Quinto Domingo después de la Epifanía Presentación de Jesús en el Templo Febrero 05 AD :00 a.m. Eucaristía

Download (0)

Full text

(1)

Quinto Domingo después de la Epifanía

Presentación de Jesús en el Templo

Febrero 05 AD 2017

11:00 a.m. Eucaristía

Rev. Randy Lord-Wilkinson, Rector

Rev. Javier García Ocampo, Asistente del Rector

Jason Cutshall, Seminarista

Samuel Munguía, Pianista

¡Bienvenido(a) a la Ascensión!

Si necesita mas información acerca de nuestra comunidad, llene una tarjeta de “Bienvenida”, de las que puede encontrar en las bancas o en la mesa de la entrada. También puede tomar uno de los paquetes de “Recién Llegados”, el cual puede tomar de la mesa de la entrada o simplemente pedirlo a cualquier

persona del ministerio de bienvenida.

Favor de poner el SILENCIO su teléfono celular.

(2)

Himno de Entrada: #558 Soy Feliz

Celebrante: Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre. Amén.

Celebrante y Pueblo: Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

Gloria in Excelsis

1.– Señor, te alabamos, y te bendecimos; 2. Tú eres el Cordero que quitas el pecado; Todos te adoramos, y te damos gracias. Atiende a los ruegos de quien te ha implorado. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas.

3. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo.

En la Gloria de Dios, reinas para siempre. En la Gloria de Dios, reinas para siempre.

Colecta del día

Celebrante: El Señor sea con ustedes Pueblo: Y con tu espíritu

Celebrante: Oremos

Celebrante y Pueblo: Líbranos, oh Dios, de la esclavitud de nuestros pecados, y danos la libertad de esa vida abundante que nos has manifestado en tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén

Lectura del libro del profeta Isaías (58:1-12)

El Señor me dijo: «Grita fuertemente, sin miedo, alza la voz como una trompeta; reprende a mi pueblo por sus culpas, al pueblo de Jacob por sus pecados. Diariamente me buscan y están felices de conocer mis caminos, como si fueran un pueblo que hace el bien y que no descuida mis leyes; me piden leyes justas y se muestran felices de acercarse a mí, y, sin embargo, dicen: “¿Para qué ayunar, si Dios no lo ve? ¿Para qué sacrificarnos, si él no se da cuenta?” El día de ayuno lo dedican ustedes a hacer negocios y a explotar a sus trabajadores; el día de ayuno lo pasan en disputas y peleas y dando golpes criminales con los puños. Un día de ayuno así, no puede lograr que yo escuche sus oraciones. ¿Creen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse, en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza? ¿Eso es lo que ustedes llaman “ayuno”, y “día agradable al Señor”? Pues no lo es. El ayuno que a mí me agrada consiste en esto: en que rompas las cadenas de la injusticia y desates los nudos que aprietan el yugo; en que dejes libres a los oprimidos y acabes, en fin, con toda tiranía; en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer a tus semejantes. Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá. Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.” Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias, si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía. Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua. Tu pueblo reconstruirá las

(3)

“reconstructor de casa en ruinas”.

Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios. Pueblo: Demos gracias a Dios.

Salmo 112:1-10

1 ¡Aleluya!

¡Dichosos los que temen a mi Soberano, * y de corazón se deleitan en sus mandamientos!

2 Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.

3 Bienes y riquezas habrá en su casa, * y su benevolencia permanecerá para siempre.

4 La luz resplandece en las tinieblas para los rectos; * los justos son clementes y compasivos.

5 Buenos los que son generosos y prestan, * y administran sus asuntos con juicio.

6 Por eso jamás tropezarán; *

en memoria eterna se tendrá a los justos.

7 No temerán las malas noticias; *

su corazón está firme, confiado en mi Soberano.

8 Firme está su corazón, y no temerá, * hasta ver cumplido en sus enemigos su deseo.

9 Han repartido liberalmente al pobre, y su generosidad permanece para siempre; * alzarán la frente con dignidad.

10 Los malvados, al verlo, se enfurecerán; crujirán los dientes, y se consumirán; * el deseo de los malvados fracasará.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los Corintios (2:1-16)

Pero hermanos, cuando yo fui a hablarles del designio secreto de Dios, lo hice sin hacer alardes de retórica o de sabiduría. Y, estando entre ustedes, no quise saber de otra cosa sino de Jesucristo y, más estrictamente, de Jesucristo crucificado. Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo, y cuando les hablé y les prediqué el mensaje, no usé palabras sabias para convencerlos. Al contrario, los convencí haciendo demostración del Espíritu y del poder de Dios, para que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres. Sin embargo, entre los que ya han alcanzado la madurez en su fe sí usamos palabras de sabiduría. Pero no se trata de una sabiduría propia de este mundo ni de quienes lo gobiernan, los cuales ya están perdiendo su poder. Se trata más bien de la sabiduría oculta de Dios, del designio secreto que él, desde la eternidad, ha tenido para nuestra gloria. Esto es algo que no han entendido los gobernantes del mundo presente, pues si lo hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria. Pero, como se dice en la Escritura: «Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera pensado.» Éstas son las cosas que Dios nos ha hecho conocer por medio del Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las cosas más profundas de Dios. ¿Quién entre los hombres puede saber lo que hay en el corazón del hombre, sino sólo el espíritu que está dentro del hombre? De la misma manera, solamente el Espíritu de Dios sabe lo que hay en Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que entendamos las cosas que Dios en su bondad nos ha dado.

Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios. Pueblo: Demos gracias a Dios.

(4)

Himno de Secuencia #660 Unidos en Caridad

Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (5:13-20)

Pueblo: ¡Gloria a ti, Cristo Señor!

Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor? Ya no sirve para nada, así que se la tira a la calle y la gente la pisotea. Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo. No crean ustedes que yo he venido a suprimir la ley o los profetas; no he venido a ponerles fin, sino a darles su pleno valor. Pues les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, no se le quitará a la ley ni un punto ni una letra, hasta que todo llegue a su cumplimiento. Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos. Porque les digo a ustedes que, si no superan a los maestros de la ley y a los fariseos en hacer lo que es justo ante Dios, nunca entrarán en el reino de los cielos.

El Evangelio del Señor. Pueblo: Te alabamos, Cristo Señor.

Sermón Rev. Javier García Ocampo

Credo Niceno

Creemos en un solo Dios, padeció y fue sepultado.

Padre todopoderoso, Resucitó al tercer día, según las Escrituras, Creador de cielo y tierra, subió al cielo

de todo lo visible e invisible. y está sentado a la derecha del Padre. Creemos en un solo Señor, Jesucristo, De nuevo vendrá con gloria

Hijo único de Dios, para juzgar a vivos y muertos, nacido del Padre antes de todos los siglos: y su reino no tendrá fin. Dios de Dios, Luz de Luz, Creemos en el Espíritu Santo, Dios verdadero de Dios verdadero, Señor y dador de vida,

engendrado, no creado, que procede del Padre, de la misma naturaleza que el Padre, que con el Padre y el Hijo

por quien todo fue hecho; recibe una misma adoración y gloria, que por nosotros que habló por los profetas.

y por nuestra salvación Creemos en la Iglesia,

bajó del cielo: que es una, santa, católica y apostólica. por obra del Espíritu Santo Reconocemos un solo Bautismo

se encarnó de María, la Virgen, para el perdón de los pecados.

y se hizo hombre. Esperamos la resurrección de los muertos Por nuestra causa fue crucificado y la vida del mundo futuro. Amén.

en tiempos de Poncio Pilato:

Oración de los Fieles

Letanista: Padre, te suplicamos por tu santa Iglesia Católica.

(5)

Letanista: Concede que todos los miembros de la Iglesia te sirvan en verdad y humildad. Pueblo: Que tu Nombre sea glorificado por todo el género humano.

Letanista: Te pedimos por todos los obispos, presbíteros y diáconos, especialmente por Michael nuestro Obispo Presidente, Mariann nuestra Obispa, Randy y Javier nuestro clero y Jason nuestro seminarista.

Pueblo: Que sean fieles ministros de tu Palabra y Sacramentos.

Letanista: Te pedimos por cuantos gobiernan y ejercen autoridad en todas las naciones del mundo. Pueblo: Que haya justicia y paz en la tierra.

Letanista: Danos gracia para hacer tu voluntad en todo cuanto emprendamos. Pueblo: Que nuestras obras sean agradables a tus ojos.

Letanista: Ten compasión de los que sufren de dolor o angustia. Pueblo: Que sean librados de sus aflicciones.

Letanista: Otorga descanso eterno a los difuntos.

Pueblo: Que sobre ellos resplandezca la luz perpetua.

Letanista: Te alabamos por tus santos que han entrado en el gozo del Señor. Pueblo: Que también nosotros tengamos parte en tu reino celestial. Oremos por nuestras necesidades y las necesidades de los demás.

Letanista: En el ciclo de oración diocesano, oremos por Episcopal Relief and Development, el Comité de la Diócesis Compañera de Jerusalén y por el Comité de la Sociedad con la Provincia de África del Sur.

Oremos por el alivio, la sanación, la valentía y la esperanza de María Estala Rodríguez, Jeanine Marín, Elvia Valencia, Martin Quinde, Ana Quijada, Erick Alcántara, María del Carmen Altamirano, Camila Martínez, Jaime Martínez y todos aquellos que en esta vida transitoria se encuentran en problemas, dolor, necesidad, enfermedad o cualquier otra adversidad.

Oremos por la paz en el mundo y por todos aquellos que están sirviendo a nuestro país, aquí y en el extranjero, sobretodos por aquellos que están en peligro y sus familias. También oramos por todas las personas afectadas por los desastres naturales, la violencia y la guerra.

Provéenos y danos el poder para ser testigos de tu amor como defensores y como sirvientes, como ministros de bienvenida para todos los refugiados y los desplazados por la guerra y la violencia.

Damos gracias a Dios por un año más de vida de nuestra hermana Flor Ortiz (2 de febrero), que Dios derrame muchas más bendiciones en su vida y la de su familia.

Celebrante: Dios omnipotente, que conoces nuestras necesidades antes de que te imploremos: Ayúdanos a pedir solamente lo que esté de acuerdo con tu voluntad; y concédenos aquellas cosas buenas que no nos atrevemos a pedirte, o las que por nuestra ceguedad no sabemos pedirte; por amor de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La Paz

Celebrante: La paz del Señor sea siempre con ustedes. Pueblo: Y con tu Espíritu.

(6)

Versículo para el Ofertorio:

Celebrante: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Apocalipsis 4:11

Himno de Ofertorio: #589 Señor del Vino y el Pan

Santa Comunión

Celebrante: ¿Está el Padre con nosotros? Pueblo: Si, él está con nosotros. Celebrante: ¿Está Cristo entre nosotros? Pueblo: Si, él está entre nosotros.

Celebrante: ¿El Espíritu está con nosotros? Pueblo: El Espíritu está con nosotros. Celebrante: ¿Quién es nuestro Dios? Pueblo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Celebrante: Y ¿Quiénes somos nosotros? Pueblo: El pueblo de Dios.

Celebrante: Elevemos los corazones, Pueblo: Los elevamos al Señor.

Celebrante: Demos gracias a Dios nuestro Señor. Pueblo: Es justo darle gracias y alabanzas.

Celebrante: En verdad es justo y necesario darte gracias y alabanzas, Dios Omnipotente, Supremo en todo el mundo. Creador, Proveedor, Salvador y Dador. De un pueblo nómada creaste tu familia, de un pueblo agobiado levantaste un líder, de una nación confundida elegiste un rey; de una multitud rebelde enviaste a tus profetas. En los últimos días nos enviaste a tu Hijo, tu imagen perfecta de compasión y sabiduría, dándonos tu Reino, revelándonos tu voluntad, muriendo, resucitando, reinando, rehaciendo tu pueblo para ti mismo, brindando la luz de la esperanza a todos tus hijos. A través de él nos has enviado al Espíritu vivificante, llenándonos con tu luz y vida. Por lo tanto, con Ángeles y Arcángeles, y con todos nuestros ancestros en el cielo, proclamamos tu glorioso nombre, por siempre alabándote y cantando:

Todos:

Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

Hosanna en el cielo.

Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

Celebrante: Dueño de todas las cosas, te damos gracias por habernos dado a tu único Hijo, a nosotros que te debemos todo. Vierte tu Espíritu refrescante sobre nosotros, para que siempre lo recordemos y lo demos a conocer, de la forma en la que el mismo Jesús nos lo encomendó, por medio de estos dones de tu Creación. En la misma noche en que fue traicionado, tomó el pan, te dio gracias. Lo partió y lo dio a sus discípulos y dijo: "Tomen y coman. Este es mi Cuerpo, entregado por ustedes. Hagan esto como memorial mío".

Pueblo: Amén. Su Cuerpo fue entregado por nosotros.

De la misma manera, después de la cena, tomo el cáliz, dio gracias. Lo compartió con ellos y dijo: "Beban todos de él. Esta es mi Sangre del nuevo Pacto, sangre derramada por ustedes y por muchos para el perdón de

(7)

Por tanto, proclamamos el misterio de fe: Pueblo: Cristo ha muerto,

Cristo ha resucitado, Cristo volverá.

Somos hermanos y hermanas por su Sangre: Pueblo: Hemos muerto juntos,

Resucitaremos juntos, Viviremos juntos.

Celebrante: Por tanto, Padre Celestial, escúchanos al celebrar este pacto con alegría y esperar la venida de Jesús, quien murió por nosotros como expiación por nuestros pecados, un sacrificio perfecto, realizado una sola vez y para siempre. Tu aceptaste su ofrenda al resucitarlo de la muerte y concederle un lugar especial a tu derecha. Pueblo: Amén. Jesús es el Señor.

Ésta es la fiesta de la victoria.

Pueblo: El Cordero que ha sido sacrificado ha comenzado a reinar. Aleluya. Como nuestro Señor Jesucristo nos ha ensenado, nos atrevemos a decir: Padre nuestro que estás en los cielos,

santificado sea tu Nombre, venga tu Reino,

hágase tu voluntad,

en la tierra como en los cielos. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.

Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder,

y tuya es la gloria,

ahora y por siempre. Amén

Fracción del Pan

Celebrante: Cristo vive para siempre. Pueblo: Existimos porque Él existe. Celebrante: Somos un solo Cuerpo. Pueblo: Compartimos un solo Pan.

Celebrante: Atraigamos a Dios a todas las personas por medio de la fe. Pueblo: Cristo es nuestro anfitrión, nosotros somos sus invitados. Celebrante: Los dones de Dios, para el pueblo de Dios.

Administración del la Comunión: Todos son bienvenidos a la mesa del Señor en Ascensión. Para recibir la comunión acérquese al frente a la estación, como se lo indiquen las personas del comité de bienvenida. Reciba el pan en la palma de su mano y cómalo, después tome un trago de la copa con el vino. Si prefiere recibir una bendición en lugar de la comunión, por favor acérquese al frente y cruce las manos frente a su pecho, esto le hará saber al clérigo de su deseo de ser bendecido.

(8)

Canto durante la Comunión #593 Es mi Cuerpo Oración de Post-Comunión

Celebrante: Oremos.

Todos: Omnipotente y sempiterno Dios, te damos gracias porque nos has nutrido con el alimento espiritual del preciosísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; y porque nos aseguras, en estos santos misterios, que somos miembros vivos del Cuerpo de tu Hijo y herederos de tu reino eterno. Y ahora, Padre, envíanos al mundo para cumplir la misión que tú nos has encomendado, para amarte y servirte como fieles testigos de Cristo nuestro Señor. A él, a ti y al Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, ahora y por siempre. Amén.

Bendición.

La vida es corta y no tenemos demasiado tiempo

para alegrar los corazones de aquellos que están viajando por el oscuro camino con nosotros. ¡Debemos ser rápidos para amar y darnos prisa para ser amable!

Y que la bendición de aquel que nos hizo,

que viaja con nosotros, que nos el aliento de vida momento a momento.

Creador, Cristo y el Espíritu Santo, sea con ustedes, su familiares y amigos, este día y siempre. Amén

Canto de Salida: #717 Éxodo y Liberación

Celebrante: Bendigamos al Señor. Pueblo: Demos gracias a Dios.

Flor Ortiz (Enero 02), que Dios le llene de muchas bendiciones en este Nuevo año que está comenzando.

Figure

Updating...

References

Related subjects :