales, trabajan nuestra memoria, nuestra motricidad, concretamente con niños, a través de actividades con todo tipo de saltos, desplazamientos, vueltas, imitaciones, ritmos, etc.
Como ya hemos visto con el caso de Dalcroze, y también encontramos presente en la obra de Victoria y Martínez (2010), el ritmo es un elemento clave en la relación entre la música y la expresión corporal. Este elemento está presente en los niños desde muy pequeños, ya que alrededor del primer año de vida ya son capaces de usar su esquema corporal en conjunto para expresar un ritmo musical, aunque sea por medio del balanceo, por ejemplo.
Conforme vayan creciendo, ese dominio del ritmo musical a través del cuerpo irá mejorando y se irá perfeccionando, pasando a marcarlo golpeando los pies, meneando la cabeza; hasta que al terminar la etapa de Educación Infantil en la que nos encontramos, ya son capaces de coordinar y sincronizar el ritmo de su cuerpo con el de la música.
Al proponer a los niños en el aula o fuera de ella actividades que incluyan el seguimiento de algún ritmo concreto, ellos consiguen estimular y desarrollar de manera progresiva todas sus capacidades a través de su cuerpo, ya no solo las cualidades físicas, sino también las cognitivas, sociales y afectivas. Como señala Arteaga, Viciana y Conde (1997):
La percepción de los sonidos rítmicos está directamente ligada a los componentes motrices y al tiempo, ya que el ritmo es el acto perceptivo del tiempo, es una manera de transmitir el movimiento y hacer que nuestro cuerpo domine el tiempo (p. 29).
En conclusión, la música y el movimiento, en este caso la expresión corporal, están muy relacionadas, de forma que el desarrollo de la una depende del desarrollo de la otra. A través del movimiento y los sonidos los niños van conociendo su cuerpo y aprendiendo sus posibilidades y limitaciones con respecto a este tema. De esta forma, no solo adquieren una buena autoestima y un buen autoconcepto, sino que además desarrollan aspectos tan importantes como el ritmo, el espacio y el tiempo.
27 En la Etapa de Educación Infantil se utilizan mucho las actividades musicales como medio para aprender cualquier tipo de contenido curricular. El elemento principal que se utiliza en esta etapa son las canciones, que voy a pasar a explicar en el siguiente apartado.
Las canciones infantiles como recurso didáctico
Siguiendo a autores como Conde, Martín y Viciana (1997), Bernal y Calvo (2000) y Campbell (2001), encontramos los grandes beneficios que tiene la canción en el desarrollo de los niños de la etapa de Educación Infantil.
Los niños de estas edades disfrutan mucho cantando y bailando canciones, dedican a ello gran parte de la jornada lectiva en el aula. De esta forma, no solo se les introduce en la educación musical, sino que además supone una gran alegría, descarga de energía sobrante, positividad y unión de los alumnos como grupo.
Las canciones tienen un gran valor educativo ya que no solo suponen la unión de todos los componentes musicales, sino que además sirve para que los niños aprendan a trabajarlos. De esta forma mejoran el oído, trabajan el ritmo, el gesto, la expresión corporal y el movimiento.
A través de las distintas actividades musicales en las que se utilizan canciones propuestas en el aula, mediante el canto y la percusión con instrumentos musicales, mejoran su articulación, su voz, su entonación, su lenguaje, adquiriendo vocabulario, a la vez que trabajan la memoria, la atención y la concentración.
Siguiendo a estos autores, vemos la importancia que le dan a la acción de cantar. Ellos defienden que es algo necesario en los niños porque desarrolla todas sus capacidades y tiene un gran valor educativo, no solo en el ámbito musical sino a nivel físico, intelectual, social y afectivo.
Continuando con el tema musical, a través de la canción infantil los niños pueden conocer todos los aspectos que forman parte de la educación musical básica. Con distintas dinámicas teniendo como elemento principal una canción, pueden trabajar el ritmo, cuya importancia para la coordinación, el equilibrio y la fuerza ya he explicado con anterioridad. Además del ritmo también se puede trabajar la melodía, el timbre, la forma, y en general, todas las cualidades del sonido de manera inicial, adaptado a la etapa en la que nos encontramos.
28
Todas las canciones infantiles tienen una letra diferente, que suele tener un vocabulario muy sencillo y una estructura muy repetitiva para que resulte fácil de entender, interiorizar y memorizar para los niños.
Por lo tanto, estos autores creen fundamental que los docentes utilicen las canciones infantiles como herramienta educativa en el aula, ya que no solo permite enseñar y trabajar elementos musicales, sino que sirve como recurso didáctico para muchas áreas de aprendizaje básicas que figuran en el currículo de Educación Infantil.
Las canciones infantiles, aparte de lo mencionado hasta ahora, sirven como herramienta didáctica de gran cantidad de elementos importantes y pueden enseñar a nuestros alumnos hábitos, rutinas diarias, aspectos temporales, juegos, vocabulario (vocales, colores, animales, partes del cuerpo…), números, lenguaje (materno y extranjero), emociones y motricidad.
Como mencionan Lacárcel (2003) y Bisquerra (2009), la música es tan poderosa que provoca emociones y puede transmitir numerosos estados de ánimo. El componente emocional es algo muy importante en los niños de estas edades, ya que están en pleno desarrollo de su inteligencia emocional, por lo que las canciones infantiles son un gran elemento de ayuda para trabajar el conocimiento, el reconocimiento y la expresión tanto de las emociones propias como de las ajenas.
Estos autores afirman que, a través del canto o el baile de las distintas canciones infantiles, los niños aprenden además a relacionarse con los demás, tanto con sus iguales como con los adultos. También lo considera una gran herramienta para la inclusión de todos, y para la integración de aquellos alumnos que permanecen muchas veces aislados del grupo clase por numerosos motivos.
Por otro lado, siguiendo la línea de Murphey (1992), podemos destacar la importancia que tiene la música y las canciones infantiles a la hora de trabajar el lenguaje, y más concretamente, a la hora de aprender un idioma extranjero como es el inglés. Este autor muestra lo beneficiosa que es la música a la hora de enseñar vocabulario, ya que las melodías y los ritmos son pegadizos y provocan una mayor memorización de todos los elementos.
Además, tanto Murphey (1992) como Castellanos y Garzón (2013) señalan la importancia de la motivación, es decir, a través de las canciones los niños se divierten y se sienten motivados en el aprendizaje, lo que hace que su actitud sea positiva y estén receptivos a realizar todos los aprendizajes propuestos. Estas canciones se pueden
29 relacionar con vivencias y elementos de la vida cotidiana de los niños, lo que hace que estén motivados y atentos al conocer los elementos que se están tratando.
La mayor parte de las canciones infantiles tienen letras didácticas, que enseñan todo tipo de cosas, desde números, colores, letras, vocabulario de animales, estaciones del año, partes del cuerpo, profesiones, etc. Hoy en día hay canciones infantiles creadas para enseñar cualquier elemento perteneciente al currículo de Educación Infantil.
Por otro lado, como vamos a ver en el apartado siguiente, estas canciones suelen ir unidas al movimiento, al baile, a que los alumnos se muevan por el espacio y vayan desarrollando sus habilidades motrices, a la vez que realizan los aprendizajes propuestos por la canción escogida.
Las canciones motrices infantiles
A través de la lectura de autores como Arteaga, Viciana y Conde (1999), Conde, Martín y Viciana (1997) y Victoria y Martínez (2010), encontramos los datos más relevantes de este tipo de canciones.
Cada autor propone una definición distinta de lo que es la canción motriz, pero todas ellas tienen elementos en común que dan como resultado el hecho de definir la canción motriz como una herramienta didáctica que parte de un estímulo musical para conseguir una respuesta motriz, que mejore y trabaje las habilidades motrices, a través de la representación e interpretación de la letra de la canción.
Estas canciones son el resultado de la unión de la música con la expresión corporal, es decir, a través de ellas los niños realizan un aprendizaje global entre varias disciplinas. Dado que estas canciones tienen como finalidad la representación y la interpretación a través del cuerpo y de su movimiento, motivan e interesan a los niños, a la vez que les convierten en los protagonistas de su propio aprendizaje.
Como señalan estos autores, estas canciones deben tener una melodía y un esquema rítmico sencillo o básico que puedan realizar espontáneamente, con vocabulario fácil de entender y memorizar. Además, sus letras no solo enseñan elementos curriculares, sino que se vinculan con las vivencias de los niños, con sus experiencias y con su vida cotidiana.
La práctica de movimiento, a través de estas canciones, favorecen el conocimiento y el control del cuerpo en los niños, a la vez que mejoran su autonomía. Además, gracias a
30
ellas aprenden vocabulario y cómo utilizarlo a través del lenguaje, así como mejoran sus relaciones con sus iguales y con los adultos.
Todos estos autores coinciden en la importancia de estas canciones para trabajar aspectos motrices fundamentales en su desarrollo integral como la coordinación, el equilibrio, la motricidad gruesa y fina, la postura y la respiración. Además, es importante que a través de ellas van adquiriendo conciencia de su propio cuerpo y van completando su esquema corporal, a la vez que exploran y conocen conceptos como el espacio y el tiempo.
Pero, aparte de todos los beneficios que tiene en cuanto a motricidad, los autores también señalan la importancia del aprendizaje de la música y sus elementos mediante estas canciones. Con el movimiento del cuerpo pueden interiorizar aspectos como el ritmo, la melodía, el tempo, la velocidad, el timbre, el acento, entre otros tantos elementos. Estas canciones motrices dan pie a gran cantidad de actividades que trabajen aspectos musicales a través de la práctica y el desarrollo de habilidades motrices.
Que estas canciones tengan como finalidad principal la estimulación musical y la mejora de las habilidades motrices, no quiere decir que a través de ellas no se puedan trabajar otras habilidades.
Como señalan los autores en los que se basa este punto, a través del movimiento y de la música se pueden trabajar conjuntamente los distintos elementos que forman parte del currículo de Educación Infantil.
Con esta perspectiva, destacan la importancia de romper con la manera común de separar los aprendizajes y el trabajo del juego y de la diversión. Las canciones motrices son una gran fuente de motivación para los alumnos ya que suponen algo divertido para ellos, a la vez que una fuente de aprendizaje y desarrollo.
Esto supone una manera distinta de abordar los conceptos, una forma lúdica y activa que permita a los niños explorar, moverse por el espacio y, lo más importante en esta etapa, disfrutar.
Por lo tanto, estos autores destacan la importancia de las canciones motrices para el desarrollo integral del niño ya que, además de todos los aprendizajes mencionados anteriormente, este tipo de actividades musicales y motrices hacen que los niños estén en continua interacción social y comunicándose con los demás tanto con el lenguaje oral como mediante gestos a través de todo el cuerpo.
A través de la lectura de otros autores como Lorenz (2001) y Zamora (2003) podemos ver que hay canciones de todo tipo que invitan a una gran cantidad de
31 movimientos, sobre todo de manera grupal. Encontramos canciones populares o tradicionales, que han pasado de generación en generación y que, aunque sus letras no sean didácticas, llevan asociadas una gran cantidad de habilidades motrices como:
Saltar a la comba, mejorando así la coordinación, la agilidad y la rapidez, así como el ritmo, ya que la cuerda al dar vueltas marca el ritmo de la canción, por lo que los niños tienen que adaptar sus movimientos al mismo.
Jugar al pilla-pilla, de esta manera trabajamos mucho la atención y la concentración para saber cuándo tiene que pillar, así como se trabaja toda la motricidad gruesa general, ya que se requiere de una gran cantidad de músculos para correr detrás de otra persona.
Juegos de manos, cuya melodía es muy rápida, por lo que los niños tienen que trabajar esa rapidez en los movimientos de las manos, además de la memoria, la atención y la concentración para saber qué movimiento toca en cada momento. Canciones de corro, bien estáticos o bien en movimiento, son de las más utilizadas
en esta etapa de Educación Infantil, ya que de cualquier canción puedes hacer una canción de corro en la que se integren numerosas habilidades motrices.
Estas canciones suelen componerse de letras muy sencillas y fácilmente memorizables, normalmente con muchos componentes de rima y con una melodía muy pegadiza. A través de estas canciones, como exponen Conde, Martín y Viciana (1997), los niños casi sin darse cuenta desarrollan su capacidad auditiva, su memoria, trabajan la melodía y el ritmo; además de desarrollar habilidades motrices tan importantes como el equilibrio, la coordinación, su propio esquema y ajuste corporal, la respiración, entre muchas otras.
Por otro lado, encontramos otras canciones motrices que, además de trabajar todo lo recién mencionado, tienen una letra con contenido didáctico, y que normalmente invitan a realizar movimientos relacionados con esos aprendizajes. En esta etapa de Educación Infantil, este tipo de canciones se utilizan para enseñar todo tipo de cosas hábitos y rutinas, aspectos de tiempo y meteorológicas, comunicación oral, vocabulario relacionado con cualquier elemento curricular de la etapa, lengua extranjera, emociones y motricidad.
Como hemos podido ver a través de todos estos autores mencionados, las canciones motrices están a la orden del día en las aulas de infantiles, ya que son una herramienta didáctica con una gran cantidad de posibilidades para fomentar un correcto desarrollo integral de los alumnos.
32
Metodologías de enseñanza de las canciones motrices
A partir de la lectura de autores como Conde, Martín y Viciana (1997), Arteaga, Viciana y Conde (1997), Valenzuela (2008) y Arroyo (2009) encontramos los puntos más importantes a la hora de enseñar una canción motriz a los niños.
En primer lugar, en todos los autores se hace mención a dos figuras muy destacadas que se hicieron famosas por ser las precursoras en llevar la música al aula a través de vivencias o experiencias corporales.
En primer lugar, encontramos a Jean Jaques-Dalcroze que se centró en un método de enseñanza musical a través del ritmo y el movimiento. En este método, los niños deben moverse libremente por el espacio adaptando los movimientos de su cuerpo al ritmo que está sonando. Dalcroze defendía que, a través de estos movimientos espontáneos o guiados de carácter motor, los niños iban descubriendo, conociendo y experimentando con todos los elementos musicales.
Siguiendo esta línea, en segundo lugar, CarlOrff se centró en la música a través del juego, el lenguaje, el ritmo y el movimiento. Este autor defendía la similitud entre el lenguaje hablado y el lenguaje musical; de esta forma utilizaba los ritmos de las palabras transmitiéndolas a través de su cuerpo que utilizaban a modo de instrumento musical. Este autor trabajaba con el lenguaje y el movimiento, para que los niños fueran interiorizando los elementos musicales de manera progresiva y espontánea.
Como última figura destacada encontramos a Edgar Willems, que destacaba la importancia de la canción ya que contiene todos los aspectos musicales importantes que los alumnos deben interiorizar, y además lo hacen de una forma divertida a través de las canciones. Este autor da mucha importancia al hecho de escuchar, al sentido auditivo de los niños, para después pasar a trabajar el ritmo a través del movimiento del cuerpo por medio de todo tipo de canciones. De esta forma explica la importancia de ofrecer a los niños experiencias lúdicas a través de canciones, que despierten su motivación y su interés por la música y el sonido.
Tras visualizar este repaso de métodos que trabajan la música y el movimiento como algo conjunto, los autores mencionados al principio distintos aspectos a seguir relacionados con la metodología de enseñanza de las canciones motrices, para llevar a cabo en el aula con nuestros alumnos, de los que voy a destacar los que encontramos a continuación.
33 en la importancia que tiene que el docente la conozca perfectamente antes de trabajarla con los niños, y además tenga muy claro qué es lo que quiere lograr con esa canción, qué aspectos quiere que los niños desarrollen o trabajen con ella. También deberá preparar la dinámica que se va a llevar a cabo a través de dicha canción, no sirve con ponerla y ya está, sino que tiene que tener claro qué van a tener que hacer los alumnos al escucharla según la finalidad que haya elegido.
En primer lugar, es importante hablar sobre el tema principal de la canción con los alumnos en una asamblea, para así descubrir los conocimientos previos que tienen los alumnos acerca del tema y así poder reforzar aquellos aspectos que se vean menos conocidos o dominados. Es importante empezar a utilizar el movimiento sea cual sea el elemento curricular que vayamos a trabajar, por ejemplo, si la canción nos va a ayudar a tratar aspectos como la lateralización, pedirle que toque a su compañero de la derecha, o si vamos a trabajar los números o los colores pedirle que vaya a buscar tantos objetos o de tal color.
Una vez que hayamos hablado con ellos acerca del tema a tratar, pondremos por primera vez la canción, parándola después de cada frase o verso para que los niños puedan repetirla, e incluso palmearla con las manos para marcar el ritmo. Una vez que la hayan repetido, preguntaremos acerca de vocabulario que no conozcan reforzándolo a través de imágenes, movimientos o acciones para favorecer una mejor comprensión. Además, en este punto puedes jugar con el timbre pidiendo a los niños que repitan la frase con voz chillona, más aguda o con voz grave, también podemos pedirles que la repitan más rápido o más lento experimentando así con el tempo. Es una gran forma de empezar a trabajar los parámetros musicales de una manera lúdica.
Una vez que han trabajado y conocido la letra y el vocabulario, y se hayan familiarizado con la melodía, el siguiente paso es enseñar y realizar el juego, el movimiento, o acción motriz asociado a cada palabra o a cada frase. Una vez que todos los alumnos tengan interiorizados los movimientos o las habilidades motrices necesarias en cada parte de la canción, se procederá a poner la canción entera varias veces para que puedan expresarse y representar todos los movimientos y gestos.
Una vez realizadas todas las dinámicas planteadas a través de la canción y tras ver que todos los alumnos han logrado realizar las acciones motrices y musicales, para finalizar la actividad y volver a la calma, estos autores proponen animar a los niños a que realicen una reflexión sobre los sentimientos y emociones que les han ido surgiendo a lo largo de la sesión, si se han divertido, si han sentido alegría o vergüenza en algún
34
momento.
“Es todavía un reto en nuestro país la generalización de la práctica artística como herramienta disciplinar” (Sierra-Marta, 2019). En su colección de canciones Sííí!, Sierra-Marta propone un trabajo interdisciplinar que incluye la entonación de sencillas melodías de ritmos animados, unidas a una gestualización abierta, de coreografía individual y grupal, basada en la temática del texto, que aborda puntos de interés de la educación emocional en la infancia y en toda edad, al mismo tiempo que incluye los fonemas del nombre de las notas, de manera que, fácilmente, se van asociando a los sonidos correspondientes, conforme se van aprendiendo y se juega con ellas. Cada canción va asociada a una ficha de expresión plástica, un elemento más que se incluye en su propuesta de canciones motrices, aplicable a la Educación Infantil y a la Educación Primaria, por la gama de versiones que contempla, incluida la interpretación en forma de canon a dos y hasta cuatro voces.
Se busca una experiencia de aprendizaje completa, a base de combinar las técnicas artísticas musicales, literarias, plásticas y corporales con la inteligencia emocional, en el trabajo de la dimensión individual y la social. En los múltiples campos mencionados se fija la atención en elementos básicos y al alcance del participante, formando, en cada una de las ocho canciones, una unidad didáctica; estas irán en disposición de dificultad progresiva, desde la primera hasta la octava (p. 8).
Estas indicaciones metodológicas que proponen estos autores para la enseñanza y el trabajo en el aula a través de canciones motrices, son simplemente una guía, para que a través de ellas el docente pueda añadir o eliminar elementos como crea conveniente a la hora de proponer unos aprendizajes a sus alumnos.
35
Propuesta Didáctica
37
Introducción
Para comenzar con mi propuesta didáctica, quiero recordar la gran relación de la música y el movimiento y su importancia ya mencionada como herramienta didáctica en el aula de Educación Infantil. Por ello, he decidido enfocar mi propuesta en la selección y el planteamiento de una serie de actividades o sesiones relacionadas con el esquema corporal a través las canciones motrices seleccionadas para que nuestros niños de 2º de Educación Infantil empiecen a tener conciencia de su propio cuerpo y las partes que lo componen.
A través de estas dinámicas, aparte de conocer el cuerpo y sus partes, los alumnos van a expresarse y comunicarse a través de movimientos corporales, así como trabajar los parámetros del sonido como son la altura, la duración, la intensidad y el timbre.
Se pueden observar imágenes de alumnos realizando dinámicas similares en los Anexos 7, 8 y 9.
Objetivo
El objetivo principal que se persigue con esta propuesta es que los alumnos conozcan su propio cuerpo y las partes que lo componen a través de la música y el movimiento.
De este objetivo principal podemos concretar algunos objetivos específicos como, por ejemplo:
Realizar y conocer habilidades o acciones motrices básicas. Nombrar e identificar las partes del cuerpo.
Conocer sus posibilidades y limitaciones de movimiento y de acción.
Trabajar de manera inicial los parámetros musicales: la altura, la duración, la intensidad y el timbre.
38
Contextualización
Contexto del centro
Descripción del contexto socioeconómico y cultural del centro
El centro Salesianas María Auxiliadora se encuentra en el barrio zaragozano de San José, con gran población de origen extranjero, una mayoría de procedencia rumana, y en menor medida marroquí, ecuatoriana y colombiana. Por ello en el colegio encontramos una gran posibilidad de interculturalidad y de enriquecimiento cultural para todos los miembros. En los últimos cuatro años ha habido una pérdida importante de personas inmigrantes, consecuencia de la escasez de trabajo para hombres y mujeres, y de la desaparición de las políticas de reagrupamiento. Las familias de los alumnos del centro tienen un nivel cultural, social y económico medio cuya mayoría colaboran, participan, ayudan y cooperan con el centro y con las actividades que se realizan en el mismo.
Descripción de las instalaciones del centro y su accesibilidad
El colegio María Auxiliadora es bastante grande y amplio, encontramos todo tipo de instalaciones: recepción, portería, también tienen capilla donde se reúnen para realizar misas y oraciones, en el pabellón realizan todas las actividades físicas del propio horario escolar o incluso de las actividades extraescolares.
Tienen un gran teatro donde se juntan para dar los buenos días todos los lunes, para actividades señaladas o fiestas que se celebren. Otra de las instalaciones fundamentales es su gran comedor, a él acceden tanto los alumnos como los profesores, pero tienen diferentes turnos a la hora de comer. En el colegio hay un aula de música bastante equipada y amplia, un aula de informática donde tienen todos los medios digitales que necesitan, por otro lado, un aula audiovisual donde pueden juntarse a ver películas, hacer reuniones con el proyector, etc. Como es fundamental, tienen una gran biblioteca con una cantidad considerable de libros y que está en proceso de modernización con las nuevas tecnologías.
Uno de los puntos fuertes de este centro, es la posibilidad de tener diferentes instalaciones dedicadas a diferentes necesidades educativas, por ejemplo, un aula de
39 apoyo, un aula de Trastorno Generalizado del Desarrollo (en concreto para el tratamiento del Trastorno del Espectro Autista), un aula de necesidades especiales, un aula de español debido a la gran presencia de alumnos extranjeros. Más relacionado con la Educación Infantil, en la primera planta encontramos un aula de psicomotricidad donde tienen distintos materiales y colchonetas para realizar su actividad física. Para evitar accidentes y conflictos, encontramos dos patios o recreos, uno destinado únicamente a la ESO y otro para Educación Infantil y Primaria.
Contexto del alumnado
Aspectos socio-personales y cognitivos del alumnado
Las familias de los 20 alumnos de la clase 2º de Educación Infantil B del colegio María Auxiliadora, tienen un nivel cultural, social y económico medio cuya mayoría colaboran, participan, ayudan y cooperan con el centro y con las actividades que se realizan en el mismo. Al ser un colegio religioso, la mayor parte de la clase pertenece a la religión católica, excepto tres alumnos de religión musulmana.
En cuanto a los elementos socio-personales del alumnado, he podido observar cómo los niños deben ganarse el pertenecer y ser aceptado por un grupo, ajustando su conducta a las reglas del mismo. También destaca en sus interacciones la presencia de habilidades cognitivas y sociales similares que implican un esfuerzo para ellos por ser comprendidos y comprender.
En general, se relacionan de manera normal con los demás, aunque hay algunos a los que les cuesta más socializarse, pero ya que en los grupos se crea una estructura de liderazgo, se dejan llevar por los líderes y se integran. Es curioso como el grupo de iguales regula los comportamientos y actitudes de unos hacia otros mediante unas normas sociales que todos deben cumplir. Al contrario que los niños de 2-3 años, los juegos solitarios han disminuido y se puede observar los juegos de construcción y un incremento del juego socio-dramático.
La amistad a estas edades es muy inestable, eligen como amigos a sus compañeros de edad, sexo y comportamiento semejante. Esto se puede ver ya que la mayoría de los chicos jugaban todos juntos a actividades motoras como el futbol, y las chicas solían dedicarse a juegos más socio-dramáticos.
40
Gracias a las asambleas, a las interacciones en los recreos y las actividades en el aula, se puede comprobar que son alumnos que expresan sus emociones, algunos de forma más natural y otros con pequeños gestos que te lo demuestran si los conoces, son capaces de mostrar mediante elementos gestuales y lingüísticos sus emociones y sentimientos (cuando están contentos, tristes, sorprendidos, asustados, etc.)
Su inteligencia es simbólica, pero sus operaciones aún carecen de estructura lógica. Tienen la capacidad de manejar el mundo de manera simbólica o mediante representaciones. Son capaces de pensar en personas o hechos ausentes, que se demuestra fácilmente al hablar de sus familias. Tienen el lenguaje adquirido y la capacidad de imitar acciones y relacionar imágenes e ideas.
En estas edades, de 3-6 años, distinguen entre él mismo y el resto de objetos o personas, pero teniendo presente la etapa del “egocentrismo”, solo saben experimentar a su modo y creen que no hay otra manera. Les gustan las cosas directas ya que, todavía no tienen la reversibilidad. Tienen gran dificultad para clasificar y serializar los objetos y experiencias.
Características espaciales y materiales del aula
Nos encontramos ante un aula que posee bastante espacio, es amplia y luminosa. Nada más entrar, encontramos un trozo de aula despejada donde pueden hacer la fila, ponerse las batas o los abrigos, y pueden hacer otras actividades como cantar o jugar.
Figura 1. Plano del aula
Enfrente de la puerta y debajo de las ventanas, se encuentran las estanterías donde la maestra guarda los libros, los cuadernos, las bandejas de pinturas, lápices y rotuladores, etc. En el centro de la clase, se encuentran las mesas donde se sitúan los 20 alumnos. Al