• No se han encontrado resultados

SUMARIO CONTENTS EDITORIAL TRABAJO ORIGINALES

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "SUMARIO CONTENTS EDITORIAL TRABAJO ORIGINALES"

Copied!
99
0
0

Texto completo

(1)

SUMARIO

CONTENTS

EDITORIAL

TRABAJO ORIGINALES

ESTILOS DE VIDA, BIENESTAR SUBJETIVO Y SALUD DE LOS ANCIANOS Life styles, subjective welfare and health of the elderly

Niuris Fernández Larrrea, Ana Margarita Clúa Calderín, Rosa Ma. Báez Dueñas, Milvia Ramírez Rodríguez y Vicente Prieto Díaz

CONOCIMIENTOS Y ACTITUDES DE LA POBLACIÓN ACERCA DEL ALCOHOL Y EL ALCOHOLISMO

Knowledge and attitudes of the population about alcohol and alcoholism

Juan Emilio Sandoval Ferrer, María Eugenia Lanigan Gutiérrez y Lázaro Gutiérrez Chapman VALORACIÓN ANTROPOMÉTRICA EN EL RECIÉN NACIDO BAJO PESO

Anthropometric assessment in the low birth weight newborn

Orlando Pons Calderín, Alina Leonor Rivera Peña, Guillermo Díaz Alonso, Jorge Bacallao Gallesty y Rafael Jiménez García

PREVALENCIA DE ANEMIA EN GESTANTES EN UN ÁREA DE SALUD Prevalence of anemia in pregnant women at a health area

Marianela de la C . Prendes Labrada, Alberto F. Baños Rodríguez, Olga Toledo Dieppa y Orlando Lescay Megret

EDUCACIÓN SEXUAL EN UN GRUPO DE ESTUDIANTES SECUNDARIOS Sexual education in a group of secondary basic school students

Carlos Manuel Castellanos Oñate, Carmen Rosa Vera Noda, Pedro Gutiérrez Vene-gas y Ricardo Escobar Gómez

INTERVENCIÓN EDUCATIVA SOBRE SEXUALIDAD Y ENFERMEDADES DE TRASMISIÓN SEXUAL Educative intervention on sexuality and sexually transmitted diseases

José Manuel Hernández Gutiérrez, Jean Carlos Toll Calviño, Guillermo Díaz Alonso y Jacqueline Castro Suárez

PREVENCIÓN Y CONTROL DEL PARASITISMO INTESTINAL EN LA ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD

Prevention and control of intestinal parasitism at the primary health care level Rebeca Margarita Laird Pérez, Miriam Martínez Varona y Vicente Prieto Díaz

5

6

13

18

25

31

39

45

(2)

LA CALIDAD DE LA VIDA DEL PACIENTE DIABÉTICO The quality of life of the diabetic patient

Alberto Quirantes Hernández, Leonel López Granja, Vladimir Curbelo Serrano, José A. Montano Luna, Pedro Machado Leyva y Alberto Quirantes Moreno

ESTUDIO ANUAL DE UNA POBLACIÓN DIABÉTICA POR EL MÉDICO DE FAMILIA Annual study of the diabetic patient conducted by the Family Physician

Rubén Bembibre Taboada, Felicia Bárbara Balboa Godoy y Teresa López Regueiro COMPORTAMIENTO DEL PROCESO DE ADAPTACIÓN EN UN CÍRCULO INFANTIL Behaviour of the adaptation process at a day care center

Odilia Guerra Vallejo, Lourdes Pérez Rodríguez, Ismael Ferrer Herrera y Sonia Álvarez Aguilera

FACTORES DE RIESGO EN EL BAJO PESO AL NACER Risk factors in low birht weight

Georgina J. Peraza Roque, Yurina Gil Rivas, Ángel Arce Rojas y Juan Gil Colla

TRABAJOS DE REVISIÓN

LA GLOBALIZACIÓN Y EL MODELO DE MEDICINA GENERAL INTEGRAL EN CUBA. RETOS Y OPORTUNIDADES

Globalization and the model of Comprehensive General Medicine. Challenges and opportunities Félix Rodríguez Jústiz, María Eugenia Toledo Romaní, Dennis Pérez Chacón y Ernesto Sánchez Ramírez

SEMBLANZA DE LA FAMILIA Family biographis sketch

Pedro Ibrahim González Villarrubia

EXPERIENCIA MÉDICA

ETAPA FAMILIAR QUE SE INICIA CON EL NACIMIENTO DEL PRIMER HIJO The family stage starting with the birth of the first child

Clara Pérez Cárdenas, Tamara Rodríguez Quintana y Cecilia de Jesús Aguiar Pastor FAMILIA PERDIDA. CARACTERÍSTICAS DE ESTA CRISIS FAMILIAR

Lost family. Characteristics of this family crisis

Clara Pérez Cárdenas y Armando Sebazco Pernas

EXPERIENCIAS DE LA CONSULTA DE GINECOLOGÍA INFANTO-JUVENIL Experiencies of the department of infantile- juvenile gynecology

Miguel Lugones Botell, José Prado González y María A. Calzada Occeguera

50

57

63

68

73

80

89

93

98

(3)

EDITORIAL

Escribir el primer editorial en el primer número de nuestra revista en el año 2000 puede ser fácil para muchos; en lo que a mí respecta es todo lo contrario, puedo asegurarles que es un nuevo reto el que me estoy proponiendo. Muchos pueden ser los temas que hoy son de nuestro interés y que pretendemos abordar en este pequeño espacio, sin embargo en mi humilde criterio creo que lo más importante no es lo que hemos hecho hasta hoy, que de una forma u otra todos conocemos y hemos sido partícipes, pienso que si queremos ganar el espacio que nuestra especialidad tiene reconocido como ciencia debemos reflexionar en lo que hemos dejado de hacer, y sobre todo, los retos que nos impone el mundo de hoy.

Ser cada vez mejores científicamente no puede convertirse en un slogan, la vida es mucho más fuerte y el desarrollo no se detiene. Debemos concientizar que nadie puede venir a decirnos cómo podemos ser mejores, somos nosotros mismos los que tenemos ese deber y ese compromiso con las nuevas generaciones de profesionales que aún no se miran en el espejo del Médico General Integral.

Hay quienes cuando hablan de nuestra especialidad refieren que lo que no se ha he-cho es porque no se ha cumplido con lo que está escrito. Es posible que quienes pien-san así tengan algo de razón, sin embargo, mi interrogante no es para ellos, que en su momento supieron ocupar dignamente el espacio, es para los que como yo nos pregun-tamos cuándo se hará algo diferente. Es a esto a lo que me refiero, tenemos que apode-ramos de este espacio que nos entregó hace 15 años ese médico de corazón que es nuestro Comandante en Jefe y este pueblo que, como ningún otro, merece lo mejor de cada uno de nosotros.

A eso los invito en este nuevo año, de hecho, lamentablemente no todos tenemos este privilegio, tendremos que saberlo aprovechar también por los que no están, es la úni-ca forma de sentirnos agradecidos.

Para ustedes y sus familias un feliz y próspero año nuevo.

Dra. Clarivel Presno Labrador Directora de la Revista

Presidenta de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar

(4)

TRABAJOS ORIGINALES

ESTILOS DE VIDA, BIENESTAR SUBJETIVO Y SALUD

DE LOS ANCIANOS

Niuris Fernández Larrea,1 Ana Margarita Clúa Calderín,2 Rosa María Báez Dueñas,3

Milvia Ramírez Rodríguez4 y Vicente Prieto Díaz5

RESUMEN:

Se realizó un estudio descriptivo en 3 municipios de ciudad de La Habana durante 1994-1997. A todos los ancianos seleccionados se les aplicó el test de PFEIFFER para descartar déficit intelectual; el deterioro intelectual era un criterio de exclusión. Fueron estudiados 324 ancianos a los que se les aplicó el cuestionario de Neugarten para determinar bienestar psicológico y una encuesta confeccionada por los investigadores donde se recogen variables generales (edad, sexo, estado civil, ocupación y escolaridad) y algunas variables de estilo de vida como son: actividad laboral y sus características, tiempo libre y su empleo, ejercicio físico, hábitos de consumo (alcohol y cigarros), relaciones personales y contactos sociales. Además se exploraron algunos elementos del modo de vida que podían influir en los sentimientos de confort, la percepción de salud y la morbilidad reportada por el propio individuo en término de síntomas o molestias, así como las enfermedades crónicas en cada uno de ellos tomando como fuente el Médico de Familia.

Descriptores DeCS: SALUD DEL ANCIANO; ESTILO DE VIDA.

1 Licenciada en Psicología. Investigador Agregado. Máster en Salud Ambiental. 2 Licenciada en Matemáticas. Investigador Agregado.

3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Primaria de Salud. 4 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Epidemiología.

5 Licenciado en Química. Máster en Salud Ambiental.

El aumento de la esperanza de vida aparejada a una disminución creciente de las tasas de natalidad han provocado en las últimas décadas un incremento significa-tivo de la población de ancianos. El enve-jecimiento es un proceso paulatino que de-pende de factores hereditarios, medio am-biente y de la edad; aun cuando no se han determinado las causas precisas que lo de-terminan.1

La aparición de muchas enfermedades en estas edades se hallan asociadas a la

dieta, educación, ocupación, estilos de vida, modo de vida, etcétera.

Vista la tercera edad como el proble-ma médico social que representa, y tenien-do en cuenta el aumento cada vez más cre-ciente de la población de ancianos en nues-tro país, nos proponemos en el presente trabajo caracterizar el estilo de vida de los ancianos, estableciendo sus relaciones con el bienestar subjetivo, percepción de sa-lud y morbilidad reportada en ancianos de Ciudad de La Habana.

(5)

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo don-de el universo estaba representado por to-dos los ancianos de 60 y más años de Ciu-dad de La Habana. Fueron seleccionados los municipios Marianao, La Lisa y 10 de Octubre.

La selección se hizo mediante un muestreo estratificado por conglomerado bietápico. Los estratos fueron los munici-pios antes referidos; las unidades de pri-mera etapa de selección fueron los consul-torios, los cuales se seleccionaron con pro-babilidad proporcional al tamaño, y las uni-dades de la segunda etapa fueron los an-cianos, seleccionados con iguales proba-bilidades.

A todos los seleccionados se les apli-có el test de PFEIFFER para descartar défi-cit intelectual. A los ancianos que resulta-ron con capacidad intelectual intacta, se-gún PFEIFFER, se les aplicó el cuestiona-rio de Neugarten para determinar bienestar psicológico; así como una encuesta con-feccionada por los investigadores donde se recogen datos generales y algunas va-riables de estilo de vida como son: activi-dad laboral y sus características, tiempo libre y su empleo, práctica del ejercicio físi-co, hábitos de consumo (alcohol y ciga-rros), relaciones interpersonales y contac-tos sociales. Además se exploraron algu-nos elementos del modo de vida que po-dían influir en los sentimientos de confort. Adjunto a esta encuesta se recogió la percepción de salud, para lo que se les so-licitó una evaluación de su salud en las siguientes categorías: buena, regular y mala; así como también la morbilidad re-portada por el propio individuo a través de una lista de síntomas o molestias en que el anciano refería cuáles le aquejaban. Ade-más se recogió la presencia de las enferme-dades crónicas en cada uno de ellos; sien-do la fuente el Médico de Familia corres-pondiente.

Se realizó la distribución de frecuen-cia de todas las variables estudiadas y la estimación del error de muestreo. Los da-tos fueron analizados empleando la prue-ba estadística Chi cuadrado (X2) para una probabilidad de 0,05 (p) y la prueba de la varianza (F).

Resultados

El número de personas estudiadas de 60 años o más fue de 324, ya que se descar-taron 25 ancianos por presentar deterioro intelectual según test de PFEIFFER, los que representaron un 7,3 %. El 23,4 % de los an-cianos se hallaba en el grupo de edad de 60 a 64 años; 25 % de 65 a 69 años; 21,6 % de 70 a 74 años; 9,6 % de 80 a 84 años y un 5,2 % de 85 a 89 años. El 63 % de ellos pertenecía al sexo femenino, y un 37 % al masculino. El 48,8 % de los estudiados eran casados y un 4,3 % vivía unido a su pareja, por lo que un 53,1 % convivían con su pareja.

La escolaridad de la muestra era baja, si se le compara con la escolaridad promedio de la población cubana, pues el 72,5 % po-seía escolaridad de primaria, y de éste el 33 % no completó esos estudios.

Alrededor de una cuarta parte de la muestra (39,4 %) pertenecía al Círculo de Abuelos, institución cubana creada con los ancianos en la comunidad y que tiene como objetivo la práctica sistemática de ejercicios físicos, y facilitar el contacto social de ellos a través de actividades culturales- recreati-vas como medio de obtener bienestar, lidereada por el Médico de la Familia.

ACTIVIDAD LABORAL

Se halló que el 46,9 % era jubilado, y sólo el 5,9 %, pasados los 60 años, se en-contraba laborando de forma habitual; un

(6)

2,8 % mantenía vínculos laborales a través de contratos a pesar de haberse jubilado, y el 12,4 % realizaba trabajos particulares.

Las actividades laborales que más fre-cuentemente desempeñaban en el marco del hogar eran: elaborar alimentos 72,2 %, lim-pieza del hogar 56,5 %, lavar 50 %, cuidado de plantas 47,5 %, planchar 44,1 %, tejer o coser 42,6 % y cuidado de nietos y/o en-fermos 41 %. La actividad menos frecuen-temente realizada fue la cría de animales (20 %). Al analizar por sexos según prue-bas estadísticas X2 para p=0,05, las activi-dades cocinar, lavar, planchar y cuidado de plantas fueron prácticamente privativas del sexo femenino.

ACTIVIDAD FÍSICA

El 76,9 % de la muestra de estudio man-tenía la movilidad, y realizaba marchas dia-rias de mayor o menor extensión; sólo el 23,8 % practicaba ejercicios físicos siste-máticos en el Círculo de Abuelos.

CONTACTOS SOCIALES

Sólo 1/3 de la muestra paseaba con sus familiares (34 %) y un 50 % lo hacía solo, encontrándose diferencias significativas entre ambos sexos; el 17,3 % del sexo mas-culino paseaba acompañado por familiares, en tanto en el sexo femenino el 82,7 %. Las actividades que más facilitan contac-tos sociales las realizan en el marco de la familia, y una minoría sale de este entorno; sólo un 8 % asistía a fiestas públicas. Se observaron diferencias significativas en la participación entre los sexos, lo que nos indica una mayor participación de los hom-bres (X2 = 11,98 para p=0,0005375).

EMPLEO DEL TIEMPO LIBRE

Las actividades en que empleaba el tiempo libre eran por lo general de carácter sedentario, y se realizaban de forma indivi-dual en el marco familiar. El 72,8 % veía con frecuencia la televisión, y escuchaba la radio con frecuencia el 32,8 %; estas actividades eran realizadas de forma sig-nificativa más frecuentemente por el sexo femenino; por otra parte, leía frecuente-mente el 28,5 % de los encuestados. Las actividades que implican una cierta activi-dad física, como por ejemplo, los paseos, eran realizadas por una minoría de los encuestados (tabla 1).

PARTICIPACIÓN SOCIAL

A las actividades realizadas por los organismos de masas como el Comité de Defensa de la Revolución y/o la Federación de Mujeres Cubanas el 40,7 % de los ancia-nos asistía frecuentemente. Además asis-tía también a reuniones de fraternidad, her-mandad o en iglesias el 63,7 %.

HÁBITOS DE CONSUMO

El 18 % de los encuestados fumaba. Se hallaron diferencias significativas entre los sexos según prueba de estadística de X2; el 35 % del sexo masculino fumaba, en tanto en el femenino era de 7,9 %. No consumía bebidas alcohólicas el 68,1 %. Existen di-ferencias significativas entre sexos según prueba estadística de X2.

PERCEPCIÓN DE SALUD, MORBILIDAD Y SATISFACCIÓN

CON LA VIDA

Percibían su salud positivamente sólo el 39,6 %; lo que se relaciona con la

(7)

preva-TABLA 1. Actividades en que emplean el tiempo libre según sexo y frecuencias. Resultados del

análisis estadístico

Masculino Femenino Valor Valor Actividad Frecuencias % % X2 p

Ver TV Frecuentemente 6 3 78,4

Algunas veces 3 3 19,1 9,13 0,0103

Nunca 4 2 , 5

Oír radio Frecuentemente 34,5 31,9

Algunas veces 52,5 44,1 6,33 0,0421 Nunca 1 3 2 4 Paseos Frecuentemente 11,8 9 , 8 Algunas veces 51,2 37,3 7,82 0,0200 Nunca 3 7 52,9 Leer Frecuentemente 45,4 18,6 Algunas veces 29,4 39,2 26,92 0,0000 Nunca 25,2 42,2

lencia de enfermedad crónica (73,2 %). Las enfermedades crónicas más frecuentemen-te encontradas son: hiperfrecuentemen-tensión arfrecuentemen-terial (25,6 %), diabetes mellitus (13,6 %) y cardiopatía isquémica con un 13 % (tabla 2). Hubo asociación entre la percepción de salud y el padecer de una enfermedad cró-nica; encontrándose además diferencias entre los sexos en la percepción de salud, no así en la presencia de enfermedad cróni-ca. Los síntomas o molestias más frecuen-temente referidos fueron: dificultad de vi-sión (72,5 %), trastornos motores (67 %) y alteraciones nerviosas (54 %); siendo significativamente más frecuentes en el sexo femenino los síntomas o molestias cardiovasculares, gastrointestinales, nervio-sos, trastornos de la vista y los motores-esqueléticos.

Es válido señalar también que existie-ron diferencias estadísticamente signifi-cativas en relación con la satisfacción de la vida en los distintos niveles de salud percibida (tabla 3) según prueba de varianza (F), observándose que el percibir la salud

TABLA 2. Comportamiento de las enfermedades

cró-nicas según sexo

Masculino Femenino Enfermedades % % Total Sano 30 18,6 22,8 Cardiopatía isquémica 10 14,7 13 HTA 21,7 27,9 25,6 Diabetes mellitus 7,5 17,2 13,6 Asma bronquial 4 , 2 7 , 4 6 , 2 Enfermedad obstructi-va pulmonar 3,3 1 1,9 Accidentes cerebrovas-culares 0,8 0,0 0,3 Trastornos psiquiátricos 0,8 1 0,9 Otras 13,3 9,8 11,1

TABLA 3. Satisfacción con la vida y percepción de

salud de los ancianos

Satisfacción con la vida Percepción Satisfechos No satisfechos de salud % %

Buena 87,5 12,5

Regular 45,4 54,6

Mal 35 65

(8)

como buena se asocia a niveles más altos de satisfacción con la vida y de bienestar.

El 59,1 % poseía ingresos personales, y el 40 % consideraba que sus ingresos no satisfacían sus necesidades. Un tercio de la muestra evaluaba de regular a mal su vi-vienda, y convivían con hijos y/o cónyu-ges el 66,4 %. Se halló asociación significa-tiva entre la salud percibida y el tener o no ingresos personales; así como con la satis-facción que el anciano poseía con los in-gresos que recibía.

Discusión

Los resultados muestran que un núme-ro elevado de ancianos vivía en pareja, y que además un gran número de ellos te-nían hijos, aspecto este muy beneficioso para la salud del anciano y el disfrute de bienestar, donde la vida en familia resulta ser un elemento que protege la salud,2 pues a estas edades la familia adquiere un lugar relevante y se constituye la fuente funda-mental de bienestar.3,4

Según los resultados obtenidos, des-pués de los 60 años la actividad laboral fundamental en este grupo de estudio, se vincula a labores domésticas y/o cuidado de enfermos y nietos. La mayor parte de las actividades en que empleaban el tiem-po libre estos ancianos las realizaban de forma individual y en el marco de la fami-lia, así como establecían contactos socia-les extrafamiliares cuando participaban en las actividades de las organizaciones de masas e instituciones fraternales, herman-dad o iglesias; resultando esto último po-sitivo ya que les permite ampliar sus con-tactos sociales, y de hecho ampliar las re-des de sus relaciones interpersonales.

La prevalencia del hábito de fumar es inferior a la media nacional (36,8 %) de forma general y por sexos reportada por el

cuadro epidemiológico de 1995, y a las ci-fras reportadas por los estudios del Institu-to Cubano de Investigaciones y Orienta-ciones de la Demanda Interna;5 posiblemen-te esta prevalencia disminuida se deba a la alta prevalencia de enfermedades crónicas halladas, en las que el hábito de fumar pue-de ser el pue-desencapue-denante, o un factor que agrave su curso, y en las cuales se les pres-cribe médicamente abandonar el hábito como una forma de mejorar sus dolencias. Igualmente sucede con la prevalencia de consumo de alcohol, que es muy baja (21,9 %), en relación con el 52,2 % de la media nacional, reportada en el cuadro epidemiológico nacional de 1995.

Los resultados detectados en relación con la morbilidad reportada por la preva-lencia de enfermedades crónicas resulta elevada, si bien en las personas ancianas la posibilidad de sufrir una o más enferme-dades crónicas es alta. En especial la hipertensión arterial resulta elevada pues en todas las sociedades occidentales se reporta un incremento de ella en ambos sexos al aumentar la edad, así como de las enfermedades cardiovasculares.6-8 Los sín-tomas o molestias más frecuentes coinci-den con los resultados obtenidos en per-sonas de la tercera edad en el estudio rea-lizado en Coronado (Costa Rica), así como la elevada cifra hallada.

Hemos podido corroborar en nuestro trabajo la asociación existente entre la percepción de salud y la satisfacción con la vida; y entre la percepción de salud y la presencia de enfermedades crónicas, lo que prueba la correlación existente entre salud subjetiva, y la presencia de proble-mas específicos en la salud.9

La percepción de salud varió en fun-ción del sexo y la situafun-ción so-cioeconómica de los individuos, lo que es considerado por muchos autores como la medición más completa y objetiva del

(9)

esta-do de salud.10,11 Los valores obtenidos en el 75 % de la muestra en la satisfacción con la vida consideramos que están en muy es-trecha relación con las condiciones de vida de estos ancianos y con la satisfacción que poseen.

Un aspecto que merece especial aten-ción es la insatisfacaten-ción de los ancianos con sus ingresos económicos y la asocia-ción que ellos hacen de ésta con los nive-les de salud percibida.

Consideraciones finales

1. El estilo de vida de los ancianos

estu-diados se caracterizaba por una activi-dad laboral vinculada a labores domés-ticas o al cuidado de niños y/o

ancia-nos, las actividades en que empleaban el tiempo libre eran de carácter indivi-dual, sedentarias, realizadas en el marco del hogar y con poca participación en ejercicios físicos sistemáticos.

2. Existe relación entre la evaluación sub-jetiva de salud, la presencia de proble-mas específicos en la salud, y la satis-facción con la vida en la muestra estu-diada.

3. Se halló asociación entre las condicio-nes socioeconómicas y la evaluación subjetiva de la salud.

4. Las molestias y alteraciones que más afectan a los ancianos son las molestias de visión, motoras o nerviosas. 5. Aproximadamente 3 de cada 4 ancianos

estudiados padece de una enfermedad crónica.

SUMMARY:

A descriptive study was carried out in 3 municipalities of Havana during 1994-1997. All the selected elderly underwent PFEIFFEER´s test to rule out intelectual deficit. Intelectual deterioration was considered as an exclusion criterion. 324 aged persons were studied. Neugarten´s questionnarie was applied to determine psychological welfare. They also took part in a survey prepared by the investigators to collect general variables (age, sex, marital status, occupation and educational level) and some variables of their life style, such as: working activity and its characteristics, free time and its use, physical exercise, drinking and smoking habits, personal relations and social contacts. Some elements of the way of life that may influence on the feeligs of comfort, the health perception and the morbidity reported by the own individual in terms of symptoms or indispositions, as well as the chronic diseases of each of them were explored taking the family physician as a source.

Subject headings: AGING HEALTH; LIFE STYLE.

Referencias bibliográficas

1. Instituto Nacional de Estadística. Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y minusvalías. Ma-drid: Litofinter, 1987.

2. Krause N. Stressful life events and psysician utilization. J Gerontol 1988;34(2):382-402. 3. Parreño J, Tercera edad sana. 2 ed. Madrid:

ARTEGRAF, 1990:9-10.

4. Organización Panamericana de la Salud. Las con-diciones de salud de las Américas. Washington DC, 1994; vol 1:90-7. (Publicación Científica; No. 549).

5. Suárez LN, Caraballosa M. Situación del taba-quismo en Cuba. La Habana: ICIODI, 1992. 6. Anía Lafuente BJ, Suárez AJL, Guerra Santana AJ.

Vejez saludable e incapacidad funcional en la po-blación de ancianos de Canarias. Rev Esp Salud Pública 1997;71(2):15-7.

(10)

7. Banegas Banegas JR. Estudio epidemiológico de los factores de riesgos cardiovasculares en la po-blación española de 35 a 64 años. Madrid: Minis-terio de Sanidad y Consumo, 1994;4-7. (Serie de informes técnicos; No. 3).

8. Gil López E. Información epidemiológica y activi-dades de prevención primaria cardiovascular en España y sus comunidades autónomas. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo 1995:14-24. (Serie de informes técnicos; No. 6). 9. Krause N. Stress and sex differences in depressive

symptoms among older adults. J Gerontol 1986;41(6):349-55.

10. Andrews G, Esterman A, Braunack-Mayer A, Rungie C. Aging in the western Pacific. A four country study Manila: World Health Organization, 1968:71-2.

11. McDawell I, Newell C. Measuring health a guide to rating scale and questionnaries. New York: Oxford University, 1987:54-8.

Recibido: 27 de enero de 1999. Aprobado: 17 de febre-ro de 1999.

Lic. Niuris Fernández Larrea. Infanta No. 1158 e/ Llinás y Clavel, Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba.

(11)

Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(1):13-7

CONOCIMIENTOS Y ACTITUDES DE LA POBLACIÓN ACERCA

DEL ALCOHOL Y EL ALCOHOLISMO

Juan Emilio Sandoval Ferrer,1 María Eugenia Lanigan Gutiérrez2 y Lázaro Gutiérrez

Chapman3

RESUMEN:

Se realizó un estudio descriptivo, directo y de corte transversal de la pobla-ción masculina adulta de 4 consultorios médicos del área de salud "Ángel A. Aballí" de La Habana Vieja, clasificados según sus patrones de consumo alcohólico, para evaluar algunos conocimientos y actitudes sobre el alocohol y el alcoholismo a través de un cuestionario autoaplicado. Se encontró un bajo nivel de información sobre algunos efectos nocivos del alcohol, como su acción sobre el funcionamiento sexual y las tendencias suicidas, así como una pobre percepción de riesgo alcohólico vinculado a los patrones de consumo excesivo. Hubo un predominio de mitos acerca del alcohol como estimulante psicosexual, medicamento, alimento y sustancia útil para combatir el frío. Fue notable la tolerancia casi incondicional hacia la embriaguez.

Descriptores DeCS: CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRACTICA; CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHO-LICAS/epidemiología; ALCOHOLISMO/epidemiología; CUESTIONARIO.

1 Asistente de Psiquiatría. Máster en Psiquiatría Social. Facultad “ Calixto García”. 2 Especialista de I Grado en Psiquiatría. Hospital Docente “Joaquín Albarrán”.

3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Psiquiatría. Hospital Docente “Calixto García”.

El consumo de bebidas alcohólicas es parte integrante del estilo de vida de mu-chos pueblos, llegando en ocasiones a ser más "normal y deseable" que el no consu-mo en el mundo occidental. Coconsu-mo parte de esta aceptación se han desarrollado di-ferentes actitudes ante la ingestión de al-cohol con diversos grados de tolerancia sociocultural1-3 y la aparición de creencias erróneas que al promover dicho consu-mo4,5 interfieren con la eficacia y eficien-cia de las estrategias de información, edu-cación y comuniedu-cación en salud acerca del alcohol y el alcoholismo.

La historia natural del alcoholismo in-cluye un espectro de: comportamientos sa-ludables (abstinentes y bebedores socia-les discretos o moderados), consumido-res excesivos o de riesgo, y los sujetos que pasan el horizonte clínico como alcohóli-cos según las categorías diagnósticas de Consumo Perjudicial y Síndrome de De-pendencia del Alcohol recogidos en la 10ma. Clasificación Internacional de En-fermedades (CIE - 10). Es obvio que es-tos grupos requieren acciones de salud di-ferenciadas dirigidas a los determinantes, el riesgo o el daño según cada caso,

(12)

aun-que la educación sanitaria debe incluirlos a todos, por el papel de inductores que sobre los grupos más vulnerables ejercen los al-cohólicos, teniendo en cuenta la importan-cia de la etiopatogenia sociocultural y de los distintos tipos de aprendizaje en las toxi-comanías.

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo, di-recto y transversal de la población mascu-lina de 15 años o más perteneciente a 4 consultorios médicos del área de salud "Ángel A. Aballí" de la Habana Vieja, as-cendente a 910 personas.

El universo estudiado se clasificó pre-viamente por los Médicos de Familia me-diante pesquisaje en terreno, entrevista estructurada, los cuestionarios CAGE y CID e interconsulta psiquiátrica a los ca-sos dudoca-sos y presuntos alcohólicos en 3 categorías: no alcohólicos, consumido-res de riesgo y alcohólicos.6

En este trabajo se incluyen parte de los items de un cuestionario autoaplicado como parte del diagnóstico de salud men-tal en dicha comunidad. Los resultados se presentan en tablas de contingencia con frecuencias numéricas y porcentuales; igualmente se aplicó el test de Chi cua-drado a un nivel de significación de 0,05.

Resultados

El nivel de información de la pobla-ción estudiada sobre algunos efectos no-civos del consumo excesivo de alcohol se expone en la tabla 1. Las disfunciones sexuales, conductas suicidas y poli-neuropatías obtuvieron porcentajes pare-cidos según los criterios de los bebedo-res de riesgo y alcohólicos: 32,8 % vs

30 %, 31,8 % vs. 30 % y 22,7 % vs. 23,3 % respectivamente. En cuanto a la aparición de conductas violentas y tenden-cia a la habituación, las respuestas fueron bastante aproximadas para las 3 categorías estudiadas, con cifras que oscilaron entre 97,8 % - 91,6 % en los grupos extremos de no alcohólicos y alcohólicos respec-tivamente.

La repercusión negativa del alcohol sobre el aparato digestivo y glándulas anexas fue unánimemente señalada por los encuestados, y en menor cuantía la afec-tación sobre el aparato cardiovascular. Los datos expuestos tuvieron una diferencia estadísticamente significativa.

Ante la pregunta sobre la posibilidad que cualquier persona pueda convertirse en alcohólica casi la mitad de los no alcohó-licos (49,7 %) consideró que no, porcen-tajes que se incrementaron entre los be-bedores de riesgo (55,5 %) y los alcohó-licos (63,3 %) según se recoge en la tabla 2 en una distribución estadística con dife-rencias significativas.

Sobre diferentes creencias erróneas o mitos que suelen atribuirse al alcohol (tabla 3) el 80,8 % de los encuestados lo consideró estimulante del sistema nervio-so, un 61,4 % de utilidad para combatir el frío, un 55,8 % como medicamento, el 45,8 % estimulante de la sexualidad, y el 19,3 % un alimento. En la distribución se-gún tipo de bebedores, la valoración como estimulante ascendió de 79,4 % a 91,6 % entre los no alcohólicos y alcohólicos res-pectivamente; disminuyó la apreciación sobre las potencialidades para combatir el frío entre 65,3 % y 35 %; por otra parte, como medicamento fue valorado entre 49,5 % y 86,6 %, y estimulante de la po-tencia sexual entre 38,4 % y 68,3 % por los grupos de referencia en el orden seña-lado. Estos resultados fueron estadísti-camente significativos en su asociación ante el estadígrafo Chi cuadrado.

(13)

TABLA 1. Apreciaciones populares sobre los efectos nocivos de la ingestión excesiva de alcohol No alcohólicos Riesgo Alcohólicos Total N=652 N=198 N=60 N=910 Conductas violentas 638 97,8 190 95,9 55 91,6 883 97 Habituación, dependencia 626 96 166 83,8 49 81,6 841 92,4 Trastornos sexuales 417 63,9 65 32,8 18 30,0 500 54,9 Conductas suicidas 357 54,9 63 31,8 18 30,0 438 48,1 Polineuropatías 212 32,5 45 22,7 14 23,3 271 29,7 * Categorías no excluyentes. Fuentes: Encuesta. X2= 30,05. p < 0,001.

TABLA 2. Consideraciones sobre el riesgo personal de convertirse en alcohólico

No alcohólicos Riesgo Alcohólicos Total N=652 N=198 N=60 N=910 No. % No. % No. % No. %

Sí 328 50,3 88 44,5 22 36,7 438 48,1

No 324 49,7 110 55,5 38 63,3 472 51,9

Fuente: Encuesta. X2= 5,473. p=0,0648.

TABLA 3. Mitos populares sobre el alcohol*

No alcohólicos Riesgo Alcohólicos Total N=652 N=198 N=60 N=910 No. % No. % No. % No. % Estimula sistema nervioso 518 79,4 163 82,3 55 91,6 736 80,8 Combate el frío 426 65,3 112 56,5 21 35,0 559 61,4 Medicamento 323 49,5 133 67,1 52 86,6 508 55,8 Estimulante sexual 251 38,4 125 63,1 41 68,3 417 45,8 Alimento 110 16,8 48 24,2 18 30,0 176 19,3 *Categorías no excluyentes. Fuente: Encuesta. X2= 43,86. p < 0,001.

Las actitudes de tolerancia hacia la embriaguez fueron reportadas de "siempre" por el 46,7 % de alcohólicos y el 10,4 %

de los no alcohólicos, y "cuando hay moti-vo" con cifras cercanas entre ambos gru-pos (38,3 % vs. 32,8 % en el orden

(14)

des-TABLA 4. Actitudes de tolerancia hacia la embriaguez

No alcohólicos Riesgo Alcohólicos Total N=652 N=198 N=60 N=910 No. % No. % No. % No. % Siempre 68 10,4 67 33,8 28 46,7 163 17,9 Si hay motivo 214 32,8 97 48,9 23 38,3 334 36,7 Nunca 281 43,1 18 9,2 2 3,3 301 33,1 Otras respuestas 89 13,7 16 8,1 7 11,7 112 12,3 Fuente: Encuesta. X2 = 161,110. p=0,0001.

crito); mientras la apreciación de los con-sumidores de riesgo se incrementó hasta un 48,9 %. En contraste fue mayoritaria la respuesta de los no alcohólicos que "nun-ca" toleran la embriaguez: 43,1 % contra 9,2 % del grupo de riesgo y 3,3 % de alco-hólicos. En la tabla 4 se muestran estos resultados que dieron diferencias estadís-ticas significativas.

Discusión

La representación social del alcohol y el alcoholismo presente en la población estudiada muestra la influencia de un bajo nivel de información sobre la potenciali-dad nociva de este tóxico en aspectos psicopatológicos frecuentes, y de relevan-cia psicosorelevan-cial como las disfunciones sexuales y conductas suicidas, así como en lo relativo a una baja percepción de ries-go alcohólico en los individuos ante su consumo irresponsable.

Estos resultados no difieren de los reportes de la literatura revisada2-6 que otor-gan importancia a diversos mitos o creen-cias equivocadas que existen sobre el

al-cohol y que deben ser aclarados. De estos mitos derivan actitudes que estimulan la ingestión de alcohol y promueven una to-lerancia casi incondicional hacia los esta-dos de embriaguez, que se reflejan no sólo en los sujetos alcohólicos, sino en consu-midores de riesgo que se aproximan más a ellos que al grupo de no alcohólicos, aun-que algunas respuestas de este último gru-po mueven a la reflexión gru-por su inconsis-tencia.

Un análisis de la jerarquía de moti-vaciones y necesidades presentes en alcohólicos7 se vincula al desconocimien-to sobre el alcohol y sus efecdesconocimien-tos adver-sos sobre la salud, pero también a una n e g a ción actitudinal hacia la al-coholdependencia.

Para dar cumplimiento a los objetivos contenidos en el Programa Nacional de Prevención y Control del Alcoholismo y Otras Farmacodependencias vigente en nuestro país,8 debemos desarrollar accio-nes de promoción encaminadas a reducir los patrones de consumo alcohólico ex-cesivo y sus consecuencias sanitarias y sociales, no descuidar la exploración sis-temática de los conocimientos, actitudes

(15)

y necesidades de información de la pobla-ción, que demuestran su relevancia como paso prioritario a modificar para poder lograr los cambios en los comportamien-tos hacia el alcohol, que a la larga permiti-rán valorar la ebriedad como un estado de intoxicación aguda con perturbación de la conciencia y conducta impredecible, y el consumo de alcohol como una elección personal y responsable por sus consecuen-cias sobre el individuo, la familia y la co-munidad.

Conclusiones

1. Se encontró un bajo nivel de informa-ción sobre algunos efectos nocivos del consumo excesivo e irresponsable de alcohol en los distintos grupos de be-bedores estudiados.

2. El sistema de creencias sobre el alco-hol y el alcoalco-holismo muestra la presen-cia de diversos mitos que requieren un adecuado abordaje educativo, válido para toda la población con independen-cia de sus pautas de consumo de alco-hol.

SUMMARY:

A descriptive, direct and cross-sectional study of the adult male population from 4 family physicians´offices of the "Angel A. Aballí" health area, in Old Havana, classifid according to their alcohol consumption, was conducted aimed at evaluating some knowledge and attitudes regarding alcohol and alcoholism through a self-applied questionnaire. It was found a low level of information on some harmful effects of alcohol, as well as on its impact on sexual function and suicidal tendencies, and a poor perception of alcoholic risk associated with the patterns of excesive consumption. There was a predominance of myths about the use of alcohol as a psychosexual stimulant, medicine, food, or as a useful substance to fight cold. The nearly unconditional tolerance to intoxication was remarkable.

Subject headings: KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE; ALCOHOL DRINKING/ epidemiology; ALCOHOLISM/epidemiology; QUESTIONNARIES.

Referencias bibliográficas

1. González R. Clínica y Terapéutica de las adicciones para el médico general. Editorial San Luis, 1998:29-30;35-6.

2. _____. El alcoholismo y su atención específica. 2da. ed. La Habana: Editorial Ciencias Médicas. (en prensa).

3. Méjico. Secretaría de Salud. Alcoholismo. Infor-mación básica para la población rural. Méjico, D.F: Editorial CONADIC, 1995:22-4. 4. González R. Cómo liberarse de los hábitos tóxicos.

La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 1993:31-7. 5. Colombia. Ministerio de Salud. Guía educativa sobre alcohol y alcoholismo. Bogotá: D.A.M.S.M, 1980:23-6.

6. Sandoval JE, Lánigan ME, Gutiérrez CL, Martínez MM. Patrones de consumo de alcohol en la po-blación masculina de cuatro consultorios médi-cos. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(3):225-30. 7. Alonso A, Sandoval JE. Estudio

clini-copsicológico de un grupo de alcohólicos prima-rios. Rev Cubana Psicol 1997;4(1):83-94. 8. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Programa

Na-cional de Prevención y Control del Alcoholismo y Otras Farmacodependencias. La Habana: Edito-rial Ciencias Médicas, 1996:1-3.

Recibido: 28 de junio de 1999. Aprobado: 30 de sep-tiembre de 1999.

Dr. Juan Emilio Sandoval Ferrer. Servicio de Psiquia-tría. Hospital Docente "Calixto García". Ave Universi-dad y J. El VeUniversi-dado, municipio Plaza, CiuUniversi-dad de La Ha-bana, Cuba.

(16)

Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(1):18-24

VALORACIÓN ANTROPOMÉTRICA EN EL RECIÉN NACIDO

BAJO PESO

Orlando Pons Calderín,1 Alina Leonor Rivera Peña,1 Guillermo Díaz Alonso,2 Jorge

Bacallao Gallesty3 y Rafael Jiménez García4

RESUMEN:

Se realizó un estudio longitudinal en 205 niños que nacieron entre enero y junio de 1996, en las áreas de salud del Hospital Pediátrico "Juan Manuel Márquez" con el objetivo de realizar la valoración antropométrica de los recién nacidos bajo peso durante el primer año de vida. Del total, 85 niños pesaron menos de 2 500 g al nacimiento, y el resto fueron controles elegidos a discresión. No se empleó un muestreo probabilístico debido a la naturaleza descriptiva del estudio. Se practicaron mediciones de peso, longitud, circunferen-cias cefálicas, torácica y media del brazo, y pliegues tricipital y subescapular al nacimiento, al mes, los 3, los 6, los 9 y los 12 meses. Se usaron 2 criterios de estratificación: el primero divide a los recién nacidos según su peso al nacimiento, y el segundo, divide a los recién nacidos bajo peso de acuerdo con su edad gestacional. Se analizaron las diferencias entre los grupos globalmente y de acuerdo con su cambio temporal. Los resultados demostraron que aunque las trayectorias temporales son similares, el grupo de los recién nacidos bajo peso experimenta un ritmo de crecimiento ligeramente más rápido para la longitud, la circunferencia cefálica, la torácica y el pliegue subescapular.

Descriptores DeCS: RECIEN NACIDO DE BAJO PESO; PESO CORPORAL; ESTATURA; TORAX/anato-mía & histología; CEFALOMETRIA; CIRCUNFERENCIA BRAQUIAL; GROSOR DE PLIEGUES CUTA-NEOS.

1 Especialista de I Grado en Medicina General Integral.

2 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Profesor Instructor de la Facultad de Ciencias

Médicas "10 de Octubre".

3 Licenciado en Bioestadística. Dr. en Ciencias Médicas. Profesor del ISCM-Habana.

4 Especialista de II Grado en Pediatría y Gastroenterología. Profesor Auxiliar. Hospital Infantil "Juan

Manuel Márquez".

La salud infantil constituye una de las prioridades de la sociedad, no sólo en au-sencia de enfermedades sino abarcando todas las determinantes. Según los

estima-dos más de 11 millones de niños fallecen antes de alcanzar los 5 años de vida; y más de 8 millones de lactantes mueren durante su primer año de vida presentando tasas que

(17)

van de 6,9 x 1000 nacidos vivos en países desarrollados, hasta 106,2 x 1000 nacidos vivos en países en desarrollo.1

El bajo peso al nacer (BPN) es el ín-dice predictivo más importante de la mor-talidad infantil por su asociación al mayor riesgo de mortalidad.2,3 A nivel mundial se calcula de que 1 de cada 6 niños nace con bajo peso, estimándose un índice de 17 % a nivel mundial.4 Uno de cada 5 niños que nace en los países en vías de desarrollo lo hace con un peso menor de 2500 g. Latinoamérica y el Caribe presentan cifras más favorables con un 10 %, aunque pue-den tener sesgo, ya que la mayor parte de los reportes provienen de los registros hospitalarios.1

La evolución en la valoración antropométrica es vital porque en su ga-nancia disminuye el riesgo. Muchas han sido las investigaciones realizadas sobre el tema, resaltando su importancia.5-8 El objetivo del estudio fue realizar una valo-ración antropométrica de los recién naci-dos bajo peso (RNBP) durante el primer año de vida, para colaborar con la estrate-gia de la reducción de la mortalidad in-fantil.

Métodos

Se realizó un estudio de carácter esen-cialmente descriptivo en el período de enero a junio del año 1996, en el área aten-dida por el Hospital Pediátrico "Juan M. Márquez". Se estudiaron todos los recién nacidos bajo peso: en total 85, de los cua-les 58 fueron pretérmino y 27 a término, contra un grupo control de 120 niños con peso normal al nacer. Debido al carácter descriptivo no inferencial y observacional, no se aplicó ningún esquema o procedi-miento de selección probabilística, sino que se estudiaron todos los niños con bajo

peso con la excepción de los gemelares, y los que presentaron alguna malformación mayor o menor que formó parte de algún síndrome al que se asociaron posibles de-fectos del desarrollo.

Las mediciones fueron tomadas en el momento del nacimiento, al mes, los 3, los 6, los 9 y los 12 meses. Los datos se obtu-vieron en una consulta de gastro-enterología y nutrición habilitada en dicho hospital a través de un formulario que in-cluyó las variables: edad gestacional (EG), peso, talla, circunferencia cefálica (CC), circunferencia torácica (CT), raza, sexo, y apgar; todas al nacimiento. En cada con-sulta se les realizaron las mediciones antropométricas que incluyeron, además de las anteriores, la circunferencia media del brazo (CMB), pliegue tricipital (PTR), y pliegue subescapular (PSE).

Las mediciones se realizaron con una pesa seca cuyo máximo fue de 10 kg, y una sensibilidad de 0,5 g. Un infantómetro de madera, de producción industrial, cuyo máximo fue de 90 cm, y la sensibilidad de 0,1 cm; un calibrador de grasa marca

Holtain LTD (Calipper), de un máximo de

40 mm, y una sensibilidad de 0,2 mm. Los casos estudiados fueron divididos en 2 grupos: menores de 2500 g, y más de 2500 g, y la clasificación de los recién nacidos bajo peso en pretérmino, y en cre-cimiento intrauterino retardado (CIUR).

Se calcularon estadísticas descripti-vas para todas las variables en todos los instantes de tiempo. Se realizó un análisis de la varianza para observaciones repeti-das con el cual fue posible responder a las siguientes interrogantes: a) Si los grupos son homogéneos o no respecto a las va-riables antropométricas incluidas en el estudio. b) Si el ritmo de crecimiento es igual en ambos grupos.

Todo el análisis de los datos se llevó a cabo de forma automatizada mediante la

(18)

utilización del software estadístico comer-cial SYSTAW5. F1: sirve para comparar un grupo con otro haciendo abstracción del tiempo. F2: sirve para comprobar que es-tas variables se incrementan en el tiempo. F3: sirve para comprobar si los grupos cre-cen al mismo ritmo.

Resultados

Las estadísticas descriptivas de las variables en todo momento, mostraron una diferencia significativa en los valores pro-medio entre los RNBP y en los recién na-cidos (RN) con peso normal. El peso al nacer del grupo de estudio a los 6 meses aumentó alrededor de 4000 g, o sea que

triplicaron su peso; para aumentar al año de edad alrededor de 6000 g con respecto al nacimiento. En la longitud supina al na-cimiento se detectaron más de 5 cm de diferencia en promedio entre ambos gru-pos, y en la CC al nacimiento más de 2 cm, presentando tendencia a acortarse a los 12 meses.

En el curso temporal de cada variable, los RN con peso normal se mantuvieron sistemáticamente por encima de los RNBP. El ritmo de crecimiento muy si-milar en ambos grupos, fue discretamente superior en el grupo de estudio a los 12 meses con respecto a los de peso nor-mal (25 cm y 24 cm respectivamente). Las variables PTR, CMB, PSE presentaron re-sultados similares (tabla 1).

TABLA 1. Comparación de las variables entre los recién nacidos bajo peso y recién nacidos de peso normal Bajo peso Edad en meses

Variables Al nacer 1 mes 3 meses 6 meses 9 meses 12 meses Peso g (DE) 2009,2 3025,9 4631,3 6211,6 7586,0 8416,0 (1101,0) (351,2) (720,2) (923,9) (1071,0) (1075,6) Talla cm (DE) 44,4 48,5 54,7 (3,5) 60,6 (3,8) 66,2 (3,7) 69,2 (3,9) (2,9) (2,9) CC cm (DE) 31,0 (1,6) 34,5(1,7) 38,2 (1,9) 41,1 (1,6) 43,4 (1,3) 44,5 (1,4) CT cm (DE) - 31,6 (3,7) 35,7 (4,2) 38,4 (7,2) 42,5 (4,4) 45,3 (2,8) CMB cm (DE) - 9,9 (1,5) 12,4 (4,0) 14,6 (6,7) 14,3 (3,9) 14,6 (3,9) PTR cm (DE) - 4,7 (1,7) 7,1 (2,5) 8,3 (2,6) 8,9 (2,5) 8,9 (2,4) PSE cm (DE) - 4,9 (1,7) 6,8 (2,4) 7,8 (2,6) 8,4 (2,7) 8,4 (2,6) Peso normal Edad en meses

Variables Al nacer 1 mes 3 meses 6 meses 9 meses 12 meses Peso g (DE) 3218,4 4269,2 5893,1 7482,9 8898,5 9500,2 (1244,1) (447,7) (634,7) (926,9) (961,2) (1042,2) Talla cm (DE) 49,4 (1,8) 53,2 (2,4) 59,2 (3,1) 64,9 (2,8) 70,4 (2,8) 72,9 (3,1) CC cm (DE) 33,7 (1,1) 37,1 (1,3) 40,0 (1,5) 42,7 (1,4) 44,9 (1,4) 45,8 (1,4) CT cm (DE) - 35,3 (4,1) 39,0 (4,0) 42,1 (5,2) 45,7 (2,7) 46,6 (4,8) CMB cm (DE) - 12,2(4,0) 13,9 (4,0) 15,0 (4,4) 15,8 (4,9) 16,1 (5,0) PTR cm (DE) - 6,5 (1,9) 8,3 (2,4) 9,4 (2,6) 9,9 (2,4) 10,2 (2,5) PSE cm (DE) - 7,0 (1,9) 8,1 (2,0) 8,7 (2,3) 9,2 (2,5) 9,4 (2,6) DE: Desviación estándar.

(19)

En relación con el comportamiento comparativo de ambos grupos en su evolu-ción temporal durante su primer año de vida, el valor de F1 demuestra que el grupo de recién nacidos con peso normal evolucio-na con valores significativamente más al-tos para todas las variables, desde el naci-miento hasta los 12 meses. El valor de F2 confirma que todas las variables se incrementaron a lo largo del primer año de vida, independientemente de la condi-ción al nacimiento. El valor F3 señala que existieron diferencias significativas en el ritmo de crecimiento para la longitud, la circunferencia cefálica, la torácica y el pliegue subescapular (tabla 2).

TABLA 2. Estadígrafos para la comparación entre

los recién nacidos bajo peso y los recién nacidos de peso normal Variables F1 (p) F2 (p) F3 (p) Peso 149,5 3194,1 0,78 (0,00) (0,00) (0,6) Talla 176,0 3865,1 2,3 (0,00) (0,00) (0,04) CC 155,4 3957,4 13,3 (0,00) (0,00) (0,00) CT 39,5 329,1 3,3 (0,00) (0,00) (0,01) CMB 18,6 36,3 1,3 (0,00) (0,00) (0,03) PTR 21,6 231,9 1,8 (0,00) (0,00) (0,1) PSE 21,2 120,3 4,6 (0,00) (0,00) (0,00)

TABLA 3. Estadígrafos para la comparación de las variables entre los recién nacidos bajo peso pretérminos y los

recién nacidos CIUR

Pretérmino Edad en meses

Variables Al nacer 1 mes 3 meses 6 meses 9 meses 12 meses Peso g (DE) 1935,4 2880,9 4449,8 5938,4 7418,3 8215,5 (368,3) (754,4) (983,9) (1077,6) (1167,0) (1108,5) Talla cm (DE) 43,6 (3,0) 47,9 (3,0) 54,2 (4,0) 59,8(4,0) 65,7 (4,1) 68,6 (4,3) CC cm (DE) 30,7 (1,7) 34,3 (1,4) 37,9 (2,1) 40,0 (1,7) 43,1 (1,3) 44,2 (1,3) CT cm (DE) - 31,3 (2,8) 35,2 (4,8) 37,5 (7,5) 41,9 (5,1) 44,8 (3,0) CMB cm (DE) - 9,6 (1,5) 11,0 (3,1) 14,5 (7,3) 13,9 (3,5) 13,9 (1,5) PTR cm (DE) - 4,4 (1,7) 6,4 (2,4) 7,9 (2,7) 8,4 (2,5) 8,6 (2,3) PSE cm (DE) - 4,5 (1,6) 6,2 (2,2) 7,3 (2,5) 8,1 (2,7) 8,1 (2,6) CIUR Edad en meses

Variables Al nacer 1mes 3 meses 6 meses 9 meses 12 meses Peso g (DE) 2167,7 3337,4 5025,6 6798,5 7946,3 8846,0 (250,7) (529,6) (631,7) (797,7) (744,9) (969,7) Talla cm(DE) 46,2 (2,2) 49,8 (1,9) 55,9 (2,2) 62,3 (2,5) 67,3 (2,2) 70,6 (2,5) CC cm (DE) 31,6 (1,3) 35,1 (1,5) 39,0 (3,4) 41,9 (1,3) 44,1 (1,0) 45,1 (1,6) CT cm (DE) - 32,0 (5,3) 37,0 (2,4) 40,4 (6,2) 44,0 (2,0) 46,5 (2,2) CMB cm (DE) - 10,6 (1,3) 17,5 (5,4) 14,9 (5,6) 15,1 (4,5) 16,1 (6,4) PTR cm (DE) - 5,6 (1,6) 8,6 (2,3) 9,1 (2,2) 9,9 (2,0) 9,6 (2,4) PSE cm (DE) - 6,1 (1,5) 8,1 (2,2) 8,7 (2,5) 9,0 (2,7) 9,3 (2,7) Leyenda: DE:

(20)

Las estadísticas descriptivas aplicadas al grupo RNBP pretérmino y al grupo RNBP con CIUR detectaron que en cuan-to a peso al nacer, los pretérminos tuvie-ron alrededor de 200 g menos que los CIUR.

A los 6 meses de edad, los RNBP pretérminos aumentaron en el tiempo aproximadamente 400 g, a diferencia de los RNBP de CIUR que tuvieron un incre-mento de alrededor de 600 g. Al año de edad se presentó un comportamiento si-milar. En relación con la talla se observó un ligero incremento en los RNBP pretérminos en cuanto al ritmo de creci-miento en los primeros 6 meses (tabla 3). En relación con el comportamiento de ambos grupos en su evolución temporal el valor de F1 demostró que los RNBP pretérmino se mantuvieron sistemá-ticamente por debajo RNBP CIUR. El va-lor de F2 que en ambos grupos existió un incremento significativo de todas las va-riables durante el primer año de vida; y el valor de F3 que para ninguna variable hubo diferencia significativa en cuanto al ritmo de crecimiento (tabla 4).

TABLA 4. Valores de los estadígrafos entre los

re-cién nacidos bajo peso pretérminos y los rere-cién naci-dos bajo peso CIUR

Variables F1 (p) F2 (p) F3 (p) Peso 11,8 1326,2 2,1 (0,00) (0,00) (0,06) Talla 11,6 1280,5 0,5 (0,00) (0,00) (0,7) CC 12,3 837,7 0,3 (0,00) (0,00) (0,8) CT 7,8 128,2 0,7 (0,00) (0,00) (0,6) CMB 6,8 17,2 0,5 (0,01) (0,00) (0,7) PTR 10,4 102,6 1,6 (0,00) (0,00) (0,2) PSE 10,1 56,0 0,8 (0,00) (0,00) (0,5)

Discusión

El ritmo de crecimiento y calidad está en estrecha relación con la salud en gene-ral y el estado nutricional en particular. La detención o desaceleración de los incre-mentos de talla de acuerdo con la edad cronológica, es índice de la existencia de algún factor que puede estar influyendo sobre los aspectos referidos. Sobre el cre-cimiento de un individuo pueden estar in-fluyendo no sólo circunstancias predeter-minadas genéticamente, sino además con-diciones individuales o ambientales, den-tro de estas últimas juegan papel fundamen-tal los factores socioeconómicos, cultu-rales y particularmente nutricionales.9

Para tener un indicador del estado nutricional de un individuo, y en particular de los RNBP, el mejor instrumento hasta hoy es la antropometría. Actualmente, a pesar de no ser específico a tal efecto, existen medios más sofisticados para de-terminar el estado nutricional como por ejemplo: la tomografía axial compu-tarizada, la radiografía y el ultrasonido; pero limitaciones como radiaciones, cos-to y disponibilidad del equipo limitan su uso sistematizado.10-12

En la bibliografía disponible encon-tramos que en Cuba el profesor Jordán refiere que el niño con BPN tiende a cre-cer a un ritmo más rápido que los niños con peso normal.13 Rosa Lemus y otros explican que los recién nacidos pretérminos tuvieron mayor incremento de la talla que los recién nacidos con CIUR.14

Gozal D y otros en un estudio

antropométrico en recién nacidos en África Oriental concluye que la CMB tuvo la me-jor correlación de todas las variables con el peso al nacimiento, y sugiere que puede ser utilizada como indicador fiable del BPN.15

(21)

Enconclusión observamos que los grupos, a pesar de que evolucionan por canales ubicados a niveles diferentes, ex-hiben trayectorias temporales similares,

aunque, globalmente, el grupo de los RNBP tiende a una recuperación modera-da de su déficit, debido a un ritmo de cre-cimiento más acelerado.

SUMMARY:

A longitudinal study of 205 children that were born between January and June, 1996, in the health areas of the "Juan Manuel Márquez" Pediatric Hospital, was conducted aimed at making an anthropometric assessment of the low birth weight newborns during the first year of life. 85 of them weighed less than 2 500 g at birth and the rest were discretely selected as controls. A probability sample was not used due to the descriptive nature of the study. Weight, lenght, head and chest circumferences, mean arm circumference, as well as tricipital and subscapular skinfolds were measured at birth, and at the lst, 3rd, 6th, 9th and 12 th month. 2 stratification criteria were utilized: the first divides newborns according to their birth weight and the second divides low birth weight infants taking into account their gestational age. The differences between both groups were analyzed completely and according to their temporary change. The results showed that although the temporary trajectories were similar, the group of the low birth weight newborns proved to have a slightly faster growth rate as regards lenght, head and chest circumference and subscapular skinfold.

Subject headings: INFANT, LOW BIRTH WEIGHT; BODY WEIGHT; BODY HEIGHT; THORAX/anatomy & histology; CEPHALOMETRY; BRACHIAL PERIMETER; SKINFOLD THICKNESS.

Referencias bibliográficas

1. Dotres C. La salud del niño en las Américas y en

Cuba. Rev Cubana Pediatr 1998;70(2):122-8. 2. Díaz Alonso G, González I, Román L, Cueto T.

Factores de riesgo en el bajo peso al nacer. Rev Cubana Med Gen Integr 1995;11(3):224-31. 3. Bortman M. Risk factors for low birt weight. Rev

Panam Salud Púb 1998;3(5):314-21.

4. Who Collaborative Study. Use of a simple anthropometry measurement to predict birth weight. Bull World Health Organ 1993;71(2):157--63.

5. Wolraven GE. Chest circumference as a screening method for low birth weight newborns in rural Tanzania. Trop Geogr Med 1994;46:14-60. 6. Rondo-PH, Tomkins-AM. Chest circumference

as an indicator of intrauterine growth retardation. Early Hum Dev 1996;44(3):161-7.

7. Roche AF, Guo SS, Wholihan K, Casey PH. Reference data for head circumference-for-length in preterm low-birth weight infants. Arch Pediatr Adolesc Med 1997;15(1):50-7.

8. Verma SS, Ghadiok AK, Kishore N, Singh OP. Head and chest circumference as predictor of low birth weight in Indian babies. J Trop Pediatr 1996;42(3):146-50.

9. Dueñas Gómez E, Sánchez C, Santurio A. Patro-nes antropométricos en el recién nacido. La Ha-bana: Editorial Ciencias Médicas. 1990:5-25. 10. Hermelo MT, Amador MG. Métodos para la

evaluación de la composición corporal en huma-nos. Indicadores bioquímicos para evaluar el es-tado nutricional. Caracas: Edición de Faces. 1993:119--30.

11. Romagnoli C. The growth of the low birth weight neonate: assessment at three years. Minerva Pediatr 1993;45:75-81.

12. Bustos Lozano G, Medina López C, Pallas Alonso CR, Orbea Gallardo C. Changes in weight, lenght and head circumference in premature newborn babies weighing less than 1.500 grams at birth. An Esp Pediatr 1998;48(3):283-7.

13. Jordán JR. Los estudios sobre el crecimiento del niño en los países en desarrollo. Rev Cubana Pediatr 1974(46):117-29.

(22)

14. Rosa Lemus E, Lima E, Batista R, Rosa L de la. Bajo peso al nacer, crecimiento y desarrollo en el primer año de vida. Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(2):23-9.

15. Gozal D, Ndombo PK, Ze Minkande J, Kago I, Tentanye E, Mbede J. Anthropometric measurements in a newborn population in West Africa: a reliable and simple tool for the

identification of infants at risk for early postnatal morbidity. J Pediatr 1991;118(5):800-5.

Recibido: 16 de septiembre de 1999. Aprobado: 30 de septiembre de 1999.

Dr. Orlando Pons Calderín. Calle Felipe Poey, apto 4, entre O’Farril y Patrocinio, Víbora, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.

(23)

Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(1):25-30

PREVALENCIA DE ANEMIA EN GESTANTES EN UN ÁREA

DE SALUD

Marianela de la C. Prendes Labrada,1 Alberto F. Baños Rodríguez,2 Olga Toledo

Dieppa3 y Orlando Lescay Megret3

RESUMEN:

Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal en el período compren-dido entre enero y septiembre de 1998 en el área del Policlínico Santos Suárez con el objetivo de determinar la prevalencia de la anemia en gestantes, su relación con la edad, el estado nutricional materno y el peso al nacer. La muestra estuvo constituida por las 209 gestantes que se captaron en este período. Se realizó revisión de las historias clínicas obstétricas y los datos se recogieron en planilla confeccionada al efecto, se utilizó el cálculo porcentual para su procesamiento. La prevalencia de la anemia en las embarazadas estudiadas fue del 64,59 %, el 83,74 % tenían entre 20 y 35 años. Las gestantes con valoración ponderal inicial (V.P.I.) peso bajo I-II-III-IV y peso adecuado desarrollaron anemia con mayor frecuencia. Predominó la he-moglobina entre 109-100 g/l en los 3 trimestres de la gestación independientemente de la V.P.I. La mayoría de las gestantes anémicas (80,74 %) se trataron con tabletas prenatales solamente y aportaron recién nacidos con un peso menor de 3 000 g.

Descriptores DeCS: COMPLICACIONES HEMATOLOGICAS DEL EMBARAZO/epidemiología; ANEMIA/ /epidemiología; MEDICOS DE FAMILIA.

1 Especialista de I Grado en Ginecología y Obstetricia. Instructor en Medicina General Integral del Policlínico

Docente Santos Suárez.

2 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Nutrición. Policlínico Docente Santos Suárez. 3

Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Policlínico Docente Santos Suárez. La calidad nutricional de la dieta

afec-ta el curso y el resulafec-tado del embarazo. Es un hecho bien conocido el aumento de las necesidades energéticas, proteicas, de vi-taminas y minerales durante la gestación para satisfacer las demandas tanto de la ma-dre como el feto.1

La anemia es la más frecuente de las enfermedades que pueden coincidir con el

embarazo o ser producida por éste, y pue-de acarrear complicaciones, a veces gra-ves, tanto para la madre como para su hijo.2,3

Se considera anemia cuando las cifras de hemoglobina se encuentran por debajo del 110 g/L de sangre y un hematócrito del 33 % o menos, durante el 3er trimestre de la gestación, siendo la causa más frecuen-te el déficit de hierro.2

(24)

La difícil situación económica que atra-viesa el país desde 1989 ha conllevado mo-dificaciones en el estado de nutrición de algunos grupos poblacionales, incrementándose el riesgo de deficiencias nutricionales y la mujer embarazada cons-tituye un grupo vulnerable.

El sistema de vigilancia nutricional en Cuba tiene como objetivo fundamental identificar a las gestantes que comienzan el embarazo con peso bajo, que ganan me-nos de 8 kg en el curso de éste y tienen menos de 110 g/L de hemoglobina en el 3er trimestre de la gestación,4 éstos cons-tituyen factores de riesgo nutricionales que se relacionan con el incremento de la morbimortalidad de la madre o el produc-to y el bajo peso al nacer,5,6 por lo que la atención especializada y la utilización de los recursos deben encaminarse a la mo-dificación o erradicación de dichos facto-res de riesgo.

La anemia suele ser más frecuente entre las mujeres que comienzan la gesta-ción con peso bajo para la talla, cuyas re-servas suelen estar exhaustas, entre las que tienen poca ganancia de peso durante el embarazo, y entre las adolescentes.6

Todas estas consideraciones nos alen-taron a realizar este trabajo para determi-nar la prevalencia de la anemia en las em-barazadas de nuestra área de salud y su relación con el peso al nacer menor de 3000 g.

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal en el área del Policlínico Santos Suárez en el período comprendido entre enero-septiembre de 1998. La mues-tra estuvo constituida por las 209 gestantes captadas en ese período.

Se confeccionó una planilla para la re-cogida de datos, los cuales se obtuvie-ron a partir de las historias clínicas obsté-tricas. Los datos fueron recogidos por los autores del trabajo en visitas a los consul-torios del Médico de la Familia, y se pro-cesaron utilizando el cálculo porcentual. Los resultados se reflejaron en 5 tablas.

Consideramos gestante anémica a toda aquella que presentó cifras por deba-jo de 110 g/L de hemoglobina, indepen-dientemente del tiempo de gestación.

Resultados

La prevalencia de la anemia en el área de salud Santos Suárez fue de 64,59 % (tabla 1).

TABLA 1. Prevalencia de la anemia durante el

emba-razo

Total de gestantes Gestantes con anemia No. % No. %

209 100 135 64,59

Fuente: Planilla de datos.

En la tabla 2 se relaciona la edad ma-terna con la anemia según los diferentes períodos de la gestación. La mayoría de las gestantes anémicas tenían entre 20-35 años (83,74 %) y una proporción importan-te (29,62 %) presentó cifras bajas de he-moglobina en los 3 trimestres de la gesta-ción, independientemente de la edad. En la tabla 3 observamos que las gestantes con VPI peso bajo I-II-III-IV y peso adecuado, desarrollaron anemia con mayor frecuen-cia (70,21 %, 62,07 % y 65,18 % res-pectivamente). Predominaron las cifras de hemoglobina entre 100-109 g/L en las embarazadas con anemia en los 3

(25)

trimes-TABLA 2. Anemia durante la gestación según la edad

Período de la Menor de 20 años De 20-35 años Mayor de 35 años Total gestación No. % No. % No. % No. %

1er trimestre 4 22,2 18 15,92 1 25,0 23 17,04

2do trimestre - - 17 15,04 1 25,0 18 13,33

3er trimestre 2 11,11 5 4,43 - - 7 5,19

1ro y 2do trimestres 3 16,67 23 20,35 - - 26 19,26

1ro y 3er trimestres 2 11,11 1 0,90 - - 3 2,22

2do y 3er trimestres 1 5,55 16 14,1 1 25,0 18 13,33

Los 3 trimestres 6 33,33 33 29,20 1 25,0 40 29,62

Total 18 13,3 113 83,74 4 2,96 135 100

Fuente: Planilla de datos.

TABLA 4. Relación entre VPI y cifras de hemoglobina en gestantes con anemia

1er Trimestre 2do. Trimestre 3er. Trimestre

VPI 109-100 g/L 99-90 g/L < 90 g/L 109-100 g/L 99-90 g/L < 90 g/L 109-100 g/L 99-90 g/L < 90 g/L % % % % % % % % % PB I-II 33 39,39 6,06 12,12 45,45 21,21 6,06 30,30 9,09 6,06 PB III-IV 18 50,00 5,55 5,55 44,44 5,55 11,11 22,22 5,55 5,55 PA 73 50,68 10,96 5,48 54,79 16,44 6,85 32,88 10,96 12,33 PA I-II 9 66,66 11,11 11,11 33,33 22,22 11,11 33,33 11,11 PA III-IV 2 100,00 50 Total 135 49,62 8,88 7,40 48,88 18,29 7,40 30,37 10,37 8,88 Fuente: Planilla de datos.

TABLA 3. Relación entre VPI y anemia en el embarazo Gestantes con anemia VPI N No. %

Peso bajo I-II 47 33 70,21

Peso bajo III-IV 29 18 62,07

Peso adecuado 112 73 65,18

Peso adecuado I-II 17 9 52,94 Peso adecuado III-IV 4 2 50 Fuente: Planilla de datos.

(26)

tres de gestación (49,62 %; 48,88 %; 30,37 %), independientemente de la valo-ración ponderal inicial (tabla 4). El 80 % de las gestantes recibió tratamiento con tabletas prenatales solamente.

La mayoría de las mujeres con ane-mia que parieron en el período estudiado, aportaron recién nacidos con menos de 3000 g, siendo el 12 % de éstos bajo peso (tabla 5).

TABLA 5. Relación entre peso al nacer (PN) y

gestantes con anemia

Gestantes con anemia PN N %

< 2500 3 12

2500-2999 11 44

> 3000 11 44

Total 25 100

Fuente: Planilla de datos.

Discusión

La anemia por déficit de hierro es la más frecuente durante el embarazo5,7 y su prevalencia es mayor en grupos con bajo nivel socioeconómico, bajo nivel educa-cional, alta paridad y en países subdesarro-llados donde existe poca disponibilidad de alimentos e inadecuados hábitos alimen-tarios.8,9 La alta prevalencia de anemia en-contrada entre nuestras embarazadas pue-de atribuirse, por un lado, a dificultapue-des en la disponibilidad de alimentos necesarios sobre todo en familias con ingresos me-dios y bajos afectados por el período es-pecial, y por otro, hábitos dietéticos in-adecuados que favorecen el desarrollo de estados carenciales, así como la no sistematicidad o administración inadecua-da de los suplementos vitamínicos y mi-nerales (tabletas prenatales), que deben ser suministrados a toda embarazada.

Aunque los estudios apuntan hacia la mayor frecuencia de anemia y otras defi-ciencias nutricionales en madres adoles-centes,7,1 nuestros resultados fueron dife-rentes, tal vez porque la atención que se brinda a este grupo suele ser jerarquizada y priorizada por el riesgo que representa. Cuando se brinda atención de calidad, aún antes de la gestación, y se interviene a ni-vel familiar con vistas a lograr que sus in-tegrantes cooperen con el buen desarro-llo nutricional y del embarazo, los resul-tados suelen ser favorables.

El hecho de que un número elevado de mujeres embarazadas mantuvieron la anemia hasta el 3er trimestre del embara-zo o la desarrollaron en la segunda mitad, nos alerta sobre la importancia de que se divulguen regímenes dietéticos adecuados, y se promueva el uso correcto de las ta-bletas prenatales. Aun cuando los cambios hematológicos propios de la gestación, y el incremento de los requerimientos en la segunda mitad de la gestación favorecen la aparición de la anemia sobre todo en gestantes con reservas exhaustas, un régi-men dietético adecuado y acorde con los requerimientos, conjuntamente con los suplementos aportados de vitaminas y mi-nerales por vía oral (en este caso las ta-bletas prenatales), previenen la aparición de la anemia en muchos casos.1

La relación entre el peso para la talla al inicio de la gestación y el riesgo de de-sarrollar anemia ha sido bien establecida por los autores.1,5,10 La gestante desnutri-da generalmente arriba con pocas reser-vas al embarazo; de ahí la importancia de garantizar una alimentación adecuada com-plementada con suplementos vitamínicos y minerales, con vistas a lograr que alcan-cen un peso óptimo durante la gestación.

El estado nutricional materno es un factor determinante en el crecimiento y peso fetal. La anemia se ha relacionado con el bajo peso al nacer, sobre todo la que aparece o se mantiene hasta el 3er

(27)

trimes-tre. Varios estudios demuestran una aso-ciación significativa entre valores extre-mos de hemoglobina (tanto bajo como alto) y la prematuridad, la muerte fetal, el bajo peso al nacer y el apgar bajo.11,12

El hecho de que la mayor proporción de las madres aportaran hijos con pesos menores de 3000 g, se hubiese podido evi-tar logrando que la madre alcanzara cifras de hemoglobina normales en ausencia de otros factores. Entre los recién nacidos con pesos entre 2500-2999 g hay muchos con peso insuficiente para su talla, y que por lo tanto se les puede considerar como crecimiento intrauterino retardado (CIUR); éstos son muy vulnerables a re-percusiones ambientales y tienen un gran riesgo de morbilidad durante el primer año de vida.

Conclusiones

La prevalencia de la anemia en el em-barazo en nuestra área de salud es alta,

aportando la mayoría de las gestantes ané-micas recién nacidos con peso inferior a 3000 g.

Recomendaciones

Educar a las mujeres en edad reproductiva y a las gestantes sobre aspec-tos básicos de la nutrición como: distri-bución de los alimentos en los diferentes horarios del día, y confección y com-binación de alimentos que favorezcan la absorción de los nutrientes nece-sarios.

Asimismo el Médico de Familia de-ben enfatizar en la ingestión sistemática y adecuada de los suplementos vitamínicos y minerales (tabletas prenatales), desde el comienzo del embarazo para así prevenir la anemia.

Si logramos que la mujer comience su embarazo con condiciones nutri-cionales óptimas, se reduce el riesgo de desarrollar anemia y sus complicaciones.

SUMMARY:

A descriptive cross-sectional study was conducted between January and September, 1998, in the area of the "Santos Suárez" Polyclinic in order to determine the prevalence of anemia in pregnant women, its relatioship with age, maternal nutritional state and birth weight. The sample was composed of 209 pregnant women that were caught in this period. The obstetric medical histories were reviewed and the data were collected in forms created to this end. The percentage calculstion was used for their processing. The prevalence of anemia among the studied expectants was of 64. 59 %. 83.74 % were between 20 and 35 years old. Those pregnant women with initial weighted assessment (IWA) considered as low weight I-II-III-IV an adequate weight developed anemia with higher frequency. Haemoglobine from 109 to 100 g/L predominated during the 3 trimesters of pregnancy independently of I.W.A. Most of the anemic expectants ( 80.74 %) were treated with prenatal tablets only and delivered newborns with a weight under 3 000 g.

Subject headings: PREGNANCY COMPLICATIONS, HEMATOLOGIC/epidemiology; ANEMIA/ epidemiology; PHYSICIANS, FAMILY.

(28)

Referencias bibliográficas

1. Nelson JK, Jensen MD, Gastineau CF. Dietética y nutrición. En: Nelson JK, Jensen MD, eds Ma-nual de la Clínica Mayo. Madrid: Mosby-Doyma, 1997:37-46.

2. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Manual de diagnóstico y tratamiento en obstetricia y perinatología. La Habana: Editorial Ciencias Mé-dicas, 1997:253-60.

3. Cunninghan FG, Mc Donald PC, Gant NF, Leveno KJ, Giltrap III LC, et al. Williams de obstetricia. México DF: Editorial Médica Panamericana, 1998:204-78.

4. Jiménez S, Gay L. Vigilancia nutricional materno infantil. La Habana: Caguayo, 1997:14-8. 5. Cusminsky M, Lejarraga H, Mercer R, Martell M,

Fescina R. Manual de crecimiento y desarrollo. Washington DC: OPS, 1993:95-9.

6. Luke B, Johnson TR, Petrie RH. Clinical Mater-nal-fetal nutrition. Boston: Little-Brown, 1993:181--4.

7. OPS. Nutrición materna y productos de embara-zo. Evaluación antropométrica. Washington DC: OPS, 1992:65. (Publicación Científica; No. 529).

8. Dallman PR, Yip R, Johnson C. Prevalence and causes of anemia in the United States 1976-1980. Am J Clin Nutr 1984;39:437-45.

9. Vásquez SL, Vidal RH, Gautier H, Díaz F, Gomis I, Martínez JA. Prevalencia de la anemia nutricional en mujeres en edad fértil de un área de salud. Rev Cubana Med Gen Integr 1993;9(3):245-50. 10. Rice R, Serrano CV. Característica del peso al

nacer. Washington DC: OPS, 1995;56. (Publica-ción Científica; No. 504).

11. Garn SM, Ridella SA, Petzold AS, Falkner F. Ma-ternal hematologic levels and pregnany outcome. Perinatology 1981;5:155-62.

12. Murphy JF, Newcombe RG, Coles EC. Relation of haemoglobin levels in first and second trimesters to outcome of pregnancy. Lancet 1986;1:992-5.

Recibido: 30 de diciembre de 1998. Aprobado: 27 de julio de 1999.

Dra. Marianela de la C. Prendes Labrada. Serrano No. 561 (altos), entre Santa Irene y San Bernardino, Santos Suárez, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.

Referencias

Documento similar

If certification of devices under the MDR has not been finalised before expiry of the Directive’s certificate, and where the device does not present an unacceptable risk to health

In addition to the requirements set out in Chapter VII MDR, also other MDR requirements should apply to ‘legacy devices’, provided that those requirements

The notified body that issued the AIMDD or MDD certificate may confirm in writing (after having reviewed manufacturer’s description of the (proposed) change) that the

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de

* La tarifa mensual incluye alimentación, servicio médico y atención asistencial, y no incluye podología (12 euros de media) y peluquería (8 euros de media). En los cen- tros

La combinación, de acuerdo con el SEG, de ambos estudios, validez y fiabilidad (esto es, el estudio de los criterios de realidad en la declaración), verificada la

Gastos derivados de la recaudación de los derechos económicos de la entidad local o de sus organis- mos autónomos cuando aquélla se efectúe por otras enti- dades locales o