PROGRAMA DE PREPARACIÓN PARA LA PRIMERA COMUNIÓN

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Texto completo

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PROGRAMA DE PREPARACIÓN PARA LA PRIMERA COMUNIÓN

Esquema de los objetivos, duración y temario.

Orientaciones de la Delegación Episcopal de Catequesis.

Iniciación cristiana de los niños.

Planteamiento general.

 La preparación de los niños se estructura en dos cursos de catequesis que se desarrollan en

paralelo con el ciclo escolar.

 Al primer curso se accede normalmente coincidiendo con el inicio de tercero de la Enseñanza

Primaria. La Primera Comunión se recibe al terminar el segundo curso de catequesis,

 La línea troncal del primer curso se centra en la figura de Jesucristo, Nuestro Señor y Salvador.

 En el segundo curso se presenta la Iglesia como Madre nuestra y los sacramentos de iniciación

cristiana.

 A lo largo de estos cursos se mantienen encuentros con los padres en los que se plantea la

importancia de transmitir la fe como experiencia de vida, para animarles a reavivarla y compartir

el proceso de iniciación con sus hijos.

 Se utilizan los libros y material catequético del Directorio General para la Catequesis de la

Diócesis. Además de las Sagradas Escrituras y el Compendio del Catecismo de la Iglesia

Católica.

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Primer curso.

Jesucristo es el Señor, es nuestro Salvador.

Preparamos el camino al Señor

En este primer tramo se recorre el Antiguo Testamento, en el que hunde sus raíces el Cristianismo, para

descubrir la historia de salvación que Dios inicia con Abrahán y desarrolla eligiendo al pueblo de Israel con el

que establecerá una alianza. De este pueblo surgirá Jesús, en quien se cumplen todas las promesas:

1 Queremos conocer a Jesús.

2 Dios eligió un pueblo.

3 Dios hizo una alianza con Israel.

4 Dios habló por medio de los profetas.

5 Dios envió jueces y reyes para guiar a su pueblo.

Jesús, Dios con nosotros

Enviado por el Padre Jesús nace de la Virgen María, es bautizado por Juan y anuncia el Reino de Dios

invitando a sus discípulos a seguirle:

6. Dios envió a su propio Hijo.

7 Jesús nació de María, la Virgen, en Belén y vivió en Nazaret.

8 Jesús fue bautizado por Juan.

[

En este punto se tiene una celebración en la que se entrega el Evangelio a los niños

]

.

9 Jesús fue semejante en todo a nosotros excepto en el pecado.

10 Jesús anunció la Buena Noticia, el Evangelio.

11 Jesús nos trae el Reino de Dios.

12 Jesús pasó haciendo el bien y curando de todo mal.

13 Jesús invitó a sus discípulos a que lo siguieran.

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La Pascua de Jesús

Desde la última cena, en la que instituye la Eucaristía, Jesús afronta su pasión y muerte en la cruz por

nuestros pecados, resucita al tercer día y asciende al cielo desde donde nos envía el Espíritu Santo que nos

certifica que Jesús es el Señor, Dios mismo, que nos da su vida y su amor.

Con la Iglesia, nuevo pueblo de Dios, prosigue la historia de salvación para todos los hombres

14 Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos.

15 Jesús murió crucificado por nuestros pecados.

16 Jesús resucitó al tercer día de entre los muertos.

17 Jesús ascendió al cielo y volverá al final de los tiempos.

18 Jesús envió desde el cielo el Espíritu Santo.

19 Jesús nos revela la vida íntima de Dios. 20 Jesús es nuestro Señor y nuestro Dios.

[

En este tramo, coincidiendo con el ciclo litúrgico, se tiene una celebración cuaresmal

]

.

Celebraciones Bautismales

Al final del curso se prepara y tiene lugar la celebración en la que:

Los bautizados renuevan las promesas bautismales, y

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Segundo curso.

La Iglesia es nuestra Madre.

La Iglesia es nuestra Madre.

Reconocer y agradecer el don de la vida, de la fe, a la que nacemos gracias a la Iglesia. Descubrir que la Iglesia en verdad es madre y que la necesitamos para crecer en la vida de la fe. Aprender a comportarnos como hijos con respecto a nuestra madre, la Iglesia: amarla, respetarla, agradecerla sus cuidados, colaborar con ella en su función maternal, etc.

La Iglesia de Jesús.

Tomar conciencia de que la Iglesia la formamos todos los discípulos de Jesús. Conocer las señales por las que se nos conoce como discípulos de Jesús.

Descubrir que Jesús confió su Iglesia a Pedro y a los demás apóstoles. El papa y los obispos son los sucesores de Pedro y de los otros apóstoles; ellos en nombre de Jesús son el cimiento sobre el que se sigue edificando la Iglesia.

Los discípulos de Jesús vivimos la comunión de los santos.

Descubrir que la Iglesia la formamos todos: los santos del cielo, los hombres que peregrinamos aquí en la tierra y los que aguardan en el purgatorio la entrada definitiva en el banquete del Reino de los Cielos. Aprender que en la Iglesia todos nos ayudamos de muchas formas unos a otros. Enseñar a los niños a recordar y pedir por los difuntos, y darles también a conocer la vida de los santos, suscitando el deseo de imitarles en sus virtudes y hablándoles de que debemos contar siempre con su intercesión desde el cielo.

María, Madre de la Iglesia.

Presentar a los niños a María como madre de Jesús y madre de la Iglesia. Conocer cómo María respondió desde la fe, la esperanza y la caridad, en los distintos momentos de su vida y de la vida de Jesús, y por eso es para la Iglesia modelo de la fe y de la caridad. Invocar a María como abogada, auxiliadora, socorro y mediadora en nuestro camino de fe.

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Programa y temario:

La Iglesia celebra los Sacramentos. En los Sacramentos encontramos a Jesús.

Presentar los sacramentos como acciones de Cristo que, por medio de la Iglesia y en virtud de la fuerza del Espíritu Santo, continúan su obra de salvación. Descubrir que los sacramentos son signos e instrumentos de los que Cristo se vale para comunicarnos la vida divina, y que en ellos, por voluntad del mismo Cristo, se hace accesible al hombre el misterio invisible de Dios y de su gracia. Enseñar que la Iglesia, obediente al deseo de Cristo, celebra los sacramentos para que los hombres reciban real y eficazmente la gracia divina; sin olvidar que los sacramentos dan fruto especialmente en aquellos

que los reciben con las disposiciones adecuadas.

El Bautismo.

Presentar la realidad de lo que el Bautismo ha hecho en nosotros. Explicar el sentido de cada uno de los ritos bautismales. Suscitar un vivo agradecimiento por este don del Bautismo que nos hace hijos de Dios y nos capacita para actuar como tales en la Iglesia y para el mundo.

La Confirmación.

Presentar el sacramento de la Confirmación como algo necesario para completar la Iniciación Cristiana de los niños, aunque la celebración de este sacramento se posponga al tiempo de la adolescencia o de la juventud. Descubrir el sentido de este sacramento y avivar el deseo de los niños para recibirlo en el momento oportuno. Acostumbrar a los niños a pedir la fuerza del Espíritu Santo, haciéndoles ver que Él es el alma, la fuerza y el apoyo fundamental para progresar en el camino de la vida cristiana.

Jesús nos trae el perdón del Padre.

Agradecer al Padre que, por medio de Jesucristo, nos perdona nuestros pecados, y con la fuerza del Espíritu nos anima para luchar y no dejarnos vencer por ellos. Descubrir el rostro misericordioso de Dios que nos revela Jesús. Un Padre que siempre está dispuesto al perdón y a la misericordia y que quiere que todos los hombres se salven. Ayudar a comprender que el perdón de Dios no solo nos saca del pozo donde nos habíamos caído, sino que, además, nos restablece y cura todas las heridas ocasionadas por nuestra caída.

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La participación de los padres,

fundamental para la iniciación en la fe de los hijos.

Descubrir que transmitir la fe a los hijos no consiste simplemente en formarles en unos valores de convivencia y

buena conducta personal y social, sino que, con ser esto muy importante, lo fundamental es hacerles partícipes

de la experiencia de fe manifestada en la propia vida de los padres.

No se trata, pues, de darles un conocimiento intelectual, ni unas pautas de comportamiento moral,

sino una

experiencia de Dios en la vida, de la forma que haya sido, que nos cuida, nos protege, nos quiere como somos

porque nos ha creado, y abre en nuestra vida una trascendencia que va mas allá de nuestras propias

circunstancias o realidades, sobrepasando incluso la barrera de la muerte.

El núcleo de esta transmisión es el

anuncio de la buena noticia de Jesucristo,

manifestación plena del amor

de Dios, que se hace hombre, asume la muerte en la cruz y resucita vencedor sobre la muerte y nos da su

espíritu para que, por la fe en Él, vivamos libres de la esclavitud a que nos conduce el pecado. Nos manifiesta así

el amor del Padre y nos hace hermanos.

Reflexionar sobre las dificultades que hay que afrontar para vivir la fe y trasmitirla a los hijos: mentalidad

materialista, relativismo moral, influencia de los medios de información y de opinión, generalización de modelos

sociales que banalizan la conducta y el mismo concepto de persona, la falta de tiempo, necesidades económicas,

etc.

Reconocer la necesidad de reavivar en nosotros la misma experiencia de fe que tuvieron los discípulos de Cristo.

Este es el reto de los padres y la responsabilidad de la Comunidad Cristiana.

Misa específica para las familias los domingos a lo largo del curso catequético, como apoyo a la labor de los

padres y comunión con los hijos, acompañándoles en el proceso formativo.

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