• No se han encontrado resultados

Libro Villegas

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Libro Villegas"

Copied!
270
0
0

Texto completo

(1)

HISTORIA

DE

LA

INVESTIGACIÓN

CIENTÍFICA

DE

LA

PSICOLOGÍA

EN

CHILE

VOLUMEN II

PSICOLOGÍA CLÍNICA; PSICOLOGÍA EDUCACIONAL Y

PSICOLOGÍA ORGANIZACIONAL

MAITE RODRÍGUEZ G. & JULIO F. VILLEGAS

JULIO F. VILLEGAS & MAITE RODRÍGUEZ G.

(2)

Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Central

Registro de propiedad intelectual Nº 151.276 I.S.B.N.: 978-956-8030-03-2 Obra Completa I.S.B.N.: 956-8030-04-2 Vol. I

I.S.B.N.: 978-956-8030-03-3 Vol. II

Primera edición, 2007

Edita, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Central Diagramación y Diseño, Patricio Castillo Romero

Imprime, Artes Gráficas Mt.

Publicaciones Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Central Carlos Silva Vildósola 9783

Teléfonos: (56-2) 582 6512 - (56-2) 582 6506 E. Mail: [email protected]

(3)

INDICE

Volumen I

Dedicatoria... 3

EXPERTOS ENTREVISTADOS... 4

PRESENTACIÓN: Dr. Rubén Ardila... 9

PRÓLOGO... 11

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN... 18

DESCRIPCIÓN, RESUMEN y CONCLUSIONES: PSICOLOGÍA BÁSICA... 28

DESCRIPCIÓN, RESUMEN y CONCLUSIONES: PSICOLOGÍA SOCIAL... 126 ANÁLISIS COMPARATIVO PSICOLOGÍA BÁSICA PSICOLOGÍA SOCIAL... 211 BIBLIOGRAFÍA... 230 ANEXOS CUESTIONARIOS ... 232 SIGLAS... 242 Volumen II Dedicatoria... 4

DATOS DE EXPERTOS ENTREVISTADOS... 5

PRESENTACIONES CABELLO, CARMEN GLORIA (CHILE)... 9

ALARCÓN, REYNALDO (PERÚ) ... 11

CARPINTERO, HELIO (ESPAÑA) ... 14

KLAPPENBACH, HUGO (ARGENTINA)... 17

PRÓLOGO... 19

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN 24 DESCRIPCIÓN, RESUMEN y CONCLUSIONES: PSICOLOGÍA CLÍNICA... 32

DESCRIPCIÓN, RESUMEN y CONCLUSIONES: PSICOLOGÍA EDUCACIONAL... 108

DESCRIPCIÓN, RESUMEN y CONCLUSIONES: PSICOLOGÍA ORGANIZACIONAL... 180

ANÁLISIS COMPARATIVO PSICOLOGÍA CLÍNICA, PSICOLOGÍA EDUCACIONAL Y PSICOLOGÍA ORGANIZACIONAL... 245

SÍNTESIS Y PERCEPCIONES DE EXPERTOS PARA LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA EN CHILE... 257

ANEXOS CUESTIONARIOS ... 263

(4)

“DEDICAMOS ESTE VOLUMEN AL DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA

DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE, INSTITUCIÓN FUNDADORA DE LA FORMACIÓN DE PSICÓLOGOS Y PSICÓLOGAS DE NUESTRO PAÍS, QUE CELEBRA 60 AÑOS DE TRAYECTORIA.

(5)

HISTORIA

DE

LA

INVESTIGACIÓN

CIENTÍFICA

DE

LA

PSICOLOGÍA

EN

CHILE

VOLUMENII

EXPERTOS INVESTIGADORES CIENTÍFICOS EN PSICOLOGÍA CLINICA;

PSICOLOGÍAEDUCACIONALYPSICOLOGÍAORGANIZACIONAL

BRAVO,

LUIS

TÍTULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

DOCTOR EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE LOVAINA (BÉLGICA).

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE EDUCACIÓN PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE A.G

DESCOUVIERES,

CARLOS

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

DOCTOR EN PSICOLOGÍA SOCIAL,UNIVERSIDAD DE PARIS (LA SORBONNE)

LUGAR DE TRABAJO

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES UNIVERSIDAD DE CHILE (COMITÉ DE DOCTORADOS)

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PSICOLOGÍA (SIP)

CO-FUNDADOR Y PRESIDENTE DE ASOCIACIÓN CHILENA DE PSICOLOGÍA SOCIAL (ACHIPSO).

DÍAZ,

CARLOS

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO, CONVALIDADO UNIVERSIDAD DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIATURA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE PARÍS VIII

MAGÍSTER EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE PARÍS VIII

CANDIDATO A DOCTORADO,PSICOLOGÍA APLICADA,UNIVERSIDAD DE PARÍS V.

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE.

GONZALEZ,

ROSA

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGA,UNIVERSIDAD DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

(6)

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA UNIVERSIDAD DIEGO PORTALES Y

ESCUELA DE PSICOLOGÍA UNIVERSIDAD CENTRAL.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G.

LUCO,

ALFONSO

TÍTULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE ARTES Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN UNIACC

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES:

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G.

SOCIEDAD CHILENA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PSICOLOGÍA (SIP)

MAGENDZO,

SALOMON

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,PONTIFICIA,UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE.

MAGÍSTER EN CIENCIAS,UNIVERSIDAD DEL ESTADO DE PENSILVANYA USA.

DOCTOR EN PSICOLOGÍA ESCOLAR,UNIVERSIDAD DEL ESTADO DE PENSILVANYA USA.

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD ACADEMIA DE HUMANISMO CRISTIANO.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES:

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE.

SOCIEDAD CHILENA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA POST-RACIONALISTA

MORALES,

MARIO

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

MAGÍSTER Y CANDIDATURA A DOCTORADO,UNIVERSIDAD CATÓLICA DE LOVAINA.

LUGAR DE TRABAJO

TECNOLOGÍA,ORGANIZACIÓN Y PERSONAS S.A.SOCIO

DIRECTOR Y PROFESOR TITULAR EN LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGO DE CHILE A.G

(7)

RUBILAR,

LUIS

TÍTULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

DOCTOR EN ESTUDIOS AMERICANOS

LUGAR DE TRABAJO

UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN (UMCE)

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G

ASOCIACIÓN DE ACADÉMICOS DE LA UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN.

OPAZO,

ROBERTO

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

DOCTOR EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN LUIS,ARGENTINA

LUGAR DE TRABAJO

INSTITUTO CHILENO DE PSICOTERAPIA

INTEGRATIVA (ICPSI)

UNIVERSIDAD DE SANTIAGO

UNIVERSIDAD ADOLFO IBÁÑEZ

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES:

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G.

SOCIEDAD CHILENA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PSICOLOGÍA (SIP)

SOCIETY FOR EXPLORATION OF PSYCHOTHERAPY INTEGRATION (SEPI)

SALAMANCA,

ORLANDO

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

MAGÍSTER EN EDUCACIÓN,UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE CHILE

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE CHILE

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G

SEPULVEDA,

GABRIELA

TÍTULO PROFESIONAL

PSICÓLOGA,UNIVERSIDAD DE CHILE.

GRADOS ACADÉMICOS

MAGÍSTER EN EDUCACIÓN,MENCIÓN PSICOLOGÍA EDUCACIONAL,

TEXAS A&MUNIVERSITY,USA.

(8)

LUGAR DE TRABAJO

DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA,FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES,UNIVERSIDAD DE CHILE.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES:

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE A.G.

ASOCIACIÓN DE PSICÓLOGOS INFANTO JUVENILES

SOCIEDAD CHILENA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

COMISIÓN NACIONAL DE SUPERVISIÓN EN LA FORMACIÓN DE PSICÓLOGOS CLÍNICOS

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PSICOLOGÍA (SIP)

SOCIEDAD DE PSIQUIATRÍA Y NEUROLOGÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA.

SOTO,

LUIS

TÍTULO PROFESIONAL

PROFESOR DE ESTADO,ESCUELA NORMAL SUPERIOR ABELARDO NÚÑEZ

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE CHILE

LUGAR DE TRABAJO

RETIRADO

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES:

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G.

TORO,

JUAN

PABLO

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CHILE

GRADOS ACADÉMICOS

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE CHILE

MAGÍSTER EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE ERLANGEN,ALEMANIA.

LUGAR DE TRABAJO

FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y EDUCACIÓN.UNIVERSIDAD DIEGO PORTALES.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE,A.G.

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PSICOLOGÍA (SIP)

URRA,

FERNANDO

TITULO PROFESIONAL

PSICÓLOGO,UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN.

GRADOS ACADÉMICOS:

LICENCIADO EN PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN.

LUGAR DE TRABAJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD DE CIENCIAS E INFORMÁTICA

ESCUELA DE PSICOLOGÍA,UNIVERSIDAD SANTIAGO DE CHILE.

SOCIEDADES,ASOCIACIONES CIENTÍFICO PROFESIONALES

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE.

(9)

Presentación

La Investigación Científica de la Psicología en Chile

Carmen Gloria Cabello Araya Directora Escuela de Psicología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Central.

omo sabemos, la Psicología es una disciplina joven, inquieta y a veces difícil de abarcar, con un objeto de estudio muy complejo e incitante. Como disci-plina formal e independiente que se estudia y enseña en las universidades, tiene poco más de un siglo de existencia, 128 años para ser precisos, desde la fun-dación del primer laboratorio de Psicología. Sin embargo, debemos reconocer que hombres y mujeres hemos estado psicologizando desde tiempos remotos. La larga historia de las teorías y los modelos psicológicos ha evolucionado lentamente, casi siempre en el contexto de la Filosofía, hasta el siglo XIX, cuando se aplicó el espíritu metodológico de las ciencias al estudio de la Psicología, apareciendo ésta como disciplina formal en las instituciones intelectuales de Occidente.

Desde entonces, hasta ahora, una de las características más sobresalientes de la Psicología es su gran diversidad, no solo en términos de la variedad de contextos y situaciones que aborda, sino también en términos de su significado y significación social. Lo cual, sin duda, genera confusiones en muchos de los aspectos que configu-ran tanto el origen, desarrollo y situación actual de la Psicología, además de su con-tenido y función. Un ejemplo de esta confusión es que con frecuencia se usan indistintamente las palabras psicológico, psiquiátrico y psicoanalítico para referirse a lo mismo.

Se podría esperar que los cursos universitarios de Psicología pudieran disipar dicha confusión. No obstante, quienes los han tomado, suelen tener recuerdos oscu-ros y embrollados de pruebas de inteligencia, salivación de peroscu-ros, jerarquías de ansiedad, complejo de Edipo, ilusiones de figura y fondo, ratas corriendo en laberin-tos, influencia social, etc.

Es en este punto, donde entra en juego la historia como disciplina, pues justa-mente su propósito es aclarar las confusiones causadas por la diversidad. Y no solo eso, la historia también es una herramienta especialmente útil para el desarrollo del espíritu crítico, la perspectiva, el sentido de la propia identidad y la reflexión sobre los aspectos del valor y la ética humana.

Es por esto, que la Psicología no puede dejar de lado la investigación de su pro-pia historia, pues de ello depende también su desarrollo, permitiéndonos identificar lo que significa verdaderamente la Psicología y por extensión, ser psicólogo. Asi mismo, la historia contribuye de múltiples formas al saber psicológico, cumpliendo además una función de legitimación e integración del conocimiento, todo lo cual posee un especial valor en la formación académica de la Psicología.

En este contexto, agradecemos a quienes nos han aportado este valioso estu-dio, pues sin duda será un elemento que nos ayude a identificar y asumir nuestro rol en la sociedad y construir las bases de una Psicología más sólida, útil y acoplada a las necesidades de quienes nos dan sentido y razón de ser como disciplina y profe-sión.

(10)

Como Escuela de Psicología de la Universidad Central, nos es muy grato estar vinculados a esta obra, no solo por que uno de sus autores, el profesor Julio F. Villegas, es uno de nuestros académicos fundadores, sino también por que nos permite reafirmar nuestro compromiso con la Psicología en el contexto de nuestro 25° aniversario como Unidad Académica dedicada a la formación de profesionales psicólogos.

Por último, esperamos que con esta contribución se recupere la importancia de la historia como parte de la dimensión ética, valórica y deontológica de la formación en Psicología, junto con aportar elementos para la reflexión critica y la construcción de la identidad del psicólogo y la Psicología en nuestro país.

(11)

Presentación

La Investigación Científica de la Psicología en Chile

Reynaldo Alarcón Profesor Emérito, Universidad Nacional Mayor

de San Marcos Lima, Perú

scribir la historia de una disciplina del saber, como la Psicología, supone des-cubrir las ideas y eventos de mayor relevancia ocurridos en el proceso de su desarrollo en el decurso del tiempo. Supone, también, poner orden en los acontecimientos, reflexionar en torno a ellos y descubrir sus conexiones con lógica y máxima objetividad. Se trata, ciertamente, de ideas y acciones de hombres que, motivados por un genuino interés por conocer la psyche humana, pusieron los ci-mientos e impulsaron con su esfuerzo una disciplina desconocida en su tiempo. Pero la historia no se detiene en los hechos fundacionales, comprende la obra de los hombres que abrazaron esta causa y a los que en la actualidad contribuyen con empeño a desarrollarla. Y es que la historia se hace hoy y se escribe a la distancia.

El desarrollo de la Psicología no puede comprenderse en su contenido y sentido esencial si no tomamos en cuenta las influencias bajo las cuales ha emergido y se ha desarrollado. Cuando se examina el proceso de la Psicología en el mundo, y por cierto en América Latina, se puede advertir que los planteamientos filosóficos y científicos, dominantes en un tiempo histórico, influyeron decisivamente sobre sus diversas expresiones. En efecto, todos los sistemas psicológicos contemporáneos se han nutrido de algún sistema filosófico, aún las tendencias más esquivas a la Filoso-fía y que de contrapelo exaltaron su cientificismo, no han podido liberarse de los poderosos vínculos con ella. Y es que –como observa Mario Bunge– “tanto la Psicolo-gía como cualquier otro campo de conocimiento, no se conduce en un vacío filosófi-co, sino sobre el fondo de un complejo marco filosófico de referencia”.

En América Latina la influencia de la Filosofía sobre la Psicología ha sido muy fuerte no solo como marco de referencia conceptual, sino como una activa escuela psicológica que señaló los dominios y métodos de esta disciplina. Vale recordar que, por mucho tiempo, fue la Psicología Filosófica la que se enseñó en nuestras universi-dades coloniales y su vigencia se prolongó hasta bien entrada la vida republicana, quizá hasta los años 20 y buena parte de los 30’ del siglo XX, en un tiempo en que la comunidad psicológica internacional, había abrazado el método científico y la revolu-ción experimental.

Cuando la Psicología asumió el carácter de ciencia empírica, su influencia se hizo presente en América Latina, aunque con retraso, mediante la generación llama-da de los pioneros, quienes difundieron el nuevo mensaje de la Psicología científica, que con sus laboratorios experimentales, pruebas psicológicas y análisis estadísticos buscaba objetividad para sus hallazgos. No fue fácil aceptar el método científico para el tratamiento del psiquismo humano, pero al fin, después de muchas peripecias logró imponerse la racionalidad científica. De esta suerte, el ensayo sobre algún tema psicológico o la exégesis del pensamiento de algún psicólogo notable, de rele-vancia internacional, fueron paulatinamente reemplazados por la investigación empí-rica, que cada vez adquirió mayor fuerza. Con el establecimiento de la Psicología científica y su profesionalización, se hicieron presentes las diversas corrientes del

(12)

pensamiento psicológico mundial y con ellas los variados campos de aplicación. América Latina ha sido magnífica anfitriona de todas las corrientes psicológicas y de sus ramas aplicadas. En la actualidad, y a diferencia de antaño, la Psicología lati-noamericana no se comporta solamente como buena receptora de ideas y novedades aplicadas, sino también como activa creadora de tecnología psicológica. Es un signo que hemos progresado.

No solamente han sido las corrientes del pensamiento filosófico y científico las que influyeron en el devenir histórico de la Psicología en nuestros pueblos. Siempre ha estado muy presente en la universidad latinoamericana la agitación social, el credo político y la actitud contestataria; estas características adquirieron mayor vigor en las universidades públicas. Algunos sociólogos han sostenido que América Latina ha tenido la juventud universitaria más politizada, animada casi siempre por ideales de justicia social. Por otro lado, el poder político del Estado actuó como elemento castrador de los impulsos sociales de los estudiantes; es así que en más de una oportunidad no se respetó el fuero universitario, las universidades fueron invadidas por la gendarmería, clausuradas por un decreto ley, muchos estudiantes y profesores sufrieron encarcelamiento o exilio, desaparición y hasta la muerte. ¿Cuántos estu-diantes y profesores de Psicología fueron desterrados o huyeron de su país, cuántas facultades o escuelas de Psicología fueron clausuradas? Quisiéramos pensar que estos hechos fueron pesadillas del siglo pasado, pero estuvieron presentes e influye-ron en el desarrollo de la Psicología de los países afectados. No puede, por ende, comprenderse cabalmente el desarrollo histórico de la Psicología en nuestros pueblos desligada de la influencia de la Filosofía, la ciencia y la coyuntura política. En cierta manera, y con mayor o menor intensidad, estas notas se pueden advertir en el de-venir de la Psicología en Chile.

Escribir la historia de una disciplina del saber, que a la vez es ciencia y profe-sión, como lo es la Psicología, significa que ha adquirido cierta madurez y esto sin duda ocurre con la Psicología en Chile. Por esto, saludamos la labor de Julio F. Ville-gas y de Maite Rodríguez G, quienes se han impuesto la tarea de escribir la historia de la Psicología de su país. El año pasado publicaron Historia de la Investigación

Científica de la Psicología en Chile. Antecedentes, Desarrollo y Perspectivas (Psicolo-gía Básica y Psicolo(Psicolo-gía Social), ahora nos ofrecen el volumen titulado Historia de Investigación Científica en Chile: Psicología Clínica, Psicología Educacional y Psicolo-gía Organizacional. Se trata de informes emitidos por especialistas en tres áreas

profesionales de la Psicología, los mismos que posteriormente fueron evaluados por los autores del libro. De esta suerte, se ha reunido una buena cantidad de opiniones de los actores más destacados de la Psicología de ese país, recogidas mediante un amplio cuestionario. El lector tendrá la oportunidad de juzgar la información ofrecida por los especialistas y también la interpretación que ofrecen los autores. Ciertamen-te, es un enfoque metodológico novedoso de escribir una historia de la Psicología.

Los autores observan que el aporte inicial al desarrollo de la Psicología Clínica proviene de los médicos psiquiatras, como ha ocurrido en la mayoría de los países latinoamericanos. Señalan que hacia fines de la década de 1960 aparece en el pano-rama profesional la figura de Sergio Yulis (1936-1980), de orientación conductista, quien mediante sus trabajos en terapia del comportamiento logra que la Psicología adquiera reconocimiento profesional. No obstante el carácter experimental de la metodología conductista utilizada por Yulis, los especialistas que respondieron el cuestionario, consideran que en el campo clínico es difícil investigar con estrategias experimentales debido a la naturaleza de los problemas que tratan, los cuales solo pueden abordarse con estrategias ex post facto y metodología cualitativa, por la cual manifiestan preferente inclinación. La Psicología Clínica, según los autores, ha logra-do alcanzar en Chile estatus profesional, respetabilidad y reconocimiento social.

(13)

La Psicología Educacional, es otra rama de antigua data, aparece vinculada con el desarrollo de la educación, correspondiendo las primeras investigaciones a tesis de grado que por lo general presentaban debilidades metodológicas. Los temas que se abordaron se refieren a problemas de enseñanza, aprendizaje escolar, instrumen-tos de evaluación y desarrollo evolutivo. Un tema central de la Psicología Educacional chilena actual, según los especialistas, son las variaciones culturales entre grupos étnicos, sectores urbanos y rurales, y entre estratos socioeconómicos. A diferencia de la Psicología Clínica, la Psicología Educacional no tiene un rol muy claro, ni respe-tabilidad, ni estatus propio dentro de la sociedad, según observan los autores.

En cuanto a la Psicología Organizacional, su origen lo ubican alrededor de 1940, aunque sin precisar fecha exacta; se menciona como precursor de esta especialidad a Jean Cizaletti, un psicólogo francés. En sus comienzos trató problemas laborales, selección ocupacional, exámenes de aptitudes y liderazgo, hasta llegar al desarrollo de la actual Psicología Organizacional. Una preocupación que se advierte en el libro, en el terreno de esta especialidad, corresponde a las relaciones entre el trabajo y las políticas neoliberales en el marco de una economía de libre mercado. Se sugiere impulsar investigaciones relativas al sentido del trabajo en una sociedad orientada por la búsqueda del éxito, la eficacia, la competencia, el temor a perder el empleo y la preocupación futura de retiro y jubilación. Estos factores, y posiblemente otros, actúan como situaciones generadoras de alto estrés entre los trabajadores. No obs-tante, observan los autores, los psicólogos organizacionales muestran poca inclina-ción por actividades de investigainclina-ción y una manifiesta pertenencia e identificainclina-ción con el ejercicio profesional.

El libro de Julio F. Villegas y Maite Rodríguez G, trae información poco conocida de la Psicología en su país, la cual será de mucho provecho para los interesados en el desarrollo histórico de la Psicología en el mundo latinoamericano. A través de su lectura se pueden advertir algunas coincidencias con el desarrollo de la Psicología en otros países de la región y, también, descubrir temas propios de la Psicología en Chile. Este libro es una buena señal que en estos momentos se está cristalizando el proceso de madurez de la Psicología en estas tierras. Sea bienvenido.

(14)

Presentación

La Investigación Científica de la Psicología en Chile

Helio Carpintero Catedrático Universidad Complutense de Madrid.

España

oda investigación en torno a las cuestiones humanas –y las psicológicas lo son en grado eminente- ha de atender a dos dimensiones complementarias. Por una parte, a los desarrollos conceptuales y tecnológicos que hacen posible la obtención de datos, con la construcción de interpretaciones sobre estos; por otro lado, no puede perder de vista la cosmovisión histórica y social del que tales datos son extraídos, y para cuya transformación se analizan y organizan. En el campo de la Psicología, como en el de otras muchas tecnologías sociales, la necesidad de saber arranca de las demandas de la vida concreta individual-social y está orientada hacia una ulterior acción. Las demandas generan preguntas teóricas y también pragmáti-cas, pero requieren al final que desde el cielo de las ideas, se descienda al plano de las realidades concretas para intervenir.

Esa doble exigencia resulta particularmente relevante en el campo de la Psico-logía iberoamericana, que como es notorio se halla actualmente en una etapa de muy grande desarrollo y complejidad, una vez llegada a su madurez. Por debajo de las diversas tradiciones nacionales, fluye una común inquietud por las formas y pro-blemas que dominan la vida humana en estos países, todos con hondas raíces en un pasado antiguo de visiones primitivas, que han incorporado a las ideas y principios creados por el mundo de occidente, desde los griegos hasta aquí.

Una similar estructura sociocultural, el común injerto introducido por el mundo colonial de España y Portugal, y luego de las naciones europeas más adelantadas, su comunidad lingüística y la similitud de sus sistemas de creencias, todo ello hace que haya un amplio torso de semejanzas y de analogías entre unos países y otros, de modo que, contemplados en su conjunto, aparecen como partes de una amplia co-munidad colectiva, con poderosa personalidad y creciente peso en el campo interna-cional . Ello determina, en mi opinión, que no sólo haya Psicología en los países latinoamericanos, sino que además haya una cierta Psicología latinoamericana, con-dicionada por las mentalidades de esos pueblos, en donde las realidades personales y el sentido del grupo social integrador ocupan lugares prioritarios a la hora de la investigación y de la intervención.

Frente a los bien conocidos intentos de construir una ciencia ‘sin alma’ , o ‘sin mente’, como ha intentado la Psicología occidental en las décadas pasadas, la disci-plina latinoamericana no ha dejado nunca de interesarse por los hechos y problemas a que se hallan expuestos los sujetos dotados de intimidad, con necesidades y capa-cidades personales, con raíces y ligaduras que generan además colectividades con personalidades ricas y diferenciadas.

La gran colectividad que es el mundo latinoamericano ha puesto sordina a las melodías particulares, es decir, a las tradiciones nacionales científicas y culturales de sus países miembros, que sin duda existen. Las fuertes similitudes de problemas que

(15)

tal vez cabría llamar transnacionales, supranacionales o simplemente regionales, ha oscurecido las particularísimas condiciones de los diferentes desarrollos nacionales. Pero a medida que el conjunto ha ido madurando, en todas partes ha comenzado a crecer el interés por las identidades peculiares. Tras las generalidades, terminan por imponerse los motivos y criterios diferenciales.

Buena prueba de ello es la preocupación ampliamente compartida por las co-munidades científicas de los diferentes países de iberoamérica por alcanzar a dar forma a sistemas formativos e instruccionales que hagan posible la formación más adecuada, junto con la mayor eficacia de sus intervenciones sobre su entorno. Y, al tiempo, la plena integración de profesionales, académicos e investigadores en el marco más amplio de la comunidad internacional.

Muchos de los avances en ese terreno se deben, precisamente, a la aguda con-ciencia que de la compleja realidad técnica y profesional ha tenido la Sociedad Inter-americana de Psicología (SIP), organización nuclear que ha creado un espacio de encuentro y reflexión para académicos y profesionales donde se ha hecho posible la maduración de las cuestiones de identidad colectiva y el avance intelectual. En años recientes, las sociedades y grupos investigadores vinculados a la SIP han dado im-portantes pasos en dirección a lograr una autoconciencia formada y experimentada, basada en informaciones fiables y en datos concretos, como lo testimonian los tres volúmenes que recogen su trabajo (Problemas Centrales para la Formación

Académi-ca y el Entrenamiento del Psicólogo en las AmériAcadémi-cas, editados por Julio F. Villegas,

Pablo Marassi L. y Juan Pablo Toro C, en 2001-2003-2003).

Ese marco de intereses ha favorecido también la emergencia de una concien-cia histórica y crítica acerca de lo logrado y también de lo que es preciso alcanzar, de los logros y las metas, en diversos lugares. En concreto, en Chile, los autores del presente estudio han dado pasos muy serios e importantes en orden a sentar las bases de una conciencia lúcida y apreciativa acerca de la tradición nacional a que pertenecen.

Precisamente he tenido la fortuna de asistir personalmente al surgimiento de las inquietudes nacientes de Julio F. Villegas, alma del proyecto antes mencionado, y de su colega Maite Rodríguez G. He visto así su creciente implicación en el estudio de su pasado y de su realidad presente, su honda insatisfacción ante la falta de testi-monios y estudios documentales sobre historia de la Psicología chilena, y su decisión firme de poner término a tal estado de cosas, promoviendo una amplia investigación al respecto cuyos frutos tenemos entre las manos. La magnitud del empeño, y el rigor y la complejidad de su construcción, mediante una encuesta a destacados profesionales y académicos, tiene por lo pronto la ventaja de introducir a todos los consultados en la problemática de una historia no tematizada, no construída, que está sin embargo a la base de su realidad actual.

En Chile, como en otros países de nuestra comunidad iberoamericana, los mo-vimientos de progreso científico han estado estrechamente vinculados al esfuerzo y el empeño de investigadores individuales, cuyos proyectos iban contra corriente de las actitudes y estimaciones generales.

Es el caso que , desde los tiempos de la renovación intelectual que emprendiera a fines del siglo XIX Valentín Letelier, orientando hacia el rigor positivista la educa-ción y las reformas sociales, el interés hacia la Psicología experimental animó una serie de trabajos modestos pero pioneros de figuras como Rómulo J. Peña Maturana, y luego de Guillermo Mann, que establecieron importantes vínculos con el movimien-to científico de Wundt en Alemania, más tarde debilitados y oscurecidos.

Al cabo de un cierto lapso de tiempo, la aparición de una figura como la de Ser-gio Yulis Nemirowski, tan interesante y tan tempranamente desparecida, volvía a situar la Psicología chilena en una línea de vanguardia de alcance internacional.

(16)

Otros nombres habría que añadir a la lista, y no sólo de psicólogos sino también de psicólogas –valga al respecto el nombre de Lola Hoffmann–, como ha mostrado suficientemente M.I. Winkler con sus estudios sobre esta particular cuestión. En nuestros días, el importante desarrollo de los estudios académicos de Psicología, y la creación de grupos de investigación activos en todas las líneas de trabajo que están presentes en la ciencia internacional, han venido a marcar un nuevo nivel, a cuya fundamentación profunda en el sentido de su identidad histórica contribuye con rigor y eficacia el presente trabajo de Villegas y Rodríguez.

Creo que están ya puestas las bases suficientes para que lleguemos a tener una imagen construída, clarificadora, de la evolución de la Psicología dentro de la historia chilena contemporánea. Como en otros casos ha sucedido, las actitudes hacia la Psicología resultan normalmente ser indicadores muy fiables de los modelos sociales y antropológicos vigentes en distintos momentos de una sociedad. Nuestros colegas, que ahora nos ofrecen este importante paso adelante en el conocimiento de la Psico-logía chilena, hacen así posible la creación de una línea de reflexión histórica y crítica que sin duda enriquece y clarifica a toda la comunidad de psicólogos iberoamerica-nos, en cuanto implicada esencialmente en la incorporación de la ciencia, natural y social, a nuestras sociedades.

El saber de la historia, decía el gran pensador Miguel de Unamuno, es la carreri-lla que nos permite reunir fuerzas para el salto adelante, hacia el futuro. El estudio presente que ponen en nuestras manos nuestros dos colegas, sin duda va a permitir un nuevo progreso en la dirección adecuada, hacia una Psicología más rigurosa y, a la vez, más social y más humana.

(17)

Presentación

La Investigación Científica de la Psicología en Chile

Hugo Klappenbach Profesor titular, Universidad Nacional de San Luis, Argentina

ace veinte años, Rubén Ardila publicaba un libro que rápidamente se conver-tiría en un clásico: La Psicología en América Latina. Pasado, Presente y

Futu-ro. Desde entonces, es mucho lo que se ha avanzado en el conocimiento de

la historia de la Psicología en la región. No han sido pocas las investigaciones sobre la historia de la Psicología en Colombia, Perú, Puerto Rico, Cuba, México, Paraguay, Bolivia, Argentina y Brasil, país este último con una vigorosa tradición y en donde inclusive, se editan dos de las escasas publicaciones especializadas en la temática,

Memorandun. Memória e História em Psicologia, desde 2001 y Mnemosine, desde el

año pasado.

La historia de la Psicología en Chile, había comenzado a ser analizada en unas cuantas oportunidades. Ya los informes pioneros publicados en la década de 1940 en inglés, analizaban los desarrollos de la Psicología en Chile. En 1941, Beebe-Center y Ross Mc Farland, daban a conocer su “Psychology in South America” en el

Psycholo-gical Bulletin, donde destacaban la influencia francesa sobre la organización de los

estudios universitarios en el país, y los desarrollos producidos en la Universidad de Concepción, y en la Universidad de Chile, especialmente en el campo de la patología mental, próximo a los estudios psiquiátricos y de higiene mental.

En 1946, Margarte Hall publicaba su informe “The Present Status of Psychology in South America”, también en el Psychological Bulletin, en el cual destacaba los desarrollos en la Psicología aplicada precisamente en los tres campos analizados por Villegas & Rodríguez.

En castellano, Italo-Américo Foradori, en La Psicología en América, se ocupó de las notables personalidades intelectuales en el campo de la educación, la Filosofía y la medicina que se dedicaron a temáticas psicológicas realizaría uno de los estudios más exhaustivos en aquellos años. El relevamiento de Bravo Valdivieso al finalizar la década de 1960 y los de Tschorne, Poblete Badal y Ortiz & Hernández en los años siguientes, permitieron visualizar desarrollos importantes de la Psicología chilena que se completarían con los estudios de Villegas & Toro en el volumen colectivo editado por Alonso y Eagly (1999), Psicología en las Américas y con el estudio de Vilanova y di Doménico en La Psicología en el Cono Sur.

En ese contexto, la Historia de la Investigación Científica de la Psicología en

Chile, cuyo primer tomo apareció el año pasado y el segundo, tenemos el honor de

estar presentando, ha marcado, sin lugar a dudas, un punto de inflexión en los estu-dios históricos sobre la Psicología en Chile.

En primer lugar, por la novedad metodológica de la investigación. Villegas & Rodríguez recurren a la opinión de expertos en cada una de las áreas: Psicología Básica y Social en el primer tomo; Psicología Clínica, Educacional y Organizacional, en el segundo.

En segundo lugar, por la amplitud del objeto de estudio abordado: la historia de la investigación en áreas fundamentales del desarrollo de la Psicología.

(18)

Muchas de las conclusiones de la investigación, como la escasa relevancia de investigación básica en el campo clínico y organizacional, las contradicciones entre la metodología de investigación cuantitativa y la Psicología Clínica, o el impacto negati-vo de la dictadura militar iniciada en 1973 para el desarrollo de la investigación científica en general y de la investigación psicológica en particular, posiblemente no difieran demasiado de lo que ha ocurrido con el desarrollo de la Psicología en otros rincones de nuestra dilatada América Latina.

En ese sentido, el segundo volumen de Historia de la Investigación Científica de

la Psicología en Chile, aun cuando explícitamente está centrada en la Psicología

chilena, posibilitará un avance en el conocimiento de la historia y la situación actual de América latina en su conjunto, considerando que, la diversidad de la región reco-noce, al mismo tiempo, rasgos culturales comunes que atraviesan diferentes países de América Latina y el Caribe.

En cambio, otras conclusiones, como la importancia de la Psicología internacio-nal en la propia Psicología naciointernacio-nal, posiblemente impliquen características distinti-vas de la Psicología chilena y guarde correspondencia con las singularidades del desarrollo cultural e intelectual de la sociedad chilena.

El segundo volumen de Historia de la Investigación Científica de la Psicología en

Chile, entonces, constituye un nuevo testimonio de la consolidación y diversidad de

enfoques en los estudios en historia de la Psicología en toda América Latina, por una parte, y, por la otra, del afianzamiento de la Psicología como disciplina de investiga-ción y como profesión en dicho país.

Como afirmaba con acierto Rubén Ardila al presentar el primer tomo, es una in-vestigación de la cual todos los interesados en el desarrollo de la Psicología en nues-tra región, aprenderemos bastante.

HUGO KLAPPENBACH Septiembre 2006

(19)

Prólogo

Historia de la Investigación Científica de la Psicología en Chile.

l editar este segundo volumen de nuestro libro, realizamos una revisión del prólogo escrito para el volumen I (Psicología Básica y Psicología Social) que consideraron las áreas básicas de la disciplina. El presente volumen II, inclu-ye las áreas aplicadas definidas como clásicas: Psicología Clínica; Psicología Educa-cional y Psicología OrganizaEduca-cional.

Como resultado de lo anterior hemos considerado mantener y reproducir el mis-mo prólogo y que a continuación presentamis-mos:

“Los Congresos Científicos, nacionales e internacionales, constituyen la instancia formal para conocer los trabajos de investigación realizados por nuestros colegas. También nos permiten establecer relaciones que facilitan la transmisión de conoci-miento, compartir nuestras diferencias culturales, abrirnos a nuevas perspectivas en la disciplina y estrechar lazos de amistad.

En una de estas reuniones, hace ya unos años, el Dr. Reynaldo Alarcón (psicó-logo peruano), me obsequió una de sus más recientes publicaciones, su libro: “Histo-ria de la Psicología en el Perú: de la Colonia a la República”. De mi expresión de regocijo y agradecimiento, pasé a la confusión y la vergüenza, por cuanto ante un grupo de Psicólogos, representantes de Colombia, Perú, México, España, Estados Unidos y Francia, todos pertenecientes a la división 26 “Historia de la Psicología” de la American Psychological Association (APA), el Dr. Alarcón y todos los presentes, me pedían intercambiar las publicaciones de mi autoría y de otros colegas nacionales en el tema de la “Historia de la Psicología chilena”. Asombrado, no pude sino responder: “En Chile, tenemos valiosas, aunque escasas, publicaciones en el tema. Sabemos de algunas referencias biográficas, de hagiografías, de cronologías y también algunos análisis bibliométricos en el tema, sin embargo estudios historigráficos, propiamente tales, no conocemos”.

Mi incomodidad fue incrementándose en la medida que crecía el interés de es-tos colegas, por cuanto, además, quisieron saber de las Cátedras, de los Post-grados, de los Doctorados y de los estudios realizados en nuestro país acerca del tema. Una vez más, sólo quedó excusarme y contarles nuestra realidad: “al parecer, en las universidades chilenas no disponemos de instancias académicas formales, relativas a la Historia de la Psicología Nacional” (1).

(1).Anécdota, Julio F. Villegas.

Recientemente, en medio de un animado debate entre jóvenes psicólogos de diversas áreas y frente a mi inquietud de fomentar y potenciar en los estudiantes de Psicología la iniciativa de hacer Investigación Científica; de crear instancias de debate académico y de estudiar nuestras raíces en el ámbito de la Historia de la Psicología, un colega se mostró contrario. Para mi desconcierto e incredulidad, varios miembros del grupo compartieron su opinión y refutaron la propuesta

(20)

lando: ¿por qué, para qué y de qué le sirve al estudiante de Psicología, al acadé-mico y/o profesional psicólogo, conocer los antecedentes históricos de la Investi-gación Científica chilena en nuestra disciplina? Surgieron entonces los siguientes cuestionamientos: ¿son suficientes los cinco o más años de Universidad para des-arrollar un sentido de pertenencia, identidad y valoración histórica de la disciplina? Si esto es así, ¿en qué medida la formación del Psicólogo en Chile, contempla nuestra historia como una de sus dimensiones básicas? (2).

Más allá de la coincidencia de éstas anécdotas nos interesa destacar que los protagonistas pertenecen a dos generaciones muy distantes en el tiempo, la primera de ellas corresponde a un psicólogo social de larga trayectoria, que respondió a una formación de universidad estatal y tradicional. En el segundo caso, se trata de una psicóloga de trayectoria contemporánea, proveniente de una tradición universitaria laica y privada.

Aún con nuestra diferencia generacional, la percepción es compartida: “para un amplio sector de la Psicología chilena, pareciera irrelevante estudiar los pro-blemas históricos, que en la disciplina internacional son cruciales para su desarro-llo”. También compartimos la curiosidad por conocer el por qué estos temas no han generado un mayor interés de parte de los investigadores, quienes debemos proporcionar información válida y confiable, que nos permita resolver algunas inquietudes como las siguientes:

1- ¿Cuándo, de qué manera y cuáles fueron los acontecimientos que sirvieron como escenarios para la incorporación de la Psicología, como parte integral de la realidad de nuestro país?

2- ¿Qué cursos o secuencias históricas marcaron el desarrollo de la disciplina en nuestro país?, por ejemplo:

• ¿Es posible hablar de Psicología desde las raíces autóctonas formalmente in-documentadas en Chile?

• ¿Cuál fue el impacto de la llegada y la conquista de los españoles en lo que hoy podríamos llamar “Psicología Chilena”.

• Nuestra disciplina ¿fue partícipe en la configuración de la República? (2) Anécdota, Maite Rodríguez G.

• ¿Qué ocurrió con la Psicología chilena hasta 1889?, (año considerado por al-gunos, como el nacimiento formal de la Psicología en Chile -por su asociación con la llegada al país de Jorge Enrique Schneider-, aunque para otros la dis-ciplina nacional es anterior).

• ¿Cuál fue y cuál es el rol de la Psicología chilena frente a las violaciones a los derechos humanos en la historia del país?

3- ¿ Cuáles son las circunstancias socio políticas, económicas y culturales que permi-tieron el desarrollo de la formación universitaria del Psicólogo en la Universidad de Chile (1946) y en la Pontificia Universidad Católica de Chile (1957)?

4.- ¿ De qué manera el desarrollo histórico nacional del siglo XX tuvo consecuencias para la Psicología chilena como disciplina, como ciencia y como profesión?

5.- ¿Cómo entender que en Chile y hasta 1982 sólo existieran 2 entidades universi-tarias y hoy superamos los 90 programas para la formación?

(21)

6.- ¿De qué manera las entidades, organismos e instituciones de la Psicología chile-na, deben responsabilizarse de la formación, del ejercicio profesional y de la produc-ción científica en el marco de la controversia globalizacional?

7.- ¿Qué retos, demandas y desafíos pueden configurar el futuro de la Psicología chilena? Cuando contemos con información que nos permita dar respuesta a las pregun-tas anteriores, probablemente estaremos en condiciones de construir una exhaustiva Historia de la Psicología en Chile.

Una tarea de esa magnitud excede, a nuestro juicio, la responsabilidad exclusi-va de la Psicología. Requiere la participación conjunta de historiadores, cientistas políticos, filósofos y todos aquellos que generen conocimientos y perspectivas para examinar de qué manera el desarrollo de la Psicología en Chile exige su contextuali-zación en la realidad nacional.

De acuerdo a nuestras revisiones bibliográficas, hemos podido constatar que, aparentemente, los artículos hasta ahora publicados en nuestro país son escasos, incompletos y pudieran contener errores involuntarios, tanto en lo que se refiere a la Historia de la Psicología chilena en general, como a los antecedentes históricos de la Investigación Científica. Como ya se mencionó, disponemos de algunas referencias biográficas, cronologías y análisis bibliométricos que contribuyen, pero que, clara-mente son diferentes a una Historiografía. Esta última implica reconstruir, analizar y transcribir en un análisis contextual, político, económico y sociocultural, las dimen-siones asociadas al desarrollo de ciertas áreas del conocimiento.

Consideramos como “deber” de todo psicólogo, no sólo conocer quienes fue-ron W. Wundt, S. Freud, J. B.Watson, I. Pavlov, B. Skinner sino también las cir-cunstancias histórico-sociales que rodearon sus aportes para el desarrollo de nuestra disciplina. Sin embargo, ¿qué tanto sabemos del aporte a la Psicología chilena que realizaron tempranamente: Valentín Letelier, Rómulo Peña, Luis Tira-pegui, y otros. ¿Qué sabemos de los trabajos y contribuciones posteriores y con-temporáneos de: Manuel Poblete Badal, Luis Soto Becerra, Mario Morales Vergara, Luis Bravo Valdivieso, Sergio Yulis Nemirowski.

Este libro, es un intento de construir- a modo de introducción y/o esbozo- algu-nas de las bases del desarrollo histórico de la Psicología en nuestro país. En este sentido, nuestro interés radica fundamentalmente en la investigación científica de la Psicología en Chile. Pretendemos conocer los antecedentes históricos, el desarrollo, la situación actual y las proyecciones de la Psicología nacional, como ciencia. Para ello, hemos requerido la percepción de un conjunto de expertos en las distintas áreas de la disciplina, a quienes les hemos solicitado responder un instrumento de 25 objetivos específicos, dispuestos en 70 preguntas, que se traducen en igual nú-mero de indicadores en el tema. La tarea no fue fácil, el instrumento resultó “poco amigable” por cuanto demandaba mucho tiempo, tanto en su aplicación como en la edición. Por otra parte, el contenido de las preguntas implicó un alto nivel de com-plejidad y especialmente, un compromiso y una gran responsabilidad respecto de las opiniones y comentarios emitidos. Sin embargo, estamos ciertos que no teníamos otra alternativa y acogiendo las apreciaciones de expertos extranjeros, optamos por construir un instrumento complejo pero lo más sólido y completo posible.

Esto último, compromete nuestro agradecimiento para con todos los investiga-dores involucrados en éstas páginas.

Creemos firmemente que para avanzar en el proceso de reconocernos, con un sentido de “identidad científica” nacional, es necesario saber, en primer lugar, de nuestra propia cultura científica. Tal vez, de esta forma podríamos dar un primer

(22)

paso que nos permita construir sobre bases sólidas la historia de la disciplina en su desarrollo científico. También estamos ciertos que no es posible la observación, la comprensión y análisis científico del entorno, sin un cuestionamiento previo, sin el conocimiento suficiente y necesario de la problemática que se desea investigar y sin los conocimientos metodológicos básicos para su realización.

Un país como el nuestro está inserto en una cultura que no necesariamente valora la producción y el conocimiento científico, en ese sentido Cárdenas (1983) plantea: “La Ciencia, no es un valor cultural en Latinoamérica”. Por otra parte, en nuestra disciplina continental, Ardila (1986), señala: “El Latinoamericano es más propenso a sentir el universo que a comprenderlo”. Somos un pueblo de poetas, no de científicos”.

Las expresiones vertidas por los autores anteriores, se reflejan en la Psicología chilena, en el pensamiento de Bravo (1983) quien dice: “El desarrollo de la ciencias enseña que no es posible la formación de profesionales en una disciplina, sino va acompañada de la investigación científica.

En relación a la situación contemporánea de la Investigación Científica en la Psi-cología chilena, las cifras proporcionadas por Manzi (2001), señalan que de casi 5.000 titulados (hasta esa fecha), no más de sesenta registran su condición de in-vestigadores en el Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT). Además, la Psicología es precedida, en este aspecto, por disciplinas tales como: Historia; Antropología y Arqueología, Pedagogía y Educación, Economía, Filo-sofía y Sociología. La Psicología, se ubica luctuosamente en el séptimo lugar de participación en los proyectos científicos aprobados por el FONDECYT, Manzi (2003).

Se evidencia entonces que el interés de los psicólogos chilenos por la ciencia, es por decir lo menos, exiguo. Más sorprendente es la situación, si consideramos que la Psicología tiene más de un siglo de existencia formal en el sistema universi-tario nacional y más de cincuenta años como disciplina para la formación profesio-nal de tercer nivel.

Respecto de los estudiantes y debido al poco incentivo por parte de los acadé-micos, la Tesis de Grado se presenta como la primera y única experiencia de investi-gación formal. Así, para algunos estudiantes y lamentablemente, también para algunos académicos y/o profesionales, esta no pasa de ser un mero “trámite”. Lo que se agrava, si consideramos que en algunas universidades, la tesis ha sido supri-mida sin exhibir fundamentos claros, ni evidencia empírica que sustente dicha reso-lución y con evidentes alusiones al “mercado”. Nuestro temor es que esta situación pueda generalizarse, en corto plazo, al resto de las entidades formadoras de psicólo-gos de nuestro país. La situación no sólo afecta la formación del psicólogo en Chile. A su vez, nos permite una visión del entorno científico general.

Lo expuesto anteriormente refleja una escasa pertenencia, identificación y compromiso con el quehacer científico y la cultura académica de nuestra disciplina y como se aduce en Villegas, Marassi y Toro (2003), “en nuestro país, no hay valores asociados a la Investigación Científica”, lo que termina por provocar el desinterés y desvalorización de esta en la formación del psicólogo y que luego se testimonia en un currículo nulo, caracterizado por una marcada hegemonía en los intereses aplicados, tecnológicos y/o profesionales de los profesores encargados de los cursos, cátedras y programas de formación. La mayoría de ellos no necesa-riamente pertenecen a la cultura académica y por ende ésta dimensión aparece claramente disminuida.

(23)

Por todo lo anterior, es que dirigimos este texto a aquellos estudiantes, académi-cos y/o profesionales, del ámbito de la Psicología y otras disciplinas que sienten curio-sidad por conocer un poco más de nuestra historia científica y especialmente para aquellos que pudieran no ver en la ciencia una instancia interesante de abordar, de conocer y de explorar.

Nuestro objetivo estará cumplido si al término de éste el lector puede dar respuesta, desde su propia perspectiva, al ¿para qué? y el ¿por qué?, como psicó-logos y estudiantes del área, debemos conocer las raíces; el desarrollo, la situa-ción actual y las proyecciones de la Investigasitua-ción Científica en Chile, gestando de propia motivación, un proceso para la construcción de la Psicología chilena en una instancia formal.

Al ignorar nuestro pasado, es muy probable que debamos enfrentar serias difi-cultades para la proyección del futuro. La reconstrucción histórica de la Investigación Científica, quizás, nos permita valorar nuestra disciplina, incentivar las futuras gene-raciones y posibilitar el trabajo científico en la diversidad. De esta forma, estaremos en condiciones de cimentar el camino para el fortalecimiento de la Psicología chilena, como ciencia, disciplina y profesión.

Esperamos que la problemática expuesta y las apreciaciones antes mencionadas dibujen sutilmente los trazos que debemos seguir para la construcción de una reno-vada visión de la Investigación Científica en nuestra realidad nacional y continental”.

Rodríguez & Villegas 2007 Villegas & Rodríguez 2005

(24)

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y

METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

Formulación del problema

omo contribución inicial para intentar la construcción de una Historia de la Psico-logía en Chile, parece fundamental conocer los antecedentes, el desarrollo y las perspectivas de la investigación científica en nuestra disciplina nacional.

Si consideramos una suerte de consenso mundial, entendemos que el laboratorio de Wundt en la Universidad de Leipzig, ha sido considerado como el hito que puede señalar la incorporación de la Psicología a la cultura de la ciencia universal en 1979, lo que de manera alguna indica que antes no existiera la disciplina.

Establecido lo anterior, es obvio que la investigación científica de la Psicología en Chile, como la entendemos en la actualidad, no pudo ser reconocida antes de la fecha indicada y lo más probable es que no se disponga de antecedentes formales a este respecto.

Aunque en nuestro país existe alguna recopilación proporcionada por Poblete (1980), Villegas (2000) y otros, no conocíamos referentes específicos para los oríge-nes, el desarrollo y el futuro de la investigación científica de la Psicología en Chile y por ello, formulamos nuestro problema de investigación.

La evidencia reportada por Villegas (1997), Toro y Villegas (1999),Villegas y Toro (2001), Villegas, Marassi y Toro (2003) precisa que el interés científico de la Psicología chilena es inherente a su desarrollo en el país, siguió la tendencia experi-mental internacional desde sus orígenes; integra los fundamentos para la creación de la carrera en 1946 en la Universidad de Chile y logró alguna consolidación en las primeras universidades formadoras de psicólogos en el país.

Las mismas evidencias muestran una situación contemporánea, con algunos in-dicadores preocupantes: “claros signos de deterioro en la formación”, como por ejemplo: alto grado de desconocimiento para el lenguaje científico, las instituciones nacionales e internacionales, las revistas y publicaciones no sólo de una gran parte de estudiantes avanzados, sino también en una cifra alarmante de académicos (Vi-llegas y Toro, 2001); escasa productividad (Manzi, 2001, 2003); inexistencia de recursos e infraestructura para la investigación, en la mayoría de los más de 110 programas universitarios formadores de psicólogos en Chile.

Nuestros propósitos para contribuir en una construcción de la Historia de la Psi-cología en Chile, conocer la cultura científica de nuestra disciplina, mejorar la forma-ción en esta dimensión, responder a los requerimientos inevitables de la ciencia contemporánea y estimular a los futuros psicólogos de nuestro país, conducen a la siguiente pregunta:

¿Cómo lograr información relevante acerca de los antecedentes, el desarrollo y las perspectivas para la investigación científica de la Psicología en Chile?

(25)

Objetivos:

General

Identificar, describir y examinar los antecedentes, el desarrollo y las perspectivas para la investigación científica de la Psicología en Chile

Específicos

Identificar, describir y examinar para la investigación científica de la Psicología en Chile:

1. Datos, informaciones y antecedentes que pueden citarse como generado-res y fundacionales

2. Áreas inicialmente investigadas y sus relaciones con el contexto nacional e internacional

3. Condiciones consideradas para definirla y considerarla como tal 4. Relaciones con la Filosofía

5. Influencias de escuelas o corrientes de pensamiento 6. Funciones para la formación en la disciplina

7. Desarrollo y predominio de temáticas básicas y aplicadas 8. Influencias de marcos y orientaciones epistemológicas 9. Estrategias experimentales, ex post facto y alternativas

10. Materias y contenidos considerados relevantes para la formación de pre grado en la disciplina

11. Influencia de la Psicología internacional

12. Implicaciones, contribuciones y aportes para el desarrollo nacional 13. Características del nivel y de la producción

14. Condiciones y relaciones con otras disciplinas 15. Consideraciones éticas, valóricas y deontológicas

16. Dependencia y relación con períodos críticos del desarrollo nacional

17. Interés y producción, en temas relacionados con la identidad y la cultura nacional

18. Características, dimensiones y contexto de la cultura científica de la disci-plina en el país

19. Antecedentes, desarrollo y perspectivas para las instituciones, sociedades y asociaciones de la disciplina nacional

20. Condiciones para el fomento y desarrollo

21. Condiciones universitarias nacionales, para el fomento y desarrollo 22. Reconocimientos y estímulos universitarios para la actividad en el país 23. Reconocimientos nacionales para la actividad

24. Antecedentes, situación y perspectivas para las publicaciones científicas 25. Reacciones, actitudes y valoraciones de los estudiantes de la disciplina

(26)

Muestra

La naturaleza, la complejidad y las dificultades de la información involucrada en los objetivos de nuestra investigación, hizo necesario definir como característica fundamental de las personas consideradas para la muestra, la condición de investi-gador científico en la Psicología chilena y a un nivel tan alto de reconocimiento, que nos permitiera atribución de genuina experticia.

En consecuencia, consideramos como criterios: • Formación especializada de post grado

• Trayectoria acreditada por publicaciones científicas en revistas nacionales o internacionales de a lo menos diez años

• Pertenencia y participación reconocida en sociedades o asociaciones científi-cas nacionales e internacionales

• Desempeño académico en instituciones de tercer o cuarto nivel • Reconocimiento de pares nacionales e internacionales

Como la investigación considera un marcado interés en el desarrollo histórico desde los albores de la disciplina en nuestro país, necesitamos información para las áreas que pueden mostrar una cierta tradición temporalmente extensa de investiga-ción científica para la Psicología en Chile sin desconocer que en la actualidad, nuestra disciplina nacional ha extendido su producción a temas emergentes, no contempla-dos en nuestro trabajo, únicamente en función de los parámetros que la definen y aún reconociéndoles sus cada vez mejores proyecciones.

Sólo para demostrar lo anterior, observamos contemporáneamente, algunas contri-buciones nacionales en Psicología Comunitaria, Psicología de la Salud, Psicología Ambien-tal, Psicología Económica, Psicología Jurídica, Psicología del Deporte, Psicología Política y otras que no contemplamos, exclusivamente por las razones señaladas.

Quizás sea propicio destacar que en algún momento, debamos cumplir una ta-rea pendiente: resaltar la valentía, la seriedad y el compromiso de quienes como psicólogos chilenos, asumieron dignamente sus responsabilidades como científicos y profesionales atendiendo los requerimientos de las personas que sufrieron apremios, torturas y humillaciones incalificables durante la dictadura militar iniciada en 1973. Creemos que la Historia de la Psicología en Chile, les hará la justicia y el mereci-miento debido.

Las áreas en las que distribuimos la muestra de expertos requeridos, en consecuen-cia con los objetivos de nuestro trabajo y con las explicaciones señaladas, son:

• Psicología Básica • Psicología Social • Psicología Clínica • Psicología Educacional • Psicología Organizacional

Bajo todas las condiciones definidas y con información existente, se logró confi-gurar un colectivo inicialmente integrado por cincuenta investigadores, 47 de los cuales respondieron nuestra comunicación.

A cada uno de ellos, se les hizo llegar una comunicación formal expresando los fundamentos, los propósitos y las condiciones de la investigación. De igual manera,

(27)

se solicitaba la colaboración para integrar la muestra de expertos en las áreas de sus respectivas especialidades, el compromiso de respetar las disposiciones que regulan la investigación científica de la Psicología internacional y la autorización para incluir sus nombres, como expertos informantes, agradeciéndoles la aceptación y compren-diendo su negativa, según el caso.

La muestra considerada para este volumen, corresponde a: • Psicología Clínica

• Psicología Educacional y • Psicología Organizacional

A las características generales, de las investigaciones científicas realizadas con muestras de expertos, es necesario, explicar que en este caso los problemas de la inexistencia de parámetros y la especial situación de autodefinirse como especialis-tas, modifica los criterios que permiten aspirar a la validez externa en términos de una representatividad.

Se explica, que la estructura de la muestra, refleje por ejemplo una despropor-ción en la variable género. Desafortunadamente, como investigadores, no tenemos acceso al control de esta dimensión y muy posiblemente, la presencia de mujeres, no corresponde a la proporción real de especialistas para cada una de las especiali-dades contempladas.

Inicialmente, tuvimos particular cuidado, en convocar al número que nos pare-ció suficientemente representativo de psicólogos/as investigadores en nuestra disci-plina. Sin embargo y a manera de ejemplo, para el caso de la Psicología Clínica, no logramos incluir en la muestra de aceptación voluntaria a tres psicólogas. La explica-ción de lo aceptar participar en este estudio, corresponde al año sabático de una de ellas; a la autoexclusión de una de ellas, al no aceptar participar de este estudio ya que no se considera experta, ni especialista en la investigación y en el último de los casos, la colega rechazó participar.

De esta manera, la estructura de la muestra definitiva para las especialidades consideradas en este volumen, está configurada de la siguiente manera:

PSICOLOGÍA CLINICA

(5 expertos)

NOMBRE INSTITUCIÓN GRADO ACADÉMICO

Luco, Alfonso Universidad de Artes y

Cien-cias de la Comunicación Licenciado

Magendzo, Salomón Universidad Academia de

Humanismo Cristiano Doctor

Opazo, Roberto Universidad Adolfo Ibáñez Doctor

Sepúlveda, Gabriela Universidad de Chile Magíster

Urra, Fernando Universidad de Ciencias de la

(28)

PSICOLOGÍA EDUCACIONAL

(5 expertos)

NOMBRE INSTITUCIÓN GRADO ACADÉMICO

Bravo, Luis Pontificia Universidad Católica de Chile Doctor

González, Rosa Universidad Diego Portales Magíster

Rubilar, Luis Universidad Metropolitana de Ciencias

de la Educación Magíster

Salamanca, Orlando Universidad Central de Chile Magíster

Soto, Luis Universidad de Chile

(Emérito) Licenciado

PSICOLOGÍA ORGANIZACIONAL

(4 expertos)

NOMBRE INSTITUCIÓN GRADO ACADÉMICO

Descouvieres, Carlos Universidad de Chile Doctor

Díaz, Carlos Pontificia Universidad

Católica de Chile Magíster

Morales, Mario Pontificia Universidad

Católica de Chile (Emérito) Licenciado

Toro, Juan Pablo Universidad Diego Portales Magíster

La muestra de investigadores para las áreas aplicadas de Psicología Clínica, Psi-cología Educacional y PsiPsi-cología Organizacional, correspondiente a este volumen, esta integrada por 14 expertos en sus respectivas áreas.

En general, algunos de los convocados, no pudieron ser ubicados por dificulta-des en sus direcciones, ausencia temporal del país u otro tipo de circunstancias. También tenemos a quienes no respondieron o lo hicieron negativamente, por una personal y explicada exclusión de la categoría expertos, indicando sólidas razones que justificaron esta decisión, entre las que mencionan su condición más bien de profesional que de investigador, de investigador ocasional que permanente y la reticencia para asumir un cierto grado de especialización de alto nivel, en un tema.

En consecuencia, la muestra total de expertos investigadores considerada para los volúmenes I (Psicología Básica y Psicología Social) y II (Psicología Clínica, Psico-logía Educacional y PsicoPsico-logía Organizacional), constituye un conjunto de veinte y cinco (25) personas, lo que significa el 50 % o más, de los convocados.

Se entiende perfectamente que los parámetros para presumir la representativi-dad de una muestra definida como de expertos, no necesariamente son absoluta-mente compartidos o conocidos. Adicionalabsoluta-mente, sólo integran la muestra aquellos

(29)

que voluntariamente acceden a responder el instrumento y por lo tanto, no existe posibilidad alguna de aleatorización. Por lo anterior, es también evidente que es imposible aspirar a un conjunto integrado por la totalidad de quienes puedan ser considerados como expertos en la investigación científica de la Psicología en Chile. Lo que sí estamos en condiciones de asegurar es que los integrantes de la muestra, cumplen con los criterios y requisitos anteriormente definidos y explicados.

Recurriendo a una expresión muy conocida, podemos decir: “como no es posi-ble que estén todos los que son..., aseguramos que los que están... sí lo son”.

En el curso de las entrevistas y como puede observarse en la totalidad de ellas, los investigadores exhiben, abiertamente, indicadores no sólo de pertenencia. Tam-bién de identificación y compromiso con la “cultura científica y académica de la Psi-cología”, lo que en ningún caso implica rechazo, sino también respeto hacia la “cultura profesional y tecnológica de la disciplina”.

Con estas condiciones pretender alguna representatividad de una muestra de expertos, otorgar posible generalización de los resultados obtenidos y presentarlos como evidencia irrebatible, es absolutamente ilusorio.

Lo señalado, únicamente permite un alto grado de expectativas para un razo-nable intervalo de confianza en la información obtenida con una muestra de las características como las descritas.

Instrumento

A partir de los objetivos específicos de la investigación, se construyó un instru-mento preliminar, con las exigencias que implican la medición de todos y cada uno de ellos, en una cuidadosa elaboración de las preguntas para satisfacer todas las dimensiones incluidas.

El instrumento así elaborado, se envió solicitando asesoría y colaboración para validarlo, a tres psicólogos de reconocida trayectoria en investigación e Historia de la disciplina latinoamericana, los doctores Reynaldo Alarcón, Rubén Ardila y Rogelio Díaz-Guerrero de Perú, Colombia y México respectivamente.

Las respuestas a nuestros requerimientos fueron no sólo estimulantes y moti-vadoras. Aportaron observaciones que incrementaron nuestra dedicación, esfuerzo y rigurosidad. Compartieron nuestra impresión inicial, cuando advertimos que el ins-trumento exigía respuestas de los más altos niveles de complejidad, tenía una ex-tensión que excedía los márgenes convencionales y no necesariamente, podía ser descrito como ameno.

Pese a todo, también coincidieron con nuestra apreciación y respaldaron la de-cisión de mantener esas características inevitables, si el propósito de la investigación se orienta a obtener datos, opiniones e información seria, sistemática, generadora de problemas y de valor motivacional, para quienes deseen mejorarla. En todo caso, la responsabilidad por esta opción, es absolutamente nuestra y tenemos plena con-ciencia de sus alcances y limitaciones.

Como se expresa en el volumen I, reiteramos nuestros agradecimientos para tres de los mas destacados historiadores de la Psicología en Latinoamérica: Rogelio Diaz- Guerrero (Mexico); Reynaldo Alarcón (Perú) y Rubén Ardila (Colombia), este último, quien presenta el libro “Historia de la Investigación de la Psicología en Chile: Psicología Básica y Psicología Social”, de esta investigación.

Para este volumen, agradecemos el honor que nos merece la presentación de este volumen, por parte de Helio Carpintero (España) pionero y destacado historia-dor de la Psicología en Iberoamérica.

Referencias

Documento similar

D) El equipamiento constitucional para la recepción de las Comisiones Reguladoras: a) La estructura de la administración nacional, b) La su- prema autoridad administrativa

b) El Tribunal Constitucional se encuadra dentro de una organiza- ción jurídico constitucional que asume la supremacía de los dere- chos fundamentales y que reconoce la separación

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

quiero también a Liseo porque en mi alma hay lugar para amar a cuantos veo... tiene mi gusto sujeto, 320 sin que pueda la razón,.. ni mande

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de

información que el individuo puede procesar por su sistema nervioso, y los factores relacionados van a influir en las habilidades y destrezas sociales, que pondrá al uso al

El fenómeno del cuidado, emerge como necesidad la simbiosis entre el proceso de enfermería y su transcendencia en la investigación científica a través de la enfermería basada