Armar un Cuento Liliana Díaz Mindurry
Laura Massolo
Ediciones Ruinas Circulares
Colección Octaedro
Armar un cuento/Díaz Mindurry Liliana y Laura Massolo,
edición literaria a cargo de Patricia Bence Castilla.
-1a ed.- Buenos Aires: Ediciones Ruinas Circulares, 2009 220 pág.; 20x14 cm.-(Octaedro/Liliana Díaz Mindurry) ISBN 978-987-24111-8-3
1.Técnicas de Escritura. 2. Retórica. I. Massolo, Laura II.
Bence Castilla, Patricia, ed. lit. III. Titulo CDD 808.3
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11723 Septiembre 2009
Ediciones Ruinas Circulares Directora: Patricia Bence Castilla Aguirre 741 - 7º B
(1414) Buenos Aires
E-mail: [email protected]
www.ruinascirculares.com
Armar un Cuento
ARMAR CUENTO UN
Liliana Díaz Mindurry Laura Massolo
a la memoria de Juan Carlos Onetti a Dorotea Muhr de Onetti a Isabel María Onetti (Litty) a nuestros alumnos
Colección Octaedro
SOBRE LAS AUTORAS
Liliana Díaz Mindurry
Liliana Díaz Mindurry nació en Buenos Aires. Obtuvo en narrativa la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores por la novela La resurrección de Zagreus, el Primer Premio Mu- nicipal de Buenos Aires en cuentos editados Bienio 90-91 por el libro La estancia del sur, el Primer Premio Municipal de Córdoba por el mismo libro, el Primer Premio Fondo Nacional de las Artes 1993 por la novela Lo extraño, Premio Centro Cultural de México en cuento 1993, Premio El Espectador de Bogotá en cuento 1994, ambos en el concurso Juan Rulfo de París, el 1º Premio Jiménez Campaña de Granada, Premio Fernández Rielo de Madrid. Fue premiada por la Municipalidad de Encina de la Cañada (España) y en la Municipalidad de Puebla (México), obtuvo el Premio Planeta 1998 por la novela Pequeña música nocturna, entre otros premios.
Tiene dieciséis libros publicados, entre ellos las novelas La resu- rrección de Zagreus, A cierta hora, Lo indecible, Summertime, Hace miedo aquí. Algunos de sus libros de cuentos son: Buenos Aires ciudad de la magia y de la muerte, En el fin de las palabras, Retratos de infelices, Ultimo tango en Malos Ayres. En poesía pu- blicó Sinfonía en llamas, Paraíso en tinieblas, Wonderland: obtuvo el Premio Fondo Nacional de las Artes, el Subsidio de Antorchas, la Faja de Honor de la Sociedad de Escritores, el Primer Premio Embajada de Grecia, el Primer Premio First, etc. Varios de sus poemas fueron publicados en Colombia, Austria y otros países.
Su obra fue traducida al alemán y al griego. El cuento Ometti a las
seis fue llevado a la escena teatral por Hernán Bustos junto con
Un sueño realizado de J C Onetti. Realizó el prefacio a las obras
completas de Ometti en la Editorial Galaxia Gutenberg de España
y ha escrito numerosos ensayos sobre su obra. Coordina talleres
literarios desde 1984.
Laura Massolo
Laura Massolo nació en Buenos Aires en diciembre de 1954.
Escribe poesía, cuento, novela y teatro. Coordina talleres li- terarios desde 1989 y dicta cursos y seminarios de narrativa.
Se ha desempeñado como jurado en numerosos concursos nacionales e internacionales, entre ellos, en el Premio Internacional “Juan Rulfo”.
Publicó los libros de poemas Afuera estaba el mundo (2001, Bue- nos Aires), Y amén (2002, Valencia, España) y Todas las muer- tes son más graves, (2008, Encina de la Cañada, España) y los libros de cuentos Al borde, (1999, Buenos Aires), La otra Pie- dad (2005, Buenos Aires) y El Florero roto y los dragones (2005, Salamanca). El primero fue distinguido con la Faja de Honor de la SADE y con el Tercer Premio Municipal Ricardo Rojas.
Entre otros premios obtuvo, en cuento, el Premio Internacional
“Juan Rulfo”, de Radio Francia Internacional y Centro Cultural de México por su cuento “La otra Piedad” (París, 2001) y los premios
“Demetrio Cañizares”, “Miguel de Unamuno”, “Nosotras y Ellos”,
“Radio Nacional de España”, “Ciudad de Jerez”, “Villa de Inies- ta”, “Ciudad de Colindres” y “Copé de Bronce” de Petroperú. En poesía, los premios “Ateneo Español de México”, “Marc Granell”, Ayuntamiento de Motril, “Jerez de los Caballeros”, “Duck Fin”,
“Ciudad de Bargas” y “Encina de la Cañada”. En novela, obtu- vo Mención de Honor en el Premio de la Secretaría de Cultura de la Nación y resultó finalista del Premio “Qué Leer Volkswagen”.
Cuenta, además, con diversas publicaciones en España, Francia,
Estados Unidos, Austria, Brasil y Perú.
PRÓLOGO
La intención de este libro no es sujetarnos, específicamente, a ninguna teoría que delimite la noción del cuento, sino, por el contrario, comunicar una experiencia personal.
Evitaremos, en lo posible, las pautas rígidas, las escuelas, las especificaciones.
No nos preguntaremos, siquiera, qué es un cuento: este tema, por sí solo, debería componer un libro aparte.
En general, nos referiremos al cuento moderno sin olvidar las estructuras clásicas y haciendo referencia, también, a las innovaciones que supone el cuento posmoderno, con el propósito de resumir la diferenciación de los distintos conceptos en una sola intención creativa.
Lo que deseamos es proporcionar nociones surgidas de los talleres literarios que coordinamos, de nuestra propia escritura y del análisis subjetivo de algunas obras. El material expuesto ha de ser interpretado como herramienta para la iniciación en la escritura de este género.
Hemos elaborado definiciones que coinciden con nuestros puntos de vista apartándonos, a veces, de los temas y los enfoques que suele abordar la crítica literaria. Hemos omitido determinados tecnicismos, atendiendo más a los resultados que arroja la experimentación propia, con las variantes y sorpresas que se revelan durante el desarrollo de una obra y quedan fuera de los esquemas preestablecidos.
A fin de no reproducir traducciones, los autores que hemos elegido pertenecen a la lengua española e hispanoamericana, excepto en el caso de José Saramago.
Pretendemos ofrecer un trabajo práctico pero no
técnico, creativo pero no dogmático, que sirva de base para la
comprensión de temas más específicos que desarrollaremos en
futuras publicaciones.
«Armar un cuento» consta de cuatro bloques a los que llamamos «Armado», a modo de sucesión progresiva en la complejidad de los conceptos.
El «Armado I» se refiere a las nociones básicas del cuento como principio, desarrollo y final.
El «Armado II» consiste en la exposición de los distintos elementos que conforman la estructura narrativa.
El «Armado III» aborda las posibilidades estéticas que surgen de los distintos usos del lenguaje y de las figuras retóricas.
En el «Armado IV» hemos tratado de exponer una visión de aquellos recursos técnicos que, a nuestro criterio, posibilitan el efecto emocional y estético de la narración.
Finalmente, se incorporaron dos anexos con intención práctica.
El primero propone una serie de ejercicios que pueden ser realizados individual o grupalmente. En el segundo, de acuerdo a las pautas tratadas en el texto, realizamos un posible comentario de dos cuentos.
Esperamos que aquellas personas que quieran escribir un cuento encuentren en estas páginas una guía de ideas y observaciones, o bien, la simple referencia, la simple transmisión, de lo que vivenciamos día a día como escritoras.
Liliana Díaz Mindurry Laura Massolo
ARMADO I
LA NECESIDAD DE LEER
«Soy una lectora compulsiva y creo que me gusta más leer
que escribir. Puedo decir incluso que en mis primeros años
tuve una vida de papel. Si de algo estoy convencida es de que
la lectura es lo que más me gusta, lo que más me apasiona, lo
ARMADO II
EL NARRADOR
Según Elena M. Martínez
10la tarea del narrador es enunciar un lenguaje al que cabe calificar de narrativo puesto que se refiere a una historia. El narratario, por su parte, es el personaje a quien se dirige el narrador.
El narrador puede ser en primera o en tercera persona.
Su Señoría, le relataré cómo maté a María.
Aquí hay una primera persona que le cuenta a otra, un juez, un hecho determinado. Este caso sería el de una primera persona apelativa dirigida a una segunda persona no relevante porque el juez no tiene, en principio, incidencia en la historia; sólo es un receptor ocasional. Otro caso común (un poco de novela antigua), es la apelación al lector o a un personaje desconocido.
El discurso está dirigido al lector sin nombrarlo. Puede usar el
«tú», el «vos», el «usted».
Te contaré por qué te odio.
Ésta es, sin duda, una primera persona apelativa dirigida a una segunda persona relevante, que es, claramente, el antagonista y, por lo tanto, relevante en la historia.
El Narrador Invisible
Una primera persona que no se sabe quién es, le cuenta al protagonista su propia historia, como si se tratara de su alter ego. En realidad, esa primera persona no existe como personaje.
Sabías a qué hora Gabriel pasaba, galopando en su caballo oscuro, para ir al almacén o al mercado, y lo esperabas con el vestido que más te gustaba y con el pelo atado con la más bonita de las cintas. Te reclinabas sobre el alambrado en posturas románticas y lo llamabas con tus ojos.
«Anillo de humo», Silvina Ocampo Segunda Persona Ficta
Es una segunda persona no real, porque se trata, en verdad, de un traslado de la primera persona.
Porque usted vota siempre a los mismos y se cansa.
En realidad, es la primera persona “la que vota siempre a los
mismos y se cansa”, pero se proyecta a una segunda persona no relevante.
· Cacofonía
Es la unión de la última vocal de una palabra con la primera vocal de la siguiente. Produce un efecto fónico desagradable.
María ha hablado con José en el camino
· Repetición
Produce la intensificación del sentido desde lo semántico; refuerza, afirma, enfatiza. La repetición de una palabra o de una expresión tiene una doble utilidad. Es incantatoria, rítmica. Subraya la importancia de algo. Origina más entusiasmo y vigor lírico. Desde lo sonoro provoca musicalidad y encantamiento. Es el más clásico de los recursos retóricos.
Sé lo que hice. Parpadeo, y lo que hice aparece en mis ojos. Ocurre en mis ojos. Pero los ojos no tienen lengua.
La sierva, Andrés Rivera
Vemos la repetición de «hice» y «ojos». Asume la doble función. La repetición viene de los ritmos y estribillos de la canción. Es melodiosa. La repetición no buscada como efecto puede ser una pobreza de vocabulario.
Hay, dentro del recurso general de la repetición, tipos especiales:
· Repetición letánica
Repetición que aparece sucesivamente en el texto, generalmente desprendida del sentido y con una musicalidad dominante.
El viento se llevó los algodones
ALGUNOS RECURSOS TÉCNICOS
«Para mí, la primera entre todas las consideraciones es la de producir un efecto. Procurando ser siempre original (...);
y después, busco a mi alrededor, o más bien en mí mismo, las combinaciones de acontecimientos o los tonos que puedan ser más propicios para producir el efecto buscado»Edgar Allan Poe El cuento busca recursos que logren la interacción del lector. En general, opta por un lector activo que no encuentra la ocasión de relajarse ni de dar nada por sentado hasta que alcanza el final de la lectura.
Estos recursos permiten, indiscutiblemente, que el lector preste una atención sostenida durante todo el desarrollo del texto.
La ambigüedad en la información, la información
dosificada y las pistas falsas construyen la intriga. La revelación del desenlace ilumina al lector con el asombro y lo obliga a una segunda lectura.
Horacio Quiroga fue un maestro a la hora de manejar la tensión en el cuento mediante recursos de intensificación.
En general, su técnica consistió en presentar a personajes inexorablemente condenados a muerte: un accidente, la enfermedad, la picadura de un reptil venenoso, un extravío, establecían un sentimiento de inquietud o de compasión en el lector. Situaciones aparentemente sin salida que, luego, en la ficción, se desviaban hacia una probable salvación. Alivio y euforia, un juego para distender lo que se había tensado. En el desenlace, abruptamente, precipitaba la muerte del personaje.
Autor y lector parecen organizar, de esta manera, una relación sadomasoquista, como si la narración, concebida como deseo del final, pudiera compararse a la tensión erótica.
El escritor debe tener conocimiento de ciertas
«herramientas» útiles para provocar estos efectos: seducir, inquietar, apasionar. La palabra «pasión» deriva del término latino pati, padir, padiu, del cual se desprende «padecer».
Antiguamente, su única acepción era la que correspondía a
«torturado», «molestado». Si bien este sentimiento perturbador existe en el autor en el momento de la creación, los recursos técnicos facilitan poder generarla para el lector.
Quiroga dice: «No escribas bajo el imperio de la emoción.
Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.»
Sin embargo, la pasión tiene una relación muy directa con
la energía del autor en el momento de la creación (que difiere del
tiempo lúcido que requiere corregir). Y de allí el resultado de la
ÍNDICE
SOBRE LAS AUTORAS PRÓLOGO
ARMADO I
LA NECESIDAD DE LEER...14
PARA EMPEZAR...15
LA UNIDAD NARRATIVA...17
DESARROLLO Y ACCIÓN...17
OBSERVACIÓN DE LA REALIDAD Y ESCRITURA ...21
INTRODUCCIÓN O PRINCIPIO... 23
EXTENSIÓN DEL CUENTO...24
EL MICROCUENTO...25
DESENLACE O FINAL... 26
IMPORTANCIA DEL TÍTULO...28
MOLDES...28
ARMADO II
EL NARRADOR Primera persona...34El narrador invisible 35
Segunda persona ficta 35
Apelativa protagonista 36
Apelativa no protagonista 36
Apelativa testigo 36
No apeltativa testigo 37
Tercera persona...37
Tercera Persona Omnisciente 37
Tercera Persona Semiomnisciente 38
Tercera persona focalizada 38
El narrador múltiple 38
Subnarradores...39
El narrador disyuntor...39
ELECCION DEL NARRADOR... 40
Efectos...40
Problemas con los narradores...40
OTROS ENFOQUES SOBRE EL TEMA...43
El narrador y el punto de vista...43
LA DESCRIPCIÓN...46
Formas de descripción...49
Descripción y diálogo...49
PERSONAJES...50
DIÁLOGOS...52
Relaciones entre diálogo y personajes...53
Diálogo directo e indirecto...54
Cómo insertar el diálogo y las acotaciones...58
El diálogo en Saramago...59
ESCENARIOS...59
Espacio irreal...60
Espacio real...60
Espacio indeterminado...60
El espacio y la descripción en los distintos niveles de referencialidad narrativa...61
Hiperrealismo 61
Realismo 63
Realismo fronterizo 63
Narración fantástica 63
Realismo mágico 64
Mundos maravillosos posibles 64
Mundos maravillosos legendarios 64
Absurdo 65
Espacios irreales en el realismo o hiperrealismo y en el realism mágico...65
DETALLES E INDICIOS...65
Detalles no indiciales...65
Detalles indiciales o indicios...66
CLARIDAD...66
CREDIBILIDAD...68
Tiempo Veloz 73
Tiempo Demorado 73
Frecuencia 74
Operadores temporales 75
Tiempos verbales 75
El uso incorrecto de los tiempos verbales 78
Visión del narrador 79
Ruptura de la linealidad temporal 80
ARMADO III
E S T I L O . . . 8 2 LENGUAJE...84Tipos de lenguaje...87
Lo poético en el cuento... ...88
Adjetivación...89
Lugares comunes...89
Elección de palabras...91
Palabras a desechar 91
REGISTROS...92
Cuándo pueden unirse los registros...93
ARMONÍA FÓNICA ...94
RITMO NARRATIVO...96
Variaciones en el ritmo...96
Ritmo y silencio... 98
Ritmo y respiración...100
ATMÓSFERA: CLIMA Y TONOS DE UNA NARRACIÓN...102
RECURSOS RETÓRICOS...106
Aliteración 107
Cacofonía 108
Repetición 108
Repetición letánica 108
Concatenación 109
Correlación 109
Paralelismo 109
Anáfora 110
Asíndeton 110
Polisíndeton 111
Onomatopeya 111
Paronomasia u homonimia 111
Sinonimia 111
Anacoluto 112
Los sentidos y la escritura...137
Lo fantástico en el cuento... 139
Superposición de planos 140
El elemento maravilloso 140
EL LENGUAJE COMO RECURSO TÉCNICO...141
Minuciosidad y síntesis...141
El campo asociativo de la palabra...142
La posibilidad de descontextualizar...143
Descontextualización del lenguaje 143
Descontextualización de la idea 144
Alteración y traslación en el lenguaje 146
Sugerencia en el lenguaje 146
Las palabras que sugieren o subjetivemas 148
Por qué es necesaria la sugerencia en cualquier texto literario 149
La imagen metafórica...150
Precisión y metáfora...152
Palabras clave y símbolos polivalentes...154
El retrato...156
Momentos epifánicos...157
Monólogo interior y fluir de la conciencia...158
Elementos 158
Características sintácticas 159
Efectos del fluir de la conciencia en el discurso narrativo 160
ANEXO I Ejercicios ...162
Ideas para Escribir Cuentos...169
Algunos Consejos Prácticos...170
ANEXO II “Onetti a las seis”, de Liliana Díaz Mindurry...174
Cómo trasladar el resplandor en el cuento...182
“La Maceta”, de Laura Massolo...188